Señal favorable de China: las trituradoras de soja argentinas más cerca de exportar la harina

Las trituradoras de soja argentinas –el complejo agroindustrial del Gran Rosario más importante del país- esperan poder exportar pronto harina de soja a China por primera vez en largo tiempo.

Actualmente, Argentina no la está exportando al país asiático, que prefiere comprarnos los granos crudos y triturarlos para estimular su propia industria. La República Popular importa en forma creciente los granos de soja de la Argentina, y se estima que las compras aumentarán a 9 millones de toneladas métricas este año, en comparación con 3,3 millones el año pasado.

La aprobación del producto argentino probablemente se interpretará como una señal para el presidente de EE.UU., Donald Trump, cuya guerra comercial con Beijing ha perjudicado a los productores de soja estadounidenses. También llegaría en un momento en que China está expandiendo su huella en América Latina, desarrollando proyectos de infraestructura en una variedad de países, incluyendo el nuestro, desde plantas hidroeléctricas hasta ferrocarriles.

«Una delegación aduanera china inspeccionó las plantas a lo largo del río Paraná la semana pasada, y los funcionarios tardarán unos 30 días en producir un informe que allanaría el camino para que Argentina exporte la harina al gigante asiático», afirmó en una entrevista Gustavo Idigoras, jefe de exportación de cultivos y trituración de la cámara CIARA-CEC (Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y Centro Exportador de Cereales), que reúne a los pesos pesados del comercio agrícola de exportación.

«La delegación china visitó plantas de trituración administradas por Bunge, Louis Dreyfus, Cargill, Aceitera General Deheza SA, Renova –una empresa conjunta entre Glencore Plc y Vicentin SAIC–, Cofco Corp. y Molinos Rio de la Plata SA», añadió Idigoras. Un portavoz de Senasa, el servicio sanitario agrícola de Argentina, confirmó la visita.

Poder exportar a China sería un impulso para las trituradoras argentinas. Los márgenes de ganancia se han visto afectados por al aumento de los precios de los granos y un cambio el año pasado en el sistema tributario argentino que hace que la exportación de granos crudos sea más competitiva. La capacidad ociosa ha aumentado a más de 50%, continuó explicando Idigoras.