jueves, 23 julio, 2026 - 10:54 pm

Crece la longevidad en Argenina. Hay 15491 personas de más de 100 años

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Según la última estadística disponible del Renaper, en la Argentina hay 15.491 personas con más de 100 años; para 2040, se espera que sean más de 40.000

Tiene varias explicaciones Josefa Calabró de por qué está por celebrar el mes que viene los 108 años con toda esa vitalidad. En la cuadra en la que vive, en el pasaje Gazeta de Buenos Ayres, en Villa del Parque, ya es una leyenda: la señora que por las tardes sale a hacer una caminata hasta el jazmín de la esquina, solo para olerlo y que cuando vuelve, se sostiene del árbol de paltas que ella misma plantó en la vereda de la casa de su nieta y hace ejercicios como subir y bajar el cordón y estirar un poco las piernas para mantenerse en estado y no caerse. Ese es el único temor que tiene en estos días. Por lo demás, todos son días ganados. Habiendo superado la expectativa de vida nacional en más de 30 años, se siente una privilegiada solo por seguir respirando.

¿Cómo llegó hasta los 108 años? Josefa se ríe. Y no revela tan fácil la fórmula. Nació un 14 de octubre de 1915. “No sé. Todas mis amigas se fueron yendo. No sé por qué será. Esa es una de las cosas más difíciles de llegar hasta esta edad, que te quedás sin amigos. Todos son más jóvenes, de otra generación”, dice.

Tal vez, por eso, aventura, le gusta ir a oler el jazmín. Porque le hace recordar a un Buenos Aires de otra época, en el que ella creció. Cuando su papá, que vino de Italia compró un terreno en Villa Urquiza y era todo campo. Y ella se tomaba un colectivo para ir al centro a entregar las prendas de costura fina que confeccionaba su madre, y la referencia de la parada era el coquito, un árbol de cocos.

Tenía unos 13 años, un día que estaba por cruzar una avenida de Mayo con el vestido para entregar en las manos, sin que se arrugue, cuando y un hombre la detuvo del hombro. “Me paró y me dijo que ya venía, que no podía pasar, que la calle estaba cortada. Me tuve que quedar ahí y lo vi desfilar al mismísimo Hipólito Yrigoyen”, cuenta. Es una de las historias favoritas de Mercedes y de Gabriel, sus nietos. Pueden escucharlas cientos de veces, y no se cansan. Porque la abuela es un libro de historia abierto.

Pero Josefa no es la única. Los datos del censo sobre la población mayor de 100 años en Argentina todavía no están disponibles. Sin embargo, según la estadística del Registro Nacional de las Personas (Renaper), de hace tres años, en el país había 15.491 personas con más de 100 años. Unos 4105 que tenían en ese año 100 años exactos y unos 11.385 habían superado esa edad.

Cuando una persona cumple 100 años, automáticamente desaparece del padrón electoral. Por eso, hace unos años, cuando Josefa quería ir a votar, no se encontraba dónde le tocaba. La nieta averiguó por qué no figuraba y descubrió que esa era la razón. Haciendo un trámite de reinscripción en la Cámara Nacional Electoral consiguió en Josefa volviera a poder votar, lo mismo que otros cuantos argentinos centenarios que votaron estas elecciones. Por supuesto que cuando fue, la aplaudieron.

Josefa Calabró, una de las mujeres más longevas del país, en la cocina de su casa
Josefa Calabró, una de las mujeres más longevas del país, en la cocina de su casaSantiago Filipuzzi – Santiago Filipuzzi

El número de los habitantes con más de 100 años superó las expectativas del propio Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec), hechas en base al censo 2010. En ese momento, los mayores de 100 años eran 3496 en todo el país y las proyecciones estimaban que para 2023 iban a ser más de 13.000, cifra que se superó unos tres años antes. En base a esos primeros cálculos, el informe del Indec estimó que para 2040, en la Argentina va a haber más de 42.000 personas de más de 100 años, tres mujeres por cada varón.

Quiere decir que la población de los supercentenarios, así se les llama a los que superan la barrera de los 100 años, será para 2040 la población de mayor crecimiento en todo el país: mientras que, según las proyecciones de Indec la población general se multiplicará por 1,3, los mayores de 85 años se duplicarán; los de 90 años se triplicarán; los de 95 años se quintuplicarán. Y a los más mayores habrá que multiplicarlos por 12.

Vida citadina

“Hace algunos años, en el PAMI, quisieron hacer una investigación sobre los centenarios. Encontraron que había más de 5000 en su padrón. Y lejos de la hipótesis inicial, de que iban a encontrarlos en un medio rural, como en Formosa, arando con un buey, llevando una vida sin el estrés de la gran ciudad, se encontraron con que la mayoría de ellos vivía en la ciudad de Buenos Aires, en Barrio Norte, Recoleta, Belgrano, Palermo. También en el corredor Norte, en Olivos, Vicente López. La idea de que la vida rural, natural alarga la esperanza de vida no tenía sustento. Quienes están viviendo más son personas que además de tener una buena genética, que les permite envejecer más lento que los demás, sin enfermedades características del deterioro de la vejez, vivieron mejor toda su vida, en el sentido de acceso a servicios, comodidades y recursos. Además, aquellos que vivieron en un entorno familiar que pudo acompañarlos”, explica Enrique Amadasi, sociólogo referente del Observatorio de la Tercera Edad de la Universidad Católica Argentina e investigador de la Fundación Navarro Viola.

“Yo creo que las proyecciones del crecimiento de la población supercentenaria son un poco exageradas. Sí hay un aumento de la esperanza de vida, pero hay que tomar en cuenta las variables de la crisis económica que significan un gran deterioro para la calidad de vida de las personas mayores”, dice Amadasi.

Josefa Calabró, con una fpto de su infancia
Josefa Calabró, con una fpto de su infanciaSantiago Filipuzzi – Santiago Filipuzzi

“Quienes pasan el umbral de los 85 años tienen mayor nivel de bienestar psicológicos que los adultos mayores más jóvenes. Deja de importar el proyecto de vida a futuro y el día a día tiene un peso enorme en la felicidad cotidiana. Probablemente porque se llega a un mejor promedio entre las expectativas y la realidad. Y en personas que llegaron cerca de los cien años, en buenas condiciones, con una familia que los acompaña, despertarse y estar vivo es una alegría cada día”, apunta.

“Por ahí yo tengo la culpa –dice Josefa–. La culpa de haber vivido tanto”. ¿A qué se refiere? “Todas las noches, cuando me voy a dormir, le agradezco a Dios la vida. Hago una pausa y enseguida le pido, bueno, dame un día más. Y así se me fueron haciendo los 108 años”, confiesa.

¿Cómo pasó la pandemia? Es la pregunta obligada, pero ella contesta: “¿Cuál?”. Lúcida. Sagaz. “La última la pasé tranquila. La de la polio me preocupó más, porque mis hijos eran chicos“, dice. Esta última pandemia la transitó sin mucha preocupación. No quiso vacunarse. Ni ella ni su hija. Finalmente, cuando se contagió de Covid, fue poco más que un resfrío, del que se había recuperado un par de días más tarde.

Josefa vive con su hija Emma, de 86 años, que fue enfermera toda la vida y ya está jubilada y con su nieta Mercedes Román, que es administradora de empresas y que no solo la cuida sino que disfruta cada día con ella. Todas las mañanas, Josefa amaga con despertarse tempranito, pero si ve que está fresco, duda y se queda en la cama. “No me gusta madrugar y despertar al resto”, dice.

La única pastilla que toma es la Levotiroxina, porque está operada de las tiroides
La única pastilla que toma es la Levotiroxina, porque está operada de las tiroidesSantiago Filipuzzi – Santiago Filipuzzi

Por esa razón, puede remolonear y dormir hasta las 11. Después, se levanta, va al baño, se lava el pelo todos los días, aunque haga frío, se higieniza, se viste y sale a encontrarse con la familia hecha una pinturita. Los anteojos los deja sobre la mesa, por si necesita leer algo muy chiquito. Para todo lo demás, con sus ojos le alcanza. Se sienta a la mesa, y mientras se toma su taza de leche con Nesquik, lee el diario, ritual que disfruta enormemente. “Me gusta estar informada”, dice.

La única pastilla que toma es la Levotiroxina, porque está operada de las tiroides, hace muchos años. Ni pastillas para la presión, ni Alzheimer, ni vitaminas, ni pastillas para el corazón. Nada. “Más sana no se consigue”, bromea Roberto Martín, su nieto.

Cuando va a visitar a su médico, la revisa y al descubrir que sus brazos tienen no solo fuerza sino también músculos, el doctor se ríe de costado y le reconoce que está tocando de oído. Ella es su primera paciente de 108 años. Hace unos años, cuando falleció su hija menor, con la que vivía, Josefa decayó. Estuvo internada y pensaron que eran sus últimos días. Hasta ese entonces había sido súper independiente, vivía con la hija pero era ella la que mandaba, como si viviera sola. Todas las semanas, se cruzaba a la almacén, compraba la harina y amasaba fideos para toda la familia el domingo.

La tristeza de la pérdida

Pero con la tristeza de haber perdido una hija, se vino abajo. Estuvo un mes y medio internada, se le formó una escara en la espalda. Entonces Mercedes decidió llevársela a vivir a su casa. Y santo remedio. Desde ese día, no paró de repuntar. “Vino un cardiólogo, que es deportólogo. Le miró el electro y no lo podía creer. Se lo volvió a hacer. Pensó que había un error, después nos dijo: tiene el corazón de un jugador de la primera de Boca”, cuenta el nieto.

Hay un ritual que nunca saltea Josefa: encremarse. Después de leer el diario, se sienta en la mesa del living y mientras mira las noticias, se pone crema en las manos, en la cara, en las piernas, en los brazos. “Me gusta estar humectada”, dice.

Eso sí, aunque sea pleno invierno, ella va a vestir siempre de polleras. “Ya no me pongo enagua. La combinación como le decíamos antes. Ya no se usa más”, dice.

¿Le gusta Javier Milei? Josefa hace cara de pocos amigos. “No me gusta. Hace mucho barullo. Grita mucho”, dice.

De la época de Perón no habla mucho. “Yo no me metí nunca en política”, dice. En cambio sí se acuerda de Eva. “A Evita la fui a ver varias veces. Primero a Bienestar Social, porque habíamos comprado una casa con mi marido y nos habían estafado. Fui a ver qué podía hacer. La segunda vez, fui a Olivos, pero no me dejaron pasar. Ya la tenían encerrada los militares, pobrecita, estaba muy enferma. No me pudo ayudar”, dice.

Josefa Calabró, el día de su boda
Josefa Calabró, el día de su bodaSantiago Filipuzzi – Santiago Filipuzzi

Pero tiempo después con su marido, que era chofer de los camiones de una empresa constructora, pudieron tener su propia casa en Villa Urquiza. Poco después de cumplir los 60 años, de tanto fumar, se enfermó de los pulmones y murió. Josefa lleva 51 años de viuda, aún así conserva la libreta de matrimonio en la mesita de luz. ¿Nunca quiso volver a formar pareja? No, dice. La nieta le pregunta por un señor y ella pone cara de disimulada. “Ah, no, era solo un amigo”, dice.

Todavía se acuerda del primer lavarropas que tuvo, un Eslabón de Lujo. Su hijo, que estudiaba en una técnica, había aprendido a soldar y lo convocaban de las fábricas para armar y después para reparar lavarropas. “Era increíble poder lavar la ropa y no tener que hacerlo a mano. Eso sí que fue una liberación”, dice.

A su hijo le fue tan bien que se lo terminaban disputando las empresas y se fue a vivir a Estados Unidos donde triunfó como ingeniero. Lo volvió a ver unas pocas veces. “Murió joven, también a él se lo llevó el cigarrillo”, dice.

“Lo que más extraño es a la gente de mi época. Ahora la calle está peligrosa, uno tiene que andar con cuidado. Antes, con la palabra alcanzaba. Porque la gente tenía palabra. Tenía honra. Ahora, aunque te firmen 100 papeles te engañan lo mismo. Por eso me gusta ir a oler el jazmín. Voy caminando despacito, me paro en la esquina y respiro. Total, es gratis. Me gusta ese olor, porque me hace acordar a mi tiempo, a las cosas como eran antes”, dice.

La Fundación Alexander Von Humboldt premio a las investigadoras argentinas Andrea Bragas y Maristella Svampa

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La Fundación Alexander von Humboldt otorgó, como cada año, el Premio de Investigación Georg Forster 2023, que distingue a investigadores/ as de países en desarrollo y en transición que han obtenido reconocimiento internacional por su trabajo de investigación que están en la búsqueda de resolver problemas relacionados con el desarrollo. En esta ocasión, la distinción la obtuvieron dos científicas y cuatro científicos, entre ellas las investigadoras del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) Andrea Bragas y Maristella Svampa. Andrea Bragas, investigadora del CONICET y profesora del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), como ganadora del premio, trabajará junto con colegas especialistas del Nano-Institute Munich en la Ludwig-Maximilians-Universität München. “Es un premio muy competitivo en el cual tuve la suerte y el honor de ser elegida junto a otras 5 personas de todo el mundo, de todas las áreas, dentro de las cuales hay dos investigadoras argentinas y mujeres. Significa un reconocimiento a mi trayectoria en física, en el área de la nanofotónica, en la cual trabajo desde que me doctoré, con contribuciones en sensado bioquímico ultrasensible, comunicaciones y fotocatálisis con diversas aplicaciones, y con ellas haber contribuido de alguna manera a mi país”, sostuvo Bragas. Y añadió: “Lo que tiene de importante para los investigadores/ as argentinos es que le da mucha visibilidad a su trabajo tener unas colaboraciones muy activas, potentes y financiadas”. Por su parte, la socióloga y filósofa argentina Maristella Svampa, cuya sede de trabajo es el Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierda (CeDInCI-UNSAM), como ganadora del premio de investigación Georg Forster, trabajará junto con colegas especialistas del campo de las relaciones internacionales y problemáticas socioecológicas, con especial atención a América Latina y las relaciones Norte-Sur, en la Universidad de Kassel, Alemania. Sobre el premio, Svampa destacó: “Me pone muy contenta este reconocimiento porque significa poner en valor la educación pública argentina, de la cual soy producto y, en un momento en el cual es cuestionado, es bueno poner en valor que somos unos de los pocos países periféricos que hacen una inversión fuerte. Y por otro lado, por todas las resonancias que trae el nombre Humboldt en la historia. Y finalizó: “Implica una conexión mayor con investigadores/ as de Alemania, con los cuales ya hemos estado en contacto a la hora de reflexionar sobre cuestiones como la expansión del neo extractivismo, del antropoceno y otras cuestiones. Ahora tocará sobre todo entablar un debate en profundidad sobre los límites y posibilidades de una transición ecosocial justa”. Los/as ganadores/as del premio son nominados por colegas especialistas de Alemania y se les invita a establecer o ampliar proyectos de colaboración con ellos. Los mismos están valorados en 60.000 euros cada uno y están financiados por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo. Cada año, la Fundación Alexander von Humboldt permite a más de 2.000 investigadores/as de todo el mundo dedicar tiempo a realizar investigaciones en Alemania. La Fundación mantiene una red interdisciplinaria de más de 30.000 humboldtianos/as en más de 140 países de todo el mundo, incluidos 59 ganadores/as del Premio Nobel.

Mapa de los nuevos gobiernos provinciales, a la fecha

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Con la elección chaqueña del fin de semana, ya son 19 las provincias que eligieron quienes serán sus gobernadores a partir del próximo 10 de diciembre, en tanto solo dos no definen este año los cargos para ejecutivo provincial. En los restantes distritos, ya se celebraron las PASO o bien elecciones generales desdobladas de las presidenciales de octubre.
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Pese a que las tendencia del principio, donde se vio a los oficialismos locales fortalecidos manteniendo el poder, a partir de abril eso comenzó a cambiar con Neuquén, la que podría ser la provincia que marcó el punto de quiebre en ese sentido.
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JxC sumó un total de seis provincias en lo que va del calendario 2023 mientras que Unión por la Patria se quedó con otras cinco. En los seis distritos restantes, del total de 17 que ya se pusieron en juego en lo que va del año, triunfaron fuerzas locales.
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Neuquén fue la primera provincia en marcar un cambio de época, cuando Rolando Figueroa, un exmiembro del Movimiento Popular Neuquino que gobierna desde hace 60 años ese distrito, logró imponerse a la estructura local con el apoyo de JxC e incluso parte del peronismo. Algo parecido ocurrió en San Luis, donde el electorado decidió romper con la hegemonía de los Rodríguez Saá, y eligió al exgobernador, Claudio Poggi, que fue parte del peronismo, pero que ahora fue con JxC. Luego fue San Juan, donde Marcelo Orrego rompió con 20 años de gobiernos del PJ que tuvieron como dirigentes destacados en las últimas décadas a Sergio Uñac y José Luis Gioja, que fueron enfrentados en las Primarias. Aquí además empezó a jugar la política nacional fuerte, ya que el fallo de la Corte Suprema generó cambios de último momento que, en mayor o menor medida, influenciaron el resultado final en las urnas.
En Santa Cruz, el diputado nacional y secretario general del sindicato petrolero Claudio Vidal se convirtió en el nuevo gobernador y puso fin a 40 años de peronismo de los cuales 32 estuvieron marcados por el kirchnerismo. En tanto, Chubut con poco margen, Ignacio «Nacho» Torres ganó al oficialismo y cortó con una seguidilla de 20 años de gobiernos peronistas en la provincia. La victoria de Maximiliano Pullaro en Santa Fe le permitió al radicalismo colocar al primer gobernador después de seis décadas ya que, durante los doce años del Frente Progresista, el socialismo hegemonizó el máximo cargo ejecutivo. De las 14 provincias que ya votaron sus próximos gobernadores en lo que va de 2023, 10 apostaron por la continuidad de las gestiones, ya sea con los mismos dirigentes o con sus sucesores. Así fue el caso de Gildo Insfran (Formosa), Martín Llaryora (Córdoba), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Sáenz (Salta), Sergio Ziliotto (La Pampa), Alberto Weretilneck (Río Negro), Hugo Passalacqua (Misiones), Carlos Sadir (Jujuy) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). En seis continuará gobernando el PJ como es el caso de La Rioja, La Pampa, Formosa, Tucumán, Tierra del Fuego y Córdoba.
Por otra parte, en Salta, Río Negro y Misiones continuarán gobernando partidos con fuerte identificación con sus provincias. Por el lado de Juntos por el Cambio, el radicalismo continuará liderando el ejecutivo de Jujuy. Carlos Sadir fue electo como el sucesor de Gerardo Morales. En tanto, las provincias de Santiago del Estero y Corrientes no eligen autoridades provinciales, solo legislativas. La contienda electoral seguirá el próximo domingo 24 de septiembre en Mendoza, que elegirá gobernador, donde el oficialismo es favorito, nuevamente en manos de Alfredo Cornejo, que venció en las PASO a Luis Petri, compañero de fórmula de Patricia Bullrich.

El Conicet en debate: ciencia, productividad y desarrollo

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La discusión sobre el rol del Estado alcanzó también al principal organismo de investigación y desarrollo científico nacional. En este artículo, los autores repasan las funciones del organismo y analizan si es posible su gestión por fuera de la esfera pública

El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) es el principal organismo dedicado a la promoción y ejecución de la Ciencia y la Tecnología en la Argentina. Cuenta con 11.800 investigadores, además de becarios y técnicos distribuidos en centros de investigación de todo el país. Los miembros de la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC) son personas con formación universitaria, con años de estudios académicos adicionales, generalmente de especialización o maestría, doctorado y posdoctorado. Ingresar y permanecer en la CIC requiere someterse periódicamente a distintos mecanismos de seguimiento y evaluación internos y externos a la institución.

Los investigadores hacemos muchas tareas: es indispensable investigar y publicar los resultados en revistas con reconocimiento internacional y con arbitraje a doble ciego (evaluadores que no conocen a los autores y viceversa). Además, formamos recursos humanos, coordinamos equipos, dirigimos tesistas de grado y posgrado, integramos jurados de tesis, concursos, evaluamos artículos y proyectos de investigación, realizamos actividades de divulgación de la ciencia en distintos medios, contribuimos al debate y aportamos argumentos a proyectos legislativos, elaboramos informes para organismos públicos y privados y, generalmente, también ejercemos la docencia. Prácticamente todos los países de altos ingresos cuentan con este tipo de organismos.

En el CONICET, existen tres grandes áreas de conocimiento en las que se distribuyen los investigadores que corresponden a las denominadas “ciencias duras”, como Ingeniería, Biología, Exactas, etc. Estos estudian temas de lo más variados. Por mencionar solo algunos pocos ejemplos: “Nuevas estrategias terapéuticas para el tratamiento de cáncer, enfermedades autoinmunes e inflamatorias”, “Análisis bioquímico de las propiedades de resistencia bacteriana para inactivarlas y tratar infecciones”, “Evaluación de los factores de riesgo que atentan contra el envejecimiento saludable en las poblaciones de América Latina”, “Desarrollo de nuevos fármacos para combatir el mal de Chagas”, “Análisis del aporte de cultivos de servicios a la fertilidad de los suelos”, “Estudios de dispositivos para el ahorro de energía y combustible en automóviles”, entre muchos otros.

A su vez, una cuarta gran área se vincula a las Ciencias Sociales y Humanidades, que ha sido la más bastardeada en esta época de campaña. Quienes nos ubicamos aquí investigamos problemas tales como ¿qué reformas educativas son necesarias para mejorar la calidad de la enseñanza?, ¿qué incentivos hacen falta para que se desarrolle la industria de un sector determinado?, ¿qué deberíamos producir como país teniendo en cuenta el contexto y las condiciones internas?, ¿qué políticas energéticas son económicamente relevantes y cuáles ambiental y socialmente deseables? En materia socioambiental, por ejemplo, se analiza cómo relocalizar a quienes van a ser afectados por las inundaciones derivadas del cambio climático; qué impactos tendrá la minería sobre los pueblos en donde se desarrolla y cuáles podrían ser lineamientos estratégicos al respecto. Nosotros, en particular, estudiamos cuestiones asociadas a la generación y gestión de residuos como, por ejemplo, ¿qué materiales se están derivando a basurales o rellenos sanitarios y podrían ser objeto de valorización?, ¿para qué materiales aún no existen mercados para su reciclado y en qué condiciones sería posible generarlos?, ¿qué regulaciones podrían establecerse para promover el reciclaje y la inclusión social?

En el CONICET, existen tres grandes áreas de conocimiento en las que se distribuyen los investigadores que corresponden a las denominadas “ciencias duras”. A su vez, una cuarta gran área se vincula a las Ciencias Sociales y Humanidades (Fernando Calzada)
En el CONICET, existen tres grandes áreas de conocimiento en las que se distribuyen los investigadores que corresponden a las denominadas “ciencias duras”. A su vez, una cuarta gran área se vincula a las Ciencias Sociales y Humanidades (Fernando Calzada)

¿Qué cambiaría el pasaje de CONICET de un sistema público a uno privado?

El objetivo último del CONICET debería ser contribuir a hallar los medios para lograr el bienestar de la sociedad. Si el CONICET fuese privatizado, sería el mercado el que impondría los temas de investigación, y dejarían de realizarse estudios sobre diversas problemáticas cuya “utilidad” es significativa y, en otros casos, incierta. Dejarían de pensarse y discutirse modelos de país de mediano y largo plazo. Es improbable que el interés privado, cuyo objetivo primordial es maximizar ganancias, pueda promover estudios cuyo horizonte es mejorar el bienestar de la sociedad en su conjunto, más que ganancias particulares. En este sentido, el CONICET es un organismo estatal que establece alianzas estratégicas con el sector productivo y, al ser un ente autárquico, permite que su misión permanezca en el tiempo y atraviese las distintas gestiones de gobierno.

Organismos estatales como el CONICET son importantes para dar impulso a un modelo de desarrollo de país pensado estratégicamente. Ello sucede, por ejemplo, cuando a través de subsidios, prerrogativas o distintos incentivos, se brinda apoyo a ciertas industrias durante sus fases iniciales. El CONICET y la Agencia de Ciencia y Tecnología dan el marco de contención que permite poner a prueba iniciativas de lo más variopintas. Algunas, luego, con su apoyo, cobran escala y se vinculan al interés público. Esto no suele suceder en el sector privado, en donde el margen de incertidumbre para los ensayos siempre es más acotado, en tanto los beneficios sociales de algunos proyectos (por ejemplo, uno que se dedique a investigar la cura a una enfermedad rara) podrían ser altos, pero no así la rentabilidad financiera.

Además, cuando se plantea el cierre del organismo, tal como se expresa irresponsablemente en el marco de campañas políticas, ¿se han evaluado los costos que ocasionarían al Estado los juicios por la eliminación de puestos de trabajo concursados y en relación de dependencia?

Es cierto que el organismo se debe discusiones a nivel interno acerca de qué temas priorizar, o cuáles son los incentivos que debe establecer para sus investigadores, por ejemplo. Pero, en lugar de proponer cerrar o privatizar el CONICET pueden discutirse algunas estrategias para promover que el organismo cumpla mejor sus funciones. Por ejemplo, hace ya un tiempo el CONICET incentiva investigaciones en torno a “temas estratégicos” organizados en función de grandes problemas de interés nacional, que comprenden cuestiones relativas a demandas sociales (salud, educación, justicia, seguridad, urbanización, vivienda), productivas (energía, industria, agricultura) y ambientales (biodiversidad, calidad del ambiente, impacto ambiental de las actividades productivas, mitigación y adaptación al cambio climático). Se podría potenciar este espacio y promover una mayor articulación entre estos temas estratégicos, ciertos ámbitos de decisión del Estado y el sector privado. En este sentido, la falta de articulación es quizá el mayor desafío: existen informes técnicos que no son leídos por organismos clave de gobierno, proyectos de ley que no son sometidos a la evaluación de cuerpos de científicos, entre otros. Al respecto, se visualizan algunos avances recientes interesantes, como una Oficina Científica creada en la Cámara de Diputados de la Nación, para poner en debate de miembros de la comunidad científica los proyectos de ley, también se observan organismos estatales que solicitan diagnósticos a investigadores. Sin embargo, resta mucho por hacer.

Si el CONICET fuese privatizado sería el mercado el que impondría los temas de investigación, y dejarían de realizarse estudios sobre diversas problemáticas cuya "utilidad" es significativa y, en otros casos, incierta (Fernando Calzada)

Productividad y desarrollo

Si bien los resultados de las últimas PASO reflejaron un pedido de un cambio por gran parte de la sociedad, aún no parece haber coincidencias en cuanto a las orientaciones y características del rumbo por adoptar. La inflación es el problema más visible y, ante este panorama, la dolarización conjugada con la apertura comercial (libre ingreso de productos desde el exterior), se presenta para algunos como el atajo sencillo para enfrentarla. Es tentador: es cierto que la dolarización operaría tal como lo hizo la convertibilidad de los noventa deteniendo la inflación y la devaluación del peso, pero lo haría de manera más dura. Justamente, la envergadura de esta medida es lo más preocupante, pero lo que menos se advierte.

Tal como en la convertibilidad, con la dolarización se generaría paridad con el dólar (esta vez tan perfecta que ahora solo habría dólares). En los años noventa, eso, junto con la apertura, aportó a una indiscriminada importación y a una caída de nuestras exportaciones, lo que destrozó la producción local e incrementó el desempleo y la pobreza. La situación tuvo otros tantos complementos y aristas, pero lo cierto es que explotó hacia fines de 2001 dando lugar a una formidable devaluación del peso que fue lo que, tras un caos económico y social, volvió a generar condiciones para aumentar nuestras exportaciones y reducir las importaciones, y a mejorar la situación del empleo. Esta clase de retorno no sería factible bajo la dolarización. No existen tampoco experiencias exitosas en la región bajo este régimen.

Lo anterior se agrava si consideramos que somos un país agroexportador que compra productos industriales costosos al resto del mundo: la crisis tiene raíces profundas asociadas a una dependencia estructural. En este marco, la dolarización, al atentar contra nuestras exportaciones, impondría ser más competitivos bajando drásticamente nuestros costos. De allí, en gran parte, la preocupación por la “productividad”: bajar costos para aumentar la productividad. Pero para ser más productivos, es necesario una masa crítica de personas pensando en un plan de desarrollo sólido y sostenible, que involucre promover industrias claves. El fondo de la cuestión es pensar la estructura productiva de nuestro país ya que esta es la que desata por sí misma mecanismos de inflación y devaluación de la moneda, lo que se agrava por la memoria colectiva respecto de la inflación (querer cubrirse) y por recurrentes déficit fiscales, que derivan en políticas monetarias mal usadas.

La dolarización, sin embargo, es una política de shock brutal que no da tiempo a reconvertir nuestra estructura productiva: requiere, igualmente, de reacciones bruscas y rápidas y, la manera de reducir los costos rápidamente, perdida la opción de la devaluación, es únicamente la reducción de costos salariales (vía flexibilización, desempleo e informalidad). Así, con la dolarización nos enfrentaríamos nuevamente a una situación potencial de crisis similar a la de fines de los noventa, dada por la paridad cambiaria. Esto llevaría a una redistribución regresiva de la renta y, desde ya, a la pérdida de lo que queda del Estado de Bienestar (servicios de salud y educación, por los que la Argentina ha sido tan bien ponderada). Cambios que, si se dan, son de muy difícil reversión.

Para ser más productivos, es necesario una masa crítica de personas pensando un plan de desarrollo sólido y sostenible, que involucre promover industrias claves (Fernando Calzada)

Para desdicha de nuestra sociedad, además, a diferencia de lo ocurrido hasta ahora, se perderían dos instrumentos clave de gestión económica, como la política cambiaria y la política monetaria. Instrumentos usados con poca cautela a lo largo de los años, pero claves para poder revertir una crisis. Eliminar estos instrumentos sería como eliminar un medicamento porque fue mal usado. Eliminarlos implica perder soberanía como país: perder la capacidad de salir de situaciones de crisis como las que se avizoran.

Finalmente, todas estas cuestiones están agravadas por la crisis ambiental: los efectos del cambio climático (sequías, inundaciones), la deforestación y la contaminación, que complican nuestro modelo de país como agroexportadores-dependientes. En este sentido, sostener la actual estructura económica, atada a producir a bajo costo que impondría la dolarización, puede derivar en un mayor daño ambiental y un decrecimiento en términos de productividad, generándose con esto un círculo vicioso. Quizás la dolarización frene la inflación, pero a costa de un alto costo social, económico y ambiental a mediano y largo plazo.

La productividad y el cambio deben ser pensados por otra vía: en primer lugar, un plan de estabilización que atienda el déficit fiscal por caminos difíciles pero aún no explorados, como, entre muchos otros, redefinir el sistema regresivo de subsidios, intervenir las jubilaciones de privilegio, atender casos de evasión o casos de corrupción estatal, entre otros. Asimismo, se debe promover un vínculo fluido entre la ciencia y el Estado (más que desmantelar a la ciencia y al Estado), implementar un plan estratégico de desarrollo industrial y del sector servicios, económica, social y ambientalmente sostenible. Cerrar o privatizar organismos como el CONICET es perder la posibilidad de darle un rumbo posible al cambio, con un plan de desarrollo país.

Mariana Saidon y Pablo J. Schamber Los autores son investigadores independientes del CONICET (AAP, EPyG, UNSAM y UNQ/UNAJ) y miembros fundadores de la Red de Investigación y Acción en Residuos (RIAR)

20 y 21 de Septiembre: Jornadas de reflexión y pensamiento nacional

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Este miércoles 20 y jueves 21 se realizará en la Universidad de la Defensa Nacional en Maipú 262 estas Jornadas de reflexión y pensamiento nacional

Estos son los trabajos que surgen de la Inteligencia Artificial

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En el último tiempo, la Inteligencia Artificial evolucionó y ya se cree que las personas van a perder sus trabajos para ser reemplazadas por IA. Pero hay muchos estudios que comprueban que es todo lo contrario. La Inteligencia Artificial revoluciona todas las profesiones. Por lo tanto, están surgiendo nuevos puestos de trabajo relacionados al nuevo uso que se le da la tecnología. Las empresas buscan personas capacitadas en estas temáticas, pero… ¿en qué hay que formarse dentro para estar a la altura de las oportunidades que la IA está generando?

Estos son los trabajos relacionados con la Inteligencia Artificial que ahora buscan las empresas

El primer trabajo que se está generando gracias a la IA es Ingeniero de prompts. Se trata de saber cómo optimizar el rendimiento de ChatGPT, Dall-E, Google Bard y otras herramientas similares. Otro rol que se suma a las búsquedas laborales es el de Investigador de IA, su tarea es identificar maneras de usar la IA para superar problemas y limitaciones. Además, se necesita un Experto en Procesamiento de Lenguaje Natural, es decir, una persona que domine los modelos lingüísticos y apoye al equipo de desarrollo de software con el procesamiento del lenguaje. Para esto se necesita aprender lenguaje de programación. Poro otro lado, también necesitan un Experto en Automatización Robótica de Procesos: alguien que se encarga de gestionar sistemas de software que automatizan tareas repetitivas y manuales en una empresa. Para formarse para este empleo se debe contar con una licenciatura en programación. Otra de las ofertas laborales es para Auditor de Algoritmos, este trabajador revisa algoritmos de sistemas o aplicaciones para asegurarse de que carezcan de sesgos que discriminen a las personas por género, raza o edad. Para este trabajo se puede tener una formación en tecnología como también en una disciplina social y relacionada con la ética. Por último, se busca Especialista en Ética y Leyes con conocimiento de la IA para asegurarte que todo el trabajo relacionado con la IA sea bien aplicado.

Un mapa revela la creciente resistencia en seis provincias de una maleza al glifosato

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Millones de litros de glifosato se aplican cada año en la Argentina con el objetivo de controlar las malezas en los cultivos. Su uso continuo durante décadas generó diversos problemas, uno es el aumento de la resistencia al herbicida.

Un equipo de investigación de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) analizó el fenómeno en la especie Eleusine indica, o pie de gallina, y generó un mapa que muestra los casos de resistencia en diversas regiones de la Argentina. Se detectó en seis provincias y la mayor cantidad se dio en el este de Tucumán y en el centro y sur de Córdoba. El grupo de estudio enfatizó la necesidad de adaptar los manejos agronómicos para prevenir que los casos incrementen. “En las poblaciones de malezas existen individuos que tienen la capacidad de sobrevivir o de eludir el efecto del glifosato. Si bien estos individuos son preexistentes a las aplicaciones, el uso recurrente del mismo producto a lo largo del tiempo genera un ambiente que los favorece y hace más evidente su presencia. Es un problema que sucede cada vez con mayor frecuencia y en cada vez más especies”, explicó Natalia Moreno, becaria posdoctoral en el instituto IFEVA (UBA-CONICET). El equipo que integra Moreno se centra en el estudio de Eleusine índica, también conocida como ‘pie de gallina’, una maleza anual que aparece en los cultivos de verano. En el 2012, se reportó la primera resistencia de esta especie al glifosato en la provincia de Tucumán, y con los años se convirtió en un desafío en más provincias. En este sentido, resulta clave conocer dónde se da y se concentra la resistencia al glifosato de E. índica en la Argentina. Por eso, relevaron casos en seis provincias y encontraron resistencia en todas: Tucumán, Santiago del Estero, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. Además, detectaron dos zonas de alto riesgo: el este de Tucumán y el centro y sur de Córdoba. “Estas regiones demostraron una mayor cantidad de poblaciones resistentes y altos índices de resistencia al glifosato”, sostuvo Moreno. Si bien todas las poblaciones evaluadas presentaron resistencia al glifosato, tuvieron distinto porcentaje de supervivencia. “El 80% de las poblaciones analizadas mostró más de un 20% de supervivencia, y el 20% restante presentó valores menores”, resaltó Natalia, y añadió: “estos resultados, sumados a otros de trabajos previos, nos hacen sospechar que las distintas poblaciones tienen diferentes mecanismos de resistencia”. Asimismo, indicó que, como parte de sus estudios, caracteriza los tipos de resistencias presentes en el área muestreada. “Nuestra línea de investigación busca entender cómo varía la abundancia de los individuos resistentes generación tras generación en diferentes ambientes, expuestos al herbicida a lo largo del tiempo”. Las claves de la resistencia Para analizar y combatir esta propiedad de las malezas, Moreno contó que aplican la dosis de herbicida que usualmente se usa a campo a poblaciones “sospechosas” de presentar resistencia como también a otras ya identificadas como resistentes y susceptibles, y evalúan el porcentaje de supervivencia de los individuos. “Luego, también analizamos distintas dosis, tanto superiores como inferiores a la de campo. Además, investigamos los mecanismos de resistencia y sus consecuencias en el desarrollo de las plantas”. En ese marco, agregó: “Si bien se tiende a pensar que la resistencia tiene un costo fisiológico o reproductivo para el individuo resistente, hay que evaluarlo en cada situación particular. Por un lado, se sabe que en ausencia de herbicida existe un resistente que se comporta prácticamente igual que el susceptible tanto en cantidad de semillas como en acumulación de biomasa. Por otro lado, otro tipo de individuo resistente presenta menor tamaño y cantidad de semillas que el susceptible”. Para finalizar, Moreno señaló que para combatir la resistencia al herbicida hay que realizar un conjunto de diferentes estrategias que incluyen evitar el uso del mismo herbicida de forma continua, ser cuidadosos con las dosis y los tiempos de las aplicaciones, y rotar cultivos. “Lo que se conoce como manejo integral de las malezas. Los ingenieros agrónomos desempeñan un papel crucial en la implementación de estas prácticas”. (Sebastián Tamashiro / SLT-FAUBA)

Investigadores argentinos estudian la contaminación en las reservas ecológicas

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Científicos del Conicet y las Universidades Nacionales de Avellaneda (UNDAV), La Plata y Mar del Plata, investigan la presencia de hidrocarburos y metales en diferentes reservas ecológicas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Al estar muy cerca de las zonas urbanas, estos espacios podrían tener efectos negativos sobre la salud de las personas si la contaminación es alta. Aunque la situación todavía no es alarmante, sí es un llamado de atención de cara al futuro porque está en juego el ambiente y la calidad de vida de la población. “Desde hace más de un año monitoreamos la presencia y cantidad de contaminantes, ya sean metales como el plomo y el mercurio, o hidrocarburos como los derivados de la combustión. Dado que la cantidad de tóxicos pueden variar en el tiempo, los estudios se realizan a largo plazo”, cuenta Natalia Cappelletti, investigadora del Conicet y la UNDAV que dirige el proyecto.
Junto a su equipo, Cappelletti releva las condiciones del agua, el suelo y el aire del Parque Eco Área de Avellaneda, la Reserva Ecológica Lago Lugano y las reservas ecológicas de Costanera Sur y Costanera Norte.

Económico y de larga duración

Al ser estudios duraderos, las técnicas que utiliza este equipo son de bajo costo y con la menor cantidad de insumos posibles. Por ejemplo, emplean bolsas de polietileno para evaluar los contaminantes del agua: las colocan durante un tiempo y luego las sacan para ver qué hay en el medio acuático. También indagan la capa superficial del suelo, las hojas de las plantas y la corteza de los árboles. Además, estudian las partículas que flotan en el aire y el lapso durante el cual aumentan o disminuyen los elementos contaminantes. “En las áreas que en otra época fueron industriales y las normativas no eran tan exigentes con el cuidado ambiental, encontramos hidrocarburos y restos de derivados de petróleo sumado a que la afluencia del transporte genera un nivel elevado de hidrocarburos tanto en los suelos como en el aire”, señala la investigadora. En ese sentido, Cappelletti indica que “el otro gran problema” son los metales, ya que encontraron algunos sitios con altos niveles de plomo. “Si bien no superaron la normativa vigente, sí es necesario estar alertas”, detalla la investigadora.

Elementos peligrosos

Como las reservas del AMBA están cerca de las zonas urbanas, la salud de las personas podría verse afectada si la contaminación es excesiva. Por eso, los especialistas realizarán una evaluación acerca de los riesgos que implican los contaminantes. “Aunque en general los niveles son bajos, pueden traer enfermedades y complicaciones si su presencia se mantiene a largo plazo”, detalla la científica de la UNDAV. Según la Organización de las Naciones Unidas, la contaminación del aire es uno de los mayores riesgos ambientales para la salud humana y una de las principales causas evitables de muerte y enfermedad a nivel mundial, causando 6,5 millones de decesos prematuros cada año. Por ejemplo, la presencia de hidrocarburos en el aire puede afectar las vías aéreas superiores e inferiores y generar predisposición a enfermedades respiratorias. En el caso del plomo, la población más vulnerable es la infantil. Según Unicef, este metal afecta a 800 millones de niños en el mundo y es “particularmente destructivo para los menores de cinco años, ya que daña sus cerebros antes de que hayan tenido la oportunidad de desarrollarse plenamente, causándoles un deterioro neurológico, cognitivo y físico para toda la vida”. “En general, la contaminación de plomo se da en el suelo. El contacto directo por el mismo hábito infantil de tocar, no lavarse las manos y llevarlas a la boca hace que se dé un consumo de plomo en los lugares contaminados”, explica Cappelletti. Una vez que el monitoreo haya finalizado, el objetivo es divulgar el estudio en el ámbito científico y en la sociedad en general. “La gente siempre está abierta a recibir este tipo de información. Nosotros buscamos proporcionar todos los datos, pero sin generar alarma. Además, tratamos de generar estrategias a través de las cuales no solo demos la información sino también podamos presionar a aquellos que deben actuar”, subraya Cappelletti. Según la Organización Mundial de la Salud, el 99 por ciento de la población mundial respira un aire que supera los límites de contaminación recomendados. En este sentido, los países más afectados son los de medianos y bajos ingresos.   Las fuentes más comunes de contaminación del aire son los aparatos domésticos de combustión, los vehículos de motor, las instalaciones industriales y los incendios forestales. Además, los tóxicos más preocupantes para la salud pública son las partículas en suspensión, el monóxido de carbono, el ozono, el dióxido de nitrógeno y el dióxido de azufre.

CAREM, el reactor modular argentino

(Esta nota de Matías Alonso fue publicada por 1ra. vez el de septiembre de 2018)

Prologuito de AgendAR:

Cuando una nota es muy buena, no hay que añadirle prólogos. Pero de esta pieza de Matías Alonso me conmovieron especialmente dos cosas: enterarme de que Gabriela Piacentino, ingeniera de la Oficina Técnica de Ingeniería y Procesos del proyecto CAREM, es mucho más joven que esta centralita nucleoeléctrica, presentada al mundo en un Power Point en 1984, y por la que vengo bregando desde 1985, cuando me hice periodista científico. La otra cosa que me conmovió es que para resucitar de una de sus tantas y sucesivas muertes a este proyecto, en 2008 la recién creada Gerencia CAREM de la CNEA trajera a la obra a parte de la Vieja Guardia de los años ’60 y ’70, la que transformó a la Argentina en un país nuclear de vanguardia y exportador. Y de todos ellos, me sacudió particularmente el nombre de Eduardo Díaz, (a) «El Gordo», jefe de Puesta en Marcha de Atucha I y de Embalse, que con más de 80 años viajaba cada dos semanas desde Córdoba a Buenos Aires para capacitar a los gerentes más jóvenes. No lo conozco a Díaz más que por su fama y una charla telefónica de una hora en la que aprendí más que en un año de lecturas y entrevistas. De él se dice que dejó la vida en la obra de la Central Nuclear de Embalse, en Córdoba, que sin su astucia, su empuje, su audacia y su conocimiento técnico él la obra habría quedado a medio iniciar debido al sabotaje coordinado del proveedor de la central y del montajista, etc. Y que era una topadora en los dias tranquilos, y en los otros, el Krakatoa. Con perdón del Krakatoa. No me quiero ir en cumplidos. Pero a Díaz le digo que ya le debo Embalse, la mejor central nuclear de la Argentina por seguridad y factor de disponibilidad, y también de las Américas de Canadá para el sur. ¿Y resulta que ahora le debo también una cuotaparte del CAREM? ¿Se acepta pago en bonos Lecop?

Daniel E. Arias 

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El CAREM (por Central Argentina de Elementos Modulares) es un reactor experimental de baja potencia que, como su nombre lo indica, se puede utilizar de manera modular. Actualmente, es la única central nuclear de potencia (el prototipo en construcción será de 32 MW) que está en construcción en la Argentina, tras la paralización de Atucha III. Se está construyendo desde el año 2014 en el complejo atómico Atucha, en la localidad bonaerense de Lima, y podría ponerse en funcionamiento entre los años 2021 y 2022 –tras sucesivas postergaciones– de mantenerse el financiamiento del proyecto, ya que el presupuesto de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) ha sido recortado por el actual Gobierno a la mitad con respecto al del año 2015. Esta pequeña central nuclear para la producción de energía eléctrica es de diseño argentino y prevé la integración local del 70% de los insumos, componentes y servicios que demanden. El interés del Gobierno por esta central parte de que el CAREM es considerado por la CNEA un desarrollo con potencial de exportación. Con este objetivo, una empresa integrada por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la empresa INVAP y Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) buscaría comercializar este desarrollo en el mundo una vez consolidada la experiencia local. En la CNEA estiman que el mercado mundial de este tipo de centrales podría alcanzará los 400.000 millones de dólares, de los cuales la Argentina, por ser el primero en diseñar y poner en funcionamiento este tipo de plantas, podría quedarse con el 15%. Sus características lo hacen ideal para el abastecimiento eléctrico en zonas alejadas de los grandes centros urbanos —donde las condiciones geográficas o el clima dificultan el transporte de combustible y el tendido de redes eléctricas— o polos fabriles con alto consumo de energía, además de ofrecer otras prestaciones como desalinización y provisión de vapor para diversos usos industriales. El 21 de agosto del año pasado comenzó la construcción del edificio que contendrá las instalaciones nucleares, una estructura de 18.500 metros cuadrados en la que el reactor ocupará más de dos tercios de ese volumen. Diseño propio El CAREM ofrece una serie de ventajas con respecto a los grandes reactores nucleares de agua a presión (PWR, por sus siglas en inglés) desde el punto de vista de la seguridad, el financiamiento y los plazos de construcción. “Este prototipo es el comienzo para consolidar a la Argentina como un diseñador de centrales de potencia”, afirmó Luciano Turina, de la Gerencia de Área CAREM de la CNEA, durante una presentación que se hizo sobre este reactor en el Centro Atómico Ezeiza y en la que estuvo presente TSS. La seguridad de esta planta está diseñada para que, ante una emergencia, se disparen sistemas automáticos de control que no necesitan de la acción humana y que pueden mantener la infraestructura de forma segura por hasta 36 horas antes de requerir una intervención. Usualmente, un reactor PWR funciona con un recipiente de presión en el que se aloja el núcleo radioactivo y se hace circular agua que se calienta al ponerse en contacto con él. Esto es conocido como circuito primario. Este líquido debe ser bombeado hacia los recipientes generadores de vapor, por los que circula agua que se convierte en vapor para mover las turbinas que generan energía eléctrica, lo que se conoce como circuito secundario. Posteriormente, el agua que está en contacto con el núcleo (circuito primario) debe ser presurizada para volver a entrar en el reactor y reiniciar su ciclo. El CAREM incluye todos estos sistemas adentro de su recipiente de presión y los generadores de vapor también están adentro, por lo cual no es necesario bombear el agua del circuito primario por fuera del mismo, con lo que se eliminan las tuberías de gran tamaño que tienen los reactores PWR y los riesgos de pérdida de agua contaminada y de fallas de la bomba de circulación. Este reactor, en cambio, funciona por circulación natural, ya que el núcleo del reactor se encuentra en la parte baja del recipiente de presión mientras que los generadores de vapor están arriba de él. Así, el agua asciende cuando se calienta y se pone en contacto con los generadores de vapor, unas serpentinas dentro de las cuales circula el agua del circuito secundario que será llevada a las turbinas. Al entrar en contacto con los generadores de vapor, el agua se enfría y vuelve a bajar para calentarse nuevamente en el núcleo. Al incluir todos estos sistemas adentro del recipiente de presión, no es necesario volver a presurizar el agua que está en contacto con el núcleo, ya que el sistema es autopresurizado por un domo superior en el que se acumula vapor, con lo que se elimina otro riesgo de falla. Que todos los sistemas estén adentro del recipiente de presión también obliga a tener uno más grande con relación al núcleo, por lo que también la cantidad de agua contenida en él es mayor, lo que brinda más estabilidad al sistema y más tiempo frente a una pérdida.  
El diseño del CAREM incorpora muchos de los sistemas adentro de su recipiente de presión y los generadores de vapor también están adentro, por lo cual no es necesario bombear el agua del circuito primario por fuera del mismo, con lo que se eliminan las tuberías de gran tamaño que tienen los reactores PWR y los riesgos de pérdida de agua contaminada y de fallas de la bomba de circulación. Gráfico: CNEA.
Modularidad Además de compartir los servicios comunes a todos los reactores, lo que disminuye los costos, la modularidad del CAREM permite que pueda construirse un reactor y empezar a vender energía eléctrica que genere la financiación de la construcción de los demás, lo cual es una ventaja comparativa frente a los grandes reactores PWR, en los que se debe completar la construcción antes de poder empezar a operar. En su versión comercial, el CAREM podría llegar hasta una potencia de 120 MW, con lo que se podrían sumar cuatro módulos para obtener una potencia total de 480 MW. El límite de 120 MW está relacionado con el límite físico después del cual es difícil que se pueda contar con la circulación natural óptima. El diseño modular también es una ventaja para que las paradas de planta se puedan programar de a un reactor a la vez y seguir trabajando con una potencia del 75%, con lo que se evitaría tener que utilizar centrales térmicas o recurrir a otro tipo de fuentes para reemplazar esa energía. Se estima que una central CAREM de 480 Mw podría costar unos 2000 millones de dólares, ya que se busca no superar el costo por MW de una central tradicional. El prototipo de 32 MW que se está construyendo costará unos 300 millones de dólares, aunque al no ser modular hay muchos costos que se duplican y por ser la primera de la serie también hay costos de aprendizaje que posteriormente se reducirán. Seguridad El CAREM utilizará agua liviana para refrigerar un núcleo de 61 elementos combustibles de 1,40 metros de altura, de uranio enriquecido entre 1,1% y 3,1 % y con un peso de 3.812 kilos, que deberá ser cambiado cada 18 a 20 meses. Los generadores de vapor tienen unos caños de 35 metros de largo que deben ser realizados en una sola pieza y son fabricados por CONUAR. Cada uno de los 12 generadores de vapor contiene 52 de estos tubos, de forma helicoidal y agrupados en seis camisas concéntricas. Para realizar estos tubos fue necesario fabricar un horno de 35 metros, ya que no existen versiones comerciales de semejante tamaño. Para regular la reacción, en un reactor tradicional PWR se utilizan barras de control accionada por mecanismos eléctricos desde afuera del recipiente de presión, que absorben los neutrones libres y detienen la reacción en cadena. En el caso del CAREM, hay dos sistemas de control, y están adentro del recipiente de presión y accionados por mecanismos hidráulicos. El primero es el Sistema de Ajuste y Control, que son un conjunto de barras que son mantenidas en su posición por la presión de agua inyectada desde afuera del recipiente de presión. Se trata de barras con una superficie dentada para que puedan subirse o bajarse de a un diente por vez para ajustar la potencia del reactor. El segundo sistema es el de Extinción Rápida, que son barras lisas que ante la pérdida de presión de agua inyectada caen por la fuerza de gravedad en dos segundos y son utilizadas para hacer paradas de emergencia. En ambos sistemas, las barras son mantenidas en su posición por la presión del agua, por lo que ante una falla de las bombas o de falta de energía caen de manera automática para apagar el reactor sin necesidad de acción por parte de operadores. En caso de que las barras estén trabadas y no caigan por efecto de la gravedad, la seguridad está reforzada con otros sistemas de extinción que también trabajan por principios físicos y no necesitan de acciones por parte de operadores. En caso de que no pudiera extraerse el calor por los generadores de vapor se producirá un recambio del agua que está adentro del reactor con agua de unas piletas que se encuentran dentro del edificio de contención y por encima del reactor. Esta circulación también trabaja por diferencia de altura y haría que el vapor ingrese a estas piletas mientras que el agua de refrigeración caería dentro del reactor bajando su temperatura. Un segundo sistema de seguridad consiste en una solución borada que se encuentra en tanques a diez metros de altura sobre el reactor y que, en caso de un accidente mayor, será empujada por el vapor y también caerá dentro del reactor sin necesidad de acción humana. Esta se considera una medida extrema ya que una vez que esa solución está adentro del reactor no puede volver a encenderse hasta no ser desarmado y realizada una limpieza completa.
El CAREM es el único reactor nuclear de potencia (el prototipo en construcción será de 32 MW) que está en construcción en la Argentina.
En el caso de una pérdida del agua del circuito primario, hay un tanque externo con una cantidad de agua similar a la del reactor, que por una diferencia de presión rompería un conducto sellado con ese objetivo que insertaría toda el agua adentro del recipiente de presión. En caso de que esta reserva líquida también se pierda, se podría inyectar dentro del reactor agua desmineralizada disponible en depósitos dentro del predio o bien recurrir a agua de río, como último recurso. En caso de que el núcleo se pudiera haber fundido, lo que se busca es que no rompa el recipiente de presión, por lo que la construcción contará  con aspersores que lo rociarán para bajar su temperatura y que no haya escapes del núcleo. Competencia nuclear Diversos países con tradición en el área nuclear cuentan con diseños de pequeños reactores modulares similares al CAREM, aunque la Argentina está entre los pocos que tiene uno en construcción. Ante la consulta de TSS a Turina sobre un reactor similar que posee Estados Unidos, respondió: “Se supone que hay un convenio con el estado de Utah para contratar 11 de estos reactores chicos, lo cual haría que ellos los empiecen a producir en el mediano plazo, pero también es posible que eso sea solo una pantalla para decir que lo pueden producir cuando quieran y no sea tan así”. Y agregó: “La realidad es que si Estados Unidos le asigna fondos importantes a ese proyecto nos pasan por arriba, pero nosotros ya tenemos todo el bagaje técnico adquirido, algo que es muy difícil de generar en el corto plazo”. En la construcción del CAREM participan, además de la CNEA y CONUAR, Techint (obra civil, con un contrato de 1148 millones de pesos), la rionegrina INVAP (responsable del diseño del reactor), Siemens (turbina generadora), Tecna (ingeniería y desarrollo de equipos) e IMPSA (vasija y generador de vapor). Se estima que la vida útil de este tipo de centrales sería de 30 años, como sucede con otras como Embalse y Atucha, período tras el cual podría hacerse una extensión de vida mediante el cambio de algunos componentes. Gabriela Piacentino, ingeniera de la Oficina Técnica de Ingeniería y Procesos del proyecto CAREM, habló sobre las condiciones a las que será sometida este prototipo: “Habrá una degradación en el tiempo de vida útil porque se harán muchas pruebas y quizás se hagan muchas paradas de emergencia que implican cambios rápidos de temperatura, de unos 326 grados al apagado en pocos segundos. Eso tiene que ver con el objetivo de un prototipo. En una planta de producción uno siempre intenta evitar esas paradas abruptas porque no le hacen bien a los materiales”. Piacientino, de unos 30 años, debió analizar la documentación de un reactor cuyo diseño fue concebido en 1980, poco después de su nacimiento. Durante la presentación, algunos asistentes manifestaron su preocupación por el hecho de que no se hayan iniciado las tareas de capacitación del personal que va a trabajar en la planta, algo que debió haber comenzado hace ya varios meses. También se habló sobre la falta de definición acerca de si la planta será operada por la CNEA o por NA-SA, en el marco de la incertidumbre con respecto al futuro del plan nuclear, ya que una posible falta de continuidad en los proyectos genera la pérdida de recursos humanos altamente especializados que resultan muy difíciles de volver a conseguir. “Cuando se relanzó el proyecto CAREM, en 2008, hubo que salir a contratar venerables ancianos experimentados por que no había mucha gente con experiencia”, se escuchó durante la presentación y se comentó el caso de Eduardo Díaz, jefe de Puesta en Marcha de Atucha I y de Embalse, que con más de 80 años viajaba cada dos semanas desde Córdoba a Buenos Aires para capacitar a los gerentes más jóvenes.

Matias Alonso

Se realizaron tres trasplantes simultáneos en el Hospital Pediatrico Garrahan

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Casi cien profesionales y técnicos del hospital pediátrico Garrahan realizaron con éxito tres trasplantes de manera simultánea gracias a la donación multiorgánica de un donante de la localidad bonaerense de Junín, adonde tuvo que trasladarse un equipo del centro de salud porteño para realizar la ablación.

“Probable operativo para una paciente de 12 meses con atresia biliar”, fue el mensaje que a las 16.58 del domingo 27 pasado llegó al grupo de WhatsApp de Trasplante Hepático del Garrahan.

Un hospital público de Junín dio aviso de un donante multiorgánico, por lo que se entendió que, además del trasplante de hígado a la niña de 12 meses, podrían hacerse otros dos: uno de corazón a un niño de 4 años y otro bipulmonar a una adolescente de 13.

La logística de los tres trasplantes incrementó la cantidad de personal necesario. Así que la cadena de mensajes continuó creciendo y convocando a equipos de distintas áreas profesionales y técnicas. Llegaron a participar casi 100 personas.

Una vez confirmada la donación, lo primero que se debe asegurar es la logística, ya que es una etapa fundamental que debe ser programada y realizada de forma muy precisa.

La precisión de la logística debe contemplar que, desde que se efectúa la ablación, el tiempo de isquemia fría (el período transcurrido desde que el órgano es preservado en un estado hipotérmico hasta su trasplante en el receptor) para un corazón o pulmón es de cuatro horas, mientras que para el hígado ese periodo puede extenderse entre 24 y 36.

Logística

“El problema que se planteó es que en Junín no hay aeropuerto, y tuvimos que buscar uno alternativo, en Chacabuco, y usar un avión más pequeño porque era una pista de tierra”, dijo Mariano Boglione, uno de los coordinadores del Centro Quirúrgico del Garrahan.

El especialista que encabezó el equipo que implantó el pulmón, e integró la comitiva que viajó a intervenir al donante, precisó que del operativo de ablación participaron seis profesionales, incluido el piloto.

Una vez en el Garrahan, y con el centenar de profesionales y técnicos ya preparados, comenzaron las intervenciones.

Para el trasplante cardíaco, que se desarrolló en 4 horas y 50 minutos, se utilizó un corazón más grande porque el paciente receptor tenía hipertensión pulmonar.

Esta situación fue evaluada junto a la jefa del área clínica del servicio, la doctora Dora Haag, y la intervención no difirió de una práctica habitual para el equipo, aunque sí hubo profesionales de esta área colaborando en el trasplante bipulmonar que requirió el uso de bombas de inflación extracorpórea, y se prolongó por seis horas.

La adolescente de 13 años que recibió el pulmón era una chica sana hasta hace un año y medio, pero una neumonía necrotizante le dejó una secuela para la que el único tratamiento posible era el trasplante.

En marzo pasado hubo un operativo frustrado porque el donante sufrió un paro cardiorrespiratorio y el órgano dejó de ser útil antes de tiempo. Este tipo de trasplantes no es muy común, ya que los avances de los tratamientos de la fibrosis quística, la principal causa de trasplante pulmonar, permiten que los pacientes pediátricos mejoren sin necesitar llegar al trasplante.

Alta complejidad

Oscar Imventarza, jefe de Trasplante Hepático del hospital Garrahan, destacó que “la logística enorme para hacer tres simultáneos es el diferencial de este trasplante”, y destacó la eficacia lograda en “coordinar, tener los quirófanos listos y que más de 100 personas que no estaban en ese momento, se reúnan en el hospital y hayan participado del operativo”.

Detrás de la “alta complejidad” médica hay anestesiólogos, instrumentadoras quirúrgicas, cirujanos torácicos, cardiovasculares, hepáticos, perfusionistas, hemoterapistas, neumonólogos, cardiólogos, hematólogos, asistentes administrativos, choferes y pilotos de avión, además de los equipos de soporte y cuidado postrasplante.

“Este triple trasplante significa que el Hospital Garrahan sigue llevando en alto la bandera de la trasplantología infantil en la Argentina y eso es muy importante”, valoró el especialista, y agregó que prosiguen “trabajando en la senda de hacer 45 trasplantes hepáticos por año para mejorar la calidad de vida de los pacientes”.

Por su parte, el jefe de Cirugía Cardiovascular, Trasplante Cardíaco y Cirugía Vascular Periférica, Pablo García Delucis, señaló que “tener la disponibilidad de reunir a todo ese personal en equipos diferentes, hacerlo en forma simultánea en tres quirófanos y contar con casi 100 personas un fin de semana –cuando la mayoría debe dejar sus compromisos, familia o cumpleaños para acudir al llamado– es algo que nos enorgullece y valoramos como equipo”.

No es la primera vez que el Hospital lleva adelante una triple intervención en simultáneo. Esto habla de una continuidad, representa un orgullo para nuestra institución y un verdadero hito para la salud pública pediátrica de la que formamos parte y trabajamos para sostener y mejorar todos los días”, afirmó Patricia García Arrigoni, directora médica ejecutiva del Garrahan.

En tanto, la presidenta del Consejo de Administración del hospital, Gabriela Bauer, agradeció y destacó “la solidaridad de una familia que frente a un hecho trágico como es la muerte de un ser amado trasciende al acto de donar los órganos y decide ayudar a otros niños, niñas o adolescentes”.

También destacó “la dedicación, el esfuerzo y la actitud de las maravillosas personas del hospital que se articulan de inmediato en equipo para hacer posible este resultado”.

El servicio de Trasplante Hepático del Hospital Garrahan está por cumplir las 1000 intervenciones luego de haber sido el primero en realizar un trasplante hepático pediátrico en un hospital público de la Argentina, en 1992.