Autos eléctricos nacionales

La empresa tecnológica VOLT motors presentó la serie VOLT z1, un auto eléctrico destinado a cubrir las necesidades de traslado de personas y cargas livianas en predios cerrados, tales como empresas, hoteles, aeropuertos, countries, barrios cerrados, clubes deportivos y campos de golf, entre otras.

Construido sobre la plataforma del modelo e1, actualmente en los últimos tramos de su homologación por las autoridades nacionales, este modelo tiene la particularidad de ser aún más liviano, puesto que su configuración no lleva las puertas laterales y portón trasero, y es versátil para circular fuera de la vía pública.

Está equipado con motores que permiten una velocidad hasta 55 km/h y una configuración tecnológica adaptada a las necesidades de este mercado. Su batería de litio, tiene una función de carga rápida que permite completarla en 6 horas, suficiente para una autonomía de 12 horas y una vida útil cercana a los 10 años.

En el primer año, la empresa planea comercializar 500 unidades de este modelo en todo el país y Latinoamérica, a un precio que parte de los U$S 12 mil más impuestos. Saldrá de fábrica en tres configuraciones básicas: Work (cargas), Shuttle (para transporte de personas) y Sport (para campos de golf o similares).

“En nuestros análisis de mercado detectamos una demanda potencial de este tipo de vehículos, destinados fundamentalmente a logística de personas y cosas dentro de predios cerrados en forma eficiente. Tareas de traslado, distribución y provisión en distintos rubros, inspiraron este vehículo”, remarcó Daniel Parodi, CEO de VOLT motors.

El planning de negocios de VOLT motors tenía previsto para esta época el lanzamiento de la nueva serie, como complemento a la versión e1 y w1, presentada a fines de noviembre último, modelos que en este momento atraviesan los tramos finales de su homologación.

Al igual que los modelos City Car, la comercialización se realizará en forma de células de producción, ubicadas estratégicamente en los principales centros de consumos del país y Latinoamérica.

Características del “VOLT z1”

  • Diseño: Vanguardista, interior customizable y funcional.
  • Autonomía: 80 km. por carga de batería (equivalente a tres días de uso).
  • Velocidad final: 55 km/h.
  • Materiales: material compuesto y fibras de alta tecnología tales como el carbono y aramida.
  • Manejo con un solo pedal (One Foot Drive).
  • Luces LED.
  • Dimensiones: Largo: 2,8 m, Ancho: 1,7 m, Alto: 1,5 m
  • Prestaciones: Mínimo consumo energético, con carga 220 (enchufe convencional).
  • Ahorro del 90% en el costo de operación respecto de vehículos operados con combustibles fósiles. Recorre 100 kilómetros al precio de una taza de café.
  • Pesa 450 kilogramos y puede transportar hasta 300 kg de carga, aproximadamente.
  • Frenos regenerativos (permite convertir una parte de la energía cinética del vehículo en energía eléctrica almacenable en baterías).

Submarinos brasileiros para você – 1° parte

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En AgendAR hemos tocado este tema hace pocos días. Con un enfoque muy simple: es mejor reparar en nuestros astilleros nuestros submarinos -los tenemos, y de mayor capacidad- que emprender la reparación y reconversión de submarinos de menor capacidad.

Pero el tema tiene muchos más aspectos, y un país que hoy cuenta con territorios submarinos -reconocidos por las Naciones Unidas- comparables a su extensa porción continental, debe tratar de conocerlos. Los argentinos hemos vivido «de espaldas al mar». Por eso publicamos este trabajo de nuestro coeditor Daniel Arias. Léanlo con tiempo.

Obrigados, mas não

La propuesta de que la Marina Brasileña (MB) le “ceda” 4 submarinos viejos clase Tupí tipo 209 a su contraparte argentina (ARA) divide aguas militares e industriales tanto en Argentina como en Brasil. Entre los primos brasucas hay quienes están en contra, y entre nosotros los argentos, ni hablar.

Los Tupí son naves alemanas diseñados por IKL, de poco desplazamiento (de 1200 a 1500 toneladas según el año de puesta en quilla) y mediana autonomía. No nos resultan nuevas. Tuvimos 2 de los primeros modelos de estos 61 “subs” que la vieja República Federal Alemana exportó “urbi et orbi”: los ARA “San Luis” y “San Juan”. Evidentemente algo de bueno tenían para haberse vendido tanto. Sin embargo, somos el único país entre los 13 compradores en haberlos usado en guerra, con resultados a la vez heroicos y paupérrimos. Sobre esto, por ahora los dejamos con la intriga, pero volveremos.

La cesión, por supuesto, no sería tal: los indignados almirantes brasileños chirrían a través de terceros (periodistas amigos)  que vender por menos de U$ 80 M la unidad es robo. El Ministro de Defensa argentino Jorge Aguad, gruñen, piensa más bien en pagar la mitad de esa cifra.

Roberto Lopes, periodista brasileño graduado en Gestión y Planificación en el Centro de Estudios de Defensa Hemisférica de la Universidad de la Defensa de los EEUU, está en contra de la operación por lo dicho y lo manifiesta en la revista Poder Naval, que nos llegó en buen portunhol vía la publicación latinoamericana de submarinistas El Snórkel.

Uno de los Tupi “grandes”, de 1400 toneladas, sale de Thyssenkrupp rumbo a Brasil.

 Si prefiere un resumen en castellano derecho, Lopes (detrás de quién se adivina a la embroncada y oficialmente silenciosa oficialidad submarinista) también objeta que esa venta para la MB sería perder los 8 años finales de ciclo de vida promedio de la vieja flota Tupí, lo que dejaría a su país en indefensión costera prolongada. Por último, añade, la disrupción del entrenamiento de tripulaciones atrasaría hasta el 2023 la entrada en servicio del “Riachuelo”, primero de los submarinos Scorpene, codiseñados con la vieja DCNS de Francia (fundada en 1631 por el Cardenal Richelieu) y construidos en los rumbosos estaleiros de Itaraguatí. Estos Scorpene, por tamaño y autonomía, son oceánicos y ofensivos, en lugar de costeros y defensivos como los tipo 209, y compondrán la nueva flota brasileña.

Pese al enojo de Lopes, el presidente Jair Bolsonaro y su almirantazgo hoy están tratando de hacer “cash” todos sus Tupí salvo el más nuevo. El 12 de Abril de este año el almirante Liques Barbosa Junior de la MB reveló que le estaba ofreciendo 2 de ellos a la Marina Peruana: el S-32 “Timbira” o el S-33 “Tapajó”, que cargan 20 años en operaciones y están a espera de “Período de Mantenimiento General” (PMG), una reconstrucción exhaustiva que se hace tras 6000 horas de inmersión. Un PMG dura entre uno y dos años, y de acuerdo a la magnitud de daños a reparar o sistemas a actualizar puede salir desde U$ 20 a U$ 80 millones. Si hay venta y como suele suceder con los automóviles de segunda mano, el nuevo dueño se entera realmente de cuántos sueldos dejará en el taller después de la compra, no antes o durante.

Gentil, Liques Barbosa ofrecía a Perú este servicio en el Arsenal Naval de Río de Janeiro, un adicional a sumar al precio de las unidades, que remataba, generoso, a entre  U$ 75 y U$ 80 millones respectivamente. Los peruanos no agarraron viaje. Prefieren barcos “cero kilómetro”, y si sólo les diera el cuero para fierros viejos, al menos harían la reparación PMG en sus propios talleres navales militares (SIMA Perú), para extender así su abanico de capacidades exportables. Perder un submarino con toda su tripulación por saltearse mantenimientos (aquí lo sabemos bien) es trágico. Perder un astillero por no usarlo, eso no tiene retorno.

Entonces a disposición de la Argentina hoy estarían los 2 nombrados submarinos que Perú rechazó y además S-30 “Tupí” y el S-31 “Tamoio”, los dos vejestorios fundacionales y más añosos del inventario Tupí. No les queda mucho ciclo de vida por delante: deben entrar a PMG en 2020 y 2021, para luego seguir operativos hasta aproximadamente 2030, según el citado Lopes.

Tras su fracaso en Perú, Bolsonaro hoy aceptaría, magnánimo, que los Tupí que nos vendan se reconstruyan aquí, en CINAR (a nuestras expensas). Como los primos no son idiotas no ofrecen ni a palos el S-34 “Tikuna”, el junior de los Tupí, también el mayor en desplazamiento (1500 toneladas) y equipamiento, y el único con un ciclo de vida importante al frente.

El Reino Unido podría, sin embargo, objetar las ventas incluso de los Tupi viejos porque usan torpedos Tigerfish de la británica BAE, así como sus sistemas de control de tiro. Inevitable hacerse la pregunta de si alguien al mando en uno u otro país se lo preguntó. O si por el contrario esto es «jogo bonhito» para entretener a la tribuna, y ésta investigación es enteramente inútil. Ojalá sea el caso.

El ministro de defensa argentino, Jorge Aguad, a quien Lopes describe como “un político agresivo y de comportamiento mercurial, neófito en asuntos militares”, es nuestro adalid local en la movida. No sin “groupies”: parte del almirantazgo argentino y el COFSUB (Comando de la Fuerza de Submarinos) están encantados con cualquier cosa que sirva para mantener algún estado de entrenamiento en las tripulaciones.

El argumento tiene miga: con el TR-1700 “ARA Santa Cruz” en reparación de vida media en CINAR desde 2014 (un equivalente del PMG que Aguad decidió detener tras el hundimiento de su gemelo el “San Luis”), la Argentina no tiene submarino alguno. El viejo ARA “Salta”, justamente un IKL activo desde 1974, ya no está navegable. Brasil tiene 5 subs activos, Chile 4, Perú 6 y Colombia 2. No es que hoy haya hipótesis de conflicto con estos vecinos regionales, pero ¿y con el Reino Unido, cómo andamos?

El amor del macrismo por Su Graciosa Majestad parece tan tórrido como unilateral. Por ello, la apropiación efectiva del RU de derechos, pesquerías y fondos marinos que debería negociar con la Argentina no ha cesado desde 2016 con cada nueva agachada diplomática del gobierno, sino que –como resulta lógico- va empeorando.

El ministro Aguad, quien prefirió echarle la culpa del naufragio del San Juan a una presunta “mala tuya” del CINAR y no a los mantenimientos que se salteó bajo su mandato, dio luz verde a nuestra astillero a proseguir la reparación “ad integrum” del Santa Cruz por U$ 20 millones recién en febrero de 2019, no se entiende si por agresivo, mercurial o neófito. Aún si la plata llega alguna vez al CINAR,  habría tarea para al menos 2 años más. Sin embargo ante el remate Tupí brasuca, la respuesta argenta ha sido la de doña Rosa ante un “¡Llame ya!”. En la descripción de inepcias locales, nuestro colega Lopes se quedó corto.

El veterano pero todavía poderoso Santa Cruz, un TR-1700, en reparación en el CINAR.

Las objeciones de los que sí saben, los técnicos locales, fueron obvias: las hizo el año pasado, cuando todavía podía hablar sin chocar estilo Titanic con ningún presidente glacial, el lic. Jorge Arosa. Este veterano de la guerra de Malvinas a cargo del CINAR debió exponer ante la Comisión de Defensa de Diputados sobre la entonces reciente pérdida del ARA “San Juan”. Cuando se le preguntó por la posibilidad (nebulosa en 2018) de comprar Tupí brasileños ante el apuro, Arosa contestó que tenemos un  submarino TR-1700 mucho mejor que los cualquier IKL Tipo 209, y que pide reparación a gritos desde 2014: el ARA “Santa Cruz”.

Y no sólo está en el limbo el Santa Cruz. En la nave 35, la mayor del CINAR hay otros 2 TR-1700. Con componentes venidos en cajones desde Alemania (entonces llamada “Federal”, antes de la caída del muro de Berlín), se empezaron a armar aquí y quedaron sin terminar. Son el “Santa Fe” y el “Santiago del Estero”, “frizados” con avances de obra del 74% y del 35% respectivamente. ¿Hay componentes para terminar al menos el Santa Fe? Misterio. No sería improbable –éramos tan pobres, en la posguerra- que hayan sido canibalizados para mantener tantos años en actividad al Santa Cruz y al San Juan. Es lo que pasó con el 5to y 6to de los 6 TR-1700 pedidos. Se evaporaron como repuestería.

El congelamiento de esta potente flota nonata se mantiene invariable desde 1994, y por lo sostenido y firme a lo largo de un cuarto de siglo, parece más una decisión militar de Su Graciosa Majestad que asunto de la zigzagueante política criolla. Aquel año el presidente Carlos Menem, inaugurando la Patria Inmobiliaria a expensas de activos de las FFAA, trató de transformar el complejo TANDANOR, situado en Dársena Norte y mirando al río, en un barrio finolis, tipo Puerto Madero II.

La estafa contra el estado, que cobró U$ 7 millones por un terreno que una sociedad trucha e insolvente beneficiada por 2 sucesivos decretazos presidenciales pensaba revender en U$ 500 millones, fue demasiado brutal incluso para los estándares de entonces. El más sofisticado astillero de Sudamérica, que siempre dio ganancia, sobrevivió 13 años más (aunque en coma cuatro) sólo porque los medios y el parlamento se indignaron un poco.

En 2007 el complejo TANDANOR-Almirante Storni, rebautizado CINAR y reabierto en 2004, se reactivó a partir de la reconstrucción y “revamping” del rompehielos ARA Irízar como proyecto “de bandera”, con llameante oposición del macrismo. Y salió bien. Entre tanto, los jueces federales se tomaron 25 años para fallar sobre la titularidad del predio más valioso del astillero, el Nro 1. Quizás por una sensibilidad adquirida y naval a posibles cambios del viento, acaban de restituírselo en forma inmediata a TANDANOR (ver video oficial aquí).

Lo importante es que no se pudieron vender como chatarra los submarinos en construcción: la dureza del acero alemán HY-80 de los cascos de presión dificultaba el desguace. Pero además del escándalo mediático fue la insólita resistencia del personal a dejarse echar de los astilleros o a colaborar con su destrucción lo que hizo recular al presidente. Se desquitó vendiendo en 1997 para desguace el portaaviones ARA 25 de Mayo, concretada en 2000 por U$ 300.000, el precio de un 4 ambientes cheto. En materia de destruir la flota argentina, la Task Force durante la guerra fue menos efectiva que Menem en la paz.

Desde AgendAR, Argentina, aunque por motivos diferentes, estamos tan enojados con la compra de los Tupí como el colega Lopes. Nos parece menemismo explícito. A continuación explicamos por qué.

(Continuará)

La fórmula del oficialismo

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En AgendAR nos gusta pensar que no estamos tan dominados por la coyuntura como la mayoría de los medios y portales de noticias. Pero… la coyuntura también determina las estrategias posibles. Reproducimos esta columna sobre la novedad de ayer:

«No puedo vencer mis pulsiones. Aunque trato de seguir los cierres de lista con la mirada fría que se merecen, el anuncio de hoy del presidente me hizo subir a las redes sociales mis opiniones. Las emprolijo y las vuelco en mi blog personal (otra pulsión).

  1. La fórmula Macri-Pichetto es imaginativa y modestamente innovadora. Menos que la fórmula Fernández-Fernández, pero podría decirse que para el estilo convencional de los partidos argentinos, es una “nueva política”. No la que propagandizaban Durán Barba y Peña, pero esa ya estaba en el almacén de los recuerdos.
  2. Me dicen que Lavagna irá con Facundo Manes. No tengo confirmación, pero en cualquier caso uno no espera originalidad política de don Roberto.
  3. Las primeras reacciones en las redes (de los politizados) “bardeaban” al radicalismo. Es cierto que es un poco humillante para el único aparato nacional de Cambiemos, pero… no olvidemos que sus propias autoridades pedían ampliar las alianzas. Con peronistas que sumaran más votos q M.A.P., seguramente. El inconveniente es que nadie con votos y futuro se siente tentado a subirse al barco de Macri, con averías y cerca del final de su viaje.
  4. En mi muy falible opinión, esta jugada no cambia el escenario. Pichetto era el hombre más poderoso del “aparato” peronista en 2016 y 2017, como broker de los gobernadores. Ahora… es un voto en el Senado. El suyo.
  5. La misión del candidato Pichetto será la de tratar de tender puentes con los gobernadores peronistas y sumar dirigencia media local para Macri. Le auguro poco éxito.
  6. Porque eso, como todo lo demás en este año electoral, ya depende de los votantes. Y de lo que los dirigentes, más los poderes fácticos, piensen que harán los votantes. Las negociaciones, aún la de los Fernández con Massa, ya son un aspecto secundario, de interés sólo para los que aspiran a algún cargo (La decisión que podía tomar el tigrense ya la tomó, cuando dinamitó el proyecto / aspiración de Alternativa Federal).
  7. Ahora, los gobernadores, sindicalistas, empresarios y todos nosotros los politizados estaremos tratando de anticipar lo que decidirán los no politizados (la gran mayoría de los argentinos).
  8. A hacer campaña, gente. Si algo dejan claro estos recientes juegos de sillas, es que las campañas para esta elección, aún no han comenzado».

A. B. F.

Argentina tendrá un centro pionero de terapia con protones contra el cáncer

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Más precisa, más segura y más efectiva. Así describen los expertos la nueva terapia de radiación con protones para combatir el cáncer, una tecnología que por el momento solo está disponible en ochenta centros de todo el mundo –la mayoría en EE.UU., Europa y Asia– y que ahora desembarcará en la Argentina.

En la ciudad de Buenos Aires avanza la construcción del Centro Argentino de Protonterapia (CEARP), que será el primero del país y de América Latina y estará dedicado a la investigación y el tratamiento de tumores de difícil acceso y/o pediátricos.

Se trata de un proyecto de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) que nació en 2015 e involucra a Invap –principal contratista–, la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) y el Hospital del Pediatría Juan P. Garrahan.

El Centro argentino se ubicará en un predio lindero al Instituto de Oncología Angel Roffo (UBA), tendrá una superficie de 7.858 m2 y contará con cinco plantas que albergarán un área de radioterapia convencional, una de protonterapia y otra destinada a la investigación. La inversión total es de 80 millones de dólares y está a cargo de la Secretaría de Energía.

“Desde 2015 fueron transcurriendo años de planificación, diseño, selección de equipos, interacción con los médicos, hasta llegar a concebir un edificio de cinco plantas”, explicó Gustavo Santa Cruz, gerente de Investigación y Desarrollo en Aplicaciones Nucleares a la Salud de la CNEA. “Ya presentamos toda la información necesaria en el gobierno porteño para conseguir los permisos de obras. A partir de ese momento, Invap estará listo para intervenir en el terreno y comenzar a preparar las estructuras para poder traer los equipos de Bélgica de manera que el próximo año, tras las aprobaciones de la autoridad regulatoria, se puedan instalar, ir testeando y comisionando.

«La idea es iniciar la parte de terapia convencional en 2021 y en 2022 la incorporación de protones”.

Los equipos incluyen un acelerador de partículas de trayectoria circular (llamado ciclotrón) que pesa aproximadamente 200 toneladas. Fabricado por la empresa IBA (Ion Beam Applications) de Bélgica, el moderno aparato será instalado y puesto en marcha por Invap, quien también estará a cargo de la conformación del equipo de especialistas que operará el servicio, algo exigido por la Autoridad Regulatoria Nuclear y la empresa proveedora.

La protonterapia es la modalidad de radioterapia que emplea haces externos de protones de altas energías para el tratamiento del cáncer, con alta efectividad y menos efectos secundarios.

“Del total de pacientes oncológicos, el 50% en algún momento de su evolución va a requerir radioterapia. Dentro del arsenal de equipos y de haces que existe en la radioterapia, uno con características particulares es el de la protonterapia. La radioterapia clínica que todos conocemos está basada en un haz de fotones. La protonterapia agrega una característica del haz de radiaciones que es muy peculiar en términos de cómo se deposita en el organismo”, manifestó Pablo Menéndez, director del área de Terapia Radiante del Instituto de Oncología Angel Roffo (UBA).

A diferencia de los fotones, los protones causan un daño menor al tejido sano al entrar en el organismo, y descargan la mayor parte de su energía destructiva donde se encuentra el tumor. Una vez depositada esta energía en donde está ubicado el tumor, no se produce un daño adicional al tejido sano que se encuentra detrás de este ya que no hay una dosis de salida. Este fenómeno se conoce como pico de Bragg. Gracias a esto, el tejido sano resulta menos expuesto a la radiación, y las complicaciones del tratamiento son menores.

“Claramente le da la posibilidad al médico de proteger mucho las estructuras críticas o cercanas, si tiene la habilidad de sintonizar la energía apropiada y concentrar esos protones en el lugar donde está el tumor. Por ejemplo, se podría irradiar un melanoma en la zona de la retina y no el nervio óptico que está al lado. Esa es la gran propiedad física”, destacó Santa Cruz.

Actualmente, la evidencia científica justifica su uso para un número creciente de indicaciones y con una clara ventaja terapéutica respecto de otras modalidades de radioterapia, siendo beneficiosa para el tratamiento de tumores pediátricos, cáncer avanzado de cabeza y cuello, cáncer ocular, tumores de la base del cráneo, carcinoma hepatocelular, tumores de la columna vertebral y casos de reirradiaciones.

«El beneficio clínico va a ser muy claro en las lesiones que son muy difíciles de tratar con fotones o un tumor pegado a una estructura muy sensible. Algunos papers aseguran que el 15% de los pacientes que hacen radioterapia convencional se beneficiarían con la protonterapia”, señaló Menéndez.

«En sanidad, Argentina propone y China dispone»

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En los últimos días el mercado mundial de carnes se alteró debido a la propagación de las alarmas sanitarias. Con la peste porcina africana extendiéndose desde China a los países de la región, y con el caso de vaca loca denunciado en Brasil, el comercio internacional de proteína animal entró en un proceso disruptivo. Tanto el principal comprador mundial de carne porcina y vacuna (China) como el primer exportador de cortes bovinos (Brasil) están con problemas sanitarios.

Más allá del impacto comercial que tienen ambas patologías, su aparición vuelve a instalar la necesidad de extremar la vigilancia sanitaria.

Con una demanda mundial para todas las carnes que en principio, por las mayores necesidades de China, corre el riesgo de no poder ser abastecida, la bioseguridad pasa a ser determinante a la hora de garantizar el flujo de exportaciones argentinas.

El nuestro es uno de los países que más creció en ventas de carne vacuna al exterior en este año. Y la proyección es que lo seguirá haciendo. La semana pasada se conoció la aprobación por parte de China del certificado para los envíos de carne congelada y con hueso.

“Eso significa que ahora ya no tenemos límite de calidad y cantidad a la hora de venderle a China”, graficó el analista Víctor Tonelli durante su paso por la 4° edición de la agrojornada Córdoba Ganadera.

A la hora de negociar ese protocolo comercial, China hizo valer su condición de primer importador mundial y principal cliente para la carne argentina y fijó sus requerimientos sanitarios. Cumplir con esas exigencias será tarea de los productores y de la industria frigorífica, bajo la estricta fiscalización del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

El convenio comercial sostiene que los animales que sean enviados a faena con destino al país asiático deberán provenir de establecimientos que demuestren su permanencia allí por al menos 90 días, vía declaración jurada. Y donde no se hayan detectado casos de brucelosis, tuberculosis, lengua azul, Aujeszky, paratuberculosis, rabia y carbunclo en los últimos 12 meses previos al envío de la tropa al frigorífico.

La presencia de estas enfermedades significará el impedimento para el envío de esa carne y la suspensión del establecimiento ganadero, que pasará a un período de vigilancia sanitaria.

En la cadena de ganados y carnes, la seguridad se asemeja a una cebolla, en la que capas más próximas al núcleo son responsabilidad de los privados (productores o frigoríficos). Debido a ello, la capacitación y la adopción de medidas es fundamental. Por eso, algunas entidades rurales han comenzado con las reuniones de productores para informarlos de las nuevas exigencias sanitarias, en especial sobre brucelosis y tuberculosis.

Los planes para el control y la erradicación de ambas enfermedades ya están vigentes en Argentina. En el caso de la brucelosis (hay una vacuna), desde 1996 a través de la ley nacional 24.696, y para la tuberculosis, desde 2012 a través de una resolución del Senasa.

«Faltan vacunas en Argentina»

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Se conoció hoy un informe donde se señala el faltante de vacunas en Argentina. Es la conclusión a la que arribó la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn) luego de un estudio realizado en el país y cuyos datos quedaron consignados en un acta que refleja las conclusiones establecidas en una reunión del ente.

Cabe recordar que el CoNaln es “un organismo técnico que asesora a las autoridades nacionales y a los definidores de políticas para tomar decisiones sobre aspectos relacionados con la inmunización basados en la evidencia y/o en la epidemiología local”. Su objetivo consiste en asesorar a las autoridades para la toma de decisiones y así poder contribuir a promover la salud de la población.

En AgendAR seguimos de cerca la preocupación de la comunidad médica ante declaraciones irresponsables que ponen en duda la eficacia de la vacunación. Pero nos sorprendió esta noticia. Ubicamos entonces el acta de la reunión del CoNaIn del 9 de abril en la página oficial. Y vemos que la situación da para preocuparse:

«La representante de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), Dra. C. Russ, expresó la preocupación institucional por la falta de suministro de vacunas. El Dr. C. Biscayart explicó que el mismo se debe a una serie de factores que incluyen problemas financieros, circuitos de compra complejos, provisión limitada y dificultades con los trámites de aduana, entre otros.

Los expertos sostienen que la falta de transparencia en la información, sumada a la discontinuidad en la entrega, provoca pérdida de credibilidad y genera decenas de miles de oportunidades perdidas de vacunación. Ponen como ejemplo la situación de las vacunas dTpa, cmeningocócica, Sabin, etc.

Los miembros de la Comisión destacan el aporte que podrían hacer contando con la información sobre las causas de la falta de vacunas para hacer frente a los requerimientos del sector médico y eventualmente los medios. Se hace notar la falta de información sobre enfermedades inmunoprevenibles en el Boletín Integrado de Vigilancia.

Las representantes de los PAI solicitan información por escrito acerca de la adquisición y provisión de vacunas para poder transmitirlas a las autoridades provinciales.

La Dra. M. Roses sugiere solicitar una audiencia a las autoridades de la Secretaría de Gobierno de Salud para hacerle llegar la preocupación de la CoNaIn sobre las dificultades operativas que se derivan de la incertidumbre sobre la provisión oportuna de los insumos y las potenciales consecuencias sanitarias«.

En Argentina se consume el doble de la ingesta de azúcar recomendada

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Consumimos mucha azúcar, porque está presente en todo tipo de alimentos, incluso en aquellos en los que no lo sospechamos. La ingesta promedio en el país de azúcares totales es de 114,3 gramos al día, más del doble de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Esta es la conclusión del capítulo argentino del Estudio Latinoamericano de Nutrición y Salud (Elans), que fue recientemente publicado por la revista Nutrition & Dietetic.

El trabajo evaluó el consumo de azúcares totales, azúcares añadidos y cuánto contribuyen al porcentaje de ingesta energética en 1.260 argentinos de entre 15 y 65 años.

Entre las conclusiones se destaca que, en promedio, el consumo de azúcares totales en Argentina fue de 114,3 gramos por día (representando el 20,6% de la ingesta total de energía) y en azúcares agregados, 90,4 gramos por día. La OMS recomienda un consumo diario de 50 gramos (12 cucharaditas), contando tanto la intrínseca en algunos alimentos como la añadida a preparaciones caseras o industrializadas. Esto es, que el azúcar no supere el 10% de las calorías diarias consumidas, considerando una dieta estándar de 2 mil calorías por día.

Del estudio participaron la Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú y Venezuela. En la comparación, nuestro país tuvo valores superiores al resto. “Tenemos un consumo de azúcar que es el más alto de la región, para totales y añadidos”, dijo Irina Kovalskys, médica pediatra especialista en Nutrición, investigadora del International Life Science Institute (ILSI-Argentina), a cargo del estudio en el país.

Otra de las conclusiones de la investigación es que la ingesta de azúcares agregados disminuye conforme aumenta la edad. Mientras que la población de 15 a 19 años tiene un consumo medio de 106 gramos, la población de 60 a 65, de 69 gramos. En cuanto a nivel socioeconómico, la ingesta es más alta en los sectores más bajos. “El azúcar en la Argentina es un comodity relativamente económico y puede suplantar otras fuentes de energia que son más costosas. Esto puede obedecer a cuestiones culturales, al precio de compensar la energía con azúcar o a cuestiones de educación”, analizó Kovalskys.

Si bien los hombres consumen más gramos de azúcar por día que las mujeres (123 versus 105), cuando se mira en el porcentaje de la energía que ocupan los azúcares, es superior en las mujeres que en los varones. Por último, en términos de azúcar añadida es la Patagonia la región argentina que lidera el consumo. “El sur tiene una alta prevalencia de sobrepeso y obesidad. Uno lo puede pensar por cuestiones climáticas –y la necesidad de energía a través del azúcar– y también cuestiones culturales”.

“Hay una asociación muy clara entre el consumo excesivo de azúcar y el incremento de la obesidad en primer lugar, pero también problemas metabólicos como la diabetes y la enfermedad cardiovascular. En el crecimiento de la epidemia de obesidad en el mundo tiene más relevancia el consumo excesivo de azúcar por sobre el de grasas, como se creía antes”, sostuvo Sebastián Laspiur, consultor nacional de Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental de la OPS/OMS Argentina.

“El consumo de azúcar está corriendo en forma oculta. No es que la gente les agrega más azúcar a las infusiones. El consumo de alimentos ultraprocesados, por ejemplo, bebidas azucaradas, snacks, postrecitos y galletitas tienen una enorma cantidad de azúcar oculta. Por ejemplo, una botella de 600 ml de una bebida azucarada tradicional contiene 12 cucharadas de azúcar.” Para el experto es clave tratar de consumir más alimentos naturales y menos ultraprocesados y que el país avance en un etiquetado frontal de alimentos y bebidas que proteja la salud de la población.

Aunque Argentina es el país de la región con los niveles más altos de consumo de azúcar por habitante, el Código Alimentario del Mercosur continúa sin obligar a los fabricantes a declarar en el etiquetado nutricional de los envases la cantidad exacta de azúcar agregada que contiene el alimento procesado. “Así, el consumidor no está accediendo a esa información y por tanto no puede ejercer su pleno derecho”, le dijo a PERFIL Sebastián Laspiur, consultor médico de la OPS/OMS

Para el experto, es importante avanzar a un sistema de etiquetado de alimentos y bebidas que garantice la posibilidad de ejercer los derechos de los consumidores y proteger la salud de la población, en especial a los más vulnerables como los niños, niñas y adolescentes. “Una de las políticas que se estan impulsando y que desde la OMS estamos promoviendo es que los envases tengan advertencias sanitarias frontales que digan ‘alta en azúcar’. Esto está vigente en Chile, Perú y Uruguay.” En Argentina se está discutiendo en el ámbito legislativo y ejecutivo sobre qué sistema de etiquetado adoptar. Para Laspiur el etiquetado frontal de alimentos es el que ha mostrado ser el sistema de advertencias más eficaz para promover comportamientos saludables en la población.

El consumo de edulcorantes químicos como sustitutos del azúcar está muy extendido en nuestro país. Pero también hay quienes advierten de contraindicaciones en ese caso. Recientemente, el intendente de San Antonio de Areco sugirió en las redes sociales el reemplazo del azúcar por miel. La ventaja, en este caso, es que crea fuentes de trabajo en el interior para pequeños y medianos productores.

«Sergio Moro conspiró con fiscales para encarcelar a Lula»

RÍO DE JANEIRO.- El portal The Intercept-Brasil -que cuenta entre sus fundadores al periodista Glenn Greenwald, quien en 2013 reveló las filtraciones obtenidas por Edward Snowden sobre los programas de vigilancia masiva de los servicios secretos estadounidenses- denuncia que varios fiscales actuaron en forma deliberada y en coordinación con el juez y actual ministro de Justicia, Sergio Moro, para perjudicar al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelarlo por corrupción, e impedir que el Partido de los Trabajadores vuelva al poder.

 Según los chats privados -que intercambiaron Moro y los fiscales por Telegram- publicados por el portal, en octubre pasado los fiscales obraron para impedir que Lula, encarcelado desde abril de 2018, fuera entrevistado por temor a que pudiese beneficiar a su delfín Fernando Haddad en las elecciones presidenciales, en las que Jair Bolsonaro ganó. The Intercept indica que Moro y el principal fiscal, Deltan Dallagnol, intercambiaron mensajes de texto durante la investigación, acción prohibida por la Constitución y el Código Penal brasileño.

Otras conversaciones mostrarían que Dallagnol estaba preocupado por la solidez de las acusaciones presentadas contra Lula para condenarlo como beneficiario de un departamento, que le habría sido entregado por una constructora a cambio de contratos en la estatal Petrobras. Dallagnol, que considera a Lula como el «cerebro» de una organización criminal para aferrarse al poder, muestra después satisfacción por la publicación de artículos de prensa que mencionaban una posible vinculación del exmandatario con ese departamento en el litoral del estado de San Pablo.

Los archivos publicados por el portal también revelan que Moro sugería fuentes, orden de las operaciones e intervenía para coordinar los procesos que después iba a juzgar. «Las conversaciones entre Moro y Dallagnol demuestran que el actual ministro se entrometió en el trabajo del Ministerio Público», declara The Intercept, que añade que Moro sugirió cambiar el orden de fases, dio consejos y pistas, y adelantó al menos una decisión.

Lula, condenado a una pena de 8 años y 10 meses de cárcel, siempre se declaró inocente y denunció una «persecución judicial» para impedir que su fuerza política, el Partido de los Trabajadores, vuelva al poder.

Según The Intercept, lo publicado es «apenas el inicio» de una serie de revelaciones entregadas por una «fuente anónima» sobre los principales responsables de la Operación Lava Jato, el escándalo de corrupción más grande de la historia reciente de Brasil que investigó un esquema de lavado de dinero y sobornos a partir de contratos firmados por la petrolera estatal Petrobras por valor de miles de millones de dólares.

Por su parte, los fiscales de Lava Jato dijeron que «no van a doblegarse a la invasión inmoral e ilegal, a la extorsión y a la tentativa de exponer y perturbar sus vidas personales y profesionales». El Partido de los Trabajadores exigió «la inmediata libertad» de Lula y, junto a otras fuerzas opositoras, la renuncia del ex juez y actual ministro Moro y su enjuiciamiento junto a los fiscales del caso.

Más allá de lo que suceda en adelante -que dependerá, seguramente, más de la política que de los argumentos jurídicos- ya hay un hecho irreversible: este escándalo tiene en los medios internacionales una repercusión sólo comparable a la del Lava Jato.

Los CEOs de India vienen marchando

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Compartimos este informativo tweet. Es cierto que la República de la India cuenta con, aproximadamente, 1.400 millones de habitantes. Pero ese dato no alcanza a explicar todo.

Diseñan en la Universidad de La Plata prótesis deportivas de última generación

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Las personas que han padecido una amputación en sus miembros inferiores y quieren practicar un deporte suelen encontrarse con una importante limitación que va más allá de su condición: la económica. Las prótesis de competición no solo son más caras que las de uso cotidiano, sino que además no se fabrican en el país. Esto tiene como consecuencia que la persona termine usando una prótesis común y se arriesgue a sufrir una lesión o que, directamente, abandone la actividad.

Ingenieros aeronáuticos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) trabajan desde hace algunos años en el Proyecto Ñandú, que consiste en el diseño y fabricación de una prótesis transtibial de competición.

Según los cálculos preliminares, el costo de la materia prima y los insumos necesarios para fabricarla va de 200 a 400 dólares, mientras que las prótesis importadas rondan los 18.000 dólares. Por lo tanto, la prótesis fabricada por los ingenieros locales sería, sin contar la mano de obra, hasta 90 veces más económica.

«Queremos generar prótesis de competición que sean iguales a las importadas pero fabricadas en el país, ya que hoy en día no las hay. Para esto, lo más importante a tener en cuenta es la comodidad del usuario y la capacidad de soportar las cargas de competencia, que son muy altas», Álvaro Benítez Franco, integrante de un equipo que se completa con Lucas Sznajderman (director), Juan Ignacio Villar (codirector) y Marco Fontana.

Las prótesis del Proyecto Ñandú están orientadas al atletismo, específicamente a las carreras de 100, 200 y 400 metros. Los destinatarios principales son atletas con amputaciones de miembros inferiores y niños, niñas y adolescentes que quieran iniciarse en el atletismo. En las competencias de alto nivel, no hay reglamentaciones que limiten las prótesis en conceptos dinámicos o mecánicos pero sí geométricos, lo que implica que no está permitido darle al atleta una altura mayor o tener partes motoras que mejoren el rendimiento.

Uno de los principales desafíos para el equipo es el hecho de que las prótesis son, de por sí, objetos muy personales dado que cada persona posee características diferentes en altura, peso, zancada y fuerza transmitida al piso. Todas estas variables son relevantes a la hora de desarrollar la pieza (parte curva que hace las veces de pie). Por eso, el objetivo es lograr un modelo genérico que pueda adaptarse a cualquier atleta con las mínimas modificaciones posibles.

En cuanto a los materiales, Benítez Franco dice que «la pieza está construida con materiales compuestos, por una cuestión de resistencia y de peso. Nosotros la estamos desarrollando en fibra de carbono (obligatoria para competidores) y fibra de vidrio, que es más barata». La bota, en tanto, que es la parte sobre la que descansa el miembro amputado del atleta, es fabricada por un ortopedista, mientras que el anclaje que une la bota con la pieza puede realizarse en polímeros de impresión 3D o en metal.

Para diseñar, fabricar y probar los modelos, los investigadores se valieron de tres procesos. En primer lugar, la revisión de estudios internacionales para explorar qué propiedades mecánicas debe tener la pieza. En segundo lugar, la colaboración de un atleta y su experiencia en la utilización de prótesis de competición. Por último, cuentan con una plataforma para la realización de ensayos de caracterización y evaluación de los parámetros biomecánicos del usuario, como el estudio de la marcha y de la carrera, entre otros factores.

«Ahora estamos en una etapa de revalidación para mejorar la pieza, especialmente en lo que respecta a la rigidez. Entre otras cuestiones, el atleta que colabora con nosotros nos dijo que el modelo al que llegamos estaba bien para caminar, pero que en situaciones de carrera se sentía un poco blanda. Por eso, seguiremos realizando ensayos hasta dar con el modelo que necesitamos», indica el investigador. Una dificultad que tuvieron hasta el momento en la elaboración de la prótesis es el hecho de que la mayor parte de los materiales es importada, aunque aún así la disminución de los costos es sustancial.

Otra dificultad es el tema económico, ya que el proyecto está realizado sin fines de lucro. «Es a pulmón, no cobramos ni ganamos dinero, por lo que solo podemos dedicarle nuestro tiempo libre. Por suerte, la universidad nos avala a través de un proyecto de extensión y nos otorga un dinero con el que podemos comprar algunos materiales», dice Benítez Franco. Una vez que logren llegar a una prótesis factible de reproducir y adaptar a cada caso, el tiempo de diseño y construcción de la misma llevaría menos de una semana.

«La idea es terminar el modelo a fin de año o mitad del que viene, para así empezar a producir. Lo que queremos es devolverle a la sociedad un poco de lo que nos dio a nosotros. Lo ideal sería conseguir que el Estado financie la fabricación de las prótesis, ya que con muy poco podemos proveer, primero, a los jóvenes que representan al país en competencias internacionales y, luego, a cualquiera que quiera iniciarse en el deporte», dice el investigador.