INTERIOR PRODUCTIVO: Misiones, la provincia que exporta más yerba y cobra la mitad en la chacra

La yerba mate cumplió 29 meses seguidos en rojo en el semáforo de economías regionales de Coninagro, aunque sus exportaciones crecieron 12%. La zona yerbatera muestra qué pasa cuando una provincia entera depende de una sola planta, y dónde se queda el valor que produce.

En agosto, un productor de Oberá, Apóstoles o Andresito que llevó su hoja verde al secadero cobró alrededor de $280 por kilo. Es la mitad, en términos reales, de lo que se pagó en promedio durante los últimos cinco años, y un 5% menos que en agosto de 2025. Ese mismo mes, la yerba argentina acumulaba 132 millones de dólares en exportaciones en doce meses, un 12% más que en el período anterior.

Con esos números, la yerba mate llegó a 29 meses consecutivos en rojo en el Semáforo de Economías Regionales de Coninagro, que mide rentabilidad, producción y mercado de 19 actividades del país. En agosto, nueve estaban en rojo. Cuatro de ellas se producen en Misiones.

El problema no es que la yerba no se venda. Es dónde se queda la plata. De cada $100 que paga el consumidor en la góndola, hoy $15 llegan al productor primario. El promedio histórico era $21. Esos seis puntos se reparten ahora entre el resto de la cadena: secaderos, molinos, distribución y comercio.

Una provincia, una planta

Misiones aporta más del 80% de la yerba mate que se produce en la Argentina. En el país, el cultivo solo existe en esta provincia y en el norte de Corrientes. Son unas 231.000 hectáreas, una superficie que se mantiene estable, trabajadas por alrededor de 12.500 productores.

Lo que no se mantuvo fue el volumen. En los últimos doce meses se cosecharon 809.000 toneladas de hoja verde, contra 884.000 del período anterior: un 8% menos. En cualquier mercado, menos oferta suele empujar el precio hacia arriba. En la yerba no pasó.

Detrás de cada kilo hay una cadena larga y muy territorial. El colono que cuida el yerbal, el tarefero que cosecha a mano, el secadero que convierte la hoja en yerba canchada, la cooperativa que acopia, el molino que estaciona y envasa. Cuando el primer eslabón cobra por debajo de su costo, el ajuste baja en cascada: menos jornales para la cosecha, menos mantenimiento de las plantaciones, menos compras en los comercios de los pueblos.

Y la yerba no tiene reemplazo en la economía misionera. En el mismo semáforo aparecen en rojo la mandioca, la actividad forestal y los cítricos dulces. El tabaco quedó en amarillo. Cuando la producción madre se enfría, no hay otra que compense.

Dónde se rompe la cadena

Durante más de dos décadas, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) fijó cada semestre un precio mínimo para la hoja verde y la yerba canchada. En diciembre de 2023, el DNU 70/2023 le quitó esa facultad, y un decreto posterior de 2025 le prohibió intervenir en la formación libre de precios. Desde entonces, cada productor negocia solo con quien le compra.

Quienes defienden la desregulación señalan que el precio de la yerba al consumidor bajó un 25,4% real en los primeros ocho meses, y que la expansión de plantaciones generó un exceso de hoja verde que el precio regulado ocultaba. Los productores responden con su cuenta: el costo de producir un kilo de hoja verde se calculaba en 2025 en torno a $425, y hoy se paga entre $210 y $285, muchas veces con cheques a largo plazo. El gobierno misionero estima que la economía yerbatera perdió más de $1,4 billones desde diciembre de 2023, unos $115 millones por productor.

La yerba que se vende afuera

El frente externo cuenta otra historia. En 2025, la yerba argentina marcó un récord de más de 53 millones de kilos exportados a unos 50 países. En el primer semestre de 2026, las empresas misioneras explicaron el 72,6% de los envíos, y cuatro compañías concentraron el 82%.

El mercado también está concentrado. Siria, Chile y Brasil compraron el 85% del volumen del semestre. Siria es, desde hace años, el gran comprador: buena parte de esa yerba viaja molida en bolsas de 50 kilos y se fracciona y envasa en destino. En marzo, la guerra en Medio Oriente frenó embarques hacia ese país y dejó a firmas del norte misionero con contenedores parados. En julio llegó una noticia en sentido contrario: la habilitación comercial para exportar a la India.

Exportar más es una buena señal. Exportar a granel, a pocos destinos y a través de pocas empresas deja la parte más rentable del negocio fuera de la provincia.

Los que agregan valor

En junio se hizo en Buenos Aires el primer Mundial de la Yerba Mate, con más de 400 muestras evaluadas en cata a ciegas y una subsede en Apóstoles, la Capital Nacional de la Yerba Mate. Misiones se llevó medallas en todas las categorías, y varias fueron para marcas chicas.

Ygor Sobol es productor yerbatero de la zona de Oberá. Con su marca, León, elabora yerba barbacuá, el método tradicional de secado lento con humo de leña. Ganó la medalla de oro de su categoría. Desde Apóstoles, Principios, una marca nueva, obtuvo el Gran Premio de Oro. Desde Azara, Dulce Beso, una yerba artesanal con dos años de estacionamiento natural, ganó el oro en yerba tradicional.

El patrón se repite. Productores que dejaron de vender solo materia prima y empezaron a vender un producto con nombre, origen y método. Después del Mundial, la provincia abrió una línea de crédito de $180 millones para once pequeñas yerbateras y cooperativas distinguidas, porque la exposición trajo pedidos que no podían financiar.

El contexto

La discusión de fondo sigue abierta. En septiembre tomó estado parlamentario en la Legislatura misionera la Ley de Emergencia para la Continuidad de la Producción Primaria Yerbatera. Propone declarar la emergencia por 360 días, prorrogables, para productores de hasta 50 hectáreas, y crear un precio mínimo sostén obligatorio para la hoja verde, con multas para quien compre por debajo. El proyecto está en comisión. En paralelo, la provincia reclama ante la Corte Suprema que el INYM recupere sus funciones.

Esa pelea va a definir cuánto cobra el colono en la próxima zafra. Pero hay una parte del problema que no depende de quién fije el precio. Una provincia que vende su producto principal a granel, en bolsas de 50 kilos, y lo ve envasar del otro lado del mundo, entrega la porción del negocio que más paga. Las marcas premiadas en junio muestran el otro camino: más lento, más chico y con necesidad de financiamiento. En la zona yerbatera, esa agenda se mide en kilos de hoja verde.

Misiones yerbatera en datos

  • Provincia: Misiones; zona centro (Oberá), sur (Apóstoles) y norte (Andresito)
  • Perfil productivo: yerba mate, té, forestación, tabaco, mandioca y cítricos
  • Peso yerbatero: más del 80% de la producción nacional
  • Superficie cultivada: 231.000 hectáreas
  • Productores: 12.500
  • Producción (últimos 12 meses): 809.000 toneladas de hoja verde, 8% menos
  • Exportaciones (últimos 12 meses): 132 millones de dólares, 12% más
  • Precio de la hoja verde (agosto 2026): $280 por kilo
  • Participación del productor en el precio final: 15% (promedio histórico: 21%)
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