Este reactor producirá radiosótopos para uso medicinal. Se marcaron nuevos hitos con la puesta en marcha de la primera bomba del circuito de refrigeración primario del reactor multipropósito y se configuró el núcleo con los muletos sin uranio de los elementos combustibles.
Las pruebas iniciadas incluyen la puesta en funcionamiento de la primera bomba del circuito de refrigeración primario, uno de los sistemas más relevantes del reactor multipropósito RA-10. Se trata de una de las tres bombas que integran este circuito de refrigeración primario, mientras la tercera permanece en reserva, garantizando disponibilidad y seguridad operativa.
La puesta en marcha de esta bomba permitió, por primera vez, observar la circulación del fluido refrigerante a través del circuito primario del reactor. Este hito habilita la verificación integral del desempeño hidráulico del sistema y de su adecuación a los parámetros de diseño y seguridad, una condición indispensable para avanzar hacia la puesta en marcha del reactor. Se trata del inicio de un proceso progresivo de ensayos que se extenderá durante aproximadamente dos meses, hasta completar la validación funcional total del sistema de refrigeración primario del reactor.
De manera complementaria, se concretó otro avance clave con la configuración del núcleo del RA-10, conformado por elementos combustibles denominados dummies, es decir, sin carga de uranio pero con la geometría y disposición final del núcleo definitivo. Estos elementos fueron provistos por la Planta de Fabricación de Elementos Combustibles para Reactores de Investigación (ECRI), ubicada en el Centro Atómico Constituyentes, en el marco del acuerdo de suministro mediante el cual la CNEA fabrica tanto los elementos combustibles del RA-10 como sus prototipos. Esta configuración permite realizar los ensayos en frío necesarios para verificar el desempeño del circuito de refrigeración en condiciones representativas de la configuración de operación.

Estos hitos representan un paso estratégico en la culminación del RA-10, una instalación concebida para transformar capacidades tecnológicas en producción, exportaciones y desarrollo económico, y para que el sector nuclear continúe aportando valor a la Argentina. El reactor asegurará el autoabastecimiento de radioisótopos de uso médico y permitirá exportar para cubrir hasta un 20 % de la demanda mundial, además de habilitar la producción de silicio dopado para aplicaciones industriales y abrir un nuevo horizonte de investigaciones en ciencias básicas y tecnologías avanzadas basadas en técnicas neutrónicas.


