«Para que la ciencia y técnica sea política de Estado se necesita una ley de financiamiento»

La doctora en Química Biológica Ana María Franchi ha sido elegida la nueva presidenta del CONICET, como se informó en AgendAR hace 10 días. Es la segunda mujer en asumir el cargo en los 61 años del organismo. En este reportaje que dio a la periodista científica Florencia Ballarina indica cuáles serán los ejes de su gestión: equidad de género, federalización, articulación y vínculo del Conicet con las empresas y un nuevo marco legal para el financiamiento de la investigación.

««Bienvenida. A fortalecer el Conicet para ponerlo al servicio de nuestro pueblo”, rezan los carteles firmados por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) que empapelan las paredes del principal organismo de ciencia y tecnología del país. “Soy una afiliada histórica de ATE”, aclara rápidamente la doctora en Química Ana Franchi, quien esta semana fue designada presidenta del directorio del Conicet a través del decreto Nº 58/2020. Se trata de la segunda mujer en asumir este cargo- Directora del Centro de Estudios Farmacológicos y Botánicos (UBAConicet) y madre de dos hijos, Franchi fue –como integrante del grupo Ciencia y Técnica Argentina– una de las voces más críticas del ajuste que sufrió el sector durante el anterior gobierno.

La investigadora dio la entrevista tras el anuncio en Casa Rosada de un aumento de los estipendios a becarios doctorales y posdoctorales del Conicet. “Con esta medida se empezó a poner a la ciencia de pie como prometió el presidente Alberto Fernández en campaña. El Estado debe apoyar a la ciencia, pero lo que más me gustaría es que el Estado se apoye en la ciencia, que considere a la ciencia no un gasto sino una inversión a mediano y largo plazo, que entienda –como ya se está haciendo– que la ciencia puede contribuir a mejorar la vida de la gente, aportar a la salud, a la producción y a las cuestiones ambientales”, sostuvo.

—¿En qué situación encontró el Conicet al asumir?

—En una situación bastante complicada: tenemos los salarios más bajos de la región y una deuda con distintas administraciones, como por ejemplo con nuestras propias Unidades Ejecutoras que ronda los 300 millones de pesos. Teníamos, afortunadamente esto se ha revertido, las becas por debajo de la línea de pobreza. El otro tema importante son los jóvenes que se presentan a la Carrera de Investigador. Durante los últimos cuatro años los ingresos fueron muy bajos respecto de la cantidad de postulantes. El año pasado solo entró el 17%. La mayoría de estos jóvenes hicieron su carrera, su doctorado y posdoctorado financiado por el Estado argentino. Si les decimos que no pueden entrar, ¿a dónde van? Ezeiza. Pasan a ser la exportación con mayor valor agregado de la Argentina pero sin que recibamos un peso. O se van a tareas que están por debajo de su formación. Esa es una deuda que tenemos con los jóvenes. Con este panorama desalentador empezaron a menguar las vocaciones científicas y muchos jóvenes quieren irse a realizar su doctorado al exterior. Pasó en 2001 y está pasando ahora. Recuperamos a muchos por el Plan Raíces de Néstor (Kirchner) y Cristina (Fernández de Kirchner) y una situación que favorecía el desarrollo científico tecnológico. Claramente para que no se sigan yendo y para que recuperemos a la gente del exterior primero tenemos que mejorar la situación de los que están acá.

—En ese sentido, ¿habrá una recomposición salarial también para investigadores? ¿Se aumentará el cupo de ingresantes a la Carrera de Investigador?

—Todavía no tenemos información certera. Lo de las becas se consiguió en poco tiempo y fue una señal del Presidente muy importante. Es un incremento gradual que lleva las becas doctorales de $ 29.817 pesos a $ 45.430 en junio y las posdoctorales de $ 36.752 a $ 54.833. Además, se dieron 400 becas más que las que hubo en la convocatoria: se pusieron en juego 2.800 y se dieron 3.200. Estamos muy contentos. Los cargos a investigador no sabemos, estamos solicitando aumentar el número de cargos para este ingreso que ya está evaluado y para el año que viene. También tenemos mucho atraso en la carrera de personal de apoyo. Pero el estipendio de becas y los ingresos eran nuestras dos primeras urgencias.

—¿Confía en que en el Presupuesto 2020 se incremente el dinero destinado al Conicet?

—Esperemos que sí, dentro de las grandes restricciones que atraviesa el país esperamos tener un presupuesto más acorde a lo que necesitamos. Sabemos que este año va a ser duro, pero que comience a haber señales implica que empezamos a transitar el camino para reconstruir el sistema científico- tecnológico.

—¿Cuáles van a ser los ejes de su gestión?

—Uno de los ejes es el tema de federalización. La mayoría de los investigadores están en el área metropolitana. Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza es el área donde se concentra la mayor parte de los investigadores. Algunos crecieron, como Bariloche, pero necesitamos que haya investigadores en otros lugares del país. Pero no lo podemos hacer solos, necesitamos hacerlo con las universidades nacionales y con las propias provincias y municipios. Otro de los temas: para que la ciencia y tecnología sea una política de Estado necesitamos una ley de financiamiento, debemos pensarlo a mediano plazo, y una ley de ciencia.

—¿Cómo mejorar la vinculación entre Conicet y las empresas privadas?

—Vamos a trabajar en la articulación y la vinculación, serán otros de los ejes de la gestión. Tenemos que poder articular, encontrar una forma que nos permita tener una relación más fluida entre los distintos organismos de ciencia y tecnología, incluyendo a las universidades, el INTI, el INTA y la Conea. Y también vincularnos con las empresas públicas y privadas, con los movimientos sociales. con las ONG. La decisión del ministro (Roberto) Salvarezza de tener el ministerio abierto va a ser muy fructífera. Está golpeando la puerta gente que a lo mejor no lo hubiera hecho antes. Estamos manteniendo reuniones con todos los sectores. En cuanto a mejorar la vinculación, existe una agencia pero estamos viendo cómo dinamizar esto, cómo se hace internacionalmente para que esto empiece a funcionar más rápidamente, para que un investigador no tenga que salir a vender él su trabajo sino que haya una persona que diga: “¿Vos qué hacés? A tal empresa le puede interesar”. También hay algunos programas que hay que aprovechar como el de Investigador en la empresa. Hay herramientas pero están medio congeladas, hay que empezar a moverlas.

Criterios de evaluación

Una preocupación de los investigadores son los criterios de evaluación del personal científico, que demandan la constante publicación de papers. Al respecto, Ana Franchi explicó que están estudiando cómo evaluar a los científicos que no tienen una trayectoria tradicional. “Los papers, la formación de recursos humanos está bien y va a continuar. Pero hay científicos que no siguen esa trayectoria tradicional, por ejemplo hay muchos investigadores e investigadoras que han ido a la función pública, como el caso de la ministra de Seguridad Sabina Frederic o del ministro de Economía Martín Guzmán que tiene aprobado su ingreso. O investigadores que están en empresas que son de doble pertenencia como Y-TEC. ¿Qué les vamos a decir, como no publicaste nada te vamos a poner en el informe ‘No aceptable’? Estamos viendo qué métricas se pueden utilizar para evaluar estas trayectorias distintas. Lo mismo con quienes hacen divulgación, hoy muy importante para combatir información falsa como la que difunden movimientos antivacunas o los terraplanistas. Eso debe ser premiado, no castigado”.

Las denuncias por violencia de género

Uno de los ejes de la gestión de Ana Franchi será la equidad de género. Franchi es presidenta de la Red Argentina de Género, Ciencia y Tecnología y se especializó además en la situación de las 1. mujeres en los organismos de Ciencia y Tecnología. “En el Conicet la mayoría de las becarias e investigadoras son mujeres. Sin embargo, no estamos en la gestión. Sólo el 25% de las unidades ejecutoras son lideradas por mujeres. En el directorio del Conicet hasta que entre yo había una sola mujer. Hay una media sanción de una Ley de Equidad de Género en las instituciones de ciencia y tecnología que todavía no tiene la sanción en el Senado”, sostuvo Franchi. En octubre de 2019 PERFIL publicó un informe que alertaba que desde 2017, con la puesta en marcha en ese organismo del “Protocolo de actuación para la prevención, difusión y capacitación en situaciones de violencia en ambientes de trabajo” y la creación de la Comisión Interdisciplinaria del Observatorio de Violencia Laboral, se triplicaron las denuncias formales por violencia laboral y de género ingresadas a la Comisión de Igualdad de Oportunidades y Tratos (CIOT). En 2017 fueron seis denuncias, en 2018 20 (dos terminaron con la apertura de sumarios administrativos) y en 2019 ya suman 18, aunque desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE-Conicet) denunciaban que existe un subregistro. “Estamos viendo como reforzar esta Comisión y crear una oficina. También un lugar de diversidad dentro del Conicet. En marzo vamos a hacer las reuniones por la Ley Micaela, capacitación en la temática de género y violencia contra las mujeres. Y ver después cómo lo podemos hacer a nivel de la red de institutos. Además, estamos empezando a pensar en hacer un encuentro mensual sobre temas de género trayendo distintos expertos para que empecemos a debatir estos temas. Cuando empecé a armar la Red de Genero no se hablaban de estos temas”, afirmó Franchi. Otra deuda pendiente es el jardín maternal para las trabajadoras del Conicet y terminar con las microdesigualdades.»