El hospital Garrahan ya aplicó mil veces una terapia de avanzada en niños con cáncer ocular

El hospital de Pediatría Juan Garrahan realizó mil procedimientos de una terapia que permite salvar la visión en niños afectados por cáncer ocular, con una técnica que logra el 98% de la curación, evita segundos tumores y posibilita la conservación de la visión.

Se trata de la “Quimioterapia intra-arterial para el tratamiento de retinoblastoma” y hasta el momento el Garrahan es el único centro público de salud que la realiza en el país, y uno de los pocos de Sudamérica.

Los procedimientos de quimioterapia intra-arterial se realizan a pacientes con este tipo de tumor ocular y el mayor beneficio, según informó en un comunicado la institución, es que aumenta la posibilidad de conservar el ojo afectado a la vez que suplanta la radiación externa, método que se aplicaba antes para salvar la vida de estos niños y niñas (menores de dos años en su gran mayoría) pero que implicaba segundos tumores y un alto porcentaje de necesidad de enucleación del ojo enfermo, es decir, su pérdida.

Actualmente, con la técnica intra-arterial, que se comenzó a aplicar a fines de 2014, los niños conservan el ojo y la visión en la gran mayoría de los casos.

“Podemos realizar un procedimiento de este tipo, de tan alta complejidad, gracias al trabajo y la interacción de diferentes especialidades médicas y dentro del Hospital”, explicó el jefe de Neurointervencionismo, Flavio Requejo, a cargo de un equipo conformado por 10 profesionales, entre técnicos radiólogos, anestesiólogos, enfermeros y neurointervencionistas.

El retinoblastoma es el tumor ocular más frecuente en la infancia y se presenta con la aparición de células malignas en la retina del ojo. En Argentina se detectan 45 nuevos casos por año, y el 80% son derivados para su atención en el hospital Garrahan, donde el índice actual de curación es de más del 98%.

Este tipo de cáncer es muy agresivo, según se informó, y puede detectarse precozmente mediante el estudio de fondo de ojo con dilatación pupilar que debe realizarse antes de los tres meses de vida a todo recién nacido.