En el Conicet y la UNLP patentan un marcapasos que replica la variabilidad natural del corazón

Un equipo de científicos del CONICET, junto con investigadores de la Universidad Nacional de La Plata, el Hospital Interzonal de Agudos «Prof. Rodolfo Rossi» y otras instituciones, realizó un descubrimiento clave sobre el Nodo Sinusal, la estructura que regula el ritmo cardíaco. El estudio, publicado en Frontiers in Medicine, aporta nuevas perspectivas para el diagnóstico y tratamiento de arritmias, miocardiopatías y otras enfermedades del corazón.

La investigación demuestra que el sistema nervioso autónomo brinda un estímulo basal al corazón, pero que ese impulso es modulado directamente por el Nodo Sinusal, lo que determina la variabilidad natural entre latidos. Hasta ahora, la comunidad médica atribuía esa variabilidad casi exclusivamente al sistema nervioso, por lo que las estrategias terapéuticas se enfocaban en su modulación.

Según explicó Isabel Irurzun, investigadora del CONICET y líder del trabajo, el hallazgo cambia ese paradigma y abre la puerta a nuevas terapias no invasivas. El equipo analizó datos de unos 1.500 pacientes, sanos y con patologías, y descubrió que el Nodo Sinusal posee una estructura fractal que evoluciona a lo largo de la vida y condiciona la variabilidad del ritmo cardíaco.

La investigadora del CONICET Isabel Irurzun, impulsa el diseño de un marcapasos más avanzado que ya cuenta con una patente (Foto: CONICET / Verónica Tello)

En esa línea, los investigadores lograron identificar tres parámetros críticos que describen la arquitectura del Nodo Sinusal y permiten predecir cómo debería evolucionar un nodo sano. Para la cardióloga y electrofisióloga Magdalena Defeo, coautora del estudio, este conocimiento resulta clave para comprender mejor los trastornos del ritmo y anticipar su progresión.

A partir de estos avances, el equipo ya trabaja en el desarrollo de un nuevo marcapasos que imite la variabilidad natural del corazón, una función ausente en los dispositivos actuales. La invención, patentada en la Argentina, busca evitar los efectos adversos del marcapasos convencional, mejorar el gasto cardíaco y reducir síntomas asociados al llamado «síndrome de marcapasos», marcando un paso decisivo hacia dispositivos más inteligentes y personalizados.

VIAEl Economista