Nuevo informe de la ONU: la crisis climática afecta a todas las regiones y su origen es la actividad humana

«Se espera que la Tierra alcance el umbral crítico del aumento de la temperatura medio de 1,5 ° C debido al cambio climático en los próximos 20 años, independientemente de cuán profundamente los gobiernos del planeta reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero», en los cinco escenarios considerados por un informe científico histórico.

Que los seres humanos somos los principales responsables del cambio climático ya era considerado una evidencia, que el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), publicado este lunes 9 de agosto, ha vuelto a recalcar.

El trabajo advierte que los cambios observados en el clima no tienen precedentes y que algunos ya se han puesto en marcha y son irreversibles, como el continuo aumento del nivel del mar.

Sin embargo, todavía una reducción fuerte y sostenida de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y otros gases de efecto invernadero limitaría el cambio climático. Mientras que los beneficios para la calidad del aire llegarían rápidamente, podrían pasar entre 20 y 30 años para que se estabilice la temperatura global, según el informe del Grupo de Trabajo I del IPCC.

«Este documento refleja un esfuerzo extraordinario en circunstancias excepcionales», ha dicho Hoesung Lee, presidente del IPCC. «Las innovaciones de este informe y los avances en la ciencia del clima que refleja suponen una aportación inestimable a las negociaciones sobre el clima y a la toma de decisiones», ha añadido. La próxima Cumbre del Clima (COP26) se celebrará en Glasgow (Reino Unido) del 1 al 12 de noviembre de 2021 (ver aquí).

Valérie Masson-Delmotte, copresidenta del grupo de Trabajo I del IPCC, ha subrayó ayer en rueda de prensa que, “a menos que se produzcan reducciones inmediatas, rápidas y a gran escala de las emisiones de gases de efecto invernadero, la limitación de no superar calentamiento global en hasta 1,5 °C [con respecto a los niveles preindustriales] será inalcanzable”.

Los expertos destacaron durante la presentación de los resultados que llevan años advirtiendo que las consecuencias ya están aquí, “aunque el mundo oye, pero no escucha. Ahora es más visible y más grave”.

Las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de las actividades humanas son responsables de aproximadamente 1,1°C de calentamiento

La acción humana detrás del calentamiento

El estudio ofrece nuevas estimaciones sobre las posibilidades de superar el nivel de calentamiento global de 1,5 °C en las próximas décadas. Asimismo, destaca que las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de las actividades humanas son responsables de aproximadamente 1,1 °C de calentamiento global desde 1850.

Mantener la actual situación, en la que la temperatura global es de media 1,1 grados más alta que en el periodo preindustrial, no es suficiente. De continuar así, en 2040 se alcanzaría los 1,5 grados de media, en 2060 los 2 ºC y en 2100 llegaríamos a 2,7 ºC.

En promedio, durante los próximos 20 años se espera que la temperatura global alcance o supere los 1,5 ºC de calentamiento. Esta evaluación se basa en la mejora de los datos de observación para evaluar el calentamiento histórico, así como en los avances científicos de la respuesta del sistema climático a las emisiones de gases de efecto invernadero de origen humano.

Las acciones humanas todavía tienen el potencial de determinar el curso futuro del clima

«Hace décadas que está claro que el clima de la Tierra está cambiando y el papel de la influencia humana en el sistema climático es indiscutible», ha indicado Masson-Delmotte.

El informe muestra que las acciones humanas todavía tienen el potencial de determinar el curso futuro del clima. La evidencia es clara en cuanto a que el dióxido de carbono (CO2) es el principal impulsor de estos cambios.

“Estabilizar el clima requerirá una reducción fuerte, rápida y sostenida de las emisiones de gases de efecto invernadero y llegar a cero emisiones netas de CO2″, ha declarado Panmao Zhai, copresidente del Grupo de Trabajo I del IPCC.

Un análisis detallado por regiones

El informe prevé que en las próximas décadas el calentamiento aumentará en todas las regiones. Con 1,5 °C de calentamiento global, habrá más olas de calor, estaciones cálidas más largas y estaciones frías más cortas.

Con 2 °C de calentamiento global, los extremos de calor alcanzarán más a menudo los umbrales de tolerancia críticos para la agricultura y la salud.

Pero las características del cambio climático no se experimentan de la misma forma en todos los lugares. Por esta razón el informe detalla el impacto por regiones.

Además de la temperatura, la crisis climática afecta a cambios en la humedad, en los vientos, en la nieve o el hielo. Por ejemplo, el calentamiento en el Ártico es mucho mayor que la media, y un calentamiento amplificará el deshielo del permafrost y la pérdida de la capa de nieve estacional.

En el caso de las ciudades, donde se concentra el grueso de la población mundial, algunos aspectos del cambio climático pueden verse amplificados, como las olas de calor, las inundaciones provocadas por las fuertes precipitaciones y la subida del nivel del mar en las urbes costeras.

Calentamiento en América del Sur

Entre los principales impactos del calentamiento global en América del Sur, según el Sexto Informe de Evaluación del Grupo de Trabajo I del IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change), el organismo de Naciones Unidas que estudia la ciencia del clima, se destacan las sequías, a nivel continental, y las precipitaciones extremas que se presentan en algunas zonas de la región.

Las conclusiones sobre América del Sur que aportó el informe, fueron detalladas también este lunes en una conferencia de prensa encabezada por investigadoras argentinas y chilenas.

Carolina Vera, vicepresidenta del Grupo de Trabajo I del IPCC, ubicó entre los cambios observados en la región de América del Sur la aparición de sequías y precipitaciones severas. «Actualmente estamos experimentando una sequía en la región a nivel continental que tiene ya varios años», lamentó Vera, quien también dirige el Instituto Argentino-Francés de Estudios del Clima y su Ciencia.

«En líneas generales, para Sudamérica y otras regiones del mundo, los cambios en la frecuencia de intensidad de los eventos extremos aumenta con el nivel de calentamiento. En el sudeste de Sudamérica los cambios son el aumento de la precipitación anual y de las precipitaciones extremas; mientras que en el sudoeste, es decir Chile central y Cuyo, hay proyecciones claras de que con el aumento del calentamiento disminuyen las precipitaciones y hay una tendencia a una mayor aridez«.

Frente a este problema, la investigadora chilena Laura Eleonor Gallardo Klenner, directora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, subrayó la importancia del impacto que los forzantes climáticos de vida corta –como los aerosoles– tienen en la región. «En la medida en que se emiten o se usan combustibles fósiles, también se emiten otras trazas que muchas de ellas las conocemos y las respiramos cada día como los aerosoles, los cuales muchas veces son precursores de otros gases invernaderos como el ozono», apuntó Gallardo.

«Es un problema que afecta mucho a nuestras zonas de América del Sur con un efecto, sobre todo, en las próximas dos décadas», advirtió la investigadora, que es profesora asociada en el Departamento de Geofísica (DGF) de la Universidad de Chile.

A su turno, Maisa Rojas, profesora asociada en el Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile, consideró que los países deben «transitar a una economía baja en carbono en los próximos años», lo cual «va a requerir de un acompañamiento científico cercano para que las decisiones políticas se vayan tomando con evidencia científica y, así, tener un efecto de acelerar la transformación y de ayudarnos a tomar las decisiones de la mejor manera posible».

En este marco, Rojas relató la experiencia de Chile, donde se creó un Comité Científico asesor de cambio climático, una iniciativa que también se replica en otros países de América como Guatemala, México y Costa Rica.

En el caso de Argentina, puntualizó Vera, «tenemos una Ley de Presupuestos Mínimos del Cambio Climático, la cual establece que tiene que haber una comisión asesora, y Medioambiente está finalizando el proceso para su designación«. Además, añadió, «desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología estamos promoviendo instrumentos que incrementen conocimiento, desarrollos tecnológicos y procesos sociales hacia la transición sustentable«.

«A pesar de que es verdad de que muchos de estos cambios son irreversibles, nuestro futuro está todavía en nuestras manos y algunos cambios pueden ser ralentizados y otros pueden ser detenidos si logramos limitar el calentamiento», concluyó Maisa Rojas.

Para acceder al texto íntegro del 6° y más reciente informe del IPCC (en inglés), cliquear aquí.