lunes, 6 julio, 2026 - 3:35 pm

El precio de la soja subió por las bajas existencias en EE.UU.

0

El valor de la soja subió el viernes un 2,1% en la Bolsa de Chicago, donde el ajuste de la posición mayo de la oleaginosa trepó de 541,79 a 553,18 dólares por tonelada, y completó la semana con una mejora del 5,4% frente a los 524,79 dólares vigentes el viernes anterior.

Entre las razones que posibilitaron la mejora –la semana anterior concluyó con una baja del 3,9%– se destacaron dos informes publicados el viernes por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) sobre existencias trimestrales y sobre las perspectivas de siembras para la campaña 2023/2024.

Lo más valioso para la evolución de los precios estuvo en el primero de esos trabajos, donde el organismo relevó las existencias estadounidenses de soja al 1° de marzo en 45,86 millones de toneladas, un 12,8% por debajo del volumen de igual momento de 2022, de 52,58 millones de toneladas, y también debajo de los 47,41 millones esperados en promedio por los operadores.

En el segundo reporte el USDA proyectó la siembra de soja estadounidense –se inicia a mediados de abril– en 35,41 millones de hectáreas, por debajo de los 35,71 millones estimados por los privados, pero sin cambios respecto del área cubierta en la campaña 2022/2023. Cabe recordar que, a fines de febrero pasado, durante su Foro Anual, el organismo ya había anticipado el dato que confirmó hoy. En esa ocasión, además, pronosticó un rinde promedio nacional de 34,97 quintales por hectárea y un volumen para la nueva cosecha de 122,74 millones de toneladas, datos superiores a los 33,29 quintales y a los 116,38 millones de toneladas del ciclo agrícola anterior.

Brecha entre campañas

Relacionado con esa chance de que la producción estadounidense crezca, aunque sea levemente, pero también con un ritmo de exportaciones de Brasil que se prevé muy ágil gracias a la cosecha récord que está levantando actualmente y a la previsión meteorológica que augura el fin del ciclo de La Niña que afectó el hemisferio Sur durante tres años seguidos, y que dejó como corolario la reducción casi a la mitad la oferta argentina, los precios de la soja en Chicago dejan expuesta una brecha importante entre las posiciones cercanas y las correspondientes a la campaña 2023/2024.

En efecto, hoy la posición noviembre de la soja, que marca la entrada formal de la nueva cosecha estadounidense, subió un 1,2% y cerró con un ajuste de 484,92 dólares por tonelada, 68,26 dólares por debajo del valor del contrato mayo.

Para complementar esta situación, marzo aportó en Chicago un alza del 1,8% para la posición mayo, tras variar de 543,44 a 553,18 dólares por tonelada, mientras que para noviembre dejó un quebranto del 2%, luego de pasar de 495,03 a los 484,92 dólares de hoy.

Por último, en la firmeza semanal de los precios de la soja estadounidense también tuvieron que ver al aumento del valor del petróleo, que saltó un 9,3%, de 69,20 a 75,64 dólares por barril, y la apreciación del real frente al dólar, que resultó del 3,4%, al pasar la paridad de 5,2475 a 5,0678. Este movimiento de las monedas implica una pérdida de competitividad para las exportaciones de Brasil y les resta estímulo a los productores para desprenderse de sus granos.

Mercado desierto en Rosario

Tras la confirmación de que habrá una versión 3 del dólar soja, y en la espera de los detalles de su implementación que el Gobierno difundirá el lunes, el mercado argentino para la oleaginosa disponible hoy quedó desierto. Así lo indicó la Bolsa de Comercio de Rosario, que en su informe diario señaló que “no se registraron ofrecimientos abiertos de compra por parte del sector industrial”. Fuentes privadas relevaron propuestas de las fábricas de 70.500 pesos por tonelada para la zona del Gran Rosario, sin cambios respecto de ayer.

En el Matba Rofex las posiciones abril y mayo de la soja mostraron alzas de US$3,20 y de 1,50, al cerrar con ajustes de 363,20 y de 370 dólares por tonelada. En el balance semanal, y en contraste con Chicago, estos contratos perdieron un 3,9 y un 0,8% frente a los valores vigentes el jueves 23, de 378 y de 372,90 dólares por tonelada.

La posición julio de la oleaginosa en el mercado de futuros argentino, que quedaría por fuera –de momento– de la nueva versión del dólar soja, hoy subió US$5,50 al terminar la jornada con un precio de 400 dólares por tonelada, mientras que en balance de la semana reflejó una mejora del 4,5% en la comparación con los 382,60 dólares del cierre el segmento comercial precedente.

 

VENG, la UNSAM y Space Sur: vigilancia satelital para las Fuerzas Armadas

0

Con el foco puesto en la creciente actividad espacial, VENG S.A., la Universidad de San Martín (UNSAM) y Space Sur presentaron su nuevo proyecto de observación y vigilancia satelital a las Fuerzas Armadas Argentinas. Denominado como “FOCUS”, tiene como fin brindar al Instrumento Militar Nacional capacidades de procesamiento de imágenes satelitales a través de una constelación de microsatélites.

La presentación del Proyecto FOCUS tuvo lugar en el día 29 de marzo, a través de una reunión en la cual participó el Ministro de Defensa de la República Argentina, Jorge Taiana; siendo acompañado el jefe de Gabinete del MinDef, Héctor Mazzei; el subjefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier Pedro Girardi, el subsecretario de Investigación Científica y Política Industrial, Roberto Adaro.

Desde las empresas privadas y estatales involucradas, junto a universidades nacionales, destacaron en su presentación a las autoridades ministeriales las posibilidades y potenciales del Proyecto FOCUS. Si bien fueron enumeradas las capacidades que puede brindar a las Fuerzas Armadas, también expresaron el uso dual del sistema, con el fin de brindar servicios de procesamiento y comercialización de imágenes satelitales de alta resolución. Pensado en clientes nacionales, como internacionales, de forma económica y eficiente.

En lo referidos a lo que puede brindar a las Fuerzas Armadas Argentina, el Proyecto FOCUS se presenta como una constelación de microsatélites de diseño y fabricación nacional, equipados con tecnología de observación SAR Banda X de alta resolución.

Los representantes de VENG S.A. (Vehículo Espacial Nueva Generación), la Universidad de San Martín (UNSAM) y la empresa Space Sur, indicaron que: “a partir de este desarrollo las Fuerzas Armadas contarán con una capacidad inédita de observación y vigilancia sobre el territorio argentino (continental y marítimo) con actualizaciones constantes y en un entorno de comunicación cibersegura”.

Agregaron esto: “Este sistema podrá emplearse tanto en operaciones militares, de vigilancia y control de los espacios, de búsqueda y rescate, y de apoyo logístico a las Fuerzas de Seguridad en cualquier condición atmosférica y de luminosidad solar, así como de una resolución sub-métrica”.

Comentario de AgendAR: Desde el siglo pasado Conrado Varotto, fundador de la CONAE, viene planificando un futuro de satélites de bajo peso, bajo costo, fácil reposición y «arquitectura segmentada». En castellano derecho, eso significa que las muchas funciones concentradas en los satélites típicos de la CONAE, en general monolíticos y de alto costo, se podían dispersar en constelaciones de satélites mucho más baratos e intercomunicados entre sí. En tiempos de Varotto la CONAE se volvió razonablemente exitosa con satélites monolíticos de observación terrestre, exactamente lo contrario de la arquitectura segmentada. El SAC-C, lanzado en 2000, tenía 11 sensores distintos en una plataforma de apenas 480 kg, y un diseño y un manejo evidentemente buenos: debía durar 5 años en órbita, y aguantó 13. En contraposición, el satélite típico de la NASA tenía a lo sumo 2 sensores, pero con el viento a favor del presupuesto de esa agencia, cruzaba del diseño al lanzamiento en no más de 3 años. La NA-SA, generalmente a cargo del mayor costo desagregado de la misión, el lanzamiento, nos felicitaba por nuestra capacidad de integración. A nosotros que ellos no la necesitaran nos daba bastante envidia… A la CONAE, pese a sus mejores intenciones, los satélites se le volvían monolíticos «en mesa de diseño», donde se eternizaban. La repartición nació pobre y vivió y vive pobre. Por ello, tuvo que ir desarrollando una diplomacia satelital extraña, de salir a reclutar agencias espaciales y universidades extranjeras para que pusieran sus sensores en nuestras plataformas, y de paso algunos morlacos, obvio. Esto, por lógica, obligaba al rediseño tanto eléctrico como de comunicaciones de las plataformas. 11 sensores son al menos 8 o 9 rediseños «da capo al fine», y una misión por década. El punto de inflexión fueron las misiones SAOCOM, de radar en banda L. La CONAE buscó un único socio, la Agenzia Spaziale Italiana (ASI), que dentro del mundo de la Agencia Espacial Europea (ESA) recibía y recibe un trato de pariente pobre. Varotto le hizo a la ASI una propuesta a la que ésta no podía decirle que no: la constelación SIASGE, o Sistema Italo Argentino de Gestión de Emergencias, destinada a prevención y/o control de catástrofes y crisis ambientales, y basada en satélites de radar en órbita polar heliosincrónica baja, de 600 km. de altura. A los ítalos les tocaban los satélites «fáciles», con radar en banda X, y a la CONAE los difíciles (sin comillas), en banda L. Cada cual resolvía su propia ingeniería y sus propios costos. Los resultados, es decir las imágenes, se compartían. ¿Cómo se iba a negar la ASI? Salvo los japoneses, nadie estaba tan loco como para lidiar con satélites tan horrorosamente difíciles de resolver como los dos actuales SAOCOM, con sus pantallas de radar del tamaño de canchas de squash. ¿Para qué meterse en semejante camisa de once varas? Para la CONAE, estaba claro desde el vamos: aunque la banda L de onda de 23 cm. de longitud da imágenes de resolución relativamente baja, tiene la virtud de penetrar el follaje y la tierra y detectar el agua, da igual si superficial o subterránea. Nuestros SAOCOM pueden medir el estado de ríos, lagos, napas y acuíferos, y pronosticar desde sequías e incendios a inundaciones y enfermedades ligadas al agua, como el cólera o las 4 virosis (fiebre amarilla, dengue, chikingunya y zika) transmitidas por el mosquito Aedes aegyptii. Y otras tropicales que se nos vienen al humo, por el recalentamiento climático. Pueden pronosticar el derrumbe de una ladera cubierta de bosque que absorbió demasiada lluvia. O la voladura inminente de un volcán pliniano en la frontera con Chile por cambios altimétricos en la cumbre. Logran determinar el avance de un derrame de petróleo, por río o por mar, sea de día o de noche. No alcanzan a discernir un barco chico, pero sí su estela en el mar, y más aún la de una flota. La banda L recién empieza a mostrar sus capacidades. Es una solución en busca de problemas. Los SAOCOM podrían haber evitado la catastrófica inundación de Santa Fe Capital en 2003, pero estaban en construcción, demorada por la falta de presupuesto. Raro, porque el país estaba resucitando económicamente después del colapso de 2000 a 2002. No era mal momento para darle bola a lo espacial. En 2000, el lanzamiento exitoso del SAC-C fue la única buena noticia que logró dar, como presidente, Fernando de la Rúa, quien -como se evidenció en su insulso discursito y por su ausencia en el sitio de lanzamiento o en el acto en la Estación Terrena Córdoba- no tenía ni idea de para qué servía. Lo mismo pudo decirse entonces de toda nuestra clase política. Pero el campo argentino, por ejemplo, con el SAC-C empezó a consumir por primera vez en su historia imágenes de un satélite argentino, como que había sido diseñado para ese sector productivo. Las cámaras del SAC-C (los expertos las llaman radiómetros) no lograban resolver objetos menores de 100 metros, pero las propiedades rurales en Argentina raramente miden una o dos hectáreas: por lo general van de 100 a las 900.000 que acumula Benetton. Y tener un satélite propio le permite al país apuntar sus cámaras adonde están los problemas del país mientras suceden. No sucede lo mismo con los satélites de la NASA o la ESA. Tienen otras prioridades. Por otra parte, en eso de usar cámaras de baja resolución hubo no poco realismo político, al menos en los ’90. El  Reino Unido y los EEUU habrían evitado a todo trance que Argentina tuviera una capacidad de observación óptica capaz de identificar un destructor clase 42 en Port Mare, o determinar cuántos y qué tipo de aviones tenía la RAF en la base de Mount Pleasant, en las islas demasiado famosas. Hoy la alta resolución ha seguido la evolución de sistemas como el GPS: ya no es asunto militar, cualquier satélite comercial la tiene. Con la banda radárica X en los ’90 pasaba lo mismo que con las cámaras ópticas de alta definición: estaba mucho más al alcance tecnológico de Argentina que la L: después de todo, usa antenas más chicas, placas fotovoltaicas menores y baterías menos potentes. Pero esa resolución en radar espacial en los ’90 era cosa de militares. Nadie le iba a objetar a Italia que tuviera este tipo de satélites, dado que «il paese del «bel canto» se abstuvo enérgicamente de hundirle 7 barcos a su Graciosa Majestad en las islas demasiado famosas en 1982. Con nosotros es otra historia. El pacto CONAE-ASI fue tolerado por la OTAN porque era asimétricamente restrictivo: la Argentina no tenía acceso pleno a toda imagen generada por los satélites COSMO-SKYMED italianos, sólo a las carentes de valor militar. Italia, en cambio, no tiene límites para usar las imágenes de los SAOCOM, y en la ASI están encantados con ello, y también con mirar a la ESA, por fin, un poco por sobre el hombro. Por algo en los ’90 no le pudieron decir que no a la propuesta de Varotto. Tardamos, pero cumplimos.  Tras dos décadas de avanzar con cuentagotas debido a la permanente inopia de la CONAE, los SAOCOM llegaron al espacio tardísimo, a partir de 2018, con baterías obsoletas y pesadas de níquel-cadmio que ya no existían en el mercado espacial, y una potencia eléctrica acotada a unas 160 imágenes/día. Eran realmente -y son- dos Rastrojeros. Si quisiéramos repetirlos, no conseguiríamos los componentes. Aún así, la información que generan estos Rastrojeros es de un valor impresionante, y máxime por lo escasa. Sólo la JAXA, la agencia espacial académica japonesa, tiene banda L, con el satélite ALOS-DAIICHI-2, que es uno solo. Los países asiáticos bien forrados ya son todos clientes de la CONAE, vía distribuidores. ¿Eso le puede dar suficientes fondos a la CONAE, ahora dirigida por Raúl Kulichevsky, para 2 SAOCOM más, pero livianitos y más potentes? Lo ignoro. También ignoro si frente al éxito comercial y al hecho de que por fin hay dos satélites que vuelven menos «Landsat-dependientes» a los productores rurales y administradores de la Argentina, estos seguirán sin poner un mango en lo espacial criollo. Seríamos muy estúpidos. La CONAE es un hijo tardío de la CNEA, es decir la Comisión Nacional de Energía Atómica, la cuna de la tecnología local realmente alta. Varotto viene de ahí, y mucho antes de fundar la CONAE hizo lo propio con INVAP, la constructora de todos los satélites de la agencia espacial argentina. Jorge Sabato, el verdadero autor intelectual de toda esta movida, en los ’60 escribió junto con el físico Alberto Maiztegui el mejor manual de física de secundaria del país. Carecía de la soporífera solemnidad glacial de otros. Aquel par de volúmenes fue solo una parte de su campaña para educar «a nuestra burguesía chanta», como la llamaba. Dejó la vida en ello. Pero no sin algunos logros. De no haberse muerto en 1983, Sabato hoy diría que hay más mérito para nuestro país en haber puesto en órbita terrestre 2 Rastrojeros que el que tuvo Elon Musk al mandar a órbita solar su autito Tesla Roadster, chiche para niños ricos como él, e inútil incluso en tierra. En cuanto a la ventaja de los radares espaciales contra las cámaras (bueh, radíómetros ópticos) es clarita: no usan la luz del sol para otra cosa que para generar electricidad a bordo. Iluminan la superficie con su propia emisión de microondas, recogen los ecos y mastican matemáticamente esa información hasta sintetizarla en imágenes de calidad visual. De modo que muestran lo que hay de día y de noche, llueva, truene o brille el sol. Si uno tiene una constelación de algunas decenas de estos bichos, y además logra hacerlos baratos y segmentados, su capacidad de observación es casi la de los dioses griegos de la Ilíada, que misteriosamente veían la guerra de Troya como desde el ringside. Pero si además uno puede armar imágenes combinando bandas X y L, su conciencia de qué pasa en el planeta a toda hora y en toda circunstancia se vuelve ya más propia de las teologías monoteístas. Hacia allá vamos. De modo que cuando uno se entera de que VENG, una empresa fundada por la CONAE que trata de seguir el modelo de INVAP ahora planifica radares en banda X, y nada menos que con una universidad pública con un potente perfil científico como la UNSAM y con el Ministerio de Defensa como respaldo, hay que descorchar cerveza. Una IPA artesanal, mínimo. Bienvenida también Space Sur a este consorcio. Es una empresa privada «de garage», que nació haciendo aplicaciones informáticas para uso e interpretación de información óptica y ahora radárica generada por satélites. Empezó en 2006 y no le debe estar yendo mal, porque con el impulso de los SAOCOM y la banda L, está abriendo su primera cabecera de playa en Europa. El champagne en AgendAR lo reservamos para cuando este consorcio llamado FOCUS logre construir el prototipo de una constelación inicial de arquitectura segmentada con radar en banda X, aunque se trate de pocos aparatos. Y nos anotamos con un cajón de Rutini para cuando logren ponerla en órbita, aunque todavía no sea con un cohete Tronador hecho por VENG. Cuando llegue el primer despliegue orbital de los FOCUS, ése va a ser un acto, para decirlo en dos palabras, de «Varottismo explícito». Tratamos deliberadamente de no usar palabras demasiado grossas como «patriotismo», que bajan la credibilidad. Pero bueno, el lector sabrá entender. Daniel E. Arias  

Agunstín Rossi informa sobre el proyecto de acuerdo Mercosur-UE: Señala grandes perjuicios

En paralelo a la reunión bilateral de Alberto Fernández y Joe Biden en Washington, el Gobierno difundió una mirada muy crítica en términos diplomáticos sobre los alcances del acuerdo por el libre comercio del Mercosur y la Unión Europea. Calificó como «demandas unilaterales» que podrían generar pérdidas millonarias para Argentina y alertó sobre «líneas de acción» que se están tomando para modificar el acuerdo. No sólo esto. La Argentina sostuvo que los cambios propuestos por la Unión Europea al Mercosur «podrían afectar las concesiones ya negociadas en el Acuerdo» y desechó la posibilidad de que todo esto se vaya a negociar en lo inmediato en la cumbre de jefes de Estado de la Celac-UE en Bélgica en junio próximo. En la respuesta del jefe de Gabinete, Agustín Rossi, a la pregunta 44 de legisladores de la oposición que figura en el informe 135 de la Jefatura de Gabinete a la Cámara de Diputados que se presentó ayer en el Congreso, aparecen las duras advertencias de la Argentina al acuerdo UE-Mercosur.
El canciller Santiago Cafiero en la última reunión de ministros del Mercosur
«El Ministerio de Relaciones Exteriores informa que desde el cierre del acuerdo en principio en julio de 2019, la UE ha planteado una serie de nuevas medidas y demandas unilaterales que han demorado el avance de las negociaciones», contestó Rossi en su informe al Parlamento.

Pérdidas millonarias

Entre las medidas mencionadas como «unilaterales» se mencionó el denominado «Pacto Verde», un paquete regulatorio por el que la UE busca implementar reformas en aspectos como la energía, el uso del suelo, la deforestación y las emisiones, entre otros, que al entender del Mercosur «podrían afectar las concesiones ya negociadas en el Acuerdo».
Estas regulaciones con nuevas exigencias, que se aplicarán a las empresas de los países miembros de la UE, también impactarán al resto de los proveedores extra UE, incluidas las empresas del Mercosur, según la advertencia lanzada desde Buenos Aires. Un ejemplo concreto del impacto del «Pacto Verde» sobre las exportaciones al mercado europeo es el del biodiesel argentino. «De aprobarse la regulación que se encuentra en elaboración por parte de la UE, la Argentina podría perder sus exportaciones de biodiesel a estos países, que el año pasado sumaron US$ 1.850 y representaron el 17% del total exportado por nuestro país a dicho bloque», sostiene el informe 135 del jefe de Gabinete.
Argentina alertó sobre el impacto en el comercio si se instrumenta el acuerdo con la UE
Una de las regulaciones vinculadas al tema ambiental es la propuesta de un instrumento común sobre desarrollo sustentable (o «side letter», que también incluye cuestiones laborales y de derechos humanos) de modo adicional a lo acordado en 2019 en el capítulo específico del Acuerdo.

Dudas de la arquitectura

Según Rossi, esta propuesta está siendo analizada en consultas con los Estados Parte del Mercosur para que su texto «contemple los intereses de ambos bloques y una visión compartida sobre el desarrollo sustentable». También en el informe del jefe de gabinete al Parlamento se destaca que «subsisten dudas sobre la llamada «arquitectura del acuerdo» ahora propuesta por la UE». Así, remarca, que esas dudas consisten en que no queda claro si el acuerdo de libre comercio sellado entre ambos bloques en el 2016 se tratará de un único Acuerdo como estaba previsto, o será dividido en dos instrumentos.
Finalmente, otro de los aspectos pendientes que mencionó la Argentina es el capítulo de propiedad intelectual, donde aún está abierto el «Anexo de Usuarios Previos» debido a nuevos criterios y «exigencias unilaterales» de la UE. Al entender del gobierno de Alberto Fernández estos planteos de la Unión Europea «podrían afectar a empresas argentinas que utilizan determinadas indicaciones geográficas para sus productos».
El jefe de Gabinete, Agustín Rossi, emitió ayer su informe a Diputados
Por último, el informe que emitió Rossi al Congreso dice que la Argentina junto a sus socios sigue de cerca todos estos aspectos y evalúa posibles «cursos de acción a seguir», con propuestas y compensaciones que se trabajan en conjunto con los socios del Mercosur. Así, se insta a una nueva negociación con la UE de modo que «colaboren de forma efectiva a aumentar el comercio, las inversiones, la creación de trabajo y mejorar la calidad de vida en ambos bloques». Esto podría ser de difícil aplicación porque la normativa de acuerdos comerciales no contempla una reapertura de los documentos firmados.

Cláusula especial

Los cuestionamientos de la Argentina a la Unión Europea por los cambios propuestos para el acuerdo con el Mercosur vienen de arrastre, aunque este último informe parece lapidario en términos de objeciones técnicas. El gobierno de Alberto Fernández heredó la firma del acuerdo UE-Mercosur desde la gestión de Mauricio Macri. Desde el inicio, la nueva administración vio con cautela y recelo los alcances de ese entendimiento y siempre remarcó que para ponerlo en práctica se debía fomentar un «equilibrio» en el que todos ganen. Sin embargo, en los últimos tiempos se plantearon más quejas y trabas a las propuestas de la UE. De hecho, en una jugada de alto impacto diplomático y económico, la Unión Europea buscó acercar una propuesta concreta al Mercosur para destrabar de una vez por todas y poner en marcha el acuerdo de libre comercio sellado entre ambos bloques en 2019 y que por diferencias de criterio nunca se pudo empezar a instrumentar.
La presidenta de la Comisión de la UE, Ursula Von der Leyen, estará en Argentina en abril
Rupert Schlegelmilch, el emisario de la Unión Europea para el Comercio y la Agricultura llegó a Buenos Aires hace 20 días y comenzó a desplegar una serie de reuniones con el gobierno argentino y socios del Mercosur de Paraguay, Brasil y Uruguay bajo un claro objetivo: «avanzar de manera firme para hacer del Acuerdo UE-Mercosur una realidad», según adelantó. En la ronda de negociaciones con el gobierno argentino y los socios del Mercosur, el enviado de la UE estuvo acompañado por el embajador de la Unión Europea, Amador Sánchez Rico. Allí se planteó una hoja de ruta concreta para salir del estancamiento en que se encuentra el acuerdo en el capítulo de comercio por las objeciones sobre el desarrollo sostenible. El 14 de abril llegará a Buenos Aires la presidenta de la UE, Ursula Von der Leyen para tratar de destrabar estos cortocircuitos. Desde esa línea, la UE busca avanzar en una cláusula de «instrumento adicional» que los europeos tienen en su legislación para destrabar todo el capítulo de desarrollo sostenible y avanzar de una vez con el capítulo de libre comercio del acuerdo con el Mercosur.

China reafirma su alianza con Rusia… Hasta un cierto limite

0
Aportes al debate, reproducimos este interesante artículo de Patricio Giusto, Docente universitario (UNLP/UNDEF). El presidente Xi Jinping realizó una esperada gira durante tres días a Moscú, que dejó muchas cuestiones para analizar. El mandatario chino y su par Vladimir Putin firmaron dos declaraciones, una muy extensa titulada «Profundización de la Asociación Estratégica Integral de Coordinación para la Nueva Era» y una más breve titulada «Plan de Desarrollo Pre-2030 sobre Prioridades en la Cooperación Económica China-Rusia». Los textos tienen una clarísima impronta china en cuanto a la terminología, ideas y proyectos contenidos. Está claro que Rusia tuvo una participación más bien secundaria en la redacción, lo que da la pauta de la nueva realidad en esta relación, cada vez más desbalanceada en favor de China. Lejos del tono más bien ambivalente y hasta crítico que se vio de parte de Xi hacia Putin en la última cumbre entre ambos en septiembre, esta vez Xi envío señales plenamente positivas al líder ruso, con una reafirmación de la alianza estratégica y una fuerte coincidencia sobre la visión internacional. Probablemente, esta postura tan «pro-rusa», podríamos decir de Xi, tuvo que ver con que el anfitrión fue Putin. Pero también cabe destacar otros dos elementos: Xi parece dispuesto a insistir con una salida negociada a la guerra, para lo cual necesita a Putin conforme y perfectamente alineado y, al mismo tiempo, el líder chino quiso enviar una señal inequívoca a EE.UU. de que no va a retroceder en su alianza con Rusia, pese a las renovadas presiones. El problema es que la reafirmación de la alianza con Rusia y el apoyo tan explícito a Putin, como se vio en esta cumbre, tiende a alejar a China de la posibilidad de lograr una negociación con Ucrania. De hecho, a partir del tenor y contenido de la cumbre en Moscú, se puso en duda la llamada entre Xi y Volodimir Zelenski, que estaba prevista tras la visita a Moscú. Mientras tanto, EE.UU. respondió a la cumbre Putin-Xi comprometiendo más apoyo militar a Ucrania y criticando con dureza la postura china. Putin reiteró que el plan de paz de 12 puntos de China podría servir como «base» para una resolución pacífica, una vez que Ucrania y Occidente estén dispuestos a comprometerse. Pero también reiteró que «estamos lejos de ese momento». Otro dato interesante es que Ucrania, supuesto objetivo primordial del viaje de Xi a Moscú, no fue un tema tan preponderante en las conversaciones. De hecho, ocupó casi el mismo espacio de tratamiento que otros temas, como ser: la delicada situación en la península coreana, las provocaciones de EE.UU. sobre Taiwán y la amenaza que constituye la ascendente alianza del AUKUS, entre otros. En la cumbre Putin-Xi se reivindicaron valores compartidos que colisionan directamente con la visión de EE.UU. y sus aliados, como ser: visión relativista de los derechos humanos y la democracia, condena a las «revoluciones de color» supuestamente promovidas por EE.UU., apoyo a la multipolaridad y a la mayor representación del «Sur Global», oposición a los bloques de seguridad occidentales, condena a las sanciones económicas unilaterales y defensa de las Naciones Unidas como la fuente exclusiva de toma de decisiones internacionales. De más está decir, cuanto más se reafirmen estos principios y cuántos más adherentes globales sumen, más se profundizará la tensión con EE.UU. y sus aliados. Hubo también una exaltación del Brics, la Organización de Cooperación de Shanghái y otras plataformas alternativas a las lideradas por EE.UU. Cabe esperar un reimpulso a la ampliación del BRICS, sobre todo a partir de la trascendental visita a fin de mes de Lula da Silva a China. Respecto a la cooperación en defensa, China mantiene su posición de no involucramiento militar, aunque quedó plasmado el compromiso con Rusia de «brindar un apoyo mutuo con respecto a los asuntos de defensa». Esto no es novedoso, es un principio que ya era parte de la alianza estratégica antes de la guerra. Lo novedoso sería que China finalmente active ese apoyo en favor de Rusia. La prioridad de Beijing sigue siendo evitarlo a toda costa, por sus graves implicancias en materia de sanciones y afectación de las relaciones con Occidente, en general. Es más, Xi volvió a marcarle a Putin la «línea roja» que constituye el posible uso de armas nucleares. En esto, paradojalmente China tiene una plena coincidencia con EE.UU. En cuanto a los nuevos proyectos de cooperación, fue una gran frustración para Putin que finalmente no se firmó el acuerdo referido al mega-proyecto de segundo gasoducto para exportar gas a China vía Mongolia. Pero probablemente esto suceda dentro de algunos meses. Rusia necesita desesperadamente expandir las exportaciones de gas natural a China e India, a medida que las sanciones económicas han ido reduciendo notablemente las ventas a Europa, con nuevos proveedores. De todas formas, hubo importantes avances en materia de cooperación comercial, financiera, e infraestructura. Y algo muy relevante desde el punto de vista geopolítico: se firmaron compromisos para seguir mejorando la comunicación marítima a través del Ártico. Vale resaltar que el Ártico y la Antártida son dos grandes temas en los cuales China y Rusia tienen intereses económicos y geoestratégicos compartidos. Más allá del curso de la guerra, no hay que perder de vista un elemento fundamental: los intereses geopolíticos de China y Rusia son sólo coincidentes en materia económica (muy coincidentes, por cierto) y respecto a la seguridad regional, sobre todo en relación a Asia Central y Corea del Norte. En cuanto a la visión del orden internacional, las miradas entre China y Rusia ya eran divergentes antes de la invasión a Ucrania. Y esta guerra, que tanto ha incomodado a China, no hizo más que agudizar esas diferencias. La Rusia de Putin es un actor disruptivo del orden internacional, algo contrario a los intereses globales de China que, si bien puede ser considerado un actor revisionista en algunos aspectos, es ante todo una superpotencia que busca contribuir al sostenimiento del actual orden económico internacional, del cual se ha beneficiado ampliamente en los últimos 45 años. Por supuesto, con las aspiraciones lógicas de cualquier superpotencia para imponerle su impronta de acuerdo a sus intereses. En definitiva: Xi volvió a demostrar lo importante que Rusia es para China. Pero ni ahora ni nunca lo será tanto como el vínculo con Occidente, lo que incluye desde luego a su principal socio comercial, que es EE.UU. China seguirá sosteniendo y utilizando a Rusia en todo lo que pueda, pero jamás sacrificaría su relación con Occidente. En el marco de ese intrincado dilema, que incluye a múltiples actores con intereses contrapuestos, sigue palpitando la esperanza del fin de la guerra.

Massa lanza el dolar «Agro»: Anuncia que buscará simplificar los tipos de cambio

0

Desde Estados Unidos, Massa confirmó la implementación de un dólar especial para el campo, que incorpora a las economías regionales y busca alcanzar un nivel de liquidaciones de u$s15.000 millones entre el segundo y el tercer trimestre del año.

Esta tarde el Gobierno confirmó la implementación de un nuevo tipo de cambio diferenciado para el campo, en el marco de la puesta en marcha de un plan de estabilización cambiaria. La medida llega luego de arduas negociaciones entre Economía y el sector respecto de qué mecanismo se implementaría para generar una mejora en la competitividad a la hora de exportar. Así lo confirmaron fuentes oficiales a Ámbito en un contexto en el que se busca para promover la liquidación de dólares en los próximos meses ante la faltante de oferta de divisas comerciales.
El nuevo programa consiste en una versión ampliada del dólar soja, en línea con lo que solicitaron los exportadores, que estaban pidiendo un “dólar agro». Comenzará a aplicarse desde abril a exportadores de otros productos: además de la soja, se sumarán vino, la manzana, el arroz y el maní, entre otros.
El Gobierno espera alcanzar una liquidación de u$s15.000 millones entre el segundo y el tercer trimestre del año. Aún no se conoce el valor que tendrá el dólar agro, pero se espera que rondará los $300 (aunque teniendo en cuenta que las anteriores versiones del dólar soja superaron en un 30% el valor del tipo de cambio oficial, debería ubicarse entre los $270 y los $280).
Para el campo, es una buena noticia, ya que, según indica el economista y asesor financiero Salvador Vitelli, «si uno mira los valores de la soja, con el tipo de cambio oficial, el productor termina recibiendo un 33% de lo que debería cobrar porque pierde 33% por la diferencia de precio y otro 33% por los impuestos». Así, considera que tratar de sincerar el tipo de cambio es lo más adecuado porque no afectaría la recaudación.
Es por eso que, como se dijo, esto será en el marco de un programa de estabilización cambiaria, en el que también se buscará simplificar los diversos tipos de cambio para no tener tantas variedades de dólar, como «tarjeta», «ahorro», «Qatar» o «Coldplay». Esto iría en línea con otro de los reclamos fuertes del campo, según el economista Juan Pablo Albornoz, de Invecq, tender hacia la unificación cambiaria.Y es que esto está ligado a que, por un lado, a que «el productor accede a un tipo de cambio oficial muy apreciado en términos históricos y, por otro, en caso de querer dolarizar su producido, la brecha le carcome buena parte del retorno en dólares y le impacta en materia de insumos, gastos, etcétera», según aporta Vitelli.

Dólar agro: esto es lo que se conoce hasta ahora

Los detalles del nuevo dólar agro se terminarán de acordar este fin de semana, según informaron fuentes oficiales. Pero, por lo que se sabe hasta el momento, el programa contempla la puesta en marcha de un dólar diferenciado para los sojeros (lo que sería el dólar soja 3), que se implementará por un plazo de 30 días (abril), mientras que, para las economías regionales, el plazo de aplicación previsto es de 90 días (durante mayo, junio y julio), con posibilidades de extenderlo durante otros tres meses. Los dos objetivos centrales de la medida, son por un lado, hacer más competitivas a las cadenas en el mercado internacional y el otro, apoyar con financiación la ampliación de las superficies sembradas, que se implementará a través del Fondo de Incremento Exportador. Asimismo, uno de los elementos que se acordará en los próximos días es cómo amortiguar los impactos colaterales del nuevo dólar agro. Y es que, tal como apunta Albornoz, «este nuevo tipo de cambio más abarcativo tiene un problema: se puede prever el impacto a nivel macro, pero no, a nivel micro. Esto significa que hay que acordar con los distintos ramos productivos (sector por sector) precios para el mercado interno para que la mejora de la competitividad que se logre en el exterior no perjudique la dinámica local.

Dólar agro: ¿entrarán el trigo y el maíz?

Claro que en el listado de productos alcanzado por este nuevo dólar faltan dos grandes protagonistas del agro argentino: el maíz y el trigo. Y, en este punto, radicaría una de las cuestiones de más polémicas que se trataron en la negociación entre el campo y el Gobierno. Porque el primero es un insumo clave para otros sectores del campo y el segundo tiene mucha incidencia en la evolución de los precios de la canasta alimentaria básica, ya que muchos componentes básicos de esta, como el pan, se producen en base al trigo. Esas situaciones fueron origen de tires y aflojes entre el Gobierno y los productores, tal como lo refleja Horacio Salaverri, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), quien sostiene que “se utilizó al campo, en realidad a una parte de él, que es la sojera, para incrementar las reservas del BCRA, pero muchos sectores, como la ganadería lechera y la de carne, se vieron afectados por su implementación porque aumentó mucho el costo de la suplementación alimentaria de los animales”. Por otro lado, según fuentes especializadas, “los productores de pollo estaban haciendo fuerza para que no se incluya al maíz en esta iniciativa porque se les encarecería mucho la producción y hay sectores dentro de ese colectivo que se quejan de que incluso no se ha cumplido aún con el desembolso de algunos subsidios por parte del Gobierno”. Así, lo ven como un obstáculo más que se sumaría a la producción. Y es un sector clave, ya que se consumen alrededor de 48 kilos de pollo por persona por año en Argentina.

Un mensaje positivo en un contexto complejo

Los detalles se irán conociendo desde hoy a la tarde y a medida que se vaya reglamentando el nuevo programa, pero el Gobierno entiende que la implementación debe ser urgente, dado que las reservas tocaron niveles mínimos en lo que va del año. De hecho, el Banco Central (BCRA) lleva vendidos este mes u$s1.800 millones en el mercado oficial de cambios, mientras que el campo liquidó poco más de u$s1.100 millones en el mismo plazo. Este jueves, se vendieron u$s76 millones más y las proyecciones hacia adelante son negativas dadas las condiciones climáticas. Por eso, en el marco de las negociaciones que está llevando adelante Sergio Massa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por estas horas, se tomó la determinación de avanzar en este anuncio. Además, el ministro Massa lanzó desde la capital estadounidense la promesa de sumar u$s3.000 millones de organismos internacionales para las arcas del Central, dijeron en Economía. Otra apuesta importante que lleva adelante en su objetivo de aumento de reservas. Sugerimos visitar la nota «¿Desdoblamiento cambiaro? Pro y contras«

Cómo preparar a las grandes ciudades para las olas de calor

0
Este verano fue uno de los más calurosos de la historia argentina. Desde diciembre del año pasado hasta ahora, hubo diez olas de calor extremo, una de ellas, en marzo, fue de 13 días consecutivos de alerta roja en la ciudad de Buenos Aires. Pero no se trata de un fenómeno aislado, sino que se repite cada vez más en distintas partes del mundo. Actualmente, “más de 200 millones de personas que viven en más de 350 ciudades enfrentan temperaturas extremas, el 14% de la población urbana mundial”, contó Rolf Rosenkranz, del Grupo de Liderazgo Climático C40 Cities, una red de alcaldes de casi 100 grandes ciudades del mundo que buscan tomar medidas urgentes para enfrentar la crisis climática. Se trata de una nueva normalidad climática. “Estamos viviendo cada vez más eventos extremos, más frecuentes y más intensos”, señaló por su parte Jazmín Rocco Predassi, coordinadora del área de Política Climática de la ONG ambiental FARN.
Jazmín Rocco Predassi, coordinadora del área de Política Climática de FARN.
Pero además, «de los eventos extremos, las olas de calor son las que más muertes generan, muertes silenciosas”, aseguró María Victoria Boix, directora del programa Ciudades de CIPPEC. Sus palabras resuenan 10 años después de una de las peores olas de calor que azotaron al país y dejó, solo en CABA, 544 muertes en 2013. La problemática se multiplica en la mayoría de las grandes urbes del mundo, donde se produce el denominado efecto de “islas de calor”, por el que la temperatura en las ciudades puede llegar a ser hasta 10 grados más alta que en las áreas periurbanas, según CIPPEC. La cementación, asfaltos y edificios absorben el calor más rápido de lo que lo liberan durante la noche, y es por eso que distintos actores replantean la forma de pensar a las ciudades para volverlas más resilientes.

Soluciones e iniciativas concretas para enfrentar el cambio climático en las ciudades

Más allá de disminuir las emisiones de carbono producidas principalmente por el transporte, robustecer el sistema de servicio eléctrico para evitar los cortes de luz y contar con buena refrigeración artificial y acceso al agua, hay otras soluciones concretas que tienen que ver con cómo están construidas y cómo funcionan las ciudades.

Infraestructura verde

Aunque hay múltiples iniciativas que pueden implementarse, para reducir el calor en las urbes “lo más eficiente”, según Boix, son las vinculadas a la “infraestructura verde”. No hay mucha vuelta: se necesitan más árboles, más vegetación y más espacios verdes en más lugares. Es decir, soluciones basadas en la naturaleza. En ello se incluyen parquesespacios de céspedjardines comunitarios y hasta huertas. Las plantas y árboles, además de producir sombra, reducen la temperatura ambiente por el proceso denominado “evapotranspiración”, donde la vegetación impactada por el sol libera el agua que tiene dentro a través de la evaporación.
Medellín creó 30 corredores verdes en distintos puntos de la ciudad. (Foto: @AlcaldiadeMed)
Hay casos en otras ciudades en donde se avanzó en propuestas innovadoras. Boix señala el ejemplo de Medellín, Colombia, donde se crearon 30 corredores verdes que redujeron hasta en cuatro grados la temperatura en “zonas relegadas” y en donde la «clave» es la «vegetación nativa, que es de fácil mantenimiento”. También los denominados “bosques de bolsillo”, como los que se están probando en Santiago de Chile. La directora del programa Ciudades los describió como «pequeños ecosistemas accesibles, en lugares clave y de por ejemplo de 100 metros cuadrados».
Fernando Bercovich, sociólogo, especialista en urbanismo y consultor de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).
Estas soluciones y microintervenciones en la trama urbana, tanto para la experta de CIPPEC como para el sociólogo de la UBA y especialista en urbanismo Fernando Bercovich, se pueden implementar en ciudades como Buenos Aires. De hecho hay algunas experiencias en barrios populares, como en el Barrio 20 de Villa Lugano. Bercovich, también consultor de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), contó que en Barcelona y otras ciudades europeas “se cerraron al tránsito vehicular varias arterias”, se unieron nueve manzanas y se crearon las llamadas “supermanzanas” con “espacios públicos hacia adentro”. “Pienso también en parques metropolitanos, cordones verdes en los márgenes de la ciudad”, sumó el urbanista. La General Paz “en sus inicios se había pensado en ese sentido y después se convirtió en autopista”, dijo.
Los techos verdes pueden bajar la temperatura dentro de los edificios sin la necesidad de refrigar de manera activa los ambientes. (Foto: Télam)
En los últimos años creció la cantidad de “techos verdes”, en los que se cubre el techo de una casa o edificio con una capa de vegetación. Sobre esto, Rosenkranz mencionó la posibilidad de implementar “techos fríos”, otra alternativa que no está basada en soluciones naturales.

Reflectividad, sombreado, vientos y agua

Los «techos fríos» forman parte de otro tipo de iniciativas en las que no se usa infraestructura verde pero sí se reduce el calor, ya que al pintarse de blanco u otros colores o tejas de mayor reflectividad, “reducen el uso de energía del edificio hasta en un 20%”, según el portavoz de C40 Cities. En el mismo sentido van los “pavimentos fríos”, de colores más claros o con hormigón permeable o asfalto poroso. Rosenkranz menciona “métodos alternativos de sombreado”, como toldos o marquesinas, que son una forma eficaz de evitar la radiación solar directa. Existen por otra parte medidas vinculadas a la “infraestructura azul”, asociadas al uso del agua, con corredores fluvialesfuentesbebederos en plazas o los “parques de rocío” que rescata Rosenkranz.
La ciudad de Los Ángeles, en Estados Unidos, pintó algunas de sus calles de colores claros para reducir el calor (Foto: Ayundamiento de Los Ángeles)
También hay soluciones en función del viento. En la zona de Vallecas, en Madrid, España, se modificó la inclinación de algunas calles para adaptarlas a los vientos dominantes. Para el caso porteño, Bercovich planteó por ejemplo que se debería “recuperar el frente ribereño, que está muy dejado de lado” para “aprovechar los vientos del Río de la Plata”.

Cambios en la planificación y hábitos de las personas

Así como se puede pensar en cómo adaptar a las ciudades al calor extremo, se puede pensar en cómo adaptar a las personas que viven en ellas. Por ejemplo, adecuando los horarios de ingreso y salida de las escuelas, fechas de inicio y finalización de los ciclos lectivos. “Es vital, porque en general no tenemos estas olas de calor en marzo, entonces las escuelas no estaban tan preparadas para el calor”, opinó Boix. “En muchas ciudades del país siempre estuvo institucionalizado el horario de siesta y eso es una buena práctica. Porque lo que hace, por ejemplo, es tener el comercio cerrado en los horarios de mayor calor. Esto se podría extender y protocolizar”, propuso la especialista de CIPPEC. También contó que “en algunos lugares se están viendo protocolos para las personas que trabajan al aire libre y están más expuestas que el resto, con medidas de descanso, hidratación cada tanto tiempo”.
Polideportivo Costa Rica (Foto: GCBA)
Por su parte, Bercovich propuso «recuperar los clubes de barrio y pensar en polideportivos municipales para que haya piletas públicas o a un precio accesible, sobre todo para los chicos”. A su vez se debe garantizar una respuesta adecuada ante estos eventos cada vez más repetitivos de olas de calor, lo que desde CIPPEC llaman “gestión de riesgos”. “Todos los primeros respondedores deben estar bien capacitados. Hay que protocolizar estas cuestiones, qué hacer, cómo preparar a los equipos, a los bomberos y personal de salud”, precisó Boix.

¿Cómo deberían adaptarse las ciudades de América Latina?

Según las investigaciones de C40 Cities, “regiones que actualmente tienen pocas ciudades que lidian con el calor extremo, como América Latina, verán como la exposición aumentará drásticamente por el aumento de su población urbana en los próximos 30 años”, alertó Rosenkranz. Pero la experiencia local no es la misma que en el resto del mundo. “Es importante que las ciudades tengan en cuenta el contexto local, ya que las soluciones que pueden funcionar en una pueden no funcionar en otra”, afirmó Amy Buitenhuis, senior manager de calor urbano de C40 Cities. “Vemos que hay grandes soluciones a nivel global que parecen bastante inaccesibles para nosotros. Estamos buscando entre todos soluciones más acordes a nuestra realidad local”, contó por su parte Boix. En contrapartida, Bercovich consideró que “los recursos están, pero no se suelen volcar a este tipo de iniciativas” y aseguró que “generar espacio público no es algo demasiado caro”. “Se privilegia el desarrollo inmobiliario por sobre el espacio público de calidad, que suele verse como una prioridad de segundo orden”, agregó.

La importancia de atender a los focos vulnerables: niños, adultos mayores y embarazadas

Como plantea CIPPEC , “el calor no le pega a todos igual”. La directora del programa Ciudades precisó que afecta “principalmente a los niños y niñasadultos mayores, personas que tienen alguna inmunosupresión embarazadas”. Pero además, el calor extremo produce un especial perjuicio en hogares y familias de bajos recursos. “Si vas a cualquier villa o asentamiento de la ciudad vas a sentir un calor mucho mayor”, explicó Boix. En estos lugares suele haber menos vegetación, más hacinamiento y problemas o falta de conexión a servicios esenciales como el agua o electricidad.
Vista aérea de la Villa Zavaleta, Ciudad de Buenos Aires. (Foto: AFP)
Por eso el think tank de políticas públicas desarrolló un Índice de Vulnerabilidad Social ante Desastres, donde se mapeó “manzana por manzana” el grado de vulnerabilidad ante la aparición de eventos extremos como estos. Respecto a esto, Rocco Predassi subrayó que “los impactos del cambio climático exacerban las inequidades que ya existen en nuestras sociedades”. Además, la ambientalista de FARN aclaró que la adaptación de las ciudades “es una parte de cómo lidiar con el cambio climático, pero si no se toman medidas de mitigación” de emisiones de carbono, “no necesariamente va a ser exitosa”. El problema del calor extremo en las grandes ciudades no es menor. Según consignó Rosenkranz, de C40 Cities, la población urbana del planeta llegará a 3.500 millones de personas en 2050 y un 45% de ella (1.600 millones) “vivirá bajo estas condiciones de calor”, lo que significa “un aumento de ocho veces en el número de residentes urbanos que enfrentan estrés por calor sostenido”.

El grupo Techint tomó el control de un gigante siderurgico brasileño

El Grupo Techint, a través de varias de sus empresas controladas, acaba de acceder a la mayoría accionaria de la brasileña Usiminas en el marco de una operación por la que el holding que controla Paolo Rocca pagará u$s25,4 millones. Según los términos de la transacción, Ternium Argentina, junto con su subsidiaria Prosid Investments y con Ternium Investments Sàrl y Confab Industrial celebraron un acuerdo para adquirir de Nippon Steel Corporation, Mitsubishi Corporation y MetalOne Corporation (el Grupo NSC) 68,7 millones de acciones ordinarias de Usiminas a un precio de 10 reales por acción ordinaria. De esta forma, las empresas de Techint, que forman dentro de Usiminas el llamado Grupo T/T, sumarán 13,2 millones de acciones ordinarias de la siderúrgica brasileña, aunque la transacción está sujeta a la aprobación de las autoridades antimonopolio brasileñas. De todos modos, y luego del cierre del acuerdo, el Grupo T/T tendrá una participación total del 61,3% en la sociedad de control de Usiminas, mientras que el Grupo NSC y Previdência Usiminas (el fondo de pensión de los empleados de la compañía) quedarán con una participación del 31,7% y 7,1%, respectivamente. Este nuevo posicionamiento en la firma del país vecino le permite a Ternium acceder a ciertos beneficios como desarrollar una nueva estructura de gobierno corporativo y que podrá nombrar a la mayoría del directorio de Usiminas, así como al CEO y a otros cuatro miembros del comité ejecutivo. Además, las decisiones ordinarias podrán ser aprobadas con una mayoría del 55% de las acciones del grupo de control, mientras que a partir del segundo aniversario del cierre de la transacción, el Grupo T/T tendrá el derecho a adquirir las acciones remanentes del Grupo NSC sindicadas en el grupo de control de Usiminas (153,1 millones de acciones ordinarias) pagando el valor más alto entre el precio de 10 reales por acción y el precio promedio de los 40 días hábiles de mercado inmediatamente anteriores a la fecha de ejercicio de la opción.
s
Desde ahora, Ternium posee el control total de las decisiones en UsiminasPor otra parte, el Grupo NSC tendrá derecho, en cualquier momento a partir del cierre de la transacción, a retirar sus acciones remanentes sindicadas en el grupo de control y venderlas en el mercado abierto luego de dar al Grupo T/T la oportunidad de adquirirlas al precio promedio de los 40 días hábiles de mercado inmediatamente anteriores al aviso de retiro del Grupo NSC, así como el derecho, en cualquier momento luego del segundo aniversario del cierre, a vender dichas acciones al Grupo T/T a 10 reales por acción.
Según un comunicado enviado por Ternium a la Comisión Nacional de Valores (CNV), «el Grupo T/T continuará trabajando para llevar a Usiminas a su máximo potencial. Todos los miembros del grupo de control de Usiminas están comprometidos a mejorar la competitividad y el valor de la compañía, en el mejor interés de Usiminas y sus grupos de interés».

Gigante brasileño

Usiminas es la mayor siderúrgica de Brasil. Con sede en Minas Gerais es además el principal fabricante integrado de aceros planos de Latinoamérica. Ternium compró su 27,7% en noviembre de 2011. La operación se valuó en u$s2660 millones y en los años siguientes, incrementó su participación en esa compañía. En 2014, adquirió otro 10%, en u$s248 millones. Dos años más tarde, recibió acciones a cambio de una inyección de otros u$s90 millones. Hasta antes de la actual operación, tenía un acuerdo de convivencia con su socio en esa empresa, la japonesa Nippon Steel & Sumimoto Metal Corporation, con la que mantuvo disputas legales. El conflicto entre los controladores partió tras el despido en septiembre de 2014 del presidente ejecutivo Julián Eguren y otros dos altos ejecutivos que contaban con el respaldo de Ternium.
Ternium compró su 27,7% en noviembre de 2011. La operación se valuó en u$s2660 millones
Ternium compró su 27,7% en noviembre de 2011. La operación se valuó en u$s2660 millones
Como resultado, Ternium acusó a sus socios japoneses de comportamiento fraudulento. En los años siguientes, el conflicto osciló entre períodos de tregua y luchas que quedaban de manifiesto en tribunales.

INVAP: el 70% del país estará cubierto por radares meteorológicos

En el marco, de la tercera etapa del Proyecto del Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (SINARAME), el Servicio Meteorológico Nacional (MSN), dependiente del Ministerio de Defensa, contará con nuevo equipamiento, y con la instalación de 10 nuevos radares, que alcanzarán una cobertura del 70 % del territorio del país. El SINARAME es un proyecto que se inició en 2011 financiado desde su inicio por el Ministerio de Obras Públicas, y cuya construcción e instalación está a cargo de la empresa INVAP, la que desarrolló el Radar Meteorológico Argentino (o RMA) como base del sistema. El MSN es el principal usuario -pero no el único- de esta red, cuya utilidad primera es generar alertas rápidas de tormentas. Desde su fecha de inicio ya se instalaron 11 radares RMA y un prototipo -que fue el primero de todos- en el territorio nacional.
En esta tercera etapa, además de la instalación de los 10 RMA el SINARAME prevé la ampliación de las capacidades del Centro de Operaciones (COP). El coordinador del Proyecto, Carlos Lacunza, afirmó que “el sistema es un ejemplo a nivel sudamericano. Argentina es el único país que tiene un sistema integrado, que se maneja desde un solo lugar. Funciona muy bien y es conocido en el mundo. Así que empezamos la tercera etapa con muy buen pronóstico”.
Esta etapa comenzó con la instalación de nuevo equipamiento para procesar, visualizar y administrar los datos en el Centro de Operaciones del SMN. Se suman veinte nuevas pantallas de alta resolución para visualizar mejor la información que proveen los radares ya existentes, y de los RMA a instalarse durante 2023.
  Además, desde la Etapa 1 funciona en el predio del SMN el corazón del SINARAME: un datacenter con servidores que almacenan todos los datos e imágenes actuales e históricas, y las baterías que alimentan estos equipos y las consolas de los pronosticadores en caso de apagón de la red eléctrica. La actual Etapa 3 prevé renovar y ampliar todos estos aparatos. En esta fase del proyecto también se ampliará el sistema de comunicaciones, se instalarán 18 oficinas locales de vigilancia e interpretación (Nodos Locales), y 9 oficinas de Vigilancia y Estudio. Se trata de oficinas en las cercanías de cada RMA que se entregarán a las autoridades provinciales o municipales que dan el sitio, la energía y el servicio de comunicaciones. Gobiernos y municipios interesados tienen acceso directo al sistema. Estas oficinas, además, recopilan y redistribuyen en tiempo real la información adicional producida por las estaciones meteorológicas automáticas terrestres, sensores remotos instalados sobre grandes espacios geográficos en torno a cada RMA. Además, está en desarrollo una aplicación para teléfonos móviles abierta a toda la ciudadanía. Cada habitante con la app puede acceder a todo el sistema de radares en tiempo real.
  2023: Diez nuevos radares en el país para mejorar la alerta temprana Por su parte, el coordinador de Pronósticos Inmediatos del SMN, Pedro Lohigorry, explicó: “Con el radar podemos ver dentro de las tormentas, ver si hay lluvia, granizo y de qué tamaño. Es una herramienta fundamental. Pero cada radar tiene una cobertura de 240 km a su alrededor, por eso es importante tener muchos radares. La superposición de esas coberturas es lo que se conoce como mosaico”. Así, para ampliar la cobertura, entre los años 2023 y 2024 se sumarán 10 nuevos radares a la red, que se ubicarán en lugares estratégicos:
  1. Villa Reynolds, San Luis (RMA12)
  2. Las Lajitas, Salta (RMA13)
  3. Las Catitas, Mendoza (RMA14)
  4. Bolívar, Buenos Aires (RMA15)
  5. Tostado, Santa Fe (RMA16)
  6. Chamical, La Rioja (RMA17)
  7. Alejandro Roca, Córdoba (RMA18)
  8. Ituzaingó, Corrientes (RMA19)
  9. Las Grutas, Río Negro (RMA20)
  10. Santa Isabel, La Pampa (RMA21)
Finalizada la tercera etapa de su despliegue, habrá en total 21 radares RMA del SINARAME y la cobertura alcanzará el 70% del territorio continental americano de Argentina. Con esto, una mayor cantidad de habitantes recibirá alertas inmediatas por tormentas severas, entre otros fenómenos.
Comentario de AgendAR:
La espina dorsal del SINARAME (Sistema Nacional de Alerta de Radares Meteorológicos) son los RMA de INVAP, con un alcance efectivo de 240 km, ya que a esa distancia la mayor parte de las tormentas quedan bajo la línea del horizonte, por muy alta que sea la torre del radar. Inconveniente poco subsanable, no causado no por la tecnología del RMA en sí, sino por la esfericidad de la Tierra.
Pero una tormenta muy severa, de 15 o más km. de altura, sobresale de la línea del horizonte a mayor distancia y se puede detectar su parte superior a 440 km, lo que permite generar alertas mayores de 4 horas, incluso de 8. Y pueden ser más largas aún cuando una tormenta va avanzando por territorio donde se solapa, como un mosaico, el alcance de distintos radares. Lo que vale es la red.
En 2015 los RMA nacionales costaban unos U$ 15 millones cada uno, entre la mitad y un tercio menos que sus equivalentes importados. Su segunda ventaja sobre el incoherente parque de aparatos anteriores a la creación del SINARAME es que operan en la misma banda de microondas, la C, y lo hacen como red unificada, monitoreada por el Servicio Meteorológico Nacional desde su sede en CABA. La tercera ventaja es la alta disponibilidad, posible porque la actualización, el mantenimiento, los repuestos y el service están dentro del país, y pesificados.
En 2016 el nuevo gobierno nacional suspendió a INVAP el pago de radares ya instalados, a espera de lograr la quiebra de la empresa, y paró la segunda fase del despliegue del SINARAME. Pero en 2018 debió reanudarlo por el alto costo político de esa medida, especialmente en las ciudades y provincias ya designadas para recibir un radar, y que se habían quedado sin él.
Cada radar desplegado tiene una cantidad variable, según el caso, de estaciones meteorológicas remotas terrestres, en algunos casos, decenas. Son totalmente automáticas. Miden y transmiten en tiempo real datos sobre lluvia, presión atmosférica, temperatura, humedad, viento, su orientación y velocidad, y en caso de granizo, el tamaño de las piedras.
Es un trabajo que desde el Río Negro hacia el Norte hacían tres veces por día los jefes de las estaciones ferroviarias, y comunicando los resultados al SMN por telégrafo. Desde la privatización ferroviaria y el cierre de tantos ramales, pasaron décadas sin que eso lo hiciera nadie. Ahora la medición es automática y la comunicación va por internet y en tiempo real.
Las estaciones terrestres remotas complementan, verifican o contradicen la información generada por la imagen del radar sobre estos mismos asuntos. Esta información se envía no sólo al SMN sino a las municipalidades y provincias para su interpretación local, que a veces puede llegar a diferir de la del SMN. En un país tan grande, y con tanto sistema climático local, vale mucho el conocimiento regional.
El SINARAME logró integrar por informática los escasos, dispersos y desconectados radares preexistentes, como los del INTA o los anti-granizo de Mendoza o los de la Armada en Puerto Belgrano. El problema es que todos ellos operaban u operan -los que resisten la discontinuación de modelos y falta de repuestos- en bandas distintas, y por ende de una misma tormenta podían ver cosas también diferentes e incluso contradictorias. La integración de todos esos con los RMA en una red común supuso años de calibración y trabajo por prueba y error.
Cortándose sola, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en 2020 compró un radar alemán Klayton Doppler en banda doble S, lo instaló en Merlo, Pcia. de Buenos Aires, y tiene su propio Centro Único de Coordinación y Control (CUCC) en el barrio porteño de Chacarita. Da alertas de 2 horas, y acepta también, entre otras fuentes internacionales, la data generada por el SINARAME. El SMN tiene ya mucho entrenamiento para interpretar la información de del CUCC. Si la recibe, pese a tanto excepcionalismo porteño.
Incluso cuando se haya cubierto la etapa III del SINARAME con 10 radares más, es llamativo cómo la Argentina más poblada, desde el Río Negro hacia el Norte, empieza a quedar bajo cobertura casi integral con 21 RMAs. Pero la Patagonia, con 1/4 de la superficie nacional y sólo 1,3 millones de los 45 millones de argentinos, sigue con poca capacidad de tener alertas tempranas.
Aún con esa vacancia, que probablemente se vaya subsanando, la Argentina es el único país de la región con un sistema de este tipo.
Doblemente único por estar construido sobre tecnología propia. Y exportable.
Daniel E. Arias

La version de la Casa Blanca sobre la reunion Biden-Fernández

0
El Presidente Joseph R. Biden, Jr. se reunió hoy con el Presidente Alberto Fernández de Argentina en la Casa Blanca. Los dos líderes discutieron la segunda Cumbre para la Democracia actualmente en curso, y se comprometieron a cooperar para fortalecer las instituciones democráticas y las prácticas de buen gobierno en la región. El Presidente Biden y el Presidente Fernández también hablaron de la cooperación entre Estados Unidos y Argentina para seguir apoyando al pueblo de Ucrania y responder a las consecuencias de la brutal invasión rusa, incluso en materia de seguridad alimentaria.
El Presidente Biden elogió a el Presidente Fernández por su trabajo para hacer frente al cambio climático, y expresó su apoyo a la cooperación continua en los sectores de energía y minerales críticos. El Presidente Biden y el Presidente Fernández también se comprometieron a profundizar la cooperación entre Estados Unidos y Argentina en materia de tecnología de punta, así como a colaborar con otros países del G20 en la reforma de los bancos multilaterales de desarrollo para abordar mejor los desafíos globales.

Industria lanza el plan «Argentina Productiva 2030»: buscarán consenso con la oposición

El Gobierno presentó un programa para duplicar exportaciones y reducir la pobreza a la mitad para el final de la década. Quieren discutirlo con la oposición. El Gobierno lanzó un plan llamado “Argentina Productiva 2030”, que se propone objetivos ambiciosos de cara al final de la década: duplicar las exportaciones y llevarlas a más de u$s180.000 millones, disminuir la pobreza a la mitad, generar más de 3,5 millones de puestos de trabajo, reducir el desempleo al 5%, crear más de 100.000 empresas y que haya un crecimiento per cápita del 30% al 2030. Para eso, la Secretaría de Industria, que encabeza José Ignacio “Vasco” de Mendiguren, presentó este martes los 11 ejes del plan, que se propone cambiar la matriz productiva, a través de 500 lineamientos de políticas, que incluyen desde proyectos de ley de alivio fiscal, baja de retenciones o libre acceso a divisas. Buscarán discutirlo con la oposición para lograr consenso, dada la proximidad de las elecciones presidenciales. El detalle del plan fue presentado en el ex Ministerio de Desarrollo Productivo por su coordinador Daniel Schteingart. Explicó que el problema argentino es la “imposibilidad de crecer en forma sostenida, el insuficiente empleo de calidad y los elevados niveles de pobreza y desigualdad”. Desde 1974, Argentina fue el segundo país del mundo que más años pasó en recesión. El diagnóstico del plan es que existen crisis recurrentes por “falta de dólares y una matriz productiva insuficientemente densa y desarrollada”. Es por eso que el programa, plasmado en un documento de más de 3000 páginas, cuenta con una radiografía de los problemas productivos del país, una revisión de qué ocurre en el mundo y una hoja de ruta con recomendaciones de política, con más de 200 metas cuantitativas medibles. El plan fue anunciado hace un año, luego de cerrado el acuerdo con el FMI, en un gran acto en el CCK, en el que había participado hasta el Presidente Alberto Fernández. Allí, el ex ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, anunció que su redacción llevaría un año. Durante la presentación de este martes, Schteingart aseguró que el programa está basado en 11 misiones, una metodología de la economista ítalo-estadounidense, Mariana Mazzucato. Las 11 misiones son: duplicar las exportaciones; desarrollar la economía verde para una transición ambiental justa; producir más bienes y servicios ligados a la salud; impulsar la movilidad del futuro con tecnologías nacionales; robustecer la defensa y la seguridad nacional a partir de desarrollos nacionales de alta tecnología; adaptar la producción de alimentos; profundizar el avance de la digitalización; desarrollar el potencial minero con cuidado del ambiente; modernizar los sectores industriales tradicionales; crear encadenamientos productivos a partir del sector primario para generar más trabajo; y, finalmente, potenciar la actividad turística para el desarrollo territorial sustentable. “Hoy la grieta más grande que tiene Argentina es entre la real y la potencial, es incalificable que estemos donde estamos con las posibilidades que tenemos”, aseguró de Mendiguren, ante un auditorio con investigadores, funcionarios y algunos pocos empresarios. “Estamos en un momento bisagra, podemos saltar al desarrollo en forma definitiva”, agregó. Pero resaltó: “Con los recursos que tenemos podemos decidir si queremos ser Nigeria o Noruega”. Luego de leer en detalle cada una de las 11 misiones, Schteingart habló sobre el cómo llegar a las proyecciones: “Todo muy lindo, pero el cómo sería a través de lo que llamamos políticas de Estado, que incluya por un lado la estabilización macroeconómica. Sin estabilización es difícil invertir y crecer, pero también cambiar la matriz y generar divisas ayuda a la estabilización, es un perro que se muerde la cola”, afirmó. Además, agregó que se necesita la aprobación de proyectos de ley pendientes, algunos sin tratarse en el Congreso, y otros en elaboración: la ley de electromovilidad, de promoción del hidrógeno, de GNL, de hidrocarburos, una ley agroindustrial y una de grandes inversiones, que habiliten proyectos a gran escala en sectores como la petroquímica. En la hoja de ruta para duplicar las exportaciones, la proyección es que para el 2030 el sector que siga aportando la mayor cantidad de divisas sea el agroindustrial, con u$s60.931 millones, aunque será el de menor crecimiento, debido a que en parte esperan una baja en el precio de los commodities. Los sectores que esperan que más sumen al aumento de las exportaciones son la energía, con Vaca Muerta y el GNL (u$s30.806 millones); los servicios, con el conocimiento y el turismo (u$s22.150 millones); y la minería, con el auge del litio, el cobre y el potasio (u$s15.931 millones). Ante la cercanía con las elecciones presidenciales, de Mendiguren reveló, durante un almuerzo con la prensa, que tuvieron diálogo con parte de la oposición durante el armado del proyecto, tanto con el PRO como con el radicalismo. “Esto nos tiene que obligar a discutir en campaña si queremos un modelo exportador de materias primas o de agregado de valor”, afirmó de Mendiguren. Por su parte, Schteingart aseguró: “Hay muchos puntos de contacto, se puede diferir en cuánto invertir en política industrial, pero en los sectores potenciales hay más consenso que el que se cree”. De todos modos, el plan no incluye puntos que están en los programas económicos de Juntos por el Cambio, como el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur. De Mendiguren también admitió las dificultades de la implementación del plan. Por un lado, políticas, con un Congreso prácticamente paralizado y sin acuerdo interno entre la misma coalición del Frente de Todos. “Estamos dispuestos a que las leyes salgan o, si no, las implementaremos de alguna forma”, anticipó. Pero, por otro lado, dificultades económicas, como la falta de dólares producto de la histórica sequía. Sobre ese punto, anticipó que el plan de este año es conseguir divisas desde Brasil y China, y asistir al sector agropecuario. “Estamos desesperados por bajar la brecha, pero no por una devaluación brusca”, concluyó. Para acceder al documento del plan clickea aqui