Nucleoeléctrica en la era Milei-Reidel. Con un comentario de AgendAR

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Con el objetivo de recaudar dólares y atraer inversión, el Gobierno autorizó días atrás la venta de una parte accionaria de la empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA), responsable de operar y mantener las tres centrales nucleares del país: Atucha I, Atucha II y Embalse.

La compañía está presidida desde abril por Demian Reidel, ingeniero físico egresado del Instituto Balseiro, con trayectoria en el sector financiero. Hasta su repentina renuncia en julio, Reidel también ocupaba ad honorem el cargo de jefe de Gabinete del Consejo de Asesores del presidente Javier Milei, un comité creado hace un año que nunca llegó a consolidarse.

Su explicación al dejar ese puesto fue que iba a “concentrarse de lleno en el desarrollo del Plan Nuclear Argentino”. Esta iniciativa se presentó junto a Milei en la Casa Rosada el 20 de diciembre pasado, cuando se anunció la creación del Consejo Nuclear Argentino, presidido por Reidel e integrado por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos; el ministro de Defensa, Luis Petri, y el titular de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Germán Guido Lavalle. Sin embargo, hasta ahora no hubo avances concretos sobre ese programa.

El Gobierno decidió poner a la venta el 44% del capital accionario de NASA, luego de obtener la autorización del Congreso a través de la Ley de Bases. El Estado conservará un 51% y el 5% restante quedará en manos de los trabajadores. A diferencia de la venta de acciones de YPF en su momento, que fue atomizada entre distintos inversores privados, el Ministerio de Economía resolvió realizar una licitación pública para vender el paquete accionario en bloque.

Actualmente, los accionistas de NASA son la Comisión Nacional de Energía Atómica (20%)Enarsa (1%) y el Ministerio de Economía (79%). El Tesoro, además, es el principal deudor de la compañía: todavía debe los pagos por la electricidad generada entre diciembre de 2023 y febrero de 2024, mientras que al resto de los generadores se les abonó con el bono AE38, que en ese momento cotizaba a la mitad de su valor de mercado.

NASA presentó el reclamo en varias oportunidades y el 24 de octubre de 2024 el Ministerio de Economía giró el 14,87% de la factura de diciembre de 2023, equivalente a $10.226 millones. El saldo pendiente asciende a $194.582 millones, refacturado en enero pasado con vencimiento aún por definir, confirmaron fuentes de la compañía.

La llegada del sciolismo

Con la llegada de Reidel a NASA, se produjo también una reestructuración en las áreas de administración, compras, contrataciones, finanzas y comunicación.

Como nuevo gerente de Coordinación Administrativa asumió Hernán Pantuso, excoordinador Ejecutivo para el Desarrollo Sostenible de la Planificación Económica Ambiental y el Desarrollo de Energías Alternativas durante el gobierno de Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires. En su entorno aclararon que su desembarco en NASA se debió a su vínculo con Reidel, no con el actual secretario de Turismo.

Pantuso no fue el único funcionario con pasado en la gestión bonaerense de Scioli. También ingresaron Bruno Alfredo Gabriel Tomaselli (exsubsecretario de Relaciones Económicas Internacionales), Sabrina Andrea Lafranconi (exintegrante del Gabinete) y Juan Fermín Larrarte (exabogado del gobierno provincial). Actualmente, los cuatro se desempeñan como asesores con sueldos superiores a $5 millones mensuales, bajo la órbita de Pantuso.

El presidente Javier Milei y el titular de NASA, Demian Reidel
El presidente Javier Milei y el titular de NASA, Demian ReidelX Demian Reidel

“Luego de un período prudente de evaluación del funcionamiento general, esta nueva gestión entendió que se hacían necesarios nuevos perfiles en esas áreas y avanzó con miras a tener un nuevo liderazgo en estos sectores de soporte que, cabe aclarar, no están relacionadas con cuestiones técnicas ni operativas ni mucho menos ligadas a la seguridad nuclear de las centrales”, explicaron en NASA.

“Las decisiones se tomaron con el objetivo de fortalecer la gestión, incorporando personas idóneas con conocimiento específico de cada área, manteniendo los equipos de trabajo y garantizando una transición ordenada y efectiva”, agregaron.

Desde diciembre de 2023 hasta hoy, NASA redujo su plantilla de 3107 a 2971 personas, es decir, 136 trabajadores menos, a lo largo de las tres presidencias que tuvo la empresa en este período: Luis Fasanella, Alberto Lamagna y Reidel.

En NASA destacaron también que en el primer semestre reportó un superávit de $74.905 millones y que las plantas alcanzaron niveles de excelencia operativa, con factores de carga de 95% en Atucha II y 100% en Embalse. “También se recompusieron las relaciones laborales y se redujeron significativamente los conflictos sindicales. Además, se regularizó la gestión de compra de insumos estratégicos como el uranio y el agua pesada, en un contexto internacional de alta demanda y limitada disponibilidad”, dijeron.

Como tarea pendiente, queda definir qué ocurrirá con el contrato vigente que NASA mantiene con China National Nuclear Corporation (CNNC) para la construcción de la cuarta central nuclear argentina. Por ahora, el proyecto se mantiene “demorado”.

“Desde su firma en febrero de 2022, el contrato nunca llegó a entrar en vigencia por no cumplirse las condiciones precedentes, y el mismo está sin avances. Se trata de un proyecto que forma parte de los acuerdos de cooperación entre Estados, por lo que su evolución depende de definiciones de carácter país a país y excede el rango de decisión de NASA», explicaron en la empresa.

Un tema más que el Gobierno deberá resolver antes de privatizar el 44% de la compañía.

Sofía Diamante

Comentario de Agendar:

Tomo por cierto los números de Sofía Diamante en La Nación. Miden las pérdidas de personal experto desde el desembarco de mileístas y sciolistas en NASA, y su captura. Las cifras concuerdan con las que da el Dr. Rodolfo Kempf, de la CNEA. Kempf (su artículo está aquí) añade también a los que se han tomado licencia sin sueldo. Lo típico de los expertos nucleares desde 1993 es que lo hagan cuando están a punto de irse con un portazo del país, a trabajar en otro programa o empresa nuclear.

Ambos grupos clasifican en una misma categoría: PSB, o «Podridos de ser boludeados».

Boludeados por el Nuevo (¿nuevo?) Programa (¿programa?) Nuclear del rockero Javier Milei y el mesadinerista Demián Reidel. Éste consiste en grandes vaharadas de humo marketinero-informático-financiero, «all smoke and mirrors», para encubrir la eliminación del plan nuclear anterior, algo rengo, algo tuerto y algo manco, PERO REAL.

El vaciamiento espontáneo (ponele) de RRHH no sólo son los tentempiés de lo que sigue. Si cualquiera de las empresas que cita Kempf logra clavar bandera en NA-SA, los ingenieros nucleares que no se hayan ido por la propia serán rajados. Si la cosa se hace en términos amigables, con jubilaciones anticipadas.

Si no se hace así, a los que se obstinen en quedarse se los someterá a una desratización de acoso interno hasta que se vayan de una puta vez, y si no lo hacen, con despido sin causa.

Con lo que es la justicia laboral de hoy en día, los despedidos están fritos en primera y segunda instancia, y si se arman causas colectivas y se pasa a Suprema… bueno, ¿acaso dicha corte no está, por definición, poblada de cortesanos?

¿Cuánto cuesta despoblar a NA-SA de gente más calificada y honesta?

La formación de un ingeniero nuclear de grado, con el título todavía «mirame y no me toques» por la tinta fresca, le cuesta plata al país. Asumo que salen de una universidad pública, porque las privadas no se ensucian mucho con ingenierías, y si lo hacen (caso del ITBA), evitan las ingenierías nucleares.

De modo que hago este cálculo de almacenero suponiendo que los ingenieros nucleares de grado salen del Instituto Balseiro de la CNEA, en Bariloche, o del Instituto Dan Beninson, también de la CNEA, en ese municipio del AMBA.

Es al cuete llamarlos «institutos»: no se trata de las Academias Pitman. Son universidades por la propia, divididas en tantas carreras finales como ingenierías nucleares hay, y la lista es larga, y cada vez más.

Sin ahondar en asuntos curriculares, los títulos respectivos los expiden dos universidades nacionales robustas: la de San Martín, o UNSAM, y la de Mendoza, o UNM. En ambos casos, la cursada completa hasta el título de ingeniero y el comienzo de una carrera como físico, científico de materiales, reactorista, neutrónico, termohidráulico, químico o «combustiblero» nuclear, y siguen las firmas.

Hasta el título pelado nomás, hay que calcular docencia a cargo de gente con grado de doctor y posdoc y relevancia internacional. No da clases el Profesor Jirafales.

Sumá el uso constante de pequeños reactores nucleares (el RA-3, el RA-6 y el RA-4), y de prorratear estos gastos fijos, más viajes y alojamiento cuando hay que cambiar de ciudad, entre un número muy reducido de alumnos.

Cada vez más reducido, porque a excepción de NA-SA, donde los sueldos de profesionales están por arriba de la línea de pobreza, en el resto del programa nuclear están debajo.

Esto se sabe en la calle, y la calle aconseja que es mejor manejar un Uber y estudiar Corte y Confección que atravesar cinco años de sangre, sudor y lágrimas para terminar como científico de materiales especiales en construcción nuclear: cerámicas, resinas, vidrios, super aleaciones de zirconio, níquel y diversos aceros.

Y todo por dos pesos.

¿Dibujamos U$ 100.000 anuales por alumno recibido pagados por el estado? Son muchos más, pero ponele. Medio millón de dolarifacios puestos por el estado por cada título fresquito.

De ahí, al laburo. Y no es que te vayan a contratar en SOCMA para cobrar peajes: tenés que pelearla porque te tomen en la CNEA, en la que te vas a morir de hambre.

Otra opción es ir por la gloria y a tu riesgo a INVAP, esa firma tecnológicamente espectacular y espectacularmente tecnológica, que vive de lo que exporta, ésa que nos dio el enriquecimiento de uranio, ésa que el ut supra citado Costantini, Menem 1.0 y 2.0, De la Rúa, Duhalde, Macri y «The Joker» quisieron quebrar y cerrar.

O, tercera opción, ir a NA-SA, en la cual podés mantener incluso una familia, si no son de comer mucho.

Eso sí, una vez en NA-SA, evitá meterte en un área de diseño, montaje y reparación de nuevas centrales. En ese caso podés explicarle a tus nietos que construiste Atucha 2, o que reparaste ambas, o que retubaste Embalse, y vinieron Macri y luego Milei a rajarte de una patada en el tujes. Y además, por esos crímenes. ¿Alentador?

Volvemos a los costos de la sangría en RRHH. Añadile algunos viajes de especialización con estadía en universidades o programas nucleares extranjeros, con los pasajes y morfar una vez por día, y tu costo como doctor/a o posdoc al estado nacional le salió entre uno y dos palos verdes.

Pero si sos un cuadro intermedio de NA-SA, digamos un cinturón negro de primer dan, cobrás el equivalente de una luca verde, quizás dos. Si tenés dos pibes y una esposa, OSDE 310 se hace cargo de gastos médicos, salvo que alguno se enferme.

Obviamente, en NA-SA no te van a pagar 5 palos por mes,

Y de yapa tenés que escuchar los delirios de un mesadinerista con pergaminos de Goldman Sachs y JP Morgan, tan sabedor de tecnología nuclear como yo de capar monos, y tan merecedor de dirigir un programa nuclear como un kamikaze de volar un Boeing 747. Al que te subiste solito.

Y este tipo, mientras dure, te va a planificar la vida profesional hasta que te lleves puesto el World Trade Center, y tu espíritu inmortal se mude a su Narnia atómica, bajo el reino del León.

Jódanme, brothers and sisters, hoy en el ancho mundo hacen falta 100.000 ingenieros nucleares capaces de operar, reparar, diseñar y construir centrales y reactores en serio, tangibles, necesarios, imprescindibles. Por primera vez desde Fukishima, afuera te van a tratar no como a un refugiado afgano, sino como a nobleza.

Ni falta te hace tomarte el avión. Te contratan a distancia, y si tenés una computadora de alta capacidad laburás desde tu casa, y dos o tres veces por año viajás a Francia a enseñarles cómo se maneja un reactor, ahora que ellos se olvidaron, y te depositan el sueldo en Uruguay.

En cualquier momento esto vuelve a valer para Italia y España. ¿Te vas a quedar cantando tangos aquí?

Los 136 expertos nucleares que ups, se le cayeron a NA-SA, le costaron al estado nacional, si mis cuentas de almacenero son certeras, unos 272 palos verdes. Pero insisto, estoy calculando a la baja. Que venga uno que no guitarree, y me cuenta.

Lo que creo realmente, y no puedo probarlo, es que con lo que le costó al estado nacional perder estos 136 ingenieros en 20 meses, se puede terminar el prototipo del CAREM, ponerlo crítico, hacerlo entrar en línea y empezar a buscarle inversores, todo eso silbando bajito.

O con esa valiente muchachada PSB (Podrida de ser Boludeada), esa gente que en 20 meses se le perdió por el camino a Demián Reidel se puede terminar el reactor RA-10, y acceder al 20% de un mercado internacional de radioisótopos. Que valdrá entre U$ 9100 y 24.440 millones en 2030, según quién haga las cuentas.

Alguien en Goldman Sachs o en JP Morgan las está haciendo, y mejor que yo. Por eso quieren que NA-SA se privatice antes de las elecciones.

A los zorritos, matanos mientras somos chiquitos y giles, don JP.

O te vamos a comer el gallinero.

Daniel E. Arias

La demanda de GLP argentino crecerá en Brasil por un nuevo programa de Lula

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Un programa social impulsado por el gobierno de Lula da Silva en Brasil promete impulsar las exportaciones argentinas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) al país vecino. El Estado brasileño subsidiará la adquisición de garrafas para los hogares de bajos ingresos. Más del 20% de la demanda actual de GLP en Brasil es cubierta con importaciones, por lo que se abre un escenario aún más positivo para la monetización de los líquidos de Vaca Muerta a través de la exportación.

Brasil es uno de los principales mercados de consumo de GLP. Es el país de Latinoamérica que más garrafas tiene en circulacióncon 140 millones de unidades. La expectativa es que ese número crezca debido al programa «Gas del Pueblo», que busca subsidiar todo el costo de adquisición de garrafas nuevas en los hogares de menores ingresos.

Las empresas distribuidoras de GLP anticipan un importante salto en la demanda. Las ventas de garrafas en Brasil podrían crecer entre un 7 y 8%, según el presidente de Sindigás, Sérgio Bandeira de Mello. El ejecutivo de la cámara que agrupa a las compañías distribuidoras explicó que en Brasil se venden alrededor de 400 millones de cargas de garrafas al año.

Importación de GLP argentino

Las empresas que participan en la cadena de abastecimiento y distribución de GLP en Brasil están mirando a la importación de más líquidos para atender a la nueva demanda esperada. Estados Unidos figura como la primera opción para los importadores, pero empresas brasileñas también están mirando a la Argentina y Bolivia para cubrir la nueva demanda, especialmente en el sur brasileño.

Nacional Gas, una de las principales empresas envasadoras y comercializadoras de GLP, ya está trabajando en la importación desde la Argentina, según lo afirmado por el director de la compañía, Alisson Albuquerque.

«Hemos realizado trabajos desde Argentina, con pilotos a Rio Grande do Sul; desde Bolivia, con pilotos a la región Centro-Oeste, importaciones por barco con desembarque en Belém, Pará, también en Suape; y ahora con desembarque en Barra do Riacho, Espírito Santo», dijo Albuquerque a la agencia brasileña Eixos.

En cambio, empresas como Ultragaz miran a la importación desde los EE.UU. para abastecer al nordeste del Brasil. «Estados Unidos es el mayor proveedor del mundo. Y hay mucha disponibilidad de moléculas; es un mercado muy líquido, lo cual es bueno», dijo el CEO de la compañía, Tabajara Bertelli.

Oportunidad en líquidos

El gas y el petróleo que se extrae en Vaca Muerta es rico en líquidos como butano, propano, etano y gasolina natural. El incremento de la producción hidrocarburífera viene impulsando la ejecución de nuevos proyectos para separar y monetizar estos líquidos en los mercados internacionales, especialmente a través del GLP, que es una mezcla de butano y propano. Pero el salto exportador puede ser aún mayor si se concretan los proyectos de exportación de gas natural licuado englobados en el plan Argentina LNG.

Algunas de las principales compañías que operan en el segmento de líquidos como Compañía MEGA y Transportadora Gas del Sur (TGS) ya están incrementando sus capacidades de separación y fraccionamiento de los líquidos.

MEGA esta completando la instalación de un nuevo tren de fraccionamiento que le permitirá un incremento inicial del 20% en la producción de C3+ (propano, butano y gasolina natural), que podría elevarse al 50% con la ejecución de una segunda etapa.

En el caso de TGS, la empresa transportista de gas está trabajando en una nueva planta desde hace un par de años con un proyecto oportunamente valuado en unos US$ 2500 millones. Este proyecto incluyó la construcción de dos plantas modulares de acondicionamiento de gas, que pueden ser modificadas para el procesamiento del gas y separación de propano y butano si eventualmente el cliente o productor lo necesita.

Adicionalmente, las petroleras Pluspetrol e YPF impulsan el plan Vaca Muerta Liquids, un proyecto que incluye la construcción de una planta de procesamiento en Neuquén, un poliducto de aproximadamente 600 kilómetros, y una planta de fraccionamiento en la costa atlántica. Pluspetrol busca el ingreso de más empresas al proyecto, cuya inversión estimada asciende a US$ 2000 millones.

Todos estos proyectos contemplan la monetización de los líquidos asociados a la creciente producción neuquina de gas y petróleo. Sin embargo, los proyectos para exportar GNL requerirán de todavía más capacidad para procesar el gas y separar los líquidos, de forma tal de obtener un gas seco, apto para la licuefacción.

En ese sentido, YPF dentro del plan Argentina LNG proyecta la construcción de una planta de separación, un poliducto y una planta fraccionadora que se localizará en Bahía Blanca. La inversión estimada en esta faceta del plan asciende a US$ 6000 millones.

Nicolás Deza

Sam Altman habla de invertir u$s 25 mil millones en la Patagonia ¿Le creemos?

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OpenAI, la creadora de ChatGPT, construirá en Argentina el centro de datos más grande de América Latina”.

“La Argentina se convertirá en una potencia mundial en inteligencia artificial”.

Los títulos parecen parte de la narrativa a la que nos acostumbró el Gobierno de Javier Milei, el mejor presidente de la historia, que tiene al mejor ministro de Economía de la historia, que hizo el ajuste más grande en la historia de la humanidad.

De todas maneras, observando que hay terceros de magnitud global involucrados en el anuncio, vale la pena profundizar en la mirada y tratar de entender qué viabilidad tiene el proyecto, cuáles son los antecedentes, cuáles son los beneficios potenciales para el país y cuáles son los riesgos económicos, energéticos y en términos de soberanía.

El comunicado: “Sur Energy y OpenAI se unen para anunciar sus planes para el desarrollo de Stargate Argentina, un proyecto pionero de infraestructura de IA que situaría a Argentina a la vanguardia del ecosistema global de inteligencia artificial”. Más adelante agrega: “Estructurado en el marco de RIGI, el proyecto supondrá una inversión de hasta 25.000 millones de dólares a plena escala, lo que lo posiciona como una de las mayores iniciativas tecnológicas y de infraestructura energética de la historia de Argentina”. Además, hubo un video de Sam Altman, CEO de OpenAI, resaltando el potencial del talento argentino, elogiando a Milei y prometiendo que el país tendrá acceso generalizado a la inteligencia artificial.

Frente a un anuncio tan escueto como autocelebratorio, surgen muchas preguntas. Algunas tienen respuesta y para otras habrá que esperar que se acomode la euforia y que el tiempo, los negocios y la política hagan su trabajo.

Lo que sabemos

El Proyecto Stargate (puerta estelar) es un plan en el que vienen trabajando OpenAI, Oracle y SoftBank desde 2022. En enero de este año, un día después de la asunción de Donald Trump, la Casa Blanca fue sede de un anuncio impactante: Stargate invertiría 500 mil millones de dólares en el desarrollo de la mayor infraestructura mundial para inteligencia artificial, con varios centros de datos en Estados Unidos. Más tarde se sumarían planes similares para Emiratos Árabes Unidos y Noruega. Stargate Argentina sería el primer proyecto de la empresa en América Latina.

Una semana después de aquel anuncio en Washington, China presentó Deep Seek, un sistema de IA de código abierto, más barato y más eficiente desde el punto de vista energético. Las acciones de las tecnológicas de Silicon Valley se desplomaron. En particular, las de Nvidia, la empresa que fabrica los “fierros” que hacen funcionar a los centros de datos. Nvidia ya había firmado con OpenAI un acuerdo para proveer equipos por 100 mil millones de dólares.

También sabemos que el socio argentino de Stargate es Sur Energy, una empresa enfocada en infraestructura digital, fundada por el recientemente fallecido Matías Travizano junto con Emiliano Kargieman, acompañados por Stan Chudnovsky. La compañía no tiene página web ni empleados, pero dice de sí misma que se especializa en implementar proyectos de data center sostenibles que combinan tecnología avanzada y energías renovables para apoyar el crecimiento global de la inteligencia artificial.

Una década atrás, Kargieman se reveló como un joven talento tecnológico argentino, al fundar la empresa Satellogic, una start up de garage famosa por el desarrollo de nano satélites de órbita baja. El “garage” de Kargieman creció considerablemente. Ahora Satellogic tiene dueños estadounidenses y contratos con el Departamento de Defensa de ese país. Emiliano sigue siendo su CEO.

Sabemos también que en este proceso tuvo un rol protagónico Demián Reidel, un físico argentino graduado en el Instituto Balseiro, que luego se dedicó a las finanzas en Estados Unidos. Reidel es el nexo entre Silicon Valley y Milei. El presidente lo convirtió en su asesor y más tarde lo nombró al frente de Nucleoeléctrica Argentina (NASA), la empresa pública que gestiona las tres centrales nucleares de nuestro país. Hace algunas semanas el Gobierno anunció la privatización parcial de NASA.

El vínculo entre la energía atómica y la inteligencia artificial es estratégico. Los centros de datos consumen una cantidad desmesurada de energía, una demanda que pueden satisfacer los pequeños reactores modulares. En la última década Argentina desarrolló su propio modelo de reactor modular, el CAREM. Ni bien asumió, Milei frenó el proyecto cuando este mostraba cerca de un 70 por ciento de su avance y se llevaban invertidos más de 600 millones de dólares. Reidel anunció que el país construiría otro modelo de reactor modular, uno desarrollado por la empresa pública rionegrina INVAP, que ya cuenta con patente internacional. Ese proyecto insumiría no menos de cinco años para concretarse. Desde que Reidel lo anunció en diciembre de 2024, el plan no mostró ningún avance. ¿Por qué abandonar un reactor que está a punto de terminarse por otro al que le falta un lustro para ver la luz? Esa es la pregunta que ni Milei ni Reidel pueden contestar. Quizás la respuesta esté en la reciente adhesión de Argentina al Programa FIRST de Donald Trump. Ese programa establece una curiosa colaboración. Los países adherentes le entregan a la Casa Blanca información sensible sobre sus planes nucleares. A cambio, la Casa Blanca les vende reactores modulares. Un trato justo ¿No?

Este anuncio se produce en el marco de un inédito rescate financiero del Gobierno de Donald Trump al plan económico de Javier Milei y Luis Caputo, del cual se desconocen las condiciones, pero se pueden deducir. Argentina es una pieza significativa en el tablero estratégico de Washington, que busca revertir el avance firme de China en el sur global. En esa carrera comercial, industrial y digital, Estados Unidos ya da por perdida a África, donde Beijing juega fuerte y domina. América Latina, con sus enormes recursos naturales, es un territorio en disputa.

Lo que no sabemos

El comunicado de Stargate no señala en qué lugar de la Patagonia se desarrollará el centro de datos, ni cuál es su proyecto de ingeniería. Si el lugar es Neuquén, en Vaca Muerta, tendremos una pista de cuál va a ser la fuente de energía que se va a usar.

Aunque el anuncio habla de energía renovables, no aclara cuáles se van a utilizar. Este no es un dato menor. El consumo energético de estas instalaciones es motivo de controversia en el mundo entero. Las compañías no lo informan con claridad. En los contratos que firman con las empresas proveedoras de electricidad suele haber cláusulas de confidencialidad que protegen esos datos. En las declaraciones públicas, las tecnológicas se pintan de verde y anuncian planes para reducir el impacto ambiental, pero en la realidad esas intenciones no se verifican.

El consumo de agua es otro aspecto clave para evaluar las consecuencias de instalar un centro de datos de esta magnitud. Los racks con placas que constituyen el cerebro de la inteligencia artificial levantan mucha temperatura. El rango para mantener un funcionamiento adecuado debe ir entre los 18 y los 27 grados, y para lograrlo se usan torres de enfriamiento que funcionan gracias a la constante circulación de agua. Aunque las empresas tecnológicas aseguran que se trata de sistemas de ciclo cerrado, el desperdicio de agua es muy significativo. Ahí aparece otra vez la opacidad en la información. Con el poder económico que ostentan, estos monstruos digitales tienen la capacidad de influir en las regulaciones de los territorios en los que desembarcan. En otras palabras, escriben las leyes que luego los van a controlar.

Un ejemplo: el estado mexicano de Querétaro aprobó una legislación que lo convirtió en un paraíso para la construcción de centros de datos. Poco tiempo después de la puesta en funcionamiento de las primeras instalaciones se multiplicaron los conflictos por la escasez de agua. En el municipio de Colón los pobladores sufren el racionamiento, mientras empresas y autoridades miran para otro lado.

Stargate Argentina promete crear miles de empleos directos e indirectos. La realidad es que los centros de datos insumen mano de obra intensiva durante su construcción. Una vez que están en marcha, son galpones en los que trabajan apenas decenas de empleados. En el mejor de los casos, cientos.

Según el comunicado que se conoció el viernes pasado, la inversión prevista se realizará en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Recordemos que el RIGI, sancionado por el Congreso en 2024, otorga estabilidad normativa por 30 años en materia tributaria, aduanera y cambiaria: el Estado queda atado a esas reglas aún si cambian las condiciones económicas o energéticas. En nombre de la “seguridad jurídica”, se cede capacidad regulatoria por tres décadas.

La Argentina no produce los equipos que requiere un centro de datos, por lo que hay que importar casi toda la tecnología: servidores, sistemas de enfriamiento, transformadores y equipamiento eléctrico.

El RIGI establece que las empresas acceden a exención de derechos de importación para bienes de capital y de informática y telecomunicaciones vinculados al plan aprobado, y puede cancelar IVA con certificados de crédito fiscal.

Además, tienen beneficios cambiarios. Es decir, acceden directamente al mercado de cambios para pagar utilidades, dividendos e intereses al exterior sin autorizaciones previas. Para la economía argentina esto implica salida de divisas y menor recaudación, sin desarrollo de proveedores nacionales de alto valor. El RIGI asegura por 30 años que esos beneficios no puedan ser restringidos por normas futuras más gravosas.

La ecuación parece inmejorable: se invierte con beneficios públicos, se opera con energía nacional y se transfiere la ganancia al exterior.

No es una cuestión menor conocer cómo se conformará Stargate Argentina para entender si la promesa de inversión no terminará agudizando la restricción de dólares que asfixia a la economía argentina.

No es lo mismo una empresa nacional que procesa datos en el país y los exporta al mundo, que un enclave extranjero que hace extractivismo de datos y consume divisas. ¿Qué compromisos establecerá Stargate con el sector público argentino? ¿Será un mega centro de datos para respaldar la digitalización de la gestión? ¿O usará los datos de los argentinos para alimentar la maquinaria de manipulación global en la que se convirtió el espacio digital? ¿Será Stargate Argentina una solución para los desarrolladores locales de IA que hoy tienen que pagar el procesamiento de sus aplicaciones en dólares en el exterior? ¿Será este proyecto el camino hacia la soberanía digital y cognitiva que merece la Argentina?

Esta claro que el país no tiene los recursos financieros para desarrollar por si mismo un emprendimiento de esta magnitud. Bienvenidas las inversiones, pero hace falta discutir las condiciones, con acuerdos razonables, con beneficios reales y riesgos controlados. Se trata de que los que vienen a invertir integren al país en la producción del conocimiento que generan.

La contracara de la estabilidad, las exenciones y la energía barata debe ser el contenido local, la formación de trabajadores y la transferencia tecnológica. Si no, no estaremos hablando de desarrollo, sino de dependencia.

Claudio Martínez

Hoy 17 hs, un acto por el aniversario de los satélites Arsat y por la soberanía tecnológica

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«Por la soberanía y el desarrollo nacional». Con esas palabras definen desde la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (FOETRA) la convocatoria para este martes 14 de octubre a las 17 en su auditorio (Yrigoyen 3171, CABA).

Allí realizarán un acto conmemorativo por el aniversario de la puesta en órbita de los satélites ARSAT I y II, hitos que marcaron la soberanía tecnológica argentina y posicionaron al país como referente en la región.

Bajo el lema “ARSAT y su rol estratégico para el desarrollo nacional”, el encuentro reunirá a diputados, senadores, dirigentes sindicales, referentes de la ciencia, la tecnología y el periodismo. El objetivo será destacar «la importancia de sostener la inversión en infraestructura y en las capacidades técnicas de los trabajadores del sector para garantizar la continuidad del desarrollo tecnológico con un enfoque federal e inclusivo».

El acto es impulsado por FOETRA, el sindicato de las telecomunicaciones, y la CONSITEL, encabezadas por Claudio Marín, quien subrayó la necesidad de “defender un modelo de crecimiento productivo con acceso igualitario a la conectividad”.

La actividad busca, además, respaldar los proyectos de ley que fortalecen la soberanía nacional y promueven la participación de las provincias en las políticas de telecomunicaciones.

Impulsan un acto por el aniversario de los satélites Arsat y "por la soberanía tecnológica argentina"

Los satélites Arsat, claves para la región

El satélite Arsat II despegó el 30 de septiembre de 2015 desde la Guayana francesa. Su antecesor que despegó del mismo lugar un año antes. 

El ARSAT-2 es un satélite de comunicaciones geostacionario diseñado, construido y probado en la Argentina por INVAP y operado por la empresa estatal ARSAT. Está localizado en la posición orbital geoestacionaria en la longitud 81° oeste. Hasta hoy otorga información clave para sectores como el agro, ambiente y meteorología. Incluso su información es contratada por empresas y países, por lo que genera ingresos económicos (divisas) para la Argentina.

Este satélite, junto al ARSAT-1, permitió que el país no perdiera las posiciones orbitales 72 y 81, que le asignó la Unión Internacional de Telecomunicaciones y que son muy codiciadas por la cobertura que puede hacerse desde allí, que va desde América del Norte hasta la Isla Grande de Tierra del Fuego.

Impulsan un acto por el aniversario de los satélites Arsat y "por la soberanía tecnológica argentina"

Fue construido en conjunto con el ARSAT-1 y comparte muchas de sus características de construcción, pero transportando un mayor número de transpondedores. El 50 % del satélite está hecho con piezas de fabricación argentina, al igual que el software.

Arsat pudo salvarse del listado de empresas a privatizar por el Gobierno con la Ley Bases. Pero en realidad existe la posibilidad de que se venda un 49% de su propiedad. Para eso es necesario seguir un proceso determinado y tener la aprobación del Congreso. La preocupación actual de los trabajadores es la pérdida de los recursos más especializados, que no se pueden recuperar. «Los proyectos quedaron parados y no hay un claro objetivo de hacia dónde va la empresa», denunciaron.

Comentario de AgendAR:

Hasta hace unos años, ARSAT podía cotizarse por tres activos: la REFEFO, o Red Federal de Fibra Óptica, casi 38.000 kilómetros de cable subterráneo de fibra óptica que permiten comunicaciones instantáneas entre todos las ciudades conectadas del país.

Ese sigue valiendo más que cuando se hizo, porque desde 2016 se fue dejando de hacer y demasiados argentos se acostumbraron a llamar por Watsapp desde La Quiaca a Comodoro, o desde Comodoro a Kabul y a hablar sin demoras. La REFEFO no llega a Kabul, pero sí a la red de cables submarinos que conecta Las Toninas, provincia de Buenos Aires, con el resto del planeta. O al menos, el resto conectado.

Si no existiera la REFEFO, olvidate de usar Watsapp fuera del ínfimo radio de cobertura de las antenas de tu proveedor de telefonía satelital. Olvidate de tu ancho de banda actual.

Olvidate de hacer transferencias bancarias desde Mendoza a Buenos Aires. Olvidate de lo olvidable y olvidado y que das por obvio, y olvidate un poco más. Recordá los ’90, cuando no podías sacar plata de un cajero de algún banco diferente al tuyo y desde otra ciudad u otro país, porque ese cajero no tenía maldita la idea de si tenías crédito en tu banco.

Recordá cuando en Puerto Deseado, Santa Cruz, tenías que usar internet a las 3 de la mañana, porque hasta las 12 de la noche estaba toda la juventud chateando en los cibercafés y morfándose todo el ridículo ancho de banda de la ciudad.

Esto en 2006 era Haití, en materia de telecomunicaciones, y hoy es (y sigue siendo) Argentina en 2015. Mucho peor que Uruguay en 2016, porque desde 2016 la REFEFO argentina dejó de crecer mientras que en Uruguay siguieron y siguen metiendo fibra.

Lo otro que valoriza a ARSAT va perdiendo puntos con cada año que pasa. Son los dos satélites ARSAT 1 y 2. Les quedan respectivamente 5 y tal vez 6 años de vida útil. Han ido envejeciendo en sus órbitas geoestacionarias sin reposición, porque Macri discontinuó la flota, y sus continuadores en el gobierno no retomaron su despliegue. Hoy debería haber 6 de estos satélites en el espacio, y desde el 3 en adelante, aparatos HTS, de mucho mayor ancho de banda.

Los 2 que hay mantienen la empresa, que gana unos U$ 32 millones/año pese a desde 2016 ARSAT fue dirigida en forma alternante a veces mal, otras peor, por varias gavillas de indiferentes/obsecuentes/delincuentes, subraye Ud. la categoría que suponga más apta. Pero andá a encontrar 2 satélites de construcción y diseño locales en el resto de Sudamérica.

Ambos con un factor de ocupación de arriba del 80% promedio. Ambos dando internet a escuelas rurales en municipios despoblados del país. Ambos dando cobertura para radio, TV y «broadcasting» a firmas privadas desde la Península Antártica hasta la tundra canadiense. Y ambos con canales dedicados exclusivamente a comunicaciones del Ministerio de Defensa (me refiero al de la Argentina, no al MoD británico).

La tercer cosa que hace valer a ARSAT es su Data Center, ubicado resueltamente en el centro mismo de la REFEFO en la sede de la empresa, en Benavídez, provincia de Buenos Aires. El Data de ARSAT se construyó lentamente desde 2006 y en 2013 ya era el de mayor capacidad y el más seguro de la Argentina.

Hablo no de seguridad física. No está adentro de un sótano sepultado bajo un búnker custodiado por robots armados con láser y motosierra dirigidos por una Inteligencia Artificial creada por Conan, aquel famoso perro virtual.

Hablo de seguridad en disponibilidad: tiene un «uptime» (el tiempo en que está disponible, en lugar de caído) del 99,982% del año. Esto significa tan lleno de redundancias y protección que su «downtime» por mantenimiento suma 1 minuto 40 segundos por año. Es bastante pasmoso para quien no conoce de data centers, y costó U$ 11 millones a fecha de 2013.

Gana plata, pero no tanto como la que debería ganar si cobrara tarifas de mercado a las empresas usuarias, y no hubiera estado en manos de demasiadas cúpulas crápulas y demasiadas veces desde 2016. Es muy fácil atomizar un Data en quintitas privadas y levantarla en pala, si uno es funcionario puesto a dedo por otro funcionario puesto a dedo por El Calabrés de Ojos Celestes, o Alberto el Innombrable, o un extraordinario presidente que invoca a su perro muerto y canta como tal.

Perdón no son insultos, sólo son descripciones objetivas de un periodista científico que laburó años en ARSAT y la vio irse al carajo. Y que aún así siente orgullo de haber estado adonde estuvo y haber hecho lo que hizo. Y también orgullo de que ARSAT estuviera tan bien hecha que no alcanzaron 9 años de ser entregada a las termitas para hacerla polvo.

ARSAT sigue ahí, siempre a punto de ser carneada en tres partes a espera de que se las coman los perros. Sigue ahí, siempre a espera de que vuelva a existir una conducción técnica, un programa político, un gobierno nacional realmente nacional, y un país menos emputecido que merezca semejante empresa.

Le doy muchas gracias por la ARSAT que fue y quizás siga siendo al Ing. en satélites Hugo Tognetti, su fundador allá por 2006, a INVAP con la que peleábamos bastante y que nos hizo dos satélites flor y se quedó esperando cuatro más, y sigue esperando.

Y gracias, muchas, a Claudio Marín, a quien sólo conocí en asambleas, baluarte de FOETRA, ese gremio que defendió a ARSAT mucho más y mejor de lo que nosotros, el personal calificado, lo hizo jamás.

Daniel E. Arias

La CONAE integra el primer receptor GPS espacial al SABIA-Mar. Un satélite desfinanciado

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La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) completó la integración del AGR-T (Austral GNSS Receiver – Technological), el primer receptor GPS 100 % argentino diseñado para aplicaciones espaciales, al satélite SABIA-Mar, consolidando un nuevo avance en la autonomía tecnológica del país.

El AGR-T, desarrollado por el grupo SENyT de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), constituye un instrumento crítico para la navegación y el posicionamiento preciso del satélite en órbita. Hasta ahora, este tipo de equipos debía ser importado, por lo que su desarrollo marca un hito en la consolidación de capacidades locales en electrónica de alta complejidad para el sector espacial.

Un salto en soberanía tecnológica

El secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Genua, destacó que “este desarrollo no es solo un logro técnico, sino una demostración concreta de lo que podemos hacer cuando articulamos ciencia, tecnología e industria”.

Por su parte, Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y técnico de la CONAE, subrayó que “todas las misiones satelitales de la agencia se han caracterizado por impulsar el desarrollo tecnológico nacional” y señaló que el AGR-T “es una muestra más del impulso que queremos seguir dando al crecimiento sostenible del país”.

El proceso de diseño y fabricación del AGR-T implicó desafíos técnicos de alta precisión, entre ellos la calificación de componentes electrónicos, la soldadura especializada y el desarrollo del software de navegación. El desempeño del sistema se evaluará en órbita, donde sus datos se contrastarán con los del GPS principal para validar su fiabilidad y precisión.

Integración en el SABIA-Mar

El receptor se integró recientemente a la plataforma de vuelo del satélite SABIA-Mar, actualmente en construcción en los laboratorios de INVAP (Bariloche) bajo contratación de la CONAE. El proyecto se encuentra en la fase final de integración del modelo de vuelo, mientras que el modelo de ingeniería ya está completo.

Durante la misión, el SABIA-Mar — destinado a la observación del océano y las costas sudamericanas— permitirá validar el AGR-T como una tecnología espacial de origen nacional, abriendo el camino para su uso en futuras misiones argentinas y regionales.

Comentario de AgendAR:

Como signo de los tiempos, el SABIAMAR es un satélite homeless.

Está sentado en la vereda por donde pasan cada cuatro años los gobiernos argentinos, y ninguno le pone un centavo en la gorra.

Parece el destino de la CONAE en general.

A nuestra agencia espacial ya le pasó lo mismo antes con los SAOCOM.

Iban a ser cuatro pero se terminaron dos. Y envejecieron tanto en la sala limpia de integración, allá en INVAP, que salieron al espacio con baterías de níquel-cadmio de los ’80. Son pesadas, de baja densidad eléctrica y recarga lentísima.

Pero si en los ’90 querías reemplazarlas por baterías de litio, mucho más eficientes, tenías que tirar todo lo construido, rediseñar y reconstruir el 100% del SABIAMAR original.

Los SAOCOM son imprescindibles para el manejo de suelos, napas y agua superficial en el campo argentino. Y esto el campo lo sabe, pero de ahí a poner un mango…

Ergo los SACOM son dos satélites de los ’80, aunque lanzados en la segunda década del siglo XXI y a punto de terminar su vida útil, sin reposición.

Con o sin GPS nacional, y según las prioridades de los sucesivos gobiernos desde que se murió Néstor Kirchner, este GPS no vuela, y el SABIAMAR tampoco.

Historia de dos proyectos satelitales homeless de una agencia homeless en un país homeless.

Daniel E. Arias

El lado B del rescate Bessent la historia argentina de Robert Citrone

El día en que Javier Milei iba a reunirse por primera vez con Donald Trump como presidente electo de Estados Unidos, el empresario norteamericano Rob Citrone le regaló al mandatario argentino una caja con cuatro vinos, según el registro oficial de obsequios.

Cinco meses después, Citrone mantuvo un encuentro con el Presidente en la Casa Rosada. Fue el mismo día en que Milei recibió al secretario del Tesoro, Scott Bessent.

Desde entonces pasaron otros seis meses y el Tesoro estadounidense anunció un respaldo financiero inédito en la historia argentina.

El Presidente Javier Milei recibió en Casa Rosada al líder de CPAC, Matt Schlapp, y a los empresarios estadounidenses Rob Citrone y Matt Dellorfano.
También participaron del encuentro el Asesor Presidencial, Santiago Caputo, y la CEO de CPAC Argentina, Soledad Cedro
El Presidente Javier Milei recibió en Casa Rosada al líder de CPAC, Matt Schlapp, y a los empresarios estadounidenses Rob Citrone y Matt Dellorfano. También participaron del encuentro el Asesor Presidencial, Santiago Caputo, y la CEO de CPAC Argentina, Soledad CedroPresidencia

La ayuda norteamericana fue celebrada en Buenos Aires, distendió la situación financiera, le dio aire al Gobierno, pero despertó algunos cuestionamientos en Washington.

Entre ellos, el premio Nobel de Economía, Paul Krugman, criticó la decisión de Bessent y aludió a una supuesta relación con Citrone.

“Una de las personas que instó a Bessent a intervenir en nombre de Milei fue su viejo amigo y excolega Rob Citrone, un multimillonario dueño de fondos de cobertura que apostó fuerte por el éxito de Milei y compró más activos argentinos justo antes del anuncio de Bessent. ¿Aprovechará Citrone el préstamo puente de Bessent, respaldado por los contribuyentes, de finales de septiembre —porque eso es todo— para tomar su dinero y huir?“, escribió Krugman en su sitio web.

De acuerdo con una entrevista que Citrone concedió en mayo, él y Bessent son viejos conocidos. Allí contó que en 2013, cuando trabajaban en el fondo Soros Fund Management, el ahora secretario del Tesoro decía en chiste que su excompañero era el responsable del 75% de su bono de aquel año, a propósito de una jugada financiera que él ideó. “En ese momento, convencí a George (Soros) y Scott Bessent para que apostaran fuerte”, mencionó.

Además de Krugman, los opositores a Trump también apuntaron contra la ayuda. La senadora del Partido Demócrata Elizabeth Warren pidió a la Managed Funds Association (MFA), una organización que nuclea a fondos de inversión, información sobre una serie de puntos. Entre ellos: “¿Ha tenido el MFA alguna comunicación con algún funcionario de la administración Trump respecto de las inversiones, la exposición o las preocupaciones de algún fondo de cobertura en la Argentina entre enero de 2025 y la actualidad?“.

Las apariciones de Citrone en la línea de tiempo de Milei lo ubican en fechas relevantes, cuyo denominador común es la conexión con el trumpismo. Sin embargo, su ámbito de acción son las finanzas. Apenas comenzó el mandato libertario, en su cartera de negocios aumentó más de un 50% la cantidad de acciones de empresas vinculadas a la Argentina.

Más precisamente, esa parte de su portfolio de inversiones pasó de US$90 millones en junio de 2023 a US$212 millones en diciembre de 2024. Pero a mitad de 2025 retrocedió a un nivel parecido al de junio de 2023, según documentos presentados ante la Securities and Exchange Commission en Estados Unidos (SEC).

Las cotizaciones de acciones de empresas argentinas y de los bonos volaron luego de la serie de anuncios de Bessent sobre el respaldo financiero a la Argentina, que en EE.UU. despertó sospechas dirigidas, entre otros, a Citrone.

Este hombre aparece como “General Partner, Manager, Trustee o Director” o ejecutivo de más de una empresa. Al menos una de ellas operó con acciones de compañías vinculadas con la Argentina: Discovery Capital Management, LLC. Un documento de la SEC describe que Citrone es uno de sus dueños indirectos. Posee el 75% o más de una firma que, a su vez, es acreedora del 75% o más de Discovery.

Documento de la SEC sobre "Discovery Capital Management"
Documento de la SEC sobre «Discovery Capital Management»

Discovery Capital Management LLC, organizada en Connecticut, realiza distintas inversiones y, además, asesora a otras sociedades, según los registros. De acuerdo a esos documentos, entre ellas se encuentran Discovery Global Opportunity Fund y Discovery Global Opportunity Master Fund. Ambas están organizadas en Islas Caimán y poseen a Citrone como “General Partner, Manager, Trustee o Director”.

Las inversiones de la firma que lidera Citrone reflejan un “antes y después” de la asunción de Milei, en diciembre de 2023. Esto encuentra sustento en documentos y también en las palabras del mismo empresario.

“Estuve en la Argentina en el ’91 y esta era una película muy similar. La Argentina en ese entonces tenía un programa de reformas que generó un buen equilibrio fiscal. Lograron reducir la inflación. Y el mercado, en todas las clases de activos, fue el de mejor rendimiento durante cuatro años consecutivos. Esta es la misma película en la Argentina hoy, que comenzó, ya sabes, hace unos 18 meses (inicio del mandato de Milei)”, sostuvo Citrone en un podcast del banco de inversión Goldman Sachs en mayo.

Según reportó Discovery Capital Management LLC a la SEC, el 30 de junio de 2023 la firma tenía 3.886.837 acciones de empresas vinculadas a la Argentina distribuidas en tres compañías: Grupo Financiero Galicia, Vista e YPF. Eso cambió con el triunfo de Milei.

Captura del "Form 13F" que Discovery Capital Management presentó ante la SEC estadounidense
Captura del «Form 13F» que Discovery Capital Management presentó ante la SEC estadounidense

Según el reporte del 31 de diciembre de 2023, Discovery Capital Management LLC acumuló 6.333.340 de acciones en seis empresas vinculadas a la Argentina. Un aumento del 62% con respecto al semestre anterior. Sumó inversiones en Adecoagro, Banco Macro y Mercado Libre Inc. El valor del portfolio, en dólares, mostraba la apuesta de Citrone durante la llegada de los libertarios a la Casa Rosada, según la SEC: un salto de US$90.085.976 a US$144.586.593.

En 2024, esa apuesta se profundizó. Al 30 de junio del año pasado, la cantidad de acciones de empresas vinculadas a la Argentina era un 83% superior a la del reporte de la misma fecha, pero de 2023. Incorporó más de dos millones de acciones de Adecoagro y multiplicó 31 veces las que tenía del Grupo Financiero Galicia. El salto anual en el valor del portfolio de Citrone fue de US$90.085.976 a US$197.030.235, según los reportes de Discovery Capital Management.

A diciembre de 2024, el portfolio del inversor valía US$212.416.858. Vale la aclaración: ya tenía una cantidad de acciones menor que seis meses atrás, tal como reportó ante la SEC. Este avance coincidió con el buen segundo semestre de 2024 que experimentó el mercado argentino.

Pero, en 2025, la historia comenzó a cambiar. La cantidad de acciones distribuidas en empresas vinculadas a la Argentina sumaban 3.120.627 el 30 de junio de este año, según los documentos. Es decir, una cifra menor a la del junio anterior a que asumiera Milei. Redujo en casi un millón la cantidad de acciones de Adecoagro. Las que tenía del Galicia, que en diciembre de 2024 alcanzaban 1.264.678, en junio bajaron a 500.000. El valor en dólares de su portfolio en firmas vinculadas con la Argentina se achicó: US$116.291.157. Eran US$96 millones menos que seis meses atrás.

En un contexto más volátil del mercado accionario argentino, este descenso puede explicarse no sólo a través de la menor cantidad de acciones bajo su poder, sino también por el retroceso que se registró en la capitalización de empresas argentinas en medio de la incertidumbre financiera que empezó a atravesar el gobierno de Milei.

La relación con el trumpismo

La Federal Election Commission (FEC) de ese país muestra que un “Citrone, Robert Mr”, empleado de Discovery Capital Management, realizó aportes de campaña al comité nacional del Partido Republicano en 2012.

Documento de la Federal Election Commission (FEC)
Documento de la Federal Election Commission (FEC)

A su vez, más cerca en el tiempo, Citrone se mostró junto a Milei. Su primera foto con él es de noviembre de 2024, cuando el Presidente mantuvo un encuentro con Donald Trump en Mar-a-lago. Allí aparece junto al canciller Gerardo Werthein y el exasesor de campaña de Trump en 2016 Barry Bennett, quien es miembro de la empresa Tactic, contratada por la Secretaría de Inteligencia del Estado el 12 de febrero de este año. Esta compañía tiene a Leonardo Scatturice entre sus titulares.

El Presidente de la Nación, Javier Milei, junto al canciller Gerardo Werthein, se reunió en Estados Unidos con Rob Citrone de Discovery Capital, Matt Dell Orfano y Barry Bennett
El Presidente de la Nación, Javier Milei, junto al canciller Gerardo Werthein, se reunió en Estados Unidos con Rob Citrone de Discovery Capital, Matt Dell Orfano y Barry Bennett

La segunda imagen que muestra a Milei y a Citrone es del 14 de abril pasado en la Casa Rosada. Ese mismo día debutaba el nuevo esquema cambiario, la Argentina salía del cepo, y el Presidente recibía al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Bessent.

“Tuve la oportunidad de reunirme con el presidente (Milei) antes de que se reuniera con Scott Bessent (14 de abril). Y me reuní con el equipo económico un par de horas antes de que se reunieran con Scott Bessent. Ser parte de ese evento tan importante para el país, influir en él y participar, es algo realmente poderoso”, sostuvo Citrone en la entrevista en el podcast de Goldman Sachs.

Foto compartida en redes sociales por Soledad Cedro, en la que se encuentra con Rob Citrone, Leonardo Scatturice y Matt Schlapp, entre otros
Foto compartida en redes sociales por Soledad Cedro, en la que se encuentra con Rob Citrone, Leonardo Scatturice y Matt Schlapp, entre otros

LA NACION consultó a Citrone sobre sus vínculos con los gobiernos de la Argentina y de Estados Unidos, y sobre la evolución de las inversiones mencionadas, pero su oficina de prensa no quiso hacer comentarios.

Pese a eso, en enero de 2024, cuando se reunió con el ministro de Economía, Luis Caputo, dio una entrevista. “Si yo quiero invertir en la Argentina, no puedo hablar solo con mis analistas, tengo que hablar con otras personas que viven en la Argentina, tengo que viajar y estar ahí. Esa es la parte más importante del proceso”, dijo Citrone cuando apenas comenzaba la gestión libertaria.

Ignacio Grimaldi

La CNEA negocia con Neuquén transferir la operación de, la Planta Industrial de Agua Pesada

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La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) está negociando con la gobernación de Neuquén ceder su participación accionaria en la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI), firma conjunta que opera la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) ubicada en la provincia patagónica. ENSI es una sociedad estatal integrada en un 51% por la provincia de Neuquén y en un 49% por la CNEA. La clave de la negociación está en el canon que la CNEA pretende cobrarle a la provincia por el usufructo de la planta, según distintas fuentes. Desde la CNEA respondieron a este medio que la institución seguirá siendo la propietaria del activo.

Emplazada en Arroyito, la planta de agua pesada es la más grande del mundo en términos de capacidad de producción, pero dejó de producir en 2017 por falta de demanda interna y externa. Desde entonces se mantiene en estado de conservación.

Negociación

La CNEA es la propietaria de la PIAP, mientras que la operación, mantenimiento y gestión de la misma recae sobre ENSI. La negociación en curso involucra el traspaso de las acciones de la CNEA en ENSI y la cesión de las instalaciones por un período mínimo de 25 años a la provincia de Neuquén, a cambio del cobro de un canon a la provincia por el usufructo del activo durante ese período. La transferencia de las acciones a la provincia supone que Neuquén pasará a tener el pleno control de la gestión comercial de la planta. «Es una negociación en curso con varios detalles aún por definir», subrayó una de las fuentes.

Desde la institución científica nuclear confirmaron que el activo seguirá en manos del organismo, aunque declinaron en brindar detalles sobre la negociación en curso. «La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) mantiene un diálogo técnico permanente con la provincia de Neuquén para avanzar en la reactivación de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), que lleva más de ocho años sin actividad, y garantizar una operación eficiente. En este marco, se están definiendo las condiciones para un nuevo convenio que redefina el rol de ENSI y establezca un esquema de gestión que optimice el uso de la PIAP, siempre bajo propiedad de la CNEA«, respondieron oficialmente.

El traspaso de la operación, mantenimiento y gestión comercial de la PIAP a la provincia de Neuquén también supondría que la CNEA dejará de pagar los costos de la conservación del activo. La institución viene cubriendo la totalidad de las necesidades operativas de la conservación de la planta desde 2017, incluyendo el pago de salarios, insumos, energía eléctrica, gas natural, mantenimiento, laboratorios y cargas impositivas.

Desde el Ministerio de Planificación de Neuquén declinaron en hacer comentarios «hasta que no se llegue a acuerdos sobre el tema».

Canon y tecnología

La principal diferencia entre las partes es por el pago de un canon. La CNEA pretende cobrar el mismo a partir de la firma de contratos vinculantes entre ENSI y los clientes, pero la posición de la provincia sería abonar el canon cuando la planta efectivamente vuelva a producir agua pesada. Los trabajos para volver a producir agua pesada demorarían unos 24 meses y requieren de inversiones en el orden de las decenas de millones de dólares.

La negociación en curso también involucra cuestiones relacionadas al know-how tecnológico y operativo de la planta. Quienes conocen los pormenores del funcionamiento de la misma explican que la CNEA fue reduciendo a lo largo del tiempo el personal propio que tenía en planta, delegando en el personal de ENSI el manejo y conocimiento del activo.

Acuerdo para reactivar la PIAP

La negociación también se inscribe en el contexto de un acuerdo rubricado este año por la CNEA, ENSI y la provincia de Neuquén para avanzar en la reactivación de la PIAP. El mismo incluye una adecuación societaria de ENSI conforme al Decreto 70/2023, que establece la transformación de las empresas del Estado en Sociedades Anónimas.

En ese momento también se informó que se acordó avanzar en la convocatoria realizada por ENSI, a través de cartas de intención, a potenciales interesados en la adquisición de agua pesada.

La gobernación de Rolando Figueroa está buscando reactivar la producción de la PIAP a partir de la firma de contratos entre ENSI y clientes internacionales de agua pesada. Con ese objetivo fue que lanzó una convocatoria internacional para sonder el interés del mercado, obteniendo respuesta afirmativa de al menos cinco empresas no identificadas, según lo publicado por Diario Río Negro.

Agua pesada

La PIAP en Arroyito fue construida para proveer agua pesada para las centrales nucleares argentinas, las cuales utilizan uranio natural como combustible y agua pesada como moderador y refrigerante. La planta fue diseñada pensando en potenciales ampliaciones del parque nuclear argentino, por lo que cuenta con dos líneas de producción nominal de 100 toneladas anuales cada una. El gobierno nacional valúa la planta en más de 10.000 millones de dólares.

El diseño de esa capacidad en dos líneas condicionó la economía de la planta desde su inicio de operación en 1993, en la medida que no había demanda en el mundo para volúmenes tan altos. Sin embargo, esta situación comenzó a cambiar en los últimos años con la aparición de nuevas demandas industriales de agua pesada y la expectativa de construcción de nuevas centrales uranio natural y agua pesada en Canadá y otros países.

La canadiense Candu Energy fue hasta ahora la empresa más activamente interesada en rubricar acuerdos por la PIAP con CNEA. Las partes firmaron este año un memorando (MoU) según el cual Candu Energy asegurará el financiamiento para reactivar la planta. A cambio, la CNEA pagaría con la producción y entrega del agua pesada. Sin embargo, hasta el momento no se dieron pasos concretos en esa dirección.

Nicolás Deza

La automotriz china BYD inicia operaciones en Argentina con 6 modelos eléctricos e híbridos

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El gigante chino BYD (Build Your Dreams), líder mundial en electromovilidad, inició formalmente sus operaciones en la Argentina. La compañía, con presencia en más de 100 países y seis continentes, desembarcó con estructura propia, como filial directa de su casa matriz, y con una estrategia de expansión que busca posicionarla como referente del mercado local de vehículos eléctricos e híbridos. La presentación oficial se realizó en el Centro Costa Salguero, en el pabellón 6.

“De parte de todo el equipo de BYD agradecemos profundamente el interés de quienes se acercaron a la marca durante la preventa. Queremos que cada cliente viva una experiencia simple, transparente y moderna, respaldada por una red oficial de servicio pos venta y la solidez de una marca global”, afirmó Bernardo Fernández Paz, director de ventas de BYD Argentina.

La compañía anunció los precios oficiales de sus primeros tres modelos para el país: los eléctricos BYD Dolphin Mini y BYD Yuan Pro, y el híbrido enchufable BYD Song Pro DM-i. Todos se encuentran disponibles en una red comercial inicial de once concesionarios y diecisiete puntos de servicio.

Una llegada con sello propio

“BYD viene como casa matriz a la Argentina. A diferencia de otras marcas, somos la propia compañía que decidió instalarse en el país con un proyecto regional y de largo plazo”, explicó Fernández Paz, quien destacó la decisión de operar directamente, sin intermediarios ni importadores.

La estrategia se apoya en cinco pilares: cero emisiones, cero ruido, autonomía competitiva, bajo costo de mantenimiento y tecnología inteligente al servicio del usuario. El objetivo es consolidar una propuesta de movilidad sustentable con precios competitivos y garantías extendidas.

Los tres modelos debutan con una garantía de seis años para el vehículo y ocho años para la batería y el motor. Los servicios de mantenimiento tienen un valor de $130.000 para el Dolphin Mini, $150.000 pesos para el Yuan Pro (cada 20.000 km) y $290.000 pesos para el Song Pro (cada 12.000 km).

Modelos y precios oficiales

• BYD Dolphin Mini GL: u$s22.990.

• BYD Dolphin Mini GS: u$s23.900.

• BYD Yuan Pro GL: u$s29.990.

• BYD Yuan Pro GS: u$s30.990.

• BYD Song Pro DM-i GL: u$s34.990.

• BYD Song Pro DM-i GS: u$s36.990.

Propuestas para tres públicos

El Dolphin Mini es un hatchback 100% eléctrico de cinco puertas y 3,78 metros de largo, con una autonomía de 380 kilómetros. Está orientado al uso urbano e incorpora pantalla multimedia giratoria, control remoto por aplicación, ingreso sin llave y un sistema de karaoke integrado.

El Yuan Pro es un SUV compacto de 4,31 metros, impulsado por un motor de 174 caballos y 290 Nm de torque. Acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y ofrece techo panorámico, cámara 360°, pantalla de 12,8 pulgadas y un interior modular adaptable.

El Song Pro DM-i combina motor eléctrico y térmico. Ofrece 100 km de autonomía eléctrica y más de 1.000 km combinados, con una potencia total de 237 caballos. Incluye cargador inalámbrico, portón trasero eléctrico y techo panorámico corredizo.

El BYD Dolphin Mini es un hatchback 100% eléctrico con 380 km de autonomía. Con precios desde u$s22.990, es el modelo más accesible del debut de la marca en Argentina y apunta al uso urbano

Con estas propuestas, BYD apunta a cubrir distintos segmentos del mercado local, desde la movilidad urbana hasta el uso familiar, apostando por la eficiencia y la reducción de emisiones.

Desafíos de la electromovilidad en el país

En el lanzamiento oficial, José Miranda Montecinos, director de marketing y comunicaciones para BYD en las regiones de Américas, Europa, Medio Oriente y África, señaló que la marca busca acelerar la transición hacia la movilidad eléctrica en América Latina.

Explicó: “Con presencia ya en Brasil, México, Chile, Colombia, Uruguay y toda Latinoamérica, el inicio de operaciones en Argentina fortalecerá nuestra red regional y nos permitirá avanzar con mayor solidez en la misión de liderar la transición hacia la movilidad eléctrica en América Latina, ofreciendo vehículos de nueva energía accesibles, confiables y alineados con las necesidades locales”.

El ejecutivo subrayó que el contexto argentino representa tanto un desafío como una oportunidad. “En Brasil hay escasez de cargadores. Sin embargo, después de China, se convirtió en el país con más ventas de BYD. La infraestructura de recarga es similar a la de Argentina. Cuando llega la electromovilidad, se impulsa el desarrollo de la infraestructura. Nosotros no tenemos tiempo que perder. No esperamos a que haya infraestructura, impulsamos la oferta y buscamos que el Estado y los diferentes actores se sumen a un nuevo cambio de paradigma”, sostuvo.

Estrategia y expansión

BYD operará directamente con estructura local y abastecerá el mercado argentino desde su planta en Brasil. Según Miranda Montecinos, esa cercanía permitirá mantener precios competitivos y garantizar el suministro. Señaló: “Vamos a trabajar para ser el número uno en Argentina. Entendemos que este mercado es distinto a otros porque tenemos que vender con sistema de cuotas, pero con nuestra fábrica en Brasil buscamos ser competitivos y fuertes”.

El directivo agregó que la empresa ya analiza ampliar su gama de productos y eventualmente producir en el país. “Vamos a abastecer el mercado con nuestra planta de Brasil, pero si hay estabilidad y la demanda crece, podemos pensar en instalar una planta en Argentina. Somos ambiciosos”, dijo.

De izquierda a derecha: Stephen Deng, vicepresidente de BYD para América Latina; Bernardo Fernández Paz, director de Ventas de BYD Argentina; Audrey Li, directora regional y José Miranda Montecinos, director de marketing y comunicaciones para BYD durante la presentación oficial en Costa Salguero
De izquierda a derecha: Stephen Deng, vicepresidente de BYD para América Latina; Bernardo Fernández Paz, director de Ventas de BYD Argentina; Audrey Li, directora regional y José Miranda Montecinos, director de marketing y comunicaciones para BYD durante la presentación oficial en Costa Salguero

En la primera etapa, la automotriz se beneficiará del régimen gubernamental que exime del 35% de arancel de importación a vehículos eléctricos o híbridos con costo FOB inferior a u$s16.000, lo que facilita precios más accesibles. Según la empresa, ya se registraron más de 1.500 reservas durante la preventa.

Proyección regional y próximos pasos

La compañía ya superó las 1.500 unidades vendidas en el país y prevé expandirse con fuerza en el Cono Sur. El plan comercial contempla consolidar su presencia en la Argentina y Chile, mientras Uruguay continúa como líder regional en ventas de la marca. En el corto plazo, BYD sumará nuevos concesionarios y ampliará la red de puntos de servicio, acompañando el crecimiento del mercado de autos eléctricos e híbridos en la región.

El plan de la marca se apoya en la movilidad sustentable como parte de su eje de crecimiento

El desembarco local coincidió con una mayor apertura para las automotrices chinas. Marcas como Tank, MG, Chery y Geely también fortalecieron su presencia, aprovechando el régimen gubernamental que permite importar vehículos electrificados sin el arancel del 35% aplicable a los modelos fuera del Mercosur. El beneficio alcanza hasta 50.000 unidades anuales con costo FOB inferior a u$s16.000 dólares y ya tiene cupo aprobado para 2026.

A nivel mundial, BYD continúa expandiendo su liderazgo. En septiembre, la compañía quebró un récord de velocidad con uno de sus modelos deportivos, reforzando su imagen como referente global en innovación y tecnología. En la Argentina, durante el mes pasado, organizó una prueba de manejo en un reconocido centro comercial de la zona norte del Gran Buenos Aires, donde presentó su gama de vehículos a potenciales clientes y medios especializados.

“Con una red que se expande, una oferta cada vez más amplia y el respaldo de una marca global, BYD busca consolidar la movilidad eléctrica en la Argentina y contribuir a un transporte más limpio y eficiente en la región”, concluyó Miranda Montecinos.

José Luis Cieri

El río Paraná, escenario del saqueo

Cristian Módolo y Horacio Tettamanti calificaron como una “obscenidad” el tratamiento de las retenciones al agro donde “la timba generó 1.500 millones de dólares de utilidades”, recordaron que el río Paraná “aportó a la riqueza argentina casi dos deudas externas en los últimos 30 años”, y se preguntaron “cómo llegamos a tener que mendigar dólares y alcanzar semejante deuda externa”.

Módolo (ex subsecretario de Hacienda de la Nación), y Tettamanti, ingeniero naval y mecánico (además de ser socio fundador y ex presidente de la Asociación Bonaerense de Industria Naval; ex integrante del Consejo Federal Pesquero y subsecretario de Puertos y Vías Navegables de la Nación) disertaron en la Fundación de Estudios Políticos y Estratégicos de Rosario (FUNEPE) donde pusieron de relieve dos elementos. El primero, la importancia del río Paraná como la vía navegable por la que circula gran parte de la riqueza agropecuaria argentina. El segundo, la contracara de algunas de sus ciudades ribereñas con poblaciones vulnerables. Los dos hablaron en la conferencia titulada “De la fuga de divisas a la integración productiva: otro Paraná es posible”.

Granos y fuga de divisas

Módolo, director de estudios de la FUNEPE, se refirió a la creación de mecanismos de generación de riqueza, pero a consecuencia de la fuga de divisas. Al respecto, explicó que para llevarlo a cabo “es necesaria una organización productiva especial y que existan determinadas condiciones, entre ellas la disponibilidad logística” porque, en el caso de los granos, “estamos hablando de algo que no es un activo intangible”, pero “se puede intangibilizar”. Y explicó que esa es “una de las prácticas que usan las organizaciones productivas: inmaterializar los derechos de propiedad para poder transarlo internacionalmente. Pero para poder mover el grano, que es algo físico, se necesita logística. Por lo tanto, el contrato de la hidrovía (del río Paraná) es un actor partícipe necesario para que la organización de este tipo de empresas se pueda dar”.

Reglas impositivas desiguales

“Desarmar las estructuras productivas lleva a que las empresas hagan lo que hace cualquier empresa en el mundo, que es ganar plata, Y está bien que el empresario busque ganar y tener rentas. Lo que pedimos es que las reglas de juego sean iguales para todos. Y ahí es donde entramos a buscar y bucear en cómo son las reglas de juego porque, en principio, no son iguales para todos”, advirtió.

Al respecto, explicó que las empresas multinacionales “maximizan sus utilidades, pero no lo hacen con las mismas reglas impositivas que las nacionales”. Es así que, por ejemplo, “la declaración del Impuesto a las ganancias y los impuestos patrimoniales no se rigen por las leyes impositivas nacionales, sino que tienen un estatus preferencial regulado a través de lo que se llama convenios de doble imposición”, leyes impositivas especiales que se dan país por país.

Y agregó que “de los 16 países que forman parte de la cuenca del Paraná, del Bajo Paraná, 13 tienen leyes especiales impositivas. Es decir, que los impuestos que pagan cada una de estas empresas no son los mismos que pagan las empresas de bandera nacional. Por el lado de los costos, maximizan las ganancias, pero también aprovechan la planificación fiscal, es decir que pagan impuestos en los países que menos les graban, por eso los paraísos fiscales ajustan precios de transferencia, es decir, hacen comercio intrafirma. Cargill, por ejemplo, le vende a su subsidiaria o a su otra matriz en Hong Kong o en Rotterdam, y los precios ya están preestablecidos”.

Para Módolo, en esa “planificación fiscal” buscan “el paraíso que mejor las trate”, y ejemplificó con lo ocurrido en nuestro país con las retenciones: “fue una obscenidad a cielo abierto. Hemos visto una cloaca de lo que significa el tratamiento de la política de retenciones y un aspecto de la política tributaria. Vimos cómo se ha negociado, cómo se ha logrado abrir una ventana en donde la timba que se generó provocó, en principio, 1.500 millones de dólares de utilidades” para estas multinacionales.

¿Quién paga los platos rotos?

Pero lo que “no sabemos son las consecuencias fiscales”, dijo, y se preguntó “¿quién va a pagar este premio? ¿Cuánto nos va a costar pagar este beneficio de anticiparle al tesoro o a la economía argentina una cantidad de divisas que las empresas trajeron del exterior, no exportaron porque todavía no movieron un solo grano y lo único que se realizó es el movimiento de transferencias?

Sobre los precios y las retenciones, dijo que “si se pueden bajar a cero para después volver a subirlas, está claro que esas retenciones no tienen una dirección o que el poder de negociación no está en la autoridad central”, y que esa maximización o minimización de costos (en el caso de las retenciones) “es lo que explica la ecuación de las empresas multinacionales en esta región”.

Doble imposición

Sobre los convenios de doble imposición, explicó que hay tres países que todavía no tienen convenio de doble imposición: India, Estados Unidos y Uruguay, “pero vamos a ver que algunas empresas americanas son socias con países que sí tienen convenio de doble imposición como Suiza. Entonces podemos sospechar que los socios se reparten a donde pueden dirigir sus utilidades. Salvo estos tres estados, el resto tiene un tratamiento preferencial con leyes ratificadas por los parlamentos respectivos”.

Los convenios de doble imposición son acuerdos internacionales en donde hay países que ceden soberanía, “y es importante porque ceden soberanía tributaria y capacidad impositiva. Nosotros hemos entregado capacidad impositiva en 13 de los 16 países que integran este esquema. Y eso no es justo para las empresas nacionales que juegan en este partido”, advirtió Módolo que recordó un ejemplo citado por el autor santafesino Luciano Orellano, que escribió y mostró en una representación simplificada el caso Vicentín, la empresa más grande que tiene la provincia de Santa Fe, de capitales argentinos: “su estructura contempla Vicentín Paraguay, Vicentín Europa, Vicentín Uruguay. Esta es su radiografía de cómo se organiza una empresa a partir de este fenómeno territorial y normativo que tiene el país que hace que, organizándose de esta manera, pueda maximizar beneficios y disminuir costos a más no poder”.

Para Módolo, el caso Vicentín “es un ejemplo chico de un modelo nacional de desintegración productiva”, pero que expone “la estructura de cómo se organiza y se desarma el aparato productivo. No solamente se desarma, sino que se lo relaciona con otros países para pagar menos impuestos, que n o son otra cosa que la única herramienta que tiene una comunidad para apropiarse de parte de la riqueza que generan los privados legítimamente. Esos impuestos son

la única forma que tienen los gobiernos de capitalizarla socialmente a través de impuestos nacionales, provinciales y tributos municipales”.

El Paraná, un PBI y medio y una pregunta

Más adelante explicó que “el problema que también hay que solucionar “es cómo se organiza y queda la estructura de producción para que esto pueda darse”, y ejemplificó con información provista desde el Banco Central acerca de “la generación de riqueza que tuvo esta región (la de la ribera del río Paraná) durante los últimos 30 años ya que estamos hablando del contrato de hidrovía para ponerlo en su justa medida”.

Según dicha información “el río Paraná aportó a la riqueza argentina en divisas, casi dos deudas externas, 871.633.821.223 dólares en los 30 años de vigencia, más de un PBI argentino. Esta es la riqueza que transportó nuestro río Paraná en estos 30 años con los sectores productivos que trabajan con el río Paraná exclusivamente. O sea que esta región ha generado un PBI y medio, o casi dos deudas externas juntas en 30 años”.

Llegado a este punto, Módolo se preguntó “¿cómo corno llegamos a una necesidad de tener que ir a mendigar dólares y tener semejante deuda externa que es imposible de ser sostenible?

Activos externos

Luego expuso sobre la formación neta de activos externos del sector privado no financiero, y explicó a donde se están yendo esas divisas, que se producen para que las empresas puedan importar, se pague deuda externa, para que se la lleven al colchón o alguna cuenta offshore o quede en alguna caja de seguridad”.

Y explicó que “en estos 30 años, solamente en este rubro, se fueron 338.761.485.000 dólares, casi el 30% de esos 871.633.821.223 dólares” a los que determinó como “fuga de divisas, que es plata no que se esconde en un barco pirata, se genera en forma legal y asume otros destinos como un paraíso fiscal”. Y agregó que esa cifra de fuga se dio a lo largo de los últimos 30 años en los que durante 11 hubo cepos y por 19 años no hubo ningún tipo de restricción”.

Sobre el cepo, recordó que “este gobierno libertario lo volvió a introducir porque se dio cuenta que las restricciones cuantitativas son fundamentales para controlar esto que se le ha desmadrado notoriamente”.

La riqueza del Paraná

Toda la descripción de la situación hecha por Módolo lleva a algunas conclusiones que él exhibió al considerar que “estamos en un territorio que genera riqueza, que posibilita la traslación de la misma, pero tenemos una población totalmente pauperizada: el 40% de la población no tiene cloacas, no tienen gas natural. Hay sectores que aún viven en el siglo XIX, sin agua potable, sin cloacas, sin gas, sin vivienda y con necesidades básicas insatisfechas”. Y recordó “el triste récord existente en el territorio de Villa Constitución-San Nicolás de tener el nivel de indigencia más alto de toda la cuenca del Plata. En Villa Constitución, los niveles de indigencia son parecidos a la de pueblos africanos”.

El economista recordó que “este gobierno, para el último trimestre de este año se comprometió a poner en marcha el proceso de licitación de la hidrovía por 20 años, lleva 30 con prórrogas bastante especiales, y pretenden llevarlo otros 30 años más. En un acto de concesión, el gobierno dijo que serían 20 años el contrato, pero seguramente harán la misma trapisonda de volver a patear todo para adelante. Veinte años más. En 50 años, ¿cuál es la sociedad que vamos a tener?”, se interrogó.

Un “neumático” averiado

El dirigente dijo que es “fundamental saber de qué se está hablando, qué estamos dejando de ver porque no es un simple contrato de concesión. Es un elemento fundamental para la organización productiva que permite que esa riqueza que se genera legítimamente, genere esa plata que se va del sistema”. Y lo asoció con la imagen de “un neumático que tiene una pinchadura, va perdiendo aire permanentemente y lo vamos cargando y va perdiendo como una solución sin fin”. Por eso, Modolo cree que -30 años después- no podemos tener niveles de deuda externa triples y con condiciones sociales mucho más pauperizadas. Esta es la foto que hay que contrastar”.

Luego volvió sobre los convenios de doble imposición y agregó que se pueden observar y objetar. Son convenios internacionales, con lo cual tienen un estatus superior a las leyes.

“No puede ser que Paraguay, que tiene cinco veces menos producción que nosotros en grano de soja, exporte más sojas que nosotros en términos físicos. Tienen cinco veces menos producción y solamente exportan 20% menos que nosotros. Hay algo que no cierra, los números no cierran, pero como esto es algo físico, se puede medir, se puede establecer qué está pasando”, concluyó.

La robustez de la mayoría

Tettamanti, a su turno, consideró que “lo que sucede en Argentina es grave y lo que va a venir por delante tal vez sea peor”. Y por eso, agregó, “necesitamos construir una mayoría lo suficientemente robusta para pasar la tormenta que viene”.

A Tettamanti le “preocupa más el día después, cómo vamos -como Nación, como comunidad- a encarar ese proceso que, lamentablemente, a esta altura es casi de reconstrucción de una nación agredida”.

Un país saqueado

Sobre el país, consideró que “no hay duda que no es un país pobre, es un país saqueado. Y por eso es imprescindible que estudiemos científicamente el saqueo argentino, que podamos interpretar con mucha rigurosidad para analizar con la crudeza necesaria este mecanismo de saqueo”, que lo asoció con “la fuga de divisas que redujo al país a una realidad casi miserable en función de su historia”. También explicó que este punto puede arrojar alguna “explicación bastante importante para evaluar el nivel de deterioro. No es sencillo hacer de la Argentina el país al que hoy estamos asistiendo, deben de haber sido muy importantes los procesos que hicieron que esto sea posible”.

Tettamanti intentó una explicación que, a su juicio, no dispone de “un solo vector porque tiene que haber una convergencia de situaciones, causas superestructurales y causas infraestructurales. No es suficiente un esquema superestructural de normativas para producir el nivel de saqueo que la Argentina está sufriendo. Tiene que ser complementado con una infraestructura, particularmente en cuestiones donde intervienen elementos materiales que pueden medirse, que se pueden pesar, que se tienen que transportar”, como ocurre con los granos.

Fuga y saqueo

Profundizando su hipótesis, explicó que “no sería posible una fuga de miles de cientos de millones de dólares si no estuviera soportado, también, con estrategias logísticas e infraestructurales para el fortalecimiento de la capacidad de agregar valor de la comunidad organizada. La Argentina parece que recorrió un camino inverso, una infraestructura diseñada por intereses ajenos a los propios, que tiene como objeto justamente darle la materialidad a esa infraestructura normativa, que también fue construida para producir semejante nivel de resultado”.

Tettamanti consideró que la Argentina “tiene dos grandes mecanismos de fuga y saqueo: uno es el comercio exterior, los granos y el río Paraná. Y el otro es la deuda externa. Habrá otros, pero estos dos factores son los que tal vez expliquen el 70 o el 80% del mecanismo que la Argentina viene sufriendo”.

Como propuesta de solución, “el primer paso es la reconstrucción y recomposición de nuestra autoestima porque parece que, culturalmente, nos han reducido a ser un país insignificante. Pero Argentina es el octavo país del mundo, 3 millones y medio de kilómetros cuadrados, una plataforma marítima que está entre las más importantes del mundo, tenemos riquezas minerales, minerales raros, pesca, etcétera. Tenemos una parte significativa de la cuenca del Plata y la llave estratégica del río Paraná. Sin el río Paraná argentino, el producto bruto de esta región no podría circular”, advirtió.

De la logística, la historia y la geografía

Para Tettamanti, “es la geografía y la historia la que nos indica que el río Paraná es la columna central de la riqueza argentina”, y “por eso es poco explicable que, por acto propio, por autoridad legítima se hayan producido las entregas escandalosas producidas a lo largo de todo este tiempo”.

Luego introdujo otro tema a la disertación: la logística como uno de los elementos que marcan la propiedad de un recurso.

Lo explicó del siguiente modo: “hay un factor que no se analiza en la modernidad de la economía mundial, y es que el 30% de ese valor corresponde a la logística. Es más importante la logística que se aplica sobre ese recurso natural que el propio valor del recurso. Y en esos valores habría que agregarle a una fuga, la fuga blanca, que es el 30% de la logística que debería traccionar la riqueza creada en la Cuenca del Plata, que queda absolutamente fuera del país. No participamos en el flete, no participamos en los seguros, no participamos en los puertos, no participamos en el control de los datos… y todos esos valores, el 30%, corresponden a esa logística.

Tettamanti consideró como “absolutamente legítimo que la Argentina, siendo propietaria del río Paraná argentino participe proporcionalmente con esa riqueza. Es decir que de ese 30%, por lo menos, Argentina debería abrevar 10% en flota propia, en puertos propios, en remolcadores propios, en seguros propios, en actividad productiva, en astilleros, en flota fluvial, en flota marítima, etcétera”.

El peligro de llamarse hidrovía

Luego aclaró la improcedencia, a su criterio, del concepto “hidrovía porque esconde el sentido de una palabra constitutiva de la identidad nacional que se llama Río Paraná. Hidrovía es una palabra ajena a nuestro castellano, no existe, no es un sujeto geográfico, y el país necesita tener un sistema de navegación que haga uso de todas de las capacidades del río Paraná”.

El concepto de hidrovía está relacionado al Mercosur, pero dijo que “no se advierte que cuando se quiere defender el Mercosur, como un objetivo político progresista, se está defendiendo un mecanismo que fue alumbrado teóricamente por gobiernos progresistas, pero la letra chica fue hecha durante el liberalismo, después de la década del 90. Así que, en términos prácticos, los instrumentos de integración se pusieron al servicio de los monopolios y de las multinacionales”.

Planteado en estos términos, para Tettamanti, esta integración no sirve y propone una reformulación porque ese tratado “terminó siendo un instrumento de sometimiento a través de la multilateralización de la soberanía argentina. El río Paraná dejó de llamarse Paraná, dejó de ser argentino, se llama hidrovía y está manejado por un comité intergubernamental de cuatro países, de los cuales tres están manejados por multinacionales. Brasil se maneja por las multinacionales. No es un factor estratégico para Brasil el río Paraná argentino, es un instrumento de las multinacionales, para el Paraguay ni hablar y ni hablar del río Uruguay. Con lo cual, Argentina queda disuelta y tenemos que pedir permiso a un ente multilateral para determinar cómo se navega en la Argentina y eso es lo que poco a poco va causando la verbalización de la palabra hidrovía”.

Por eso, Tettamanti afirmó que “la Argentina necesita un sistema nacional de transporte por agua, reformular estas cuestiones y decir si queremos resolver un sistema eficiente de transporte, de logística, que dé lugar a todas las demandas de la Argentina, que no solamente es el transporte de granos. Y justamente los ríos argentinos, el Paraná, el Uruguay, el Alto Paraná, el Paraguay -binacional- y el Río de la Plata, están constituidos por sujetos geográficos. Por lo tanto, la palabra hidrovía -que engloba todo- nos impide pensar cómo armamos ese rompecabezas de ríos, que por ejemplo el Paraná al sur de Confluencia es totalmente argentino, es de total soberanía argentina, no corresponde a ninguna hidrovía, no corresponde a ningún tratado internacional que nos permita ceder soberanía ni nada por el estilo. Pero lo tenemos que combinar con un Río de la Plata, donde sí tenemos un tratado que nos restringe algunas cuestiones que tenemos que negociar en un ámbito como la Comisión Administradora Río de la Plata, cómo se utiliza el Río de la Plata, cómo se utiliza el Alto Paraná que está compartido con el Paraguay, cómo se utiliza el Paraguay en la zona de Argentina, con el Paraguay y, con esos elementos, construir un modelo que satisfaga las necesidades nacionales.

¿Barco, tren o camión?

Sobre las modalidades de transporte, remarcó a un tema “viejo como los tiempos: “lo que cuesta 1 peso llevado por agua, cuesta 10 pesos llevados en un ferrocarril, y 100 en un camión”. Sin embargo, advirtió que “no hay que confrontar un barco con un ferrocarril, o un camión con un ferrocarril. Esa tríada estratégica logística armoniza en un sistema de transporte logístico que minimice los costos de logística en función de que el camión funciona en un radio de 300 km, no en un radio de 2.000 o 3.000 como funciona la Argentina. Los ferrocarriles funcionan en una cuestión transversal a la Argentina porque justamente la longitudinalidad está dada por el agua, y no tiene ningún sentido que los camiones revienten yendo por la ruta 9 por una carga que obviamente tendría que estar transportada por agua o en las cuestiones transversales, distancias de 400, 500, 800, 2.000 kilómetros, hechos por ferrocarril”.

Los costos logísticos

Sobre los costos logísticos, consideró que son “inadecuados. Si la Argentina tiene su costo logístico explicado en más del 87% por el camión, que es el más caro de estos sistemas de transporte, si tiene aplicado el ferrocarril en una participación menor al 11%, que es bastante más económico, y el agua, que es la más barata de todas en menos del 1%, lógicamente un polinomio elemental hace lo que ocurre: que Argentina tenga un costo logístico tres y hasta cuatro veces superior a cualquier otro país semejante del mundo. Con esos costos logísticos no hay economía regional que banque, y no hay ningún proceso de agregar valor que se pueda sostener a más de 700 o 600 km del puerto de Buenos Aires”.

La fuga blanca

En la discusión de los 30 años de hidrovía, no hay que perder la proporcionalidad de la cosa, porque a veces se levantan voces como que todo el problema argentino es el contrabando, y por supuesto que es malo, pero el daño que nos puede hacer en el puerto los 3 o 4 millones de toneladas de soja que salen contrabandeadas en barcazas paraguayas, son importantes, pero no explican 800 millones de dólares o un producto bruto.

El problema central, a decir de Tettamanti, “es la fuga blanca, la infraestructura que obliga a que Argentina no tenga ninguna posibilidad de recuperar esas cantidades. Es decir, lo que estamos ante la cara superestructural de un modelo que necesita un modelo infraestructural para desplegar semejante cantidad de saqueo”.

La traza del saqueo

Sobre la traza de navegación, reconoció que es un problema serio porque la que se está por licitar “está absolutamente diseñada por intereses que garantizan cuestiones que dan soporte a un saqueo. Si los belgas dragaran el canal de Magdalena, si navegaran por el canal Guazú como corresponde, si hiciéramos los canales para que Chaco pudiera tener Barranquera funcionando, Argentina no tendría el daño que tiene porque ese daño estratégico viene en la soberanía del diseño de la estructura de navegación que se constituye en la infraestructura que da lugar al saqueo más importante sobre la Argentina”. E insistió con que, por todos los medios hay que evitar “que esta ignominiosa licitación llegue a buen puerto”.

Guillermo Lipis

El proyecto FOCUS de la UNSAM: microsatélites para el monitoreo de la infraestructura

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Nació en un aula de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y quiere llegar al espacio. FOCUS es un proyecto gestado por profesores y estudiantes de la carrera de Ingeniería en Sistemas Espaciales que tiene un ambicioso objetivo: desarrollar una constelación de microsatélites para el monitoreo de infraestructuras como puentes, edificios y represas.

En el último año, la iniciativa creció, se convirtió en una startup —XSAM— y cosechó importantes reconocimientos. El más reciente: acaba de pasar a las semifinales de la Entrepreneurship World Cup. Ahora, sus creadores buscarán llegar a la final, que se realizará en noviembre en Arabia Saudita.

“Ya estamos entre los 250 proyectos más importantes del mundo. Eso para nosotros es increíble porque eran 11 mil proyectos. Creo que, de a poco, vamos tomando más dimensión de lo que significa. Ahora queremos ver si llegamos a meternos entre los primeros cien”, cuenta Erwin Beccari, docente de nuestra Escuela de Ciencia y Tecnología (ECyT) y fundador de XSAM. De llegar a la final, podrán participar en una ronda de inversores, con el objetivo de conseguir financiamiento para poner el primer demostrador tecnológico —un prototipo del satélite— en órbita.

La constelación FOCUS estará compuesta inicialmente por tres satélites —aunque el número podría variar según la demanda— y esperan lanzar el primero en 2027. Usará tecnología de radar y será capaz de detectar movimientos milimétricos en estructuras, lo que permitirá brindar alertas tempranas para que se ejecute el mantenimiento necesario y prevenir accidentes.

En el último año, el proyecto FOCUS creció, se convirtió en una startup -XSAM- y cosechó importantes reconocimientos.

El proyecto nació hace unos seis años, en el marco del Proyecto Integrador de la carrera de Ingeniería Espacial. A partir de la metodología de aprendizaje basado en proyectos, lxs estudiantes debían hacer una exploración de mercado, detectar demandas y desarrollar un producto que responda a una necesidad concreta. Cumplido el objetivo académico, el equipo continuó trabajando y conformó la startup para buscar el financiamiento que les permitiera avanzar a las próximas etapas del desarrollo.

“Este último año, nos metimos a fondo en el circuito de las startups, con aceleradoras e incubadoras. Eso nos hizo madurar mucho el modelo de negocio. Desarrollar un satélite es complejo así que, mientras la parte técnica sigue avanzando, nos preguntamos: ¿Cómo podemos generar ingresos antes? ¿Qué subproductos se pueden ir derivando?”, explica Beccari. Así, decidieron ofrecer diversos servicios vinculados al mercado satelital para poder financiar el desarrollo al tiempo que continúan madurando la tecnología, y participaron de numerosos concursos y programas de incubación (ver recuadro) con excelentes resultados.

El caminito de FOCUS, del conurbano al cosmos

Como fabricar y enviar un satélite al espacio tiene costos altísimos, en las últimas décadas la industria espacial ha venido incursionando en lo que se conoce como New Space, donde emprendedores del sector buscan agilizar la producción y reducir costos a partir de la fabricación de microsatélites. Esto también permite disminuir los costos de lanzamiento: al ser pequeños y livianos, pueden ser lanzados como carga suplementaria de lanzadores que llevan satélites grandes. “Bajar costos permite democratizar la información satelital y monitorear muchos más blancos en todo el mundo”, señala Beccari.

La constelación Focus estará constituida por microsatélites de unos 200 kilos que orbitarán a 600 kilómetros de la Tierra —órbita baja—. Plegados, tendrán un tamaño de 70 x 70 centímetros y, con sus paneles solares extendidos, llegarán a cinco metros de envergadura. Su carga útil es el Radar de Apertura Sintética (SAR), que permite obtener imágenes de alta resolución y predecir deformaciones que, a simple vista, no se detectan. El radar emite una onda que rebota en el objeto que se quiere observar y genera una imagen que permite ver los movimientos milimétricos que tuvo una infraestructura, para saber si requieren mantenimiento.

“En este camino de desarrollo de la constelación de satélites, abrimos tres unidades de negocios más que nos permitirán llegar al FOCUS final. Esto nos permite ir validando la tecnología mientras los clientes del sector ya nos van conociendo”, detalla Beccari. La primera unidad tiene que ver con vender la ingeniería que ya tienen desarrollada para el satélite, para atender diversas necesidades existentes en el mercado.

«Desarrollar un satélite es complejo así que, mientras la parte técnica sigue avanzando, nos preguntamos: ¿cómo podemos generar ingresos antes? ¿Qué subproductos se pueden ir derivando?», cuenta Beccari.

La segunda unidad se basa en ofrecer un monitoreo de infraestructura usando constelaciones virtuales (de terceros). Para esto, contratan una constelación de satélites que ya existe o utilizan datos gratuitos publicados por esas empresas —que están disponibles en baja resolución—. “Usamos satélites que ya hay, bajamos los datos, los procesamos y medimos deformaciones de las infraestructuras que el cliente nos pida. Esto también nos permite ver si el producto que estamos diseñando le va a servir al cliente”, apunta el fundador de XSAM.

En tanto, la tercera unidad de negocios está basada en el monitoreo con drones. Según Beccari, esto tiene otros costos por la logística que implica ir hasta el lugar que hay que monitorear, pero desarrollar la tecnología para los drones es el paso anterior al satélite, así que también es algo que pueden capitalizar. Para esto, ya firmaron un memorándum con la Universidad de Nevada, en Estados Unidos, en una vinculación que surgió a través de la UNSAM y les permitirá expandir el proyecto hacia esas latitudes.

Al mismo tiempo, el satélite continúa avanzando a paso firme en su camino de desarrollo hacia el espacio. Actualmente, el equipo FOCUS está realizando pruebas con un prototipo del radar que pesa seis kilos y puede ser levantado por un dron. Se trata del mínimo producto viable que busca demostrar que la tecnología, aunque a menor escala, funciona. En los próximos meses, seguirán participando de concursos, programas de aceleración y rondas de financiamiento semilla, con un objetivo: conseguir entre 3 y 5 millones de dólares para poner en órbita en 24 meses el primer demostrador satelital.

Mientras esperan conocer los resultados de la Copa Mundial de Emprendedores para saber si se podrán meter entre las cien mejores startups del mundo, el docente remarca la formación de primer nivel de los recursos humanos que salen de la UNSAM, en un área con tanta demanda como el sector espacial y satelital, sin los cuales no hubiera sido posible avanzar en un proyecto de esta magnitud.

“De concretar el desarrollo, sería el primer satélite con tecnología Radar de Apertura Sintética de bajo costo capaz de hacer interferometría diferencial. Los únicos que hacen esto hoy son satélites grandes y muy costosos, así que sería todo un hito a nivel mundial”, finalizó Beccari.

La constelación Focus estará constituida por microsatélites de unos 200 kilos. Plegados, tendrán un tamaño de 70 x 70 centímetros y, con sus paneles solares extendidos, llegarán a cinco metros de envergadura.

Reconocimientos 2025 del proyecto FOCUS

  • Entrepreneurship World Cup (EWC): Proyecto ganador en la categoría Espacial en Argentina y seleccionado dentro del Top 250 global (semifinales) en la mayor competencia de startups del mundo.
  • TIIC (Cámara Argentina de la Construcción): Proyecto ganador, reconocido como la solución más innovadora del sector en la pre-aceleración nacional.
  • Concurso Soluciones Innovadoras (Banco Nación): Seleccionado entre los 80 proyectos más innovadores del país, impulsado por BNA para seguir creciendo.
  • Premio Binacional Italia–Argentina a la Innovación (Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología): Mención especial de la Embajada de Italia en Argentina por nuestro aporte en el sector espacial.
  • IncuBAte (Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): Programa del Ministerio de Desarrollo Económico que potencia a PyMEs y emprendedores de alto impacto. XSAM fue el proyecto destacado en la categoría DeepTech.
  • Naves 2025 (Banco Macro & IAE Business School): Proyecto seleccionado para avanzar a la segunda fase de aceleración de negocios más importante de Argentina.
  • 54Lab (Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): Seleccionados como uno de los 6 proyectos argentinos para representar al ecosistema emprendedor nacional en Doha – Qatar.

Nadia Luna