La necesidad de reducir el déficit fiscal volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de reducir el número de ministerios que la misma administración de Cambiemos multiplicó apenas llegó al poder.
Analizándolo desde su «parte» o «demanda» sobre el total presupuesto nacional, hay varios ministerios que serían fácilmente incorporados por otros. En la lista hay dos que podrían quedar subsumidas sin que eso implique un cambio radical en la estructura: los ministerios de Turismo (Gustavo Santos) y de Cultura (Pablo Avelluto).
Hacienda, Modernización, Cancillería y Producción son ministerios que usan recursos menores al resto, pero su importancia estratégica es determinante y garantizan su subsistencia. Cancillería histórica -y exteriormente- necesita ser un ministerio, y constituye un engranaje clave en la inserción en el mundo. Y Producción acaba de ser reconfirmada de la mano de Dante Sica para armar, al menos, un discurso más industrialista.
Modernización el oficialismo la ve clave porque toma decisiones como la reducción del personal del Estado, el análisis del cumplimiento de metas de los funcionarios y la eliminación de los trámites con papel en toda la administración pública.
Aunque con realidades distintas, Ambiente y Desarrollo Sustentable; Ciencia, Tecnología e Innovación y Agroindustria ocupan la parte baja de la lista desde la mirada de la contabilidad pública y podrían integrarse a carteras mayores. En todos los casos, sin embargo, de concretarse implicará señales políticas negativas hacia sectores específicos de peso cultural y simbólico.
Desde el punto de vista del ahorro, la reducción de ministerios podría ahorrar algunos pocos millones en materia de burocracia y reducir sueldos jerárquicos. Los más evidentes: mientras que un ministro gana unos $200.000 brutos por mes, un secretario recibe a razón de $100.000.
En una entrevista realizada con un grupo de economistas, las flamantes autoridades del Banco Central (BCRA) explicaron la política que piensan implementar.
Asi, Luis Caputo y el vicepresidente de la entidad, Gustavo Cañonero, disertaron para los economistas Miguel Kiguel, Daniel Artana, Miguel Ángel Broda y Eduardo Levy Yeyati en las oficinas de la entidad.
La conversación informal abarcó temas tales como será el mecanismo de reducción de stocks de Lebac, con aumentos simultáneos de bonos del Tesoro, un programa que debería terminar en 2021. De esta manera, el BCRA busca no generar presión en el tipo de cambio: con la colocación de títulos absorbe pesos que reutilizará para comprar letras, logrando así un efecto monetario neutro.
Mientras tanto, la escasez de divisas es ahora un tema menos preocupante para el Banco Central. Solo deberá resistir un día más hasta que llegue el primer desembolso de US$7500 millones que el FMI enviará el jueves.
Caputo también recordó que el Tesoro contará también con US$ 5000 millones que acordaron prestar el BID, el Banco Mundial y la CAF, lo que dará más liquidez.
Si bien el Fondo pide flotación cambiaria, tampoco quiere que vuelvan los movimientos bruscos del tipo de cambio, que fueron disruptivos. Sería bueno que se quede en estos niveles de dólar mayorista de entre $27 y $28. No quieren que el precio se vaya a $33, pero tampoco que vuelva a $24″, explicó uno de los economistas que asistieron.
Sobre la repercusión de las futuras subas de las tasas de interés de Estados Unidos, que impactan directamente en todos los mercados, el exministro respondió que, como era un escenario posible, el Gobierno se financió por US$9000 millones a principio de año.
Una familia tipo necesitó, en mayo, $18.833,55 para adquirir la Canasta Básica Total (CBT), en la que se incluyen bienes y servicios básicos, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Ese mismo grupo familiar, en cambio, necesitó, en el mismo lapso, $7.473,63 para comprar los productos de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que contiene las necesidades calóricas mínimas para la subsistencia.
Si la comparación se realiza respecto del mes anterior, la CBT (que se utiliza para medir la pobreza) subió 3,2% y la canasta de alimentos básicos (CBA), (utilizada para medir el nivel de indigencia), aumentó por encima de ese nivel: 4,8%, según el INDEC. Esta última, se vio impulsada en mayor medida, por el efecto de la devaluación que impactó con mayor potencia en los alimentos.
Según publica Convergencia Latina, un sitio especializado en información sobre telecomunicaciones, la Universidad Tecnológica Nacional espera colocar en órbita un satélite de investigación en el año 2020.
Juan Pablo Martín, investigador de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) –regional San Nicolás-, explicó que «estamos en etapa de diseño» y afirmó que se encuentran en la búsqueda de inversionistas privados para financiar el proyecto considerado «de bajo costo».
Martín estimó que se requerirán alrededor de US$ 20 mil para costear el desarrollo, la construcción y el lanzamiento. Obviamente, se trata de un nanosatélite, artefactos de un peso mínimo, de los cuales ya se pusieron muchos en órbita, argentinos y de otras nacionalidades.
Las expectativas de inflación de los consumidores argentinos consultados en una encuesta subieron 2,5 puntos porcentuales en junio al 35,8% para los próximos doce meses, tras la crisis cambiaria que devaluó fuertemente el peso.
La mediana de los valores registrados se ubica en el orden del 30%.
Así lo indicó el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella al revelar los resultados de la Encuesta de Expectativas de Inflación (EI) correspondientes a junio de 2018.
Según el promedio, la expectativa de inflación subió 2,5 puntos porcentuales respecto de la medición de mayo pasado y se ubicó en 35,8%.
De acuerdo al promedio, la expectativa de inflación sube en el Gran Buenos Aires y en el Interior del país, mientras que disminuye en la Capital Federal.
Panes de molde especiales, con un alto contenido de proteínas y mayores niveles de fibra alimentaria y calcio, fueron formulados por científicos de Santa Fe y pueden ser una alternativa más saludable que los panes de trigo comunes.
“Incorporamos a la formulación tradicional materias primas poco convencionales, pero de alto valor nutritivo y bajo costo, como harina de soja y concentrado de proteínas del suero, que es un subproducto de la industria láctea”, afirmó la Doctora en Ciencia y Tecnología de los Alimentos Melina Erben quien se desempeña como becaria posdoctoral del CONICET en el Instituto de Tecnología de Alimentos, de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), en la provincia de Santa Fe.
El desarrollo fue descrito en la revista “Food Science and Technology international”, y permitió obtener un pan que, según lo considerado por el Código Alimentario Argentino:
Es un producto con “alto contenido” de proteínas, que, además, tienen mayor calidad que las de un pan de molde o lacteado clásico elaborado a partir de harina de trigo.
Erben hizo las pruebas en el Laboratorio de Panificación de la Facultad de Ingeniería Química de la UNL. El pan de molde obtenido está compuesto por una mezcla de casi 89% de harina de trigo, poco más de 8% de harina de soja y un 3% de concentrado de proteínas del suero. “Esta proporción es la que nos permite obtener un pan de molde con calidad tecnológica y sensorial aceptable y mayor calidad nutricional”, destacó Erben, quien realizó su doctorado bajo la dirección del Magister Carlos Osella.
Aunque el sabor del nuevo pan difiere al de uno tradicional, “el análisis sensorial demostró muy buena aceptabilidad global por parte de los consumidores”, afirmó la científica de la UNL.
TRANSFERENCIA A LA INDUSTRIA. La formulación ya está disponible para ser transferida tanto a la parte estatal como a la privada. “Este pan podría ser un alimento de interés social y, por lo tanto, ser incluido en programas de asistencia alimentaria, como una estrategia que permita mejorar el estado nutricional de algún sector de la población”, puntualizó Erben, quien también señaló que podría atraer a consumidores que buscan opciones más saludables en su dieta.
La Doctora Melina Erben, Becaria Posdoctoral del CONICET, y el Magister Carlos Osella, del Instituto de Tecnología de Alimentos, que depende de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral.
El 42% de los encuestados opina que el presidente Mauricio Macri no será candidato a la reelección en 2019, de acuerdo con los resultados del último sondeo del Centro de Opinión Pública (COPUB) de la Universidad de Belgrano.
En tanto, sólo el 38% considera que sí irá a las urnas por un nuevo mandato (El resto, no sabe/no contesta).
En paralelo, exactamente el 50% de los encuestados cree que la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, se postulará a la Presidencia en algún momento futuro, aunque no necesariamente en las próximas elecciones. En tanto, el 36% opina lo contrario.
Por su parte, el 52% analiza que la expresidente Cristina Fernández de Kirchner se postulará para el cargo de primera mandataria en 2019, mientras que el 28% entiende que no lo hará.
Finalmente, el 47% asegura que el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, será candidato a Presidente el año próximo, y exactamente el mismo porcentaje de encuestados cree que no hará uso de esa opción.
Ficha técnica
Fuente: Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano (COPUB).
Universo: ciudadanos mayores de 18 años de edad.
Lugar de realización: Ciudad de Buenos Aires.
Diseño muestral: por cuotas de sexo y SES.
Tamaño muestral: 620 casos efectivos.
Distribución muestral por género: 50% femenino y 50% masculino.
Método: encuesta (cuestionario con preguntas abiertas y cerradas).
Fecha de administración: 29 de mayo al 2 de junio de 2018.
Ya es un hecho y lo confirmó el propio Elon Musk, el dueño de Tesla, en un reciente tweet. La compañía avisó que tendrá oficialmente oficinas en la región el año próximo. Y la llegada de sus autos eléctricos a la Argentina está prevista para el 2020.
Fuentes de Tesla explicaron al diario «El Cronista» que se trata de un desembarco “orgánico” en el país, con el que la firma comienza a preparar el terreno para sumarse al desarrollo de un ecosistema para los vehículos eléctricos, una infraestructura que en Argentina no llega a ser ni siquiera incipiente.
Como en otros países del mundo lo primero que hace Tesla es estudiar en detalle dónde se colocarán sus supercargadores. En Argentina, la infraestructura para vehículos de motorización eléctrica directamente no existe, y los autos de Musk tienen una autonomía promedio de 500 km.
Los cálculos de Tesla indican que debería haber cargadores disponibles al menos cada 200 kilómetros, algo menos de la mitad de la autonomía que tiene un Model S. Una ruta clara para un vehículo eléctrico es Buenos Aires/Córdoba, una distancia de más de 700 kilómetros, y un punto clave para una super-recarga sería Rosario.
Pero no solo se evalúa la distancia, también debe haber instalaciones adecuadas para que los conductores de los vehículos que se detengan a cargar tengan una experiencia confortable. Un problema aún no resuelto de los Tesla es que una recarga «a full» de baterías toma unos 20 minutos, y saben que en ese tiempo los dueños de un vehículo de alta gama quieren estar cómodos y conectados a Internet.
Por eso, la compañía busca puntos para instalar sus cargadores en estaciones de servicio donde negocian espacios propios. Buscan, por ejemplo, cadenas de cafeterías como Starbucks con áreas de descanso y wifi, o incluso grandes hoteles con estacionamientos propios.
En Estados Unidos, donde el uso de los autos eléctricos crece exponencialmente de la mano de grandes beneficios fiscales, ya se instalaron más de 10 mil equipos de carga rápida exclusivos de Tesla.
El déficit fiscal primario cayó durante el mes de mayo 71,3% en comparación con el mismo período de 2017. Es la mayor baja del año y totalizó $7818 millones, informó el Ministerio de Hacienda.
En tanto, el pago de intereses de la deuda pública subió16,2% en el mes y, en términos reales, reflejó una merma de 8% interanual. El déficit financiero alcanzó los $27.339 millones, con una baja nominal del 37,9%.
En el acumulado de los cinco primeros meses de 2018, el déficit primario llegó a $49.161 millones, cifra que marca una reducción nominal del 43,7%, motorizada por el diferencial de siete puntos porcentuales entre el crecimiento de los recursos (que fueron de $952.487 millones, crecen al 24,3%) y los gastos primarios ($1.023.578 millones, suben un 17,5%). Para Hacienda, el déficit acumulado en los primeros cinco meses del año solo equivale al 14% de la meta propuesta para 2018 ($362.500 millones).
La producción de televisores en Tierra del Fuego registró en el primer cuatrimestre del año un incremento del 102% respecto del mismo período de 2017 y del 45% comprado con 2014, según datos difundidos ayer por la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónicas (Afarte).
Los años en que se juega la Copa Mundial de Fútbol los televisores suelen tener mejores ventas que en otros períodos, pero ahora la producción no solo se concentra en la cantidad de unidades, sino que también fortaleció la oferta de unidades de mayor tamaño, según informó la agencia Télam.
En el corte del primer bimestre del año, de acuerdo con el informe de Afarte, se produjeron 625.857 televisores, un 106% más respecto del mismo período del año anterior.
El 38% correspondió a televisores de 32 pulgadas.
La fabricación de equipos de 55 pulgadas aumentó 285%, al comparar el primer bimestre de este año con 2017.
La categoría de 65 pulgadas colocó en góndolas en dos meses la misma cantidad de unidades que en todo el año pasado: 17.391 televisores.