Conflictos, y miedos, inducidos. La economía del sistema global

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Introducción de AgendAR:

Ricardo Auer introduce en el debate geopolítico argentino dos conceptos esclarecedores. El primero, que incorporé hace tiempo en mis análisis, es que no estamos en un mundo multipolar.

Es cierto que ya no existe el sistema bipolar, que incluía las resistencias a dejarse incluir en él, de las largas décadas de la Guerra Fría. Ni tampoco el engañosamente unipolar de los ’90 del siglo pasado.

Pero no es multipolar. Es multinodal. Las Grandes Potencias no alinean a los países de sus «zonas de influencia», salvo a los más débiles y con menor densidad nacional. México, hasta ahora integrado económicamente a los EE.UU., desarrolla su propia política internacional y negocia con quien quiere.

Azerbaiyán, antes parte de la URSS e integrada comercialmente a Rusia, está desarrollando su alianza con Turquía.

Aún Argentina, que proclama su identidad ideológica con «Occidente» -EE.UU. e Israel- encuentra sus principales clientes en Brasil, China y Vietnam.

Entonces, la afinidad con una Gran Potencia no obliga ni garantiza nada. Cada país debe tratar de negociar con múltiples «nodos» del sistema global. Que no son sólo los estados nacionales. También las grandes tecnológicas transnacionales, los fondos de inversión ídem, y otros núcleos de poder menos estudiados.

El otro concepto, que R. A. desarrolla en este artículo, es el papel que juegan los complejos militar-industrial-tecnológico-financieros. Por supuesto, el concepto en sí no es nuevo! Lo mencionó el entonces presidente Eisenhower en los ’50 del siglo pasado.

Lo que hace Ricardo aquí es mostrarlos como la herramienta central de las Grandes Potencias en el actual sistema global. En otra nota señala como también aparecen tensiones entre esos complejos y la conducción política de las Grandes Potencias de las que serían herramientas.

Pero lo que me interesa es señalar que también las Potencias medianas o que aspiran a serlo desarrollan piezas de esos complejos, al menos en el aspecto militar-industrial-tecnológico. 

Las industrias de defensa son una herramienta insustituible. Un ejemplo paradigmático es Suecia, que no aspira a ser una potencia pero sí a defender sus intereses y su identidad. Algo de eso desarrollaremos próximamente en AgendAR.

En nuestro subcontinente, tenemos un ejemplo más cercano al que mirar.

La conclusión inescapable, estimo, es que si Argentina aspira a ser algo más que un peón en el sistema global, debe desarrollar su propio «complejo», con metas realistas y a largo plazo. En el plano tecnológico, tenemos lo fundamental: hombres y mujeres formados y que forman, aunque hoy muchos de ellos tienen que emigrar.

En todo caso, su repatriación, como la construcción de las otras patas del «complejo», deberá esperar al final de este ridículo experimento que aspira a construir una economía moderna sin Estado. Para reflexionar en el peligroso mundo que mientras atravesaremos, los dejo con Auer.

Abel B. Fernández

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Todos nos preguntamos cuál será el rumbo que en los próximos años tomará el mundo. En los medios de comunicación masivos se agita un eventual riesgo de catástrofe nuclear, impulsando el miedo colectivo. Muchos líderes hablan de la búsqueda de la paz, pero simultáneamente favorecen acciones tendientes a prolongar las guerras. Veamos algunos hechos.

La Unión Europea motoriza a la OTAN para continuar la guerra contra Rusia, en territorio ucraniano; Trump los empuja a elevar su presupuesto en Defensa a un 5% de sus respectivos PBI; es el mismo Trump que mantiene amigables conversaciones con Putin y planifica negocios conjuntos con Rusia, mientras retacea municiones de precisión a Ucrania. Rusia mantiene buenas relaciones y apoya declamativamente a Irán, pero no deja de tener buenas relaciones e intercambio tecnológico con IsraelChina se ha convertido en el máximo defensor del libre comercio, trata de desentenderse de los problemas de Medio Oriente, pero aumenta progresivamente su arsenal nuclear. Nadie quiere irritar a Kim Il Sung, líder de Corea del Norte, poseedor de armamento nuclear. Arabia Saudita y los Emiratos del Golfo no ven con buenos ojos el crecimiento del poder hegemónico que está adquiriendo Israel y prefieren que EEUU llegue a acuerdos con Irán para emparejar la cancha. EEUU indica que China es su principal competidor, pero negocia aranceles con la condición de la entrega de recursos estratégicos, como las tierras raras.

El mundo actual se mueve en un extraño equilibrio, bastante inestable, entre la paz y la guerra. Es un mundo en conflicto permanente, visibilizado por el miedo, la zozobra y la incertidumbre con las que conviven casi todas las sociedades. Las reglas entre los Estados se van escribiendo sobre la marcha. Esta situación secorresponde directamente con los fuertes cambios que ocurren en todos los aspectos de la actividad humana: tecnológicos, económicos, productivos, sociales, éticos, y otros. Sumado a eso, también se lo atribuye a la transición entre el antiguo mundo uni o bipolar y el nuevo mundo multinodal, con varios nodos de poder que se mueven con diversos grados de libertad relativa, lo cual les permite negociar todos con todos; por no tener una adhesión unívoca o exclusiva con alguna de las mayores potencias.

Tal es el caso de India, Turquía, Arabia Saudita, Israel, Vietnam, Indonesia, y tantos otros; son las potencias emergentes, con altos márgenes de autonomía estratégica. En otros términos, la inestabilidad permanente es producto de una compleja lucha en orden a poder controlar los tres factores más importantes, portadores de futuro, como lo son la tecnología moderna, los recursos estratégicos, y el control social en cada país. Es la doctrina global imperante actualmente. Las innovaciones que motorizan estos tres factores son, entre otros, el recambio de los sistemas de armas, utilizando las nuevas tecnologías que va creando un nuevo arte de la guerra; captar y consolidar geopolíticamente países que dispongan de recursos estratégicos; y el desarrollo de todas las herramientas necesarias para ejercer la guerra cognitiva, usada para fraccionar a los oponentes y fidelizar las propias y así ejercer más eficientemente el control social en todas las sociedades. La entrega de la Big Data europea a las grandes tecnológicas norteamericanas explica acabadamente la dependencia militar de la UE con EEUU; que ya no podrían iniciar una guerra sin su aprobación.

En casi todos los países que se manejen con criterios de cierta autonomía estratégica, esta doctrina se refleja en sus respectivas organizaciones y en sus políticas externas. Queda claro a esta altura de los últimos acontecimientos que: 1) disponer de poder nuclear permite mayores grados de libertad; 2) ningún país quiere una guerra total, ni global, ni una victoria definitiva, sino que a lo sumo se proponen guerras acotadas en tiempo y espacio; 3) nadie se opone al mantenimiento de las polarizaciones, la fragmentación social, la disrupción moderada, el miedo sostenido y el sometimiento de los países díscolos; 4) las potencias intermedias también se organizan como sistemas nacionales de poder para operar esos conflictos globales en el marco de la guerra irrestricta, sin límites o híbrida.

EEUU ha desarrollado dos alianzas en paralelo que actúan sinérgicamente para fortalecer su poder, de acuerdo a los criterios enunciados anteriormente: el tangible y clásico complejo militar financiero tecnológico (Lockheed Martin, Raytheon, General Dynamics y otras). Son los que facturan con el aumento del gasto militar europeo o cuando los países árabes u otros países deslizan jugosos contratos en las manos de Trump. El otro complejo es el que maneja los intangibles, el de las plataformas ultratecnológicas. Las principales, conocidas como las “Cinco Grandes” (Alphabet/Google, Amazon, Apple, Meta/Facebook, y Microsoft) manejan, centralizan y regulan el ciberespacio y todas sus aplicaciones en las redes sociales, los algoritmos y demás herramientas necesarias en la guerra cognitiva, que facilita el control social, vía las polarizaciones, los sesgos de confirmación, los fake-news, la post verdad, y por eso se los llama “tecnofeudales” o los “ingenieros del caos”. Pero también proporcionan inteligencia artificial, nubes seguras y algoritmos predictivos para operaciones encubiertas, satélites que direccionan misiles y drones de precisión. Son las dos pinzas que se asocian en post del poder global, que no siempre van en armonía con los intereses del Estado norteamericano. Estos dos poderosos complejos tienen altos grados de libertad y por eso tenemos un mundo en crisis, en perpetua tensión, pero siempre manejable y más aún, rentable.

Sólo aparecen en las sombras los que financian a ambos complejos y son esos pools financieros, con presupuestos superiores a la mayoría de los estados nacionales (Blackrock, Vanguard y otros), que captan fabulosos ingresos por los intereses cobrados a los Estados que, extrañamente, siempre permanecen con déficits presupuestarios y generan bonos de deuda, con intereses bajos, pero de volúmenes enormes (EEUU, Europa, Japón y otros). Esas enormes ganancias financieras son invertidas en los principales negocios del mundo actual, las empresas tecnológicas de creación y producción de nuevas armas, y en el crecimiento exponencial de las ultratecnológicas, cuyos verdaderos dueños no son sólo sus visibles CEO´s, sino probablemente estos pools financieros y algunas agencias gubernamentales. En conjunto, ambas tienen el poder para modelar el mundo actual y de inducir múltiples conflictos, que les generan jugosas ganancias; por eso son el factor más dinámico de la economía global.

Pero estos grupos no están sólos, ni EEUU es el único responsable de este estado de cosas. China y Rusia también disponen de los mismos complejos financieros-tecnológicos-militares y además China es uno de los líderes de la organización del control social vía sus propias plataformas cibernéticas. Sus empresas más conocidas son las BATX (Baidu, Alibaba, Tencent, y Xiaomi). Y así el resto de las potencias intermedias contribuyen con esquemas similares, en la medida de su poder. Israel vive, desde su creación, en guerra permanente. Se dice que su modelo de defensa es su modelo de negocio nacional: un complejo de guerra exportable. Tienen competitivas empresas de seguridad (Raphael, Elbit Systems y otras) y exportan a todo el mundo, hasta un 80% de su producción de drones y sistemas antimisiles. Su ecosistema tecnológico (Intel Israel, Nvidia y otros), desarrolla innovaciones duales: útiles tanto para uso civil como para uso bélico (ciberespionaje). Irán, si bien muestra una retórica religiosa mantiene un espíritu imperial tradicional, y se organiza alrededor de una estructura oligárquica empresarial, bajo el paraguas de los Guardianes de la Revolución, que controlan hasta el 40% de la economía nacional, desde pozos petroleros hasta redes de todo tipo. Podríamos asegurar que las mismas o similares estructuras de poder se repiten en todos los países que aspiran a participar del debate mundial, como India, Turquía, Vietnam y otros. En todos ellos, si bien hay divisiones y oposiciones, predomina un criterio de unidad nacional, generalmente conducido por las descriptas estructuras de poder, que además son las dinamizadoras de sus economías nacionales, ya que derraman, parcialmente, sobre la economía popular.

Resumiendo, el sistema global se asienta en estructuras de poder nacionales, con raíces en la política, el sistema financiero, y las dos ramas más dinamizadoras de la economía global: los complejo militar-financiero-tecnológico y las plataformas ultratecnológicas, propias o asociadas. El entramado de todas ellas, compitiendo y colaborando entre sí, produce una retroalimentación de sus respectivos avances y retrocesos en la obtención de mayor poder relativo. En los actuales conflictos la pregunta no es quién gana o quién pierde, sino quién sobrevive lucrando con los múltiples conflictos inducidos, que no parecen tener final claro.

Asoma así un sistema mundial crecientemente complejo, que a veces cuesta entender, pero que no busca su hecatombe final, sino que busca su autoregulación, manteniendo esa engañosa pax cargada de grandes incertidumbres. El engaño sería ilusionarse con un final feliz, ya que los fundamentos de este sistema mundial, atenta básicamente contra el desarrollo de los pueblos, a los que los reduce a simples consumidores, sean de bienes físicos o de intangibles, entretenidos en las redes sociales, con mínimas o reducidas posibilidades de participación en las decisiones estratégicas que son las que determinan el destino de los pueblos. Tan fuerte es este direccionamiento del sistema global, que se está diluyendo el debate por un futuro más humano: medio ambiente, desarrollo de los pueblos, menor concentración de las riquezas, mayor justicia y bienestar social, migraciones, respeto a las decisiones nacionales, un orden global basado en reglas, cuestiones éticas y la solidaridad. Las élites globales han impuestos su mirada materialista, con predominio de lo financiero, y está produciendo hasta la pérdida de interés de todos estos temas por parte de los medios masivos, cooptados por esas mismas élites. Impera el clima de guerra, de permanente conflicto y de negocios; un sálvese quien pueda ultra-individualista. Será hora de repensar todo esto. Argentina, inmersa en una brutal superficialidad, sigue bailando sobre la cubierta de un barco sin rumbo.

Ricardo Auer

¿Por qué debería importarnos el INTI?

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¿Por qué debería importarte el INTI? Porque cuando encendés la cocina, cuando ponés en marcha un auto, cuando comés algo envasado, cuando exportás una máquina o tomás un medicamento… ahí está el INTI. Invisible. Silencioso. Impostergable.

INTI es único. Incomparable.

Porque en el mundo hay otros organismos que hacen metrología. Hay otros que capacitan. Algunos investigan. Otros certifican. Pero uno solo combina todo eso con presencia federal, con asistencia directa a PyMEs, con innovación aplicada, con desarrollo territorial, con transferencia tecnológica, con acompañamiento en alimentos, energía, salud, industria 4.0, biomateriales, movilidad sustentable…
Ese uno es argentino. Se llama INTI.

Y no tiene copia.

Y es curioso, ¿no? Cuanto más estratégico, menos conocido. Cuanto más útil, más ninguneado.

¿Querés soberanía? Tenés que saber cuánto pesa, cuánto mide y cómo se fabrica. Sin INTI, la industria argentina sería una intuición, no una política.

Porque ésta es la paradoja argentina: los países más desarrollados protegen a sus institutos tecnológicos… y nosotros los discutimos.

Por eso hay que visibilizarlo.

Porque donde no hay marketing, tiene que haber memoria.

Porque donde no hay lobby, tiene que haber justicia.

Y porque sin instituciones como el INTI, lo que desaparece no es un laboratorio: es la posibilidad de tener un país que se respete a sí mismo.

INTI: el secreto mejor hecho de la Argentina. Y el que más nos conviene que se sepa.

Y si esta nota te hizo pensar… no la guardes.

Tal vez, al compartirla, estés haciendo mucho más que un clic. Tal vez estés cuidando algo que aún no sabías que era tuyo.

OPINIÓN EMBRONCADA DE AGENDAR:

Conocí el INTI por dentro, en épocas de Alfonsín, y luego de Menem. Ya entonces, por laburar en silencio, era el patito feo aunque imprescindible de la industria argentina: poco conocido en casa, y muy respetado afuera.

El INTI tenía acuerdos enormes con el VSL holandés y el PTB alemán cuando Holanda y Alemania eran potencias industriales, libres de la plaga de las pulgadas, libras, galones, millas, nudos, acres y otras aberraciones metrológicas imperiales o de petroleros.

La raíz «metro» de la palabra metrología indica la preferencia industrial obligatoria de la Argentina por las unidades decimales MKS. En ese sistema racional creado por la Revolución Francesa, un Ford Falcon Standard pesaba 1,5 toneladas y no 3307 libras, se vendía con un motor de 3.0 litros de cilindrada en lugar de 227 pulgadas cúbicas, y en ruta a 90 km/h tragaba 8,5 litros de súper cada 100 kilómetros. Y olvídate, cariño, de los galones por milla.

Esas unidades no decimales son para gringos incurables, y al usuario y comprador argento no lo dejan comparar nada con nada.

Al dueño del supraescrito Falcon le emputecen la vida, porque a la hora de las reparaciones caseras, compró el auto en MKS, pero los tornillos vienen con el paso no en milímetros sino en fracciones de pulgada. Y al piloto de avión lo hacen despegar con la duda de que el operario que le llenó el tanque no haya confundido galones con litros. En tal caso va a tratar de llegar de A a B con 3,79 veces menos combustible que el que necesitaba, y se va a quedar con las turbinas paradas sin acercarse a destino, o a un aeropuerto de alternativa.

Ha pasado en vuelos desde Canadá, país MKS desde 1975, a EEUU, país de unidades imperiales desde siempre y para siempre, y las cosas terminaron mal para los pasajeros. Ha pasado incluso sobre el mar.

Ha pasado cuantimás en la sonda espacial Mars Climate Orbiter. La NASA usa sensatamente metros, kilogramos y segundos, pero su contratista, Lockheed Martin, usa pulgadas, libras e (inevitablemente) segundos. El programa de la computadora a bordo, perpetrado por Lockheed Martin, interpretó mal resultante la trayectoria de entrada a la atmósfera marciana ordenado por la NASA, y el aparato de U$ 125 se incineró en ella.

Por errores similares entre proveedores estadounidenses y clientes en otros países se caen puentes, edificios y represas, y se queman fábricas. No sucede en Liberia ni en Myanmar, los otros dos únicos países del mundo que usan unidades imperiales, en parte por su falta de fábricas.

La pertinacia de los EEUU en seguir con éstas unidades de medida viene de dos fuentes: el conservadurismo de la población, y la obstinación de la industria local en encajarnos artículos, buenos o malos, pero «Made in USA». Lo cómico es que la industria yanqui se mudó a China hace tres décadas, y China usa la metrología MKS: le sirve para vender aceitadamente sus productos a 193 países de la ONU. La otra razón por que China adoptó el sistema MKS es porque hasta 1949, los países con metrología imperial los venían jodiendo desde el siglo XIX.

Los chinos lo llaman aún «el siglo de la humillación».

Si Ud., oh lector, quiere medir por default qué significó para la vida urbana el debilitamiento de la autoridad del INTI en control de calidad industrial, considere que todas las motocicletas de los rappiteros ahora son importadas, y que sus proveedores chinos, indios o vietnamitas nos mandan las de calidad C, que economizan (entre otras cosas) en el silenciador.

Desde tiempos de Menem, baipaseando legalmente al INTI, tales motos se han vuelto la principal fuente de contaminación sónica del AMBA, y no quieras ver de Tucumán o Córdoba.

¿Lo vuelven loco los motoqueros, lector? ¿No lo dejan dormir? ¿Le impiden conversar en un bar, salvo a gritos?

En 1980 eso no sucedía, y no porque no hubiera motos.

Las usaban los laburantes para ir tal trabajo, cuando había laburantes y trabajo. Teníamos motos a patadas, en general nacionales (Siambrettas, Pumas, Gileras), y venían con silenciadores decentes. La cana te paraba si, de puro tuerca o gamuza, circulabas con escape libre y estabas estrepitoso. Porque sin la aprobación del INTI, medida en decibeles emitidos a la salida del escape, las motos y motonetas Nac & Pop no podían venderse. Eso no las salvó del Dr. Joe ni del Mingo Cavallo.

Hasta tiempos del riojano rijoso, el INTI y sus departamentos de Metrología y de Transporte fueron la única y mejor barrera no arancelaria para defender al país de las importaciones truchas (pero hoy legales) de muchas cosas. De calefacción a gas, discos de freno, neumáticos, electrónica e instrumental químico y quirúrgico. En el INTI comparaban la performance real de esos sistemas con las declaradas por el importador, por el fabricante, y con los máximos y mínimos legales de la Argentina. Cosa de no comprar gato por liebre.

En general, las importaciones oriundas del Sudeste Asiático no coincidían con lo declarado por los mentados cretinos, ni con los reglamentos locales. Lleve esto al plano de las termocuplas de calefones y calefactores, de frenos, luces de posición o los sistemas de escape de los autos, oh lector. Y va a entender cómo el INTI evitó indirectamente la muerte por intoxicación con monóxido de carbono o por estrolamiento en accidentes de tránsito de sus conocidos, de Ud. mismo o de sus hijos, oh lector.

Todo eso se fue al requinto con decretazos y recortes de personal en tiempos del Domingo Cavallo 1.0 y 2.0. Y hoy, con el Toto Caputo, no quiera ver.

Ahora, por fin, libres de la tiranía del INTI, somos por fin libres de que nos maten nuestros aparatos «made in Peringolandia del Noroeste«. Hay que ver cómo avanza la libertad-carajo sin nuestra casta parásita y mandril de ingenieros, físicos y químicos empobrecedores, que obstaculiza el mercado y frena el progreso.

Incluso un país que ha decidido por botas y por votos, y repetidamente y con éxito, la muerte de su propia industria, un país ya sin fronteras y sin aduanas, el INTI sigue siendo indispensable. Hasta donde lo dejan, evita que se importe chatarra peligrosa, construida «ad hoc» en países de altas jornadas de trabajo y bajos salarios. Y para nosotros, las republiquetas compradoras.

Después de todo, eso lo votaron sin saber 14.345.078 de ciudadanos, en general varones jóvenes, que están perdiendo el INTI, el trabajo y la patria, y muchos de los cuales se están cortando las veitzim, y descubriendo que esta libertad es una mierda.

Daniel E. Arias

Bioceres SA entra en cesación de pagos

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 Durante la hasta ahora breve gestión del actual gobierno, también defaultearon Los Grobo Agropecuaria, Agrofina, Red Surcos, Grupo Albanesi y Celulosa Argentina. Algo está pasando en el agro de nuestro país.

Según datos del Mercado Argentino de Valores y la Caja de Valores, la deuda total asciende a unos u$s 30 millones con vencimientos proyectados hasta julio de 2026. Además, enfrenta compromisos adicionales por u$s 7,5 millones durante este mes.

   Creada en 2001 por un grupo de productores agropecuarios, Bioceres SA fue la semilla de lo que hoy es Bioceres Crop Solutions Corp (BIOX), la compañía que cotiza en Nasdaq y es conocida por desarrollar tecnologías agrícolas como el trigo y la soja tolerantes a sequía. Sin embargo, ambas operan bajo estructuras legales independientes, y desde BIOX aclararon que no están involucrados en el default de Bioceres SA.

   A pesar del incumplimiento, Bioceres SA no registra cheques rechazados ni facturas de crédito en circulación en el Banco Central. Esto podría indicar que, fuera del circuito bursátil, su situación financiera aún no presenta signos críticos visibles.

   En junio, BIOX anunció cambios estratégicos en su Consejo de Administración, con el ingreso de Noah Kolatch y Scott Crocco, dos ejecutivos con trayectoria internacional. Kolatch dirige Jasper Lake LLC, una firma de inversión familiar, y Crocco fue CFO de compañías como Air Products & Chemicals e Imperial Dade. Ambos se suman en un momento en que la compañía refuerza su orientación hacia el capital internacional y la generación de valor para los accionistas.

   Por otro lado, Bioceres Group, hasta ahora controlante de Bioceres SA, se fusionó con Moolec Science, otra compañía de biotecnología, aunque mantiene operaciones como matriz de un grupo biotech. A pesar de los movimientos societarios, fuentes del mercado señalan que el default daña la solvencia local de Bioceres SA, y deja interrogantes sobre el futuro de esa parte del holding.

   La figura de Federico Trucco, CEO de BIOX, resulta clave para entender el entramado del grupo. De acuerdo con actas de asamblea de noviembre de 2023, Trucco ocupaba simultáneamente cargos en distintas filiales: presidente de Bioceres Semillas SAU, director titular de Bioceres SA —la firma que cayó en default— y representante legal en la Argentina de Bioceres Tech Services LLC, registrada en Delaware, EEUU. También lidera Bioceres Crop Solutions, la única empresa del grupo que cotiza en bolsa.   

Otros ejecutivos históricos del grupo, como Ricardo Yapur (ex vicepresidente de Bioceres Semillas y director en Bioceres SA) y Enrique López Lecube (ex CFO), ya no forman parte del management actual ni de la controlante.

   Aunque el default no afecta directamente a BIOX ni a sus operaciones globales, pone en evidencia tensiones financieras en el núcleo local del grupo. La continuidad operativa de Bioceres SA queda en duda, mientras el holding apuesta a una expansión internacional con un nuevo perfil corporativo.

La baja de la natalidad y el envejecimiento de la población llegaron a América Latina

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Mientras discutimos las oportunidades y amenazas que representan los avances de la Inteligencia Artificial, el cambio climático y los nuevos (des)equilibrios geopolíticos para el mundo del trabajo, opera por lo bajo otra transformación gradual pero inexorable: la transición demográfica. Son dos las tendencias que están reconfigurando la estructura poblacional en América Latina y el Caribe y que ocupan cada vez más espacio en el debate público: la caída en las tasas de fertilidad y el aumento en la esperanza de vida. ¿Qué implican estos cambios para el presente y el futuro de la región? Fue la pregunta que abordamos en la mesa de diálogo sobre transición demográfica organizada por ParlAméricas en Montevideo unos días atrás. Junto a parlamentarias y parlamentarios de toda la región, exploramos estos desafíos a la luz de tres horizontes temporales: los cambios que ya están en marcha, los que se avecinan y el futuro que podemos construir.

Escenario 1: menos chicos, más adultos mayores. En línea con los demás países emergentes, la población de América Latina y el Caribe experimenta las dos transiciones mencionadas: tasas de natalidad en caída y mayor esperanza de vida. Esto ya tiene efectos visibles en las dinámicas de educación y empleo.

Para empezar, ya hay menos niños y niñas que hace algunas décadas atrás. Desde 2001 la población menor de 15 años cae año a año y hoy es un 12% menor que entonces. Esto tiene impactos variados en la sociedad. Uno es positivo y se relaciona con el sistema educativo: al haber menos estudiantes en primaria y secundaria, se reduce la presión sobre la infraestructura escolar y se abre la oportunidad de redoblar la inversión por cada alumno.

Uno de los factores fundamentales detrás de la caída de los nacimientos es la reducción del embarazo adolescente. En lo que va del siglo, la tasa de fertilidad de las mujeres latinoamericanas de 15 a 19 años se redujo un 40%. Con menos responsabilidades de cuidado a edades tempranas, hay más mujeres jóvenes estudiando, trabajando o buscando trabajo. Frente a este nuevo escenario aparece otra área de oportunidad: repensar las transiciones clave en la vida de las jóvenes, desde la escuela secundaria hasta la educación superior, y de los trayectos educativos al primer empleo. Innovar en estos tramos con enfoque de género puede marcar grandes diferencias frente a las nuevas realidades demográficas.

 Pero la transición no se limita a la cantidad de nacimientos: también vivimos más que en cualquier momento de la historia. En este contexto, la participación de la población de más de 65 años se duplicó desde el año 2000: hoy alcanza el 10% de la población total de la región y, en 50 años, llegará al 30%. El envejecimiento poblacional genera presiones para la sociedad, ya que aumenta las demandas sobre tres sistemas clave: la salud, los servicios de cuidados y el sistema previsional. Para los mercados laborales, eso se traduce en la necesidad y oportunidad de formar más profesionales para estos sistemas y de potenciar los llamados age-friendly jobs, aquellos que capitalizan la experiencia y posibilidades de los trabajadores de más edad.

Escenario 2: mercados laborales en contracción. Si el primer escenario nos habla de efectos en marcha, el segundo mira un poco más allá y nos alerta sobre los desafíos que se avecinan. Hasta ahora hablamos de un cambio en la composición de la población pasiva: menos niñas y niños compensado con más adultos mayores. Sin embargo, a medida que pase el tiempo comenzará a caer la población en edad de trabajar, y esto no se revertirá porque –obviamente– hoy hay menos niños. En ausencia de otros cambios, se proyecta un mercado laboral cada vez más chico.

Veámoslo con algunos números. Hoy, el 68% de la población tiene entre 15 y 64 años; es el punto máximo de población en edad de trabajar que la región tuvo y se espera que tenga (etapa conocida como dividendo demográfico). Durante algunos años más esta proporción se mantendrá relativamente estable. Pero en una década o dos comenzará a disminuir: los jóvenes que ingresen al mercado laboral ya no compensarán a los adultos que pasen al retiro.

El fin del dividendo demográfico recrudecerá un desafío que ya atravesamos en el siglo XX: una mayor tasa de dependencia, es decir, una menor proporción de personas en edad de trabajar en relación con una población pasiva que se expande. A través de los sistemas de pensiones o de transferencia privadas, la población activa siempre ha tenido la responsabilidad de contribuir con el bienestar de los niños y niñas, las personas retiradas o quienes no están en condiciones de generar ingresos. ¿Cómo lograr que menos trabajadores y trabajadoras puedan generar ingresos suficientes para sostener a una población pasiva que crece?

Buscar esta respuesta nos enfrenta con un desafío tan urgente como histórico: aumentar la productividad laboral. Es un tema complejo para la región: hoy se necesita de tres personas en América Latina y el Caribe para producir el mismo valor agregado que produce una sola persona en un país de altos ingresos. No se trata de falta de inventiva ni voluntad, sino que en la región se trabaja en entornos con tecnologías y arreglos organizacionales antiguos. Es la punta de un iceberg que se complementa con sistemas educativos desfinanciados y serios problemas de diseño y resultados, un sistema financiero raquítico, macroeconomías inestables, baja inversión en investigación y desarrollo, y unas cuantas cosas más.

Escenario 3: diseñar el futuro. A diferencia de los escenarios anteriores, que exploran tendencias ya visibles o inminentes, este tercer horizonte mira hacia el largo plazo. ¿Qué hacer para que el envejecimiento poblacional no se convierta en una carga imposible de sostener? Cinco pilares podrían ser la base de ese futuro frente a los desafíos demográficos que abordamos:

Primero, un sistema educativo ágil frente a las nuevas necesidades, que acompañe a las personas en cada etapa de la vida. Esto significaría expandir el acceso a la educación en la primera infancia, etapa clave para el desarrollo de habilidades socioemocionales y blandas; mejorar la calidad de la educación básica para garantizar que todas las personas consoliden competencias fundamentales y modernizar la educación técnico-profesional para responder a trayectorias laborales cada vez más dinámicas.

Segundo, una red de cuidados accesible y de calidad, que atienda a una población que envejece, pero que también genere empleos dignos y bien remunerados. Expandir y profesionalizar el sector del cuidado, donde trabajan mayormente mujeres, también podría contribuir a achicar la brecha de género de participación y de ingresos del mercado laboral.

Tercero, estrategias para impulsar la productividad laboral. Con la población en edad de trabajar proyectada en caída, potenciar el valor que cada persona puede generar con su trabajo (y los impuestos que pague) es fundamental. ¿Cómo sino podrían financiarse las reformas en las áreas educativas y de salud que hacen falta? El fomento a la productividad laboral requiere políticas sistémicas e inversiones estratégicas que impulsen sectores con alto potencial de crecimiento y transformación, como la tecnología, su intersección con la ciencia, los servicios digitales, la economía creativa y del conocimiento, los empleos verdes y la economía del cuidado.

Cuarto, en un contexto de envejecimiento poblacional y prolongación de la vida laboral, es fundamental impulsar los age-friendly jobs. Promover entornos laborales inclusivos y flexibles puede mejorar la calidad de vida de los trabajadores de mayor edad y promover la productividad a través de la diversidad generacional en las organizaciones, pero además es una buena estrategia para contrarrestar la contracción de los mercados laborales.

Y quinto, igualdad de género. Cerrar la brecha de género es una cuestión de justicia, pero desde un punto de vista demográfico donde cada persona en edad de trabajar cuenta, es además una decisión estratégica. No tiene sentido afrontar un futuro de menos trabajadores dejando a la mitad del talento disponible fuera de las oportunidades. Eso implica abrir más caminos para las mujeres en sectores con buenas perspectivas futuras –como el empleo en áreas STEM y verdes– y mejorar las condiciones de trabajo en aquellos donde ya están representadas.

Megan Ballesty y Ramiro Albrieu

El INTI, hoy y mañana a tiro de decreto

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El Gobierno pretende centralizar el organismo de asistencia a la industria para que las decisiones dependan de forma más directa del Poder Ejecutivo y el Ministerio de Economía, con lo que perdería autonomía y podría ser el paso previo a su desmantelamiento. Se teme que la modificación se realice a través un decreto antes del 8 de julio, cuando vencen las facultades delegadas del Presidente de la Nación.

Trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) se encuentran en alerta frente a la amenaza de cambiar la estructura del organismo y centralizarlo, para que dependa de forma más directa del Poder Ejecutivo y el Ministerio de Economía. Hoy, el INTI tiene autonomía para tomar decisiones sobre el financiamiento de sus investigaciones, para la priorización de proyectos y el funcionamiento de sus centros tecnológicos, decisiones que se toman a partir de cuestiones técnicas y los objetivos estratégicos del instituto, aunque siempre con la dirección de un gerente nombrado por el Ministerio de Economía, y antes, cuando había, por el Ministerio de Industria. Esto permite agilidad para la firma de convenios y para adaptarse a necesidades de la industria sin mediar el permiso burocrático ministerial. Así, puede hacer convenios con empresas y cobrar por ellos para luego reinvertir el dinero en su propia estructura. Además, esto le permite lanzar proyectos propios en cualquiera de sus 40 centros tecnológicos o en los centros regionales que se ubican en las diferentes provincias, y hacer su planificación estratégica. El control está hecho por el Ministerio de Economía y por la Sindicatura General de la Nación.

El INTI perdió el 35% de su presupuesto, una caída récord que va en sintonía con el resto del sistema científico, pero el cambio de estructura, que ya había sido cambiada en 2018 por el presidente Macri, es el más negativo de los cambios que se le harán desde su fundación en 1954. Un trabajador del INTI, dijo: “Estoy en la mira y si saben que comento cosas sobre el INTI lo pueden usar de excusa para despedirme”. Este tipo de situaciones dan cuenta de la dificultad que está habiendo para trabajar en organismos públicos, adonde generalmente son los jefes los que se van con las diferentes gestiones pero los trabajadores de planta generan el conocimiento y la acumulación de capacidades en las instituciones. Hoy se busca que sea la dirección política la que tenga el control y tome todas las decisiones desplazando a los consejos técnicos y profesionales. Gente que no conoce la institución, ni la industria, y que no tiene ningún aprecio por el INTI serán quienes harán la modificación más grande en su estructura y misión pensada de forma cerrada e improvisada.

“El cambio que proponen tiene que ver con una mirada ideológica en la que el Estado no tiene que intervenir en nada. Y bajo el falso pretexto de mejorar la eficiencia lo que se busca es disciplinar a los 17 organismos de tecnología del país. Este instituto no puede ser reemplazado por el sector privado porque no les da la estructura y nos les permite ser rentables. Acá se busca el desarrollo del país y mejorar la productividad de las empresas”, le dijo el integrante del organismo.

En lo que va de la gestión libertaria, este organismo de asistencia a la industria perdió el 25% de su personal, ya que 736 personas dejaron su cargo.

El INTI cuenta con una estructura de presidencia y de gerencias por área, y con 40 centros tecnológicos, como Alimentos, Construcciones, Caucho, Electrónica, o Mecánica, entre otros. Algunos con muchas décadas de funcionamiento y otros que responden a tecnologías más recientes, como nanoelectrónica. Todavía no se sabe exactamente cuál es la nueva estructura que se propone para el INTI. Solo se anuncia que sería más dependiente del Gobierno de turno y que luego vendría una reestructuración que seguramente traerá despidos.

Las decisiones sobre este tipo de reformas vienen del lado del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger. En la misma dirección fueron los cambios en la Agencia I+D+i publicados en un decreto en el Boletín Oficial (447/2025) y que permitirán que el Ejecutivo tenga más incidencia sobre qué trabajos científicos se podrán financiar y cuáles no, desplazando la toma de decisiones del Directorio, que estaba formado por 10 miembros y ahora pasará a estar formado por solo dos, nombrados por Presidencia. El funcionamiento de la Agencia, desfinanciada casi por completo, se tradujo en su falta de operatividad desde la gestión de este Gobierno: su ejecución presupuestaria es prácticamente nula, pese a contar con fondos de organismos internacionales.

En la mayoría de los países con algún tipo de desarrollo industrial hay institutos que cumplen la misma función que el INTI, como el Fraunhofer en Alemania, el LATU en Uruguay, que tiene un directorio nombrado por el ministro de Industria, Energía y Minería, por el Banco de Uruguay y por las Cámaras Empresarias, o algunos con funciones más específicas como el Instituto Mexicano del Petróleo.

El beneficio de que sea una institución descentralizada es que permite rápida capacidad de respuesta a las necesidades de las empresas. Hace que se pueda trabajar con empresas grandes, pequeñas, o investigadores, se pueden hacer convenios y tener agilidad de trabajo, y que los fondos conseguidos se puedan reinvertir en investigaciones de la misma institución. Al centralizarlo se aumenta la burocracia y dificulta el trabajo, especialmente con empresas chicas, y los fondos dependen de resoluciones ministeriales. Justamente, son las pymes las que más necesitan del INTI porque es a las que más les cuesta tener acceso a un laboratorio o a un equipo de profesionales de tiempo completo para poder innovar o corregir problemas de procesos o manufactura. También, al centralizar las decisiones eso lleva a restar federalización, algo que ya se ha visto afectado con los recortes en las provincias donde hay sedes del organismo, ya que se eliminaron unidades de extensión en más de 20 localidades.

El año pasado, en el INTI hubo un plan de retiro voluntario que tomaron 300 trabajadores y actualmente falta personal en muchas áreas tecnológicas y regiones.

Otra función importante del INTI es ser el encargado de hacer certificaciones y controles de medidas para verificar la calidad de los productos, tanto los fabricados en el país como los importados. La semana pasada se eliminó la necesidad de verificar la calidad de las pilas, dando por buena su certificación de origen. La norma corría tanto para las pilas estándar como para las usadas en procedimientos médicos complejos, de las que depende la vida de un paciente. Además, desde que esta ley estaba vigente se había mejorado mucho la calidad, tanto en duración de las pilas importadas como en la contaminación que producían.

Durante 2024, el INTI brindó 11.000 servicios de asesoría a empresas y algunas de ellas presentaron comunicados para hablar en defensa del instituto. La más importante fue la UIA, que se expresó en contra de la descentralización del INTI. También hubo 3000 adhesiones remarcando la importancia del INTI y diversas cámaras industriales se expresaron a favor.

En lo que va de la gestión libertaria, este organismo de asistencia a la industria perdió el 25% de su personal, ya que 736 personas dejaron su cargo. El año pasado hubo un plan de retiro voluntario que tomaron 300 trabajadores y actualmente falta personal en muchas áreas tecnológicas y regiones. Por ejemplo, en el Centro de Alimentos, en la Patagonia, hay cinco personas que recorren distancias muy grandes para hacer asistencias. Despidos de personal o reducciones de presupuesto para viáticos tienen una incidencia muy grande en la capacidad de poder cumplir la función del INTI que muchas veces tiene que ver con mejorar procesos para aumentar la calidad del producto y así, por ejemplo, poder exportarlo o aumentar la productividad. Especialistas con años de experiencia se han ido del instituto, lo cual corta la cadena de conocimiento hacia las trabajadores más jóvenes.

Al cierre de esta nota, empleados y empleadas del INTI organizaban una vigilia en defensa del organismo y como respuesta la intento de desmantelamiento y pérdida de capacidades y recursos generadas por las políticas del Gobierno nacional.

Matías Alonso

Las vacunas individualizadas de ARNm contra el cáncer ya se prueban en humanos en EE.UU.

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Biofarmacéuticos e investigadores universitarios están vacunando a pacientes con cáncer con vacunas de ARNm individualizadas que codifican antígenos novedosos derivados de mutaciones surgidas en sus propios tumores. Los estudios en cáncer de páncreas, de riñón y en toda una serie de tumores sólidos tradicionalmente recalcitrantes al tratamiento ya han arrojado resultados positivos, que prometen ir más allá de lo posible con los inhibidores de los puntos de control y hacer frente a los tumores que escapan al sistema inmunitario. Pero los tumores presentan una enorme diversidad molecular, y seleccionar los nuevos antígenos (neoantígenos) para el reconocimiento inmunitario es una tarea enormemente compleja. En el caso de los candidatos más avanzados, el mRNA-4157 de Moderna y Merck, en estudios de fase 3, el momento de presentar una solicitud reglamentaria sigue siendo incierto. Se espera que el año que viene se obtenga un primer resultado en melanoma.

Los neoantígenos son nuevas proteínas inmunógenas presentes en las células cancerosas. Surgen de mutaciones en el genoma tumoral y son dianas atractivas porque no sólo generan respuestas inmunitarias antitumorales, sino que además son específicas de la huella tumoral individual de cada paciente. No todos los antígenos asociados a tumores (AAT) pueden estimular la respuesta inmunitaria. Los TAA más comunes habrán sido encontrados por las células T del sistema inmunitario en el timo durante el desarrollo y serán reconocidos como «propios». En ese caso, las células T autorreactivas que los reconocen se eliminan antes de que puedan atacar los tejidos del organismo. En cambio, es probable que los neoantígenos -en particular los inmunológicamente distantes de las proteínas endógenas- aparezcan como «extraños» al sistema inmunitario, una ventaja para las vacunas contra el cáncer. «Ataca uno de los puntos débiles fundamentales de este campo», afirma Patrick Ott, del Instituto Oncológico Dana-Farber. La mayoría de las vacunas convencionales contra el cáncer no son realmente específicas para el tumor, ya que sus dianas no son realmente extrañas. «Los “neones” no tienen ese problema».

Identificar qué neoantígenos estimulan una respuesta robusta de las células T no es fácil. Aún no se ha definido un conjunto completo de «reglas» para la selección de neoantígenos, y los resultados de los distintos grupos que trabajan con los mismos conjuntos de datos son muy divergentes. Una cuestión clave es si los neoantígenos se unen a las proteínas del complejo mayor de histocompatibilidad (CMH) para garantizar la activación inmunitaria. Predecir si un neoantígeno se une al CMH de clase I para activar las células CD8 destructoras de tumores es en gran medida un problema resuelto, pero ha resultado más complicado anticipar si un neoantígeno se unirá a las moléculas CMH de clase II para estimular las células T ayudantes CD4. Hay otros muchos parámetros relacionados con el procesamiento, la presentación y el reconocimiento de los neoantígenos por parte de los linfocitos T. Hoy en día, los creadores de vacunas recurren a la inteligencia artificial para optimizarlos. Sin embargo, muchos de los detalles siguen sin desvelarse. «No sabemos exactamente lo que hacen otras empresas», afirma Alessandro Riva, presidente y director general de Transgene, con sede en Estrasburgo (Francia), que ha establecido una alianza para la identificación de neoantígenos con NEC, empresa de electrónica e inteligencia artificial con sede en Tokio.

Para fabricar una vacuna de ARNm, el primer paso es tomar muestras tumorales de un individuo, normalmente de una biopsia o durante la extirpación quirúrgica del tumor primario. El ADN de estos tumores se secuencia para identificar los TAA y los neoantígenos tumorales. Los investigadores suelen seleccionar entre 20 y 40 neoantígenos, que luego diseñan en una secuencia de ARNm, lo que permite atacar muchos a la vez. Las moléculas de ARNm que codifican los neoantígenos se formulan en nanopartículas lipídicas. Las células dendríticas captan y presentan los neoantígenos, cebando a las células T. En la actualidad, el tiempo que transcurre desde la extirpación del tumor hasta la administración de la vacuna es de uno o dos meses en el caso de las vacunas de ARNm.

Sin embargo, establecer si las vacunas de neoantígenos funcionan en la clínica ha sido una tarea ardua. Beatriz Carreno, entonces de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington (ahora en la Universidad de Pensilvania), y sus colegas demostraron la seguridad y viabilidad de las vacunas dirigidas por neoantígenos, en un ensayo clínico de una vacuna de células dendríticas hace una década. La probaron en tres pacientes con melanoma e informaron de que aumentaba la amplitud y diversidad de la respuesta de las células T contra los neoantígenos de cada paciente.

Poco después, BioNTech, Neon Therapeutics (que BioNTech adquirió en 2020) y Moderna iniciaron sus programas clínicos. Sin embargo, no todo han sido avances positivos. Ha habido una serie de bajas notables en el camino, como Aduro Biotech, Advaxis Immunotherapies, Genocea Biosciences y Pact Pharma. Gritstone Bio, otra de las pioneras, entró en concurso de acreedores en octubre de 2024, después de que los datos provisionales de un ensayo de fase 2 en pacientes con cáncer colorrectal metastásico de su régimen de inmunoterapia Granite no convencieran a los inversores de que tenía un camino viable hacia una aprobación. A pesar de este contratiempo, Andrew Allen, fundador y antiguo director general de la empresa, sigue siendo optimista en cuanto a que el ensayo en curso acabará arrojando una señal positiva de supervivencia global (SG), sobre todo en pacientes que, para empezar, tenían una carga de enfermedad baja. «Esos datos de SG van a ser fundamentales y deberían estar disponibles en el segundo semestre de este año», afirma. Sea cual sea el resultado, será demasiado tarde para Gritstone, la mayor parte de cuyos activos fueron adquiridos a principios de este año por Seattle Project Corp.

Hasta ahora, las pruebas más convincentes de la eficacia de la vacuna proceden de un ensayo de fase 2b con ARNm-4157 en 157 pacientes con melanoma de alto riesgo que ya habían sido operados. Al cabo de tres años, la combinación de la vacuna y Keytruda redujo el riesgo de recurrencia o muerte en un 49% en comparación con Keytruda solo. Las tasas de supervivencia sin recidiva a 30 meses fueron del 74,8% para los que recibieron la terapia combinada y del 55,6% para los que solo recibieron Keytruda. Es el primer ensayo aleatorizado de una vacuna dirigida a neoantígenos que demuestra un beneficio clínico. «Por eso este estudio es tan emocionante para nosotros, pero el estudio es pequeño», dice Ott. Además, la heterogeneidad de los participantes y las dificultades para mantener la aleatorización (el estudio se realizó durante la pandemia COVID-19) también introducen un sesgo potencial. «Sabemos que sólo un pequeño número de pacientes puede llevar los resultados en una dirección», afirma. Por tanto, se esperan con impaciencia los datos de la fase 3.

La complejidad de las vacunas individualizadas -y del sistema inmunitario- puede dificultar a los investigadores clínicos hacer predicciones firmes sobre su posible eficacia en una indicación oncológica determinada o en una fase concreta del tratamiento. Pero parece que las vacunas dirigidas a neoantígenos se aplican mejor poco después de la extirpación quirúrgica del tumor. Ott ha sido coautor recientemente de un informe sobre el ensayo de fase 1 en curso de BioNTech y Genentech con cevumeran autogénico en más de 200 pacientes con tumores sólidos avanzados. Aunque el estudio detectó respuestas inmunitarias neoantígeno-específicas en el 71% de los participantes, sólo tres tuvieron algún tipo de respuesta clínica. «Probablemente no sea la población adecuada», dice Ott, refiriéndose al posible inconveniente de incluir a pacientes con enfermedad avanzada, que ya han recibido varias líneas de tratamiento. En la enfermedad en estadio inicial, la aptitud inmunitaria está menos comprometida y, lo que es más, los tumores en estadio inicial tienen menos heterogeneidad clonal y pueden ser erradicados más fácilmente por una respuesta inmunitaria relativamente estrecha que los tumores muy mutados en estadio avanzado. BioNTech y Genentech están probando la terapia en pacientes con tumores en estadios tempranos en varias indicaciones (Tabla 1).

CureVac es otra empresa pionera en terapias basadas en el ARNm, aunque su vacuna contra el cáncer basada en neoantígenos aún se encuentra en fase preclínica. La empresa ha desarrollado un enfoque distintivo. Mientras que la mayoría de las iniciativas de descubrimiento de neoantígenos se limitan a la secuenciación del exoma, lo que limita la búsqueda a las regiones de los genes de los pacientes que codifican proteínas, CureVac lleva a cabo la secuenciación de todo el genoma del tumor para descubrir otras clases de antígenos que puedan encontrarse en otras regiones del genoma. Es práctica habitual realizar análisis transcriptómicos del ARN, para confirmar que los neoantígenos putativos se expresan realmente como proteínas. Una vez más, CureVac se diferencia de las demás empresas, que suelen realizar secuenciación de ARN con lecturas cortas de varios cientos de nucleótidos. «Nosotros hacemos lecturas largas de ARN, porque en estos ARN largos se encuentran a menudo esas nuevas clases de antígenos que se traducen en proteínas expresadas o sobreexpresadas en los tumores», afirma Myriam Mendila, directora de operaciones de CureVac. La empresa ha dado a conocer una de estas clases, que denomina péptidos de marco de lectura neoabierto. Suelen derivarse de alteraciones estructurales del genoma, pequeñas inserciones o deleciones genómicas, mutaciones que alteran el empalme del ARNm o alteraciones de los codones de parada. Su análisis de 61 tumores de seis tipos distintos de cáncer reveló un «framoma» tumoral -el conjunto de todos los posibles péptidos de marco de lectura neoabierto en el genoma de un tumor- de hasta 2.000 aminoácidos.

Aunque las vacunas individualizadas basadas en ARNm son las más avanzadas, también se están desarrollando clínicamente otras plataformas de vacunas para administrar neoantígenos. Transgene utiliza el virus vaccinia Ankara modificado (MVA) para expresar hasta 30 neoantígenos en su vacuna individualizada TG4050. En un ensayo de fase 1/2 en curso en pacientes con cáncer de cabeza y cuello en estadio III o IV recién diagnosticado y operable, los 16 pacientes evaluables que recibieron TG4050 inmediatamente después de la cirugía, quimioterapia y radioterapia permanecieron libres de recaída tras una mediana de 24,1 meses de seguimiento, según la última actualización de la empresa, en noviembre de 2024. Por el contrario, 3 de los 16 pacientes de un grupo de control, que sólo recibieron tratamiento estándar, sufrieron recaídas en el mismo periodo de tiempo.

La ventaja más evidente de los vectores virales es su gran inmunogenicidad. Sin embargo, el proceso de fabricación tarda unos 28 días más que la producción de ARNm debido a la necesidad de pasar de la semilla inicial a una dosis clínica. La clave, dice Riva, es tener la vacuna lista después de que los pacientes hayan completado la terapia de primera línea, normalmente cirugía, quimioterapia y radioterapia. «Si eres capaz de producir la vacuna en tres meses o menos, puedes cubrir la mayor parte de la población de pacientes en la fase inicial». La empresa está optimizando aún más su proceso para acercar el plazo a los dos meses, añade.

Nouscom, de Basilea (Suiza), ha adoptado un enfoque híbrido en su programa más avanzado, NOUS-209, para el síndrome de Lynch, una afección genética causada por mutaciones en varios genes implicados en la reparación de errores de emparejamiento del ADN. Esto conduce a una acumulación de errores de replicación del ADN, lo que expone a los afectados al riesgo de desarrollar cáncer colorrectal y otros tipos de cáncer, incluido el de endometrio en las mujeres. NOUS-209 es una vacuna comercial que codifica 209 neoantígenos (nuevos péptidos derivados de mutaciones de cambio de marco) compartidos por una amplia población de pacientes. Según Marina Udier, Directora General de Nouscom, cada paciente suele tener unos 50 neoantígenos. La vacuna se administra en un régimen de prime-boost, que comprende un vector de adenovirus de gran simio seguido de un vector de MVA. Como la carga neoantigénica es tan grande, la empresa genera cuatro versiones diferentes de cada uno de estos vectores. Los cuatro pueden combinarse en un solo cóctel para facilitar su administración tanto en la fase inicial como en la de refuerzo.

El objetivo de la terapia de Lynch no es tratar un cáncer existente, sino desencadenar una respuesta inmunitaria que intercepte las células cancerosas que expresan neoantígenos antes de que se conviertan en tumores propiamente dichos. «Hoy en día no hay nada que ofrecer a estas personas, aparte de una vigilancia frecuente e invasiva que, por supuesto, no previene el cáncer ni trata la enfermedad», afirma. Nouscom informó recientemente de que NOUS-209 provocó una respuesta de células T CD8 y CD4 dirigida a neoantígenos en los 37 pacientes que evaluó en un ensayo de fase 1/2. También demostró que la respuesta inducida de células CD8 y CD4 inducida por NOUS-209 fue superior a la de NOUS-209. También demostró que las células T CD8 inducidas eran capaces de destruir células cancerosas ex vivo. Su objetivo ahora es llevar NOUS-209 a un ensayo de fase 2/3 que podría servir de base para una solicitud de autorización.

Ygion Biomedical, de Viena, recaudó 17 millones de dólares el año pasado para impulsar una tecnología de administración dirigida denominada Cargonaut. La empresa no ha desvelado su mecanismo, pero consta de una molécula portadora en la que se cargan péptidos que codifican neoantígenos. El constructo también contiene una fracción de activación, diseñada para garantizar que las células presentadoras de antígenos de los pacientes inicien una potente respuesta inmunitaria cuando se expongan a los neoantígenos tumorales. «Nuestros datos demuestran que podemos desencadenar una respuesta inmunitaria rápida, muy rápida, por esta vía dirigida», afirma Sophie Zettl, directora comercial de Ygion.

La empresa, que aún se encuentra en fase de desarrollo preclínico, está considerando como indicación principal el glioblastoma, un cáncer cerebral agresivo de mal pronóstico y limitadas opciones de tratamiento. Un estudio observacional publicado recientemente, realizado en el Centro de Genética Humana de Tubinga (Alemania), demostró que una vacuna neoantígena basada en péptidos -que carecía de la tecnología de administración inmunoestimuladora de Ygion- mejoraba la supervivencia de los pacientes que presentaban una respuesta inmunitaria potente.

Mientras tanto, Moderna está construyendo en Marlborough (Massachusetts) una planta de producción específica para el ARNm-4157, con vistas a su aprobación por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) en un futuro no muy lejano. Un factor que complica la situación es que los procesos utilizados para fabricar productos a gran escala no se aplican fácilmente a las vacunas personalizadas. Habrá que estar muy atentos a cómo tramita la FDA la solicitud de Moderna, sobre todo teniendo en cuenta que Vinay Prasad, un crítico de las vacunas terapéuticas contra el cáncer, dirige ahora el Centro de Evaluación e Investigación Biológica de la agencia. La actual vía de aprobación europea tampoco es sencilla. «Si nos fijamos en los plazos de fabricación, diría que entre un tercio y la mitad están relacionados con los requisitos normativos», afirma Wolfgang Fischl, cofundador y director general de Ygion. Sólo las pruebas de esterilidad pueden llevar hasta dos semanas con el régimen actual. El proyecto de directrices de la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios del Reino Unido -que sólo se ocupa de las vacunas individualizadas basadas en ARNm- propone regular los aspectos de diseño de producto de las terapias, incluida la recogida y almacenamiento de muestras, la secuenciación del genoma, el análisis bioinformático y la identificación y selección de neoantígenos, con arreglo a la normativa sobre productos sanitarios. Pero las terapias propiamente dichas se regularán como medicamentos humanos. La complejidad de la normativa refleja la complejidad de los productos. Pero unos datos clínicos convincentes pueden acelerar la evolución de este campo.

Cormac Sheridan

Combustible para la aviación civil: el nuevo mercado para el agro argentino

Hace unas semanas, el pasado 28 de mayo, se realizó el Congreso anual de Maizar, con el lema “Por más valor”. Este importante espacio de reflexión e intercambio resulta una buena oportunidad para poner en la mesa de debate los potenciales usos del maíz en la Argentina y el mundo.

De esos usos potenciales, uno de los principales en el futuro pasa por el inimaginable mundo de los aviones. Ocurre que la aviación internacional civil enfrenta el urgente desafío de descarbonizar sus operaciones, con el objetivo de alcanzar la meta de emisiones netas cero de dióxido de carbono (CO₂) para el año 2050, en línea con los compromisos firmados en el Acuerdo de París. Para avanzar en esta dirección, el sector ha planteado una serie de medidas basadas en nuevas tecnologías, mejoras en la eficiencia de las aeronaves y logísticas.

Sin embargo, la gran apuesta de la aviación internacional civil para reducir sus emisiones pasa por los Combustibles Sostenibles de Aviación (SAF, por sus siglas en inglés). El progreso en el desarrollo tecnológico permite que, con el almidón del maíz, la caña de azúcar o los aceites que se extraen de la soja, se produzca una molécula casi idéntica al combustible convencional derivado del petróleo y admitida para su uso en todas las aeronaves.

Sin lugar a dudas, los SAF son la nueva ola de innovación en materia de biocombustibles y constituyen la herramienta fundamental para descarbonizar el sector aéreo. En este sentido, representan un gran desafío para el mundo y una gran oportunidad para la Argentina y la región.

Para producir este tipo de combustibles limpios, existen dos materias primas que se destacan por su madurez tecnológica, por su disponibilidad abundante y sostenible, y por sus costos: en primer lugar, los aceites vegetales y grasas animales, a través de la ruta tecnológica HEFA (Hydroprocessed Esters and Fatty Acids), y, en segundo lugar, los azúcares y almidones, a través de la ruta ATJ (Alcohol to Jet).

La Argentina tiene uno de los polos de crushing de poroto de soja más grandes y eficientes del mundo, que hace años opera muy por debajo de su capacidad. Si trabajara a capacidad plena (70 millones de toneladas por año), el país podría producir el aceite de soja necesario para generar más de 12 millones de metros cúbicos de SAF.

Lo mismo ocurre con el maíz: la Argentina es el segundo exportador mundial, con un promedio de ventas al exterior de 35 millones de toneladas anuales de este cereal sin procesamiento. Fermentando el almidón de este maíz, para luego destilarlo y deshidratarlo, se puede producir el bioetanol necesario para generar casi nueve millones de metros cúbicos de SAF.

ACA BIO productora biodiesel
ACA BIO productora biodieselMario Sar

El país cuenta con un sector agropecuario de punta, que produce materia prima con una intensidad de carbono muy baja: este es un activo ambiental cada vez más remunerado y resulta especialmente importante en el caso del SAF, donde cada gramo de CO₂ que se mitiga otorga beneficios monetarios. A valores promedio de los últimos dos años, la producción potencial de SAF en la Argentina supera los US$ 40.000 millones. Esa es la magnitud de la oportunidad que se abre.

En el mundo ya hay 170 aeropuertos que despachan regularmente SAF, 11 rutas tecnológicas aprobadas para la producción de este combustible, 53.900 millones de litros bajo acuerdos de offtake entre productores y consumidores (aerolíneas y vendedores de combustibles), 469 plantas de producción anunciadas o en construcción, y US$ 47.300 millones de inversiones anunciadas o en ejecución en este tema.

Un hub

Para poder transformar a la Argentina y las Américas en un hub global de exportación de SAF, resulta imprescindible desarrollar políticas públicas a nivel nacional – alineadas a nivel regional e internacional, de manera tal que las materias primas producidas localmente sean elegibles para ser industrializadas en formato de combustibles sostenibles de aviación – y avanzar en certificaciones de sostenibilidad de las cadenas de valor locales.

El desafío para el sector de la aviación es mayúsculo; la oportunidad que tiene la Argentina para ser un proveedor global de SAF también lo es.

Agustín Torroba

El sistema de gas natural, al límite ante la ola polar. Las interrupciones en hogares e industrias

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Está interrumpido el suministro hasta para industrias con contratos en firme. El sistema opera al límite. Si la ola de frío continúa la situación se podría agravar aún más. En los últimos días hay menos producción de Vaca Muerta. Además, Cammesa demanda volúmenes mínimos para generación térmica, se redujo la exportación a Chile y se espera un barco de GNL para este viernes en la terminal de Escobar. Mar del Plata la localidad más afectada.

Por la ola de bajas temperaturas que afecta desde hace cinco días a la zona centro del país, la de mayor consumo a nivel nacional, el sistema de gas natural flaquea y son varios los ejemplos que dan cuenta de que la red opera al límite de sus posibilidades. El más evidente es que, por primera vez en años, la presión en el tendido de ductos de distribución cayó tanto que los reguladores de los medidores residenciales empezaron a interrumpir, de forma automática, el servicio en hogares de algunas ciudades grandes de la provincia de Buenos Aires, como, por ejemplo, Mar del Plata.

Camuzzi, una de las cuatro grandes distribuidoras del mercado (las otras Metrogas, Naturgy y EcoGas), comunicó este miércoles por la noche que existían más de 250 denuncias en la ciudad balnearia de hogares que se quedaron sin suministro de gas natural por la profunda bajante de presión que se registró en los gasoductos operados por la distribuidora. Se estima que a primeras horas del jueves el número actualizado de usuarios afectados es mucho más alto.

Según el Reporte de Estimación Diaria del Sistema que realiza el Enargas, este miércoles la demanda prioritaria (usuarios residenciales) llegó a 100 millones de metros cúbicos de gas por día (MMm3/d), marcando una clara suba en comparación con el martes, que fue de 93,7 MMm3/d y con el sábado pasado, cuando la demanda fue de 79,8 MMm3/d. Pero más allá del récord de consumo domiciliario, la debilidad del sistema gasífero se acentuó por problemas en el segmento de producción de gas, especialmente en Neuquén, dado que las empresas petroleras inyectaron esta semana, en promedio, unos 130 MMm3/día de gas, unos 10 millones menos que la media de la semana pasada, cuando se inyectaron a la red troncal de gasoductos unos 140 MMm3/día.

En el gobierno existe malestar por la bajante y el Enargas, el ente regulador de gas, ya ordenó una investigación para conocer las causas que explican por qué las empresas productoras —YPF, TotalEnergies, Tecpetrol, Pluspetrol, PAE, Pampa y CGC, entre otras— tuvieron menos gas disponible esta semana, la más fría del año, que la anterior. Así lo indicaron fuentes públicas y privadas. Fuentes del ente regulador indicaron faltantes de gas provenientes de yacimientos de gas no convencional en Vaca Muerta como Aguada Pichana Este y La Calera.

Al límite

Este miércoles al mediodía el gobierno tuvo que cortar el gas a industrias y estaciones de GNC en la mayoría de las provincias por la falta de suministro en el sistema que se registró en los últimos días producto del aumento de la demanda por la ola de frío que afecta al país.

El Comité de Crisis, formado por el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), la Secretaría de Energía, Cammesa, Enarsa y empresas transportistas y distribuidoras, se reunió al menos en dos oportunidades en lo que va de la semana para evaluar qué medidas tomar ante la fragilidad del sistema.

El consumo total del sistema de transporte fue de 156,6 MMm3/d y el line pack (el volumen de gas que se puede almacenar dentro de la red troncal de gasoductos para mantener la presión del sistema y facilitar el flujo continuo) fue de 319,2 MMm3/d, de acuerdo a los mismo datos del Enargas, mientras que la semana pasada se había mantenido en valores superiores a los 345 MMm3/d. En rigor, la pérdida del line pack del sistema de transporte de gas en las últimas 24 horas fue de casi 30 MMm3/d.

Este miércoles el gobierno informó que, para garantizar el suministro a usuarios residenciales, hospitales y escuelas, interrumpió el suministro a las industrias con contratos en firme y a estaciones de GNC en las regiones de Buenos Aires Norte, Centro Norte, Litoral, Norte, Noroeste, Cuyo y Sur. “En el resto del país se restringió el corte de suministro a contratos interrumpibles y en algunas localidades a mínimos técnicos de los contratos firmes”, remarcó la Secretaría de Energía. En mayo del año pasado también hubo faltante de gas con cortes a industrias.

Mar del Plata

Una de las zonas más comprometidas es Mar del Plata, donde se cayó la presión más que en otras regiones. La merma en la presión generó interrupciones del suministro de gas en hogares a partir de la tarde del miércoles. Hasta que se reestablezca el servicio normalmente, están suspendidas las clases y se determinó el corte total del gas a industrias y centros comerciales y el cierre obligatorio de restaurantes y bares a la noche.

Técnicamente lo que ocurrió en Mar del Plata es que en los nichos de gas de los usuarios residenciales, junto al medidor, hay un dispositivo conocido en la jerga como “regulador”, que al detectar baja presión en la red cortó automáticamente el suministro como medida de seguridad, interrumpiendo el paso del fluido al interior de la vivienda.

La distribuidora Camuzzi Gas Pampeana, que abastece a la provincia de Buenos Aires -excepto al GBA- y La Pampa, emitió un comunicado este miércoles donde resaltó que “el sistema que abastece a Mar del Plata no está recibiendo, por parte de terceros, los volúmenes de fluido y presiones necesarias para garantizar la normal prestación del servicio” y que “los cortes de suministro tienen su origen en factores externos a la compañía”. Hasta el miércoles a la noche la distribuidora había recibido más de 250 denuncias de usuarios residenciales por falta de gas.

La operación del sistema

El aumento del consumo se vio restringido por problemas en la producción en áreas no convencionales de Vaca Muerta. A la par del crecimiento de la demanda hubo productores de gas que entregaron menos volúmenes del previsto.

Fuentes del sector confirmaron que autoridades pidieron un informe técnico para entender por qué estos días hay menos inyección de gas, teniendo en cuenta que hay capacidad de transporte disponible en el sistema centro-oeste de gasoductos y también en el Gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner).

Por su parte, Cammesa, la compañía que administra el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), tomó por debajo de los 25 MMm3/d para la demanda de la generación térmica, ubicándose así en el mínimo de los requerimientos técnicos. Si la ola polar continúa la demanda para generación podría bajar a 20 MMm3/d, pero de este modo pondría en riesgo el suministro eléctrico en algunas regiones.

En tanto, la regasificación de Gas Natural Licuado (GNL) importadoen la terminal de Escobar está entre 18 y 20 MMm3/d, según el reporte diario del Enargas. El próximo barco está previsto que descargue este viernes. Este año el gobierno tenía planeado importar 29 barcos para abastecer la demanda local. Otro factor con el que contó el sistema fue la importación desde Bolivia, que alcanzó los 2,5 MMm3/d a cargo de Trafigura, uno de los mayores traders de combustibles del planeta, que adquirió el fluido para abastecer a las generadoras eléctricas, tal como publicó este medio el 18 de junio.

Además, ante la falta de gas en el sistema, en las últimas horas se realizaron cortes de las exportaciones a Chile. Se estaban enviando al país vecino 6 MMm3/d con contratos de venta en firme, pero con transporte interrumpible. Ahora los volúmenes de exportaciones bajaron a 300.000 m3/día.

Otro recurso que este miércoles se debió utilizar fue la planta de peak shaving de la empresa Naturgy, ubicada en General Rodríguez (Buenos Aires), que es una instalación única en América Latina que produce y almacena gas natural licuado (GNL) para balancear el suministro en momentos de alta demanda, como la de estos días. Esta planta actúa como un sistema de respaldo que suma una capacidad de almacenamiento de 30 MMm3/d. Este miércoles se inyectaron 2,9 MMm3/d para cubrir el pico de demanda entre las 20 y 21 de la noche, cuando aumenta considerablemente el consumo de los hogares.

Roberto Bellato

El gobierno actual ha renunciado a la oportunidad espacial. Muchos argentinos, no

(Este artículo fue publicado por primera vez en agosto del año pasado. Lamentablemente, sigue siendo válido en lo que hace a la política oficial. Pero también continúa el esfuerzo de muchos argentinos, aquí y en el exterior).

En momentos en que los proyectos de satélites argentinos están en vilo por falta de interés del Gobierno, en iniciativas como el ARSAT-3 o los reemplazos de los satélites SAOCOM, que llevan muchos años para planificarse y realizarse, se pierden progresos y personal capacitado. También hay cada vez más empresas que se dedican a la industria espacial pero dependen en gran parte de proyectos estatales, de financiamiento estatal, o de la formación de recursos humanos en instituciones públicas.

En la Argentina, este movimiento, llamado new space, tiene la particularidad de que muchos argentinos terminan trabajando en empresas fundadas por compatriotas en otros países de la región, como Uruguay o Brasil, que ofrecen menos trabas para importar, una macroeconomía más estable y políticas estatales de largo plazo.

Investigadores de la UBA publicaron un estudio en el que analizaron las principales herramientas que usan las siete agencias espaciales más importantes del mundo para vincular el área espacial con empresas privadas y el fomento de la investigación y el desarrollo. El área de la industria satelital se puede convertir en fuente de negocios para las empresas y también en un impulsor de mejoras tecnológicas en otras áreas industriales.

Paulo Pascuini, uno de los autores del estudio «El sector espacial como impulsor de la I+D y el desarrollo empresarial: una revisión de instrumentos de política», junto con su colega Andrés López (ambos son investigadores del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA-CONICET), dijo: “Una de las implicancias de la mayor participación privada en la industria espacial es que como los actores privados tienen mayor tolerancia al riesgo que las instituciones de gobierno, aumenta la cantidad de proyectos para el desarrollo de tecnología que tiene asociada una probabilidad de éxito baja. El desarrollo de esas nuevas tecnologías genera impactos sociales a partir de la utilización que hacemos en la Tierra de servicios basados en información satelital. De hecho, la tecnología espacial es incorporada en otros sectores generando derrame, el surgimiento y desarrollo de empresas, empleo y una gran variedad de impactos económicos”.

Algunas de las herramientas que las agencias espaciales usan para fomentar la creación y el crecimiento de empresas ligadas al espacio tienen que ver con el financiamiento directo de proyectos, algo difícil de conseguir en la Argentina de hoy, pero otra muy usada está relacionada con permitir el uso de instalaciones, como laboratorios, para empresas que los necesiten. En la Argentina hay instituciones como el INTI o el INTA que están muy acostumbradas a brindar servicios para empresas en sus laboratorios, ya que justamente fueron creadas específicamente para la vinculación tecnológica, pero no es tan común en empresas estatales de alta tecnología. De todas formas, la empresa privada más grande del sector, Satellogic, ha hecho muchos trabajos conjuntos con la CNEA y la CONAE.

“Hay muchas startups espaciales argentinas que necesitan hacer testeos y pruebas de los desarrollos que están llevando adelante y podrían beneficiarse de las instalaciones y el equipamiento que poseen instituciones espaciales como la CONAE. Actualmente no existen mecanismos que permitan que esas instalaciones puedan ser aprovechadas por las empresas de manera ágil. Lo que reportan las startups es que el tipo de gestiones necesarias para llevar adelante actividades con las instituciones tradicionales, no solo la agencia si no también las empresas de base tecnológica que tradicionalmente han atendido las necesidades de los proyectos impulsados por el Estado, no se adaptan a la dinámica y velocidad con la que operan las startups.”, explicó Pascuini.

Este tipo de situaciones ha llevado a que algunas empresas de tecnología satelital creadas en la Argentina hayan radicado su empresa en otro país. Satellogic, por ejemplo, hace casi 10 años se mudó a Uruguay para llevar a cabo la construcción de sus satélites. Frente a este problema, Pascuini explica que “las empresas se instalan en el exterior por algunos motivos que posiblemente no sean fáciles de modificar en el corto plazo. Muchas veces van a Estados Unidos o Europa porque quieren conseguir capital de riesgo y es más fácil hacerlo desde allá. También, por ejemplo, la NASA o el departamento de defensa de Estados Unidos tienen restricciones para contratar productos de tecnología espacial fuera de su territorio, por lo que para venderles es más fácil saltar la barrera radicándose allá. Otro motivo para radicarse en el exterior es el acceso a tecnología para producir que no se encuentra disponible en la Argentina, por ejemplo vinculada a la impresión de placas electrónicas, debido a aquí no hay la escala necesaria para que tenga sentido llevar esas actividades localmente. Otras veces el motivo tiene que ver con la velocidad que requieren las empresas para importar componentes, algo que como sabemos en Argentina puede ser muy tedioso y burocrático. No obstante, muchas de estas empresas con sedes en el exterior siguen llevando actividades en la Argentina debido, principalmente, a la disponibilidad de capital humano calificado”.

Largo plazo

La Argentina está teniendo muchos problemas para mantener proyectos de alta tecnología porque llevan muchos años de desarrollo y financiamiento y no se ha podido mantener con los cambios de gobiernos. En 2015 se aprobó la Ley de Desarrollo de la Industria Satelital que aprobaba el plan satelital 2015-2035, que garantizaba la construcción de varios satélites de telecomunicaciones. En 2016, el gobierno de Mauricio Macri anunció la postergación de la construcción del ARSAT-3, que finalmente se convirtió en un congelamiento del proyecto. En 2020 se reactivó pero sin llegar al ensamble y hoy cuenta nuevamente con retrasos y falta de financiamiento.

“El presupuesto espacial ha sufrido históricamente grandes fluctuaciones dependiendo de la administración de turno. Las misiones impulsadas desde el Estado han propiciado el desarrollo de proveedores de base tecnológica locales que se ubican principalmente en CABA, La Plata, Córdoba, y Bariloche. El problema que generan los ciclos de desfinanciamiento es que estos proveedores no pueden estar esperando a que llegue el nuevo financiamiento con el próximo gobierno para seguir realizando actividades exclusivamente espaciales, por lo que necesariamente deben ampliar sus actividades a otros sectores, por ejemplo oil & gas. La inestabilidad en el financiamiento no es un problema de una gestión en particular, y además de responder a la escasez de recursos es el resultado de una falta de capacidad institucional para impulsar proyectos cuyos tiempos extienden a los de las administraciones de turno. Independientemente de si el nivel de financiamiento para las actividades espaciales impulsadas por el Estado es alto o bajo, existe una falta de previsibilidad sobre su evolución. Por ejemplo, desde el 2016 no hay un Plan Nacional Espacial aprobado por el ejecutivo, y si bien una alternativa a considerar es que este plan, que es elaborado por la CONAE, sea aprobado por el congreso, de manera de tener un compromiso político más amplio, también tenemos un ejemplo de que esto puede no funcionar. Se trata del el Plan Satelital Geoestacionario Argentino  aprobado por Ley en el congreso en 2015 que establecía que hasta 2023 se deberían haber construido y lanzado 5 satélites, algo que como sabemos no ha sucedido sucedió”.

Matías Alonso

Luis Petri acordó en Washington incorporar los blindados Stryker al Ejército. Comenta AgendAR

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En la primera visita de alto nivel militar a Estados Unidos desde la asunción de Donald Trump, en enero pasado, el ministro de Defensa, Luis Petri, firmó este miércoles junto al jefe del Pentágono, Pete Hegseth, una carta de aceptación para incorporar vehículos blindados Stryker al Ejército argentino.

El ministro, que la semana pasada había viajado a Dinamarca en virtud de la compra de seis aviones caza supersónicos F-16, destacó tras el encuentro el fortalecimiento de los vínculos militares con Estados Unidos, con el que el Gobierno ha mostrado un alineamiento total bajo la administración republicana.

“La Argentina avanza en la modernización de sus Fuerzas Armadas y fortalece sus vínculos militares con Estados Unidos. Impulsados por el presidente Javier Milei, seguimos recuperando capacidades estratégicas para defender nuestra soberanía y garantizar la paz de todos los argentinos”, señaló Petri en una publicación en su cuenta de X.

Hegseth, por su parte, afirmó que China representa una amenaza para Estados Unidos, la Argentina y la región, y añadió que “la paz regional exige la máxima voluntad y tenacidad”, según una comunicado del Departamento de Defensa norteamericano.

Un blindado Stryker en el desfile militar del 14 de junio, en Washington
Un blindado Stryker en el desfile militar del 14 de junio, en WashingtonKAYLA BARTKOWSKI – GETTY IMAGES NORTH AMERICA

“Creo que podemos afrontar juntos estos retos de seguridad compartidos, y sé que lo haremos”, afirmó el secretario de Defensa, quien aplaudió los esfuerzos de Argentina por reforzar su relación en materia de defensa con Estados Unidos, destacando su decisión de adquirir los F-16 estadounidenses, así como los vehículos de combate Stryker.

No hubo precisiones de las partes sobre la cantidad de vehículos que pretende incorporar la Argentina y el costo de la operación.

Según el Ministerio de Defensa argentino, la reunión entre Petri y Hegseth “marcó el inicio de una nueva etapa de cooperación militar, liderazgo regional y defensa de los valores del mundo libre”, al tiempo que “consolidó una alianza estratégica entre dos gobiernos que entienden a la defensa como condición necesaria para la paz, la libertad y la soberanía”.

La cartera que conduce Petri informó del avance en un acuerdo integral que incluirá nuevas líneas de cooperación en ciberdefensa, frontera terrestre, interoperabilidad militar y equipamiento estratégico, “inspirado en el exitoso modelo del Garden Support estadounidense”.

“Estados Unidos demostró que la paz no se negocia, se garantiza desde la fuerza. El liderazgo de Trump en el conflicto con Irán dejó una enseñanza clara: las democracias deben tener capacidad de disuasión para defender sus valores y la libertad de sus compatriotas. Desde que asumió Milei, la Argentina está transitando ese mismo camino”, destacó Petri, sentado junto a Hegseth.

Luis Petri junto a Pete Hegseth, secretario de defensa de EE. UU.
Luis Petri junto a Pete Hegseth, secretario de defensa de EE. UU.Red X

En su rol como secretario de Defensa norteamericano, Hegseth fue uno de los funcionarios que dio detalles de la operación “Martillo de Medianoche” con la que Estados Unidos bombardeó tres instalaciones del programa nuclear iraní en plena guerra con Israel, otro aliado clave del Gobierno en el frente internacional.

“El régimen iraní lo entendió con crudeza: la destrucción de sus instalaciones nucleares fue el resultado de una decisión valiente. Trump demostró que no se negocia con terroristas, se los derrota. Nosotros creemos lo mismo”, agregó Petri, al reafirmar el alineamiento de la Argentina “con las democracias que no negocian sus principios”.

El Stryker es un vehículo de transporte blindado de personal producido por la compañía General Dynamics, que, por ejemplo, ha sido usado en la guerra en Ucrania, con unidades enviadas por Estados Unidos.

En su presentación conjunta, Petri y Hegseth coincidieron en que el mundo está en una nueva fase de “amenazas híbridas, expansión autoritaria y desafíos estratégicos globales”, contexto en el que la Argentina “debe recuperar su lugar como actor central del hemisferio occidental”, señaló el Ministerio de Defensa en un comunicado.

“Se destacó especialmente el respaldo de Estados Unidos al proceso de modernización y repotenciación de las Fuerzas Armadas, como ya ocurrió con la adquisición de los F-16 que llegarán en diciembre», añadió la nota.

“Estamos recuperando capacidades militares, modernizando nuestras Fuerzas Armadas y fortaleciendo la alianza estratégica con Estados Unidos, nuestro socio en la defensa de la libertad y los valores democráticos”, remarcó Petri.

“Estamos muy comprometidos con la lucha que Estados Unidos ha emprendido contra el terrorismo internacional. Nuestra relación está en su mejor momento, y nuestra asociación seguirá creciendo en todas las áreas de gobierno, pero fundamentalmente en defensa“, concluyó el ministro.

El martes, Petri se había reunido en Washington con Robert Greenway, director del Centro Allison para la Seguridad Nacional de The Heritage Foundation. Conversaron sobre “la visión estratégica que impulsa la Argentina en materia de defensa bajo el liderazgo de Milei, basada en la modernización, la proyección internacional y unas Fuerzas Armadas al servicio de la paz, la libertad y los valores democráticos”, señaló el ministro en X.

Guillermo Idiart

Breve comentario de AgendAR:

Los Stryker son muy impresionantes y cuestan dos o tres millones de dólares por unidad. Pero alcanza con un dron cuadricóptero chiquito FPV de U$ 10.000 para hacerlo puré con precisión y desde 5 km. de distancia. Un cuadricóptero guiado por fibra óptica es costo/efectivo como una par de botellas Molotov, no expone al operador, y resulta tan inevitable como la muerte, los impuestos o la bala de un francotirador.

Pregúntenle a los ucranianos que, enlatados en sus Strykers de segunda mano, tratan de frenar el avance hacia el oeste de la línea de contacto. O, cruzando esa línea, pregúntenle a los pobres ivanes que deben atravesarla en sus propios carriers BTR-50, BTR-82, o en los Kurganets-25.

Para asar soldados y suboficiales bajo fuego de drones, ya teníamos los Iveco 6×6, con y sin artillería, fabricados en Barracas, cero kilómetro, pagados en pesos e interoperables con el Ejército Brasileños. «Teníamos», dijo el mosquito. Porque el presidente Mauricio Macri, comprador en jefe de chatarra OTAN, mató el proyecto a la basura para comprar Strykers viejos.

Se quedó con las ganas porque todavía existían el poder legislativo, cierta prensa y alguna oposión.

Conclusión: Petri quiere comprar los mismos Strykers viejos que Macri y para lo mismo: operar contra su propia población, ahora que ya empezó la caza de pobres habilitada por los decretos de la ministra Pato Bullrich.

No trate de usarlos para enfrentar un ejército regular, si nos invade alguno. No trate de conseguir repuestos cuando se rompan.

A la vista de lo que pasa en la guerra de Ucrania, en AgendAR queremos drones, y nacionales, y pagados en pesos. Y también sistemas antidron, ya que ahora matar simples soldados aislados empieza a tener sentido militar y económico.

El otro tema sobre el que discordamos con Petri: él dice que EEUU necesita como socio a la Argentina para darle estabilidad a la región. Es la sociedad del elefante y la hormiga, y adivine qué: no somos el elefante.

El último que creyó esa boludez fue, arda en el infierno, el general Leopoldo Fortunato Galtieri.

No le fue bien.

Tampoco al país.

Daniel E. Arias