El embajador Scioli dialogó con el presidente de Tenaris Brasil sobre esquema de financiamiento para el Gasoducto
La expectativa promedio de vida de los estadounidense sigue disminuyendo
Diez años después de un estudio histórico sobre la esperanza de vida en Estados Unidos, las noticias son sombrías: el número de años que una persona puede esperar vivir ha descendido por segundo año consecutivo, hasta los 76 años.
Reactor de investigación RA-10: Radioisótopos para medicina y exportar



Matías Alonso
Opinión de AgendAR: Poniendo la lupa sobre los números que da el colega Alonso, el mercado mundial de radioisótopos cerrará 2023 con una facturación de U$ 8.8820 millones. Traccionado por el producto estrella, el molibdeno 99, y la aparición de otros novedosos, como el talio 201, se espera que crezca entre un 8 y un 9% anual para llegar a U$ 19.040 millones en 2033. Con capturar sólo el 20% de ese mercado (para lo cual le sobra tamaño), el RA-10 podría -en teoría- exportar U$ 1905,12 millones en 2024 y U$ 3808 millones en 2033. Son números conservadores: con un reactor similar pero más chico, menos complejo y más viejo, el OPAL de Sydney, empezando desde 2006 y remándola desde abajo, Australia aprovechó la salida de servicio y/o la baja disponibilidad de un par de monstruos proveedores (Canadá y Holanda) y logró capturar el 40% del mercado mundial de radioisótopos. ¿Podemos repetir esa hazaña? Durante los 50 años de primera vida útil del RA-10 se esperan algunas bajas de proveedores mundiales importantes, de modo que a la planta de Ezeiza podría transitar algunos tiempos no totalmente monopólicos, pero sí MUY interesantes. Desde 2009 falta molibdeno 99 en el Hemisferio Norte, se usa para producir los mejores diagnósticos por imagen nuclear, sean oncológicos, cardíacos, neurológicos, metabólicos o de autoinmunidad. Su falta en los países ricos de Norteamérica, la UE y Japón es una tragedia médica bien disimulada: en esos países los estudios de imagen nuclear se hacen con menor potencia resolutiva sin que los pacientes tengan idea de que existen otros mejores desde hace 20 años… pero no hay suficientes reactores en el planeta. Entre eso, y una vida media de apenas 66 horas que no permite estoquearlo sin que se inutilice por decaimiento radioactivo, el molibdeno 99 viene costando precios de escándalo. Como sea, sólo con la primera proyección de ventas, el RA-10 podría ganar U$ 3808 en 2033, lo que equivale -en ese año- a pagar su costo de diseño y construcción en… un mes y medio. Y eso lo podría hacer sin torcer ninguna ley ambiental ni destruir cuerpos de agua superficiales o subterráneos, ni emporcar ecosistemas y ciudades de llanura con pesticidas o devastar otros de bosque, o deshacer conquista laboral alguna, sin exigir a gritos libre repatriación de capitales, sin ceder 520.000 hectáreas rionegrinas sumamente reales a una minera australiana para fabricar bienes imaginarios como el hidrógeno verde, y sin desplumar de sus garantías en dólares a nuestros jubilados para vendérselas a los fondos buitre. Son U$ 3808 millones/año en 2033 sin hacer nada de eso. Lo que teníamos que hacer ya lo hicimos, y durante 73 años y bien, desde que existe la CNEA. Son U$ 3808 millones/año ganables sin destruir la Argentina, más bien haciéndola crecer. Por eso me dan ternura (no me crean) los economistas que se dicen tecnólogos (haceme reír) y piden todo eso y más, y para que la Argentina pueda exportar más y más naturaleza cruda «y salir de deudas», ja. De bitcoins y bicicletas, manyan lo que quieras, pero de lo material, esos tipejos no diferencian un chip de un poroto de soja. No hablan del RA-10 por alevosos, sino más bien por estúpidos. Todavía no se enteraron de que existe. Y de que el gobierno anterior lo atrasó 4 años. Este reactor de Ezeiza, como en su momento también el OPAL de Australia (construido por INVAP, detalle que faltó decir), pueden generar más negocios indirectos que directos, a la larga. Uno de ellos es el de diseñar, construir y exportar reactores multipropósito: casi todo el mundo quisiera tener una vaca lechera de éstas, pero hay que diseñarlas, construirlas y pagarlas. La Argentina ya tiene 7 reactores de estos exportados: los RP-0 y RP-10 de Perú, el NUR de Argelia, el Inshas de Egipto, el citado OPAL de Australia, la ingeniería básica del RMB brasileño, y últimamente un reactor chico de docencia en Arabia Saudita y el reemplazo del Pallas, el segundo más potente del mundo en Holanda. Salvo Perú, donde la venta la hizo la CNEA, el resto son operaciones de INVAP. Firma creada «ad hoc» por la CNEA y considerada actualmente como la mejor proveedora del mundo en materia de reactores. Estatal, además, apa. El RMB se pactó en tiempos de Dilma Rousseff, pero Michel Temer y Jair Bolsonaro lo frenaron. Se espera que Lula lo resucite. El sustituto del Pallas no está en obra sino en rediseños de los rediseños, porque en Holanda un reactor de 40 MW debe tener consenso de toda la sociedad. Esto a veces fuerza a rehacer planos cuando algún grupo por los derechos animales arguye que no hay recovecos de anidamiento previstos para los murciélagos (sic) en el enorme edificio. Lo cual es cierto, no se entiende cómo a INVAP no se le ocurrió ese asunto. Eso quiere decir que durante bastantes años el RA-10 no tendrá que soportar la competencia de otros reactores multipropósito, al menos argentinos. Da para descorchar champagne. Son lo mejor. Y somos un peligro vendiendo. El otro gran negocio indirecto de tener el reactor multipropósito más potente y moderno del Hemisferio Sur es la cantidad de ingenieros, físicos y químicos (todos ellos nucleares) que vendrán desde otros países a completar sus estudios, tesis, doctorados y otras publicaciones aquí. No hay ninguna planta en esta parte del mundo que produzca neutrones en semejante cantidad y densidad. Y pasar aquí unos años irradiando cosas y publicando «papers» suena bien: la vida en Argentina por ahora es carísima sólo para los argentinos. Algunos visitantes vendrán becados, otros pagando, pero todos se irán bastante impresionados por la capacidad tecnológica del Programa Nuclear Argentino. Alguno entre las muchas decenas tal vez se vuelva Ministro de Salud de su país y nos compre muchos radioisótopos, o un reactor. La educación multiplica negocios porque multiplica imagen. Otro profesional extranjero, no necesariamente de la región, becado o pago, quizás devenga en Ministro de Energía, y quiera una central de potencia CAREM, que no produce neutrones sino electricidad, probablemente de modo muy seguro y barato, más aún que las mejores plantas PWR de la actualidad. Máxime si durante su estadía en Ezeiza, ese estudiante se toma un bondi hasta Lima, provincia de Buenos Aires, y junto al Paraná de las Palmas y las Atuchas 1 y 2 ve el prototipo de 32 MWe en construcción. O si tiene suerte (si tenemos suerte y «esos economistas» no lo vuelven a parar), en funcionamiento. Otro proyecto que suma atrasos. Pero éste, desde 1984. Ahí con el CAREM ya no estamos hablando de un mercado de 4 o 5 unidades por década, como el de los reactores multipropósito de investigación. Ahí estamos hablando de máquinas de potencia compactas y modulares, que, como el CAREM, se pueden fabricar en serie, transportar semi-ensambladas en barco, camión y riel, montar en meses en destino y vender de a decenas de módulos por año. Estamos hablando de cifras de exportación como las que maneja el campo. Cuando llueve, al menos. Como sea, el RA-10 es un posible punto de inflexión para la economía argentina. Si algún partido político se cura del extractivismo puro de los ´90 y redescubre el átomo, ¿quién dirá que el negocio nuclear es vender electricidad? Eso es una idiotez. El negocio nuclear es vender tecnología. Durante el próximo medio siglo, el RA-10 será una vidriera de esa idea. Tal vez algún partido político argentino la compre. O recompre. Daniel E. Arias1.800 infectados con dengue en C.A.B.A: cuáles son los barrios más afectados
La situación del Dengue en los hospitales porteños
El aumento de casos de dengue en la Ciudad de Buenos Aires llevó al Hospital Muñiz a habilitar una sala específica para esta enfermedad, aunque sus directivos advirtieron que no se registran casos de mayor gravedad que años anteriores y que si las temperaturas comienzan a descender «la curva va a empezar a declinar». «En el hospital hemos tenido que abrir una sala específica para dengue, las cifras fueron creciendo de una manera exponencial, aunque esta semana se estabilizaron», dijo el subdirector del Hospital Muñiz Juan Carlos Cisneros en diálogo con Télam. El directivo informó que para el 19 de febrero habían tenido sólo un paciente con dengue, pero ayer llegaron a los 177 diagnosticados por test en el Muñiz. Hoy el centro de salud tiene quince personas internadas con esta infección, de las cuales tres son pacientes pediátricos, y sólo dos se encuentran en terapia intensiva. En el caso del Muñiz, por tratarse de un hospital centinela en cuanto al dengue, es decir referente de la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico se sigue realizando a través de la prueba; mientras que en otros centros de salud desde el viernes se diagnostica por síntoma y zona de residencia, ya que hay barrios muy afectados, como Mataderos. En relación a si este año la gravedad de los casos es mayor que temporadas anteriores, Cisneros señaló que «lo que estamos viendo en el hospital es que no hay casos graves; de todos los pacientes que atendimos sólo dos están en terapia intensiva, uno es una persona inmunocomprometida severa, y el otro caso es una persona que tuvo dengue hace unos cuántos días atrás, por lo que es difícil determinar si es o no por este virus. No estamos viendo que haya una gravedad particular».
Lancet- Sudamerica advierte: «El cambio climático ya daña la salud humana»
Un informe dado a conocer ayer por Lancet Countdown Sudamérica –el brazo regional de la tradicional revista de medicina británica enfocado en las consecuencias locales del calentamiento– muestra en detalle el nivel de estas amenazas, alerta sobre los limitados planes sanitarios de adaptación y respecto de los problemas financieros existentes que hacen más difícil enfrentar la situación en toda la región. “El mensaje clave”, dijo Stella Hartinger, directora del Centro Regional Lancet Countdown Sudamérica, durante una rueda de prensa en la que se dieron detalles del trabajo, “es que el cambio climático perjudica la salud de los sudamericanos y estos efectos adversos se están acelerando, en particular sobre los más vulnerables; la tendencia va a continuar si no se toman las medidas inmediatas” que además detallan.
El informe, que reúne la colaboración de 28 investigadores de 21 instituciones académicas y agencias de la ONU incluidas la Organización Panamericana de la Salud (OPS), indica –entre otros efectos– que en los últimos diez años se han visto más intensas y más frecuentes olas de calor que pusieron en riesgo la vida de niños de menos de un año y de los adultos de más de 65. “El número estimado de muertes relacionadas con el calor se ha incrementado un 160% en el período 2017-2021 comparado con el período 2000-2004″, dice el estudio que agrega que partes de la Argentina, Brasil, Colombia y Venezuela tuvieron anomalías (es decir, promedios superiores al rango normal) de hasta 2°C. “Las olas de calor se han vuelto más frecuentes e intensas, y ponen en peligro la salud y la supervivencia de estos grupos etarios”, señaló Yasna Palmeiro-Silva, investigadora de la Universidad Católica de Chile y del London College y autora del reporte.
Incluso se menciona el valor en dinero de esta mortalidad por calor como “el equivalente al ingreso promedio de 485.000 trabajadores en 2021″ y se añade la limitada productividad de quienes sobreviven: “Las pérdidas de la región asociadas por la reducción de la productividad debido al calor en 2021 fue de US$22.000 millones, con los sectores de la construcción y la agricultura como los más afectados, el 68% del total de la región” de 420 millones de habitantes. El mecanismo por el cual el calor excesivo puede matar es a través de daños cardio y cerebrovasculares y empeoramiento de las condiciones respiratorias, además de agravar cualquier otra comorbilidad. Por una cuestión de cierre de los datos que el trabajo recopila no está la ola de calor más grave de la historia argentina, que sucedió este mes y resultó el corolario del verano con más olas de calor jamás registrado. En este contexto, los autores señalan un dato a favor de la Argentina y que debería ser imitado por otros países, según se afirma: el sistema nacional de alerta temprana de calor argentino es “el único sistema de alerta temprana que se ha puesto en marcha y evaluado” (Brasil le sigue, pero no fue evaluado aún).
Dengue
Como todo está interrelacionado, que haya calor más sostenido en el tiempo genera las condiciones para que el Aedes aegypti, la especie de mosquito que puede transmitir el virus del dengue, esté a sus anchas durante más tiempo. Esa es otra pata del ataque del cambio climático a la salud sudamericana, que en estos días daña particularmente la argentina con una epidemia desbocada en el centro del país, como parte de la región que también está atacada por el virus chikungunya, que provoca una enfermedad similar al dengue y es transmitido por el mismo mosquito.
“Los cambios en las condiciones ambientales también afectan la distribución geográfica de las enfermedades infecciosas”, subraya el trabajo de Lancet Countdown, ya que “la región es endémica en dengue, que tiene ciclos periódicos de brotes en la región y alcanzó un pico de incremento del 35,3% en 2012-2021 comparado con la línea de base de 1951-1960″. Por el corte temporal efectuado deja de lado a la Argentina y a Surinam, pero al señalar 16 millones de casos en la región en el período 2011-2017 admite que son daños sustancialmente subcuantificados, con la urbanización creciente y el aumento de la movilización de las personas como causas que ayudan al fenómeno. “Al punto de corte de datos de 2021 no había incremento de las zonas de dengue en la Argentina, pero es posible que las olas de calor y la ampliación de la idoneidad climática se muestre en futuros reportes con un incremento de la transmisión y se vea relacionado con los brotes hoy observados”, dijo Andrés Lescano, del Centro Latino Americano de Excelencia en Cambio Climático y Salud (Universidad Peruana Cayetano Heredia), coautor del informe.
Pero las vulnerabilidades de América del Sur no terminan ahí, según el informe que abarca en total 25 indicadores que incluyen metodologías para “monitorear el impacto de las temperaturas extremas en la inseguridad alimentaria, la contaminación del aire en los hogares y la alineación de la industria de los combustibles fósiles con un futuro saludable”. También se incluyen incendios forestales, relacionados con altas temperaturas y sequías como la que ha sufrido la Argentina últimamente. “A nivel regional, la exposición a un incendio forestal ha aumentado en nueve de los 12 países”, dice. Las sequías, por otra parte, también dañan la seguridad alimentaria y la subsistencia de millones de personas, dado que “las cambiantes condiciones medioambientales suponen una amenaza para la producción; la duración media de la temporada de crecimiento de cultivos del trigo de primavera, trigo de invierno, el maíz, la soja y el arroz disminuyó en un 2,5%, 2,2%, 1,6%, 1,3% y 0,4%, respectivamente” comparado con la línea de bases 1981-2010.
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Por último, los autores también dejaron espacio para la salud mental. Pese a que “no hay un indicador global o regional, en el reporte aparece su importancia”, dijo Hartinger. “Hay ansiedad climática entre los jóvenes, pero es algo difícil aún de mensurar, por lo que debemos estar preparados y echarle un ojo”, explicó. “Los problemas de un cambio climático que erosiona el bienestar psicosocial varían desde desórdenes mentales comunes a problemas mentales severos y suicidios”. Y por si fuera poco son mal atendidos: “Solo uno de cada cuatro personas con algún desorden mental en América del Sur recibió tratamiento de algún tipo”, dice el trabajo.
Diagnóstico y solución
Como en otros informes de este tipo, el reporte se esfuerza no solo por trazar un diagnóstico, sino que del mismo modo enfatiza soluciones posibles que se deben poner en marcha cuanto antes. Por un lado, dice que “en los últimos diez años, las poblaciones de todos los países de la región han visto su salud cada vez más afectada por los peligros relacionados con el cambio climático. Esta tendencia no hará más que continuar si no se toman medidas inmediatas de mitigación y adaptación al cambio climático”. Pero enseguida agrega que los planes de descarbonizar la economía, para reducir las emisiones de gases contaminantes en línea con los objetivos de Naciones Unidas, “no solo ayudarán a la región a cumplir sus compromisos en virtud del Acuerdo de París, sino que también proporcionará importantes e inmediatos beneficios para la salud”.
“Estos indicadores muestran cómo el cambio climático provoca graves impactos en la salud en la región, y la importancia de la preparación y la prevención, acelerar nuestros esfuerzos hacia una transición con cero emisiones de carbono y la necesidad de compromisos financieros para responder a los retos que impone el cambio climático”, finalizó Hartinger. La clave en definitiva es dar el cambio climático como un hecho, hacerles caso a las previsiones de los científicos y adaptar también los sistemas de salud a los problemas que vienen.
Diputados aprobó el monotributo para el sector «tech»
Siguen las protestas en Francia y sacan 5000 policias a las calles
Francia: décima huelga consecutiva golpea a Macron
Desde el 19 de enero, fecha de la primera manifestación, lograron movilizar a cientos de miles de personas (3,5 millones el 7 y el 23 de marzo, según el sindicato CGT) en grandes protestas pacíficas, pero sin éxito.La respuesta de los sindicatos
Laurent Berger, líder del sindicato moderado CFDT, dijo que aceptaría negociar pero sólo si «se dejaba de lado» la reforma, especialmente el retraso de la edad de jubilación de 62 a 64 años. El martes, instó a la creación de un «proceso de mediación» para «encontrar una vía de salida» a la crisis social. Las centrales sindicales piden la retirada de esta reforma que retrasa la edad de jubilación para 2030 y adelanta a 2027 la exigencia de cotizar 43 años (y no 42) para cobrar una pensión completa. Para este martes, el ministro del Interior, Gérald Darmanin, anunció un «dispositivo de seguridad inédito» de 13.000 agentes en Francia y advirtió de la presencia en París de «más de 1.000 radicales, algunos desde el extranjero». Las autoridades esperan «de 650.000 a 900.000″ manifestantes» y alertan que la presencia de los jóvenes en las marchas «se dupliquen o tripliquen», según fuentes policiales.Aumenta la tensión en las calles
Las protestas adquieren desde hace semanas múltiples formas: miles de toneladas de basura acumuladas en las calles de París, bloqueos de depósitos y refinerías que dejaron a un 15% de gasolineras sin combustible, entre otros. A la espera del dictamen del Consejo Constitucional sobre su validez, el gobierno busca pasar página rápidamente con otras prioridades como la salud, la educación y buscar cómo garantizarse una mayoría estable en el Parlamento. Los sindicatos ya habían advertido a mediados de marzo a Macron de la situación explosiva que se generaría si no escuchaba el malestar con la reforma, que rechazan más de dos de cada tres franceses, según los sondeos. Su adopción definitiva el 20 de marzo implicó un aumento en intensidad de las protestas, cuya represión por parte de la policía hizo saltar las alarmas de las oenegés de derechos humanos, abogados, magistrados y hasta el Consejo de Europa.Arranca la competencia CANSAT Argentina 2023. Todo lo necesario para anotarse
Red electrica: ¿Otro negociación empantanada con China?
En el sector eléctrico coinciden que para evitar un nuevo apagón como el del 1 de marzo es indispensable ampliar la red de transporte. AMBA I es una obra prioritaria que iba a ser financiada por China, pero la negociación está empantanada desde hace más de un año.
¿Es posible evitar que el humo de un incendio produzca el desenganche de tres líneas de 500 kilovolt (kV) que confluyen en un punto neurálgico del sistema, como ocurrió el último 1 de marzo? Los expertos coinciden en responder que no hay manera de evitarlo, pero sí hay forma de minimizar su impacto una vez que la falla se produjo. ¿Cómo? Con una red de transporte eléctrico más grande. La demanda argentina ha venido creciendo al 2,9% anual durante los últimos diez años. Sin embargo, las obras destinadas a acompañar ese crecimiento no se concretan. En los últimos 10 años las obras de expansión del sistema estuvieron prácticamente paralizadas. El caso más emblemático es el proyecto AMBA I, una línea de alta tensión que unirá Vivoratá – Plomer en el norte de la provincia de Buenos Aires. Tiene un costo de 1100 millones de dólares y se supone que tiene el financiamiento asegurado por parte de China desde hace más de un año, pero el tiempo pasa y, como suele ocurrir con otras tantas obras de infraestructura acordadas con el gigante asiático, no hay ningún avance.Obra clave
AMBA I reforzará el anillo energético del Área Metropolitana de Buenos Aires a través de la construcción de un nuevo nodo, la Estación Transformadora (ET) Plomer 500/220/132 kV, dado que las estaciones de Ezeiza y General Rodríguez ya operan al límite de su capacidad en términos de carga. De este modo, ampliará el ingreso de energía eléctrica desde el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) mediante el tendido de más de 500 km de alta tensión en 500kV, 220kV y 132kV. A su vez, ayudará a disminuir las solicitaciones de cortocircuitos en las estaciones de Ezeiza y Rodríguez La obra fue impulsada por la Secretaría de Energía en septiembre de 2020. A partir de entonces, se trabajó en la preparación de pliegos y documentación general. Toda la información se le entregó al ENRE en julio de 2022. Desde ese momento el organismo regulador está en condiciones de llamar a Audiencia Pública para avanzar en las tramitaciones previas para proceder a licitar, pero aún no lo hizo.El factor chino
El problema va más allá del ENRE. En enero de 2022, el secretario de Energía, Darío Martínez, y el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, ambos desplazados en agosto de ese mismo año, se reunieron con las autoridades de la empresa China Electric Power Equipment and Technology (CET), y su sucursal CET Argentina, para la conformación del contrato de diseño de ingeniería, suministro y construcción de la obra. “La inversión de más de 1.100 millones de dólares va a ser posible gracias a la colaboración, al trabajo en conjunto y la cooperación entre la Argentina y China”, afirmó Martínez ese día. El proyecto fue encuadrado en el Convenio Marco de Cooperación en Materia Económica y de Inversiones entre Argentina y China.
Sistema vulnerable
El informe oficial sobre el apagón del pasado 1 de marzo dejó una conclusión inquietante: los sistemas de protecciones y automatismos funcionaron correctamente y de acuerdo a su diseño. Es decir, la respuesta del sistema fue la esperada para una falla triple en un escenario de alta demanda. Si hubiera habido un error de Transener, la empresa que realiza la operación y el mantenimiento de las redes de transporte, significaría que si se produce un evento similar éste podría evitarse. Sin embargo, en este caso la única forma de evitar que vuelva a pasar lo mismo es ampliando el sistema de transporte y cualquier obra va a demorar 36 meses como mínimo. En California, por ejemplo, también suele haber incendios forestales y el humo ocasionalmente afecta a las líneas de alta tensión, pero ellos tienen un sistema de N-3. Esto significa que el sistema de transporte resiste la salida simultanea de tres líneas de alta tensión sin que pase nada. En Argentina, en cambio, cualquier desenganche de una línea de 500 kV en un escenario de alta demanda afecta automáticamente a los usuarios finales. Alguno podría sugerir que la solución es evitar nuevos incendios, pero no es una tarea sencilla. Las tierras por donde pasan las líneas de alta tensión son propiedades privadas que suelen destinarse al cultivo de cereales, oleaginosas o caña de azúcar. Lo que sí está prohibido es que la vegetación supere los 4 metros de altura para evitar descargas por acortamiento y garantizar la accesibilidad, pero en este caso ese tope se había respetado. Además, lo que provocó la falla no fue el fuego sino el humo que contiene partículas de carbón que convierten al aire en conductor y puede producir un cortocircuito entre los conductores lo que produce la desvinculación automática de la línea. La alternativa de mantener “tierra rasa” debajo de las líneas tampoco es una solución, no solo por antieconómica sino porque en caso de lluvias la vegetación es el principal resguardo frente a la erosión de la tierra, la cual podría terminar arrastrando a las torres producto de un desplazamiento. La única solución de fondo es ampliar la red, sobre todo si se tiene en cuenta que, según proyecciones oficiales y privadas, la demanda energética podría crecer un 30% en los próximos diez años. Eso significa que será necesario abastecer 10.000 MW adicionales con un sistema que ya está operando al límite de sus posibilidades.Fernando Krakowiak y Nicolás Gandini
El ministerio de Defensa reabrirá Fanazul, de Fabricaciones Militares
Durante la jornada en las instalaciones de la Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF), donde el Ministerio de Defensa realizó la presentación oficial del Libro Blanco de la Defensa 2023. El evento, presidido por el titular de la cartera de defensa, Jorge Taiana, y el rector de UNDEF, Jorge Battaglino, fue oportuno para realizar una serie de anuncios que abocan a la producción y el estado de las Fuerzas Armadas de Argentina.
Uno de los principales anuncios fue entorno a la reapertura de Fanazul, planta de producción de pólvoras y explosivos perteneciente a Fabricaciones Militares localizada en Azul, Provincia de Buenos Aires, cerrada a fines del 2017. De acuerdo a lo confirmado por el Ministro Jorge Taiana, gracias a una inversión inicial de US$5 millones, la fábrica tendrá su reapertura en menos de un mes y, en un principio, estará abocada a la producción de explosivos para el mercado externo, especialmente para Perú. A posterior, se espera que se instale una planta de producción de chalecos antibalas para satisfacer las necesidades del mercado interno, no solamente contando a las Fuerzas Armadas, sino a las Fuerzas de Seguridad.
Si bien la reactivación de la planta productiva de Fanazul es un hito importante, el titular de la cartera expresó que desde el Ministerio de Defensa se tiene la intención de realizar una inversión adicional para que la misma se convierta en la productora principal de insumos explosivos para la fabricación de munición para las Fuerzas Armadas, es decir, para que finalmente cumpla su función principal. Cabe destacar que, tal y como informo el portal especializado Zona Militar, dentro del marco del Plan de Adquisición Plurianual (PAMP) tanto el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas como el Ministerio de Defensa mantienen un trabajo y gestión activo junto a Fabricaciones Militares para encarar la producción de municiones destinadas a la reserva de las FF.AA. a fin de reponer las unidades tanto para armamento personal como para sistemas de armas de mayor calibre, específicamente proyectiles de mortero de 120mm, de artillería de 105mm para cañones OTO Melara, y cohetes de 105mm para SLAM Pampero.



