En el icónico experimento cuántico de doble rendija, un fotón actúa como una onda e interfiere consigo mismo, lo que ilustra el asombroso concepto de que las partículas pueden existir en una «superposición» de posibles ubicaciones a la vez.
Pero, ¿cuán grande puede ser un objeto cuántico así? Resulta que , al menos, tan grande como una masa de unos 7000 átomos de sodio . Utilizando un montaje experimental minuciosamente construido, los investigadores lograron observar patrones de interferencia reveladores para cúmulos de sodio de unos 8 nanómetros de ancho, con superposiciones que se extendían a lo largo de 133 nanómetros. Los cúmulos son tan grandes como algunos virus, lo que plantea la tentadora posibilidad de someter materia biológica a la misma configuración experimental.
La mecánica cuántica predice que las partículas individuales que tienen masa pueden comportarse como ondas que no tienen una ubicación definida en el espacio. En cambio, estas ondas de materia se extienden a través de una superposición de múltiples ubicaciones en un momento dado, de forma similar a como las ondas generadas al lanzar una roca a un lago se extienden por la superficie del agua. Una consecuencia sorprendente de esta «dualidad onda-partícula» es que las partículas masivas pueden formar patrones de interferencia, similares a los que se observan cuando las ondas de agua o de luz se superponen. Esta interferencia de ondas de materia se ha observado a menudo en partículas microscópicas, como electrones, neutrones y átomos, pero si puede ocurrir en objetos macroscópicos sigue siendo un tema de debate activo.
En un artículo publicado en Nature, Pedalino et al. informan de la demostración experimental de la interferencia de ondas de materia con los objetos más pesados hasta la fecha: nanopartículas de sodio con masas superiores a 170.000 daltons (Da). Estos resultados plantean cuestiones fundamentales sobre el rango de masas para las que se produce la dualidad onda-partícula.
La idea de que los objetos macroscópicos podrían exhibir la dualidad onda-partícula contrasta con la intuición de la gente de la vida cotidiana: estamos acostumbrados a que los objetos grandes tengan posiciones bien definidas. Sin embargo, la teoría cuántica estándar no impone un límite de tamaño a los objetos que describe. Por lo tanto, no existe ninguna regla fundamental que impida que un gato se encuentre en una superposición de un lugar y de otro, o que esté simultáneamente vivo y muerto, como se considera en el famoso experimento mental de Erwin Schrödinger.
Schrödinger concibió su experimento mental para demostrar que sería absurdo aplicar la superposición cuántica a objetos macroscópicos. Para evitar este comportamiento contraintuitivo, algunos físicos han propuesto modificaciones a las leyes de la mecánica cuántica. Estos «modelos de colapso» afectan mínimamente el comportamiento de los objetos más pequeños, pero destruyen rápidamente las superposiciones espaciales de objetos más masivos, estableciendo así una línea divisoria firme entre lo que sucede en los mundos microscópico y macroscópico.
Otros físicos sugieren que la mecánica cuántica no necesita ser modificada, porque las interacciones no controladas de un objeto con su entorno impiden que aparezca la interferencia de la onda de materia. Siguiendo esta línea de pensamiento, la dualidad onda-partícula podría, en principio, aplicarse a objetos arbitrariamente masivos, pero las interacciones ambientales harían que fuera poco práctico observarla a medida que la masa del objeto aumenta.
Los experimentos para distinguir entre la validez de los modelos de colapso y la mecánica cuántica estándar están limitados por la medida en que se pueden reducir las interacciones de los objetos con su entorno. Sin embargo, las innovaciones aumentan constantemente la masa a la que se puede observar la interferencia de ondas de materia. Por ejemplo, un experimento de 2019 informó sobre la dualidad onda-partícula de moléculas grandes que contenían hasta 2000 átomos, con masas superiores a 25 000 Da. Pedalino et al. han establecido ahora la interferencia de ondas de materia para un nuevo tipo de objeto, aún más masivo: las nanopartículas metálicas.
Los autores hicieron pasar nanopartículas de sodio ultracongeladas a través de una serie de ondas estacionarias formadas por haces de láser. Las ondas estacionarias actúan como rejillas que generan y detectan la interferencia de las ondas de materia de las nanopartículas (Fig. 1), de forma similar a como la luz que pasa a través de una rejilla física genera un patrón de difracción. Para proteger las nanopartículas de las perturbaciones ambientales, los autores implementaron un extenso sistema para evitar que las vibraciones del entorno afectaran al experimento. También ajustaron la orientación del aparato para suprimir las influencias de la gravedad y la rotación de la Tierra.
Fig. 1 Se ha detectado interferencia de ondas de materia para nanopartículas. La mecánica cuántica predice que incluso las partículas que tienen masa pueden comportarse como ondas, conocidas como ondas de materia. Pedalino et al.2 han observado la interferencia de las ondas de materia de las nanopartículas de sodio, los objetos más grandes para los que se ha observado tal interferencia hasta ahora. Los autores dirigieron las nanopartículas a través de una serie de ondas estacionarias producidas por láser, que actúan como rejillas. La primera rejilla produjo ondas de materia que oscilaban todas al unísono (se dice que tales ondas son coherentes) porque pasaban solo por los nodos de la onda estacionaria. La segunda rejilla produjo un patrón de interferencia y la tercera rejilla permitió detectar y contar las partículas. Al contar el número de partículas que aparecieron en diferentes posiciones a lo largo de la tercera rejilla, los autores pudieron resolver las franjas del patrón de interferencia.
Las nanopartículas de sodio utilizadas en los experimentos constaban de más de 7000 átomos y tenían masas de 170 000 Da. Por lo tanto, el estudio confirma que la mecánica cuántica estándar sigue siendo válida hasta una escala impresionantemente grande, para objetos que son mucho más complejos y más cercanos a ser macroscópicos que los átomos individuales.
Como señalan Pedalino et al., los experimentos que involucran osciladores mecánicos también se han utilizado para sondear la mecánica cuántica en escalas mucho mayores que las típicamente asociadas con los efectos cuánticos; por ejemplo, se ha informado de una superposición que involucra objetos con una masa de 1019 Da. Sin embargo, esa superposición se extendía sobre una distancia de solo 2 × 10–18 metros, que es mucho menor que el tamaño de un protón o un neutrón. Por el contrario, las superposiciones de Pedalino y sus colegas se extendían a lo largo de 133 nanómetros, mucho más que el diámetro de 8 nm de las nanopartículas.
¿Cómo se decide cuál de estas superposiciones, que se producen a escalas de masa y longitud tan diferentes, es más representativa de los sistemas macroscópicos? Un enfoque consiste en utilizar una métrica de «macroscopicidad». Esto cuantifica la fuerza con la que un experimento puede descartar una clase de modelos de colapso que introducen cambios mínimos en la mecánica cuántica ordinaria. Según esta métrica, el experimento de Pedalino y sus colegas es el sistema cuántico más macroscópico del que se tiene constancia hasta la fecha, superando el récord anterior en más de diez veces.
Debido a que el método de los autores es aplicable a objetos más grandes que las nanopartículas, es prometedor para generar superposiciones aún más macroscópicas que las reportadas actualmente. Un desafío será distinguir la interferencia genuina de la onda de materia de los «patrones de sombra» formados por las rejillas; a medida que la masa del objeto aumenta, las ondas de materia necesitarán más tiempo para evolucionar libremente entre las rejillas. Para aumentar el tiempo de evolución, se podría reducir la velocidad de los objetos o alargar la distancia entre las rejillas. Esto podría permitir el estudio de la dualidad onda-partícula en el rango de masa de 106 Da. El tiempo de evolución podría extenderse aún más cambiando el aparato de una orientación horizontal a una vertical, de modo que los objetos caigan grandes distancias bajo la gravedad dentro del aparato. Esta estrategia tiene el potencial de facilitar la interferencia de ondas de materia de objetos con masas de hasta 108 Da.
Otros esquemas podrían permitir experimentos con masas aún mayores. Por ejemplo, una propuesta que utiliza campos magnéticos para hacer levitar y manipular objetos para generar interferencias de ondas de materia podría ser aplicable a masas de objetos que superen los 1013 Da. Si se logra un aislamiento suficiente de las perturbaciones ambientales, estos experimentos arrojarán luz sobre el antiguo debate acerca de si la gravedad tiene un papel fundamental en la limitación del tamaño máximo de las superposiciones cuánticas. Existen diversas opiniones a favor y en contra de este debate, y su resolución requiere, en última instancia, pruebas experimentales.
China presentó solicitudes a la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo de la ONU, para lanzar cerca de 200.000 satélites al espacio. Esta iniciativa suscitó inquietud sobre la creación de una megaconstelación capaz de reconfigurar el equilibrio de poder en la órbita baja terrestre. Las solicitudes fueron presentadas el 29 de diciembre por un organismo de nueva creación, el Instituto para la Utilización del Espectro Radioeléctrico y la Innovación Tecnológica.
Las solicitudes se refieren a dos constelaciones, denominadas CTC-1 y CTC-2, cada una con 96.714 satélites distribuidos en 3660 órbitas. De concretarse, los proyectos superarían con creces la ambición de SpaceX, que planea colocar aproximadamente 49.000 satélites Starlink en órbita, formando la mayor constelación de satélites jamás concebida.
Uso incierto
Las autoridades chinas no detallaron oficialmente el propósito de los satélites, lo que alimentó la especulación entre los expertos en seguridad espacial.
Según la Universidad Aeronáutica de Nanjing, citada por el sitio web China in Space, las constelaciones se centrarían en la seguridad electromagnética espacial, los sistemas de defensa integrados, la evaluación del espacio aéreo a baja altitud y los servicios de vigilancia, tareas que recuerdan la función de Starshield, la versión militar de Starlink utilizada por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
Dos de los satélites que fueron lanzados al espacio por la Agencia Espacial Europea.Agencia Espacial Europea
Dado que las solicitudes se presentaron ante la UIT, otros operadores deberán demostrar que los futuros satélites en estas órbitas no causarán interferencias, lo que, en la práctica, podría dificultar la entrada de competidores. Los analistas consideran que esto representa un riesgo de “apropiación de territorio orbital”, aunque los satélites también puedan tener usos civiles, como la monitorización climática, la navegación aérea y las comunicaciones.
La medida se produce en medio de las crecientes tensiones entre China y Estados Unidos en el espacio. Más allá de la carrera lunar, ambos países compiten por la influencia en la órbita baja terrestre, considerada estratégica para las comunicaciones, la vigilancia y la defensa. Los satélites militares forman parte de la llamada “malla de destrucción”, una red que conecta sensores, comunicaciones y armas, un papel crucial en la guerra de Ucrania, donde la capacidad de usar e interferir con los satélites influyó en el conflicto.
Las autoridades estadounidenses también advirtieron sobre comportamientos considerados atípicos por parte de los satélites chinos.
En un evento celebrado en Chatham House en marzo, el Sargento Jefe Ron Lerch, Subjefe de Operaciones de Inteligencia Espacial de la Fuerza Espacial de EE.UU., declaró que los satélites chinos clasificados como experimentales en órbita geoestacionaria se movieron con una frecuencia inusual, lo que aumenta el riesgo de incidentes. Según él, esta situación refleja un crecimiento sin precedentes y una competencia descontrolada.
El mini transbordador X-37B despegó desde Cabo Cañaveral en una operación que la Fuerza Espacial catalogó como parte de sus experimentos estratégicos más avanzadosX (@SpaceX)
La propia China reconoce el espacio como un área estratégica. En 2021, el presidente Xi Jinping clasificó el sector como un activo vital que debe protegerse. El país cuenta actualmente con unos mil satélites en órbita, en comparación con los 40 que tenía en 2010.
A pesar de la magnitud de las solicitudes, los expertos dudan de la viabilidad práctica del proyecto. Según las normas de la UIT, China tendría que lanzar al menos un satélite en un plazo de siete años y completar la constelación en un plazo de 14 años. Para poner en órbita 200.000 satélites en ese plazo, se necesitarían aproximadamente 500 lanzamientos semanales durante siete años, un ritmo que supera con creces la capacidad actual del país, que en 2025 alcanzó un récord de 92 lanzamientos. El sector comercial chino produce actualmente unos 300 satélites al año, con planes de alcanzar los 600, mientras que el Estado fabrica solo unos pocos cientos de satélites adicionales.
Esta discrepancia refuerza la hipótesis de que las solicitudes son de carácter preventivo. “Es posible que solo intenten crear espacio para más adelante”, declaró Victoria Samson, directora de seguridad y estabilidad espacial de la Fundación Mundo Seguro, a New Scientist. Ya se dieron casos similares: en 2021, Ruanda solicitó autorización para una constelación de 327.000 satélites, que se consideró inviable.
Internamente, los ejecutivos chinos también se muestran escépticos. Yang Feng, gerente del fabricante Spacety, declaró al China Daily que liderar en pedidos no significa tener éxito en la ejecución, citando desafíos en ingeniería, producción y capacidad de lanzamiento.
El episodio adquiere tintes irónicos, ya que ocurre apenas unas semanas después de que China criticara a SpaceX en foros de la ONU, acusando la proliferación de constelaciones espaciales comerciales de crear riesgos para la seguridad espacial. Ahora, al menos en teoría, Pekín reclama una porción sin precedentes del espacio, lo que refuerza la percepción de que la carrera por la órbita es tan estratégica como la carrera hacia la Luna.
El secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, y el presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Martín Porro, justificaron la importancia de reorganizar el sector nuclear para garantizar la sostenibilidad económica y generar ingresos a partir de los proyectos nucleares, en una entrevista exclusiva.
En diciembre pasado, Federico Ramos Napoli, un joven abogado especializado en derecho administrativo y corporativo, fue designado por el Gobierno para conducir una nueva Secretaria de Asuntos Nucleares. Previamente se desempeñó en Dioxitek, primero como gerente general y luego como presidente. En la empresa estatal productora de dióxido de uranio lideró un proceso de reestructuración con la meta de volverla rentable.
La creación de esta secretaría llegó acompañada de cambios en la CNEA Martín Porro, un ingeniero químico con 30 años de trayectoria en el ámbito nuclear y energético, asumió la presidencia de la institución científica en reemplazo de Germán Guido Lavalle. El nuevo presidente dedicó su carrera en la institución a la construcción, puesta en marcha, operación, mantenimiento y gestión de instalaciones nucleares.
CNEA y la búsqueda de un modelo de negocio redituable
Las nuevas autoridades subrayaron que las experiencias recientes en la CNEA a la hora de definir modelos comerciales para los proyectos nucleares no es positiva. La consecuencia principal es la generación de nuevos costos operativos para la CNEA y la ralentización o paralización en la ejecución de los proyectos.
El reordenamiento del sector nuclear que se propone tendrá como norte la generación de modelos de negocio para darle viabilidad económica a las inversiones estatales en proyectos nucleares.
Ramos Napoli busca replicar en el sector el perfil comercial que imprimió en Dioxitek. La renegociación con Nucleoeléctrica de la tarifa de conversión de concentrado a dióxido de uranio permitió sanear económicamente a la empresa y volver a focalizarla en la producción, logrando batir un récord anual, con 190 toneladas de dióxido de uranio producidas en 2025. «Hubo una reducción de personal no drástica, fue realmente muy acorde e impactó casi nada en las estructuras productivas», explicó.
También se reforzó el negocio de exportación de fuentes selladas de Cobalto 60. «En general se vendía el cobalto muy barato en procesos quizás no tan transparentes. Llevamos todos los contratos a estándares de mercado. El 83% de lo que producimos de fuentes selladas se exporta con lo cual es un saldo exportador recontrapositivo para la Argentina y sin dejar de abastecer al mercado local», contó sobre su paso por Dioxitek.
-Hace un año el gobierno anunció un Plan Nuclear y la creación de un Consejo Nuclear. Un año más tarde se creó la Secretaría de Asuntos Nucleares. ¿Qué agenda tienen en mente para el sector nuclear?
Federico Ramos Napoli: El objetivo primordial de la Secretaría es reordenar el sector y buscar que las distintas unidades de negocio que pueden surgir a partir del sector tengan una viabilidad económica y comercial, que hasta ahora se mostró en general deficiente. Ya sea por gobernanza interna de la Comisión, porque hay un esquema de incentivos rotos, o bien porque se deciden proyectos quizás con una escala que no es la correcta.
Un ejemplo puede ser la planta de Formosa, que es la situación sobreanalizada que tuvimos en Dioxitek. Es una planta cuyo plan inicial eran dos líneas de producción de unas 250 toneladas de dióxido de uranio de capacidad nominal por línea, es decir 500 toneladas anuales. Había un problema de la falta de modelo de negocio, porque la demanda agregada de las centrales nucleares argentinas que utilizan dióxido de uranio natural oscila en torno a las 210 toneladas. Tenés 290, 280 toneladas huérfanas.
¿Con esas 280 toneladas podés llegar a algún mercado? ¿Tenés un jugador lo suficientemente relevante como para colocarlas? Entonces, esa falta de modelo de negocio para las cosas que se hacen es lo que hoy nos lleva a tener proyectos parados, sin financiamiento o sin una viabilidad comercial.
Una vez que culminó con el desarrollo de un proyecto, ese mismo proyecto tiene que reportarle a la CNEA un beneficio económico sostenido en el tiempo porque es lo que va a seguir financiando y poniendo la rueda en movimiento. De lo contrario en algunos casos sucede que la Comisión se hace cargo del desarrollo, gestión y construcción del proyecto y después también tiene que financiar o gastar recursos en la operación o en mantener el activo en los casos en los que no pudo terminar el proyecto.
Hoy la Argentina tiene una serie de proyectos o facilidades nucleares que están en desuso, lo que genera un costo por mantenimiento altísimo. Lo hemos visto con el caso de la Planta Industrial de Agua Pesada lo hemos visto con el caso de la planta de Dioxitek en Formosa.
Martín Porro: Otro caso mucho más reciente y quizás hasta mucho más relevante es el RA-10. Primero nació como un reactor muy similar al RA-3, con un poquito más de potencia. Después empezaron a incrementarle facilidades y algunos esquemas para irradiar nuevas tecnologías que generaron que ese reactor que arrancó con un valor X se multiplicara por 2 o por 3.
Pero lo más preocupante es que no hubo un plan de negocios asociado a ese crecimiento, con lo cual hoy la CNEA tiene un reactor modelo a nivel internacional sin una escala comercial de todo lo que podría potencialmente salirse a vender.
-¿Cómo progresa la ejecución del proyecto RA-10?
FRN: A fines de este año o principios del que viene el reactor debería estar poniéndose a crítico. Se sigue trabajando muy bien para que eso suceda, y ahí es donde la colisión de culturas organizacionales dentro de la CNEA expone un problema para el sector. Tenés el hito tecnológico producto de la investigación y desarrollo que desembocaron en el RA-10.
Ahora bien, el día 2 del RA-10, que es producción de radioisótopos, dopaje de silicio, poner la facilidad del laboratorio de haces de neutrones a disposición y también el servicio de prueba de combustibles para reactores tanto de potencia como de investigación, todo eso no tiene un modelo de negocios asociado. Entonces, el hito tecnológico lo va a cumplir la Comisión, pero ahí es donde se nos abre el resto de las preguntas y también te lleva a repensar el rol de la comisión en todo esto.
Una vez que gestó el proyecto, ¿lo tiene que operar en su seno de forma subóptima? ¿O es más coherente buscar una estructura que tenga la capacidad de operar y de utilizar el activo y maximizar los beneficios que se pueden obtener a partir de ese activo? En eso estamos trabajando en este momento.
Ramos Napoli, secretario de Asuntos Nucleares.
-¿Cuál debería ser el rol de la CNEA?
MP: El rol de la CNEA debería estar orientado fuertemente a la investigación y desarrollo y desde ahí tener la capacidad de hacer los spin-off de aquellas herramientas y de equipos que tienen realmente capacidad de crecer técnicamente y de comercialmente ser interesante para la industria.
FRN: Además de la investigación y desarrollo e impulsora de algunos proyectos la CNEA debería ser incubadora de otras estructuras comerciales y a partir de ello desentenderse de su operación. Lo que motiva a una persona que busca correr la frontera tecnológica es muy distinto a lo que motiva a una persona que está detrás de la búsqueda de maximizar la producción. Son culturas distintas. El día a día de un proyecto tiene otra cultura que no es la de la investigación y desarrollo, es eminentemente productiva.
Es algo que lo vimos muy manifiesto en Dioxitek. Mudamos a la empresa de las instalaciones de la CNEA a oficinas propias. A partir de ese hito empezó a cambiar la cultura de los trabajadores de Dioxitek. Lo primero era maximizar la producción de dióxido de uranio. Luego hay una coordinación orientada a los proyectos de la empresa, pero el tipo de perfil que definimos en esa coordinación es muy distinto al perfil del equipo que se encarga del mantenimiento de las instalaciones.
–Los salarios en CNEA llevan casi una década perdiendo contra la inflación, con alguna salvedad momentánea, provocando fuga de talento al sector privado o al extranjero. ¿Cómo se resuelve esa problemática durante este periodo de transición a un nuevo modelo?
FRN: El problema además de lo salarial es la motivación. La CNEA, el sector nuclear argentino en general, tiene el problema de el proyecto que se sobreextiende en el tiempo o que directamente fracasa. La persona no recibe una compensación salarial acorde, producto de que hay una restricción presupuestaria muy grande y también hay un sobredimensionamiento.
La dotación en CNEA aumentó significativamente a lo largo de los últimos años, sin que eso haya implicado incorporar nuevas líneas de negocio o nuevas líneas de investigación. El RA-10 no es un proyecto novedoso, tiene más de 12 años. El CAREM está en idas y vueltas desde los 80, 90. La CNEA no agregó nada significativamente nuevo como para justificar que se haya duplicado la dotación en la Comisión.
MP: Ni siquiera en sus áreas productivas que están vigentes todo está funcionando de manera óptima, sino que todo lo contrario. Todas las áreas productivas que tenemos hoy dentro de la CNEA, en cualquiera de los centros atómicos, está operada subóptima o no está funcionando por lo menos como corresponde. Eso es un gran problema también a la hora de pensar cómo se trabaja lo salarial.
-Pero dentro de CNEA también conviven investigadores de otros organismos científicos, como es el caso del Departamento de Energía Solar.
FRN: Sí, en facilidades de la CNEA podés encontrar investigadores de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), del CONICET. No son orgánicos de CNEA, pero por ejemplo tenés una facilidad que en realidad la utiliza CONAE, este otro espacio lo utiliza el CONICET.
Ahí se diluyen los objetivos que tiene la gente, porque la realidad es que el CONICET hace un tipo de investigación que en los papeles debería ser bastante distinta a la que hace la CNEA, que tiene que bregar por la investigación aplicada y no la investigación simple. Lo mismo para la CONAE. Este mix de culturas repercutió en cómo hoy la Comisión se percibe a sí misma.
-¿Es una situación que deben abordar con la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología?
MP: Exactamente. Pero por ejemplo, en el caso del nexo con el CONICET, nosotros dentro de CNEA tenemos gente de CNEA que trabaja para CNEA y para Conicet, gente que tiene, para decirlo de manera gráfica, los dos sombreros. También tenemos gente que es pura de CONICET trabajando en CNEA.
Eso implica que a veces este entrecruzamiento no queda claro y la barrera de lo tecnológico orientado hacia el CONICET u orientado hacia la CNEA se termina desdibujando en el norte de los dos. O sea, CONICET empieza a meterse en lo aplicado y CNEA empieza a darle mucha más interacción a la ciencia básica y el desarrollo de innovación no tan orientada a la nuclear y eso nos genera varios inconvenientes.
Qué ocurrirá con las empresas del sector nuclear con participación del Estado
La planta de dióxido de uranio de Dioxitek sin finalizar en Formosa.
-¿Qué ocurrirá con las empresas de sector nuclear en las que el Estado es dueño o accionista?
FRN: Son situaciones muy distintas. CONUAR tiene un modelo desde su génesis en el cual la CNEA es accionista minoritario y hay un grupo privado que tiene el resto del paquete accionario. Es hasta un buen ejemplo, porque año tras año la CNEA, en pos de cierto capital inicial y ciertas innovaciones que aportó, recibe los dividendos de esa empresa. Adicionalmente, esa empresa paulatinamente consume servicios y tecnología de la Comisión. El resultado operativo de la compañía, habrá años mejores, años peores, pero siempre paga dividendos.
La diferencia entre Nucleoeléctrica y DIOXITEK es que la primera entró en la ley bases y hay una incorporación de capital privado de hasta el 44% del paquete accionario en marcha. DIOXITEK no está dentro de la ley bases, pero bien podría ser un negocio en el cual participe un privado, porque tanto la conversión de uranio como el negocio de las fuentes selladas en el mundo también lo hacen los privados.
Obviamente, la persistencia de una parte del paquete accionario de la Comisión vehiculiza este ida y vuelta de bienes, por un lado, o de flujo de dinero hacia el entorno que fundó esto, pero también permite transferir tecnología.
-Del decreto de privatización de Nucleoeléctrica se desprende que la CNEA seguirá siendo accionista y quizás mantenga su silla en el directorio. ¿La rentabilidad de Nucleoeléctrica podría ser una fuente de financiamiento para la CNEA?
FRN: Bajo los parámetros actuales no, porque la ley 24.065 (NdR: Ley de Energía Eléctrica) en su artículo 37 establece que a las generadoras de capital público se les reconocería solo el OPEX. Pero hubo un avance normativo con la incorporación del 37bis en la ley y conforme avance la privatización de Nucleoeléctrica pasaría a estar alcanzado por el artículo 37bis.
Ahí sí se podría rediscutir la tarifa de la generación Nucleoeléctrica, en cuyo caso de avanzar en esa línea la Comisión Nacional de Energía Atómica tomará de los dividendos generados el porcentaje que le corresponda a su paquete accionario.
Oportunidades comerciales con EE.UU.
-Argentina y Estados Unidos tienen una relación de cooperación materia nuclear de larga data. ¿Qué oportunidades se pueden generar a partir de la relación estratégica que el presidente Milei promueve con Estados Unidos?
FRN: Argentina tiene una gran oportunidad de volverse proveedor de bienes y servicios al sector nuclear estadounidense. En Dioxitek se empezó a evaluar la posibilidad de producir hexafluoruro de uranio, eso tiene como objetivo penetrar mercados como el de Estados Unidos, que están ávidos de adquirir ese producto.
MP: También en el caso de Dioxitek hay otras líneas de negocio que han sido consultadas, puntualmente para desarrollo de fuentes específicas para el sistema médico de EE.UU. Desde CNEA también esta nueva ordenanza que tenemos para poder vender servicios está muy orientada a la demanda de las empresas americanas, asociadas a nuevas tecnologías y nuevos desarrollos.
Puntualmente, nos han consultado bastante sobre algunos componentes para SMR (NdR: reactores modulares pequeños). Hay un mercado en EE.UU. en el que tanto Dioxitek como la propia CNEA pueden entrar a participar fuertemente y ojalá que sea de manera rápida. Es necesario para el sector nuclear argentino a través de la nueva secretaría poder entrar con un norte claro y una línea de negocios clara para ofrecer, y siempre con un un interlocutor válido.
Reactivación de la minería y enriquecimiento de uranio para dinamizar al sector
-¿Por qué es importante reactivar la minería de uranio?
FRN: No solo que repercutiría de forma excelente en las economías regionales, dinamizando tanto al sector de la minería específica como a todos los bienes y servicios conexos, sino que además Argentina tiene todo el conocimiento y las capacidades latentes para agregar valor a ese uranio. Entonces no estaríamos exportando solamente el mineral o el yellow cake.
Argentina además del dióxido de uranio tiene know how para hacer hexafluoruro. También CONUAR está en condiciones de fabricar elementos combustibles a partir de ese uranio. No es simplemente exportar una materia prima, sino que hay distintas instancias de agregación de valor muy importantes para la Argentina.
-¿Qué se puede esperar en materia de enriquecimiento de uranio?
MP: La CNEA está trabajando a través de lo que es Pilcaniyeu en algunos puntos críticos que pueden ser orientados a la centrífuga o al sistema de láser. Tenemos un prototipo de centrífuga. Todavía son etapas de desarrollo muy incipientes, en donde hay que poder sentarse a pensar en escalar un proyecto de esta envergadura.
El enriquecimiento no se plantea ni con una ni con dos ni con cinco centrífugas, ni probando a jugar que tenemos el láser o no. Para escalarlo y sentarse a hablar de algo industrializable, son muchos años y muchos miles de millones de dólares que, de vuelta, en en un esquema en donde la CNEA tiene que salir del atolladero que tiene que ver con lo estructural y con lo financiero, es algo que no es de primera urgencia.
El futuro del CAREM, bajo análisis
Los trabajos en la obra civil del CAREM fueron suspendidos a finales de 2024.
-¿Cuál es el estatus del proyecto CAREM?
FRN: Hay distintas situaciones que analizar vinculadas al CAREM. La ingeniería del prototipo no está culminada y no hay certezas sobre su funcionamiento a pesar de que gestiones anteriores decidieron gastar cientos de millones de dólares en la construcción de un prototipo. El mundo dejó de construir prototipos de reactores hace por lo menos veinte años.
Existe una vía mucho más idónea, económica y simple de obtener certeza sobre el funcionamiento de un diseño que son las simulaciones computarizadas. En cambio, el proyecto de un CAREM versión comercial sigue en marcha. Pero el prototipo, sobre el cual no hay evidencias suficientes de su funcionamiento, sí está siendo reevaluado exhaustivamente.
MP: Además, ya tenemos varios trabajos realizados con los equipos de ingeniería del CAREM en algunas líneas accesorias relacionadas con la venta de servicios, que para nosotros tiene que ser parte importante y fundamental de esta nueva CNEA.
Hay que salir a vender esos servicios de alto valor técnico pero con una cabeza completamente distinta, realmente pensado para negocios. Como algo positivo dentro del proyecto CAREM es el aprendizaje de todas esas capacidades nuevas para poder salir a comerciar, una palabra que es mal vista en la institución.
FRN: Por poner un ejemplo, el equipo de ingeniería diseñó el recipiente de presión de un SMR. No tenemos todas las herramientas para tomar la decisión de montarlo o no, de culminar el prototipo, pero sí están las capacidades acreditadas de que la Argentina puede proveer eso.
Un ecosistema con setenta y cinco años de inversión en desarrollo de materia gris y con una situación macroeconómica mucho más ordenada resulta atractiva, no solo para que proliferen algunos proyectos desde lo público, sino también para que haya inversiones privadas vinculadas a la tecnología nuclear.
Nicolás Deza
Comentario de AgendAR:
El que proponen Porro y Ramos Nápoli para el RA-10 y el radioquirófano a protones es un esquema parecido al de los hospitales públicos «gerenciados» en tiempos de Menem.
Un choreo legalizado, no muy distinto del de poner peajes privados en rutas públicas, que mejorará y reparará alguna vez Magoya Hnos.
El supuesto es que el estado es demasiado pelotudo como para vender lo que produce a su costo, ya sea radioisótopos o protocolos de protonterapia.
Este esquema de márketing privado de bienes públicos se aplicó durante y desde los ’90 en casi todos los reactores de producción de radioisótopos del mundo. Lo normal fue que las ganancias generadas por los grandes vendedores de radioisótopos no se reinvirtieran jamás en mantener los reactores y plantas anexas, siempre estatales.
El resultado fue que los reactores se empezaron a romper por falta de mantenimiento. Estos son dueños legales y operadores: los estados-nación. Algunos de los reactores llegaron a acumular tantos daños, tantos parches y tantas prórrogas de fecha de cierre que finalmente se volvieron peligrosos y fueron cerrados por las autoridades regulatorias.
Es el caso del NRU canadiense, un bruto que a fuerza de tamaño llenaba el 40% de la demanda mundial, el OSIRIS de Francia, con el 8%, el HFR holandés (que debió haber salido de servicio en 2002, pero seguirá tecleando hasta 203O), el BR2 belga y el MARIA polaco.
El 90% de los radioisótopos médicos del mundo, exceptuados Rusia y China, vienen de estos grandes reactores.
Cuando ya no dan para más, los estados propietarios tienen que suplantarlos a escote propio.
Y es que décadas de ganancias se evaporaron en manos de los «gerenciadores», que son meros revendedores. Son empresas que operan en decenas de países, ponen la marca, no añaden casi nada a la cadena de valor salvo el transporte, cobran a lo bruto «la milla final» y se piantan con la tarasca.
No los busques cuando estás volviéndote zulú para ver cómo construís un reactor de reemplazo. Lo que tardes en hacerlo, la gente en todo el mundo, incluso la muy rica, lo paga con su salud, fundamentalmente con el desabastecimiento mundial Molibdeno 99m. Éste se usa en el 90% de los diagnósticos de alta resolución y sensibilidad en todo. Es el «standard de oro» en ello.
Si EEUU perdió sus reactores de producción, es porque fueron vaciados por sus «gerenciadores». Quedó a continuación en manos de Canadá, que por problemas similares tomó la posta con el enorme NRU, hasta que hubo que cerrarlo como fuera.
El enorme BR2 belga están tan hecho percha de puro viejo que hubo que cerrarlo entre 2015 y 2016. Y la nave va.
Ante los desabastecimientos de Molibdeno 99m y su reemplazo por Talio 201, el mundo médico aprieta los dientes pero no chilla. Los perjudicados son los pacientes, pero no se enteran.
¿Quién se los va a decir? ¿Su obra social? ¿Su pre-paga? ¿El Ministro de Salud? ¿El presidente de la Nación?
El Talio provoca una irradiación interna más larga, las imágenes son de resolución inferior, y es mucho más caro. Se genera en ciclotrones, máquinas mucho menos eficientes y frágiles que los reactores.
A los norteamericanos, origen y cuna de este modelo universal y podrido, les salvó las papas el muy pequeño OPAL, argentino, construido por INVAP en Australia y entregado en 2006.
Por un lógico «Australia First», el OPAL exporta excedentes, porque primero cubre el consumo de 80 hospitales y clínicas nacionales.
Lo sorprendente es que con tan poca potencia térmica satisfaga además la demanda canadiense y yanqui. Es mucho más eficiente que toda otra oferta.
Lo segundo sorprendente es que no se rompa casi nunca. Por confiabilidad, es la mejor planta del mundo en su tipo.
El estado de envejecimiento de los 5 reactores que producen el 90% de los radioisótopos médicos es considerable. Hay que reemplazarlos, y si hay licitación internacional limpia, desde 2000 gana INVAP o INVAP. Y no por precio o financiación: por calidad de oferta.
Esto genera otras oportunidades. Países sin medicina nuclear, muy poblados, y que desconfían del «off shoring», quieren sus propios reactores en casa. Y como INVAP es la firma más prestigiosa del mundo, cabecea cada tiro libre. Hoy es Uganda, así como en los ’90 fueron Perú, Argelia y Egipto, y hace no mucho, Arabia Saudita.
El RA-10, todavía por terminarse, será grande y muy eficiente. Ya es prestigioso antes de haberse inaugurado. Tanto así que se le vendió hace poco la ingeniería básica a Brasil, para un casi gemelo.
El RA-10 podría capturar entre el 20 y el 30% del mercado mundial. Si la CNEA debió rasquetear cada centavito de sus decrecientes fondos propios durante 15 años para lograr avances chiquitos de una obra que se paraba a cada rato, es que la friolera de plata que generó desde 1967 su predecesor, el RA-3, se fue por un caño
Qué suerte que el abogado Ramos Nápoli y el presidente de la CNEA tienen la solución: más gerenciadoras, es decir revendedoras. No hay como los vampiros para la salud de la vaca lechera, se sabe.
Este lado impublicable del mundo de los radioisótopos médicos es mundial.
Una relación «más predecible», en la que el compromiso y la cooperación serán «la base de nuestra nueva alianza estratégica». Así describió el primer ministro canadiense Mark Carney el relanzamiento de los lazos comerciales con China, que se alejan de los roces recientes y del alineamiento con Estados Unidos en la imposición de aranceles a productos del gigante asiático.
En concreto, Canadá ha acordado con China el recorte de los aranceles del 100% que había impuesto a los autos eléctricos chinos en 2024 –siguiendo una medida similar adoptada por Washington–, a cambio de la reducción de las tarifas de Beijing a los productos agrícolas canadienses.
Al detallar el anuncio, Carney indicó que Ottawa establecerá un límite inicial de 49.000 vehículos para las importaciones de autos eléctricos (bajo el arancel de nación más favorecida, del 6,1%), un tope que se elevará a 70.000 en cinco años.
«Esto supone un retorno a los niveles previos a las recientes fricciones comerciales, pero bajo un acuerdo que promete mucho más para los canadienses», declaró Carney a la prensa.
Como contrapartida, China reducirá a partir del 1 de marzo su arancel total sobre las semillas de canola, un importante producto de exportación canadiense, del 84 % a cerca del 15 %, mientras que productos como guisantes, langostas y cangrejos dejarán de estar sujetos a los «aranceles discriminatorios».
El primer ministro canadiense enmarcó el renovado vínculo con Beijing a un objetivo más amplio de diversificación comercial, sobre todo frente a la inflexible postura de su principal aliado, EE. UU., sobre la imposición de aranceles a productos canadienses.
Asimismo, destacó que una relación «más predecible» abre oportunidades en energía, finanzas y, sobre todo, el mercado agrícola, recordando que «durante más de seis décadas, Canadá ha sido un socio fiable para China en exportaciones de alimentos».
Reacciones mixtas frente al acuerdo entre Canadá y China
Anticipándose a la resistencia en su país, Carney sostuvo que el límite inicial a las importaciones de vehículos eléctricos chinos representa «menos del 3 % del mercado automovilístico canadiense» y que, a cambio, se espera que China comience a invertir en la industria automotriz canadiense en un plazo de tres años, describiéndolo como un acuerdo para sentar las bases «del futuro de nuestra industria».
Pero sus argumentos no convencieron a Doug Ford, primer ministro de Ontario, la provincia más poblada de Canadá y cuna del sector automotriz del país, quien advirtió que «China ya tiene una presencia sólida en el mercado canadiense y la aprovechará al máximo a costa de los trabajadores canadienses».
«Peor aún, al reducir los aranceles a los vehículos eléctricos chinos, este acuerdo desequilibrado corre el riesgo de cerrarles la puerta a los fabricantes canadienses de automóviles al mercado estadounidense, nuestro principal destino de exportación», subrayó en una publicación en redes sociales.
La reacción más auspiciosa del nuevo acuerdo llegó de los mercados. Tras el anuncio, los futuros de canola canadiense subieron alrededor del 2% el viernes.
«Este es el mejor escenario posible para el primer ministro Carney y para los agricultores canadienses, quienes verán su mercado en China recuperarse tras este acuerdo», aseguró Even Rogers Pay, director de Trivium China, con sede en Beijing.
Por su parte, Jacob Cooke, director ejecutivo de WPIC Marketing + Technologies, empresa que ayuda a exportadores a navegar en el mercado chino, describió la visita de Carney como un punto de inflexión, que restablece el diálogo, el respeto y un marco de referencia entre ambas naciones. «No teníamos estas tres cosas. Las partes no se comunicaron durante años», aseveró.
Xi y Carney apuestan por una relación «estable y sostenible»
En el encuentro que mantuvieron en el Gran Palacio del Pueblo de Beijing, el presidente chino Xi Jinping llamó a «impulsar la construcción de un nuevo tipo de asociación estratégica» para mantener un relación «sostenible y duradera», respondiendo a «los intereses comunes de ambos países”.
Carney, por su lado, le dijo a Xi que Canadá está dispuesta trabajar con China «sobre la base de la buena cooperación del pasado» para «crear una nueva que se adapte a las nuevas realidades globales».
Parte de esas nuevas realidades se reflejan, en gran medida, en la política de ‘Estados Unidos primero’ de Donald Trump, quien ha adoptado aranceles que afectan tanto a la economía canadiense como a la china. Por eso, Carney declaró antes de su viaje que su gobierno apunta a construir una economía menos dependiente de Estados Unidos en lo que denominó como «un momento de disrupción del comercio global».
«Dadas las complejidades actuales de la relación comercial de Canadá con Estados Unidos, no sorprende que el gobierno de Carney esté interesado en mejorar la relación bilateral de comercio e inversión con Beijing, que representa un mercado enorme para los agricultores canadienses», agregó Rogers Pay.
China, por su parte, espera que esas tácticas de presión de Trump sobre aliados como Canadá los empujen a adoptar una política exterior menos alineada con la de Estados Unidos.
Sin embargo, Carney aclaró que el vínculo con Washington es más multifacético y amplio, mientras que con Beijing tienen sistemas diferentes y persisten diferencias en temas como los derechos humanos, lo que limita la relación, más allá de la cooperación en áreas de interés común.
Sun Chenghao, investigador del Centro de Seguridad y Estrategia Internacional de la Universidad de Tsinghua, citado por Reuters, vaticinó que «es muy improbable» que Canadá se «realinee estratégicamente alejándose de Washington».
«Canadá es un aliado fundamental de Estados Unidos y está profundamente arraigado en los marcos de seguridad e inteligencia estadounidenses», concluyó.
La utilización de la capacidad instalada cayó al 57,7% en noviembre, golpeada por la apertura comercial y el costo argentino. El sector textil se desplomó a niveles históricos y los empresarios alertan sobre una ola de cierres si no se corrige la presión impositiva.
El INDEC marcó que la Utilización de la Capacidad Instalada (UCI) de la industria cayó al 57,7% en noviembre de 2025, un retroceso de casi cinco puntos respecto al mismo mes del año anterior (62,3%). El dato no es solo un número frío: representa el nivel más bajo desde marzo y confirma que el «rebote» en V que se esperaba para el segundo semestre se transformó en una meseta recesiva. En los despachos fabriles el diagnóstico es unánime: sin consumo interno y con una apertura comercial agresiva, las empresas están sacrificando sus márgenes de ganancia para no apagar las máquinas.
El informe oficial revela una fractura expuesta en el tejido productivo. Mientras la refinación del petróleo vuela al 86,5% impulsada por la dinámica exportadora de Vaca Muerta, los sectores mano de obra intensivos se hunden en mínimos históricos. La metalmecánica (excluida automotriz) perforó el piso del 40% (39,9%) y la industria automotriz retrocedió al 46,3%, afectada por la menor demanda local y la competencia importada.
«Es un combo de políticas económicas que perjudican en gran medida a la industria», sentenció en diálogo con PERFIL el economista Mariano Kestelboim. Para el analista, la caída generalizada responde a una lógica de modelo: «Se está comprimiendo el consumo interno, que es lo que abastece fundamentalmente la industria nacional. A eso sumale la apertura comercial, el atraso cambiario y un costo del crédito que sigue siendo muy alto».
Kestelboim puso los números en perspectiva histórica: «Son los registros más bajos de la historia nacional. El único período peor fue la pandemia, una situación absolutamente atípica. Sacando pandemia y guerras, es el peor registro para la industria nacional».
Estancamiento y la paradoja del 2017
Entre los fabriles, el clima es de resignación y alerta. Fuentes que analizan los datos duros para empresas importantes en el país graficaron a PERFIL que la actividad está «muy planchada» y estancada desde fines de 2024, con caídas de empleo formal ya visibles en calzado e indumentaria. Pero el dato que más preocupa a los técnicos es estructural: la desconexión entre oferta externa y producción local.
«Si comparás los niveles actuales contra 2017, un año de buen dinamismo macro y sin cepo, la producción en casi todos los rubros está por debajo, pero las importaciones están muy por arriba», explicó la fuente consultada. El diagnóstico es peor para la industria pyme: el mercado está sobrestockeado de productos terminados —muchos de ellos de origen asiático— que entraron aprovechando la ventana cambiaria y arancelaria, desplazando a la fabricación nacional.
“Le están pegando tanto a las empresas que, con tal de vender, bajan sus márgenes a cero. Seguramente van a desaparecer centenares de empresas en los próximos meses», alertó un empresario del rubro consumo.
Aunque el Gobierno apuesta al crédito como motor de la recuperación, en el sector productivo son escépticos. «El consumo está planchado y hay mucha pelea por el margen. Los niveles de ingresos están complicados, todo lo que es inelástico (servicios, nafta) está muy caro y absorbe el poder de compra», explicó un economista industrial.
Derrumbe textil y el «puerta a puerta»
El dato más alarmante del informe del INDEC es el de la industria textil, que operó apenas al 29,2% de su capacidad, un desplome dramático frente al 48,2% que registraba en noviembre de 2024. Es decir, siete de cada diez máquinas del sector están paradas.
«El Gobierno tomó una decisión: que esta industria no es viable y que es mucho más barato lo que viene de China», disparó el dueño de una reconocida marca de indumentaria nacional. El empresario describió un panorama «desolador» que no solo se explica por la baja de aranceles al 20%, sino por la competencia digital desregulada: «Nos enfrentamos a las ventas online de las plataformas chinas que ingresan productos sin ningún tipo de arancel, directo al consumidor». “No han tocado el efecto multiplicador impositivo. Pagamos Ingresos Brutos e Impuesto al Cheque en cascada: cuando compro la tela, cuando bordo, cuando tiño, cuando embolso. No han equilibrado la cancha«, lanzó el empresario.
La situación financiera de las PyMEs textiles es crítica. Según los actores del sector, los precios de la ropa aumentaron solo un 15% interanual frente a una inflación del 31%, lo que implica una pérdida real de rentabilidad.
El malestar trasciende lo económico y toca lo geopolítico. Los industriales apuntan a la estrategia oficial de apertura irrestricta hacia China mientras su referente internacional, Donald Trump, avanza en sentido contrario. «Trump está por prohibir los autos chinos y acá dejaron entrar 50.000 eléctricos sin arancel. Estás haciendo competir a un privado argentino contra el Estado chino, que no es capitalista ni democrático. Es una competencia desleal», concluyeron desde el sector, advirtiendo que el modelo actual no busca un equilibrio productivo, sino un consumidor de precios bajos a cualquier costo social.
Mientras el presidente de YPF, Horacio Marín, se hace retratar como «El CEO del año», los números fríos de la petrolera cuentan una historia menos exitosa. El último trimestre publicado cerró con USD 4.643 millones de facturación, una pérdida de USD 198 millones y un flujo de caja negativo de USD 759 millones.
En los tres trimestres publicados del 2025 -faltan los números del último trimestre que se conocerán en marzo-, la petrolera de bandera bajo gestión libertaria, acumuló pérdidas por USD 150 millones. Y más preocupante: el flujo de caja libre, el dinero que queda después de pagar todo lo que hay que pagar, suma un rojo de USD 2.081 millones.
El agravamiento de la deuda completa el cuadro opaco de una gestión con muy buena prensa gracias al presupuesto desmesurado de publicidad (que llegaría a USD 100 millones sólo en 2025). En diciembre de 2024 la deuda era de USD 6.800 millones y sobre el cierre de este año trepó a 9.595 millones. Un salto de más de 2.700 millones en pocos meses. Fuentes de la compañía afirmaron a LPO que estiman que, cuando se publique el último trimestre, el pasivo rozará los 11.000 millones.
El presupuesto de publicidad de YPF puede evitar que algunos medios miren sus números, pero no que lo hagan los inversores. El rally que tuvieron las acciones de la petrolera desde que asumió Milei estaría tocando su techo y ahora el mercado quiere ver si el balance de la compañía acompaña el relato libertario de una supuesta gestión exitosa.
Por ahora, para tapar los agujeros de su gestión, Marín remató activos estratégicos. El caso más escandaloso es Profertil. Una empresa líder en fertilizantes, con un Ebitda anual cercano a los 235 millones de dólares, una planta en Bahía Blanca que produce 1,3 millones de toneladas de urea y cubre el 60% del consumo local. Una máquina de dólares, como el propio Marín decía hasta que Economía empujó su venta, que casualmente quedó en manos de Adecoagro, empresa vinculada al máximo responsable de la política energética y ex CFO de YPF, Daniel González, que sigue teniendo peso en las decisiones de la petrolera estatal.
Se fumó Profertil para aguantar un año malo de precios y dejó hipotecado un activo estratégico. Marín es una máquina de tomar malas decisiones.
Marín vendió el 50% que tenía YPF en Profertil por USD 635 millones de dólares, algo así como tres años de Ebitda. Marín explicó que necesitaba liquidez para «amortiguar» la caída del Brent, que perforó los 60 dólares. Un barril criollo al revés. Sigue siendo un subsidio, solo que ahora se paga vendiendo patrimonio.
La línea profesional de YPF no disimula su enojo. «Se fumó Profertil para aguantar un año malo de precios y dejó hipotecado un activo estratégico», ironizó un directivo y agregó lapidario: «Marín es una máquina de tomar malas decisiones».
En la misma lógica aparece Metrogas. YPF controla el 70% de la distribuidora, que tiene más de 2,25 millones de clientes y un Ebitda positivo de USD 198 millones. El plan es rematarla. Otra vez: activos rentables para sostener un esquema financiero fragilizado.
El remate continuó en los yacimientos convencionales, que benefició al ex macrista Javier Iguacel y otros amigos del poder. Pero la línea roja fue Manantiales Behr. No es un área menor. Está en la Cuenca del Golfo San Jorge y produce unos 25.000 barriles diarios de petróleo Escalante. Aporta cerca del 20% de la producción de Chubut. Es un campo donde YPF desarrolló recuperación secundaria y terciaria con inyección de polímeros. Innovación de desarrollo local aplicada a un yacimiento maduro.
La semana que pasó y luego de una sorda batalla interna, el directorio aprobó venderlo a libro cerrado por 575 millones de dólares. El comprador es Rovella Capital, una empresa de obras públicas sin experiencia en operación petrolera, involucrada en las coimas de la causa Cuadernos. De hecho, su titular, Mario Ludovico Rovella, fue señalado como el primer arrepentido en la causa Cuadernos. Para una empresa como YPF que cotiza en Wall Street y se llena la boca hablando de compliance, es una línea roja.
A esto se suma el fracaso del proyecto de GNL, que desde la petrolera prometía inversiones delirantes que llegaban hasta los USD 50 mil millones. Petronas se bajó cuando el Gobierno cambió de manera inconsulta la localización de la planta. Después se anunció a Shell, que también se fue. Hoy queda dando vueltas la italiana ENI, un jugador menor frente a los que se retiraron. «El GNL tiene potencial, pero el problema de Marin es que como hizo el kirchnerismo, se apresura a vender humo», explicó a LPO un petrolero.
Marín ha dedicado ingentes recursos a vender su figura. De hecho, en los primeros nueve meses de 2025, y según los balances, la compañía gastó nada más y nada menos que 88.057 millones de pesos en publicidad y propaganda. En dólares, alcanza casi los USD 75 millones sólo en 9 meses, lo que hace concluir que el año 2025 finalizará con USD 100 millones destinados al rubro.
El 16 de diciembre, Marín prometió que «esta semana o la otra» se firmaba el Project Finance con JP Morgan para Argentina GNL. Pasó más de un mes y nada. La mayoría de los medios publicaron el anuncio. Ninguno la demora. Por el contrario, el presidente de YPF fue premiado como CEO del año.
«Marín ha dedicado ingentes recursos a vender su figura. De hecho, en los primeros nueve meses de 2025, y según los balances, la compañía gastó nada más y nada menos que 88.057 millones de pesos en publicidad y propaganda. En dólares, alcanza casi los USD 75 millones sólo en 9 meses, lo que hace concluir que el año 2025 finalizará con USD 100 millones destinados al rubro», posteó el economista Hernán Letcher.
El problema es que el mundo no acompaña. Con Estados Unidos avanzando sobre el petróleo pesado de Venezuela, la oferta global puede aumentar y los precios estabilizarse en los niveles actuales. El Brent ronda los 62 dólares. El WTI, los 59. Y mientras Washington se apropia de crudo pesado, Marín liquidó activos de petróleo pesado bajo el argumento que son caros.
Con el desprendimiento de áreas de producción convencional, YPF cargó al balance de 2023 un deterioro de activos por 2.288 millones de dólares. Después lanzó retiros voluntarios que dejaron un tendal social en Santa Cruz y Chubut: unos 8.000 trabajadores menos en la cuenca. Según surge de los balances bajo la etiqueta «mature fields», la empresa habría transferido unos 900 millones de dólares para financiar indemnizaciones. Vendió yacimientos, gastó cerca de 3.000 millones y nadie explica con claridad cuánto ingresó efectivamente.
«La decisión de abandonar la explotación petrolera convencional, y focalizarse en Vaca Muerta, la petrolera de bandera deja de participar en el desarrollo hidrocarburífero de manera integral», explicó un ex directivo de la compañía, y subraya focalización en Vaca Muerta no responde a una apuesta por expandir la actividad, sino a administrar los frutos de una inversión que ya fue realizada en años anteriores y que hoy entrega producción casi por inercia. No hay una estrategia de inversión para que la actividad crezca. Por el contrario las inversiones se destinan a incrementar la capacidad de evacuación de la actividad existente»
El foco se desplaza así hacia negocios que generan ganancias inmediatas, y entre ellos la gastronomía aparece como una prioridad creciente en la agenda de Horacio Marín. No es una interpretación: de los anuncios realizados en los últimos meses, los únicos que tuvieron algún grado de concreción avanzaron en ese sentido.
El llamado personal del presidente de la compañía a un pequeño emprendimiento de empanadas expone el nivel de involucramiento directo con el negocio gastronómico
Desde la expansión del modelo de estaciones con oferta gastronómica propia hasta la intención de convertir a YPF en un jugador relevante del negocio de la comida rápida en una alianza con Mc Donald’s, la compañía parece encontrar más dinamismo en vender hamburguesas que en ampliar su núcleo energético.
La estimulación audiovisual a una frecuencia específica podría favorecer la plasticidad del hipocampo, una de las zonas más comprometidas en el Alzheimer.
Una investigación encabezada por científicos del Conicet y publicada en la revista internacional Molecular Psychiatry demostró en modelos animales que la estimulación multisensorial sincronizada a 40 ciclos por segundo (40 Hz) potencia los circuitos del hipocampo, una región central para la formación de nuevos recuerdos y una de las más comprometidas en la enfermedad de Alzheimer. Por tratarse de una estrategia no invasiva, de bajo costo y fácil implementación, este tipo de intervención despertó un creciente interés como posible herramienta para mitigar el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento y a distintas patologías neurológicas.
En los últimos años, la estimulación sensorial no invasiva mediante pulsos de luz intermitente en la banda gamma baja comenzó a consolidarse como una línea emergente de investigación por sus posibles beneficios en personas con enfermedades neurodegenerativas. De hecho, en los Estados Unidos este tipo de abordaje ya se aplica de manera experimental en pacientes desde hace aproximadamente cinco años. Sin embargo, los mecanismos biológicos que explicarían sus efectos positivos siguen siendo poco comprendidos.
En este contexto, equipos del Laboratorio de Plasticidad Neuronal y del Laboratorio de Fisiología y Algoritmos del Cerebro de la Fundación Instituto Leloir (FIL), dirigidos por Alejandro Schinder y Emilio Kropff respectivamente, demostraron en ratones envejecidos que la estimulación combinada de luz y sonido induce la generación de nuevas neuronas en el hipocampo, la región cerebral encargada del procesamiento y almacenamiento de la memoria.
“Además de aumentar en número, las nuevas neuronas presentaron un grado de maduración significativamente mayor, crecieron más, desarrollaron dendritas y axones más complejos y se integraron de manera más eficiente al circuito neuronal”, explicó la investigadora del Conicet en la FIL Mariela Trinchero, autora principal del trabajo, junto a Magalí Herrero, becaria doctoral de la misma institución.
Otro resultado del estudio fue comprobar que la combinación simultánea de estímulos visuales y auditivos es indispensable para alcanzar estos efectos. “Cuando aplicamos luz o sonido por separado, los beneficios fueron limitados. En cambio, la estimulación multisensorial sincronizada produjo una clara sinergia tanto en la estructura como en la función de las neuronas”, señaló Trinchero.
Respecto de esta interacción, Schinder aclaró: “Las razones profundas de esta sinergia aún no están del todo claras y forman parte de los interrogantes que seguimos investigando”.
Reforzar los circuitos del cerebro
Según detallan los expertos, el cerebro funciona a partir de distintos ritmos eléctricos que generan oscilaciones en un amplio rango de frecuencias y permiten coordinar la actividad de millones de neuronas. Entre ellos, se destaca la frecuencia gamma, que en humanos abarca aproximadamente de 30 a 100 Hz, estrechamente vinculada a procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria. Con el envejecimiento, estas oscilaciones tienden a debilitarse, lo que contribuye al deterioro de los circuitos neuronales.
Está bien documentado que en personas con Alzheimer la actividad gamma se encuentra alterada. En 2016, un estudio pionero del MIT publicado en la revista Nature mostró que la estimulación no invasiva con luz parpadeante a 40 Hz lograba reducir, en ratones, la acumulación de placas amiloides, depósitos anómalos de la proteína betaamiloide entre las neuronas, uno de los principales marcadores de la enfermedad.
Ignacio Satorre, Alejandro Schinder, Natalia Soldi, Mariela Trinchero y Emilio Kropff, algunos de los investigadores que participaron de la investigación.
A partir de ese hallazgo, numerosos grupos de investigación en todo el mundo comenzaron a explorar si la estimulación luminosa a esa frecuencia podía tener efectos terapéuticos. Con el tiempo, se fue acumulando evidencia, primero en modelos animales y más recientemente en humanos, que sugiere que se trata de una estrategia segura y capaz de atenuar, de forma experimental, algunos síntomas del Alzheimer.
No obstante, indican los investigadores, los mecanismos celulares y circuitales detrás de estos beneficios seguían siendo una incógnita. Para abordarla, el equipo de la Fundación Instituto Leloir trabajó con ratones envejecidos expuestos diariamente a pulsos de luz led intermitente y a un estímulo auditivo de alta frecuencia emitido por un parlante, ambos sincronizados a 40 ciclos por segundo. Luego, los investigadores analizaron el hipocampo, una de las pocas regiones del cerebro que conserva la capacidad de generar nuevas neuronas a lo largo de toda la vida. Este proceso, conocido como neurogénesis adulta, disminuye de manera marcada con la edad.
“También pudimos identificar que los efectos de la estimulación audiovisual dependen de señales que promueven el crecimiento neuronal, en particular de la activación de un receptor denominado TrkB, ampliamente reconocido por su papel central en la plasticidad del cerebro”, detalló Trinchero.
“Este estudio ayuda a cerrar una brecha fundamental entre los ensayos clínicos que ya están en marcha y el conocimiento básico de sus efectos, y podría sentar las bases para futuros estudios clínicos también en América Latina, utilizando intervenciones no invasivas y potencialmente de amplio acceso”, subrayó Schinder. Además, destacó que investigar los mecanismos del cerebro envejecido es una inversión a largo plazo: “Comprender la plasticidad neuronal es un paso indispensable para diseñar estrategias que favorezcan un envejecimiento saludable y permitan prevenir o tratar enfermedades neurodegenerativas. Sin ese conocimiento básico, lo demás no sería posible”.
Nucleoeléctrica Argentina anunció esta semana que la central nuclear Atucha II volvió a operar nuevamente al 100% de su potencia nominal. Hace por lo menos siete años que la central no estaba autorizada a operar al 100% de forma continúa debido a un inconveniente que los profesionales y técnicos de la empresa fueron corrigiendo y monitoreando a lo largo del tiempo.
La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), la entidad que regula la actividad nuclear en el país, autorizó a la empresa generadora estatal a llevar la potencia en Atucha II al 100% de su potencia nominal de 745 MW brutos. Nucleoeléctrica concretó la elevación de potencia por la tarde del miércoles.
Atucha II venía operando desde la segunda mitad de 2018 bajo un esquema de potencia reducida debido a un inconveniente originado en una de las bombas de circulación del agua pesada en el circuito primario del reactor.
Bajo supervisión de la ARN, los equipos profesionales y técnicos de Nucleoeléctrica fueron realizando trabajos de corrección para ir elevando la potencia progresivamente. La central nuclear estuvo operando al 97% de su potencia desde octubre de 2025.
Atucha II: el origen del problema que impedía llevarla al 100%
La empresa decidió sacar manualmente de servicio a la central nuclear Atucha II hacia finales de 2018 tras detectar un debris (virutas metálicas) en los elementos combustibles dentro del reactor, provocado por un desperfecto en una las bombas del circuito primario que hacen circular el agua pesada dentro del reactor. El agua pesada sirve para moderar la reacción en cadena y refrigerar el reactor.
Personal de la empresa detectó esos restos al constatar una disminución progresiva de la potencia eléctrica y un aumento en la temperatura de salida de los canales refrigerantes, debido a una reducción de caudal de agua pesada por el sistema primario.
El debris se generó por la rotura de la camisa del eje de una bomba, lo que ocasionó el desgaste prematuro del cojinete inferior de carbón de la bomba.
La camisa se rompió porque había una falla de diseño conocida por el fabricante quien recomendó su reemplazo al término de la etapa de prueba de presión de la instalación. «Este reemplazo no se realizó, ni se transfirió dicho requerimiento al operador para hacerlo durante la primera parada programada», explica un documento que circula dentro de la empresa al que accedió EconoJournal.
Por ese motivo, la empresa desarrolló programas de cálculo para predecir el comportamiento de la refrigeración del reactor con presencia de impurezas en el sistema refrigerante del mismo. «Este programa ha permitido la operación segura a potencia reducida de la CNA II desde el año 2018», indicó la empresa en un reporte global de 2022.
Uno por uno, los trabajos correctivos en Atucha II
La empresa introdujo cambios y acciones para volver a operar Atucha II al 100%. Entre ellas:
Revisión y reparación de la bomba y cambio de las camisas por el nuevo diseño,
Monitoreo on-line de la actividad en el sistema primario para detectar en forma temprana cualquiera falla en los elementos combustibles,
Establecimiento de una alarma en caso de disminución de caudal del sistema primario y poder reaccionar en forma temprana ante un evento similar.
Medición del caudal en los canales refrigerantes y
Colocación de filtros en el reactor en las posiciones de los elementos combustibles para poder extraer el debris
Desarrollo de un mock up Hidráulico en el Centro Atómico Constituyentes para convalidar ensayos.
El 18 de febrero de 2019 la central nuclear Atucha II reanudó su operación comercial tras la intervención y definición del plan de inspección y ensayos.
Desde el 14 de enero de 2026 a las 19:20, la central está operando nuevamente al 100% de potencia (716,4 MW netos), después de un largo camino donde siempre se priorizó la seguridad y la confiabilidad de la planta.
Nicolás Deza
Comentario de AgendAR:
Historia de cómo Argentina fue transformando un prototipo sin pasado ni futuro en una máquina de lo más decente. Con tanta reparación u mejora, es incomparablemente mejor que la original. Nueva (y ESTÁ nueva) costaría no menos de U$ 10.000 millones llave en mano.
Pero es obvio que los ladri que piensan privatizarla (junto con NA-SA), la van a regalar.
Ésta máquina es única en el mundo. No se parece a ninguna otra de las 450 centrales que hay en línea, ni al otro tanto en planes, o en obra.
Se necesita de gente muy experta para operarla y mantenerla hasta que termine su primera vida útil, allá por 2050, y que luego le sepa dar una segunda vida hasta 2090 o ahí.
Pero.como la están por privatizar, los expertos, fanáticos y veteranos de NA-SA se están yendo a los botes, seguros de que los nuevos dueños particulares se van a estrellar contra un iceberg.
Si Atucha 2 empieza a funcionar por fin al 100%, esto lo hizo el petiso José Luis Antúnez. Y lo hizo con un ejército tecnológico de patriotas convencidos de que esta obra es una deuda que la Argentina le debe a la Argentina, y que hoy se va por el maltrato que les propina una mafia de inútiles, vendepatrias y chorros. Esta gente no tiene reposición.
«Es un elefante blanco», decían los medios y políticos al uso, «Es innecesaria» clamaban en medio de una tempestad de apagones, «Vamos camino de un Chernobyl». Ése era el ambiente en 2006. Antúnez construyó Atucha 2 contra la voluntad de casi toda la clase política argentina, remando en dulce de leche, y reconstruyendo recursos humanos devastados por los peores atorrantes que pueden engendrar nuestras clases dirigentes.
Atucha 2 es la Argentina que produjo a Antúnez, hijo de la educación pública. Y Antúnez la terminó, le sacó las pulgas y la entregó al país con su jubilación, sin cobrar un mango.
Merece un homenaje, ¿no? La Argentina es algo más que quienes la van enterrando.
En la escalada de conflictos a nivel mundial siempre se precisan alimentos y energía. Argentina cuenta con las dos, pero eso, ¿resolverá los problemas salariales y de empleo actuales?
El mes de febrero se realiza la primera revisión del FMI, a consideración del préstamo por 20.000 millones de dólares. Ahora la clave está puesta en el mes de marzo. Este cierre de primer trimestre empalma con la liquidación de divisas de cereales y oleaginosas. ¿Aportará los suficientes recursos dado el contexto de precios bajos a nivel internacional? ¿El Gobierno tendrá que devaluar o volver a realizar alguna medida al sector exportador? No lo sabemos, pero todo depende de los recursos necesarios para afrontar la demanda interna de dólares y los vencimientos de deuda. No tomamos en consideración los recursos para importaciones, pago de intereses o giro de utilidades y dividendos.
¿Puede haber un dato extraordinario que mejore esta situación actual de la economía nacional? En la escalada de conflictos a nivel mundial siempre se precisan alimentos y energía. Argentina cuenta con las dos, pero eso, ¿resolverá los problemas salariales y de empleo actuales? No: esta semana del docente Germán Saller (UNLP), profesor de Macroeconómica y Política Económica (UNAJ), público el informe “Monitor del salario del docente universitario”, que dice:
“De los 25 meses que nos pagó el Gobierno Nacional desde diciembre de 2023 hasta el mes de diciembre de 2025, si hubiéramos querido consumir y llevar el mismo nivel de vida de noviembre de 2023, el dinero sólo nos hubiera alcanzado hasta el mes de mayo de 2025, ES DECIR, NOS QUITÓ LA REMUNERACION DE 7 MESES DE TRABAJO”.
La precariedad social y salarial es la norma, por eso no alcanza un solo trabajo y vemos un egresado de Comunicación Social (UBA) atendiendo en una panadería, otro psicólogo de la (UBA) en un bazar para complementar sueldo; y otros que están emigrando. La fuga de cerebros es un hecho. La desarticulación del sistema universitario se consolida e impacta de lleno en el sistema científico tecnológico argentino.
La contracara de la economía argentina
La contracara son tres datos para seguir este primer trimestre:
1. Compraventa de billetes y divisas sin fines específicos del sector privado no financiero.
2. Las inversiones directas.
3. Cartera de no residentes.
El primero, es que a partir de 2024 hasta noviembre de 2025 acumuló una transferencia de recursos por 28.203 millones de dólares, la más alta del siglo XXI, ni comparable a la crisis subprime (2008/09). Superó apenas el dato del año 2019, que se caracterizó por devaluación y caída de depósitos. Actualmente no estaría ocurriendo la caída de depósito, todo lo contrario. ¿Atesoramiento? ¿Qué expectativas tendrán los agentes económicos con capacidad de comprar de billetes y divisas?
El segundo dato: para el mismo período dio una salida de inversiones de no residentes del país por 1.333 millones de dólares. Empresas que liquidan sus activos y salen del país, dejando el negocio al capital local u otro averso al riesgo.
Lo llamativo fue el tercer dato. Las inversiones de cartera (financieras) de los no residentes que dieron un saldo positivo, para el periodo en cuestión, en 1.276 millones de dólares. Octubre del 2025 fue el mes de ingreso más alto de esta gestión, en 1.924 millones de dólares. Un cuarto dato que contextualiza la situación son el giro de utilidades y dividendos, que están en niveles muy bajos, comparado con otras gestiones.
Hasta acá estos datos nos pintan el panorama económico difícil, pero sumemos dos datos más. Uno salió esta semana y fue la caída del 8,7% de la producción industrial, la capacidad instalada industrial en el nivel más bajo desde diciembre de 2023. El otro dato necesario para complementar el escenario industrial es el sector de la construcción y su despacho de cemento: según el informe del departamento de economía y estadísticas de ORIEL SRL, en diciembre el despacho de cemento fue de 758.883 toneladas, más bajo que el año de pandemia, que fue de 993.782 toneladas. Ese es el termómetro para saber el desempeño del sector.
El sector agropecuario
No obstante, no todo son malas noticias, el sector agropecuario que se divide en dos: agrícola y pecuaria. El sector pecuario dio un paso firme en este comienzo de 2026. Por un lado, se consolida su posición en el comercio de carnes a la UE, entre sus socios del Mercosur.
Es importante seguir el acuerdo UE-Mercosur. El acuerdo asigna al Mercosur un cupo anual de 99.000 toneladas equivalente a carcasa —aproximadamente 76.000 toneladas peso producto—, el cual se implementaría de forma gradual a lo largo de los próximos cinco años. Dicho cupo estaría sujeto a un arancel intracuota del 7,5%, frente a un arancel consolidado fuera de cuota cercano al 50%, donde se consolida la posición ganadera argentina. En otro espacio donde mejoro su posición, según el informe ganadero, fue con la cuota impuesta por China. El mayor efecto de esta medida recae sobre Australia y Brasil.
Los cupos asignados a la Argentina (511 mil toneladas iniciales) no solo permiten sostener un flujo significativo de envíos a dicho destino, sino que, además, como consecuencia de la tensión generada por las restricciones impuestas a otros proveedores, los precios pagados por este mercado han registrado un incremento relevante en lo que va del año.
El segundo ganador en estos últimos años es la minería, que desde 2021 creció en participación en las exportaciones nacionales: pasó de 4,2% (2021) al 6,9% (2025). Este pico supera a los de 2017, 2012, 2010 y 2006. En términos de divisas pasó de aportar unos 2.800 a 5.510 millones de dólares, entre 2021 y 2025, respectivamente.
Volviendo al acuerdo Mercosur-UE, para una breve conclusión según la BCR, “la concreción de ambos acuerdos, enmarcada en una concepción política de clara apertura comercial, no solo impactaría en una reducción progresiva de aranceles que torne más competitivo al producto local y facilite la transmisión de ese beneficio a lo largo de toda la cadena productiva y comercial, sino que además permitiría proyectar para la carne argentina un escenario de mayor certidumbre, previsibilidad e incentivos para la inversión local”.
Por lo tanto, la Argentina este 2026 tiene una proyección de ingresos de divisas por 35.000 millones de dólares, si es que no se desatan mayores conflictos que impacten en los precios de los commodities; el mercado interno con transformaciones sociolaborales profundas, una industria condicionada por el flujo de importaciones y la caída del salario que no logra reactivar la economía. Se fracturó el consumo: está a dos velocidades, uno del 20% más rico y otro del 20% más pobre. Ambos consumen bienes y servicios, pero de distinta calidad.
Este reactor producirá radiosótopos para uso medicinal. Se marcaron nuevos hitos con la puesta en marcha de la primera bomba del circuito de refrigeración primario del reactor multipropósito y se configuró el núcleo con los muletos sin uranio de los elementos combustibles.
Las pruebas iniciadas incluyen la puesta en funcionamiento de la primera bomba del circuito de refrigeración primario, uno de los sistemas más relevantes del reactor multipropósito RA-10. Se trata de una de las tres bombas que integran este circuito de refrigeración primario, mientras la tercera permanece en reserva, garantizando disponibilidad y seguridad operativa.
La puesta en marcha de esta bomba permitió, por primera vez, observar la circulación del fluido refrigerante a través del circuito primario del reactor. Este hito habilita la verificación integral del desempeño hidráulico del sistema y de su adecuación a los parámetros de diseño y seguridad, una condición indispensable para avanzar hacia la puesta en marcha del reactor. Se trata del inicio de un proceso progresivo de ensayos que se extenderá durante aproximadamente dos meses, hasta completar la validación funcional total del sistema de refrigeración primario del reactor.
De manera complementaria, se concretó otro avance clave con la configuración del núcleo del RA-10, conformado por elementos combustibles denominados dummies, es decir, sin carga de uranio pero con la geometría y disposición final del núcleo definitivo. Estos elementos fueron provistos por la Planta de Fabricación de Elementos Combustibles para Reactores de Investigación (ECRI), ubicada en el Centro Atómico Constituyentes, en el marco del acuerdo de suministro mediante el cual la CNEA fabrica tanto los elementos combustibles del RA-10 como sus prototipos. Esta configuración permite realizar los ensayos en frío necesarios para verificar el desempeño del circuito de refrigeración en condiciones representativas de la configuración de operación.
Estos hitos representan un paso estratégico en la culminación del RA-10, una instalación concebida para transformar capacidades tecnológicas en producción, exportaciones y desarrollo económico, y para que el sector nuclear continúe aportando valor a la Argentina. El reactor asegurará el autoabastecimiento de radioisótopos de uso médico y permitirá exportar para cubrir hasta un 20 % de la demanda mundial, además de habilitar la producción de silicio dopado para aplicaciones industriales y abrir un nuevo horizonte de investigaciones en ciencias básicas y tecnologías avanzadas basadas en técnicas neutrónicas.