La pandemia en Argentina: los números de los contagios que se estiman hasta septiembre

No se vislumbra un amesetamiento en el número de casos diarios en el Área Metropolitana de Buenos Aires, y en el conjunto de Argentina para los próximos 15 días. De hecho, ayer, 4 de agosto, hubo 168 muertes y 6.792 nuevos casos, las mayores cifras diarias. Es probable que los casos diarios sigan creciendo, al menos, durante los 45 días que vienen.

Hace un par de meses, desde la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA se anticipó que, por pedido del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, un grupo de investigadores del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA (Exactas UBA) había logrado desarrollar un modelo epidemiológico que permite pronosticar la evolución de los contagios de una manera tan consistente que sorprendió a sus propios creadores.

La eficacia de este modelo -del que informamos en AgendAR– atrajo el interés del Ministerio de Salud de la Nación, que está implementando un tablero de mando para controlar la marcha de la pandemia: “La empresa Globant, que está a cargo de la implementación de ese software, ya tiene nuestros algoritmos para integrarlos al tablero de mando”, informa Enzo Tagliazucchi, quien junto con Pablo Mininni, Gabriel Mindlin y Pablo Balenzuela integra el grupo de investigadores del CONICET que diseñó el modelo.

Las ecuaciones desarrolladas por los científicos de Exactas UBA también interesaron al Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés): “Hace pocos días tuvimos una reunión a pedido de ellos porque están interesados en tener modelos basados en la movilidad de celulares”, cuenta Mininni.

Precisamente, una de las particularidades de este desarrollo matemático es que, a diferencia de otros modelos epidemiológicos, toma en cuenta la movilidad de las personas. “Nuestro modelo integra los parámetros propios de la infección con el comportamiento social, al que medimos a través de la movilidad”, explica Mininni.

Para ello, utiliza los datos de geolocalización de los teléfonos celulares, que son provistos por la empresa Grandata Labs. De esta manera, no solo permite pronosticar cuántos nuevos casos de personas infectadas habrá sino, además, cómo se distribuirán territorialmente. Según los investigadores, el modelo puede utilizarse para pronosticar con alta probabilidad lo que puede ocurrir dentro de los próximos 15 días.

No obstante, los pronósticos a más largo plazo parecen funcionar bastante bien: “Los números que se están observando hoy son compatibles con los que estimamos hace más de un mes”, señala Mininni, y ejemplifica: “Hace poco más de un mes estimamos que la provincia de Buenos Aires probablemente acumularía cerca de dos tercios del total de casos del AMBA y eso hoy se está corroborando”.

¿Qué hacer con la movilidad?
A lo largo de las sucesivas etapas de la cuarentena, la avenida General Paz fue objeto de controles de tránsito, más o menos férreos según la fase. Como límite entre distritos, la movilidad hacia uno u otro lado de esa gran arteria genera discusiones entre los gobiernos que pretenden evitar que el coronavirus ingrese a su jurisdicción.

Sin embargo, en el estado actual de diseminación extendida de la infección, poner el foco en el mapa de división política no sería lo más efectivo para controlar los contagios: “Nuestro modelo indica que reducir la movilidad interna dentro de cada distrito tiene un impacto mayor que reducir la conexión entre distritos”, revela Mininni, y explica: “Si un distrito tiene muchos casos, cerrarlo no frena el hecho de que, si la gente adentro se sigue moviendo, sigue contagiando. Y hoy todos los distritos del AMBA tienen un número suficiente de casos como para que, si no se controla la movilidad interna, siga creciendo el número de contagios”.

De todos modos, en la situación actual de circulación del virus, aunque se consiguiera reducir la movilidad al nivel que se logró durante la primera cuarentena, el número de casos diarios en el AMBA seguiría creciendo: “Hoy reducir la movilidad al 23%, que es lo que se logró en marzo, podría disminuir la velocidad con la que aumenta el número de casos, pero no se alcanzaría una meseta, es decir, que el número de casos diarios sea más o menos constante”.

Pronóstico
A pedido de NEXciencia, el físico Pablo Mininni actualizó los datos y corrió el modelo. Los resultados indican que, con la movilidad actual, en el AMBA no se vislumbra un amesetamiento en el número de casos diarios para los próximos 45 días. En otras palabras, la cantidad de casos diarios seguiría creciendo. Por ejemplo, “en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) el modelo indica que, con la movilidad actual, dentro de 15 días tendremos alrededor de 1.900 casos diarios”.

En cuanto a los 40 distritos del conurbano bonaerense, el investigador explica que “hay cuatro a cinco días de retraso en la carga de datos oficiales, por lo cual en este momento no podemos hacer un pronóstico específico para esa región”. No obstante, “el modelo sigue corroborando que el número de casos totales en la provincia seguirá duplicando al total de casos de CABA”.

Con mayor incerteza, el pronóstico indica que, de mantenerse la misma movilidad, en 30 días la cantidad de casos diarios en CABA será de 2.800, y en 45 días se alcanzarían los 3.700 casos por día.

Finalmente, Mininni calculó qué sucedería en un escenario en el cual se suspendiera la cuarentena. Para ello, supuso una movilidad del 80% con respecto a la que había el 2 de marzo: “Es poco probable que se recupere el 100% de movilidad porque habría personas que seguirían quedándose en sus casas para evitar el contagio”. En ese hipotético escenario de “liberación” de la movilidad, en 15 días la Ciudad de Buenos Aires tendría unos 12.000 casos diarios.

La utilidad del modelo no se reduce a pronosticar el número de casos por distrito para distintos escenarios de movilidad. “También, es una herramienta para que las autoridades sanitarias puedan planificar la cantidad de kits que se necesitarán para efectuar los testeos”, consigna Tagliazucchi. “Además, con el modelo se puede estimar el número de camas hospitalarias que habrá disponibles en cada distrito para una fecha determinada”, añade, y finaliza: “En cualquier caso, siempre hay que tener en cuenta que esto es un modelo que brinda un pronóstico científico y, como todo pronóstico, puede tener algún grado de incerteza que se incrementa a medida que se proyectan futuros más lejanos”.