Bolivia: dudas sobre los hospitales nucleares que construye INVAP

La empresa de investigación aplicada está ejecutando un contrato para la construcción de tres centros de medicina nuclear y tratamiento de radioterapia. Hay técnicos argentinos en La Paz y especialistas bolivianos que se forman en Bariloche. Temores por la violencia.

Con Evo Morales fuera de la presidencia de Bolivia, el futuro de uno de los tres grandes contratos internacionales en materia nuclear que tiene Invap entró en una etapa de enorme incertidumbre. Es tal la falta de certezas que nadie quiere hablar: ni los directivos de la empresa estatal rionegrina ni los médicos y técnicos bolivianos que desde hace meses se están formando en el Centro de Radioterapia de Bariloche.

En Bariloche hay diez especialistas de las áreas de oncología, radioterapia, física médica y bio-imagenología que se están formando en Intecnus, la fundación que creó la Comisión Nacional de Energía Atómica para operar el Centro de Radioterapia ubicado en Río Negro. Y en Bolivia hay entre 8 y 10 empleados de Invap, entre técnicos, ingenieros y físicos. “Había dos mujeres, pero las hicimos volver por precaución”, dijo un vocero de la empresa.

El centro de radioterapia de La Paz tiene un nivel de avance del 40% y el de Santa Cruz de la Sierra, de un 70%. Los datos aportados desde Bolivia fueron cotejados con una fuente de Invap en Bariloche, que también pidió que su nombre no se publicara.

El contrato de los centros de medicina nuclear en Bolivia es por 150 millones de dólares. El flujo de pagos fue hasta ahora constante y nadie en Invap se anima a arriesgar cómo continuará la ejecución del pacto comercial.

  • US$ 150.000.000 es el monto del contrato que une a la Agencia Boliviana de Energía Nuclear con Invap para la construcción de centros de radioterapia.
  • $ 7.500.000.000 facturó Invap en su último ejercicio, iniciado en julio de 2018 y finalizado en junio de 2019, según el balance aprobado hace un mes.

Para la empresa el ingreso de dólares es vital para sostener la estructura de 1.400 empleados, la mayoría de los cuales trabaja en Bariloche. Aunque deben liquidar esas divisas y transformarlas en un término perentorio en pesos, los contratos en dólares fueron un plus para la empresa en estos años. Además de Bolivia, la empresa tiene contratos con Brasil y con Holanda.

En primer plano Vicente Campenni, CEO de Invap. Detrás, el entonces presidente Evo Morales.

Las obras en territorio boliviano avanzaron hasta ahora a buen ritmo. El contrato con Invap es por la provisión “llave en mano” de los centros de medicina nuclear. El diseño y la dirección están a cargo de la empresa con sede en Bariloche, pero la construcción es con empresas locales.

Para el gobierno de Evo Morales, se trataba de obras prioritarias. Por eso –explicaron en Invap– nunca hubo interrupciones en el flujo de los fondos. “Las empresas que contratamos en Bolivia son dos y ambas trabajan muy bien, cumplen con los plazos, son serios y tienen alta calidad”, dijo el portavoz de Invap.