Investigadores de la UNLP trabajan en el desarrollo de tiras de diagnóstico rápido de COVID-19

Un laboratorio de la Universidad Nacional de La Plata logró producir la proteína del coronavirus que permite su detección. La producción de los kits estará a cargo del laboratorio recuperado Farmacoop. Reproducimos este informe de la UNLP y comentamos las posibilidades de un test que permitiría diagnósticos tan rápidos y fáciles como un Evatest.

«Se trata de test de uso masivo, similares a los conocidos test de embarazos y pueden utilizarse en cualquier lugar geográfico, sin necesidad de realizar hisopados ni recurrir a laboratorios. Son aptos para los análisis que se realizan en estaciones de tren o fábricas que vuelven a trabajo.

Su desarrollo permitirá además no tener que importar estos insumos, lo que significará un importante ahorro de fondos al estado y también generará trabajo para empresas locales, como la cooperativa Farmacoop, ex Roux Ocefa.

Sebastián Cavalitto, docente de la Facultad de Ciencias Exactas, Director del Centro de Investigaciones y Desarrollos en Fermentaciones Industriales (CINDEFI) e investigador del CONICET, lidera el grupo que lleva adelante este desarrollo. Junto a Gonzalo Ortiz y los becarios Brenda Bezus, Andrea Ramírez y Juan Pablo Bracho pasan casi 12 horas por día en el instituto poniendo en marcha el test.

«Para evitar manipular el virus, pedimos a un laboratorio extranjero dedicado a eso que nos sinteticen el gen de la proteina N del virus, a ese gen lo clonamos en una bacteria y lo estamos produciendo a nivel de cultivos líquidos. Ya logramos estabilizar la proteína y conseguimos que quede soluble, propiedad necesaria para realizar los diagnósticos. Hasta ahora la hemos probado con sueros de personas sanas, en los que dio negativo, e infectadas en la que dio positivo» explica Cavalitto.

Los sistemas de diagnóstico serológico ponen en contacto suero de la persona analizada con el antígeno del virus, que es una proteína que es reconocida por los anticuerpos que la persona infectada generó.

Hay distintos tipos de testeo para diagnóstico. Recientemente un equipo del Instituto Leloir, dirigido por la Dra. Andrea Galmarnik desarrolló un test del tipo Elisa que fue aprobado por el ANMAT para su uso clínico. Esos test tienen la ventaja frente a las tiras que son cuantitativos y permiten saber la cantidad de anticuerpos que generó la persona, pero deben aplicarse en un laboratorio.

La diferencia con los que esta desarrollando el equipo de Cavalitto es que éstos pueden realizarse en ensayos a campo, sin necesidad de infraestructura. Los dispositivos son similares a los populares test de embarazo y funcionan cuando se pone en contacto el suero de la persona estudiada con la proteína, produciéndose una reacción de color que muestra la existencia o no de anticuerpos.

Esta característica permitirá utilizarlo masivamente, en cualquier lugar geográfico, sin necesidad hisopado, ni envío de muestras a laboratorios. Debe aclararse que ni el test de Elisa -el desarrollo de Galmarnik – ni las tiras reactivas -este desarrollo- reemplazan al test realizado por RT-PCR, sino que arrojan información complementaria.
Si bien faltan algunas pruebas para poner a punto el dispositivo, el equipo de trabajo es optimista y creen que muy pronto podrán ponerlo a disposición de la comunidad.

Apoyan al proyecto empresas locales, la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP y el CONICET.»

Observaciones del equipo de AgendAR: es otro test de anticuerpos, pero potencialmente apto para la venta libre y el autodiagnóstico. Como los investigadores mismos señalan, se va a parecer a un test de embarazo. Si están en condiciones de producirlo rápidamente, habrá una formidable demanda para el testeo rápido en las concentraciones urbanas.

Tiene las limitaciones de todo test de anticuerpos: el período «ventana», esa primera semana en que un portador sano, que puede contagiar pero no fabricas anticuerpo, de modo que da falso negativo.

Puede ser útil, agregamos, para reclutar curados sanos que donen sangre de la que se pueda refinar inmunoglobulinas curativas. En eso están trabajando en el Centro de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba.

 

 

VIADivulgación Científica - Facultad de Ciencias Exactas- UNLP