Investigadores patagónicos diseñan un sistema de desinfección para colectivos y trenes

Investigadores del IPATEC, del CONICET y la Universidad Nacional del Comahue, fabricaron un sistema de desinfección portátil y de bajo costo para los medios de trasporte público.

La necesidad de usar medios de transporte grupales en un contexto de pandemia genera preocupación tanto en los usuarios como en los trabajadores de los servicios. Desde el comienzo del aislamiento social, preventivo y obligatorio se han tomado disposiciones como restringir el traslado de pasajeros a los que viajen sentados y en trenes se han implementando sistemas de turnos para evitar aglomeraciones. Sin embargo, al aumentar la circulación de personas, las medidas parecen ser insuficientes. ¿Cómo reducir al mínimo las posibilidades de contagio?

Para aportar una solución a este problema, investigadores del Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales (IPATEC), perteneciente al CONICET y a la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), fabricaron una mochila para desinfección de medios de transporte público portátil, de bajo costo y fácil implementación. El dispositivo fue realizado en colaboración con investigadores de la empresa estatal INVAP y utiliza luz ultravioleta C (UV-C) como método para inactivar virus, bacterias y otros patógenos.

“Es una mochila compacta, liviana y económica. Nuestro objetivo es terminar su construcción, probarla en condiciones de trabajo, certificar su rendimiento y liberar el conocimiento para que cualquier empresa pueda fabricarla. Los usuarios serían, en principio, las empresas de transporte del país pero también puede tener aplicaciones en otros espacios”, dijo el doctor en Ingeniería Nuclear Luis Juanicó, a cargo del proyecto junto con el doctor en Bioquímica Diego Libkind y el ingeniero Martín Ducos.

La mochila posee diez tubos fluorescentes de 30 watts de potencia y 90 centímetros de largo. Son similares a los que se usan en las casas pero utilizan luz UV-C, que tiene la capacidad de inactivar gérmenes pero puede dañar la piel y las retinas si una persona se expone a ella. Por eso, el operador que utilice la mochila debe estar protegido.

El equipo se completa con los ingenieros Pablo Weder, Martín Brizuela, Emiliano Rubbi, Sandra Matzkin y Roberto Venturino, y el diseñador industrial Martín Romero, de INVAP. “Hemos tenido la colaboración de INVAP desde el primer día, tanto en el diseño como en la parte de calibración, que estamos haciendo actualmente. Además, si bien la mayoría somos ingenieros, tuvimos el aporte de colegas del IPATEC del área de Microbiología”, cuenta Juanicó.

COMO NACIO LA IDEA

La idea surgió observando las soluciones que se están implementando en otros lugares y cómo podrían adaptarse a los medios de transporte locales. Por ejemplo, hay robots que emplean luz UV-C y que se utilizan para desinfectar quirófanos en 15 minutos. El problema es que los colectivos suelen tener escaleras y otros recovecos donde el robot no llegaría a irradiar. Por eso, diseñaron un sistema portátil que un operador pueda colocarse como una mochila y usarlo mientras camina sobre el vehículo. Este método, además, es más rápido y eficiente que la utilización de productos químicos como la lavandina, que debe permanecer más tiempo en las superficies y secarse correctamente para generar el efecto buscado.

La mochila posee diez tubos fluorescentes de 30 watts de potencia y 90 centímetros de largo. Son similares a los que se usan en las casas pero utilizan luz UV-C, que tiene la capacidad de inactivar gérmenes pero puede dañar la piel y las retinas si una persona se expone a ella.

Por eso, el operador que utilice la mochila debe estar protegido con un traje, casco y guantes, y debe utilizarse solo cuando el medio de transporte está vacío. El dispositivo funciona con un cable de alimentación de 220 voltios, al menos en el caso de los colectivos, ya que los trenes, al ser más grandes, requerirían una batería.

“Cuando el colectivo finaliza un recorrido, el chofer tiene un breve descanso antes de comenzar la siguiente vuelta. Nuestra idea es que se use en ese lapso, con el colectivo vacío. Sube el operador, camina lentamente y realiza el proceso de desinfección en no más de cinco minutos. Con eso, se logra el 99% de esterilización de patógenos, incluyendo el SARS-COV-2. Apuntamos a llegar al 99,9%, aunque cada virus tiene una sensibilidad diferente a la luz UV-C”, dijo Juanicó.

Los investigadores pensaron en un diseño sencillo para que sea fácil de usar pero también de replicar. Además, implementaron un sistema de reflectores que hace que la luz salga concentrada hacia los costados, a la altura de los asientos y pasamanos. La idea del reflector surgió de la experiencia de haber diseñado cocinas y colectores solares.

Sus diseñadores estiman que el costo de producción sería de unos 30.000 pesos.

“Nuestra mochila es grande pero liviana, pesa 14 kilos. Se puede hacer de forma sencilla: se ponen cinco tubos de cada lado, una placa grande en la espalda y otra atrás, que pueden ser placas de fenólico. Los tubos no son caros y hay de muchas marcas. Además, suelen durar varios años aunque hay que tratarlos con cuidado. Nosotros le hicimos una protección lateral para que no estén tan expuestos a posibles golpes pero si se rompe un tubo es sencillo cambiarlo”, afirmó el ingeniero.

Recientemente, el proyecto obtuvo un subsidio por 480.000 pesos del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, a través del Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de las Capacidades en Ciencia y Tecnología COVID-19. Este monto les permitiría continuar con un desarrollo que, hasta el momento, abarcó ensayos de laboratorio y en un colectivo, con buenos resultados. El próximo paso es enviarlo al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) para su certificación. “Para la transferencia, se podría generar una empresa proveedora del servicio. Ya hemos recibido varios llamados para analizar la posibilidad de fabricación”, finalizó Juanicó.