La carne aumentó 6,1 % en mayo, y 68,4 % en doce meses

El precio de la carne vacuna trepó 6,1 por ciento en mayo, según informó ayerx el Observatorio de Precios del CEPA. La cifra evidencia una desaceleración respecto de los valores registrados en marzo y abril, pero si se la compara con la inflación informada por las consultoras privadas (el Indec recién dará el dato de mayo el martes) la carne continúa aumentando por encima de la suba promedio de los precios y en 12 meses acumula un incremento del 68,4 por ciento.

La situación se revela aún más compleja cuando se observa que, al igual que ocurrió en marzo y abril, los cortes económicos fueron los que lideraron las subas con un 8,4 por ciento, mientras que los cortes intermedios y caros subieron 6,3 y 5,7 por ciento, respectivamente.

La consecuencia directa de estos aumentos es una baja constante en el consumo de carne vacuna. Según el monitor ganadero anual de la Bolsa de Comercio de Rosario, el consumo per cápita de carne vacuna se ubicó en abril en 46,17 kilos por habitante por año. “Lo llamativo es que, frente a este escenario de caída del consumo, el precio continúa en niveles elevados, ampliamente superiores a la inflación”, remarca el informe de CEPA.

En el trabajo se intentan identificar algunas de las causas que pueden estar influyendo en la suba y, pese a las restricciones a la exportación fijadas el año pasado, el mercado externo pareciera que sigue presionando sobre los precios.

Si bien el volumen exportado se redujo en términos interanuales, sólo lo hizo 7 por ciento, un nivel poco significativo habida cuenta que se compara un período sin restricciones (primeros 4 meses de 2021) contra otro con limitaciones a la exportación (primeros 4 meses de 2022). De hecho, CEPA advierte que el nivel actual supera en 13 por ciento el volumen de las exportaciones de 2020 y 35 por ciento respecto al mismo período de 2019. La ratio de exportación para los primeros 4 meses de 2022 si sitúa en un histórico 27,2 por ciento, apenas un 1,2 por ciento por debajo del 2021. En este sentido continúa la presión de la demanda externa que escaló exponencialmente cuando en 2016 apenas representaba el 8,6 por ciento de la producción nacional.

“No sólo se mantienen relativamente los niveles de exportación en cantidad, sino que, además, las exportaciones de carne bovina argentina correspondientes al cuarto mes del año 2022 alcanzaron un valor de 294 millones de dólares, resultando (+43 por ciento) superiores a los 205,6 millones obtenidos en abril de 2021”, advierte CEPA. A su vez, el precio promedio de exportación es significativamente superior (+50,5 por ciento) al observado el mismo mes de 2021 y mayor al observado en mes de marzo 2022. Frente a este escenario, CEPA sostiene que la liberación de las exportaciones para la vaca de conserva podría estar movilizando el precio del resto de las categorías, dado que existe un efecto contagio cuando una de las categorías mueve sensiblemente su valor.

A su vez, el informe advierte que el contexto internacional de creciente incremento de precios de la carne ayuda a presionar sobre el precio local, no sólo a través de la demanda exportadora, sino también como precio de referencia. El FAO Meat Price Index, que mide la evolución del precio de la carne bovina, porcina, aviar y ovina en el mundo, alcanzó su máximo valor (desde que se calcula, en 1990) en mayo de este año.

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