Llega un nuevo buque para la Armada Argentina

El nuevo ministro de Defensa, Agustín Rossi, debutará con la bienvenida del navío a la Argentina. Se desplegará para proteger recursos marinos en la plataforma continental, misión que adelantó el presidente Fernández en su discurso ante el Congreso.

El 6 de diciembre pasado se concretó la incorporación del buque ARA Bouchard (ex L’Adroit de la marina francesa) a la Armada Argentina. Recibió el nombre de un navío veterano de la Guerra de Malvinas, el destructor ARA Bouchard (D-26) que junto al gemelo ARA Piedrabuena (D-29) integraron el grupo de combate con el crucero ARA Belgrano y rescataron más de 400 náufragos del crucero luego de que éste fuese torpedeado por el submarino británico HMS Conqueror.

El acto formal de traspaso de la unidad gala al dominio del Estado nacional se llevó a cabo en el puerto de Toulon, Francia, tras arriar el pabellón francés e izar la Bandera Nacional Argentina en el mástil de la nave. El jefe naval, almirante de Infantería de Marina José Villán, encabezó la ceremonia junto al director de Material de la Armada, vicealmirante José Burden; participó Alain Guillou, director general del astillero Naval Group -planta fabril encargada de la modernización del Bouchard y de la construcción de los tres restantes-, además de integrantes de la marina francesa.

El comandante del patrullero Bouchard es el capitán de fragata Daniel Giudici, que junto a 32 tripulantes se adiestraron en la operación de la nave y se aprestan a iniciar la singladura de cruce del Atlántico hasta el puerto de Buenos Aires.

El arribo a aguas territoriales se producirá a mediados de enero de 2020. La ceremonia de recepción e incorporación a la Flota de Mar se hará en la Base Naval Mar del Plata. Esta es el asiento de la División de Patrullado Marítimo, desde allí se despliegan los navíos para el control del mar, una tarea que preocupa tanto al Ejecutivo como a los empresarios del sector.

Está comprobada la presencia de cientos de pesqueros extranjeros que capturan especies marinas, en particular, calamar illex y merluza hubbsi; en la zona adyacente a la denominada “milla 201”. Estimaciones del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y de la Subsecretaría de Pesca coinciden en que el país pierde entre 800 y 1.200 millones de dólares anuales por esa actividad no controlada ni regulada. El problema viene de lejos. Felipe Solá (actual canciller), en 1989, cuando estaba al frente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, suscribió un convenio con la Armada Argentina para intensificar la vigilancia marítima y otorgó partidas especiales para la operación intensiva de los navíos de guerra en la zona caliente del Atlántico sur.

El Bouchard es el primer patrullero oceánico que entrega el astillero Naval Group de cuatro que adquirió el país. El contrato para financiar la compra de los patrulleros oceánicos, tres nuevos y uno usado (el actual ARA Bouchard) se cerró en noviembre de 2018. Se autorizó una cifra de 319.034.689 de euros para la adquisición de cuatro OPV de la clase Gowind OPV-90. La Armada recibirá el último de los tres patrulleros nuevos en 2022. Dos ya están avanzados en la línea de producción y el cronograma prevé la próxima entrega para mediados de 2020. Cuenta con sistemas de combate Polaris, 1 cañón de 30 mm y 2 ametralladoras 12,7 mm, tiene una autonomía de 8 mil millas náuticas, y refuerzos en el casco para navegar en aguas próximas a la Antártida.

Es un paso necesario, frente a la indefensión actual. Pero AgendAR sigue sosteniendo que una sabia política de defensa debe apoyarse en el desarrollo y fabricación nacional del equipamiento. En agosto del año pasado dijimos que Argentina necesita los Astilleros Río Santiago. Es una asignatura pendiente para el nuevo gobierno nacional. Y, en su esfera, para el de la provincia de Buenos Aires.

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