#FAdeA | La aeronave prototipo Pucará Fénix, matrícula OVX-501, de la @FuerzaAerea_Arg, realizó su primer vuelo tras haber pasado de forma exitosa los ensayos en tierra.
Es en el marco de las pruebas requeridas para la certificación de la modernización de NAVCOM. pic.twitter.com/ugdXIf9g7P
Este avión, que iba a ser un aparato de observación bastante interesante, va a quedar en el prototipo. En su lugar, las células Pucará que logre recuperar y remotorizar la Fuerza Aérea Argentina (tal vez 20) se van a dedicar a la función de ataque a tierra. Muy interesante si se trata de operaciones COIN, o contrainsurgencia, y si los atacados no tienen misiles infrarrojos portátiles, o MANDPADS, lanzables desde el hombro.Pero si los insurgentes están un poco mejor organizados y equipados para enfrentar aviones y helicópteros, ese ataque es un viaje de ida para el Puca. Y ni hablar de lucha simétrica, entre estados. Si lo que se ve en Ucrania es el futuro de la guerra, el ataque a infantería con un Puca está más perimido que las cargas de caballería ligera.No entiendo por qué la FAA, que por primera vez en mucho tiempo tiene un jefe excelente, se sigue equipando para las guerras de hace 40 años. El Puca OVX-501 que está testeando motores tenía, como novedad, un «pod» de observación ISR diseñado por INVAP y Fixview, con un combo de observación bastante poderoso. Tiene una articulación universal, o «gimball» que elimina vibraciones de motor y aerodinámicas, y carga por el frente con un sensor electro-óptico (en mi barrio, una cámara) e infrarrojo, además de un telémetro y un iluminador láser para marcar blancos.En el lateral del pod, que tiene más o menos la forma y dimensiones de un tanque externo auxiliar de combustible, hay un radar de apertura sintética tipo AESA que emite en banda X hacia un costado. Los AESA -de éste en particular ignoro los límites- son radares complejos, que no sólo detectan por emisión de señal y eco, sino que tienen capacidad de detección pasiva, sin delatarse, de las emisiones de otros radares, e incluso de interferirlos. Los modos de detección de este radar lateral son tres: stripmap, en que se mapea el terreno y lo que se mueve o queda quieto en él en forma de una gran «calle» paralela al lateral del avión, spotlight, en que el haz del radar se detiene en apuntamiento sobre un objeto o lugar y lo sigue, aunque el avión se mueva o maniobre, y ISAR, o apertura sintética inversa, del cual no logro que nadie me explique coherentemente en qué se diferencia del stripmap.Lo cierto es que este pod y una electrónica nueva y adecuada a bordo transforman al Puca en una patrulla armada de fronteras, o marina, o de reconocimiento del frente. Potencialmente, patrulla armada, porque el paso lógico siguiente es dotarla de misiles guiados y/o drones programables desde el asiento trasero, donde va la persona realmente importante a bordo, para ataque stand-off, a gran distancia, con la fuerza de gravedad trabajando a favor del atacante porque incrementa el alcance y la velocidad del proyectil, y sin arriesgar excesivamente a los pilotos. Para el caso, el Puca tiene una capacidad más que interesante de carga de municiones inteligentes: 1700 kg.Aún sin ese armamento propio, el Puca reconvertido a observación nos da hasta cierto punto las capacidades de un AWACS, avión de control aéreo de teatro de operaciones, que sencillamente no tenemos. Digamos que el OVC-501 es un AWACS de la pobreza, pero peor es no tener nada, como ahora.Mala idea que esto vaya a quedar en prototipo. Mala idea que las pocas células que la FAA no transformó en estatuas de plaza vayan a volverse aviones de bombardeo y ametrallamiento, pero sólo de enemigos cortesmente mal armados.
Un informe científico sobre áreas marinas con pesca de arrastre marcó un buen estado de la Zona Económica Exclusiva. Aguas afuera, sin embargo, siguen asolando flotas extranjeras, en especial chinas. “El Mar no tiene alambrado”, resumió la cuestión un empresario que presentó 2 nuevos buques pesqueros
Según un estudio científico sobre el estado de lechos marinos del mundo en los que se practica pesca con redes de arrastre, el Mar Argentino presenta buenas condiciones: más de la mitad del fondo de la plataforma marítima del país no presenta alteraciones y del resto sólo 5% exhibe bajos niveles de afectación, con valores de 0,8 en una escala en el que cero (0) significa una afectación máxima y uno (1) ausencia de alteraciones de su flora y fauna.
El estudio fue publicado por el Journal of Marine Sciences del International Council for the Exploration of the Seas (Revista de Ciencias Marinas del Consejo Internacional para la Exploración de los Mares), con sede en Copenague, Dinamarca. El autor principal es el científico Ray Hillborn y de su equipo, que se basó en papers especializados y datos e información de las autoridades de 24 regiones marinas relevadas, participaron dos científicos argentinos, Ricardo Amoroso y Ana Parma.
El estudio afirma que la gestión de los impactos del arrastre en el lecho marino implica dar tiempo al área donde se practican arrastres para su recuperación y encontró que 15 de las 24 regiones relevadas, la mayoría fuera de Europa, tenían puntajes superiores a 0,9; esto es, más del 90% de la superficie intacta de las huellas del arrastre.
Como muestra el siguiente gráfico, las 8 regiones marinas más afectadas son europeas, comenzando por el Mar Adriático. En el extremo opuesto las aguas con mínima afectación, pese a que en ellas también se usa pesca de arrastre, son los mares en torno de Australia y el sur de Chile.
Un gráfico del paper resume el estado de la flora y fauna de las 24 áreas marinas relevadas en que se pesca con redes de arrastre de fondo
La pesca con redes de arrastre tuvo un salto después de la segunda guerra mundial; el uso del nylon (que durante la guerra se había utilizado, por caso, en la fabricación de paracaídas) permitió elaborar redes mucho más grandes que las que se podían hacer con fibras naturales y llegar al fondo marino. Actualmente explica 26% de los peces y mariscos capturados en estado silvestre en el mundo.
La proporción es mayor en el caso argentino, aunque la cuenta depende de cómo se considere la captura del langostino, principal especie en materia de exportaciones del sector pesquero nacional, cuyas ventas externas (colas y langostino entero) superaron por primera vez los USD 1.000 millones en 2016 y los USD 1.300 millones en 2018, pero en 2020 (por la pandemia) y nuevamente el año pasado (por la baja de los precios internacionales) cayó por debajo de los USD 1.000 millones. A nivel mundial, las principales especies capturadas con redes de arrastre son peces e invertebrados demersales (que viven cerca del fondo marino), como merluza, abadejo, lenguados, merluza negra, bacalao y algunas especies de mariscos.
“El artículo demuestra que las poblaciones de estos peces en todo el mundo están aumentando y en promedio están por encima de los niveles objetivo”, observó sobre el paper la consultora ambiental Resilience. Básicamente, el estudio de Hillborn dice que la pesca de arrastre de fondo puede ser una forma de producción de alimentos de bajo impacto en lugares con una gestión efectiva, pero altamente destructiva en áreas con poca capacidad para la gestión ambiental, como muchas naciones en desarrollo.
Proteínas: marinas y terrestres
La producción de alimentos explica un tercio de las emisiones de carbono del planeta, mayormente por la producción de alimentos terrestres que implican cambio de uso del suelo. Al respecto, en un análisis sobre la publicación del Journal of Marine Sciences,Max Mossler, editor en jefe del sitio Sustainable Fisheries (Pesquerías Sustentables) de la Universidad de Washington, EEUU, plantea que la captura de peces y mariscos con redes de arrastre puede tener menor impacto ambiental que otras fuentes de proteína animal. Según Mossler, la pesca de arrastre es menos destructiva que la agricultura, pues cuando se despeja tierra para cultivos o ganado, más del 90% de la biota nativa es eliminada, mientras que la mayoría de los ecosistemas de lecho marino sujetos a arrastre conservan 90% de su estado previo. Prohibir el arrastre –argumenta– tendría un impacto neto negativo, al demandar alternativas más destructivas de producción de proteína terrestre.
Uno de los problemas de la pesca de arrastre es la afectación y descarte de «especies no objetivo» (EFE)
En el caso de la pesca no hay cambio de uso del suelo ni especies generadoras de metano (sí lo son los rumiantes terrestres); su “huella de carbono” deriva mayormente del uso de combustible, que sí se relaciona con la pesca de arrastre, que es muy demandante de energía. El énfasis allí es usar motores diésel más eficientes y, eventualmente, embarcaciones a base de hidrógeno y eléctricas.
En cualquier caso, dice el estudio, la gestión efectiva del arrastre parte de asegurar que las “especies objetivo” no estén sobreexplotadas, no haya “exceso de esfuerzo pesquero”, se acote el descarte de especies no objetivo y se respeten las cuotas de captura permisible.
Gestión y sostenibilidad
El arrastre de fondo bien gestionado es sostenible, es la principal conclusión del estudio de Hillborn, que revisó docenas de artículos científicos. La respuesta no es prohibir el arraste, subraya, sino fortalecer la capacidad de gestión pesquera donde es deficiente. En cambio, sí reconoce que la pesca de arrastre de fondo puede tener un impacto severo en especies como corales y esponjas de aguas profundas, cuya recuperación demanda décadas o siglos, por lo que en áreas con esas especies el arrastre debería prohibirse.
Según la consultora Resilience, las pesqueras locales están sujetas a evaluación de poblaciones, monitoreo permanente y cuotas de captura y hay zonas de veda para proteger procesos reproductivos, áreas de cría y ecosistemas vulnerables. También hay reglas de “cambio de zona de pesca”: los buques deben cambiar de lugar si hay demasiada “captura incidental” o afectan hábitats sensibles.
“La aplicación en el Mar Argentino de un sistema de Cuotas Individuales Transferibles de Captura para merluza y otras especies ha contribuido mucho en ese sentido. Pero aún resta aplicar dicho sistema en otras pesquerías importantes, como la de langostino o calamar”, explicó Otto Axel Wohler, cofundador de Resilience. Lo más importante del estudio del Journal of Marine Sciences es que es parte de un proyecto global sobre la “huella ecológica” de la pesca de arrastre y demuestra que la misma “es un arte de pesca sostenible, dependiendo del contexto y respetando frecuencia, áreas y regulaciones, como sucede en el Mar Argentino”, dijo Wohler. Según el consultor, la conclusión es importante “teniendo en cuenta los embates de grupos que cuestionan la práctica con afirmaciones amarillistas y sin base científica”. En el Mar Argentino, resumió, “la pesca en general se mantiene en volúmenes razonables, pero hace ruido la parte económica”.
El Mar no tiene alambrado
Sin embargo, el cuidado de la “Zona Económica Exclusiva”, hasta 200 millas de la Costa, no va más allá de ese límite difícil de fiscalizar y en torno del cual pescan sin control centenares de barcos extranjeros, mayormente chinos, que llegan cada año hacia fines de la primavera y pescan hasta mediados del año siguiente. Después de asolar las aguas frente a Ecuador, Perú y Chile pasan del Pacífico al Atlántico por el estrecho de Magallanes y hacen lo mismo en las narices (y a veces adentro) del “Mar Argentino”.
Antonio Solimeno, en la presentación de los dos nuevos buques de la empresa (Gentileza Daniel Coluccio)
“El mar no tiene alambrado”, resumió la cuestión Antonio Solimeno, de la firma Luis Solimeno, una de las más tradicionales del sector, que este viernes, en el muelle del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) en el puerto de Mar del Plata, presentó dos nuevos buques: el Luigi (por su padre, que llegó a la Argentina en 1935), ya listo para pescar, y el “Anita” (por su madre, que llegó en 1937), que, ya bautizado, será terminado en los próximos meses por el astillero SPI, con el que Solimeno decidió a fin de 2018 encarar la construcción de las dos nuevas embarcaciones para reemplazar a los buques Polarberg II y Ur Ertza.
“Tenemos un congelador que estamos aggiornando a nuevo, queda solamente el motor, cambiamos todo. Tenemos experiencia en reparación. Podía encargar esto afuera, pero ¿qué garantías podemos dar y cómo hago para pagar? Por eso optamos por construir acá. Elegimos la propulsión, los guinches y le dimos el trabajo a SPI. Nadie se había animado a hacer esto: son los dos barcos de pesca más grandes construidos en la Argentina en los últimos 60 años Visitamos muchas ferias y sabemos qué comprar: reductor más línea de eje con hélice y todo y le marcamos los 12 guinches al astillero. El barco (por el Luigi) es multipropósito: marisco, merluza, calamar y especies pelágicas. Es todo de última generación: ecosondas, censores de red, guinches automáticos”, explicó Solimeno en diálogo telefónico.
“Tony”, como lo llaman en el sector, contó que estuvo en el muelle en 900 arribos de buques de su empresa, que tiene doce. “Los que hicimos con SPI, dijo “no tiene nada que envidiarle a los barcos que llegan de España; los argentinos somos capaces. Tengo 76 años y sigo haciendo proyectos. Vi nacer la industria de la conserva de Mar del Plata en los 50 y 60, y en los 70 la del fileteado de merluza; mire si vi pasar pescado por mis ojos”.
La flota de Solimeno incluye 4 buques “tangoneros”, un tercio de su flota, para captura de langostino, y 850 empleados, entre personal de pesca y en plantas de tierra. “El caladero está bien. La Argentina tiene 120.000 km2 vedados, frente a Chubut y un pedacito de Río Negro. Hay lugares de veda hasta 150 kilómetros de la costa. Es un vergel, controlado por la Secretaría de Pesca, Prefectura y la Armada. Y todos los bancos tenemos GPS y AIS (sistema de identificación automática de cada buque) siempre prendido. Cada tanto se tendrían que abrir algunas áreas, pero mientras se trabaja hay que verlas como una reserva”, dijo el empresario.
Una panorámica de la presentación de los BP «Luigi» y «Anita» (Gentileza Daniel Coluccio)
Adentro y afuera
¿Cuáles son los principales problemas del sector?, le preguntó este medio. “Una cosa es la pesca en la Milla 201 y otra los problemas internos: atraso cambiario, inflación, costo de mano de obra, bajos precios internacionales, en especial del langostino en el último año, y retenciones del 6% sobre el Valor Agregado: tripulación, material de embalaje, de fábrica, etc. Y no poder importar insumos”, listó Solimeno, que además debe tratar con 7 sindicatos para personal embarcado y otros 6 para personal y operaciones en tierra.
La pesca en la Milla 201 “claro que afecta, porque las especies son migratorias”, explicó Solimeno. “En cada uno de los últimos 20 años aumentó la flota extranjera, con muchos buques chinos. Y no se trata solo de los que pescan en la Milla 201, también están los 70 permisos que Malvinas otorgó a buques de Taiwán y Corea”. El de los buques extranjeros, subrayó. “Es un tema complejo, tiene que haber una política exterior de los países ribereños, el Mar no tiene alambrado”.
De hecho, un reciente estudio del “Círculo de Políticas Ambientales” en base a datos satelitales de la Plataforma Global Fishing Watch calculó que entre 2013 y 2022 el “esfuerzo pesquero aparente” de buques extranjeros (mayormente chinos) frente a las costas sudamericanas se multiplicó por ocho y el número de embarcaciones se quintuplicó.
El problema no es nuevo. En 2012, un estudio del Banco Mundial, con el sugestivo título Sunken billions (referencia a miles de millones hundidos o perdidos) había estimado la pérdida para los países costeros en desarrollo en USD 83.000 millones. Se trata de verdaderas “ciudades en el mar”. Juan Redini, presidente de la Cámara de Armadores Poteros Argentinos (CAPA), dedicados a la pesca del calamar, denunció varias veces la “competencia desleal” de la flota china, que goza de combustible subsidiado por el Estado, paga salarios bajísimos y con la cual -dijo- “no se puede competir”. Eduardo Pucci, director de la Organización para la Protección de los Recursos del Atlántico Sur (Opras) estimó en su momento la pérdida de exportaciones pesqueras argentinas entre USD 2.000 y 3.000 millones anuales.
Historia de nunca acabar
En diciembre de 2022 la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (Capeca) rechazó enfáticamente la construcción de un puerto multipropósito en Río Grande (Tierra del Fuego) para prestar apoyo logístico a la flota china, proyecto alentado por el gobierno fueguino.
“Desde Capeca se quiere dejar en claro que la presencia en aguas adyacentes a la Zona Económica Exclusiva nacional de una flota de más de 500 buques extranjeros resulta fuertemente negativa para la conservación de las especies transzonales, tanto para el calamar, como para otras especies que tienen el hábitat en el área y migran entre las aguas bajo jurisdicción nacional y las aguas de alta mar. Esta flota, principalmente integrada por buques de bandera china, opera sin ningún tipo de regulación ni consideración a elementales normas de conservación, demostrando un desprecio por los intereses y derechos pesqueros argentinos, así como por los principios de pesca responsable y sustentable”, dijo entonces la Cámara.
“Los buques con banderas de terceros países operan en forma indiscriminada desde el mes de noviembre de cada año, hasta que ya no quedan recursos en la zona. No respetan las fechas de apertura y cierre de la temporada de captura ni épocas de veda de calamar establecidas por la autoridad pesquera en base a la información científica suministrada por el Inidep. Esta situación implica indefectiblemente, la afectación biológica de las especies de interés comercial, con la consiguiente generación de problemas sociales y económicos en nuestro país”, enfatizó la Cámara de Pesqueros y Congeladores.
Y resaltó que además de operar de forma ilegal, los buques chinos lo hacen “en muchos casos, de manera subsidiada” y sus productos “compiten con los nuestros en los mercados internacionales, a los cuales entran sin el arancel que se aplica a nuestros productos o a precios de dumping, desplazando las exportaciones argentinas”.
Desde fines de la próxima primavera, esa historia parece condenada a repetirse.
Los principales índices de Wall Street retrocedieron este martes 7 de agosto por una caída de los valores financieros, después de que Moody’s recortara repentinamente la calificación crediticia de varios bancos estadounidenses pequeños y medianos y dijera que podría reducir la nota de algunos de los mayores prestamistas del país..El índice tecnológico Nasdaq perdió 110,07 puntos, o un 0,8%, a 13.884,32 unidades, mientras que el S&P 500 bajó 19,06 puntos, o 0,4%, a 4.499,38 unidades. En tanto, el Promedio Industrial Dow Jones cedió 158,64 puntos, o un 0,5%, a 35.314,49 unidades..Cabe destacar que, Moody’s recortó en un escalón la calificación de 10 prestamistas y puso a seis gigantes bancarios, entre ellos Bank of New York Mellon, US Bancorp, State Street y Trust Financial, en revisión para posibles rebajas.
Cae el índice de los bancos
En ese contexto, el índice de bancos cayó el martes, al igual que el índice KBW Regional Banking.
Las acciones de los grandes bancos Goldman Sachs y Bank of America bajaron un 2,1% y un 1,9%, respectivamente, mientras que Bank of New YorkMellon y Truist cedieron un 1,3% y un 0,6%.Moody’s también advirtió de que la solidez crediticia del sector se vería probablemente puesta a prueba por los riesgos de financiación y la menor rentabilidad.»El hecho de que Moody’s haya puesto en alerta a algunos bancos se suma a la rebaja de Fitch de la calificación del mercado del Tesoro estadounidense la semana pasada y da a los inversores más motivos para ser cautos», afirmó Sam Stovall, estratega jefe de inversiones de CFRA Research.
«También significa que la preocupación que teníamos en marzo por esos tres impagos bancarios, aún no ha terminado», agregó.
Ocho países sudamericanos han acordado poner en marcha una alianza para proteger la Amazonia, comprometiéndose en una cumbre celebrada en Brasil a impedir que la mayor selva tropical del mundo alcance «un punto de no retorno».
Los líderes de las naciones sudamericanas también desafiaron a los países desarrollados a hacer más para detener la enorme destrucción de la selva tropical más grande del mundo, una tarea que, dijeron, no puede recaer sólo en unos pocos países cuando la crisis ha sido causada por tantos.
La cumbre de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), seguida con gran atención, adoptó el martes lo que el país anfitrión, Brasil, calificó de «nueva y ambiciosa agenda compartida» para salvar la selva tropical, un amortiguador crucial contra el cambio climático que, según los expertos, está siendo empujado al borde del colapso.
Los miembros del grupo –Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela– firmaron una declaración conjunta en Belem, en la desembocadura del río Amazonas, en la que se establece una hoja de ruta de casi 10.000 palabras para promover el desarrollo sostenible, acabar con la deforestación y luchar contra el crimen organizado que la alimenta.
Pero los asistentes a la cumbre no llegaron a un acuerdo sobre las principales demandas de los ecologistas y los grupos indígenas, como que todos los países miembros adopten el compromiso de Brasil de acabar con la deforestación ilegal para 2030 y el de Colombia de detener las nuevas prospecciones petrolíferas. En su lugar, se dejará que los países persigan sus propios objetivos de deforestación.
El Presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que ha apostado su reputación internacional a la mejora de la situación medioambiental de Brasil, había estado presionando para que la región se uniera en torno a una política común de acabar con la deforestación para 2030.
La cumbre de dos días se inauguró el mismo día en que el observatorio del clima de la Unión Europea confirmó que julio había sido el mes más caluroso jamás registrado en la Tierra. En su discurso inaugural, Lula hizo hincapié en el «grave agravamiento de la crisis climática».
«Los retos de nuestra era y las oportunidades que de ellos se derivan exigen que actuemos al unísono», afirmó.
«Nunca ha sido tan urgente», añadió.
El Presidente de Colombia, Gustavo Petro, instó a un replanteamiento radical de la economía mundial, pidiendo una estrategia al estilo del «Plan Marshall» en la que se cancele la deuda de los países en desarrollo a cambio de medidas para proteger el clima.
«Si estamos al borde de la extinción y ésta es la década en la que hay que tomar las grandes decisiones… entonces, ¿qué estamos haciendo, aparte de dar discursos?», afirmó.
El fracaso de los ocho países amazónicos a la hora de acordar un pacto vinculante para proteger sus bosques fue acogido con decepción por algunos.
«El planeta se está derritiendo, cada día batimos récords de temperatura. No es posible que, en un escenario como éste, ocho países amazónicos sean incapaces de poner en una declaración -en letras grandes- que la deforestación tiene que ser cero», dijo Marcio Astrini, del grupo de presión ecologista Observatorio del Clima.
Más allá de la deforestación, la «Declaración de Belem», proclamación oficial de la reunión emitida el martes, tampoco fijó un plazo para acabar con la minería ilegal de oro, aunque los líderes acordaron cooperar en este asunto y combatir mejor los delitos medioambientales transfronterizos.
La editora para América Latina de Al Jazeera, Lucia Newman, informando desde la cumbre en Belem, dijo que Lula da Silva había esperado un fuerte compromiso de sus pares en la cumbre para poner fin a la deforestación en el Amazonas.
«Los críticos dicen que el documento final estaba lleno de buenas intenciones pero corto de plazos», dijo Newman.
«No obstante, sí pareció haber un mayor sentido de urgencia entre los ocho líderes de las naciones amazónicas. La deforestación de la mayor selva tropical del mundo ha alcanzado ya el 17% y, según los científicos, el punto de inflexión está casi aquí», dijo Newman.
La inmensa Amazonia, que alberga aproximadamente el 10% de la biodiversidad de la Tierra, 50 millones de personas y cientos de miles de millones de árboles, es un sumidero vital de carbono que reduce el calentamiento global.
Los científicos advierten de que la destrucción de la selva tropical la está acercando peligrosamente a un «punto de inflexión» a partir del cual los árboles morirían y liberarían carbono en lugar de absorberlo, con consecuencias catastróficas para el clima.
Con el fin de presionar a los jefes de Estado reunidos, cientos de ecologistas, activistas y manifestantes indígenas marcharon hasta la sede de la conferencia, instando a una acción audaz.
Se trata de la primera cumbre en 14 años del grupo de ocho naciones, creado en 1995 por los países sudamericanos que comparten la cuenca del Amazonas. La cumbre también se considera un ensayo general para las negociaciones de las Naciones Unidas sobre el clima de 2025, que se celebrarán en Belem.
Se presentaron los trabajos elegidos de la segunda convocatoria “Soluciones Innovadoras para Desafíos de Software”, organizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y la Fundación Sadosky. La iniciativa financiará con 200 millones de pesos el desarrollo de 19 proyectos de innovación en software y servicios informáticos de empresas nacionales de todo el país.
Son proyectos de innovación en software y servicios informáticos de empresas nacionales de todo el país que se enfrentaron a un desafío tecnológico y necesitan de la colaboración de equipos de investigación para su resolución.
Para impulsar los proyectos, la fundación será la encargada de articular el trabajo del sector privado y el sistema científico tecnológico para dar respuestas a necesidades concretas, con soluciones efectivas que surjan del conocimiento, la experiencia y la innovación.
Cabe destacar que el llamado 2022 concluirá este año de forma exitosa con 14 proyectos de vinculación llevados a cabo en sectores como Bioeconomía, Salud, Economía del Conocimiento y Políticas Públicas, mientras que en esta nueva edición además de priorizar esas áreas estratégicas se sumaron proyectos en transición energética e industria satelital.
Los proyectos que se incorporan en 2023 son:
-Industria satelital
En la provincia de Río Negro, EMTECH y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) le darán avance a la flexibilidad de satélites, dotándolos de procesamiento óptico de señales. Asimismo, Sur Emprendimientos Tecnológicos de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) y la Universidad Nacional del Sur, en Bahía Blanca, brindarán soluciones a municipios por medio del procesamiento de imágenes satelitales de basurales y edificaciones.
En tanto, la empresa ARSAT y el Instituto Balseiro de Bariloche trabajarán en una nueva generación de satélites para brindar servicios de Internet de las cosas (Iot), mientras que ArsUltra llevará a sus computadoras aeroespaciales de a bordo a un nuevo standard con la colaboración de la Universidad Nacional de Avellaneda, implementado un framework publicado por la NASA.
-Proyectos de Salud
Para la detección de accidentes cerebrovasculares, el Centro para la Investigación de Enfermedades Neuroinmunológicas de La Plata y el Instituto de Neurociencias (FLENI, CONICET) de Buenos Aires desarrollarán un asistente virtual móvil para el reconocimiento de síntomas de ACV, aplicando Inteligencia Artificial (IA). A su vez, el Instituto de Investigación y Desarrollo en Bioingeniería y Bioinformática (CONICET, UNR) ayudará a conseguir resultados sin precedentes en la región junto con la Fundación para la lucha contra las enfermedades neurológicas de la infancia, desarrollando un software basado en machine learning capaz de representar y evaluar la fisonomía del aparato locomotor de pacientes pediátricos con parálisis cerebral.
Por su parte, la Fundación Cardiológica Correntina en colaboración con la Universidad FASTA de Mar del Plata tiene como objetivo utilizar IA para digitalizar electrocardiogramas y de esta manera predecir el desarrollo de patologías cardíacas.
La Clínica El Castaño y la Universidad Nacional de San Juan, acelerarán la evaluación del personal médico en su simulador de intubación, basado en Realidad Virtual. Y, el Instituto Dr. Malbrán de la Ciudad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de Entre Ríos desarrollarán una herramienta informática para prever y prevenir la evolución de la tuberculosis en el Noroeste argentino. Para ello, llevarán adelante modelos epidemiológicos que permitan identificar los factores e intervenciones que impactan en la diseminación de la enfermedad.
La empresa Virtual Sense y el Instituto Superior de Ingeniería de Software de Tandil (CONICET), junto al Instituto Argentino de Matemática Dr. Alberto Calderón (CONICET) avanzarán en la primera plataforma de telemonitoreo de pacientes con patologías crónicas sumando Visión Artificial. Aplicarán dicha técnica al análisis y registro de variables fisiológicas como frecuencia cardíaca y saturación de oxígeno, junto a la caracterización química de los alimentos de los pacientes.
-Bioeconomía
A favor de una agricultura sustentable, la empresa Apolo Biotech de Santa Fe junto al Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular de Buenos Aires (CONICET, INTA) desarrollarán una plataforma informática para el diseño de moléculas ARN que reemplacen orgánicamente a pesticidas sintéticos en cultivos. El Instituto de Biociencias, Biotecnología y Biología Traslacional (FCEN-UBA), el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas (UNSAM) y el Instituto de Química Biológica (UBA, CONICET), junto a la empresa Inmunova llevarán adelante una plataforma de producción de antídotos de origen equino para venenos de serpiente, desarrollando moléculas de ARN mensajero por medio de Inteligencia Artificial. La empresa UrbanAir y el Instituto de Física de La Plata (UNLP-CONICET) desarrollarán un proceso que aplique modelos de aprendizaje automático al reconocimiento de especies y variedades de cultivos en imágenes aéreas. Como resultado aumentará significativamente el caudal de información para fiscalización y monitoreo de nuestros cultivos.
-Tecnología de soporte a los procesos de aprendizaje e inclusión social
Con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas con trastornos del habla, la firma Neufitech de Bahía Blanca junto a los institutos de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales de Mendoza (CONICET) y de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (CONICET, Universidad Nacional del Comahue) optimizarán los sistemas de comunicación aumentativos y alternativos a través de las incorporación de recursos de aprendizaje automático, procesamiento de lenguaje natural y modelos LLM (Large Language Models) Por otro lado, Promatix de San Juan y la Universidad Nacional de San Luis, desarrollarán un sistema portátil para el diagnóstico, seguimiento y supresión del temblor esencial, entidad de carácter potencialmente degenerativo. Este proyecto estudiará las señales electromiográficas para controlar el temblor por estimulación eléctrica.
-Productividad
En Córdoba, la Embotelladora del Atlántico, el Instituto de Investigación y Desarrollo en Ingeniería de Procesos y Química Aplicada y el Centro de Investigación y Estudios de Matemática (CONICET, UNC) desarrollarán algoritmos multiobjetivo para optimizar el abastecimiento de bebidas en nuestras regiones Centro, NOA y NEA. Minimizando la emisión de gases de Efecto Invernadero y favoreciendo la multimodalidad.
-Software aplicado al sistema judicial
Para el registro seguro de evidencias digitales, la empresa Justech de la Ciudad de Buenos Aires y la Universidad Católica de Salta incorporarán técnicas de blockchain a la cadena de custodia que garantice la trazabilidad de los elementos de prueba. La empresa Nektra de Buenos Aires y el Instinto de Ciencias de la Computación (UBA, CONICET) producirán un software para reforzar la seguridad en Contratos Inteligentes, mejorando las capacidades de auditoría y desarrollo seguro de contratos distribuidos sobre blockchain. Y por último, la Provincia de Buenos Aires junto a la Universidad de San Luis trabajarán para incorporar al Índice de Precios al Consumidor los precios de bienes y servicios ofrecidos vía Internet. Para ello, desarrollarán infraestructura específica que sume Inteligencia Artificial a técnicas de web scrapping, y potencie el suministro de información sobre el comercio en la provincia.
Los proyectos seleccionados tendrán un horizonte de 12 meses, plazo en que se financiará a tres investigadores/as de instituciones científico-académicas argentinas y se sumará una persona especializada en gestión de proyectos de vinculación por parte de la Fundación Sadosky. Los equipos idean la solución con el personal de desarrollo provisto por la empresa beneficiaria.
Acerca de la Fundación Sadosky
La Fundación Dr. Manuel Sadosky es una institución público-privada en la órbita del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, cuyo objetivo es favorecer la articulación entre el sistema científico–tecnológico nacional y la estructura productiva en todo lo referido a la temática de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).
La batalla por los importados sigue sumando capítulos y, tras el reclamo de las empresas que operan en Vaca Muerta, el Gobierno anticipó que revisará la situación de cada una de las petroleras y firmas que proveen servicios en el reservorio con vistas a determinar en qué caso flexibiliza o no el acceso a dólares e insumos. Desde la Secretaría de Energía se anticipó que todo ocurrirá dentro del «marco de razonabilidad», o sea, que no se liberarán todos los pedidos.
Y, al mismo tiempo, las fuentes remarcaron que hay compañías que recibieron multas y penalidades por importaciones irregulares. La principal señalada, DLS, es una de empresas que, justamente, anticipó que frenaría actividades si no se afloja el cepo.
La decisión de evaluar la situación de cada compañía fue anticipada por Flavia Royón, titular de la secretaría mencionada, quien destacó que el funcionamiento de Vaca Muerta es prioritario para Nación. Pero sin dejar de aclarar que cada pedido se tomará en cuenta «siempre con la intención, por supuesto, de que sea en el marco de la razonabilidad y del deber ser«.
Además de remarcar que el Gobierno busca evitar los despidos y las suspensiones en el reservorio de no convencionales, la funcionaria aseguró que el oficialismo «trabaja muy de cerca el tema de las importaciones energéticas y vigilamos la actividad, y de hecho tenemos este récord de actividad en Vaca Muerta».
La Aduana expuso irregularidades de una empresa que reclama
«Hay cuestiones puntuales de alguna empresa vinculada a la actividad en Vaca Muerta que, bueno, ha recibido multas y penalidades por parte de Aduana y eso hay que revisarlo también«, expresó Royón.
El tiro por elevación tiene como destino los movimientos de DLS, una de las empresas que más viene exponiendo dificultades para operar por efecto de la falta de insumos importados. Hace poco más de una semana, directivos de esa firma advirtieron que no podrían activar un nuevo equipo por falta de insumos. Y que eso redundaría en un recorte de al menos 50 puestos de trabajo.
El reclamo proveniente de la empresa redundó en un comunicado de la Aduana, organismo señalado por el sindicato petrolero y distintas cámaras del rubro como el responsable de «trabar» los productos requeridos que no ingresan al país, señalando que DLS debe al menos 1.160 millones de pesos por importaciones irregulares efectuadas en 2014.
«Un análisis documental de la Dirección General de Aduanas constató que, en el año 2014, la firma DLS ARGENTINA LIMITED había apelado a maniobras irregulares para concretar la importación de insumos industriales a ser usados en Vaca Muerta», aseguro la Aduana a través de un comunicado reciente.
«En efecto, la maquinaria que la empresa de perforación trajo a la Argentina era mercadería de importación prohibida, por su condición de usada. La firma sorteó ese impedimento documentando la destinación bajo el régimen de importación temporaria, pero en rigor, eso constituyó una nueva infracción», agregó.
Siempre según la Aduana, la maniobra en cuestión le habría permitido a DLS evadir el pago «de más de u$s3 millones en concepto de derechos de importación». En el ámbito petrolero señalan que la investigación ahora expuesta no es más que un mensaje que apunta a que las empresas que son críticas del cepo bajen el tono o directamente erradiquen sus reclamos públicos.
El peso del cepo
Mientras tanto, las empresas con participación en esa área señalan que en las últimas tres semanas sólo les habilitaron el 7 por ciento de los pedidos.
A raíz de la posibilidad cierta de que las perforadoras frenen la actividad, provincias como Neuquén solicitaron tomar participación en las negociaciones para destrabar estos productos. Esto ocurre mientras las energéticas advierten que, por la misma causa, podría resentirse la oferta de electricidad con vistas al verano.
A principios de la semana pasada, desde el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa cargaron directamente contra la Aduana, exponiendo al organismo como el gran responsable del freno a la entrada de materiales y tecnología indispensable para la extracción de hidrocarburos.
«Cuesta entender que se tomen medidas que atacan al enclave productivo estratégico en momentos que se necesita más desarrollo y más producción para generar divisas para el país», afirmó la organización gremial a través de un comunicado
Según el sindicato, en Vaca Muerta se multiplican las empresas que desarman equipos con el fin de garantizar repuestos a las unidades aún en funcionamiento. La entidad gremial señaló, además, que suman 25.000 los empleos en riesgo por la situación.
«… hay operadoras que solo tienen herramientas para funcionar un mes. Más de 30 equipos de perforación y 6 sets de fractura podrían ser parados por falta de insumos, los cuales están frenados en la aduana», se expuso.
Investigadores de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), en Corrientes, trabajan en el desarrollo de un sistema de detección temprana de incendios en entornos rurales.
El proyecto consiste en diseñar, construir e implementar una red de nodos fijos para medir variables ambientales como temperatura, humo y humedad, y brindar información que ayude a prevenir la propagación de incendios. Lo implementarán en el noroeste de los Esteros del Iberá pero, una vez finalizado, podría servir para cualquier zona rural del país.
“Si bien hay algunas estaciones meteorológicas que brindan este tipo de información, no está cubierta toda la provincia. También hay productores que arman consorcios del fuego, aportando capital propio para estar informados. Sin embargo, hay muchas zonas donde no hay nada o donde usan métodos muy artesanales, como poner un peón en una especie de torre a vigilar si hay algún peligro, con la única herramienta de la vista humana.
Por eso, pensamos que desde la ingeniería podemos aportar una solución tecnológica”, dijo la doctora en Matemática María Inés Pisarello, investigadora de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la UNNE y directora del proyecto.
Según el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, el 95% de los incendios tienen causas antrópicas, a partir del uso de fuego para la preparación de áreas de pastoreo o fogatas y colillas de cigarrillo mal apagadas. Un pequeño fuego puede crecer rápidamente por factores climáticos como altas temperaturas, vientos fuertes y falta de precipitaciones.
El pasado jueves, la provincia de Corrientes decretó alerta amarilla por 13 focos de fuego activos y la situación de sequía que está atravesando, al tiempo que continúa recuperándose del impacto de otros incendios, como el que sufrieron los esteros en el verano del 2022.
Los dispositivos que están diseñando los investigadores son pequeños y livianos, de un tamaño aproximado de 10×10 centímetros. Esto permite que puedan ser instalados en diversas superficies, ya sea al ras del piso, sobre un árbol o un poste.
Ante la frecuencia de estos eventos, el Grupo de Ingeniería Biomédica y el Grupo de Radiaciones No Ionizantes de la UNNE se unieron para diseñar un sistema que permita monitorear variables ambientales para prevenir la propagación de incendios, sobre todo en zonas de difícil acceso donde no suele haber vigilancia.
Primero pensaron en un desarrollo apuntado a incendios forestales pero luego, al ver que muchas veces se terminan propagando a otras regiones, como sucedió en el Parque Nacional Iberá, lo orientaron hacia todo tipo de zonas rurales.
“Una ventaja de estos dispositivos es que tienen bajo impacto ambiental porque el consumo de energía es bajísimo. Una pila puede durar dos o tres años. Eso también implica que se pueda instalar y dejar ahí sin necesidad de realizar un mantenimiento frecuente. Además, como en Corrientes tenemos mucha llanura, tienen bastante alcance. Lo único que puede limitarlo un poco es si la zona tiene muchos árboles”, cuenta Pisarello.
Los dispositivos que están diseñando los investigadores son pequeños y livianos, de un tamaño aproximado de 10×10 centímetros. Esto permite que puedan ser instalados en diversas superficies, ya sea al ras del piso, sobre un árbol o un poste. Toda la parte electrónica estará protegida por una cubierta para evitar que sea dañada por animales o factores climáticos. Cada dispositivo contiene sensores que miden variables como temperatura, viento, humedad y presión atmosférica.
Los sensores capturan los datos y los envían a un gateway (aparato que actúa de enlace entre varios dispositivos). Toda la información va directo a la nube y la idea es armar una red de gateways que transmitan todo a una central desde donde se va a monitorear de forma remota. Al obtener esa información, de ser necesario, se puede enviar una alarma a entidades como la estación de bomberos y la estación de policía para que puedan desplegar las acciones correspondientes.
“Ya tenemos un prototipo funcionando, con la parte de la comunicación y la recolección de datos resuelta. El próximo paso es simular un pequeño fuego de manera controlada para evaluar su funcionamiento en esa situación”, señala la investigadora. El equipo también trabaja en la definición de los “umbrales” que indiquen con la mayor precisión posible en qué momento será necesario dar la señal de alarma. Esto va a depender de las distintas variables que converjan en el lugar donde se instalará cada dispositivo, ya que según las características del terreno, el clima y el viento, entre otros factores, las características del humo serán diferentes.
Parte del equipo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la UNNE que lleva adelante el proyecto.
De esta manera, los investigadores apuntan a que, además de brindar la información de cada variable por separado, el sistema pueda funcionar como un modelo predictivo que permita entender las dinámicas del incendio y realizar una predicción a partir de los valores que se van recolectando, de forma similar a lo que se hace con el estado del tiempo.
“Queremos terminar el prototipo, instalarlo y dejarlo funcionando para evaluarlo en campo. Nos recomendaron instalar el sistema en la zona del noroeste de los Esteros porque ahí no hay nada implementado”, indica Pisarello. Además, dentro del proyecto también tienen pensado sumar una pata educacional, teniendo en cuenta que la mayoría de los incendios son provocados por la acción humana. Junto a bomberos y brigadistas harán un ciclo de capacitación, no solo en el uso del dispositivo sino también hacia toda la comunidad para colaborar en la prevención de los incendios.
El proyecto obtuvo financiamiento de la convocatoria Proyectos Federales de Innovación (PFI 2022) impulsada por el Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECyT). Los investigadores debían presentarse junto a una entidad beneficiaria del desarrollo, que en este caso fue la Sociedad Rural de Corrientes. “A partir de ese nexo, se fue generando toda una red de posibles beneficiarios, ya que nos contactamos con Defensa Civil, bomberos voluntarios y diversos municipios”, comenta la investigadora. El equipo de investigación se completa con Juan Ángel Chiozza, Abel Grela, Paola Schlesinger, Christian Torres Salinas, Gastón Sosa, Valentín Vizcaychipi y Gabriel Molteni Morales.
“Una vez que tengamos el sistema terminado e instalado, nos presentaremos a otras convocatorias que estén destinadas a la transferencia y fabricación en serie. Estamos abiertos a cualquier interesado porque nuestra motivación es poder solucionar un problema real aplicando tecnología, a la vez que vamos aprendiendo en el camino. Nos gustaría que pueda usarse en cualquier parte del país”, finalizó Pisarello.
El subsecretario de Energía Eléctrica, Santiago Yanotti, destacó el avance que tuvieron las energías renovables en los últimos meses, en el plenario del Consejo Federal de Energía Eléctrica (CFEE) que se realizó días atrás en Tucumán y en el que participó junto a la secretaria de Energía Flavia Royón y al gobernador Osvalo Jaldo.
“Durante el segundo trimestre del año se incorporaron 173 Megavatios de potencia de energías renovables, y llegamos así a los 5.400 MW de potencia instalada de esta fuente en todo el país”, sostuvo Yanotti.
En este sentido, el subsecretario resaltó “la decisión política de incentivar este tipo de generación eléctrica, con el objetivo de diversificar nuestra matriz y contribuir al proceso de transición energética que lleva adelante la Argentina”. Recordó así que en julio se realizó la adjudicación de 620 MW a través de la Licitación de Generación de Energía Renovable “RenMDI” que, con casi 100 nuevos proyectos distribuidos en 19 provincias, reafirma “el impulso de ir hacia una matriz energética limpia y federal y que incorpora prácticamente a todas las tecnologías tales como pequeños aprovechamientos hidroeléctricos, eólicas, solar fotovoltaica, biomasa y biogás”.
Yanotti destacó además que “con lo que tenemos hoy en energías renovables en nuestra matriz, alcanza para proveer a 6 millones de hogares en toda la Argentina”, y enfatizó: “seguimos rompiendo récords en generación de renovables y vamos camino a cumplir los compromisos internacionales asumidos por el país.”
AgendAR observa:
Los datos de consumo de energía en la Argentina de 2022 fueron: gas natural 45,64%, petróleo y combustibles líquidos 38,24%, hidroeléctrica 6,22%, eólica 3,69%, nuclear 1,87%, carbón 1,44%, solar 0,77%, otras renovables 0,75%. Bajados de «The World in Data».El bajón de hidroelectricidad de 2022 se explica por tres años consecutivos de sequía, algo antes nunca visto, pero pinta que debido al recalentamiento global lo veremos más seguido de lo que querríamos. Está en tela de juicio que en el mediano plazo la hidroelectricidad pueda seguir considerándose una fuente energética «de base», la que aporta megavatios hora predeciblemente 24x7x365. El bajón de nuclear es por la reparación, todavía en curso, de Atucha 2.Se optó por comparar consumos y no producciones, para descontar las pérdidas por transmisión a larga distancia de las hidroeléctricas del Comahue y de Yacyretá, que son considerables, y proporcionales a las distancias y las temperaturas ambientes.Argentina es un país a carbono, el elemento favorito de la Secretaría de Energía en la tabla química. Sumando petróleo y gas dan el 83,88% del consumo. El carbón de Río Turbio no lo contamos porque rara vez suma. La nuclear sigue teniendo sólo tres centrales desde 2014, y para vergüenza del país y daño de sus industrias metalmecánicas y electromecánicas, son las mismas tres que estaban en 1981, una en servicio, dos en obra. La nuclear es el único recurso de base capaz de ir reemplazando a los hidrocarburos e ignorar las sequías históricas, y además, hacerlo con tecnología argentina. Pero el uranio no es el recurso favorito de la Secretaría de Energía, ese club petrolero.El total de renovables con hidroelectricidad incluida, fue del 11,43, y sin hidroelectricidad, del 5,21%. Esa última cifra es el resultado de turbinas eólicas y paneles fotovoltaicos 100% importados y libres de impuestos, sin casi crear trabajo nacional. Lo único que puso la Argentina fue el viento. El sol, a discutir. No es muy argentino. ¿Un récord? Sí, ponele. ¿De qué?
Por varias décadas, Bolivia ha sido uno de los mayores exportadores de gas natural de Sudamérica. Las abundantes reservas de gas del país empezaron a bombearse a gran escala en la década de 1970 y consolidaron el ascenso del popular ex presidente Evo Morales.
Fue quien aumentó drásticamente el control estatal sobre la industria tras asumir el cargo en 2006 y utilizó los ingresos para ampliar el Estado de bienestar boliviano.
Pero las exportaciones de gas de Bolivia disminuyeron en la última década, en parte porque hubo un freno las inversiones en el sector. Las exportaciones de productos alternativos no han crecido a un ritmo que permita recuperar las pérdidas. El desplome afecta a la economía boliviana, limita las opciones de gasto del gobierno y genera inquietud en sus países clientes, como Argentina y Brasil.
Ahora, el mapa energético de Sudamérica comienza a cambiar. Argentina se está posicionando para ocupar parte del espacio que Bolivia está perdiendo, lo que le podría significar beneficios políticos y económicos (desde la óptica de Foreign Policy.)
Aunque ambos países atraen la atención geopolítica y las inversiones por sus amplias reservas de litio -y su potencial para abastecer la transición energética ecológica mundial-, los destinos divergentes del gas natural de Argentina y Bolivia demuestran que seguimos viviendo en una era marcada por los combustibles fósiles.
Con una rapidez inusitada, el Gobierno Argentino inauguró el gasoducto que conectará un enorme yacimiento de gas de esquisto en el centro-oeste del país con los consumidores de la provincia de Buenos Aires, que depende del gas natural licuado importado del extranjero durante parte del año. El gobierno dijo que espera que el gasoducto del yacimiento de petróleo y gas – Vaca Muerta- signifique un ahorro de US$ 1.700 millones en importaciones este año. Argentina bombea petróleo de Vaca Muerta desde 2011.
La rápida construcción del proyecto fue inusual a pesar de la grave crisis económica que atraviesa nuestro país, con una inflación anual superior al 110%. El gasoducto, previsto desde 2015, se construyó en 10 meses a partir de septiembre.
Un factor clave que contribuyó a acelerar el proyecto, según declaró a Foreign Policy el periodista argentino especializado en energía Nicolás Gandini, fue la llegada de un nuevo ministro de Economía hace exactamente un año, que dio prioridad al gasoducto y fue “visto como un interlocutor por el sector energético privado”, un atributo fundamental en medio de los problemas macroeconómicos del país.
El gasoducto se construyó mediante una asociación entre la empresa estatal Energía Argentina y tres empresas privadas; el ministro reunió una combinación de fuentes de financiación que incluía un crédito del banco de desarrollo latinoamericano CAF.
Aunque las perforaciones y la fracturación hidráulica en Vaca Muerta han provocado protestas ecologistas e indígenas en Argentina a lo largo de los años, ningún candidato presidencial importante se opone hoy a esas actividades.
Además de Massa, el candidato anarco-capitalista Javier Milei y los candidatos de la coalición opositora de centro-derecha Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, que se enfrentarán en las primarias de la oposición, son los favoritos para las elecciones de octubre.
Gandini, quien dirige la agencia de noticias sobre energía y minería EconoJournal y ha seguido de cerca a los asesores energéticos que trabajan con los principales candidatos presidenciales de Argentina, dijo que Milei y Bullrich se oponen más que Massa y Larreta a la intervención del Estado en la economía. Añadió que, aunque Larreta es más partidario del mercado que Massa, probablemente estaría dispuesto a movilizar recursos públicos si fuera necesario para impulsar las inversiones en gas.
Bullrich y Milei “tienen la ilusión de que pueden conseguir proyectos financiados en el mercado privado, lo que no es tan sencillo en un país tan complicado como Argentina”, dijo Gandini.
El gobierno convocará a una licitación para un contrato estatal de construcción de una nueva extensión del gasoducto a otra provincia este mes de septiembre -justo un mes antes de las elecciones- y ambiciona exportar gas a Brasil y Uruguay en el futuro. El potencial de exportación de gas de Argentina ha atraído incluso la atención del Canciller alemán Olaf Scholz, que trató el asunto en una visita bilateral en enero. (El Congreso argentino está en las primeras fases de discusión de un marco regulador que podría permitirle empezar a exportar gas natural licuado). Incluso antes de que se produzca cualquier exportación, la reducción de las importaciones de gas ayuda al gobierno argentino a conservar algo de los dólares que tanto necesita.
Pero las exportaciones de gas no pueden ser el salvavidas económico para siempre según avanza la transición energética mundial. La vecina Bolivia es un ejemplo de lo que puede ocurrir cuando un país no planifica su futuro económico más allá de la exportación de combustibles fósiles. La misma semana en que se completó el nuevo gasoducto, el gobierno publicó su estrategia de transición energética para 2030, que se centra en cómo el país transformará su red eléctrica, pero no en cómo transformará sus exportaciones.
Sin embargo, para un país sumido en la incertidumbre económica, 2030 parece muy lejano. “Ahora mismo, el Gobierno necesita mejorar su balanza comercial” y otras cuentas nacionales, “lo que exige exportar todo lo posible, no sólo gas natural, sino sobre todo petróleo”, especialmente a los precios internacionales actuales, dijo Gandini.
YPF, la petrolera estatal argentina, comenzó a estudiar los combustibles sintéticos. Los llamados E-fuels son elaborados con energías renovables y, a diferencia de la nafta o el diesel convencionales, eliminan la huella de carbono de los vehículos impulsados por motores de combustión interna.
El plan de YPF es realizar ensayos en la Argentina con e-fuels importados de otros países donde ya se produce este combustible. En una segunda etapa, la idea es encarar la producción local. La noticia trascendió el sábado pasado, durante los festejos en Argentina por los 75 años de Porsche.
Por el momento se trata de un proyecto en estado de desarrollo. Por ese motivo, aún no se realizó el anuncio oficial sobre este estudio.
La automotriz alemana es aliada de YPF en la Argentina y es líder mundial en el desarrollo de combustibles sintéticos. Porsche ya cuenta con una planta de producción de e-fuels en Chile y utiliza estos combustibles para su categoría de competición Porsche Supercup. Los primeros ensayos locales con E-Fuels podrían hacerse en conjunto con la automotriz alemana.
El E-Fuel es una «gasolina sintetizada» a partir de dos componentes: Agua (H2O) y Dióxido de Carbono (CO2). La elaboración demanda cuatro etapas. Uno de los desafíos del e-fuel es lograr un precio competitivo. En esta etapa aún en desarrollo, cuesta casi el doble que un litro de nafta elaborada con petróleo. El objetivo de las empresas que apuestan a esta tecnología es reducir el costo en cuanto se alcance una mayor escala de producción.
Porsche desarrolló los e-fuels con el objetivo de garantizar el abastecimiento de combustible para los propietarios de autos clásicos de la marca alemana, incluso más allá del momento en que se deje elaborar nafta con petróleo. Sin embargo, los e-fuels lograron la aprobación de la Unión Europea -gracias al impulso de los legisladores alemanes- para que se autorice su uso más allá del año 2035, cuando la UE planeaba prohibir la venta de vehículos impulsados con motores de combustión interna. Este cambio en la legislación generó el enojo de automotrices como el Grupo Stellantis, pero se ganó el apoyo de muchos fabricantes pequeños que no pueden encarar la inversión de desarrollar vehículos eléctricos. (Carlos Cristófalo)