El Corredor Bioceánico, una de las obras de infraestructura más importantes de Sudamérica, ingresó en una etapa decisiva: el puente que conectará Carmelo Peralta, en Paraguay, con Porto Murtinho, en Brasil, quedó a solo 21 metros de completar su unión estructural sobre el río Paraguay. La obra forma parte de un proyecto regional que busca integrar por vía terrestre a Brasil, Paraguay, Argentina y Chile.
La infraestructura es considerada una pieza central del corredor, ya que permitirá avanzar en una conexión vial de aproximadamente 3.250 kilómetros entre el océano Atlántico y el océano Pacífico. El trazado proyectado parte desde Brasil, atraviesa Paraguay y el norte argentino, y culmina en puertos del norte de Chile, con el objetivo de abrir una nueva ruta logística para el comercio internacional.

El proyecto apunta a mejorar la competitividad de las exportaciones regionales, especialmente de productos agropecuarios, minerales y mercaderías provenientes del centro-oeste brasileño y de otros puntos del Mercosur. Con esta conexión, los países involucrados buscan reducir tiempos de traslado, descongestionar rutas tradicionales y facilitar el acceso a mercados de Asia y Oceanía a través del Pacífico.
Más allá del avance del puente, la plena operatividad del Corredor Bioceánico dependerá también de obras complementarias en rutas, accesos, pasos fronterizos, aduanas y zonas logísticas. Sin embargo, la cercanía de la unión entre ambos extremos del puente representa un hito concreto para la integración regional y para un proyecto que podría modificar el mapa del transporte y el comercio en América del Sur.


