Un desarrollo de la Fundación Leloir, en proceso, detendría la metástasis de cáncer colorrectal

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Uno de los principales obstáculos de las terapias oncológicas personalizadas es la reaparición de los tumores. Las células malignas no son todas iguales, dentro de un mismo tumor pueden coexistir subpoblaciones genéticamente distintas y algunas logran escapar a los tratamientos convencionales. De ese modo, generan resistencia y propagan la enfermedad a otros órganos.

Frente a este desafío, un equipo de la Fundación Instituto Leloir (FIL) liderado por el doctor en Ciencias Biológicas Osvaldo Podhajcer y el doctor en Bioquímica Eduardo Cafferata desarrolló un virus oncolítico capaz de eliminar metástasis hepáticas de tumores humanos implantados en animales de laboratorio. El trabajo, que fue publicado en la revista científica Molecular Therapy: Oncology, describe la construcción de un adenovirus modificado genéticamente, derivado de un virus del resfrío, al que los científicos bautizaron AR2015.

Administrado por vía endovenosa, el virus logró destruir las células malignas sin afectar las sanas. Además, su efecto se potenció cuando se combinó con bajas dosis de quimioterapia, logrando en algunos casos la erradicación completa del tumor.

“Dentro de un tumor coexisten diferentes tipos de células malignas. Esta diversidad genética, o heterogeneidad celular, favorece la resistencia del cáncer a la respuesta inmune y a los tratamientos, y constituye la principal causa de la reaparición del tumor y su diseminación metastásica”, explicó Podhajcer, jefe del Laboratorio de Terapia Molecular y Celular del Instituto Leloir.

El investigador remarcó que esa variabilidad es también la razón por la cual muchas terapias dirigidas, como los anticuerpos monoclonales, pierden eficacia con el tiempo. “Las terapias personalizadas apuntan a una característica específica de la célula tumoral, pero cuando dentro del mismo tumor existen otras que no la comparten, esas células terminan prevaleciendo”, señaló.

Virus que atacan el cáncer

Desde hace más de una década, el grupo del Instituto Leloir trabaja en transformar virus del resfrío en soldados microscópicos capaces de infiltrarse en los tumores y destruirlos desde adentro. Estos virus oncolíticos (AOLs) se modifican por ingeniería genética para que se multipliquen solo en las células malignas, provocando su muerte sin dañar los tejidos sanos.

Mediante inteligencia artificial, los científicos identificaron los genes A33 y vWA2 y ensamblaron un promotor híbrido que permite al virus actuar solo en células tumorales
Mediante inteligencia artificial, los científicos identificaron los genes A33 y vWA2 y ensamblaron un promotor híbrido que permite al virus actuar solo en células tumoralesGentileza Grupo Mass

“Los virus oncolíticos están siendo paulatinamente incorporados a la terapia del cáncer a medida que los organismos regulatorios los aprueban”, indicó Podhajcer. “A fines de 2016 se autorizó en Estados Unidos el primero, para melanoma, y desde entonces se sumaron otros en Europa, Japón, China y distintos países. En 2024 se aprobó incluso un adenovirus para cáncer de vejiga y está por autorizarse otro para tumores de cabeza y cuello en Japón”, agregó el experto.

El investigador subrayó que el desarrollo argentino representa un salto adicional en esta línea. “En términos del uso de virus oncolíticos para atacar la heterogeneidad tumoral, este sería el primer caso diseñado específicamente con ese objetivo”, afirmó.

Un promotor híbrido para abarcar más células malignas

En el nuevo trabajo, el equipo de Leloir reemplazó una secuencia clave del adenovirus —el promotor que regula su multiplicación— por un promotor híbrido específico de tumores. Este “interruptor genético”, creado en el laboratorio, se activa únicamente en células cancerosas donde ciertos genes se encuentran expresados.

“En el genoma del adenovirus, la proteína E1A regula toda la actividad del virus, permitiendo su multiplicación”, detalló Cafferata. “Reemplazamos el promotor nativo del gen E1A por un promotor híbrido que une dos promotores tumorales diferentes, ampliando así el rango de células malignas susceptibles al ataque.”

El virus AR2015, diseñado a partir de un adenovirus común, eliminó metástasis hepáticas de cáncer colorrectal en modelos animales y podría aplicarse a otros tumores gastrointestinales
El virus AR2015, diseñado a partir de un adenovirus común, eliminó metástasis hepáticas de cáncer colorrectal en modelos animales y podría aplicarse a otros tumores gastrointestinalesASEBIO – ASEBIO

El resultado fue el virus AR2015, cuya replicación está controlada por un promotor compuesto por fragmentos de los genes A33 y vWA2. En muestras de pacientes con cáncer colorrectal, los investigadores demostraron que al menos uno de esos dos genes estaba activo en todos los tumores primarios y metástasis analizados, lo que garantiza que el virus pueda multiplicarse selectivamente en las células enfermas.

Inteligencia artificial

La selección de esos promotores no fue aleatoria. Para encontrarlos, los investigadores recurrieron a un extenso análisis bioinformático apoyados en algoritmos de inteligencia artificial.

“Analizamos dos bases de datos con muestras de pacientes y, a partir de casi 6000 genes, generamos algoritmos que nos permitieron identificar los asociados con la progresión de la enfermedad”, explicó Podhajcer. “De ese filtrado quedaron 126 genes; luego realizamos estudios funcionales con seis de ellos y finalmente seleccionamos los dos que usamos para construir el promotor híbrido.”

El proceso fue minucioso. Los investigadores analizaron grandes bases de datos con información genética de cientos de pacientes con cáncer colorrectal, comparando cómo se comportaban los genes en las distintas etapas de la enfermedad. Luego cruzaron esos datos con la sobrevida de los pacientes para identificar cuáles genes estaban vinculados con una evolución más agresiva.

Después eliminaron aquellos que también aparecían activos en tejidos normales, para asegurarse de apuntar solo contra las células malignas. Al final de esa depuración, que combinó análisis computacional e interpretación biológico, quedaron dos genes clave, validados como marcadores pronósticos de la enfermedad. De sus regiones promotoras los científicos tomaron los fragmentos necesarios y los unieron en un solo diseño genético, dando origen al promotor híbrido que guía la acción del virus.

“Lo innovador es que el flujo de análisis bioinformático puede adaptarse a otros tipos de tumores. La inteligencia artificial nos permitió reducir miles de posibilidades a solo dos promotores con relevancia biológica comprobada”, celebró Podhajcer.

Próximos pasos

El grupo ya presentó la patente internacional que protege el desarrollo, desde la etapa bioinformática hasta la generación del virus. Mientras buscan financiamiento para completar los estudios preclínicos necesarios, los científicos planean avanzar hacia ensayos clínicos en pacientes con cáncer colorrectal y, eventualmente, otros tumores gastrointestinales.

“Como demostramos en el paper, el AOL que diseñamos puede combinarse con quimioterapia y, por estudios que aún no publicamos, también con inmunoterapias que ya se usan para tratar el cáncer colorrectal”, señaló Podhajcer. “Hemos mejorado la potencia del virus manteniendo su especificidad. Está todo dado para avanzar hacia un ensayo clínico”, aseguró.

Además del equipo de la Fundación Instituto Leloir, participaron investigadores del Hospital Carlos Bonorino Udaondo, del Hospital Eva Perón y de la startup Theravax, con financiamiento de la ONG Afulic (Río Cuarto, Córdoba) y de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.

Con su trabajo, los investigadores argentinos se suman a una tendencia global que combina biotecnología e inteligencia artificial para enfrentar uno de los dilemas más complejos del cáncer.

Alejandro Horvat

INVAP negocia con Brasil la construcción de un reactor multipropósito

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INVAP ingresó en la recta final de la negociación con el gobierno de Brasil para la construcción de un reactor multipropósito. El Reactor Multipropósito Brasileiro (RMB) será el corazón de un complejo de investigación y desarrollo nuclear que se ubicará en el Estado de San Pablo y que supondrá un salto en las capacidades del programa nuclear brasileño, además de garantizar la provisión doméstica de radioisótopos médicos.

La principal empresa argentina de proyectos de alta tecnología y la Comisión Nacional de Energía Nuclear de Brasil (CNEN) firmaron en septiembre un memorando de entendimiento (MoU) para avanzar hacia el contrato de ingeniería, provisión y construcción (EPC) del complejo tecnológico que albergará el RMB, incluyendo laboratorios, infraestructura operativa y apoyo logístico.

El gerente del Área Nuclear de INVAP, Felipe Albornoz, explicó que el memorando abre la puerta a las negociaciones definitivas para concretar el proyecto. “Además de expresar la voluntad de trabajar en conjunto, tanto a la CNEN como a nosotros nos sirve para tener conversaciones con otros stakeholders que necesitamos que se involucren también con el proyecto. Por el lado de CNEN son las autoridades regulatorias, es su gobierno, que es la fuente de financiación del proyecto. Nosotros jugamos el rol de nuclear vendor, pero necesitamos también sumar en las conversaciones a quién va a ser la parte de la construcción civil”, dijo Albornoz.

La CNEN estima invertir unos 500 millones de dólares solo en el reactor RMB, cuya construcción demorará unos cinco años. El nuevo complejo nuclear estará emplazado en Iperó, una localidad ubicada a 100 km de la ciudad de San Pablo, en donde este año ya comenzaron las primeras obras civiles en el sitio. La instalación estará cercana al Centro Industrial Nuclear de ARAMAR (CINA), en donde la Armada brasileña está desarrollando el prototipo del submarino con propulsión nuclear.

RMB, “primo hermano” del RA-10 argentino

El reactor RMB tiene origen en un acuerdo suscrito entre la Argentina y Brasil en 2011 para el desarrollo conjunto de reactores multipropósitos. Es por este motivo que en INVAP definen al proyecto brasileño como un “primo hermano” del RA-10, proyecto que está construyendo para la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en el complejo nuclear de Ezeiza y que se espera que alcance su primera criticidad a fines de 2026.

Ambos reactores tienen una potencia de diseño de 30 MW térmicos y un conjunto de capacidades y facilidades anexas similares. Por ejemplo, podrán brindar el servicio de dopaje de silicio, codiciado por la industria electrónica internacional. También servirán para apoyar la investigación con técnicas neutrónicas y desarrollo de nuevos combustibles nucleares.

“Con el desarrollo de los requerimientos de los distintos tipos de usuarios que cada país va a tener y de elecciones propias, la ingeniería resultante de cada reactor tiene algunas características propias. Por ejemplo, el combustible no es exactamente el mismo. El combustible de RA-10 lo hará la CNEA, con las especificaciones que nuestra comisión de energía atómica es capaz de fabricar. El combustible del RMB lo va a fabricar Brasil. La distribución de las facilidades alrededor del núcleo tampoco es exactamente igual, cada uno eligió priorizar distintos aspectos de la ubicación de los sistemas y de la circulación de materiales y de personas, y el tipo de ensayos que quería hacer Argentina y Brasil son levemente distintos”, graficó Albornoz.

Esas diferencias se encarnan también en el diseño y la construcción del tanque reflector, el corazón tecnológico en este tipo de reactores. INVAP fabricó el tanque reflector para el RA-10 y quiere fabricarlo también para el RMB. “Es lo que llamamos un equipo propietario. Es parte de nuestras fortalezas y parte de lo que nosotros normalmente vendemos junto con la ingeniería. Es un componente que no muchos talleres en el mundo pueden hacer. De la forma en la que ese tanque está fabricado, está dimensionado y está ensayado, depende muchísimo la performance del reactor”, explicó.

Modelado del proyecto RMB en Iperó.

Radioisótopos médicos

Brasil busca con el RMB alcanzar el autoabastecimiento en la provisión de radioisótopos destinados a aplicaciones medicinales, principalmente vinculadas con el diagnóstico y tratamiento de enfermedades cancerígenas. “Además del reactor nosotros estamos trabajando en la ingeniería de la planta de producción de radioisótopos. Es una planta muy importante, muy ambiciosa para Brasil”, dijo el principal responsable del área nuclear de INVAP.

El radioisótopo más requerido es el molibdeno 99, que sirve como precursor para el tecnecio 99, el isótopo más utilizado en medicina nuclear para procedimientos de diagnóstico por imagen. Además de suplir este radioisótopo crítico, el reactor RMB también podrá generar Lutecio 177, un radioisótopo que sirve a la vez para diagnóstico y para terapia, de creciente aplicación internacional. “Es un poco la niña bonita de los radiosótopos en medicina nuclear, porque todo el mundo quiere desarrollar esto”, añadió Albornoz.

“La visión de Brasil es conseguir la autosuficiencia en producción de radiosótopos. Tendrá una parte que estará dedicada solo a molibdenos y otra parte importante que será para obtener radiosótopos producidos por captura N-gama. No provienen de la fisión del uranio, sino de la activación de otros materiales. El Lutecio es uno de estos, pero además hay una gama de unos 20 radiosótopos que se producen de manera similar y en los que Brasil quiere incursionar”, dijo.

La firma del memorando también habilita a que INVAP y la CNEA acuerden los términos de la asistencia tecnológica y de la transferencia de tecnología relativos a la planta de radioisótopos medicinales. “El know-how tecnológico de cómo extraer molibdeno desde la fisión de una placa de uranio es de CNEA. Nosotros lo que hacemos es el desarrollo de todos los servicios asociados pero la propiedad intelectual del proceso de extracción es de CNEA”, explicó.

Brasil como cliente estratégico para INVAP

La empresa radicada en Bariloche, cuyo accionista es la provincia de Río Negro, está atravesando uno de sus mejores momentos en lo que respecta a proyectos en la división nuclear. El gobierno de Países Bajos dio este año luz verde definitiva al comienzo de construcción del reactor PALLAS, cuyo diseño fue provisto por INVAP. La empresa también está por poner en marcha un reactor de entrenamiento de personal que construyó en Arabia Saudita y que será el primer reactor nuclear de ese país.

En paralelo, la empresa está ejecutando un contrato con Uganda para el estudio de factibilidad y los estudios geotécnicos de un centro de ciencia nuclear y tecnología, que estará ubicado dentro del predio de una universidad y que tendrá el foco puesto en la preparación de recursos humanos. Uganda busca que ese centro eventualmente albergue un reactor multipropósito, de forma tal de poder hacer experimentos e irradiaciones.

Más allá de estos proyectos, en INVAP destacan el carácter estratégico del proyecto RMB. “Brasil es un socio importantísimo para Argentina en temas nucleares. Tenemos una relación muy particular desde hace ya muchos años y que es ejemplar en el mundo. Realizar este tipo de trabajos reafirma ese vínculo estratégico que tenemos. Al igual que Argentina, Brasil tiene un plan nuclear que nosotros estimamos que va a generar más oportunidades de trabajo y más proyectos en el futuro. Creemos que nos posiciona bien, nos afianza como líderes regionales”, concluyó Albornoz.

Nicolás Deza

Primeros frutos del acuerdo Xi-Trump. China suspende restricciones a la exportación a EE. UU.

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El gobierno de China anunció ayer la suspensión temporal de las restricciones a la exportación de minerales estratégicos hacia EEUU, en un nuevo gesto de distensión entre las dos principales potencias económicas mundiales.

La medida, que estará vigente hasta el 27 de noviembre de 2026, alcanza al galio, germanio y antimonio, componentes críticos para la fabricación de semiconductores y baterías de litio, según confirmó el Ministerio de Comercio de Beijing en un comunicado oficial.

La suspensión, que entró en vigor inmediatamente, revierte las restricciones impuestas en diciembre de 2024 y refuerza la tregua comercial acordada entre el presidente chino Xi Jinping y su par estadounidense Donald Trump durante su encuentro del 30 de octubre pasado en Busan, Corea del Sur.

Además, el viernes último China había anticipado la suspensión por un año de otras medidas de control sobre exportaciones implementadas el 9 de octubre, que incluían límites ampliados sobre materiales de tierras raras y grafito de doble uso, esencial para vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento energético.

Beijing también levantó las restricciones sobre materiales superduros como diamantes y carburos industriales, utilizados en procesos de manufactura y perforación.

El paquete de flexibilizaciones comerciales forma parte del acuerdo bilateral que contempla la reducción de aranceles y la suspensión de medidas proteccionistas durante un año, en un intento por estabilizar la relación entre las dos economías más grandes del planeta.

Proyectos de base tecnológica destacados en el concurso IB50K del Instituto Balseiro

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La jornada de premiación del IB50K 2025 fue desarrollada en el Instituto Balseiro, institución dependiente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Universidad Nacional de Cuyo. Allí, se entregaron los premios y menciones especiales en la 15° edición de este concurso que fomenta la creación de Empresas de Base Tecnológica en Argentina, mediante la convocatoria a jóvenes a presentar planes de negocios que se enmarcan en el desarrollo tecnológico-industrial, la transferencia y la innovación.

El primer premio fue otorgado al proyecto Calíape que a través de una aplicación móvil utiliza Inteligencia Artificial para reconectar al médico con el paciente. El segundo premio del IB50K y premio especial del CONICET fue entregado a Bio H41 que presentó un innovador activo cosmético natural inspirado en levaduras patagónicas; y el tercer premio a Odycell Nanotherapies que desarrolla terapias celulares de nueva generación para tumores sólidos con nanotecnología e inmunoterapia.

El proyecto premiado Calíape transcribe consultas médicas, genera historias clínicas precisas y envía indicaciones claras al paciente. “Nosotros decidimos usar el método científico en el abordaje de la solución que proponemos. Las IA generativas son programas de computadora de tal complejidad que recién se los está empezando a comprender, con estudios desde una variedad de disciplinas. Nuestro proyecto usa una serie de IA generativas, cuyo comportamiento debe ser validado en el consultorio médico a partir de métricas precisas, determinadas en condiciones conocidas y reproducibles”, expresó Flavio Colavecchia investigador del CONICET, del Centro Atómico Bariloche, en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Y añadió: “En nuestro caso usamos la estadística, el análisis de señales, y metodologías del procesamiento del lenguaje natural para estudiar el flujo de información que va a manejar nuestra aplicación. Esta etapa de validación científica es fundamental para asegurar el éxito en el uso de Calíape”.

A su vez, Colavecchia, experto y mentor en Calíape, explica que distintos tipos de IA se utilizan en la vida cotidiana, y la salud no es ajena a este cambio de paradigma, “en la actualidad en el sector salud vemos IA específicas, sobre todo en el área de diagnóstico por imágenes. Por ejemplo, en Fundación Intecnus estamos trabajando con IA específicas para la determinación de densidad mamaria en mamografías, el cálculo de magnitudes clínicas relevantes a partir de resonancias magnéticas cardíacas, e incluso, sistemas de asistencia a la planificación de tratamientos en Radioterapia. El uso de IA generativas es todavía incipiente, pero sin duda va a marcar un antes y u después en la adquisición y gestión de datos médicos”.

Sobre el reconocimiento especial del CONICET de Enfoque Transdisciplinario en Innovación Tecnológica María Celeste Ratto, directora del CONICET Patagonia Norte, destacó: “Para el CONICET es muy importante apoyar esta iniciativa del Instituto Balseiro que hace tantos años viene incentivando la innovación. Gran parte de los proyectos está integrado por personal del CONICET lo que muestra nuestro compromiso con el desarrollo de soluciones a los problemas y desafíos de nuestra sociedad”. Asimismo, Ratto destacó que “este año nuestro premio estuvo dirigido a los mejores proyectos que mostraran enfoque interdisciplinarios a fin de fortalecer una visión de la ciencia colaborativa y multidisciplinar”.

Bio H41, proyecto ganador de este premio especial y del 2do. premio del certamen, se trata de una startup que desarrolla ingredientes cosméticos innovadores a partir de levaduras patagónicas. Es una alternativa biotecnológica y sustentable para la industria cosmética global basada en la fermentación de precisión para activos con propiedades antioxidantes y fotoprotectoras con un enfoque que se centra en los bioprocesos sostenibles de bajo impacto ambiental.

“En este premio hay gran relevancia del CONICET. En nuestro equipo hay investigadores que hace más de 20 años pertenecen al organismo y han estudiado durante mucho tiempo. Es importante el premio de una institución tan reconocida para validar toda esa investigación”, expresó Matías Altilio, líder de Bioprocesos y Operaciones de Bio H41. Y resaltó el impacto y la cadena de valor que genera la sinergia entre el CONICET y la industria privada.

Con visión a futuro Altilio aseguró que “en el corto plazo pensamos concretar nuestras primeras ventas en el mercado local y validar comercialmente nuestro producto. A 10 o 15 años proyectamos contar con una planta propia de producción”. Y agregó: “Soy fermentadorista y es un sueño que compartimos tener nuestra planta para cultivar los grandes microorganismos y captar el mercado global. Pero no solo eso sino también generar fuentes de trabajo para la economía local y para el sistema científico, necesitamos más industria privada para reinvertir en ciencia”. Del equipo forman parten los especialistas del IPATEC (CONICET-UNCo) Diego Libkind como responsable de vinculación y asesor científico, Martín Moliné responsable de I+D, y Nazarena Ansaldi, investigadora I+D.

Además, entre los equipos finalistas se presentaron proyectos con participación de especialistas del Consejo que buscan soluciones innovadoras con impacto económico, social y en salud, que fueron distinguidos con premios especiales brindados por distintos patrocinadores del IB50K.

Entre ellos se encuentran, Circa Therapeutics, una start up biotecnológica que desarrolla fármacos innovadores para cánceres raros sin opciones terapéuticas; H2Hydra que desarrolla una plataforma de software especializado en el diseño y evaluación tecno-económica de proyectos de hidrógeno verde; InTest.Ar un test domiciliario, no invasivo y multibiomarcador que permite detectar de forma temprana lesiones precursoras de cáncer colorrectal, y Scargoth de construcción de hábitats modulares inteligentes, ultraeficientes y desmontables.

Geopolítica de la Inteligencia Artificial

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Sobre la prospectiva de la Inteligencia Artificial operan varios grupos que impulsan variados análisis, bastante contradictorios, lo cual complica conocer cuál es la situación objetivamente real y su probable evolución.

Para pasar en limpio cuáles son los jugadores en las cuestiones de Inteligencia Artificial, conviene repasar uno por uno. Tenemos:

1) entidades financieras que invierten en la IA asociados a las poderosas empresas high tech;
2) grupos políticos de ideología libertaria de extrema derecha, asociados a los anteriores;
3) élites políticas que quieren controlar a los high tech por la real pérdida del poder propio o la de los estados;
4) otros grandes grupos económicos que manejan economías bien tangibles (medios, alimentos, energía, minería) y que ven disminuido su poder financiero relativo;
5) países que compiten geopolíticamente en la frontera del desarrollo de la IA;
6) sectores militares interesados en tener bajo control las nuevas aplicaciones de la IA para las tareas de inteligencia o del desarrollo de nuevos sistemas de armas.

Principalmente se argumenta sobre tres aspectos del desarrollo de la IA:

a) los grandes apostadores, las inmensas inversiones directas necesarias, su valor en las bolsas accionarias y la disputa sobre el mercado;
b) las de índole geopolítica, y
c) los problemas sociales que sus aplicaciones pueden provocar. Veamos en detalle el primero.

La carrera competitiva de la IA se libra entre los barones de la high tech (pocos, pero poderosos): Peter Thiel, Mark Zuckerberg, Jeff Bezos, Sam Altman, Elon Musk y Larry Page, que no solo actúan en búsqueda de riqueza, sino de poder político, aunque muy mezclado con quimeras científicas.

Ray Kurzweil profetizó el “momento de singularidad”, un instante mágico “cuando la IA alcanzara el nivel de la inteligencia humana y la máquina fuera más eficiente que el hombre en todas las disciplinas”.

Sam Altman, creador de ChatGPT en 2022, lanzó ahora el GPT-5, en búsqueda del codiciado grial, la super IA (ASI), que superaría a la inteligencia humana en todas las áreas (ciencia, creatividad, intuición). No solo está Altman, sino también Google (con Gemini 3.0), Microsoft (OpenAI), Amazon (Anthropic), Elon Musk (Grok 4.2) y Mark Zuckerberg, (Meta Llama A4). Todos ellos construyendo enormes data centers, con inversiones que son una potencial burbuja en construcción.

Frente a este panorama Altman ha dicho recientemente que “cuando surgen las burbujas, la gente inteligente se entusiasma demasiado con un núcleo de verdad. Si miras la mayoría de las burbujas históricas, como la tecnológica, había algo real. La tecnología era realmente importante. Internet fue un asunto enorme. Pero la gente se entusiasmó en exceso”.

Actualmente tenemos un círculo, que no sabemos si es virtuoso o vicioso: OpenAI pagará cientos de miles millones de dólares a Oracle por capacidad de cómputo que le entregue. Oracle pagará decenas de miles de millones a Nvidia para que entregue chips para esos centros. Y Nvidia promete a su vez reinvertir buena parte de esa cifra en OpenAI. Pero nadie tiene certezas sobre la rentabilidad futura de estos negocios.

Las encuestas indican que casi el 80 por ciento de las empresas que adoptan IA no percibe mejoras sustanciales en resultados. Todos quieren ser ganadores. Pero no habrá lugar para todos. Esto recuerda anteriores burbujas tecnológicas, cuando el colapso de las criptomonedas se desencadenó a partir de círculos de crédito cerrados y autosostenibles.

Estas estructuras de inversión tan sofisticadas traen a la memoria las prácticas de los bancos que empaquetaron hipotecas en valores de alto riesgo y vendieron productos complejos bajo apariencia de seguridad. La burbuja financiera que terminó en la “crisis de los derivados”, que provocó el crac global del 2009. Además, hubo otros fracasos: el Metaverso de Zuckerberg (2020) y las puntocom (2000), cuya caída hizo quebrar a miles de empresas y destruyó varios mercados;

El gasto en IA representa más del 90 por ciento del crecimiento del PIB estadounidense en la primera mitad de 2025, superando al consumo de los hogares. Las señales de fragilidad afloran en la economía estadounidense: aunque los valores tecnológicos se dispararon desde 2022, porque las tres cuartas partes del crecimiento del valor accionario del S&P 500 se explican por el impulso de firmas tecnológicas vinculadas a la IA. Pero lamentablemente la participación de sus beneficios sobre el S&P 500 fueron muy pobres.

La prospectiva comercial está llena de riesgos y de dudas: los data centers se degradan a gran velocidad, los chips se tornan obsoletos en pocos años y cada generación de IA genera menores incrementos de eficiencia. Las mejoras de cada nuevo modelo ya no logran justificar las inversiones multimillonarias, lo que alimenta el escepticismo sobre la viabilidad de las inversiones para alcanzar la superinteligencia. La inquietud en el sector es creciente, ya que el valor actual de Nvidia es 94 veces el de Ford y es peligroso para cualquier nación que el crecimiento económico dependa crecientemente de un solo sector y, peor aún, de un solo gigante tecnológico.

Altman está convencido de que la burbuja de la IA se pincha. Lo asume y divulga para salvar su empresa, la primera del sector de la IA. Considera que no hay en el mundo tanto dinero en las bolsas para invertir los billones de USD necesarios para todas esas compañías. Es decir, cree que algunas caerán y muchos inversores perderán bastante dinero en toda la burbuja de los data centers que han montado. Actualmente, existen entre 11.000 y 11.500 data centers en el mundo (40 por ciento en EEUU, 25 por ciento en Europa y 20 por ciento en Asia-Pacífico), según estimaciones de Cloudscene y Synergy Research Group. Todos voraces consumidores de computadoras de almacenamiento, electricidad, agua para refrigeración y capitales colosales. Entre servidores, energía eléctrica (el mayor costo operativo), redes y conectividad (fibra óptica), refrigeración (agua y sistemas de refrigeración), así como mantenimiento y seguridad, el gasto global oscila entre 300.000 y 400.000 millones de dólares anuales.

Pero en realidad, la verdadera inquietud para concentrar esfuerzos del gobierno de Trump y de los barones de la high tech es poder competir con China, desde el momento en que una startup de Liangzhu, considerada la Silicon Valley china, presentó su revolucionario DeepSeek, con código abierto de entrenamiento, muy competitivo con sus rivales occidentales. Se construyó en un año y con costos muy bajos.

Ricardo Auer

Argentina en el mar V – Pampa Azul 2.0

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«Publicado en El blog de Abel el 31 de octubre de 2017»

Estos posteos que escribe Daniel Arias – Argentina nuclear, satelital, marina – pueden ser agrupados -estoy pensando en la forma de hacerlo- con un título como «La Argentina que puede ser» (aparte del libro que muchos reclaman). Pensando en publicista, siento que la condición principal es que bastantes argentinas quieran que sea.

A.B.F.

Pampa Azul 2.0

El cauto silencio de los lectores en relación a mis propuestas de construir barcos nucleares indican que una parte de ellos se pregunta qué me fumé. Hoy el asunto les parece “Fantasy & Science Fiction”.  Están con el síndrome de postrauma electoral, compañer@s. Y lo comparto.

En tiempos de perder libertades, derechos e industrias, los argentinos nos ovillamos como perros apaleados. Perdemos esa capacidad de “¿Y por qué no?” que algunas veces nos hizo renacer de las cenizas. Pero uno, amig@s, es lo que uno hace con lo que hicieron de uno, y lo mismo vale para los países. De los laberintos se sale por arriba.

Veo su sonrisa escéptica. Yo hablo de ponerle átomos a un programa del gobierno de CFK (Pampa Azul) que todavía goza de buena salud, bajo la precaria protección del  Ministerio de Ciencia y Tecnología, mientras en la práctica éste va degradándose en medios y autoridad al nivel de una Secretaría. Entre tanto, el gobierno le prende fuego, incansable, a todas esas ramas del árbol industrial argentino “que nos separan del mundo” con su terquedad en existir, algunas tan diferentes entre sí como la del calzado, la metalmecánica, la láctea, la textil, la ferroviaria y la electrónica; pero la preferencia por exterminar rápido y bien los brotes nucleares, espaciales, radarísticos, biotecnológicos, de armamento y aeronáuticos surgidos desde 2004 es clarísima. Son gravosos para ciertas embajadas. Y arden fácil, como las incursiones en alta tecnología de cualquier país, chico, mediano o grande, cuando no tienen demanda, sostén o licenciamiento estatal.

Entre tanto, la rampa de deuda externa que garantiza que no la vuelvan a tener ya la pagan chicos sin escuela, adultos sin empleo, discapacitados sin pensiones y jubilados sin medicamentos. Lo de hoy hará sangrar a millones de argentinos que aún no nacieron, y a sus hijos. Pero nacerán y algo habremos de dejarles, además de deudas y dudas.

Yo elijo dejar un programa de largo alcance. Formular un plan y atenerse a él es resueltamente ajeno al pensamiento y la práctica del político argentino promedio, un referente en enroques y en roscas. Se entiende: no se forman buenos coreógrafos en un teatro en llamas.

Este programa en particular es parte de algún plan mayor de reindustrialización y complejización (perdón por la palabreja) de la economía, y de reconstrucción del estado. Son asuntos inseparables, pero eso lo dejo a otros que entiendan más. Me atengo a la parte que más me interesa: reconstrucción naval y nuclear, haciendo sinergia.

¿Es un aporte mío? No mucho. Logro imaginarlo porque –perdón, don Newton- pude pararme, medio tambaleando y mareado, sobre los hombros de gigantes, en este caso Segundo Storni, Jorjón Sabato, los hermanos Carlos y Oscar Varsavsky, Carlos Castro Madero, Franco Varotto, Mario Mariscotti, Becho Murmis, Renato Radicella, Roberto Cirimello, Cacho Otheguy, Carlos Aráoz y sigue la lista. ¿Es viable el plan? No sin intentarlo. ¿Nos dejarán? No, pero ¿volveremos a dejar que no nos dejen? Amig@s, en la cancha, como siempre, se verán los pingos.

De modo que aclaro nuevamente:

Estoy planificando para la reconstrucción, con otro gobierno. Ni estos lograrán matar a la Argentina ni ésta morirá con nosotros.

Tenemos 1,87 millones de km2 de territorios nuevos –casi todos abisales- de los cuales sólo gozaremos de soberanía indisputada en 370.000 km2. El resto, a discutir, y la pulseada principal será con el Reino Unido.

Por un efecto paradójico del calentamiento global, la banquisa antártica está en expansión, las tormentas en ese océano se han vuelto más frecuentes y peores, y la navegación local cada vez más peligrosa. Más tarde abundaré en dudas sobre este desconcierto.

Es indudable que en esta crisis hay una oportunidad: podemos ser el primer país del mundo en construir dos barcos diseñados específicamente para bancarse a año completo ese escenario antártico empeorado, y vender sus servicios oceanográficos y de rescate a terceros países. Con los “fierros” adecuados, en ese infierno ululante hay plata a hacer y soberanía a ganar.

Soberanía práctica, porque las cosas que averigüemos sobre nuestros fondos serán los anchos de espadas, de bastos, y los sietes de oros y espadas en una mesa de truco peligrosa pero inevitable. Sin una idea científica detallada de qué hay ahí en las llanuras abisales y un rearme de la Armada con naves propias, no podemos ni sentarnos a negociar titularidades, sea con Su Graciosa Majestad o con Magoya. Sin ese valor agregado, nuestra autoridad es verso. Eso lo dijo Vicente Palermo, del Club Político, al toque de que CONVEMAR nos diera esos papeles. Pero creo que Palermo subestima a mi país.

Sí, claro, me dice Ud. Venirle con fierros propios a la Armada. Para ridiculizarme, me tira una cita de un tal Arias, autor que me suena familiar:

Una revisión somera del catálogo Histarmar de buques de la Armada entre 1900 y 2013 arroja un total acumulado de 318 naves de todo tipo, de las cuales 56 fueron construidas en la Argentina. Si dejamos fuera las ensambladas aquí bajo licencia extranjera, quedan 47 naves realmente Nac & Pop, con apenas 12 de combate. Pero si estrechamos la búsqueda a barcos exclusivamente de guerra de diseño y construcción local, la lista se abrevia a 10, y chicos: 8 rastreadores y 2 patrulleros, muchos impuestos por un tal presidente Perón. 10 barcos sobre 318.  Sí, el 3,78% del catálogo”.

En suma, Ud. me echa en cara que mi plan no sólo contraría la cultura política sino la naval que padecemos. Y añade, en plan de guapo, que es más fácil encontrar ratas en una caja fuerte que keynesianos en los partidos, en la UIA o en la Armada.

¡Tenga mano, compañer@!, retruco, gauchesco. ¿Iraolagoitía, Quihillalt y Castro Madero no eran navales, o sólo me parecieron? ¿Y acaso leyó “Nuestros intereses marítimos”, del Alte. Segundo Storni? Buena mía, no lo leyó.

Ud. me contesta, tajante, que la Armada a Storni tampoco lo leyó. Se limitó a hacerle grandes homenajes fúnebres para enterrar mejor sus ideas, de las que se olvidó hace mucho. Y luego me acorrala otra vez con mis propias palabras: los almirantes que en 1988 impidieron darle nueva motorización diésel-eléctrica y 30 años más de vida útil al portaaviones ARA 25 de Mayo, según la propuesta del Ing. Ernesto Marta,  también eran navales.

Y luego de pensar un segundo, añade con maldad que esos lograron mucho más que el desguace posterior de esa nave. Lograron  el desguace de los Astilleros Río Santiago (ARS) y TANDANOR, de paso y cañazo. Su Graciosa habrá aplaudido… ése era el blanco principal. Los astilleros, no el portaviones.

Para mayor claridad, ARS llegó a construir las 4 mayores naves sudamericanas: los petroleros Ingeniero Huergo, Ingeniero Silveyra, José Fuchs y Presidente Illia, de doble casco y 60.000 toneladas, entre 1979 y 1983, pedidos por YPF. Desmontar los ARS y TANDANOR, la Fábrica Militar de Aviones (hoy FAdeA), y la CNEA e INVAP deben haber sido artículos principales en algún Tratado de Versailles secreto que la Argentina habrá firmado, supongo, entre 1982 y 1983, acaso para poder rendirse en Malvinas sin bancarse horas después una guerra mucho peor con Chile. El que viva lo sabrá, si quedó algún papel escrito de todo ello. Lo que yo quiero es romper ese tratado, pero sin alharaca.

ARS nunca recuperó su salud pre-menemista, en parte por cambios de la tecnología de construcción naval, en parte porque el eje geográfico de la misma se desplazó al Lejano Oriente, y fundamentalmente por la desaparición del concepto de que el estado puede y debe comprarle al estado.

En los ’60 y ’70, traccionados por los pedidos de ELMA (Empresa Líneas Marítimas Argentinas), YPF, la CNEA y Ferrocarriles Argentinos, más algunos de la siempre renuente Marina, estos enormes talleres daban trabajo directo a 8000 personas, ranqueaban como los mayores del subcontinente, hacían graneleros, “bulk carriers”, containeras e incluso tanqueros de doble casco de 60.000 toneladas, y ganando plata. Había que ver a los ARS en sus épocas de gloria. Sí, tiene razón, en 1988 el 25 de Mayo fue un blanco de oportunidad. Lo importante no era tanto destruir el portaaviones sino la capacidad argentina de rehacerlo a nuevo en casa. No fuera que luego quisiera hacerse también una flota propia.

Aunque en su resucitamiento kirchnerista ARS llegó a fabricar 4 graneleros de 27.000 toneladas para Wilhelm Finance Inc., de Alemania, su mayor comprador (Venezuela) empezó a fundirse cuando ya se le había entregado el “Juana Azurduy” y se daban los toques finales al “Eva Perón”. Éste quedó sin entregar. Era el segundo de una orden de 4 petroleros de 47.000 toneladas para PDVSA, pero Chávez se estaba fundiendo, o lo estaban, o ambas cosas. Son situaciones que vaya a saber por qué jamás le pasan a los emires y jeques petroleros. Esta vez como blanco de oportunidad, a ARS lo jodieron de nuevo.

En este segundo y más modesto pico de ocupación, ARS llegó a tener 2700 ingenieros, técnicos y operarios muy especializados.

Había 23 barcos más pedidos por contrato que aseguraban teóricamente 12 años de trabajo continuos, pero la deuda venezolana dejó a ARS sin nafta a algunos kilómetros de la siguiente estación de servicio. Al rescate sin mayor resto, CFK ordenó construir en ARS 5 patrulleras oceánicas multipropósito para la Armada, de las cuales una llego a ponerse en quilla. Los planes navales de CFK –completar 2 submarinos Thyssen TR-1700, modernizar los 2 destructores y las 3 fragatas Meko- siempre avanzaron muy despacio, salvo el de la reconstrucción del rompehielos Irízar en TANDANOR. Y luego llegó El Que Te Dije y se acabó todo.

Mi plan es juntar lo nuclear con la construcción naval. A no olvidar que ya hubo dos intentos de trabajo conjunto. Es debido a Castro Madero que hoy tenemos en construcción en Lima, provincia de Buenos Aires, el prototipo de una central nuclear argenta para vender al mundo, el CAREM, ahora de la Comisión Nacional de Energía Atómica.

Es un proyecto tan tecnológicamente sensato, tan testeado y vuelto a testear en modelos físicos, y con un potencial de mercado tan disruptivo que ni siquiera el Mejor Ministro de Energía de la Shell lo quiso parar. Tampoco lo está apurando, ojo. Vendrán gentes de muchos colores y países a ver esa centralita.

CAREM

Avance de obra civil del CAREM en 2014, sin todavía ningún componente nuclear instalado. En aquel año debería haber estado en retoques finales antes de irlo poniendo crítico. 

Pero no puede haber una vidriera más impactante para esa planta terrestre que la naval: ponerla en un par de barcos que dejen al mundo con la boca abierta. Llámenlo Pampa Azul 2.0, si quieren.

Daniel E. Arias

Nota del autor en 2025:

Siete años después de escrita la 5ta parte de «Argentina en el Mar», me queda en claro que el CAREM no va a ser jamás una planta de propulsión marina. No tanto porque haya sido exitosamente frenada una vez más por el actual gobierno y tantos otros anteriores, sino por motivos técnicos.

Un CAREM necesita una verticalidad perfecta del recipiente de presión para garantizar una suficiente circulación convectiva del refrigerante. El submarino resultante carecería de potencia motriz en situación de maniobra. Debería usar sus baterías para maniobrar mientras no logre recobrar la vertical. Y un submarino de caza, al igual que un avión de caza, debe poder hacer maniobras muy cerradas y a bastante velocidad.

Hace cuatro años, el Dr. Carlos Aráoz, metalurgista y «combustiblero» de la CNEA, me hizo llegar los planos de una planta de potencia distinta y diseñada específicamente para motorizar un TR-1700. Es la del Dr. José Converti y su equipo. Es un PWR convencional, refrigerado por bombeo, y adaptado a un casco de presión pequeño como el de este Thyssen. Tendría una potencia eléctrica menor de 10 MW, que no es poca. Fue presentado ante el Almirantazgo.

El proyecto fue silenciosamente discontinuado ya no recuerdo por cuál administración nacional. Elija la que le parezca desde Carlos Menem en adelante.

El motor de Converti probablemente sea muy bueno, pero no nos enteraremos: lo que ya no quedan son cascos de TR-1700. El del ARA San Juan se perdió con el submarino en el accidente de 2017. El del Santa Cruz, cortado en dos como una sandía para un reequipamiento a nuevo de baterías, sensores y sistemas de combate, quedó como estaba: en dos partes, Ud. elija la que le parezca.

La modernización del Santa Cruz fue cancelada por el entonces ministro de Defensa, Oscar «El Milico» Aguad, que adujo motivos de seguridad. Así la Argentina quedó sin submarinos. Aguad tiene criterios raros de seguridad. Son coherentes: en su tenida en el Ministerio de Telecomunicaciones había cancelado todos los satélites argentinos ARSAT desde el 3 en adelante, pero concedió 21 habilitaciones para que la Argentina recibiera servicio de otros tantos satélites. Todas empresas de países de la OTAN, sorpresa.

Aráoz, un espíritu invencible, dice que todavía podríamos ofrecerle ayuda técnica a Brasil, que hace 20 años viene luchando con su propio PWR para motorizar su primer submarino nuclear, el Almirante Alvaro Alberto. Es difícil que los primos brasucas nos den bola. La última vez que se metieron en un proyecto tecnológico complejo con la Argentina, los jodimos.

Sucedió a fines de los ’80, con el diseño y construcción del avión de cabotaje a turbohélice Vector.

Al costo de una pérdida de U$ 360 millones ya invertidos por la Fábrica Militar de Aviones y en tiempos de Alfonsín, el presidente Carlos Menem nos retiró del proyecto cuando ya había 2 aviones en exhibición, dando vueltas por las ferias aeronáuticas y generando pedidos de informes. También había un tercero en construcción, hoy un cascajo sin terminar en la Fábrica Argentina de Aviones en Córdoba.

Desde entonces, Brasil tuvo su propio Menem, el presidente Fernando Collor de Melo, pero lo eyectó del cargo de un patadón. Demasiado chorro y vendepatria, dijo el Parlamento, incluso para los criterios de los ’90. Pero de ahí en más, Brasil se abstuvo de otros proyectos tecnológicos con Argentina. Entre ellos, los satélites SABIAMAR de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales.

Personalmente, no renuncio al CAREM. Pero me gustaría, cuando se pueda, poner al menos un módulo de 120 o 125 MWe en una base antártica argentina intracontinental, al sur de la Pensínsula Antártica, en un sitio poco accesible desde el mar, y al cual el combustible para generar electricidad sólo puede llegar por aire. Sería un gesto geopolítico, además. ¿Lo permite el Tratado Antártico? Sí, mientras dure.

Los EEUU tuvieron una plantita nuclear en la Antártida entre 1967 y 1972, el PMA-3, llamado también «Nukey Poo» porque era una mierda y perdía refrigerante en forma continua. Ningún país miembro del Tratado hizo objeciones. Supongo que con el CAREM nos podría ir mejor.

A condición de que testeado del modelo de demostración en el predio de las Atuchas, y construido un CAREM comercial de cuatro módulos y sin inconvenientes en otro lugar del país.

Obviamente, no sucederá con este gobierno, ni con ninguno que se le parezca. Como suele decir el director de AgendAR: «El que viva lo verá».

1er. semestre 2025: EE.UU. creció casi exclusivamente por inversiones en IA y conexas. Desarrollo tecnológico y burbuja financiera

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Según el economista de Harvard Jason Furman, el crecimiento del PIB estadounidense en la primera mitad de 2025 se debió casi en su totalidad a la inversión en centros de datos y tecnología de procesamiento de información. Excluyendo estas categorías relacionadas con la tecnología, Furman calculó en una publicación del 27 de septiembre en X.com que el crecimiento del PIB habría sido solo del 0,1 % en términos anualizados, un estancamiento casi total que subraya el papel cada vez más fundamental de la infraestructura de alta tecnología en la configuración de los resultados macroeconómicos.

Las conclusiones de Furman, compartidas en línea y repetidas por analistas financieros como Robert Armstrong, de Unhedged del Financial Times (el mismo autor que acuñó el término «TACO trade»), se hacen eco de varios meses de observaciones sobre el notable auge de la infraestructura de los centros de datos. En agosto, Renaissance Macro Research estimó que, hasta la fecha en 2025, el valor en dólares aportado al crecimiento del PIB por la construcción de centros de datos de IA había superado por primera vez el gasto de los consumidores estadounidenses. Esto es notable si se tiene en cuenta que el gasto de los consumidores representa dos tercios del PIB.

Técnicamente, como señala Furman, la inversión en equipos y software de procesamiento de información solo representó el 4 % del PIB de EE. UU. durante la primera mitad de 2025, pero también supuso el 92 % del crecimiento del PIB durante ese periodo. Furman añadió que probablemente no es el caso de que la economía estadounidense no hubiera registrado casi ninguna expansión sin esta expansión, razonando que «sin el auge de la IA probablemente tendríamos tipos de interés [y] precios de la electricidad más bajos, lo que supondría un crecimiento adicional en otros sectores. En términos muy generales, eso podría suponer aproximadamente la mitad de lo que obtuvimos del auge de la IA». Pero aún así, es mucho.

Gigantes tecnológicos como Microsoft, Google, Amazon, Meta y Nvidia han invertido decenas de miles de millones de dólares en la construcción y mejora de centros de datos, en respuesta a la explosiva demanda de inteligencia artificial y grandes modelos de lenguaje que requieren enormes recursos informáticos.

Lisa Shallet, directora de inversiones de Morgan Stanley Wealth Management, señaló el 29 de septiembre que el gasto era realmente enorme entre los llamados «hiperscalers», que se esfuerzan por conseguir una enorme capacidad de computación, almacenamiento y redes.

«En los últimos años, la inversión en capital de los hiperescaladores en centros de datos y elementos relacionados se ha cuadruplicado y se acerca a los 400 000 millones de dólares anuales», escribió. «La velocidad de crecimiento y el tamaño de la inversión están sesgando su impacto económico agregado, ya que los diez principales inversores representan casi un tercio del gasto total… Para ponerlo en perspectiva, se estima que el gasto relacionado con los centros de datos está añadiendo aproximadamente 100 puntos básicos al crecimiento del PIB real de Estados Unidos».

El «misterio» de la economía

Este auge del crecimiento impulsado por la tecnología se produce en un contexto de ralentización económica generalizada y, paradójicamente, de fuerte crecimiento del PIB. La creación de empleo se ha ralentizado, lo que ha suscitado la preocupación de que, sin la inversión en tecnología, la economía estadounidense podría haber entrado en recesión. Otros sectores, desde la industria manufacturera y el inmobiliario hasta el comercio minorista y los servicios, contribuyeron poco o incluso restaron valor a la producción total en la primera mitad de 2025.

Y, sin embargo, como ha señalado Torsten Sløk, economista jefe de Apollo Global Management, las cifras del PIB apuntan a una economía (estadísticamente) fuerte.

«El consenso ha sido erróneo desde enero», afirmó Sløk en una nota distribuida a sus clientes a principios de octubre, añadiendo que la media de las previsiones de los economistas apuntaba a que la economía estadounidense se ralentizaría durante nueve meses consecutivos. «Pero la realidad es que simplemente no ha sucedido… Los profesionales de la economía debemos mirarnos en el espejo».

El análisis de Furman se suma a la observación sarcástica y acertada de Rusty Foster, de Today in Tabs, quien bromeó: «Nuestra economía podría ser simplemente tres centros de datos de IA con gabardina», en alusión al auge de la construcción de centros de datos y al tropo de los dibujos animados/gag visual de varios niños que se unen para disfrazarse de adultos.

El economista jefe de Morgan Stanley, Michael Gapen, aventuró el 6 de octubre una hipótesis sobre «el misterio» de la economía de 2025, «entre datos sólidos de gasto y una contratación débil». Argumentó que «puede explicarse por un sector empresarial que absorbió el costo inicial de los aranceles y redujo los costos laborales unitarios y la rentabilidad en lugar de subir los precios».

En otras palabras, algo que no tiene nada que ver con la construcción de centros de datos que está alimentando ampliamente los temores de una burbuja, incluso entre el propio fundador de Amazon, Jeff Bezos, quien insiste en que estos centros de datos son una «burbuja industrial» más que financiera, y que algún día todos nos alegraremos de tener a nuestro alcance una potencia informática tan increíble con tantos cientos de miles de millones gastados. La cuestión del crecimiento sostenible del PIB es otra cuestión aparte.

Nick Lichtenberg

La COP30. El equilibrio de Lula entre el desarrollismo y la ortodoxia climática europea

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Un nuevo informe de la UE cuestiona la desinformación climática en internet.

La mayoría de la población mundial respalda las políticas contra el cambio climático. Aun así, la desinformación climática sigue siendo generalizada, especialmente en internet.

Un nuevo informe del observatorio Climate Action Against Disinformation (CAAD) ha analizado la desinformación climática en la antesala de la COP30 y a los grandes actores que la alimentan. Detecta un aumento masivo de contenidos engañosos relacionados con la conferencia climática de la ONU.

¿Cómo se manifiesta?

El 87 % del planeta apoya las políticas frente al cambio climático, según una encuesta de 2024. De acuerdo con YouGov, entre el 62 y el 76 % de los europeos están preocupados por el cambio climático.

Pero la desinformación sigue generando escepticismo.

La diferencia entre información errónea y desinformación es importante. La información errónea es falsa o descontextualizada y se presenta como un hecho. La desinformación, en cambio, es deliberadamente falsa y pretende engañar al público.

A principios de este año, CAAD y el Observatorio para la Integridad de la Información (OII) detectaron un aumento del 267 % en la desinformación relacionada con la COP entre julio y septiembre.

Hallaron unos 14.000 ejemplos en línea. Uno de los más ilustrativos fue una publicación, creada con inteligencia artificial generativa, con un reportero de pie en una ciudad inundada que recuerda a Belém, donde la COP30 se celebra. En pantalla aparece el título ‘LA VERDAD SOBRE LA COP30 EN BELÉM EN 2025’ para atraer al público. Sin embargo, el reportero, la inundación e incluso la ciudad eran totalmente ficticios.

Un análisis reciente del OII también constató que la COP30 era un tema recurrente en grupos brasileños de Telegram dedicados a teorías de la conspiración. El OII ha identificado más de 285 menciones a la COP30, atacando la propia conferencia, Belém y las soluciones climáticas en general.

En el escenario global, la desinformación climática también ha sido promovida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En septiembre, calificó el cambio climático como «el mayor timo».

¿Quién está detrás de la desinformación climática?

El nuevo informe de CAAD analiza a los grandes actores que alimentan el ecosistema de la desinformación, torpedeando la acción climática al sembrar dudas entre las audiencias.

Las empresas que queman combustibles fósiles para energía y transporte y la agricultura a gran escala, denominadas ‘Big Carbon’, figuran entre los principales responsables de la desinformación climática.

Según el informe, «la desinformación de ‘Big Carbon’ está diseñada para que la gente corriente subestime la solidez del consenso científico sobre el cambio climático». «También hace que se subestime la fuerza de la solidaridad a la hora de exigir acción«.

Sin embargo, las empresas tecnológicas también son responsables por permitir que esos mensajes se propaguen sin control. No es un problema nuevo y ya ha lastrado anteriores citas climáticas.

Un informe anterior de CAAD concluyó que, en la antesala de la COP28, las compañías de combustibles fósiles pagaron hasta 5 millones de dólares (4,3 millones de €) por anuncios de desinformación climática que aparecieron en Facebook. Shell, ExxonMobil, BP y TotalEnergies fueron los principales financiadores, responsables del 98 % de los anuncios.

El nuevo informe señala que «difundida con rapidez y a bajo coste a través de plataformas de redes sociales y motores de búsqueda (‘Big Tech’), esta desinformación está socavando las políticas y saboteando la acción».

La desinformación climática, a debate en la COP

Por primera vez, la conferencia climática de este año contará con la Iniciativa Global para la Integridad de la Información sobre el Cambio Climático. Es un esfuerzo conjunto del Gobierno de Brasil, Naciones Unidas y UNESCO, dedicado a reforzar la investigación y las medidas para abordar campañas de desinformación.

En la Cumbre de Líderes del 6 de noviembre, el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y el presidente francés, Emmanuel Macron, alertaron sobre los peligros de la desinformación climática.

Lula afirmó: «Fuerzas extremistas fabrican noticias falsas para obtener réditos electorales y encarcelan a las futuras generaciones en un modelo obsoleto que perpetúa las desigualdades sociales y económicas y la degradación ambiental«.

Macron secundó ese mensaje. Dijo, «La desinformación climática hoy amenaza nuestras democracias, la agenda de París y, por tanto, nuestra seguridad colectiva». A principios de este año, un informe concluyó que los medios franceses difundían desinformación climática, amplificando narrativas que desacreditan la ciencia y las soluciones climáticas.

El secretario general de la ONU, António Guterres, también condenó a las empresas que se benefician de esta desinformación.

Afirmó, «Demasiadas corporaciones obtienen beneficios récord de la devastación climática, con miles de millones dedicados al lobby, a engañar al público y a obstaculizar el progreso». «Demasiados líderes siguen cautivos de estos intereses enquistados».

Pedro Sánchez compartió una cifra real sobre el impacto del calentamiento global y cambio climático en España, más de 20.000 personas murieron en España en los últimos 5 años debido a sus efectos.

 Hannah Docter Loeb

INVAP, la FAdEA, y un dron para las Fuerzas Armadas argentinas

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Con el modelo MET IA-X-200 en la fase final de desarrollo, la Fábrica Argentina de Aviones «Brig. San Martín» (FAdeA), en colaboración con la empresa tecnológica INVAP, se prepara para presentar oficialmente el IA-300, un nuevo Sistema de Vehículo Aéreo No Tripulado (SVANT) con capacidad de despegue y aterrizaje vertical (VTOL), ante autoridades del Ministerio de Defensa y altos mandos de las Fuerzas Armadas.

El proyecto, fruto del trabajo conjunto entre estas dos entidades nacionales, se basa en la plataforma tecnológica del IA-X-200, aunque integrará mejoras significativas en su arquitectura y capacidades operativas. La propuesta está orientada a ofrecer una solución más avanzada, combinando sistemas complejos con mayor versatilidad que los del modelo experimental en el que se inspira.

Aunque aún no se difundieron imágenes oficiales, se anticipa que el diseño y las dimensiones del IA-300 serán similares a las del UAS que FAdeA viene desarrollando para el Ejército Argentino. No obstante, el nuevo modelo incorporará componentes desarrollados por INVAP, como los sistemas de navegación, aviónica y enlaces de datos, originalmente concebidos para el programa RUAS. 

El desarrollo responde a una necesidad operativa concreta de las Fuerzas Armadas argentinas: contar con un SVANT de despegue vertical con propulsión híbrida, capaz de operar eficazmente en escenarios tácticos próximos al frente de batalla. Este enfoque ha llevado a ambas compañías a redoblar esfuerzos para crear una plataforma con perfil netamente militar, aprovechando la experiencia acumulada en proyectos previos.

En la planificación técnica del IA-300 se replicó la lógica aplicada al IA-X-200: optar por componentes estructurales y de propulsión de catálogo, dada la amplia oferta disponible en el mercado. Esto permite adaptar la configuración del sistema a los requerimientos específicos de operación y perfil de misión, priorizando la integración del equipamiento crítico de a bordo.

A nivel técnico, el IA-300 representa una evolución del IA-200C. Estará equipado con aviónica de nivel militar y podrá transportar una carga útil superior. Su diseño contempla una amplia gama de misiones, incluyendo capacidades ISR (inteligencia, vigilancia y reconocimiento), asignación de objetivos e incluso ataques con cargas explosivas de precisión. Estará preparado para operar en entornos desafiantes, integrando cámaras y sensores, con transmisión de datos cifrada y en tiempo real.

Paralelamente, el IA-X-200 concluirá su desarrollo con destino al Ejército Argentino, en una versión híbrida (IA-200C) equipada con piloto automático provisto por INVAP. Es muy probable que el avance del IA-300 ocurra en paralelo, quedando el IA-200 como plataforma de entrenamiento. 

El IA-300 ha generado altas expectativas dentro del ámbito militar. Aunque los detalles del proyecto aún no se han difundido oficialmente, se sabe que ha despertado un interés considerable entre las fuerzas. En el contexto actual de conflictos como el de Ucrania, donde este tipo de sistemas ha demostrado su relevancia táctica, Argentina apunta a producir localmente una herramienta estratégica de despliegue rápido y fabricación cercana. Se estima una demanda inicial de entre 80 y 100 unidades para el Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada, en particular para su Infantería de Marina.

El gobierno avanza con la privatización parcial de Nucleoeléctica Argentina

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“Privatización parcial” y valuar para vender son los dos conceptos que fuentes oficiales explicaron sobre la última jugada del Gobierno en el universo de las empresas públicas. El Ministerio de Economía firmó la resolución que dio un período de 12 meses para vender el 44% de las acciones de Nucleoeléctrica Argentina (NASA).

“Iníciase el proceso de privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA)“, comienza la resolución firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo. De esta manera, el Gobierno le dio un nuevo impulso a lo que había sido aprobado en la Ley Bases.

Allí incluyó las posibles ventas de empresas como AySA, Trenes Argentinos, Enarsa, entre otras. En ese listado también se encuentra NASA. Pero esta compañía se diferencia, por ejemplo, de las del sector ferroviario, ya que se la considera como una “joyita del Estado”.

NASA es una de las compañías que más dinero le deja a las arcas públicas. Según un informe de la Secretaría de Hacienda, en 2024 generó ingresos de operación por “la suma de $634.719,8 millones, obtenidos de la venta de energía”. De hecho, el ministerio de Economía resaltó que el año pasado fue una de las responsables del superávit financiero del total del conjunto de las empresas del Estado. Aportó unos $275.500,4 millones.

Estas cifras ayudan a entender por qué el proceso iniciado habla de “privatización parcial” y no total. La normativa revela un detalle. El plan de venta alcanzará al 44% de las acciones. “Se estableció que el cincuenta y uno por ciento (51%) del paquete accionario de Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA) quedará en poder del Estado Nacional -Secretaría de Energía- y de la Comisión Nacional de Energía Atómica, organismo descentralizado actuante en el ámbito de la Jefatura de Gabinete de Ministros, manteniendo el Estado Nacional la participación mayoritaria en el capital social”, incluyó el texto firmado por el Gobierno. El 5% restante iría a un programa de propiedad participada.

En términos prácticos, NASA produce energía eléctrica, opera centrales nucleares y se encarga de la gestión de los proyectos nucleares del país. De ahí que sus principales activos son las centrales Atucha IAtucha II Embalse.

Precisamente, la resolución firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, estableció que dichos bienes sean valuados. La Secretaría de Energía deberá realizar dicho inventario.

“Estamos en uno de los mejores momentos”, describió una fuente de la empresa. Este integrante de NASA afirmó que la compañía ha incrementado su caudal de generación de energía nuclear.

Según el informe de la Secretaría de Hacienda sobre empresas públicas, NASA acumuló un superávit financiero de $74.905 millones en el primer semestre de 2025. Fuentes oficiales exhibieron este número como un síntoma positivo pese a que una de sus centrales, Atucha I, no se encuentra activa debido a los trabajos de extensión de vida.

El Gobierno destacó la obra de extensión de vida de Atucha I como una de las más importantes del año en su informe sobre inversión pública 2025. “Este proyecto tiene como objetivo prolongar la operación de la central por 20 años adicionales, garantizando así el suministro de energía eléctrica limpia y de bajo costo, aprovechando un activo ya amortizado”, definió.

Entonces, estas cifras muestran a NASA como una empresa seductora para el sector privado. Su inicio de “privatización parcial” acaba de empezar. Pero antes, el Gobierno quiere asegurarse de cuánto debería ser su precio. Ese es el motivo, según explicaron fuentes oficiales, por el cual se realizará el inventario de sus bienes.

Además, la resolución del Ministerio de Economía le puso plazo a la venta del paquete del 44% de sus acciones. Instruyó a la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, a cargo de Diego Chaher, coordinar las acciones necesarias para que “mediante una licitación pública de alcance nacional e internacional” se realice la venta “en el plazo de 12 meses”.

Fuentes oficiales al tanto de la situación de la empresa señalaron que la entrada de capital privado no debería alterar el curso de la compañía. Su horizonte, sostuvo, es la generación de energía, con particular interés en el sector nuclear.

La operación de las centrales nucleares

Como se dijo, Atucha I está en proceso de extensión de vida desde septiembre de 2024 y volvería a operar en marzo 2027. Los trabajos permitirán que trabaje a plena potencia durante 20 años. Atucha II inició su actividad en 2014 y le queda un “scope similar”: 25 años más a plena potencia.

Por su parte, Embalse terminó su extensión de vida en 2019 y “tiene 25 años más a plena potencia por delante”, tal cual afirmaron fuentes oficiales.

Ignacio Grimaldi