Malvinas, Atlántico Sur y Antártida Argentina: «Sin desarrollo no hay soberanía posible»

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La Argentina que conocemos hoy es el resultado de una construcción de soberanía territorial desde 1810 hasta el presente. De hecho, 9 de nuestras 23 provincias fueron consolidadas recién durante el segundo siglo de nuestra existencia nacional. Y hace tan sólo unos pocos años pudimos finalmente demarcar el límite de nuestra soberanía en los espacios marítimos y la plataforma continental.

Cuando se sancionó la provincialización de Tierra del Fuego se incluyó, sabiamente, no sólo a las Islas del Atlántico Sur sino al Sector Antártico Argentino, reforzando así nuestra presencia y reclamación sobre la Pampa Blanca.

Más allá de llevar adelante las acciones tendientes a la recuperación de nuestras Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, tal como manda nuestra Constitución Nacional, es imprescindible que la Argentina formule y mantenga una estrategia integral de desarrollo de sus territorios patagónicos y fueguinos en su proyección hacia la Antártida, tomando en cuenta que Argentina es un país bicontinental por tradición histórica, pero también debe serlo por conciencia estratégica.

Es necesario poder pensar la Cuestión Malvinas y sus implicancias más allá de las ideologías y coyunturas.

Este 2 de abril hacemos memoria y rendimos honor a nuestros soldados caídos y ponemos en valor la entrega de nuestros veteranos de guerra. Sin embargo, estamos convencidos que estos sentidos y merecidos homenajes no alcanzan y que la única manera de estar a la altura de la entrega de nuestros compatriotas que pusieron el cuerpo en el campo de batalla es construyendo soberanía efectiva en el Atlántico Sur y el territorio antártico, a partir de un sólido proceso de desarrollo económico y productivo.

El Reino Unido persiste y profundiza su ocupación usando la fuerza, militarizando el archipiélago y violando lo establecido por las Naciones Unidas. Nosotros, en cambio, hemos construido amplios respaldos a nuestro reclamo de soberanía en la comunidad internacional, a la vez que hemos potenciado la presencia austral y proyección antártica a partir del desarrollo científico y económico, siendo el poblamiento de la Isla Grande de Tierra del Fuego un factor decisivo para estos espacios vitales de la Argentina.

Estamos en un momento bisagra. A la par que se acelera la “carrera” entre las potencias globales en torno a la Antártida y sus recursos naturales, nuestro país sigue sin poder consolidar una política robusta, coherente y sostenida en el tiempo para el sistema geoestratégico que conforman Malvinas, Tierra del Fuego, el Atlántico Sur y la península antártica.

El 22 de febrero se cumplieron 120 años de presencia argentina ininterrumpida en la Antártida. Es apremiante que la dirigencia política, diplomática, militar, científica y empresaria dimensione y asuma plenamente el desafío de construir un país bicontinental.

No estamos hablando solamente de un ejercicio de soberanía territorial sino de crecimiento económico, generación de empleo y protagonismo internacional en la discusión antártica.

La Isla Grande de Tierra del Fuego es fundamental en este proceso. Tenemos condiciones naturales y capacidades instaladas que nos posicionan como jugadores claves en estas disputas. Es necesario desatar los nudos locales, nacionales e internacionales que impiden liberar todo el potencial latente de nuestra provincia austral y avanzar en un proceso de desarrollo integral. En términos económicos, la necesaria ampliación de la matriz productiva del subrégimen de promoción industrial de Tierra del Fuego debe tener como prioridad la proyección hacia la Pampa Azul y la Pampa Blanca.

Alimentos, pesca, energía convencional y renovable, turismo, procesamiento de residuos antárticos, desarrollo satelital, servicios navales deben complementar la producción de bienes industriales. Esto solo será posible si es acompañado por inversión pública y privada en materia de infraestructura: la construcción de un puerto en la zona norte de la provincia, la integración del polo logístico antártico de Ushuaia con el potencial de Río Grande, conexión soberana de la Isla Grande con Santa Cruz, desarrollo de la costa sobre el Canal de Beagle, entre otras obras estratégicas necesarias. Sin desarrollo no hay soberanía posible.

La Argentina no puede resignar ni lo que otros países le han arrebatado ni lo que hoy posee pero puede ponerse en riesgo si no hay una estrategia sólida. Por eso, al conmemorarse un nuevo aniversario de la gesta de Malvinas, rendimos honor y gloria a nuestros héroes, pero sobre todo, asumimos la causa por la que ellos lucharon: ejercer soberanía efectiva y real en el Atlántico Sur y la Antártida.

Martín Pérez

El autor es intendente de Río Grande, Isla Grande de Tierra del Fuego.

Los cargueros gigantes voltean puentes: cae uno en Baltimore, EEUU. El argentino de Zárate-Brazo Largo se la banca, por ahora

Esta nota va con una humilde sugerencia para el embajador Marc Stanley. Téngame paciencia, don Marc, que ya llego.

Poco antes de la una y media de la madrugada, el MV Dali, una conteinera bastante cargada, salía despacio del puerto de Baltimore, al que terminó discapacitando durante semanas o meses. La electricidad a bordo falló y el buque, de 300 metros de eslora, se quedó sin luces, máquinas ni comandos, emitiendo «May Day», alertas de catástrofe. Unos segundos más tarde las luces volvieron a encenderse, pero el barco, saliéndose ya del canal de navegación dragado, empezó a virar hacia estribor, derecho hacia uno de los pilones maestros del puente Francis Scott Key, una mole de acero y hormigón que cruza el río Patapsco.

La chimenea derecha emitió un nubarrón, señal de que alguien había logrado prender nuevamente al menos una de las dos máquinas diésel, en cuyos cilindros cabe un señor parado. Tratando de hacerla actuar de freno lateral y así cambiar la orientación de la proa, la tripulación arrojó a mano el ancla de estribor, cosa que se hace sin electricidad. Sólo lograron arrastrarla por el fondo barroso.

Pero al toque, las luces del Dali se apagaron por segunda y última vez. El barco, que logró bajar su velocidad a 6 nudos, ya encallándose en el fondo del estuario. Con el último resto de inercia, logró pegarle de proa a un soporte del puente. Entre 3000 y 4000 toneladas de acero y concreto se le cayeron sobre la proa, mientras todo el tramo central del Francis Scott Key se derrumbaba en cascada. Lo hizo en segundos.

Sitio de arranque del larguísimo viaducto que lleva hacia el puente sobre la bahía de Tampa, Florida, otro derribado por un barco, en este caso mucho más chico y con 35 víctimas fatales. El tramo del canal de navegación tiene un tablero más alto.

El accidente algo parecido del imenso puente Sunshine Skyway de la bahía de Tampa, en Florida, en 1980, muestra que incluso un barco de apenas 21.000 toneladas puede voltear una estructura comercialmente estratégica, matar gente a lo pavote (36 personas cayeron 55 metros en sus autos y en un ómnibus Greyhound a la bahía, 35 murieron). Se demostró que un simple topetazo de proa de un barco minúsculo logra obturar por meses cinco grandes bases militares, como las de Tampa, tras un arrecife impasable de concreto y fierros sumergidos.

El Summit Venture que destruyó el vano para buques del carril hacia el sur de aquel puente es un enano setentista, con sus 21.000 escuetas toneladas. Nada, frente a las casi 117.000 toneladas de «peso muerto» del Dalia. El peso muerto incluye el del barco, su carga, el balasto que añade peso a la sentina para que la montaña de containers sobre cubierta no den vuelta la nave, y el combustible. Según la fórmula de masa por velocidad al cuadrado sobre dos, esa cantidad de cosas físicas es la fuente de la terrible energía cinética de todo carguero, incluso navegando despacito y con cautela, incluso encallando. A su vez, el Dalia es peso mosca frente a las super-conteineras de hoy, que exceden las 300.000 toneladas con indiferencia.

Carriles hacia el norte y sur del puente sobre la bahía de Tampa, en Florida, cuyo vano de navegación fue destruido en 1980 por el impacto de un mercante chico, de apenas 21.000 toneladas. La estructura de reconstrucción no es un «truss» rígido de vigas entretejidas en triángulo. Copia la ingeniería más minimalista y elástica del Zárate-Brazo Largo, pero no alcanza a verse en esta toma. La construcción aérea del viaducto se interrumpe en una isla artificial y se transforma en túnel subfluvial profundo, para dejar un canal dragado de paso libre a la navegación civil y militar, y reaparece como viaducto en otra isla artificial.

Demasiados grandes para el mundo real.

Y así les va.

Desde los 60 hasta 2015, buques de todo tonelaje tiraron abajo 35 puentes en el mundo y mataron a 350 personas, sin contar la cascada de daños económicos ulteriores. Significativamente, los accidentes se hace mayores y peores a partir de los ’80, cuando el gigantismo se apropia del comercio naviero internacional, y engendra titanes sin mayor capacidad de maniobra, dominados por la fuerza llamada «inercia» (en mi barrio, tratá de pararlo o desviarlo, y después contame).

Para el caso, el Summit Venture cabe en un campo de fútbol del nuestro. El En May, el Panamax que se clavó de proa en enero de este año contra el puente Mitre del complejo Zárate-Brazo Largo, tiene de eslora lo que mide de altura la Alvear Tower de Puerto Madero. El Dali, que acaba de cargarse el puente Francis Scott Key, mide lo que la Torre Eiffel, y es más o menos así de maniobrable. Sin embargo, todo eso es chiquitaje. Una conteinera Post-Panamax de hoy tiene más o menos las medidas del Empire State en Nueva York, y cargada, pesa lo mismo que tres portaaviones nucleares de la clase Ford.

Pero los portaaviones son maniobrables como patinetas: si el enemigo no colabora, deben poder esquivar torpedos y misiles antibuque. Tan ágiles son, que un giro cerrado y súbito derrapan sobre el agua y si no se sujetan bien, caen marineros al mar desde la cubierta.

Frenar un Post-Panamax menor que sale de puerto a unos tímidos 8 nudos, es otra historia. En cristiano,14,4 kilómetros por hora, la velocidad de un ciclista paseando. Para ello se necesitan tres o cuatro kilómetros con las hélices en reversa y rezando que por Dios se haga a un lado ese súbito y estúpido puente, o témpano, o lo que sea. Si el timón no responde, queda el recurso de poner una hélice en reversa y clavar la otra para cambiar la trayectoria. Pero las hélices son de bronce, carísimas, se hacen pomada con la cavitación (en cristiano, burbujeo), y no es imposible que la naviera haya hecho diseñar tan tremendo barco con una sola. Contador mata ingeniero.

Es el caso del Dali.

La de los supercargueros, sean tanqueros, conteineras, mineraleros o graneleros, es ingeniería destripada de todo salvo de masa, diseñada para el accidente, y que los terceros damnificados envejezcan haciéndole juicio a las aseguradoras, que para eso están. Tienen puentes de mando a popa, donde la visibilidad directa al frente es la peor posible: el mar se insinúa como a 360 metros de distancia, tapado por una cubierta extensa como la pampa, si es granelero, mineralero o tanquero. Las timoneras, que en algún lado se ponen, están casi sepultadas entre cajas de metal, si es conteinera. Son naves con radares baratitos que se quedan ciegos con una buena lluvia, como el del Summit Venture, y de yapa, muy automatizadas, es decir carentes de suficiente tripulación con el suficiente entrenamiento.

Significativamente, de los 35 puentes caídos a golpes navales, 18 eran estadounidenses y carentes de defensas anticolisión, o de las suficientes en cantidad, variedad y tamaño. Bueno, ahora son 19.

Ya llego a lo suyo, don Marc, no se me impaciente.

Es ver el video y pensar en nuestro complejo de puentes Zárate-Brazo largo, que este año se bancó el impacto de un granelero y aguantó en un pilar maestro del Mitre, el primero desde la orilla bonaerense. Pero sólo se bancó el golpe porque sus pilares están mejor defendidos de impactos, y porque el granelero que lo chocó, el En May, iba vacío. La historia podría haber sido peor si este Panamax de 223 metros perdía el control del timón en el viaje de regreso, cargado y con corriente de cola, que te quita maniobra y te cruza sobre la línea de avance.

Salvatore Mercogliano, historiador marítimo de la Universidad Campbell en Carolina del Norte y YouTuber, hoy vive analizando y volviendo a analizar este accidente de Baltimore. Me quedo con una de sus opiniones: dada las desganadas y dispersas defensas contra impacto de los pilares maestros del puente de Baltimore, y la multiplicación de tránsitos y tonelajes, este accidente hace 53 años que está por ocurrir, tenía que ocurrir, no podía no ocurrir, y finalmente, ocurrió.

Por eso, ahora por fin, me dirijo al embajador o Virrey Marc Stanley. Nuestra Administración General de Puertos acaba de firmarle un Memorando de Etendimiento para darle el dragado del Paraná al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos, a sola firma con Su Alteza. Para ello baipaseó toda autorización parlamentaria al ingreso transitorio, y obviamente permanente, a tropas extranjeras en el territorio nacional. El acto es una una espléndida inconstitucionalidad: se caga en la Constitución, en los procedimientos legislativos, echa agua bendita sobre una fuerza de ocupación, nos vuelve un protectorado militar y coloca a un organismo que ranquea bajito en el tótem estatal a dar concesiones territoriales estratégicas, cosa que excede su función.

Función que desde 1995, con la privatización de puertos, Menem volvió residual.

Por todo lo anterior, AgendAR se dirige con toda reverencia a su Gracia, embajador plenipotenciario de apellido y cabeza de termo, a quien queremos tanto como al difunto Spruille Braden (y por lo mismo), para solicitarle con toda humildad criolla lo siguiente. (Aquí, corresponde carraspeo, para aclarar la gola).

Dado que los puentes de Uds. se caen a topetazos de buque y el más estratégico de la Argentina, el Zárate-Brazo largo, se bancó una ostia que te la cuento… ¿Qué tal si Uds. nos contratan a nosotros? Les administramos todos los puertos que quieran en ambas costas de los EEUU, y obviamente, sus puentes. Incluso les podríamos regentear todo el Mississipi y de yapa los Grandes Lagos, visto que los super-cargueros son más peligrosos en aguas interiores. ¿Qué les podemos cobrar por la gauchada?

Bueno, piénselo. Ahora sigo con mi artículo. Ojalá guste a Vuestra Merced. Tal vez no.

DE BALTIMORE AL PARANÁ DE LAS PALMAS

Ahora, el noveno puerto más activo de EE.UU está cerrado a la navegación. Seis obreros guatemaltecos y mexicanos de mantenimiento desaparecieron en el río porque nadie les avisó de la catástrofe, aunque la policía, alertada por el «May Day» del Dali, había cerrado los peajes de acceso. Dos cuerpos fueron recuperados. La operación de búsqueda se dio por terminada apenas 18 horas tras el colapso, porque el tiempo iba empeorando. Y el agua muy fría y una chaparrón de cuatro mil toneladas de fierro y concreto en la cabeza no dan muchas chances de sobrevivir.

El Presidente Joe Biden ha calificado el desastre de «terrible accidente». Sí, ponele.

Biden debió decir «evitable y terrible accidente». Los pilares maestros de ese puente cumplían 53 años en que nadie movió un dedo por instalarles buenas defensas antibuque, que las hay de varios tipos. Las más comunes son las islas artificiales de hormigón armado hechas por casetonado, y los «dolphins», que es lo mismo pero más chico, del tamaño de una amarra. Islas y «dolphins» se disponen solas o combinadas en profundidad corriente arriba y corriente abajo de cada pilar maestro, agrupados de modo que no se pueda colar por entre ellos un buque que perdió el timón y carga en oblicua. El sistema existe desde hace un siglo y medio, es construcción BARATA y RÁPIDA.

Estaba todo el mundo ganando plata a lo pavote en Baltimore como para defender ese puente. El puerto le genera a Maryland una facturación de U$ 3300 millones/año en ingresos personales, soporta 15.330 empleos directos y 139.180 indirectos en Maryland y tres estados vecinos, levanta U$ 395 millones/año en otros impuestos y U$ 2600 millones en ganancias. En 2023 Baltimore movió 53 millones de toneladas de cargas valuadas en U$ 8.800 millones. Desde allí operan 50 navieras y cuyos buques recalan en Portland 1800 veces/año… y contando.

Ahora, por no haber protegido bien el puente ahora quedaron 7 barcos grandes atrapados dentro del puerto y decenas que iban a entrar, se redirigen hacia puertos de alternativa. Y es que el canal de Baltimore está cegado de vigas de acero retorcidas como fideos. Despejar eso implicará grúas de las que levantan 1000 toneladas, y centenares de horas de buceo técnico de la Guardia Costera en aguas turbias, con visibilidad cero y fierros cortantes diseminados por doquier. Era un puente muy proletario, usado por laburantes, y todavía puede seguir matando más laburantes.

Sólo en salarios, el puerto empieza a perder U$ 15 millones/día, y en impuestos federales, estatales y municipales, U$ 1,5 adicionales. Hasta que se haya logrado despejar y dragar un canal alternativo al bloqueo, eso sigue. Biden adelantó U$ 60 millones para la tarea, y el gobernador de Maryland, Wes Moore, demócrata y primer negro en ese cargo en 246 años, le contestó públicamente que esa guita era a lo sumo una seña. Chupate esa mandarina, en año de elecciones presidenciales.

EL ZÁRATE-BRAZO LARGO NACIÓ MEJOR

Volviendo a lo nuestro, si Ud. se fija en los pilares maestros de los dos puentes del complejo Zárate-Brazo Largo, están montados sobre unas bases cúbicas enormes. No llegan a ser islas artficiales extensas, porque nadie en sus cabales en los años ’70 se hubiera imaginado el tránsito de 4200 grandes buques por año por el Paraná de las Palmas, y muchos de ellos clase Panamax. Eran tan impensables para el Paraná como el Titanic o el Bismarck, que de todos modos eran más chicos.

La que quedó hecha percha fue la En May. Sólo algunos tanqueros tenían esas dimensiones cuando se diseñó el Zárate-Brazo Largo, y se los llamaba «super» y eran la excepción. Pero sus pedestales se hicieron para que ningún carguero pudiera hacer impacto directo contra un pilar maestro, aunque tuviera una proa muy lanzada, o un bulbo de proa bajo la línea de flotación.

Aquí se ve el accidente grabado desde el barco, en un corto de la recientemente difunta agencia TELAM. La proa del En May enfila en recta contra el pilar de corriente abajo en la orilla bonaerense.

Y eso se hizo porque nuestro doble puente está pensado no sólo para automóviles y camiones, sino para el Ferrocarril Urquiza, cuyas formaciones pesan mucho más que decenas y decenas de camiones. De hecho, los dos puentes del complejo, el Mitre sobre el Paraná de las Palmas, y el Urquiza sobre el Paraná Guazú, fueron los primeros «asimétricos mixtos» del mundo, con cuatro carriles para autos y camiones en el sector carretero norte, y el ferroviario en el sector sur.

De ahí que los tableros de acero de ambos puentes cuelguen de distinto número de cables atirantados, u «obenques»: treinta del lado carretero, 43 del lado ferroviario. Es tanta la belleza del puente que hace falta cruzarlo muchas veces para detectar esa discrepancia. La Argentina que lo hizo todavía se creía en los trenes, y el complejo debía aguantar el paso de 14 formaciones por día. Hoy el país perdió casi 40.000 km. de riel, centenares de estaciones y casi todas sus formaciones. Es obra tardía del Plan Larkin, diseñado por el Teniente General Thomas Larkin, Ejército de los EEUU y el Banco Mundial, en 1962.

Sí, muerto Larkin y casi difunta la red ferroviaria argentina, ese plan sigue aplicándose. Si hoy ves un tren Urquiza cruzando el puente le sacás una foto. En compensación, el tránsito carretero se pensaba para 5000 rodados/día, y hoy son entre 15 y 20.000, según vengan las relaciones con Brasil, porque éste puente y la Ruta Nacional 14 son el fundamente de transporte terrestre del Mercosur. Que funciona más a camión que a riel.

Si se nos cae ese puente, limpiar de fierros y concreto el Paraná de las Palmas y construirle reemplazo sería una tarea de décadas, con mucho buceo técnico a ciegas en aguas oscuras, llenas de fierros cortantes, correntosas y de 25 metros de profundidad. A sumar, uso de grúas flotantes gigantescas para extraer los restos. Es mucho más difícil y barato extirpar el cadáver de un puente en el Paraná de las Palmas que del estuario del Patapsko.

Tal vez el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EEUU nos daría una mano en ello. No creo. Lo que hacen e históricamente han hecho en EEUU es dragar ríos y encerrar sus orillas entre terraplenes, es decir transformarlos un plucros caños de navegación. En el caso del Mississipi, el Cuerpo ha logrado la desaparición del 70% de la superficie de su delta desde 1932, lo que hoy genera inundaciones en a repetición con cada huracán. La de New Orleans en 2005, con 1800 desaparecidos y muertos, por ahora ha sido la peor.

De sedimentología y meteorología, estos muchachos todavía deben algunas materias. Odian las tareas peligrosas, pero se le están volviendo frecuentes a fuerza de medio siglo continuado de ahorro federal en infraestructura vial. Tantas guerras simultáneas en tantos paises cuyo nombre el ciudadano de a pie no logra pronunciar, le terminan saliendo caras incluso a los EEUU.

Si el próximo impacto naviero nos tira el puente Mitre, pasaría un tiempo indeterminable de logística naviera y vial interrumpidas, de pagos a consultoras extranjeras que acudirían como moscas a un cadáver, y de deuda nueva con prestamistas internacionales y otros hematófagos al uso. Eso, según los nuevos usos y costumbres.

Pero sobre todo, quedarían amputadas una de otra las repúblicas de Argentina y Brasil por tierra y por agua. Por tierra, porque se muere la RN14 y los siguientes puntos de cruce hacia Brasil quedan muy a trasmano de la Pampa Ondulada, o «Zona Núcleo» del agro. Habría que derivar los camiones de doble acoplado que hoy abruman la RN14 hacia puentes muy de aguas arriba: el General Belgrano, por el que pasa la RN 16 y que une Resistencia con Chaco. O el San Roque González, que enlaza Posadas, en Misiones, con Encarnación, Paraguay.

Sí, es como ir a de Baires a Córdoba pasando por Trelew.

Un Panamax que baja cargado y con corriente de popa, por definición, tiene poco control. Para compensar, debe generar al menos una corriente relativa de 8 nudos sobre el timón, es decir, exceder en esa cifra la velocidad de la corriente. En términos de velocidad absoluta, eso es ir medio rápido. Si un Panamx sin timón nos derrumba el Mitre, quedaría amputada del mapamundi la llanura Chacopampeana toda, no sólo la Zona Núcleo, o Cinturón Rosafé. Perdemos de un saque a casi todos nuestros compradores de grano, carnes, GNL y minerales, y proveedores de tecnología, que hoy son China y el Sudeste Asiático.

El remedio es mejor que el estado actual de cosas. Habría que derivar entonces los barcos y las chatas empujadas por remolcador por el Paraná Guazú, rama principal del gigantesco delta, que es tan profundo que en general no necesita dragados. En realidad, sería lo lógico incluso hoy. Eso alargaría los fletes, porque el Guazú sale al nacimiento del Plata frente a Puerto Carmelo, Uruguay, 70 kilómetros más al norte que la boca del Paraná de las Palmas. Habría gran gritería de «bean counters» de cerealeras y de armadoras de fletes, todas multinacionales.

Pero más gritarían otros. Hay mucha gente fina y extranjera viviendo del dragado del Paraná de las Palmas. Si se navegara por el Guazú, no habría tenido sentido alguno reformar drásticamente la profundidad del río para adaptarla a la moda de los barcos paquidérmicos. Sería contrafáctico: no habrían existido jamás la empresa Hidrovía, es decir la holandesa Jan de Nul. Tampoco habría fundamento alguno para instalar en el país al Ejército de los Estados Unidos.

El Paraná se seguiría llamando Paraná, no Hidrovía. Eso no eliminaría el problema de blindar con islas artificiales y «dolphins» los cuatro pilares maestros del segundo puente del complejo Zárate-Brazo Largo, idéntico al primero. Este segundo parte de la isla Talavera y aterriza en Brazo Largo tras saltar con sencilla elegancia el Guazú. Todo eso es territorio entrerriano y por ello el puente se llama «el Urquiza», en honor al caudillo que tanto hizo por mejorar la demografía de su tierra.

Cuando se estaba construyendo el complejo, las autoridades viales japonesas, que debían unir las islas y ciudades del archipiélago con puentes asimétricos y de doble propósito, vinieron aquí a aprender. Y nosotros, los maestros, estábamos improvisando, porque fuimos los primeros del mundo en intentar algo tan raro como combinar ruta y ferrocarril en un puente colgante, elástico y atirantado. Y no les cobramos un mango, manga de giles que somos.

Blanco sobre negro, a 47 años de inaugurada y copiada con entusiasmo por medio mundo, esta obra sigue siendo deslumbrante. Cada vez que cruzo el complejo, voy casi cantando el Himno. Esto es todo ingeniería argentina, no se gastó un gomán en constructoras externas. Y de consultorías, olvídate: sólo con el Reino Unido, para modelizar de modo físico la resistencia del puente ante el viento. Sólo con Italia, para modelizar físicamente la elasticidad del puente. Aquí se había hecho a pura matemática de la UBA, con las reglas de cálculo de ingenieros argentos, y sin mucha más capacidad de cómputo que la que daba «La Clementina», la supercomputara Ferranti instalada por Manolo Sadosky en Exactas en 1962. En el 68 ya había «mainframes» con circuitos integrados. De pronto, La Clemen era viejita.

En ambos casos, los modelos tangibles a escala cuadraron con lo ya calculado en pizarrones por nuestros matemáticos, ingenieros y aerodinamistas. Y a la hora de la práctica «real world», el doble puente material que invito a Ud. a cruzar, si me paga el peaje, se portó exactamente según lo previsto por los números y los modelos físicos. ¿Para qué teníamos las mejores universidades públicas de ingeniería de la región? ¿Para qué teníamos empresas que construían centrales nucleares, en lugar de cobrar peajes, o de vaciar el Correo Nacional?

Esos dos puentes sobre el Paraná de las Palmas y el Guazú son obra de Chacofi, y los consorcios Techint Albano, y Christiani y Nielsen, empresas argentas con ingenieros argentos, todos salidos de universidades nacionales, educación pública argentina, laica, gratuita y no arancelada.

El inicio de obra sucedió el mismo año que el hoy difunto puente de Baltimore, en 1971, y fueron inaugurados también el mismo año, en 1977, y fueron embestidos por dos cargueros hipertrofiados el mismo año, 2024.

Esperemos que aquí se terminen los paralelismos

La complejidad del complejo se esconde en su aparente y bella simplicidad. Las dos estructuras son ligeramente elásticas, algo bien diferente del modelo ultrarrígido de vigas abulonadas en un entretejido de triángulos, o «truss», del Francis Scott Key. Cuando frena un tren cargado a tope en medio del puente, o treinta camiones de doble acoplado, el tablero ferroviario se hunde y deforma de modo controlado. Es que la viga de acero que lo apuntala lo hace mediante acoples elásticos hidráulicos. Por eso hoy se banca sin mosquearse un número no imaginable de camiones.

Nadie con chequera o poder quiere cambio alguno en el Paraná. Sólo los que agraven un modelo defectuoso en lo físico, lo sedimentológico, lo climático, lo logistico y otras cosas esdrújulas. Nadie se asuste si algún presidente iluminado, tras gastar fortunas en predecibles consultorías, ordena dragar diez metros más profundo para que naveguen a su aire naves Post-Panamax por el Plata y el Paraná de las Palmas.

El «core business» del Gran Rosario es que las cerealeras puedan operar sus 21 puertos privados y las fleteras sus barcos con simples papelitos llamados «Declaraciones Juradas». Son veraces. ¿Acaso no son juradas? Ese acto de fe hace innecesario que allí pinten presencialmente la Prefectura y la Aduana, a ver qué corno se embarca y desembarca, y cuánto tributa.

Mientras no se cuestione esto, a los nuevos dueños del río los dragados innecesarios les importan un comino: no pagan ellos, paga el país en plata contante y sonante, y de yapa con subfacturación de cargas, con una evasión fiscal de vértigo, con unos alijos que te la cuento de falopa sudaca rumbo al mercado europeo y asiático, con un lavado de dinero que está literalmente transformando la edificación de Rosario en una opulenta Miami de cabotaje, y con una violencia de pandillas que empieza a justificar el apodo de La Chicago Argentina. Pero no por los viejos mataderos y frigoríficos, sino por aquella ciudad de Al Capone, Elliot Ness y Los Intocables. ¿No es lindo parecerse a los autodenominados americanos?

En este marco, nadie sueña con siquiera decirle a los dueños del río qué pueden hacer con sus barcos gigantes. Sería una intromisión del estado en aguas que, en la práctica, hace mucho que no pertenecen al estado nacional. Éste pinta ahí como simple paganini. Pero incluso en ese marco, no estaría de más gastarse unos morlacos en ponerle más islas artificiales y «dolphins» a los dos puentes del complejo. Por lo que p.p.

Eso cuando decidamos volver a tener estado nacional y obra pública.

Mientras eso no sucede, y para mitigar una espera quizás interminable, le propongo hablar del tiempo.

HABLEMOS DEL TIEMPO, ENTONCES

Somos la primera generación de argentinos que ha visto el fondo del Paraná, y hasta lo ha podido caminar. Lo pudimos hacer a partir del segundo año de una Superniña» de tres años al hilo entre 2019 y 2023. En los últimos dos, el Paraná estuvo reducido a un tercio de su caudal medio.

Esas eventos «históricos» ahora empiezan a ser banales por frecuentes. El En Mai se clavó contra un pilar del Mitre por la falta de fondo (es decir, de agua) en el canal de navegación, y antes, a lo largo del Paraná de las Palmas, se habían producido cinco varaduras, algunas con cierre del río (un barco cruzado sobre el canal bloquea tanto el ascenso como el descenso). No es que el maldito canal sea chico y que haya que dragar más. Es que los barcos son demasiados y demasiado colosales para el río.

Si éste es el modo de que las cerealeras, las aceiteras y los armadores navales ganan plata, tal vez deban cambiar de contadores.

Nuestra propuesta de mínima es que cambien de brazo del Paraná y agarren el Guazú. La de máxima es que el río vuelva al control del estado federal. Y no sólo en términos aduaneros y contables, sino de navegación. Se llama Paraná, no Hidrovía.

El Paraná transporta 160 millones de toneladas anuales de arcillas y arenas. Se nota, porque el delta crece a ojos vistas: le gana 40 metros por año de terreno al Plata. Cuando yo era pibe, terminaba en el Tigre. Hoy, en San Isidro. Lo impresionante es que eso sucede a contramano del nivel promedio del río, fijado por el aumento del nivel del Océano Atlántico, fijado a su vez por el derretimiento de los hielos polares y continentales, fijado a su vez por el rápido aumento de la temperatura mundial. La pulseada entre la erosión y la sedimentación la va ganando el barro.

En los años de Niño, con el Paraná en avenida, la cantidad de sedimento arrastrado se hace mayor. En los años de Niña, con el río en estiaje, el barro y la arena quedan al aire, y sólo les hacen sombra las nubes. Entonces los 21 puertos deben cargar los barcos a medias para que no encallen, y los demasiado grandes e ingobernables encallan igual, y Prefectura debe cerrar el río.

Sensacional, la lógica que la privatización del río le generó al principal sistema logístico del país.

Los ciclos Niño-Niña se han vuelto más frecuentes y más agudos. Lo que ya no es muy normal es la normalidad, ni siquiera la nueva normalidad desde los ’80 a hoy. Formatear el río a pura draga a conveniencia de los armadores, las cerealeras y a costo del estado no funciona para nadie. Empecemos por fijar tonelajes máximos tolerados y mandar tránsito pesado por el Guazú, lo más seguro y barato. Sorry, Jan de Nul y socios criollos, sorry, USA Army Corp of Engineers. El exceso de costos, de contrabando, de dragados y el caos nos obligarán a darles a todos una patada en el culo. No sin cierto e inconfesale placer patriótico.

Sobre eso, vuelvo al final.

Bueno, sigo hablando del tiempo, como hacen los desconocidos durante los viajes demasiado largos en ascensor. Es que el cloma es una fuerza planetaria mayor que la de las cerealeras y navieras, aunque aquí todos seamos Vicentín.

Una conteinera Post-Panamax atravesando -como mwjor puede- las nuevas esclusas del Canal de Panamá, hechas para buques gigantes y terminadas en 2016. Lo que no tuvieron en cuenta los panameños era que se podían quedar sin lluvias y sin calado. Por eso hoy transportan un 40% menos de barcos.

Eso me obliga a hablar del Canal de Panamá. El Dali salía de Baltimore con toda la intención de cruzar la larga y compleja bahía de Cheasapeake, y luego rumbear hacia el sur, para trasponer el Canal de Panamá con cautela y llegar al Pacífico, y un destino asiático. El estado del Canal tal vez explique por qué no llevaba carga completa.

Por el cambio climático, el Canal de Panamá está pasando por un período seco, en una visión optimista. En una visión más climatológica e hidrológica, está jodido. Los nunca imaginaron este escenario cuando en 1904 le arrebataron violentamente estas tierras a Colombia, para retomar las obras abandonadas sin éxito por Ferdinand de Lesseps, el creador de otro canal crítico: el de Suez.

La catástrofe de Baltimore ocurrió en un momento crítico para el transporte marítimo global. El Canal de Panamá perdió profundidad y un 40% de capacidad de porte. Esto coincide con los ataques de los Houthi contra varios buques en el Mar Rojo en los últimos meses. Tirarle misilazos a los Super-Panamax en aguas tan cerradas es como cazar patos en la bañadera. Como Suez se ha vuelto peligroso para toda nación o empresa aliada comercial o políticamente con Israel, hay que tomar rutas 14.000 km. más largas. De yapa, la piratería somalí se ha vuelto nuevamente un negoción.

Pero Suez tiene problemas mucho más graves que los Houthi. No por falta de agua, ya que corre de punta a punta a nivel de los mares Rojo y Mediterráneo.

Los houthíes son circunstanciales, no así las navieras. Suez hace rato que le queda chico a los cargueros elefantiásicos de hoy. El encallamiento del colosal Ever Given en Suez ocurrió hace ya tres años, pero el desbarajuste en cascada de atrasos de entregas que causó el embotellamiento todavía sigue. HAY grandes bufetes internacionales de abogados que viven de los juicios por incumplimientos de entrega.

En la logística «just in time» preponderante hoy, las fábricas en distintas partes del planeta trabajan sin stocks, porque están abrochadas a una «cadena de valor» y les han hecho creer que los componentes van a llegar justo a tiempo. Pero eso hoy es religión en crisis. Si vas a depender de Indonesia para comprar papel higiénico en Alemania, mejor mudate a Francia, donde tienen bidets. El «just in time» se lleva a palos con dos fuerzas mayores: la geopolítica y el cambio climático.

En Panamá hay muchas esperas y poco fondo. En Suez, lo mismo, pero además, demasiados misiles. Para pasar del Índico al Atlántico o al Mediterráneo, ahora es mejor ir por abajo de África, al sur del Cabo de Nueva Esperanza. Y para pasar del Atlántico al Pacífico, lo seguro es ir por el sur del Cabo de Hornos, el Estrecho de Drake, aunque la meteroología y el mar son espantosos. El gigantismo naviero, el cambio climático, las cadenas de valor y la globalización al palo nos obligan a usar las rutas marítimas del siglo XIX.

El Dalia se atrevía a pasar por Panamá, pero se le interpuso un puente, y sobre todo, su propia, colosal y mala ingeniería, aunque las hay peores.

Hay que ver lo chico que parece el puente Mitre, que es gigantesco, en proporción al barco chino En Mai. que no es grande. La foto de arriba habla sola, y en varios idiomas.

Cuando se atravesó en Suez, cruzado como caballo de granadero debido al viento (SIC), tomó seis días sacar al Ever Given de la varadura. El milagro no lo hicieron los remolcadores que lo tironeaban, ni la diminuta retroexcavadora Komatsu que intentaba crearle un lecho de agua bajo la proa. El trabajo pesado lo hizo la marea sicigia del 29 de marzo. Aunando el tirón gravitatorio del alineamiento lunar y solar, subió el pelo de agua de todo el canal y le obsequió un generoso metro y medio adicional de agua bajo el fondo. El Ever Given volvió a flotar.

Pero no todo el mundo tiene tan buena onda como el hermano sol y la hermana luna. No bien llegó a Port Said, el Ever Given fue incautado por la autoridad del Canal, para reclamar por las pérdidas de peaje de más de 200 barcos embotellados en el Meditarráneo, en el Mar Rojo, o juntando polvo de simunes en las zonas de espera. Obligatorias, porque el ancho del canal no da para tránsito de doble mano.

Agarrado tan vehementemente por varias pilosidades corporales, el armador del Ever Given, Bernhard Schulte Shipmanagement, firma europea pero radicada en Singapur, tuvo que garpar una fortuna. Así pudo recuperar el barco chino bajo bandera panameña, pero con tripulación enteramente india. Los indios cobran menos y trabajan sin horarios. Pero se prefieren las tripulaciones filipinas y malasias porque trabajan a muerte. En el sentido literal. 

Lo que trae esto a colación: aunque está en el puesto doce del mundo por caudal, casi 20.000 m3 por segundo, el Paraná es chico para los Post-Panamax, aunque drague King Kong. El río baja a una velocidad media anual de 5 a 7 km. por hora, la de una caminata humana. Si se le añaden 14 km. para que un barco que baja cargado y con corriente de cola tenga timón, estamos en 20 km/hora. ¿Se bancan los pilares del complejo Zárate-Brazo Largo el impacto de 80 o 100.000 toneladas a esa velocidad?

Cuando la Argentina vuelva a tener estado y presidente, y ganas de ser una nación y no un lugar, habrá que repensar el Paraná.

Un experto en puertos, logística y navegación, Ricardo Bianchi, nos hizo llegar varias propuestas al respecto. Nos parece especialmente atinada la de construir una gran plataforma metálica de trasbordo en la zona de espera del Plata, ubicada más o menos en la cabecera de otra obra a espera de estado y de presidente, el Canal Magdalena. Ese dragado en el Plata acortaría la salida al mar y le permitiría a la Argentina conectar entre sí por agua todos los puertos marítimos del país, sin tener que pasar (y pagando peaje) por aguas uruguayas.

Esa instalación de trasbordo tendría la ingeniería relativamente simple de una plataforma petrolera de aguas someras, pero sería de un tamaño y una resistencia a cargas mucho mayor. Serviría únicamente para trasbordos: se podían cargar y descargar rápido y bien barcos Post-Panamax. Pero el Plata y el Paraná en sí deberían funcionar con barcos menos peligrosos para la infraestructura que los Panamax.

Con una estación de trasbordo como la que sugiere Bianchi, el Canal Magdalena para acortar viajes y no pagarle peajes a Uruguay, la inversión se pagaría sola. Lo haría aún más rápido si se sale del Paraná al Plata por el brazo Guazú, que es profundo porque no draga Jan de Nul ni los milicos yanquis, sino Tata Dios. O el Universo, como se prefiera.

Imposible no citar a un profesor de ciencias que nos lee siempre, Ricardo Miró. Nos recordó que don Manuel Belgrano intentó fundar la Escuela de Náutica para que este virreinato (que lo fue y volvió a ser) pudiera desarrollar su propia navegación. La Audiencia de Cádiz, que ocupaba transitoriamente el poder en España en lugar del rey Borbón pero para nosotros era de similar toxicidad, ordenó cerrarla. «Aquí navegamos nosotros», era el mensaje.

Se acató.

Echados (durante un tiempo) los Borbones, Domingo F. Sarmiento, tipo lleno de luces y de sombras, en uno de esos momentos luminosos a volvió a fundar la Escuela de Náutica. Tras la Segunda Guerra Mundial, se sacó la cuenta de que los frigoríficos y las navieras británicas habían vivido esquilmando a la Argentina con 70 años de subfacturación. Destapar esa olla le costó la vida al senador por Santa Fe, Enzo Bordabehere, y, por extensión, a su mentor, Lisandro de la Torre, que se salvó del balazo que liquidó a su amigo en el Senado, pero no de una depresión terminal posterior. Visto todo lo cual decidimos no confiar en terceros países para exportar e importar bienes agropecuarios, y se fundó la Empresa Líneas Marítimas Argentinas.

Le iba bien. Justamente por ello, cuando tras un lindo «golpe de mercado» llegó al poder Carlos Menem, remató ELMA. Que se había vuelto la mayor flota oceánica nacional de la región. Menem vendió sus barcos e incluso sus oficinas internacionales. Y privatizó los puertos nacionales.

«Aquí navegamos nosotros», nos siguen diciendo los que cortan ahora el bacalao mundial.

Pero es notorio que lo hacen para el carajo.

Daniel E. Arias

En el Garrahan desarrollan un sistema de realidad virtual para entrenar a pediatras

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Fundado en 1987, a lo largo de casi cuatro décadas el Hospital de Pediatría Garrahan viene abriendo caminos e implementando prácticas de vanguardia en el tratamiento de las dolencias infantiles, especialmente en las más complejas. Es un centro público de alta complejidad y de referencia en América latina donde se forman más de mil profesionales en 30 especialidades. Todos ellos tienen que adquirir competencias en la comunicación con el niño y su familia, una destreza tan importante y delicada como las decisiones terapéuticas.  

Para explorar la utilidad de las herramientas más modernas, en este momento están desarrollando un proyecto sobre psicoprofilaxis para médicos y pacientes en conjunto con el Instituto de Investigación Biomédica de la Facultad de Ingeniería de la UBA (Fiuba) y la compañía tecnológica Quarev, que fue aprobado por el Comité de Ética del hospital.

“Es algo muy, muy interesante –cuenta Sergio Lew, de la Fiuba–. Más allá de lo que tiene que ver con su conocimiento de las enfermedades y procedimientos, los médicos se entrenan en habilidades ‘blandas’, que son las que tienen que aplicar cuando deben interactuar, por ejemplo, con chicos o chicas que sufrieron problemas de abuso, interrupción temprana del embarazo o prevención del embarazo adolescente. Hace muchos años, en el hospital se implementó el role playing; es decir, se actuaban las diversas situaciones. Pero a los médicos les resulta muy difícil pensar que tienen delante a un adolescente, si en realidad enfrentan a un actor de 60 años. Aplicando las técnicas de realidad virtual, médico y actor pueden ensayar los casos más complicados como si estuvieran verdaderamente en un consultorio. Las prácticas empezaron hace alrededor de un año y  el resultado es excelente”. 

El mismo sistema permite prevenir el stress que los pequeños pacientes padecen al despertar de una cirugía. “Los chicos que van al quirófano tienen terror, porque no saben qué les va a pasar –agrega Lew–. Con el casco de realidad virtual, pueden hacer un recorrido en 3D por la sala de operaciones, recorrer la terapia intensiva y volver a la habitación. Todo sin moverse de la cama. Incluso les hicieron una aplicación para el teléfono”.  

Juan Carlos Vassallo, director asociado de docencia e investigación del Hospital Garrahan, donde lidera y promueve nuevas propuestas de capacitación, coincide. Aún sin resultados definitivos, la experiencia de la mayoría de los residentes que intervienen en este programa piloto es muy favorable. 

“Es importante explorar estos desarrollos innovadores, y ver si son útiles para después escalarlos –comenta Vasallo–. Todavía no tenemos conclusiones publicadas, pero estamos encantados con lo que se hizo hasta ahora. Nos entusiasma, porque nos parece que esto puede aportar en educación médica, pero además es muy accesible y económico”. 

El objetivo de uno de estos “pilotos” es enseñar comunicación efectiva a los profesionales que atienden a niños/as y sus familias. “En general, los profesionales aprenden a comunicarse con los pacientes de una manera un poco anárquica, viendo cómo lo hace otro –explica Vasallo–. El hospital tiene desde hace muchos años un programa que incluye simulación con actores que actúan escenarios, como el consultorio, la guardia, la terapia intensiva o lo que fuere. Cada situación le exige al médico desplegar ciertas herramientas, como ser empático, respetuoso, escuchar al paciente y su familia, lograr acuerdos, respetar la autonomía… El problema es que esto con actores va fenómeno, con un padre, con una madre, hasta con un adolescente. Pero si el profesional tiene que hablar con un niño de cinco años con trastorno del espectro autista o con uno de siete que padece bullying en la escuela, o con uno de diez víctima de maltrato familiar, o de 12 sobre prevención de abuso o de embarazo adolescente…” 

Según explica Vasallo, hay situaciones en las que uno no puede saber cómo va a reaccionar un niño. Con esta herramienta, se genera  un consultorio virtual que hace sentir al profesional que se está capacitando como si estuviera en el mundo real. El médico que está en entrenamiento se pone el casco y enfrente tiene un chico de siete años acompañado por el padre o la madre, pero son avatares. El profesional pregunta y el chico responde, aunque el que contesta en realidad es un actor que tiene puesto a su vez un casco de realidad virtual y sigue un guión preparado por los especialistas del hospital.  

“Hicimos una prueba piloto en un curso de prevención del embarazo adolescente, y ahora estamos validando los resultados con los instrumentos que tiene la investigación de las ciencias de la educación para evaluarlo”, destaca Vasallo.

El programa está pensado para profesionales en formación, médicos, pediatras, enfermeros, terapistas, cirujanos, anestesiólogos y en este momento están realizando una prueba piloto con residentes de pediatría, de los que en el hospital hay más de 300. Una vez que se hizo el ensayo, se reúnen los que participan en el curso con un psicólogo o especialista experimentado del hospital, y se hace una devolución sobre el desempeño con énfasis en aquellas conductas que fueron adecuadas o reflexionando sobre las que se tienen que mejorar.

“Estamos muy entusiasmados, porque esto nos abre la posibilidad de entrenar a los profesionales en algo que no podíamos hacer bien –confiesa Vasallo–. De otro modo, el médico tiene que aprender sobre el error y es mejor generar espacios de entrenamiento en los que adquiera competencias, pero sin riesgo para los pacientes”.

Otra vertiente del uso de realidad virtual es el ensayo de situaciones “de traslado”. En este caso, el médico simula que va en la ambulancia, se baja y se enfrenta a tres pacientes. Tiene que identificar la condición de riesgo de cada uno y seleccionar la intervención adecuada. Luego, el programa le “devuelve” lo que hizo y le sugiere lo que debería haber hecho.  “Es entrenamiento para tomar decisiones de ‘triaje’ [o clasificación según el riesgo clínico] –explica Vasallo–. Este es un ensayo ‘autoadministrado’; es decir que el médico lo puede realizar en soledad. Después le llega un informe donde se pone en valor qué aspectos tiene que tener en cuenta en cada caso”. 

Y concluye: Aprender del error es un concepto nuevo, pero lo interesante de esto es que no se hace sobre un paciente, algo que hoy va siendo cada vez menos aceptable desde el punto de vista ético”. 

NORA BÄR

La Comisión Nacional de Energía Atómica detuvo la construcción de sus dos proyectos insignia

La CNEA, obligada a paralizar el CAREM y el RA-10

Ni siquiera los dos proyectos emblemáticos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el CAREM y el RA-10, que están en etapas muy avanzadas de construcción (uno de ellos, a punto de finalizarse) y representan la posibilidad de colocar al país en la vanguardia tecnológica mundial, además de ingresos por millones de dólares en exportaciones, se salvan de las amputaciones presupuestarias a troche y moche que está ejecutando el nuevo gobierno. Un documento firmado por todos los gerentes del organismo acaba de dar a conocer que la situación presupuestaria de la institución es crítica. Este miércoles, la UOCRA decidió un paro en el CAREM porque se despidieron 69 trabajadores de una de las subcontratistas de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) para la obra civil. 

El CAREM es el primer reactor nuclear de potencia íntegramente desarrollado y construido en el país, y tiene un diseño revolucionario. El prototipo se levanta en Lima, Provincia de Buenos Aires, y es el primer reactor modular de baja y media potencia del mundo (SMR, por sus siglas en inglés) en estar oficialmente en construcción. 

Comparación del avance de varios reactores modulares. A la izquierda, el argentino

El RA-10 se construye en Ezeiza y es el reactor multipropósito más moderno del mundo. Permitirá cuadruplicar la producción de radioisótopos de uso médico para estudios funcionales, podría ubicar al país como un jugador importante en el mercado de esos productos y lo pondría en un puesto de avanzada en la investigación con haces de neutrones, un área crítica para la producción, testeado y estudio de materiales. 

La física Adriana Serquis, presidenta de la CNEA, que presentó su renuncia antes del cambio de gobierno y está esperando la aceptación, envió un escrito al secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, informándole que hubo que decidir el corte de obra en el CAREM y el RA-10 desde este lunes por la crítica situación financiera del organismo.

“A comienzos de año, con el secretario de Energía habíamos quedado en que el crédito que se otorgara se iba a pagar –afirma Serquís–. Eso no fue cierto. Hasta el viernes, no habían pagado absolutamente nada del presupuesto 2024, excepto salarios y becas. Veníamos sobreviviendo porque nos habían pagado una deuda de 2023, pero llegamos a esta situación que se denuncia en la nota de los gerentes. Después de eso, nos pagaron 3000 millones que representan el 11% nada más de todo lo que nos deben. La obra civil del RA-10  está completa en un 100% (la total, en un 85%).  Se esperaba que con los contratos vigentes con INVAP y todas las subcontratistas se pudiera terminar para el año que viene y empezar la puesta en marcha. Y en el caso del CAREM, es un proyecto que está cerca del 70% de avance, uno de los más adelantados del mundo y uno de los únicos que tenía la oportunidad de completarse mucho antes de 2030, cuando otros países plantean tener los suyos listos. Nosotros planeamos incluso adelantar de 2028 a 2027 la posibilidad de puesta en marcha«. 

Para todo 2024 todavía se cuenta sólo con el crédito presupuestario prorrogado de 2023 que alcanzaría en algunos casos hasta mayo o junio, según los incisos. A pesar de los esfuerzos, todavía no hay certeza de fechas en las que pudiera concretarse. 

“En lo que respecta a la ejecución presupuestaria, se le había asignado a la CNEA una cuota total para devengar durante todo el primer trimestre de $26.337.326.448, sin considerar los sueldos –afirma el documento–. A la fecha, sorteando muchos obstáculos presupuestarios, se ha logrado devengar $10.435.166.814 y está devengando otros $8.343.614.745 que suman $18.778.781.559 y configurarán la deuda exigible al momento. Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos institucionales por ejecutar toda la cuota de gasto durante todo este primer trimestre del año, no se hicieron las transferencias de fondos para poder realizar los pagos efectivos a los proveedores, con la única excepción de las transferencias correspondientes a salarios y becas. Recién en el día de hoy, terminando el trimestre, está llegando la primera cuota de transferencia de fondos por $3.077.859.234 que representan sólo el 11,7% de todo lo que se había previsto devengar y el 16,4% de lo que será la deuda exigible de proveedores, que alcanzará para pagar una mínima parte de todo lo comprometido”. 

Así las cosas, no se puede cumplir con los pagos a proveedores correspondiente a muchos meses y varios tuvieron que comenzar a no prestar servicios. Por supuesto, esto empieza a afectar el normal funcionamiento de las instalaciones de los centros atómicos, complejos tecnológicos y regionales y de laboratorios de CNEA que no pueden reponer los insumos necesarios para realizar los análisis que den cumplimiento a los requerimientos regulatorios. 

NORA BÄR

Una Convención de literatura de Ciencia Ficción en Buenos Aires

Viernes 29 a domingo 30 se lleva a cabo «Encuentro Cercano», una convención nacional de ciencia ficción. Tendrá lugar en la Biblioteca Popular Ansible, Artigas 1850; CABA.

Este es el programa completo:

-Viernes 29 a las 20h: ese día inauguraremos la convención con el estreno de la pieza teatral Error de Sistema. Se trata de la adaptación del cuento ganador del concurso de relatos Karel Capek que hicimos este verano. El cuento es de Hernán Domínguez Nimo, y la adaptación la está realizando el equipo teatral de la Cooperativa Café Artigas, que es el centro cultural donde está ubicada la biblioteca. A diferencia del resto de actividades de la convención que son gratuitas, la función es a la gorra, y la recaudación total será para el autor del cuento, a modo de premio del concurso que ganó. Reservas a [email protected]

El sábado 30 y domingo 31 son los días fuertes de la convención, con la feria de editoriales de cf y dibujantes (de 14 a 20) y las charlas y actividades (de 15 a 21). Acá te las resumo un poco

-SÁBADO 30

15hs: Charla sobre la ciencia ficción argentina en los 60, con Matías Carnevale. A través de la lectura de tres antologías de cuento argentino de ciencia ficción, publicadas a fines de los sesenta, Matías Carnevale explorará diferentes aspectos de la consolidación de la ciencia ficción en la literatura argentina, período en el que se avizora una especie de canon dentro del género. Matías Carnevale es licenciado en lengua inglesa por la Universidad de San Martín y maestrando en literaturas comparadas por la Universidad de La Plata. Ha publicado los libros «Los parasicólogos y otros relatos» (2018, ficción), «En la tierra como en el cielo: cine estadounidense de ciencia ficción» (2019, ensayo), «Ray Bradbury, el hombre centenario» (2020, compilación de ensayos), «Exploraciones, ensayos en torno a Pablo Capanna» (2022, compilación). Desde 2020 da talleres de lectura online de clásicos de la ciencia ficción. Colabora habitualmente en medios periodísticos de Argentina y el exterior.

16hs: Charla sobre Alien 1979 y el videojuego Alien Isolation: Daniel Lanark, docente universitario, investigador y artista, nos hanlará sobre estética y comunicación en dos de las producciones relacionadas con alien: la película original del ’79 y el videojuego Alien Isolation.

 17hs: Musicalización en vivo de un fragmento de «Aelita la reina de marte»: a 100 de su estreno, el músico Pablo Bronzini musicalizará un fragmento de esta película muda.

18hs: Charla sobre ciencia ficción latinoamericana: Lucía Vazquez y Ezequiel de Rosso conversarán sobre tendencias actuales del género en la región. Lucía Vazquez es docente e investigadora, también escritora, se dedica especialmente a trabajar con literatura argentina de ciencia ficción. Es becaria doctoral de Conicet y da clases en el Joaquín V. González y la FUC (Universidad del Cine). Hace su doctorado en la UBA (FILO) y tiene su trabajo radicado en el Instituto de Literatura Hispanoamericana. Participa de grupos de investigación en UNA y en USAL. Hace unos días estuvo en la Universidad Eotvos Lorand dando una charla sobre ciencia ficción latinoamericana. Publicó su primera novela el año pasado, «Entonces eso es todo», y en 2019 «Caminan entre nosotros», en coautoría. Ezequiel De Rosso es doctor en Letras por la Universidad de Buenos Aires e investigador del CONICET. Dicta cursos de literatura latinoamericana en la Universidad Nacional de las Artes. Ha publicado «Nuevos secretos. Transformaciones del relato policial en América Latina (1990-2000)» (2012). Entre otros volúmenes ha editado «Lo que vendrá: Una antología», de Josefina Ludmer y, con Silvia Kurlat Ares, «La ciencia ficción en América Latina. Crítica. Teoría. Historia». Ha dictado conferencias y publicado artículos sobre policial y sobre ciencia ficción latinoamericanos en diversos países de América y Europa.

19hs: Charla sobre los cuentos y la trilogía de Valis de Philip Dick.
Marcelo Acevedo y Martín Rimbretaud conversarán sobre la trilogía de Valis y la producción cuentística de Dick. ¿Qué puntos en común puede haber sobre esas etapas aparentemente dispares de su escritura?

Marcelo Acevedo es periodista y editor. Autor de los libros Conversaciones con Pablo Capanna (Ayarmanot, 2016) y Ruta al infierno – La saga de Mad Max (Cuarto Menguante, 2021). Dirige junto a Juan Mattio y Flor Canosa la colección de ficción extraña Arqueologías del futuro (editorial Indómita Luz).

20hs: Velada homenaje a toda una vida dedicada a la CF y el fantástico: Queremos rendir tributo a personas que llevan toda una vida en este ámbito: escribiendo, dibujando, editando. Serán homenajeados/as en la velada: Angel “Lito” Fernández, Miguel Matejka, Victor Hugo Arias, Stella Maris Fusé, Eugenio J. Zappietro, Lydia Angela Loréfice de Passalia, Roberto Dulce, Ricardo A. Ertl, Carlos Altgelt, Pepe Aguirre, Roberto Luis, Roberto Regalado, Martha Barnes, Marcial Souto, Juan Carlos Prieto Cané, Horacio Lalia, Norma Viti, Adrian Nestor Escudero, Maria Granata, Emilio Balcarce, Ricardo Ferrari, Juan Pedro McLoughlin, Hector Peiteado, Germán Cáceres, Natan Solans, Eduardo J. Carletti, Andrés Esteban Machalski, Sergio gaut vel Hartman, Alfredo Ernesto Grassi, Pascual Lococo, Jorge Claudio Morhain, Amador Tanoira, Pablo Capanna, Ricardo Villagrán, Susana Itzcovich, Mercedes Carreras, Carlos Otto Miller. Tendremos la suerte de contar en la Biblioteca Popular Ansible con la presencia de algunos/as.

-DOMINGO 31

15hs: Charla sobre tapas pulp argentinas: Christian Vallini Lawson y Mariano Buscaglia harán un repaso visual por décadas de portadas de publicaciones populares. Christian Vallini Lawson es traductor, intérprete, investigador literario y autor. Lleva publicados arriba de 200 relatos y notas en nuestro país, EE.UU., Finlandia, España, Inglaterra. Mariano Buscaglia es editor y aficionado a la escritura.

16hs: Charla sobre cine argentino de ciencia ficción: Ayi Turzi hará un repaso al cine de género local, gran desconocido en muchos ámbitos. Ayi Turzi es divulgadora e investigadora.

17hs: Lectura y dibujo en vivo de un cuento de China Miéville: Mallory Craig-Kuhn leerá un relato de China Miéville traducido al castellano rioplatense, mientras Flavio Greco Paglia se deja inspirar para ilustrarlo en vivo. La traducción de una traducción. Traducción de lenguajes, idiomáticos y artísticos. Mallory Craig-Kuhn es traductora literaria, escritora y especialista en ciencia ficción, policial y new weird. Su primera novela, «Divino neón», sale en 2024 por Ediciones Ayarmanot.
Flavio Greco Paglia es ilustrador de portadas y afiches, especializado en fantástico y terror. Trabajó para festivales como Buenos Aires Rojo Sangre y Curtas Festival do Imaxinario (España). También hizo ilustraciones para revistas y libros del género, como Heavy Metal magazine.

18hs: Charla sobre viajes a través de portales estelares: Andres Ozols, acompañado por Walter Pérez Blanco, nos contará relatos de supuestos viajeros a través de portales estelares. Andrés Ozols es Dr.en Fisica, ex profesor asociado, consultor, director del laboratorio de Nanomateriales, Microfluidica e Ingeniería de Tejidos del Instituto de Ingeniería Biomedica de la Facultad de Ingeniería de la UBA. Hace desarrollos en medicina regenerativa, dispositivos biomédicos, medicina cuantica y filtración de metales pesados en agua. Consultor del área biomedica y ambiental. Contaminación electrogmanetica, del aire y agua. Profesor invitado de la Universidad Tecnológica de Riga (Letonia). Evaluador de la CONEAU, UBA. Integrante de los subcomites IRAM de Productos Médicos, textiles, implantes Quirúrgicos y Nanotecnologia. Walter Pérez Blanco es licenciado en Artes Audiovisuales.

19hs: Presentación del libro «Minotauro, una odisea de Paco Porrúa»: El autor del libro Martín Felipe Castagnet nos contará de uno de los personajes clave de la llegada de la ciencia ficción al castellano, el fundador de la editorial Minotauro, Paco Porrúa. Martín Felipe Castagnet es doctor en Letras y docente de la UNLP, editor y traductor. Escribió las novelas «Los cuerpos del verano» y «Los mantras modernos» así como los ensayos Unos ojos recién inaugurados y Minotauro, una odisea de Paco Porrúa. Fue elegido por el Hay Festival / Bogotá39 y la revista Granta como uno de los escritores más destacados de su generación.

20hs: Proyección de entrevista con Pablo Capanna grabada para la ocasión. A cargo de Luís Pestarini

Asimismo, tanto sábado como domingo de 15 a 18 habrá juegos de rol: el sábado ambientados en crónicas marcianas, y el domingo en El Eternauta.

Por otro lado, la feria de editoriales y dibujantes tendrá stands de:

-Libros el Cosmonauta

-Interzona

-Chirimbolito

-Indómita Luz

-Sensacional Revista

-Incógnita Ediciones

-Editorial Cuarto Menguante

-Loco Rabia

-Tren en movimiento

-Rayo Rojo

-Proletrario y Sudakuir ediciones

-Esteban Corio

-Ayarmanot

-Cuásar

-Cineficción

-Muerdemuertos

-Pórtico

-Salvador Sanz

-Flavio Greco Paglia

-Brian Janchez

-Magrio González

-Nahuel León

-Grendel Bellarousse 

-Rodrigo Vega

Todas las actividades de la convención son gratuitas excepto la obra de teatro que será a la gorra.

Más información en las cuentas de instagram y facebook de Biblioteca Popular Ansible

Argentina compra los F-16: otra oportunidad perdida

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Luego de la aprobación de los fondos por parte del Ministerio de Economía de la Argentina, en el día 26 de marzo, los ministros de defensa de la Argentina, Luis Petri, y Dinamarca Troels Lund Poulsen, firmaron en Buenos Aires la carta de intención por la compra de los 24 F-16A/B Block 15 Fighting Falcon (más un Block 10 para usar en instrucción en tierra).

Este es el anteúltimo paso para la firma del contrato, que, según fuentes del Ministerio de Defensa, está previsto que se lleve a cabo el próximo 15 de abril en Dinamarca, hacia donde viajará el ministro Petri junto al jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier Fernando Mengo, y otras autoridades.

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Opinión: otra oportunidad perdida

Desde diciembre de 2015, cuando la Fuerza Aérea Argentina dio de baja el sistema de armas Mirage-Dagger en todas sus versiones, la Nación se quedó sin su estilete aéreo, se quedó sin cazas interceptores supersónicos. Este importante sistema de armas comenzó a ser incorporado en la década del 70 y Argentina supo tener una distinguida capacidad militar con estos aparatos de origen francés -Mirage III en varias versiones- e israelí -en versiones de Mirage V Dagger y Mara-. Lo cierto, es que estos aviones de destacada actuación en la guerra de nuestras Islas Malvinas, son de concepción de tercera generación con distintas limitaciones pese a las actualizaciones que fueron llevadas a cabo, posterior al citado conflicto del atlántico sur.

En los años previos al 2015 el sistema de armas Mirage protagonizó algunos incidentes que le fueron atribuidos al desgaste y a sus años de servicio. Sin embargo, algunos especialistas sostienen que una dotación mínima podría haberse sostenido en servicio algunos años mas y no perder esa capacidad interceptora supersónica.

El alto mando aéreo, tal vez, interpretó que dando de baja a todo el sistema de armas pondría presión a la conducción política para un rápido reemplazo. Eso no ocurrió. De todos modos, vale recordar, que a finales de 2015 el Ministerio de Defensa había acordado con Francia y España la adquisición del Mirage F-1, avión caza interceptor, de origen francés pero que era operado por el Ejército del Aire Español. Este avión, si bien antiguo, ostentaba horas remanentes de vuelo que suponía un parche momentáneo a la capacidad militar diezmada, hasta tanto se adquiriera un nuevo sistema de armas que le asegurara a la Nación tener en operaciones a un caza interceptor de cuarta generación por muchos años. Finalmente, eso no ocurrió. El saliente ministro Agustín Rossi entendió que la operación debería ser cerrada por el gobierno entrante, toda vez que comprometía parte del presupuesto del ejercicio del año venidero.

Durante todo el gobierno del ingeniero Mauricio Macri no se hicieron avances en la adquisición de aeronaves de combate que suplieran esa capacidad militar perdida, el corazón de la aviación de combate argentina quedó a cargo de la V Brigada Aérea (San Luis) donde operan, aún, los veteranos A-4AR adquiridos a EE.UU. de segunda mano -con actualizaciones- en el año 1997 durante el gobierno del presidente Carlos Menem en el apogeo de las relaciones carnales. Argentina, durante ese gobierno, obtuvo el estatus “aliado extra-OTAN” que le otorgaba ciertos beneficios en la adquisición de equipos militares.

Más acá en el tiempo, durante la gestión de Alberto Fernández, nuevamente el ministro de Defensa Rossi, quien había promovido la sanción de la ley del FONDEF (un fondo especial para la financiación de la reestructuración de las FF.AA.) puso sobre la mesa la discusión sobre la adquisición de material aéreo con capacidad interceptora. Fue así como durante más de tres años la Fuerza Aérea evaluó distintos modelos (KAI FA-50, HAL TEJAS, JF-17 Thunder BLOCK III, F-16, MIG-35, entre otros) quedando seleccionado en primer término, el KAI FA-50, un avión producido por Corea del Sur, derivado del TA-50 un entrenador avanzado producido por la misma factoría. Durante el año 2022, el ministro Rossi hizo pública una nota enviada por KAI notificando que no podía vender el avión tal y como lo ofrecía. Esto como consecuencia de las restricciones impuestas por Londres debido al embargo de armas, sistemas y bienes bélicos que pesan sobre nuestro país luego de la mencionada guerra por nuestras Malvinas. Esta cuestión estaba vinculada a ciertos sistemas de abordo que portaba el avión coreano y que imposibilitaban el negocio.

Por otro lado, el ruso MIG-35 había sido descartado, pese a sus sistemas de arquitectura abierta que le permitían la adquisición y montaje de armamento occidental, esgrimiendo, las autoridades aéreas, razones de sostén logístico y el inicio de las hostilidades con Ucrania.

Finalmente, los dos aviones que arribaron con posibilidades de transformarse en el nuevo sistema de armas interceptora de cuarta generación de la Fuerza Aérea Argentina fueron: el JF-17 Thunder Block III, de origen chino, y el F-16 de origen estadounidense y operado por la Real Fuerza Aérea Danesa.

Hasta diciembre de 2023 el que corría con mas chances era el avión chino, porque cumplía con los requisitos impuestos por el alto mando aéreo, no portaba elementos británicos que impedían cualquier negocio y, además, eran aviones con cero horas de vuelo; aviones nuevos.

A partir de la nueva administración del presidente Javier Milei, y su vocación de extrema occidentalización, las puertas al producto chino se cerraron definitivamente. Argentina, y su nuevo posicionamiento geopolítico, clausuró todos los negocios con la potencia oriental. La irracionalidad de una política exterior bajo la fórmula Este/Oeste, de un mundo bipolar que ya no existe, hace muchos años, y una imaginaria guerra a un comunismo de mediados de siglo XX, hicieron reflotar la compra de viejos aviones estadounidenses como en el final del mandato de Carlos Menem. ¿Casualidades? No parece.

El avión ofrecido a Argentina es de las primeras versiones de F-16, ellas conocidas como Block 10 y Block 15 (denominaciones a las distintas actualizaciones de los aparatos; actualmente ya existen actualizaciones a estándar Block 72) que fueron producidos en los comienzos de 1981, hace 43 años.

Nuestro país está adquiriendo, según fuentes vinculadas al gobierno, aparatos con pocas horas remanentes de vuelo, con mas de 40 años en servicio, con restricciones de aviónica, sistemas de tiro y armamento. Esto significa que la Fuerza Aérea esta comprando un problema, no una solución a su diezmada capacidad militar. La puesta en servicio de los F-16 supondrá una gran inversión en infraestructura, logística, utilaje, herramental y formación de pilotos, ingenieros y mecánicos. Todo ese esfuerzo presupuestario requerido al pueblo argentino para poner en línea de vuelo solo algunos pocos aparatos viejos, pareciera que es pedir demasiado.

Por otro lado, no menor, vale decir que las actualizaciones de sistemas de abordo -necesarias para operar las aeronaves- las hace periódicamente el fabricante con la utilización de códigos de accesos. Es decir, si EE.UU. considera que el conflicto compromete sus intereses, o el de sus socios históricos, solo debe negar los códigos de actualización para que los aviones se transformen en aparatos de desfile para cada 10 de agosto (día de la Fuerza Aérea Argentina).

En síntesis, la adquisición de este vetusto sistema de armas no suple una capacidad perdida, solo confirma un posicionamiento geopolítico comprometiendo el alicaído presupuesto nacional (no hay plata) en una sobreactuación que seguramente nadie le pide, pero que ya forma parte del estilo de gestión.

Roberto C. López

Abogado, Magister en Defensa Nacional. Asesor parlamentario en la Comisión de Defensa Nacional en la Honorable Cámara de Diputados y en la Comisión Bicameral de Inteligencia del Honorable Congreso de la Nación. Revisor de la revista científica del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata. Docente de FADENA, UNDEF.

Un desarrollo clave para la industria aceitera argentina

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El respaldo de muchos años de ciencia básica le permitieron a un grupo de investigadores del CONICET y la Universidad Nacional de Rosario comprender el funcionamiento de una enzima que se encuentra en la naturaleza y luego, en conjunto con una empresa, encarar las modificaciones necesarias para mejorar la producción industrial de aceite comestible.

Si bien en algunos casos se usaban enzimas para mejorar el rendimiento de este tipo de producción, una de las limitaciones era que el prensado se hace a 80 grados de temperatura para poder separar de la semilla (como en el caso de la soja o girasol) o el fruto (aceituna, por ejemplo) tanto fosfolípidos como triglicéridos.

El aceite para consumo está compuesta por triglicéridos, que tienen sabor agradable y se ven límpidos, pero los fosfolípidos se ven turbios y tienen feo sabor, por lo que se deben separar por decantación con el agregado de agua y centrifugación. Este proceso se llama desgomado y, aunque es muy eficiente, siempre hay triglicéridos que quedan con los fosfolípidos y se pierden.

Aquí es adonde entra el trabajo para poder separarlos y recuperar el extra de aceite. La forma todavía más común de realizar este proceso consiste en mezclar el aceite con agua y someter la mezcla a ochenta grados durante treinta minutos. De la emulsión que se genera luego se separan dos fases, una acuosa que arrastra a los fosfolípidos y una fase superior menos densa que es el aceite desgomado.

Representación 3D de la estructura de la enzima fosfolipasa C termoestable diseñada por el equipo de investigación de CONICET. Imagen: CONICET.

Cuando se utilizan enzimas en este proceso, el problema es que no trabajan por sobre los 55 grados de temperatura, por lo que la mezcla se debe enfriar y luego volver a calentar para poder separar el aceite, en un proceso que consume mucha energía y tiempo. En cambio, la enzima que desarrolló el CONICET tiene la posibilidad de trabajar a 80 grados celsius, por lo que no es necesario modificar la temperatura de la mezcla.

Esta enzima termoestable, la fosfolipasa C, permite recuperar entre uno y dos por ciento más de aceite que con las técnicas estándar. Si bien pueden parecer números pequeños, cuando se aplican a producciones industriales de miles de toneladas, se vuelven relevantes.

Rodolfo Rasia, director del Laboratorio de Biofísica del Reconocimiento Molecular en el Instituto de Biología Molecular y Celular (IBR-CONICET-UNR) de Rosario, Santa Fe, dijo: “Una enzima es una proteína, es como si fuera un collar de perlas adonde cada una puede ser de 20 colores distintos. El orden y el color de cada una determina la función de esta proteína y sus cualidades, como puede ser la estabilidad. La enzima en la que estamos trabajando, la fosfolipasa C, tiene 245 perlas y nosotros le cambiamos 46 a la original. Decidir cuál cambiar no es un asunto trivial porque, como cada una se puede cambiar por 20 diferentes, al cambiar una tenés 20 posibilidades, al cambiar dos 400 y al cambiar tres son 8000, entonces cuando llegas al 46 tenes un número gigantesco de posibilidades. No se pueden probar todas y por eso fuimos a ver qué cosas probó la naturaleza en cosas similares y ver cuál funcionaba mejor y hacer ese cambio en nuestra enzima”.

En principio, los investigadores dicen que se se podría mejorar el proceso de extracción de cualquier aceite. Hoy la empresa Keclon la está aplicando comercializando para la producción de aceite de soja. Keclon es una de las primeras empresas argentinas de biotecnología formada por investigadores del CONICET que se dedica al desarrollo y comercialización de enzimas para la industria.

Del trabajo también participaron Diego Val, del Instituto de Procesos Biotecnológicos y Químicos de Rosario (IPROBYQ-CONICET-UNR) y la becaria del CONICET Luisina Di Nardo. Por parte de Keclon están Hugo Menzella, María Eugenia Castelli y Salvador Peiru, sus fundadores.

De izq. a der.: Rodolfo Rasia, Diego Val y Luisina Di Nardo, parte del equipo que desarrolló la enzima. Foto: Elizabeth Karayekov, IBR.

“Hay mucho trabajo básico que publicamos porque nos llevó 10 años conocer la enzima y ver qué cosas funcionaban en la naturaleza para poder encontrar la mejor solución. Después, el escalado de la producción es trabajo de la empresa”, contó Rasia.

Los fundadores de la empresa compartieron estudios universitarios con Rasia y siempre que se veían compartían ideas sobre cómo mejorar la enzima. La vida fue llevando a unos por el camino industrial y a otros por el de la investigación básica, pero siempre siguieron en contacto y eso les permitió trabajar juntos y mejorar el proceso de producción con el agregado de conocimientos.

Parte de este trabajo tuvo financiamiento de un PICT de la Agencia I+D+i y en el proyecto trabaja una becaria. Los resultados de la investigación se publicaron en Biochemistry y la empresa también gestionó una patente sobre este proceso.

Recientemente, se sumó otra becaria al proyecto para trabajar en otra enzima que permita atacar a otro fosfolípido que no es atacado por la fosfolipasa C, y así generar un cóctel de enzimas para mejorar todavía más la extracción de aceite. “Tenemos asignado un financiamiento de la Agencia I+D+i pero no lo estamos recibiendo, así que no podemos avanzar. Estamos trabajando con lo que tenemos pero si no giran los fondos no se pueden planear nuevos trabajos. Y sabemos que cuando lo manden vendrá sin ninguna actualización por los retrasos. Necesitamos comprar consumibles o servicios que usamos mucho, como síntesis de ADN o secuenciación, que son costosos pero si no los tenemos no podemos avanzar y generar nuevos resultados”, dijo Rasia.

“Este desarrollo surgió de la pregunta de cómo funcionan las cosas y funcionó bien. Uno no puede decir, quiero una enzima que funcione bien y listo, sino que para llegar a eso tiene que probar muchas que no funcionan hasta que encuentra la correcta. Para eso es necesario que haya todo un ecosistema del conocimiento que abre el panorama y da éxitos parciales hasta llegar a lo que se busca”, agregó Rasia.

Matías Alonso  

Reunión de los ministros de salud: epidemia de dengue y dudas sobre la vacuna

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El ministro de Salud de la Nación Mario Russo se reunió ayer con los ministros de salud de las 24 provincias del país, con intenciones de analizar los desafíos de la agenda sanitaria, haciendo hincaipié en la epidemia de dengue, que este año llegó a un récord de casos.

Cómo se tratará la epidemia por dengue

En el marco del primer del Consejo Federal de Salud (COFESA) de la gestión Milei, los encargados de la cartera de salud de los 24 distritos de la nación coincidieron en que aún se desconoce el grado de eficacia de la vacuna contra la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti. Este año se llegó a cifras record y ya se han superado la cantidad total de casos del año pasado, con 151.310 afectados y 106 muertes confirmadas.

«Está claro que va a seguir habiendo dengue en los próximos años, la vacuna se está aplicando en Brasil. Hay que ver si se va a incorporar al calendario de vacunas para el próximo año porque por ahora no hay suficientes recomendaciones para poder darla, en casi ningún país forma parte del calendario», comentó al respecto Nicolás Kreplak, ministro de salud de la provincia de Buenos Aires. Por su parte, su par de CABA, Fernán Quirós, ratificó que la vacuna es efectiva pero que aún falta información científica «para determinar cuales son los escenarios en lo que hay que recomendarla». Además, dijo que en CABA el huevo del mosquito deja de eclosionar con los primeros fríos, algo que suele ocurrir a mediados de abril, por lo que en la Ciudad «probablemente queden 2 o 3 semanas de dengue».

Mientras tanto, desde la Nación no se está realizando una campaña intensiva de prevención, algo que Russo delegó a las provincias y a los municipios, alegando que «la prevención local y territorial para la eliminación del mosquito del dengue es fundamental para este momento”. Por su parte, Nación tomará un “rol rector con foco en la recolección y evidencia de datos, y una gestión por resultados sanitarios. Así, las políticas de salud provinciales deben establecer prioridades según las necesidades de sus territorios”. Todas las autoridades sanitarias presentes coincidieron en que la prevención para la eliminación del mosquito en el territorio es la primera línea de defensa para frenar el dengue.

El primer COFESA del gobierno de Milei

El COFESA se llevó a cabo en el CCK, donde el ministro Russo inció el encuentro diciendo: «estamos absolutamente abiertos a escucharlos a todos y a que definamos una agenda prioritaria». En la reunión, además de la epidemia por dengue, se trató la campaña nacional de vacunación contra la gripe de cara al invierno, la cual será gratuita en todo el país. La idea es disminuir las complicaciones, hospitalizaciones, secuelas y muertes ocasionadas por la infección del virus influenza, sobre todo en la población de riesgo.

Vicerrector de la UBA: «No podremos pagar las tarifas»

El vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y dirigente del radicalismo, Emiliano Yacobitti, volvió a mostrar su preocupación en relación al mensaje que, un mes atrás, el Consejo Superior de la casa de altos estudios le hizo llegar al Gobierno con respecto a los fondos universitarios.

En aquel momento, la UBA señaló en un comunicado que “solicitará al Gobierno Nacional que disponga de un presupuesto actualizado para el presente año que garantice la continuidad de sus funciones académicas, de investigación, salud y extensión, además de la actualización de las partidas vinculadas a paritarias docente y no docente”.

La declaración surgió de una sesión extraordinaria del Consejo Superior de la Universidad, cuyo presupuesto se encuentra congelado con los mismos valores de 2023 a pesar de que la inflación del país superó el 211% el año pasado.

“El Gobierno no tiene la solución en agenda, ya parece una estrategia de deslegitimizar lo que funciona bien. Hablamos con (Carlos) Torrendell -secretario de Educación-, las reuniones son muy cordiales, pero no tenemos respuestas efectivas hace meses”, expreso Yacobitti durante una entrevista en Radio Mitre.

¿Cerrar la UBA?

“¿Puede cerrar la UBA?”, le preguntó el periodista Marcelo Bonelli en Sábado Tempranísimo a lo que el dirigente radical respondió: “La decisión del Gobierno de desfinanciar en este grado afecta porque no vamos a llegar a pagar las tarifas y eso que todavía el incremento no se implementó. Es como si de 100 pesos, te entran 30, eso repercute las cosas que se puedan hacer”.

Y agregó el vicerrector: “Si el Gobierno sigue con esta política de no autorizar los fondos, a medida que vaya pasando el tiempo, la UBA va a tener que dejar hacer muchas de las cosas que hace. Hay centros de investigación como el Cero + Infinito, de Exactas, que el Gobierno decidió cortar unilateralmente un convenio para financiar el mantenimiento por los primeros 10 años. Hoy esas son las cosas que empiezan a crujir su funcionamiento, como los laboratorios, los centros de investigación”, indicó.

Según Yacobitti, “el Gobierno prorrogó el presupuesto de 2023, con lo cual hoy, en enero, se pagaron los fondos de enero de 2023 nominales, sin tener en cuenta lo que se fue actualizando por inflación el año pasado. En vez de pagar enero teniendo en cuenta diciembre, se hizo tomando como valor de referencia enero del año pasado, con lo cual no solo no actualizaste sino que también retrocediste: es un ajuste del 70% en los gastos de funcionamiento”.

Los recursos se agotan

Y justificó ese porcentaje: “En principio, las casas de estudio se empiezan a endeudar, todavía las tarifas no llegaron con aumentos que son casi un 35% de los gastos de funcionamiento y después dejás de hacer cosas, programas de UBA en acción, materiales en odontología, insumos, reactivos, alimentos para los animales en Veterinaria, etc.

“¿En cuanto tiempo se agotaría el presupuesto de la UBA en este 2024?”, le preguntaron. “El tiempo de crédito que tenga para los proveedores. Hoy es así, estamos en esa situación. Hay centros que van a tener que dejar de funcionar, si la situación no se revierte pagar las tarifas va a ser imposible de realizar.

En la misma sintonía dijo que las carreras universitarias más comprometidas ante el ajuste son las relacionadas “con prácticas e investigación” (no detalló cuáles) pero puso como ejemplo dos espacios que “aparte de brindarle un servicio a la comunidad es el espacio en donde los estudiantes realizan sus prácticas”: el Hospital de Clínicas José de San Martín y el Instituto de Investigaciones Médicas dr. Alfredo Lanari.

A modo de cierre hizo un balance de la actualidad de la UBA y destactó que el 60% de los estudiantes que ingresan a un CBC fueron a un colegio privado, o sea que eligen la opción pública. Y dejó una frase final para la refexión: “ojalá cuando termine el gobierno de Javier Milei la UBA siga rankeada a nivel latinoamericano como está ubicada y la sigan eligiendo. Hoy cuenta con un presupuesto en dólares, por alumno, muchísimo menor a la de cualquiera de su región”.

INDEC: a fin de 2023 los argentinos tenían casi 300.000 millones de dólares fuera del sistema bancario local

Los argentinos guardan fuera del sistema financiero local: la cifra a finales del año superó los US$277.793 millones.

Son datos difundidos por el Indec, en su informe trimestral “Balanza de pagos, posición de inversión internacional y deuda externa”, que corresponde al cuarto trimestre de 2023. Y esos $277.793 millones estimados tienen en cuenta los fondos atesorados en cajas de seguridad, el dinero de cuentas bancarias declaradas en el exterior y los billetes guardados “en el colchón”, tanto en dólares como en otras divisas.

La cifra, incluida en el segmento “Otras inversiones” de la sección de posición de inversión internacional del informe del ente estadístico oficial, refleja un crecimiento del 8,5% con relación al número estimado por el Indec un año atrás. En términos absolutos, son US$21.869 millones más que los US$255.924 millones estimados a fines de 2022.

La variación arroja un crecimiento real, más allá de la nominal, si se tiene en cuenta que la inflación en Estados Unidos en 2023 llegó al 3,4% interanual.

Casi un tercio del crecimiento de los fondos “en el colchón” de los argentinos se concentró en el último trimestre del año, en un contexto de incertidumbre política, estancamiento económico, brecha cambiaria en alza y dolarización de carteras. Según el Indec, este número creció en US$6848 millones (creció un 2,5% en tres meses).

“La acumulación de activos externos que quedan por fuera del sistema tiene larga data, por lo que la cifra actual, si bien es significativa, no es más que un reflejo de la continuidad de la debilidad en la demanda de pesos. Esto es en un contexto donde la inestabilidad macroeconómica es la norma más que la excepción, situación que se plasma en una desconfianza en los activos locales en un contexto de tasas reales sistemáticamente negativas dada la escalada de los precios”, dice Milagros Suardi, economista de la consultora EcoGo.

“El fenómeno se fue profundizando con el correr de los años, en tanto la economía convive con una restricción a la compra de dólares oficiales y una elevada brecha cambiaria. En el fondo, es un problema de desconfianza, en una economía que no crece, que no tiene crédito en pesos y menos en dólares, y que es a su vez un determinante para la imposibilidad de crecer”, agrega la analista.

Más allá del número, sirve cotejar ese crecimiento y el stock de fondos fuera del sistema con otras variables macro. Por ejemplo, los más de US$277.000 millones estimados por el Indec para el cierre de 2023 son casi diez veces las reservas brutas que hoy tiene el Banco Central (BCRA): según informó hoy el organismo, se ubicaron en US$28.261 millones.

La salida de fondos del sistema financiero local, la formación de activos externos y la dolarización de ahorros por parte de las familias es una dinámica que condiciona hace años a la economía argentina, en una tendencia permanente más allá de gobiernos y administraciones. La acumulación de sucesivas crisis económicas, cepos, confiscaciones de depósitos, inflación, cambios de moneda, déficit fiscal, emisión y pérdida del poder adquisitivo configuraron, además, un escenario de desconfianza hacia el sistema financiero local y de debilitamiento del peso, que, para muchos con capacidad de ahorro, no cumple con su función de resguardo de valor y refugio para ese capital.

En el día a día, el peso, que pierde poder adquisitivo por efecto de la inflación, es usado para concretar pagos y transacciones cotidianas (aunque cada vez más rubros, desde las propiedades o los autos a cuestiones de menores montos, como los instrumentos musicales, las reparaciones o la ropa importada, se cotiza y se realiza en dólares), y perdió su rol como reserva de valor. En consecuencia, miles de argentinos que tienen capacidad de ahorro recurren al dólar u otras divisas para intentar cuidar sus ahorros y esquivar la inflación.

El informe del Indec también considera otros segmentos en los cuales los argentinos mantienen sus ahorros fuera del sistema financiero local. De acuerdo con lo publicado hoy, en el concepto de “Inversión directa” (bienes, propiedades u otros activos físicos) los argentinos tenían declarados a fin de 2023 unos US$48.299 millones. Son US$4722 millones más que un año atrás, lo cual implica un crecimiento del 10,8% interanual.

En tanto, la categoría “Inversiones de cartera”, que incluye títulos públicos, acciones y otros instrumentos financieros, concentra unos US$88.226 millones, cifra que refleja un incremento interanual del 16,9%.

Esteban Lafuente

Encuentran en la Patagonia un mamifero que convivió con los dinosaurios

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A 25 kilómetros de El Calafate, científicos argentinos encontraron restos de un animal llamado Patagomaia Chainko que habitó la región hace 70 millones de años.

Era un día de marzo de 2020. Ya había bajado el sol, la visibilidad no era del todo buena. Gastón Lo Coco recorría junto a otros investigadores la Formación Chorrillo, un área ubicada a 25 kilómetros de El Calafate, una zona montañosa dentro del campo “La Anita”, cuando se topó con unos huesos que llamaron su atención. Como ya era tarde, tomaron los restos que estaban a la vista, los guardaron en una bolsa plástica y marcaron el sitio para volver al día siguiente. Todavía no sabían que estaban ante un descubrimiento histórico.

“Cuando detectamos los restos fósiles, vimos que los huesos eran medianos, del grosor de un dedo de un adulto y largos, lo que era un indicio de que podía tratarse de una extremidad. En un principio no sabíamos si era parte del brazo, del antebrazo, de la mano de un réptil como una tortuga o un cocodrilo, incluso de un dinosaurio, o si se trataba de un mamífero. Había varias conjeturas que encajaban con lo que habíamos encontrado”, dijo Lo Coco, doctor en biología.

La expedición en la Formación Chorrillo no era azarosa. En ese sitio ya se había descubierto una diversidad asombrosa de fósiles con 70 millones de años de antigüedad: dinosaurios carnívoros y herbívoros, diferentes mamíferos pequeños, aves, reptiles marinos, caracoles, insectos y restos vegetales. La era Mesozoica, la de los dinosaurios, se hace presente en ese territorio.

“Al fósil llegamos haciendo un estudio previo de la geología de la zona. Es decir, exploramos sitios donde en la superficie hay rocas y sedimentos en los que pueden aparecer dinosaurios o especies que convivieron con ellos”, explicó el biólogo.

Los científicos Sebastián Rozadilla y Gastón Lo Coco clasifican los fósiles que hallaronLos científicos Sebastián Rozadilla y Gastón Lo Coco clasifican los fósiles que hallaron

Cuando llegaron a la zona, se organizaron con el grupo de trabajo para cubrir la superficie, para observar el suelo en busca de rocas que tuvieran la forma de posibles huesos o restos fósiles. El conocimiento previo, la paciencia y, cabe decirlo también, una dosis de suerte se combinan para llegar a los grandes hallazgos.

-¿Qué es lo primero que se hace cuando uno encuentra un fósil?

-Siempre que descubrimos fósiles queremos saber de qué animal se trata. La primera aproximación se genera ahí mismo, en el yacimiento o ya a la noche en el campamento, donde nos ponemos a interpretar las características de los fósiles, tratando de determinar si pertenece a un dinosaurio, un reptil, ave o mamífero.

-¿Con cuánta precisión se puede determinar en esa primera instancia?

-Es un proceso que lleva tiempo. Se necesita un estudio para poder determinar con total certeza a qué animal pertenecen los restos. Cuando uno encuentra un fósil es un momento grato, genera mucha emoción. El día que encontramos los restos en cuestión era ya de tarde, así que en el campamento compartimos opiniones sobre el hallazgo y sobre qué organismo podría ser. No sabíamos bien de qué se trataba. Eso se fue descubriendo luego con el estudio y la comparación de otros mamíferos actuales y fósiles.

-¿El siguiente paso es explorar más en profundidad los alrededores?

-Sí. Cuando encontramos fósiles de nuestro interés, como los restos que vimos por primera vez en marzo de 2020, nos ponemos a revisar bien el lugar en búsqueda de más huesos. Si vemos que algunos huesos están dentro de rocas, podemos empezar a hacer una excavación cuidadosa, con la idea de sacar los fósiles en buen estado.

Por la pandemia, la expedición se vio interrumpida. La investigación para determinar a qué especie pertenecían esos huesos también. Los científicos no podían acceder a su lugar de trabajo. Recién se pudo reanudar dos años más tarde. En marzo de 2022 y en febrero de 2023 hicieron otras expediciones a la Formación Chorrillo. Cerca de donde habían encontrado los primeros restos, descubrieron huesos de otro ejemplar de la misma especie.

Unos meses después, esa especie recibiría el nombre de Patagomaia Chainko. Un mamífero similar a un zorro colorado, que habitó la zona hace unos 70 millones de años. No cualquier mamífero. El más grande del que se tenga registro hasta hoy que haya convivido con dinosaurios.

¿Qué arrojó el estudio de los fósiles?

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Nicolás Chimento es paleontólogo, se doctoró en Ciencias Naturales y trabaja en el Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados (cuyo Instagram es @paleocueva.lacev) y en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN). Después de que los restos fósiles fueran extraídos, llegaron a sus manos. El objetivo era responder la gran incógnita: ¿a qué animal pertenecían esos huesos? Parecían ser de una especie hasta entonces desconocida.

Ya en el laboratorio, después de las últimas expediciones, Chimento y su equipo prepararon los huesos y se dispusieron a estudiarlos. Hicieron comparaciones con otros animales y un conjunto de análisis para deducir su forma y tamaño, su morfología. Con la investigación terminada, el estudio se publicó hace apenas un mes, en febrero de 2024, en la revista Scientific Reports.

“Los afloramientos de la Formación Chorrillo ya eran conocidos por nosotros porque algunos geólogos ya habían publicado sus estudios de las rocas y habían hallado ciertos fósiles. Cuando nosotros comenzamos a explorar, pudimos ver que los fósiles que encontramos eran comparables a otros sitios donde se habían hallado fósiles similares, por lo cual asignamos estos afloramientos a una época conocida como Maastrichtiano, que es el último momento de la Era Mesozoica, y justo antes de la extinción de los dinosaurios. Es decir, estas rocas con fósiles tendrían aproximadamente 70 millones de años”, advirtió el paleontólogo.

El paleontólogo Nicolás Chimento, coautor del estudio que descubrió al Patagomaia ChainkoEl paleontólogo Nicolás Chimento, coautor del estudio que descubrió al Patagomaia Chainko

Los análisis arrojaron que estaban ante el mamífero más grande que convivió con los dinosaurios. Un animal de cuatro patas, de 1,2 metros de largo y un peso aproximado de 14 kilos, posiblemente un cursorial, es decir, que caminaba y corría sobre el suelo, no era trepador, nadador o volador.

“Para saber esto lo que hacemos es comparar los huesos con mamíferos que viven actualmente y vemos qué características comparten con el que encontramos. Su tamaño lo calculamos utilizando regresiones matemáticas que nos permiten saber cuál era su masa en kilogramos. Estas regresiones utilizan medidas que podemos tomar directamente de los huesos, como el largo y ancho del fémur o la tibia”, explicó Chimento.

Cuando un científico publica un paper sobre una nueva especie, es como un hijo. Puede asignarle el nombre que quiera, pero siempre bajo una serie de reglas establecidas por el Código Internacional de Nomenclatura Zoológica. En este caso, los científicos argentinos eligieron el nombre Patagomaia porque ”Patago” es el prefijo que indica ‘Patagonia’, y “maia” significa ‘madre’. “Este nombre lo elegimos porque es bastante habitual que los mamíferos terios del mesozoico publicados por científicos del hemisferio norte usen ese sufijo (por ejemplo Eomaia o Juramaia)”, agregó el investigador.

La palabra chainko, en tanto, es una combinación de dos términos del lenguaje Aonikenk; “chaink”, que significa ‘grande’ y “ko” que quiere decir ‘hueso’. En síntesis, Patagomaia chainko significa “Madre de la Patagonia de huesos grandes”, en honor a ser un mamífero moderno, hallado en el sur, y el mayor de los mamíferos del Mesozoico.

Los restos fósiles hallados indican que se trata de un mamífero de 14 kilos y 1,2 metros de largoLos restos fósiles hallados indican que se trata de un mamífero de 14 kilos y 1,2 metros de largo

-¿Cómo saben que el Patagomaia convivió con dinosaurios?

-Porque en las mismas rocas ya habíamos hallado y publicado dinosaurios nuevos, como el Nullotitan glaciaris, un herbívoro gigante, el Isasicursor santacrucensis, un herbívoro bípedo de mediano tamaño, y el Maip macrotorax, el megaraptor más grande de todos, un depredador enorme.

-¿Piensan que el animal solo habitó la zona de la Patagonia?

-Bueno, es posible que su distribución haya sido en gran parte de lo que hoy es la Patagonia. Esto no lo sabemos con certeza porque recién hallamos restos en este sitio únicamente. Esta área hoy es fría y montañosa, pero hace 70 millones de años era una zona sin montañas, con un gran delta de un río que desembocaba en una costa marina cercana. Eso sí lo sabemos porque, además de los vertebrados, hemos hallado también restos de plantas, caracoles de río e insectos, que nos indican este tipo de ambiente.

-¿Por qué es tan importante el hallazgo de este animal?

-Lo interesante de este mamífero, además de ser el más grande de la era de los dinosaurios, es que pertenece al linaje de los mamíferos modernos: los terios, que es el linaje donde también estamos nosotros los seres humanos.

Un descubrimiento que contradice la teoría

El Patagomaia chainko es ahora el mamífero más grande del mundo de la era de los dinosaurios, más puntualmente del período Maastrichtiano, que es el último momento antes de la extinción de los grandes ejemplares. Según el estudio, incluso las estimaciones más pequeñas situarían al animal entre los mamíferos mesozoicos más grandes, mientras que las estimaciones promedio y más altas “superan con creces las de los mamíferos mesozoicos más grandes conocidos anteriormente”.

“El Patagomaia también revela que la evolución del gran tamaño corporal entre los mamíferos del cretácico superior fue más compleja de lo que se entendía hasta entonces”, advierte el paper científico.

Para Chimento, la importancia no solo radica en las dimensiones del animal, sino en sus implicancias. El Patagomaia contradice las teorías predominantes que dicen que los mamíferos aumentaron sus tamaños gracias a la desaparición de los grandes dinosaurios.

“Con el descubrimiento del Patagomaia, nosotros estamos diciendo algo que no encaja en estas teorías. El Patagomaia indica que los mamíferos ya eran relativamente grandes antes de que los grandes dinosaurios se extinguieran”, explicó.

La evolución temprana de los mamíferos siempre se situó en el hemisferio norte. Sin embargo, la mayoría de los mamíferos registrados allí, que pertenecen al período de los dinosaurios, tienen una masa corporal promedio inferior a 100 gramos. Tan solo el 1% de ellos alcanzó el kilógramo de peso. Muchísimo menos que los 14 kilos estimados para el animal descubierto cerca de El Calafate.

Aún más, el Patagomaia es un terio. Los terios son los mamíferos modernos, entre los que se incluyen nuestros antecesores, los primates. “Esto es importantísimo porque la comunidad paleontológica actual tiene bastante aceptado que los terios se originaron en el hemisferio norte, mientras que nosotros estamos proponiendo que el Patagomaia es uno de los primeros terios, por lo cual tal vez el linaje de los mamíferos modernos, de donde venimos nosotros, se haya originado en el hemisferio sur”.

CEO de Boeing renuncia. Crisis de seguridad en sus aviones 737 Max

Prólogo de AgendAR:

La gente no lee prólogos: Ud. es una excepción. Pero esto no lo podemos dejar para nuestro tradicional comentario final. El nivel de macaneo de Boeing es demasiado grande, y el de encubrimiento de las fallas de sus aviones por la FAA, autoridad regulatoria federal de los EEUU para la aviación, así como de los multimedia estadounidenses, también. Eso incluye a cantidad de líneas aéreas estatales y privadas de todo el mundo que ya se clavaron con una flota de Boeing 737 Max 800 o 900. Suman suficientes poco libres de pecado vedados de tirarle la primera piedra a Boeing, porque les cae en el mate. Bueno, ahí va la nuestra.

En materia de aviación comercial Boeing tuvo una tradición impresionante de seguridad de diseño, contratación de aviopartistas, ensamblado y fabricación desde 1916, cuando se fundó, hasta su fusión con McDonnell Douglas en 1997. Hasta esa compra por Boeing, todavía sobraban viejos aviadores que decían «If it’s not Boeing, I ain’t going» (Si no es un Boeing, no me subo).

A partir de ese momento, las normas de seguridad se fueron al demonio, y las plantas de entrega de aviones a las líneas se volvieron terminales, maquilas o armaderos. La cultura de la empresa, definida durante casi un siglo como «un club de ingenieros» por sus viejos integrantes, cambió. El nuevo directorio tercerizó a nivel global todo el aprovisionamiento de partes y componentes en países y firmas de bajos costos y les impuso volúmenes y tiempos de entrega irreales. Más aún, para baipasear los meticulosos procedimientos de desarrollo propios, Boeing subcontrató el diseño de sistemas enteros, o «subassemblies» en fábricas de todo el mundo, muchas sin experiencia alguna en ingeniería aeroespacial. Era bajar costos como fuera.

En las terminales se empezó a perseguir a los encargados que firmaran «non conformities», o rechazos por controles de calidad sobre las entregas de los proveedores, o del trabajo en las propia plantas de integración de Boeing. Los veteranos que intentaban seguir con las prácticas cautelosas empezaron a ser patoteados y/o despedidos por poner palos en la rueda, y la edad promedio y el nivel de calificación del personal bajó. ¿Suena familiar?

El 9 de este mes, tras 32 años como jefe de controles de seguridad en Boeing, John Ganett apareció «suicidado» en su camioneta en un estacionamiento de Charleston, día en que debía seguir testificando en tribunales civiles contra la firma, acusada de malas prácticas de seguridad y contratación. Boeing lo había despedido en 2017 después de 20 años en que Ganett acumulara carpetas y carpetas de «non conformities», especialmente contra el modelo 787 Dreamliner, y luego con los 737 MAX 800 y 900.

La policía de Charleston dijo rápidamente «suicidio», aunque nadie dijo que el arma fuera de Ganett. Sus abogados de parte creen que hay que añadir su apellido a la creciente lista de accidentes aéreos fatales de la firma, que entre 2018 y 2019 acumuló 346 muertos a bordo de sus aviones 237 MAX en dos estrellamientos virtualmente idénticos y todavía famosos.

En ambos el avión es nuevo y despega sin novedad tras aprobar todas las revisiones de prevuelo. Pero la tripulación descubre que en lugar de ganar altura la nariz del MAX se baja sola, inexplicablemente. Piloto y copiloto dan la alerta y luchan desesperadamente unos minutos contra la inesperada tendencia de la máquina a picar, hasta que la pelea la gana el software MCAS… de cuya existencia los pilotos no han sido informados. Ambas máquinas se estrellan a alta velocidad y sin sobrevivientes. El vuelo 610 de Lyon Air pega en el Mar de Java, Indonesia, con tanta violencia que sólo quedan a flote fragmentos minúsculos del avión y de sus ocupantes.

Cinco meses después, el vuelo 302 de Ethiopian se estampa con igual furia contra el suelo a poco de despegar de Addis Abbaba. En ambos casos el fabricante aduce torpezas de los pilotos. En el Tercer Mundo le dan un avión a cualquier nabo, les falta decir.

Pero decenas de pilotos fogueados de compañías domésticas grandes como Southhwest, American y United se atreven a abrir la boca, y empiezan a citar casos en que el MCAS, de cuya presencia sí habían sido informados, les jugó sucio. Con rubios es otra cosa, tienen más derechos. Por suerte, el MCAS se puso a hacer locuras en techo de vuelo (12.000 a 15.000 metros) y tuvieron tiempo para desconectarlo. Pero sobre todo, sabían cómo.

Este software bastante diabólico te baja la nariz del avión quieras que no, si cree que estás levantándola demasiado y supone que el avión va a entrar en pérdida, es decir quedarse sin sustentación alar. Y supone mal. El único sensor que le informa al «autopilot» de la actitud de la nariz del avión es una simple aleta giratoria en la nariz que se enfacha contra el viento como una veleta, y mide el ángulo «de ataque» respecto de la horizontal. Si el cliente paga más, Boeing le pone DOS aletas, una a cada lado de la cabina de pilotaje.

¿Pero eso no es muy primitivo? Bueno, funciona casi siempre. ¿Y qué tal poner tres sensores independientes del ángulo de la nariz, y además los tres de distinta base tecnológica, para que «voten» ante la computadora de vuelo sobre esta cifra absolutamente decisiva si hay disparidad de medición? Naaaa, hombre, eso es para temperaturas, presiones y otros parámetros de reactores y plantas nucleares. ¿Para qué tanta información en un simple avión con 200 personas a bordo? La Federal Aviation Authority, cuyas decisiones son acatadas por decenas de autoridades regulatorias aéreas del mundo como las Tablas de la Ley, se contenta con un sensor. Y si está bien para ellos, está bien en general. Y punto.

El MCAS fue el modo de bajar costos tras haber bajado demasiados otros costos. Airbus había salido al ruedo de Boeing con su nuevo A320, cuyos turbofanes de altísima derivación lateral Pratt & Withney PW 1000 G prometían bajar el consumo de combustible de un 10 a 15% respecto del estándar anterior. Boeing fue tomada por sorpresa, y a falta de un nuevo avión mediano y de un solo pasillo, se mandó dos versiones «estiradas» del 737 anterior, el llamado Next Generation. Pero le zampó dos tremendos motores CFM Leap, igualmente boconazos y ahorrativos. Los turbofanes son así, cuanto más anchos de boca, más ahorrativos de querosene de aviación. Fue un rejunte armado de apuro.

Tan bocones resultaron esos turbofanes que no cabían bajo las alas, porque rascaban el piso. ¿Se podía remediar eso sin hacerle canaletas a las pistas de despegue, aterrizaje y rodaje del mundo entero? Desarrollar grandes cambios de configuración estructural al 737, como ser ponerle alas altas, a la altura del techo del fuselaje, y/o trenes de aterrizaje más largos y robustos, significaba perder los derechos de licenciamiento del 737-100 otorgados por la FAA… en abril de 1967, a un avión mucho más chico, muy distinto, con motores flaquitos tipo turbojet, menos potentes y más ineficientes, y ala baja. Aquel ya legendario y primer 737, llamado entonces el «Baby Boeing», llevaba apenas 85 pasajeros. Ya no vuela más en casi ningún país.

Pero en 2014 Boeing debía pelearle mercado al Airbus A320, que se vendía y vende como pan caliente. Había que presentar un avión dizque nuevo, de fuselaje angosto donde cupieran hasta 215 pasajeros. La macana es que un diseño nuevo y un proceso regulatorio nuevos nos van a llevar casi una década, gruñó el directorio. Naaa, le metemos los motorazos esos Leap al New Generation, y los subimos… ¿casi hasta el nivel del borde de ataque de las alas? ¿Y un poquito más? Apa, quedaron re-altos.

Pero pucha, esos motores casi por encima de las alas quedan más raros que chupete en oreja. Pero además nos desconfiguran el equilibrio dinámico. En cuanto aceleres esos turbofanes en vuelo, el avión va a subir solo la nariz, aunque le ordenes que la deje a nivel, o incluso que la baje. Ma sí, le ponemos este «parche informático salvaje», el MCAS, que le baja la ñata al «autopilot» quieras que no, y no se lo decimos a nadie. Bueno, a casi nadie.

A nuestros amigos de la FAA sí, ya que la Boeing le paga el salario a unos dos mil agentes del estado federal cuya función debería ser tener vigiladísimos a la Boeing. Y con la autorización inicial que data de tiempos de los Beatles, se licencian automáticamente los modelos sucesivos, aunque ya no tengan nada que ver con aquellos primeros. Además, 737 siempre fue sinónimo de confiabilidad a lo largo de medio siglo. Ponerle otro nombres sería como sacarle la marca a la Coca Cola, ¿no?

Las agencias regulatorias en EEUU son así. Los derechos de licenciamiento del original se heredan, aunque las derivaciones últimas se parezcan tanto como un chimpancé a Brad Pitt. Pero en este caso, la comparación va entre un chimpancé sano a un Brad Pitt loco de atar. Y en el mundo farmacológico, no quieras ver. La cultura corporativa y la regulatoria en los EEUU han cambiado mucho: la FAA y la Boeing tienen una política de «revolving doors» entre sus directivos: el que se jubila en la FAA entra al directorio de Boeing y viceversa. Otra agencia regulatoria con igual política de puerta giratoria para sus mandones es la FDA (Food & Drug Administration) y las mesas de los directorios de las grandes farmacológicas multinacionales. Ya no hay límites entre el estado y las corporaciones, y eso es terrible.

Armar un rejunte tan escandaloso de partes dispares como el 737 MAX ni se le habría ocurrido jamás acosas que a Boeing jamás a la Boeing que diseñó el 707, el 747 Jumbo y el 737 originales. Pero las cosas cambiaron cuando la firma compró la McDonnell-Douglas. El directorio estaba formado por gente del palo aeronáutico, con el jefe de calidad sentado en la mesa, y aunque puñaladas se dan en cualquier empresa, a la hora de diseñar y controlar calidad en la vieja Boeing «de ingenieros aeronáuticos y para ingenieros aeronáuticos», casi todos los miembros del directorio eran justamente eso, ingenieros aeronáuticos. Y de los buenos, y orgullosos de serlo.

La consecuencia inmediata de esta fusión con McDonnell Douglas, en la que Boeing pagó U$ 13.300 millones, fue que el quía a cargo de calidad desapareciera del directorio, que éste se llenara de abogados, contadores y expertos en bicicletas financieras, y que en 2001 la sede de Boeing se mudara a Chicago, con el objetivo expreso y confeso de estar lejos «de las distracciones de la fábrica de Seattle». Cosa que lograron, son casi 3000 km. de distancia. En la paz de ese reducto corporativo libre de ingenieros aeronáuticos, los CEOs pudieron dedicar en paz una parte cada vez mayor de las ganancias a la autocompra de acciones de Boeing-MD, para inflar el paquete accionario. Como muchas empresas de este siglo, desreguladas por sus estados, Boeing es una cueva financiera que además fabrica aviones.

Como dicen en Euronews Business Yves Dooz y Keeley Wilson, el primero profesor de gestión estratégica y el segundo investigador superior del Institut Supérieur Europeén d´Ädministration des Affaires, en este tipo de fusiones los ejecutivos de la firma chica y hambrienta toman por asalto el directorio de la compradora poderosa y tradicional que la compró. Y como primer deber, expulsan a codazos y zancadillas a la vieja guardia que la hizo grande. Dooz y Wilson dan nombres de casos europeos previos de lo mismo: las químicas Solvay y Rhodia, y las farmacológicas Glaxo y Wellcome. El artículo completo está aquí.

Los que no quieran leerlo, pueden contentarse con la ironía ácida de los laburantes de Boeing en las planta de Rendon. Dicen que McDonnell Douglas se compró la Boeing con guita de la Boeing. Cuando se estrellaron los aviones de Malasia y Etiopía, en un raro acto de unidad de republicanos y demócratas, se iniciaron investigaciones y allanamientos, que incluyeron el rescate y la publicación de mails y wattsapps entre los ingenieros de la planta de Charleston, asqueados de las condiciones de trabajo. Van tres ejemplos: «Me horrorizaría que la FAA llegara a aprobar esta mierda». Otro: «¿Vos pondrías a tu familia en un avión con el entrenamiento del simulador del MAX? Yo no». Y el tercero: «Este avión fue diseñado por payasos supervisados por monos».

La selección de comunicaciones internas es de Joe Nocera, del diario «The Freepress».

McDonnell Douglas, aunque con experiencia en aeronáutica comercial (todavía vuelan algunos MD-11), fue siempre y ante todo un proveedor del Pentágono. Las distintas fuerzas aéreas de los EEUU aceptan riesgos de diseño prohibidos para un ingeniero aeronáutico civil, y una compañía que se ha venido fundiendo lentamente durante décadas, sostenida sólo por contratos «vamo´y vamo» con la US Navy y la US Air Force, viene lastrada por una dirigencia muy pirata, orientada a cortar costos como sea y a volver ricos a los accionistas, también como sea. El cambio de cultura de la firma emergente de esta fusión particular se sintetiza así: se jodieron los ingenieros (y los pasajeros), y la firma quedó en manos de degolladores de laburantes y de bicicleteros de las finanzas.

Y alguien se encargó de John Ganett, que ya se había vuelto un problema existencial.

Los 737 MAX tuvieron que ser dejados dos años en tierra por la FAA cuando esta agencia decidió no estrellarse junto con la Boeing, con la que eran matrimonio perfectamente ilegal desde 1997. Las líneas aéreas que habían hecho encargos gloriosos (4700 pedidos cuando se estrelló el avión etíope) los deshicieron apresuradamente, perdiendo adelantos y señas, no les importaba. Las aerolíneas de otros países que ya tenían aviones entregados, tuvieron que dejar de volarlos porque si tocaban o meramente sobrevolaban territorio estadounidense debían aterrizar a juntar telarañas, o porque era cantado que sus propias autoridades regulatorias no iban a tener más remedio que decidir que los 737 MAX merecían ser investigados a fondo, bajo fuerte presunción de ser una total cagada.

Pero todo el mundo sabía que la FAA tenía mandato de la Casa Blanca, sin importar quién fuera su circunstancial ocupante, de que el avión comercialmente más exitoso de la historia volviera a volar. Business is business, Dude. Y estos ñatos de Boeing se han vuelto proveedores principales de armamento del Pentágono, junto con la Lockheed Martin, la Raytheon, las GAFAM del Silicon Valley y siguen las firmas. Son «too big to fail». El estado federal las rescatará siempre, especialmente de las exigencias demoníacas… del estado federal.

Es paradigmático el caso de nuestra ANAC con los 5 MAX que le hizo comprar Mauricio Macri a Aerolíneas, aunque la opción Airbus A 320 era infinitamente mejor. Juntaron bastante polvo en los dos años en que la regulatoria aérea estadounidense puso en tierra todos los MAX, pero la decisión de que estuvieran un tiempo sin despegar nuestra agencia de vuelo civil la tomó prudentemente unos días después de que la FAA hiciera lo propio. No hay por qué ser más papistas que el Papa.

Otro dato jugoso: en realidad, la ANAC no decidió el «grounding» de los 5 MAX de Aerolíneas, porque con mucha antelación la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, APLA, votó no volarlos por unanimidad. Airbondi nunca tuvo problemas, paradójicamente porque su flota de Boeing 800 NG es enteramente alquilada y geriátricamente vetusta. Tiene entre 13 y 18 años, es decir resulta previa a la aberración MAX.

Después vino el Covid 19, cuando se voló menos que antes del Flyer de los hermanos Wright, y las flotas comerciales fueron reconfiguradas para transportar carga, en lugar de personas. Pero no hay Covid que dure mil años, y menos que menos prohibiciones de la FAA que aguanten más de dos. Desde que los reguladores aéreos estadounidenses les echaron agua bendita a los MAX y estos volvieron legalmente al aire, han venido protagonizando incidentes y accidentes, algunos bastante escalofriantes, como ser aterrizar con un motor en llamas. El más notorio de este año viene siendo la puerta oculta trasera que se desprendió en vuelo de un MAX 800 de Alaska Airlines que viajaba desde Oregon a California. Sucedió el 5 de enero pasado.

El avión estaba en pendiente de ascenso (el MCAS ha sido extraído de todos los aviones), y a 4000 metros de altura, la diferencia entre la presión externa y la de cabina hizo que una puerta oculta y deliberadamente cegada saltara como un tapón de sidra. De puro cuete no había sentado nadie en esa fila de asientos, aunque el chorro de aire de depresurización le chupó los celulares a varios pasajeros, todavía con los cinturones puestos, y arrancó la camisa a un pibe; todo lo cual fue escupido hacia la atmósfera.

De haber sucedido esto en techo de vuelo, a 12.000 metros, la depresurización instantánea habría sido explosiva, y eyectado a cantidad de pasajeros ya sin cinturones, o con asientos y todo. Aún si los pilotos lograban bajar a 3000 metros, ése nunca es un descenso rápido, y con la presión de oxígeno de la tropopausa, en 20 segundos el pasajero promedio pierde la conciencia, y en un minuto y medio está muerto.

El frío ayudaría a ello, porque la temperatura en la tropopausa anda entre los 40o y los 60o Celsius bajo cero, y a veces 70o Celsius bajo cero. De modo que no es imposible que el pasajero se congele primero, incluso si pudo ponerse la máscara de oxígeno, que depende de un generador químico que puede operar 17 minutos. Pero no siempre funciona, como dijo en sus declaraciones preliminares el difunto John Ganett.

Quien ya no confesará más horrores. No es cosas de creerle a un suicida, ¿no? Son gente deprimida que tiende a ver el pelo en todo huevo.

La investigación subsecuente al episodio de Alaska mostró que el tapón que sellaba la abertura carecía de 4 enormes bulones de sujeción que impedían su apertura. Había sido suministrado por Spirit Aerosystems, una empresa que Boeing inició y después independizó en 2005 en Wichita, Kansas, para tercerizar y bajar costos, según usos y costumbres. Los muchachos de Spirit no parecen notables por su control de calidad, forzados como están a producir a todo trapo. Además saben que en Charleston nadie rechaza nada.

Bueno, hasta ahí, mi versión, compartida por cantidad de entrevistados por Al-Jazeera en la planta de Rendon, y también de bastantes pilotos profesionales.

Lo que sigue es la noticia corporativa contada de modo corporativo.

Daniel E. Arias

ooooo

Una serie de escandalosos incidentes sacudió la cúpula de Boeing, una de las compañías más señaladas de Estados Unidos en los últimos meses. El director general, Dave Calhoun, anunció que abandonará el mando del asediado fabricante de aviones para final de año mientras que el presidente de la junta, Larry Kellner, dijo que no tiene previsto presentarse a la reelección.

“El mundo nos observa y sé que vamos a superar este momento para ser una mejor compañía”, escribió Calhoun en una carta a los empleados en la que sostuvo que “la seguridad y la calidad son lo que anteponemos a todo”.

Calhoun era director de Boeing cuando se convirtió en CEO en enero de 2020, reemplazando a Dennis Muilenburg, quien fue despedido luego que los Max se estrellaron.

El CEO de Boeing, Dave Calhoun, habla con periodistas en el Capitolio en Washington, DC, el 24 de enero de 2024, antes de reunirse con un grupo de senadores.
El CEO de Boeing, Dave Calhoun, habla con periodistas en el Capitolio en Washington, DC, el 24 de enero de 2024, antes de reunirse con un grupo de senadores.JIM WATSON – AFP

La junta directiva eligió a Steve Mollenkopf, miembro de la junta ejecutiva de Boeing y exjefe del fabricante de chips Qualcomm, para suceder a Kellner. Como tal, Mollenkopf será responsable de encontrar un nuevo reemplazo para Calhoun.

“Cuando el barco ha chocado contra icebergs no solo una vez, sino varias veces, entonces es hora de reemplazar al capitán del barco”, dijo Russell Hackmann, presidente del inversor Hackmann Wealth Partners.

Además, la firma añadió el lunes que Stan Deal, presidente y director general de su división de aviones comerciales, se retirará de la firma con efecto inmediato. Stephanie Pope, actual directora operativa del grupo, asumirá el liderazgo de la división.

Las autoridades de Estados Unidos dieron el mes pasado a Boeing un plazo de 90 días para presentar un plan sobre control de calidad. La Agencia Federal de Aviación Civil (FAA) de Estados Unidos señaló que la compañía debe “comprometerse a una verdadera y profunda mejora” y hace poco ordenó una auditoría de sus líneas de montaje en una fábrica cerca de Seattle, donde la firma construye aviones como el 737 Max de Alaska Airlines al que se le desprendió un panel que cubría el hueco de una puerta el pasado 5 de enero.

Se desprendió la puerta en un vuelo de Alaska Airlines y tuvieron que aterrizar de emergencia

Los investigadores señalan que las tuercas que ayudan a mantener esa pieza en su lugar faltaban tras unas tareas de mantenimiento en la fábrica de Boeing.

El incidente ha incrementado el escrutinio sobre Boeing al nivel más alto desde que dos aviones 737 Max de la compañía se estrellaron en 2018 y 2019, unos siniestros en los que murieron 346 personas.

Scott Hamilton, director de la firma consultora de aviación Leeham Company, indicó que los cambios “reflejan la profundidad de la crisis en la compañía tras el accidente del 5 de enero… Pero también refleja la escasez de ejecutivos de alto nivel”.

Además del accidente técnico a bordo del vuelo de Alaska Airlines, ya se habían reportado problemas de producción a lo largo de 2023 así como una serie de incidentes en 2024.

Se muestra el área de la tapa de la puerta de un Boeing 737 Max 9 de Alaska Airlines, con paneles removidos, antes de la inspección en el Aeropuerto Internacional de Seattle-Tacoma, el 10 de enero de 2024, en SeaTac, Washington.
Se muestra el área de la tapa de la puerta de un Boeing 737 Max 9 de Alaska Airlines, con paneles removidos, antes de la inspección en el Aeropuerto Internacional de Seattle-Tacoma, el 10 de enero de 2024, en SeaTac, Washington.Lindsey Wasson – AP

La crisis de la compañía ha frustrado a las aerolíneas que ya están luchando con los retrasos en las entregas tanto de Boeing como de su rival Airbus, y el fabricante de aviones ha estado quemando más efectivo de lo esperado en este trimestre de lo previsto.

“Durante años, hemos dado prioridad a mover el avión por la fábrica por sobre hacerlo bien, y eso tiene que cambiar”, declaró la semana pasada el director financiero Brian West.

El principal rival de la compañía, la francesa Airbusconsiguió recientemente pedidos de 65 aviones de dos de los principales clientes asiáticos de Boeing, en lo que algunos consideraron una señal de la preocupación de los ejecutivos por Boeing.

Los analistas e inversores consideraron el cambio como positivo para Boeing, pero enfatizaron que mucho depende del sucesor de Calhoun y de cambiar la cultura de la empresa desde la cúpula. “Creemos que requerirá a alguien con pedigrí y paciencia, ya que arreglar Boeing probablemente sea un viaje con altibajos de varios años”, opinó el analista aeroespacial de Vertical Research Partners, Robert Stallard.

Las acciones de Boeing subían un 2,8% en las operaciones previas a la apertura de la sesión el lunes.

Para un invierno sin apagones, postergan la parada de Atucha I por extensión de vida

La Central Nuclear Atucha I acaba de cumplir 50 años de su conexión al Sistema Eléctrico Nacional, y ese hito forma parte de la cuenta regresiva para detener totalmente su operación inicialmente prevista para los primeros días de abril, lo que daría lugar a las tareas de extensión de su vida útil por otros 20 años.

Si bien la licencia de operación emitida por la Autoridad Regulatoria Nuclear para el funcionamiento de Atucha I, que se levanta en el complejo nuclear del partido bonaerense de Zárate, finalizará en las próximas semanas, la operadora Nucleoeléctrica Argentina viene trabajando en la revisión técnica y de documentación necesarias para que la central siga a plena potencia hasta septiembre, lo que fuentes de la empresa confían se podrá conseguir.

De obtenerse esa prórroga, la central podrá seguir generando energía eléctrica durante los meses de invierno y evitar así al sistema tener que reemplazar esa generación con alguna alternativa más costosa, permitirá liberar el gas natural disponible para atender el pico de demanda y eventualmente  disminuirá la necesidad de importar combustibles líquidos.

Nucleoeléctrica desde 2006 comenzó a realizar los estudios necesarios para evaluar el proyecto de extensión de vida que le permitirá generar energía limpia y segura por dos décadas más, y ya en 2018 obtuvo la extensión de licencia de generación a plena potencia por un nuevo período que vence el mes próximo.

La parada de reacondicionamiento tendrá una duración de treinta meses a realizarse entre 2024 y 2026 e implica una inversión de 450 millones de dólares, la creación de 2000 puestos de trabajo directo e indirecto y la generación de oportunidades para proveedores nacionales calificados en las tareas de construcción y fabricación de componentes.

Durante ese período se implementarán un conjunto de mejoras entre las que se destacan el cambio del sistema de protección del reactorla calificación ambiental de equipos, la modificación de los sistemas de controlla modernización y cambios en la turbina y la implementación de un simulador de alcance total específico para Atucha I, entre otras actividades.

Este proyecto permitirá mantener la potencia instalada nuclear y la diversificación de la matriz energética argentina, evitar el reemplazo por hidrocarburos y contribuir a la reducción de las importaciones de energía, evitando un incremento en los costos de la energía sustentable y contribuyendo a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Además, brindará la posibilidad de conservar los conocimientos de tecnología PHWR, generar puestos de trabajo y aprovechar las capacidades existentes.

De acuerdo al plan de trabajo, la extensión de vida de Atucha I ahorraría el consumo de aproximadamente 476 MMm3 anuales de gas. Considerando la diferencia de costo anual de combustible con una central de ciclo combinado, implicaría un ahorro de entre 292 y 669 millones de dólares anuales en gastos de combustible.

Si se toma en cuenta el factor ambiental, con un costo de emisión de CO2 de 76,3 USD/tnCO2, se obtendría un ahorro en emisión de 88 millones de dólares anuales. Así, si se suman ambos factores, se obtendría un ahorro de entre 380 y 757 millones de dólares anuales comparándola con un ciclo combinado.

La inversión por unos 450 millones de dólares será solventada por un fideicomiso aprobado a fines de 2022 por la Comisión Nacional de Valores (CNV) que por un monto total de 600 millones de dólares permitirá financiar el proyecto de extensión de vida de la central nuclear Atucha I y la construcción del Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Gastados de la Central Nuclear Atucha II (ASECG II), por un costo estimado de US$ 137 millones.

Atucha I inició su construcción en junio de 1968. Su reactor comenzó a funcionar el 13 de enero de 1974 e inició su producción comercial el 24 de junio de ese mismo año, convirtiéndose en la primera central nuclear de potencia de Argentina y América Latina.

La central había cumplido desde el 9 de septiembre de 2023 y por diez semanas una última parada programada para realizar tareas de mantenimiento sobre los sistemas de seguridad de la planta, como la intervención en el reactor, la ejecución del Programa de Inspección en Servicio, el mantenimiento preventivo de los generadores diésel de emergencia, de las válvulas de aislación del circuito de inyección de boro, de rectificadores, transformadores y barras del circuito eléctrico asegurado, así como también el mantenimiento y ensayos de baterías, y la ejecución de pruebas repetitivas establecidas en la documentación mandatoria.

Actualmente tiene una potencia eléctrica bruta de 362 megavatios eléctricos, superior a la potencia de diseño de 319 megavatios eléctricos. El tipo de reactor es PHWR, utiliza agua pesada como fluido principal y moderador, y uranio levemente enriquecido (ULE) al 0,85% como combustible.

Argentina ha sido pionera en América Latina en el uso de la energía nuclear. El país tiene una historia de 50 años de operación segura y eficiente en centrales nucleares de potencia. Esto se destaca posible por las continuas mejoras en materia de seguridad y al intercambio de información con otras plantas, con el objetivo de generar energía limpia y segura para el ambiente y, al mismo tiempo, contribuir a la lucha contra el cambio climático.

Nucleoeléctrica Argentina opera las centrales nucleares Atucha IAtucha II y Embalse. La potencia instalada total de sus tres plantas es de 1.763 MW.

El abogado Luis Lucero es el nuevo secretario de Minería de la Nación

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El Ministerio de Economía anunció la designación de Luis Lucero como el nuevo secretario de minería de la Nación. El puesto estaba vacante desde febrero de este año, luego de que Javier Milei echara a Flavia Royón en represalia por el voto de los legisladores salteños -de donde es oriunda- en contra de la ley ómnibus.

Según informó el Gobierno, el nuevo funcionario es abogado especializado en la industria minera, en derecho de los recursos naturales y tiene una amplia experiencia en el financiamiento de proyectos, en materia societaria y en arbitrajes y litigios complejos. Recibido en la Universidad de Buenos Aires (UBA), cursó un Posgrado en Derecho Empresario de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y varios cursos y seminarios de especialización. Entre ellos se destacan los que realizó en el exterior: uno en política de gobierno y estrategia corporativa en minería en la Universidad de Dundee; otro en negociación, en Harvard Law School; y dos más en fundamentos de ciencias de la organización en Columbia Business School y en Cambridge University.

Con un título honorífico de Master of Arts por el University College of London (UCL), Lucero cuenta con una extensa carrera laboral. Es ex-socio del estudio jurídico Marval O’Farrell Mairal y, anteriormente formó parte de importantes estudios jurídicos del país. También se desempeñó como consultor en derecho extranjero en Pillsbury Winthrop Shaw Pittman en Estados Unidos, y ocupó posiciones en el directorio y comisiones fiscalizadoras de diversas empresas mineras, distribuidoras de gas, industriales y financieras.

El flamante secretario de minería es reconocido como un “profesional destacado en su área de práctica por numerosas publicaciones locales e internacionales”, lo que lo llevó a exponer en diversas instituciones nacionales e internacionales sobre temas vinculados a la industria minera y financiamiento de proyectos, entre las que se destacan el Center for Energy, Petroleum, Mineral Law and Policy, University of Dundee (en donde fue nombrado Honorary Lecturer por el período octubre 2010-septiembre 2013); la Rocky Mountain Mineral Law Foundation; y el United Stated Geological Survey.

Longvie suspende a la mitad de sus trabajadores por la caída en las ventas

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Por la caída registrada en sus ventas, la empresa de electrodomésticos Longvie decidió suspender a la mitad de sus trabajadores en las plantas que tiene en Catamarca y Entre Ríos. La firma cuenta además con una planta en la provincia de Buenos Aires.

La suspensión se dará a partir de hoy y hasta mediados de abril, indicaron medios locales. Los trabajadores suspendidos cobrarán alrededor del 80% del haber bruto de sus sueldos.

La planta de Catamarca se dedica a la fabricación de lavarropas y tiene alrededor de 120 empleados. “Desde la gerencia nos dijeron que no había venta, que había bajado mucho la demanda. Realmente no tienen un panorama muy claro a futuro. Esto es día a día”, dijo Nicolás Álvarez, delegado de los empleados en la empresa, al medio El Ancasti.

En tanto, la planta de Entre Ríos, donde trabajan unas 90 personas, se dedica a la producción de termotanques, calefones y estufas. “Solo quedan algunos trabajadores para cargar los camiones y algunas tareas de mantenimiento”, indicaron fuentes de la empresa al medio local El Once.

En la planta de la provincia de Buenos Aires, donde se fabrican cocinas, hornos y anafes, también hay conversaciones para suspender a parte de los trabajadores.

La consultora especializada Scentia informó que el consumo se retrajo un 4,1% interanual en febrero –por encima del 3,8% de enero pasado– y acumuló en el primer bimestre un descenso de 3,9%. Según CAME, en tanto, las ventas minoristas pymes se retrajeron 25,5% en febrero, a precios constantes, y acumulan un declive del 27% en el primer bimestre del año, frente al mismo periodo del año pasado. En la comparación mensual, bajaron 7,4%. La caída en las ventas de Longvie va en línea con la tendencia general.

Longvie fue creada en 1918 y está presente en 12 países: además de la Argentina, sus productos se venden en Uruguay, Paraguay, Bolivia, Brasil, Perú, Colombia, Venezuela, Estados Unidos, Canadá, Polonia y Georgia.

Paraguay, sobre el tratado Mercosur-U.E.: «La pelota está en la cancha europea»

En la negociación del tratado comercial entre la Unión Europea (UE) y Mercosur «la pelota está más en cancha de ellos que en la nuestra», advirtió el ministro de Industria y Comercio de Paraguay, Javier Giménez, para quien la postura de su país es de «hartazgo» después de 25 años de buscar cerrar ese acuerdo.

En declaraciones a EFE, Giménez se refirió además al reglamento 1115 de la UE sobre productos asociados a la deforestación y la degradación forestal que ha causado malestar entre los productores locales y que Paraguay, como parte de un grupo de 60 países, denunció ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El titular de Industria y Comercio consideró que el acuerdo del Mercosur -el bloque que integran Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia- con la UE «lamentablemente se encuentra lejos de ser firmado por lo que está ocurriendo en Europa, principalmente».

«La pelota está más en cancha de ellos que en la nuestra y me refiero a nivel Mercosur», agregó Giménez, en referencia a las manifestaciones de los productores europeos en contra de los requisitos de Los Veintisiete, los precios bajos y las importaciones desde terceros países que no cumplen las reglamentaciones locales, entre otros.

Sin embargo, admitió que la postura de Paraguay en ese sentido ha sido de “hartazgo», en alusión al cuarto de siglo que llevan las negociaciones desde que ambos bloques expresaran en junio de 1999 la intención de negociar un tratado de libre comercio sobre el que llegaron a un principio de acuerdo en junio de 2019.

En todo caso, aclaró que «intenciones hay», aunque «la práctica y la experiencia» están demostrando que «está costando llegar a ese acuerdo».

«Paraguay siempre va a mirar al mercado europeo como uno de sus destinos de prioridad en sus exportaciones e importaciones; simplemente, que ya estamos en una postura de no esperar más este tratado de libre comercio», zanjó.

En ese sentido, mencionó como uno de los puntos críticos que ha prolongado la conclusión de las negociaciones el hecho de que la UE imponga medidas medioambientales, «partiendo de una premisa en donde somos el problema de contaminación del mundo».

«Entonces, ya partimos de una premisa falsa», agregó el funcionario, que defendió que Paraguay representa el 0,09 % de las emisiones de CO2 del planeta y el 99 % de su energía es renovable y limpia.

Sobre el reglamento 1115, aprobado en mayo de 2023 y cuya aplicación está prevista para el 1 de enero de 2025, indicó «es una decisión soberana de Europa» dirigida a quienes decidan exportar a ese bloque.

«Uno es soberano y libre y voluntario de elegir exportar o no a Europa. Eso hay que dejar muy en claro, porque parecería ser de que hay una imposición y eso no es así», puntualizó Giménez, quien destacó que así lo expresó en su reciente visita al país el comisario europeo de Medioambiente, Virginijus Sinkevicius.

En concretó, destacó que el país ha empezado a aplicar una herramienta para garantizar la trazabilidad y georreferenciación de las tierras, al tiempo que trabaja en la creación de una plataforma para el exportador.

Al mismo tiempo, matizó, Paraguay denunció ante la OMC la reglamentación 1115, «demostrando mucha firmeza conceptual».

«La postura de Paraguay es, por un lado, esta ley atenta contra las leyes internacionales de libre comercio», explicó el ministro, pero admitió que, de forma paralela, está creando el sistema de trazabilidad para sus exportaciones.

«Creo que aquí cabe un poco la frase: ‘Esperando lo mejor, nos preparamos para lo peor’», concluyó Giménez.

La Rioja: cuestionan la eliminación de fondos para ciencia y tecnología

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El titular de Ciencia y Tecnología de La Rioja, Hugo Vera lamentó la decisión de la Casa Rosada de eliminar dos fondos que son claves para el desarrollo del sector. Pese a ese contexto, confirmó que seguirá adelante la construcción del Polo Científico y Tecnológico.

Fondos claves

Puntualmente, el gobierno de Javier Milei eliminó el Fondo para la Ciencia y la Tecnología (FONCYT) y el Fondo para la Economía del Conocimiento (FEC). Este recorte aplicado por la Casa Rosada forma parte del paquete de 28 fondos fiduciarios dados de baja y equivalentes a 2.000 millones de dólares.

«El sector de la ciencia y la tecnología no es ajeno al contexto que vive el país. Este gobierno nacional está tomando medidas autoritarias que ponen en peligro todo el sistema tecnológico de la Argentina en general y de la provincia en particular», sostuvo Vera en Riojavirtual Radio.

El funcionario provincial lamentó la decisión del Gobierno nacional: «Se tomó la triste decisión de degradar el Ministerio de Ciencia y Tecnología a una Secretaría y lo peor, desfinanciándolo totalmente. Hay fondos que ellos llaman cajas negras que financian muchos programas de ciencia y tecnología. Se eliminaron dos fondos. Uno de ciencia y tecnología y el otro es de economía del conocimiento», detalló.

Sin contacto con Nación

Vera dijo que desde que asumió Milei la presidencia del país aún no ha podido tener contacto con las autoridades nacionales del área.

Vera ponderó los logros que tuvo la Provincia en materia de ciencia y tecnología durante el primer gobierno de Ricardo Quintela y con un Gobierno nacional que acompañó el crecimiento del sector. «Tuvimos un salto muy grande en el primer gobierno de Ricardo Quintela y eso fue posible por la decisión política del Gobernador y porque en el Gobierno nacional anterior había un contexto para financiar proyectos», dijo.

Por otra parte, el funcionario destacó que a pesar del difícil contexto nacional, la Provincia continuará adelante con el proyecto de construcción del Polo Científico y Tecnológico. «Se va a avanzar con la construcción del Polo Científico y Tecnológico. Estamos prestos a que el Ministro firme el contrato de obra, muy a pesar de que el sector de la construcción está parado», indicó.

Los tres factores del “renacimiento» de la energía nuclear en el mundo

China, Japón, India, Suecia, Reino Unido, Francia, Rusia, Estados Unidos… la lista de países construyendo o con planes avanzados para levantar nuevas centrales nucleares es larga. Incluye viejos conocidos, pero también pequeños países que aspiran a tener energía barata, y por tanto, una economía saludable. También hay más programas de capacitación y una creciente bolsa de empleo en el sector que no se vio en más de una década, dicen expertos.

En la COP28, la cumbre del clima de la ONU celebrada el año pasado, 20 países se mostraron a favor de reforzar la energía nuclear para recortar las emisiones de CO2 y se comprometieron a triplicar la capacidad mundial para 2050.

La declaración supuso un giro completo y un reconocimiento de que esta tecnología forma parte de la solución a la crisis climática. Además, reveló que muchos países han cambiado su postura sobre la energía nuclear, denostada desde el accidente de Fukushima en 2011. Que Japón tenga intenciones de reactivar los reactores de Kashiwazaki-Kariwa, la mayor planta nuclear del mundo en producción de electricidad, dice mucho de lo que está sucediendo en el sector. Y en 2025 se espera que entren en funcionamiento capacidades sustanciales en EE.UU., Qatar, Rusia y Canadá, por ejemplo.

Estados Unidos, Bulgaria, Canadá, República Checa, Finlandia, Francia, Ghana, Hungría, Japón, Corea del Sur, Países Bajos, Polonia, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia, Suecia, Ucrania, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido firmaron un acuerdo para triplicar su capacidad nuclear
Estados Unidos, Bulgaria, Canadá, República Checa, Finlandia, Francia, Ghana, Hungría, Japón, Corea del Sur, Países Bajos, Polonia, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia, Suecia, Ucrania, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido firmaron un acuerdo para triplicar su capacidad nuclearGETTY IMAGES

“La energía nuclear, históricamente, ha producido más energía baja en carbono que cualquier otra fuente, incluida la energía eólica o la solar. Ahora muchas naciones lo ven como una forma de cerrar la brecha de carbono”, explica Simon Middleburgh, co-director del Nuclear Futures Institute de la Universidad de Bangor, en Gales. Pero, detrás de esta oleada no está solo el cambio climático o la transición energética. Al menos otros 3 factores han influido en este nuevo “renacer” de la energía atómica.

1. Tecnología asequible

Las grandes centrales aprovechan la fisión nuclear para generar calor que produce energía. En su planificación y construcción se tardan de media unos 10 años y el coste oscila entre los US$4500 millones y US$5500 millones. Su producción alimenta ciudades enteras.

La llegada de los reactores modulares avanzados (SMR) más pequeños convertirá la energía nuclear en una tecnología accesible y de bajo costo en comparación con las instalaciones y los procesos de las grandes instalaciones. “Hemos llegado al punto en el que pueden fabricarse en masa”, dice Middleburgh. Por eso, los SMR son más asequibles y, al ser de menor tamaño, pueden colocarse en lugares donde no podrían ubicarse centrales nucleares más grandes, incluidos lugares remotos.

Estados Unidos tiene 93 reactores conectados a su red eléctrica
Estados Unidos tiene 93 reactores conectados a su red eléctricaGETTY IMAGES

Sus módulos implican que las unidades pueden ser prefabricadas y luego enviarse e instalarse “in situ” frente a la necesidad de los grandes reactores de ser levantados directamente en el emplazamiento elegido. En lugar de gigavatios, producen la mitad. Unos 500 megavatios, suficientes para regiones o islas.

“Ahora tenemos pequeñas centrales modulares que están haciendo que la energía nuclear sea más viable económicamente, especialmente para los países más pequeños, países que no necesitan gigavatios”, dice Middleburgh. “Pero, todavía se basa en la tecnología del agua, es decir, el reactor de agua a presión. Se utiliza el combustible [uranio] para calentar el agua, y ese agua caliente impulsa turbinas de vapor que generan electricidad”, explica el profesor.

El prototipo de Argentina

“Algunos diseños de SMR también pueden servir a nichos de mercado, por ejemplo implementando microrreactores para sustituir generadores diésel en islas pequeñas o regiones remotas”, dice el organismo internacional de la Energía Atómica.

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) de Argentina está construyendo un prototipo de SMR en Lima, provincia de Buenos Aires. “Esta clase de reactores tiene una gran proyección para el abastecimiento eléctrico de zonas alejadas de los grandes centros urbanos o de polos industriales con alto consumo de energía (incluyendo la capacidad de alimentar plantas de desalinización de agua de mar)”, dice el organismo. Una vez puesto en marcha, será capaz de generar 32 megavatios eléctricos. El 70% de sus componentes fue fabricado en el país.

Vista aérea de la construcción del prototipo del reactor Carem, en Argentina
Vista aérea de la construcción del prototipo del reactor Carem, en ArgentinaCOMISIÓN NACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, ARGENTINA

2. No dependencia

La guerra de Ucrania sorprendió a la comunidad internacional que de la noche a la mañana se vio secuestrada por Rusia, uno de los principales proveedores de gas y petróleo del mundo. El conflicto tocó de lleno unos de los temas más sensibles en la prosperidad de un país: el suministro de energía, la producción eléctrica y la factura de la luz. Según cálculos de la OIEA, los 412 reactores nucleares repartidos por 31 países producen en torno al 10% del total de electricidad mundial.

Con la invasión de Ucrania, los países descubrieron el coste de depender energéticamente de socios dudosos. Y el problema de las energías renovables sigue siendo que no siempre hace sol o viento, por lo que su producción es intermitente y difícil de predecir. El objetivo ahora es lograr la seguridad del suministro de energía sin depender de factores externos. “Las naciones con energía barata y estable, son naciones desarrolladas”, añade Middleburgh.

En respuesta, muchos de los países europeos analizan ya cómo extender la vida de las centrales nucleares en uso. “Entre las empresas con mayor huella de carbono se encuentran las de Alemania, la República Checa, Polonia y Grecia, que siguen dependiendo en gran medida del carbón y el gas natural”, explica Anne Grammatico, directora asociada de calificaciones corporativas de Scope Ratings. En el otro lado se encuentran las de Francia, Bélgica, Suiza, Austria, España y los países nórdicos, “con una amplia generación nuclear, hidroeléctrica, solar y eólica”, añade.

El segundo país con más reactores es Francia, pero pronto quedará sobrepasado por China
El segundo país con más reactores es Francia, pero pronto quedará sobrepasado por ChinaGETTY IMAGES

Para el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, el argentino Rafael Grossi, los países “han descubierto o redescubierto o revalorizado la enorme autonomía que da la energía nuclear. Una planta nuclear, no depende de nadie, la prendes y la apagas cuando quieres y la tienes por cien años. Da una enorme capacidad de maniobra”.

Foco en el uranio

Y todo esto ha puesto el foco también en el uranio, la materia prima que alimenta los reactores. “La paulatina aceptación de la energía nuclear y su reciente calificación como energía ‘limpia’ en Europa está provocando que muchos inversores se interesen por este sector. Rusia, EE.UU. y la UE se reparten la producción de esta materia prima, de la que 5 gramos generan la misma energía que una tonelada de carbón o más de 500 litros de petróleo”, asegura Manuel Pinto, analista de XTB.

Las empresas también podrían verse beneficiadas. “La reducción del tamaño de las centrales nucleares a unidades modulares más pequeñas para hacerlas escalables para la fabricación tiene sus promesas. Estas centrales eléctricas podrían ofrecer beneficios a los usuarios industriales en muchas partes del mundo”, dice Norbert Rücker, economista jefe de Julius Baer. “El desarrollo de esta tecnología cuenta con muchos patrocinadores y está ocurriendo en muchas partes del mundo”, añade.

Piscina de combustible gastado de la Central Nuclear Angra II, en Brasil
Piscina de combustible gastado de la Central Nuclear Angra II, en BrasilGETTY IMAGES

3. Medidas de seguridad pasivas

“La energía nuclear tiene un par de obstáculos que superar en términos de regulación y de capacidades, pero ya se están superando”, dice Middleburgh. Tras décadas mejorando la tecnología y sobre todo, después de lo sucedido en el accidente de Fukushima en 2011, cuando un tsunami inundó los reactores provocando un gran desastre, los avances en seguridad han sido notorios, creen los expertos.

Ahora las centrales están diseñadas para apagarse si algo sale mal. Estas medidas de seguridad se basan en elementos como la gravedad y se denominan medidas de seguridad pasivas. Pero, la gestión de los residuos sigue siendo un tema polémico dentro de este campo.

“Ahora, con los reactores de agua a presión, con estos SMR y estos sistemas futuros, los residuos se pueden almacenar provisionalmente en un lugar seco y a largo plazo, se entierran en un depósito geológico. Si observamos lugares como Suecia y Finlandia, en este momento están muy por delante en este aspecto”, dice el académico.

Residuos nucleares

La cuestión de qué hacer con esos residuos es algo con lo que muchos gobiernos han estado lidiando durante años. Los combustibles usados son intensamente radiactivos, y esa radiactividad tarda mucho tiempo en desintegrarse”, explicó el profesor Neil Hyatt, principal asesor científico de los Servicios de Residuos Nucleares de Reino Unido. “Después de unos 1000 años, queda alrededor del 10% de la radiactividad original, y eso se descompondrá lentamente durante unos 100.000 años más o menos”.

¿Qué pasó en América Latina?

Hasta 15 países que nunca tuvieron nucleares están ahora interesados en desarrollar esta tecnología en la próxima década. En Latinoamérica, 9 países integran desde febrero la Red Regional de Reactores de Investigación e Instituciones relacionadas en América Latina y el Caribe: Argentina, Bolivia, el Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Jamaica, México y el Perú. Y es que, sobre todo, el desarrollo y despliegue de pequeños reactores modulares ha llamado la atención de países en América Latina.

Pero, si hablamos de grandes reactores, Brasil cuenta con 2, los mismos que México mientras que Argentina suma tres en total. No son los países con menos, pero se sitúan lejos de los 93 que Estados Unidos tiene conectados a su red eléctrica, los 56 de Francia o los 55 de China, los tres países que encabezan la lista mundial.

Para Raquel Heredia, física y representante de WiN Mexico, la red de mujeres en el sector nuclear, los reactores de América Latina están en cada país bajo el paraguas de una empresa estatal. “Eso implica que el Estado tiene que tomar las decisiones de invertir y eso choca con la política de Latinoamérica, que tiende a ser muy del corto plazo”. Y añade: “Cuando un proyecto es de inversión a largo plazo, no siempre es atractivo para un político que está viviendo a corto plazo. Eso es una realidad política a nivel mundial”.

Tener un sistema energético estable “requiere de la participación de varias fuentes, no solo las energías renovables, sino también las energías limpias, como es el caso de la nuclear, y la vinculación que puede haber entre ellas, o sea, la complementación que puede haber entre unas y otras”, explica Adriana Serquis, física argentina, presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica e investigadora principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas.

Serquis cree que América Latina está cada vez más preparada para desarrollar energía nuclear y cita como ejemplo la creación de organismos de ciencia y tecnología, y la formación de profesionales con sus institutos académicos. “Con el apoyo de los organismos internacionales de energía atómica, siguiendo los proyectos que vienen de ahí, también se está armando una red latinoamericana de reactores de investigación, por ejemplo, y esos son lugares generadores de conocimiento”, añade.

Los reactores de investigación se construyen con diferentes objetivos, pero el principal es el de generar investigación, o sea, tener un lugar de experimentación donde los futuros ingenieros e nucleares se formen para la utilización de la energía nuclear y pueden experimentar con, por ejemplo, las diferentes configuraciones de un núcleo. Son como “reactores escuelas”, finaliza.

A 50 años de Atucha I, no es lo mismo ser o no ser un país nuclear

Hace cinco décadas se inauguró la primera Central de Potencia de América Latina. Allí se formaron profesionales de excelencia, se desarrolló una industria y se exportó tecnología. Todo eso fue posible cuando se contó con un estado promotor de la ciencia.

  • Por Gabriel Maurino (*)

Hace 50 años, Argentina se sumó a los países de gran valor en el mundo, cuando Atucha I se conectó por primera vez al Sistema Eléctrico Nacional (19 de marzo de 1974), convirtiéndose en la primera Central de Potencia de América Latina. Pero eso es sólo una parte de una larga historia que viene bien, en estos tiempos, memorar.

La historia de la Energía Nuclear en el mundo comienza y se desarrolla en la Segunda Guerra. Nadie tenía bien claro qué era la Energía Nuclear, pero se sospechaba que quien lograra desarrollarla primero, acabaría con el oponente inmediatamente. Y así de triste fue su origen.

Sin embargo, grandes avances de la ciencia y la tecnología que hoy en día disfrutamos, como internet, GPS, laser, satélites, computadorastuvieron su creación en épocas de guerra. ¿Por qué se dan estos fenómenos? Porque hay Estados muy poderosos que derivan gran parte de su presupuesto al desarrollo de nuevas tecnologías que le otorguen cierta ventaja competitiva. En realidad es una comunión entre Estado y privados, dirigida por el primero, por y para un bien común.

En Argentina, la historia de la Energía Nuclear comenzó en 1950 con la creación de la Comisión de Energía Atómica (CNEA), con el objetivo de reunir especialistas de las disciplinas científicas y adquirir equipos para formar laboratorios. 

En 1952 comenzaron las primeras exploraciones y extracciones uraníferas; en 1955 se creó el Instituto Balseiro. Ese es nuestro inicio. Tan importante habrá sido el interés nuclear, que entre 1950 y 1983 se sucedieron 8 presidentes de la Nación democráticos y 9 de facto, pero tan sólo 3 presidentes de la CNEA. 

Con todo, acá hay implícito un legado muy importante: a pesar de los cambios de gobierno, durante años se respetó esa política de Estado. La Energía Nuclear no se desfinanció hasta fines de los 80. Y de esa continuidad, nos beneficiamos todos los argentinos; no sólo por tener la Primer Central Nuclear de América Latina y estar entre los 10 primeros países del mundo en tener una Central de Potencia, sino porque en el proceso hubo mucha investigación, creación de conocimiento, formación de profesionales de excelencia mundial, desarrollo industrial, nacimiento de nuevas PyMES, trabajo de gran remunerabilidad y calidad asociado al sector, respeto mundial y hasta ser exportadores de tecnología nuclear. 

¿Sólo eso? No. La continuación de esas políticas nos permitió también, poner en marcha 2 Centrales Nucleares más (Embalse y Atucha II), el Complejo Tecnológico Pilcaniyeu (una planta de Enriquecimiento de Uranio que se desarrolló de manera secreta ya que tan solo 3 países contaban con una de esas en aquel entonces), una Planta Industrial de Agua Pesada, CONUAR (Combustibles Nucleares Argentinos), 3 Centros Atómicos y 5 Reactores de Investigación (operativos hasta hoy). 

¿Fin de la lista? No. Contar con un Estado promotor de ciencia y tecnología, nos permitió llevar aquellos conocimientos a otras áreas, así fue cómo se desarrolló la industria pesada (la automotriz, el acero, el aluminio, el petróleo y la aviación), la de comunicaciones (con creación de 3 satélites), la alimentaria, la agrícola, se lograron grandes avances en modificaciones genéticas, en la medicina, cantidad de universidades con acceso universal, nuevas y modernas carreras universitarias, institutos técnicos, laboratorios. Todos patrimonios nacionales.

¿Alguna vez se preguntaron qué sería de la Argentina sin todos estos avances? Está claro que no alcanzaron para que seamos Primer Mundo, pero si algún día queremos serlo, estas cuestiones son condición necesaria. 

Los desafíos del sector nuclear argentino

En los 90 y durante más de una década, se retiró el Estado de su rol estratégico y casualmente en ese decenio, no tuvimos ningún logro para celebrar: la inversión, el desarrollo y la producción se cayeron como un piano. Ni hablar de los recursos humanos calificados que emigraron.   

Hoy de nuevo nos encontramos en la necesidad de rediscutir la conveniencia del Estado en la dirección de políticas estratégicas, con un DNU y un proyecto de Ley Ómnibus que deja al borde del desfinanciamiento y privatización a una decena de empresas decisivas en el desarrollo argentino, enmascarado en eslóganes confusos (casta, motosierra, licuadora, Estado ineficiente) como si no tuviéramos nada de qué estar orgullosos, como si fuese casualidad que los grandes avances de la humanidad surgieran de políticas de Estado dirigidas a invertir enormes sumas de dinero para ocupar un mejor lugar en el control decisional del mundo. 

No se trata de público o privado, de Estado o mercado. Sino de que éstos vayan por la misma senda del interés nacional. Gobierne quien gobierne, que existan algunos principios inalterables que no nos saquen del camino del desarrollo y de la producción, caminos que inexorablemente recorrieron y recorren todas las naciones que hoy son consideradas Potencia.

¡Feliz Aniversario ATUCHA I! y que su legado sirva para volver a iluminar un sendero que no debemos abandonar.

Gabriel Maurino

Ing., CEO en SOYAr, especialista en Energia Nuclear
BALSEIRO y docente universitario UTN

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Mapa del dengue en Argentina: más de 200.000 afectados

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La epidemia de dengue continúa y lo hace de acuerdo con las previsiones epidemiológicas: la cantidad de casos notificados en el país superó la barrera de los 200.000 en lo que va del año y las provincias llevan confirmados más de 134.000 de esos diagnósticos.

Las cifras oficializadas semana a semana son apenas una muestra del número real de infecciones esta temporada 2023-2024 de esta enfermedad, pero suficiente como para demostrar que es la epidemia con mayor extensión nacional en una década y media.

En la actualización semanal con datos hasta el 16 de este mes que el Ministerio de Salud de la Nación hizo este mediodía de su Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), que se puede consultar acá, se mantienen en 19 las provincias con circulación local del virus del dengue. Tierra del Fuego, Chubut, Neuquén, Santa Cruz y Río Negro también están notificando que hay personas que consultan con síntomas de sospecha (883 casos desde enero) y están confirmando el diagnóstico (388 casos). Los números incluyen los 79 casos diagnosticados en La Pampa, distrito con casos autóctonos y circulación viral declarados.

Casos de dengue en nuestro país

Si bien este panorama que cada siete días actualiza la cartera sanitaria nacional tiene en cuenta la “temporada” de dengue de agosto a agosto de cada año, la curva epidémica para 2023-2024 para todo el territorio empezó a trepar por encima de lo esperado a mediados de noviembre del año pasado. Desde entonces, la cantidad de personas que contrajeron la infección no paró de subir, con confirmaciones diagnósticas que se duplicaron a partir de las dos últimas semanas de diciembre de 2023.

El brote epidémico de la temporada arrancó en las provincias del noreste (Formosa, Chaco, Misiones y Corrientes) y en las primeras 11 semanas de este año acumula para el país 218.887 casos notificados, de los que 134.202 las provincias ya fueron confirmando, sea por pruebas de laboratorio o, como es en cuatro de cada 10 casos, por nexo epidemiológico.

Mientras que 35.399 de los diagnósticos corresponden a las provincias del noreste, 78.222 son de las jurisdicciones del centro del país: Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Provincia de Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires.

En las seis provincias del noroeste del país –Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero–, el sistema de salud confirmó 19.434 casos.

“En comparación con otros años epidémicos, la actual temporada se caracteriza por ser la de mayor magnitud, de comienzo más temprano, por la persistencia de casos durante todas las semanas hasta el momento. El mayor número de casos se registró, hasta el momento, en la semana [del 3 al 9 de marzo] con 23.723 [confirmaciones], lo que representa el máximo histórico hasta la fecha de casos registrados en una semana”, publicó la cartera sanitaria nacional en su análisis de situación al actualizar los datos.