El yuan se devalúa y «hay un gran desorden bajo el cielo»

Reproducimos un agitado artículo de Bloomberg sobre lo que sucedió hoy lunes a la mañana en los mercados de Asia (En Shangai la jornada comienza 11 horas antes que en Buenos Aires. La diferencia horaria…).

«La moneda de China cayó a más de 7 yuanes por dólar, un nivel que durante mucho tiempo había sido para los inversores como una línea en la arena. Y también, se suponía, para los responsables políticos del país. La medida derribó otras monedas asiáticas y exacerbó una venta masiva de acciones. El yen japonés, en cambio, subió junto con los bonos del Tesoro de EE. UU. Típico, cuando inversores y especuladores corren a los activos de refugio.

El índice MSCI Asia-Pacífico -vinculado a los fondos que invierten en los valores de esa región- tuvo su mayor declive desde marzo. Las acciones cayeron más del 2% en los mercados desde Tokio y Hong Kong hasta Seúl. La renta variable en Shanghái experimentó una caída mucho más modesta; ya en el pasado, en tiempos de volatilidad, los fondos vinculados a entidades estatales apuntalaron ese mercado.

Las acciones bajaron un poco más después de que Bloomberg informara que China ha pedido a los compradores estatales que detengan las importaciones de productos agrícolas estadounidenses.

Las acciones de Hong Kong también cayeron después de que los manifestantes interrumpieron el sistema de transporte de la ciudad con un llamado a una huelga general.

En EE.UU. el índice S&P 500 (vinculado a los valores de las acciones en Wall Street) había cerrado a la baja el viernes, en su peor semana desde la liquidación en diciembre, mientras que los bonos del Tesoro subieron. Trump aumentó su retórica el viernes por la noche, diciendo que podría aumentar los impuestos a China a un «número mucho más alto», antes de tuitear el sábado que las cosas van «muy bien». China prometió contrarrestar la amenaza arancelaria.

En el Reino Unido, ha aumentado la especulación. El primer ministro Boris Johnson se está preparando no solo para el Brexit antes del 31 de octubre, sino también para una elección general.

Por otro lado, el petróleo amplió una disminución de precio hacia U$S 55 por barril en medio de la escalada de las tensiones comerciales. Las materias primas se vieron sometidas a una presión renovada, y los futuros del mineral de hierro en Singapur cayeron por debajo de los 100 dólares por tonelada.

Estos son algunos eventos clave a tener en cuenta esta semana:

  • Los balances de los gigantes financieros, entre ellos: SoftBank, HSBC, UniCredit, AIG, ABN Amro Bank, Standard Bank, Japan Post Bank.
  • Cinco bancos centrales asiáticos enfrentan decisiones sobre tasas. Los más importantes: India, Australia y Nueva Zelanda.
  • Una serie de formuladores de políticas de la Reserva Federal hablan esta semana. El gobernador Lael Brainard hoy lunes, seguido por el de San Luis James Bullard el martes y Charles Evans de Chicago un día después. Todos votan en las decisiones de la Fed».

El nerviosismo que se trasunta detrás del profesionalismo de Bloomberg toca sobre todo a quienes tienen o manejan sumas importantes en los grandes fondos de inversión globales. No es la mayoría de los lectores de AgendAR. Pero… las consecuencias nos tocan a todos.

Algunas reflexiones rápidas: La República Popular China está usando -o permitiendo- lo que alguien llamó su «bala de plata» contra los aranceles de Trump: deja devaluar su moneda, y se hace aún más competitiva. Tiene un costo: su propio sistema financiero se desordena.

En nuestro caso, se necesitará mejor muñeca que la que mostró en los últimos años el equipo del gobierno para navegar la tormenta financiera. A más largo plazo: si la guerra comercial con EE.UU. hace que se mantenga firme la decisión china de no comprar sus granos, esto nos abre aún más un mercado de 1.400 millones de clientes. Leer la nota sobre el mercado chino que publicamos hace 24 horas.

Pero el gobierno argentino deberá tener muy en cuenta las posibles reacciones de Trump. Macri depende por completo de su buena voluntad para que el FMI le siga permitiendo usar sus fondos para contener al dólar. Y una posible administración de Alberto Fernández lo menos que necesitará es aumentar la hostilidad de EE.UU.