Este gráfico ha sido actualizado al 17 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Los expertos señalan un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. Y frente a la crítica que el número de testeos es inferior -en relación a la población- que el realizado en donde, aparentemente, se está teniendo éxito en la disminución de contagios, contestan que los testeos, si bien proporcionan información valiosa, sólo detectan nuevos casos asintomáticos.
Los casos que someten a prueba el sistema hospitalario son -es obvio- los que presentan síntomas. De todos modos, ambos lados de la discusión están de acuerdo que todavía es muy temprano para señalar una tendencia definida.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación
Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés). Coronavirus en Argentina, 18 de abril – 2.758 casos. Transmisión comunitaria y circulación local
Este gráfico ha sido actualizado al 17 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Los expertos señalan un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. Y frente a la crítica que el número de testeos es inferior -en relación a la población- que el realizado en donde, aparentemente, se está teniendo éxito en la disminución de contagios, contestan que los testeos, si bien proporcionan información valiosa, sólo detectan nuevos casos asintomáticos.
Los casos que someten a prueba el sistema hospitalario son -es obvio- los que presentan síntomas. De todos modos, ambos lados de la discusión están de acuerdo que todavía es muy temprano para señalar una tendencia definida.
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Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés). 17 de abril, aniversario del Instituto Antártico Argentino
Argentina hizo su oferta a los acreedores externos: 62% de quita en los intereses, 3 años de gracia
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La conferencia de prensa que el viernes por la noche dio el presidente Alberto Fernandez se apoyó en una serie de gráficos que reflejan como evoluciona la pandemia y como podría crecer o «aplanarse» con diversas intervenciones. Esos escenarios salen, en parte, de una serie de análisis matemáticos hechos por una decena de investigadores «seniors» que le elevaron sus conclusiones al equipo de epidemiología del Ministerio de Salud. Los expertos del Conicet y profesores de varias universidades -junto a sus grupos de trabajo- coordinados por el físico Gabriel Mindlin del Instituto de Física de Buenos Aires, pasaron las últimas semanas concentrados frente a sus PCs, analizando datos y corriendo modelos matemáticos, intentando contra reloj desentrañar la epidemiología de la pandemia, pronosticar cuándo y donde podría llegar el pico de contagio y sugiriendo que intervenciones son más efectivas para lentificar la transmisión del coronavirus.
«Mientras llegaba la epidemia reunimos a una decena de investigadores seniors que vienen del campo de la matemática, la física, la epidemiología y la informática, entre otros. Armamos un grupo que comenzó a analizar y modelar los datos de la pandemia tratando de extrapolar los posibles escenarios médicos que podrían darse durante las próximas semanas», contó el físico Juan Pablo Paz, Secretaría de Articulación en el Ministerio de Ciencia. «Con sus conclusiones armamos hasta ahora dos informes que fueron elevados al Ministerio de Salud para que luego el presidente y su gabinete tengan más «insumos» científicos y poder tomar decisiones informadas».
¿Qué es lo que hacen estos expertos? Desde diferentes ópticas sistematizan los datos de cantidad de infectados, número de fallecimientos, tasas de contagio y lo combinan con parámetros geográficos. «Esa información se introduce en un modelo matemático llamado «SEIR», que son diversos algoritmos que dividen a la población en cuatro grupos: Susceptibles, Enfermos, Infectados y Removidos (pueden ser recuperados o fallecidos)», explicó Paz.
Esos datos se «corren» en ecuaciones diferenciales tratando de calcular como se afectan unos a otros a lo largo de los días y las semanas. «Lo que interesa es analizar como varían esos números cuando se hacen intervenciones: desde aislamientos parciales a cuarentenas, cerrar fronteras, suspender las clases, etc».
Los modelos empiezan con unas pocas variables, pero se pueden hacer sofisticados, sumando datos sobre como y cuánto se mueven diferentes grupos etarios, segmentando por regiones o ciudades, aportando información anónima, pero obtenida, por ejemplo, partir de los movimientos del GPS de los smartphones.
Según detalló el físico Hernán Solari, experto en epidemiología matemática, e investigador del Conicet, «buscamos como usar herramientas matemáticas para entender la lógica subyacente del coronavirus y su ambiente, incluyendo los factores sociales. Entonces, podemos pensar hacia donde se «dirige» y además tratar de discernir como podemos cambiar el curso de la epidemia».
Para este experto que viene haciendo este tipo de trabajos desde hace décadas, «hoy en el mundo ya no se concibe enfrentar una epidemia sin apoyarse en la modelización». Y también es importante hacer el ajuste fino de los factores locales porque, asegura, «es un error usar esos modelos fuera del contexto al que pertenecen».
El doctor Ernesto Resnik, un reconocido biólogo molecular argentino que trabaja en EE.UU., explicó que «estas proyecciones matemáticas ayudan a que los sistemas de salud de los países puedan prepararse para lo que van a enfrentar, sobre todo en lugares con un alto grado de infección». El experto advierte que estos modelos «pueden tener muchos errores por la gran cantidad de variables que manejan. Y para que sean lo más precisos posibles tenemos que usar datos detallados desde el inicio, por ejemplo cuantos casos hay y cuantas personas contagia cada infectado». Obviamente si hay mucha incertidumbre con la información original las proyecciones de los modelos se vuelven demasiado vagas. «En países insulares como Islandia o Nueva Zelandia los modelos predicen muy bien, sobre todo porque tuvieron referencias certeras desde el inicio. Si no es así, la confiabilidad disminuye.
Según Paz, también ocurre que las predicciones se van haciendo menos confiables a medida que se calcula que ocurrirá al cabo de varias semanas o sea en el mediano plazo. «Pero, pese a sus problemas, correr y analizar estos modelos resulta la mejor opción posible para prever como que puede evolucionar la pandemia».
Un calculadora epidemiológica en la web «Estamos poniendo a punto un software que estará alojado en la web y que sirve para analizar como puede avanzar la epidemia», dijo Rodrigo Quiroga, investigador del CONICET y profesor de la Universidad de Córdoba. Este bioinformático, junto a Alejandro Baranek y un grupo de colegas, están ajustando y publicando una «calculadora» que «ponemos a disposición de los responsables de salud de cualquier ciudad, municipio u organización. Sirve para analizar, en forma simple, como y cuánto se expande o se frena la epidemia con distintas intervenciones posibles y poder generar diferentes escenarios». Quiroga explicó que «para esto lo ideal es poder acceder a los datos crudos: por ejemplo, saber cuando se hizo el hisopado cada paciente, cuando tuvo síntomas, si dio positivo, cuando tuvo que internarse, la fecha de alta, etc. Cuanto más datos tengamos mejor pronostican los modelos».
Quiroga explicó que «son algoritmos relativamente simples y no necesitan, en principio, gran poder de cómputo. Pero a medida que se suman más eventos y datos la tarea se vuelve más compleja. Este experto también destaca que son resultados que tienen altas tasas de incertidumbre sobre sus resultados. No es fácil establecer la confiabilidad y se están estudiando métodos matemáticos para hacerlos más confiable. Pero sí pueden servir para hacer hipótesis: sabemos que los resultados son inciertos pero contar con esos escenarios posibles es mejor que nada».
Coronavirus en Argentina, 17 de abril – 2.669 casos. Transmisión comunitaria y circulación local
Este gráfico ha sido actualizado al 16 de abril por Juan Andrés Fraire @TotinFraire. Los expertos señalan un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. Y frente a la crítica que el número de testeos es inferior -en relación a la población- que el realizado en donde, aparentemente, se está teniendo éxito en la disminución de contagios, contestan que los testeos, si bien proporcionan información valiosa, sólo detectan nuevos casos asintomáticos.
Los casos que someten a prueba el sistema hospitalario son -es obvio- los que presentan síntomas. De todos modos, ambos lados de la discusión están de acuerdo que todavía es muy temprano para señalar una tendencia definida.
Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación
Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés). Coronavirus, sección «fake news», Hospital Italiano
Gracias a todos los que se preocuparon! Es FALSA la información de que el Hospital Italiano tiene 40% del personal infectado. Tendríamos más que TODA LA ARGENTINA! (Somos más de 10.000 empleados). Estamos todos bien y los pocos colegas contagiados, recuperándose. pic.twitter.com/rmWxW0sYzw
— Dr. Felipe Huaier Arriazu (@drFelipeHuaier) April 16, 2020
Una aplicación para comprar en kioscos y almacenes desde el celular
Hoy, el Presidente, gobernadores y Guzmán presentan la oferta argentina a los acreedores externos
Aerolíneas Argentina vuela a Shanghai por insumos médicos
El vuelo se realiza en un Airbus 330-200 que, como se trata de un avión de pasajeros, será cargado con insumos no solo en la bodega sino entre los asientos, utilizando un sistema de redes para sujetarla. Según fuentes de la empresa, de este modo se logra aumentar en un 84% la capacidad de carga del avión.
Este vuelo es el resultado de numerosas conversaciones entre el presidente Alberto Fernández y su par chino, Xi Jinping, y de la decisión de establecer una cooperación binacional ante la pandemia. De hecho, el lunes arribó al país un vuelo procedente de China con un cargamento de asistencia sanitaria y se espera otro para hoy.
Si bien en Aerolíneas Argentinas puntualizaron que los detalles de la carga son confidenciales, se sabe que estará compuesta por kits de detección temprana del COVID-19, termómetros digitales, barbijos N° 95 y otros de uso quirúrgico, guantes, trajes de bioseguridad y equipos menores. Según confirmó la empresa, en este primer vuelo no se traerán respiradores, aunque podrían sumarse en otras operaciones que tienen en carpeta.
Aerolíneas Argentinas hizo entre fines de los 90 y 2014 vuelos sobre el océano Pacífico que llegaban directo a Oceanía. Pero esos vuelos, llamados «transpolares», se hacían en Airbus 340-200, aviones de cuatro motores que les permitían hacer una ruta más corta y fueron remplazados por otros modelos.
Uno de los comandantes asignados al vuelo es Pablo Biró, el secretario general del gremio de los pilotos APLA, que en su rol de timón dio precisiones «El avión que tenemos ahora tiene dos motores y no nos permite hacer la ruta del vuelo transpolar, que era más cerca del polo. Tenemos que hacerlo bastante más al norte y cuanto más cerca del Ecuador volás, el círculo es más grande». Aclaró que, además, se exige que el avión siempre disponga de alguna pista de aterrizaje a un máximo de tres horas de vuelo. Por eso se definió una ruta que sale por Chile y pasa al sur de la Isla de Pascua, de la Polinesia Francesa, de Samoa y de Fiji.
Fuentes de Aerolíneas Argentinas explicaron que se arribó a ese itinerario luego de un «análisis exhaustivo de cartografía» y que previamente se evaluó también llegar a China vía África. Biró piloteó él mismo vuelos transpolares y asegura que todos los pilotos que integran la tripulación tienen mucha experiencia en vuelos internacionales. En lo que no tienen experiencia es en pasar tres días sin bajar de un avión ni siquiera a descansar. La tripulación dormirá en asientos reservados del avión, comerá el catering provisto por la empresa y llevará baños de espuma líquida para higienizarse. Además, se contrató un servicio médico remoto por cualquier emergencia y la ampliación de la cartografía de Asia, de la que Aerolíneas Argentinas no disponía porque no utiliza habitualmente. Como en todos los servicios especiales realizados desde que comenzó el cierre de fronteras en el país, toda la tripulación se ofreció voluntaria a participar de la operación. «Yo me la pasé haciéndole paro a todos los gobiernos diciendo que Aerolíneas Argentinas es una herramienta estratégica que hay que preservar. Precisamente por eso ahora no puedo quedarme en mi casa ni decir que tengo miedo de contagiarme» dijo Biró sobre sus propias motivaciones. Sobre el costo de la operación, en Aerolíneas Argentinas sostuvieron que es difícil de estimar porque demanda «varios servicios cruzados», pero anticiparon que estará solventado por fondos tanto de Nación como de la provincia de Buenos Aires.»Despedida del control aéreo de Mendoza al AR1070 antes de cruzar la cordillera y seguir rumbo a Auckland pic.twitter.com/RUKylperbT
— Sir Chandler Blog (@SirChandlerBlog) April 15, 2020

