El gobierno de los Estados Unidos reiteró esta semana la amenaza de abandonar la Agencia Internacional de Energía (IEA) si no deja atrás la agenda climática para priorizar la seguridad energética. La advertencia corrió por cuenta del secretario de Energía, Chris Wright, que también defendió las exportaciones de gas natural licuado (GNL) a Europa.
Wright defendió la agenda energética de la administración de Donald Trump en una reunión ministerial de la IEA llevada a cabo esta semana en Francia. También sugirió que la agencia debe abandonar la agenda climática para el 2027 o los EE.UU. dejarán de ser un país miembro, una amenaza que ya había formulado el año pasado.
“Ha habido tal mentalidad de grupo, diez años invertidos en una ilusión destructiva de cero emisiones netas para 2050, que Estados Unidos usará toda la presión que tenga para lograr que la IEA finalmente, más o menos en el próximo año, se aleje de esta agenda”, dijo Wright.
«No necesitamos un escenario de cero emisiones netas, eso es ridículo, eso nunca va a suceder», añadió.
Para EE.UU. la Agencia Internacional de Energía debe priorizar la seguridad energética

El secretario de Energía en su visita a Francia dejó varias definiciones sobre el vínculo trasatlántico en materia energética. Wright enfatizó que la Agencia Internacional de Energía debe enfocarse nuevamente en garantizar el suministro global de energía. También rebatió comentarios en contra de las importaciones de GNL estadounidense en Europa.
«La IEA fue fundada luego de (la guerra de) Yom Kipur para asegurar que el mundo tenga suficiente energía, la necesitamos enfocada hoy en esa misión y no en predicar sobre el clima«, dijo.
El principal vínculo energético entre EE.UU. y Europa actualmente pasa por el GNL. El Comisario de Energía de la Unión Europea, Dan Jørgensen, sostuvo en enero pasado que el bloque está considerando reducir la dependencia del GNL estadounidense luego de que la administración Trump amanazara con tomar el control de Groenlandia, un territorio danés.
En declaraciones a la prensa europea, Wright sostuvo que EE.UU. es un socio confiable. «Creo que los comentarios del Comisario Jørgensen son muy desafortunados. Estados Unidos es un proveedor de energía infalible. No se puede tener un socio mejor«, respondió el funcionario estadounidense.
La Unión Europea viene rechazando las presiones de EE.UU. para eliminar o retrasar la aplicación de su regulación sobre las emisiones de metano, la cual alcanza a las importaciones de GNL.
A partir de enero de 2027, los importadores deberán cumplir con los requisitos de seguimiento, presentación de informes y verificación vinculados a los datos de emisiones de metano de los países y empresas que producen o exportan a la UE.
Divergencia energética entre EE.UU. y Europa
Para el secretario de Energía de Trump las políticas energéticas a ambos lados del Atlántico Norte apartaron sus caminos. «Hay una divergencia dramática en la política energética de Europa y lo Estados Unidos. Europa tomó la decisión política de hacer costosa la energía. Esperamos que reviertan esa decisión», declaró Wright.
La agencia energética, que depende de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), enfrentó críticas de la administración Trump el año pasado cuando proyectó que el pico del consumo de petróleo tendrá lugar alrededor de 2030.
Trump impulsa una agenda para maximizar la producción de hidrocarburos en los EE.UU., a la que bautizó como la búsqueda de la «dominancia energética«.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, llegó a decir que el objetivo es producir un adicional de “3 millones de barriles de petróleo equivalente por día (boepd)”. La producción de petróleo crudo en EE.UU. batió otro récord anual el año pasado, con 13,6 millones de barriles por día producidos en 2025.
Nicolás Deza


