Trump echó a todo el directorio de la Fundación Nacional de Ciencia de EE.UU.

    El organismo que financia investigación básica en IA, matemática y ciencias de la computación quedó sin su cuerpo de gobierno. Sin explicaciones.

    El 24 de abril, los 22 miembros del National Science Board recibieron un correo electrónico que decía, en nombre del presidente Donald J. Trump, que sus cargos quedaban «terminados, con efecto inmediato». Sin explicación. 

    No es un organismo menor. La NSF es uno de los principales financiadores de investigación básica en ciencias, matemática e ingeniería, especialmente en universidades de todo Estados Unidos. En 2025 gastó más de 9.000 millones de dólares en investigación científica y educación, lo que la convierte en uno de los mayores financiadores individuales de ciencia en el mundo. 

    El directorio que acaba de ser disuelto tenía autoridad estatutaria para supervisar las acciones de la NSF, establecer políticas y aprobar grandes inversiones en infraestructura. Sus miembros son académicos y referentes de la industria designados por el presidente con mandatos de seis años. 

    La justificación oficial fue técnica y confusa: el gobierno citó un fallo de la Suprema Corte de 2021 para argumentar que los miembros del directorio podrían tener un problema constitucional dado que no han sido confirmados por el Senado desde 2012. Los expertos en derecho constitucional consultados por NPR describieron el argumento como desconcertante. 

    El contexto es más claro que el argumento legal. La administración Trump propuso dos años seguidos recortar el presupuesto de la NSF a la mitad. El Congreso rechazó ambas propuestas. El directorio criticó públicamente en mayo de 2025 el recorte propuesto del 55%, lo que según ex miembros antagonizó a la administración. El organismo perdió más del 30% de su personal desde enero de 2025 y en diciembre tuvo que ceder su sede a otra agencia federal.

    Uno de los ex miembros del directorio, el astrofísico Keivan Stassun, señaló que el National Science Board fue creado para proteger «inversiones de largo alcance que pueden no dar sus frutos en una generación». Eso es exactamente lo que está en juego: la ciencia básica no tiene retorno inmediato visible, y es la que más fácilmente se corta cuando alguien quiere mostrar números rápidos. 

    Una reunión del directorio estaba pautada para el 5 de mayo. En esa reunión se iba a presentar un informe sobre el terreno que Estados Unidos le está cediendo a China en materia científica. Ese informe no se va a publicar. 

    El directorio fue creado por el Congreso en 1950 y, en rigor, solo el Congreso puede disolverlo formalmente. Por ahora, la NSF dijo que sus operaciones continúan sin interrupciones. Lo que no dijo es quién va a tomar las decisiones que antes tomaba el directorio. 

    Esteban Terranova