México y su Corredor Interoceánico. Acuerdo con la UE y desafío a Trump

Acuerdo del gobierno de Sheinbaum con Europa

Corredor Interoceánico de México competirá contra el Canal de Panamá

México dio un paso clave en su estrategia de comercio exterior al formalizar un acuerdo con Europa para fortalecer el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, una infraestructura que busca competir directamente con el Canal de Panamá.

La iniciativa apunta a consolidar una nueva ruta ferroviaria y marítima capaz de mover grandes volúmenes de mercancías entre ambos océanos.

El proyecto se posiciona como una opción estratégica en un contexto de saturación del Canal de Panamá y reconfiguración de las cadenas globales de suministro. Con respaldo internacional, el corredor mexicano busca captar flujos de comercio, energía y carga que hoy dependen de rutas tradicionales.

Acuerdo México‑Europa: así impulsa el Corredor Interoceánico como nueva ruta comercial

El acuerdo entre el gobierno de México y la Unión Europea sienta las bases para que el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec funcione como una ruta logística clave para el comercio internacional. La iniciativa conecta el Golfo de México con el océano Pacífico mediante una red ferroviaria modernizada y puertos estratégicos.

El gobierno mexicano cerró un acuerdo con la Unión Europea para impulsar el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec como alternativa logística al Canal de Panamá, con foco en el transporte de gas, graneles y carga internacional.
El gobierno mexicano cerró un acuerdo con la Unión Europea para impulsar el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec como alternativa logística al Canal de Panamá, con foco en el transporte de gas, graneles y carga internacional.

El objetivo central es facilitar el traslado de mercancías, gas y graneles con menores tiempos y costos frente a otras rutas tradicionales. Para las empresas europeas, esta vía abre una alternativa para acceder a mercados de América y Asia.

Desde la perspectiva mexicana, el convenio busca posicionar al país como un nodo logístico relevante a nivel global. El proyecto apunta a atraer inversión extranjera y a fortalecer el papel de México en las cadenas internacionales de suministro.

Corredor Interoceánico vs. Canal de Panamá: por qué México busca competir

El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec se perfila como una alternativa al Canal de Panamá ante la saturación y limitaciones de esa vía, al combinar transporte ferroviario con servicios portuarios. A diferencia del canal panameño, el proyecto mexicano permite mover carga entre ambos océanos mediante trenes y puertos con alta capacidad operativa.

Con este esquema, México busca captar flujos de comercio afectados por demoras y altos costos logísticos, posicionando al corredor como una ruta complementaria en el comercio global.

Qué mercancías se moverán por el Corredor Interoceánico y por qué es clave

El Corredor Interoceánico tendrá como ejes el transporte de gas natural, graneles agrícolas, minerales y carga general, claves para el comercio entre México, Europa y otros mercados. La nueva ruta permitirá diversificar exportaciones e importaciones y reducir la dependencia de un solo paso interoceánico, en un contexto de riesgos logísticos globales.

A mediano plazo, el gobierno busca consolidarlo como una plataforma integral que fortalezca la posición de México en el comercio internacional y le permita competir con el Canal de Panamá.

Comentario de AgendAR:

México lanza esta movida porque el Canal de Panamá está condenado por el cambio climático.

El Canal necesita lluvias, o se seca… y se está secando muy lentamente desde hace décadas, y ahora más rápido.

El Canal funciona a fuerza de lluvia. Tiene que caer en
forma abundante sobre las cuencas selváticas de los cuatro arroyos que alimentan el lago Gatún. Pero ya no cae como antes, y la tendencia es claramente a la sequía. El fenómeno se nota en casi toda América Central, y en Honduras y Salvador es causa de ruina del pequeño campesinado, y de su inmigración cada vez más masiva (e ilegal) a través de México y hacia los EEUU.

El Canal de Panamá es muy diferente del de Suez.

Éste último es sencillamente una zanja muy larga que conecta el Mar Rojo con el Mediterráneo, cuerpos de agua que, con pequeñas variaciones de marea, están al mismo nivel. Suez está lleno de agua salada y no desagua en uno u otro mal.

En cambio el Canal de Panamá es pura ingeniería. El lago Gatún es mayormente artificial: se formó tabicando con esclusas su salida hacia el los dos océanos que conecta. Es de agua dulce, y su superficie está a unos 28 metros sobre el nivel del mar en ambas bocas del canal.

El Gatún está contenido entre esclusas escalonadas entre el extremo atlántico y el extremo pacífico.

Cuando un barco ingresa por Colón, sobre el Mar Caribe, hacia el Pacífico, tiene que subir junto con el pelo de agua por dos esclusas, la de Colón y la de Agua Clara. El relleno con agua dulce de una y otra esclusa para levantar 26 metros el barco se logra bombeando agua desde el lago Gatún.

Una vez atravesado éste, el descenso hacia el Pacífico debe atravesar dos escalones: las esclusas de Pedro Miguel y la de Miraflores. El vaciado de las esclusas es mayormente gravitacional, como el de una cascada con dos escalones.

Así las cosas, cada vez que pasa un barco en una u otra dirección, las esclusas de salida pierden millones de metros cúbicos de agua dulce del Gatún en la dirección de tránsito.

Con cada barco que pasa, el lago Gatún pierde millones de metros cúbicos de agua lacustre por uno y otro extremos.

La reposición por lluvias mantuvo este sistema artificial en equilibrio desde 1914. El hecho nuevo es que las lluvias vienen desapareciendo, y que con el descenso gradual pero creciente del pelo de agua en el Gatún, las esclusas tardan más en llenarse, hay que cuidar el agua, los barcos Panamax van rascando el fondo, deben llevar menos carga para no quedar varados, y los tiempos de espera en altamar antes de iniciar un cruce se han alargado. En los años especialmente secos, con el Canal en sus mínimos, pueden ser hasta tres semanas haciendo nada en las áreas de espera. Y con cada día de espera, las navieras están perdiendo MUCHA plata. Panamá también, porque pierde tránsitos.

No hay márgenes demográficos para acumular agua el el Gatún. Panamá City se ha vuelto enorme, y compite con el Canal por el agua dulce.

El tamaño francamente demencial de los barcos que logran atravesar las esclusas, los Panamax, no ayuda: para caber en las esclusas no pueden exceder los 294 metros de eslora, 32 de manga, y de modo muy ajustado, los 12 de calado.

En 2016 se rehizo el canal para acomodar los Neopanamx, de 366 de eslora y los 51 de ancho. Plata tirada al mar (a ambos mares), porque las limitaciones de calado las pone la lluvia, no la demanda de transporte. Y andá a negociar con el cambio climático. Tener el pelo de agua de 1914 en el Gatún sería excelente. Pero es más fácil que llueva café.

Las tribulaciones del presidente Donald Trump por comprarse Canadá y Groenlandia, o invadirlos, no son simplemente las pelotudeces de un egomaníaco agravado por daños en la corteza frontal, y por ende locamente bocón. Detrás del tipo está el complejo militar-industrial, que necesita desesperadamente controlar la navegación en las vías de acceso a los dos nuevos pasajes del norte, que van desde el Atlántico hacia el Pacífico por el este y por el oeste.

Para Trump y sus almirantes en segundo plano, es un asunto demasiado serio como para dejarlo en manos de Canadá, Dinamarca y Rusia. Obviamente todos los países con costa hacia el Mar Ártico creen que es un asunto demasiado serio como para dejarlo en manos de los EEUU. País hoy geopolíticamente amenazado por el cambio climático…aunque el Donald dice que no existe.

China no opina públicamente, pero no crean que no opina: con el embotellamiento del canal de Panamá, pierde plata y seguridad energética y alimentaria. Sin los nuevos pasajes del norte, o con estos bajo control de los EEUU, quedaría bloqueada. Este es un «casus belli» perfecto. Olvidate de Taiwan.

El estrecho de Drake es otra vía de pasaje entre el Atlántico y el Pacífico, aunque el oleaje gigante y las tormentas han hundido a demasiados barcos. Han sido al menos 10.000 marineros muertos desde que Chile empezó a hacer las cuentas.

El gigantismo no impide que un barco se de vuelta, acostado por una «rogue wave», o que quiebre su quilla al quedar momentáneamente sostenido por proa y por popa entre las cumbres de dos olas. Los seguros por atravesar el Drake son gigantescos. Pero es lo que hay

Compatriotas, no es por nada que tanto el gobierno de Joe Biden como el de Trump han venido apretándonos desde fines de la pandemia. Necesitan desesperadamente una base aeronaval en Tierra del Fuego para controlar el pasaje interoceánico por el Darke, aunque éste sea un plan C.

El transbordo de cargas en seco, a través de territorio mexicano, se ha vuelto no sólo razonable en plata, sino imprescindible en geopolítica.

Daniel E. Arias

Un reportaje de The Guardian acerca del plan nuclear de Milei

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En un afloramiento rocoso sobre el río Chubut, uno de los pocos que atraviesa la árida estepa patagónica del sur de Argentina, Sergio Pichiñán señala, al otro lado de una amplia franja de matorral, unas coloridas formaciones rocosas en una lejana ladera.

«Ahí es donde antes extraían uranio, y cuando los mineros se marcharon, dejaron la montaña destruida, las casas abandonadas y nadie estudió nunca el agua», afirma, citando las sospechas que suscitan los casos de cáncer y enfermedades de la piel en su comunidad. «Si quieren volver a abrir esto, todos estamos muy preocupados por aquí».

Pichiñán vive en Cerro Cóndor, una aldea con una escasa población indígena mapuche debido a los duros veranos, los fríos inviernos y las escasas lluvias de la zona. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) extrajo uranio aquí en la década de 1970 y ahora es objeto de atención, ya que el presidente Javier Milei pretende cambiar la estrategia nuclear de Argentina.

Esta remota región recibe pocos visitantes, pero en noviembre una delegación de la Agencia Internacional de Energía Atómica la visitó como parte de una revisión integrada del ciclo de producción de uranio. Cerro Solo, junto a las minas cerradas, es uno de los yacimientos de uranio probados más grandes de la CNEA, y reanudar la extracción del mineral es el primer paso del nuevo plan nuclear de Milei.

Los demás consisten en desarrollar reactores modulares pequeños, utilizarlos para alimentar centros de datos de inteligencia artificial, exportar reactores y uranio, y privatizar parcialmente Nucleoeléctrica, la empresa estatal de energía nuclear.

Sin embargo, el plan está siendo objeto de duras críticas tanto por parte de los defensores como de los detractores de la energía nuclear. El programa nuclear no militar de Argentina tiene 75 años de antigüedad. El país exporta reactores de investigación que producen isótopos para radiología médica y ciencia, y sus tres centrales nucleares —Atucha I y II y Embalse— suministran alrededor del 5 % de la electricidad del país.

La producción de uranio en Chubut disminuyó en la década de 1980 y las minas se cerraron en la década de 1990; desde que otra mina cerró en Mendoza en 1997, Argentina ha importado uranio, por lo que muchos consideran que reiniciar la extracción de uranio es una medida estratégica.

Adriana Serquis, física nuclear, no está tan segura. Fue presidenta de la CNEA hasta 2024 y recientemente ha sido elegida diputada. Afirma: «El plan no parece orientado a abastecer nuestras propias centrales, sino más bien a exportar uranio directamente a Estados Unidos. Parecería que el objetivo es satisfacer las necesidades de otros mientras se destruyen nuestras propias capacidades».

Dioxitek, una filial estatal de la CNEA, procesa el uranio importado para convertirlo en dióxido de uranio para su uso en las centrales eléctricas de Argentina, pero en agosto del año pasado firmó un compromiso con la empresa estadounidense Nano Nuclear Energy para suministrarle hexafluoruro de uranio. Dado que los reactores argentinos funcionan con óxido de uranio natural o poco enriquecido en lugar de hexafluoruro de uranio, es probable que el uranio extraído en Argentina se exporte a Estados Unidos en lugar de utilizarse para la producción local de energía.

Paralelamente, Nano Nuclear Energy firmó un memorando de entendimiento con la empresa británico-argentina UrAmerica, que tiene grandes participaciones en Chubut y planea extraer uranio. Uno de los objetivos declarados del acuerdo es «fortalecer la seguridad energética de Estados Unidos mediante el abastecimiento de materiales para combustible nuclear procedentes de un socio confiable».

Diego Hurtado, expresidente de la autoridad reguladora nuclear nacional y exvicepresidente de la CNEA, afirma que las reservas probadas de uranio de Argentina satisfarían la demanda interna durante unos 70 años, aunque menos si se ampliara la energía nuclear.

«Argentina no tiene uranio de sobra», dice. «Exportar uranio no es un plan nuclear argentino; es minería al estilo de una república bananera: ‘Te voy a vender materias primas para que las uses para generar empleo y capacidad industrial en tu país en lugar de aquí’».

El plan nuclear supone un realineamiento hacia Washington por parte de Milei, quien ha declarado que su país es un «aliado incondicional de Estados Unidos». En septiembre, el presidente de extrema derecha inscribió a Argentina como el primer miembro latinoamericano del programa estadounidense Foundational Infrastructure for the Responsible Use of Small Modular Reactor Technology (First).

Hurtado afirma que Argentina tiene poco que ganar con este acuerdo. «Desde finales de los años 60, Estados Unidos ha intentado sistemáticamente socavar el desarrollo nuclear de Argentina», afirma. «Tratan a América Latina como su patio trasero y no quieren competidores para su tecnología aquí».

Durante su mandato en la CNEA, Hurtado se reunió con especialistas nucleares estadounidenses que presionaron a Argentina para que rechazara el reactor chino Hualong One, que estaba previsto que fuera la cuarta central nuclear del país. Milei ha suspendido este proyecto.

Serquis, en un foro reciente sobre soberanía nacional en la Patagonia, dijo sobre la situación: «El modelo hegemónico de países como Estados Unidos o los países europeos, que han logrado ciertas tecnologías, dice: «Una vez que he subido la escalera, la derribo para que nadie más suba»».

Otras partes del plan también han sido objeto de críticas. Los reactores modulares pequeños (SMR) están a la vanguardia del desarrollo de la energía nuclear. Hasta la fecha, solo hay dos en funcionamiento: uno en China y otro en Rusia.

Argentina lleva décadas desarrollando un SMR, conocido como Carem, cuya construcción está en marcha desde 2014. En 2024, la Agencia de Energía Nuclear de la OCDE estudió 52 proyectos de SMR en todo el mundo y situó a Carem entre los cuatro más avanzados. Argentina ha invertido más de 560 millones de libras esterlinas y las estimaciones muestran que el proyecto está completado en aproximadamente dos tercios.

Sin embargo, la administración Milei lo ha declarado un fracaso y, en la práctica, lo ha paralizado. El nuevo plan se centra en cambio en un nuevo proyecto de SMR, el ACR300, que solo se encuentra en un 1 % de desarrollo y que acaba de ser patentado por una empresa estatal argentina a través de su filial en Estados Unidos.

«No solo han dejado de invertir en el proyecto, sino que se están desmantelando todos los equipos de ingeniería e investigación», afirma Serquis. «Dicen que van a construir cuatro SMR en cinco años, pero eso es pura ficción».

Todo esto se produce en el contexto del desmantelamiento radical de Milei de los organismos públicos de investigación y protección del medio ambiente. «Milei asumió el cargo con un potente discurso de estigmatización de la ciencia y la tecnología, y rápidamente las difamó en todos los ámbitos, desde la CNEA hasta el Instituto Nacional del Agua, pasando por el Servicio Meteorológico Nacional y las universidades públicas», afirma Hurtado. «Es catastrófico».

Los sindicatos afirman que entre el 80 % y el 90 % de los trabajadores de la CNEA reciben salarios por debajo del umbral de la pobreza, lo que aumenta la emigración y la fuga de cerebros. En 2024, la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología del país solo gastó el 7 % de su presupuesto asignado. Las universidades públicas han visto recortados sus presupuestos.

La privatización parcial de la empresa pública de energía nuclear, Nucleoeléctrica, hace saltar otras alarmas. El plan, presentado oficialmente por el Ministerio de Economía en noviembre, tiene como objetivo vender el 44 % de la empresa estatal a un inversionista privado. Aunque no tendría la mayoría absoluta, el comprador tendría la mayor participación, lo que le daría el control de la toma de decisiones.

Demian Reidel, responsable de asuntos nucleares de Milei, fue presidente del consejo de asesores presidenciales hasta que fue nombrado director de Nucleoeléctrica, donde ahora se enfrenta a un escándalo sobre la contratación pública de la empresa y la supuesta sobrevaloración de los contratos de servicios y software.

No respondió a las solicitudes de comentarios, pero ha descrito la privatización como «lo que cualquier empresa normal hace para atraer inversiones».

Sin embargo, Nucleoeléctrica es una de las pocas empresas estatales de Argentina que tiene superávit presupuestario, con un récord de 17 200 millones de pesos (8,6 millones de libras esterlinas) en el primer trimestre de 2025. Los partidos de la oposición en el Congreso propusieron un proyecto de ley para declarar a Nucleoeléctrica como prioridad estratégica y evitar su privatización, pero es probable que no alcancen la mayoría de dos tercios necesaria para anular el veto presidencial de Milei.

Isidro Baschar, exmiembro del consejo de administración de la empresa, afirma que Argentina corre el riesgo de perder capacidades estratégicas y no obtener ningún beneficio de la privatización, y señala que la energía nuclear en todo el mundo es mayoritariamente estatal (aunque la mayoría de las centrales comerciales son de propiedad privada en Estados Unidos).

«La energía nuclear combina infraestructuras críticas, inversiones a muy largo plazo, licencias altamente especializadas y compromisos internacionales en materia de seguridad y no proliferación. Nada de eso puede sostenerse únicamente con la lógica del mercado», afirma.

Serquis, Hurtado y Baschar destacan la energía nuclear, junto con el potencial solar de las provincias altas y secas del noroeste y los fuertes vientos de la Patagonia, como elementos clave para cumplir los objetivos de reducción de emisiones y combatir la crisis climática.

Milei es un conocido negacionista del cambio climático, que califica el calentamiento global de «mentira socialista», y quiere que las nuevas centrales nucleares no sustituyan a los combustibles fósiles, sino que atraigan más demanda. Él y Reidel han visitado Silicon Valley y diversas conferencias del sector para presentar Argentina, y en particular la Patagonia, a los inversionistas como un lugar privilegiado para los centros de datos de inteligencia artificial alimentados con energía nuclear.

Baschar afirma: «Proyectar centros de datos, o «ciudades nucleares», en la Patagonia parece atractivo en el laboratorio de ideas, pero es políticamente inviable. [La Patagonia] es la región del país con el mayor rechazo popular a estas iniciativas».

Chubut cuenta con un movimiento popular contra la minería muy amplio y profundamente arraigado. En 2003, un referéndum sobre la minería de oro a cielo abierto recibió un 81 % de votos en contra, lo que llevó a la aprobación de una ley que prohíbe esta práctica en toda la provincia. En 2021, los legisladores intentaron abrir la estepa central a la minería, pero se retiraron después de que los manifestantes bloquearan las autopistas, invadieran la capital e incendiaran edificios gubernamentales.

El movimiento antinuclear se remonta a la década de 1980, cuando se propuso la construcción de un vertedero de residuos radiactivos cerca de Gastre, una remota localidad del centro de Chubut. Tras años de oposición popular que acabó con el proyecto, ciudades y pueblos de toda la Patagonia aprobaron ordenanzas antinucleares que prohibían la presencia o el tránsito de materiales nucleares.

Ahora, cerca de las antiguas minas del centro de Chubut, decenas de miles de toneladas de residuos de uranio se encuentran detrás de una simple valla metálica y un cartel que dice «Área restringida».

Orlando Carriqueo, portavoz del Parlamento Mapuche-Tehuelche de Río Negro, una organización indígena de otra provincia patagónica, afirma que la opinión pública de la región está preocupada por las consecuencias de la extracción de uranio para la producción de combustible y por la gestión de los residuos. «Nos están convirtiendo en una colonia energética», afirma.

Los informes de la CNEA de los últimos tres gobiernos no muestran ningún control de la radiación en el lugar. A menos de un kilómetro de distancia, el río Chubut fluye en su camino para suministrar agua potable a las localidades de Trelew, Gaiman y Rawson, en la costa atlántica.

Pichiñán, que cabalga junto a las minas abandonadas, dice que teme que las generaciones futuras puedan ser engañadas con las mismas promesas incumplidas del pasado. «¿Qué pasó entonces, cuando nos dijeron que íbamos a ser ricos? ¿Dónde está toda esa riqueza? ¿Dónde están las personas que iban a tener trabajo y dinero?», pregunta.

«No quiero que mi hijo tenga 30 o 40 años algún día y tenga que mostrarle este tipo de abandono», afirma. «Pase lo que pase, no podemos permitir que hagan esto».

La CNEA se negó a hacer comentarios.

ESPECIALES DE AGENDAR: Trabajo, sociedad y una reforma miope

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Este miércoles 11 de febrero es el momento más tenso -hasta ahora- de un debate que ya lleva décadas. Una y otra vez se intentó cambiar -disminuir- los derechos laborales conseguidos cuando nuestro país tenía una industria enfocada -sobre todo- en el mercado interno, y casi pleno empleo.

Esa legislación laboral no permaneció intacta, por supuesto. En algunos períodos fueron suspendidos, y en general se han ajustado y actualizado a lo largo del tiempo. Pero persiste en buena parte del sector empresario la convicción que representan una barrera para la producción. Por eso, hoy asistimos a la paradoja de un intento de flexibilizar la legislación laboral cuando más de la mitad de los trabajadores no tiene empleo formal o relación de dependencia.

No es que el problema no sea real. La naturaleza del trabajo ha cambiado mucho, y está cambiando más rápido que nunca, Cuentapropismo, plataformas, tercerización… Y la creciente automación.

En AgendAR no tenemos respuestas preparadas. Hoy te unimos unas notas que publicamos en los últimos años que ayudarán, esperamos, a enfrentar los problemas que se nos vienen encima.

A. B. F

ooooo

1- Una reforma laboral «de facto»: cómo es el empleo hoy en Argentina

2- “No podés sustituir las indemnizaciones con un contrato donde no exista el concepto de indemnización”

3- Una reforma laboral para un país donde la mitad de los que trabajan no está «en blanco»

4- Las raíces de la experiencia Milei

El sarampión regresó. Lo que es necesario saber

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El sarampión ha sido tan poco frecuente en muchos países que algunos médicos nunca han visto un caso, pero eso está cambiando.

Estados Unidos registró más de 2000 casos el año pasado, más que en cualquier otro año en tres décadas, y podría superar el total de 2025 en 2026 (véase «Aumento del sarampión en EE. UU.»). El Reino Unido, España, Austria y otros tres países perdieron su etiqueta oficial de «libres de sarampión» en enero. Canadá perdió su estatus de libre de sarampión en noviembre, y se prevé que Estados Unidos siga su ejemplo en abril.

El virus del sarampión es muy contagioso y puede causar fiebre, tos y erupciones cutáneas, e incluso provocar la muerte. Las estimaciones muestran que cada persona con sarampión infectaría, de media, a entre 12 y 18 personas más si todas las personas de su entorno fueran susceptibles a la enfermedad. Hasta el 90 % de las personas que no son inmunes contraerán el sarampión si entran en contacto con una persona infectada.

Entonces, ¿qué tan preocupadas deben estar las personas vacunadas?

¿Qué tan protectoras son las vacunas?

La vacuna contra el sarampión es muy eficaz. Después de una dosis, el 93 % de las personas estarán protegidas contra la infección si se exponen al virus. La protección aumenta al 97 % después de dos dosis. Para la mayoría de las personas, esta protección dura toda la vida.

Cuando entre el 92 % y el 94 % de la población es inmune al sarampión, ya sea por vacunación o por infecciones previas, el virus ya no puede propagarse, un fenómeno conocido como inmunidad colectiva. «Es posible que se produzcan brotes muy pequeños o casos esporádicos, pero no se observará una transmisión sostenida», afirma Nathan Lo, médico y científico especializado en enfermedades infecciosas de la Universidad de Stanford, en California. Por eso, añade, el objetivo de cobertura de la vacunación contra el sarampión se ha fijado en el 95 %. En Estados Unidos, la cobertura de vacunación entre los niños de jardín de infancia, que suelen tener entre 5 y 6 años, descendió del 95,2 % en el curso 2019-20 al 92,5 % en 2024-25, lo que abre la puerta a brotes.

¿Las personas vacunadas también corren riesgo?

Dado que la vacuna no es 100 % eficaz, las personas que están completamente vacunadas pueden seguir contagiándose. Un análisis reveló que el 12 % de los 4056 casos de sarampión confirmados en Estados Unidos entre 2001 y 2022 fueron infecciones «ruptura» en personas vacunadas.

«Por supuesto, solo se corre ese riesgo si se entra en contacto con alguien que tiene sarampión», afirma Lo. Esto podría suceder, por ejemplo, si hay un brote local o si se viaja a una zona afectada.

En Carolina del Sur, 876 personas se han infectado en un brote que comenzó en octubre, 838 de ellas no estaban vacunadas o no estaban seguras de su estado de vacunación. Solo 38 personas habían sido vacunadas, y 16 de ellas habían recibido solo una de las dos dosis recomendadas. Un manuscrito publicado en enero en el servidor de preimpresión medRxiv utiliza modelos para sugerir que existe un mayor riesgo de casos de contagio en situaciones en las que hay una mayor interacción entre personas vacunadas y no vacunadas.

La buena noticia para las personas que están vacunadas y aún así se infectan es que los síntomas suelen ser leves, afirma Lo, coautor del manuscrito, que aún no ha sido revisado por pares. «Es bastante raro ver las complicaciones típicas que cabría esperar» del sarampión, afirma.

¿Corren un riesgo especial los viajeros?

En mayo, una persona con sarampión abordó un vuelo internacional de 11 horas con destino a Denver, Colorado. El viajero, que no estaba vacunado, había contraído el sarampión en otro estado de EE. UU. antes de su viaje al extranjero. Durante el largo vuelo a Denver, presentó fiebre y tos. En las semanas siguientes, se identificaron otros nueve casos entre los residentes de Colorado que habían estado expuestos a este viajero.

«En general, es poco común que se produzcan casos de sarampión por exposición durante un viaje en avión, ya sea en un vuelo o en un aeropuerto», afirma Rachel Herlihy, epidemióloga del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de Colorado en Denver. En este caso, el nivel de contagiosidad del pasajero podría haber contribuido a la propagación del virus. «Creemos que esta persona estaba muy enferma de sarampión mientras viajaba», afirma. La larga duración del vuelo hizo que otros pasajeros estuvieran expuestos al virus durante un periodo prolongado, lo que podría haber favorecido los contagios.

Cuatro de las nueve personas que se infectaron estaban completamente vacunadas y presentaron menos síntomas y más leves que las que no lo estaban. Tres personas no vacunadas y una con estado de vacunación desconocido fueron hospitalizadas y se recuperaron.

Herlihy afirma que, aunque casos como estos son poco frecuentes, los viajeros son más vulnerables en cierta medida. «La exposición al sarampión durante los viajes es poco común», afirma. Sin embargo, es más probable que se exponga al virus mientras viaja que si se queda en casa, en un lugar donde no haya brotes activos.

¿Qué ocurre con los bebés que son demasiado pequeños para vacunarse?

En Estados Unidos, las directrices federales recomiendan que los niños reciban la primera dosis de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) alrededor de los 12 meses de edad y la segunda dosis entre los 4 y los 6 años. Las personas están protegidas contra el virus aproximadamente entre dos y tres semanas después de recibir la vacuna.

Si hay un brote local, o si viaja con un bebé a una zona con un brote, los médicos pueden recomendar administrar a los bebés de entre 6 y 11 meses una dosis temprana de la vacuna triple vírica. Esa dosis se suma a las dos dosis que se recomiendan normalmente. «Entonces, su bebé termina recibiendo tres dosis de la vacuna MMR, lo cual no es ningún problema, ya que no hay efectos secundarios adicionales», dice Diego Hijano, médico especialista en enfermedades infecciosas pediátricas del St. Jude Children’s Research Hospital de Memphis, Tennessee.

Hijano señala que el sarampión puede presentar síntomas graves, especialmente en niños menores de cinco años. En Carolina del Sur, algunos niños que se han contagiado en el brote actual de sarampión han desarrollado encefalitis, que es una inflamación del cerebro.

«Puede provocar neumonía e infección cerebral, por lo que no es algo que se pueda descartar como un resfriado común o un catarro», afirma Hijano. «Esto puede llevar a su hijo al hospital».

Mariana Lenharo

Nuevo directorio en Nucleoeléctrica, tras la renuncia de Demian Reidel

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Demian Reidel presentó su renuncia a la presidencia de Nucleoeléctrica Argentina, la empresa estatal responsable de operar las centrales nucleares del país, en medio de investigaciones y denuncias que cuestionan su gestión. La dimisión fue confirmada por fuentes oficiales y se produce tras una serie de señalamientos vinculados a presuntas irregularidades en contratos y manejo de recursos.

El funcionario, que había asumido el cargo en abril de 2025, era considerado uno de los colaboradores cercanos al presidente Javier Milei dentro de la estructura estatal. Su salida se da en un contexto de creciente presión interna y cuestionamientos sobre la administración de la compañía.

Denuncias por presuntos sobreprecios y contratos bajo investigación

La renuncia se produce luego de que se multiplicaran las críticas internas y sindicales por presuntas irregularidades en procesos de contratación. Entre los principales cuestionamientos, se menciona un contrato tecnológico cuyo monto habría pasado de u$s600.000 a u$s7 millones, lo que generó dudas sobre la transparencia en las adjudicaciones.

Además, Reidel quedó bajo sospecha por investigaciones vinculadas a presuntos manejos irregulares de fondos y contratos con sobreprecios, lo que profundizó el clima de tensión dentro de la empresa estatal.

Durante las últimas semanas, también se registraron denuncias relacionadas con procesos de licitación y contratación de servicios en las centrales nucleares, lo que derivó en la suspensión de otros directivos y aumentó la presión sobre la conducción de la compañía.

Nuevo directorio en Nucleoeléctrica: quiénes son las autoridades designadas

Tras la salida de Reidel, este lunes se realizó la Asamblea de accionistas de Nucleoeléctrica Argentina, en la que se definió la nueva estructura de conducción de la empresa.

Juan Martín Campos fue designado como nuevo presidente de la compañía, mientras que Martín Porro asumirá el cargo de vicepresidente.

El nuevo directorio estará integrado además por Diego Chaher, Diego Garde y Javier Grinspun como directores titulares. En tanto, José Ignacio Bruera Grifoni y Juan Cantarelli fueron designados como directores suplentes.

La conformación del nuevo equipo apunta a reorganizar la conducción de la empresa y asegurar el funcionamiento operativo de las centrales nucleares, en un contexto marcado por investigaciones internas y cambios en la estructura directiva.

Un nuevo capítulo en la conducción de la empresa estatal nuclear

La salida de Reidel se suma a una serie de cambios en áreas estratégicas del sector público y ocurre en un escenario de cuestionamientos sobre la gestión de empresas estatales y sus mecanismos de contratación.

La designación del nuevo directorio busca restablecer la conducción institucional de Nucleoeléctrica y garantizar la continuidad de las operaciones en un sector clave para la infraestructura energética del país.

Milei quiere comprar 3 submarinos a la francesa Naval Group, acusada de sobornos

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En los últimos días de noviembre de 2024, luego de un cónclave celebrado entre el presidente Javier Milei y su par francés Emmanuel Macron, se acordó la compra de tres submarinos clase Scorpène y cuatro lanchas OPV clase Gowind para Prefectura, en una operación que ronda los u$s2.000 millones.

A esas precisiones, tal y como informó Ámbito, se sumó otra que no cayó nada bien en la industria naval argentina: el encargado de construirlos será la fábrica francesa Naval Group, de capitales privados y con participación mayoritaria estatal. Sin embargo, la inestabilidad económica y financiera que aqueja a la Argentina, lo que quedó de manifiesto durante los meses preelectorales más allá del bloque discursivo oficialista, impidió que se avanzase en la operación.

Ahora, cuando todo parecía diluirse, en las últimas semanas, fue el propio Milei quien puso nuevamente el tema en agenda al mencionar ante la prensa extranjera que ya estaba tomada la decisión política de efectuar la compra. Cabe señalar que desde el hundimiento del Ara San Juan en noviembre de 2017, mientras realizaba tareas de inteligencia, la fuerza submarina argentina se encuentra inactiva.

Macron, en su visita a la Argentina con Milei en Casa Rosada.
Macron, en su visita a la Argentina con Milei en Casa Rosada.

No obstante, un elemento escapa al radar de la discusión pública: las numerosas denuncias internacionales por sobornos que tiene la mencionada empresa francesa desde fines del siglo XX hasta el presente. Más allá de los sucesivos cambios de nombre y los casos de corrupción en, por caso, Pakistán, Malasia y una llamativa filtración en India, las acusaciones incluyeron el contrato por cinco submarinos rubricado con Brasil en el marco del Lava Jato.

Las investigaciones, en la mayoría de los casos, apuntaron al rol de funcionarios públicos e intermediarios en los pagos de sobornos para obtener beneficios. Esas denuncias lograron que en 2017 la empresa francesa encabezara el Ranking de Corrupción Militar, de acuerdo con el Compendium of Arms Trade Corruption del Fletcher School (Tufts University), realizado para World Peace Foundation.

Cuando Ámbito consultó al Ministerio de Seguridad, en momentos en que aún era conducido por la hoy senadora Patricia Bullrich, sobre los motivos de la elección del astillero francés para, en su caso, la construcción de las lanchas, no obtuvo respuesta. Nada ha cambiado ya que quien la reemplazó, Alejandra Monteoliva, oficiaba como su lugarteniente. En el medio, se presentó una denuncia por licitación direccionada.

Sobre la espalda de Bullrich pesa el informe, de noviembre de 2024, de la Auditoría General de la Nación, la cual cuestionó la compra, mediante contratación directa, de cuatro lanchas a Israel tanto por el sobreprecio como por la opacidad en el desarrollo de la operatoria.

En esa línea, Argentina acaba de aprobar el financiamiento para comprar de manera directa cuatro helicópteros navales livianos por 71 millones de Euros, gracias a un préstamo de Crédit Agricole Corporate & Investment Bank, según informó el decreto 924, emitido el 26 de diciembre de 2025.

Cuadernos

Las denuncias de corrupción contra el mencionado astillero francés no comenzaron durante este centenio sino en el anterior. Ya en 1994, cuando Francia vendió tres submarinos a Pakistán, el fabricante estatal DCNS (hoy Naval Group) habría pagado 51 millones de euros en sobornos a los responsables políticos de ese país. A su vez, el astillero fue acusado de abonar 33 millones de euros a los intermediarios Ziad Takieddine y Abdul Rahman El-Assir, quienes a su vez son acusados de desviar los fondos hacia la fallida campaña presidencial de 1995 de Eduard Balladur en Francia.

Jean Guisnel, el principal especialista sobre el sistema de corrupción estatal que tiene a DCNS en el centro, lo describió como parte de “la naturaleza rutinaria y sistemática” de las prebendas. Por ejemplo, Guisnel contó y documentó que “entre 1991 y 2002, DCNS vendió barcos por un valor de 60.000 millones de francos (9.150 millones de euros), de los cuales entre un 8 y un 10 por ciento, es decir entre 732 y 915 millones de euros, se pagaron en Frais Commerciaux Exceptionelles (los FCE son gastos comerciales excepcionales). Estos pagos se destinaron a supuestos agentes y lobistas, quienes los redistribuyeron a sus beneficiarios finales. Se denominaba FCE a los pagos de comisiones, es decir, sobornos, que hasta la adhesión de Francia a la Convención de la OCDE contra la Corrupción en 1999 no solo eran legales, sino también deducibles de impuestos. Además, en algunos de los casos de la década de 1990, el pago de dichas comisiones se cargó a la agencia estatal francesa de exportación de armas, SOFRIMA, por lo que era una práctica habitual”.

Guisnel cuenta, en su libro “Armes de corruption massive”, que, durante un allanamiento que se produjo en 2008 en las oficinas de DCNS, se encontró un cuaderno de uno de los exdirectores financieros de la empresa, en el que se describe puntillosamente los procesos de comercialización y sobornos de los buques que fabricaba DCNS.

Ya en el siglo XXI, uno de los casos internacionales más resonantes se dio a raíz de la venta de submarinos a Malasia en 2002, que mucho después, en 2024, hizo que, en la propia Francia, la Fiscalía Nacional Financiera solicitara que Thales y DCNI (el ala internacional de DCNS), tres exejecutivos y un intermediario, sean llevados a juicio por sospecha de corrupción en la venta de submarinos.

Puntualmente, fueron acusados de sobornar al ministro de Defensa de Malasia, Najib Razak, para asegurarse de que eligiera la oferta francesa. De acuerdo con la documentación en poder de la Fiscalía, la empresa Terasasi, de escasa entidad y para la que no se encontró ningún trabajo de consultoría durante los registros de Thales y DCNI, habría servido como vehículo legal para realizar sobornos. Es más, un exfuncionario de la DCNI admitió durante la investigación que Terasasi era una empresa fantasma utilizada para evitar contratos directos con Abdul Razak Baginda, que habría oficiado como intermediario. Según el fiscal, esto se hizo para mantener la apariencia de cumplimiento de las normas anticorrupción.

En 2016, DCNS fue objeto de críticas por la filtración de un conjunto de planos e información sobre la capacidad de combate y sigilo de los seis submarinos Scorpene de la India. Los planos fueron presuntamente robados por un exoficial naval francés que trabajaba bajo contrato para DCNS.

Fue en 2017, cuando Francia, ante los daños que sufría la imagen de la fábrica naval, comunicó que el astillero naval DCNS, cuya empresa es en un 62% propiedad del Estado galo y en un 35% del grupo francés de electrónica de defensa Thales SA, pasaba a denominarse Naval Group. Los nombres anteriores de DCNS incluyen DCN y Direction des Constructions Navales.

Antecedentes

En 2017, se supo que fiscales franceses investigaban si DCNS había pagado un soborno como parte de un acuerdo de 2008 para vender cinco submarinos por un valor de 7500 millones de dólares a Brasil. Según informó en esa ocasión Le Palrisien, la investigación, iniciada en octubre de 2016, se refería a una posible «corrupción de funcionarios extranjeros» y estaba enmarcada dentro del Lava Jato, caso paradigmático de sobornos que involucró a cientos de políticos y figuras públicas de ese país.

Sin embargo, la cercanía geográfica y temporal no queda ahí, ya que hubo un caso controvertido durante la gestión de Bullrich en Seguridad con Mauricio Macri en la Casa Rosada. En esa oportunidad, tal y como informó Ámbito en marzo de 2025, Bullrich avanzó, mediante contratación directa en el marco de la emergencia en seguridad, en la compra de cuatro lanchas OPV solo que esta vez al Astillero Israel SHIPYARDS por 49 millones de dólares. Sobre ese procedimiento, y otro, puso su lupa la Auditoría General de la Nación (AGN) en el informe de noviembre de 2024.

De acuerdo con la AGN, según el estudio comparativo que llevó a cabo el Área de Investigación del Vector Naval de la Facultad de Ingeniería de la UBA, se abonó 138% más que las mejores ofertas que se podían encontrar en el mercado por lanchas similares. Fue más allá aún: “Se verificó que la adquisición de 4 Lanchas Shaldag por un monto de USD 49.000.000 al Astillero Israel SHIPYARDS Ltd., por parte del Ministerio de Seguridad de la Nación, se apartó de la normativa de contratación aplicable”.

Finalmente, el informe concluye: “Se comprobó que las diversas irregularidades detectadas en materia de razonabilidad y transparencia y, el incumplimiento de la normativa aplicable, impiden evaluar la pertinencia del gasto efectuado”.

A este antecedente se sumó una denuncia penal presentada por el ingeniero naval Raúl Podetti, en la cual señala que en el caso de las lanchas OPV se direccionó la licitación hacia el mencionado Naval Group, que trabajará, de acuerdo con fuentes oficiales, junto con el astillero marplatense SPI. Especialistas marcan que este no tendría la capacidad física para desarrollarlos.

Julián Maradeo

Argentina, el país que se olvidó del mar, pero recuerda Naval Group:

La denuncia del ingeniero naval Raúl Podetti mencionada en esta nota, fue reproducida en AgendAR el 14 de noviembre pasado . Pero ya el 22 de agosto de 2018 nuestro columnista Daniel Arias escribió sobre otra compra, también impulsada por el presidente Macron ante otro presidente argentino. Una compra igualmente dudosa para el nuestros intereses.

Es cierto que Naval Goup, con otros nombres, es la constructora naval más antigua de Europa. Fue fundada en 1614 por Luis XIV, el Rey Sol pero su historia en las últimas décadas ha siso muy oscura.

A. B. F.

Personal de CONAE y VENG, en el rompehielos Irízar rumbo a la Antártida

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En el marco de la segunda etapa de la Campaña Antártica de Verano 2025/26, personal de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y de la empresa Vehículo Espacial Nueva Generación S.A (VENG) se encuentra navegando a bordo del rompehielos ARA “Almirante Irízar” (RHAI) con destino a la Base Antártica Conjunta Belgrano II.

Allí, junto a personal de la dotación del RHAI, continuarán con la construcción de la Estación Terrena; este operativo forma parte del plan de fortalecimiento de la Red de Estaciones Terrenas de la CONAE. En esta ocasión, el objetivo principal de este equipo es finalizar la infraestructura técnica de soporte que permitirá, en campañas posteriores, avanzar con la instalación del sistema de antenas.

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“El proyecto data de 2010 y los materiales, herramientas e insumos se empezaron a enviar a través del rompehielos en 2021. Se prevé que continuemos con esta instalación hasta el año 2030 aproximadamente. Este trabajo consiste en levantar dos antenas que serán operadas manual y remotamente desde Córdoba”, señaló Nicolás Cugat, ingeniero responsable de CONAE a bordo del rompehielos.

Con respecto al buque, agregó que es fundamental, “sin él no podríamos llevar la tonelada de material a la Base Antártica Belgrano II. Tengo solo palabras de agradecimiento hacia la Armada Argentina y el Comando Conjunto Antártico (COCOANTAR) por la predisposición y la prioridad que nos dan. También quiero agradecer a la dotación del RHAI que nos ayuda con la instalación y mantenimiento de la Estación Terrena”.

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Por su posición estratégica (77º 52’ S), esta estación se convertirá en la más austral del país y en una de las más australes del mundo. Su ubicación mejorará la cobertura y la frecuencia de contactos con satélites de órbitas polares y permitirá hasta quince contactos diarios con satélites de observación de la Tierra. Además, permitirá fortalecer las capacidades espaciales y darle continuidad operativa a la recepción, seguimiento y control de misiones satelitales.

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CONAE es la agencia espacial argentina, dependiente de la Secretaría de Ciencia y Tecnología, encargada de diseñar, ejecutar y controlar el Plan Nacional Espacial con fines pacíficos. En tanto, VENG es una empresa de servicios y desarrollos tecnológicos de alto valor agregado, con especialidad en la actividad espacial.

Acuerdo Trump-Milei: los puntos que preocupan a empresas argentinas. Y chinas

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La firma del acuerdo comercial entre la Argentina y EE.UU. es un hito histórico que fortalecerá el vínculo geopolítico entre Javier Milei y Donald Trump, abrirá oportunidades de mercado para las empresas locales y fomentará inversiones en el país. Pero, a la vez, este pacto no estará exento de polémicas. Las dos más visibles son el impacto en América Latina de la guerra tecnológica y comercial que enfrenta a Trump con China y una serie de controversias que abrirá este acuerdo con sectores gravitantes de la economía en la Argentina.

Lo que se selló no es un Tratado de Libre Comercio (TLC), sino un acuerdo de aranceles recíprocos. Eso implica que, para Trump, sólo basta una decisión ejecutiva para ponerlo en marcha. En la Argentina, como se anunció, deberá pasar por el Congreso.

Pero este pacto es mucho más, porque implica un proceso de facilitación de inversiones y desregulación que beneficia a compañías norteamericanas —en detrimento de las chinas— y que abre varias cajas de Pandora en la Argentina, con cambios en la propiedad intelectual para la biotecnología (semillas) y medicamentos, pero también en minerales críticos o la infraestructura tecnológica (5G y 6G).

La mayoría de los productos que vende la Argentina vuelven al nivel arancelario previo al famoso Liberation Day, (en su mayoría 0%). Luego hay un porcentaje que accede a 0% (35 posiciones) y otros en los que se fija un arancel máximo del 10% como tope. Habrá además, cupos para casi todos los productos agrícolas. La Argentina eliminará 221 posiciones arancelarias.

Según el cálculo del Gobierno, esto recuperará exportaciones por más de US$1000 millones. Pueden ser más si se anticipa que algunas empresas pueden invertir en la Argentina para exportar a EE.UU. aprovechando los aranceles extraordinarios.

Un caso interesante es el de la carne. No está en el acuerdo firmado entre las partes, sino en una negociación paralela entre los gobiernos. Para que se active el aumento de la cuota que el país venderá en EE.UU., Trump firmó una decisión ejecutiva. El ingreso preferencial para este producto se quintuplicaría (en 2026 pasarían de 20.000 toneladas a 80.000 toneladas). También ellos venderán a la Argentina, con una cuota que llegará a las 80.000 toneladas.

Otro tema que generó sorpresa es la cuota de 10.000 autos con arancel 0% que llegará de EE.UU. Se trató de una negociación bilateral —como la carne, se maneja por fuera del Mercosur—. Se sumarán así a los cupos de 50.000 autos (muchos chinos) extrazona que entran sin pagar el arancel común. Para un mercado local de más de 600.000 en 2025, es aún poco para presionar precios (el 53% del valor de autos son impuestos).

A esto se suma que las normas de seguridad aprobadas para los autos estadounidenses serán aceptadas desde ahora por las autoridades argentinas, lo que facilitará su importación, según la letra del acuerdo.

El ruido local

Más allá de que comiencen a llegar los Tesla a la Argentina, el acuerdo provocará algunas tensiones con sectores económicos locales. Es que algo parecido a lo que pasa con los autos ocurrirá con los remedios del país del norte. Una aprobación de la FDA —la Anmat del norte— será automáticamente aceptada por las autoridades argentinas, según el pacto firmado. Pero hay cosas que preocupan más a los laboratorios.

En el pacto con Trump, Milei se compromete a llevar antes del 30 de abril al Congreso el Tratado de Cooperación en materia de Patentes, hecho en Washington el 19 de junio de 1970, enmendado el 28 de septiembre de 1979 y modificado el 3 de febrero de 1984. En la industria local creen que ese tratado administrado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) beneficia más que nada a las empresas de países desarrollados (EE. UU.), que así solicitan y obtienen mayor cantidad de patentes en todo el mundo. En el sector industrial local darían su opinión sobre el acuerdo el lunes que viene, pero creen que este pacto los deja en situación de desigualdad.

No es lo único que preocupa allí. “En medicamentos, la anomalía es la resolución 118/12, firmada en su momento por Débora Giorgi y Juan Manzur, que restringía fuertemente la patentabilidad de medicamentos en Argentina”, dijo el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, en un hilo de X sobre una de las normas que derogará el Gobierno de manera inminente y que también tiene que ver con las patentes del sector. La otra es la resolución 283/15 del INPI, “la que no permite el patentamiento de innovaciones genéticas en biotecnología”, explicó “el coloso”, como lo llama Milei. Esto preocupa a los productores, que podrían vislumbrar un alza de costos en las cosechas, sobre todo en soja y trigo, a la hora de la reutilización de las semillas que hoy no pagan canon.

El acero y el aluminio seguirán pagando un arancel del 50%. No habrá cambios allí. Se trata de un sector que, por la sobrecapacidad china, está en el ojo de la tormenta para Trump. De hecho, será uno de los temas que se introdujo en el debate que se hará en el G20 en ese país. Estados Unidos se comprometió en el acuerdo sólo a continuar las negociaciones.

Sin nombrarlo, China aparece en el compromiso firmado. En la letra chica del mismo se afirma que la Argentina “priorizará a Estados Unidos” como socio comercial y de inversión para el cobre, el litio y otros minerales críticos, incluyendo productos en bruto, procesados y terminados, “por encima de las economías o empresas que manipulan el mercado”. El último textual tiene un sólo nombre: China. Esa priorización, además, llegará con la facilitación a empresas de EE.UU. para sumarse al RIGI, el régimen de inversiones creado por Javier Milei para empujar a sectores clave (energía y minería).

No es la única referencia velada al país oriental. El artículo 2.9 impulsa a no importar bienes que se produzcan en países que no respondan los derechos laborales enarbolados por la OIT. A contramano, en 3 años, a los bienes de EE.UU. se les eliminará un impuesto a las importaciones. Es la tasa estadística, que actualmente tiene un arancel del 3%.

Por último, aunque cada hora aparecen nuevos detalles sorprendentes, el acuerdo habla de proveedores de infraestructura en telecomunicaciones (5G y 6G) y satelital “confiables”. No dan nombres en particular para los mismos. En el Gobierno negaron que fuera una cláusula contra la empresa china Huawei.

El pacto formalizado entre Trump y Milei no es solo un acuerdo para mejorar la competitividad y productividad argentinas, y abrir mercados para las empresas de ambos países, sino que es la potenciación de un alineamiento geopolítico que muchos ven como duradero en el tiempo y, ahora cristalizado, difícil de romper, incluso para cualquier gobierno en el futuro.

Francisco Jueguen

Argentina como Europa: los nacimientos y la cantidad de hijos por mujer siguen bajando

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En realidad, este fenómeno demográfico es más aguddo entre nosotros que en la mayoría de los países europeos. En la última década tuvo lugar la caída de nacimientos más abrupta y mantenida de la historia reciente argentina; pese a ser un fenómeno global, la versión local presenta varias particularidades

Lejos de estabilizarse, como ya ha sucedido en varios países europeos, en la Argentina la natalidad sigue cayendo año a año. También continúa a la baja el promedio de hijos por mujer y la edad promedio a la que ellas son madres. Así lo demuestra el último informe de estadísticas vitales del Ministerio de Salud de la Nación, publicado a finales de enero, cuyos datos corresponden a 2024. Ese año, los nacidos vivos en territorio argentino fueron 413.135, número que representa una baja del 47% respecto de 2014, cuando habían nacido 777.000.

Fue en esta última década que tuvo lugar la caída de nacimientos más abrupta y sostenida de la historia reciente de nuestro país. Se trata de un fenómeno que, pese a ser global y a afectar a gran parte del mundo, muestra en su versión argentina varias particularidades.

“Acá, los nacimientos caen en escalones, con momentos de estancamiento y bajones bruscos, como el de la última década, que fue muy fuerte”, sintetiza el demógrafo Rafael Rofman, investigador provincial del Cippec, quien destaca que actualmente la Argentina presenta estadísticas similares a las de Chile, Uruguay y varios países del centro europeo en materia de nacimientos.

Comparativo histórico de nacidos vivos

Comparativo histórico de nacidos vivos

Fuente: Estadísticas Vitales. Dirección de Estadísticas e Información de la Salud (DEIS)

El investigador subraya, a su vez, que lo esperable es que, al igual que ya sucedió en los países nórdicos, también en la Argentina y en el resto de la región, la tendencia a la baja de los nacimientos llegue a un tope y los números comiencen a estabilizarse. Pero ese punto todavía no ha llegado y no es posible saber cuándo y de qué manera va a suceder.

La caída de los nacimientos tiene correlación con la baja en la tasa de fecundidad, indicador que marca el promedio de hijos que tiene cada mujer en edad fértil en la Argentina, que también se encuentra en su baja histórica. Mientras que para comienzos de 2000 se calculaba que las argentinas tenían un promedio de 2,5 hijos, este número se redujo a 2,3 para 2014.

Desde entonces la caída fue tan estrepitosa que en solo 10 años, para 2024, pasó a ser casi la mitad: 1,23. Este número se encuentra por debajo de la tasa de reemplazo (2,1), es decir, la fecundidad mínima necesaria para que una población cerrada –sin contar la migración– se mantenga.

La tasa de fecundidad argentina es similar a la de Italia (1,21) y Polonia (1,2), y es de las más bajas de la región, junto con la de Chile (1,03) y la de Uruguay (1,25). Refleja una tendencia global que llega a todo el mundo en menor o mayor medida, salvo algunos países de África. En los países nórdicos, el número ya estabilizado ronda cerca de los 1,7 hijos por mujer, destaca Rofman.

“Es muy difícil saber en qué número nos vamos a estabilizar nosotros porque el gran problema con estos temas es que depende de una acumulación de millones de decisiones individuales que se toman por razones personales. Pero, si uno mira lo que ya sucedió en países más desarrollados, todo indica que tendríamos que estabilizarnos en torno a una tasa de fecundidad del 1,5 o 1,7. Habrá que esperar unas décadas más para saber. Después puede llegar a haber algún repunte”, anticipa este demógrafo.

Particularmente en la Argentina, la baja en la natalidad ya ha impactado en las políticas públicas. Un ejemplo es la reciente decisión del gobierno porteño de aprobar una reglamentación para el cierre de colegios privados. La medida responde a los numerosos cierres intempestivos de instituciones educativas, especialmente escuelas primarias y jardines de infantes, ocurridos en los últimos años. Detrás de estos cierres hay una frase que se repite una y otra vez en boca de los directivos y los docentes: “No hay chicos”. La crisis de la matriculación en escuelas es hoy la cara más visible del impacto del fenómeno de baja de nacimientos en el sistema educativo.

De Misiones a Ciudad de Buenos Aires: un escenario dispar

El escenario de baja de natalidad tiene variaciones de acuerdo a la región y la localidad que se estudie. La tasa de natalidad de algunas provincias llega incluso a duplicar la de otras. Entre las que mayor cantidad de nacidos vivos por cada 1000 habitantes tienen se encuentran Misiones (12,3), Chaco (11,9), Santiago del Estero (10,8) y Formosa (10,7). En el otro extremo se ubican la Ciudad de Buenos Aires y Tierra del Fuego, ambas con 6,9, Jujuy, con 8 y La Pampa y Río Negro, ambas con 8,1 y la provincia de Buenos Aires, con 8,4.

Tasa de natalidad por provincia en 2024

Tasa de natalidad por provincia en 2024

Fuente: Estadísticas Vitales Información Básica

En líneas generales, la caída de la natalidad suele ser atribuida sobre todo a cambios sociales, económicos y culturales, que incluyen una mayor autonomía de las mujeres y cambios en las expectativas reproductivas, así como también a una disminución de la maternidad adolescente y un aumento en la maternidad tardía.

“Hay muchas mujeres que bajan su fecundidad total, pero también hay muchas que postergan la maternidad. En las estadísticas argentinas ya se puede ver que la fecundidad de las mujeres más grandes no decrece. Incluso está aumentando la edad promedio de las madres”, dice Rofman.

El grupo etario que más hijos tuvo durante 2024 de acuerdo a las estadísticas vitales del Ministerio de Salud fue el que abarca a las mujeres de entre 25 y 29 años (25%), seguido por el de entre 30 y 34 años (23%), y por el de entre 20 y 24 años (22%). Como contrapartida, la tasa de fecundidad adolescente bajó más de un 65% en la última década.

Pese a que en general los países con mayor desarrollo económico tienen tasas de natalidad más bajas, esto no implica que pueda encontrarse una relación directa entre la abrupta baja de los nacimientos que se dio en la Argentina en los últimos 10 años y la situación económica nacional.

“Con el factor económico, la tendencia siempre es un poco más difusa. Por lo general, los países, al igual que las familias, a medida que se hacen un poco más ricos, tienen menos hijos. Y lo que vemos en la Argentina desde 2014 no es justamente una población que se está enriqueciendo, sino lo contrario. Entonces ahí la tendencia es más difusa, porque es cierto que la cuestión económica puede tener un peso a la hora de decidir cuándo ser madre o padre, o cuántos hijos tener. Pero en general la tendencia a nivel mundial suele ser al revés”, explicaron desde el Programa de Protección Social de Cippec.

El fenómeno de baja de natalidad argentino presenta algunas particularidades respecto a la tendencia regional y mundial. La principal es la manera en la que se producen las bajas de natalidad y de fecundidad.

“Mientras que en otros países, como Brasil y Colombia, donde la natalidad viene bajando de a poco, casi en línea recta, desde mediados del siglo pasado, en Argentina, por alguna razón que es más difícil de explicar, baja por la escalera. Entre el 2004 y el 2014, la natalidad no solo no había bajado, sino que había subido un poco. Y después bajó de manera muy fuerte”, explica Rofman, quien cree que puntualmente el declive de los últimos 10 años estuvo relacionado con una mayor efectividad de los anticonceptivos femeninos.

María Nöllmann

Minerales críticos: los acuerdos que EE.UU. suscribe con Argentina y otros países

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El gobierno de los Estados Unidos suscribió el miércoles de la semana pasada con Argentina y otros países, una serie de acuerdos que apuntan hacia el proyecto de una zona comercial preferencial para minerales críticos, en el marco de la Cumbre Ministerial de Minerales Críticos convocada por el Departamento de Estado de EE.UU. en Washington.

Entre los compromisos más relevantes figuran un acuerdo tripartito con Japón y la Unión Europea para explorar un tratado comercial plurinacional, iniciativa que oficiaría como plataforma para la creación de la zona comercial preferencial, y un Plan de Acción con México.

La Cancillería argentina, por su parte, informó la firma de un Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro en Minería y Procesamiento de Minerales Críticos que ratifica la asociación estratégica y el «compromiso con el desarrollo de un suministro seguro, resiliente y competitivo».

Por su lado, la Embajada de los EE.UU. en la Argentina agregó que «ambos países movilizarán el apoyo de los gobiernos y del sector privado mediante subvenciones, garantías, préstamos e inversiones de capital para impulsar proyectos de minería y procesamiento».

También precisó que implementarán medidas para «establecer mercados de alto estándar con marcos de precios de referencia que protejan frente a políticas no basadas en el mercado y prácticas comerciales desleales».

Argentina y EE.UU. se comprometieron a «identificar conjuntamente proyectos prioritarios y facilitar su financiamiento en un plazo de seis meses, creando una asociación sostenible de largo plazo basada en precios justos de mercado».

El acuerdo suscrito entre el canciller argentino, Pablo Quirno, y el vicesecretario de Estado, Christopher Landau, se monta sobre la base de un memorando de entendimiento (MoU) sobre minerales críticos firmado en agosto de 2024.

Argentina es el quinto productor mundial de litio, uno de los minerales críticos de mayor demanda. En efecto, al menos un 30% de las importaciones de litio en los EE.UU. actualmente provienen de la Argentina.

EE.UU.: qué acuerdos en minerales críticos suscribió

Delegaciones de un total de 54 países y de la Unión Europea asistieron a la Cumbreo que contó con la presencia del vicepresidente, J.D. Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio.

Los funcionarios anunciaron que la intención última de los acuerdos es crear una zona comercial preferencial de minerales críticos. Las empresas de los países que formen parte de esta área comercial tendrán acceso a precios mínimos para blindar a las inversiones en los proyectos mineros de cualquier volatilidad en los precios internacionales.

Por el lado del continente americano participaron delegaciones de la Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, la República Dominicana, Ecuador, México, Paraguay y Perú.

Otros países relevantes que estuvieron presentes fueron Japón, Australia, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Marruecos, República Democrática del Congo, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes UnidosIsrael, Corea del Sur y Uzbekistán.

El Departamento de Estado notificó la firma de un total de once nuevos marcos bilaterales sobre minerales críticos o MoU con países como la Argentina, las Islas Cook, Ecuador, Guinea, Marruecos, Paraguay, Perú, Filipinas, los Emiratos Árabes Unidos y Uzbekistán.

Acuerdo tripartito con la Unión Europea y Japón

EE.UU. busca crear una cadena internacional de suministro de minerales críticos independiente del control de China.

Sin embargo, el acuerdo más relevante que avanza en la dirección de la creación de la zona comercial preferencial fue suscrito entre la Oficina del Representante Comercial de los EE.UU., la Comisión Europea (el poder ejecutivo de la U.E.) y Japón.

El acuerdo señala el desarrollo de Planes de Acción para la resiliencia de la cadena de suministro de minerales críticos. Los firmantes desarrollarán políticas y mecanismos comerciales coordinados, como precios mínimos ajustados en frontera, que puedan mitigar las vulnerabilidades de la cadena. En ese sentido, EE.UU. y la U.E. se comprometieron en un plazo de no más de 30 días a firmar un MoU destinado a impulsar este objetivo.

El objetivo es poder avanzar hacia un tratado comercial plurilateral, abierto a la incorporación de más países. “A través del desarrollo de estos Planes de Acción, sentaremos las bases para un acuerdo plurilateral vinculante sobre el comercio de minerales críticos con socios afines», dijo el representante comercial de los EE.UU., Jamieson Greer.

En paralelo, Greer anunció que acordó con México un Plan de Acción para avanzar también hacia un comercio preferencial respaldado por precios mínimos y otras medidas. En ese sentido, ambos países se comprometieron a identificar proyectos específicos de minería, procesamiento y producción de minerales críticos de interés mutuo dentro de sus países o en terceros países.

El Departamento de Estado justificó la firma de todos estos acuerdos sobre la base de que el mercado de minerales críticos y tierras raras «está altamente concentradolo que lo convierte en una herramienta de coerción política y de disrupción en la cadena de suministro», en clara alusión a China.

Nicolás Deza