Científicos argentinos descubren mutación genética que causa el Alzheimer temprano

El avance parece pequeño pero consolida un nuevo escalón en el largo trecho que la medicina tiene por delante para entender, prevenir y tratar el Alzheimer: un grupo de investigadores argentinos acaba de identificar, por primera vez, una mutación genética asociada al desarrollo de esta enfermedad. Se trata de una variante del ADN, que hasta ahora no se conocía, y que un grupo de expertos del CONICET y de FLENI encontraron analizando el genoma de una familia que comparte el diagnóstico de esta patología.

El gen que analizaron en detalle se denomina PSEN1 y quienes poseen la variante con la nueva mutación -que hasta ahora no había sido reportada- tienen una altísima probabilidad de desarrollar -con el paso de los años- la Enfermedad de Alzheimer (EA).

«Identificamos esta forma genética en tres miembros de una misma familia. Pero, además, se dio en un contexto particular de cómo y cuándo se desarrolló su EA. Y esa particularidad puede ayudarnos a encontrar, en el mediano plazo, nuevas opciones para crear, afinar -o descartar- los tratamiento para hacerle frente», detalló el doctor Ezequiel Surace, investigador del Conicet que trabaja en el Laboratorio de Enfermedades Neurodegenerativas de FLENI.

¿En que consiste el contexto especial de este hallazgo?

«Es que la mutación que identificamos en este grupo familiar dio origen a los dos tipos de EA que hoy tienen identificados los neurólogos: tanto el de comienzo tardío -la enorme mayoría de los casos-; como el de comienzo «temprano», que es una forma hereditaria del Alzheimer muy poco usual», amplió la bióloga Tatiana Itzcovich, becaria en FLENI y primera firmante del «paper» que detalló el hallazgo y que se publicó en la revista especializada «Neurobiology of aging».

«Que esta mutación esté presente en ambas formas de EA es clave para pensar nuevas investigaciones significativas», detalló el neurólogo Patricio Chrem-Méndez, otro de los expertos que participó del estudio. «Porque a estas tres personas se les diagnosticó a los 49, a los 54 y a los 71 años de edad. O sea que esta mutación en particular está relacionada con los dos tipos en que puede manifestarse esta enfermedad».

¿Y porqué esto es importante?

Según las estadísticas epidemiológicas, en el mundo hay hoy 47 millones de personas con EA, y en Argentina unos 500 mil. «De ese total, el subtipo poco frecuente, que conocemos como «forma autosómica dominante» y que se da en forma hereditaria, representa, apenas, el 1 al 2 % de todas las personas con Alzheimer», le explicó a PERFIL el doctor Ricardo Allegri, Jefe de Neurología Cognitiva en el Instituto FLENI. Y agregó: «en este grupo la enfermedad se desarrolla de otra manera y los síntomas se manifiestan alrededor de los 50 años, es decir dos décadas antes de lo que ocurre en la forma usual».

Pero además, como por medio de estos estudios genético es posible saber quienes desarrollarán la patología de manera precoz -aunque todavía no tengan síntomas- «esos pacientes se convierten en candidatos ideales para permitirnos estudiar y entender mucho mejor que hoy la biología de la enfermedad, en todas sus variantes», agregó Surace. «Es que si sabemos, con años de antelación, que personas van a desarrollar si o sí la enfermedad podemos también ir probando nuevos tratamientos y, aprovechando los biomarcadores que muestran la evolución de la patología, ajustarlos o mejorarlos, sin tener que esperar, «a ciegas» el periodo de al menos dos décadas que nos lleva hoy antes de saber si el tratamiento funciona o si no resulta efectivo».

En definitiva, según los expertos, tratando a las personas que, sabemos, tendrán la forma precoz de Alzheimer podemos saber, por ejemplo si las nuevas moléculas terapéuticas sirven, en la mitad del tiempo que nos llevaría ese mismo estudio si lo hiciéramos con pacientes que desarrollan la forma tradicional del Alzheimer.

Una red para hacer mejores estudios
A tal punto este raro grupo de pacientes con la forma de Alzheimer «hereditaria» es extremadamente valioso para poder hacer avanzar la ciencia, que un grupo internacional de investigadores fundó, hace ya una década, DIAN (Dominantly Inherited Alzheimer Network). «Se trata de una red dedicada a la investigación del Alzheimer familiar con herencia autosómica dominante», explicó el neurólogo Eric McDade, coordinador de esa organización, durante una reciente visita a la Argentina.

McDade le explicó que «poder estudiar y seguir la evolución cerebral de las personas con estas forma de Alzheimer nos permite ensayar nuevas ideas terapéuticas y constatar la efectividad de los nuevos tratamientos actuales y futuros». Hoy DIAN agrupa 1500 personas de todos el mundo, pero eso es apenas el 10 % de las personas que tienen esta forma rara de la patología. «Y estamos buscando sumar a la red más pacientes de este subtipo».

De hecho, su reciente visita a la Argentina tuvo la finalidad de ampliar el número. «DIAN ya tiene identificados grupos familiares y pequeñas poblaciones con esta patología en EE.UU, Canadá, Australia, Europa y Asia. Por ahora, en América Latina, hay un grupo de Colombia. Pero a partir de estudios hechos en FLENI -la única entidad argentina que integra la red- identificamos una pequeña población del norte argentino donde vive un grupo de cerca de cuarenta familiares que tienen estas características en su ADN. Y pensamos que son personas que podríamos integrar, con beneficios para todos, a nuestra red. De hecho, ya hay una veintena de ellos que nos cedieron muestras de sangre y estamos terminando los estudios para ver si califican para sumarlos. Encontrar una comunidad de estas características en Argentina sería un aporte importante para poder mejorar los ensayos de nuevos tratamientos que logren detener la enfermedad de Alzheimer».

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