sábado, 27 junio, 2026 - 12:31 am

Alberto Kornblihtt: “El desfinanciamiento del sistema de ciencia y técnica es equivalente a dejarlo morir”

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El prestigioso investigador del Conicet Alberto Kornblihtt expuso este lunes en la Comisión de Diputados del Congreso de la Nación sobre las consecuencias que podrían tener para la política científica el decreto de necesidad y urgencia de Javier Milei y la Ley Ómnibus en tratamiento. “Con el presupuesto de 2023 no llegamos a pagar los sueldos de Conicet en junio; no va a haber plata para mantener a los 300 institutos federales”, señaló. En efecto, si como está previsto se replicase la misma partida que se empleó el año pasado sin modificaciones “empezarán a caducar los equipos costosos, y no se podrá pagar la luz, el gas, la limpieza ni la vigilancia”. Con la actual inflación, la capacidad de respuesta será nula. Con la presidencia del libertario se abre una nueva etapa en el sector encargado de la producción del conocimiento científico del país. A diferencia de lo que sucedía durante el gobierno anterior en que las actividades científicas eran ponderadas y se definían como una «inversión a futuro»; en este parece primar una impronta similar a la que dominaba la escena durante la gestión de Mauricio Macri, cuando la ciencia, más bien, era entendida como «un gasto». A tono con ello, Kornblihtt reivindicó la centralidad del rol estatal en un modelo de nación que apueste al conocimiento. “Los científicos somos parte de un Estado virtuoso, trabajador y comprometido con el país”, observó el bioquímico y biólogo molecular que ya había tenido una destacada participación en el parlamento, durante los debates en torno a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. El profesor emérito de la UBA se definió con orgullo como “un hijo de la educación pública” y remarcó que todo su trabajo fue posible gracias al financiamiento recibido del Conicet y de la Agencia Nacional de Ciencia y Tecnología. En esta línea, “la licuación por ajuste y la galopante inflación de los montos de becas y los salarios de los investigadores, técnicos y administrativos de ciencia y técnica, todos obtenidos por rigurosos concursos, está llevando sin perspectiva de reversión por parte de las autoridades, a la pauperización de los trabajadores del sector”, describió. De la misma manera que sucedió con otros gobiernos neoliberales –basta con recordar la frase de Domingo Cavallo que envió a la científica del Consejo Susana Torrado “a lavar los platos”– no es descabellada una nueva fuga de cerebros de aquí en adelante. La salida será Ezeiza para muchos investigadores e investigadoras hipercalificados que, más allá de la trayectoria realizada, no tienen el empleo asegurado en Argentina. “Los científicos estamos preocupados desde que el entonces futuro presidente Milei dijera por TV que cerraría el Conicet porque los científicos no producimos nada. Estamos preocupados por medidas que consideramos una condena de muerte a las capacidades nacionales que son fundamentales para las posibilidades de desarrollo futuro”, destacó Kornblihtt. Con ello, el científico se refirió a la derogación de la Ley de Tierras, a la modificación de la Ley de Glaciares y otras normas como las de Bosque nativos y Protección ambiental. Modificaciones introducidas para “dar ventajas al capital privado en detrimento de la preservación del ambiente y los recursos naturales. Nosotros tenemos a los mejores expertos y ecólogos que, por supuesto, no fueron consultados”, apuntó Kornblihtt quien, entre otros reconocimientos, es miembro extranjero de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos y de la Academia de Ciencias de Francia, y miembro asociado de la Organización Europea de Biología Molecular.

Pocas certezas por el momento

A la fecha, no hay demasiadas certezas con respecto a cuál será el rumbo que el sector de ciencia y tecnología tendrá bajo la nueva gestión. Solo un puñado de aspectos pueden confirmarse. El empresario del mundo de las finanzas y tecnologías Alejandro Cosentino es el titular de la secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, cartera degradada que antes tenía rango de ministerio; y el veterinario Daniel Salamone reemplazó a Ana Franchi y está a cargo del Consejo. Por el momento, a pesar de las designaciones, no hubo definiciones con respecto a cómo seguirá la política de ingresos y becas al Conicet, así como tampoco cual será el grado de articulación que tendrá el sistema científico y tecnológico que, bajo la administración de Daniel Filmus, había logrado aceitarse. En otro pasaje de su breve pero contundente presentación, Alberto Kornblihtt expresó su preocupación por las empresas públicas que desde el gobierno muestran interés en privatizar. “Además de YPF y Aerolíneas, están Arsat, el Polo Tecnológico de Constituyentes y Radio y Televisión Argentina, sectores ciertamente estratégicos. También (estoy) preocupado por la eliminación del MinCyT y el vaciamiento de sus funciones y desfinanciamiento”, subrayó. Más tarde aseveró: “En ningún país del mundo la investigación básica es financiada por el sector privado. Simplemente no les interesa, les es muy cara. Pero usan la investigación académica estatal como insumo irremplazable para sus desarrollos comerciales. Es el Estado promotor y emprendedor, como dice Mariana Mazzucato”. Al respecto de la participación estatal en desarrollos científicos que le cambian la vida a las personas, el científico brindó ejemplos variados: desde internet y pantallas táctiles, hasta las vacunas contra la covid y los fármacos de última generación contra el cáncer y enfermedades hereditarias. “El desfinanciamiento del sistema de ciencia y técnica es equivalente a dejarlo morir, a interrumpir carreras académicas de jóvenes con títulos universitarios que decidieron aportar y apostar por nuestro país”, expresó.
Pablo Esteban

Tandanor completò la reparación, mantenimiento y actualización del transporte ARA Canal Beagle

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De acuerdo a una publicación realizada por el astillero Tandanor, el buque transporte ARA Canal Beagle (B-3) de la Armada Argentina zarpó desde el muelle de alistamiento de la planta ubicada en Costanera Sur, tras concluir los trabajos de reparación y mejora, de cara a la Campaña Antártica de Verano 2023/2024.

Durante su estadía en Tandanor, la unidad recibió trabajos de mantenimiento general, destacándose la modernización del tablero eléctrico principal, a cargo de la empresa argentina Redimec. En dicha tarea, se llevo a cabo el relevamiento y remoción de obsolescencias, e instalando dispositivos para la protección del generador de sobrecorriente, cortocircuito, sobrecargas y potencia inversa.

Ante la falta de un buque polar con capacidad de transporte de carga, los buques de la clase Costa Sur realizan navegaciones de apoyo logístico al rompehielos ARA “Almirante Irizar”, a su vez apoyado por avisos clase “Neftegaz”, de menor desplazamiento. Cabe destacar que el nunca concretado reemplazo del buque polar ARA “Bahia Paraíso” (B-1), hundido en 1989, estaría a cargo del mismo astillero Tandanor, en convenio con la empresa finlandesa AKER. Si bien el proyecto se encontraba con presupuesto asignado, y con la etapa de ingeniería avanzada, no hubo mayores avances en los ultimos meses.

El péndulo inflacionario

El INDEC difundió el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre: el aumento del 25,5 por ciento no solo pone en perspectiva la magnitud del principal problema de la economía argentina, sino que marca un nuevo hito en la velocidad que adquirió este proceso. La inflación se multiplicó por dos entre 2015 y 2019, pasando del 25 al 50 por ciento, y ahora por cuatro, alcanzanso 211,4 por ciento. Los riesgos de una espiral hiperinflacionaria ahora sí son reales. ¿Se puede evitar? Para responder eso, hay que entender cómo llegamos hasta acá. Allá por 2010, en uno de sus discursos Cristina Fernández de Kirchner dijo “no vengan de ningún rincón monetarista a decir que la inflación es producto del aumento de la oferta monetaria”. Un poco más adelante, en 2012, la entonces presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, declaró que “es totalmente falso decir que la emisión genera inflación”. Mientras que hace unas semanas, en su discurso de asunción, Javier Milei sostuvo que la emisión de dinero es “la única causa de la inflación empíricamente cierta y válida en términos teóricos”. Al margen de lo tajante de las posturas (o quizás por eso), es evidente que las dos no pueden ser ciertas. La gran pregunta es cuál es la equivocada.

1. La visión monetarista

Para este enfoque -como el nombre lo indica- la causa de los aumentos es el exceso de dinero en circulación, la famosa “emisión” provocada directamente por la decisión del Banco Central para tratar de expandir la actividad económica o para cubrir el déficit fiscal. De allí el énfasis tan marcado de Milei en la reducción de los pasivos remunerados y del déficit fiscal como los elementos claves para contener los aumentos de precios. Ahora bien, toda teoría en economía debe venir acompañada de una explicación que justifique su causalidad, lo que se conoce como un mecanismo de transmisión. En este caso, debería brindar una explicación teórica que nos lleve desde “A” (la expansión de la cantidad de dinero en circulación), hacia “B” (el incremento de los precios); es decir A -> B. ¿Cuál es el proceso mediante el cual sucede esto? El monetarismo sostiene que el hecho de que haya más dinero en la economía hace que las personas gasten más y eso lleva a que las empresas aumenten sus precios. Pongámonos en el lugar de una empresa que ve que aumenta su demanda. Tiene dos posibilidades: subir el precio o satisfacer esa demanda produciendo más. Noten que el simple hecho de que haya dos posibilidades ya invalida la afirmación: no siempre A -> B. Por más que esto no suceda siempre, podría ser que sea el caso más frecuente. Para esto, se debería observar que por lo general frente a una expansión del consumo las empresas suban los precios. Acá aparece un nuevo problema. Una empresa que opta por esta estrategia corre el riesgo de perder clientes a mano de la competencia; algo que sucedería si esa competencia decide producir más en lugar de aumentar el precio. Con lo cual, frente a un aumento de la demanda tampoco parece ser la respuesta lógica ni generalizada la opción de subir los precios. Esta explicación presenta una dificultad todavía mayor en el plano empírico, ya que solo serviría para explicar procesos inflacionarios donde la economía se encuentra creciendo vigorosamente (lo que lleva a la expansión de la demanda). Este no es el caso argentino, donde el aumento de la inflación se combinó con el estancamiento de la economía (el PIB de 2023 es prácticamente el mismo que el de 2011, mientras que la inflación se multiplicó por nueve). Este enfoque tiene serios problemas para establecer una causalidad directa entre el aumento de la cantidad de dinero y los precios. Una alternativa para sortear este escollo sería la incorporación de otra/s variable/s que se vean afectadas por la cantidad de dinero en circulación y que impacten en los precios (haciendo que la causalidad entre ambas variables sea indirecta), es decir, ahora sería A -> X -> B.

2. La visión heterodoxa

El nombre de este enfoque sirve más bien por oposición al enfoque ortodoxo (en este caso, el monetarista), pero en realidad engloba diferentes teorías. La premisa principal para explicar la inflación es partir de la idea de que las empresas son las que determinan los precios, aplicando un margen de ganancia por sobre sus costos. Así, grosso modo, el proceso inflacionario estaría compuesto por dos componentes, los costos que impulsan los precios y aquellos que los propagan. Arranquemos por estos últimos. En cualquier economía, los precios se encuentran vinculados a través de un entramado de “contratos indexados” que se van ajustando cada cierto tiempo en función de lo que sucede con el resto de los precios de la economía. Dicho de otra manera, en todas las economías los precios se actualizan cada cierta cantidad de tiempo de manera pautada. Este contrato puede ser formal y explícito, como en el caso de las paritarias y los alquileres, o puede ser implícito, como, por ejemplo, una empresa que incrementa los precios luego de una cierta cantidad de meses en función de los aumentos de sus costos. El hecho de que los precios se actualicen con cierta frecuencia (es decir, con saltos discretos, y no de manera continua), lleva a que los cambios en la inflación persistan en el tiempo1. Los salarios son el elemento propagador por excelencia. Acá la acción de los trabajadores sería más bien defensiva, dado que los aumentos salariales son en respuesta a incrementos de precios. No buscarían incrementar su poder adquisitivo, sino mantenerlo. Como los sueldos son una parte relevante de los costos (la participación de los asalariados -excluyendo al Sector Público- en el Valor Agregado Bruto se ubica en torno al 35%), en una economía estancada como la argentina su incremento se da en detrimento de la ganancia de las empresas, lo que las lleva a trasladarlos a los precios2. Esto es lo que se conoce como una “puja distributiva” y es uno de los principales factores que contribuyen a la inercia, provocando que la inflación sea persistente en el tiempo.

2. Esquematización de un proceso de puja distributiva

Fuente: Elaboración propia. Lo anterior no significa que los salarios sean una de las causas de la inflación (y que, por lo tanto, la solución pase por congelarlos). El incremento de los salarios se da como respuesta a la suba de precios. Además, el proceso podría terminar ahí -con la recuperación de su poder de compra- y, sin embargo, son las empresas las que vuelven a incrementar sus precios (buscando, ahora, recuperar su ganancia perdida). Tal es así que en los últimos siete años la inflación se multiplicó prácticamente por cuatro mientras que el salario real promedio se redujo más del 20 por ciento. Lo que nos falta es un elemento que impulse al alza a los precios y como éstos dependen de los costos, ahí es donde aparece el tipo de cambio (el precio del dólar), mediado por los insumos importados. En realidad, no estamos hablando de ningún producto en particular, sino que la característica esencial es el hecho de que provengan del extranjero, ya que eso lleva a que su precio esté en dólares y por ende su precio local (que se paga en pesos) va a estar afectado por lo que suceda con el tipo de cambio. Cuando sube abruptamente la cotización del dólar se encarecen todos los insumos importados, provocando el traslado a los precios de los productos3. En suma, la teoría heterodoxa sostiene que el principal causante de la inflación son las recurrentes devaluaciones del tipo de cambio, que luego son propagadas al resto de los precios, especialmente a través de la puja distributiva entre trabajadores y empresas. Al igual que el monetarismo, este enfoque presenta algunos problemas. Dada la centralidad que tienen las devaluaciones del tipo de cambio en el proceso inflacionario, resulta evidente el fuerte énfasis que esta teoría pone sobre el faltante de divisas como uno de los principales obstáculos económicos (también conocido como la “restricción externa”). Pero, precisamente por ese motivo, resulta muy llamativa la política cambiaria que predominó durante las tres últimas gestiones del peronismo (2007-2015 y 2019-2023), ya que en todos los casos hubo un notable abaratamiento del precio del dólar en términos reales (26 por ciento en el mandato 2007-2011, 22 por ciento entre 2011 y 2015 y 29 por ciento entre 2019 y 2023). La idea era que sirviera para contener la inflación, aunque terminó teniendo el efecto contrario: impulsó la demanda de dólares y terminó provocando sendas devaluaciones del tipo de cambio —a principios del 2014 y luego de las PASO del año pasado— con su correlato en los precios, incluso a pesar de haber puesto fuertes regulaciones a la compra de dólares (el famoso “cepo” cambiario). Sumado a lo anterior, en el manejo de la política monetaria se observó otra inconsistencia: de manera casi ininterrumpida en los tres mandatos las tasas de interés fueron negativas (medidas en términos reales). Si el principal problema es la falta de dólares, y sabiendo la preferencia de la población por ahorrar en esta moneda, ¿cuál es la lógica de que los instrumentos de ahorro en pesos pierdan contra la inflación? Lo único que logra es que todavía más gente se vuelque a la compra de dólares. Pero hay una explicación que requiere incorporar otro elemento común a los tres mandatos, y es el uso de la emisión como principal fuente para financiar el déficit fiscal, lo que provoca un incremento del dinero en circulación. Esos pesos pueden ser removidos del sistema por el BCRA aplicando una política monetaria contractiva, es decir, un aumento de las tasas de interés que los absorba a través de la expansión de los depósitos bancarios -fundamentalmente plazos fijos-. La contrapartida es el incremento de la deuda del BCRA con el sector privado (los famosos “pasivos remunerados”). La otra opción es convalidar el incremento en la cantidad de dinero -y que no aumente la deuda del BCRA-, pero a costa de un reacomodamiento de las tasas de interés (que se reducen frente al incremento de la liquidez). El potencial riesgo que tiene esta estrategia, como vimos, es que la reducción de la tasa de interés podría incentivar la compra de dólares. Por ende, si la economía estuviera atravesando un contexto de escasez de divisas, no sería una buena alternativa. Llegamos a una conclusión interesante. Al final, ni Cristina Fernández de Kirchner ni Milei tenían razón. O, en realidad, hay algo de verdad en cada una de sus frases. Parafraseando uno de los eslóganes de este último tiempo, podríamos decir que para explicar la inflación con la emisión sola no alcanza, pero sin ella no se puede. La variable por excelencia que impulsa los precios son los costos -en particular, el tipo de cambio- y no la emisión de dinero4. Y dado que su precio depende de la cantidad de dólares que hay en la economía, no hay dudas de que la insuficiencia de los mismos puede llevar a la devaluación y a los problemas ya analizados. Pero eso no quita que, si el gobierno incurre en un elevado déficit fiscal y lo financia a través de la emisión de dinero, corre serios riesgos de que esos pesos terminen en la compra de dólares y, por lo tanto, en la devaluación del tipo de cambio. Una buena parte de nuestro problema es que cada uno de los enfoques se concentra -hasta diría se obsesiona- con una parte de las causas, pero se olvida completamente de las otras, como un péndulo que va de un lado al otro. En lugar de buscar frenarlo en el punto medio, se refugian en sus dogmas, tirando más hacia su extremo. Eso lleva luego a que el péndulo vaya -con la misma fuerza- hacia el otro extremo, exacerbando el problema. Lo bueno de todo esto es que la solución no pasa tanto por poner a un experto que encuentre la combinación justa de las herramientas que hay que aplicar, sino por algo mucho más sencillo, pero que hasta ahora ninguno de los gobiernos hizo (y el actual, por ahora, parece que tampoco): reconocer que la inflación tiene un componente externo, uno fiscal y uno inercial. Cualquier estrategia que solo busque atacar una de las partes lo más probable es que vuelva a fracasar.

IMPSA traslada el primer horno para modernizar la refinaría de Luján de Cuyo de YPF

IMPSA comenzó el traslado de uno de los tres hornos que fabricó para el complejo industrial Luján de Cuyo de YPF. El horno es parte del proyecto NEC (Nueva Especificación de Combustibles) que está desarrollando la compañía con mayoría accionaria estatal en Mendoza y que forma parte de la expansión y modernización de esa refinería. Una de las principales funciones de esta nueva planta de YPF es reducir el contenido de azufre de los combustibles, “que va de la mano de la evolución tecnológica de los motores de combustión interna y acompaña las normas de respeto del medio ambiente”, explicó IMPSA en un comunicado. IMPSA, a través de su empresa Transapelt, inició el sábado el traslado de lo que se conoce como Radiación, una de las cuatro piezas que componen el primero de los tres hornos. Radiación tiene una altura de 9,7 metros y un peso de 62 toneladas (tn). Las otras tres secciones de esta nueva generación de equipamiento para la industria de oil & gas se denominan Convectiva, Breeching y Chimenea, y se transportarán en enero y febrero. En la fabricación del horno participaron 133 profesionales entre técnicos, operarios, ingenieros y especialistas de 15 áreas de la IMPSA.

Equipamiento

El primer horno que se instalará en la refinería de Luján de Cuyo de YPF reemplazará a una unidad que había sido fabricada por IMPSA en 1984 y que, tras 40 años de funcionamiento, cumplió su vida útil. En rigor, es un horno de proceso tipo “Reactor Feed Heater” y su función principal es calentar un fluido calefactor que aporta calor en distintos procesos de las plantas de tratamiento de hidrocarburos. Los otros dos hornos que IMPSA está fabricando para YPF permitirán producir combustibles con bajo contenido de azufre, más limpios y de mejor calidad. Estos equipos “se enmarcan dentro de las obras de expansión y modernización que YPF está llevando adelante en su refinería de Luján de Cuyo”.

Traslado

El traslado de la Radiación se realizó con éxito”, destacó IMPSA. La pieza partió el sábado a la mañana desde el Centro de Desarrollo Tecnológico de IMPSA, en la localidad de Godoy Cruz, y recorrió 38 kilómetros hasta la refinería de YPF en Luján de Cuyo, donde arribó cerca del mediodía. Fue coordinado de manera conjunta entre Transapelt y personal de Gendarmería Nacional, la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Godoy Cruz, Tránsito Vial de la Municipalidad de Luján de Cuyo, Vialidad Provincial y Nacional. En total, “el operativo estuvo compuesto por un tractor principal con una formación (carretón) de ocho líneas, dos tractores de apoyo y un tractor hidrogrúa. Además, participaron seis móviles policiales, dos vehículos guías de Transapelt y dos hidrogrúas (una de 20 tn y otra de 40 tn) que sirvieron para la remoción y posterior colocación de los carteles pasantes de la Ruta Nacional 40”.

Los expertos en Argentina piden reforzar las campañas de vacunación contra el Covid-19

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Aunque ya va siendo pasado, la pandemia global de Covid no se resigna a quedar definitivamente atrás. Las noticias que llegan desde el hemisferio norte indican que, otra vez, las autoridades de salud de España, Inglaterra y algunas ciudades de EE.UU., ya recomiendan volver a tomar precauciones, como el uso de barbijo en centros de salud. En Argentina los expertos aseguran que este es el momento para relanzar la campaña de refuerzo de la vacuna, apuntando especialmente a los grupos de riesgo. Parte de la explicación de este “revival” radica en que la actual ola de casos global provocada por la variante JN.1 del SARS-CoV-2 ya se convirtió en la segunda más importante de todas las registradas, solo superada por la famosa Omicron, de hace un par de años. De hecho, las estadísticas de salud que recopilan las autoridades de los EE.UU. están mostrando que, cada día, alrededor de 2 millones de estadounidenses se están contagiando. Y está creciendo el número de internaciones por covid, especialmente entre los mayores de 70 años.
COVID-19: 10 MILLONES DE ARGENTINOS MAYORES DE 50 AÑOS DEBERÍAN VACUNARSE
La doctora Angela Gentile, jefa del área de Epidemiología del Hospital Ricardo Gutiérrez, explicó que “en el hemisferio norte se está instalando una nueva variante y eso hace que aumenten los casos, ya que hay más gente susceptible. Además, las coberturas vacunales han ido cayendo debido a que hay menos percepción social del riesgo que implica el no vacunarse”. Según dijo la especialista, “en Argentina no se está, al menos por ahora, registrando un aumento de internaciones ni muertes por virus respiratorios. Sí vemos mayor movimiento por ese tema en consultas ambulatorias. Pero sin llegar a ser un brote”. Justamente para esta experta, “ahora tenemos que aprovechar para hacer prevención, con énfasis en las personas de mayor riesgo, para que estén inmunizadas (con un refuerzo semestral) en el momento en que comience el otoño y aumente la circulación viral”. Gentile también sumó otro argumento en favor del pinchazo preventivo: “Cada vez hay más evidencia de que recibir la vacuna ayuda a reducir las posibilidades de desarrollar  luego secuelas de largo plazo: es la enfermedad que se conoce como “long covid” y que, según estudios hechos en EE.UU., podría padecerla alrededor del 20% de los recuperados del covid-19”. En cuanto al uso de barbijos, la experta comentó que no parece ser una necesidad actual que deba ser generalizada en Argentina. “Sí es una buena práctica utilizarlos en los espacios médicos como las consultas por guardia, especialmente por parte del personal de salud”. Pero en términos de población general, no hay por ahora una recomendación de uso, al menos por ahora. Grupos de alto riesgo y vacunación “En este momento el Ministerio de Salud considera que toda la población se divide en tres grupos: alto, medio y bajo riesgo. Si bien todos deberíamos recibir refuerzos, debe haber especial énfasis para el grupo de alto riesgo”, detalló la doctora Paula Pertzov, responsable del tema de vacunas en el Laboratorio Raffo, asociado a Moderna. Y agregó: “Esto incluye a todos los adultos de más de 50 años; las embarazadas y las personas inmunocomprometidas. Todas estas personas deberían recibir un refuerzo cada seis meses”. En segundo lugar se incluye al personal de salud y a los menores de 50 años con alguna comorbilidad. Estos –y el resto de las personas de bajo riesgo– deberían recibir, al menos, un refuerzo anual. ¿Por qué es importante? Según la experta, más allá de prevenir muertes y complicaciones, hay cada vez más indicios de que recibir la vacuna también contribuye a reducir el riesgo de sufrir “Long Covid” que –según las estadísticas internacionales– termina padeciendo uno de cada cinco pacientes que pasaron la infección. Una nueva ola de contagios en marcha Por su parte, el ministro de Salud de CABA, Fernán Quirós, en declaraciones periodísticas explicó: “Estamos transitando un aumento de casos, los famosos aumentos ‘de olas’, pero que son mucho más pequeños y mucho menos graves que años atrás. Pero no debemos olvidar que cuando suben los casos seguramente también aumentarán las internaciones y algunas personas harán cuadros graves, sobre todo entre quienes no están protegidos por los refuerzos”. Eric Topol, un distinguido integrante de la Academia de Medicina de EE.UU., lanzó una advertencia en un artículo de opinión publicado en los principales medios de EE.UU.: “La pandemia está lejos de haberse terminado. Mientras no lleguen nuevas vacunas que nos inmunicen contra todas las variantes evolutivas del SARS-CoV-2, seguiremos vulnerables y en un estado de negación y de falsa esperanza pensando que la pandemia finalizó”. Cómo y dónde recibir la vacuna Actualmente la vacuna contra el covid-19 se aplica en diferentes hospitales y centros de salud del AMBA y de las provincias. Según algunos cálculos, hay alrededor de 10 millones de argentinos que ya deberían recibir una dosis de refuerzo para disminuir en forma significativa el riesgo de tener complicaciones, internaciones o de muerte por covid-19. Desde el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, le indicaron a este diario que en la Ciudad hay más de 45 vacunatorios distribuidos en todos los barrios, con stock de vacunas, donde se la puede recibir en forma gratuita. Los turnos se obtienen a través de la web o utilizando el chat de WhatsApp conocido como “Boti”. También es posible acercarse a dichos vacunatorios en los días y horarios habituales. Aunque sin turno se estará sujeto a disponibilidad de tiempo y de stock. En este momento para los esquemas de refuerzo se está aplicando la vacuna provista por el laboratorio Moderna, en su versión bivalente. Para sacar turno a través de internet hay que recurrir a la página web.
Por su parte, en la provincia de Buenos Aires los refuerzos de vacunación para el covid son de acceso libre y no se requiere sacar turno en forma previa. La lista de vacunatorios con disponibilidad de dosis y los horarios de atención se encuentran aqui.
Enrique Garabetyan

En el primer mes de Milei el Banco Central emitio 6.000 millones de pesos

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El Gobierno de Javier Milei llegó al primer mes de su mandato emitiendo más de $6 billones. En estos primeros 30 días, el Banco Central dejó de hacerlo para financiar al Tesoro de manera directa e indirecta. Sin embargo, debió seguir emitiendo para atender compromisos. ¿Cuál es el balance de la política monetaria que lleva adelante?

Según un informe de EcoGo, el BCRA se vio obligado a la emisión debido al pago de interés de sus pasivos remunerados, la compra de divisas, el rescate de las levid y la ejecución de los puts. Estas razones implicaron una expansión de pesos emitiendo más de $6 billones. Vale aclarar que el informe es de todo el mes de diciembre.

Ese número, detallan desde la firma, abarcan los $2 billones de expansión por compra de divisas al sector privado, $2,4 billones por intereses de pasivos remunerados y otros $2,4 billones por otros factores, entre los que se encuentran los puts ejercidos de títulos públicos en pesos y las Lediv que volvieron a pesos.

Cómo fue el comportamiento de la base monetaria en diciembre

Eb contraposición, por la recompra de títulos públicos al Central y la compra de divisas, el Tesoro absorbió $2,1 billones neto. En realidad, detalla, absorbió más pero esa mayor absorción estuvo compensada por la salida de los pesos de los depósitos para financiar el déficit. Y en esa línea, marcó que el otro factor contractivo fueron los pases que sacaron de la base $4,1 billones.

A lo largo del mes el comportamiento de la Base Monetaria no fue homogéneo. A través su Informe Monetario Mensual de diciembre, publicado el lunes, las nuevas autoridades del Banco Central expresaron que “previo al 10 de diciembre, hubo una expansión de Base Monetaria por $1,2 billones, explicada fundamentalmente por el desarme de pasivos remunerados y, en parte, por las ejecuciones de los contratos de opciones de venta (put option) sobre títulos del Gobierno Nacional”. Estos factores de expansión, añadieron, fueron parcialmente compensados por la venta neta de divisas al sector privado.

Las estadísticas oficiales del BCRA muestran, además, una emisión endógena para pagar intereses de los pasivos remunerados por $2,118 billones en ese mismo período. Son unos $132.300 millones en promedio por día hábil, aunque la cifra podría haber sido muy superior de no ser por la decisión del Gobierno de desarmar el stock de Leliq y bajar la tasa de política monetaria a 100%.

Cuál es la estrategia del Banco Central

Según un reciente informe de la consultora PxQ la estrategia consta de tres partes:
  • Eliminar el financiamiento monetario al Tesoro. En el primer trimestre esto le será fácil de cumplir dada la estacionalidad del déficit.
  • A partir del 11 de enero el stock de leliqs será cero y todos los pasivos remunerados serán pases pasivos a un día que pagan una tasa de interés efectiva anual de 171,5%.Para el BCRA esto significa una menor emisión por intereses y para los depositantes una licuación en términos reales.
  • Se buscará absorber pesos (muchos provenientes de desarme de LEDIV) con BOPREAL.

Emisión monetaria 2024: qué se puede esperar

Según EcoGo, estock de pasivos remunerados se contraerá de 8,2% del PBI en diciembre ($26,5 billones) a 4,6 puntos del producto ($23,3 billones) en marzo de este año. Medidos en dólares, desde la consultora estiman que en ese mismo período pasarán de u$s41.300 millones a US$27.500 millones al tipo de cambio oficial, o de US$27.900 millones a u$s19.900 millones al CCL.

Desde LCG, por su parte, agregan que de cara a un 2024 recién comenzado, sin asistencia directa del BCRA al Tesoro para financiar el gap fiscal, quedará ver si se sostienen las intervenciones en el mercado de deuda hasta tanto se produzca la aclamada convergencia fiscal. En paralelo entendemos que la monetización del superávit comercial conseguida se sostendrá, aunque si el tipo de cambio comienza a atrasarse, los números podrían ser algo menores. Por otro lado, la nueva composición del Sector Financiero, adicionando la baja de tasas pone en dudas syu comportamiento para los próximos meses.

Farmacéuticos argentinos denuncian aumentos «desproporcionados» en los medicamentos

El director del Centro de Profesionales Farmacéuticos Argentinos (Ceprofar), Rubén Sajem, luego de analizar la suba del 319,1% registrada entre enero y diciembre de 2023, denunció aumentos «desproporcionados» y advirtió que «en ningún país del mundo se aumentaron los medicamentos sin control como ahora en Argentina».

Sajen sostuvo que «los medicamentos son lo único que la gente privilegia para comprar, además de los alimentos, pero lamentablemente en el mes de diciembre las mediciones indican que dos de cada 10 personas -el 19%- no estarían pudiendo acceder a sus tratamientos». En diálogo explicó que esto se debe «a los aumentos desproporcionados que se provocaron en noviembre y diciembre de un 90% promedio con picos que llegan al 140%», y por lo tanto «hoy cuestan el doble y un tratamiento para la hipertensión pasó de $35.000 a $70.000». Consultado por los consumos de los jubilados y cómo se verán afectados, indicó: «Estamos advirtiendo como las obras sociales – incluso el PAMI- se nutre de los salarios que aumentan al nivel de la inflación como mucho, el riesgo es que no tenga recursos para seguir con la gratuidad de los medicamentos y su cobertura». Al respecto, dijo que «hay que regular el sistema ya que en ningún país del mundo pasa que los laboratorios aumentan los precios sin control, como lo están haciendo ahora». Apuntó que desde el gobierno nacional «hay una concepción ideológica de que se desregule todo de acuerdo a la oferta y la demanda» a la cual calificó como «equivocada». «No puede haber una libertad para poner precios por parte de los laboratorios porque del lado del paciente no existe tal cosa como la libertad para enfermarse o morirse. Nadie lo quiere, no funciona así», sentenció.

50 años de Atucha I, con nuevas autoridades en Nucleoelectrica Argentina

La construcción de Atucha I «fue un hito desde el punto de vista tecnológico y pionera del orgullo del desarrollo industrial argentino», destacó el nuevo director presidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), Fernando Monserrat, en el marco de los 50 años que cumple este sábado la primera central nuclear de América Latina y que busca operar otros 25 años gracias al Proyecto de Extensión de Vida. «Fue la primera central nuclear que se construyó en Latinoamérica, lo cual fue un hito muy importante también desde el punto de vista tecnológico e industrial, un salto muy relevante», subrayó el también gerente general operativo de la empresa de capital estatal.

Nota de AgendAR:

Ante la inminente asuncion del nuevo gobierno, el 6 de diciembre renunciaron los integrantes del Directorio y se designo reemplazos transitorios para garantizar la continuidad de la actividad normal y habitual de la empresa, hasta tanto las nuevas autoridades de la Secretaría de Energía dispongan lo que estimen pertinente. Para ello, se designó un nuevo Directorio transitorio integrado por referentes técnicos-operativos de larga trayectoria en la alta gerencia de la compañía: – Director Presidente: Ing. Fernando Monserrat – Director Vicepresidente: Ing. Juan Cantarelli – Director: Ing. Diego Garde Cabe destacar que los nuevos directores continuan cumpliendo sus funciones habituales, y ejercerán su rol adicional en el Directorio de la compañía ad honorem.

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El aniversario coincide con otra celebración en el sector nuclear argentino: el Gobierno aseguró que no privatizará Nucleoeléctrica, la empresa estatal que opera las tres centrales nucleares que funcionan en Argentina, según lo aclaró el secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, durante el debate de la ley ómnibus que se lleva adelante en el Congreso. Las diputadas que llevaron las inquietudes sobre la posibilidad de que las centrales nucleares pasen a ser gestionadas de forma privada fueron Silvia Lospenatto (JxC) y Agustina Propato (UxP). La respuesta de Chirillo en el Congreso fue: “Respecto de la pregunta que me hacían de Nucleoeléctrica creo que el tema está resuelto. La prohibición de no privatizarla está resuelto en el artículo 37 de este proyecto, que asegura al Estado tener la acción de oro, de manera que ese tema está resuelto”.

¿Cuándo empezó a operar la central nuclear Atucha I?

El 13 de enero de 1974, el reactor nuclear Atucha I logró su primera reacción en cadena controlada. La actividad del sector se formalizó hace 73 años a través del Decreto Nº 10.936 del 31 de mayo de 1950 y actualmente cuenta con una potencia eléctrica bruta de 362 megavatios eléctricos y emplea como combustible mezcla de uranio natural (0,72%) y uranio levemente enriquecido al 0,85%. «Cuando se crea en 1950 la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) empieza a desarrollar reactores chicos para uso medicinal y más tarde decide tener la primera central nuclear», afirmó el directivo.
El gobierno de Arturo Illía firmó el decreto 485/1965 que dio aval a la CNEA para que encarara los estudios de preinversión de una central nuclear para el suministro de electricidad al área gran Buenos Aires-Litoral y estableció un plazo de 14 meses para su finalización. La construcción de la Central Nuclear Atucha I, denominada presidente Juan Domingo Perón, comenzó en junio de 1968 durante la dictadura militar de Juan Carlos Onganía, fue conectada al Sistema Eléctrico Nacional el 19 de marzo de 1974 y comenzó su producción comercial el 24 de junio de ese mismo año. «En el 74 era una central de una potencia para el sistema eléctrico muy relevante para aquel momento», remarcó Monserrat, quien ponderó que «varios cientos de miles de habitantes tienen energía eléctrica segura y confiable de alta disponibilidad desde hace 50 años, energía limpia que contribuye al bienestar de la gente».

¿Quién construyó la cental nuclear Atucha I?

«La construcción se le encargó a la empresa alemana SiemensAtucha I es única en el mundo porque en Alemania utilizan uranio enriquecido, no como está en la naturaleza, pero en Argentina decidieron usar uranio natural», contó sobre la central situada a 100 km de la ciudad de Buenos Aires, en la localidad de Lima, partido de Zárate. La elección de Siemens para dar el salto hacia una central de potencia se basó en dos premisas: que utilice uranio natural y que transfiera conocimiento y tecnología. En agosto de 1988, la Central Nuclear Atucha I sufrió un desperfecto en los canales de combustible del reactor, en un contexto socioeconómico adverso, con el recuerdo del accidente nuclear ocurrido el 26 de abril de 1986.
Al respecto, Monserrat remarcó que aquel hecho fue otro de los hitos que, a partir del desarrollo de «tecnología para poder operar el reactor», permitió «que Argentina con recursos propios reparara la central nuclear de manera diferente a lo que proponía Siemens, que era desarmar todo el reactor, lo que hubiera llevado siete u ocho años». La propuesta de Siemens incluía varios años de trabajo antes de poder volver a generar electricidad, un costo muy elevado, y sin garantías. Sin embargo, un equipo técnico de la CNEA logró superar el escollo. Toda la historia quedó registrada con lujo de detalles en el libro «Crónica de una reparación (im)posible» que publicaron el ingeniero metalúrgico Juan Carlos Almagro, el físico teórico Roberto Perazzo y Jorge Isaac Sidelnick, ex vicepresidente de NA-SA. En el libro se relata en detalle cómo se afrontó de manera exitosa la reparación y re-arranque del reactor utilizando los recursos de la ciencia, la tecnología y la industria argentina, en medio de un contexto socioeconómico adverso y un Sistema Interconectado Nacional colpasado. «Lo arreglamos nosotros» es la textual que resume brevemente la increíble avanzada científica argentina, sobre cómo un suceso adverso permitió posicionar al país como referente en la temática a nivel mundial superando exitosamente los incidentes.
Para el nuevo director presidente de Nucleoeléctrica Argentina fue un hito histórico. Argentina «desarrolló tecnología robótica para arreglarla, la reparó y demostró el potencial del conocimiento tecnológico y de ingeniería que fue desarrollando» y «es a la única central a la que le hemos enriquecido levemente el uranio con conocimiento científico y tecnológico argentino para operar, que no implica producir más energía, pero sí consumir la mitad de elementos combustibles».

¿Quién es Fernando Monserrat?

Fernando Monserrat es ingeniero civil de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires, posee un MBA de la UADE Business School y cuenta con más de 40 años de experiencia como profesional. Es profesor de Posgrado en la Universidad de Buenos Aires (UBA), del Instituto Tecnológico Buenos Aires (ITBA), de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y en la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Se desempeña en el área nuclear desde el año 1982. Trabajó en posiciones en las áreas técnicas, administrativa, comercial, recursos humanos e informática de Nucleoeléctrica Argentina, habiendo sido en los últimos años Subgerente General Técnico, Gerente de Tecnología de la Información y desde diciembre de 2021 Gerente General Operativo y a su vez Director Ejecutivo.
El director vicepresidente de NA-SA es Juan Alberto Cantarelli, un ingeniero mecánico de la Universidad Nacional de Córdoba, que se desempeña en el área nuclear desde el 1999. Trabajó en posiciones de las áreas Seguridad Nuclear, Operaciones y Gerencia de NA-SA, ocupando actualmente la posición Gerente Central Nuclear Embalse, desde el 2016. Cantarelli lideró el proyecto de extensión de vida de la Central Nuclear Embalse y forma parte del Comité de Revisión Técnica. El otro director es Diego Alejandro Garde, un ingeniero químico egresado de la Universidad Tecnológica Nacional Mendoza, especializado en Tecnología Nuclear por el Instituto Balseiro. Actualmente es Gerente de Operaciones de la Central Nuclear Atucha I-II, y se encuentra en entrenamiento para Gerente del sitio Atucha I-II.

¿Cuál es el plan para externder la vida útil de Atucha I?

NA-SA, la firma que gestiona Atucha I, Atucha II y Embalse, se encuentra ejecutando desde 2008 el Proyecto de Extensión de Vida de Atucha I con el objetivo de extender «unos 20 o 25 años más de operación» sin ningún problema de «disponibilidad y seguridad». «Hoy, a una central nuclear nueva se le da 60, 70, 80 años de vida de operación. En aquel momento cuando se construyó Atucha se le daba una vida más acotada», explicó Monserrat a la agencia estatal Télam.
En octubre pasado, la empresa entregó al Ministerio de Ambiente bonaerense un estudio de impacto ambiental para el proyecto de extensión de la vida útil de Atucha I, cuyo reacondicionamiento tendrá una duración de 30 meses a desarrollarse entre 2024 y 2026. Monserrat señaló que «una parte relevante de la extensión de vida» prevista en el proyecto iniciado hace más de 15 años se realizará este año. «Lo que estamos haciendo, por ejemplo, es modernizar el sistema que regula el reactor nuclear, su sala de control y estamos mejorando la turbina para tener mayor eficiencia en la operación, todo con los estándares a nivel de hoy«, precisó. Además, se encuentra en proceso «el cambio de cables y mucho equipamiento como bombas o válvulas».

¿Qué otras obras se hicieron en Atucha en los últimos años?

Otro de los avances fue el proyecto de Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Quemados de la Central Nuclear Atucha I (Asecq-1) para lo cual se incorporó -en el año 2022- una «pileta de almacenamiento que le permite una operación a muy largo plazo». Una vez que los combustibles alcanzan el grado máximo de uso, se los extrae del núcleo del reactor y se los deposita en piletas bajo agua de alta pureza que actúa como blindaje de la radiación.
La nueva instalación puede albergar los combustibles gastados que actualmente se encuentran almacenados en agua dentro del recinto de piletas. El Asecq-1 fue construido, adosado e integrado al edificio existente de la Casa de Piletas de Atucha I, y en el nuevo edificio se instalaron 316 silos ubicados por debajo del nivel 0,50 metros que permiten albergar 2.844 elementos combustibles gastados, y que demandó una inversión de 180 millones de dólares aproximadamente. «En este momento, Argentina es la autoridad de diseño de las centrales porque Siemens se retiró» de la industria nuclear, subrayó Monserrat.

“La Argentina no puede perderse el tren del cobre”

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El responsable máximo de Los Azules, el megaproyecto de cobre ubicado en la provincia de San Juan, afirmó que “la Argentina no puede perderse el tren del cobre” porque este mineral “puede apalancar el desarrollo industrial del país”. Podría comenzar a operar en 2029. Por la cantidad de equipos de perforación que en la actualidad tiene operativos, está en el top cinco de proyectos de cobre del mundo. Se calcula que un auto eléctrico contiene alrededor de 75 kilos de cobre, tres veces más que un auto convencional. El mundo se dirige hacia estos vehículos y va a necesitar cada vez más cobre. Las baterías para los autos eléctricos se las vincula con el litio, pero además deberían estar asociadas al cobre. El proceso de electrificación y el incremento de las energías renovables en el mundo también demandará cada vez más a este mineral. La transición energética tiene ineludiblemente al cobre como el gran protagonista. La Argentina dejó de producir cobre en 2018, cuando cerró la mina Bajo Alumbrera. Y va a estar sin producción durante algunos años más. Pero el país tiene en carpeta proyectos que por sus recursos y dimensiones son de clase mundial. Uno de ellos es Los Azules, un mega desarrollo de cobre ubicado en la Cordillera de Los Andes a 80 kilómetros al oeste de la localidad de Calingasta, en la provincia de San Juan. Medido en recursos, es uno de los proyectos más grandes del mundo.
  Mike Meding es el vicepresidente y gerente General de McEwen Mining, la compañía canadiense que opera Los Azules. Nació en la ciudad alemana de Düsseldorf y vive en San Juan hace nueve años. Analizó el cobre a nivel mundial, pero -sobre todo- describió la oportunidad de la Argentina si vuelve a la era del cobre. Dijo que “Los Azules puede cambiar el destino de San Juan” y que “para este proyecto el mercado interno representa una oportunidad muy grande para aportar cobre para la industrialización de la Argentina”. El principal accionista de Los Azules con el 47,7% de participación es McEwen Mining. Tiene como socios al gigante Stellantis (19,4%), la automotriz más grande de la Argentina y una de las más importantes del mundo, y a Río Tinto (14,5%), la segunda compañía minera a nivel internacional. Según McEwen, Los Azules demandará una inversión inicial de US$ 2.500 millones y de otros US$ 2.200 millones durante la vida útil (32 años). Podrá comenzar a producir hacia fines de 2029 o inicios de 2030. Las exportaciones superarían los US$ 1.200 millones anuales. Un detalle lo distingue de otros proyectos: producirá cátodos de cobre que, a diferencia del concentrado (como la mayoría de los proyectos), se comercializan directamente.
  – ¿Cuál es el estado actual de Los Azules? Estamos en etapa de exploración avanzada, donde se incluyen distintas fases de la perforación. Vamos a poder contar con información técnica para la redacción de nuestro estudio de factibilidad, que pensamos finalizarlo a fines de 2024 y publicarlo en el primer trimestre de 2025. En abril de 2023 presentamos el permiso ambiental y durante 2024 vamos a esperar su aprobación para la futura construcción y operación de la mina. El estudio económico preliminar (publicado en junio de 2023) arrojó una vida útil de 27 a 32 años y la producción de cátodos de cobre, que hace que Los Azules sea distinta a los otros proyectos de cobre del país. La gran mayoría prevé fabricar concentrado de cobre. En cambio, nosotros vamos por los cátodos, que son placas de cobre directamente industrializable, para comercializar incluso en la Argentina potenciando así la cadena de valor. – ¿Qué inversión requiere el proyecto? Vamos a tener una inversión inicial de US$ 2.500 millones y estimamos otra durante la vida útil de la mina de US$ 2.200 millones en bienes de capital. En este momento están trabajando aproximadamente 900 personas (170 en forma directa y 730 de contratistas entre proyecto y oficinas), la etapa de construcción empleará aproximadamente 2.000 personas y en operación suponemos 1.000 personas en forma directa y estimamos que puedan ser hasta 2.000 empleos indirectos proporcionando bienes y servicios a la mina durante 30 años o más. Podemos aportar al desarrollo de San Juan y de la Argentina durante generaciones porque el proyecto podrá incluso crecer. Las exportaciones estimadas, dependiendo del precio del cobre, sumarían alrededor de US$ 1.200 millones en promedio anual. Es decir, creemos que Los Azules puede cambiar el destino de San Juan. Por supuesto que el impacto será mayor si sumamos a otros proyectos de cobre como Josemaría, Altar, Filo del Sol, entre otros. – ¿Qué beneficio tiene producir cátodos y no concentrados? Se comercializa directamente. En el camino para la disminución de la huella de carbono se necesita el aumento de la producción de cobre. La electromovilidad es una realidad mundial y debemos estar preparados para ese cambio. En la actualidad en la Argentina se fabrican alrededor de 500.000 autos por año y hay una capacidad instalada para un millón. Hay una base de industrialización importante en el país. La mitad de los autos que se producen en la Argentina se exportan. La producción de Los Azules puede ser parcialmente comercializada en el país. Esto puede permitir el desarrollo de la cadena de valor con empresas que hacen, por ejemplo, cables o motores y en un futuro posiblemente se puedan fabricar baterías. Esto es relevante porque un componente importante en las baterías de litio también es el cobre. Con el desarrollo cuprífero se podría dar toda una integración en la cadena de valor que hoy no existe. A partir del proyecto de cobre Los Azules se pueden desarrollar distintas industrias en San Juan y en otras provincias.
Cátodos de cobre.
  – ¿El mercado interno es uno de los objetivos de Los Azules o están pensando principalmente en la exportación? El cobre es una oportunidad histórica para la Argentina. En los próximos diez años las exportaciones podrían llegar a los US$ 10.000 millones anuales y, así, representar el 20% de las ventas al exterior del sector agrícola argentino. Adicionalmente, en el caso de Los Azules el mercado interno representa una oportunidad muy grande para aportar producción de cobre para la industrialización de la Argentina. Sabemos que el sector minero es netamente exportador y más allá de traer divisas al país (hoy el 90% de las exportaciones mineras representan ingresos genuinos de divisas), el cobre es la oportunidad para la Argentina de subirse al tren de la electromovilidad. La Argentina se puede desarrollar industrialmente con el cobre. En San Juan, que es una provincia que sin la minería es poco viable, se podrían instalar industrias que utilizan nuestras placas de cobre y le agreguen más valor. El cobre puede apalancar el desarrollo industrial del país. – En el sector se habla de un marco para poder desarrollar proyectos de cobre como Los Azules. ¿Qué significa esto? Si, necesitamos un marco. Si bien financiamos en los últimos dos años US$ 400 millones, buena parte de eso nos aportaron en pesos en la Argentina. Stellantis invirtió parte de sus ganancias en nuestra empresa en el país. Sabe que la electromovilidad es importante y tener acceso al cobre también. Por eso quiere desarrollar una mina que puede contribuir a su propio abastecimiento. Esto es muy novedoso porque fue la primera vez que una empresa automotriz invirtió en un proyecto de cobre a nivel mundial. Tenemos un compromiso de ser neutro en términos de emisión de gases de efecto invernadero hasta 2038, esto es algo que el mundo necesita.
  – ¿Cómo es en la actualidad el trabajo en la mina? Nosotros estamos dentro del top cinco de proyectos de cobre del mundo por la cantidad de equipos de perforación que en la actualidad tenemos operativos. Hoy hay 20 equipos en la mina y 19 están perforando en simultaneo. Ningún otro proyecto tiene esta cantidad de máquinas en la Argentina y muy pocos a nivel mundial. En el presente tenemos siete contratistas locales e internacionales de perforación. No conozco empresas mineras que en fase de exploración tengan máquinas diamantinas propias en la Argentina. Compramos ocho equipos (con un valor de alrededor de US$ 800.000 cada uno), seis ya están trabajando en sitio y esperamos dos se terminen sumando en enero. De esos seis, cuatro los operan empresas de San Juan. En exploración estamos a la par de los proyectos más grandes a nivel mundial, jugamos en las grandes ligas. Por eso esperamos que con el nuevo gobierno nacional podamos conversar esta oportunidad enorme que existe con el cobre y que se tengan en cuenta nuestras consideraciones que son necesarias para el desarrollo. – Los Azules podría comenzar a producir en 2029 o 2030. ¿Qué necesita el proyecto para llegar a ese momento? Necesitamos un marco económico que nos permita llevar adelante el financiamiento de US$ 2.500 millones. La minería se presenta como la solución a varios problemas, pero se requiere confianza a nivel internacional y un marco regulatorio y macroeconómico que fomente esta inversión. – El gobierno de Javier Milei, según noticias periodísticas, estaría avanzando en un aumento de las retenciones a las exportaciones mineras que saltan de 4,5 y 8 por ciento al 15 por ciento, al menos en un primer momento. ¿Cómo impacta esta política en un proyecto como Los Azules? Lo que necesitamos es lo que pidió también el sector en general: que se respete la Ley de Inversiones Mineras (Ley 24.196) y la estabilidad fiscal, un tipo de cambio competitivo y libre disponibilidad de divisas, la reducción de las retenciones progresivamente hasta su completa eliminación y libertad para la importación de bienes y servicios. Un derecho de exportación como circula en la prensa será un factor limitante para el desarrollo de nuestro proyecto, igual que el impuesto PAIS que encarece la importación (saltó a 17,5%). Nuestros proyectos son de alto riesgo y que requieren mucho capital y años para repagar la inversión. Por eso, necesitamos una macro que permita atraer inversiones que en la Argentina no existen. En el país este dinero no está disponible, por eso necesitamos del mercado financiero internacional. – ¿Qué dimensión a nivel mundial tiene Los Azules? En el mundo se consumen 25 millones de toneladas anuales de cobre, de las cuales cinco son de reciclaje y 20 son de producción minera. Los Azules está pensado para producir 145.000 toneladas por año en promedio. Representa el 0,7% de la producción mundial. No suena a mucho, pero la demanda de cobre en el mundo puede subir a los 68 millones de toneladas anuales si se tiene en cuenta el camino hacia un mundo más verde para 2050. El mundo necesitará 43 millones de toneladas anuales de cobre adicionales a lo que se produce en la actualidad. Para tomar dimensión, Chile, que es el principal productor mundial, llega a 5 o 6 millones por año. Para 2050 el mundo necesitará producir ocho veces más lo que hoy produce Chile. Esto significa una oportunidad enorme para la Argentina. Hay muchos proyectos que podrán realizarse ya identificados, se podrán sumar más, compartimos la misma cordillera que Chile. Aprovechemos las oportunidades que el mundo nos ha dado.

La Canciller se reunió con el embajador chino para confirmar la posición argentina sobre Taiwan

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En un encuentro bilateral mantenido este viernes por la tarde, la canciller Diana Mondino y el embajador chino, Wang Wei, buscaron dar señales de distensión luego de semanas de rispideces entre ambos países, tras lo que se emitió un comunicado en términos amistosos y compartieron una foto conjunta. El último capítulo de las rispideces fueron las versiones de un supuesto encuentro de la funcionaria local – desmentido enfáticamente- con el representante de negocios de Taiwán, lo que disgustó a los representantes chinos.

Según el comunicado difundido por el Palacio San Martín, poco después de la bilateral, ambos funcionarios “desestimaron recientes versiones de prensa infundadas y reafirmaron los lazos de amistad y el principio de una sola China”. Se trata de un punto fundamental para el país oriental el hecho de que Argentina refrende que no abandona su postura de una sola China, que en los hechos se refiere a la situación de Taiwán.

En referencia a lo conversado, Mondino sostuvo: “No cabe duda de la importancia del intercambio comercial entre ambos países, siendo China el segundo socio comercial argentino, el segundo destino de nuestras exportaciones y el primer origen de las importaciones en el país”. Se trata de un punto que reafirma el cambio que experimentó el espacio libertario de las declaraciones previas a asumir al poder, a este presente como Gobierno, en el que no solo no se busca cortar relaciones, sino todo lo contrario.

Mondino y Wei coincidieron, de acuerdo al comunicado,»en reconocer la relevancia de la Asociación Estratégica Integral establecida entre la Argentina y China», que este año cumple su primera década y “en su interés por continuar desarrollando esta asociación”. Por lo que conversaron sobre la necesidad de reactivar los distintos mecanismos de cooperación bilateral existentes.

Otro de los temas abordados en la reunión tuvo que ver con el financiamiento chino a la infraestructura argentina y se abordó la participación en la Iniciativa de la Franja y la Ruta auspiciada por China, la que integran más de 140 países. Sobre esta cuestión, la funcionaria de Javier Milei señaló que “estos mecanismos de cooperación financiera son de gran utilidad para la Argentina siempre y cuando los proyectos financiados sirvan a su interés nacional”.

Por último, de acuerdo a lo comunicado, ambos funcionarios conversaron sobre cuestiones de la agenda internacional, como el proceso de reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, “destacando las coincidencias de ambos países en el marco del grupo negociador Uniting for Consensus”, así como la coordinación sino-argentina dentro de los ámbitos multilaterales en los que ambos países tienen posiciones comunes.

En el encuentro también hicieron mención al “cordial intercambio epistolar” mantenido entre el Milei, y su par chino, Xi Jinping, con motivo del triunfo del mandatario argentino y “el interés manifestado por ambos líderes en fortalecer la relación bilateral”. En particular, Mondino agradeció el rápido otorgamiento del plácet de estilo para el futuro Embajador argentino en China, el diplomático Marcelo Suárez Salvia.

La relación Argentina-China

Los vínculos entre Milei y China comenzaron de modo áspero, cuando en la campaña electoral el entonces candidato de La Libertad Avanza afirmó que no tendría vínculos “con países comunistas”, entre los que destacó a China y Brasil, dos de los principales socios comerciales del país. Dijo que privilegiaría su alianza con Estados Unidos, Israel y “las democracias occidentales”. Funcionarios del gobierno con vínculos con China intentaron relativizar sus dichos, pero desde Beijing tomaron nota.

El vínculo pareció mejorar cuando Milei pidió, por carta, la reactivación del swap de monedas, y días después confirmó como nuevo embajador en ese país al diplomático Suárez Salvia.

Pero la negativa de Argentina a ingresar a los Brics, de los que China es miembro fundador, y el rumor sobre reuniones con representantes de Taiwán -que también incluirían a legisladores y algún funcionario hoy en La Libertad Avanza- habría motivado el renovado enojo del gobierno de Xi Jinping, que tiene a Taiwán y su pertenencia a China como una de sus líneas rojas en política exterior.

Este jueves, la vocera de la cancillería China, Mao Ning, sostuvo: “He tomado nota de los informes relevantes, la parte argentina ha tomado la iniciativa de aclarar a la parte china que se trata de una falsa exageración [de la prensa]”. Fue en un reconocimiento de gestiones desde el gobierno argentino para bajar el nivel de tensión con ese país. “[El Gobierno] reiteró que concede gran importancia a las relaciones entre Argentina y China y continuará adhiriéndose firmemente al principio de una sola China. La Cancillería argentina también hizo aclaraciones a medios locales”, agregó la vocera del gobierno chino, en una declaración redistribuida el jueves por la cancillería china.

Apenas un día después, con el encuentro en la sede de cancillería, la relación pareció distenderse un poco más.