El IA-100 Malvina de FAdeA empieza a entrar en el mercado internacional
Europa trata de competir con el dominio ruso de la industria del uranio y la energía nuclear
Tras más de un año de guerra en Ucrania, occidente sigue teniendo asuntos económicos pendientes con Rusia. Uno de los campos más complicados es el de la energía nuclear, sector en el que el gigante euroasiático es uno de los principales proveedores del mundo a través de su empresa estatal Rosatom y todas sus subsidiarias. En este contexto, los países del G7 que más dependen de la nuclear han decidido poner fin al dominio ruso de la tecnología y el combustible atómicos. Recientemente, Canadá, Francia, Japón, el Reino Unido y EE UU emitieron una declaración conjunta en la que se comprometieron a excluir al Kremlin de las cadenas mundiales de suministro nuclear. Pero ¿Es realmente posible sacar a Moscú de este mercado estratégico que domina desde la era soviética?
El liderazgo ruso en esta industria es indiscutible. Los últimos datos de la Asociación Nuclear Mundial (WNA por sus siglas en inglés) muestran que, en 2020, alrededor del 46% del suministro mundial de uranio enriquecido, el combustible indispensable para la mayoría de plantas nucleares, provenía de Rosatom y sus subsidiarias. Si bien la WNA anticipa que para 2030 este porcentaje pueda caer hasta 37,5%, todo indica que el Kremlin que seguirá manteniendo su hegemonía en el mercado atómico (ver gráfico). Cabe destacar que Rosatom también proporcionó alrededor de una cuarta parte del uranio enriquecido necesario para los 92 reactores en los EE UU en 2021.
De hecho, el negocio ruso sigue en auge en todo el mundo. Una investigación reciente del Royal United Services Institute (RUSI) del Reino Unido muestra que las ventas de tecnología y combustible nuclear ruso en el extranjero aumentaron más del 20% en 2022. Los miembros de la UE alcanzaron su nivel más alto en tres años, y países como China e India también aumentaron su consumo general, según los investigadores.
“El enriquecimiento de uranio es estratégicamente sensible e intensivo en capital, lo que crea importantes barreras de entrada para cualquier nuevo proveedor. Por lo tanto, hay relativamente pocos proveedores de enriquecimiento comercial que operan un número limitado de instalaciones en todo el mundo” afirman desde la WNA.
Actualmente, hay tres productores principales a nivel global: Orano, Rosatom y Urenco que operan grandes plantas comerciales de enriquecimiento en Francia, Alemania, Países Bajos, Reino Unido, EE UU y Rusia. La compañía china CNNC también es un crucial proveedor en su país, mientras que en Japón y Brasil, las empresas nacionales gestionan una capacidad de suministro modesta. En otros países, las pequeñas instalaciones no protegidas están sujetas a la oposición internacional.
“Antes del conflicto en Ucrania principalmente existían tres actores capaces de prestar servicios de enriquecimiento de uranio a nivel mundial. Uno de ellos era la sociedad de titularidad estatal rusa TENEX [subsidiaria de Rosatom], con una capacidad de producción instalada aproximada de la tercera parte de la capacidad mundial. Esta situación no ha variado con posterioridad a la invasión de Ucrania por parte de Rusia”, responde a CincoDías un portavoz de ENUSA, la empresa estatal española que se encarga de abastecer combustible nuclear las centrales nucleares nacionales.
Por otro lado, si bien Kazajistán es el líder mundial en minería de uranio con el 24,5% de la explotación, Uranium One y ARMZ, dos empresas rusas, abarcan alrededor del 14,8% de la extracción global. Esto convierte al país en el tercer líder en minería de este elemento, solo por detrás de los kazajos y de China (cuyas empresas CGN y CNNC sumadas representan alrededor de un 15,9%).
Con todo esto, Marco Mencini, gestor senior de carteras de renta variable en Plenisfer Investments, asegura que la invasión de Ucrania y las tensiones geopolíticas con Rusia han aumentado la preocupación por la seguridad del suministro. “Tras la invasión, el precio se vio especialmente respaldado por la preocupación por el transporte, ya que el principal canal de exportación de uranio de Kazajistán[que representa el 40% de la producción] pasa por el puerto de San Petersburgo. La creación de una ruta alternativa de exportación transcarpiana que no pasa por Rusia ha aliviado estos temores”, explica el experto.
Independencia nuclear
Occidente viene evaluando sanciones contra el sector nuclear de Rusia durante más de un año. Sin embargo, la profunda dependencia de este proveedor les ha detenido a la hora de tomar acción, ante las posibles consecuencias económicas. Los 100 reactores de energía nuclear que operan en 12 de los 27 estados miembros de la UE representan aproximadamente una cuarta parte de la electricidad generada en toda la UE, según la WNA. Asimismo, las 66 unidades que operan en cinco países europeos extracomunitarios (Reino Unido, Bielorrusia, Rusia, Ucrania y Suiza) representan algo más del 30% de la electricidad del resto de Europa.
Cabe aclarar que el combustible nuclear se diferencia de otras materias primas, ya que requiere ensamblajes diseñados que cumplan con los requisitos de seguridad de los reguladores mundiales. Bajo estas condiciones, cortar los lazos de forma súbita con los proveedores rusos podría poner en peligro el suministro de electricidad para casi 100 millones de europeos en países que dependen de las plantas nucleares como su principal fuente de energía.
En esta línea, el reciente pacto acordado por las potencias nucleares del G7 busca diversificar los proveedores sin causar daño colateral. “Este acuerdo se utilizará como base para expulsar a Putin del mercado de combustible nuclear por completo, y hacerlo lo más rápido posible”, afirmó recientemente el secretario de Energía del Reino Unido, Grant Shapps, en un comunicado.
Los países norteamericanos también presionan. La secretaria de Energía de Estados Unidos, Jennifer Granholm, señaló que “Rusia ha demostrado que es un proveedor poco confiable” y que se deben reelaborar las cadenas mundiales de suministro nuclear para “trabajar con empresas y países que comparten sus valores”. Asimismo, el Ministro de Recursos Naturales de Canadá, Jonathan Wilkinson, explicó que el acuerdo se centra en la cooperación en materia de combustible nuclear y garantizar la resiliencia en las cadenas de suministro. “Muchos países de Europa han estado usando uranio ruso y bielorruso, y a todos les gustaría ver un camino para salir de eso”, sentenció el político canadiense la semana pasada.
Justamente, Canadá surge como uno de las posibles alternativas al Kremlin. El gigante norteamericano es el segundo mayor productor de uranio del mundo, y también alberga a Cameco, una de las principales empresas enriquecedoras de uranio a nivel global y la más grande en América. También ofrece tecnología para reactores, que ya se han exportado en el pasado a países como Corea del Sur, China, Argentina y Rumania.
“Los principales proveedores de servicios de enriquecimiento alternativos a la industria rusa han manifestado su disposición a estudiar posibles aumentos de su capacidad de enriquecimiento, o incluso poner en funcionamiento nuevas instalaciones utilizando nuevas tecnologías de enriquecimiento” detallan desde ENUSA. Un portavoz de la empresa añade que si estas nuevas inversiones llegan a materializar, se podría reducir la actual dependencia del uranio enriquecido de origen ruso para el parque nuclear europeo. No obstante, aclara que esta posibilidad no se prevé en un plazo inferior a cinco o seis años, debido a la complejidad de las nuevas instalaciones y la importancia de las inversiones involucradas.
Rusia mira a Asia
Sin embargo, el control de Rusia sobre el comercio de energía nuclear se sigue fortaleciendo. RUSI advierte en un reporte de abril que países como China, India, Turquía, Bangladesh y Egipto, están construyendo actualmente nuevos reactores con tecnología rusa que los hará dependientes de este proveedor, algo que preocupa a Washington y Bruselas.
De hecho, el jefe de Rosatom, Alexey Likhachev, afirmó este mes que la compañía está en conversaciones con unos 10 países sobre nuevos proyectos, y “tres o cuatro” están cerca de firmar acuerdos. También destacó que “todo va por buen camino” en los países donde la empresa ya está construyendo plantas nucleares. “Es probable que estos proyectos continúen sin cesar, ya que hay una escasez de proveedores alternativos para la construcción de reactores y muchos de los clientes actuales de Rusia no han expresado una fuerte oposición a la invasión de Ucrania”, advierten desde RUSI.
Si bien algunas naciones europeas, incluidas Bulgaria, Finlandia y Eslovaquia, que dependen de la tecnología rusa, han tomado medidas para diversificarse; Rosatom también ha estado construyendo infraestructura para abastecer nuevos proyectos de reactores en África, Asia y Medio Oriente. Por ejemplo, en India, que ha estado bajo restricciones comerciales occidentales desde que probó un arma nuclear en 1974, Rusia suministra combustible nuclear y está construyendo dos reactores cuya inauguración está programada para 2025. Asimismo, en China, el año pasado, Rosatom proporcionó más de 375 millones de dólares en combustible para un reactor. La capacidad de enriquecimiento de CNNC se estima en alrededor de 6 a 7 millones de SWU/año, que incluye 1,5 millones de SWU/año de centrífugas suministradas por Rusia.
Comentario de AgendAR: El título original de este artículo era «Europa planta cara al dominio nuclear ruso», o alguna cómica clarinada por el estilo. Un poco tarde para plantar cara, cofrades europeos: perdieron el tren hace décadas. Los rusos no. Y el problema más grave no es el de Alemania, que acaba de cerrar sus últimas 3 centrales nucleares (sumando el Este y el Oeste supieron tener 21, y muy buenas). El problema serio es el de Francia, que en los ’80 tenía la mejor flota de centrales nucleoeléctricas del mundo, casi idénticas entre sí, especialmente dentro del rango de los 900 MWe, diseñadas y construidas por EDF (Électricité de France, estatal), y que luego con los versos noventistas de la privatización y la desnuclearización, las dejaron decaer técnicamente. Cuando hablo de «desnuclearización» me refiero a la sustitución de centrales atómicas por centrales de gas de ciclos combinados, es decir por recursos capaces de dar electricidad de base. No me refiero en absoluto a parques eólicos o solares, porque ahí lo que vale no es la potencia instalada sino la disponibilidad del recurso. Y el sol es un recurso intermitente, pero relativamente predecible, incluso en el nebuloso Norte de Europa Occidental. Pero el viento es simultáneamente intermitente e impredecible, al menos en forma instantánea. Un buen equipo de climatólogos puede predecir una primavera ventosa, o con vientos planchados. Lo que no puede de ninguna manera es predecir si el buen viento de las 9 de la mañana no se planchará totalmente a las 10 de la mañana, para resucitar a las 11. Y como la electricidad es difícil y cara de acumular, incluso en una red gigante como la de Europa Occidental, la industria que trabaja 24×7 necesita electricidad de base, no intermitente: la que entra a la grilla tiene que equivaler al consumo, y en tiempo real. De modo que por ahora sobreeequiparse de eólica y solar y renegar del átomo, como ha hecho Alemania, al menos para la industria electrointensiva es como comprarse decenas de bufandas y guantes de lana para atravesar el invierno… en camiseta. Como resulta obvio, la industria alemana prefiere no pasar el invierno en camiseta, y a falta de gas ruso hace rato que vive del carbón propio y ajeno, y ha transformado a su país en el peor contaminador atmosférico y climático de Europa. A esto le ha dado un nombre propio del romanticismo alemán: «Engergiewende», o «Transición Energética». Por ahora, parecen en plena transición… hacia el siglo XIX. En cualquier momento, junto con el carbón, redescubren la máquina de vapor de combustión externa. Pero las cosas son peores en Francia, porque las grandes apuestas geopolíticas de la desnuclearización francesa se han derrumbado una tras otra: todas las intervenciones militares de la OTAN en Irak, Siria y Libia no lograron poner gobiernos títeres fuertes que suministren gas a las centrales de ciclos combinados. Lo que lograron es sumir a esos tres países en guerras civiles interminables, que suman unos 800.000 muertos desde que empezaron. No creo que ese tétrico detalle despeine mucho a Francia, pero sí la falta de seguridad en la provisión. Supongo que en este momento más de un ejecutivo francés debe estar pensando: «¿Para qué carajo lo habremos derribado a Gadaffy, que no nos dejaba fijar a nosotros el precio del gas, pero al menos nos cumplía rigurosamente con las entregas?». Sin gas estratégicamente asegurado y con las centrales nucleares en estado técnico de «tocate un tango», el costo de la electricidad se disparó desde 2017. En Septiembre de 2022, el Ministro de Finanzas de Macron, Bruno Le Maire, y la Comisión de Regulación de la Energía de Francia, declararon que sin subsidios estatales, los precios al consumidor final habrían subido un 105% respecto de los de Octubre de 2021. Hoy Macron le puede echar la culpa del estado de agitación social francés a los rusos. Pero la revuelta de los Chalecos Amarillos, disparada por el aumento de los combustibles líquidos y del transporte, fue el primer paro general de la CGT francesa, y de la historia europea en general, contra los tarifazos energéticos en general. Y sucedió en 2018, cuando la Guerra de Ucrania todavía era un ejercicio intelectual de la OTAN, no una brutal realidad. Desde entonces la población francesa de medio pelo para abajo se acostumbró a salir a la calle a protestar contra todo intento de recorte de su todavía envidiable status social, y el último disparador han sido las jubilaciones. Pero así como en una banda de rock el bajo es el instrumento que acomoda a las guitarras, en la política francesa la fuerza motriz de fondo es el precio de la energía hogareña, que en 2010 estaba en 12,83 euros por kilovatio/hora, y en verano del año pasado en 20,86 euros. La pendiente de aumentos tarifarios (ver Statista aquí), ha sido continua. Y lo que marca no es tanto una regresión tecnológica (el apartamiento de lo nuclear ha sido eso) sino el fracaso de una política exterior militarista y semicolonial. En 2003 la OTAN invadió Irak con el verso de que Saddam Hussein estaba desarrollando armas nucleares, cosa que el director general del OIEA (Organismo General de Energía Atómica) de las Naciones Unidas, Mohamed Elbaradei, negó de plano. Y tenía inspectores con calificación científica desplegados en el terreno como para saber de qué hablaba. Pero la invasión propulsada por el presidente George W. Bush, petrolero el hombre, tenía el objetivo de asegurarle hidrocarburos iraquíes a la UE y a EEUU, y esto se logró a medias: destruyeron un estado-nación, pero en su lugar dejaron una guerra civil, y éstas no logran suministro seguro, aunque controles (un poco) las zonas de producción. Es lo que le viene pasando a la OTAN con cada invasión con fines hidrocarburíferos «en nombre de la libertad». Nuevamente, esto es más un problema de política exterior que de energía. Francia es el único país de Europa con capacidad de reflotar su industria nuclear, y por arrastrón, la del resto del continente. Del otro lado del Canal de la Mancha, Inglaterra perdió hace rato su capacidad de diseño nucleoeléctrico. Saben hacer muy buenas bombas termonucleares, sin duda, y la Rolls Royce desde los ’50 ha diseñado y construido los motores nucleares de ya casi 90 submarinos tácticos y estratégicos. Pragmáticamente, los británicos quieren transformar estas pequeñas plantas de potencia con uranio altísimamente enriquecido (más del 90%) en centralitas nucleoeléctricas terrestres con uranio de bajo enriquecimiento (alrededor del 5%). Pero aunque en términos comerciales, el mundo entero está acostumbrado a comprarle sistemas de potencia a Rolls Royce (básicamente, sus turbinas aeronáuticas), técnicamente regresar a la construcción de plantas nucleares no es moco de pavo. Hasta nuevo aviso, la capital nuclear europea sigue siendo Francia, y hasta nuevo aviso, está un poco en ruinas. Los dos mayores problemas de la UE para un resucitamiento nuclear son difícilmente tratables o directamente intratables. El problema más grave de los franceses, y en consecuencia de toda la UE, es que se prepararon desde los ’90 hasta la fecha para vivir de gas iraquí, sirio, libio, ucraniano y ruso, y no les está llegando en las cantidades y tiempos que planeaban. En consecuencia, han dejado decaer no sólo esta envidiable flota reactores, sino los recursos humanos, y no tanto en diseño como en fabricación de componentes, y construcción y montaje nuclear. Es porque las empresas de construcción y de montaje hace 30 años que no hacen construcción nuclear sistemática en Francia que toda nueva gran obra nuclear termina siendo un despelote. Por empezar, Francia y la UE vienen siendo víctimas del gigantismo: sucumbieron a la idea de que una central que no tenga 1600 MWe no vale la pena. Ése es un lujo que te podés dar cuando construís centrales de 1200 MWe a lo pavote, pero no cuando tenés una flota de 56 centrales viejas de alrededor de 900 MWe y sin gran mantenimiento, porque pensabas cerrarlas a término de vida útil -el plan de Macron hasta 2019- y reemplazarlas por máquinas de gas de ciclos combinados. Eso marca para distinguir fuertemente los «ecologistas de mercado» en dos especies: la alemana trabaja para el carbón, y la francesa, para el gas. Los resultados son espantosos en ambos casos. El otro lujo que Francia no se puede dar es la de ser arquitecto de centrales cuyas componentes ahora se fabrican, según criterios federativos, en toda la UE, incluidos países que de industria atómica no saben ni jota. Son millones de piezas que se acopian -no pienses en el gasto logístico- en el sitio de construcción, donde a la hora del montaje se descubre que hay errores dimensionales, o de tratamiento de materiales, y que son de origen e insalvables. Y entonces, a desarmar todo y a volver a fabricar y empezar. Eso explica que los tiempos de construcción de las grandes EPR francesas, como Flamanville o Olkiluoto, se terminen triplicando, y los costos finales cuadruplicando o quintuplicando. ¿Cómo se hace para reconstruir una fuerza de trabajo ya no sólo de ingenieros, sino de técnicos y de obreros con calificación nuclear? La que existía en Francia en 1980 era enorme y muy afilada. Hoy esa gente está toda jubilada o muerta. Y no hubo reposición de recursos humanos, porque habría gas natural a patadas, aunque hubiera que sacárselo -también a patadas- a países árabes cercanos. Y a los rusos, ya que los europeos los suponían condenados históricamente al mercado de la UE, cuando no era tan difícil que se volvieran abastecedores de China, la India y el Sudeste Asiático. Airbus, una empresa cuyos aviones son tan federativos como los reactores EPR, logró hacer buenas máquinas pese a este sistema de aprovisionamiento algo desquiciado. Pero la diferencia es que casi todos los países que aportan componentes a un avión de esta marca tienen casi un siglo de kilometraje aeronáutico, y en ningún momento renunciaron a sus industrias nacionales. Es más, en el caso de los constructores medianos y chicos (Polonia, Italia, la República Checa, España), todavía mantienen pequeños aviones de marca propia en nichos específicos de mercado ajenos al transporte masivo. Por suerte para los europeos, los ecologistas europeos -a excepción de Greta Thunberg- sigue viajando en avión, incluso para reunirse con otros de su misma lana y decidir entre todos que viajar en avión es una cagada marca cañón en términos de emisión de carbono. Lo cual es estrictamente cierto, si la aeronáutica comercial fuera un país, sería el emisor numero 13 de CO2. Es por ese detalle político, que los ecologistas europeos prefirieron no hacer congresos internacionales en bicicleta, que hoy te podés subir a un Airbus y saber que vas a aterrizar vivo, aunque el avión sea un rompecabezas con piezas de una veintena de países con idiomas e historias francamente distintos. Sin embargo, la parte realmente intratable de un posible renacimiento nuclear europeo es el clima. Hasta hace veinte años, nadie se imaginaba que los grandes ríos de Europa Occidental podrían estar sujetos a bajantes tan brutales como el de las sequías de 2020, 2021 y 2022, causados por el primer ciclo de tres episodios climáticos «Niña» consecutivos del que se tenga memoria histórica. Pero sucedió. Y parte de la flota de centrales nucleares a la vera de ríos relativamente caudalosos, como el Ródano, el Loira y el Garona, debieron interrumpir operaciones, porque con bajantes tan extremas que el fondo de los ríos se había vuelto caminable, los circuitos terciarios de refrigeración de las máquinas no podían funcionar. O si lo hacían, habría sido a costa de recalentar tanto el río, aguas abajo de las centrales, que habrían provocado mortandades masivas de peces. Sumando llovido sobre mojado, esta racha de super-sequías coincidió con olas de calor como jamás habían sucedido en Europa Occidental en tiempos históricos. Esto obligará a Francia, con más de la mitad de su flota de centrales ubicada sobre aguas interiores, a rediseñarlas para refrigerarse con torres de enfriamiento que funcionan con agua de napa freática, y no agua fluvial. Con el considerable «caveat» de que los ríos no son caños, sino expresiones superficiales de las napas freáticas, de modo que cuando el fondo de un río queda en estado caminable, es porque la napa correspondiente está bastante depletada. En suma, que el futuro de la energía nuclear en Europa Occidental, si hay alguno, pasa más por las costas marinas que las de aguas interiores. Malas noticias para Europa Central. Daniel E. AriasCerró la Feria IT Joven: hubo más de 120 mil visitantes en cinco días
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Un importante incendio se registró en el barrio porteño de Barracas, en la misma manzana donde funcionaba Iron Mountain, el depósito que se quemó en 2014 y dejó como saldo 10 bomberos fallecidos. En esta oportunidad, no hubo heridos.
Litio: la disputa entre China y Estados Unidos en América Latina
Más de la mitad del litio del mundo está en Argentina, Bolivia y Chile, un triángulo que ha despertado el interés de gobiernos e inversores por entrar a esos mercados.
Potencias como China y Estados Unidos no quieren perderse la oportunidad de contar con un metal clave para fabricar las baterías que utilizan los autos eléctricos, un mercado en expansión al que están entrando cada vez más jugadores.
“Las principales potencias están luchando por conseguir los minerales necesarios para la transición energética y América Latina es un campo de batalla principal”, dice Benjamin Gedan, director del Programa América Latina del centro de estudios Wilson Center.
“Estados Unidos llegó tarde a la fiesta y Washington claramente está ansioso por la ventaja inicial de China”, agrega.
Las compañías chinas llevan años buscando sitios para abastecerse del llamado oro blanco en distintas partes del mundo, especialmente en América Latina, donde están las mayores reservas del mundo del metal.
Bolivia lidera la lista con unas reservas conocidas estimadas en 21 millones de toneladas, seguido por Argentina (19,3 millones) y Chile (9,6 millones), según el Servicio Geológico de EE.UU.

Y México, aunque solo tiene 1,7 millones de toneladas (situándose en el noveno lugar de la lista), se ha vuelto un jugador relevante en Norteamérica, no solo por su cercanía geográfica con Estados Unidos y Canadá, sino porque se está convirtiendo en un centro de producción de automóviles eléctricos (especialmente tras el reciente anuncio de gigantes que instalarán fábricas en su territorio, como Tesla y BMW).
“Actividad maligna”
La general Laura Richardson, jefa del Comando Sur de Estados Unidos, advirtió que China ”continúa expandiendo su influencia económica, diplomática, tecnológica, informativa y militar en América Latina y el Caribe”, durante una presentación ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes en marzo.

“Esta región está llena de recursos y me preocupa la actividad maligna de nuestros adversarios aprovechándose de eso. Pareciera que están invirtiendo cuando en realidad están extrayendo”, argumentó Richardson.
Sobre el “triángulo del litio” en Sudamérica, compuesto por Argentina, Bolivia y Chile, Richardson dijo que “la agresividad de China hace que su juego en el terreno con el litio, este muy avanzado”.
¿Qué dice China?
Así como Estados Unidos y otros países están embarcados en su plan para recuperar parte de su independencia energética, China también se ha venido preparando desde hace varios años con la mira puesta en los minerales más apetecidos por el comercio global, entre ellos el litio.
“China tiene un alto grado de dependencia extranjera de algunos recursos minerales importantes, y una vez que cambie la situación internacional, ciertamente afectará la seguridad económica o incluso la seguridad nacional”, dijo el ministro de Recursos Naturales, Wang Guanghua, a comienzos de enero en una entrevista con la agencia estatal de noticias Xinhua.

El gobierno Beijing ha incluido 24 minerales estratégicos en su Plan Nacional de Recursos Minerales publicado en 2016.
Entre ellos, hay metales como hierro, cobre, aluminio, oro, níquel, cobalto, litio y tierras raras, además de los tradicionales recursos energéticos como el petróleo, el gas natural, el gas de esquisto y el carbón.
El plan señala que los minerales son clave para “salvaguardar la seguridad económica nacional, la seguridad de la defensa nacional y el desarrollo de industrias emergentes estratégicas”.
Explosivo aumento de las inversiones chinas
Mientras las empresas chinas avanzan en Sudamérica con gigantescas inversiones mineras, los países del triángulo pretenden aprovechar la tecnología y el capital de las empresas chinas con el objetivo de promover el desarrollo industrial local.
Solo en los tres primeros meses de este año, compañías chinas han cerrado ambiciosos acuerdos para invertir en Bolivia, Argentina y Chile.
En Bolivia, las firmas chinas, CATL, BRUNP y CMOC, comprometieron cerca de US$1000 millones en proyectos de litio en los departamentos de Potosí y Oruro, según el centro de estudios Atlantic Council.

En la Argentina, la empresa Chery Automobile invertirá unos US$400 millones en la construcción de una planta para fabricar vehículos eléctricos, posiblemente en Rosario.
Y en Chile, Tsingshan Holding Group, Ruipu Energy, Battero Tech, y FoxESS se comprometieron a invertir un parque industrial de litio en la ciudad de Antofagasta, por un monto aún desconocido.
La relación comercial entre Argentina y China se ha vuelto cada vez más estrecha en la minería del litio, con el anuncio de al menos nueve proyectos de inversión solo en 2022 en las zonas de Salta, Catamarca, y Jujuy.
Competencia tecnológica y geopolítica entre los gigantes
Según el director asociado del Adrienne Arsht Latin America Center del centro de estudios Atlantic Council, Pepe Zhang, “Estados Unidos está buscando activamente fortalecer su posición en las cadenas de suministro globales de minerales críticos y tecnologías verdes”.
En ese contexto, dijo “el litio está demostrando ser un área cada vez más crítica en la competencia tecnológica y geopolítica entre Estados Unidos y China”.
Y China va con el pie puesto en el acelerador.

Este año, estima Zhang, se perfila como uno importante para las inversiones del gigante asiático en el mineral en la región.
Las proyecciones indican que los US$1.400 millones comprometidos para este año superarían los US$1.100 millones de inversión en 2021 y 2020.
“Solo en enero, vimos a tres empresas chinas comprometerse con una inversión de US$1.000 millones en Bolivia”, dice el investigador.
El factor de “seguridad nacional”
La Casa Blanca también ha establecido explícitamente como una de sus prioridades asegurar una cadena de suministro de minerales por razones estratégicas.
“Los minerales críticos proporcionan los componentes básicos para muchas tecnologías modernas y son esenciales para nuestra seguridad nacional y prosperidad económica”, señaló el gobierno de Joe Biden el año pasado a través de un comunicado.
Minerales como litio, cobalto y tierras raras, utilizados en muchos productos, que van desde computadoras hasta electrodomésticos, y que son insumos clave para producir tecnologías como baterías y vehículos eléctricos, turbinas eólicas o paneles solares.

A medida que parte del mundo intenta avanzar en la transición hacia energías menos contaminantes, la demanda global por estos minerales críticos “se disparará entre un 400% y un 600% durante las próximas décadas”, señala el texto.
Y, agrega, para minerales como el litio y el grafito, “la demanda aumentará aún más, hasta un 4.000%”.
“Un tira y afloja entre Washington y Pekín”
“China tiene una ventaja por la voluntad de Pekín de invertir en la producción de baterías en América Latina”, argumenta Gedan.
Mientras que “Estados Unidos se centra principalmente en adquirir materias primas para que las empresas estadounidenses construyan tecnologías ecológicas”.
Ante esa disyuntiva, es probable que los países latinoamericanos consideren la oferta asiática más atractiva que el tradicional modelo de exportar sus commodities con muy poco valor agregado.
“Estados Unidos claramente está ansioso por ponerse al día”, dice el experto. “No es de extrañar que Sudamérica se encuentre atrapado en un tira y afloja entre Washington y Pekín”, concluye.
La biotecnología, una oportunidad para nuestro país
Una de las grandes cuentas pendientes de nuestro país es contar con empresas capaces de insertarse y competir internacionalmente. Una explicación para esta deficiencia radica entre otras cosas en el bajo nivel de innovación. Según el índice global de innovación 2022, elaborado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (WIPO por sus siglas en inglés), la Argentina ocupa el puesto 69 sobre 132 países, mientras que si solo tomamos en consideración la región de América Latina y el Caribe, la cosa tampoco mejora demasiado, ocupando el puesto 8.
En este sentido, no es casual que las últimas olas de innovación que moldearon la economía internacional no hayan sido bien surfeadas por la Argentina. Como un reflejo, basta tan solo con ver la evolución de la composición de nuestro índice Merval, que no tuvo cambios significativos en las últimas décadas en lo que refiere al peso de los principales sectores que lo conforman, evidenciando un claro desacople tecnológico.
Para exportar más e internacionalizarse, es preciso estar en sintonía con las revoluciones tecnológicas que ocurren en el mundo y con los desafíos globales que éstas se proponen abordar y resolver. Aquí es donde la biotecnología aparece como una oportunidad para la internacionalización, por diversas razones:
1) Hoy, el mundo se encuentra justamente inmerso en una nueva revolución tecnológica -probablemente, la más disruptiva que haya atestiguado la humanidad a la fecha-, signada por la intersección y los significativos avances en los campos de la inteligencia artificial (AI) y la biotecnología, configurando una verdadera “biorrevolución”.
2) En la actualidad, los principales problemas globales se resuelven con biotecnología. Las pandemias, los desastres ecológicos asociados al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y los desafíos que supone la seguridad alimentaria, entre otros, exigen soluciones de base biotecnológica que además de ser sustentables, resulten eficientes y rentables. En 2020, la consultora internacional Mc Kinsey publicó un informe titulado The Bio Revolution en el cual destaca que el 60% de los insumos físicos de la economía mundial podrían producirse biológicamente, en tanto que el 30% de la carga global de enfermedades podría abordarse a partir de desarrollos biotecnológicos.
3) Naturalmente, todo lo expresado en el punto 2 impacta en la reconfiguración de las cadenas globales de valor y de los flujos comerciales. En tal sentido, los países capaces de liderar desarrollos biotecnológicos y de promover una agenda funcional al surgimiento de empresas de base biotecnológica, tendrán mayor peso diplomático -la geopolítica de las vacunas es tan solo un ejemplo de esto- y mayor participación en el comercio internacional, con las consecuentes externalidades positivas en materia de generación de empleo e ingreso de divisas.
4) La Argentina, para sorpresa de muchos, cuenta con algunas ventajas interesantes para construir un modelo de desarrollo apoyado en la biotecnología, que le permita posicionarse como proveedor en distintos eslabones de las nuevas cadenas globales de valor. Recursos naturales diversos y abundantes, una vasta biodiversidad, amplia capacidad para la producción de biomasa, recursos humanos altamente calificados y líneas de investigación bien desarrolladas en distintas verticales de las denominadas “ciencias de la vida” dan cuenta de esto. El país tiene condiciones para erigirse en un hub para la biomanufactura y el desarrollo de bioplataformas que habiliten el surgimiento de startups biotecnológicas.
5) En el contexto de las crecientes tensiones internacionales y la referida reconfiguración de las cadenas globales de valor, gana espacio el concepto de “friend-shoring”, esto es la relocalización de inversiones en lugares seguros y amigables desde una perspectiva geopolítica (mitigar riesgos es hoy tanto o más importante que reducir costos). La Argentina -alejada del ruido geopolítico global-, bien puede hacer de esto una ventaja y presentarse como un eslabón seguro de las nuevas cadenas de suministro global.
6) Las barreras para-arancelarias prometen estar cada vez más asociadas a la necesidad de contar con desarrollos de base biotecnológica, sustentables y amigables con el medio ambiente. En tal sentido, la biotecnología puede ser la llave de acceso a mercados para muchos productos en el futuro inmediato.
Las razones expuestas ponen de manifiesto la importancia de la biotecnología como clave para la inserción internacional al tiempo que exigen con urgencia el desarrollo de una verdadera “agenda biotech”. Aquellos países que no lo hagan quedarán nuevamente rezagados y deberán esperar por una nueva ola de innovación para recuperar terreno. Mejor no perder esta oportunidad.
Para esto, además del trabajo sectorial, una condición sine qua non es ordenar los desequilibrios macroeconómicos. Bien vale recordar: una mala macro puede herir de muerte hasta a la mejor micro.
Nicolás Creus
La secretaria de energia reseño la situación en nuestro país y afirmo que se construira la cuarta central nuclear.
Gas
Otro eje destacado de la presentación de Flavia Royón en IDEA fue el gas. La funcionaria afirmó que “el gas de Vaca Muerta es una cuestión de seguridad y de asequibilidad energética de toda la región. No solo para la Argentina, sino también para Chile, Bolivia, Brasil y Uruguay. El gas argentino está demostrando todos los días con récord de producción y con muy buenos valores de productividad, que es un gas competitivo”. La funcionaria sostuvo que el gobierno defiende la posición de que el sector energético puede ser una ventaja competitiva para la instalación de distintas industrias en el país. “El gas argentino es mucho más que nuestro mercado interno y que el mercado regional. Por eso estamos prontamente enviando al Congreso el tratamiento de la ley de GNL, porque Vaca Muerta puede colocar a la Argentina en el escenario mundial. La cuenca Neuquina da para mucho más. Hoy estamos explotando el 8% (de Vaca Muerta) y se estima que en 2030 será el 25%, así que tenemos todavía muchísimo más para crecer”. El Litio La secretaria de Energía también habló de minería, puntualmente del litio: “está teniendo un desarrollo muy rápido, hoy en el país tenemos la ampliación de dos proyectos y están en construcción otros seis proyectos más. Tienen que ver lo que está pasando en el norte argentino, cuando se habla del litio en provincias como Jujuy, Salta y Catamarca, que muestran los índices de desocupación más bajos en los últimos años”. “Argentina es el segundo país en recursos, el tercero en reservas y el cuarto en producción, competimos con Australia que produce a partir de rocas. El litio nuestro es a partir de salmuera, y eso es mucho más sustentable. Si bien tiene tiempos más largos para poner en proceso y en el canal industrial, es un litio que va a ser mucho más competitivo. Detrás del litio esperamos que venga el cobre y otros minerales. Estoy convencida que estamos frente a la segunda ola de desarrollo minero en el país”, enfatizó Royón. “Si bien esto es relativamente nuevo, el litio le puede dar a la Argentina el agregado de valor en la transferencia de tecnología y de desarrollo industrial. Argentina tiene la posibilidad de ser el segundo proveedor mundial de litio para el 2030 o 2035”, finalizó.Nuevos biocontroles contra el mosquito del dengue
La Argentina atraviesa una epidemia de dengue de la que todavía no se ve el final. Según el último Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación, hasta el 8 de abril se contabilizaron 41.257 casos en el país pero los informes vienen con un poco de retraso y, a partir de los reportes de autoridades sanitarias provinciales, se estima que el número ya asciende a más de 50.000 casos y 42 muertes. Si bien hay años en que los brotes son mayores que en otros, el dengue es una enfermedad endémica en varias provincias de la Argentina, por lo que desde el ámbito científico se viene trabajando desde hace años para combatir la problemática a partir de diversas estrategias.

Se licita la obra del Canal Magdalena
La vía navegable le brindará al sur provincial la posibilidad de exportar su producción sin pasar por Montevideo. Soberanía, política e intereses cruzados.
Uno de los anuncios más esperados para el avance de la infraestructura provincial y nacional tuvo lugar este jueves en el puerto de La Plata. Allí, el Presidente Alberto Fernández y el Gobernador Axel Kicillof estuvieron juntos en el acto de anuncio de la licitación del canal de Magdalena, que avanzará en la tan demorada y reclamada construcción de la vía navegable, una obra de dragado y balizamiento que le brindará al sur de la provincia de Buenos Aires la posibilidad de exportar su producción sin necesidad de pasar por Montevideo, que hoy es la última escala antes de salir a mar abierto. Actualmente, los buques de carga recorren el canal Argentino en dirección sur y en El Codillo viran hacia el este para seguir por el canal Punta Indio, en dirección a Montevideo. La obra permitirá que sigan en dirección sur hacia aguas profundas, ya que se trata, en los hechos, de una prolongación del canal Argentino hacia la desembocadura del Río de La Plata en el Mar Argentino. El hecho cobra doble relevancia. Porque se trata de una obra que, tanto como el manejo del río Paraná, permitirá un mayor control del sector público del comercio exterior y posibilitará que una importante cantidad de recursos que se van del país en servicios portuarios queden en él, en un contexto de gran carencia de dólares. Implica ahorro de tiempo y dinero, pero también implica mayor soberanía y control territorial del Estado. Durante el discurso que abrió las sesiones ordinarias de la Legislatura, Kicillof destacó que la importancia del trabajo junto a la Nación en pos de avanzar sobre la licitación que se oficializará en el mediodía del jueves. Ante los representantes de las dos cámaras bonaerenses, el gobernador la definió como “una obra que se desplegará en la costa de nuestra provincia y es estratégica para el país y la provincia, pero también para la soberanía». «Nos va a permitir una salida al mar y garantizar la conexión de la Cuenca del Plata con la Antártida sin injerencia exterior. Esta obra viene a resolver problemas que se traen desde los inicios de la Revolución de Mayo, y si no se realizó antes es porque existen intereses privados que lo impiden«, dijo el pasado 6 de marzo. «Este tema no se reduce a un debate ‘comercial’ como suele plantear el lobby agroexportador concentrado en La Bolsa de Comercio de Rosario, los intereses extranjeros, y sus representantes políticos, es un tema de defensa, de integridad territorial y marítima y una causa de todo el pueblo argentino», señala el documento que se conoció este miércoles y celebra el anuncio «ante los falsos federalismos que intentan esconder los intereses de unos pocos, enfrentando y dividiendo a nuestros pueblos y nuestras regiones, reafirmamos la necesidad de avanzar en obras como esta que apuntalan una visión integral de la soberanía que necesitamos recuperar y desarrollar». Destacando la creación del Concejo Federal de la Hidrovia, y el avance para lograr que la Administración General de Puertos sea quien posea tanto la administración como el cobro del peaje, el foro reconoce el papel de Kicillof y el de «un amplio movimiento que se desarrolla a lo ancho y alto de la Argentina peleando por estas causas». «Son pequeños, pero importantes, pasos en el largo camino de recuperar y desarrollar nuestra soberanía, condición indispensable para cualquier proyecto de futuro que incluya los intereses de las mayorías en Argentina», destacan.La decisión política
El acto de Ensenada también es de alta relevancia en términos políticos, porque el Presidente y el gobernador compartirán una reunión pública luego de meses de tensión, marcado por un enfriamiento de la relación. “El gobernador no viene a los actos del Presidente en la Provincia”, decían de un lado. “Ceremonial de Presidencia lo invita un rato antes, como si no quisiera que vaya”, respondían del otro. Si el todo es más que la suma de las partes, habría que poner el acto por el canal en el contexto de la próxima reunión del PJ nacional en la sede partidaria de calle Matheu de la Ciudad AUtónoma de Buenos Aires, agendada para el viernes 21, que será la demorada continuidad de la que se realizó en febrero, cuando varios participantes, entre ellos el propio gobernador, le pidieron definiciones al presidente respecto de sus planes, que tampoco presentó, y el anunciado acto del 25 de mayo en la 9 de julio, con Cristina Kirchner como única oradora. Punta Indio es una localidad costera de la provincia de Buenos Aires, a la altura de la punta norte de la Bahía de Samborombón (la punta sur es Punta Rasa, cerca de San Clemente, Partido de la Costa), a sólo 40 kilómetros de Magdalena, más precisamente de Atalaya, su localidad costera. Hasta 1994, Punta Indio era conocido como “los pagos del sur del viejo partido de Magdalena”, del que finalmente se autonomizó. Para llegar finalmente a la apertura de la licitación, hubo que recorrer un largo proceso administrativo. Hace casi dos años, en mayo de 2021, la Unidad Ejecutora Especial Temporaria “Canal Magdalena” realizó la audiencia pública. Más de 40 oradores, de los campos de la política, el ambientalismo y la comunidad en general, manifestaron su apoyo a la iniciativa. Dos meses más tarde, en julio, el entonces ministro de Transporte, Alexis Guerrera, aprobó el Informe final de dicha Audiencia Pública Ambiental y notificó a la Unidad Ejecutora Especial a cargo del proyecto que el procedimiento ambiental exigido por la ley ya fue cumplido. a través de la Resolución 201/2021. A continuación, la Unidad Ejecutora elevó al ministerio los anteproyectos de pliegos para la licitación, que fueron estudiados por el equipo legal y técnico del ministerio. ¿Qué pasó en estos dos años? ¿Por qué tanta demora? En primer lugar, fuentes vinculadas al proyecto sostienen que fue el ministro de Economía Martín Guzmán quien decidió congelar las partidas presupuestarias, que ya estaban previstas, hasta firmar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, porque creía poder necesitarlas para cumplir con el organismo de crédito internacional. Eso explica la demora a lo largo de todo el segundo semestre de 2021 y el verano de 2022. El acuerdo, que disparó la renuncia del diputado Máximo Kirchner a la presidencia del bloque, fue firmado en los primeros días de marzo. La demora fue uno de los tantos motivos de disputa entre el ex ministro Guzmán y legisladores, funcionarios y cuadros técnicos vinculados al kirchnerismo, el sector del Frente de Todos más comprometido con el proyecto. Para Lucas Boyanovsky, concejal del Fente de Todos de Vicente López, experto en construcciones navales y portuarias, de largo paso por el astillero Tandanor, «son todas ventajas». «Una zona de alijo, por definición, es el punto donde la carga se pasa de un buque a una barcaza o a la inversa, y como allí se transparenta lo que trae es un golpe a cualquier maniobra de contrabando o evasión», consideró. Agregó Boyanovsky: «Luego, la obra beneficiará a todo el litoral bonaerense, pero especialmente al puerto de La Plata, que es un puerto con excelentes características técnicas, hoy poco aprovechado». Para el dirigente oficialista, ése será el mayor impacto. Entre los agroexportadores, dice, las posiciones están divididas. «Los más racionales, después de hacer cuentas, están a favor», asegura. Pero el proyecto tiene más adversarios. Un sector de los usuarios del Paraná, entiende que la obra impulsada por la Administración General de Puertos (AGP), podría financiarse con los peajes de la denominada hidrovía y eso implicaría la permanencia de la agencia pública mientras dure la obra, estimada en 21 meses. Un sector de los exportadores de granos no quiere al Estado en el río. Es reticente a cualquier presencia o control de cargas. En el modelo actual, provisorio, el Estado recauda y luego contrata a empresas privadas los servicios de dragado y balizamiento. De acuerdo a la última licitación, hoy el concesionario es Compañía Sudamericana de Dragados, subsidiaria de la holandesa Jan De Nul. Los usuarios preferirían eliminar esa “intermediación estatal” y contratar ellos mismos. Por otro lado, todo río que funge de frontera entre dos países tiene una comisión administradora, con representación compartida, en este caso, por Argentina y Uruguay. Cualquier intervención, obra o modificación debe ser no sólo notificada en ese ámbito sino aprobada. El último antecedente conflictivo entre ambos países ocurrió en la Comisión Administradora del Río Uruguay, por la pastera Botnia, entre 2005 y 2007. A juzgar por la cantidad de informes pedidos por los representantes uruguayos, el canal Magdalena no es para ellos una gran noticia. Los dólares que un país se ahorra son los que el vecino deja de percibir. Pero en un comité administrador de río de frontera, ningún Estado puede hacer obras ni modificaciones sin el consentimiento explícito del otro. Uruguay tiene en carpeta la ampliación del puerto de Montevideo, que lo llevaría a 50 pies de calado, lo que necesitan hoy las grandes líneas navieras mundiales, y necesita de la Argentina para avanzar en ese sentido. Sin canal Magdalena parece difícil la ampliación de Montevideo.FAdeA modernizará los Beechcraft T-34C-1 Turbo Mentor de la Armada Argentina
El Ministerio de Defensa confirmó por medio de la Decisión Administrativa 312/2023 que la Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” (FAdeA) modernizará los entrenadores Beechcraft T-34C-1 Turbo Mentor de la Armada Argentina.

El proyecto logró avanzar gracias a la aprobación por parte de la Jefatura de Gabinete de la Contratación Directa Interadministrativa Nº 38/1-0198-CDI22, la cual tiene como objeto de contratar la provisión del servicio de “Finalización del desarrollo y certificación de la modernización COM/NAV” para los T-34C-1 Turbo Mentor de la Aviación Naval. El acuerdo incluye la implementación de la actualización en un prototipo de desarrollo y la modernización en serie de otras tres aeronaves.
La modernización de los Turbo Mentor de la Armada es uno de los tantos proyectos que estaba en agenda desde hace años, a la espera de la ansiada luz verde para retomar con los trabajos que se encontraban con la etapa de Revisión de Diseño Crítica aprobada. Conforme a la información que se desprende de la Decisión Administrativa del MinDef, la modernización en FAdeA demandará la inversión USD 3.301.294 de dólares en concepto de materiales y $168.788.817 de pesos en concepto de mano de obra.


De acuerdo con lo mencionado en el contrato de firma conjunta con fecha 22 de diciembre de 2022, el objeto del acuerdo entre FAdeA y la Armada incluye:
- “Finalización del desarrollo y certificación de la modernización COM/NAV para aeronaves T-34 Mentor, y su implementación en un Prototipo de Desarrollo”.
- “Modernización de tres aeronaves de serie T-34 Mentor”
La “Finalización” deberá incluir la liberación de documentación, adquisición de materiales, fabricación de partes, armado y montaje del prototipo, ejecución de pruebas funcionales, ejecución de ensayos en tierra y vuelo del prototipo, certificación de la modernización y entrega.

La modernización de los tres T-34C-1 Turbo Mentor de serie se ejecutará una vez obtenida la certificación de la Dirección General de Aeronavegabilidad Militar Conjunta, para los cuales se deberán adquirir los kits de equipamiento que incluye 40 subsistemas (desde display digital de vuelo primario, pasando por antenas y transceptores varios, paneles de control, luz de aterrizaje, pantalla digital de motor, entre otros).
En cuanto a los costos, la valorización de los entregables es la siguiente:
Aerolíneas Argentinas presentó su primer avión exclusivo para cargo
La empresa Aerolíneas Argentinas presentó este miércoles en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza su primer avión de carga para el segmento Aerolíneas Argentinas Cargo. La presentación se realizó en la terminal FBO del Aeropuerto Internacional de Ezeiza y, como es costumbre en la industria, el avión recibió su bautismo atravesando el arco de agua de las autobombas de ANAC. Participaron del evento los ministros del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro; y Transporte, Diego Giuliano; el presidente de Aerolíneas Argentinas, Pablo Ceriani, y representantes del sector. Durante el acto, Ceriani recordó que «en 2020 sostuvimos que los objetivos de Aerolíneas Argentinas eran tres; la fusión entre Aerolíneas y Austral, el desarrollo del MRO (Taller de Mantenimiento) y el desarrollo de la carga aérea». «Con la entrada de este avión consolidamos la unidad de negocios de Aerolíneas Argentinas”, remarcó. A su vez, Giuliano destacó que “para el Ministerio de Transporte es un verdadero hito que Aerolíneas Argentinas haya incorporado a su sistema de negocios, la carga, porque en la carga también está la fortaleza de la economía argentina y el desarrollo de nuestras economías regionales». «Aerolíneas Argentinas anticipa, adelanta, un emprendimiento que en Argentina no tiene un desarrollo pleno”, resaltó. Por su parte, De Pedro remarcó que “cada gobernador, cada intendente del país, tiene muy presente el valor que tiene Aerolíneas Argentinas, el valor que tiene la conectividad». «Esa Argentina que pone en valor lo que se hace en cada rincón de nuestra patria y para eso se necesita conectividad, tanto de pasajeros, como de carga”, completó. El Boeing 737-800, con matrícula LV-CTC, arribó al país en febrero; y, tras el cumplimiento de los trámites e inspecciones obligatorios, partió a los talleres de FAdeA, en Córdoba, para los trabajos de pintura y adecuación a la imagen corporativa. La aeronave cuenta con todas las prestaciones necesarias: detección de humo, portón de carga hidráulico y apertura total para el ingreso de vehículos, maquinaria y contenedores, y una capacidad de carga de 24 mil kilos.🇦🇷 Un día histórico. Hoy presentamos nuestro primer avión para #AerolíneasArgentinasCargo en el Aeropuerto internacional de Ezeiza. ✈️
— Aerolíneas Argentinas (@Aerolineas_AR) April 19, 2023
Cuenta con una capacidad de carga 23.900 kilos para transportar productos argentinos y de la región. Bienvenido Boeing 737-800, matrícula LV-CTC. pic.twitter.com/8hW1wYa0WQ
«La industria naval de Chubut tiene un potencial enorme para crecer»

Presentan el libro que relata el salvataje de la central nuclear Atucha I en 1988
El martes 9 de Mayo se presentara el libro Crónica de una reparación (im)posible. En el canal de youtube de Nucleoeléctrica Argentina. Finlandia estrena el mayor reactor nuclear de Europa

Los suelos de la Argentina almacenan el 2 % de la reserva mundial de carbono
El dato surge de un trabajo de actualización sobre la reserva de carbono orgánico que poseen los suelos argentinos en los primeros 30 centímetros de profundidad. Estudios preliminares anticipan que poseen un gran potencial para modificar el balance de CO2 del país y contribuir a la mitigación del cambio climático a escala global.
El nuevo mapa fue elaborado por un equipo de investigación del INTA, la Secretaría de Agricultura de la Nación, Aapresid y CREA y busca conocer y comprender la distribución espacial de este elemento necesario para el diseño de estrategias de conservación de suelos.
Para la elaboración del mapa utilizaron técnicas de cartografía digital de suelos para estudiar la relación entre los datos medidos en 5400 sitios y 40 variables climáticas, topográficas, edáficas y de la vegetación para generar un modelo de predicción que permite estimar la reserva de COS en los lugares no medidos y obtener un mapa de escala nacional.
De las 16 ecorregiones del país, la Estepa Patagónica, la Pampa y el Chaco Seco son las que contienen la mayor reserva del COS y, en total, estas tres ecorregiones representan aproximadamente el 55 % de la reserva del país. Mientras que los campos y malezales, Esteros del Iberá e Islas del Atlántico Sur son las ecorregiones con menor reserva de COS, con 1,1 % del total, influenciado por la superficie que ocupan estas ecorregiones. Por unidad de superficie, la ecorregión Bosque Patagónicos es la de mayor contenido con 130 toneladas por hectárea; mientras que el monte de Llanuras y mesetas es la de menor contenido con 32,5 toneladas por hectárea.
“De acuerdo con los principales tipos de suelo, el almacenamiento de COS por unidad de superficie fue mayor en los suelos de Orden Histosoles con 108 toneladas por hectárea. Mientras que los suelos Entisoles y Aridisoles son los que almacenan menos COS con 38 y 41 toneladas por hectárea, respectivamente”, detalló Gaitán.
Los suelos del Orden Molisoles contienen la mayor reserva de COS del país con 5,17 petagramos (PgC), lo que equivale a 5,17 mil millones de toneladas, luego se encuentran los Entisoles con 2,27 PgC, Aridisoles 2,14 PgC, Alfisoles 1,30 PgC e Inceptisoles 1,01 PgC. “Estos cinco órdenes de suelos contienen el 86,5 % del total de COS almacenado en los suelos de Argentina”, explicó Gaitán y agregó: “Este estudio indica que, con pequeños incrementos en el secuestro de C, los suelos tendrían un gran potencial para modificar el balance de CO2 del país y contribuir a la mitigación del cambio climático global”.
Asimismo, cabe destacar que las áreas protegidas de la Argentina abarcan una superficie aproximada de 20,3 millones de hectáreas y almacenan 1,16 PgC (media de 57,2 t/ha), lo cual representa casi el 9 % de la reserva total de COS del país.
“La coordinación interinstitucional fue clave para lograr este trabajo”, señaló Agustín Perez Andrich -director nacional de Agricultura de la SAGYP- quien resaltó la labor de muestreo de suelos realizada por los delegados de las diferentes provincias, quienes contribuyeron a la elaboración del mapa de almacenamiento de carbono.
Según Pérez Andrich, “la implementación de buenas prácticas de manejo de los cultivos extensivos en los suelos pampeanos (donde se encuentra suelos del Orden Molisoles en los que se cultiva gran parte de los granos) puede maximizar la capacidad de estos suelos para secuestrar carbono, lo que representa una estrategia importante para su conservación, como así también de mitigación del cambio climático”.
En esta línea, Ana Wingeyer, investigadora de INTA Paraná -Entre Ríos- y coordinadora del proyecto Estrategias de producción que incrementen el secuestro de C en suelo para la mitigación del Cambio Climático, señaló que “el trabajo presentado proporciona una línea de base para desarrollar los esquemas de comercio de bonos de carbono y puede ayudar a identificar y priorizar ubicaciones potenciales para proyectos de secuestro de carbono basados en el suelo”.
“El concepto de que los suelos y la agricultura puedan representar al mismo tiempo soluciones para problemas globales, como el cambio climático y la falta de seguridad alimentaria, dio lugar a varias iniciativas internacionales que buscan conservar e incrementar la reserva de carbono orgánico”, añadió Wingeyer.
En línea con las acciones internacionales, el Acuerdo de París (COP21) en el contexto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2015 promueve la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y el aumento de los sumideros para la mitigación del cambio climático. Mientras que la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación adoptó el mapeo de las reservas de COS, como uno de los indicadores para estimar el área de tierras degradadas en el contexto de monitorear la meta de alcanzar la neutralidad en la degradación de las tierras hacia el año 2030.
“Por esto, el mapa y sus futuras actualizaciones contribuirán a reportar el avance en las metas comprometidas, ante estas iniciativas internacionales, de realizar acciones locales para limitar las emisiones y para conservar y aumentar los sumideros y reservorios de los gases de efecto invernadero”, subrayó Peri.
En esta línea, Carolina Sasal, coordinadora del Programa Nacional de Recursos Naturales del INTA, puntualizó que resulta fundamental sostener redes de sitios de monitoreo permanentes y a largo plazo que permitan la actualización periódica del mapa. “Los muestreos y análisis de suelos que dan origen a este mapa surgen del esfuerzo conjunto entre instituciones del ámbito público y privado, fortaleciendo vínculos y abriendo paso a nuevas líneas de investigación y desarrollo para Argentina y con relevancia a nivel global”, señaló.
Día Mundial de la Tierra
Con la necesidad de alertar sobre el cuidado del ambiente, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas estableció el 22 de abril como el día dedicado a reconocer a la Tierra como nuestro hogar y a generar conciencia sobre los principales problemas ambientales, como la creciente contaminación y la pérdida de biodiversidad.
Frente al gran desafío de promover la armonía con la naturaleza y, a su vez, satisfacer las necesidades económicas y sociales de la población, el Manejo sostenible de tierras (MST) es una estrategia diseñada para obtener bienes y servicios suficientes y de calidad sin comprometer el estado de los recursos naturales renovables y su capacidad de resiliencia.
En este sentido, “el INTA es un actor importante en el monitoreo y reporte de los indicadores globales de tendencia en la cobertura del suelo, tendencia en la productividad primaria y tendencias en las reservas de carbono”, expresó Wingeyer quien señaló que “con el fin de combatir y mitigar los efectos de la degradación de las tierras, se han adoptado un conjunto de prácticas de conservación y manejo de los recursos naturales”.
“Desde el INTA colaboramos con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible en la elaboración de los reportes del monitoreo (PRAIS). El MAyDS es el punto focal para la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación Degradación y Manejo sostenible de tierras (MST)”, explicó Marcelo Wilson -especialista del INTA Paraná-.
La degradación de tierras es uno de los mayores problemas ambientales que afecta a la Argentina y conlleva fuertes consecuencias socio-económicas. De hecho, más del 80 % del territorio cubierto por zonas secas del país se encuentra afectado por desertificación que, en muchos casos, es causada principalmente por el manejo ganadero y agrícola inapropiado, como así también la sobreexplotación forestal, e implica la pérdida de la biodiversidad y la degradación de los suelos.
Por esto, “el manejo sostenible de tierras es el modelo de trabajo adaptable a las condiciones de un entorno específico, que permite el uso de los recursos disponibles en función de un desarrollo socioeconómico que garantice la satisfacción de las necesidades crecientes de la sociedad, el mantenimiento de las capacidades de los ecosistemas y su resiliencia”, añadió Wilson.
NA-SA realizo con exito la segunda ronda de la licitacion para la extension de vida de Atucha I
Pymes bonaerenses: «El secretario de comercio culpa de la inflación a los comercios de cercania»
Apoyan el cultivo de Cannabis medicinal en la provincia de Misiones
Con el objetivo de evaluar variedades y potenciar la producción de Cannabis sativa a campo, Mariano Garmendia y Leonardo Morzán, presidentes de INTA y la Biofábrica Misiones S.A., respectivamente, firmaron un convenio de cooperación técnica. Un logro de articulación que generará conocimientos sobre el cultivo en las condiciones edafoclimáticas de Misiones para producir aceites para uso medicinal y/o terapéutico.



