La información actual sobre el proyecto Tronador

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Un lector de AgendAR, @LucianoMasini, hizo un pedido de acceso a la información sobre el proyecto Tronador. Recibió una respuesta oficial que tuvo la amabilidad de compartir con nosotros. La reproducimos: Respuesta a Pedido de Información General sobre el Proyecto Tronador El Proyecto Tronador por el cual consulta el solicitante está comprendido en el siguiente marco de referencia: El Plan Espacial Nacional: “Plan para la Utilización y Aprovechamiento de la Ciencia y Tecnología Espacial con fines pacíficos”, el cuál define entre sus cursos de acción el desarrollo de medios de Acceso al Espacio bajo la responsabilidad de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). El mismo requiere un programa de desarrollo de un sistema de lanzamiento espacial nacional de uso civil con fines pacíficos, denominado Inyector Satelital de Cargas Útiles Livianas en adelante Programa ISCUL. • Los desarrollos son llevados a cabo en un marco de completa transparencia y contemplando las posibilidades ofrecidas por los programas de cooperación internacional, en forma coincidente con la política argentina en materia de no proliferación y los compromisos internacionales asociados. • La implementación del Programa ISCUL y del Proyecto TRONADOR es liderada por CONAE y con la colaboración del sistema científico-tecnológico y empresas del sector espacial argentino. • La capacidad propia de acceso al espacio fortalece la soberanía mediante el uso pacífico del Espacio Ultraterrestre, donde una de sus aplicaciones principales es la inyección de satélites en órbita para servicios de comunicaciones, servicios de valor agregado basados en información de origen espacial, e investigación mediante la observación de la tierra, entre muchas otras aplicaciones. Es muy conveniente disponer de un lanzador enfocado en la implementación de misiones espaciales que den respuesta a las necesidades específicas de la Argentina, el Plan Espacial Nacional prevé el desarrollo de tecnologías de punta, como la arquitectura segmentada, que requieren contar con esta capacidad, como también es muy útil para la implementación de constelaciones de pequeños satélites. Donde Argentina ya domina todas las demás capacidades del ciclo de la tecnología espacial. El Programa ISCUL, se define como el programa que deberá implementar los proyectos que permitan a Argentina inyectar en órbita LEO (Low Earth Orbit) satélites pequeños con capacidades propias. El mismo incluye cuatro grandes áreas de proyectos: Proyectos de Desarrollo de Vehículos Lanzadores. Vehículos Tronador II y Tronador III. El proyecto TRONADOR implementa la familia de vehículos lanzadores TRONADOR II/III y sus vehículos experimentales asociados. • Proyectos de (I+D), Desarrollo de Tecnologías críticas y estratégicas para los Lanzadores. Propulsión, Estructuras y Aviónica entre los más relevantes. • Proyectos de Bases de Lanzamiento. Bases de Lanzamiento y Operaciones. El programa define que “La Base de Lanzamiento deberá ser implementada en el territorio nacional”. Se cuenta con una base de lanzamiento experimental en el Centro Espacial Punta Indio, y está planificado el desarrollo de la base de lanzamiento operativa CLMB en el Centro Espacial Manuel Belgrano, en las cercanías de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires. • Proyectos de Facilidades Auxiliares. Que comprenden: áreas de manufactura, áreas de integración y de ensayos funcionales y ambientales para cada componente del proyecto. Las mismas se encuentran distribuidas estratégicamente entre los centros espaciales CETT en Provincia de Córdoba, CEPI (Punta Indio) y CEMB (Coronel Rosales) en Provincia de Buenos Aires. • Es un requisito al programa que el mismo deberá implementar las capacidades de Seguridad de vuelo, y seguridad para todas las actividades, etapas y fases de sus proyectos, y de los servicios operativos. Aplica al ambiente, a las personas y a los bienes en general. Como también que deberá priorizarse el uso de tecnologías, procesos y consumibles de bajo impacto ambiental. El PLAN de Programa ISCUL vigente contempla la línea lógica de desarrollo para los lanzadores TRONADOR II/III que planifica la serie de vehículos TII-A, TII-B y TIII. Se refuerza en este la necesidad estratégica del desarrollo de tecnología nacional en materia de acceso al espacio. El desarrollo y la inclusión de la tecnología nacional de componentes críticos se plantea de manera sostenida e incremental. El desarrollo del lanzador Tronador II-A esta planteado a través de vehículos experimentales VEX5B y VEX6, que sirven de plataforma de prueba tecnológica, con la decisión adoptada de adquirir los componentes críticos y de alta complejidad, cuya confiabilidad y disponibilidad esta verificada, resolviendo programáticamente así los riesgos más altos del proyecto. El TII-A es el vehículo cuyo objetivo es satelizar cargas útiles de hasta 250Kg @ 600km SSO (Sun Synchronous Orbit). Luego se planifican como evolución el lanzador TII-B cuyo objetivo es satelizar cargas útiles de hasta 500Kg @ 600km SSO y el lanzador TIII cuyo objetivo es satelizar cargas útiles de hasta 750Kg @ 600km SSO.

Las empresas navieras piden al gobierno que acceda al reclamo de vacunación de los sindicatos

La Federación de Empresas Navieras Argentinas (FENA), que agrupa a las cámaras de empresas de buques mercantes, y en este caso en particular que transportan combustibles, le pidió a los ministerios de Salud, Transporte y Trabajo de la nación que acceda al pedido de los sindicatos navieros para que los vacunen contra el Covid-19 como personal estratégico.

Este planteo está directamente vinculado al problema de la actual escasez de gas, sobre la que informamos aquí. Los sindicatos de la marina mercante habían iniciado este miércoles un paro de 48 horas que afecta el suministro de petróleo y derivados y pone en jaque a la generación de energía de las centrales eléctricas. Según FENA, la vacunación al personal naviero es “imprescindible por la labor esencial que desempeñan y por razones humanitarias, ya que los marinos, una vez a bordo, no pueden acceder en forma inmediata a atención médica en caso de una emergencia, pues pueden encontrarse a varios días de un puerto o bien ante la imposibilidad de desembarcar por factores climatológicos”. La presentación de FENA se da en el marco de ese paro de 48 horas de los 11 gremios navieros que paraliza a los buques en el país y que afecta el transporte de combustible, petróleo y GNL. La semana pasada los navieros también realizaron un paro de 48 horas. Estas medidas complican la logística de los combustibles para las centrales térmicas y podrían demorar el reingreso del buque regasificador de la compañía Excelerate en Bahía Blanca. Comunicado de la FENA «Los buques realizan una actividad económica estratégica y cumplen un rol de vital importancia para la economía de nuestro país; por tales motivos las empresas asociadas a FENA, sus trabajadores y clientes han trabajado de manera coordinada para adaptarse a la nueva realidad; por lo tanto de impactarse la operación de dichos buques y la asistencia para la entrada y salida de los buques metaneros a los puertos, podría verse afectado el abastecimiento de hidrocarburos y, por ello, el funcionamiento de las usinas eléctricas que dotan de energía al territorio nacional”. También podría provocar escasez en otras mercaderías necesarias para otras actividades productivas y comerciales y se podría ver afectado el comercio exterior, añadió. “FENA, aunque no comparte la metodología adoptada por las asociaciones sindicales que representan el personal embarcado, comprende y respalda el reclamo realizado”.

El SAOCOM 1A registra el desprendimiento del témpano más grande del mundo

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Imágenes SAOCOM 1A en modo TOPSAR Narrow, polarización HH-HV a las 19:00 UTC los días 02/05/2021 y 18/05/2021. Procesadas en falso color, muestran en celeste las superficies con hielo, en azul oscuro el Mar de Weddell, en cobrizo la topografía de la península Antártica. (La CONAE ofreció en 2020 un curso virtual y gratuito de Phyton, a través del Instituto Gulich. Para acceder a opciones de formación en el uso de imágenes satelitales, desde el nivel inicial hasta avanzados, cliquear aquí). Ese enorme témpano se desprendió la semana pasada del lado occidental de la plataforma de hielo de Ronne, en el mar de Weddell, en la Antártida. El iceberg, apodado A-76, mide alrededor de 4.320 kilómetros cuadrados, lo que lo convierte en el témpano a la deriva más grande del mundo, arrebatándole el primer lugar al iceberg A-23A (aproximadamente 3.880 kilómetros cuadrados de tamaño) que también se encuentra en el mar de Weddell. Para comparar, sus dimensiones son todavía más grandes que la superficie del Gran Buenos Aires, que incluye a la Ciudad Autónoma y los 24 partidos que la rodean. Las imágenes satelitales recientes muestran que tiene alrededor de 170 km de largo y 25 km de ancho. Anteriormente, el iceberg A-74 que se desprendió de la plataforma de hielo Brunt en febrero, y que fue noticia en los medios a principios de este año, tenía solo 1270 kilómetros cuadrados. Los científicos consideran que esta ruptura responde a un proceso natural de la plataforma, y no está directamente relacionado con el cambio climático antropogénico. “No es un área que esté experimentando cambios significativos debido al calentamiento global. Es parte de un ciclo natural ”, dice Alex Brisbourne, glaciólogo del British Antarctic Survey.

Hoy, viernes 28, 16 hs., Nora Bär con Kulichevsky y Varotto. Pasado, presente y futuro de la CONAE

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Sigue subiendo la «2° ola»: récord de casos, y de uso de camas de terapia intensiva por covid

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Ayer el Ministerio de Salud de la Nación informó de 41.080 casos registrados, de 551 fallecimientos por covid y, la señal más grave, 6.802 pacientes en terapia intensiva por la misma causa. Los testeos realizados ayer alcanzan a 121.115. Esta suba en las últimas 24 horas refleja que, mientras la provincia de Buenos Aires y la CABA mantienen cifras muy elevadas -15.550 y 3.093 respectivamente-, otras provincias dieron saltos importantes. En Córdoba se registraron 4.933 nuevos contagios, en Santa Fe, 3.542, y Tucumán 2.200. Las otras provincias en donde hubo más de mil contagios en 24 horas fueron Entre Ríos 1.353, Formosa 1.104, Mendoza 1.103, y Neuquén 903 contagios. Vale señalar que la situación de estos días en Uruguay es similar, en relación a su población, mucho menor que la nuestra. Los médicos uruguayos están pidiendo confinamiento, cierre de negocios no esenciales y reducción de circulación, «por un período acotado». Es muy probable que Lacalle Pou endurezca las restricciones vigentes. Resulta aparente que ambos países vecinos, a pesar de las precauciones de sus gobiernos, no han podido detener el ingreso de las nuevas cepas, más contagiosas. La dinámica de la «segunda ola», que ya se ha visto en los países europeos. La «luz al final del túnel» en nuestro país son las vacunas, que están empezando a llegar en cantidades importantes. Deben volcarse todos los esfuerzos a la campaña de vacunación. Pero aún así, no tendrá resultados inmediatos. Cada cual deberá mantener las precauciones: barbijo, distanciamiento, evitar las reuniones… O asumirá el riesgo de contagiarse y contagiar.

La caída de la producción de gas y el frío que llega. Un análisis

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Entre el 26 y el 29 de abril, la inyección de producción doméstica al sistema troncal de gasoductos y a consumos en boca de pozo se derrumbó casi atravesar hasta la barrera de 90 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) de gas, con un impacto que la llevó al nivel de los peores días del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) en un sistema ya castigado. La semana siguiente se recuperó y en mayo se acomodó en la banda de los 110 MMm3/día, pero aún es insuficiente para cubrir consistentemente la demanda de gas en esta época del año.

Esta situación ha obligado al gobierno a importar ocho barcos de gasoil, y licitar más cargamentos desde Brasil y Uruguay, tratando de evitar cortes de suministro al sector industrial. La publicación especializada EconoJournal trae un análisis crítico del consultor Luciano Caratori. Lo reproducimos para el debate: «Desde principios de 2020 a la fecha se registró la caída más pronunciada de la oferta doméstica de hidrocarburos en 71 años. Así lo consignó Luciano Caratori, consultor especializado y ex subsecretario de Planeamiento Energético, que configuró una serie histórica que sigue el comportamiento de la producción doméstica bruta de gas natural y su variación interanual desde 1950 hasta abril de 2021.
Este derrumbe histórico se explica desde una perspectiva multicausal: inciden los efectos de la pandemia que repercutieron en la actividad de la industria hidrocarburífera, el conflicto sindical en la cuenca Neuquina que implicó cortes de ruta y paralizó la actividad durante 22 días durante abril y el declino natural de los yacimientos no convencionales, mucho más abrupto que el de campos convencionales. Al respecto, Luciano Caratori señaló que existen eventos predecibles y regulares: «que haga frío en invierno es algo normal, no es un elemento disruptivo. No es que tuviste una invasión extraterrestre. También sabemos que los pozos naturalmente declinan (más en el caso de los yacimientos no convencionales). El tema es cómo te preparas para esos eventos que sabes que van a acontecer y cómo te preparas para ser menos vulnerable a otros que son inciertos pero que también pueden pasar». «Mientras menor sea la producción doméstica, mayor es por ejemplo la vulnerabilidad frente a un problema en los puertos. Por otra parte, ¿qué ocurre si alguien quiere hacer otro paro en Neuquén en julio o agosto?”.

Expectativas

“Durante el paro por autoconvocados de salud en la cuenca Neuquina se inyectaron 13 MMm3/d por debajo de los días previos, pero luego la oferta se recuperó. Hay un crecimiento y estimo que la producción de mayo va a cerrar similar al mismo mes del año pasado. En términos de inyección de producción doméstica de gas, ahora se está inyectando en el orden de los 108 MMm3/d, menos del 1% por debajo de mayo del 2020 y 10% por debajo del 2019. La caída se detiene y eso es una buena noticia”, subrayó el consultor. Para Caratori, una de las grandes causas del derrumbe “es la dificultad en el manejo de expectativas«. «¿Hace cuánto que el gobierno habla de la ley de Hidrocarburos? Las compañías no son ONGs sino que tienen por fin maximizar el ingreso de sus accionistas. Decir durante dos años que vas a sacar una ley que dé certezas en un país incierto es atentar precisamente contra la certeza que querés generar. Es una situación absurda y a esto le atribuyo una parte importante del escenario. La mejor opción sería sin dudas hacer que no sea necesaria una Ley”, y concluyó: “Uno de los mayores problemas de la discusión pública sobre energía es olvidar su carácter de sistema. Todo esta interconectado y las decisiones que se toman sobre una punta afectan al resto”.

La situación de YPF

La delicada situación de YPF que registró una caída de 16,8% en la producción de gas es otra de las claves para entender la disminución de la oferta de gas local. La petrolera controlada por el Estado no consigue recuperarse y perdió US$ 25 millones en el primer trimestre del año.
Sobre este punto, Caratori indicó que “YPF tiene aproximadamente el 31% del esquema gas (Plan Gas Ar) y el impuesto a las grandes fortunas. El impacto en el ingreso este año de US$ 350 millones más 550 millones por el impuesto, es decir, 900 millones que equivalen a 82 pozos de shale gas. Espero que algo de eso se vea reflejado en la actividad”. “No puede ser que la política energética consista en mejorarle los números a YPF, porque la política de YPF también consiste en mejorar sus números dado que tiene un 49% de accionistas que no son el Estado. La pregunta es cómo se compatibiliza semejante transferencia cuando no tiene el impacto esperado en el abastecimiento”, afirmó Caratori.

Importaciones y restricciones al sector industrial

Para abastecer la demanda de gas durante el período invernal, Cammesa, la compañía mixta que administra el mercado eléctrico mayorista (MEM) importó recientemente más de 10 cargamentos de 50.000 metros cúbicos día de gasoil y no descarta comprar más. Los buques adicionales de combustible líquido costaron unos US$ 250 millones y arribarán a partir de la segunda semana de junio. Además, se llamó a licitación para la compra de dos cargamentos de 49.000 m3/d de fuel oil provocando un costo incremental de divisas y el eventual aumento de subsidios eléctricos. Al mismo tiempo, dos factores de índole ambiental y coyuntural contribuyeron a dificultar el suministro de gas para las centrales de generación eléctrica. Por un lado, la sequía histórica en las represas binacionales Yacyretá y Salto Grande y por otro la reducción de los volúmenes de importación de gas desde Bolivia. Durante el fin de semana, Camuzzi, Naturgy y Metrogas, -las principales distribuidoras del país- cortaron el suministro de gas interrumpible a clientes industriales. Asimismo, Camuzzi Gas Pampeana debió cortar el servicio a 130 estaciones de gas natural comprimido (GNC). El contexto es complejo y la disminución de la disponibilidad de gas local desata la pregunta por el futuro inmediato, sobre todo, porque en términos estacionales, el invierno comienza recién el 21 de junio.»

Observación de AgendAR:

Las afirmaciones de Caratori reflejan con dureza pero con realismo la situación actual. Pero, sin entrar a una discusión detallada, encontramos que faltan un análisis de decisiones estratégicas que llevaron a donde estamos. Una fue la política de exportar sin límites las reservas del yacimiento de Loma de la Lata en la década de 1990, bajo la equivocada ilusión que éramos un «país gasífero». Más recientemente, la política energética se enfocó, casi exclusivamente, en Vaca Muerta. Una decisión aparentemente plausible, pero que llevó a extremos. Por ejemplo, el subsidio a las petroleras (el «barril criollo») cuando el precio del petróleo bajaba. No puede decirse que estas sean las únicas causas del actual déficit energético. Sin duda, los factores que menciona Caratori han unfluido. Pero creemos que el problema clave es que los argentinos consideremos al petróleo y el gas como una «commodity» más. Son el insumo fundamental de todas las actividades económicas.

El Gobierno invertirá $ 450 millones para poner en valor la red de la Televisión Digital Abierta

El gobierno nacional invertirá $450 millones para poner a punto la red de Televisión Digital Abierta (TDA), cuyo servicio quedó deteriorado por la falta de mantenimiento en las torres de transmisión que hasta el 2015 cubrían al 80% de la población.

«Con $ 450 millones ya previstos en el Plan Conectar, anunciado por el Presidente Alberto Fernández, podemos volver a punto la red de TDA», afirmó el coordinador general del Consejo Asesor del Sistema Argentino de Televisión Digital, Gonzalo Carbajal. La TDA es «el último servicio gratuito digital», dijo por su parte el senador Alfredo Luenzo, titular de la comisión de comunicaciones del Senado, consultado sobre la valoración de la TDA cuando los canales de TV por aire pueden verse a través de internet. «Hay muchos motivos para invertir en la Televisión Digital Argentina (TDA)», sostuvo el subsecretario de Tecnologías de la Información, Martín Olmos. «En primer lugar porque en su momento se invirtieron US$ 1.000 millones y sería un crimen desperdiciarlo por abandono, por no invertir en mantenimiento; y segundo porque permite llegar con un servicio de calidad gratuito a la población que no puede pagar un servicio de suscripción», detalló Olmos. Agregó como tercera razón para invertir en la TDA el «dividendo digital», ya que «libera parte del espectro de una de las bandas que puede utilizarse para 5G», en referencia a la banda de 600 megahertzs del espectro radioeléctrico. La discusión sobre el uso del dividendo digital no está cerrada en el Gobierno, dado que también hay quienes promueven la ampliación de canales para la televisión digital para asegurar una diversidad de contenidos en la plataforma. «Tener una televisión digital fuerte es el prerequisito para apuntar al encendido digital», afirmó Olmos, en referencia al apagado de las señales de TV analógicas. El lanzamiento de la Televisión Digital Abierta fue en el 2010 y comenzó con la distribución de decodificadores -que permitían captar las señales digitales y verlas en un televisor analógico- entre la población de menores ingresos. Posteriormente se estableció como norma que los televisores fabricados en el país deben incluir el sintonizador digital, lo que sigue vigente, según comentaron fabricantes de equipos en Tierra del Fuego. La única ventana de incorporación de televisores sin sintonizador digital al parque de equipos en uso en el país ocurrió en el 2018, cuando autorizaron la importación de unidades sin sintonizador.
El destino de las inversiones
La mayor parte de la inversión para la TDA prevista en el plan Conectar, junto con los anuncios de ampliación de la red de fibra óptica y la recuperación del plan satelital, corresponde a equipamiento como baterías, grupos electrógenos, aire acondicionados, transmisores, multiplexadores, y el encriptador de señales, según informaron a Télam desde Arsat, que administra la red de torres de la Televisión Digital Abierta. La red cuenta con 92 antenas, de las cuales el martes pasado la TDA tenía 86 que estaban operativas, 10 con transmisión parcial y dos fuera de servicio.
Según el relevamiento realizado por Arsat, el 60% del banco de baterías de la red de TDA no tuvo ningún mantenimiento después del 2015.
En ARSAT explicaron que las estaciones fuera de servicio son casos en los que recurrentemente tienen problemas en el servicio de energía, y que ante el mal funcionamiento de los grupos electrógenos o de las baterías (UPS), tanto el corte de electricidad como el regreso del servicio impactan directamente en los equipos de transmisión y los daña. La licitación de grupos electrógenos, confirmaron en la Secretaría de Innovación Pública, ya entró en su etapa final, mientras para el segundo semestre se definirá la compra y mantenimiento de las baterías. Ambos equipos son las barreras que impiden que el corte de luz o las variaciones de la tensión en la provisión del servicio eléctrico queme los equipos transmisores. Según el relevamiento realizado por Arsat, el 60% del banco de baterías de la red de TDA no tuvo ningún mantenimiento después de 2015; y en muchos grupos electrógenos encontraron que el combustible tenía una «capa de melaza» por falta de aditivos para que se mantenga diluido, y que «todas las baterías de arranque de los grupos electrógenos están dañadas». También detectaron «equipamiento que quedó fuera de soporte de los fabricantes», como por ejemplo lo equipos de compresión de las señales; así como el encriptador de señales que protege los derechos de todo el contenido que se transmite por la plataforma. Explicaron que «en promedio la cobertura de la señal de la TDA llega a unos 60 km a la redonda de la torre», por lo que se resolvió colocar antenas en las casas que quedan fuera del alcance, para que puedan acceder al servicio. La importancia de la encriptación de las señales tiene que ver con la protección de los derechos de transmisión de los contenidos, especialmente con las señales satelitales, ya que las del Arsat 1 llegan a la Argentina, sur de Brasil, Uruguay, Paraguay, sur de Bolivia y Chile. SI la señal no está encriptada cualquier persona dentro de la zona iluminada por Arsat 1 podría acceder a la transmisión, aunque el administrador de la señal, por ejemplo la propia Radio y Televisión Argentina, haya pagado los derechos para transmitirlos. «El equipo que encripta está obsoleto y fuera de la vida útil», indicaron en la empresa. Explicaron que en los casos que las antenas están en funcionamiento parcial, en general corresponde a que al menos uno de las cuatro unidades de potencia de los equipos transmisores está fuera de funcionamiento. En cuanto a los aire acondicionados, explicaron que en cada gabinete (shelter) hay cuatro equipos de aire que trabajan de a pares para mantener la temperatura estable dentro de la unidad.

Shell, condenada en una sentencia histórica a reducir sus emisiones a casi la mitad

La justicia de los Países Bajos (antes «Holanda») ordenó al gigante petrolero Shell recortar sus emisiones de carbono en un 45% para el 2030.

En un fallo sin antecedentes, la corte de distrito de La Haya dispuso que la Royal Dutch Shell deberá reducir las emisiones en cumplimiento con el Acuerdo de París. El grupo anunció que apelará el fallo. Aunque la Shell no sea uno los países firmantes de ese acuerdo, la jueza Larisa Alwin, de La Haya, entiende que la compañía tiene su propia “responsabilidad” en la consecución de los objetivos y que los planes que tenía para reducir sus emisiones son insuficientes, lo que afecta a los derechos humanos. La sentencia, que Shell recurrirá, resulta histórica porque puede derivar en litigios similares en todo el planeta, cambiando la estrategia de los activistas y pasando de la protesta al choque legal.
El Acuerdo de París y la lucha contra el cambio climático también es obligación de las empresas.
El caso se remonta a 2019, cuando siete grupos, entre ellos Greenpeace y Milieudefensie, la rama neerlandesa de Amigos de la Tierra, presentaron una demanda en nombre de 17.000 ciudadanos, donde afirmaban que la empresa amenazaba los derechos humanos con sus inversiones milmillonarias en la producción de combustibles fósiles, emitiendo tanto como Rusia. También denunciaban que no respetaba el Acuerdo de París, que busca que a final de siglo no se supere un aumento de la temperatura del planeta de 1,5 grados. La jueza les da la razón: aunque sean los países los que firmaron el documento, las empresas tienen una carga que asumir “al margen de lo que hacen los estados”. “Incluso si los países hacen poco o nada, las compañías tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos”, argumentó.

La demanda abre la vía para otras sentencias contra más compañías

Shell contaba con su propio proyecto para reducir emisiones. Partiendo de los niveles del 2016, se había comprometido a rebajarlas un 6% para el 2023 y un 20% para el 2030, llegando luego al 2050 con emisiones cero. Para Alwin era un plan “insuficiente”, sin mayor concreción y “lleno de condicionantes”. Por eso “corre el riesgo de incumplir” y la obliga a redoblar el esfuerzo: exige el 45% para el 2030, comparando con el 2019. “Estamos invirtiendo miles de millones en energía baja en carbono”, dijo un portavoz de Shell tras el fallo, defendiendo el plan inicial.

El Archivo General de la Nación lanza su plataforma digital

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  El acceso remoto al archivo fílmico, videográfico y sonoro es el resultado de un trabajo de cooperación con otros organismos, como el Archivo de la @TV_Publica, y del enorme esfuerzo de clasificación y puesta en valor llevado adelante por las y los archivistas del AGN. Acceso universal al acervo audiovisual del AGN200. Más de 12.000 piezas audiovisuales y sonoras fueron digitalizadas y puestas a disposición a través del nuevo buscador. Regístrándose en agnbicentenario.mininterior.gob.ar, se accede al buscador y a todos los servicios.

Después del confinamiento: cierres y aperturas escalonados

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El último confinamiento anunciado por el Presidente, que intercala días de cierre y días de apertura, y las declaraciones de la ministra Carla Vizzotti -«de ser necesario, habrá cierres intermitentes durante el invierno»- sugieren que en las próximas semanas podría implementarse un sistema pergeñado por tres científicos del Conicet en el marco de la Unidad Covid del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

En otros esquemas, se plantea la alternancia de nueve jornadas de aislamiento con 12 de apertura. El plan debería llegar en estos días a la mesa de Alberto Fernández.

A diferencia del aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) que se implementó (pero no se cumplió. Nota de AgendAR) durante todo el año pasado, esta estrategia recibió el nombre de aislamiento selectivo programado intermitente (ASPI). La pusieron a disposición de decenas de funcionarios de distintas jurisdicciones, pero nunca lograron plantearla formalmente ante las autoridades nacionales de salud. Ahora, los científicos advierten que no ofrecerá los resultados esperados si solo se hace una vez y sin respetar ciertas condiciones ineludibles.

Ya a comienzos de la pandemia, Rodrigo Castro –director del Laboratorio de Simulación de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA– y a Ernesto Kofman –vicedirector del Centro Franco-Argentino de Ciencias de la Información y de Sistemas de la Universidad Nacional de Rosario– vieron que la fidelidad a la cuarentena se iba deteriorando con el paso de las semanas. Se les ocurrió una idea que no había sido probada en ninguna parte del mundo: en lugar de un lapso largo de restricción continuada, establecer un sistema de cierres y aperturas programadas e intermitentes. Esto permitiría ir bajando la circulación del virus “de a escalones” y, no menos importante, evitar la incertidumbre al permitir una organización de la vida económica, social y familiar.

Decidieron investigarlo. Se sumó el sociólogo Daniel Feierstein, investigador del Conicet en UNTREF, y ensayaron cientos de escenarios posibles. “Analizamos cierres de nueve días, de 14, de 16, de 21. Cuanto más duras son las medidas, menos tiempo necesitan para tener impacto. Pero lo que siempre vemos es que es más efectivo hacer eso que empezar con un cierre duro y que se vaya desgranando”, destaca Kofman.

“En este esquema lo fundamental es la previsibilidad, que se anuncie claramente cuándo se va a cerrar y cuándo se va a abrir –afirma Kofman–. Aunque estemos con 20.000 o 30.000 casos, hay que abrir en la fecha prometida, pero saber que después vamos a cerrar en tal otra fecha. Y luego volvemos a abrir”.

Según explica Castro, la estrategia pretende hacer descender la curva para que los sistemas de testeo y rastreo, que pierden gran parte de su eficacia cuando la cantidad de notificados es muy alta, vuelvan a ser eficientes. “Si llegamos a pocos miles de casos diarios en el AMBA, la diferencia entre tener y no tener el sistema operando es abismal –afirma–. Ambas estrategias deben complementarse para mantener un número mínimo mientras avanza la vacunación”.

En qué consiste

El esquema de cierres y aperturas intermitentes admite muchos “modelos”, pero los científicos están trabajando más intensamente en tres: uno de nueve días de confinamiento y 12 de apertura, otro de 16 y 12, y otro de 16 y 19, respectivamente.

“En realidad, no pensamos que esta sea la estrategia ideal para combatir el Covid –aclara Feierstein–. La mejor es no permitir que el virus ingrese, como hicieron en Nueva Zelanda o Noruega. La segunda son las cuarentenas extensas y estrictas de cinco o seis semanas, que permiten una reducción muy significativa de la tasa de contagio. El problema es que a medida que se extienden en el tiempo, a veces las dos primeras se vuelven inviables. En esa situación, se necesita una tercera posibilidad.

Con lo que nosotros proponemos, es posible organizar las actividades y disminuir el impacto económico. Y al mismo tiempo se maximiza el efecto del cierre, porque sostenerlo nueve o 16 días es mucho más viable; sobre todo, si uno ve que va logrando resultados. Por otra parte, la apertura tiene que notarse lo más que se pueda, es el momento de desahogo para permitir volver a la restricción. También, en la medida en que el cierre se respete más, la apertura puede ser más amplia. Pero la única forma de que funcionen estos esquemas (que pueden alternarse de acuerdo con los resultados) es que sean cíclicos y reiterados”.

Así, el ASPI plantea encontrar un equilibrio entre lo deseable y lo posible, entre lo que se necesita desde el punto de vista sanitario y lo realizable por la sociedad. Al mismo tiempo, tiene que diseñarse en torno de un objetivo, una meta alcanzable. “La ventaja de lo que hacen Rodrigo y Ernesto es que se puede simular lo que va a ocurrir –destaca Feierstein–. El objetivo no es la eliminación del contagio en el primer ciclo, sino llevarlo a un nivel X. Y esto se puede compartir con la sociedad para saber que si llegamos, estamos haciendo las cosas bien y si no, hay que proponerse un compromiso mayor o se pone en juego la posibilidad de volver a abrir.

Nosotros lo que sugerimos es que esa meta sea el mínimo esperable, porque a la sociedad le hace falta algún éxito; y si uno tiene expectativas muy altas, también tiene un alto riesgo de fracaso. Por ejemplo, si uno considera que el confinamiento estricto debe reducir más de un 20% la movilidad, proponer como mínimo esa cantidad. En la medida en que eso se logra, da mucha fuerza para poder encarar un nuevo ciclo”.

La imagen que pergeñaron para una mejor comprensión es que la estrategia actúa como si uno le “pegara golpes” a la curva de casos: bajan durante el ciclo de cierre, suben un poquito cuando se abre, pero no tanto como habían bajado; con el siguiente cierre vuelven a bajar, luego suben otro poquito y de nuevo a “martillar”. “Es un sacrificio, pero se suma al esfuerzo de la vacunación –comenta Feierstein–. Y, aunque llegaran millones de vacunas, hay que implementarla de todas formas, porque estamos con cifras récord de uso de camas de terapia intensiva y el efecto de esas dosis recién se va a sentir tres a cuatro semanas después de haberlas aplicado”.

En varias entrevistas, la ministra Carla Vizzotti habló de cuarentenas intermitentes

En varias entrevistas, la ministra Carla Vizzotti habló de cuarentenas intermitentes

Según los cálculos de este equipo, en el AMBA, con un ASPI de nueve días más 12 y alrededor de un 30% de reducción de los contagios, se requerirían entre tres y cuatro ciclos para bajar los casos desde alrededor de 8500 diarios a unos 2500. “Es una estimación, pero indica que son necesarios apenas un puñado (dos, tres, cuatro) dependiendo de qué tan bien nos vaya durante el cierre”, subraya Castro.

El científico confiesa que hicieron un esfuerzo enorme para poner esta contribución a disposición de los funcionarios. “La primera vez que propusimos estas cosas nos dijeron que en teoría los modelos matemáticos eran muy lindos, pero que después había que gestionar en el terreno, que era mucho más difícil. El año pasado todas ‘las fichas’ estaban puestas en las vacunas. Pero dada la incertidumbre que hay sobre cuándo llegan, cómo llegan, cómo van a funcionar con las variantes del coronavirus, es perfectamente razonable acostumbrar a la población a un ritmo de cuarentenas intermitentes para ayudar a bajar los casos y reducir las muertes. Si las vacunas vienen y sale todo bien, genial. Pero si no, habremos instalado un sistema sostenible”.

Y concluye: “Esto no debería pensarse como una amenaza. Si lo hacemos bien, vamos a poder tener aperturas cada vez más largas mientras bajan los casos. Tenemos que sumar a la población a este plan y entre todos, gobierno y sociedad, lograr un objetivo común con una estrategia predecible que permita organizar la vida. Ya lo dijo Einstein: no es posible llegar a resultados diferentes haciendo siempre lo mismo”.