El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación anunció el financiamiento de la obra del Polo Tecnológico Berazategui, en la provincia de Buenos Aires, por 1.700 millones de pesos, en el marco del Programa Federal “Construir Ciencia”.
El Ministro de Ciencia, Daniel Filmus, firmó el convenio con el Intendente de Berazategui, Juan José Mussi, para la ejecución de la obra que prevé una superficie de 4.000 m2 y que, junto al Municipio de Berazategui, la Universidad Nacional de Quilmes, la Universidad Nacional Arturo Jauretche, ubicada en Florencio Varela, y la Subsecretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Provincia de Buenos Aires (PBA), buscará posicionarse como un espacio para el desarrollo de tecnologías innovadoras en las áreas de salud, alimentos y biotecnología para articular e impulsar el tejido productivo del conurbano sur.
Filmus expresó “uno siente en este tipo de actos que se pone en valor lo que estamos construyendo, que busca mejorar la vida de nuestra gente” y siguió “estoy impactado porque un candidato quiere eliminar, entre otros, el de Ciencia y Tecnología ´porque tiene que ser privado, no público´.
El país que más invierte en el mundo en CyT es Israel, el segundo Corea:tienen un promedio de inversión del 3%
El Ministro se detuvo a repasar los altibajos en materia de inversión en CyT: “Argentina invertía en el año 2003, el 0,17%, en 2015, al 0,37%. El macrismo lo bajó al 0,22% y cuando en esta gestión asumimos no había Ministerio de Ciencia y Tecnología y había caído a casi la mitad la inversión. Ahora estamos tratando de llegar al 0,34% porque estas políticas pendulares que tiene Argentina nunca podemos tener un desarrollo científico tecnológico si no hay políticas de Estado de mediano y largo plazo.
Al cierre, manifestó “la principal capital que tiene el país es el talento de nuestra gente. Tenemos una capacidad enorme. Hacen falta ministerios eficientes y con recursos que ayuden a mejorar la calidad de vida de la gente, y no cerrarlos”, afirmó Filmus.
El Polo en Berazategui alojará capacidades tecnológicas que den lugar al desarrollo de tecnologías derivadas de la biotecnología, la ingeniería en alimentos, la robótica y la informática que se orienten al sector productivo local, y asimismo, facilitar el intercambio con universidades para optimizar procesos.
“Construir Ciencia” continúa fortaleciendo capacidades
En el marco del Programa, ya son hasta la fecha más de 70 convenios en total que se firmaron para llevar adelante obras en todo el país, tanto creación como adecuación de infraestructuras de instituciones del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI), que fortalecen las capacidades de investigación científica, desarrollo e innovación.
En PBA son 23 las obras en ejecución, entre los que se pueden encontrar al Centro Interinstitucional de Investigaciones Marinas (CIIMAR) de Mar del Plata; la Planta de Baterías de Litio en La Plata; el nuevo edificio para el Instituto de Química del Sur (INQUISUR) en Bahía Blanca; el Polo Tecnológico General Madariaga en Madariaga.
El ministro de Defensa, Jorge Taiana, inauguró ayer junto al jefe de la Fuerza Aérea, brigadier general Xavier Julián Isaac, un radar táctico 3D modernizado por la empresa INVAP y financiado con aportes del FONDEF, en la ciudad de Trelew, provincia de Chubut.
El nuevo radar forma parte del Sistema Nacional De Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA) y controlará el espacio aéreo con proyección al litoral marítimo con un alcance de 220 millas náuticas e incrementará la presencia de las Fuerzas Armadas en esa zona estratégica del país.
En ese marco, Taiana insistió sobre “la importancia de posar la mirada hacia el sur, hacia al Atlántico, hacia las Islas y a la Antártida”, y explicó la relevancia de contar con este tipo de radares “para cuidar y vigilar todo el territorio nacional, nuestro litoral marítimo y sus recursos estratégicos”.
“Este es un radar muy importante y es nuestro, hay otros radares que no tienen que estar en el territorio argentino, como es el radar que hemos objetado desde el Ministerio de Defensa en Tolhuin. Necesitamos radares que cuiden y vigilen nuestro territorio. Así reafirmamos nuestra soberanía”.
A su turno Isaac, expresó: “Teníamos una deuda que era el litoral marítimo y con este radar modernizado por INVAP vamos a poder tener más presencia en esta región, la verdad que uno veía el país hace un tiempo y realmente es un cambio tremendo el que hemos realizado con respecto a la vigilancia del espacio”.
Y continuó: “Seguiremos al norte ahora con los radares de Tostado y Mercedes, pero en esta segunda etapa ya empezamos a mirar al sur, que es tan importante y estaba tan desatendido, empezaremos con una cobertura entre Río Grande, Gallegos y Trelew para empezar a completar la visión en la parte más austral del país.”.
El radar MTPS-43 posee un alcance de 200 millas náuticas y es el resultado del proceso de modernización del Radar Táctico 3D TPS-43 producido por Westinghouse en Estados Unidos, el cual había sido adquirido por la Fuerza Aérea Argentina.
La actualización realizada por INVAP consistió en el reemplazo de componentes obsoletos con partes modernas en lo que respecta a la electrónica central, consolas y operación remota. Estas partes fueron totalmente rediseñadas y son funcionalmente equivalentes, lo que permite que este radar no solo sea integrado en el sistema de defensa nacional y operado de forma remota, sino que, también, permite prolongar su vida útil por un lapso de por lo menos 15 años.
Este radar se suma a los ya instalados durante esta gestión en Villaguay, Entre Ríos, y Río Grande, Tierra del Fuego, y próximamente los que se ubicarán en Tostado; Santa Fe y Mercedes, Corrientes.
En la actualidad, nuestro país cuenta con un plantel de profesionales y técnicos líderes en la región en lo que respecta a tecnología radar. Asimismo, la fabricación de radares genera un encadenamiento productivo con PyMES nacionales y un círculo virtuoso entre profesionales, investigadores e investigadoras, tecnólogos y tecnólogas, tanto civiles como de las Fuerzas Armadas.
Es importante destacar que INVAP permite la formación de recursos humanos altamente calificados con conocimientos y habilidades específicas necesarios para llevar a cabo el desarrollo de los proyectos además de generar un esquema de trabajo sinérgico con la Fuerza Aérea Argentina.
Estuvieron presentes el jefe de Gabinete de la cartera de Defensa, Héctor Mazzei; secretario de Estrategia y Asuntos Militares, Sergio Rossi; el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general Juan Martín Paleo; el jefe de la Armada, almirante Julio Horacio Guardia; y el jefe del Ejército, teniente general Guillermo Olegario Pereda.
Sistema Nacional De Vigilancia Y Control Aeroespacial (SINVICA)
El 14 de octubre de 2004 el presidente Néstor Kirchner firmó el Decreto 1407/2004 cuyo objeto fue la aprobación del Sistema Nacional De Vigilancia Y Control Aeroespacial (SINVICA) con el objetivo de efectuar el control de todos los movimientos aéreos en el espacio aéreo de jurisdicción nacional, incluidos los provenientes desde y hacia países vecinos. De esta manera, se avanzó en el cumplimiento de las tareas de la Defensa Aeroespacial y se contribuyó a prestar un eficiente servicio de Tránsito Aéreo.
La importancia del SINVICA radica no sólo en que favorece el cumplimiento de misiones de la Fuerza Aérea Argentina y del Ministerio de Defensa, sino también en que impulsa la industria nacional con base tecnológica.
En el marco de la transición hacia la movilidad ecológica que se está llevando a cabo en la industria automotriz, Lamborghini anunció cuándo presentará su primer modelo eléctrico. La casa italiana ya está involucrada en el mundo de las bajas emisiones con los híbridos Sián y Revuelto, y desde hace unos años que viene manifestando sus intenciones de contar con un vehículo 100% a batería.
Lamborghini eléctrico: ¿Qué se sabe?
Todo comenzó a principios del 2021, cuando la firma de Sant’Agata Bolognese presentó su plan de movilidad eléctrica. Meses más tarde, conocimos detalles del futuro modelo a batería, que será un crossover con capacidad para cuatro ocupantes, y cuyo desarrollo se lleva adelante en un trabajo mancomunado entre Lamborghini, Audi y Porsche, tres de las firmas integrantes del Grupo Volkswagen.
¿Por qué el eléctrico será un crossover y no un superdeportivo? En su momento, Stephan Winkelmann, CEO de Lamborghini, aseguró que los sistemas motrices eléctricos se pueden adaptar mejor a los primeros, ya que para los segundos “aún deben analizarse en profundidad determinados aspectos, como la capacidad de respuesta de la suspensión, la sensación de frenado y la entrega de potencia”.
La idea es que el nuevo modelo resulte más amigable para el día a día en un entorno urbano, por lo que se espera que su despeje sea mayor al de los superdeportivos de la marca, pero sin llegar al del Urus, el primer SUV del “Toro” italiano. Por otro lado, utilizaría una plataforma ya empleada en el Grupo VW, y no una nueva hecha por la firma italiana.
De acuerdo a lo informado por Lamborghini, su primer modelo eléctrico será develado en 2028. Mientras tanto, habrá que conformarse con la versión híbrida del Urus y con el sucesor del Huracán, que seguirá el mismo camino.
Toda irrupción de un avance sustantivo en el desarrollo científico tecnológico de la humanidad ha promovido un profundo e interesante debate acerca de los alcances, beneficios y potenciales riesgos que su implementación trae aparejada. Cuando estos avances impactan fuertemente en las formas de producción y distribución del conocimiento, en los procesos productivos y en el futuro del trabajo, este debate se agudiza.
Aparecen en escena un abanico de posiciones que van desde miradas apocalípticas hasta perspectivas ingenuamente utópicas acerca de su uso. Basta repasar las discusiones que acompañaron a cada una de las sucesivas revoluciones industriales para darnos cuenta que no estamos frente a un hecho inédito.
En el caso de la Inteligencia Artificial (IA), la espectacularidad del debate está relacionada, entre otros factores, con lo que nos ha prometido la ciencia ficción, con la incertidumbre acerca de sus alcances, pero también con la forma pomposa en que algunos magnates tecnológicos han advertido públicamente de supuestos riesgos para la vida humana sobre el planeta. La nota firmada por Elon Musk y otras personalidades del Norte Global del mundo y que ha tenido tanta difusión a través de los medios, sugiere un futuro apocalíptico en el que las máquinas podrían revelarse contra las personas. Sin embargo, la densidad del tema y su impacto exigen de mayor rigor en el análisis y también de una perspectiva regional en el estudio de sus implicancias.
Si bien la promesa de una capacidad de cómputo que imite o sobrepase a la inteligencia humana puede rastrearse en los inicios de la Informática, en los trabajos que en la década del 30 escribió Alan Turing, el padre de la Computación, su materialización como una realidad plausible tiene dos hitos más recientes.
El primero de ellos ha sido gracias a la masificación del poder de cómputo y a la maduración de una tecnología conocida como «aprendizaje profundo» en la década pasada. Este avance hizo realidad la posibilidad de que las computadoras entrenadas en grandes volúmenes de datos pudieran repetir ese aprendizaje en datos nuevos. Así, tomando como ejemplo su aplicación en la salud, al ser entrenados estos equipos mediante gran cantidad de placas torácicas donde profesionales marcaban tumores, podrían luego encontrarlos autónomamente en una nueva placa.
El último gran salto es más reciente, y podemos fecharlo a fines de 2022, cuando se dio a conocer ChatGPT, una herramienta capaz de «conversar», o responder a pedidos realizados en forma textual con todo tipo de producciones digitales.
La visión apocalíptica rayana a la ciencia ficción no cosecha muchos apoyos, pero sí lo hacen otras cuestiones, más mundanas y por eso tal vez en el fondo más preocupantes. Una de ellas es lo que en la jerga se conoce como el problema de la “alineación”, el apego a valores. Cómo garantizar que estos productos no den instrucciones para actividades ilegales, reproduzcan sesgos o fomenten discriminaciones. No se trata de un tema menor, principalmente para que los valores culturales que se distribuyan no reflejen únicamente las perspectivas de los países centrales y podamos garantizar la presencia de nuestras propias miradas en los productos derivados de la IA.
Sabemos que lo que globalmente se concibe como “cultura universal” es la cultura de los países con capacidad de difundir sus propios valores como si fueran los de toda la humanidad. Por eso, deberían ser las sociedades, a través de sus Estados las que generen mecanismos de regulación democrática a escala intergubernamental para evitar la hegemonía irrestricta de los países con mayor capacidad de incidencia en la producción de aportes de la IA.
La otra preocupación es la del trabajo. ¿Podrán estas herramientas reemplazar a los humanos en las tareas más repetitivas? ¿Y en aquellas que requieren una dosis de creatividad pero moderada? Si la respuesta fuese positiva, ¿debería preocuparnos? La pregunta real, como en toda transformación tecnológica, tiene que ver con el rol del Estado que es quién debe utilizar su capacidad regulatoria y de articulación con el sector privado, para asegurar que los cambios no desguarnezcan a sectores de la población que la mera lógica del mercado podría considerar descartables.
Todas las revoluciones tecnológicas han generado una reconfiguración del mundo del trabajo que ha significado la desaparición de ciertos roles laborales y el surgimiento de nuevos. Sólo la participación del estado democrático en defensa de los intereses de las mayorías ha permitido que en muchas de las naciones que encabezaron estas transformaciones se preserven y se amplíen los derechos de los trabajadores. La manera en que se dé esa transición tecnológica será determinante para inclinar la balanza hacia una sociedad más justa o más injusta, y es obligación de los gobiernos nacionales intervenir para asegurar la igualdad de posibilidades.
No deja de sorprender cómo incluso cuando tanto las empresas de tecnología como las principales potencias mundiales están discutiendo cómo regular la Inteligencia Artificial para que su desarrollo sea beneficioso para el grueso de la población, algunas voces en nuestro país, insisten en su versión extemporánea de absolutizar la libre determinación del mercado.
El papel del Estado es particularmente importante en su capacidad de democratizar la producción, el acceso y la utilización de la IA. En este punto es urgente avanzar en la formación igualitaria de las nuevas generaciones para evitar que grandes sectores queden excluidos de la posibilidad de acceso a las nuevas tecnologías. Ello implica incorporar estos conocimientos desde los niveles básicos de la educación, que es donde participan la gran mayoría de nuestros niños y jóvenes. Pero no aspiramos a que nuestra población sea solo usuaria o “linkeadora” de estas producciones.
Debemos generar oportunidades educativas que permitan que grandes sectores de nuestra fuerza laboral también produzca contenidos y los coloque a disposición de la sociedad sosteniendo nuestros propios valores culturales y las necesidades de nuestro desarrollo económico y social soberano. Al mismo tiempo, es necesario invertir en desarrollar capacidades en nuestro sistema científico tecnológico para potenciar el aporte de nuestros investigadores a la generación de una producción de aplicación de la IA de acuerdo a las necesidades productivas nacionales y regionales.
El Plan de Ciencia y Tecnología 2030 elaborado por el Mincyt y donde se definen las prioridades de investigación para la próxima década, ha incorporado a la IA como uno de los grandes desafíos en los cuales debemos concentrar nuestros esfuerzos e inversiones. La Ley de Economía del Conocimiento genera las condiciones propicias para atraer inversiones privadas que son indispensables para potenciar su articulación virtuosa con el sistema científico tecnológico nacional.
Es bueno resaltar también algunas iniciativas locales que hacen uso muy positivo de la inteligencia artificial. La Fundación Sadosky del Ministerio de Ciencia, Tecnologia e Innovación, está incubando varios proyectos donde empresas argentinas junto a científicos y científicas de todo el país están aplicando IA para volumetría del cerebro, desarrollo de cannabis medicinal, apoyo a la inclusión social del autismo, diagnóstico temprano de Alzheimer, predicción del riesgo cardiovascular, entrenamiento de personal de salud, y varios otros proyectos que pueden consultarse aquí.
Cuando los proyectos son direccionados hacia el beneficio común, esta tecnología puede aportar mucho valor. En el caso de la salud, su potencial para identificar signos muy incipientes de enfermedades, mucho antes que las personas más entrenadas del área salud, es a esta altura innegable.
Nuestro país tiene una capacidad muy fuerte en IA. El reciente préstamo del BID por USD 35 millones gestionado por el Ministerio de Ciencia y la Agencia de I+D+i se utilizará para potenciarla mediante proyectos tanto de investigación pura como aplicada, dirigidos a grupos de investigación y a grupos mixtos entre institutos y empresas que propicien la transferencia de tecnología a los diferentes sectores productivos y de servicios..
La comunidad científica latinoamericana, en su reciente Declaración de Montevideo, enfatiza que «no hay valor social en tecnologías que simplifican tareas a unas pocas personas generando alto riesgo para la dignidad de muchas otras, limitando sus oportunidades de desarrollo, su acceso a recursos y sus derechos». Hace un llamado por una «inteligencia artificial centrada en las personas», que fortalezca la soberanía tecnológica de los países latinoamericanos. En definitiva, la discusión, como hemos planteado al inicio del presente texto, es quién regula el despliegue de una tecnología tan poderosa para garantizar de que sus beneficios favorezcan a toda la sociedad, sin excluidos.
La Ley de Innovación 23.877 habilita a las instituciones oficiales de investigación y desarrollo a ofrecer servicios al sector productivo a través de unidades de vinculación tecnológica. Para esto, la CNEA cuenta con instalaciones, equipos y personal altamente capacitado en cada una de sus sedes.
Desde el análisis de materiales de uso industrial o estudios para certificar que un alimento está libre de contaminación radiactiva hasta la producción de radioisótopos de uso médico o la fabricación de paneles solares y sensores de uso espacial. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) tiene una oferta de servicios que, en algunos casos, son únicos en el país. Para hacerlo cuenta con equipamientos de alta complejidad, como un espectrómetro de masas con acelerador o reactores nucleares de investigación. También tiene un plantel de científicos y técnicos calificados, muchos de los cuales se formaron en los institutos del organismo.
La CNEA está adherida a Ley de Innovación 23.877, sancionada en 1990, que habilita a las instituciones oficiales de investigación y desarrollo a ofrecer servicios al sector productivo a través de unidades de vinculación tecnológica. De esta forma, pueden generar ingresos que luego reinvierten en sus laboratorios e investigaciones.
“En el caso de la CNEA, que cuenta con equipamiento bastante específico, esto nos permite brindar servicios que no cualquier otro organismo, empresa o institución puede ofrecer. Por ejemplo, tenemos un acelerador electrostático FN tipo Tandem de 8 MV para realizar espectrometría de masas, una técnica de análisis que sirve para determinar la composición atómica de una muestra. Se puede usar para medir la cantidad de carbono-13 y de carbono-14 en un material, por ejemplo, para datarlo o para ver si procede de una biomasa”, explica la licenciada en Química María Clara Ferrari, gerenta de Vinculación Tecnológica del organismo.
Muchos de los profesionales de la institución se formaron y graduaron en los institutos Balseiro, Sabato o Beninson de la CNEA en carreras y especialidades relacionadas con la tecnología nuclear que no se dictan en otros lugares. “Contamos con recursos humanos y con experiencia. Al ser un organismo de ciencia que hace investigación y desarrollo, la CNEA tiene poder inventivo y la capacidad y formación académica para llevar a cabo investigaciones que después se plasman en técnicas o productos nuevos”, subraya Ferrari.
Un ejemplo de un servicio único en el país ofrecido por la CNEA es la provisión de patrones radiactivos trazables, en virtud de un convenio con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). “Así como existe el patrón de la longitud o el del peso, estos patrones son fuentes radiactivas que los clientes adquieren para calibrar sus equipos de medición de radiactividad. Contamos con el de radiaciones ionizantes para hacer dosimetría y el de radiactividad, que la mide directamente. Esto se realiza en dos laboratorios nacionales de referencia delegados por el INTI”, explica Ferrari.
Algunas de las instalaciones más relevantes de la CNEA donde se prestan servicios son, entre otras, la Planta de Irradiación Semi Industrial, donde se realiza la irradiación de alimentos y de distintos materiales; la Planta de Producción de Radioisótopos, y el Laboratorio Metrología de Radioisótopos, ubicados en el Centro Atómico Ezeiza.
En el Centro Atómico Constituyentes, donde se encuentra el reactor de investigación RA-1, se ofrecen servicios en los laboratorios de ensayos no destructivos y de análisis de materiales, los de análisis químicos, y los de desarrollo de energía solar fotovoltaica y ensayos funcionales de paneles solares para la industria aeroespacial. También están disponibles las salas limpias del Instituto de Nanociencia y Nanotecnología, una de las cuales está en Constituyentes y la otra en el Centro Atómico Bariloche.
De acuerdo a lo que establece la Ley de Innovación, la facturación se realiza por intermedio de unidades de vinculación tecnológica. En la CNEA, una de ellas es la Fundación Balseiro y otra la Asociación Cooperadora del Departamento de Física.
Los valores que se cobran se determinan en función de los precios de mercado. “Si son servicios que solo se brindan en la CNEA, en ese valor ponderamos la experiencia de los recursos humanos y las horas hombre necesarias para prestarlos. También tenemos en cuenta el equipamiento involucrado y los costos de su mantenimiento, entre otros gastos”, dice Ferrari.
La CNEA reinvierte esos ingresos en sus propias instalaciones. Los usa para comprar insumos y equipos o incluso para crear nuevos laboratorios. Esos recursos también se destinan a la capacitación del personal. De esta manera, el organismo puede continuar desarrollando su tarea de investigación y desarrollo y ofreciendo servicios de calidad.
Cuáles son los servicios que ofrece la CNEA
El Laboratorio Metrología de Isótopos de la CNEA, ubicado en el Centro Atómico Ezeiza, ofrece varios servicios relacionados con mediciones de radiactividad y los patrones que sirven para hacer esas mediciones:
Medición de radiactividad en alimentos. Se analizan muestras de carne, leche en polvo, legumbres, pescados, mariscos, maíz y muchos otros alimentos, para extender certificados de no contaminación radiactiva. Este servicio se presta a empresas que exportan productos a países donde exigen esa certificación.
Preparación y certificación de patrones radiactivos. Se ponen a punto fuentes radiactivas que sirven de referencia para mediciones.
Calibración de activímetros. Este servicio se presta a los centros de medicina nuclear. Los activímetros son instrumentos que se usan para medir la actividad de los radiofármacos, para que los pacientes reciban la dosis adecuada.
Medición de radiactividad en muestras ambientales y controles industriales.
Espectrometría de masas con acelerador. Se realiza con un acelerador electrostático FN tipo Tandem de 8 MV, que también se usa para el estudio de reacciones nucleares de baja energía. Esto permite el análisis de muestras para datación por carbono-14 y la determinación de diversos isótopos de interés geológico, arqueológico o astrofísico.
En relación también con la medición de radiaciones ionizantes, el Centro Regional de Referencia con Patrones Secundarios para Dosimetría (CRRD) ofrece:
Calibración de detectores de radiación para protección radiológica. Calibración de detectores que miden dosis equivalente ambiental y personal en haces de ¹³⁷Cs y ⁶⁰Co.
Calibración de dosímetros. Para radioterapia, en términos de kerma en aire y de dosis absorbida.
También en Ezeiza se encuentra la Planta de Producción de Radioisótopos, constituida por un conjunto de celdas blindadas con plomo, en condiciones de estanqueidad y de atmósfera controlada. Esas celdas se ubican alrededor de un corredor denominado “caliente”, por donde ingresa el material irradiado proveniente del Reactor RA-3. Allí se prestan los siguientes servicios:
Producción y fraccionamiento de radioisótopos por fisión para uso medicinal, industrial y agropecuario. Todos los radioisótopos que se utilizan en el país para los tratamientos de radioterapia y para las técnicas de diagnóstico con medicina nuclear se fabrican en la CNEA. Entre otros, se producen I-131 (iodo-131), Mo-99 (molibdeno-99), Cr-51 (cromo-51), Sm-153 (samario-153) y P-32 (fósforo-32).
Embalaje del material radiactivo para su despacho al usuario final.
La radiación gamma sirve para aplicaciones como la esterilización o la eliminación de plagas. Por eso, en la Planta de Irradiación Semi Industrial, que también está dentro del predio del Centro Atómico Ezeiza, se prestan servicios de irradiación. Los productos a tratar se colocan frente a la fuente radiactiva durante el tiempo necesario para que absorban la energía suficiente para lograr el objetivo sin comprometer su seguridad, calidad o desempeño.
Los servicios incluyen:
Esterilización de insumos médicos, prótesis, implantes y productos farmacéuticos.
Esterilización de envases.
Irradiación de alimentos. Desde frutas y granos hasta carne, los alimentos se irradian para prolongar su vida útil sin afectar sus propiedades.
Irradiación de libros, documentos y patrimonio histórico. La radiación gamma sirve para tratar material impreso afectado por contaminaciones con hongos o microorganismos. Después, los documentos son restaurados y digitalizados.
En el Centro Atómico Constituyentes existen una sala limpia y diversos laboratorios dedicados a la investigación y el desarrollo, que entre otros prestan los siguientes servicios:
Análisis de materiales. Se realizan desde caracterización de materiales para conocer sus propiedades hasta ensayos no destructivos para determinar su dureza o tensión.
Análisis de microestructuras de metales y aleaciones. Este servicio se presta para la industria nuclear, pero también para la no nuclear, mediante metalografía.
Desarrollo de dispositivos fotovoltaicos tanto para uso terrestre como espacial. Diseño, fabricación y ensayo de los paneles solares y sensores.
Análisis para la industria farmacéutica. En el Laboratorio de Química se prestan servicios de análisis químico e isotópico, análisis ambientales, controles de proceso, análisis de composición de medicamentos y análisis de efluentes.
Análisis por activación neutrónica. Para determinar composición de muestras
Servicios en salas limpias del Instituto Nanociencia y Nanotecnología. En el Centro Atómico Constituyentes y en el Centro Atómico Bariloche.
En el Centro Atómico Bariloche se realizan asesoramientos sobre eficiencia energética y se brindan servicios de dosimetría para Centros de Medicina Nuclear.
En las regionales Cuyo (Ciudad de Mendoza), Centro (Ciudad de Córdoba), Patagonia (Trelew) y Noroeste (Ciudad de Salta) se ofrecen servicios relacionados a la minería, tales como exploración, estudios de campo, prospección, radiometría, modelados, capacitaciones y determinaciones de uranio y otros minerales.
Consumado el tsunami Milei, y tras tener con el desplome de los bonos las primeras señales de lo que eso significaba para el mercado, el equipo económico encabezado por el ministro y candidato Sergio Massa decidió aferrarse a la receta de 2019 para tratar de encarrilar una transición que seguramente será muy larga.
La apuesta oficial, que esperan evitar un evento económico disruptivo, pasa por fijar el tipo de cambio de referencia en torno a los $350 (una suba de 22%), como en aquel entonces se lo estabilizó cerca de los $60 (tras dejarlo subir de $45,40 a $58,84 en las 72 horas posterior a las PASO) y elevar en 210 puntos básicos las tasa de interés nominales de referencia de la economía, que hace cuatro años se había llevado de 63,7% a 74,7%, y que ayer se estableció en 118% (TEA de 209,4%).
Distintos monedas para abonar en un local en el microcentroGonzalo Colini
“Es un nivel de tasa de política monetaria del 9,8% mensual, ¿una señal de largada para una nueva carrera dólar-tasa-precios?”, se preguntaba inquieto, pero con una cuota importante de razonabilidad, un operador de mercado.
Se trata de las primeras puntas, las vinculadas a lo cambiario y financiero, que se conocen del plan de transición que se inicio formalmente ayer. Traducido, implica que el Gobierno se resignó (tras el contundente mensaje de las urnas) a convalidar una suba del tipo de cambio del peso de 22%, en línea con lo que venía solicitando el Fondo Monetario Internacional (FMI) como precondición para dar el visto bueno final para el desembolso comprometido de US$7500 millones antes de fin de mes, y resignarse a convalidar una aceleración en la carrera de la nominalidad que ya padece la economía y promete seguir.
El nuevo nivel de las tasas
La idea es que ese ingreso, aunque está previsto sólo para que el país pueda mantener regularizados los pagos con el organismo, ayude a evitar un mayor descontrol en las expectativas y facilite algunos ajustes extras. Claro que los antecedentes no son tranquilizadores al respecto. En 2019 esta receta hizo saltar la tasa de inflación del 2,2% de julio al 5,9% en setiembre.
Si se repitiera ese efecto multiplicador ahora estaríamos hablando de una economía que podría llegar a la previa de la elección presidencial con los precios corriendo a un 16% mensual, a menos que el efecto recesivo ayude a moderar el impacto.
Desde ya cabe esperar que la apuesta oficial intente evitar esa espiralización. Es decir, que el salto cambiario convalidado destrabe en parte la oferta de divisas del mercado oficial y, a la vez, que el dólar más alto, pero estabilizado, actúe como ancla.
Pero eso, de seguro, formará parte de otras medidas -que se presume se conocerán con el correr de la semana- que buscarán moderar el impacto de este ajuste sobre precios y salarios.
La pata suelta del plan es que aquella apuesta funcionó en un escenario de polarización electoral y recibió el visto bueno incluso del candidato que había salido de las PASO mejor posicionado (Alberto Fernandez). Ahora, por el contrario, si algo demostró el primer turno electoral es que hay tres fuerzas que se mantienen con expectativas. Además, hay que recordar que quien emergió mejor en los comicios es un candidato anti sistema.
Comentario de AgendAR:
En nuestra opinion nos parece obvio que estas medidas no se lanzan en respuesta a los resultados de la PASO, sino que ya estaban previstas.
Como el mismo texto indica, una devaluacion parcial, y (se espera) controlada era un requisito del Fondo Monetario para desembolsar los fondos que necesita el Banco Central precizamente para poner limites a la escalada del dolar.
La obra del Gasoducto Néstor Kirchner fue foco de la grieta política y tuvo un abanico de detractores, como en toda grieta. Sin embargo desde el punto de vista de su construcción se trató de todo un hito y un récord en las palabras del director general Área Sur de Techint Ingeniería, Gustavo Gallino, quien destacó que “a nivel mundial llamó la atención no la extensión, sino la velocidad con la que se hizo la obra”.Techint junto con Sacde conformaron una unión de empresas (UTE) que tuvo a su cargo la realización de dos tercios del tendido del ducto, además de obras complementarias.
“El 10 de agosto del año pasado firmamos el contrato de adjudicación de la obra, y en menos de un año el gasoducto ya está funcionando, entregando gas”, marcó Gallino
El titular de Techint para Argentina, Brasil y Chile explicó que “desde el punto de vista de la longitud y el diámetro hemos hecho similares en Arabia Saudita, en México, Brasil, Perú y en Argentina. Lo que llama la atención o lo que realmente muestra la magnitud del proyecto es la velocidad. Colegas internacionales nos llaman para preguntarnos porque todo el mundo se sorprende por la velocidad con qué se hizo”.
El pasado 1 de agosto la línea de 573 kilómetros completó la carga inicial y tres días después comenzó a inyectar gas en las redes de consumo. Pero aún hay pequeños trabajos finales que se siguen desarrollando en esta obra.
Trabajos finales en el gasoducto Néstor Kirchner
“Hoy se está trabajando en cosas que no hacen al funcionamiento del gasoducto, como la recomposición -de la flora en la zona de obra- que ya está prácticamente terminada. Y algunas otras cosas como colocar cercos o veredas”, detalló Gallino.
Luego de la polémica generada por la trampa de scraper de Salliqueló, Gallino contó que entre las tareas que hoy están en marcha se encuentran justamente otras dos trampas para scraper intermedias, a mitad del recorrido del ducto que se planificaron para esta etapa final ya que recién se estima que se utilizarán en uno o dos años.
“Con las críticas, fueron momentos de cierto sinsabor, hasta mis amigos me preguntaban. Pero la realidad es una sola y nosotros estamos tranquilos, para nosotros es un orgullo haber hecho todo esto, con todos los controles que implicaba, en menos de un año. Toda la gente está muy contenta de haber trabajado en esta obra”, marcó Gallino.
Empleo: se fueron los soldadores turcos
La obra del Gasoducto Néstor Kirchner implicó, entre muchas otras cosas, la llegada de un equipo de medio centenar de soldadores de Turquía, especializados en el trabajo de las soldadoras automáticas.
“De toda la gente que trabajó en la obra, los soldadores turcos son los que se fueron, porque los enviamos a Chile que tenemos un trabajo que es con soldadora automática, porque acá los trabajos que tenemos son con semiautomática”, contó Gallino en referencia a un frente de trabajos que encaran desde Techint y en algunos casos junto a Sacde que es más que extenso.
La firma está trabajando en la construcción de una gran Central de Procesamiento de Gas (CPF) en Vaca Muerta para Pluspetrol, también en una parte de la enorme obra Duplicar Plus de Oldelval, finalizaron hace poco el loop del gasoducto Neuba II y avanzan con las obras del Renglón 4 de la licitación de la que formó parte el Gasoducto Néstor Kirchner, que consiste en el tendido de otro gasoducto pero de 30 pulgadas entre las localidades de Mercedes y Cardales, en Buenos Aires.
El nuevo desafío: llegar a tiempo con Mercedes Cardales
Si bien el gran objetivo de todo el paquete de obras que se licitó el año pasado bajo el paraguas del programa Transport.Ar era el gasoducto Néstor Kirchner, existe otra obra que hoy es el centro de atención, la línea Mercedes Cardales, en donde además de que se complete su construcción se requiere la puesta en funcionamiento de una planta compresora para que el gas pueda fluir.
Esta obra lo que permite es vincular las dos grandes redes de transporte de gas de Argentina, la de Transportadora Gas del Sur (TGS) y la de Transportadora Gas del Norte (TGN), dando así flexibilidad al sistema para poder recircular el gas hacia los puntos con demanda.
Parece algo menor, pero es clave para las temporadas valle del consumo de gas del país, la primavera y el otoño, cuando el consumo domiciliario es bajo y si no se logra enviar el gas a donde haya consumo, en especial a las centrales térmicas, se corre el riesgo de tener que cerrar pozos para reducir la producción ante la imposibilidad de llegar a la demanda.
Dicho más resumidamente, el gas que adiciona hoy el Gasoducto Néstor Kirchner podría no tener suficientes compradores en octubre y noviembre, si esta obra no está lista para llevarlo hacia donde se necesita más fluido.
El Gasoducto Néstor Kirchner se terminó, pero ahora apremian las obras en la línea Mercedes Cardales.(Foto: archivo Matías Subat)
“Con Mercedes Cardales tuvimos un tema con los caños, porque se decidió usar los caños que habían quedado del fideicomiso de los loops de La Plata y Otamedi, no del GNEA, sino remanentes de otras obras”, indicó el titular de Techint. Y sumó que “está muy bien eso porque es un gran ahorro, sino lo caños iban a seguir ahí acopiados, pero hubo que hacer un gran trabajo de limpieza y eso demoró la obra”.
Gallino recordó que el plazo para que este gasoducto de casi 80 kilómetros de extensión esté terminado ya pasó, y era a principios de agosto. “Se tuvo que hacer un protocolo para inspeccionar los caños y limpiarlos, incluso algunos hubo que descartarlos porque no estaban bien”, señaló como causa central de la demora.
De momento Gallino indicó que “se está avanzando a 800 ó 1000 metros por día, y ya casi están listos 50 de los 80 kilómetros y un cruce dirigido”.
Desde la UTE Techint-Sacde consideran que hacia fines de septiembre podrían terminar la obra en sí de este gasoducto para iniciar las pruebas hidráulicas. “Para fines de octubre o noviembre debería estar listo”, marcó Gallino y enfatizó que “es una obra que se necesita para el verano, para noviembre, pero si no está la planta compresora también, que no la hacemos nosotros, podría haber problemas para equilibrar la presión y que el gas entre”.
La planta compresora Mars 100 fue adjudicada a la firma Esuco y se construye en la cabecera de este gasoducto, con la función, como señaló Gallino, de permitir balancear la presión de las redes de TGS y TGN, para que el gas pueda fluir hacia donde se lo requiera. Pero por ahora no hay información oficial del avance de esta planta compresora clave.
La urgente reversión del Gasoducto Norte
De cara al futuro las autoridades de Techint ya piensan en las obras que el gobierno nacional anunció que licitará, como son la reversión del Gasoducto Norte y la Etapa II del Gasoducto Néstor Kirchner a San Jerónimo.
“Las dos obras son importantes. La Etapa II es importante porque va a permitir evacuar la producción de Vaca Muerta pero la reversión del Gasoducto Norte hay que solucionarlo porque sino el Norte se va a quedar sin gas y como ciudadano me preocupa más”, aseguró Gallino a Energía On.
Sobre esta obra Gallino consideró que “hay que tenerla lista para abril del año que viene y aún no se licitó, por lo que va a tener que ser muy rápida porque además todo el Norte, no solo los usuarios residenciales, sino también las centrales térmicas, la minería y el litio, necesitan gas y con la reversión el país va a dejar de importar de Bolivia, lo cual es muy bueno”.
Si bien aún no es una decisión tomada, Gallino deslizó que la misma unión empresaria con Sacde podría presentarse a la licitación de ambas obras, no solo por la aceitada relación lograda en el Gasoducto Néstor Kirchner, sino también por los recursos de equipamiento y capacitación que desarrollaron en conjunto para esa obra. Una obra que Gallino enfatizó “fue un verdadero proyecto nacional”.
La empresa Energía Argentina (Enarsa) exportará gas natural de Vaca Muerta a Uruguay durante el mes de septiembre. Los envíos los hará a la compañía estatal de ese país Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (Ancap). Se trata de gas excedente en el mercado local por la baja del consumo que se registra en el país debido a las inhabituales altas temperaturas durante este invierno.
Para concretar las ventas a Uruguay, el miércoles se realizará la habitual subasta del Megsa (Mercado Electrónico de Gas), que no es presencial, en donde las petroleras que producen gas en la Argentina ofrecen volúmenes y precios a Enarsa para que -a su vez- se lo venda a Ancap.
La subasta habilita a que el gas ofertado sea de las cuencas de las provincias de Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Fuentes del sector explicaron que para estas subastas es común que ganen los volúmenes de gas provenientes de Vaca Muerta.
Los envíos se realizarán en condición firme a través del gasoducto Cruz del Sur, inaugurado en 2002. Se concretarán entre las 6 del 1° de septiembre y el 1° de octubre a la misma hora. En total, la subasta del Megsa será por 350.000 metros cúbicos por día (m3/d). No es un volumen significativo, sobre todo si se compara con las exportaciones al mercado chileno y el potencial del alto consumo de Brasil. Pero, en esta subasta sí podría ser atractivo el precio mínimo a ofertar, que se estableció en 6,27 dólares por millón de BTU (U$S/MMBTU), cualquiera sea la cuenca de origen del gas natural ofertado.
El precio del gas natural es en el Punto de Inyección al Sistema de Transporte (PIST) o también denominado precio en boca de pozo. Pero se agrega el costo de transporte de exportación desde la cuenca de origen hasta el punto de entrega.
En estas subastas el precio mínimo es el que se termina adjudicando. En 2019 el precio mínimo había sido de 4,5 US$/MMBTU y en 2020 la Argentina exportó a Uruguay por 2,79 US$/MMBTU. En agosto de 2022, el precio al que Ancap adquirió gas argentino fue de 5,51 US$/MMBTU y en otra subasta en septiembre del año pasado el valor fue de 3,91 US$/MMBTU.
Las mismas fuentes señalaron que “es común que estas subastas las ganen comercializadoras, pero ahora hay un mejor precio histórico. Quizá cambie y termine ganando una productora de gas”.
Los envíos de gas argentino a Uruguay forman parte de un acuerdo entre ambos países. Ante el aumento de la producción de gas de Vaca Muerta, las exportaciones a Uruguay se volvieron a autorizar en 2017. Los envíos se realizan entre septiembre y abril, aprovechando el excedente de gas en la Argentina durante los meses de verano. Los volúmenes exportados pueden ascender a 450.000 m3/d.
La iniciativa es impulsada por el Servicio Meteorológico Nacional y la CONAE, junto a otras instituciones internacionales.
La Argentina, junto a otros países de América Latina, avanza en las tratativas para desarrollar un satélite meteorológico regional, que permitirá contar con información climática única y local. El proyecto es encabezado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), junto a agencias espaciales y otras instituciones de Brasil y Costa Rica, así como por la Organización Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en inglés).
En la actualidad, los satélites geoestacionarios meteorológicos operativos pertenecen a países del Hemisferio Norte y responden principalmente a sus intereses. “La información meteorológica es de libre acceso y gratuita, pero tiene las prioridades de Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y Japón, que desarrollaron sus satélites. América del Sur y África son los únicos continentes que no tienen ese servicio propio”, dijo Josefina Pérès, gerenta de Proyectos satelitales de la CONAE.
“Ante ciertos eventos importantes, podemos solicitar información sobre nuestra zona a los satélites de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), que abarcan hasta el sur de la Argentina, pero entramos en una lista de prioridades, porque primero deben atender sus propios intereses”, sostuvo Laura Frulla, gerenta de Observación de la Tierra de la CONAE.
El grupo de trabajo se reunió en la Ciudad de Buenos Aires para comenzar a definir los intereses y las necesidades de la región, con la participación del SMN, la CONAE, el MINCyT, la WMO, el INPE y la Universidad de Costa Rica.
“Un satélite meteorológico regional viene a cubrir una vacancia que no tiene que ver necesariamente con recibir información, sino que nos limita en cuanto a establecer una agenda propia, en establecer para qué necesitamos un satélite, qué queremos observar”, dijo Celeste Saulo, directora del SMN.
Por estas razones es importante que los países de América Latina puedan contar con un satélite propio para el monitoreo de sus fenómenos climatológicos, que les permita disponer de la información de manera autónoma y tener mayor capacidad de reacción ante eventos extremos, que son cada vez más frecuentes e inesperados. “Se trata de un ambicioso proyecto de integración regional”, aseguró Pérès.
“El proyecto tiene además el potencial de aglutinar esfuerzos y proyectos estratégicos a nivel latinoamérica y el caribe. Es importante compartir agendas y un satélite regional sería un punto donde nos encontraríamos a nivel industria y desarrollo de capacidades”, agregó Saulo.
En este sentido, se apunta a desarrollar el satélite en el marco de la Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio (ALCE), un organismo internacional conformado en 2021, encargado de coordinar las actividades de cooperación en el ámbito espacial de los países latinoamericanos y caribeños, para el uso y exploración pacífica del espacio ultraterrestre, la Luna y otros cuerpos celestes.
Las conversaciones para avanzar en el desarrollo de un satélite de América Latina comenzaron en 2018, con profesionales del SMN y de la CONAE. En 2021 se realizó una reunión del Directorio de la Agencia Espacial Nacional junto al Ministerio de Defensa (organismo del cual depende del Servicio Meteorológico Nacional) donde se avanzó en la formalización del proyecto, que fue declarado de interés nacional. Y un año después, la WMO también lo destacó como una iniciativa de interés regional.
De izquierda a derecha: Luciano Vidal (SMN), Laura Frulla (CONAE), Josefina Pérès (CONAE) y Daniel Vila (WMO).
“Durante la reunión se realizó un primer sondeo de las necesidades e intereses de los usuarios de la región. También analizamos hacia dónde van las nuevas tecnologías y los proyectos espaciales en los que se está trabajando para los próximos 10 años. Además se evaluaron las capacidades con las que contaría América latina para avanzar en un proyecto de este tipo”, comentó Frulla. Por otra parte, profesionales de la NOAA expusieron su próxima generación de satélites, GeoXO, que se prevé lanzar hacia 2030.
“Desde la CONAE comentamos cómo es el proceso de desarrollo de un sistema satelital, desde su diseño, desarrollo, fabricación y testeo, hasta la elaboración de sus productos, dirigidos a los usuarios de la información satelital”, señaló Pérès.
A partir de la reunión surgieron tres líneas de trabajo para continuar abordando. En primer lugar, se identificaron las áreas de vacancia, o sea cuál es la información necesaria para la región que hoy no es relevada por otros satélites operativos. En segundo lugar, se destacó la posibilidad de que el satélite regional sea complementario con otros sistemas existentes, como los de la NOAA, para aumentar las revisitas y la frecuencia de información. En tercer lugar, se observó que la iniciativa puede ser una oportunidad regional para la formación de recursos humanos y de capacidades, teniendo en cuenta no sólo la construcción de instrumentos, sino también el desarrollo de aplicaciones. El objetivo es equiparar a todos los países de Latinoamérica en materia espacial.
“Este es un primer paso que estamos dando para avanzar en el proyecto. Ahora estamos en la etapa de definición de requerimientos y buscamos sumar nuevos socios en la región”, afirmó Frulla.
El blog Bichos del Campo ha publicado la siguiente nota:
«Mientras que el gobierno argentino viene realizando grandes esfuerzos para boicotear a la industria elaboradora de biodiésel, lo contrario ocurre en el vecino país de Brasil.
Este año el gobierno brasileño aprobó aumentar a un 12% el corte obligatorio de biodiésel con gasoil, cifra que se elevará al 13% en abril de 2024, al 14% en abril de 2025 y al 15% en abril de 2026.
Sin embargo, el ministro de Agricultura y Ganadería de Brasil, Carlos Fávaro, defendió la posibilidad de que el corte llegue al 20% a nivel nacional.
“Ya no se puede hablar de la descontaminación del mundo y de la captura de carbono y, por otro lado, consumir combustible fósil. Es inconcebible tener que consumir diesel S500, que es altamente contaminante, muy cargado de azufre, en un momento en que el mundo habla de descarbonización del planeta”, dijo el ministro este jueves durante el evento IV Biodiesel Week organizado por la Unión Brasileña de Biodiesel y Bioqueroseno (Ubrabio).
Fávaro señaló que el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva valora a los biocombustibles y, por eso, entiende que la continuidad del Programa Nacional de Biocombustibles volvió a dar seguridad jurídica al sector.
“Con la reanudación de este programa, con previsibilidad, uno puede mirar hacia adelante. Nadie invierte miles de millones de reales, como se invirtieron, para ver vulnerabilidades; regresar a lo que ya habían logrado fue un absurdo gigante”, dijo en referencia al congelamiento del corte del biodiésel instrumentado durante la gestión de Jair Bolsonaro.
De todas maneras, el comentario de Fávaro se explica también por un evento de la coyuntura actual, dado que, en plena cosecha de maíz tardío, se están registrando casos de desabastecimiento de gasoil en muchas localidades del centro y sur de Brasil a causa de que el precio interno del combustible fijado por Petrobras es inferior a la paridad de importación y, por lo tanto, no existen incentivos para importar el producto. Con un mayor uso interno de biodiésel de producción propia esas dificultades no existirían.
Por otra parte, como el biodiésel en Brasil se elabora mayormente en base a aceite de soja, la promoción del mismo contribuiría a consolidar la sostenibilidad del sector agroindustrial brasileño, además de mejorar eventualmente el precio FOB del aceite de soja al retirar oferta exportable del mercado.
La situación brasileña contrasta con la presente en la Argentina, donde la legislación vigente (Nº 27.640) contempla un corte obligatorio de biodiésel con gasoil de apenas el 5,0% que puede ser reducido hasta el 3,0% si el gobierno lo considera propicio.
En la Argentina las fábricas de biodiésel, además de enfrentar escasez de mercadería por el fracaso de la cosecha de soja 2022/23, tienen que lidiar con costos extremadamente volátiles a partir de las sucesivas ediciones del “dólar soja”.
En ese marco, se proyecta que la elaboración de biodiésel no lograría este año superar el millón de toneladas, la cifra más baja desde 2008, lo que representa un retroceso monumental.»