Rafael Grossi: “Mi prioridad inmediata será la negociación con Irán”

Nuestro compatriota Rafael Grossi fue elegido este lunes director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y en AgendAR hemos publicado una extensa nota sobre el hombre y su circunstancia. Pero aquí reproducimos sus declaraciones, apenas electo, a la periodista Natasha Niebieskikwiat.

  • ¿Qué siente ante este triunfo y cuáles serán sus prioridades al frente de la OIEA?

Lo primero que siento es un gran orgullo ante este triunfo porque el Organismo Internacional de Energía Atómica ​es uno de los más importantes en la esfera internacional. Es la cúspide de la gobernanza global. Es algo que tiene una relevancia indudable. Mi prioridad inmediata será atender la negociación con Irán que como se sabe es algo que está en curso. El acuerdo de 2015 se encuentra en entredicho desde la decisión del gobierno de los Estados Unidos de retirarse del mismo. También Irán ha tomado medidas unilaterales negando partes del acuerdo. Pero también hay muchas otras prioridades que tienen que ver con la agenda positiva de la OEIA. Esto tiene que ver con el manejo de la energía nuclear con fines pacíficos, con la contribución de la energía nuclear en el escenario actual de cambio climático, la contribución de la medicina y la radioterapia en países en vía de desarrollo. Es un programa vastísimo que pienso llevar adelante ni bien asuma.

  • Hace años que estaba entre los mejores candidatos. ¿Lo siente como un triunfo de la gestión Cambiemos?

En relación a la candidatura en sí, se consideraba hace un tiempo. Se estimó en las postrimerías del gobierno de la doctora Cristina Fernández de Kirchner presentarla. No se hizo. Se estimó también hacerlo al inicio de la gestión del presidente Macri y tampoco se hizo, y finalmente se tomó la decisión de hacerlo para este ciclo. ​Yo considero que este triunfo es de la Argentina. Es un triunfo que tiene que ver con los logros del sector nuclear argentino por más de 60 años, y de la diplomacia nuclear argentina. Dicho esto, yo tengo un profundo agradecimiento con el presidente Mauricio Macri, quien decidió presentar mi candidatura e impulsarla y al canciller Jorge Faurie, que con el equipo en el exterior (se refiere por ejemplo a los embajadores Martín García Moritán, en la ONU, Diego Guelar, en China, y Mariano Caucino, en Israel, entre otros) hicimos una campaña muy eficaz. No era fácil. Había cuatro candidatos y logramos ir venciéndolos uno a uno hasta quedar cara a cara con el director general interino (se refiere a su máximo rival, el rumano Cornel Feruta). Para cualquiera que esté familiarizado con un organismo internacional sabe que eso es un desafío porque era un director interino actuante con todo el manejo de la institución. Y sin embargo, montamos una campaña eficaz que convenció y logramos convencer por más de los dos tercios que eran necesarios.

  • ¿Qué condiciones suyas cree que lo llevaron al triunfo?

Creo que hay una ​confluencia de elementos personales que existen pero también de la candidatura como tal. En lo personal, llevo cuarenta años de dedicación a este tema. Trabajé en la OIEA, en el organismo de Prohibición de Armas Químicas. Vale decir, en este mundo de la no proliferación soy una persona con cierto conocimiento y trayectoria. En un organismo como éste los candidatos no se improvisan. Pero al mismo tiempo fue una candidatura que tuvo apoyos desde Estados Unidos hasta Nigeria, a Sudáfrica. Brasil trabajó codo a codo con nosotros como si fuera una candidatura binacional. Canadá, Francia… En todos los continentes había apoyos a esta candidatura. A diferencia de lo que pasa muchas veces que hay candidaturas de Este contra Oeste, de Norte contra Sur, esta tuvo una bella característica que fue ser verdaderamente universal y con atractivo para todos.

  • ​¿Qué temas pendientes dejó la renuncia y muerte de Yukiya Amano?

Diría que la desaparición prematura de Amano no deja un tema pendiente. Diría es una agenda contínua la que está frente a nosotros. Irán, Corea del Norte. Los temas y manejos de las centrales nucleares de manera segura y no proliferante son temas que no se detienen. Por lo tanto, la desaparición física del director anterior, al contrario nos exigió acelerar los plazos para tomar la decisión de elegir un director general lo antes posible. Así se hizo y estaré asumiendo mi función antes de fin de año.

  • ¿Cómo ve el conflicto con Irán. ¿Qué solución cree que se puede alcanzar?

Me han preguntado muchas veces sobre cuál es la actitud que debería tener el director general en este tema. Y siempre he repetido que es importante dividir lo que es la función del director general y la función de los países. Son los países los que deben llegar a acuerdos políticos que permitan a Irán o al país que sea manejar su programa nuclear de una manera que dé garantías creíbles a la comunidad internacional de que no existen desarrollos bélicos inquietantes. Una vez que esos acuerdos se logran, es la Agencia, es decir la OIEA, la que debe llevar adelante de manera neutra e imparcial, técnica, específica y meticulosa. Eso es lo que debe hacer el director general: velar por los acuerdos. Lo hace no de una manera mecánica sino de una manera inteligente, viendo cuáles son los problemas. Se trata de acuerdos donde lo político y lo técnico se mezclan de una manera muy compleja.

  • ¿Cuál es el peligro nuclear más peligroso hoy en el mundo? Alguna vez me mencionó a Corea del Norte, ¿pero qué pasa con la ruptura de acuerdos históricos como los de EEUU y Rusia?

Coincido con usted en que vivimos en un mundo donde ciertos acuerdos y esquemas internacionales de desarme y no proliferación están siendo cuestionados o dejados de lado. Pero creo que lo que estamos viendo es una transición en la que ciertos acuerdos que fueron establecidos, acordados en la época de la Guerra Fría o posteriormente a esta, están siendo revisados o se buscan revisar porque existen otros actores emergentes con capacidades nucleares, misilísticas y balísticas indudables. Capacidades que no estaban cubiertas por esos acuerdos. Creo que estamos en una fase de transición normativa internacional y por eso el Organismo Internacional de Energía Atómica tiene que mantenerse como un faro de estabilidad y de apego a las normas de no proliferación.

¿En este mapa de paz y peligros, qué lugar nuclear ocupa la Argentina?

La Argentina tiene un papel muy especial para jugar, individualmente, y con su socio principal en materia nuclear, Brasil.​ Gracias al acercamiento a la creación de la ABACC, dos países que podían haber estado cayendo en la carrera armamentista nuclear en América del Sur, tuvieron la sabiduría de buscar acuerdos y de avanzar juntos en materia de no proliferación. La Argentina además es uno de los pocos países del hemisferio sur que ha elegido tener un perfil activo de su política nuclear. Pero también ha elegido tener un perfil exportador importante. Nosotros, a través de Invap, de la Comisión Nacional de Energía Atómica y de las empresas vinculadas, tenemos excelentísimas capacidades de exportación probadas, como las exportaciones a Argelia, Egipto, Perú, Australia, Arabia Saudita y recientemente a Países Bajos. De modo tal que la Argentina es un país con perfil mediano, con un sector nuclear no dominante pero con una cierta proyección internacional. Quizás ese es uno de los argumentos que hicieron mi candidatura atractiva. Porque somos un país que está en el juego nuclear en el mundo pero también somos un país atractivo y modélico para otros países en desarrollo que han visto nuestro desarrollo nuclear y como eso impulsó la tecnología en un sentido amplio.