Las otras emergencias sanitarias que vienen, advierte la Organización Panamericana de la Salud

De ansiedad y violencia familiar a tuberculosis y cáncer: las otras olas que ve venir la O.P.S.

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La Dra. Carissa Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), manifestó que la atención centrada en COVID-19 ya empieza a producir efectos visibles en la provisión de otros servicios de salud, con aumento de fallecimientos no atribuibles de forma directa a la infección por SARS-CoV-2. Advierte sobre un posible incremento en la incidencia de enfermedades infecciosas y crónicas no transmisibles en la región.
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Así lo dijo la funcionaria durante una conferencia de prensa en la que se presentó el informe Salud y Economía: una convergencia necesaria para enfrentar el COVID-19 elaborado en conjunto con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
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«Vemos que se desatienden algunas enfermedades porque los trabajadores de la salud han sido sacados del primer nivel de atención (hospitales) para participar en la respuesta inmediata a la pandemia, mientras la población tiene cierto temor y evita asistir a los centros de atención médica por riesgo de contagio o por desconocer si los servicios se están ofreciendo», destacó la Dra. Etienne.
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Asociaciones médicas y distintos profesionales de la salud ya habían advertido de esta situación en numerosas ocasiones. Por ejemplo, el Dr. Victor Tseng, especialista en cuidados críticos y pulmonares en Atlanta, Estados Unidos, vaticinó las siguientes tres olas que sobrevendrían a la de casos por COVID-19:
  • El impacto de la restricción de recursos en la atención de condiciones urgentes no-COVID;
  • El impacto en la interrupción del cuidado en las patologías crónicas,
  • El trauma psíquico y la enfermedad mental.
Pero hasta ahora la OPS no había planteado un escenario detallado de las diferentes repercusiones sanitarias extra-COVID de la crisis, tanto evidentes en la actualidad como de posible manifestación en los próximos meses o años. El panorama es sombrío.
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«Los pacientes de nuestra región están muriendo a tasas más altas de lo normal a causa de trastornos tratables. Hoy estamos en riesgo de perder años de logros de salud en solo unos pocos meses», sentenció la directora de la OPS.
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Un área de preocupación la constituyen las enfermedades crónicas no transmisibles, como las patologías cardiovasculares, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, y el cáncer. «Estas enfermedades afectan a población de edad más avanzada, que al tener enfermedades crónicas, presentan mayor riesgo de contraer COVID-19, se enfrentan al riesgo de incumplimiento de los tratamientos por falta de acceso a fármacos, y reciben un nivel de atención deficiente».
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Las enfermedades crónicas no transmisibles matan cada año 41.000.000 de personas, mientras que hasta el momento COVID-19 ha producido 655.000 decesos, recordó la Dra. Bente Mikkelsen, directora del Departamento de Enfermedades No-Transmisibles de la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante una conferencia de prensa para miembros de la World Federation of Science Journalists. «No es para hacer comparaciones, es meramente un dato», finalizó Etienne.