El Ministerio de Ciencia lanzó la campaña “Ventilar”. De qué se trata

Esta campaña busca concientizar sobre la importancia de la ventilación de los ambientes para evitar la  propagación del COVID-19 por aerosoles y difundir el potencial uso de medidores de dióxido de carbono como instrumento de apoyo.

Para reducir el riesgo de transmisión por aerosoles -muy pequeñas partículas de saliva emitidas por las personas al respirar-, se recomienda sumar la ventilación a todas las medidas de prevención (distanciamiento social, uso de barbijo e higiene de manos).

Los ambientes interiores sin ventilación son los más riesgosos para la transmisión de SARS-CoV-2 mediante aerosoles, que se acumulan aumentando las probabilidades de que se inhale aire con presencia de virus. La ventilación constante en los ambientes es clave en la prevención de COVID-19 y debe ser cruzada para que el aire circule.

Abrir puertas y ventanas de manera continua genera un flujo de aire permanente, sin que se acumulen aerosoles.

Una estrategia para evaluar de manera indirecta el grado de permanencia del aire interior es el monitoreo de CO2 (dióxido de carbono) a través de medidores que ya se están fabricando en el país.

 

Se recomienda aumentar la apertura de puertas y ventanas cuando el nivel de CO2 supere las 700 ppm (partes por millón de masa de aire).

Medidores de CO2 contra el contagio

Mientras tanto, ya hay media docena de compañías locales y PyMes fabricando estos medidores. Estas ya desarrollaron prototipos de medidores de dióxido de carbono y/o avanzaron en la etapa de escalado comercial del producto.

Los medidores son desarrollados y producidos con capacidades locales y utilizan sensores con tecnología NDIR (infrarrojo no dispersivo), tecnología que, dada su precisión, resulta la más adecuada para la medición de la concentración de dióxido de carbono en el aire.