Calentamiento global: detectan alteraciones en ecosistemas en la Antartida Argentina

0

Irene Schloss, investigadora en el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) y Gastón Almandoz, investigador de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), dirigen un trabajo que establece una relación entre el aumento de temperatura del mar y las alteraciones en las comunidades fitoplanctónicas de la península antártica occidental.

El calentamiento global afecta significativamente a la Península Antártica Occidental, uno de los ambientes del planeta con mayor sensibilidad a este fenómeno, en tanto altera la temperatura del océano y la concentración de hielo marino y glaciario. Como consecuencia, los ecosistemas que dependen de tales factores, especialmente aquellos que viven bajo el agua también se ven alterados.

Como resultado de una labor de producción de datos sostenida a lo largo de tres décadas, y del trabajo articulado y colaborativo entre equipos de centros científicos de distintos puntos del país, algunos hallazgos relevantes han sido posibles: al norte de la Península Antártica, en la Isla 25 de Mayo, y más específicamente en Caleta Potter, han constatado alteraciones en la composición de las comunidades fitoplanctónicas, es decir algas microscópicas esenciales para la vida en el océano antártico.

En efecto, el llamado fitoplancton junto con las macroalgas es un importante productor primario de los ecosistemas antárticos, particularmente de los oceánicos, ya que están en la base de la cadena alimentaria. Los expertos del CONICET Irene Schloss y Gastón Almandoz vienen recolectando datos mediante muestreos en el campo que se desarrollan a lo largo de todo el año, con la ayuda del personal científico invernante de la base Carlini, desde comienzos de la década de 1990. Estos incluyen observaciones oceanográficas y meteorológicas, así como la caracterización microscópica de la composición del fito- y zooplancton. Mediante este procedimiento han detectado que en los últimos años ha aumentado la frecuencia de grandes floraciones, dominadas a su vez por una especie de diatomea (un grupo de estas microalgas) de menor tamaño respecto a aquellas que se venían registrando en las décadas previas, más propias de aguas frías.

Así explica el hallazgo Schloss: “Durante más de tres décadas hemos estudiado la dinámica del plancton en Caleta Potter, y observamos un cambio importante en la composición de la comunidad fitoplanctónica en relación con las variables hidrográficas. Entre comienzos de la década de 1990 y hasta 2009 se observaban de manera esporádica floraciones dominadas por un grupo de especies de diatomeas típicas de aguas antárticas, con tamaños en general superior a los 20 micrones, lo que se considera células “grandes”.

Sin embargo, entre 2010 y 2020, se registró un aumento notable en la frecuencia de floraciones intensas, y durante los veranos más cálidos, estas floraciones estuvieron dominadas por una especie de diatomea pequeña (< 20 micrones) que, si bien produce floraciones recurrentes en aguas templadas, nunca antes había sido observada formando grandes acumulaciones en aguas antárticas, lo que indica un cambio significativo. El hallazgo de esta pequeña especie en el terreno, reemplazando a otras especies de mayor tamaño típicas de aguas frías, es indicativo de los cambios que el ambiente está sufriendo, particularmente con respecto a la temperatura”.

Estos hallazgos, de gran relevancia para la comunidad científica, han sido recientemente publicados en la revista Global Change Biology. Científicos y científicas argentinas están contribuyendo así al análisis de un fenómeno de alcance y preocupación internacional, al constatar las afectaciones específicas y concretas que el calentamiento global produce sobre los ecosistemas.

En ese sentido, la integrante del equipo Julieta Antoni, Licenciada en Ciencias Biológicas y doctoranda de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata, agrega: “El rápido calentamiento de la Península Antártica y el aumento de las actividades humanas en la región, incrementan significativamente su vulnerabilidad a la introducción de especies no nativas, otra consecuencia más del cambio climático”.

Para ilustrar los alcances del fenómeno y la importancia de los hallazgos, Schloss y Almandoz afirman que las características que ha ido tomando la comunidad fitoplanctónica “puede tener grandes consecuencias para toda la red trófica antártica, especialmente considerando que el krill, animal clave en la red, se alimenta preferentemente de células mayores a 20 micrones de diámetro. Esto agrega una fuente de estrés adicional sobre estos organismos y sobre la red trófica antártica en general. Este hallazgo sugiere que, de generalizarse el predominio de este tipo de fitoplancton para las aguas antárticas, podría modificarse significativamente la totalidad de la red trófica antártica”.

Martín Brandi: “No es sostenible un mercado donde esté rota la cadena de pagos”

Martín Brandi, CEO de PCR, fue uno de los grandes protagonistas que tuvo el mega evento FES Argentina, organizado por Future Energy Summit (FES) el pasado 11 de marzo en el Hotel Emperador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

Brandi disertó sobre los principales retos y oportunidades que atraviesa el sector de las renovables del país, donde insistió en la necesidad de regularizar los pagos a las generadoras y transmisoras y en contar con una política de estado que permita nuevos horizontes de inversión. 

“La cadena de pagos es un problema preocupante. Las renovables contamos con el Fondo para el Desarrollo de las Energías Renovables (FODER) y eso hace que cobremos, pero no es sostenible un mercado donde esté rota la cadena de pagos”, apuntó. 

“Es inviable que haya inversiones en un sector donde no hay una cadena de pagos. Es una prioridad absoluta y el próximo ciclo de inversiones que se genere, requerirá financiamiento del exterior si queremos que sea de gran envergadura”, agregó el CEO de la compañía que cuenta con 530 MW eólicos en operación comercial. 

Cabe recordar que, hasta principios de marzo, se debía aproximadamente el 25% de los pagos de enero y la totalidad de febrero y marzo (correspondiente a las actividades de noviembre – diciembre 2023 y enero 2024), producto de la deuda de muchas distribuidoras con Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA y que el Tesoro Nacional no le giró a la propia CAMMESA el diferencial entre el costo de la energía y el precio sancionado que abonan los usuarios finales. 

Es decir que CAMMESA se quedó sin sus dos fuentes de ingresos, pero con varios pendientes de pago. A tal punto que el monto a cancelar con las empresas generadoras de electricidad supera el billón de pesos según informaron fuentes cercanas a Energía Estratégica.

Bajo ese panorama, el CEO de PCR planteó la importancia de mantener lo hecho de forma positiva hasta el momento para que se dé un nuevo ciclo de inversiones, como por ejemplo el Programa RenovAr que atrajo precios energéticos competitivos y la Ley N° 27191, “que al ser una política de estado permitió que haya USD 10.000 millones de inversión en el sector renovable”. 

“Sea cual sea la tecnología que busquemos apuntalar o el marco regulatorio a encontrar, las señales de precios siempre serán beneficiosas, pero es importante que sea a través de una política de estado que traiga confianza y permita horizontes de inversión”, manifestó Brandi durante FES Argentina.

“Cuanto antes estén aclaradas las reglas de juego, quién será el comprador, la duración y que son una política de estado, antes iniciará el proceso para financiar y avanzar con nuevos proyectos. No será instantáneo, pero es fundamental que en poco tiempo se enmiende la macroeconomía o se vislumbren números fiscales adecuados y reservas en el Banco Central, cómo también se sepa cómo será la transición”, insistió. 

Nuevas herramientas del gobierno

El Poder Ejecutivo de Argentina pretende aplicar un Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) a través del nuevo proyecto de “Ley Ómnibus” o de una iniciativa legislativa presentada por un diputado oficialista, donde el valor mínimo de inversión en activos computables sea de USD 200.000.000 (el gobierno no podrá bajarlo de USD 50.000.000), y un máximo de USD 900.000.000.

El objetivo sería generar “condiciones de previsibilidad y estabilidad” y condiciones competitivas en Argentina para atraer inversiones y que las mismas se concreten mediante el adelantamiento temporal de las soluciones macroeconómicas “sin las cuales determinadas industrias no podrían desarrollarse”. 

Martín Brandi no fue ajeno a esa situación y si bien consideró que el RIGI es “interesante”, opinó que debería ser más ambicioso y ampliable a toda la economía nacional en lugar de sólo limitarse a grandes proyectos. 

“Por ejemplo en generación distribuida puede haber proyectos chicos muy interesantes, eficientes y competitivos si hay señales de precio pero así como está la iniciativa no tendrían la posibilidad. De todas maneras, entiendo que el norte de la administración es que ese régimen pueda ampliarse a toda las actividades de toda la economía”, destacó. 

Encuentro Cercano

0

Viernes 29 a domingo 30 se lleva a cabo «Encuentro Cercano», una convención nacional de ciencia ficción. Ubicado en la Biblioteca Popular Ansible, Artigas 1850; CABA.

Viernes 29 a las 20 horas: estreno de la pieza teatral «Error de Sistema», adaptación del cuento ganador del concurso de relatos Karel Capek. Función a la gorra. Todas las demás actividades previstas, y hay muchas, son gratuitas. AMPLIAREMOS

Milei anunció la compra de los cazas F-16. Todavía falta la aprobación de los fondos

0

Horas después de la imprevista reunión que el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, mantuvo el miércoles en Casa Rosada con el titular de la CIA, William Burns, el presidente Milei anuncio en X la compra de los cazas F-16 a Dinamarca, de la que se viene hablando los ultimos dos años.

Hasta ahora esta es la información concreta disponible:

En estos días, el Ministerio de Defensa de Argentina se encuentra en la recta final para cerrar la compra de los 24 F-16A/B Block 15 Fighting Falcon (más un Block 10 para usar en instrucción en tierra), aunque aún se espera la aprobación final del presupuesto para la firma del contrato. La semana que viene se espera la visita del ministro de defensa de Dinamarca, Troels Lund Poulsen, para destrabar las negociaciones y, eventualmente, si se logra la aprobación de los fondos, llegar a la firma del contrato, el cual está listo para ser firmado desde el pasado mes de enero. Cabe destacar que la compra de los F-16 ya había sido decidida a fines de 2023, descartándose ya en ese entonces la alternativa china, y obtuvo la aprobación del presidente Javier Milei en enero, pero supeditada a la disponibilidad de fondos por parte del Ministerio de Economía, el cual aún no ha liberado los 10 millones de dólares que se necesitan para el primer pago por los cuatro P-3 Orion para la Armada Argentina comprados en noviembre de 2023. Al día de hoy, aún no se ha confirmado la habilitación de los fondos para que se pueda firmar el contrato por los F-16, lo que se espera que ocurra en los próximos días.

De todas maneras, se espera que la firma del contrato, de no poder ocurrir en la semana que viene, se haga antes del final del mes de abril. El contrato con Dinamarca, por 338 millones de dólares, comprende los 24 aviones en condiciones de vuelo, un avión F-16 Block 10 desarmado para entrenamiento del personal de tierra, ocho motores de repuestos, pods de designación de blancos y de reconocimiento, equipos de guerra electrónica, cascos con Joint helmet mounted cueing system (JHMCS), herramientas, repuestos, entrenamiento para el personal y otros equipos.

De mantenerse el cronograma previsto, este año se entregaría el ejemplar para entrenamiento en tierra y en 2025 llegarían a la Argentina cuatro biplazas y dos monoplazas, a ser seguidos por seis monoplazas en 2026, otros dos y los restantes biplazas en 2027 y los últimos seis monoplazas en 2028.

Por otro lado se espera avanzar en la firma de un contrato por 312 millones de dólares con el gobierno de Estados Unidos por el armamento, que incluye misiles AIM-9X Sidewinder, AIM-120D AMRAAM y armamento aire-superficie y pods que la Fuerza Aérea Argentina ha pedido que no se difunda.

Comentario de AgendAR:

Hemos publicado mucho sobre este tema. Hace poco más de 5 meses resumimos nuestra opinión:

Argentina necesita cazas supersónicos, pero no ahora

Ni novias de la OTAN ni de China, lectores. En lo que se refiere a la defensa aérea del país, AgendAR cree que la Fuerza Aérea necesita efectivamente importar cazas supersónicos… cuando pinte algo bueno. Por ahora, no estaría sucediendo.

Las armas suelen ser compras directas. Pero si AgendAR escribiera una licitación, pediría aparatos nuevos, bipostos (con dos tripulantes), y con lanza de reabastecimiento aéreo compatible con nuestras viejas “Chanchas” Hércules C-130 o cualquier otro tanquero con doble canasta. Somos un país gigante en territorio, sin reabastecimiento en vuelo la única misión posible sería defensiva: la intercepción.

Queremos que la oferta aterrice con un “offset” nacional importante: que aquí se fabriquen y mantengan las turbinas de ese avión. Trataremos de que futuras conducciones aeronáuticas no cierren esa segunda fábrica de turbofanes, como cerraron en 1956 la primera, de turbojets Rolls Royce fabricados bajo licencia.

Dado que un caza es hoy más una computadora con alas que un motor con alas, queremos también software no monolítico, con una computadora de misión libre de prohibiciones ocultas incrustadas en el hardware por el fabricante, de ésas que si querés alterar te dejan el avión en tierra.

El segundo “offset” nacional es que, para nuestra paz mental, esa computadora la termine produciendo INVAP, con transferencia de tecnología. Ya produce con éxito sus propias computadoras de vuelo de satélites desde 1996. Y no son menos complejas.

Y es que llegado el caso preferimos elegir nosotros a nuestros enemigos, y no limitarnos a la lista cerrada que nos fijen la OTAN o el Partido Comunista Chino, según el caso.

Somos parte de ese conjunto amorfo de 100 países donde viven unos 4000 millones de habitantes que no gana nada con tomar partido en la actual bipolaridad del mundo. Pero también somos un país que desde 2003 viene fabricando radares cada vez mejores y ya exporta, y desde 2010 también detectores ópticos e infrarrojos, además de computadoras de vuelo.

De modo que más que un proveedor buscamos un socio que ponga la plataforma de vuelo, o varios, porque son desarrollos caros. Los términos de la licitación excluirían deliberadamente esa posición de cliente sumiso adquirida por 68 años de cancelación sistemática de proyectos propios, entre los cuales hubo algunos buenos, y de importación constante y acrítica de chatarra norteamericana y europea.

Por todo ello, queremos también una aviónica no monolítica. En castellano, que el software a bordo permita añadir al avión todos nuestros sensores y las armas lanzables que decidamos nosotros, sean de origen chino, de la OTAN, brasileño, ruso, sudafricano o propio, y con la misma facilidad de integración con la que se instala una app en un celular.

Obviamente, queremos también que el futuro caza de nuestros amores sea monoturbina, para mantener una hora de vuelo lo suficientemente barata. Y es que no necesitamos un “bomb truck” que cargue 10 toneladas de lanzables, sino un avioncito veloz y multirrol, que lleve tal vez 5 toneladas de misiles o bombas, pero que por bajo costo de hora de vuelo nos permita ir volviendo a aquellas míticas 180 horas/año de entrenamiento real que supimos tener. Sí, hace mucho.

Eso, aunque teníamos unos aviones generalmente de mierda, mayormente de 3ra mano, pagó en 7 barcos británicos hundidos, allá por 1982. Ninguno de tales naves se fue a pique por obra de aviones supersónicos: los A4B y C de la FAA y los A4Q y los Super Étendard de la aviación naval son subsónicos.

Nuestros aviones de ataque supersónicos, los Dagger israelíes, estropearon su cuota de barcos a cañón, pero al parecer no hundieron ninguno. Nuestros cazas supersónicos Mirage III tampoco voltearon aviones, y fueron barridos toda vez que trataron de meterse a baja altura con los Harrier, sumamente subsónicos, pero armados unos misiles Sidewinder 9L que te la cuento.

De modo que no queremos un avión necesariamente hiperveloz. Lo que sí queremos es que tenga capacidad de supercrucero, es decir de navegar supersónico sin usar postcombustor, que puede hasta cuadruplicar el gasto de combustible. Lo dicho, país gigante, misiones largas.

Y sí, por supuesto, queremos célula (el conjunto fuselaje y alas) de materiales compuestos, cuya duración excede en mucho las de duraluminio y no te enloquece con el mantenimiento. Y con transferencia de tecnología para fabricar las piezas aquí. Nos interesa que desde que se firmen los MOUs (memorandos de intención) hasta poder producir el aparato íntegramente en el país no pase más de una década.

Y añadimos al menos un cañón a bordo de tiro rápido, nada de quita y pon que deteriore la aerodinámica o el peso del avión, que es el modo de artillar a nuestro actual Pampa III block 2. Y que use munición de 20, 23, 25 o 30 mm. que también fabriquemos aquí, cuando Fabricaciones Militares vuelva a producir algo más que armas livianas, sus balas, chalecos antibalas, explosivos y vagones.

Es una estupidez ajena a todo pensamiento interfuerzas creer que se puede reconstruir nuestra aviación si no se reconstruye FM, sobre todo sus fábricas de munición, cohetes y armas de tubo. Porque una bala de 30 mm. importada para un cañón DEFA como los de los viejos A4 sale U$ 300 la unidad, incluso con un detonador simple de contacto, y sería mucho más barata hecha en el país, y costando pesos, no dólares.

Una ráfaga de U$ 30.000 dólares es una condena a no hacer jamás prácticas de tiro. Necesarias porque un caza debe seguir siendo peligroso aún cuando se queda sin misiles aire-aire, aire-tierra o aire-mar. Porque estos son todavía mucho, pero mucho más caros. Y no los hemos producido jamás, salvo por el viejo Martín Pescador.

Esa historia merece una digresión. Es ilustrativa.

Un-misil-antibuque-Martin-Pescador-bajo-el-ala-de-un-Aermacchi-339-de-la-Armada-en-1985.-Lastima-que-hubo-que-perder-una-guerra-para-poder-sacar-esta-foto

El Martín Pescador era filoguiado, de no más de 8 km. de alcance y bastante atrasado para los ’80. Fue uno de los muchos proyectos de CITEFA (Centro de Investigación y Desarrollo de las Fuerzas Armadas) de los que se fueron bajando las tres fuerzas, ganosas de comprar chiches importados.

Pero en los años posteriores a la derrota de Malvinas, el Martín Pescador se fabricó en escala (más de 300 unidades) y voló bajo las alas de todo avión biposto argentino, fuera naval o de la Fuerza Aérea, e incluso de los helicópteros de las tres fuerzas.

Y es nuestra poco informada opinión que, por su potencial antibuque y antitanque y su capacidad de reposición sin pedir permiso a nadie, este misilito que las tres fuerzas despreciaron y se negaron a producir antes de la Guerra de Malvinas, contribuyó no poco a que entre la posguerra inmediata y 1990, el general Augusto Pinochet no se tentara con hacer leña del árbol caído con Argentina.

Caído, pero con púas. Púas propias, además.

Por último, aclaramos por qué nos parece que un caza supersónico para la Argentina debe ser multifuerzas y biposto. Debe servir al menos a dos de las tres armas, cuando éstas acepten que el hombre verdaderamente importante es el que va en el asiento de atrás, dirigiendo una pequeña orquesta de drones al frente, conectadas todas las partes por data-link encriptado: aviones, drones y sistemas antiaéreos en superficie. Hoy un caza ya no es siquiera una computadora con alas: es un nodo interactivo en una red informática.

Pensamos sólo en drones nacionales, porque para eso sí nos da el cuero. Llevarían sensores, misiles aire-aire, bombas inteligentes o armamento electrónico, intercambiables según misión. Se necesitarían distintas plataformas de muy diversa función, motorización y costo.

Nos interesa -nuestra obsesión fundacional- la fabricación nacional, que sus computadoras de misión usen chips de grado comercial fácilmente conseguibles en cualquier lado, y corran software argentino. Añadiríamos materiales compuestos y una baja firma de radar, al menos en perspectiva frontal.

Ud. quiere saber qué caza hay que comprar, y yo hablándole de drones. Es a propósito. Créame, los cazas pronto van a ser como pastores dirigiendo lobos en lugar de ovejas. Van servir para dirigir drones al combate, si califica como dron o robótico el armamento inteligente lanzable. Si no tienen esta capacidad, no van a servir para casi nada, salvo para darles una muerte heroica a pilotos sumamente irremplazables.

Esto se empezó a ver en la Guerra de Malvinas, donde los ataques más terribles contra la Task Force se ejecutaron con Exocets AM39 y AM38, que son robots aéreos. Como lo eran los dos Neptuno que en 2022 hundieron al crucero misilístico ruso Moskvá, tan erizado de radares y sistemas antiaéreos y antimisil. Única diferencia: los Neptuno navegaban con motores turbofán, no con cohetes sólidos, lo que les da un alcance de más de 300 km. Los Exocet modernos también.

En Ucrania la deriva del combate aéreo es clarísima. Todo piloto de caza que vuele demasiado por encima del ras de edificios y árboles y pinte en el radar de una batería antiaérea misilística móvil, es boleta. Y volando tan bajo, en general uno está demasiado concentrado en no hacerse puré contra una chimenea o línea de alta tensión, y no logra meter una bomba en nada de valor militar, aunque sí hacer desastres con la edificación y la vida de los civiles.

Mientras no aparezcan una plataforma supercrucero y un oferente que nos den todos esos requisitos, creemos que la parte aeronáutica del FONDEF, un bolsillo con apenas U$ 500 millones/año para repartir entre tres armas tecnológicamente en ruinas, tiene que ir a drones. Y en esa categoría van también los sistemas automatizados de defensa antiaérea. Y la frase clave aquí es ésta: desarrollo y/o fabricación local.

Las bases para un “affectio societatis” son estas: después de Australia, somos el país que más manya de radares del Hemisferio Sur. Podemos conversar con fabricantes de buenas plataformas tripuladas. El socio pone la bala, nosotros el ojo que detecta y que apunta.

Algunos misiles simples y de combustible sólido más vale que los volvamos a hacer aquí. Para combate urbano, y especialmente contra blindados, a nuestra infantería más le valen 100 RPGs bobos que 1 un NLAW inteligente, o que medio Javelin genial. A la hora de las cuentas cuestan lo mismo, pero si se nos acaban los RPG sencillamente fabricamos más. Ese principio, si uno es un país pobre pero gigante en territorio, es bastante generalizable a casi todo tipo de armas.

Para cosas muy difíciles como misiles aire-aire, o antiaéreos de mediano y largo alcance, necesitamos ir “en vaquita” con países tecnológicamente creíbles, siempre que no se nos prendan de la yugular y que no quieran meternos en su política interna o externa, o en guerras de terceros. Pienso únicamente en fabricantes emergentes como Brasil, Turquía, Sudáfrica, Israel, Rusia, Irán, etc. Pero hay más opciones.

“The more, the merrier”, como dicen los Brits. Si alguien se ofende en este mundo bipolar, el sentido de las armas es ofender y que no haya necesidad de usarlas. ¿Alianzas estratégicas? Por ahora, sólo con la región. Porque como dijo el canciller, Lord Henry Palmerston en 1848 (aunque de una manera más rococó), no tenemos amigos permanentes, sólo intereses permanentes.

Buscamos todo tipo de socios para todo tipo de drones, desde cuadricópteros espías a municiones volantes kamikaze de diversa complejidad, alcance y velocidad, y entre ellos, misiles o bombas de planeo antibuque. Y todo en lo posible barato y descartable.

Más que el combate aire-aire, que ya en 1982 nos era imposible por caro, nos interesa destruir sorpresivamente a los cazas enemigos en tierra o mar o en el aire. No es barato, pero no es imposible. Lo hizo Azerbaiyán con Armenia en la guerra de 2020, y usando drones kamikaze israelíes Harop y turcos Bayraktar.

Podemos fabricar cosas parecidas y probablemente mejores. Y aquí es donde diferenciamos “drones” en serio de juguetes marciales. Drones en serio trataron de ser los del proyecto SARA (Sistema Aeronáutico Robotizado Argentino), por su motorización nacional, y sus sensores y capacidades de misión autonómicas. Se los empezó a desarrollar en 2014, cuando la firma barilochense estatal INVAP hizo pie en FAdeA, la Fábrica Argentina de Aviones de Córdoba. Fue un tremendo error que eso no sucediera antes.

Imagen de un SARA clase III con motores pistoneros tipo Boxer, desarrollados por Oreste Berta para este proyecto de INVAP y FAdeA discontinuado en 2016.

Los discontinuó el Ministerio de Defensa del presidente Mauricio Macri, en 2016, cuando ya estaba volando -con torpezas de debutante- el primer modelo de demostración de los sistemas de navegación. Hubo mucho apoyo del Ejército, boicot no muy encubierto de la Fuerza Aérea e impasible neutralidad de la Marina, que pese a tener un 100% de activos vulnerables a drones, no se ocupa de esas cosas.

Hay en esto una percepción de base errónea: los drones no van a matar de desocupación a los pilotos de combate. Sirven básicamente para que puedan seguir haciendo su oficio, y en realidad mucho mejor, y sin hacerse matar, al menos no de modo rápido o totalmente inútil.

Se entiende el entusiasmo que mostró el Ejército: los drones le prometen el cielo por poca plata. Y nunca fue de ellos. Se entiende el poco entusiasmo de los aeronáuticos y marinos, dueños supuestamente titulares, en compartirlo. Pero en la única guerra entre estados que peleó Argentina durante el siglo pasado, la rivalidad interfuerzas fue más dañina que el enemigo.

Volviendo al caso de INVAP y su proyecto SARA, los verdaderos drones son bastante parecidos a casi todos los satélites modernos, que en general hacen cantidad de operaciones autónomas sin conexión con sus estaciones terrestres. En el caso de nuestros satélites en órbita polar helisincrónica, como los SAOCOM, porque dichas estaciones están mayormente ocultas por el planeta la mayor parte del tiempo. Por eso nuestra entrada al mundo de la aviación robótica pasa por Bariloche.

Allí INVAP diseñó, construyó y testeó para la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, CONAE, todos los satélites SAC y SAOCOM de observación terrestre. Para la empresa nacional de telecomunicaciones ARSAT, hizo los ARSAT 1 y 2. Y todos anduvieron bien, y en general, espectacularmente bien. Los ARSAT desde el 3 al 8 fueron discontinuados por Macri. Este gobierno, significativamente, no los retomó.

Para ponerse a salvo de este tipo de agachadas, INVAP está desarrollando el GSATCOM con TAI, Turkish Aeronautics Industry por acuerdo entre empresas. Vaya casualidad, TAI es el proveedor de uno de los tres drones más exitosos del primer año de la guerra de Ucrania, el TB2 Bayraktar.

Es interesante que Turquía VENDE su dron a Ucrania, y al resto del mundo, pero de fabricación local, ni hablar. Antes de la guerra, costaban alrededor de U$ 1 millón la unidad. Hoy, cinco veces más. Y de todos modos, sigue siendo una sexta parte del costo de un Reaper estadounidense.

INVAP también está diseñando los SAOCOM 2 para la CONAE, visto que las unidades 1A y 1B tienen enorme éxito en Asia vendiendo imágenes de radar en banda L, capaces de penetrar la superficie terrestre y detectar y medir agua. Y son vehículos sumamente robóticos, por eso de tener que resolver por su cuenta, y con sus computadoras, una cantidad de problemas de navegación.

INVAP también está construyendo el helidrón RUAS 160, con 80 kg de carga útil., un pequeño helicóptero robótico, apto para observación y/o combate, para la Armada, la policía de Santa Fe y como equipo de fumigación autónomo para productores rurales medianos y chicos.

Los marinos aceptaron comprar uno solo, y según usos y costumbres, podrían estar años enteros decidiendo si lo homologan o no, hasta que, también según usos y costumbres, algún Nelson criollo descubra una mejor oferta OTAN.

Pero el RUAS los marinos lo necesitan desesperadamente y ahora: de las 5 corbetas MEKO 140, sólo 2 tienen hangar para helicópteros. Un RUAS despega desde casi cualquier cubierta, aún muy obstruida por estructuras como cables o cañones, y no necesita hangar porque es barato y sacrificable.

Arash 2, el modelo de “loitering bomb” posterior al Shahed 136, con un motor más eficiente y menos ruidoso, y algo más de alcance. Rusia tal vez ya lo esté fabricando, aunque Irán lo desmiente.

Algunos drones pueden ser tan baratos que es más caro derribarlos que dejarlos seguir viaje. Por ejemplo, el Shahed 136 iraní, propulsado por un motor de motoneta de 50 HP y dos tiempos que avergonzaría a un rapittero argento que distribuye pizzas, viaja a apenas 180 km/h pero tiene un alcance de hasta 2000 km. y anda en los U$ 10.000 dólares la unidad. Bajarlo con una ráfaga (48 tiros) de un Flakpanzer (tanque antiaéreo) Gephard sale U$ 48.400, con munición de proximidad de 35 mm. Voltearlo con un misil antiaéreo FIM Stinger 92J, entre U$ 60.000 y 120.000, según modelo.

Como dice con orgullo el Ministerio de Defensa alemán, en un día un Gephard logró bajar 19 Shahed, solito con su alma y sus dos cañones apuntados por radar. Si es verdad, los rusos ese día perdieron U$ 160.000 en drones, y los ucranianos, U$ 480.000 en munición, pero eso sin contar gastos fijos de la plataforma (los Gephard son de los años ’70 y consumen repuestos y mantenimiento a lo grande).

Ignoramos cuánto daño hicieron los Shahed que siguieron viaje hasta sus blancos, dado que viajan en enjambre y lo normal es que algunos -el 15%, admiten los ucranianos- sobrevivan hasta su picada kamikaze final. Como los iraníes son oferentes menos fifí que los turcos, hoy agrandados como alpargata de gordo con por el éxito de sus Bayraktar, los Shahed ahora se fabrican en Rusia, en plantas construidas cautelosamente detrás de los Urales, bien lejos del frente ucraniano.

Esto podría ser cierto para el modelo siguiente de esta “loitering bomb”, el Arash 2, sumamente copiado del Harop israelí. Pero mucho más barato.

Como sea, aunque Ucrania dice que Rusia agotó su stock de Shaheds y que además logra derribar al 85% de los mismos, estos siguen despedazando con no mucha oposición la red eléctrica ucraniana en sus ataques en enjambre.

Son toscos, feos, lentos y bien distintos de los grandes aeromodelos a control puramente remoto en que pensaba casi todo civil cuando le hablaban de drones, y se remitía a Hollywood y a Netflix. Digamos un motovelero Predator o un Reaper de los EEUU, utilísimos si se mantienen a 15.000 metros de altura y el enemigo es tan ratón que no tiene siquiera radares para detectarlos, y de medios de intercepción, ni hablar. En luchas menos desiguales, no duran ni un suspiro.

Y estos no son baratos. El 2 de febrero pasado el India Times informó de una compra de 30 MQ-9B Predator por Nueva Delhi, a U$ 3000 millones. El artículo no habla de offset nacional, pero la India tiene suficientes recursos aeronáuticos e informáticos como para clonarlos y mejorarlos, cosa que Washington sabe, y por eso faja U$ 100 millones cada avioncito, un planeador (según sus alas flacas y larguísimas) de enorme autonomía propulsado por un vulgar motor pistonero.

El Reaper, un turbohélice, debería por lógica ser bastante más caro. Sin embargo, en 2021 la USAF batió que el precio de compra interno de cada uno de estos motoveleros anda en U$ 56,5 millones la unidad, incluido el data link que permite controlarlos por satélite desde las antípodas de la Tierra. El eterno problema de los sistemas yanquis desde los años ‘70: no logran hacer nada barato. En realidad, ni tratan. Sería mal visto: very bad for business.

Lo que determina dron y no avión es la navegación semiautónoma o plenamente autónoma, no la carga útil. Por eso, no son drones esos imponentes Vigía que presenta la Fuerza Aérea en las ferias de armas, como si se tratara de aparatos capaces de alguna conducta robótica. Son aeromodelos teledirigidos, juguetes militares, no mucho más.

Vigía clase II en 2017.

Va de nuevo, porque es antiintuitivo para casi todo termocéfalo sin o con gorra: lo que diferencia un dron son los sensores y la capacidad de procesamiento de datos, no el tamaño, la velocidad, la autonomía o sus grandes dotes aerodinámicas.

En 2016 el modelo de demostración del SARA lograba despegar, navegar y aterrizar, aunque no sin algunas piñas, y con su motorcito de 14 HP sonaba como una cortadora de pasto. No impresionaba mucho.

Los comentarios en los foros de defensa eran horribles, decían que en Easy se compraban cosas mejores y fabricadas en China.

Pero ese pre-SARA a escala chica, llamémoslo Sarita, iba camino del vuelo autónomo. Al ojo entendido, eso marcaba la diferencia entre el programa SARA y la sarasa. No abunda el ojo entendido entre los foristas de temas militares. Y la autonomía tecnológica no es algo que caliente a esos muchachos.

Todo lo dicho hasta ahora es muy general, y Ud. quiere que cumpla con lo prometido en el título, y le hable de cazas supersónicos para Argentina que sean fotografiables, más o menos existentes, o quizás inminentes.

No hay.

En lo inmediato, sí hay una decisión a tomar, y es patear indefinidamente dos ofertas.

Tenemos a dos importantes visitantes estadounidenses para convencernos de que compremos 32 cazas F-16 de la Real Fuerza Aérea Danesa, la generala Laura Richardson, jefa del Comando Sur, ya casi habitué del país, y a la vicecancilleresa del State Department, Wendy Sherman, una señora que tampoco extrañaremos.

Encajarnos el F-16 danés por donde mejor nos entre no es la misión única de ambas caciquesas, pero hoy sí es quizás la principal. Los cazas de superioridad aérea son máquinas que tienen un tremendo valor simbólico (estos en particular, casi ningún otro). Comprar el F-16 es como renovar nuestros votos de matrimonio militar con EEUU y Europa Occidental.

Tenemos también a la delegación múltiple de la Administración Estatal para la Ciencia, la Tecnología y la Industria de la Defensa Nacional de China (SASTIND), que tratará -entre muchas otras cosas- de hacernos adquirir de una vez 12 cazas pakistaníes JF-17 que vienen ofreciéndonos con cierta esperanza (en disminución) desde que terminó el gobierno de Mauricio Macri.

A la hora de redactar un pliego de licitación, ya que no vemos virtud alguna en matrimonios militares ni compras directas, en AgendAR nunca consideraríamos la oferta de los autodenominados americanos.

Para nosotros, la OTAN es hipótesis de conflicto: esa alianza ocupa de forma prepotente 12.000 km2 de archipiélagos y 1.675.000 km2 de mar que deberían ser argentinos pero quedaron bajo control británico. Eso nos cuesta entre U$ 2000 y 3000 millones/año de pesca pirata consentida, y sumando. Perdón por tan fatigada indignación de lesa patria, pero hablando en plata, lo último que necesitamos son armas de quienes nos roban o nos hacen ser robados.

No es una cuestión de principios sino de practicidad. No sirven.

Para los aviadores argentinos, el 2do misil más letal de la Task Force, después del aire-aire Sidewinder AIM 9L, fue el ya viejo Sea Dart. A los gringos les vino bien, a nosotros no nos sirvió de nada.

A los detalles. El Sea Dart un ram-jet de los años ’60 guiado por radar pasivo (la iluminación del blanco la pone el radar de la fragata). Volaba a 2,5 Mach, dos veces y media la velocidad del sonido, con una primera etapa de combustible sólido que lo sacaba volando de rampa hasta ponerlo supersónico, y luego la segunda etapa viajaba quemando querosene en un motor muy sencillo que respira aire, pero sin partes móviles ni rotativas. Brutalmente simple, pero sofisticado. Algo así deberíamos estar diseñando nosotros para nuestras tres armas.

Disparado desde los destructores clase 42, los Sea Dart bajaron como moscas a nuestros A4 a distancias de 50 km. Salvo que los aviadores argentinos estuvieran casi pegados al agua, donde los ecos del oleaje los disimulaban un poco ante el radar del barco atacante, los vetustos Sea Dart tenían propulsión asegurada todo el viaje, y por ende gran capacidad de maniobra incluso en su vuelo terminal.

Daban poca escapatoria: los destructores Tipo 42 británicos dispararon por lo menos dieciocho Sea Dart y seis el portaaviones HMS Invincible. Cinco de ellos iban contra helicópteros o aviones a cotas altas, de los cuales cuatro hicieron blanco; pero solo dos de los diecinueve lanzados contra aviones a baja altitud consiguieron acertar, es decir, menos de un 11 %.

No es un número que consuele a la Argentina: la mitad de la fuerza de aviones A4C que bombardeó al HMS Invincible el 30 de mayo de 1982 fue derribada antes de arribar al portaaviones y desde más de 50 km. de distancia por el destructor Exeter con sólo dos Sea Dart. Eso sucedió pese a que los aviones argentinos iban a entre 10 y 15 metros de altura sobre el agua: es casi incomprensible que el radar tipo 1022 de la nave los pudiera registrar. En teoría, debían quedarle ocultos bajo la línea del horizonte.

Hasta ahí, subrayo que usado contra nosotros, el Sea Dart fue lo bastante efectivo como para obligar a los aviones argentinos a volar pegados al agua, altura a la que se desperdicia combustible y se estaba a merced de misiles antiaéreos de corto alcance y de patrullas de Harriers.

Los Super Étendard navales que en aquella misión contra el Invincible dispararon un minuto antes su misil AM 39 Exocet no tuvieron el mismo problema: se fugaron sin ser detectados. Y el misil le pegó al portaaviones por enfilada y desde popa: debe haber hecho un colosal descalabro. Subrayo: eso lo hizo un robot aéreo.

Dato interesante, pese a su escasa carga explosiva (22 kg), con su sola velocidad el Sea Dart probó ser también un arma antibuque muy potente, aunque después de Malvinas. ¿Podemos desarrollar algo así, que sea disparable desde un barco y también desde un avión o helicóptero, y contra blancos como un barco, un avión o un helicóptero?

Por supuesto que podemos, pero con un software mucho más sofisticado para cálculos autónomos de intercepción. Y por ahora, contando las monedas en mi sobolyi, me interesa más el misil (que es un robot) que el barco o el avión o el helicóptero.

Lo que no quiero es comprarle otro misil antiaéreo a la OTAN.

¿Por qué? No por capricho. Misteriosamente, en la madrugada del 1 de abril, nuestra ARA Hércules, un destructor clase 42, le surtió dos Sea Dart a un Harrier británico en vuelo de exploración, es decir a no menos de 5000 metros de altura… y ambos misiles pifiaron blanco. Apa.

Muy probablemente, el radar pasivo del misil reconoció el IFF (Identification Friend or Foe) de un avión de su mismo origen nacional. Y el IFF no es nada nuevo: es un traspondedor cuya primera versión data de 1940. Ni mamados los británicos nos iban a vender un sistema capaz de ser usado en su contra. Nosotros para ellos siempre fuimos hipótesis de conflicto. Y seremos. Incluso si aquí gobiernan colaboracionistas, cosa asaz frecuente desde 1989.

De modo que esto de no comprar armas de la OTAN es cosa de sentido común, nomás. Y si lo dicho vale para los misiles, no quieras ver para los cazas supersónicos.

No somos los únicos bobos del planeta. Uno recuerda las desventuras de Mahatir Muhammad cuando fue Ministro de Defensa de Indonesia, y EEUU le enchufó unos F-18 Hornet nuevitos, pero con algunos «backdoors» inextricables incrustados en la aviónica. Impedían que la computadora de vuelo programara misiones no autorizadas por los EEUU. Explicación: Indonesia tiene una tradición de hacer un poco lo que se le canta en política exterior: carece de esa alineación total con EEUU de otras subpotencias militares de la región, como Singapur o Australia.

Lo cierto es que don Mahatir descubrió el truco cuando los aviones ya estaban entregados: tarde para lágrimas (ver aquí). Como dijo Mahatir, antes de mandar a los EEUU al carajo y pedir cazas rusos Sukhoi 35, presuntamente más fieles a su comprador que a su fabricante, los Hornet eran lindísimos, pero como elemento de política exterior, a Indonesia sólo le servían para desfile.

A la luz de historias como ésta no me preocupa que Su Graciosa Majestad, Carlos III, objete nuestra adquisición de los decrépitos F-16 daneses porque están llenos de componentes británicos. Exactamente por lo mismo, me preocuparía mucho más si depone sus objeciones. En cuanto al argentino que le ponga el gancho a ese contrato, la primera vez la OTAN te puede joder por boludo, la segunda por sobón, pero la tercera ya es por coimero y traidor.

La oferta china en algún momento pareció muy interesante al comodoro Xavier Isaac, un profesional criterioso. Pero son casi U$ 650 millones por un pequeño puñado de cazas que, vayan adonde vayan, no pueden cambiar en absoluto la situación de indefensión aérea que se ha ido agravando en el país desde que perdimos la Guerra de Malvinas.

Y es que el país real hoy, es decir su área continental sin la rebanada de Antártida que reclamamos como propia, tiene 2,78 millones de km2 de tierras secas sin discusión de dueño, y una Zona Económica Exclusiva (residual) de 1 millón de km2 de Mar Argentino. ¿Cómo se cubre eso con 12 cazas supersónicos, aunque vengan cada uno un radar AESA de altas capacidades y 2 misiles aire-aire PL-15 de largo alcance?

Sencillo: no se cubre. La única ganancia real e indiscutible es poder mantener 30 o 40 pilotos en rotación para ganar cierto entrenamiento. Caro, obviamente: no hay motivos para suponer que la hora de vuelo de un JF-17 sea inferior a U$ 8000, que es la de un F-16 más o menos actualizado.

Pero además es entrenamiento muy a futuro, ojo. Pakistan Aeronautical Complex (PAC) tardaría bastante en fabricar su único modelo de caza interesante para Argentina, que es el JF-17 block 3 C. Los modelos block 1 y 2 A y B le sobran a la Fuerza Aérea Pakistaní (suma al menos 126). Seguramente se venderán baratos, pero son muy inferiores en performance y aviónica.

Y como Pakistán vive fundacionalmente sumido en una guerra de baja intensidad con la India, hoy necesita sustituir o actualizar su fuerza de JF-17 al estándar block 3 C.

JF-17 block III C de la Fuerza Aérea Pakistaní y los Himalayas como fondo. Puede ser más rápido comprarse los Himalayas, y más barato.

La capacidad de producción de PAC anda por los 12 aparatos anuales, con toda la furia, aunque Eurasian Times asegura que son 20. No cambia mucho el resultado, ni es que los pakistaníes sean lentos fabricando, sino que un caza moderno de generación 4,5 como el de marras es un rompecabezas muy enrevesado, de construcción artesanal y muy poco automatizable. Es todo un tema armar las líneas de producción y capacitar a la gente.

Para ponerlo en perspectiva criolla: un Pampa 3 block 2 de entrenamiento avanzado, subsónico, sin radares ni armas a bordo, sencillísimo en comparación, consta de unos 20.000 componentes, de los cuales el 87% son importados y cuestan dólares. Descorcharé champagne el año que en la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) logremos fabricar doce unidades.

Será el segundo champú, porque habré descorchado otro el día que FAdeA logre fabricar siquiera seis. No estoy culpando a FAdeA de nada, creo que en estos precisos momentos es una fábrica particularmente bien dirigida, algo que sucede sólo a veces. Pero no recibe plata como para acopiar, por ejemplo, 24 turbinas Honeywell TFE 731-40-2N de un saque y ligar el correspondiente descuento mayorista.

Creo que un avión casi sin aviopartistas nacionales, particularmente en la propulsión, nace condenado a ser un adorno. Salvo que medie la decisión política -y bastante heroica- de fabricar la mayor parte de sus componentes en forma local.

Volviendo a PAC, Pakistán tiene otros clientes más interesantes que nosotros haciendo cola por el mismo avión: Myanmar, Irak y Nigeria. El segundo siempre país está en guerra, el tercero no tanto, pero tiene petróleo a mares y compra en grande. Nadie nos cederá su lugar. Busquemos un banquito, porque el JF-17 block 3 C será todo lo supersónico que quieras… pero de comprarlo, vendría lento. Salvo que, como objeta un lector bien informado, lo fabrique CATIC en China. Pero no creo que los chinos se apresuren por nosotros, y eso aunque tuviéramos un gobierno menos temeroso de ese dúo dinámico, las señoras Laura y Wendy.

“La oferta estadounidense es mejor porque no se trata de cazas imaginarios sino construidos y existentes”. Eso es el slogan del vasto y polifónico coro de viudas de la OTAN, que canta seguido en los multimedios. La escucha, complacida, cierta alta oficialidad aeronáutica, en parte porque escribió la música y la letra (aunque no firma).

Y es que Laura y Wendy nos ofrecen, señores, 32 F-16 que la Real Fuerza Aérea de Dinamarca compró en los ’70, recibió en los ’80 y remodernizó entre 1995 y 2005. Tienen existencia, sin duda. Demasiada.

Los F-16 daneses que EEUU quiere que compremos sí o sí, y hoy. Apenas si tienen entre 38 y 43 añitos y como 5 guerras encima. Pero vienen joya nunca taxi, ojo.

“Pero les recontrasobra vida residual”, nos aseguran las viudas de la OTAN, porque la célula del F-16 resiste mucho más de 5000 horas de vuelo. Llega a 8000, lo cual es estricta verdad. Y con una ayudita (no sería gratis) de la Lockheed, tal vez ese conjunto de fuselaje y alas llegue a 12.000 horas. No por nada entre los años ’70 y 2010 el F-16 fue el caza más popular del mundo, según ventas. Eso es cierto e innegable.

Sin embargo attenti, compatriotas: estos cazas daneses llegan desde una fuerza verdaderamente expedicionaria. Han estado en todos los pestos en que EEUU se metió desde la Primera Guerra del Golfo, en 1991, luego las guerras de la desintegración de Yugoslavia desde 1992 hasta su fin en 2001, y desde aquel mismo año (2001) hasta su término en 2022, en la larga intervención yanqui en Afganistán.

Pero también actuaron en 2011 para liquidar a Muamar Gadafi en Libia, y de paso desmantelar el estado libio y así ranfañar gas gratis para Europa (eso salió mal). Los tiempos de recreo, los F-16 daneses lo pasaron luchando en Siria e Irak contra el Estado Islámico, surgido tras la derrota del iraquí Saddam Hussein en la Segunda Guerra del Golfo, en 2003, otra gesta hidrocarburífera de la cual también formaron parte.

Desmentimos enérgicamente que hayan estado en la Guerra de Troya: macanas de Homero, comprado por los chinos. Pero a no dudar que están hechos rigurosamente fruta.

En lugar de los insípidos cazas chino-pakistaníes, que no sólo no existen sino que -por lo mismo- no tienen nada para contar, misias Laura y Wendy nos ofrecen aparatos con más épica que el Cantar del Mío Cid, vamos. Y si están muy percha, siempre podremos decir, no sin orgullo y citando a don Francisco Quevedo, “no por obra del tiempo sino de las armas”. Que hay que ver lo que un viraje de 8G le hace a la raíz de las alas (las fisura), y máxime si el avión viene cargando munición.

Mi fuente mejor informada, otanero militante el hombre, me dice que la operación está cocinada y que no hay tu tía. Me lo dijo varias veces en años anteriores. Añade que están mucho más intactos que los 46 F-16 de varios modelos que afligen a la Fuerza Aérea Chilena por temas de repuestos. No lo discuto, pero si yo fuera chileno, jamás habría firmado la segunda compra de tales aviones.

¿Por qué? Por vetustos y baqueteados. Hablo de los 36 comprados de 2da mano a Holanda, también metida -como la muy expedicionaria Dinamarca- en toda trifulca yanqui. Aunque desde 2005, ya aterrizados con un suspiro de alivio en el país transandino, esos cazas se hayan ganado seguir envejeciendo más en desfile que en guerra, no puedo jurar que los 46 que figuran en el orden de batalla de la FACH (Fuerza Aérea Chilena) tengan una disponibilidad del 50%.

Tampoco los habría comprado porque no doy fe de los gusanos informáticos incrustados en sus computadoras de misión, aunque los aviadores chilenos gozan de mucha más confianza de la OTAN y en la OTAN.

Y tampoco los habría comprado como argentino en 2005 de haber tenido la plata para ello. Porque como la hipótesis de guerra principal de Chile desgraciadamente todavía venimos a ser nosotros, si alguna vez se arma la podrida con los vecinos, quien tenga más F-16 en condiciones de despegar deja la lucha en cuanto se le terminen los repuestos.

Nosotros siempre podríamos reconstruir atalajes y volver a fabricar Pucarás, eso sabemos (o supimos) hacerlo. Lo dicho, en lucha entre pares, en 3 semanas todo el mundo perdió sus armas sofisticadas, y gana, o al menos no pierde todo, quien sea capaz de sostener el combate con palos y piedras.

Pero soy argentino y no compro F-16 porque son OTAN. Punto.

Desde que el mundo volvió a ponerse bipolar en serio, la gente afilada en geopolítica cree que hay que jurarle lealtad a Washington o a Beijing, porque de otro modo las represalias serán duras. Y por ello, debemos sí o sí comprarles cazas a uno según los unos, o al otro según los otros.

No dudo de las represalias duras: EEUU decide cada día lo que dejaremos que el FMI haga con nosotros, y el FMI es a nuestro PBI lo que el veneno para ratas a la comida para bebés. China, por su parte, es nuestro mayor cliente agropecuario, garante de deuda por swap, y ni te cuento de lo que tiene aquí invertido y por invertir en energía, minería, petróleo y genética vegetal. Su capacidad de venganza es menos explícita y brutal pero mucho más minuciosa, y probablemente más duradera.

El problema es aprender a pensar como pobre. Un pobre que piensa como un rico tiene dos problemas, porque además de pobre es un tarado. Con los jets de caza desde la generación 4 en adelante hay que pensar como pobre, porque son cada vez más complejos, caros, difíciles de construir e impagables, y por ende, escasos.

Por lo mismo, por muy rico que seas, el daño político y económico que te causa el derribo de siquiera un jet de superioridad aérea es inmenso: es que se han vuelto emblemas nacionales.

De su caza estrella, el F-22, EEUU logró construir sólo 270 y no se exporta. No tanto por el daño que pueden infligir, sino porque el que pueden recibir en su imagen los EEUU si les bajan uno de un misilazo, en algunas de sus muchas guerritas.

Para los pobres de la UE tienen el F-35, esa maravilla cuyo desarrollo insumió 3 décadas, cuyo costo anda en U$ 130 millones la unidad, según las malas lenguas, y que a fuerza de fabricación en cantidad mucho mayor (ya hay alrededor de 900) ha logrado bajar a unos U$ 100 millones.

Para el comprador sigue siendo demasiado caro para llevarlo a la guerra, donde las cosas se ensucian y rompen. Y como al parecer ahora es de adquisición obligatoria en casi toda la OTAN, de su capacidad de derribo no hay dudas: el F-35 destruyó la aeronáutica nacional británica y la italiana, y hoy empieza a hacer lo propio con la francesa y la sueca. Si el F-35 da semejantes palizas a los propios, cómo será con los enemigos…

Gráfico demostrativo de la ley Nro. 14 de Norman Augustine: el crecimiento de costos de los aviones tácticos es exponencial. ¿U$ 130 millones por un F-35?

Un ejecutivo aeronáutico y subsecretario del Ejército de los EEUU entre 1975 y 1977, Norman Ralph Augustine, escribió un catálogo de 52 “leyes”, en el mismo sentido sarcástico en que también son leyes las del ingeniero aeroespacial especializado en seguridad Edward Murphy, el autor del inolvidable e irrefutable: “Si algo puede salir mal, lo hará”.

La “ley” Nro. 14 de Augustine se atiene a los cazas supersónicos. Dice así:

“En 2054, todo el presupuesto de defensa logrará comprar un único avión táctico. Tendrán que compartirlo la Fuerza Aérea y la Marina 3 días y medio por semana, excepto en los años bisiestos, cuando quedará a disposición de los Marines el día extra”.

Y Augustine viene teniendo razón: el presupuesto de defensa de los EEUU hasta hace poco fue el equivalente a la suma de los de los demás 191 estados-nación reconocidos por la ONU. Pero crece linealmente, mientras que el costo de los cazas lo hace exponencialmente desde los ‘70.

No son los únicos con ese problema. ¿Por qué los Sukhoi 54 rusos en general casi no vuelan sobre territorio ucraniano? Porque son demasiado caros, escasos y simbólicos, casi el equivalente ruso del F-22. Los MiG 29 ucranianos y los Su-25 rusos, más viejos, sacrificables y menos emblemáticos, volaron bravamente mientras pudieron.

Pero con tanta batería antiaérea S-300 en poder de ambos contendientes, tan peligrosas para quien vuela en altura, y con tanto MANPAD disparable desde el hombro para quienes se pegan al suelo, los pilotos militares en esa guerra ya no se jubilan.

Se ha vuelto tan cara y emblemática la aviación tripulada de caza, y tan bipolar y fracturado el mundo, que comprarse hoy un avión de superioridad aérea es comprarse una política externa, ajena, además, y de yapa jurarle lealtad. Es contraer una deuda política gigante e interminable a cambio de una utilidad militar mínima.

Pero dado que pero dado que ambas partes prometen castigos económicos muy duros a quien jure por la cancillería equivocada, acaso lo mejor sea jurarle lealtad a Argentina. Lo digo porque soy de aquí y también lo son mis hijos, y sobre todo lo es la poca industria argentina de defensa que nos va quedando desde 1983, cuando empezó nuestro desarme unilateral.

Si queda claro que las armas las quiero para que NO haya guerra, y como las guerras las gana el que tiene armas hasta el final, aunque sean palos y garrotes, elijo volver a tener una industria de defensa. Y puedo tolerarle cierto grado de atraso. A cambio de que me suministre suficientes garrotes y piedras, y míos.

Las guerras se han vuelto hiperletales para los aviones, si la otra parte tiene buenas baterías misilísticas. En los pocos días que duró la Guerra de Yom Kippur, en 1973, la fuerza aérea israelí perdió 128 cazas, entre Phantoms, A4 Skyhawks y Mirages.

Israel ganó esa guerra gracias a un puente aéreo con los EEUU, que literalmente le suministró reposiciones de casi todo, menos de los cazas franceses, casi en tiempo real. Los Phantom y A4 aterrizaban, les repintaban las escarapelas, se bajaba el piloto yanqui, subía el israelí y salían a pelear. ¿EEUU o China se jugarían así por nosotros?

Prefiero de jurarle lealtad a la FAdeA, a INVAP, a las 4 fábricas que le quedan a FM, que supo tener 14 plantas y emplear a 17.000 expertos, entre ingenieros, técnicos y obreros calificados, al complejo CINAR, a los Astilleros Río Santiago, y siguen las firmas. Y sobre todo, le juro lealtad al puñado de proveedores privados de alta calificación que abastecen los restos de nuestro otrora poderoso complejo industrial-militar.

Hablo de jurarle lealtad al sistema de investigación y desarrollo del país, enraizado en decenas de universidades y laboratorios, a la CNEA, a la CONAE, a ARSAT y a la educación pública gratuita que hizo posible que tuviéramos una industria, cuyo carozo fundante fueron las ligadas a defensa.

Tengo claro que los grandes fundadores de esa industria, el brigadier Juan de San Martín y el general Manuel Savio, terminaron presos por su trabajo. Pero tengo claro que fue duradero. FM acaba de reabrir su fábrica de explosivos FANAZUL, en la provincia de Buenos Aires, cerrada por Mauricio Macri. Y la FAdeA este año estará haciendo las pruebas de vuelo del IA-100, un pistonero monocasco de entrenamiento inicial hecho totalmente de materiales compuestos. Es el primer avión militar (o dual) argentino en… ¿40 años? Se diseñó e hizo vuelo inaugural en un año. Es una belleza. ¿Alguien valora esa tremenda resiliencia tecnológica?

Es doloroso ver cómo los milicos, incluso hoy, del mismo modo en que desprecian este avioncito, siguen abjurando de la educación pública, estatal, laica y gratuita, de la cual detestan cuatro cosas: que sea pública, estatal, laica y gratuita.

Pero el poco y pobre armamento que les queda y con el que podrán contar hasta el final, si alguna vez se vuelve a armar la podrida con potencias vecinas o con sus “proxies”, se hizo porque esa educación existe. Siglo y medio formando recursos humanos. En Chile de eso hay poco.

Esa misma educación pública nuestra vuelve no inevitable, pero sí posible, que vayamos reconstruyendo nuestra industria y termine siendo relativamente avanzada.

¿O acaso en medio de la peor y más larga malaria del Programa Nuclear Argentino, INVAP no nos hizo el primer proveedor de reactores nucleares del mundo? Lo somos desde 2000, cuando ganamos la licitación de Australia. Eso, mientras nuestro país caía en default y se incendiaba y ramas enteras de nuestra industria desaparecían. Lectores, esto es Argentina: hacemos goles en tiempo de descuento.

¿Qué caza me compro, entonces? Por ahora, paso de supersónicos, pero me pondría en serio a fabricar bipostos, preferentemente jets pero admito también turbohélices y pistoneros, que controlen enjambres de drones. La guerra entre Azerbaiyán y Armenia en 2020, en que el primer país destruyó en tierra la flota aérea y las baterías antiaéreas y de artillería del segundo con drones ridículamente simples y en un par de semanas, le hizo abrir los ojos a más de uno. La actual guerra en Ucrania, que se pelea casi entre sistemas aéreos y antiaéreos automatizados, muestra que corren malos tiempos para émulos del Barón Rojo.

Y pongo un clasificado: país que ya logra exportar radares busca socio no sólo para dotarse de cazas, sino para baterías antiaéreas móviles, de tubo y/o misileras.

Y a futuro, cuando el FONDEF sea menos flaco, escucho ofertas de constructores aeronáuticos de alguno de esos 100 países no alineados pero con 4000 millones de habitantes que tengan algo para ofrecer y acepten construcción local, y quieran dejarnos una segunda fábrica de turbinas.

Aclaro: la primera que tuvimos (estaba junto a la actual FAdeA y era enorme) fabricaba las Rolls Royce Derwent V de los Gloster Meteor y las Nene del Pulqui II bajo licencia. Bajo la dirección del ing. Raúl Magallanes fabricó un total de 25 turbinas. Pero fue rápida y enteramente desmantelada por el golpe de 1955. La orden fue no dejar nada en pie.

Tan borrada de la faz de la tierra fue que nadie la recuerda, aunque estaba al lado de otra fábrica de tamaño equivalente de motores aeronáuticos pistoneros, los radiales «El Gaucho» y «El Indio», que hacían volar los entrenadores DL-22 y el bombardero IA-35 Huanquero. Todo estaba en el predio del Instituto Aerotécnico, al lado de la actual FAdeA. No conviene recordar esas dos fábricas. Y menos, hoy.

Toda opción que no me deje empleo industrial o mejores recursos humanos es autodestructiva en lo político y económico, y profundamente estúpida en lo militar. Mientras sigamos siendo un país de ingenierías, seguiremos siendo un país, y no un lugar.

Nadie dijo que eso sea fácil.

Daniel E. Arias

Una clara explicación sobre el porqué de las tormentas de estos días y el cambio climático

0

En un claro hilo de tuits una de las máximas expertas argentinas en Cambio Climático, Carolina Vera, explicó el fenómeno meteorológico que enfrentan extensas zonas de nuestro país.

La doctora Carolina Vera es profesora Emérita de la Facultad de Ciencas Exactas de la UBA, investigadora del Conicet y una autoridad global en temas de cambio climático e integró el prestigioso IPCC.

Vera explicó que ante tantas consultas por las tormentas severas que vienen afectando a una parte de nuestro país hago este hilo: «estas tormentas son un combo de lluvia en exceso, ráfagas e inclusive rayos-granizo. Son parte del clima natural del centro-este del país. Mi abuela en San Nicolás prendía velas cuando ocurrían. Esta es una de las regiones del mundo con las tormentas mas severas de este tipo. Pero en este momento en particular se suma:

a) la influencia del Niño que favorece el “caldo” para que se desarrollen estas tormentas entre la primavera y el otoño. Y se suma la variabilidad subestacional que promueve secuencia de dias de lluvia en algunas ocasiones extremas

b) el #cambioclimático ha incrementado la frecuencia e intensidad de estas tormentas. Hoy en un mundo de 1.2C de #calentamientoglobal, ante un pronóstico de lluvia intensa la probabilidad de que se den tormentas severas en el centro-este de Argentina es más alta que antes.

El Cambio Climático está aumentando la intensidad y frecuencia de eventos de lluvias extremas en todo el país, incluyendo en lugares donde antes se daban muy raramente. Lo peor es que en la medida que el calentamiento global continúe este impacto se va a seguir incrementando.

Pero los desastres no son el resultado solamente de una amenaza meteorológica, sino que se producen cuando se combina con condiciones de vulnerabilidad y exposición preexistentes. Por eso la reducción del riesgo de estos desastres solo se consigue con acciones preventivas.

Después de años de sequias entre 2019 y 2023, pareciera haber cierto olvido del efecto de las tormentas y de las medidas para prevenir su impacto. Es urgente y necesario retomar y reforzar los planes nacionales de gestión del riesgo de lluvias/inundaciones como de sequías.

Once cámaras agroindustriales piden a Nicolás Posse frenar despidos en SENASA y otros organismos

0

Un grupo de entidades del sector agropecuario le enviaron al jefe de Gabinete, Nicolás Posse, una carta para pedir que no se despida personal en organismos técnicos de la Secretaría de Agricultura. En la misiva mencionaron al Senasa y hablaron de “la decisión del Gobierno de aplicar una reducción de profesionales”.

“Organismos como el Senasa y el Instituto Nacional de Semillas [Inase] y otros cumplen un rol estratégico para fiscalizar la producción y exportación de productos agropecuarios y agroindustriales así como insumos claves que permiten las producciones de origen animal y vegetal que representan el 70% de las exportaciones anuales de la Argentina”, señalaron las entidades en la carta. Además, se pusieron a disposición para conformar una mesa de trabajo en caso de ser necesario ante este tema.

La carta está firmada por el Consorcio de Exportadores de Carnes (ABC), Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (Acnoa), Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), Cámara Argentina De Empresas De Nutrición Animal (Caena), Cámara De Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe), Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos (Ciafa), Cámara de Legumbres de la República Argentina (Clera), Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), Cámara de la Industria de Chacinados y Afines (Caicha), Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (Cepa) y Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM).

“Comprendemos y apoyamos el objetivo de política fiscal y monetaria establecido por el Gobierno, para normalizar la macroeconomía, pero alertamos que estos organismos tienen sus propias fuentes de ingresos y no son deficitarios así como cumplen servicios imprescindibles para exportar. Todo deterioro de su capacidad de trabajo puede retrasar la incorporación de tecnología, condicionar y limitar flujos de exportación, y hasta paralizar operaciones. Atento a ello le solicitamos tenga a bien revisar esta decisión y promover un plan de racionalización de estructuras que no genere pérdidas de servicios”, indicaron.

INASE y SENASA

Según trascendió, la Secretaría de Agricultura habría informado sobre el proceder del Gobierno a algunas cámaras. Sin embargo, desde la Subsecretaría de Fortalecimiento Productivo y Sustentable para Pequeños y Medianos Productores Agroalimentarios, a cargo de Pedro Vigneau, desmintieron esto.

De acuerdo a las versiones, el Gobierno en un primer momento buscaba reducir un 30% los contratos del organismo sanitario y luego habría analizado un recorte del 15%. La preocupación de las cadenas es porque el Senasa es el organismo clave para las certificaciones de los embarques de granos, carnes y otros productos.

En tanto, desde Caicha remarcaron que apoyan la carta que se envió esta tarde al jefe de Gabinete. “El Senasa se está quedando sin profesionales, pero esto viene desde antes, y siempre se solicita que se incorpore a más profesionales”, precisaron.

Según mencionaron en Caena, “con menos personal únicamente se generaría más demoras y eso complicaría el mercado interno y la exportación”.

En el caso de la industria semillera, el Senasa es el encargado de hacer todas las intervenciones fitosanitarias para la venta de semillas de exportación y de importación. La Argentina comercializa y produce semillas para Estados Unidos y Canadá que certifica el ente sanitario. Lo mismo sucede con el material genético que se importa para realizar productos.

Otro caso son los registros para la industria de fertilizantes y los principios activos de agroquímicos: si no interviene el Senasa no se autorizan esos registros.

El ente también es clave para la industria cárnica, porcina y avícola porque se involucran sus técnicos. Sin certificaciones ni controles sanitarios en los frigoríficos las exportaciones a destinos estratégicos como países de la Unión Europea, Estados Unidos o China se verían afectadas. Por otra parte, trascendió que el sector gremial le informó al personal del organismo que intentarán jubilar a los que están en edad de hacerlo.

Se inauguró la 1º bioplanta de cría de insectos: producira compuestos organicos

0

En Procens con los desperdicios alimenticios se alimenta una mosca autóctona (Hermetia Ilucens) que en 12 días multiplica su peso por 10.000, biodegradando el alimento y generando un compost a escala industrial. Finalmente gracias a ese proceso digestivo se produce proteínas, aceites de calidad para la alimentación animal y una enmienda orgánica (bioinsumo) para regenerar los suelos y mejorar los rendimientos de cultivos como el de la papa.

Por su parte el presidente del Senasa, Pablo Cortese sostuvo que «Desde el Senasa estuvimos trabajando fuertemente para actualizar el marco regulatorio, para asegurar que estos productos sean seguros tanto desde el punto de vista alimentario como ambiental», y agregó «la aprobación del mismo se realizó respetando todos los aspectos normativos siguiendo las instrucciones del Secretario en el marco de la bioeconomía».

Además Vilella remarcó el ejemplo claro de economía circular que propone Procens y sostuvo que «Propuestas bioproductivas como Procens, entendemos que son parte de la solución del desarrollo de cada uno de los rincones del país». El intendente de Balcarce, Esteban Reino sostuvo «Procens ya es un símbolo de Balcarce. Sabemos del esfuerzo y el mérito de todos los trabajadores», y agregó «nos enorgullece el claro ejemplo de economía sostenible de triple impacto y desde el Municipio queremos que sigan creciendo».

Estuvieron presentes en la inauguración el presidente del Senasa, Pablo Cortese; el subsecretario de Fortalecimiento Productivo y Sustentable para Pequeños y Medianos Productores Agroalimentarios, Pedro Vigneau; el subsecretario de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional, Pablo Nardone; y la vicepresidente del INTA, María Giraudo.

China: introducen vehículos eléctricos con dron incorporado

Los fabricantes de automóviles chinos están empezando a equipar los coches eléctricos con drones con cámara. Por ahora, esta integración de drones está dirigida a creadores de contenidos que quieran recopilar vídeos de ellos mismos conduciendo. Estos sistemas suelen permitir filmar un vehículo en movimiento con un solo clic, y la acción puede verse en directo en la pantalla interior del coche, además de grabarse para la posteridad. El conductor (distraído) también puede controlar los vuelos por voz.

El SUV híbrido enchufable Yangwang U8 de BYD, el mayor fabricante mundial de vehículos eléctricos, cuesta 150.000 dólares y lleva un dron de DJI guardado y cargado en un espacio específico del techo con un panel deslizante al estilo de los Thunderbirds.

Lynk & Co, propiedad de Geely, ha actualizado el sistema operativo de su SUV compacto 06 EM-P, de 24.000 dólares, para que la pantalla de la cabina pueda controlar un dron lanzado desde el capó, también de DJI.

El SUV M-Hero 917 de la empresa estatal Dongfeng, valorado en 98.000 dólares, puede equiparse -por 14.000 dólares más- con el dron comercial S400 de GDU Tech. (Tanto DJI como GDU Tech tienen su sede en Shenzhen.) Lanzado desde el techo del 917 para un vuelo autónomo o controlable mediante pantalla táctil desde el interior de este todoterreno con forma de Hummer, el conjunto de cámaras del S400 cuenta con detección de movimiento y reconocimiento facial para un seguimiento de objetivos escalofriante pero preciso.

A los creadores de contenidos no les servirá de mucho el láser de detección de averías en la red eléctrica del S400, aunque la capacidad del dron para transportar cargas de 3 kilogramos podría resultarles útil para entregar latas de Red Bull en caso de emergencia durante sesiones intensas en las redes sociales. (A Ucrania le vendrían muy bien estos vehículos casi militares equipados con drones, y las iniciativas de crowdfunding de base, o dronaciones, podrían comprar una flota de ellos).

«Como creador de contenidos, la integración de drones en los coches es interesante», afirma Mark Rainford, periodista de automoción afincado en Shanghái que trabaja en Inside China Auto. «Tengo mucha experiencia en filmar coches con drones en China, y es una tarea tensa y difícil, ya que el mobiliario urbano del país suele incluir árboles junto a la calle y cables que la cruzan. Para evitarlos, hay que activar el sistema de prevención de obstáculos del dron, lo que limita la velocidad a la que se puede grabar».

La mayoría de los drones de consumo no pueden superar los 27 km/h cuando vuelan de forma autónoma. No obstante, Rainford predice que más fabricantes de automóviles chinos integrarán drones en sus nuevos coches. «La competencia es dura, así que este tipo de colaboraciones pueden hacer que un producto destaque, por muy útil que sea en la vida real», afirma.

Las fotos de coches eléctricos circulando a baja velocidad no van a dar la vuelta al mundo, pero los vendedores pueden esperar que el acoplamiento de drones a los coches permita pronto vigilar desde el cielo los atascos de tráfico, aunque las autoridades de aviación de todo el mundo se tomarán sin duda su tiempo para sancionar este uso.

Hasta ahora, los fabricantes de automóviles chinos sólo han destacado el potencial de creación de contenidos de estos drones a bordo.

En el lanzamiento del producto «2024 Dream Day», celebrado en la sede mundial de BYD en Shenzhen a principios de este año, la empresa presentó su UAS (sistema de aeronaves no tripuladas) integrado en un SUV Yangwang U8.

Un vídeo publicitario del UAS de BYD muestra un brazo robótico que coloca una batería cargada en un dron de DJI dentro del techo de un U8 antes de que el cuadricóptero ascienda. Una vez en el aire, el dron esquiva los árboles mientras graba de forma autónoma al todoterreno de gama alta mientras recorre un camino de tierra. Una vez terminada la filmación, el dron vuela de vuelta, aterriza en la bahía para drones iluminada con luz H y queda bien sujeto, listo para ser cargado para la siguiente incursión.

Del mismo modo, un vídeo del Lynk & Co 06 EM-P en acción muestra a una mujer creando contenidos de forma autónoma mientras conduce por un puente en curva. Lentamente.

No se sabe si estas integraciones de drones se harán internacionales, pero hay esperanza para los propietarios de Tesla Cybertruck. La empresa china de acoplamiento de drones Heisha afirma que puede instalar su porta drones Dcap en el maletero de un Cybertruck. Promocionado en YouTube como «perfecto para la fotografía aérea», el Dcap es una caja de techo con un dron dentro, y ese dron puede ser de casi cualquier marca, dice la empresa.

«Siempre que quieras volar tu dron, con sólo pulsar un botón se abrirá la cubierta de la base para drones», dice el sitio web de Heisha.

¿Te suena de algo? Hace dos años, Polestar promocionó su prototipo deportivo O2 con un dron a bordo diminuto e increíblemente rápido, pero no pasó de ser un sueño generado por ordenador.

Más atrás aún, el prototipo Kwid de Renault de 2014 también llevaba un dron integrado. De nuevo, era diminuto e increíblemente rápido. Una animación lo mostraba zumbando alrededor del microcoche a unos inverosímiles 80 km/h. Ni el coche ni el dron llegaron a fabricarse.

En el presente, es probable que veamos más tecnología de evitación de obstáculos de DJI, y no sólo en drones. La empresa está dispuesta a vender su tecnología de conducción autónoma Lingxi a los fabricantes de automóviles. Esta tecnología no necesita fuentes de datos externas ni sensores prohibitivos, y permite que los coches más baratos ofrezcan evitación de obstáculos, control de crucero adaptativo y asistencia inteligente de carril.

¿Suena demasiado bien para ser verdad? El Lingxi de DJI ya está disponible en el pequeño KiWi EV de 14.000 dólares de Baojun, una empresa conjunta de SAIC, Wuling y General Motors.

El Directorio del CONICET denuncia que el gobierno paraliza la investigación

0

Los/as directores/as de centros científicos y tecnológicos del CONICET repudiamos la no renovación de los contratos que se viene realizando durante el presente año. Este accionar destruye la estructura de gestión, impide el normal funcionamiento del sistema científico y se enmarca en la política de ajuste del estado actualmente en ejecución. En el mismo sentido, rechazamos la metodología utilizada para llevar adelante el achicamiento del organismo. Reiteramos la necesidad de renovar los contratos hasta fin de año y de reincorporar el personal dado de baja.

Red de directores/as de CCTs de CONICET

Dra. María Cristina Area, CONICET Nordeste

Dr. Fidel Roig, CONICET Mendoza

Dr. Alejandro Zunino, CONICET Tandil

Dr. Antonio J. Ramírez Pastor, CONICET

San Luis Dr. Joaquín Perren, CONICET Patagonia Confluencia

Dr. Raul Becchio, CONICET Salta – Jujuy

Dra. Silvia Barbosa, CONICET Bahía Blanca

Dra. Mónica Balzarini, CONICET Córdoba

Dra. Sandra Fernández, CONICET Rosario

Dr. Carlos Piña, CONICET Santa Fe

Dra. Vera Alvarez, CONICET Mar del Plata

Dra. Celeste Ratto, CONICET Patagonia Norte

Dr. Augusto Bellomio, CONICET NOA Sur

Dr. Carlos Della Védova, CONICET La Plata

Dra. Mirtha Lewis, CONICET CENPAT

Dr. Gustavo Ferreyra, CONICET CADIC

Dra. Lidia Amor, CONICET CABA Sur

Dr. Vicente Mut – CONICET San Juan

Conflicto federal: el vínculo entre las finanzas del Estado nacional y las provinciales

La disputa entre Javier Milei y Axel Kicillof se suma a la ola de conflictos que se vienen dando entre el Gobierno nacional y las provincias desde el inicio de la gestión, en particular desde el rechazo de la Ley Ómnibus en el Congreso el 6 de febrero. Para el presidente, los gobernadores fueron los principales responsables del fracaso legislativo, dado que muchos diputados que responden a los mandatarios provinciales votaron en contra.

No obstante, el problema de fondo es la tensa relación fiscal que hay entre la Nación y las provincias, sobre todo respecto a cómo se va a repartir (económica, social y políticamente) el drástico ajuste que Milei quiere llevar a cabo.

Un poco de contexto

Para poder entender esta disputa tenemos que arrancar por examinar cómo se distribuyen los recursos tributarios. Ahí aparece la famosa coparticipación, un mecanismo por el cual un porcentaje de la recaudación fiscal que realiza el Gobierno nacional se distribuye automáticamente entre éste y las provincias. Data de la reforma de 1988 de la Ley Nº 23548, pensada como algo “transitorio”.

Del total de impuestos existentes en la actualidad, algunos se coparticipan en su totalidad (por ejemplo el impuesto a las ganancias), en otros casos solamente una parte es coparticipable (el 30% del monotributo), y algunos no se coparticipan, como por ejemplo los derechos de exportación o el impuesto PAIS (en esos casos, la recaudación va en su totalidad a las arcas del Gobierno o a financiar gastos específicos).

Como se desprende del diagrama a continuación, del total recaudado hay una parte que no se coparticipa (va directo a la Nación y a la seguridad social), otra se coparticipa entre la propia Nación y las provincias (aproximadamente en una relación 41%-58%), mientras que el 1% restante va a los Aportes del Tesoro Nacional, unos fondos discrecionales destinados a atender situaciones de fuertes desequilibrios financieros en las provincias. Una complejidad adicional que tiene el sistema es que los fondos de la coparticipación que van para CABA (1,4%) y Tierra del Fuego (1,3%) salen de la parte que obtiene el Gobierno Nacional.

Esto es lo que se conoce como la distribución primaria de la coparticipación (el monto que reciben en total las provincias respecto de Nación). Luego, está la distribución secundaria, es decir, el porcentaje que le corresponde a cada provincia (los pueden consultar acá).

Un primer aspecto importante para destacar es que la parte de los recursos que le corresponde a cada provincia ha venido mejorando de manera significativa en los últimos años, tanto por el aumento de la masa coparticipable como de la porción que reciben las provincias. El incremento de la masa coparticipable se explica, en buena medida, por el consenso fiscal de 2017, que hizo que la recaudación del impuesto a las ganancias pasara a ser coparticipado, mientras que el incremento de la porción que reciben las provincias se explica por el fallo de la Corte Suprema de 2015, que declaró inconstitucional el acuerdo federal de 1992, que establecía que el 15% de los recursos coparticipables que iban a las provincias se destinaran al financiamiento de la ANSES.

Así, y tal como se desprende del cuadro a continuación, elaborado a partir de los datos de la Comisión de Coparticipación Federal de Impuestos, las provincias pasaron de recibir el 22% de la recaudación total en 2015 al 31% en 2023, a costa de lo que obtenía la ANSES y el resto de los recursos no coparticipables.

Distribución de la recaudación (como % del total)

Fuente: Reporte de la Comisión de Coparticipación Federal de Impuestos (2023).

Ahora bien, los recursos que reciben las provincias de parte de la Nación representan solo una parte de sus ingresos totales dado que, además, cobran impuestos propios (siendo ingresos brutos el más relevante y, en algunos casos, regalías). El tema es que aquí se observa una fuerte disparidad, explicada en general por las asimetrías productivas (como explicó Nico en su última entrega de #LluviaDeInversiones) que hay entre las provincias, que hace que una importante cantidad dependa de los recursos que provienen de la Nación para financiar sus gastos. Como se puede ver en el gráfico debajo, las más dependientes son La Rioja (que decidió emitir una cuasimoneda), donde el 90% de sus ingresos provienen de las transferencias que realiza la Nación, Jujuy (con el 85%), Santiago del Estero (85%), Formosa (81%) y Catamarca (80%).

Origen de los recursos provinciales (año 2022)

La triple nelson

Y acá aparece el gran problema, porque en lo que va del año las provincias vieron fuertemente reducidos sus ingresos por tres vías distintas: una menor coparticipación, un duro recorte de las transferencias discrecionales que realiza el Gobierno nacional y el freno de la obra pública.

Respecto de lo primero, como muestra este informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), en lo que va del año los recursos coparticipables que van a las provincias se redujeron más de 15% en términos reales. Esto estuvo explicado por la fuerte recesión que está atravesando la economía –que llevó a una menor recaudación– y, en particular, por el mal desempeño del impuesto a las ganancias (que tuvo una caída superior al 38%).

Recordemos que, a fines del año pasado, Sergio Massa impulsó una reforma de este impuesto –avalada por las propias provincias a través de sus diputados y senadores en el Congreso– que significó una reducción significativa de su recaudación, lo que afectó de manera importante los recursos coparticipables. Esto se tradujo en el nivel más bajo de los últimos 9 años para las transferencias automáticas que reciben las provincias.

Transferencias automáticas a provincias (a precios constantes de febrero de 2024)

Fuente: IARAF.

Sumado a lo anterior, en el marco del ajuste sobre el total del gasto público y del conflicto del Gobierno nacional con las provincias, Milei decidió recortar drásticamente las transferencias discrecionales a las provincias. Así, en lo que va del año su reducción fue del 77%. Entre estas, una de las más importantes –que el Gobierno directamente decidió eliminar– fue el Fondo de Incentivo Docente (FONID), que tenía como objetivo reforzar el salario de los docentes y que representaba el 20% de las transferencias corrientes totales de Nación. A nivel desagregado, las provincias más afectadas fueron CABA, Buenos Aires y La Rioja.

El último elemento de recorte fueron las transferencias destinadas a la obra pública provincial que, tal como había anunciado Milei en su momento, se frenaron casi en su totalidad (la caída fue del 98%).

En suma, los ingresos provinciales sufrieron una violenta caída en un breve lapso de tiempo, producto de una fuerte recesión pero, sobre todo, de la determinación del Gobierno nacional de recortar significativamente las transferencias discrecionales hacia estas jurisdicciones. Esta decisión se enmarca en el conflicto que se desató a partir del rechazo de la Ley Ómnibus en el Congreso, pero, en realidad, es parte de su programa económico, como quedó claro al ver los 10 puntos que propuso para el Pacto de Mayo y que hizo extensivo a las provincias. Allí, el mandatario estipuló que el gasto público debía bajar al 25% del PBI (hoy se encuentra en torno al 35%), y evidentemente busca que una parte sea afrontado por las provincias (las mismas explican en torno al 40% del gasto público total). Látigo y chequera, como mostró Santi Bulat en esta nota en Cenital.

A esto se le debe agregar una complejidad adicional, como es el hecho de que el principal gasto que realizan todas las provincias es, por lejos, en personal (fundamentalmente en salud, educación y seguridad), cuya participación en promedio se ubica en el 50%. El problema con esto es que es un componente sumamente delicado para recortar y que, además, no puede hacerse de un día para el otro. Así es el trasfondo de las discusiones que se vienen dando de cara al Pacto de Mayo. Esto recién empieza.

Juan Manuel Telechea

El plan para que Argentina exporte GNL

Las autoridades de la petrolera de bandera, YPF, destacaron como un hito el lanzamiento de la licitación para el estudio de ingeniería del ambicioso proyecto de crear un complejo exportador de gas natural licuado (GNL).

En concreto, el proceso que se abrió consiste en la ingeniería para los trabajos de las unidades flotantes de licuefacción con las que se espera comenzar el desarrollo hacia 2027. «Este hito se desprende del Joint Study and Development Agreement firmado entre YPF y Petronas el 1 de septiembre de 2022 para llevar a cabo los estudios técnicos necesarios para el proyecto», destacaron desde la petrolera de mayoría estatal.

Como ya se detalló, el plan que YPF elabora junto a la gigante malaya Petronas, consiste en un desarrollo modular, por etapas, que se espera que entre en producción en 2027 con un primer buque licuefactor con una capacidad de procesamiento de entre 1 y 2 MTPA (millones de toneladas anuales de GNL).

Luego de esto, se espera multiplicar esa capacidad de procesamiento y exportación, hasta los 8 ó 9 MTPA, al anexar a los trabajos dos buques regasificadores más. Esto permitirá avanzar en los trabajos hasta tanto la planta en tierra esté construida, algo que se visualiza para el 2032, es decir en 8 años.

La decisión final de inversión para este proyecto está planificada para el segundo semestre del año que viene, con un cambio incluso en el nombre de la iniciativa que pasó a ser Proyecto Argentina GNL, ya que se apunta a incorporar a otras empresas productoras de gas para poder materializarlo.

Desde YPF se informó en la presentación de resultados del año pasado que la meta de la petrolera de bandera es iniciar el desarrollo con una inversión no menor a 200 millones de dólares y con la meta de retener cerca del 30% del total de la iniciativa.

«Una vez que se alcance la decisión final de inversión, el Proyecto Argentina GNL se prevé que permitirá al país dar un salto cualitativo en la generación de divisas, con una capacidad total de producción planeada de 25 millones de toneladas de gas por año (MTPA)», destacaron desde YPF.

El cuello de botella que cambia todo: falta electricidad

Mientras países como Noruega han alcanzado una tasa del 82% de ventas de autos eléctricos cero kilómetro sobre el total del mercado, otros como Países Bajos empiezan a sufrir el colapso de sus redes eléctricas por la alta demanda de energía de su parque automotor enchufable. No se trata de cantidad de cargadores, sino de capacidad eléctrica de las ciudades, y ni siquiera se reduce a los autos eléctricos, sino a la capacidad de las ciudades en general.

Stedin, el mayor distribuidor de energía eléctrica de Países Bajos, ha lanzado una advertencia al decir que la situación es insostenible. La ciudad de Utrecht ya tiene mayor demanda de electricidad que la capacidad de la red general, y situaciones similares podrían presentarse en muy poco tiempo en Rotterdam, Ámsterdam y La Haya.

Pero el problema no es exclusivamente europeo. Elon Musk, CEO de Tesla, dijo recientemente en su intervención en la conferencia del Bosch Connected World, que “primero hubo escasez de chips de red neuronal. Después, el problema de la disponibilidad estuvo en los transformadores reductores de voltaje. Esta sucesión de acontecimientos me lleva a pensar que el próximo problema será la falta de electricidad”.

Las redes de carga en países como Noruega y Países Bajos, son abundantes por el gran parque de autos eléctricos, pero empieza a colapsar la capacidad de las ciudadesLas redes de carga en países como Noruega y Países Bajos, son abundantes por el gran parque de autos eléctricos, pero empieza a colapsar la capacidad de las ciudades

Apoyando las declaraciones de Musk, un reciente informe del New York Times señala que la enorme demanda de energía eléctrica actual no solo está poniendo al límite las redes eléctricas, sino que está poniendo en peligro como consecuencia, los objetivos climáticos que se han planteado en los países más desarrollados, tanto por separado como en bloque en el caso de la Unión Europea.

El documento del NYT dice que únicamente en Estados Unidos, los centros de datos, criptominería y la expansión de la IA de la mano de gigantes como Amazon, Apple, Google o Microsoft están catapultando la débil red eléctrica. En algunos Estados como Georgia, la demanda es ahora 17 veces mayor que hace una década.

También se evalúa que la energía se genera en unos pocos y determinados lugares del país pero debe distribuirse por todo el territorio. Entonces, son las líneas de alta tensión y de tensión normal, las que reciben sobrecargas, ya que no dejan de ser cables y tienen una capacidad limitada: cuanta más energía transporte, más se calienta, y cuando esto ocurre empiezan a ocurrir las caídas del sistema.

“El crecimiento simultáneo de la movilidad eléctrica y de la IA está creando una demanda excesiva de generación de energía eléctrica”, dijo Musk, vinculando este problema al mundo de los autos a batería.

En los autos eléctricos, conectados e inteligentes, cada vez es mayor la cantidad de tecnología basada en Inteligencia Artificial (IA), lo que incrementará el consumo y por lo tanto demandará más energía de las redes eléctricas, que deberán responder con mayor capacidad y velocidad. Pero a la vez, las fábricas de microchips y baterías también consumen mucha más energía por el aumento de la producción global, y todos, indefectiblemente, terminan recurriendo a las centrales de generación de electricidad que empiezan a colapsar.

En aquellas ciudades o Estados con mucho consumo de energía por criptominería y expansión de la Inteligencia Artificial, el consumo eléctrico es mayor a la producción. Así lo establece un informe del New York Times. Photographer: Gilles Sabrie/BloombergEn aquellas ciudades o Estados con mucho consumo de energía por criptominería y expansión de la Inteligencia Artificial, el consumo eléctrico es mayor a la producción. Así lo establece un informe del New York Times. Photographer: Gilles Sabrie/Bloomberg

En ese escenario, la única solución es construir nuevos centros de generación de electricidad, que no pueden ser únicamente ecológicos, porque la demanda es mayor a la posibilidad de producción. Así, no quedará otra solución que regresar a las generadoras que funcionan con gas, carbón, energía nuclear e hidroeléctrica. Y es aquí donde los objetivos de neutralidad de carbono al medio ambiente entrarían en crisis.

Hace tres años, el físico argentino Juan Carlos Bolcich había planteado a través de Infobae, su preocupación por los ambiciosos planes de conversión de las automotrices mundiales a la movilidad eléctrica de forma masiva, adelantándose incluso al plazo de 2035 que propuso la Comisión Europea.

“El tema es recolectar esa energía para poder usar de acuerdo a demanda, porque es energía dispersa, no está concentrada en un pozo como el petróleo. La electricidad no debería llegar a ser más del 50% de la energía que se puede generar directamente, porque el problema es la red eléctrica. Por más que tengamos grandes tendidos eléctricos de alta tensión, éstos son como una avenida. Cuando el tránsito es mayor a la cantidad de autos que pueden circular, la avenida queda angosta y el tránsito se frena. Con la electricidad pasa lo mismo. Por eso los autos eléctricos enchufables no son el futuro”, dijo en junio de 2021.

Bolcich es considerado como el “padre del hidrógeno en la Argentina”, y en aquel entonces, había planteado que el hidrógeno no sólo podía ser un recurso de energía para propulsar motores, sino también como almacenamiento de energía eléctrica para los momento de mayor demanda. Esto se hace a través de un proceso llamado electrólisis, el mismo que se utiliza para convertir energía eléctrica de un molino de energía eólica para separar la molécula del agua dejando el hidrógeno separado del oxígeno.

Juan Carlos Bolcich predijo en 2021, que los objetivos de neutralidad de carbono con autos eléctricos sería difícil de lograr. Hoy, la industria automotriz está revirtiendo el desarrollo y se focaliza más en los autos híbridos, que había sido casi descartados a comienzos de la décadaJuan Carlos Bolcich predijo en 2021, que los objetivos de neutralidad de carbono con autos eléctricos sería difícil de lograr. Hoy, la industria automotriz está revirtiendo el desarrollo y se focaliza más en los autos híbridos, que había sido casi descartados a comienzos de la década

“Lo que hay que hacer es usar esos recursos naturales infinitos pero variables, de manera inteligente. Porque el sol de noche no está, el viento no siempre sopla y los ríos no siempre tienen caudal. Y además, la demanda también es variable y estacional. Si la demanda es directa y la energía eléctrica que se genera, así como nace se consume, habrá momentos en los que no alcance y momentos en los que haya exceso de producción. Lo que hay que hacer es un colchón. Transformar esa energía de los recursos naturales en hidrógeno a través de electrólisis y almacenarlo para poder transformarlo en energía eléctrica nuevamente al momento que sean necesaria”, explicó el científico argentino, con una clara visión a corto plazo que hoy se confirma.

“Los autos eléctricos no reemplazarán completamente a los autos a combustión, porque las autopistas por las que viaja la electricidad no darán suficiente respuesta. Esos motores podrán ser eléctricos a través de pila de combustible de hidrógeno, pero ahí habrá un desecho que es la batería. En cambio, el hidrógeno a inyección directa, permitirá mantener los motores a explosión, solo que el gas que combustione será hidrógeno y lo que saldrá por el caño de escape, será vapor de agua y no gases de efecto invernadero”, señaló Bolcich.

La industria automotriz mundial está dándose cuenta de esta situación con importantes rediseños de sus estrategias de electrificación. Tanto en Europa como en Estados Unidos, se han vuelto a considerar los autos híbridos como una opción razonable para mitigar las emisiones contaminantes a un precio accesible para los consumidores y sin colapsar las redes eléctricas que todavía son algo escasas. Toyota, la única marca que siempre apostó por una multiplicidad de plataformas de movilidad que contemplara la electricidad, pero sin abandonar los motores térmicos combinados con asistencia eléctrica, y el uso del hidrógeno, puede decir una vez más que no estaban equivocados.

Investigadores cientificos con cargos ganados que no dejan entrar al CONICET

0

Son 94 personas que concursaron para ingresar a la Carrera de Personal de Apoyo (CPA) de ese organismo científico. Todas y todos terminaron primeros en órden de mérito, por concurso. La mayoría llegó a hacer doctorados o maestrías en el extranjero. Las situaciones incluyen la falta de publicación de resultados y el congelamiento de trámites y de la entrega de becas. Rostros y voces de científicos que corren el riesgo de ser expulsados del sistema.

Julia tiene dos licenciaturas: una en Geoquímica y otra en Geología, ambas de la Universidad Nacional de La Plata. En septiembre de 2022 tenía un cargo de planta permanente en la provincia de Buenos Aires pero decidió seguir su sueño de trabajar en un laboratorio y se presentó a un concurso para integrar la Carrera de Personal de Apoyo (CPA) del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

Resultó primera en el orden de mérito y a fines del año pasado recibió una propuesta de beca “de estadía corta”. El paso previo al alta. Le llegó el alta definitiva y empezó a trabajar en un centro de investigaciones de La Plata el 1 de enero pero poco después retrotrajeron su situación y finalmente le dieron otra beca, a la espera de la resolución de su situación. Hoy su continuidad corre peligro por las nuevas políticas de recortes que llevaron a la crisis que atraviesa el organismo. La incertidumbre de su situación laboral y su inestabilidad económica afecta también a sus 2 hijos, que necesitan de su ingreso.

La falta de presupuesto y los congelamientos vienen impidiendo la efectivización de Julia y de otras 93 personas que están en distintas situaciones, que incluyen falta de publicación de resultados, y hasta el freno en el otorgamiento de becas “de estadía corta” y en los procesos de alta ya iniciados.

La carrera de Personal de Apoyo incluye los profesionales y técnicos que realizan apoyatura calificada a grupos de investigación o que acompañan la ejecución de los programas de investigación y desarrollo bajo la supervisión o dirección de investigadores del CONICET. 

A ese casi centenar de investigadoras e investigadores calificados (todos especializados, la mayoría con doctorados o posdoctorados en el exterior) que ya tenían ganado su concurso para entrar, se le suma otros ajustes y recortes en ciencia, desde el congelamiento presupuestario hasta los despidos, que ya son más de 250 solo en Ciencia, y que según auguran pueden superar los 1200. El viernes pasado desmantelaron todo el área de divulgación del ex Ministerio, incluyendo Tecnópolis y el Centro Cultural de la Ciencia.

Ante este vaciamiento, la población científica decidió un paro para este miércoles. El viernes movilizarán a las 11 horas a la Jefatura de Gabinete. Su titular, Nicolás Posse, es quien lidera las acciones de desmantelamiento del área.

La asfixia presupuestaria llegó a ser criticada por 68 Premios Nobel de todo el mundo, que días atrás le reclamaron al gobierno: «Sin una infraestructura para la ciencia, un país cae en el desamparo y la vulnerabilidad, sin desarrollar su propia tecnología para avanzar, ni capacitar a las personas ni desarrollar la infraestructura necesaria para aplicar el conocimiento científico y tecnológico de otros a los problemas regionales, nacionales y locales. ¿Dónde dejaría a la Argentina una situación así?».

Las consecuencias del ajuste

El grupo de investigadores de CPA en su conjunto presentó una carta ante el directorio del organismo el 26 de febrero, en la que solicitó la activación de los nombramientos, en medio de un proceso de profunda incertidumbre. Los gremios y autoridades de distintos institutos han manifestado ya su apoyo al reclamo, atravesado por la crisis que vive el organismo público a partir de la nueva gestión.

Las 94 personas que piden la efectivización de sus cargos, ganados en procesos arduos de concursos transparentes, son profesionales y técnicos que rindieron entre 2022 y 2023, en institutos y CCT de todo el país.

La demora en la designación ha generado consecuencias para los ingresantes. Algunos, como Julia, ya están trabajando en el organismo desde enero de 2024 sin percibir salario. Otros tuvieron que renunciar a sus trabajos, mudarse dentro del país o desde otras partes del mundo, o esperan aún la publicación de los resultados, sin tener certezas sobre la continuidad del proceso.

Es el caso de Magdalena, por ejemplo, que es traductora pública de inglés, egresada de la Universidad Nacional de La Plata. También está en proceso de finalizar un Doctorado en Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Nacional de Quilmes.

Hizo prácticas en las bibliotecas del Ministerio de Economía y del Banco Mundial. Se formó en gestión documental y su desempeño la llevó a ganar becas para capacitarse en Suecia y en otros organismos públicos nacionales de renombre, como el Instituto Nacional de la Administración Pública (INAP) o el Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD).

Trabaja en CONICET desde 2013 y desde 2018 se desempeña en áreas de comunicación y divulgación científica. Se capacitó en la Organización Mundial de la Salud, el Instituto Leloir, y universidades del país y el extranjero. En 2022 se presentó a un concurso para la carrera de Personal de Apoyo y, después de un arduo proceso de evaluación, fue preseleccionada para pasar a una entrevista en abril de 2023. Desde ese momento, espera la publicación del orden de mérito. Su situación es preocupante: el 31 de marzo es posible que su contrato no sea renovado. Tiene dos hijos a cargo.

Magdalena.

«Renuncié a mi trabajo esperando el ingreso»

Ingresar a la Carrera de Personal de Apoyo no es solo un logro individual. Implica el armado del tejido científico del cual se va a nutrir el desarrollo del país año a año. Las bases. Ninguno de los países avanzados del mundo desistió de la ciencia. Los admirados por el presidente Javier Milei (EE UU o Israel) tienen al sector científico tecnológico como un área esencial. En la Argentina libertaria no solo se la recorta, sino que hasta hay cierta ufanación de funcionarios de hacerlo.

En el camino hay historias, angustias, padecimientos. Oscar es de Santa Fe. En julio de 2023, se postuló para un concurso en el Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica del CONICET. El 21 de septiembre tuvo la entrevista y unos días después le comunicaron que quedó primero en el orden de mérito. Presentó toda la documentación a la espera del alta en el cargo. Su situación es crítica: “Renuncié a mi trabajo el año pasado esperando el ingreso al instituto, por lo que actualmente estoy desempleado y preocupado”, expresa.

Oscar.

Analía B. está en una situación análoga a las anteriores. Es Licenciada en Comunicación Social de la Universidad Nacional de Cuyo y estudió una especialización en Gestión de Proyectos y Comunicación Multimedia en Francia, donde reside actualmente.

Trabajó en divulgación científica de universidades argentinas y francesas. Rindió una entrevista para ingresar en el CCT Mendoza en abril de 2023, salió primera en el orden de mérito del concurso, y con toda la documentación presentada, aguarda la activación del alta, mientras sueña con volver a Argentina.

Rodrigo.

Rodrigo es Licenciado en Física de la Universidad Nacional de Río Cuarto y Doctor en Física de la Universidad de Buenos Aires. Desarrolló su doctorado mediante una beca doctoral CONICET de 2014 a 2019, y tras obtener una beca postdoctoral CONICET siguió en funciones de 2019 a 2022. Su trabajo doctoral y postdoctoral fue realizado en la Universidad Nacional de Río Cuarto.

Para continuarlo, se presentó a un concurso de un cargo de CPA convocado por el Instituto de Investigaciones en Tecnologías Energéticas y Materiales Avanzados (IITEMA) de la misma universidad. Resultó primero en el orden de mérito, situación que fue informada el 6 de septiembre de 2023, y le solicitaron el documental de alta que entregó en tiempo y forma a los 20 días.

Desde entonces no tuvo más respuestas desde el organismo ni le ofrecieron ningún tipo de solución para asegurar la continuidad en su puesto de trabajo. Su efectivización corre peligro por las políticas de recortes del gobierno actual.

Galo Soler Illia, Doctor en Química, especializado en nanotecnología, investigador del Conicet y director del Instituto de Nanosistemas (INS) de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), aseguró a Tiempo días atrás: «El gobierno hoy tiene armado un sistema que apuesta a la innovación antes que a la Ciencia y la Tecnología, lo cual es poner un carro delante del caballo. Todavía no tiene cargos importantes cubiertos como, por ejemplo, la Agencia de Ciencia y Tecnología. Es decir, todo el capital y los recursos que teníamos para poder investigar, que no eran muchos, no se pueden ejecutar».

Y acotó: «Perdimos tres meses de nuestras vidas que en un ambiente competitivo como la ciencia es un montón. Así que por más que digan que apoyan a la ciencia, no lo hacen. Sólo se ve una enorme hostilidad hacia el sistema científico tecnológico culpándolo de ideologización. Está tomando la parte por el todo, cosa que es muy mala, y se está viendo una enorme improvisación, contratando gente para cargos directivos que no tienen experiencia, no tienen capacidad y que, en el fondo, va a ser una pasantía cara que vamos a pagar todos».

Sostener hijos, una vida, un proyecto de país

Florencia es Licenciada en Química y Doctora en Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba. Desde hace varios años se desempeña en el área de la Neurociencia, habiendo trabajado en el laboratorio en la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad de Chile. Actualmente vive en La Plata.

El año pasado se postuló a un cargo CPA de CONICET. Fue seleccionada para cubrir la plaza de encargada de Laboratorio de Cultivo Celular, pero aunque tiene Resolución oficial, nunca activaron su trámite de alta. Con su trabajo sostiene a dos hijas.

Noelia es Licenciada en Biotecnología, doctorada en ciencia y tecnología por la Universidad Nacional de Quilmes. Se dedica a la biología molecular de plantas. Ha ganado becas internacionales para estancias cortas en el extranjero y actualmente se desempeña con una beca postdoctoral del CONICET. En 2023, Noelia se ubicó en primer lugar en el orden de mérito en un concurso para un puesto de CPA y espera su alta con la documentación ya presentada. En julio del 2024 finaliza su beca de postdoctorado, principal fuente de ingreso para su familia, que incluye a su bebé de 11 meses.

Sensores para la detección temprana de dengue

Dimas es uno de los pocos científicos de nuestro país que tiene experiencia en el desarrollo de sistemas microfluídicos por medio de litografía y quiere seguir aportando a la producción científica argentina. Estudió Farmacia en la UBA y allí se despertó su interés por la ciencia. Después hizo un doctorado en materiales que lo llevó a explorar cómo podemos contribuir a un mundo más limpio y sostenible.

Tiene un postdoctorado en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, donde participó en una investigación para desarrollar procesos para fabricar microelectrodos como sensores para detección temprana de dengue. Es docente en el Instituto de Química Física de Materiales, Medio Ambiente y Energía (INQUIMAE), mientras espera la publicación de los resultados del concurso que rindió en julio de 2023.

Pablo se graduó en Biología y obtuvo el Doctorado en Ciencias Biológicas, becado por el CONICET, en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC (Córdoba). Obtuvo la Maestría de Biología Vegetal en la Universidade Federal de Pernambuco, en Brasil. Concursó para CPA en 2022 y resultó primero en el órden de mérito. Fue notificado en agosto de 2023 luego de un largo proceso que duró 10 meses. Hoy con 45 años espera la designación efectiva en un contexto general de incertidumbre institucional, mientras su beca de postdoctorado finaliza el 31 de marzo de este año. Tiene dos hijos, que necesitan de su ingreso.

“Yo había aceptado un cargo CPA en el que salí segundo en el orden en noviembre de 2022 y para el cual me designaron la toma de cargo en octubre 2023, justo un mes después de que yo ya había enviado mi carta de renuncia enviada en agosto 2023 (casi un año de espera), porque decidí aceptar otro cargo CPA que concursé y en el que salí primero, según me fue comunicado en agosto de 2023. Esto generó un atascamiento de los papeles en CONICET que hasta hoy no se resuelve ni tengo una comunicación oficial de lo que vaya a pasar con alguna de las dos situaciones”, relata para dar cuenta de la complejidad en el proceso de selección.

Pablo.

Analía G. es Licenciada y Doctora en Ciencias Biológicas, egresada de la Universidad de Buenos Aires en ambos casos. Concursó un cargo CPA en septiembre de 2022, para entrar a trabajar en el Instituto de Biodiversidad y Biología Experimental y Aplicada (IBBEA) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Obtuvo el dictamen de orden de mérito en abril de 2023. Fue notificada de su designación al cargo en diciembre de 2023 y hasta el momento no le han habilitado los trámites de alta del cargo. 

Todos estos casos fueron planteados en la carta presentada ante las autoridades del CONICET, en la cual solicitaron una pronta respuesta y solución a la efectivización de sus cargos, las inmediatas tomas de posesión con fecha de inicio en enero, febrero y marzo de 2024, la celeridad en el avance de las altas de CPA pendientes y becas de estadía corta para quienes lo requieran, la publicación a través del sistema oficial del orden de mérito para aquellos casos pendientes de publicación, y el tratamiento de este petitorio en próximas reuniones del Directorio.

«Esta situación se produce en un contexto de desfinanciamiento o vaciamiento de CONICET. El reclamo se incorpora al presentado ante el despido de 50 administrativos en enero y el recorte de 700 becas en febrero –manifestaron–. Los casos de los ingresantes CPA son similares a la de aspirantes a la carrera de investigador científico (CIC), quienes también reclaman las altas de los concursos realizados en 2020, 2021 y 2022″. Parece mentira, pero en cuestión de meses la ciencia argentina ingresó en un derrotero que puede poner en jaque el desarrollo y la soberanía del país para las próximas décadas.

6 jovenes ingenieros argentinos integran el equipo ganador de una competencia de apps espaciales


En esta nota, Liendro cuenta, entre otros temas, de qué se trata el proyecto ganador en torno a la exploración lunar y cómo influyó su formación en el Balseiro en su trayectoria profesional. 

“Haber ganado esta hackathon con un trabajo realizado en dos días demuestra que en Argentina los jóvenes tenemos capacidades competitivas a nivel global”, destacó Tomás Liendro. Junto a su colega Lautaro Mendieta, ambos ingenieros egresados del Instituto Balseiro, y otros cuatro colegas de distintas universidades públicas de Argentina, integra uno de los equipos ganadores de la competencia global “NASA SpaceApps Challenge 2023”, una mega reunión de programadores que organiza cada año la agencia espacial estadounidense NASA.  

“El proyecto que desarrollamos es un sitio web con una interfaz muy amigable para la visualización de datos recopilados por instrumentos de medición que se encuentran en la Luna”, comentó Tomás Liendro, que tiene 27 años, es oriundo de la ciudad de Río Turbio, Santa Cruz, y egresó de la carrera de Ingeniería Mecánica del Instituto Balseiro en 2020.

El Balseiro es una institución pública, dependiente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO), referente en carreras de física e ingeniería. “Actualmente hay un creciente interés por explorar la Luna, con la idea de crear asentamientos permanentes para humanos allí. Es por eso que es necesario poder comprender los desafíos y las oportunidades que nuestro satélite natural ofrece”, agregó Liendro.

El anuncio de los ganadores fue transmitido por el canal oficial de la NASA en YouTube

Premio y planes futuros
El premio para los ganadores de las diez categorías de la competencia consiste en una visita al Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA ubicado en Washington, Estados Unidos. “La visita será una gran oportunidad para seguir explorando nuevas redes de contacto”, expresó Liendro, que integró el equipo “SpaceBee” y que recibió el premio en la categoría “Mejor uso de tecnología”. 

Adicionalmente nuestro proyecto pretende convertirse en una plataforma para conectar grupos alrededor del mundo que se encuentren desarrollando tecnologías similares y que de esa forma puedan trabajar en conjunto para potenciarse de manera de llevar la exploración interplanetaria al siguiente nivel por medio de la democratización de la información y de la tecnología espacial”, dijo Liendro, que en la actualidad, es estudiante de la Maestría en Ingeniería en el mismo instituto. 

Así, la app web que desarrolló el equipo integrado por Liendro y colegas, bautizado “SpaceBee”, vincula y visualiza datos que distintos instrumentos científicos de las misiones Apolo recaban en la Luna. La aplicación se llama  “Aónikenk”, en referencia a pueblos indígenas de la Patagonia en Sudamérica, e invita a sumergirse en la exploración lunar de forma abierta y pública. “En la aplicación podrás filtrar por fecha los eventos lunares registrados por los instrumentos pasivos desplegados durante las misiones Apolo entre 1969 y 1972.

También encontrarás información de series temporales sobre terremotos lunares. Todos estos datos se presentan en un globo terráqueo 3D que representa la Luna y ondas sísmicas animadas sobre los lugares de los eventos sismológicos”, comentan en la descripción de la app: aonikenk.spacebeetech.com/&nbsp;

El equipo “SpaceBee”, que se destacó entre más de ocho mil proyectos de todo el mundo, fue evaluado por expertos técnicos y de administración de la NASA. Además de Tomás Liendro y Lautaro Mendieta, quien es Ingeniero en Telecomunicaciones del Balseiro, está integrado por Fabián Burgos, Ingeniero Electrónico de la Universidad Tecnológica Nacional; Santiago Nuñez, Ingeniero Electrónico de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco; Juan Losarcos, Geólogo de la Universidad Nacional de la Pampa; Dolores Avalis, Diseñadora Industrial de la Universidad Nacional de Córdoba; y Sol Maldonado, Ingeniera Electrónica de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. 

Con respecto a planes futuros, Liendro contó que la intención es seguir desarrollando la herramienta de visualización de datos que presentaron en la hackathon. Luego, se buscará trabajar en la articulación con un proyecto que tiene junto a su colega Lautaro Mendieta, relacionado a las tecnologías espaciales. “Los objetivos a corto plazo incluyen continuar la promoción de las tecnologías espaciales como lo venimos haciendo desde hace un par de años con nuestro proyecto de un Rover Lunar”, comentó.

Este ingeniero conforma también, con sus colegas de SpaceBee Technologies, el equipo que ganó, en 2023, el desafío “Moon Rover” (rover lunar) del programa “Open Space”, a partir de la propuesta de crear un robot de exploración lunar llamado “RoverTito”. Sin embargo, la continuidad de estos proyectos y la invitación a viajar en junio de 2024 al centro Goddard depende de los recursos que el equipo de Liendro y colegas pueda conseguir. “

Como cualquier proyecto que busca generar un impacto en la sociedad, se requiere mucho tiempo y esfuerzo”, destacó. La base del IB Ante la consulta de cómo influyó su formación del Instituto Balseiro, o IB como lo llama su comunidad académica, Liendro Gracias al IB adquirí no solo el conocimiento técnico necesario para llevar adelante proyectos tecnológicos, sino que también aprendí el enorme valor de la perseverancia, y a apoyarme en mi equipo y colegas para lograr el objetivo”. Asimismo, habló sobre su profesión y remarcó la importancia de la creatividad para resolver problemas.

“Como ingeniero, lo que más me gusta es poder pensar en problemas y contar con las herramientas necesarias para poder materializar soluciones. Los proyectos de ingeniería suelen ser muy interdisciplinarios, por lo que también el trabajo en equipo y la formación continua son aspectos que me gustan de la ingeniería”, dijo. 

-¿Qué fue lo que más te gustó de la carrera de grado en el IB? 
-Lo que más me gustó del IB tiene que ver con la creatividad con la que se plantean los problemas. En el Balseiro aprendí que la ingeniería es el fruto de la creatividad sumada a las herramientas técnicas, todo ello multiplicado por la coherencia en la estructura de las ideas.

Sobre la competencia
El evento “NASA SpaceApps Challenge”, que tiene como consigna impulsar la creatividad, la colaboración y el potencial para resolver desafíos que existen en la Tierra y en el espacio, convoca cada año a equipos de todo el mundo a participar de dos días de trabajo para resolver problemas planteados por expertos de la NASA. “Es un hackathon internacional, equipos de ciudades de todo el mundo utilizan los datos abiertos y gratuitos de la NASA para abordar problemas del mundo real en la Tierra y el espacio”, informa el sitio web oficial del International Space Apps Challenge. Hubo otras nueve categorías de desafíos en la edición de 2023, con un proyecto ganador en cada una. Así miles de profesionales expertos en programación de distintos países del mundo se unieron a la hackaton generando proyectos en las categorías de impacto local, conexión global, mejor concepto de misión, el mejor impacto galáctico, mejor uso de la ciencia, arte y tecnología, inspiracional, mejor uso de datos y mejor uso de storytelling (narración de historias). (Área de Comunicación Institucional y Prensa del Instituto Balseiro)

Mapa político del gobierno de javier milei

0

A tres meses de la instauración del primer gobierno de ultraderecha elegido popularmente en la Argentina, este informe intenta delinear la fisonomía de una administración sui generis, a partir de la procedencia de los cien principales funcionarios que integran el gabinete de Javier Milei. La tarea resulta doblemente útil si tenemos en cuenta que el mandatario considera que “el Estado es el enemigo, una asociación criminal” y “la única forma es entrar al sistema y dinamitarlo”.

El 24 de octubre de 2023 el candidato Milei visitó al expresidente Mauricio Macri para concretar el Pacto de Acassuso que lo llevaría al triunfo en el balotaje. Dos días antes la fórmula de La Libertad Avanza (LLA) había quedado relegada por un peronismo que amenazaba con la resurrección. Esa noche terminó de configurarse una entente integrada por cuatro sectores distintos, de acuerdo con las figuras y trayectorias que encabezan:

  1. En primer lugar, la escudería libertaria articulada en torno a los hermanos Milei, que ocupa la mayoría de los ravioles en el organigrama estatal.
  2. En segunda instancia, la tropa de Patricia Bullrich, excandidata presidencial de Juntos por el Cambio (JxC), quien se distanció de Macri para incorporarse al gobierno como ministra con dos carteras.
  3. La tercera línea fue relegada de los casilleros ejecutivos pero cuenta con un personaje de notable proyección: la vicepresidenta Victoria Villarruel, heredera de la tradición nacionalista reaccionaria, por ahora agazapada como titular del Senado.
  4. Por último, el macrismo, acaudillado por su líder y fundador, expresión del acervo liberal conservador, quedó fuera del primer gabinete pero ya se prepara para desplegar su influencia.

Además, proponemos distinguir diversas corrientes de las que el actual Gobierno extrae ideas, cuadros y recursos. Núcleos que operan de manera transversal y flexible:

  • El mundo empresario-corporativo.
  • La gran familia militar.
  • La red de fundaciones de ultraderecha.

Este informe reúne y sistematiza un cúmulo de información hasta el momento dispersa y delinea una cartografía política para analizar el inédito escenario que
enfrentamos.

el organigrama de la motosierra

La nueva administración redujo significativamente la cantidad de ministerios. De los 22 heredados solo dejó 9: agrupó funciones de diferentes dependencias y concentró en menos funcionarios mayores atribuciones y áreas de gestión. Además, miles de agentes estatales fueron despedidos y una deliberada desidia se instaló en numerosas reparticiones que continúan acéfalas o funcionando a media máquina.

El que podés ver aquí debajo presenta el diagrama del Poder Ejecutivo al momento de cerrar este informe. Incluye ministrxs, secretarixs de Estado y algunas designaciones que nos resultaron estratégicas. Aparecen coloreadas según su origen partidario: en amarillo los de JxC, en azul quienes provienen de alguna variante del peronismo, y en violeta aquellos que carecen de identificación política anterior. Esta clasificación no representa lealtades partidarias, sino orígenes de trayectorias. Incluimos también, en cada caso, un símbolo que indica a qué corrientes pertenecen.

La armada del leone

En el vértice de la pirámide de mando se ubica un tridente compuesto por el jefe de Estado, su hermana Karina (Secretaria General de la Presidencia) y el “arquitecto del triunfo”, Santiago Caputo, apenas asesor a pesar de su altísima relevancia. El núcleo duro se completa con el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, cuya amistad con el presidente se remonta a los años compartidos en la Corporación América.

Santiago Caputo es experto en comunicación política. Trabajó con Jaime Durán Barba y siguió de cerca la experiencia salvadoreña, en la que Nayib Bukele redefinió el sistema político a fuerza de un carisma antipolítico, disonante y extremo. Proviene de una de las parentelas más ricas del país y lleva tatuados el escudo familiar junto a símbolos rusos anticomunistas. Su principal función parece ser la de un guionista que adecúa cada acto de gobierno a la estrategia política general.

La gestión estatal está en gran medida a cargo de Posse, cuadro corporativo de pasado en Molinos Río de la Plata, Telecom, Red Bull y Aeropuertos Argentina 2000 (AA2000). Su cartera es la más fortalecida del nuevo organigrama. En la Secretaría de Estrategia Nacional designó a Jorge Jesús Antelo, brigadier de la Fuerza Aérea retirado en 2013, que se desempeñó como director nacional de Planeamiento y Estrategia del Ministerio de Defensa entre 2015 y 2019. Durante su carrera en las Fuerzas Armadas, Antelo conoció a los hombres de Eduardo Eurnekian, dueño de AA2000. Según versiones recogidas para este informe, el brigadier habría sido el encargado de designar a los nuevos jefes militares.

Posse colocó otros hombres de su confianza en áreas clave. El abogado Silvestre Sívori, quien trabajó con Guillermo Dietrich durante su gestión en el Ministerio de Transporte, quedó a cargo de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Idéntica procedencia de la segunda línea macrista posee el secretario de Coordinación Legal y Administrativa, Juan Manuel Gallo. Y la secretaria de Simplificación del Estado, Josefina Sanz. La Jefatura de Gabinete absorbió ministerios enteros como el de Ciencia y Tecnología, a cargo de Paula Nahirñak, del equipo del incombustible ex-ministro Lino Barañao. Creó una estructura especialmente dedicada a la política de privatizaciones, la Secretaría de Empresas y Sociedades del Estado, a cargo del extecnócrata del Banco Itaú, Mauricio González Botto, que supervisa todos los movimientos en empresas públicas.

El segundo anillo de intimidad del presidente está integrado por una funcionaria sin experiencia alguna de gestión, Sandra Pettovello, que como titular de Capital Humano absorbió todos los Ministerios relacionados con áreas sociales, excepto el de Salud. El paquete también incluye a la monumental Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Es la única cartera con “billetera abierta”, advirtió Milei.

El ministro de Economía, Luis Caputo, tío del asesor estrella mencionado y exfuncionario del gobierno de Macri, fue reclutado por el propio Milei para la más viril de las tareas del gobierno libertario: empuñar la motosierra y generar las condiciones para la dolarización. Contra el dogma liberal que exige máxima independencia del Banco Central, Caputo designó como presidente de esa entidad a Santiago Bausili, su socio en la consultora Anker. Economía fue el otro Ministerio que absorbió dependencias a granel.

La estratégica Cancillería fue puesta en manos de la economista y banquera cordobesa Diana Mondino, vinculada por partida doble a la Fundación Mediterránea, una de las canteras más influyentes del neoliberalismo en los noventa. Su hermano, Guillermo Mondino, fue Secretario de Finanzas y jefe de gabinete de Cavallo y su esposo, Eugenio Pendás, fue funcionario de Menem entre 1990 y 1998, destacándose su paso como director del Banco Central, lo que le valió un procesamiento por administración infiel en perjuicio del estado. Otro prohombre de la patria financiera, Federico Sturzenegger, asumió la importantísima labor de coordinar la artillería normativa desreguladora, sin ocupar puesto alguno en la jerarquía estatal. De ese mismo menemismo residual descienden tres experimentados baqueanos de la cosa pública: el exministro de Justicia y cortesano Rodolfo Barra, hoy procurador general de la Nación; el ministro del Interior Guillermo Francos; y el funcionario de todos los gobiernos peronistas desde el retorno a la democracia, Daniel Scioli, ahora flamante secretario de Turismo, Ambiente y Deportes.

La tarea que unifica al scrum mileísta es el desarme del tinglado institucional: un poder destituyente sin otro ánimo constructivo que la diseminación de una gobernanza mercantil.

01-03-2024_el_presidente_javier_mieli_le
11-01-2024_el_vocero_presidencial_manuel_adorni
26-01-2024_sandra_pettovello_ministra_de_capital
26-01-2024_diana_elena_mondino_ministra_de
01-03-2024_el_presidente_javier_mieli_le
11-01-2024_el_vocero_presidencial_manuel_adorni

los fierros de la dama

2023 fue el año en que el peronismo perdió el poder y se sumergió en una fuerte crisis de liderazgos. Pero fue también el año en el que murió JxC y el PRO comenzó a desmembrarse. Primero vino la fractura entre el ala moderada de Horacio Rodríguez Larreta y los halcones representados por Patricia Bullrich. Luego la derrota de esta última en la elección general, que la dejó fuera del balotaje. Por último, el diferendo entre la candidata y el jefe del antikirchnerismo, Mauricio Macri, sobre los términos de la alianza con la ultraderecha ganadora. Bullrich desoyó la orden del expresidente y aceptó el ofrecimiento libertario de ingresar al gobierno como ministra de Seguridad, para destacarse con un altísimo perfil de mano duraantiprotesta y pro gatillo fácil.

En su larga marcha ideológica del peronismo de izquierda al ultraliberalismo, destaca la influencia que sobre ella ejerció la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad, organización alemana asociada al Partido Democrático Libre. En 2006 fundó el Instituto de Estudios Estratégicos (IEES), que fue clave para el financiamiento de su candidatura. De allí provienen su actual jefe de Gabinete, Carlos Manfroni, hombre del Opus Dei; el subsecretario de Gestión Administrativa del Ministerio, Gustavo Gavassa; el director nacional de Tecnología Jorge Teodoro (perito informático, acusado de borrar los celulares de Gerardo Milman y sus asesoras luego del intento de asesinato a CFK); y la directora general de Planificación de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Carolina Estebarena.

Su área de influencia abarca el Ministerio de Defensa, donde recaló su candidato a vice, el radical mendocino Luis Petri. Allí Bullrich ubicó a dos cuadros salidos del IEES: los coroneles retirados Carlos Federico Becker Fioretti, en la Unidad de Gabinete de Asesores, virtual viceministro; y Marcelo Rozas Garay, subsecretario de Planeamiento y Coordinación Ejecutiva en Emergencias. También se extiende a otras dependencias, como la Secretaría de Culto, donde asumió Francisco Sánchez, impulsor de la pena de muerte para CFK; y la Secretaría de Trabajo, donde recaló el abogado laboralista Omar Yasin.

Habrá que seguir de cerca las sordas disputas que se dirimen en Seguridad y Defensa. Por la intención oficial de difuminar los límites de cada área, uno de los principales logros de la atribulada democracia argentina. Por las cuitas entre fuerzas de seguridad y militares, complejo balance que cada vez se inclina más a favor de los primeros, tanto en términos salariales como simbólicos. Y por el eventual alineamiento entre las Fuerzas Armadas y la vicepresidenta, de imprevisibles consecuencias.

la casta corporativa

Ni bien se encaramaron en el gobierno, los libertarios anunciaron dos ambiciosas iniciativas: el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023 y el proyecto de Ley Ómnibus. La magnitud de ambas normativas evidenció el trabajo estratégico de un equipo corporativo dedicado a crear las bases para un nuevo proceso de reorganización nacional, destinado a empoderar al nuevo sujeto legislador: el mercado.

Gustavo Nigohosian, admirador de Eduardo Bolsonaro y experto en “ética corporativa”, explicó en una entrevista reciente que durante dos años estuvo coordinando el grupo de trabajo que sentó las bases para ambos textos: “Cuando Javier decía que había gente en las sombras, era verdad. Comenzamos ocho personas y terminamos cien trabajando, tanto en el DNU como en la Ley Ómnibus”. Para tal fin creó el Instituto para el Crecimiento (ICAC), oficializado a fines de 2022 como Asociación Civil, estructura que también le sirvió a Nicolás Posse para recolectar fondos. El presidente del think tank es Miguel Ángel Ponte, exsecretario de Trabajo de Macri, quien durante tres décadas se desempeñó en el área de Recursos Humanos de Techint, corporación para la que Nigohosian trabajó 15 años.

El ICAC funciona en la oficina de la Escribanía Caputo, cuyo propietario fue el padre de Santiago (presidente del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires), hasta su fallecimiento en junio de 2023. En la misma sede opera Caputo Hermanos S.A., la desarrolladora inmobiliaria que financió al líder de Revolución Federal. Por su parte, las hermanas Florencia y Fátima Monteverde, vocales del ICAC, contactaron a empresarios para realizar aportes privados. Florencia trabaja en el estudio jurídico Barreiro, Oliva, De Luca, Jaca & Nicastro, muy posiblemente uno de los que participaron de la redacción de las reformas de Milei. Daniel Funes de Rioja, actual presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), fue incapaz de negar en una entrevista radial que también el bufete Bruchou & Funes de Rioja manejó la lapicera.

El análisis de los aportantes a la campaña electoral ofrece más señales sobre el entusiasmo empresario con el avance de la libertad. De los 153 millones registrados legalmente, Sebastián Braun aportó 30 palos y José María Malbrán otros 20. Ambos son socios en Brubank, el banco digital de la familia Bruchou. A cambio, la exsocia de su estudio jurídico y encargada del departamento legal de Brubank, Solana Agustina Pelayo, fue designada directora del Banco Nación, con la misión de reglamentar el blanqueo de criptomonedas habilitado por el DNU.

En el sprint final de la campaña se sumaron dos aportantes de lujo: el grupo Techint desembolsó 20 millones a través de Inurban S.A., mientras Eduardo Bastitta Harriet aportó casi 13 millones, además de garantizar la fiscalización durante el balotaje por indicación de Macri. Plaza Logística, la firma de Bastitta Harriet, cuenta entre sus financistas al fondo estadounidense PointState Capital y fue denunciada por emplazar sus polos empresariales en terrenos fiscales a bajo costo, como el centro de distribución de Mercado Libre que funciona en La Matanza.

El principal contribuyente de La Libertad Avanza, sin embargo, es un contador desconocido: Héctor Falvino. Utilizó dos empresas de su propiedad y otra de la cual fue síndico para aportar 48 millones en las PASO y así eludir el tope de 20 millones impuesto en ese tramo de la campaña.

Pero hay una empresa que, en la historia argentina de las puertas giratorias, debe ser la recordista nacional: Corporación América, de Eduardo Eurnekian. Además del presidente Milei, que fue empleado de la compañía hasta su ingreso a la política, el 33% de los ministerios fueron ocupados por hombres vinculados a la firma: el jefe de Gabinete Nicolás Posse, el ministro del Interior Guillermo Francos, y el de Justicia, Mariano Cúneo Libarona. Mientras que en las segundas líneas, los exasalariados de la Corporación se multiplican.

una familia muy militar

La rama castrense avanza en el nuevo oficialismo. Junto al ya mencionado Brigadier Antelo como secretario de Estrategia Nacional, hay que apuntar el ingreso de altos oficiales retirados en cargos determinantes del Ministerio de Defensa. Pero el abordaje militar más llamativo y preocupante es el que está aconteciendo en la AFI, donde según distintas versiones han sido designados en puestos clave cinco expertos en espionaje que provienen de las Fuerzas Armadas. Abajo encontrarás un apartado elaborado por el Colectivo Editorial Crisis sobre este tema.

Además de esta presencia en el Ejecutivo, dos organizaciones se destacan como nodos que irradian desde el mundo militar hacia la política institucional. El Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (CELTYV) fue creado por Victoria Villarruel en 2006. En septiembre de 2023, en plena campaña, la actual vicepresidenta realizó un acto en la Legislatura porteña para promocionar su agenda de “memoria completa”. Hija de un teniente coronel retirado que participó del Operativo Independencia en Tucumán y Veterano de la Guerra de Malvinas (VGM), Villarruel convocó a Marcelo Llambías, militar acusado por torturas y vejaciones de soldados argentinos. La jornada fue coorganizada por la legisladora Lucía Montenegro, cuyo padre cultivó vínculos estrechos con el líder carapintada Mohamed Alí Seineldín y el dirigente neonazi Alejandro Biondini. Otro miembro activo del CELTYV en el gobierno es el mencionado Carlos Manfroni, coautor junto a Villarruel de Los otros muertos: Las víctimas civiles del terrorismo guerrillero de los 70.

La Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur está presidida por la diputada libertaria María Fernanda Araujo, hermana de un combatiente que murió en la guerra. Su primer presidente fue Héctor Omar Cisneros, quien debió renunciar pues había formado parte del Batallón 601 de inteligencia del Ejército entre 1981 y 1983. Esta organización se opuso a investigar las torturas y tratos crueles cometidos contra la propia tropa durante la guerra, y a la identificación de las tumbas del cementerio de Darwin, a lo que finalmente accedieron. Cuenta con el apoyo especial de Eduardo Eurnekian, distinguido con la medalla oficial de la Orden del Imperio Británico por contribuir a la relación entre el Reino Unido y la Argentina. El vínculo fue cincelado por Roberto Curilovic, aviador de la Marina y veterano de Malvinas, quien es gerente de Desarrollo de Negocios y Programas Internacionales de AA2000, empresa cuyas operaciones requieren vínculos permanentes con las Fuerzas Armadas.

El ítem “hijos de militares” es particularmente prolífico en el entramado político de la ultraderecha 2.0. Otras dos diputadas nacionales ostentan como bandera esa condición. La mendocina Lourdes Arrieta, cuyo padre estuvo en Malvinas y fue denunciado por retirarles el alimento a los soldados a su cargo. Y la marplatense Juliana Santillán, hija del suboficial mayor de la Armada Carlos Santillán, que fue contramaestre del ARA Irigoyen en Malvinas. Así expresa su sentir: “Represento y muy orgullosamente la familia militar, de la Armada, de la Marina. Estoy cerca de la familia militar que ve en Javier Milei una persona con una decisión muy importante, que es cambiar los rumbos de la Argentina”.

Los vástagos de represores se hacen fuertes también en el nuevo esquema de poder. El jefe del Estado Mayor del Ejército, Carlos Alberto Presti, es hijo del coronel Roque Carlos Alberto Presti, a cargo del Regimiento de Infantería 7 de La Plata durante la dictadura y responsable de la represión ilegal en varios campos de concentración, entre ellos La Cacha. Por su parte, el nuevo director de Fabricaciones Militares, Hugo Alejandro Pascarelli, es hijo del excoronel Hugo Hildebrando, jefe durante la última dictadura militar del Área de Seguridad 114, condenado en julio de 2011 a prisión perpetua por los delitos de lesa humanidad cometidos en el Centro Clandestino El Vesubio. Hugo Alejandro no reivindica públicamente a su padre y decidió volcarse al ámbito empresarial, donde llegó a ser CEO de Monsanto y de las autopartistas estadounidenses Delphi y Famar.

fundaciones que bajan turbias

Tal es la importancia que los libertarios le adjudican a la batalla cultural por el sentido común que algunos de sus más importantes voceros, los influencers Nicolás Márquez y Agustín Laje, no aceptaron cargos para continuar con su labor evangelizadora. Escriben libros de circulación masiva, narran la coyuntura como fieles partisanos semióticos y establecen articulaciones a nivel internacional.

Se trata de una estrategia cuyo origen se remonta a las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, cuando Milton Friedman y Friedrich Hayek, pensadores que inspiran a Milei, fundaron la Mont Pelerin Society para combatir la expansión del socialismo. Aunque durante la segunda mitad del siglo veinte el credo ultraliberal se mantuvo minoritario, poco a poco se crearon cientos de fundaciones en el mundo. El protagonismo de los think tanks a nivel global aumentó en una relación directamente proporcional al declive de los partidos políticos, a los que sustituyeron como espacios de elaboración programática e ideológica.

La red internacional de fundaciones con mayor resonancia local es Atlas Network, dirigida durante más de dos décadas por el argentino-estadounidense Alejandro Chafuen. Atlas tiene bajo su influencia a unas 450 organizaciones en el mundo, y al menos doce en nuestro país. Investigaciones periodísticas señalan entre sus principales financistas a los Hermanos Koch, quienes construyeron su fortuna con la explotación de combustibles fósiles. La Fundación Libertad es la sucursal más importante de la red Atlas en Argentina. Su fundador, Gerardo Bongiovanni, fue uno de los pocos argentinos que ingresaron a la Mont Pelerin Society. Le siguen otros think tanks con mayor llegada al gobierno, en particular la Fundación Libertad y Progreso, cuyo consejo académico es presidido por Alberto Benegas Lynch (“el prócer del liberalismo”, según Milei) e integrado por la canciller Diana Mondino y el vocero presidencial Manuel Adorni, entre otros.

La singularidad de estos círculos de elaboración consiste en haber propalado a la escuela austríaca, vertiente del neoliberalismo con menos adeptos en la Argentina que la escuela de Chicago. Hasta el ingreso de los libertarios a la Casa Rosada, en “la interna” de estas tradiciones los Chicago Boys se autopercibían como una vertiente más pragmática, capaz de sostener las riendas del comando estatal, mientras los austríacos representaban una tendencia profundamente antagonista en relación con el Estado.

La otra conexión con peso histórico tiene sede en Alemania y es la Fundación Friedrich Naumann, dedicada al fomento del liberalismo económico. Allí pisan fuerte economistas militantes como Ricardo López Murphy y José Luis Espert, de vinculación ambivalente con Milei. Y, como mencionamos antes, fue allí donde la ministra Bullrich se convirtió al ultraliberalismo.

breve conclusión

El gobierno libertario tiene la mirada fija en sus dos principales objetivos: estabilizar la economía a través de una dolarización y ahogar a la protesta social mediante un recrudecimiento de la violencia estatal. Por eso el presidente y la ministra de Seguridad han trazado una estrecha alianza, de fuerte contenido antipolítico. Y por el momento cuentan con el apoyo de un sector importante de la población, el macizo acompañamiento del poder económico y cierto crédito del imperio norteamericano.

Pero todo esto puede cambiar en cuestión de días y la contracara de la prepotencia oficialista es su fragilidad extrema. Enemistado con la mayoría del sistema político, el gobierno libertario se introduce en una grieta institucional que escala en intensidad. El brutal shock económico sobre la población amenaza con provocar un explosivo conflicto social. Y la hiperideologizada inscripción geopolítica podría generar fracturas entre los poderes fácticos. Para un escenario de crisis inmanejable se preparan las dos figuras relegadas de esta primera etapa: la vicepresidenta, y primera en la línea sucesoria, Victoria Villarruel; y el expresidente Mauricio Macri. Ambos tejen en las sombras y se presentan como los garantes de aquellas prerrogativas que Milei desprecia: el arte de la mediación y el comando del aparato burocrático.

En este informe quisimos hacer el recuento de las muy terrenales fuerzas que tiene la ultraderecha para intentar imponer su programa. No salieron de un repollo. Tampoco cuentan con raíces firmes. 

A 50 años de la puesta en marcha de Atucha I, la primera central nuclear de América Latina

Hace medio siglo el presidente Juan D. Perón apretó un botón y Atucha I, primera central nuclear de la Argentina y de Sudamérica, se puso crítica.

Fue el 13 de enero de 1974: se retiraron parcialmente las barras de control y el núcleo de la central entró lentamente en reacción en cadena. Luego se le fue subiendo la potencia escalonadamente, durante meses y bajo cuidadosa vigilancia de que todas los parámetros de funcionamiento fueran correctos, y finalmente entró en línea a la potencia plena de sus 320 MWe instalados.

La CNEA, compradora y entonces constructora y operadora de esa central, ya tenía 24 años de existencia. Era la cabeza del programa nuclear más dinámico del hemisferio sur, después del de la India. Llevaba diseñados con éxito tres reactores, el tercero la mayor planta de fabricación de radioisótopos médicos de la región, todos con componentes argentinos, salvo el uranio enriquecido. Pero Atucha 1 era otra cosa, una central de potencia. Con este fierro, la CNEA «se ponía los pantalones largos».

Hoy la central cursa su tercera prolongación de vida útil. Es tan sólida y resistente que podría durar 100 años operativos sin problemas, y tal vez más. Perfecta no nació: perfecta la fuimos haciendo. Como también después Atucha 2, Atucha 1 fue un prototipo con el que la KWU-SIEMENS se ganó el derecho de volverse un tiempo el abastecedor principal de centrales de la CNEA, y entre 1980 y 1994, su socio minoritario en la empresa mixta ENACE (Empresa Nuclear Argentina de Centrales Eléctricas).

Cuando ENACE fue cerrada por el presidente Carlos Menem, quedaron pendientes varios asuntos: uno de ellos fue la terminación de Atucha 2, que debió suceder en 1987… pero pasaron cosas. Sucedió 27 años más tarde. La otra que no sucedió fue la exportación a varios países del norte de Africa y de Medio Oriente del ARGOS 360, una central chica que era básicamente una Atucha 1 adaptada a criterios de seguridad y operación post-Chernobyl.

Tras una avería discapacitante de los internos de Atucha 1 y la ruptura de una barra de elementos combustibles, en 1988 la central se fue parando sola por seguridad pasiva: el calentamiento del líquido moderador la fue dejando sin neutrones y sin potencia. Era imposible volver a arrancarla, pero además las dos agencias internas de seguridad nuclear de la CNEA, el CALIN y la Gerencia de Radioprotección lo habrían impedido. Cosas de los prototipos, puteó todo «Planeta CNEA» por lo bajo. Con apagones graves diarios en todo el AMBA por falta de mantenimiento del parque térmico de SEGBA e ITALO, había que reparar Atucha 1 rápido y bien.

Pero SIEMENS, que entonces ya barruntaba secretamente retirarse del mercado nuclear alemán y mundial por presión del Partido Verde, prefirió irse de estas pampas con mucha plata, aprovechando nuestra desgracia. Y pidió U$ 200 millones por desmantelar totalmente el núcleo de la central y rehacerlo, fácilmente 5 o 6 años de obra. ¿Garantías? Olvídate cariño. ¿»Affectio societatis?». No me hables en latín, soy alemán.

Tras infinitas presiones de los alemanes por firmar la reparación y la resistencia y desilusión crecientes de la CNEA, la Dra. Emma Pérez Ferreira, presidenta de la casa, aceptó la propuesta de los expertos Juan Carlos Almagro, Jorge Sidelnik y Roberto Perazzo y la transmitió al presidente de la Nación, Raúl Alfonsín: «La reparamos nosotros».

Alfonsín aceptó, bastante asustado, pero aceptó. Chernobyl había sucedido apenas dos años antes. Atucha 1 se reparó por sólo U$ 17 millones y en 9 meses, en los que la campaña de medios contra la CNEA fue infernal. Cuando estaba por volver a ponerse en marcha, Greenpeace se puso las botas y cosechó tarjetas de crédito de miles pequebús angustiados por el inminente Chernobyl bonaerense. Salvar el planeta es caro, ya se sabe. Jorge Lanata, en la tapa de Página 12, mostró una panorámica de la central con el título «La arreglamos con un alambre». El gabinete de gobierno uruguayo le creyó y prefirió reunirse discretamente un par de semanas en Melo, lo más lejos posible del predio de las Atuchas, hasta que se les fue pasando el julepe. Tardó.

Sembrar semejante terror debe haber costado muchos Deutsche Marks (no existía el Euro). Pero al parecer el alambre con que la CNEA reparó la central era del bueno, porque Atucha 1 no se volvió a romper jamás. Con sucesivas mejoras de termohidráulica totalmente Nac & Pop, la potencia pasó de 320 MWe a 365 MWe. Siguió usando los manojos combustibles de siempre (de uranio natural) pero salpimentados con un toque de uranio 235 al 0,83%. Con ese truco mejoraron su quemado en un 80%, con lo que la máquina hoy usa un 40% menos de combustible que cuando la compramos.

Los posibles clientes del ARGOS 360 en Africa y Medio Oriente se rajaron despavoridos cuando vieron el destrato de SIEMENS hacia su socio nuclear principal entre 1988 y 1989. Pero lo que nos quedó es un ahorro de U$ 193 millones, equivalentes a U$ 505 millones de hoy, un prestigio mundial que te la cuento, y una central que hoy es, en casi todos los sentidos, el ARGOS 360 que ya no exportaremos.

Contra viento y marea y opinión de «expertos» y con un atraso de 27 años la empresa NA-SA terminó Atucha 2 en 1914, armando un rompecabezas de centenares de miles de componentes no ensamblados, y conservados más de un cuarto de siglo con todo cariño en atmósfera de nitrógeno. SIEMENS ya se persignaba si le presentaban al diablo nuclear, de tan ecologistas que se habían puesto. Rehusó ponerse al frente de la tarea. Électricité de France, que había comprado entera la división nuclear de KWU no quiso saber nada de ese peludo pampeano de regalo de sus amigos, «les boches». Así las cosas, NA-SA se arremangó y la terminó, punto. No fue fácil.

Imposible tampoco.

La central (prototipos son prototipos) anduvo bien hasta que en 2108 se rompió una bomba de refrigeración del primario, que son dos y tienen el tamaño de dos Volkswagen. Se reemplazó la averiada, se limpió cuidadosamente el primario de virutas metálicas durante meses, y la central funcionó joya hasta 2022 y zas: tuvo un desperfecto de internos. ¿Otra vez? Malditos prototipos.

Se solucionó repitiendo la opera de 1988 con Atucha 1: SIEMENS pidió U$ 400 millones por reparar Atucha 2 en estilo wagneriano: destapando el recipiente de presión y desarmando el núcleo. Mínimo, eso daba 5 o 6 años sin la central, con una pérdida de ingresos de U$ 750.000 diarios por venta de electricidad.

De modo que NA-SA se volvió a arremangar y arregló Atucha 2 con herramientas telecomandadas diseñadas ad-hoc, y aprovechando incluso algunas que habían quedado en el predio tras la reparación de Atucha 1 en el lejano 1989. Costo del trabajo: U$ 22 millones que se gastaron en el país, o 478 millones que nos ahorramos de pagar afuera. Esto tomó 9 meses, sobre todo por el diseño de las herramientas nuevas. Prototipos son prototipos, alemanes son alemanes, y nosotros somos argentinos, gracias, y a esta altura del partido sabemos más de centrales SIEMENS que la propia SIEMENS. Lógico, todos los ingenieros y físicos nucleares alemanes que co-diseñaron esta máquina con nosotros en ENACE están jubilados desde 1990, o en otras industrias, o tocando el arpa para Werner Heisenberg.

Por eso NA-SA le hizo extensión de vida a Embalse entre 2014 y 2018, un retubamiento a nuevo que nos da 30 años más de operación, y con rediseños Nac & Pop que la polentearon: en su primera vida era una central canadiense CANDU de 600 MWe. Hoy es una CANDU bastante argentinizada con 657 MW, más cantidad de defensas escalonadas activas de seguridad según requirimientos «post-Fukushima», y su tasa de disponibilidad pasó de un 88% al 93%. Es sustancialmente una central nueva a un tercio del costo de una nueva «cero kilómetros». Funciona a potencia nominal 339 días por año promedio, con el resto para mantenimiento programado.

Como el mundillo nuclear mundial es un pañuelo y estas cosas se saben, la empresa mixta CONUAR, propiedad de Pérez Companc en dos tercios y el resto de CNEA, se puso de moda afuera. Hizo todos los caños del retubado de Embalse, tras décadas de fabricar los elementos combustibles de las dos Atuchas y Embalse, metalurgia de la difícil con super-aleaciones con base de zirconio y de níquel. El retubado de la central cordobesa la puso en el mundo CANDU, formado por 47 centrales en 7 países, sin contar las inactivas que probablemente resuciten, visto que sin electricidad nuclear la temperatura promedio de la biosfera se va al diablo.

Ahora CONUAR está exportando tubos y componentes CANDU a la India, a Canadá y a Rumania. NA-SA tiene una nueva especialidad, heredada de la reparación de centrales con recipiente de presión como las de SIEMENS. Podríamos llamarla «reparo tu central rápido y bien, punto com».

Todo esto sumado dejó cadenas de proveedores con calificación nuclear puesta por la CNEA, por NA-SA y por INVAP. Suman centenares de empresas argentinas, mayormente metalúrgicas, metalmecánicas, electromecánicas, electrónicas, y de control, y abarcan desde PyMES a firmas gigantes. En ellas trabajan miles de personas calificadas. Es una Argentina distinta.

El ecosistema nuclear argentino es más exportador que orientado al mercado interno, y esto es una debilidad intrínseca. La barilochense INVAP, una SE creada por CNEA en 1974, lleva vendidos reactores de producción de radioisótopos a Perú, Argelia, Egipto, Australia, Arabia Saudita y Holanda, pese a lo cual (o debido a lo cual) Menem, De la Rúa y Macri trataron de hacerla entrar en quiebra. La CNEA se autoabastece de radioisótopos médicos, como el molibdeno 99m, que faltan en Norteamérica y en Europa Occidental, pero además exporta a la región desde 1967.

El Cono Sur tiene medicina nuclear gracias al reactor RA-3 de Ezeiza. Y ahora la CNEA está a dos años de inaugurar el primer reactor de producción e investigación mejor que el «top of the line» mundial. Éste es el OPAL australiano de INVAP, de 20 MW térmicos, en línea desde 2006. Pero el nuevo reactor de la CNEA es de 30 MW térmicos y está también en Ezeiza, junto al RA-3. Entre radioisótopos y silicio irradiado, tiene ventas seguras de U$ 90 millones año. En cuatro años, paga su costo de construcción, y está previsto que dure medio siglo. De hecho, su vecino y predecesor, el RA-3, tiene 57 años. Anda chiche.

La industria nuclear argentina debería ser mucho mayor. Deberíamos tener al menos 10 o 15 centrales de potencia, y un 30 o un 40% de electricidad nuclear. Eso permitiría que no se nos apague la luz cuando vuelva a no llover 3 años seguidos en las cabeceras de nuestros ríos hidroeléctricos, el Paraná, el Uruguay, el Futaleufú y el Limay-Negro.

Eso permitiría no tener que volver a importar gas. Por el contrario, podríamos exportalo sin miedo a repetir la situación de 2000, cuando Repsol vació literalmente el yacimiento gigante de Loma de la Lata exportando gas a Chile a precio vil, y vendiéndoselo a las termoeléctricas que aquí brotaron como hongos, porque el costo del combustible declarado ante CAMMESA en tiempos de Menem se aceptaba que fuera cero.

Sí, pasaron cosas.

Pero todo eso que queda por hacer puede hacerse y probablemente, se haga porque los recursos humanos lo permiten. No sé si Perón, cuando apretó el botón que puso el línea a Atucha 1 hace medio siglo, el 19 de marzo de 1974, pensaba que la trayectoria nuclear futura del país iba a ser un «thriller» sin un minuto para aburrirse, como viene siendo. Máxime hoy…

Ahora queda por delante la extensión de vida de Atucha 1, una tarea de 30 meses que empieza este año y va a crear 2000 puestos de trabajo y otorgar 20 años más de servicio, eso si la Agencia Regulatoria Nuclear da luz verde para ello.

Cuesta pensar que Atucha 1, hace exactamente medio siglo era un prototipo, robusto y lindo pero falible, por prototipo. Los alemanes la hicieron buena, nosotros la hicimos perfecta.

Atucha I cumple 50 años.

Atucha I cumple 50 años. No es imposible que saquemos otro artículo elogioso cuando cumpla 100. Anda bien, gracias.

Daniel E. Arias

Negocian el PAMI y los laboratorios. Cuestionan la gratuidad de los medicamentos para los jubilados

El PAMI, la obra social de los jubilados y pensionados, está en medio de una ardua negociación con laboratorios y farmacias por la renovación del convenio que permite al organismo proveer medicamentos –gratuitos o con descuento– a sus más de 5,5 millones de afiliados. El acuerdo vence el 31 de este mes.

Los laboratorios, a través de las tres cámaras que los representan según sean nacionales, cooperativos o extranjeros, están señalando el fuerte crecimiento de la cantidad de medicamentos gratuitos entregados por el PAMI, que pasó de unos 3 millones de unidades en 2018 a 12 millones de unidades en la actualidad, lo que significan más del 75% del total de los medicamentos consumidos por los jubilados en el total del convenio.

“Se están estudiando distintos escenarios; sobre todo se está señalando un consumo excesivo de productos que dan gratis desde el año pasado, algo que se exacerbó en la época de las elecciones”, explicaron en una de las cámaras.

El expresidente Alberto Fernández y Volnovich anunciaron, en febrero de 2020, la implementación del programa “Vivir Mejor”, un vademécum de 170 medicamentos esenciales gratuitos del PAMI como parte de una promesa de campaña en las elecciones de 2019. El objetivo principal, de acuerdo con la resolución que lo puso en marcha, era dar cobertura al 100% de los medicamentos esenciales definidos en el listado con el fin de garantizar el tratamiento de las personas mayores afiliadas al instituto. Luego, con la llegada de la pandemia de coronavirus y las sucesivas elecciones, las cantidades expendidas fueron siempre en aumento. En la actualidad, por razones sociales, el PAMI brinda una cobertura del 100% de los medicamentos ambulatorios (4 prescripciones) para los afiliados que no puedan pagarlos con el descuento habitual, aunque con una serie de requisitos de ingresos y patrimoniales. De no cumplirlos, si la persona gasta más del 5% de sus ingresos en medicamentos puede solicitar una excepción.

Consultados sobre la posibilidad de que se limite o acote el acceso a a los medicamentos gratuitos, en el PAMI afirmaron: “hoy estamos remarcando que el programa de medicamentos gratuitos sigue activo, que la dirección ejecutiva está comprometida con su continuidad”.

“Como cada año, el convenio está en proceso de negociación con la industria para asegurar una cobertura de calidad para todos los afiliados y gestionar de manera eficiente los recursos del instituto”, agregaron.

Las fuentes oficiales subrayaron: “Queremos llevarle tranquilidad a nuestros afiliados de que van a poder continuar con todos sus tratamientos y que no van a perder sus medicamentos gratis. Cualquier información adicional podría entorpecer las negociaciones y queremos evitarlo”.

No obstante, la consigna que el gobierno de Milei enarbola constantemente -“no hay plata”– llegó al PAMI y, pese a la promesa de continuidad del programa de remedios gratuitos, se están realizando auditorías internas que probablemente derivarán en un control mayor y en algunas restricciones de acceso para evitar abusos y fraudes, un camino que en su momento también siguió el gobierno de Mauricio Macri en 2016, imponiendo restricciones de acceso que más tarde incluso se ampliaron, lo que generó encontronazos con el kirchnerismo, que acusó al macrismo de dejar a los jubilados sin medicamentos.

“En PAMI no hay plata; estamos en una situación crítica. Desde hace muchos meses se está gastando más plata de la que ingresa. Durante el 2023, hubo déficit en 7 de los 12 meses del año. En el último trimestre este fue de 200.000 millones de pesos. Estamos tomando medidas de manera inmediata porque si no, la situación económica del instituto va a empeorar drásticamente. Comenzamos una serie de relevamientos e identificamos un uso discrecional sostenido en el tiempo de la plata de los jubilados”, dijeron fuentes del organismo.

“Precio PAMI”, otro reclamo

El otro planteo del grueso de la industria farmacéutica fue, según fuentes del sector privado, la eliminación del llamado Precio PAMI para poder sostener el convenio actual. Este fue creado en 2018 y consideraba una reducción del 5% del precio de lista de los medicamentos cubiertos por el instituto en beneficio de sus afiliados, es decir, un precio especial inferior al del resto de los afiliados de la seguridad social.

Según fuentes de los laboratorios nacionales, la inflación profundizó la brecha entre ambos precios hasta el punto en que, en diciembre de 2023, el descuento comercial de la industria superó el 50%.

“Todo ello determina que la ecuación económica del convenio sea insostenible tanto para los laboratorios como para las farmacias, ya que para los primeros implica que una gran cantidad de sus medicamentos sean entregados por debajo de los costos operativos y para las farmacias la pérdida de más del 80% de su rentabilidad”, agregaron.

José Luis Brea

Irradian alimento para su conservación y eliminar microorganismos

0

El tratamiento de alimentos con radiación ionizante se utiliza en todo el mundo para eliminar o controlar los microorganismos patógenos que causan intoxicaciones y enfermedades. Además de garantizar la seguridad de los productos, también sirve para prolongar su vida útil. Se trata de una técnica totalmente segura, que no vuelve radioactivos a los alimentos ni compromete su calidad nutricional y sensorial. En la Argentina, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) ahora estudia su uso en salamines, que son tratados en la Planta de Irradiación Semi Industrial, ubicada en el Centro Atómico Ezeiza.

En nuestro país, esta técnica se utiliza principalmente para el tratamiento de especias y hierbas. El Código Alimentario Argentino (CAA) también autoriza la irradiación de productos cárnicos, frutas y hortalizas, entre otros. “Hay un gran interés en productores y empresarios nacionales en utilizar esta tecnología, es por esto que se está trabajando en conjunto con organismos regulatorios para actualizar la reglamentación y que se pueda implementar”, explica la microbióloga y doctora en Ciencias Biológicas María Verónica Vogt, especialista en Aplicaciones Tecnológicas de la Energía Nuclear y jefa del Departamento Procesos por Radiación, dependiente de la Gerencia Aplicaciones y Tecnología de las Radiaciones.

“El tratamiento con radiación ionizante es un proceso físico donde el producto es expuesto a este tipo de energía, lo cual no implica un aumento de temperatura, a diferencia de los tratamientos que utilizan energía térmica. Por eso se lo conoce como pasteurización fría”, señala la licenciada en Ciencia y Tecnología de Alimentos y magister en Calidad Industrial María Constanza Cova, jefa de la Sección Irradiación de Alimentos de la CNEA.

En el Centro Atómico Ezeiza, se ensaya la técnica con salamines en el marco de la investigación para el trabajo de la tesis “Tratamiento de embutido seco tradicional por irradiación gamma con bajas dosis para asegurar su calidad microbiológica y el control de Listeria monocytogenes”. Este trabajo, que próximamente será presentado, es realizado por la ingeniera química Angela Raad para su Maestría en Tecnología de los Alimentos de la Universidad Tecnológica Nacional-Facultad Regional Buenos Aires. Los directores de la tesis son la magister Constanza Cova y el doctor Sergio Ramón Vaudagna, director del Instituto Tecnología de Alimentos (ITA) del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

La ingeniera química Angela Raad, autora del trabajo de tesis sobre irradiación de salamines.
La ingeniera química Angela Raad, autora del trabajo de tesis sobre irradiación de salamines.

La bacteria Listeria monocytogenes puede contaminar los alimentos y luego de su consumo provocar en algunas personas una infección llamada listeriosis. Esta enfermedad afecta especialmente a los adultos mayores, las mujeres embarazadas, los recién nacidos, los niños pequeños y las personas inmunocomprometidas. Los alimentos que más se relacionan con brotes de listeriosis son los fiambres y embutidos a base de carne y aves; los lácteos elaborados con leche sin pasteurizar; los vegetales crudos, y los pescados crudos y ahumados.

“El control de la Listeria monocytogenes en los alimentos es crucial debido a que es una bacteria patógena alimentaria y causa listeriosis, una enfermedad grave con alta tasa de mortalidad, que va del 20% al 30% -señala la ingeniera Raad-. Se han informado brotes de listeriosis asociados a la ingesta de productos cárnicos listos para consumir. En respuesta a esta problemática que enfrenta la industria cárnica, se llevó a cabo un proyecto pionero sobre la aplicación de la irradiación gamma en salamín con el objetivo de controlar la presencia de esta bacteria”.

Este proyecto fue liderado por la Sección de Irradiación de Alimentos y tuvo la colaboración del Laboratorio de Microbiología, ambos pertenecientes al Centro Atómico Ezeiza de la CNEA, y del Instituto de Tecnología de Alimentos del INTA. Además, contó con el apoyo de uno de los elaboradores de chacinados más importantes de la Argentina.

“Durante la investigación, se determinó la dosis mínima de radiación que aseguró la ausencia de Listeria monocytogenes en el salamín envasado al vacío. Luego se realizaron análisis microbiológicos, físico-químicos y sensoriales para evaluar los efectos del tratamiento en la calidad del salamín”, detalla Raad.

Entre estos ensayos, se destacó el análisis de vida útil sensorial del producto, con una degustación en la que participaron 190 consumidores. “Los resultados fueron altamente satisfactorios: el salamín envasado al vacío e irradiado no presentó diferencias significativas en sus propiedades físico-químicas y sensoriales respecto al salamín envasado al vacío sin irradiar. A su vez, con esta combinación de envasado al vacío e irradiación se duplicó el tiempo hasta la fecha de vencimiento del salamín en comparación al producto actualmente disponible en el mercado”, afirma Raad.

“La aplicación de la tecnología de irradiación gamma garantizó la seguridad microbiológica del salamín, con el beneficio adicional de la extensión de su vida útil. Esto le brinda la posibilidad de llegar a mercados más lejanos tanto en el territorio nacional como internacional, abriendo así las puertas a la posibilidad de su exportación”, concluye la investigadora.

“La radiación ionizante es efectiva para combatir todo tipo de microorganismos patógenos, entre los cuales se encuentran la Salmonella y la Escherichia coli productora de toxina Shiga (responsable del síndrome urémico hemolítico), y también parásitos como la Trichinella spiralis, (causante de triquinosis). Sin embargo, se debe tener en cuenta que esta tecnología no reemplaza el uso de las buenas prácticas de manufactura, sino que se debe utilizar en el marco de un sistema de aseguramiento de la inocuidad”, menciona Vogt.

“Entre las ventajas que presenta esta tecnología de conservación se destaca su alta penetración, por lo cual se pueden irradiar los productos ya envasados y listos para salir al mercado –detalla Cova-. Además, no se introducen sustancias químicas en los alimentos ni se altera su estado, es decir que los productos mantienen su condición de frescos, refrigerados o congelados. Otro efecto de la radiación ionizante es el retraso de la maduración en ciertas frutas y la inhibición de la formación de brotes en bulbos, tubérculos y raíces. Así se extiende el tiempo en que se encuentran en condiciones de ser comercializados y consumidos”.

Dónde se realiza el tratamiento

En Argentina, este tratamiento se realiza en la Planta de Irradiación Semi Industrial (PISI) de la CNEA, ubicada en el Centro Atómico Ezeiza, y en la planta privada de la empresa IONICS en Tigre. Estas plantas trabajan con radiación gamma emitida por una fuente de cobalto 60, que tiene la capacidad de descontaminar o de esterilizar diversos productos sin afectar su calidad. Ese fin se alcanza mediante la exposición del producto a la radiación durante el tiempo necesario para que absorba la dosis que se precisa para alcanzar el objetivo.

Previo a la irradiación de un alimento, se debe determinar la dosis mínima requerida para lograr el objetivo deseado y la dosis máxima a la que se lo puede exponer sin alterar sus características organolépticas. Para el tratamiento, los productos ingresan a la sala de irradiación y avanzan a velocidad controlada a través de un sistema de transporte, para que reciban el rango de dosis indicado. El proceso se controla mediante el uso de dosímetros calibrados que permiten determinar la dosis absorbida por el alimento durante el tratamiento.

La legislación en la Argentina y en el mundo

En Argentina, los alimentos deben estar rotulados con la leyenda “Tratado con energía ionizante” cuando hayan sido irradiados en su totalidad o cuando su contenido de ingredientes irradiados sea superior al 10%. A su vez, el envase debe tener el logotipo internacional “radura” de color verde.

En 2012, el Instituto Argentino de Normalización y Certificación de Argentina IRAM, con activa colaboración de la CNEA, presentó la versión en español de la norma ISO 14470, que fija los “requerimientos para el desarrollo, validación y controles de rutina del proceso de irradiación mediante el uso de radiaciones ionizantes para el tratamiento de alimentos”.

En octubre de 2017 se realizó una actualización del Código Alimentario Argentino que amplió a ocho las categorías de alimentos destinados a consumo humano que pueden ser irradiados: carne de vaca, pollo y cerdo, entre otras; pescados y mariscos; frutas y vegetales frescos; bulbos y tubérculos; cereales; legumbres y semillas.

En la Unión Europea hay 22 plantas autorizadas para tratar alimentos con radiación ionizante. De acuerdo al informe presentado en diciembre de 2023 por la Comisión Europea al Parlamento de la UE, entre 2020 y 2021 fueron irradiadas 5029,1 toneladas de productos alimenticios en los estados miembros. Los tres productos más irradiados fueron las ancas de rana (76,42%), la carne de aves de corral (11,92%) y las hierbas aromáticas, especias y condimentos vegetales secos (11,6%).

En Brasil, el avance de la legislación y los acuerdos comerciales propiciaron el desarrollo de un próspero mercado de alimentos irradiados. En este contexto, el gobierno brasileño autorizó la irradiación de 117 tipos de alimentos, abarcando incluso la amplia categoría de “todo alimento”. Esta aprobación contempla la irradiación para diversos propósitos y en distintas dosis, posicionando a Brasil como líder mundial en la aceptación de este proceso. Ese país también se destaca por contar con las leyes más permisivas en cuanto a dosis, consolidando así su posición vanguardista en este ámbito a nivel global

En los Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), también exige que en los envases de los alimentos irradiados figure el símbolo de radura junto con la declaración “Manipulado con radiación” o “Manipulado con irradiación”. En ese país, está autorizado tratar con esta técnica carne de vaca, cerdo y ave; crustáceos y moluscos; frutas y verduras frescas; semillas para germinar; huevos; especias y condimentos. Un dato interesante es que, durante las misiones espaciales, los astronautas de la NASA se alimentan con comida esterilizada con radiación.

Un piloto de Malvinas atacó con un avión Hércules al petrolero inglés… Hércules. Cómo se hundió. Y por qué.

0

“En 1982 no había GPS, ninguno de los artilugios electrónicos que existen ahora. Yo era navegador de Hércules C-130, el que debía marcar en la carta el rumbo del avión. Planifiqué cómo se harían los vuelos a Malvinas el 2 de abril. Y cuando se decidió que el Hércules TC-68 llevara bombas, fui el que guiaba al avión para encontrar los objetivos navales”.

El Comodoro VGM (R) Roberto Cerruti cuenta qué hizo en la guerra. En 1982 era capitán y pertenecía al Escuadrón I C-130 del Grupo de Transporte de la 1 Brigada Aérea, compuesto por nueve aviones Hércules: ocho operativos y uno para repuestos. Pero guarda algo más: “Nosotros conocíamos desde principios de marzo la operación sobre Malvinas. Éramos tres capitanes y un vice comodoro. Y preparamos a nuestra gente”. Sus primeras acciones fueron las esperadas: llevar material bélico y tropas a las islas. Las siguientes fueron heroicas, y obligaron a los británicos a cambiar sus tácticas. Pero, por curioso que parezca, esos vuelos fueron catalogados como “secreto militar” durante casi 20 años. ¿El motivo? Ocultar el ataque a un “súper petrolero” que se encontraba en alta mar en el Atlántico Sur, pero en plena navegación hacia la ubicación de la Task Force británica. Lo que contará Cerruti a partir de ahora será asombroso.

El Comodoro egresó de la Escuela de Aviación Militar en 1970, y un año después obtuvo el título de Navegador Militar. Diez años antes del conflicto en Malvinas comenzó a volar en el Hércules C-130. En 1982 estaba casado y tenía dos hijos. Cuando llegó la hora de combatir, él y sus camaradas del escuadrón tenían una vasta experiencia. El 1 de abril de ese año, los cuatro que conocían los planes militares se reunieron con el resto del equipo en la Base Aérea El Palomar. Eran las cinco de la tarde cuando el comodoro (R) Alfredo Cano -jefe del Escuadrón- comenzó a hablar. Luego lo hizo Cerruti. “Les habíamos dicho que haríamos un ejercicio de lanzamiento de personal del Ejército en la Patagonia. Te imaginas lo que fue tirar la información ahí, fue tensionante. Todos sentíamos que éramos parte de un hecho histórico. Y esa misma noche, juntamos a las tripulaciones y nos fuimos con tres aviones a Comodoro Rivadavia, donde llegamos a las 23:30. En la madrugada del 2 de abril salió el primer avión para Malvinas, comandado por Cano, y nosotros salimos en el segundo”.

Cuando dice “nosotros”, Cerruti se refiere al entonces vicecomodoro Alberto Vianna, al capitán Andrés Valle, al suboficial principal Pedro Razzini, al suboficial auxiliar Carlos Nazzari y al cabo primero Carlos Ortiz. El primer vuelo lo hicieron en el C-130 que llevaba la matrícula TC-63, bajo la denominación de “Litro 2″ y llevaron efectivos del Regimiento de Infantería 25, de la Compañía de Ingenieros de Combate 0 y del Comando de la IX Brigada de Infantería. Despegaron a las 6.20 desde Comodoro Rivadavia y regresaron a las 11.50. Fue el primero de 25 vuelos a Malvinas entre el 2 y el 30 de abril. “Lo nuestro se intensificó cuando los ingleses declararon la zona de exclusión marítima, no podía haber ningún buque a menos de 200 millas de Malvinas, si no lo hundían, y tenían dos submarinos nucleares. Estábamos las 24 horas arriba del avión. El trabajo era traer carga desde muchos puntos del país y llevarla a Malvinas. Y luego, llevar la carga que estaba en los buques”.

Al principio, cada avión tenía una tripulación fija. Con el devenir del conflicto bélico a partir del 1 de mayo y mucho más al desembarcar los ingleses, se usaban las que estaban disponibles en el momento. El 6 de mayo, Cerruti integró la tripulación del Hércules-C 130 TC-65, que fue el primer avión que rompió el bloqueo británico volando al ras del mar para evitar ser detectado. Para tomar dimensión de lo épico de esos vuelos de la Fuerza Aérea, basta decir que volaban entre 60 y 70 pies (unos 20 metros) sobre el nivel del mar. Los manuales de vuelo táctico de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos indican que la altitud más baja para operar de día es de 500 pies, y de noche, 1000.

El 1 de junio, el T-63 fue derribado por una patrulla británica mientras cumplía una misión de “marcación de blancos navales”, algo para lo que no había sido diseñado, explica Cerruti. Fue el único Hércules que se perdió durante la guerra. Murieron con él el Capitán Rubén H. Martel, el Capitán Carlos E. Krause, el Vicecomodoro Hugo C. Meisner, el Cabo Principal Miguel A. Cardone, el Cabo Principal Carlos D. Cantezano, el Suboficial Principal Julio J. Lastra y el Suboficial Ayudante Manuel A. Albelos De 61 intentos de abastecer a las tropas desde el continente, el Escuadrón pudo aterrizar en 31 oportunidades. Eso marca las dificultades operativas. En el informe Rattenbach sobre la guerra de Malvinas, que fue muy crítico con la conducción militar, se resalta el trabajo de la Fuerza Aérea Sur (FAS): “Pese al bloqueo británico, mantuvo abierta la comunicación con Puerto Argentino hasta el último día del conflicto. Cumplimentó arriesgados vuelos de sus aviones C-130 para abastecer a la Guarnición Militar Malvinas”. El almirante británico John Forster Woodward, comandante de la Task Force, reconoce en el libro No picnic de Julian Thompson que los C-130 eran el principal blanco para ellos.

Pero lo más interesante e inesperado sucedió después. Las aeronaves que podían hacer reconocimiento lejano y tenían capacidad de ataque eran los P-2 Neptune de la Armada. Pero el 9 de mayo fueron puestos fuera de servicio y no volaron más en la guerra. El tránsito de la flota inglesa ya no tenía riesgo de ser interferido. Creían tener toda la libertad para moverse por el Atlántico Sur. Pero no.

Los seis tripulantes fueron condecorados recién en 2017Los seis tripulantes fueron condecorados recién en 2017

Los “Locos de la guerra

Para reemplazar la capacidad de los Neptune, se decidió que los C-130 los suplantaran en la tarea de interdicción de la flota. La aeronave TC-68 -la primera en aterrizar en Malvinas el 2 de abril- fue preparada para esa labor en la Fábrica Militar de Aviones de Córdoba.

“Una vez nuestro jefe nos dijo que éramos los ‘locos de la guerra’. Nos identificábamos como Los Tigres, usábamos bufandas rojas tejidas por la esposa de Vianna con lana inglesa que él había comprado en Puerto Argentino, siempre pedíamos hacer algo más…”, cuenta Cerruti. Se ofrecieron como voluntarios para una misión que, para muchos, era imposible. Y el 24 de mayo volaron a Córdoba.

Allí, el TC-68 había acondicionado: se instalaron cuatro tanques de combustible en la bodega para que tuviera 19 horas de autonomía; donde estaban los tanques bajo las alas pusieron dos portabombas múltiples que podían transportar hasta seis bombas de 250 kg cada una. Al tablero del piloto le colocaron una mira de tiro que se usaba en los Pucará y un botón para lanzar las bombas. Y sobre el lugar del copiloto, el control del sistema de armas. “A nadie se le había ocurrido algo así… Salimos a practicar con bombas de ejercicio, no reales. La primera vez tiramos más o menos. No era nada del otro mundo: ir con el avión bajo y que las bombas golpearan un barco. Los ingenieros volvieron a estudiar el avión. Salimos por segunda vez. La anécdota es que se escapó una bomba y le pegamos a una torre de alta tensión, dejamos a La Calera sin luz. Así que dijimos, ‘mejor lo dejamos acá, porque los cordobeses nos van a meter presos’. Y volvimos a Buenos Aires. Una vez hablé con un inglés amigo mío, a quien crucé en el Atlántico en la guerra, y me preguntó cuántas veces habíamos practicado. Le dije que dos, y me respondió ‘qué suerte que no practicaron más’”, sonríe Cerruti.

Un Hércules C-130 sobre Malvinas durante la guerraUn Hércules C-130 sobre Malvinas durante la guerra

Los objetivos ideales eran el Queen Elizabeth II, que navegaba con cinco mil efectivos a bordo para reunirse con la flota. La lógica indicaba que lo haría protegido con fragatas. El segundo, más adelante, fue atacar Grytviken, en las Georgias, donde creían que estaban reparando al portaaviones Invincible, averiado el 30 de mayo por un operativo conjunto de dos Super Etendard de la Armada y cuatro A-4C Skyhawk de la Fuerza Aérea. Finalmente, esas órdenes no llegaron. Los C-130 modificados cumplieron siete misiones desde el 28 de mayo, y siempre desde la Base Aérea El Palomar.

“Nosotros teníamos que hacer interdicción, en este caso lejana. No es un vuelo de un cazabombardero. La intención era molestarlos para que no pudieran abastecer a la tropa. Para que te des una idea, había unos 50 barcos de guerra y 70 de logística que iban y venían con comida, combustible, municiones… Nosotros íbamos en completo silencio, si teníamos un problema nadie sabía dónde estábamos. Una vez nos trajeron unos equipos del tipo que usan los buzos, para el agua. Seis o diez horas con eso puesto era para morirse. Preguntamos ‘che, que lindo esto, ¿cuánto podríamos sobrevivir en el agua?’ ‘40 minutos’. Nunca los usamos…”, explica Cerruti.

El 28, como dice el aviador, “no pasó nada”. Pero al día siguiente tuvieron acción. “Fue un día muy importante. Pero lo más importante es algo que todavía no está escrito”, sostiene el Comodoro, agregando suspenso a su relato.

Córdoba, 24 mayo 1982. Los ingenieros adaptaron al Hércules C-130 para convertirlo en un bombarderoCórdoba, 24 mayo 1982. Los ingenieros adaptaron al Hércules C-130 para convertirlo en un bombardero

Por primera vez en la historia

El 29 de mayo a las 11.34, luego de cuatro horas de vuelo, detectaron dos ecos en el radar. A las 12.07, al norte de las islas Georgias contactaron a un buque llamado British Wye, requisado a la British Petroleum y registrado como petrolero de abastecimiento de la flota inglesa, que había zarpado de Plymouth el 22 de mayo a las órdenes del capitán Rundle. La orden fue atacarlo.

A las 12.14 lanzaron las bombas, que para sorpresa de todos, se desprendieron en su totalidad. “En tierra habían configurado los portabombas para que salieran todas, porque pensaban que no tendríamos una segunda oportunidad de atacar… Nosotros no lo sabíamos”. Cuando regresaron, pidieron que la configuración fuera modificada, para decidir el rumbo de las acciones por ellos mismos.

A las 13.40 iniciaron el regreso hacia El Palomar. Fue la primera vez, en el mundo, que un Hércules C-130 atacaba a un blanco enemigo en una guerra. La tripulación no pudo ver los efectos del bombardeo, pero luego del conflicto, se supo que cuatro de las bombas cayeron al mar y no detonaron; dos tuvieron el mismo destino pero explotaron; una impactó la cubierta sin estallar pero produjo daños. El objetivo estaba cumplido.

El buque logístico Fort Grange fue uno de los blancos de la tripulación del TC-68, pero por las malas condiciones meteorológicas no se concretó el ataqueEl buque logístico Fort Grange fue uno de los blancos de la tripulación del TC-68, pero por las malas condiciones meteorológicas no se concretó el ataque

El 31 de mayo, en el mismo sector, detectaron a otro buque. Pero por la densa niebla que había no pudieron constatar si era enemigo o no. Volaron a 15 metros sobre las olas para chequearlo, pero a una milla de distancia, ante el peligro de chocar contra él, se desviaron. Luego de la guerra supieron que se trataba del RFA Fort Grange, que se dirigía a reunirse con la Task Force en funciones de abastecimiento. Estaba equipado con cuatro ametralladoras de 7,62 milímetros. El 9 de junio ingresó al Estrecho de San Carlos. En 1986 fue visitado por Margaret Thatcher. Según el relato del teniente John Osmond, ingeniero de mantenimiento del los tres helicópteros Sea King que llevaba a bordo el Fort Grange, “en la cubierta de vuelo vi lo que hoy se que era el TC-68 que pasó a la izquierda de nuestro camino lo suficientemente cerca como para divisar la identificación de color amarillo y la escarapela azul y blanca…”.

A pesar de que el Fort Grange no fue bombardeado, las dos acciones del escuadrón hicieron cambiar la estrategia británica con respecto a los buques logísticos. “De esto me enteré hace seis meses. Para ellos fue una sorpresa incomprensible que un Hércules tuviera bombas, y que se las tirara a una distancia de ocho horas del continente. Si le hubiéramos pegado bien, habría sido catastrófico”, asegura. Hubo siete cambios que se vieron obligados a realizar.

El superpetrolero Hércules. La acción del ataque al buque, que según el comandante de la Fuerza Aérea Sur llevaba pertrechos de guerra, motivó una disputa legal que hizo que el hecho se mantuviera como "secreto militar" por dos décadas

El superpetrolero Hércules. La acción del ataque al buque, que según el comandante de la Fuerza Aérea Sur llevaba pertrechos de guerra, motivó una disputa legal que hizo que el hecho se mantuviera como «secreto militar» por dos décadas

Debieron alejar el lugar de reparación de los buques averiados: “El ataque al British Wye obligó al traslado más al norte del área de remolque, reparación y logística en un lugar a sólo 1.100 millas al suroeste de Ascensión casi lateral Río de Janeiro. Ahí se podía trabajar sin riesgo y hacer las reparaciones sin la amenaza enemiga”. También obligaron a la totalidad de los buques logísticos a corregir sus rumbos hacia el este: “El RFA Fort Grange cumplía esa orden y se encontró con la sorpresa de ser sobrevolado por el Hércules. Se demostró que la Fuerza Aérea tenía aviones con un radio de acción suficiente para alcanzar a los buques británicos”. En tercer lugar, debieron dispersar los buques que navegaban hacia el sur: “Ellos pensaban que en medio del Atlántico nadie los iba a atacar. Y de repente vieron que sí y no tenían defensa. Nadie los cuidaba y el almirante Woodward no quería distraer buques para eso. ¿Por qué? Porque la Fuerza Aérea los estaba cagando a palos en Malvinas. No podían distraer una fragata…”. También suspendieron los envíos de buques logísticos hacia el sur: “Ningún barco llegó al sur sin provisiones de algún tipo que se necesitaban con urgencia, necesarias para mantener a los barcos, aviones y hombres en acción porque la pérdida de cualquiera de los petroleros o barcos de provisiones habría tenido un impacto negativo en la campaña”. El ataque al British Wye fue analizado por el Comité de Guerra en Londres, y motivó una carta al ministro de Defensa David Omand. Palabras más o menos, le dicen que no haga ninguna protesta, porque ellos hubieran hecho lo mismo “dentro o fuera de la zona de exclusión” y sonaría “hipócrita”. Ordenaron desplazar la ruta del Queen Elizabeth II cerca de la costa de África, y señalaron: “No contentos con enviar suministros y reabastecer de combustible los ataques aéreos, el Grupo 1 hizo el único intento de cortar las líneas de suministro y atacó al British Wye”. Y por último, destinaron al destructor HMS Antrim -averiado por la Fuerza Aérea en el estrecho de San Carlos- para defender el área de las islas Georgias.

Al día siguiente, 1 de junio, tuvieron un encuentro que podría haber significado el fin de sus vidas. Luego de detectar un eco, en medio de condiciones meteorológicas extremas, se aproximaron a lo que, interpretaron, era una fragata. Y además, visualizaron, un helicóptero despegó desde el buque. “Cambiaron el rumbo, supuestamente nos habían detectado. Pero era una madrugada con una una tormenta espantosa, con olas de diez metros. El avión era una coctelera. Y nos pegamos el raje. Siempre quedó la duda de por qué no nos atacaron. Ellos tenían armas automáticas para hacerlo. Y no lo hicieron porque en esa tormenta, los giróscopos (que estabilizan el vuelo de los misiles y el apuntamiento de los cañones) los tienen trabados. A nosotros, esa vez, nos salvó el mal tiempo”, admite el aviador. “Después de ese incidente no encontramos más buques, los habían enviado lejos”, cuenta Cerruti.

Diario de Guerra de la FAS sobre el ataque al Hercules catalogado como "Secreto"

Diario de Guerra de la FAS sobre el ataque al Hercules catalogado como «Secreto»

Información clasificada

Pero hubo una última acción del C-130: la que motivó a declarar como “secreto de guerra” su participación.

El 7 de junio a las 12.45, un Boeing 707 de exploración y reconocimiento lejano de la Fuerza Aérea detectó un enorme buque desplazándose hacia el sur, con rumbo directo a la Flota Británica. A las 19.10, la Armada indica que “no son propios, ni pesqueros”. Se planeó, entonces, una operación entre tres escuadrones distintos de la Fuerza Aérea, con el Boeing 707, los Canberra Mk.62 y el Hércules C-130.

A las 6 de la mañana del 8 de junio, el Hércules despegó desde El Palomar. A las 8.26 detectaron en el radar a un buque petrolero de grandes dimensiones. A las 8.45, lo vieron. Cinco minutos después el brigadier Ernesto Crespo, comandante de la FAS (Fuerza Aérea Sur), les pidió que se comunicaran con el buque. Lo hicieron varias veces: “debe dirigirse de inmediato a un puerto del continente, caso contrario será atacado”. Desde la nave no hubo respuesta. “Al contrario, aceleraron”, asegura Cerruti.

Diario del Comodoro Roberto Cerruti sobre el ataque al superpetroleroDiario del Comodoro Roberto Cerruti sobre el ataque al superpetrolero

A las 9.10 pudieron ver con claridad el nombre del barco… Hércules. El humor negro de la guerra: dos enemigos tocayos. “Te aseguro que en la cabina no lo podíamos creer. Era como encontrarte con alguien con tu nombre en el medio del desierto…”, recuerda Cerruti. También advirtieron el tamaño del navío: 220 mil toneladas de desplazamiento. 322 metros de eslora, 70 de manga y 18 de calado. Treinta y cinco minutos después llegó la orden de atacarlo. El Hércules criollo y los cuatro Canberra (con el apelativo de Negro 1) comenzaron su misión.

A las 9.55, el Hércules lanzó seis bombas sobre el petrolero. Algunas golpearon en el agua y otras cerca de la proa. A las 10.10 se produjo el segundo ataque. Faltaban los Canberra. Dos de ellos regresaron al continente por falta de combustible.

Y aquí, exactamente en este punto, comenzaron los equívocos, un insólito drama de enredos mientras en el cielo y el agua muchos hombres se jugaban la vida.. A las 13.29, desde Puerto Belgrano le indicaron al Comando Aéreo Estratégico (CAE) que el Hércules era un buque de bandera liberiana y se dirigía a Alaska por el Cabo de Hornos. El CAE se lo comunicó a la Fuerza Aérea Sur. Ya era demasiado tarde.

Plan de Vuelo del ataque al Hércules

Plan de Vuelo del ataque al Hércules

Un minuto después, el Canberra lanzó una bomba de 1.000 libras, unos 400 kilogramos, contra el súper petrolero. “Le acertó. La bomba quedó en un parante del tanque de petróleo número dos. No explotó, pero no la podían sacar. En ese momento el buque dio la vuelta para poner rumbo a Brasil. Y en ese mismo momento, en un minuto y medio, pasó de todo…” cuenta el comodoro Cerruti.

A las 13.35, luego que habían sucedido los tres bombardeos, la Fuerza Aérea Sur ordenó suspender el ataque: le indicó al Canberra que regresara a Comodoro Rivadavia y al Hércules que hiciera lo mismo pero a Palomar, porque había indicios que patrullas áreas de combate (PAC) británicas se dirigían al lugar. Cinco minutos después, desde el Hércules, detectaron lo que hoy cree Cerruti eran dos Harrier ingleses. “Como a nosotros la autonomía de vuelo nos sobraba, nos fuimos para el lado de África, volamos una hora y pico bien bajo, pensando que nos iban a cortar el camino al continente. Después nos fuimos al norte y desde ahí volvimos”, recuerda el veterano aviador. Cuando a las 17.20 arribaron a El Palomar, habían volado 11 horas y 20 minutos.

El super petrolero Hércules hundiendose en el océano Atlántico el 20 de junio de 1982

El super petrolero Hércules hundiendose en el océano Atlántico el 20 de junio de 1982

A partir de ese momento se desató un conflicto internacional que fue acallado durante tres décadas. A las 20.00, el Comando de la Fuerza Aérea Sur recibió la confirmación de que el petrolero Hércules avisó al Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos que lo habían bombardeado. Averiado, el superpetrolero marchaba a Río de Janeiro.

Al día siguiente, según escribió Cerruti en Boletín de la Dirección de Estudios Históricos en 2016, el Comando Local de Control Operativo de Brasil le comunicó a su par de Argentina que el Hércules había salido sin carga desde Río de Janeiro e iba a Valdez, Alaska. Y que la Administración Marítima de los Estados Unidos le había informado a la embajada Argentina en Washington el movimiento de sus buques y los de bandera liberiana en el Atlántico Sur. El superpetrolero Hércules pertenecía a una empresa norteamericana, United Carriers, que lo había alquilado a Amerada Hess Shipping Corporation. Luego de llevar crudo desde Valdez a las Islas Vírgenes, retornaba a Alaska, con una escala en Río de Janeiro.

El final del superpetrolero. Siempre fue un misterio por qué lo hundieronEl final del superpetrolero. Siempre fue un misterio por qué lo hundieron

No todo parece tan simple y llano. Cerruti piensa que algo más había. El 13 de junio el buque, averiado, llegó a la bahía de Guanabara. Pero lo fondearon lejos de miradas curiosas. Su tripulación, de 28 hombres (26 italianos y dos coreanos), fue enviada a Italia de inmediato y sin tener contacto con nadie. Durante los siguientes días debatieron el desarme de la bomba alojada en la bodega número 2. El 23 de junio llegó un equipo de cinco personas para desactivarla. Una semana después los llevaron en helicóptero al barco. Pero el 11 de julio algo sucedió, la empresa Cardoso & Fonseca, representantes en Brasil de Maritime Overseas Corporation, armadores del petrolero, dijo que necesitaban más tiempo. Y el 13 de julio, Raymond Burke, un abogado de la empresa, contó que el Hércules sería remolcado a 250 millas náuticas de la costa para ser hundido. El 20 de julio llegaron a una zona ubicada a 480 kilómetros al sur de Cabo Frío y a 700 km al este de Florianópolis. Allí, la profundidad del océano es de 2700 metros. Abrieron las válvulas para inundar los tanques y seis horas más tarde, a las 14.15, el gigantesco barco desapareció bajo el mar.

Cerruti plantea sus dudas: “Me llama la atención el hundimiento, porque el buque navegó 2000 kilómetros desde la Patagonia hasta Río de Janeiro sin problemas. Segundo, llevaba equipos electrónicos que valían millones de dólares, y prohibieron sacarlos. Otras compañías quisieron comprarlo, y tampoco… Entonces lo hundieron y le iniciaron acciones legales a la Argentina”. Ese juicio llegó a la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos, que el 23 de enero de 1989 no hizo lugar al reclamo de la empresa Amerada Hess. El argumento fue que “ni los hechos expuestos ni el perjuicio a la propiedad sucedieron en los Estados Unidos”.

El Comodoro VGM (R) Roberto CerrutiEl Comodoro VGM (R) Roberto Cerruti

Pero entonces, ¿por qué hundieron al superpetrolero Hércules?

La respuesta del Comodoro Cerruti es contundente: “Ese buque no necesitaba hacer escala en Río de Janeiro, nunca la había hecho. Y a la ida lo hizo por primera vez. El Brigadier General Ernesto Crespo, comandante del FAS, en una entrevista que le hicieron, dijo que el barco llevaba munición 7,5, repuestos, combustible… es decir, pertrechos de guerra”.

La cuestión quedó catalogada como secreto militar, cuenta Cerruti: “Esa información fue clasificada porque al principio, Argentina y Gran Bretaña negaban el ataque al petrolero”. Recién se comenzó a hablar del tema bien avanzada la primera década de este siglo.

La heroica acción del Escuadrón del TC-68 fue reconocida muy tardíamente. En 2017, el Congreso de la Nación condecoró a la tripulación con la medalla que lucen con orgullo: “Al Valor en Combate”. Sí que la merecen.

Sorpresas que acechan en la campaña Estadounidense

0

Nunca antes se definieron tan temprano las candidaturas para la elección presidencial norteamericana y, sin embargo, nunca antes hubo tanta incertidumbre sobre si efectivamente el presidente Joe Biden y su contrincante, el expresidente Donald Trump llegarán al final de la contienda. El modo en que encaren los desafíos que ambos enfrentan va a afectar decisivamente el carácter de la democracia estadounidense.

El martes 12 Georgia, Mississippi y el estado de Washington permitieron al expresidente Donald Trump alcanzar los 1.215 delegados necesarios, para obtener la nominación presidencial en la Convención Nacional Republicana de julio próximo.

Por su parte, ese mismo día el presidente Joe Biden acumuló 1.968 delegados tras sus triunfos en Georgia, Misisipi, el estado de Washington y las Islas Marianas del Norte, asegurándose a su vez ser nominado para la reelección en la Convención Nacional Demócrata de agosto próximo. Por consiguiente, ya está claro quiénes son los contrincantes para las elecciones presidenciales de noviembre próximo. Sin embargo, varias sorpresas acechan a ambos en el camino que allí conduce y no está claro que ambos lleguen a la pelea de fondo.

El presidente Biden está luchando por superar las dudas sobre su liderazgo dentro de su propio partido y la insatisfacción general de la sociedad sobre la dirección de la nación que lo han dejado por detrás de Donald J. Trump, según una nueva encuesta de The New York Times y Siena College difundida el lunes pasado.

De acuerdo al relevamiento entre votantes registrados, con 48% de apoyo Donald Trump aventaja al presidente Biden, quien obtiene 43%. Sólo uno de cada cuatro votantes cree que el país avanza en la dirección correcta. Por cada uno que cree que las políticas del presidente actual lo han ayudado dos opinan que los han perjudicado. La mayoría de los encuestados piensa que la economía está en mal estado y el 47% de los votantes desaprueba decididamente la gestión de Biden.

El sondeo ofrece varias advertencias sobre los puntos débiles de la coalición demócrata, especialmente sobre la pérdida de apoyo entre las mujeres, los negros y los latinos. En la encuesta aparece repetidamente la diferencia de entusiasmo entre los dos partidos: sólo el 23% de los votantes de las primarias demócratas se declaró motivado por Biden contra el 50% de los republicanos que sigue fervientemente a Trump.

Paradójicamente, tanto Trump como Biden son impopulares entre el público en general. Más allá del apoyo electoral, Trump tiene un índice de simpatía general en la población del 44%, mientras que Biden sólo alcanza el 38%. En tanto, entre el 19% de los votantes que dijeron que desaprobaban a ambos posibles candidatos Biden es rechazado por el 45% y Trump por el 33%.

Aunque, falto de contrincantes, el presidente está ganando indiscutiblemente las primarias, los demócratas están divididos en partes iguales sobre la posibilidad de que Biden, de 81 años, vuelva a liderar el partido y quienes más se oponen son los votantes menores de 45 años.

La encuesta muestra claramente el diferente grado de adhesión al candidato comparando el pensamiento actual de los votantes con el de 2020. Mientras que un 10% de quienes entonces votaron por Biden pretenden sufragar en noviembre por Trump, éste no ha perdido posiciones desde entonces, sino que las ha expandido.

Con su enérgico discurso sobre el Estado de la Unión, pronunciado el pasado jueves 7, el presidente buscó recuperar algo del terreno perdido. En el Congreso, donde se siente a sus anchas, Biden ofreció una robusta imagen. Insistió en que EE.UU. siga ayudando a Ucrania, convocó a subir los impuestos a las empresas y las élites, propuso reducir los costos de la atención médica y mejorar la seguridad fronteriza. El líder demócrata alardeó asimismo de los 46.000 nuevos proyectos que la ley de infraestructuras facilitó, defendió la lucha de su gobierno contra “la agresión y la coerción chinas a la economía” y destacó que desde 2021 el PIB subió y el déficit comercial con el país asiático es el más bajo en una década. No obstante, afirmó, Washington no busca un conflicto con China, sino una competencia leal. Por las dudas, avisó también que EE.UU. está en “una posición fuerte para ganar una contienda contra China o contra cualquier otro”. Biden también se enfrentó a los republicanos por la reforma de la inmigración y prometió restablecer la despenalización del aborto.

Durante su discurso el presidente prometió además enviar una misión militar que construya un puerto temporal en la costa de la Franja de Gaza para hacer llegar la ayuda humanitaria al enclave invadido por Israel. Cabe destacar que momentos antes de la intervención, cientos de activistas propalestinos bloquearon en Washington los accesos al Capitolio exigiendo que las autoridades hagan cumplir un alto el fuego permanente en la Franja de Gaza y tomen mayores medidas para detener los ataques israelíes contra civiles palestinos. Estas manifestaciones que se multiplican por todo el país, los 100.000 votos “no comprometidos” durante las primarias demócratas en Michigan y Minnesota y las crecientes críticas a Israel en los sondeos preocupan seriamente al presidente.

La ruptura con Netanyahu es total. Biden no puede permitirse más acciones de Israel que pongan en peligro su campaña electoral. Sin embargo, la rebeldía del primer ministro israelí se apoya en la voluntad mayoritaria de su pueblo de seguir peleando en busca de una imposible victoria. No obstante, la elite de Washington está atada a un apoyo ciego al Estado sionista que le quita espacio de maniobra, por lo que la guerra en Asia Occidental continuará impactando directamente sobre la campaña electoral norteamericana y debilitando a Biden.

A las limitaciones objetivas se suman las subjetivas. El 8 de febrero pasado el fiscal especial Robert Hur dio a conocer su informe sobre el manejo de documentos clasificados por parte del actual presidente tras abandonar la vicepresidencia de Barack Obama en 2017. En el mismo concluyó que no imputaría a Biden por haber “deliberadamente guardado y divulgado material clasificado”, porque probablemente un jurado lo vería como un “hombre anciano y bienintencionado, pero con mala memoria”. Esta frase confirmó las dudas de la mayoría de los estadounidenses sobre la salud de Biden y su competencia política y debilitó potentemente sus chances electorales.

Aunque aún no han terminado las elecciones primarias, legalmente no hay dudas de que en noviembre se enfrentarán Biden y Trump. Sin embargo, la impopularidad del presidente va en aumento y sus problemas de salud son ostensibles. En algún momento el aparato demócrata y el poder detrás del trono concluirán que su candidatura es riesgosa. Los medios norteamericanos están llenos de especulaciones sobre la mejor salida a este intríngulis.

La más factible, sugerida por el portal demócrata Político, propone que se deje que la campaña para la nominación siga hasta el 4 de junio, cuando terminan las elecciones primarias. Biden sería entonces el vencedor indiscutible y en ese momento podría renunciar a la nominación, liberando a sus delegados para que apoyen a otro candidato. Una serie de encuestas privadas pondría a prueba entonces el apoyo popular a varios candidatos. Hasta la convención, que comienza el 19 de julio, Biden seguiría siendo el Gran Elector y su indicación final ante los delegados reunidos en Chicago sería determinante. Los gobernadores Gavin Newsom, de California, J.B. Pritzker, de Illinois, y Gretchen Whitmer, de Michigan, suenan como los más posibles delfines, pero hasta ese momento aún falta mucho. Nadie menciona a la vicepresidenta Kamala Harris por su torpe desempeño y sus bajísimos índices de aprobación, pero algún lugar se le dará, para no ofender a los afroamericanos.

Finalmente, ¿qué pasaría, si Biden fuera nominado en la convención a finales de agosto, pero luego no pudiera competir en las elecciones de noviembre? Las normas de la convención establecen que, en caso de “fallecimiento, dimisión o incapacidad” del candidato, Jaime Harrison, presidente del partido, “consultará con los líderes demócratas del Congreso y de la Asociación de Gobernadores Demócratas e informará” a los miembros del Comité Nacional Demócrata (DNC, por su nombre en inglés), que elegirían a un nuevo candidato.

Del otro lado del tablero las cosas tampoco andan muy bien. Aunque Donald Trump ha arrasado en las primarias republicanas, eliminado a todos sus contendientes internos y ha unido y movilizado al partido, tiene problemas legales y financieros que obstaculizan su campaña.

El expresidente se enfrenta a cuatro juicios penales que podrían complicar su candidatura. Ha sido acusado de malversar archivos gubernamentales clasificados, falsificar documentos comerciales para ocultar un pago de dinero por silencio y conspirar para anular los resultados de las elecciones de 2020 en el estado de Georgia. También enfrenta una acusación por interferir en la votación de 2020. Se ha declarado inocente en los cuatro casos, pero los procesos continúan. Si bien la Constitución le permite aspirar a la presidencia aun si fuera condenado y la inmensa mayoría de los republicanos está convencida de que se trata de una persecución política, un veredicto de culpabilidad haría temblar todo el sistema constitucional y político y la imagen de EE.UU. en el mundo.

Las normas del Partido Republicano no incluyen mecanismos “para sacarlo de la papeleta”, si es condenado una vez ungido candidato. De todos modos, es poco probable que los tribunales expidan sentencias antes de noviembre y, si lo hacen, el reo puede apelar. En principio, entonces, los problemas legales no deberían impedir a Trump llegar a la presidencia. Sí, en cambio, los financieros o una combinación entre ambos.

Los datos de la financiación de campañas publicados a finales de enero de 2024 revelaron que Save America, el comité líder de acción política (PAC, por su nombre en inglés) fundado y controlado por el expresidente Donald Trump, gastó en 2023 más de 50 millones de dólares en honorarios legales derivados de los múltiples casos penales y civiles del expresidente. Otras organizaciones alineadas con Trump pagaron 10 millones de dólares más en honorarios legales adicionales.

Por regla general, las contribuciones a la campaña sólo pueden utilizarse para gastos electorales. No son para el uso personal de un candidato o de un titular de un cargo federal. Sin embargo, la Corte Federal Electoral (FEC, por su nombre en inglés) ha permitido repetidamente que los fondos electorales paguen gastos legales relacionados con una campaña o una acción del titular del cargo. Muchos de los casos legales de Trump, y por tanto sus gastos, están relacionados con actividades de campaña. Otros se relacionan con su papel como titular o ex titular de un cargo. No así la demandas interpuesta por E. Jean Carroll por abuso sexual y difamación. También probablemente personal es el caso civil en Nueva York alegando fraude empresarial, en el que ha sido condenado a pagar más de 350 millones de dólares en multas.

Parece, además, que Save America también ha estado pagando honorarios legales en esos casos. Save America es el PAC líder de Trump, creado por el PAC Make America Great Again (MAGA). Aunque Save America está controlado por Trump, técnicamente es una entidad independiente y la FEC lo considera un “tercer actor”, por lo que puede pagar sus gastos legales personales. La normativa no es clara y permite interpretaciones contradictorias que pueden dar lugar a decisiones arbitrarias.

A esta altura de la campaña el dinero de los comités de acción política parece haberse agotado. Aunque muchos fervorosos activistas están dispuestos a recaudar fondos para la campaña, no quieren con ellos costear los procesos judiciales del candidato. La campaña presidencial de Donald Trump enfrenta un serio desafío financiero.

Por esta razón el expresidente confirmó el lunes pasado a CNBC que recientemente se había reunido con Elon Musk, pero que no sabía si el multimillonario lo respaldaría en las elecciones, ya que ambos difieren sobre la importancia de la movilidad eléctrica. A la entrevista Musk respondió en su red social X que “no voy a donar dinero a ninguno de los candidatos a la presidencia de EE.UU.” La negativa de Musk dio un serio golpe a la campaña de Trump, ya que ambos ocupan el mismo espacio político, pero el dueño de X tiene mucho más dinero que el neoyorquino y aspira a ser el líder absoluto.

Trump sólo puede escapar de las garras de Musk, si encuentra un candidato a vicepresidente que aporte un buen financiamiento, pero no lo condicione. En el horizonte asoma una pléyade de jóvenes dirigentes mujeres y varones del Partido Republicano, el empresario excandidato Vivek Ramaswamy y el presentador Tucker Carlson. De todos estos postulantes Ramaswamy es el mejor posicionado: viene de afuera de la política, puede recaudar fondos para la campaña, da muestra de apertura racial, es arriesgado como el presidenciable, pero no tiene poder político propio.

Trump está en una buena posición electoral y en una mala situación estratégica: si no consigue rápidamente fondos y los procesos judiciales siguen consumiendo sus reservas, tendrá que conseguir donantes generosos. La mayoría de los grandes oligarcas no tiene interés en involucrarse con él. Sólo Musk tendría eventualmente interés, pero su precio sería altísimo. El sudafricano-canadiense-norteamericano no puede ser candidato, porque no nació en EE.UU., pero podría llenarle el gobierno de personal adicto e imponerle duras condiciones políticas. El líder republicano sólo puede romper el cerco financiero que lo estrangula movilizando a las bases republicanas y convenciéndolas de que sus costos legales y los de la campaña son una y la misma cosa. Para lograrlo, tiene que convertir la lucha electoral en una gran causa nacional. Esto no excluye la eventualidad de que el “Estado profundo” arbitre una interpretación casuística de las leyes, para proscribir y/o encarcelar al republicano.

Estados Unidos se aproxima raudamente a un terremoto: el muy probable relevo de Biden como candidato demócrata y la alta probabilidad de que a Trump le impidan llevar la campaña electoral equivalen a dos golpes de estado en uno. El estado de guerra permanente en el exterior coincidiría entonces con el estado de emergencia permanente en el interior.

Por Eduardo J. Vior
analista internacional