La cantidad de argentinos que hacen turismo en el exterior -aprovechando el tipo de cambio favorable- sigue en franco ascenso. A contramano, según informó hoy el Indec, el volumen de extranjeros que visitan el país mantiene un retroceso marcado.
El dato surge del informe Estadísticas de Turismo Internacional (ETI) que elabora el Indec. De ahí se desprende también que el turismo emisivo creció en mayo 48,9% respecto de igual mes de 2024, mientras que el receptivo mostró una caída de 10,1%.
La economista Florencia Iragui, de la consultora LCG, tradujo en números absolutos de turistas los porcentajes. “En mayo salieron del país por motivos turísticos 752.834 personas, mientras que ingresaron menos de la mitad, 315.390 personas, lo que arroja un saldo neto negativo de 437.444 personas, similar al de abril”, detalló.
Esto implica, según remarcó Iragui, un incremento cercano al 50% de turismo emisivo respecto a mayo 2024, contra una caída del 10,1% anual en el caso del turismo receptivo, “acelerándose en ambos casos la situación respecto a abril (+24% y -4,8% anual en abril, respectivamente)”.
También en la comparación intermensual cayó la llegada de turistas y aumentó la salida de argentinos al exterior. En términos desestacionalizados, la cantidad de turistas no residentes disminuyó en mayo 0,5% con relación al mes pasado, mientras que la de residentes aumentó 6,6%.
Iragui señaló que se trata del tercer mayo con mayor turismo emisivo, muy cercano a las cantidades de 2017 y 2018. “En el acumulado de los últimos seis meses ya superó el turismo emisivo de ambos años en el mismo período, ya que más de 6,7 millones de personas salieron del país en términos turísticos”, destacó la economista.
El economista Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Equilibra, dijo que las estadísticas de turismo internacional ratifican lo que se viene observando en los últimos meses. “Que crece fuerte el turismo emisivo y cae mucho el turismo receptivo. En ese contexto, mayo no fue la excepción”, afirmó.
Según un análisis de la consultora Equilibra, en los primeros cinco meses del año (acumulado a mayo 2025), el turismo emisivo representó 9,7 millones de personas, mientras que el receptivo ascendió a 4 millones.
“Esto arroja déficit de 5,7 millones de personas, por encima del récord anterior de 3,6 millones de déficit, que se produjo en los primeros cinco meses de 2018″, se especificó.
No se trata de un tema menor, ya que en tiempos en los que el Gobierno necesita acumular dólares para las reservas del Banco Central (BCRA), el turismo le está generando el efecto contrario. En este sentido, Sigaut Gravina indicó que el déficit de turismo en el primer trimestre del año ascendió a US$3500 millones, es decir, más de US$1000 millones por mes. “Esto infla el déficit de servicios en general, que en el primer trimestre alcanzó los US$4500 millones”, agregó el especialista
Además, con vistas a cómo puede terminar el año en este rubro, Sigaut Gravina calculó: “Si bien es cierto que en el primer trimestre del año el déficit de turismo suele ser más elevado que el resto del año, creo, dado el nivel que alcanzó esta vez, lo más probable es que 2025 cierre con rojo en turismo superior a US$10.000 millones”.
El integrante de la Unión Cívica Radical (UCR), Luis Petri, hoy ministro de Defensa de Javier Milei; y Julio Manco, ex hombre de Mauricio Macri y actualmente presidente de FAdeA, expusieron en la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados de la Nación sobre el estado de situación de la fábrica de aviones radicada en la Ciudad de Córdoba (Petri se refirió en la ocasión también a otros temas de la defensa). Gran parte de lo dicho por ambos acerca de FAdeA no coincide con la verdad y esas discrepancias difícilmente puedan ser atribuidas a errores. En la construcción de esas falsedades primaron dos estrategias: omitir el contexto de las situaciones, por ejemplo, las razones por las cuales FAdeA está totalmente desfinanciada; y la realización de acusaciones severas sin aportar dato alguno que las sustente.
A poco de comenzar la exposición en Diputados, Petri arremetió con el IA-100 Malvina (no “Malvinas” como dijo el ministro libertario), el avión para entrenamiento militar básico elemental que FAdeA comenzó a diseñar en 2020, bajo la gestión de la empresa a cargo de Mirta Iriondo. Vale la pena reproducir las palabras textuales de Petri sobre el tema mientras mostraba una maqueta del IA-100B, hacía silencios y gestos histriónicos, y pedía que se proyectaran imágenes recientes de la aeronave despegando desde el aeródromo de FAdeA.
“Cuando llegué a mi oficina me encontré con esta maqueta. ¿La ven bien, no?. Esta maqueta es del IA-100 Malvinas. Este IA-100 Malvinas se anunció en el 2022, se debían construir diez IA-100 Malvinas y un prototipo, y un prototipo (sic). El Estado argentino, el Gobierno, transfirió la totalidad del proyecto. No se fabricó hasta el 10 de diciembre del 2023 un solo avión. Esta maqueta es la maqueta más cara de la historia argentina, 63 millones de dólares costó. Mirenlá bien porque es carísima. Estas son las maquetas del kirchnerismo. Nosotros dijimos es imprescindible avanzar sobre el prototipo.[…] Nosotros actualmente, construimos, fabricamos, en FAdeA el prototipo del IA-100 Malvinas que ya empezó a hacer las pruebas de vuelo. Ese avión lo hicimos nosotros en 15 meses de gestión”, sostuvo.
La Decisión Administrativa DECAD-2021-1199-APN-JGM, del 13 de diciembre de 2021, aprobaba la Contratación Directa Interadministrativa N° 35-0037-CDI21 para el desarrollo y producción en serie de la aeronave IA-100B para la Fuerza Aérea Argentina (FAA). El precio del contrato tenía dos componentes, uno en dólares estadounidenses (U$D) de 10.051.796 en concepto de materiales, y otro en pesos argentinos ($) de 439.705.272por mano de obra. Los U$D 63 millones que mencionó Petri no figuraron nunca y jamás se gastaron en el desarrollo del avión en cuestión. El origen de esa cifra parecería ser otro ejercicio de prestidigitación monetaria, algo en lo que los libertarios han demostrado gran habilidad.
El contrato por el IA-100B incluía el desarrollo y producción de un prototipo de la aeronave y luego la fabricación de 10 ejemplares de serie para la FAA, más la adquisición del equivalente del 22% de los materiales para otras ocho unidades más. El tiempo estipulado para llegar a un prototipo operativo era de 26 meses. FAdeA, la contratista, había comenzado a trabajar en el avión antes de que se cumpliera el lento proceso de firma de la Decisión Administrativa citada, por lo que se estimaba llegar con el primer prototipo a fines de 2022 y con la serie comprometida terminada para el 31 de diciembre de 2023, fecha de finalización del contrato.
El proyecto, efectivamente, sufrió demoras y para cuando la gestión de los libertarios se hizo cargo del Directorio de FAdeA, en febrero de 2024, luego del cambio de gobierno dos meses antes, el prototipo recién comenzaba a armarse. Los costos también resultaron mayores a los originalmente estimados y el prototipo terminó consumiendo parte de los fondos previstos para la serie. Ante esta situación, en septiembre de 2023, la conducción de FAdeA le presentó a la FAA, titular del contrato del IA-100B, la propuesta de suscribir una adenda a aquél para extender en un 35% el monto del mismo en lo vinculado a materiales, reformular los tiempos y modificar el modo de cálculo del Índice de Costo de Mano de Obra (ICMO), un mecanismo de actualización del precio habitual en los contratos a plazo en entornos inflacionarios. La adenda en cuestión no llegó a firmarse porque finalizó el gobierno de Alberto Fernández.
Prototipo del IA-100 en FAdeA.
Lo que tampoco es cierto de las afirmaciones de Petri es que a diciembre de 2023 el Gobierno nacional hubiera transferido la totalidad del valor del contrato. Los pagos del Estado a FAdeA por el proyecto IA-100B dependían del cumplimiento de los hitos estipulados (etapas del proyecto) y su correspondiente facturación. Al 31 de octubre de 2023, la empresa había facturado el 78% del contrato en concepto de materiales (U$D 7,86 millones) y el 53% del valor de la mano de obra ($ 235,03 millones).
Ahora bien, los retrasos y sobrecostos tienen explicaciones razonables y frecuentes en la industria aeronáutica universal, que en nada coinciden con las acusaciones de Petri. Para desentrañar el problema hay que comenzar considerando que FAdeA sufrió una fuerte reducción de personal durante la gestión de Antonio Beltramone al frente de la empresa (2018-2020), en pleno gobierno macrista, forzado por la caída de ingresos a raíz la paralización de varios contratos por parte del Estado nacional. Los gobiernos de derecha siempre tienen el mismo perfil en esta parte del mundo.
Las reducciones de personal en empresas tecnológicas conocimiento intensivas, como las fábricas de aviones, conllevan el riesgo de promover la salida de quienes más calificados están. La reducción de personal implementada por Beltramone empleó varios instrumentos, el despido directo fue el menos usado en términos proporcionales, apelándose mucho al retiro voluntario o las jubilaciones anticipadas. Estos dos últimos mecanismos son los que más facilitan la salida de la organización de las personas más capacitadas que suelen ser, a su vez, las que más fácilmente encuentran trabajo afuera. Beltramone y su gente implementaron algunas medidas para moderar los efectos en FAdeA de los retiros que instrumentaron pero lo cierto es que la empresa perdió gente valiosa en áreas críticas, como el diseño de aeronaves. Campos disciplinares que, además, venían degradados en FAdeA desde hacía 30 años, cuando otro gobierno neoliberal la concesionó a la norteamericana Lockheed Martin (1994-2009).
El último avión que FAdeA diseñó y fabricó desde cero fue el IA-63 Pampa, en la primer mitad de la década de 1980, y lo hizo con la asistencia “codo a codo” de la alemana Dornier. En tiempos de la concesión menemista a la Lockheed Martin la compañía radicada en Córdoba se enfocó en el mantenimiento, salvo la fabricación puntual de seis IA-63 Pampa, dejando de lado el desarrollo y la producción.
En las industrias tecnológicas complejas, como la aeronáutica, el expertise, el know how, se configura mayormente a partir de la práctica concreta, del hacer (learning by doing). Ello es aún más cierto en campos especialmente exigentes de la actividad, como el diseño y desarrollo de una aeronave. Las décadas de no generación de nuevos aviones por parte de FAdeA provocaron un inevitable empobrecimiento en sus capacidades humanas al respecto, no sustituible por recursos técnicos (softwares, máquinas), agravado por el hecho de que en la Argentina no existen otras industrias del rubro de donde traer personal idóneo, y de que la empresa ha carecido de fondos para contratar especialistas en el exterior.
Incrementando las dificultades expuestas, el IA-100B fue concebido como un avión de material compuesto, fibra de carbono y fibra de vidrio, moldeada por preimpregnado. Una tecnología que FAdeA nunca antes había empleado en una aeronave completa pero en la que era preciso incursionar en este nuevo avión para que pudiera situarse en el estado del arte a nivel mundial para el segmento en el que aspira a competir.
Además, cuando se habla de la falta de personal capacitado para abordar el diseño de un avión desde su origen, no sólo se está haciendo referencia a los ingenieros o técnicos que calculan estructuras, diseñan formas, establecen las performances de la aeronave o implementan los procesos de fabricación. Igual de importantes son quienes gestionan los proyectos (project managers), que estiman tiempos y costos, y tienen a su cargo organizar y supervisar los innumerables y complejos pasos a dar para llevar a buen fin la iniciativa, cumpliendo con todas sus condiciones de inicio. También estas son habilidades que solo logran dominarse adecuadamente luego de mucha práctica.
El IA-100B tuvo varios problemas vinculados a las limitaciones que encuentra una organización que había perdido la capacidad de desarrollar nuevos aviones. Hubo una estimación inicial excesivamente optimista de los costos y los tiempos que insumiría llegar a un prototipo operativo, y la pandemia sumó una dificultad nueva e inesperada, ya que la industria aeronáutica internacional y su red de proveedores tardaron en recuperarse más que la duración de la etapa crítica de la enfermedad.
Pero hubo otra razón adicional, de gran impacto, para las demoras y los sobrecostos que se generaron: las restricciones para realizar compras en el exterior establecidas por el Gobierno nacional ante la falta de divisas y que se fueron intensificando desde 2022 hasta fines de 2023. Si la Argentina carece de una industria aeronáutica desarrollada, mucho menos cuenta con una de proveedores para el sector. Por lo tanto, un porcentaje significativo de los materiales empleados, no sólo para el IA-100B, sino para las matrices y utilajes necesarios para su fabricación son importados, y las dificultades para su adquisición fueron otro impedimento para cumplir con cronogramas y gastos.
El diseño y la producción de los utilajes de fabricación de un avión es una tarea tan delicada y compleja como la propia aeronave. En este cometido, FAdeA trabajó mancomunadamente con una red de proveedores locales en Córdoba y el país, generando una multiplicación de encadenamientos productivos en varios subsectores de la economía nacional. Algunos de esos utilajes, como el empleado para el armado de la sección central del fuselaje, tienen un valor superior a los U$D 300.000. Una decisión acertadísima que tomó la gestión de Iriondo y Franco Giuggioloni, este último como vicepresidente y gerente general de la empresa, fue la adquisición de los utilajes para toda la serie, no sólo para el prototipo, lo que permitiría abaratar costos y asegurar el herramental para la producción a futuro.
Cuando Petri se encontró la maqueta en su escritorio, al comenzar su gestión como ministro de Defensa de Javier Milei, en diciembre de 2023, la FAdeA “kirchnerista”, según la clasificación del radical mendocino, conducida por Iriondo, ya había casi completado el arduo proceso de conceptualización y desarrollo del IA-100B, más el de su futuro proceso productivo. Esto incluía las matrices y utilajes a emplear, la selección de proveedores y la adquisición de la amplia mayoría de los materiales y componentes necesarios para fabricar el prototipo. ¿Cómo creer que la conducción puesta por Petri en FAdeA logró armar el primer IA-100B en 15 meses si no compró ni invirtió un peso en el proyecto? Tan severa ha sido la falta de inversión del Gobierno libertario en este tema que los componentes que no se compraron durante la gestión de Iriondo tuvieron que ser sustituidos por otros, generalmente, menos adecuados para su propósito, a fin de poder completar el prototipo del IA-100B que el ministro mostró en vuelo. Un ejemplo son los caños de aluminio aeronáutico del sistema de control del avión. Como la dirección de la empresa no autorizó la adquisición de los elementos del diámetro previsto, se debieron usar otros, que ya estaban en los depósitos de la empresa pero que tienen una sección mayor por lo que le añaden a la aeronave más peso del que deberían.
Cuestiones presupuestarias
Avanzada la reunión informativa, Petri le cedió la palabra sobre FAdeA a Julio Manco, el nuevo presidente de la empresa desde febrero de este año, luego de que el anterior, Fernando Sibilla, renunciara a dicho cargo. Manco se concentró en cuestiones de gestión de la empresa. Por supuesto, comenzó alegando que la FAdeA recibida era una desastre. “Una fábrica de aviones que no fabricaba aviones, que tenía incumplimientos con su cliente principal, que es el Ministerio de Defensa, por U$D 53 millones”. Por momentos, no quedaba muy claro si sus críticas se dirigían al período kirchnerista de la empresa, finalizado en febrero de 2024, o al estado de situación que él mismo había recibido, que incluía ya un año de gestión libertaria. De todas formas, Manco enfatizó que la empresa tenía U$D 2 millones de déficit operativo por mes y que «había unidades de negocios que no estaban siquiera exploradas», aunque no especificó cuáles. Que al recibir la empresa se encontraron con tres aviones C-130 Hércules de la FAA en sus hangares sin contrato de mantenimiento. Y que como resultado de todo eso se habían visto en la necesidad de cerrar la empresa durante tres días (12, 13 y 14 de mayo de 2025) y pagar los sueldos de abril en tres partes (30% primero, luego $ 500.000, y el resto en la segunda mitad de mayo).
Lo que Manco soslayó completamente es que la actual situación financiera de FAdeA es exclusiva responsabilidad de la motosierra de Javier Milei, que cortó o no renovó los principales contratos de los que vive la empresa. Y la pregunta básica que nadie se formula es: si el kirchnerismo dejó una empresa en tal mal estado, pero por otro lado el Gobierno le cortó las principales fuente de financiamiento, ¿de qué estuvo viviendo FAdeA en los 15 meses que median entre enero de 2024 y abril de 2025? Una buena parte de la respuesta pasa por admitir que la gestión de Iriondo-Giuggioloni no fue lo que dicen los libertarios de ella, y que, entre otras cosas, dejó reservas por U$D 7,75 millones en bonos y U$D 668.415 en depósitos bancarios. Activos financieros que probablemente se han estado liquidando para sostener el funcionamiento de una empresa con su principal fuente de trabajo cortada.
Históricamente, la mayor parte de la facturación de FAdeA se ha realizado al MINDEF argentino. En los últimos 30 años, las dos principales fuentes de fondos de la compañía han sido los contratos de mantenimiento y modernización de los C-130 Hércules y de fabricación y soporte de los IA-63 Pampa. En menor medida, también, han sumado a las arcas de FAdeA el alquiler y sostén de los Grob 120 TP para entrenamiento básico de la FAA, y el mantenimiento y modernización de los IA-58 Pucará.
El Gráfico 1 muestra la facturación por ventas de FAdeA, tanto en términos generales, como las específicamente realizadas al MINDEF (este concepto abarcalas realizadas a dicho ministerio y lasdirectamenteefectuadasa las FF.AA argentinas) desde 2019 a 2023. A lo largo de los años considerados las ventas al MINDEF han implicado un promedio del 84% del total de la empresa. Al haber cortado el gobierno libertario con esos contratos, sentenció a FAdeA a su desfinanciamiento. El mismo Manco reconoció en un pasaje de su exposición que recién pocos días antes se había iniciado el proceso de firma del contrato con el MINDEF para el mantenimiento de los Hércules. Luego de un año y medio del inicio del Gobierno.
Un elemento llamativo en el discurso de Manco, pero no extraño a las costumbres libertarias, fue cuando aquel mencionó que FAdeA estaba incursa en causal de disolución por haber alcanzado un patrimonio neto negativo superior al 51% de su capital. Su gestión, según las palabras de Manco, pretendía sacar a la empresa de esa situación para “constituirla en sujeto de crédito”. ¿O sea que el horizonte planeado por el Gobierno para la fábrica de aviones de Córdoba es usarla como instrumento de endeudamiento, tal como ocurre con el resto del Estado nacional?
Omisiones notables
Manco se refirió, asimismo, a la recuperación de la actividad del MRO (mantenimiento, reparación y overhaul) de aviones comerciales como una apuesta central para obtener una “fuente de ingresos que podría generar por fuera del cliente no gubernamental (sic)”. Mencionó como clientes que se están trabajando a las aerolíneas JetSmart, Flybondi y Andes, añadiendo que “esta es la manera en la que podemos generar una empresa autosustentable […] para proyectarse al mundo, para firmar alianzas estratégicas con empresas internacionales”.
Tres cosas con respecto al MRO. En primer lugar, JetSmart Argentina y Flybondi en el segmento de ruedas y rotables (recarga de baterías, equipos de oxígeno, etc), ya vienen siendo clientes de FAdeA desde hace varios años, mucho antes de que los libertarios llegaran a la empresa. Segundo, ni remotamente el negocio del MRO puede suplir, en volumen, los ingresos que generan los contratos de desarrollo, fabricación, modernización y mantenimiento militar con el MINDEF y las FF.AA, tal como se mostró con cifras precisas en la sección anterior de esta nota. Y tercero, no hubo ninguna mención a la situación del contrato con la empresa emiratí Etihad Engineering (EYE).
En 2018, durante la presidencia de FAdeA de Beltramone, secundado en la vicepresidencia por Sibilla, FAdeA suscribió un acuerdo con EYE para el mantenimiento de aviones de pasillo único o fuselaje angosto (narrow body) de clientes internacionales de dicha empresa en América Latina, como los A320 y A321 de LATAM. EYE es uno de los MRO más grandes del planeta. El acuerdo en cuestión finalizó a principios de 2025 y se requiere su renovación. Para una empresa grande como FAdeA, el MRO es una actividad que sólo es rentable cuando el volumen de trabajo es muy significativo y para ello se requiere contar con clientes con grandes flotas. Ni JetSmart Argentina, ni Flybondi, y mucho menos Andes, tienen ese volumen.
Pero en la presentación y las respuestas de Manco hubo otras omisiones resonantes. Nada se dijo de la participación de FAdeA en el programa del avión de transporte táctico militar C-390 de la brasilera EMBRAER, cuyas ventas crecen a ritmo constante, y por lo tanto los pedidos de shipsets a FAdeA; o del acuerdo suscripto con la también brasilera Akaer para la fabricación de piezas metálicas para el proyecto del avión de la alemana Deutsche Aircraft, D328eco. La participación en el C-390, la provisión para el D328eco y la exportación del IA-100B, son tres de las iniciativas más importantes que tiene FAdeA entre manos si desea proyectarse como una empresa de clase mundial, independizándose, simultáneamente, de los vaivenes de los contratos con el Gobierno nacional. Temas que ameritan un tratamiento específico que excede esta nota.
El silencio sobre el acuerdo con Akaer resalta aún más cuando el propio Manco promocionó su firma en marzo de 2025, olvidando en aquella ocasión que las conversaciones con Akaer para que FAdeA pudiera ser su proveedora habían comenzado durante la gestión de Iriondo.
Sobre el personal
Manco hizo otra acusación: señaló que FAdeA venía con “una masa de empleados sobredimensionada, sin capacidades, sin trabajo, en algunos casos hasta militantes”. Este ha sido un argumento que el Gobierno libertario viene empleando desde que asumió, en casi todas las dependencias, áreas y organismos estatales que desea destruir. Desde los programas de asistencia social hasta el Hospital Garrahan, la muletilla se repite siempre con la misma dinámica de no aportar pruebas para respaldar tales afirmaciones. FAdeA no fue la excepción: Manco tiró el comentario con voz grave y firme pero de la evidencia detrás de ella, nada.
Se entiende que los libertarios no dieran ningún detalle acerca de donde se encontraría el sobredimensionamiento de la planta de personal de FAdeA o los militantes que supuestamente se hallaron. De ir a las cifras concretas, serían refutados. La gestión de Iriondo dejó la empresa con 939 empleados, 15 menos que los que tenía FAdeA a fines de 2019, cuando el Directorio fue traspasado desde la conducción colocada por el gobierno de Macri, aliado de La Libertad Avanza, encabezada por Beltramone. O sea, un 1,6% menos de personal.
Pero hay más. El personal eventual y las locaciones de servicios, aunque formas muy legítimas y necesarias de contratar personal en empresas que deben tener una gestión ágil de los recursos humanos, es cierto que son de las modalidades que más se prestan para incorporar gente que muchas veces no es necesaria, como los reiterados “militantes”. En la gestión de Iriondo ambos rubros de contratación se redujeron drásticamente. El personal eventual pasó de 76 contratados en 2019 a 11 en 2023 (85,5% menos) y las locaciones de servicios de 17 a 12 (29,4% menos). En cambio, se reabrieron las pasantías, pasando de ninguna persona en 2019 a 11 en 2023, algo muy saludable para la empresa porque se trata de las mejores formas de probar a jóvenes talentos que luego puedan incorporarse a la planta permanente. Finalmente, la planta permanente únicamente tuvo una variación positiva del 1,6% (de 861 a 905, entre 2019 y 2023, respectivamente). Una dinámica lógica ante el hecho de una empresa que debía recuperar capacidades humanas al volver a involucrarse en el diseño y fabricación de una nueva aeronave (Gráfico 2).
Una visita
Petri y Manco hicieron hincapié en lo desastroso del estado de situación heredado en FAdeA. El sentido común y las buenas prácticas empresarias indicarían que en una situación así la máxima autoridad de la compañía pondría toda su atención en sacarla adelante. La presencia física en la propia empresa, más tratándose de una fábrica compleja, es lo primero que se aconseja. Sin embargo, Manco no ha dejado de vivir en la Ciudad de Buenos Aires a pesar de su nombramiento en la Presidencia de FAdeA y ocasionalmente visita las instalaciones de la compañía en la Ciudad de Córdoba. Él mismo lo dejó entrever en su presentación en la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados. “Me tocó hace diez días ir a FAdeA a dar una charla”, manifestó, como alguien que va de invitado a un lugar a decir unas palabras. Ese es el nivel de seriedad y compromiso con el que parece que se está gestionando una empresa tecnológica estratégica para la Argentina.
Nucleoeléctrica Argentina sacará de servicio este jueves a la central nuclear Atucha II para corregir algunos inconvenientes registrados. La empresa operadora de las centrales nucleares ya notificó la salida de servicio a CAMMESA, la compañía que se encarga del despacho de energía en todo el país. Atucha II quedaría fuera de operación por al menos ocho días, según indicaron fuentes de la empresa. Esta parada inesperada, que coincide con el comienzo del invierno y temperaturas muy bajas que incrementan la demanda de gas natural en los hogares y para generación eléctrica, forzará a CAMMESA a despachar energía térmica más cara.
La generadora nuclear detectó dos inconvenientes que serán abordados en una parada corta. Por un lado, se realizará una intervención relacionada con las posiciones de ingreso de elementos combustibles a través de la tapa del recipiente de presión. “Hay una posición del reactor en la que realizaron un cambio de elementos combustibles y pasó que no sella como corresponde”, explicó una fuente de la empresa a este medio. Por otro lado, fueron detectadas vibraciones en el motor de una de las bombas principales, por lo que el motor será retirado y se realizarán pruebas de vacío.
Atucha II aporta 745 MW brutos al sistema interconectado nacional. Desde la empresa encargada del despacho eléctrico nacional confirmaron la salida de la central nuclear pero minimizaron el impacto. “El sistema tiene margen. Impacta principalmente en un mayor costo de reemplazo de esa generación con otra más cara, principalmente líquidos”.
Nucleoelećtrica opera tres centrales nucleares con un total de 1763 MW brutos instalados. La central de Embalse opera al 100%, mientras que Atucha I estará fuera de servicio hasta 2027 por su proyecto de extensión de vida.
La última parada programada en Atucha II
En cuanto a Atucha II, su última parada programada se ejecutó en la segunda mitad de 2024 y duró once semanas y media. Durante esa parada se realizaron tareas de mantenimiento preventivo y correctivo sobre los sistemas de la central, requeridas por la Autoridad Regulatoria Nuclear, como el reemplazo de cuatro tubos guía de sondas de medición de nivel del moderador, y la inspección de soldaduras de fijación de los tres separadores del tanque del moderador, entre otras tareas.
Las soldaduras inspeccionadas son relativas a una importante intervención realizada dentro del reactor en 2023. Nucleoeléctrica había detectado que un separador se había partido y desprendido de su posición. La empresa tuvo que realizar una compleja intervención que consistió en diseñar y construir un brazo mecánico para cortar la pieza suelta en el fondo del reactor y otro brazo para succionar y retirar los trozos del separador. Además se realizaron puntos de soldadura en los tres separadores restantes. Todas las tareas fueron aprobadas por la ARN.
Brasil da otro paso hacia el desarrollo de un tren de levitación magnética (maglev). Estos vehículos futuristas, todavía raros en el mundo, se desplazan silenciosamente, sin emisión directa de contaminantes ‒funcionan con energía eléctrica‒, flotando a escasos centímetros de la vía.
Hacia finales de año, investigadores de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) tienen previsto dar inicio a una nueva fase de pruebas del primer vehículo experimental a escala real del mundo equipado con la tecnología de levitación magnética superconductora (SML).
El vagón, de 4,3 metros (m) de largo por 2 m de ancho y con capacidad para 20 pasajeros, recorrerá una vía elevada de 200 m que unirá los Centros de Tecnología 1 y 2 de la UFRJ en Ilha do Fundão, en la capital fluminense.
Un nicho clave para Brasil
Tan solo Japón, China y Corea del Sur cuentan con vehículos maglev operativos. También hay investigaciones en curso en este campo en Alemania, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Rusia e Italia. El sistema SML es una de las tres tecnologías maglev prometedoras para el transporte masivo. Las otras dos, la levitación electrodinámica y electromagnética, son más antiguas.
El proyecto MagLev Cobra, como ha sido denominado el vehículo brasileño, es dirigido por docentes del Instituto Alberto Luiz Coimbra de Posgrado e Investigaciones en Ingeniería (Coppe) de la UFRJ en colaboración con la Escuela Politécnica y el Instituto de Física de la misma universidad.
Casi 30 años de investigación pública
Los estudios se iniciaron en 1998 (lea en Pesquisa FAPESP, edición nº 157) y cuentan con el respaldo de la Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de Río de Janeiro (Faperj), el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep). Fruto de este trabajo, el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) ya ha otorgado tres patentes.
Un primer prototipo del vehículo, fabricado en forma artesanal, funcionó experimentalmente entre 2015 y 2020 en la misma vía de 200 m. “Veinte mil personas han sido transportadas en este lapso”, relata el ingeniero electricista Richard Magdalena Stephan, del Programa de Ingeniería Eléctrica del Coppe y coordinador del desarrollo del MagLev Cobra. Los resultados del primer año de pruebas fueron objeto de un artículo publicado en 2016 en la revista científica IEEE Transactions on Applied Superconductivity.
Levitación estable
La tecnología de levitación superconductora que utiliza el MagLev Cobra aprovecha las propiedades de materiales que solamente empezaron a fabricarse a finales del siglo XX. Los trenes llevan un material cerámico compuesto por óxido de itrio, bario y cobre, y los rieles son imanes de tierras raras ‒aleaciones de neodimio, hierro y boro‒, explican Stephan y sus colegas en un artículo publicado en la revista Electronics, en 2020. La cerámica del tren, refrigerada con nitrógeno líquido a 196 grados Celsius (ºC) bajo cero, se vuelve superconductora y repele el campo magnético que producen los imanes. El diamagnetismo ‒la tendencia a repeler el campo magnético‒ genera una fuerza entre el superconductor y el imán, que es la que hace que el tren levite.
En lugar de cada una de las ruedas de un tren convencional, hay un criostato, un dispositivo térmico en forma de caja rectangular que enfría la cerámica. “La repulsión entre los materiales superconductores de alta temperatura [HTS] y los imanes de tierras raras genera una fuerza de levitación estable, que no se rompe fácilmente”, explica el profesor del Coppe. En consecuencia, un convoy de vehículos maglev con tecnología SML es capaz de mantener la estabilidad incluso cuando afronta curvas cerradas.
MagLev Cobra
El MagLev Cobra, que en su versión final estará compuesto por vagones articulados, flotará a 1 cm de la vía. Su tracción correrá por cuenta de un motor eléctrico de inducción lineal instalado en el centro de la vía, de un extremo al otro. Una parte de él, la armadura, se instalará en el tren; la otra, un rotor de un motor eléctrico rectificado, se inserta a lo largo de toda la vía, alineado con la armadura: los motores eléctricos normalmente están dispuestos en forma circular alrededor de un eje y funcionan en forma rotativa. Un sistema de alimentación le suministra la energía al motor, que funciona a través de un contacto deslizante entre la armadura y el rotor. Como el sistema de levitación no genera fricción, la tracción solamente debe contrarrestar el rozamiento que se produce con el aire, que a bajas velocidades decrece. Por lo tanto, el consumo de energía es bajo. La energía necesaria para abastecer al MagLev Cobra será generada por paneles solares.
La nueva fase de pruebas del vehículo durará al menos un año. Luego de ello, el equipo de la UFRJ tiene previsto construir una vía mayor, de 1 km de extensión, con curvas de 50 m de radio y pendientes de hasta un 15 %. En ella, el vehículo podrá alcanzar una velocidad de 70 Km/hora: el prototipo actual se desplazará a un máximo de 12 km/h. “Luego de estos ensayos y si todo sale óptimamente, estaremos listos para su explotación comercial”, anticipa Stephan. El vehículo circulará sobre una vía elevada continua. “Si lo hiciera a nivel del suelo, tendría que ir por una vía segregada”, dice el investigador.
Para el ingeniero civil Rômulo Dante Orrico Filho, quien fue subsecretario municipal de Transportes de Río de Janeiro y es docente del programa de Ingeniería de Transportes del Coppe, y no participa en el proyecto, el MagLev Cobra ofrece ventajas significativas que justificarían su apoyo e inversión pública para implementarlo.
“El costo operativo, que abarca el gasto en el suministro de energía y mantenimiento, es inferior al de los vehículos de ruedas sobre rieles”, compara el ingeniero. Otra ventaja que él destaca es su ligereza, ya que no necesita rieles ni ruedas de acero. “La infraestructura para soportar la vía es más liviana”, argumenta.
El ingeniero electricista José Roberto Cardoso, coordinador del Laboratorio de Electromagnetismo Aplicado (LMAG) de la Escuela Politécnica de la Universidad de São Paulo (USP), considera que el MagLev Cobra es una alternativa singular para el transporte a baja velocidad con levitación magnética. “Se trata de un proyecto original que ha evolucionado mucho en los últimos 20 años. Resulta ideal para utilizarlo en trayectos urbanos, en aeropuertos y para unir municipios cercanos”, sostiene.
La experiencia China
Los estudios sobre la levitación magnética aplicada al transporte de pasajeros se remontan a los albores del siglo XX. En 1912, el francés Emile Bachelet (1863-1946) registró la primera patente de levitación electrodinámica (EDL). La levitación electromagnética (EML) fue propuesta por el alemán Hermann Kemper (1892-1977) en 1934. Hubo que aguardar hasta la década de 1970 para que se pusieran en marcha las primeras investigaciones con miras al desarrollo de los trenes maglev.
El conocimiento científico que permite la levitación basada en la tecnología SML es más reciente: se remonta a finales de la década de 1980. Fuera de Brasil, los proyectos SML se encuentran en su mayoría en fase de pruebas de laboratorio. El prototipo más avanzado se puso a prueba en la Southwest Jiaotong University (SWJTU), en Chengdu (China), en 2021, seis años después del comienzo de las pruebas con el prototipo MagLev Cobra artesanal. El proyecto chino apunta al transporte de alta velocidad, entre ciudades, mientras que el de la UFRJ se centra en los trayectos urbanos.
Ensayo
El ensayo con el prototipo de la SWJTU se llevó a cabo en una vía de 165 m. Según el ingeniero mecánico Zigang Deng, jefe del equipo de tecnologías HTS maglev en la SWJTU, se está planificando una nueva tanda de pruebas con una vía de 1,6 km que estará operativa en 2025. “Nuestro objetivo es alcanzar velocidades superiores a los 1.000 km/h”, declaró Deng a Pesquisa FAPESP. “La tecnología operativa del maglev SML a baja velocidad está completamente desarrollada y ha sido demostrada por el equipo de la UFRJ”, afirma Deng. Por eso, dice, la SWJTU optó por el desarrollo de un proyecto centrado en aplicaciones de alta velocidad.
En la tecnología pionera de levitación electrodinámica, el tren lleva imanes y los rieles son conductores convencionales. Para que la fuerza de repulsión sea suficiente como para sostener los vagones, las vías deben estar sometidas a un campo magnético que varía rápidamente. Por eso, la levitación solo aparece cuando la velocidad del tren es relativamente alta.
La primera línea EDL de demostración se implementó en 1997 en Japón. En 2013 se construyó una vía de 42,8 km destinada a realizar ensayos en Yamanashi, entre Tokio y Osaka. Dos años más tarde, el vehículo maglev alcanzó el récord mundial de 603 km/h. “La levitación electrodinámica es una tecnología diseñada para vehículos de alta velocidad. La levitación solo se produce una vez que se alcanza una velocidad de 100 km/h”, explica Stephan.
La otra tecnología, de levitación electromagnética, utiliza las fuerzas de atracción del magnetismo entre los electroimanes instalados en los vehículos, suplantando a las ruedas, y materiales ferromagnéticos de las vías. Resulta adecuada tanto para trayectos largos, en los que el tren alcanza velocidades mayores, como para recorridos urbanos. Desde 2003, un vehículo de alta velocidad construido con tecnología alemana recorre los 30 km que separan el aeropuerto de Shanghái, en China, del centro de esta ciudad, registrando velocidades de hasta 450 km/h: fue el primer vehículo de levitación magnética de alta velocidad en operar comercialmente.
Asimismo, hoy en día existen otros cinco maglev urbanos en operación, tres de ellos en China, uno en Japón y uno en Corea del Sur, todos con el sistema EML. “Debido a las altas velocidades que alcanzan, los trenes de levitación magnética podrían convertirse en una opción para conectar Asia y Europa por vía terrestre”, opina Cardoso, de la USP.
Un artículo científico escrito por Stephan y Deng, publicado en 2023 en la revista Modern Transportation Systems and Technologies hace hincapié en las ventajas del sistema SML en comparación con la tecnología EML, también destinada al transporte urbano. “La levitación electromagnética depende de un suministro de energía en forma ininterrumpida. Las fallas en el suministro eléctrico llevan al colapso del sistema de levitación”, dice. En consecuencia, los vehículos EML necesitan sensores y sistemas de reserva de energía. En tanto, con la tecnología SML, para mantener al tren levitando solo es necesario el reabastecimiento diario del criostato con nitrógeno líquido.
Otra diferencia: el sistema EML utiliza en sus vehículos electroimanes pesados, mientras que los criostatos del sistema SML son livianos. La tercera diferencia entre ambas tecnologías se presenta en los conmutadores de vías. En los maglev EML, para que un vehículo cambie de vía, esta debe desplazarse para conducir al maglev en una nueva dirección. En el caso del maglev SML, llegado a un cruce, basta con reemplazar los imanes de la vía por electroimanes y energizarla en la dirección que se desea seguir, cortando el suministro eléctrico de un ramal y manteniendo el otro. “Estas características les confieren a los sistemas SML levedad, practicidad y confiabilidad”, explica Stephan.
Un pozo petrolero de buen rendimiento en Vaca Muerta puede llegar a arrojar entre 1000 y 2500 barriles diarios (bbl/día) durante sus primeros meses de operación. En Bajada del Palo Oeste, por ejemplo, Vista Energy informó incluso que su pozo BPO-2801(h) alcanzó en febrero el record de 4440 barriles diarios en promedio con un pico de 5396 barriles. Sin embargo, el ingeniero en reservorios Gerardo Tennerini difundió este mes un trabajo donde detalla que más del 60% de los pozos perforados en Vaca Muerta produce en la actualidad menos de 125 barriles diarios (20 m3/día). El dato revela una característica constitutiva del shale, que es la rápida declinación de sus pozos con respecto a la producción convencional.
Como consecuencia de esa declinación acelerada, el 80% de la producción de Vaca Muerta proviene hoy de menos del 20% de sus pozos. Esta situación obliga a un ritmo sostenido de perforaciones para mantener la curva agregada de producción y si las perforaciones se detienen por el motivo que sea el impacto es de corto plazo porque la tasa de declino anual puede llegar al 80% frente a un 10% o 15% del segmento convencional.
Ante esta situación, se consulto al ex ministro de Energía, Juan José Aranguren, al ex secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, y al titular de la consultora Economía & Energía, Nicolás Arceo, para saber si es un riesgo concentrarse cada vez más en el shale o si la diferencia de rentabilidad con respecto a la producción convencional no deja otra opción.
Juan José Aranguren: “La explotación tiene que ser en modo factoría”
–Si la tasa de declinación del shale es tan pronunciada, ¿es correcto apostar cada vez más por Vaca Muerta y abandonar de modo acelerado la producción convencional?
–Hoy las cuencas productoras de petróleo están llegando a un límite en la explotación convencional y cada vez se necesita tener mayor asistencia de algún otro tipo de fluido para poder explotarlas y se consume mucha más energía en producirlo que el producto que se saca. Es el caso de las cuencas maduras. Es por eso que las compañías se concentran en aquello que les permite obtener una mayor rentabilidad, como es el caso del shale.
–¿Y por qué no se explora más en convencional?
–Todo lo que es en territorio firme ya está explorado. Las compañías explotaron todas las formaciones sedimentosas que había y solo queda el mar, pero ahí es mucho más costoso. Hacer un pozo cuesta 5 o 6 veces más de lo que cuesta hacer un pozo con fractura en Vaca Muerta y antes tener que ver cuál es el resultado de la sísmica.
–¿Y la declinación acelerada del shale no debe generar preocupación?
–No veo que sea algo para alarmarse sino una característica constitutiva del shale. La explotación tiene que ser en modo factoría. Eso significa que si hoy tenemos 35 o 40 rigs y queremos duplicar la producción tenemos que ir al doble de rigs y ser cada vez más eficientes. Y lo mismo con los equipos de fractura. No hay otra alternativa. La producción no convencional tiene su mayor producción dentro de los dos primeros años y después declina muy rápidamente comparada con la convencional y por eso hay que perforar y fracturar continuamente.
–Está claro que para las compañías hoy es la decisión más lógico y racional, ¿pero el gobierno no debería generar algunos incentivos para que no toda la producción se concentre en el shale?
–Los gobiernos tienen que definir políticas públicas. El gobierno actual con el RIGI fomenta el oil & gas en el offshore, pero en el territorio hay un determinante físico porque en los yacimientos convencionales actuales el recurso se está agotando. Además, hay que tener en cuenta que una caída en los precios no solo afecta al no convencional. De hecho, los yacimientos maduros hoy tienen un costo alto que va de los 45 a 60 dólares por barril. Por lo tanto, si el precio se cae de 60 quedan en negativo. El no convencional, en cambio, hoy tiene un valor de break even que varía entre 35 y 45 dólares, depende de cómo se distribuyan los costos fijos.
–¿Es correcta la estrategia de YPF de salir de todas las áreas convencionales, incluso de algunas que son rentables como Manantiales Behr?
–Sí, porque la dirección de YPF se debe a sus accionistas. Tiene una determinada capacidad de acceder a capital y ese capital lo coloca en el lugar más rentable, salvo que quiera hacer beneficencia o que quiera hacer desarrollo regional porque si fuera una empresa pública, pero YPF no lo es, es una sociedad anónima. El estatuto requiere que todas las acciones del directorio sean en beneficio de sus accionistas, de todos sus accionistas, no de uno solo. Además, aún en el caso de Manantiales Behr, que está siendo bien explotado, que haya decidido irse no significa que vaya a irse a cualquier precio.
Nicolás Arceo: “El shale cambia la política hidrocarburífera”
–El 80% de los pozos perforados actualmente en Vaca Muerta produce menos de 50 m3/día por la rápida tasa de declinación del shale. ¿Es un error concentrarse cada vez más en el shale tomando en cuenta esa característica o la diferencia de rentabilidad con respecto al convencional no deja otra opción?
–La diferencia de rentabilidad no te deja otra opción y el volumen de recursos no convencionales es infinitamente más grande que lo que queda del convencional. Argentina no tiene recursos no convencionales para llegar a un plateau de un millón de barriles. Sin la producción no convencional no se llegaría nunca.
–¿Y eso no se podría revertir con más exploración en el segmento convencional?
–Siempre es discutible, pero Argentina está bastante explorado desde la época de la YPF estatal. Sería óptimo para Argentina tener recurso convencional barato, abundante y disponible, pero eso no está.
— ¿Y no es un riesgo para el país recostarse cada vez más sobre el sector hidrocarburífero con la vulnerabilidad que supone el shale? En 2020, durante el comienzo de la pandemia, con el desplome del precio del crudo, en Estados Unidos se frenaron las perforaciones en la cuenca shale y en apenas 3 meses la producción cayó casi un 25%.
–Eso se vio en la Argentina, cuando se derrumbaron los precios del gas a mediados de 2019 se registró un freno total en la inversión de shale gas y la producción. El impacto de señales de precios que restringen inversión y reducen rápido producción ya lo tuvimos y el caso paradigmático fue gas. Ahora bien, lo planteo en otros términos: si el gobierno da una señal de precios incorrecta a través de la configuración de política pública, en el segmento convencional, como declina poco, el efecto sobre la inversión puede ser inmediato, pero el efecto sobre la producción es de mediano y largo plazo. A partir de 2002/2003 diste una señal de precios muy desfasada de los precios internacionales, tuviste un declino pero el problema grande de producción lo tuviste casi una década después.En el shale, en cambio, es un límite a la política de precios mucho más acotada. Si bajás precios o desacoplás fuerte el precio local del internacional eso se te va a una contracción de la inversión y la producción te empieza a caer al año.
–¿La producción shale entonces puede llegar a disciplinar a la política más rápidamente cuando interviene sobre los precios?
–No lo pondría ni en potencial. Disciplinó a la política. En 2019 el gobierno había entrado en una discusión sobre si había gas a 1 dólar, 2 dólares, 3 dólares. Discutían si había que hacer un Plan Gas y cuando la producción comenzó a derrumbarse se salvó la discusión y tuviste Plan Gas a fines de 2020 porque nos quedábamos sin gas. El shale cambia la política hidrocarburífera. Una política hidrocarburífera con recurso convencional te otorga un grado de libertad infinitamente mayor del que se tiene en una producción no convencional.
–¿Es correcta la estrategia de YPF de salir de la producción convencional o debería quedarse con algunas áreas, aunque le rindan menos que el shale?
–Para mí la estrategia es correcta porque es la única forma de maximizar flujo de caja y maximizar inversión. Además, hay que tener en cuenta que para el convencional en cuencas maduras bastante depletadas lo que se necesita es un trabajo más específico pozo por pozo y eso lo va a hacer mucho mejor una empresa chica que una empresa grande como YPF que está concentrada en el shale. La decisión de salir de las áreas maduras fue correcta. Es lo mejor para YPF y también es lo mejor para el país.
Gustavo Lopetegui: “No veo un dilema. No hay dos opciones”
–¿Es un riesgo abandonar la producción convencional de hidrocarburos y concentrarse cada vez más en el shale si la tasa de declinación es tan pronunciada?
–La tecnología fracking es totalmente distinta que la tecnología del petróleo tradicional. El tradicional era como meter una pajita en una cacerola llena de agua y la pajita chupaba ese petróleo durante décadas. El shale, en cambio, consiste en sacar el petróleo que está metido adentro de las piedras. Hay que romper con un proceso muy complejo para sacarlo y declina más rápido. Requiere menos inversión inicial, pero declina más rápido. Son dos productos diferentes. Sacar el petróleo convencional que tiene Argentina es mucho más caro que hacer fracking y por eso todas las empresas se dedican a haber fracking. Ya se sabe que el fracking declina más rápido y en la medida que más se perfore va a declinar más rápido aún, pero a las empresas le están dando los números y por eso están avanzando. El declino ya está metido en los planes de negocio. Con este declino, las empresas hoy ganan plata. Por eso no veo un dilema. No hay dos opciones.
–¿Y eso no se podría revertir con más exploración en el segmento convencional?
–Lo del offshore fue un intento de buscar una alternativa, pero hasta ahora no tuvo éxito. Nadie puede decir que no hay petróleo convencional en ningún lugar de la Argentina, pero me resultaría raro porque las empresas han medido todo el terreno.
–YPF se está yendo de todas las áreas convencionales, incluso de aquellas, como Manantiales Behr, donde no pierde dinero. ¿Está bien lo que hace de poner el pie en el acelerador y salir cuánto antes de todo lo convencional?
–Qué no pierdan plata no quiere decir que no haya un costo de oportunidad por no usar esa plata para ir a otro lugar donde se puede ganar más. Así se manejan los negocios. La voluntad de YPF es irse del convencional, pero de algunas áreas no se puede ir porque nadie las quiere agarrar.
–Ante una baja de precios, la producción shale se derrumba mucho más rápido que el convencional. ¿Eso debería llevar al Estado a tratar de que el país no se recueste tanto sobre la producción shale y tratar de buscar una diversificación productiva?
–La dirigencia política no tiene mucho que opinar. El sector de Oil & Gas es el 4% del PBI. Es importante, pero es una porción pequeña. El shale se parece a la agricultura donde tenés que invertir cada año para cosechar cada año. Mientras la ecuación de precios se positiva eso va a seguir. No invertir ahora por si en el futuro el precio va a bajar no tiene ningún sentido económico.
En pleno retroceso de las empresas estatales, con recortes presupuestarios y procesos de privatización, hay un caso que se salva de la motosierra al preservar un superávit histórico y tener todo el potencial para aumentar sus exportaciones gracias al boom nuclear que atraviesa el mundo.
INVAP no solo sobresale del resto de las compañías públicas por no recibir subsidios y registrar ganancias con ventas de alrededor de 200 millones de dólares al año, sino también por su competitividad tecnológica en materia nuclear y satelital que le permite exportar productos de altísimo valor agregado a todo el mundo. Entre los destinos principales, se destacan los Países Bajos, Brasil, Australia, Arabia Saudita, Argelia, Estados Unidos, Egipto, Chile, Turquía, Bolivia, Nigeria y Uganda.
Tiene 1.800 empleados, es propiedad de la Provincia de Río Negro y la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) participa en su gobernanza al colocar a dos de los siete miembros del Directorio. En sus casi 50 años de vida, la firma se especializó en el diseño de reactores nucleares de investigación y en plantas de producción de radioisótopos, con un aporte grande en proyectos de generación como el CAREM o la extensión de vida de la central Embalse.
Área satelital de INVAP
Sin embargo, luego del accidente de Chernobyl donde los proyectos nucleares entraron en franco declino en todo el mundo, se fue diversificando hacia otros negocios como el espacial, defensa, seguridad y comunicaciones.
Con el apoyo de la NASA a inicios de los 90′ a cambio de frenar el desarrollo del misil Cóndor, aprendieron a construir satélites de órbita baja y luego se consolidaron como los principales contratistas de los famosos Arsat I y II que ya fueron lanzados mientras que ahora trabajan en los satélites Sabia Mar y Arsat-SG1 (previstos para 2026 y 2028, respectivamente).
La otra pata en la que se hicieron fuertes es en la construcción de radares, tanto para el servicio meteorológico, como para el tránsito aéreo y la vigilancia en defensa, donde quieren dar un salto de internacionalización luego de empezar a exportarle a Nigeria. «Ya estamos posicionados como un referente a nivel global y hay muchísimo interés por nuestros productos», explican a Forbes en una recorrida por la planta de Bariloche con algunos medios nacionales.
Satélites para defensa y seguridad de INVAP
Pero, sin lugar a dudas, la mayor expectativa pasa por el «veranito nuclear» que se ve tanto a nivel mundial como en la Argentina con el lanzamiento del nuevo plan que prevé la construcción de varios reactores modulares con inversión privada y con perspectivas de exportación.
«Se está volviendo a poner en valor lo nuclear y lo vemos muy positivamente. Hay un aumento de la demanda de proyectos como los que nosotros hacemos», afirmó el gerente general Darío Giussi.
Hoy están haciendo el reactor Pallas en Países Bajos, firmaron un contrato para la producción de una planta de radioisótopos en Brasil, volvieron a trabajar con Argelia y están terminando otro reactor en Arabia Saudita. Cada proyecto grande toma entre cinco y siete años de trabajo y, hasta ahora, el 50% de los clientes son extranjeros y el otro 50% se destina al mercado interno.
«Ningún país puede llegar a tener capacidades de generación nuclear o de tener dominio de la tecnología, si no recorre algunos eslabones antes, que arrancan por la investigación. Es el caso de Arabia Saudita por ejemplo o el de Emiratos Árabes Unidos, con los que estamos trabajando en reactores de investigación», agregó el gerente.
En la ciudad de Curitiba, Brasil, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), representado por su presidente Daniel Salamone y la Fundación Araucária de Apoyo al Desarrollo Científico y Tecnológico del Estado de Paraná, a través de su presidente, Ramiro Wahrhaftig, firmaron un acuerdo marco que establece las bases para la promoción de proyectos conjuntos en investigación, desarrollo e innovación científica y tecnológica.
En la primera jornada, el titular del CONICET participó en una reunión con las autoridades de la Fundación Araucária y representantes de universidades locales, donde se formalizó la firma del convenio. La instancia también permitió un espacio de presentación institucional y diálogo con rectores y autoridades de investigación del sistema científico del Estado de Paraná, fortaleciendo los lazos entre ambos países en materia de ciencia y tecnología.
Durante la firma del convenio, tras las presentaciones institucionales, las autoridades destacaron las capacidades científico-tecnológicas de ambas partes y valoraron el rol de sus respectivas comunidades científicas. Asimismo, coincidieron en la importancia de establecer alianzas en áreas estratégicas, con el objetivo de contribuir al desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación en ambos países.
La agenda continuó con recorridas a instituciones de educación superior de referencia en Paraná. El segundo día incluyó una visita por el Centro Politécnico de la Universidad Federal de Paraná (UFPR), encabezado por su rector Marcos Sunye y su vicerrectora Camila Fachin. En el Instituto LAMIR – Laboratorio de Análisis de Minerales y Rocas del Departamento de Geología de la UFPR, el titular del CONICET dialogó con la investigadora Anelize Manuela Bahniuk Rumbelsperger. Posteriormente, por el Campus Ecoville de la Universidad Tecnológica Federal de Paraná (UTFPR), Salamone se reunió con la rectora de investigación y estudios de posgrado Michele Potrich, la vicerrectora Vanessa Ishikawa Rasoto y profesores de la universidad. Las actividades ofrecieron un panorama del ecosistema de innovación brasileño y de las posibles sinergias con el sistema argentino.
El último día de la misión tuvo lugar en la Pontificia Universidad Católica de Paraná (PUCPR), donde la comitiva fue recibida por la directora de Investigación, Vanessa Sotomaior. En ese marco, se presentaron experiencias de articulación entre la academia y el sector productivo, y se debatieron iniciativas de colaboración interinstitucional. Asimismo, el presidente del CONICET, Daniel Salamone, junto con autoridades y docentes de la universidad, recorrió Hotmilk, el ecosistema de innovación de la PUCPR en Brasil. Este espacio, vinculado a la institución, tiene como objetivo conectar startups con grandes empresas, promover la investigación y brindar asesoramiento en innovación. La jornada concluyó con un encuentro en la Fundación Araucária, durante el cual se acordó una hoja de ruta para avanzar en las acciones previstas en el convenio.
La empresa argentina VENG marcó un nuevo avance en el campo de la tecnología espacial tras completar con éxito las pruebas de su motor MT-B, un componente fundamental para los futuros lanzamientos satelitales del país. Este motor, cuya fabricación se realiza casi en su totalidad mediante impresión 3D, forma parte del programa de acceso al espacio desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que VENG diseña y produce internamente todos los elementos del motor, incluidas las válvulas electrónicas. Esta capacidad de desarrollo integral no solo fortalece la autonomía tecnológica nacional, sino que también permite a la empresa patentar sus innovaciones y consolidar su posición en un sector altamente competitivo, donde solo unos pocos países cuentan con tecnología propia para la fabricación de motores espaciales.
Detalles del motor espacial
El motor MT-B, con un empuje de 4,1 toneladas, utiliza queroseno y oxígeno líquido como propulsores, en línea con los estándares de compañías líderes como SpaceX. Su diseño de última generación garantiza alta precisión y eficiencia, gracias a la incorporación de válvulas electrónicas y componentes fabricados mediante impresión 3D, entre ellos la turbobomba, una de las piezas más complejas del sistema.
VENG cuenta con la impresora 3D de tecnología aditiva más grande de Argentina, lo que le permite acelerar los tiempos de desarrollo y optimizar el uso de materiales, reduciendo costos significativamente. Algunas de las aleaciones metálicas utilizadas en el motor no estaban disponibles en el mercado debido a su potencial aplicación en tecnología aeroespacial, lo que resalta cómo la fabricación aditiva ha abierto nuevas posibilidades para la industria nacional.
Son muy pocos los países en el mundo que desarrollan esta tecnología y Argentina es uno de ellos
Otros proyectos espaciales
El motor MT-B forma parte del proyecto ISCUL, una iniciativa orientada al desarrollo de lanzadores para cargas livianas. En este contexto, VENG también trabaja en la fabricación de tanques de combustible utilizando soldadura por fricción, una técnica avanzada que, en toda América Latina, solo se aplica en su laboratorio.
Gracias a su diseño modular, motores de pequeño porte como el MT-B pueden agruparse para conformar lanzadores multimotor, un enfoque cada vez más adoptado por la industria espacial. Este modelo no solo permite reducir costos, sino que también mejora la flexibilidad operativa y disminuye los riesgos asociados al vuelo.
Las siguientes etapas del desarrollo incluirán pruebas con la turbobomba, seguidas por la calificación integral del motor. Cada ensayo eleva el grado de madurez tecnológica del sistema, una métrica fundamental para reducir la incertidumbre y acercarse a operaciones reales de lanzamiento.
Con estos avances, Argentina se posiciona entre los pocos países con capacidad para desarrollar sus propios motores espaciales. En un mercado global altamente competitivo, VENG apuesta por construir una cartera de productos tecnológicos exportables, orientados a empresas que demandan soluciones eficientes para acceder al espacio.
AGENDAR AGREGA:
Nuestros lectores conocen bastante a INVAP como empresa independiente. Vive de lo que produce, sin aportes del estado, pero tiene una relación especial con la CNEA, la Comisión Nacional de Energía Atómica: nació de ella, ésta integra parte de su directorio, y le da su apoyo con laboratorios de ciencia de materiales, termohidráulica y desarrollo de combustibles nucleares. INVAP lleva ese know-how al mercado.
Como quien dice, «win-win». Un trabajo colaborativo, aunque entre bueyes nunca faltan cornadas.
Bien: INVAP es a la CNEA lo que VENG es la CONAE, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, un organismo más nuevo, creado en 1993.
VENG es ágil como una firma privada, sin serlo estatutariamente. Contrata libremente personal y servicios, desarrolla vínculos con industrias, universidades y gobiernos, y ofrece servicios a una velocidad mucho mayor que la de una institución constreñida por los las prácticas reglamentarias del estado nacional. Sin embargo, no puede acumular sus ganancias, pero sí puede quebrar.
En un punto, esto es lo peor de dos mundos, el estatal y el privado. Pero esta fórmula de trabajo es habitual entre las universidades «top» del hemisferio norte y las industrias como la aeroespacial, la de defensa y la farmacológica. Permite que un organismo muy estable, como la NASA, los National Labs o universidades como CALTECH, investiguen y obtengan patentes. Y logra que éstas no junten polvo hasta ser robadas, sino que las empresas asociadas las transformen en fabricación, ventas, servicios y exportaciones.
¿Algún presidente argentino se puede imaginar que VENG está en condiciones de ofrecer puesta en órbita de satélites livianos? Evidentemente no. Milagro si saben que existe. Gobiernos como los de Carlos Menem, Fernando de la Rúa, Eduardo Duhalde, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei han combatido pasivamente a empresas como INVAP o VENG del modo más simple: nunca pusieron un mango en el Plan Nuclear o en el Plan Espacial.
Las cosas empeoraron con Macri, que se negó dos años a pagarle a INVAP la construcción de los radares de defensa, aeronavegación y meteorológicos del país, en una tentativa explícita de lograr la quiebra de INVAP. Milei es más brutal: aborrece en forma expresa a las empresas tecnológicas argentinas que compitan contra las multinacionales. Su programa es privatizarlas para que algún comprador caníbal las desguace, copie las novedades, y las cierre.
La CONAE, cliente preferencial y necesario de VENG, está paralizada. La CONAE está sin dinero desde… ¿su nacimiento, allá por 1993? Fue fundada en tiempo de Domingo Cavallo 1.0 como ministro: no se puede venir al mundo bajo peor estrella.
Logró, sin embargo, poner en órbita 6 satélites de observación de la Tierra, crecientemente complejos y capaces. Pero los dos últimos tenían radares en banda L, y a las potencias les hace maldita la gracia que las miren desde 600 km. de altura de día, de noche, caiga lluvia o brille el sol.
El objetivo principal de los dos satélites SAOCOM, en banda L, es medir agua subterránea. Que esto además permita saber la ubicación, velocidad y dirección de una flota naval al detectar no los buques sino sus estelas, fue es una capacidad que la CONAE descubrió DESPUÉS de lanzarlos. Obviamente los SAOCOM son satélites que le caen atravesados a los países y empresas que invaden el Mar Argentino.
Por ejemplo, las pesqueras piratas. También puede ver a los destructores y fragatas de Su Graciosa Majestad que custodian Port Stanley. Ciudad kélper cuyo negocio principal es vender licencias de pesca sobre NUESTRAS aguas.
No es por nada que un satélite mayormente agrícola, como el SAC-C, pasara de planos a lanzamiento en 5 años. Pero para que los SAOCOM cruzaran ese Rubicón, pasaron 20 años, y fueran lanzados sólo 2 de los 4 previstos, y que lo hicieran recién en 2016 y 2017, y con baterías de níquel-cadmio de los ´90, cuando los terrícolas ya usábamos baterías de iones de litio hasta en los audífonos. Son más livianas y de mayor densidad energética.
Como la CONAE soportó apretando dientes los mil desaires de la NA-SA para puesta en órbita de los SAC A, B y C, era imposible que en 2000 tras el éxito de su satélite SAC-C, no intentara lograr su propia escalera al cielo. VENG nació así, para ofrecer a todo el mundo servicios competitivos de lanzamiento de satélites de hasta 200 kg. Pero como la caridad empieza por casa, el primer cliente de VENG debería ser la CONAE.
El problema es que la CONAE no inicia la construcción de un satélite nuevo desde principios de siglo por «no hay plata». Se quedó atascada en el SABIAMAR. Sería un artefacto mucho más simple que los tremendos SAOCOM, un aparato de medición de la fotosíntesis marina. Generaría datos útiles para oceanógrafos y pesqueras, además del control de los municipios y empresas que contaminan el Atlántico por falta de plantas de depuración de residuos cloacales y biológicos.
Pero si el SABIAMAR se quedó en planes y planos no fue porque el intendente de Mar del Plata le haya puesto palos en las ruedas. Es porque a los presidentes y partidos políticos argentos administrar el MarArgentino les interesa un… comino, y porque EEUU y el Reino Unido están hartos de la CONAE. Geopolíticamente, no nos quieren en SU espacio. Bajate de ahí. Cucha, perro.
Para nuestros programas espaciales, se genera un combo bastante insuperable de indiferencia local estúpida, y de mala leche ajena pero informada.
Aún así, mirando el partido desde la torre de transmisión, AgendAR cree que a VENG le puede ir bien.
En el debe tiene que todavía no ha lanzado una carga, siquiera inerte, a órbita baja. Eso pega mal en el mercado mundial. VENG no ha podido poner nada ahí arriba porque su fundador y cliente principal y natural, la CONAE no tiene nada que poner ahí. ¿Qué empresa del sector privado va a arriesgar un satélite propio en una firma de lanzamiento sin un contrato ejecutado de su propio país?
No obstante, puede haber plata a ganar en negocios de «mientras tanto», aunque de poco ruido. Podrían tranquilamente ser mayores que poner cosas en el cielo. Quizás el verdadero «business» de VENG sea, durante años, la venta de tecnología espacial fina. ¿Ejemplos? La soldadura por fricción, o el desarrollo de un motor chico pero modular de 4,1 toneladas de empuje, y que funcione a kerosene y oxígeno líquido, kerolox en la jerga del gremio.
Ni la soldadura en sí ni la propulsión a kerolox son nuevas. Pero si VENG termina desarrollando la mejor soldadura por fricción del mundo, o la mejor turbobomba para mover oxígeno líquido criogénico, que rompe todos los metales, la bola se va a correr y los clientes y agencias y empresas grossas empezarán a buscar a Pipinas, Provincia de Buenos Aires, en Google Maps, y la página de VENG en internet.
Para el caso, la comparativamente enorme Agencia Espacial Brasileña ha desarrollado toda una línea de cohetes de combustible sólido. Son de despegar a toque de botón, y por ello de posible utilidad militar. Pero para la precisión de una puesta en órbita, un motor de kerolox es bastante mejor: se prende, se apaga, se vuelve a prender, se gradúa. ¿Fazemos parceria, irmaos brasucas?
La animadversión de las cancillerías grossas se puede vencer con calidad de oferta, y la estentórea estulticia de nuestra política, con ruido de medios y clientes con gran chequera. Pero hay que tener la tenacidad de un bulón oxidado.
Durante 51 años INVAP logró sobrevivir a zancadillas feroces y al desinterés glacial de nuestra propia burguesía, esa clase que Jorge Sabato llamaba «chanta», porque su modo de hacer plata eran (son) los golpes de estado y los negocios impresentables.
Para el caso, junto a la CNEA, INVAP había vendido reactores nucleares a Perú, Argelia, Egipto, y otros países que no están de moda. Sin pena ni gloria ni prensa, siempre al borde del cierre y pobre como una laucha.
Pero bastó que INVAP abrochara un reactor en Australia para que la descubriera, oh, ah, eh, el mundo entero. Incluso la distraída Argentina, país taaan cholulo. Los ninguneadores de INVAP de toda la vida se mataban por subirse al avión a Sydney para la inauguración del OPAL en 2006, clavarse unos canapés y sacarse la foto.
Significativamente, también en 2006, el peronismo redescubrió el átomo: gracias por la gauchada, australianos.
¿Y cómo sobrevivió y sobrevive INVAP entre reactor y reactor? De diversificarse aplicando tecnología nuclear, y con suerte muy diversa, a asuntos menos glamorosos: la medicina nuclear, la industria de servicios petroleros, la metalúrgica, la eólica, la construcción de los satélites de la CONAE y de ARSAT, la de los primeros radares argentinos, y cobrar, plink, caja.
Cuando no hay moros ni Mauris en la Rosada, al menos.
No he conocido empresa más sobreviviente, más viva, más valiente y más buscavidas. Hoy, a fuerza de fama, es a prueba de «fuego amigo». Quizás.
¿Es imposible que VENG siga un camino similar? Lo imposible es que no lo siga.Está en la brecha.
Somos Argentina, gente, hacemos goles en tiempo de descuento.
Buena suerte, amigos coheteros. Hasta el infinito, y más allá.
La función Ciencia y Tecnología (CyT) del Presupuesto nacional se redujo un 35% en promedio en últimos dos años, aunque con muchas diferencias dentro del país. En algunas provincias, el presupuesto cayó un 54%, mientras que en otras “solo” un 31%. El dato proviene de los informes que elabora periódicamente el Grupo EPC-CIICTI. Nicolás Lavagnino, su director, explicó: “En la Argentina, es muy preponderante la presencia del sector público en investigación. El 70% de la inversión se explica por la función Ciencia del Presupuesto y la Ley de Financiamiento de la Ciencia proponía que esta función representase el 1% del PBI. Para eso fue necesario crear herramientas de seguimiento. Cuando esto quedó vacante porque desapareció el MINCYT y se suspendió la ley, yo tomé la decisión de seguir adelante y se armó un espacio que continúe con ese seguimiento”.
El grupo EPC es un grupo de análisis del sistema científico-tecnológico formado por especialistas que trabajaron en el exMINCYT durante diferentes gestiones y que Impulsan investigaciones en el marco del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia y Tecnología (CIICTI), dirigido por Daniel Filmus.
Los datos que proveen son de gran relevancia en un momento de desinversión en ciencia que es único en la historia del país. “Hasta ahora, el punto mínimo de inversión en ciencia había sido en el año 2002 (0,17% del PBI) y su punto máximo en 2015, cuando llegó al 0,35% del PBI. La inversión cayó de 2015 a 2019 y después subió hasta 0,302 en 2023. La caída que estamos viendo desde ese momento no tiene antecedentes en la Argentina y tampoco hubo un momento en el que se previera que fuera a seguir cayendo como se estima que pasará. Este año creemos que va a terminar en 0,15%, se reduce a la mitad en dos años como porcentaje, además de la caída del PBI”, explicó Lavagnino. En tanto, la medición en el sector privado es más difícil de conocer pero se puede inferir por la inversión y por el índice de empleo, y en ambas también hay una baja importante.
Fuente: Grupo EPC-CIICTI.
La Ley de Financiamiento de la Ciencia está suspendida por la Ley de Emergencia declarada por el Gobierno. De todas maneras, esta era una ley de objetivo, en la que las fuerzas políticas habían acordado un camino a futuro, como sí sucedió con la ley objetivo de inversión educativa, que sí pudo llevarse a cabo y en 2013 la Función Educación llegó al 6% del PBI. “Por supuesto que si vos pensás que la inversión estatal en ciencia es mala y querés destruir el sistema no habrá ninguna ley que te pueda obligar a invertir en ciencia”, dijo Lavagnino.
Otro de los análisis que se puede ver en el presupuesto es que la caída ha sido muy desigual en diferentes partes del país. Las caídas de presupuesto fueron más importantes en provincias con poco desarrollo de instituciones científicas que en las provincias centrales. El sistema científico históricamente ha estado muy concentrado en cinco o seis provincias con un desarrollo institucional marcado, lo que hizo que siempre se concentraran los instrumentos de financiamiento en esos lugares.
Antes de 2023, hubo un proceso de construcción de obras de infraestructura en provincias más periféricas, especialmente en el norte grande, con los programas Construir Ciencia, para hacer edificios, y el EquipAr, para la compra de equipos. Esto hizo que las provincias históricamente menos favorecidas crecieran proporcionalmente más. “Una de las primeras cosas que hizo el nuevo gobierno fue eliminar todo el gasto en infraestructura y bienes de capital. Así como congeló la obra pública, el inciso 5 lo destruyó y, como es proporcionalmente mayor en las provincias más chicas, allí cayó más la inversión. En las provincias más grandes, donde hay un gasto inercial de salarios más grande, cayó menos. Los salarios cayeron un 30% en 2024 pero los bienes de capital cayeron un 80%, por lo tanto ahí se ve por qué las provincias más chicas caen más”, explicó Lavagnino.
Fuente: Grupo EPC-CIICTI.
De la misma manera, se puede ver que algunas instituciones del sistema científico-tecnológico han tenido una leve suba del financiamiento en 2025, aunque todos caen contra 2023, pero esto también se debe a su componente de salarios y bienes de capital. Algunos organismos que tienen una misión específica, como CNEA y CONAE, que tienen un componente salarial proporcionalmente mayor, cayeron menos. La Agencia I+D+i, que se dedica al financiamiento de proyectos de CyT, acumula una caída del 91,6%, y el exMINCYT del 87,9%.
Otros organismos también sufren las consecuencias. En lo que va de este año, la ejecución del presupuesto del INTI cayó 26,5%, el del INTA un 19% y el del CONICET un 18,7%. Así, los tres organismos acumulan caídas que superan el 33% desde diciembre de 2023.
Esto demuestra que al Gobierno le ha sido más fácil destruir proyectos que grupos de investigación, aunque las carreras de muchos de ellos se están viendo truncadas. Hoy las perspectivas de ingresar a la carrera de investigador científico son en extremo difíciles ya que el CONICET tiene los ingresos cerrados, muchos organismos están reduciendo su planta y el sistema privado de I+D es muy pequeño. Sobre el tema, Lavagnino explicó que “cuesta mucho reconstruir las capacidades en ciencia una vez que se destruyen. Un faltante que vas a tener son las personas formadas que a su vez pueden formar a otros científicos. También los instrumentos de financiamiento y las capacidades de gestionar esos fondos que se van generando. Formar científicos o cualquier personal altamente calificado es algo costoso y lento. En 2007, el objetivo era llegar a tener la capacidad de gestión que había a principios de los ‘90. Recién en 2013 el sistema alcanzó el nivel que había tenido 30 años atrás. El máximo anterior había sido en 1987. Por eso la ley daba un camino de previsibilidad hasta el 2032”, dijo el director del Grupo EPC-CIICTI.
Fuente: Grupo EPC-CIICTI.
Las universidades también tienen un rol muy importante en la investigación. Ellas se encuentran dentro de la Función Educación y si bien cayó un poco menos que la Función CyT, todo el financiamiento está en descenso y el sistema educativo cayó 57% en dos años. Una parte muy importante de la inversión en función Educación va a la universidades, que atraviesan una crisis de fondos, con sueldos docentes por debajo de la línea de pobreza.
“Las consecuencias se van a medir en el corto plazo y en el muy largo también. En general, el sector público hace investigaciones que generan conocimiento aunque no den un rédito inmediato, en muchos casos se transfieren al sector privado y derivan en desarrollo tecnológico. En la Argentina está siendo imposible generar conocimiento. Si seguimos así, en el futuro el sector privado no va a tener nada de lo que pueda nutrirse para desarrollar capacidades locales en nuestro país. Ahí nos va a pasar que vamos a tener que incorporar tecnología llave en mano, se tiene que comprar el paquete tecnológico sobre el cual no se tiene opción. Un ejemplo claro se dio con la disponibilidad de vacunas, otro es la tecnología nuclear, la posiblidad de radarizar las fronteras gracias al conocimiento de empresas como INVAP. Esas capacidades se van perdiendo rápidamente y luego cuesta muchas recuperarlas”, concluyó Lavagnino.
El Senado estadounidense aprobó la semana pasada un proyecto de ley que establecería el primer marco federal para las criptomonedas respaldadas por dólares conocidas como stablecoins, una importante victoria para un sector que ha presionado para conseguir una supervisión más favorable en Washington, D.C.
Aunque la aprobación de la Ley GENIUS en la cámara alta por 68 votos a favor y 30 en contra todavía no convertirá la nueva legislación en ley -todavía necesita la aprobación de la Cámara de Representantes y del presidente Trump-, el mundo de las criptomonedas ya está elogiando el rápido progreso del proyecto de ley como un paso importante.
«Me siento realmente bien con [este proyecto de ley]», dijo Dante Disparte, director de estrategia y jefe de política global y operaciones de Circle (CRCL), el mayor emisor de stablecoin de Estados Unidos.
Las acciones de Circle se han disparado aproximadamente un 400% desde su primer día de cotización el 5 de junio, señal del creciente entusiasmo de los inversores por las stablecoins a medida que la legislación avanza en el Congreso.
El director jurídico de Coinbase (COIN), Paul Grewal, dijo en X que «hace un año habría pensado que esto era, en el mejor de los casos, un sueño febril. Piensa por un momento en lo lejos que hemos llegado».
La Ley GENIUS, acrónimo de «Guiding and Establishing National Innovation for US Stablecoins», establece un marco para que las empresas estadounidenses puedan emitir y gestionar stablecoins respaldadas por dólares para pagos.
Prohíbe que los miembros del Congreso y sus familias obtengan beneficios de las stablecoins, pero no el presidente Trump y su familia, una omisión que ha irritado a algunos demócratas y ha ralentizado el progreso de la legislación esta primavera.
Trump está profundizando su propia participación financiera en stablecoins a medida que avanza la legislación. World Liberty Financial, una nueva empresa de criptomonedas respaldada por el presidente Trump y sus hijos, ha lanzado su propia stablecoin (USD1) con paridad en dólares estadounidenses en colaboración con BitGo.
Si la legislación se aprueba en la Cámara de Representantes, se espera que desencadene una oleada de nuevos participantes en stablecoin, ya que las empresas tradicionales, desde los gigantes prestamistas hasta los grandes minoristas, ya están considerando la posibilidad de emitir sus propias monedas.
«Estamos colaborando con el sector, trabajando individualmente», dijo el consejero delegado de Bank of America (BAC), Brian Moynihan, sobre las perspectivas de BofA respecto a las stablecoin la semana pasada en una conferencia de Morgan Stanley.
A principios de este mes, Bank of America y otros grandes bancos se reunieron para explorar las posibilidades de lanzar una red colaborativa de stablecoin. The Wall Street Journal también informó la semana pasada de que Amazon (AMZN) y Walmart (WMT) están explorando oportunidades de stablecoin.
La nueva ola de competencia podría poner patas arriba el sistema de pago tradicional, especialmente si los comerciantes buscan sortear las redes convencionales basadas en tarjetas, como Visa (V) y Mastercard (MA).
«Aunque exploramos continuamente nuevas tecnologías de pago para ayudar a nuestros clientes, no estamos probando ningún programa ni tenemos planes para emitir nuestra propia stablecoin», declaró un portavoz de Walmart.
La legislación actualmente en el Senado facultaría a la Reserva Federal y a la Oficina del Interventor de la Moneda (OCC) para supervisar a los emisores de stablecoin que posean 10.000 millones de dólares o más en activos, mientras que los emisores más pequeños estarían bajo la competencia de los reguladores estatales.
Todos los emisores estarían obligados a mantener reservas en efectivo o en bonos del Tesoro de EE.UU., someterse a auditorías periódicas y hacer públicos sus activos y procesos de reembolso.
Al igual que los fondos del mercado monetario, las fichas deben ser reembolsables a su valor nominal. Pero a diferencia de los fondos del mercado monetario, las stablecoins no pueden pagar intereses.
Los defensores de las stablecoins las consideran un refugio frente a la volatilidad de las criptomonedas y un lugar más seguro para que los operadores almacenen sus ganancias, ya que pueden vincularse a activos no criptográficos como el dólar.
Su liquidación casi instantánea y su programabilidad también ofrecen ventajas que, según sus defensores, podrían mejorar las transacciones transfronterizas y ampliar el acceso al dólar estadounidense.
«Creo que con la Ley GENIUS estamos haciendo lo correcto», afirmó Disparte. «Todos los emisores, ya sean bancos, cooperativas de crédito o entidades no bancarias, tendrían un suelo normativo común bajo el que operar».
Pero los detractores siguen temiendo que las stablecoins entrañen riesgos, como la posibilidad de que los inversores se dejen llevar por el pánico.
Disparte, de Circle, afirma que el proyecto de ley protegerá al 100% la estabilidad financiera, citando sanciones penales por no informar con transparencia y no someterse a una auditoría, una revisión o una atestación de reservas.
La protección del consumidor, añadió, se aborda «de cabo a rabo» en este proyecto de ley.
Algunos demócratas, entre ellos la senadora Elizabeth Warren, expresaron su preocupación por la posibilidad de que el proyecto de ley permita a gigantes tecnológicas como Amazon o Meta (META) lanzar sus propias stablecoins.
Pero Disparte señaló que el proyecto de ley estipula que cualquier empresa tecnológica que quiera emitir una stablecoin tendrá que pasar por un comité especial del Departamento del Tesoro para obtener su aprobación.
El responsable de ese departamento, el Secretario del Tesoro Scott Bessent, tiene grandes esperanzas en lo que pueda significar esta legislación.
La semana pasada dijo a los legisladores que la legislación podría ayudar a impulsar el mercado estadounidense de stablecoins por encima de los 2 billones de dólares a finales de 2028. Según el proveedor de datos DeFiLlama, el mercado mundial de stablecoin ronda actualmente los 250.000 millones de dólares.
Ahora que el proyecto de ley ha sido aprobado por el Senado, es posible que la Cámara de Representantes intente adjuntarlo a un proyecto de ley más amplio que ofrezca una regulación más amplia de todos los criptoactivos.
Y eso puede complicar las cosas. Trump ha dicho que quiere firmar la legislación sobre stablecoin antes de que el Congreso se vaya de vacaciones en agosto.