Cómo se posicionan las provincias petroleras ante la elección del 26 O

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Tres periodistas especializados en análisis político y una consultora en comunicación política se dieron cita en una nueva emisión de Dínamo – Charlas de Energía para evaluar este particular cuadro de situación, siguiendo de cerca las posturas de los distritos provinciales más relevantes desde el punto de vista energético. “La nota distintiva de los comicios pasa, hasta ahora, por el ausentismo”, expuso la consultora Julieta Waisgold, quien destacó que el promedio de votos que viene obteniendo el oficialismo resulta inferior al verificado en la elección presidencial de 2023.

Lo que hay que preguntarse, según Pablo Ibáñez, periodista de C5N, Telefé, Cenital, Futurock y el programa Truco Gallo junto a Alfredo Zaiat, es cuánto están jugando los gobernadores. “Estas elecciones intermedias deben mirarse con el espejo de 2017, cuando se dio una hiperpolarización y todas las terceras fuerzas quedaron fuera de carrera”, señaló.

En el caso específico de Neuquén, Andrea Durán, periodista neuquina de El Diario de Río Negro, indicó que el Gobierno provincial de Rolando Figueroa apunta a polarizar con LLA, poniendo un gran capital simbólico en juego. “Lo que se infiere en las encuestas es que el peronismo está tercero, pero relegado. No es un escenario de tercios como el de Río Negro, donde hay resultado incierto y final abierto”, sostuvo.

En líneas generales, intervino Gabriela Vulcano, periodista de C5N y el programa «Pasaron Cosas» de Radio Con Vos, los gobernadores de las provincias petroleras acompañaron en el Congreso cada una de las medidas de Milei, más allá de que en los últimos tiempos “estén despegándose un poco”. “Hay dos posturas principales. Por un lado, la de Alfredo Cornejo, que decidió armar una alianza con Nación para mejorar sus posibilidades en estas elecciones. Por otro, la de Ignacio Torres o Claudio Vidal, quienes están jugando otro juego, pensando en el armado para 2027”, distinguió.

Etapa de definiciones

Es obvio, reflexionó Ibáñez, que a nadie le gusta perder una elección. “Todas las derrotas tienen algún costo. Pero ningún gobernador que pierda una elección intermedia nacional pone en juego su propia gobernación”, opinó el especialista, quien consideró que LLA se encuentra más cerca que el peronismo del cuadrante ideológico de muchos mandatarios provinciales.

A su criterio, el caso de Mendoza resulta sintomático para entender cómo se negocia en debilidad y cuáles son los posibles costos a pagar. “Todos los gobernadores que se sentaron a negociar con LLA salieron perdidosos de ese acuerdo”, sentenció.

Desde la mirada de Waisgold, en tanto, estos comicios dirimirán en gran medida quiénes y cómo representarán a la oposición de ahora en más, sobre todo considerando que hoy el Gobierno nacional parece “estar en stand by”, golpeado por los escándalos. “Recuerdo que hace 10 años se hablaba del ‘intendentismo’ como si desde lo local pudiera construirse una fuerza de reemplazo dirigencialEn algún punto, Provincias Unidas deberá definir si busca la construcción provincial de un recambio dirigencial o si sólo es un espacio de negociación con el oficialismo”, remarcó.

Poco recambio

Hay que tener en cuenta, añadió Ibáñez, que Rolando Figueroa no quiso participar en Provincias Unidas. “Tampoco (Alberto) Weretilneck. Vidal una vez que vio un poco de ruido se corrió. Y (Marcelo) Orrego podría ser que se suba recién a fin de año”, conjeturó.

A su entender, Provincias Unidas representa “una primera foto” para mostrar distancia tanto de Milei como del peronismo. “No obstante, la expectativa de una tercera fuerza provincialista tiene la dificultad de que todas sus figuras son diferentes”, enfatizó.

A criterio de Vulcano, en este momento no están dadas las condiciones para el surgimiento de una figura que deje atrás la polarización antinómica a nivel nacional. “Cualquier posibilidad de recambio política todavía debe pensarse en el marco de la polarización. Es muy difícil imaginar que se posicione un actor de ‘centro’ como quiere presentarse más de un integrante de Provincias Unidas, independientemente de sus diferentes posturas con respecto al Gobierno nacional. No obstante, tampoco termina de cuajar cuál sería la contracara de LLA dentro del peronismo”, advirtió.

Altas expectativas

Un gran ejemplo de la insuficiencia que padecen las propuestas ‘de centro’, de acuerdo con Waisgold, lo dio Horacio Rodríguez Larreta, cuyos niveles de imagen a escala nacional estaban por las nubes a la salida de la pandemia. “Sin embargo, dilapidó ese capital político por zigzaguear en su posicionamiento en lugar de sostenerlo y construir desde ahí”, afirmó la especialista, quien también reconoció “la dificultad de representar a la población cuando no se aborda de manera directa una problemática como la pobreza, que afecta a más de la mitad de los argentinos”.

Otra caída estrepitosa fue la del Movimiento Popular Neuquino (MPN), que desde la óptica de Durán nunca dejó de debilitarse durante los últimos años. “Lo que entendió Figueroa fue que no había un descontento con el modelo provincialista de la identidad neuquina, sino un cansancio frente a una estructura partidaria y un modelo de hacer política que ya no convencía”, subrayó.

Según sus palabras, Neuquén es una provincia cuyos habitantes poseen altas expectativas de desarrollo. “Está la perspectiva de que haya un derrame que mejore la calidad de vida, pero la industria presenta un crecimiento tan explosivo que aún no se ve acompañado por el avance de la infraestructura”, expresó.

La conversación prosiguió poniendo bajo la lupa la realidad de otro distrito de enorme relevancia energética como es Santa Cruz, donde la salida de YPF amenaza con transformarse en un cimbronazo económico, social y laboral capaz de patear el tablero político.

Comenzó el streaming de una nueva expedición científica en el Atlántico Sur

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Un equipo argentino a bordo del buque Falkor (too) ya explora el fondo del mar Argentino, en una misión internacional que transmitirá en vivo los secretos de las profundidades

Abordo del buque Falkor (too), un grupo de científicos argentinos y extranjeros inició esta semana una nueva transmisión en vivo desde el Mar Argentino. Tras el éxito de la anterior expedición del Conicet, la misión busca comprender cómo interactúan los cañones submarinos y las corrientes oceánicas en una de las zonas más productivas del Atlántico Sur.

Minutos atrás comenzó una nueva travesía científica frente a las costas argentinas. Se trata de “Ecos de dos cañones” (A Tale of Two Submarine Canyons), una expedición de investigación interdisciplinaria que acaba de zarpar en el buque Falkor (too), del Schmidt Ocean Institute (SOI), con el código FKt250922.

La misión está dirigida por Silvia Inés Romero e integrada por un equipo del Servicio de Hidrografía Naval (SHN) y del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA-UBA-CONICET), con la participación de docentes del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos (UBA) y de la Escuela de Ciencias del Mar (FadARA-UNDEF).

A diferencia de la campaña anterior, en la que el Conicet lideró la investigación a bordo del Falkor (too), en esta oportunidad la expedición es encabezada por el Servicio de Hidrografía Naval y el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA-UBA-CONICET), con colaboración de investigadores de otras instituciones nacionales e internacionales.

Si bien también cuenta con el apoyo logístico del Schmidt Ocean Institute (EE.UU.), la misión está cofinanciada por la Fundación Williams y el Centre National d’Études Spatiales (CNES), en el contexto de la misión satelital Surface Water and Ocean Topography (SWOT).

Una exploración inédita

La expedición tiene como objetivo estudiar la interacción entre los cañones submarinos, la morfología del fondo marino, las corrientes y la dinámica de los ecosistemas en una de las regiones más ricas del mar Argentino: el Frente del Quiebre de Plataforma.

El trabajo busca comprobar si la presencia de estos valles submarinos modifica la circulación oceánica y facilita el ingreso de aguas frías y ricas en nutrientes de la Corriente de Malvinas hacia la plataforma continental, lo que favorecería la productividad biológica y, en consecuencia, la abundancia de recursos pesqueros.

El buque Falkor (too) recorrerá dos zonas a unos 500 kilómetros de la costa: el Sistema de Cañones Submarinos Bahía Blanca, frente a la provincia de Río Negro, y el Sistema de Cañones Submarinos Almirante Brown, frente a Chubut. Allí, los investigadores realizarán tareas de mapeo del fondo marino, medición de corrientes, muestreo biológico y registro de imágenes submarinas.

La misión anterior del Schmidt Ocean Institute cautivó a millones de personas y reveló más de 40 especies nuevas en el mar Argentino
La misión anterior del Schmidt Ocean Institute cautivó a millones de personas y reveló más de 40 especies nuevas en el mar ArgentinoCaptura de

La jefa científica es Romero, acompañada por tres co-investigadoras principalesGraziella BozzanoLaura Ruiz Etcheverry y Ornella Silvestri. En total, participan más de 30 investigadores, técnicos y estudiantes de organismos nacionales como el IGEBAIADOINIDEPIBBEAIIMYC y DBBE, además de instituciones internacionales como el IFAECI, el MIO y el CNES.

Tecnología de punta en el Atlántico Sur

Durante las próximas semanas (hasta el 29 de octubre)el Falkor (too) servirá como laboratorio flotante. Los científicos realizarán un mapeo de alta resolución del fondo oceánico mediante ecosondas y medirán las velocidades de las corrientes en distintos niveles de la columna de agua. Para estudiar las propiedades físicas, químicas y biológicas del mar, usarán instrumentos de muestreo vertical (CTD) y botellas Niskin, que recolectan agua a distintas profundidades sin mezclarse, lo que permitirá analizar parámetros como salinidad, oxígeno, alcalinidad, fitoplancton, bacterias y virus.

La misión también utilizará dos vehículos submarinos de última generación. Por un lado, el ya conocido ROV SuBastian, un robot operado remotamente que capta imágenes en alta definición y toma muestras de sedimento y agua conectado al buque por un cable umbilical. Por otro, un vehículo autónomo (AUV Glider SEAEXPLORER X2), desarrollado en colaboración con el Institut Méditerranéen d’Océanologie de Francia, que recorre el agua en forma independiente para obtener perfiles verticales de alta resolución espacial.

Además, el equipo desplegará 50 boyas derivantes —30 superficiales y 20 subsuperficiales— equipadas con sensores GPS para analizar trayectorias de masas de agua. Parte de estas boyas fueron diseñadas en la Argentina bajo la coordinación del investigador Martín Saraceno, mientras que otras fueron donadas por la investigadora italiana Maristella Berta.

También se fondearán plataformas ancladas al fondo del mar (landers) que medirán corrientes y parámetros hidrográficos durante veinte días, y se instalará una boya Wavescan Oceanor con sensores meteorológicos e hidrográficos para registrar series de tiempo.

Entre los mejores del mundo

La travesía es resultado de una convocatoria internacional lanzada por el Schmidt Ocean Institute a fines de 2023, que recibió decenas de propuestas. El proyecto argentino fue elegido entre las ocho expediciones seleccionadas para desarrollarse durante 2025 en el Atlántico Sudoccidental. Tres de ellas son dirigidas por equipos de científicos argentinos.

La selección se concretó tras un proceso de evaluación científica y técnica que incluyó revisiones por pares internacionales. El proyecto se distingue por su carácter multidisciplinario, que integra oceanografía, geología y biología, y por su potencial para mejorar el conocimiento de los procesos que sustentan la productividad del mar Argentino.

El antecedente

Esta no es la primera vez que el Schmidt Ocean Institute transmite en vivo una misión desde las profundidades del Atlántico Sur. En julio y agosto, el buque Falkor (too) ya había navegado frente a Mar del Plata junto a investigadores del Conicet, en el marco del proyecto Talud Continental IV. Aquella expedición, que también fue transmitida en vivo, generó un enorme interés del público.

Desde escuelas, bares, gimnasios o simplemente desde sus casas, millones de espectadores se maravillaron al ver en tiempo real cómo aparecían frente a las cámaras criaturas desconocidas, desde pulpos de aspecto fantasmal hasta corales luminosos. La expedición, transmitida por YouTube y Twitch, alcanzó casi 18 millones de visualizaciones.

A su vez, esa misión fue un logro científico sin precedente: el descubrimiento de más de 40 nuevas especies y la revelación de una biodiversidad inesperada en el cañón submarino de Mar del Plata, a casi 3900 metros de profundidad.

Siguiendo el espíritu de aquella experiencia, la nueva misión también se transmitirá en vivo a través de los canales oficiales del Schmidt Ocean Institute, lo que permitirá que cualquier persona pueda seguir en tiempo real el trabajo de los investigadores, ver las imágenes del fondo marino y conocer la rutina científica a bordo.

La cuenta oficial de la expedición en Instagram es @ecosde2caniones, desde donde se publicarán actualizaciones, fotografías y videos del desarrollo diario. “Ecos de dos cañones” busca continuar el camino de la ciencia abierta, acercando el conocimiento sobre los océanos a toda la sociedad y mostrando la complejidad y belleza del mar Argentino.

Alejandro Horvat

La histórica Fábrica Argentina de Aviones lucha por sobrevivir

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Este viernes 10 de octubre se cumplieron 98 años de actividad en la industria aeroespacial que estuvo mechada en sus inicios con proyectos de metalmecánica e inclusive del sector automotriz. Se trata de la Fábrica Argentina de Aviones S.E. (FAdeA), fundada el 10 de octubre de 1927 bajo el nombre de Fábrica Militar de Aviones (FMA).

El pasado 6 de octubre se cumplieron 41 años del primer vuelo del avión entrenador avanzado de reacción IA-63 Pampa y a la fecha aún sobrevive con posibilidades de exportación a pesar de las políticas errantes de sucesivas gestiones partidarias que condujeron la fábrica. El Pampa tiene potencial para insertarse en el nicho de entrenadores jet de bajo costo.

En la actualidad, a pulmón de ingenieros y técnicos la serie alcanzó la versión Pampa III Block 2, incorpora aviónica digital avanzada, sistemas de navegación y ataque ligero, preparado para misiones de día y noche, incluyendo entrenamiento nocturno con visores de visión nocturna (NVG), simulación de radar, escenarios virtuales, enlace de datos y un nuevo motor de bajo consumo.

Salvataje azteca

Hay un proyecto comercial en ciernes con México, pero está atado a contingencias irresueltas del contrato del Programa IA-63 Pampa por el que ingresarían fondos de adelanto y con ellos la revitalización de la actividad fabril.

El contrato plurianual firmado en junio por las autoridades de la Fuerza Aérea y de FAdeA para actualización de la flota de Pampa (6 aeronaves) quedó pausado, otros dirían cajoneado, tras la intervención revisora de una abogada junior, Katia Dupont, del equipo de la Unidad Gabinete de Asesores que comanda Luciana Carrasco.

Se dice que como en otras áreas, Carrasco puso freno de estacionamiento a carpetas que representen pedido de fondos a Economía o riesgo político al ministro en la previa a la elección.

FAdeA nació el 10 de octubre de 1927 como la Fábrica Militar de Aviones.

Es cierto que el contrato tenía elementos a pulir, -se pretende 0 costos emergentes casi un imposible atendiendo las fluctuaciones de la moneda-, también lo es que el tiempo dedicado por Dupont a perfeccionar la letra excedió estándares en un sector apremiado por reanudar la productividad. En industria aeronáutica se gestiona a velocidad mach y no a la de escritorio.

La planta cordobesa cuyo accionista mayoritario es el ministerio de Defensa, comunicó la extensión del cronograma de suspensión rotativa del personal hasta el 28 de noviembre y el contrato en cuestión daría oxígeno financiero. Economía sólo garantizó por nota, aún sin ejecución, una asignación destinada a cubrir salarios del personal hasta fin de año.

La situación se expuso a Diego Chaher; abogado mendocino, secretario de Empresas y Sociedades del Estado; en un encuentro con miembros de la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial (CArAE) y de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes (CIMCC), ambas proveedoras de FAdeA.

La FAdeA busca sobrevivir en plena crisis económica.

El diagnóstico fue que la fábrica opera en la actualidad al 30 por ciento de su capacidad y adeuda a las pymes especializadas más de 20 millones de dólares. Cifras que preocuparon por su proyección y motivaron el envío de dos auditores del equipo de Chaher a mirar con cuenta hilos la marcha de la empresa.

Chaher recibió una nota preliminar del proyecto de coproducción azteca, iniciativa que viene madurándose y cuenta con su apoyo, aunque del lado de Defensa parece no haber sinergia. Cuitas entre dos mendocinos, Chaher y Petri que dificultan el plan de inversión. Se trata de la participación mexicana en la producción de serie del IA-63 Pampa con una línea de integración en territorio azteca.

México se ha consolidado como uno de los principales receptores de inversión extranjera en la industria aeroespacial, ocupa el quinto lugar a nivel mundial. Datos de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (Femia), sostienen que el mercado aeroespacial mexicano está valorado en 11,200 millones de dólares.

Se concentra en manufactura y ensamblaje de componentes, como partes de motor y fuselaje, con un fuerte énfasis en las exportaciones, principalmente a Estados Unidos y Canadá.

Movimientos de personal en sectores críticos

El management de FAdeA sufrió la baja reciente del gerente comercial Pablo Salort quien presentó la renuncia al tiempo que la oficina de Asuntos Legales, Ética y Compliance a cargo de Julia Enríquez tramitaba una investigación administrativa interna.

La novedad dejó vacante un área crítica en el seguimiento y desarrollo de nuevos negocios para la fábrica. Se incorporó bajo contrato al ingeniero Nicolás Topa un ex miembro de Diseño y Desarrollo que integró por años el Programa Pampa y ahora tendría participación en el proyecto de coproducción con México.

Topa arrastra un desliz técnico de coyuntura geopolítica que pudo cambiar el perfil del Pampa de manera drástica: avaló en 2013 la modificación e instalación del asiento eyectable ruso Zvezda K-36 en reemplazo del sistema original Martin Baker MK-10AR de ingeniería británica, pero fabricado en Italia por la empresa Sicamb.

«En ese avión (el Pampa) vamos a cambiar el asiento eyectable británico por uno de origen ruso con transferencia de tecnología y garantía de que nunca más la defensa nacional va a depender de nuestros enemigos», había anticipado Raúl Argañaraz, ex titular de FAdeA, en una nota de mayo de 2013 concedida a la revista Avión Negro de la militancia kirchnerista.

De haberse concretado aquel ingenio hoy el Pampa sería un modelo estático tal como terminaron los dos helicópteros rusos MI-171E que negoció Nilda Garré en 2008 para la Fuerza Aérea.

Los dos aparatos están fuera de servicio sin poder concretar el overhaul mandatorio debido a la falta de repuestos, la imposibilidad de obtenerlos e impedimentos de girar divisas, efectos colaterales de las sanciones a la Federación Rusa por el conflicto con Ucrania.

Edgardo Aguilera

Rodolfo Kempf: “Lanzaron su privatización, pero Nucleoeléctrica no ha sido tasada”

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El gobierno tiene previsto privatizar de manera parcial la empresa Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA), que opera las tres centrales nucleares del país Atucha I, Atucha II y Embalse. La intención del gobierno de Javier Milei es vender el 44% de NASA y dejar un 5% como propiedad participada para trabajadores. El Destape entrevistó al físico Rodolfo Kempf, especialista en combustibles nucleares y residuos radioactivos, docente de la UBA e investigador de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), entre otros antecedentes en el sector nuclear, que analizó el impacto de la privatización en el conjunto de empresas e institutos del área nuclear. 

Kempf, que también es coordinador de Energía Nuclear para Fines Pacíficos de la Federación Internacional de Energía e Hidrocarburos de América Latina y el Caribe, denunció además que por la falta de financiamiento “la tasa de licencias sin goce de haberes en el sector es de 30 personas por mes. Esto es un paso previo a la renuncia y migración de científicos del área nuclear del país. Hay alrededor de 150 cuadros técnicos que migraron de la CNEA hacia otros países”.

-¿Cuál es la situación actual del sector nuclear argentino? 

Es grave. En primer lugar, hay una tendencia que crece que es la migración de cuadros técnicos a empresas canadienses, estadounidenses o de otros países. Fundamentalmente porque el denominado Plan Nuclear del gobierno de Javier Milei, a cargo de Demian Reidel, no implica desarrollo en casi ninguna área o en muy pocas áreas del sector nuclear y, además, porque los salarios son bajísimos. Ingenieros o ingenieras tomando tareas profesionales no logran sostener un alquiler, alimentación y llegar a fin de mes, mucho menos si tienen chicos. Además, en el cierre del proyecto de la Central Argentina de Reactores Modulares (CAREM) toda la ingeniería se fue a otros lugares de la CNEA o forman parte de los que directamente se fueron de la CNEA. 

Hay tareas que se vienen llevando adelante como la remediación de la minería de uranio en el Complejo Minero Fabril San Rafael o las tareas de la planta piloto de enriquecimiento de uranio en (el Complejo Tecnológico) Pilcaniyeu, o como hacen los trabajadores y trabajadoras que han quedado a cargo del mantenimiento en Lima (cerca de Zárate) en el CAREM, específicamente sobre los materiales estructurales porque la obra civil se paralizó. En el CAREM tienen salarios bajos y una situación de incapacidad de trabajo porque no hay servicio médico ni transporte, se frenó todo. 

Estoy describiendo particularmente la entidad madre que es la CNEA, que se fundó hace más de 75 años, pero también ocurre lo mismo en NASA, que sabemos que cuadros técnicos con las licencias pertinentes para llevar adelante la extensión de vida a la central Atucha I quedaron afuera. Otro punto a destacar es el avance muy lento del reactor multipropósito R10, un reactor de investigación de 30 MW eléctricos que se está construyendo en el Centro Atómico Ezeiza para la producción de radioisótopos y que nos podría permitiría escalar en magnitud la producción actual y el dopado de semiconductores, es decir, un servicio para monocristales de silicio que sirven para la industria electrónica. El CAREN-32, nuestro Reactor Modular Pequeño (SMR, por sus siglas en inglés), tiene la obra civil y la ingeniería paralizadas. No se están haciendo tareas de ingeniería, salvo la producción del combustible nuclear. Otro punto a destacar es que con este gobierno la cuarta central nuclear quedó totalmente paralizada. Era un acuerdo en el que se estaban negociando las condiciones con China. Tampoco se inició la puesta en marcha de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP).

-Además del decreto que habilita la venta parcial, ¿qué se sabe hasta el momento en el sector nuclear sobre la privatización de NASA? ¿Cuáles fueron los últimos movimientos del gobierno en este sentido?

Con la privatización del 44% de NASA ofreciendo un 5% como propiedad participada para trabajadores, un primer punto a destacar es que el conjunto de los sindicatos del área nuclear y en particular a las centrales nucleares se han pronunciado en contra. No compraron el anzuelo de la propiedad participada, como sí ocurrió en la década del 90. Algo que llama la atención es que previamente a privatizarse NASA se tiene que tasar y no ha sido tasada. La tasación tiene que pasar por el Banco Central, así que estamos haciendo el seguimiento si esta tasación existió. Hasta el momento NASA no fue tasada. Recordemos que es la empresa que opera las tres centrales nucleares, es una empresa superavitaria por alrededor de 200 millones de pesos mensuales. 

-¿Conocés si hubo interesados en comprar el 44% de NASA?

Hasta el momento no aparecieron ofertas. En su momento, cuando se aprobó la Ley Base, se había hablado de la empresa Westinghouse. Ahora el rumor es que la empresa Arc Energy, un consorcio estadounidense, habría ofertado. Es una empresa a la cual se le regaló IMPSA (Industrias Metalúrgicas Pescarmona S.A., estatizada en 2021 por un acuerdo del Estado Nacional y Mendoza), que tienen en sus galpones todavía el recipiente de presión del reactor CAREM. También se podría sumar como interesado el Grupo Perez Companc y también podría estar interesado Eurnekian, pero hasta el momento no aparecieron ofertas.

-¿Qué implica para el sector nuclear argentino una privatización parcial de NASA, sobre todo con desarrollo protagónico que tuvo a partir del Estado?

Implicaría la fragmentación del sector nuclear argentino, que ya tuvo un primer intento con la dictadura. Luego en la década del 90 se desagrega la central nuclear de una planificación centralizada a cargo de una única institución. A pesar de esas dos intentos, el sector nuclear pudo lograr mantenerse ordenado y coordinado. Si avanza la privatización podría haber una colisión de intereses entre la utilización del combustible nuclear en la central nuclear y la fabricación de combustible y la gestión de residuos radioactivos que, por ejemplo, quedaría solamente a cargo del Estado, tal cual como está ahora, pero sin ningún tipo de garantía, porque no está explícito de que el privado tenga que inyectar en un fondo fiduciario o una forma presupuestaria para mantener la gestión segura de los residuos radioactivos. Sin financiamiento, va a ser el Estado Nacional el que tenga que hacerse cargo de la gestión de residuos radioactivos y las ganancias exclusivamente serán para un privado, porque no está estipulado la creación de un fondo fiduciario para eso. Es decir, la CNEA, que fue fundada por Perón el 31 de mayo de 1950 y donde se crea la Comisión Energía Atómica y surge el sector nuclear, perdería el círculo virtuoso con la principal mercancía que genera, que es la venta de energía eléctrica, que está en el orden del 8% de la matriz eléctrica a nivel nacional.

-¿El impacto de una privatización parcial de NASA se sentiría en el conjunto del sector nuclear?

Desde su fundación, el sector nuclear argentino logró resolver los cuatro desafíos del átomo: logró dominar el ciclo combustible; el reprocesamiento de los combustibles quemados o aficionados; la fabricación del agua pesada; y, por último, el enriquecimiento de uranio. Hoy estos cuatro aspectos están siendo atacados con la privatización parcial de NASA, que es la principal área o producto que ofrece a la sociedad y que genera ganancias.

La otra área del sector nuclear es la producción de radisótopos, donde la Argentina es un jugador importante a nivel internacional y que aún se mantiene a nivel estatal en la CNEA. La Argentina tiene mucho desarrollo y autonomía en la producción para uso medicinal, tanto en terapia como en diagnóstico. Esta área tiene tres centros de investigación: el Centro Atómico Bariloche, donde funciona el Instituto Balseiro; el Instituto Sábato (Centro Atómico Constituyentes), y el Centro Atómico Ezeiza, donde funciona la sede del Instituto de Tecnología Nuclear Dan Beninson, donde se hace formación en aplicaciones nucleares. Al mismo tiempo, en la producción de rectores de investigación, no estaría claro que se mantenga una vinculación virtuosa en la principal área de venta de generación de ganancias y renta a nivel estatal, y tampoco se plantea la vinculación de la empresa INVAP asociada con CNEA, donde estas dos pudieron no solo hacer funcionar nuestros reactores de investigación, sino que se lograron exportar seis reactores a Perú, Argelia, Egipto y Australia. Todo esto corre peligro con la privatización en el sector nuclear, sin contar con la principal vinculación con la sociedad que es la venta de energía eléctrica, que es energía abundante, de base, no intermitente y segura.

-¿Podría haber modificaciones en el precio de generación de energía de las centrales con el ingreso de un actor privado?

Con la privatización el precio va a tener que incrementarse. Un privado va a tener que poner el foco en el incremento de la tasa de ganancia. La energía nuclear en este momento tiene un precio de 58 dólares el megawatt hora (US$/MWh), un poco por arriba de la hidroeléctrica y por debajo de las renovables. Podría llegar al orden de la renovable, que es de alrededor de 70 US$/MWh.

Roberto Bellato

Aviones militares de Argentina, Chile y Gran Bretaña volaron juntos sobre nuestro Sur

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Una inusual y coordinada actividad aérea que involucró a aeronaves del Reino UnidoChile y Argentina se registró a media mañana de este lunes 13 en el sur del continente a través de www.flightradar24.com . Que, teniendo al aeropuerto de Punta Arenas como epicentro logístico, presenta un despliegue que reaviva las tensiones geopolíticas en el Atlántico Sur y la Antártida.

A las 10 de la mañana (hora argentina), el portal Agenda Malvinas documentó el despegue de tres aviones pertenecientes al British Antarctic Survey (BAS), el instituto nacional de investigación polar del Reino Unido. Se trató de un De Haviland Dash 7 y dos Twin Otter, que tomaron rumbo sur. Ya en mar abierto, las tres aeronaves británicas, apagaron sus transponders, dejando como interrogante sus destinos finales. Si se dirigían a la base antártica británica Rothera o, si su ruta, a través del sur del Cabo de Hornos, apuntaba directamente a las Islas Malvinas.

Así, cerca del mediodía, mientras los ojos de la prensa se enfocaban en los cielos de Punta Arenas; se hizo evidente que la actividad británica era solo una parte de un despliegue mucho mayor. De forma simultánea al despegue de un De Haviland Dash 7 y dos Twin Otter, del British Antarctic Survey (BAS), la Fuerza Aérea Chilena (FACh) también movilizó sus propios recursos. Un Twin Otter y dos aviones CASA 212 de la FACh sobrevolaron el centro-norte de la Isla Grande de Tierra del Fuego, extendiendo su patrullaje hacia el continente, un poco más allá del Parque Nacional Torres del Paine.

El periodista Gustavo Abud Arab captó la magnitud del evento al notar el movimiento de aeronaves de tres naciones, destacando la dimensión del apoyo logístico chileno al Reino Unido. «3 aviones británicos despegan hace minutos rumbo a la Antártida desde Punta Arenas Chile, no solo calidad del apoyo sino la cantidad», señaló. Es importante recordar que el BAS, aunque tiene un propósito científico («realizar ciencia polar»), también tiene el objetivo de «proporcionar una presencia activa en la Antártida en nombre del Reino Unido».

Abud Arab amplió la lista dando cuenta que el en sector argentino volando del norte al a sur, se aproximaba un Orion P-3 de reconocimiento y patrulla marítima Argentina. En paralelo, en el sector argentino de la Isla Grande de Tierra del Fuego, Agenda Malvinas detectó un Twin Otter de la Fuerza Aérea Argentina operaba en la zona, un Saab 340 de LADE cubría la ruta entre El Calafate y Ushuaia, y un BAE de Aerovias DAP realizando la ruta desde Punta Arenas a Puerto Williams.

Una superposición de aeronaves militares y logísticas de tres países subrayando la escalada en la vigilancia del Atlántico Sur y la Antártida. Un movimiento aéreo militar en un contexto de fortificación de las relaciones chileno-británicas, consolidando a Punta Arenas como un punto logístico clave para el Reino Unido.

Todo está en la cuerda floja (y Trump la sacudió)

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En esta nota publcada en «Y ahora qué?» el 10 de octubre, el economista y exsubsecretario de Hacienda Cristian Modolo explicó por qué la hoja de ruta del Gobierno viene chocando con la dinámica del aparato productivo. La conferencia de prensa de ayer de Trump no parece ayudar

Argentina se juega a todo o nada los años impares. La numerología pone a prueba las arterias de los argentinos. Las elecciones condicionan todas las decisiones económicas y tensiona al extremo a los alicaídos “segundos semestres”. Todo transcurre en los “primeros semestres”: fuerte recaudación e ingresos de divisas. Luego viene “el aguante”. 

La novedad es que las elecciones de medio término están distribuidas en pequeñas grajeas –hasta octubre del 2025 llevamos 10 elecciones distritales- hasta llegar a la contienda final del 26 de octubre por lo que buena parte del país, ya se expresó. Y se expresó claramente en un sentido. En cambio, los mercados votan todos los días. Y también coincidieron en el mismo sentido que la población. Consumidores y contribuyentes coincidieron en sus preferencias y preocupaciones. 

La economía real no estaría funcionando bien, y las estadísticas, al tiempo, vienen a corroborar la “sensación” de que las “cosas no andan bien”.

De la estabilización al techo del crecimiento

Desde diciembre de 2023 la gestión libertaria logró frenar la espiral inflacionaria y estabilizar, parcialmente, el tipo de cambio. La combinación de un superávit fiscal inicial, un reacomodamiento de precios relativos y el reordenamiento de los flujos comerciales permitió una mejora en los indicadores de corto plazo. Sin embargo, ese impulso encontró pronto su techo.

El nivel de actividad, que había tocado fondo tras ocho trimestres consecutivos de caída, se recuperó gracias al crédito interno y al repunte del consumo. Para el cierre de 2025, se proyecta una expansión del PBI cercana al 3,9%, aunque la tendencia muestra una interrupción de la fase ascendente a partir del segundo trimestre del año en curso. En otras palabras, el rebote ya habría quedado atrás.

Evolución del Estimador Mensual de la Actividad Económica  

Desestacionalizado base 2004=100

Casi como un techo de cristal, la economía, a través del Estimador Mensual de la Actividad Económica –EMAE- no logró superar sus máximos del siglo. Y si se mira en retrospectiva, en la última década, el panorama resulta desalentador: el crecimiento promedio de los primeros siete meses del 2025 versus mismo período del 2015, apenas superó el 1,4%, configurando lo que puede denominarse un “decenio perdido”. Rubros claves como la industria manufacturera, el agro, el comercio y la construcción continúan por debajo de los estándares de 2015, y el PIB per cápita permanece inferior al promedio de la década pasada teniendo en cuenta que la población creció 6,3% en el período. Todos somos más pobres. En promedio….

El dólar, entre la corrección y el atraso

Al evaluar la perfomance de uno de los ejes centrales de la política económica libertaria, el tipo de cambio, la liberación parcial del cepo en abril —que permitió la libre entrada y salida de divisas para personas físicas, aunque no para empresas— marcó el inicio de un proceso de descompresión y salida de divisas. El dólar oficial subió un 17% en términos reales respecto de marzo, ubicándose en el techo de la banda cambiaria y recuperando el tipo de cambio oficial niveles similares a los registrados durante la gestión Guzmán en 2022. El FMI debió intervenir en abril ante la pérdida de reservas y el creciente atraso cambiario, lo que derivó en una mayor dependencia del financiamiento externo. Luego, en septiembre, la ayuda provino de los agroexportadores, y no se descarta que en enero de 2026 deba recurrirse al Tesoro estadounidense para reforzar las reservas y permitir el pago de los vencimientos externos.

El establecimiento de bandas con una actualización mensual del 1% podría mantener la calma en el corto plazo, pero todo indica que la presión sobre el “techo” será cada vez más intensa. La oferta NO satisface la demanda de los “segundos semestres”. Y todo se acentúa en los años impares! Ergo las bandas tendrán corta vida.

Reservas en montaña rusa

El comportamiento de las reservas internacionales (RI) durante el último año refleja una secuencia de subas y bajas asociadas a la fragilidad del equilibrio externo. Tras un fuerte ascenso inicial, explicado por la postergación de pagos de importaciones y el blanqueo de activos en moneda extranjera, el Banco Central debió enfrentar salidas significativas vinculadas al pago de deuda pública.

En septiembre, las reservas se vieron nuevamente comprometidas: las ventas del BCRA en la banda superior provocaron un descenso del stock, que sólo logró revertirse en la última semana gracias al ingreso de divisas del complejo cerealero. Los primeros datos de octubre muestran una leve recuperación, impulsada por encajes bancarios en moneda extranjera, aunque compensada por una baja en los depósitos del Gobierno en el BCRA.

La conclusión es clara: la política de acumulación de reservas –en términos de stock – no es un problema para los libertarios. Sólo importa contar con los flujos suficientes para surfear las obligaciones externas derivadas de la deuda. El resto es problema de los privados (¡!!). 

Inflación contenida, pero no vencida

En cuanto a los precios internos, el IPC, principal objetivo de la campaña libertaria, logró ceder tras el incendio de diciembre de 2023 y enero de 2024, cuando la tasa anualizada superó el 1.000%. Desde entonces, los niveles se estabilizaron por debajo del 40% anual, aunque sin mostrar señales firmes de extinción y produciendo consecuencias. En efecto, el denominado “pass through” –pasaje de devaluación a precios locales- tuvo un impacto desigual: mientras los precios mayoristas reaccionaron con rapidez —aumentando casi la mitad de la variación del tipo de cambio—, los precios al consumidor se ajustaron con más lentitud. Entre abril y agosto, la depreciación del peso se trasladó un 41% al IPC, lo que evidencia que el proceso de “pass trough” sigue activo, aunque atenuado.

Los mecanismos de indexación —aún presentes en contratos, tarifas y salarios— impiden una desinflación sostenida. El Gobierno proyecta cerrar el año con una inflación anualizada del 29%, pero sin una ancla nominal creíble, ese número parece más aspiracional que real. 

Los pesos y la incertidumbre electoral

En los años electorales, la demanda de dinero suele ofrecer señales sobre la confianza del público. En septiembre, el M3 privado —que incluye billetes, monedas y depósitos del sector privado— cayó 0,2% en términos reales, un comportamiento similar al de 2017. Sin embargo, a diferencia de aquel entonces, la confianza en el oficialismo es más débil y las restricciones al mercado cambiario, menores.

La comparación con las elecciones de 2013 y 2021 muestra que, cuando el acceso al dólar es limitado, la demanda de pesos tiende a aumentar por falta de alternativas. Pero en este 2025, con una apertura parcial del cepo y expectativas inestables, es probable que el signo negativo de septiembre se extienda a octubre. Y el proceso de dolarización de bolsillos continúe y se intensifique.

En resumen…

La economía argentina atraviesa un punto de inflexión. Luego de ocho trimestres de caída, el rebote del primer año libertario permitió alcanzar un “techo del siglo”, pero no parece haber bases firmes para sostener el crecimiento. El dólar oficial continúa mostrando signos de retraso, el peso se mantiene apreciado pese a las devaluaciones, y las reservas aún dependen de intervenciones y préstamos externos. La inflación, aunque más baja, se resiste a desaparecer.

El desafío del segundo año libertario será, por tanto, consolidar una estabilidad que hoy se sostiene más en la administración de la coyuntura que en un cambio estructural. Recalibrar el rumbo económico implicará equilibrar tres tensiones simultáneas: sostener la disciplina fiscal sin asfixiar la actividad, permitir una corrección cambiaria sin desatar una nueva ola inflacionaria, y preservar las reservas sin frenar el comercio. Una triada difícil de alcanzar con “acompañamiento” popular.

La economía es una ciencia social que como tal cuenta con diversos enfoques y teorías explicativas. Pero la contundencia de los datos de la realidad hablan por sí solos y la realidad indica que más allá de los deseos, existe la viabilidad de la política. Y ese límite nos indica que la hoja de ruta marcada por el gobierno colisiona en forma frontal con la dinámica del aparato productivo local.

Cristian Módolo

Nucleoeléctrica en la era Milei-Reidel. Con un comentario de AgendAR

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Con el objetivo de recaudar dólares y atraer inversión, el Gobierno autorizó días atrás la venta de una parte accionaria de la empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA), responsable de operar y mantener las tres centrales nucleares del país: Atucha I, Atucha II y Embalse.

La compañía está presidida desde abril por Demian Reidel, ingeniero físico egresado del Instituto Balseiro, con trayectoria en el sector financiero. Hasta su repentina renuncia en julio, Reidel también ocupaba ad honorem el cargo de jefe de Gabinete del Consejo de Asesores del presidente Javier Milei, un comité creado hace un año que nunca llegó a consolidarse.

Su explicación al dejar ese puesto fue que iba a “concentrarse de lleno en el desarrollo del Plan Nuclear Argentino”. Esta iniciativa se presentó junto a Milei en la Casa Rosada el 20 de diciembre pasado, cuando se anunció la creación del Consejo Nuclear Argentino, presidido por Reidel e integrado por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos; el ministro de Defensa, Luis Petri, y el titular de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Germán Guido Lavalle. Sin embargo, hasta ahora no hubo avances concretos sobre ese programa.

El Gobierno decidió poner a la venta el 44% del capital accionario de NASA, luego de obtener la autorización del Congreso a través de la Ley de Bases. El Estado conservará un 51% y el 5% restante quedará en manos de los trabajadores. A diferencia de la venta de acciones de YPF en su momento, que fue atomizada entre distintos inversores privados, el Ministerio de Economía resolvió realizar una licitación pública para vender el paquete accionario en bloque.

Actualmente, los accionistas de NASA son la Comisión Nacional de Energía Atómica (20%)Enarsa (1%) y el Ministerio de Economía (79%). El Tesoro, además, es el principal deudor de la compañía: todavía debe los pagos por la electricidad generada entre diciembre de 2023 y febrero de 2024, mientras que al resto de los generadores se les abonó con el bono AE38, que en ese momento cotizaba a la mitad de su valor de mercado.

NASA presentó el reclamo en varias oportunidades y el 24 de octubre de 2024 el Ministerio de Economía giró el 14,87% de la factura de diciembre de 2023, equivalente a $10.226 millones. El saldo pendiente asciende a $194.582 millones, refacturado en enero pasado con vencimiento aún por definir, confirmaron fuentes de la compañía.

La llegada del sciolismo

Con la llegada de Reidel a NASA, se produjo también una reestructuración en las áreas de administración, compras, contrataciones, finanzas y comunicación.

Como nuevo gerente de Coordinación Administrativa asumió Hernán Pantuso, excoordinador Ejecutivo para el Desarrollo Sostenible de la Planificación Económica Ambiental y el Desarrollo de Energías Alternativas durante el gobierno de Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires. En su entorno aclararon que su desembarco en NASA se debió a su vínculo con Reidel, no con el actual secretario de Turismo.

Pantuso no fue el único funcionario con pasado en la gestión bonaerense de Scioli. También ingresaron Bruno Alfredo Gabriel Tomaselli (exsubsecretario de Relaciones Económicas Internacionales), Sabrina Andrea Lafranconi (exintegrante del Gabinete) y Juan Fermín Larrarte (exabogado del gobierno provincial). Actualmente, los cuatro se desempeñan como asesores con sueldos superiores a $5 millones mensuales, bajo la órbita de Pantuso.

El presidente Javier Milei y el titular de NASA, Demian Reidel
El presidente Javier Milei y el titular de NASA, Demian ReidelX Demian Reidel

“Luego de un período prudente de evaluación del funcionamiento general, esta nueva gestión entendió que se hacían necesarios nuevos perfiles en esas áreas y avanzó con miras a tener un nuevo liderazgo en estos sectores de soporte que, cabe aclarar, no están relacionadas con cuestiones técnicas ni operativas ni mucho menos ligadas a la seguridad nuclear de las centrales”, explicaron en NASA.

“Las decisiones se tomaron con el objetivo de fortalecer la gestión, incorporando personas idóneas con conocimiento específico de cada área, manteniendo los equipos de trabajo y garantizando una transición ordenada y efectiva”, agregaron.

Desde diciembre de 2023 hasta hoy, NASA redujo su plantilla de 3107 a 2971 personas, es decir, 136 trabajadores menos, a lo largo de las tres presidencias que tuvo la empresa en este período: Luis Fasanella, Alberto Lamagna y Reidel.

En NASA destacaron también que en el primer semestre reportó un superávit de $74.905 millones y que las plantas alcanzaron niveles de excelencia operativa, con factores de carga de 95% en Atucha II y 100% en Embalse. “También se recompusieron las relaciones laborales y se redujeron significativamente los conflictos sindicales. Además, se regularizó la gestión de compra de insumos estratégicos como el uranio y el agua pesada, en un contexto internacional de alta demanda y limitada disponibilidad”, dijeron.

Como tarea pendiente, queda definir qué ocurrirá con el contrato vigente que NASA mantiene con China National Nuclear Corporation (CNNC) para la construcción de la cuarta central nuclear argentina. Por ahora, el proyecto se mantiene “demorado”.

“Desde su firma en febrero de 2022, el contrato nunca llegó a entrar en vigencia por no cumplirse las condiciones precedentes, y el mismo está sin avances. Se trata de un proyecto que forma parte de los acuerdos de cooperación entre Estados, por lo que su evolución depende de definiciones de carácter país a país y excede el rango de decisión de NASA», explicaron en la empresa.

Un tema más que el Gobierno deberá resolver antes de privatizar el 44% de la compañía.

Sofía Diamante

Comentario de Agendar:

Tomo por cierto los números de Sofía Diamante en La Nación. Miden las pérdidas de personal experto desde el desembarco de mileístas y sciolistas en NASA, y su captura. Las cifras concuerdan con las que da el Dr. Rodolfo Kempf, de la CNEA. Kempf (su artículo está aquí) añade también a los que se han tomado licencia sin sueldo. Lo típico de los expertos nucleares desde 1993 es que lo hagan cuando están a punto de irse con un portazo del país, a trabajar en otro programa o empresa nuclear.

Ambos grupos clasifican en una misma categoría: PSB, o «Podridos de ser boludeados».

Boludeados por el Nuevo (¿nuevo?) Programa (¿programa?) Nuclear del rockero Javier Milei y el mesadinerista Demián Reidel. Éste consiste en grandes vaharadas de humo marketinero-informático-financiero, «all smoke and mirrors», para encubrir la eliminación del plan nuclear anterior, algo rengo, algo tuerto y algo manco, PERO REAL.

El vaciamiento espontáneo (ponele) de RRHH no sólo son los tentempiés de lo que sigue. Si cualquiera de las empresas que cita Kempf logra clavar bandera en NA-SA, los ingenieros nucleares que no se hayan ido por la propia serán rajados. Si la cosa se hace en términos amigables, con jubilaciones anticipadas.

Si no se hace así, a los que se obstinen en quedarse se los someterá a una desratización de acoso interno hasta que se vayan de una puta vez, y si no lo hacen, con despido sin causa.

Con lo que es la justicia laboral de hoy en día, los despedidos están fritos en primera y segunda instancia, y si se arman causas colectivas y se pasa a Suprema… bueno, ¿acaso dicha corte no está, por definición, poblada de cortesanos?

¿Cuánto cuesta despoblar a NA-SA de gente más calificada y honesta?

La formación de un ingeniero nuclear de grado, con el título todavía «mirame y no me toques» por la tinta fresca, le cuesta plata al país. Asumo que salen de una universidad pública, porque las privadas no se ensucian mucho con ingenierías, y si lo hacen (caso del ITBA), evitan las ingenierías nucleares.

De modo que hago este cálculo de almacenero suponiendo que los ingenieros nucleares de grado salen del Instituto Balseiro de la CNEA, en Bariloche, o del Instituto Dan Beninson, también de la CNEA, en ese municipio del AMBA.

Es al cuete llamarlos «institutos»: no se trata de las Academias Pitman. Son universidades por la propia, divididas en tantas carreras finales como ingenierías nucleares hay, y la lista es larga, y cada vez más.

Sin ahondar en asuntos curriculares, los títulos respectivos los expiden dos universidades nacionales robustas: la de San Martín, o UNSAM, y la de Mendoza, o UNM. En ambos casos, la cursada completa hasta el título de ingeniero y el comienzo de una carrera como físico, científico de materiales, reactorista, neutrónico, termohidráulico, químico o «combustiblero» nuclear, y siguen las firmas.

Hasta el título pelado nomás, hay que calcular docencia a cargo de gente con grado de doctor y posdoc y relevancia internacional. No da clases el Profesor Jirafales.

Sumá el uso constante de pequeños reactores nucleares (el RA-3, el RA-6 y el RA-4), y de prorratear estos gastos fijos, más viajes y alojamiento cuando hay que cambiar de ciudad, entre un número muy reducido de alumnos.

Cada vez más reducido, porque a excepción de NA-SA, donde los sueldos de profesionales están por arriba de la línea de pobreza, en el resto del programa nuclear están debajo.

Esto se sabe en la calle, y la calle aconseja que es mejor manejar un Uber y estudiar Corte y Confección que atravesar cinco años de sangre, sudor y lágrimas para terminar como científico de materiales especiales en construcción nuclear: cerámicas, resinas, vidrios, super aleaciones de zirconio, níquel y diversos aceros.

Y todo por dos pesos.

¿Dibujamos U$ 100.000 anuales por alumno recibido pagados por el estado? Son muchos más, pero ponele. Medio millón de dolarifacios puestos por el estado por cada título fresquito.

De ahí, al laburo. Y no es que te vayan a contratar en SOCMA para cobrar peajes: tenés que pelearla porque te tomen en la CNEA, en la que te vas a morir de hambre.

Otra opción es ir por la gloria y a tu riesgo a INVAP, esa firma tecnológicamente espectacular y espectacularmente tecnológica, que vive de lo que exporta, ésa que nos dio el enriquecimiento de uranio, ésa que el ut supra citado Costantini, Menem 1.0 y 2.0, De la Rúa, Duhalde, Macri y «The Joker» quisieron quebrar y cerrar.

O, tercera opción, ir a NA-SA, en la cual podés mantener incluso una familia, si no son de comer mucho.

Eso sí, una vez en NA-SA, evitá meterte en un área de diseño, montaje y reparación de nuevas centrales. En ese caso podés explicarle a tus nietos que construiste Atucha 2, o que reparaste ambas, o que retubaste Embalse, y vinieron Macri y luego Milei a rajarte de una patada en el tujes. Y además, por esos crímenes. ¿Alentador?

Volvemos a los costos de la sangría en RRHH. Añadile algunos viajes de especialización con estadía en universidades o programas nucleares extranjeros, con los pasajes y morfar una vez por día, y tu costo como doctor/a o posdoc al estado nacional le salió entre uno y dos palos verdes.

Pero si sos un cuadro intermedio de NA-SA, digamos un cinturón negro de primer dan, cobrás el equivalente de una luca verde, quizás dos. Si tenés dos pibes y una esposa, OSDE 310 se hace cargo de gastos médicos, salvo que alguno se enferme.

Obviamente, en NA-SA no te van a pagar 5 palos por mes,

Y de yapa tenés que escuchar los delirios de un mesadinerista con pergaminos de Goldman Sachs y JP Morgan, tan sabedor de tecnología nuclear como yo de capar monos, y tan merecedor de dirigir un programa nuclear como un kamikaze de volar un Boeing 747. Al que te subiste solito.

Y este tipo, mientras dure, te va a planificar la vida profesional hasta que te lleves puesto el World Trade Center, y tu espíritu inmortal se mude a su Narnia atómica, bajo el reino del León.

Jódanme, brothers and sisters, hoy en el ancho mundo hacen falta 100.000 ingenieros nucleares capaces de operar, reparar, diseñar y construir centrales y reactores en serio, tangibles, necesarios, imprescindibles. Por primera vez desde Fukishima, afuera te van a tratar no como a un refugiado afgano, sino como a nobleza.

Ni falta te hace tomarte el avión. Te contratan a distancia, y si tenés una computadora de alta capacidad laburás desde tu casa, y dos o tres veces por año viajás a Francia a enseñarles cómo se maneja un reactor, ahora que ellos se olvidaron, y te depositan el sueldo en Uruguay.

En cualquier momento esto vuelve a valer para Italia y España. ¿Te vas a quedar cantando tangos aquí?

Los 136 expertos nucleares que ups, se le cayeron a NA-SA, le costaron al estado nacional, si mis cuentas de almacenero son certeras, unos 272 palos verdes. Pero insisto, estoy calculando a la baja. Que venga uno que no guitarree, y me cuenta.

Lo que creo realmente, y no puedo probarlo, es que con lo que le costó al estado nacional perder estos 136 ingenieros en 20 meses, se puede terminar el prototipo del CAREM, ponerlo crítico, hacerlo entrar en línea y empezar a buscarle inversores, todo eso silbando bajito.

O con esa valiente muchachada PSB (Podrida de ser Boludeada), esa gente que en 20 meses se le perdió por el camino a Demián Reidel se puede terminar el reactor RA-10, y acceder al 20% de un mercado internacional de radioisótopos. Que valdrá entre U$ 9100 y 24.440 millones en 2030, según quién haga las cuentas.

Alguien en Goldman Sachs o en JP Morgan las está haciendo, y mejor que yo. Por eso quieren que NA-SA se privatice antes de las elecciones.

A los zorritos, matanos mientras somos chiquitos y giles, don JP.

O te vamos a comer el gallinero.

Daniel E. Arias

La demanda de GLP argentino crecerá en Brasil por un nuevo programa de Lula

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Un programa social impulsado por el gobierno de Lula da Silva en Brasil promete impulsar las exportaciones argentinas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) al país vecino. El Estado brasileño subsidiará la adquisición de garrafas para los hogares de bajos ingresos. Más del 20% de la demanda actual de GLP en Brasil es cubierta con importaciones, por lo que se abre un escenario aún más positivo para la monetización de los líquidos de Vaca Muerta a través de la exportación.

Brasil es uno de los principales mercados de consumo de GLP. Es el país de Latinoamérica que más garrafas tiene en circulacióncon 140 millones de unidades. La expectativa es que ese número crezca debido al programa «Gas del Pueblo», que busca subsidiar todo el costo de adquisición de garrafas nuevas en los hogares de menores ingresos.

Las empresas distribuidoras de GLP anticipan un importante salto en la demanda. Las ventas de garrafas en Brasil podrían crecer entre un 7 y 8%, según el presidente de Sindigás, Sérgio Bandeira de Mello. El ejecutivo de la cámara que agrupa a las compañías distribuidoras explicó que en Brasil se venden alrededor de 400 millones de cargas de garrafas al año.

Importación de GLP argentino

Las empresas que participan en la cadena de abastecimiento y distribución de GLP en Brasil están mirando a la importación de más líquidos para atender a la nueva demanda esperada. Estados Unidos figura como la primera opción para los importadores, pero empresas brasileñas también están mirando a la Argentina y Bolivia para cubrir la nueva demanda, especialmente en el sur brasileño.

Nacional Gas, una de las principales empresas envasadoras y comercializadoras de GLP, ya está trabajando en la importación desde la Argentina, según lo afirmado por el director de la compañía, Alisson Albuquerque.

«Hemos realizado trabajos desde Argentina, con pilotos a Rio Grande do Sul; desde Bolivia, con pilotos a la región Centro-Oeste, importaciones por barco con desembarque en Belém, Pará, también en Suape; y ahora con desembarque en Barra do Riacho, Espírito Santo», dijo Albuquerque a la agencia brasileña Eixos.

En cambio, empresas como Ultragaz miran a la importación desde los EE.UU. para abastecer al nordeste del Brasil. «Estados Unidos es el mayor proveedor del mundo. Y hay mucha disponibilidad de moléculas; es un mercado muy líquido, lo cual es bueno», dijo el CEO de la compañía, Tabajara Bertelli.

Oportunidad en líquidos

El gas y el petróleo que se extrae en Vaca Muerta es rico en líquidos como butano, propano, etano y gasolina natural. El incremento de la producción hidrocarburífera viene impulsando la ejecución de nuevos proyectos para separar y monetizar estos líquidos en los mercados internacionales, especialmente a través del GLP, que es una mezcla de butano y propano. Pero el salto exportador puede ser aún mayor si se concretan los proyectos de exportación de gas natural licuado englobados en el plan Argentina LNG.

Algunas de las principales compañías que operan en el segmento de líquidos como Compañía MEGA y Transportadora Gas del Sur (TGS) ya están incrementando sus capacidades de separación y fraccionamiento de los líquidos.

MEGA esta completando la instalación de un nuevo tren de fraccionamiento que le permitirá un incremento inicial del 20% en la producción de C3+ (propano, butano y gasolina natural), que podría elevarse al 50% con la ejecución de una segunda etapa.

En el caso de TGS, la empresa transportista de gas está trabajando en una nueva planta desde hace un par de años con un proyecto oportunamente valuado en unos US$ 2500 millones. Este proyecto incluyó la construcción de dos plantas modulares de acondicionamiento de gas, que pueden ser modificadas para el procesamiento del gas y separación de propano y butano si eventualmente el cliente o productor lo necesita.

Adicionalmente, las petroleras Pluspetrol e YPF impulsan el plan Vaca Muerta Liquids, un proyecto que incluye la construcción de una planta de procesamiento en Neuquén, un poliducto de aproximadamente 600 kilómetros, y una planta de fraccionamiento en la costa atlántica. Pluspetrol busca el ingreso de más empresas al proyecto, cuya inversión estimada asciende a US$ 2000 millones.

Todos estos proyectos contemplan la monetización de los líquidos asociados a la creciente producción neuquina de gas y petróleo. Sin embargo, los proyectos para exportar GNL requerirán de todavía más capacidad para procesar el gas y separar los líquidos, de forma tal de obtener un gas seco, apto para la licuefacción.

En ese sentido, YPF dentro del plan Argentina LNG proyecta la construcción de una planta de separación, un poliducto y una planta fraccionadora que se localizará en Bahía Blanca. La inversión estimada en esta faceta del plan asciende a US$ 6000 millones.

Nicolás Deza

Sam Altman habla de invertir u$s 25 mil millones en la Patagonia ¿Le creemos?

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OpenAI, la creadora de ChatGPT, construirá en Argentina el centro de datos más grande de América Latina”.

“La Argentina se convertirá en una potencia mundial en inteligencia artificial”.

Los títulos parecen parte de la narrativa a la que nos acostumbró el Gobierno de Javier Milei, el mejor presidente de la historia, que tiene al mejor ministro de Economía de la historia, que hizo el ajuste más grande en la historia de la humanidad.

De todas maneras, observando que hay terceros de magnitud global involucrados en el anuncio, vale la pena profundizar en la mirada y tratar de entender qué viabilidad tiene el proyecto, cuáles son los antecedentes, cuáles son los beneficios potenciales para el país y cuáles son los riesgos económicos, energéticos y en términos de soberanía.

El comunicado: “Sur Energy y OpenAI se unen para anunciar sus planes para el desarrollo de Stargate Argentina, un proyecto pionero de infraestructura de IA que situaría a Argentina a la vanguardia del ecosistema global de inteligencia artificial”. Más adelante agrega: “Estructurado en el marco de RIGI, el proyecto supondrá una inversión de hasta 25.000 millones de dólares a plena escala, lo que lo posiciona como una de las mayores iniciativas tecnológicas y de infraestructura energética de la historia de Argentina”. Además, hubo un video de Sam Altman, CEO de OpenAI, resaltando el potencial del talento argentino, elogiando a Milei y prometiendo que el país tendrá acceso generalizado a la inteligencia artificial.

Frente a un anuncio tan escueto como autocelebratorio, surgen muchas preguntas. Algunas tienen respuesta y para otras habrá que esperar que se acomode la euforia y que el tiempo, los negocios y la política hagan su trabajo.

Lo que sabemos

El Proyecto Stargate (puerta estelar) es un plan en el que vienen trabajando OpenAI, Oracle y SoftBank desde 2022. En enero de este año, un día después de la asunción de Donald Trump, la Casa Blanca fue sede de un anuncio impactante: Stargate invertiría 500 mil millones de dólares en el desarrollo de la mayor infraestructura mundial para inteligencia artificial, con varios centros de datos en Estados Unidos. Más tarde se sumarían planes similares para Emiratos Árabes Unidos y Noruega. Stargate Argentina sería el primer proyecto de la empresa en América Latina.

Una semana después de aquel anuncio en Washington, China presentó Deep Seek, un sistema de IA de código abierto, más barato y más eficiente desde el punto de vista energético. Las acciones de las tecnológicas de Silicon Valley se desplomaron. En particular, las de Nvidia, la empresa que fabrica los “fierros” que hacen funcionar a los centros de datos. Nvidia ya había firmado con OpenAI un acuerdo para proveer equipos por 100 mil millones de dólares.

También sabemos que el socio argentino de Stargate es Sur Energy, una empresa enfocada en infraestructura digital, fundada por el recientemente fallecido Matías Travizano junto con Emiliano Kargieman, acompañados por Stan Chudnovsky. La compañía no tiene página web ni empleados, pero dice de sí misma que se especializa en implementar proyectos de data center sostenibles que combinan tecnología avanzada y energías renovables para apoyar el crecimiento global de la inteligencia artificial.

Una década atrás, Kargieman se reveló como un joven talento tecnológico argentino, al fundar la empresa Satellogic, una start up de garage famosa por el desarrollo de nano satélites de órbita baja. El “garage” de Kargieman creció considerablemente. Ahora Satellogic tiene dueños estadounidenses y contratos con el Departamento de Defensa de ese país. Emiliano sigue siendo su CEO.

Sabemos también que en este proceso tuvo un rol protagónico Demián Reidel, un físico argentino graduado en el Instituto Balseiro, que luego se dedicó a las finanzas en Estados Unidos. Reidel es el nexo entre Silicon Valley y Milei. El presidente lo convirtió en su asesor y más tarde lo nombró al frente de Nucleoeléctrica Argentina (NASA), la empresa pública que gestiona las tres centrales nucleares de nuestro país. Hace algunas semanas el Gobierno anunció la privatización parcial de NASA.

El vínculo entre la energía atómica y la inteligencia artificial es estratégico. Los centros de datos consumen una cantidad desmesurada de energía, una demanda que pueden satisfacer los pequeños reactores modulares. En la última década Argentina desarrolló su propio modelo de reactor modular, el CAREM. Ni bien asumió, Milei frenó el proyecto cuando este mostraba cerca de un 70 por ciento de su avance y se llevaban invertidos más de 600 millones de dólares. Reidel anunció que el país construiría otro modelo de reactor modular, uno desarrollado por la empresa pública rionegrina INVAP, que ya cuenta con patente internacional. Ese proyecto insumiría no menos de cinco años para concretarse. Desde que Reidel lo anunció en diciembre de 2024, el plan no mostró ningún avance. ¿Por qué abandonar un reactor que está a punto de terminarse por otro al que le falta un lustro para ver la luz? Esa es la pregunta que ni Milei ni Reidel pueden contestar. Quizás la respuesta esté en la reciente adhesión de Argentina al Programa FIRST de Donald Trump. Ese programa establece una curiosa colaboración. Los países adherentes le entregan a la Casa Blanca información sensible sobre sus planes nucleares. A cambio, la Casa Blanca les vende reactores modulares. Un trato justo ¿No?

Este anuncio se produce en el marco de un inédito rescate financiero del Gobierno de Donald Trump al plan económico de Javier Milei y Luis Caputo, del cual se desconocen las condiciones, pero se pueden deducir. Argentina es una pieza significativa en el tablero estratégico de Washington, que busca revertir el avance firme de China en el sur global. En esa carrera comercial, industrial y digital, Estados Unidos ya da por perdida a África, donde Beijing juega fuerte y domina. América Latina, con sus enormes recursos naturales, es un territorio en disputa.

Lo que no sabemos

El comunicado de Stargate no señala en qué lugar de la Patagonia se desarrollará el centro de datos, ni cuál es su proyecto de ingeniería. Si el lugar es Neuquén, en Vaca Muerta, tendremos una pista de cuál va a ser la fuente de energía que se va a usar.

Aunque el anuncio habla de energía renovables, no aclara cuáles se van a utilizar. Este no es un dato menor. El consumo energético de estas instalaciones es motivo de controversia en el mundo entero. Las compañías no lo informan con claridad. En los contratos que firman con las empresas proveedoras de electricidad suele haber cláusulas de confidencialidad que protegen esos datos. En las declaraciones públicas, las tecnológicas se pintan de verde y anuncian planes para reducir el impacto ambiental, pero en la realidad esas intenciones no se verifican.

El consumo de agua es otro aspecto clave para evaluar las consecuencias de instalar un centro de datos de esta magnitud. Los racks con placas que constituyen el cerebro de la inteligencia artificial levantan mucha temperatura. El rango para mantener un funcionamiento adecuado debe ir entre los 18 y los 27 grados, y para lograrlo se usan torres de enfriamiento que funcionan gracias a la constante circulación de agua. Aunque las empresas tecnológicas aseguran que se trata de sistemas de ciclo cerrado, el desperdicio de agua es muy significativo. Ahí aparece otra vez la opacidad en la información. Con el poder económico que ostentan, estos monstruos digitales tienen la capacidad de influir en las regulaciones de los territorios en los que desembarcan. En otras palabras, escriben las leyes que luego los van a controlar.

Un ejemplo: el estado mexicano de Querétaro aprobó una legislación que lo convirtió en un paraíso para la construcción de centros de datos. Poco tiempo después de la puesta en funcionamiento de las primeras instalaciones se multiplicaron los conflictos por la escasez de agua. En el municipio de Colón los pobladores sufren el racionamiento, mientras empresas y autoridades miran para otro lado.

Stargate Argentina promete crear miles de empleos directos e indirectos. La realidad es que los centros de datos insumen mano de obra intensiva durante su construcción. Una vez que están en marcha, son galpones en los que trabajan apenas decenas de empleados. En el mejor de los casos, cientos.

Según el comunicado que se conoció el viernes pasado, la inversión prevista se realizará en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Recordemos que el RIGI, sancionado por el Congreso en 2024, otorga estabilidad normativa por 30 años en materia tributaria, aduanera y cambiaria: el Estado queda atado a esas reglas aún si cambian las condiciones económicas o energéticas. En nombre de la “seguridad jurídica”, se cede capacidad regulatoria por tres décadas.

La Argentina no produce los equipos que requiere un centro de datos, por lo que hay que importar casi toda la tecnología: servidores, sistemas de enfriamiento, transformadores y equipamiento eléctrico.

El RIGI establece que las empresas acceden a exención de derechos de importación para bienes de capital y de informática y telecomunicaciones vinculados al plan aprobado, y puede cancelar IVA con certificados de crédito fiscal.

Además, tienen beneficios cambiarios. Es decir, acceden directamente al mercado de cambios para pagar utilidades, dividendos e intereses al exterior sin autorizaciones previas. Para la economía argentina esto implica salida de divisas y menor recaudación, sin desarrollo de proveedores nacionales de alto valor. El RIGI asegura por 30 años que esos beneficios no puedan ser restringidos por normas futuras más gravosas.

La ecuación parece inmejorable: se invierte con beneficios públicos, se opera con energía nacional y se transfiere la ganancia al exterior.

No es una cuestión menor conocer cómo se conformará Stargate Argentina para entender si la promesa de inversión no terminará agudizando la restricción de dólares que asfixia a la economía argentina.

No es lo mismo una empresa nacional que procesa datos en el país y los exporta al mundo, que un enclave extranjero que hace extractivismo de datos y consume divisas. ¿Qué compromisos establecerá Stargate con el sector público argentino? ¿Será un mega centro de datos para respaldar la digitalización de la gestión? ¿O usará los datos de los argentinos para alimentar la maquinaria de manipulación global en la que se convirtió el espacio digital? ¿Será Stargate Argentina una solución para los desarrolladores locales de IA que hoy tienen que pagar el procesamiento de sus aplicaciones en dólares en el exterior? ¿Será este proyecto el camino hacia la soberanía digital y cognitiva que merece la Argentina?

Esta claro que el país no tiene los recursos financieros para desarrollar por si mismo un emprendimiento de esta magnitud. Bienvenidas las inversiones, pero hace falta discutir las condiciones, con acuerdos razonables, con beneficios reales y riesgos controlados. Se trata de que los que vienen a invertir integren al país en la producción del conocimiento que generan.

La contracara de la estabilidad, las exenciones y la energía barata debe ser el contenido local, la formación de trabajadores y la transferencia tecnológica. Si no, no estaremos hablando de desarrollo, sino de dependencia.

Claudio Martínez

Hoy 17 hs, un acto por el aniversario de los satélites Arsat y por la soberanía tecnológica

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«Por la soberanía y el desarrollo nacional». Con esas palabras definen desde la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (FOETRA) la convocatoria para este martes 14 de octubre a las 17 en su auditorio (Yrigoyen 3171, CABA).

Allí realizarán un acto conmemorativo por el aniversario de la puesta en órbita de los satélites ARSAT I y II, hitos que marcaron la soberanía tecnológica argentina y posicionaron al país como referente en la región.

Bajo el lema “ARSAT y su rol estratégico para el desarrollo nacional”, el encuentro reunirá a diputados, senadores, dirigentes sindicales, referentes de la ciencia, la tecnología y el periodismo. El objetivo será destacar «la importancia de sostener la inversión en infraestructura y en las capacidades técnicas de los trabajadores del sector para garantizar la continuidad del desarrollo tecnológico con un enfoque federal e inclusivo».

El acto es impulsado por FOETRA, el sindicato de las telecomunicaciones, y la CONSITEL, encabezadas por Claudio Marín, quien subrayó la necesidad de “defender un modelo de crecimiento productivo con acceso igualitario a la conectividad”.

La actividad busca, además, respaldar los proyectos de ley que fortalecen la soberanía nacional y promueven la participación de las provincias en las políticas de telecomunicaciones.

Impulsan un acto por el aniversario de los satélites Arsat y "por la soberanía tecnológica argentina"

Los satélites Arsat, claves para la región

El satélite Arsat II despegó el 30 de septiembre de 2015 desde la Guayana francesa. Su antecesor que despegó del mismo lugar un año antes. 

El ARSAT-2 es un satélite de comunicaciones geostacionario diseñado, construido y probado en la Argentina por INVAP y operado por la empresa estatal ARSAT. Está localizado en la posición orbital geoestacionaria en la longitud 81° oeste. Hasta hoy otorga información clave para sectores como el agro, ambiente y meteorología. Incluso su información es contratada por empresas y países, por lo que genera ingresos económicos (divisas) para la Argentina.

Este satélite, junto al ARSAT-1, permitió que el país no perdiera las posiciones orbitales 72 y 81, que le asignó la Unión Internacional de Telecomunicaciones y que son muy codiciadas por la cobertura que puede hacerse desde allí, que va desde América del Norte hasta la Isla Grande de Tierra del Fuego.

Impulsan un acto por el aniversario de los satélites Arsat y "por la soberanía tecnológica argentina"

Fue construido en conjunto con el ARSAT-1 y comparte muchas de sus características de construcción, pero transportando un mayor número de transpondedores. El 50 % del satélite está hecho con piezas de fabricación argentina, al igual que el software.

Arsat pudo salvarse del listado de empresas a privatizar por el Gobierno con la Ley Bases. Pero en realidad existe la posibilidad de que se venda un 49% de su propiedad. Para eso es necesario seguir un proceso determinado y tener la aprobación del Congreso. La preocupación actual de los trabajadores es la pérdida de los recursos más especializados, que no se pueden recuperar. «Los proyectos quedaron parados y no hay un claro objetivo de hacia dónde va la empresa», denunciaron.

Comentario de AgendAR:

Hasta hace unos años, ARSAT podía cotizarse por tres activos: la REFEFO, o Red Federal de Fibra Óptica, casi 38.000 kilómetros de cable subterráneo de fibra óptica que permiten comunicaciones instantáneas entre todos las ciudades conectadas del país.

Ese sigue valiendo más que cuando se hizo, porque desde 2016 se fue dejando de hacer y demasiados argentos se acostumbraron a llamar por Watsapp desde La Quiaca a Comodoro, o desde Comodoro a Kabul y a hablar sin demoras. La REFEFO no llega a Kabul, pero sí a la red de cables submarinos que conecta Las Toninas, provincia de Buenos Aires, con el resto del planeta. O al menos, el resto conectado.

Si no existiera la REFEFO, olvidate de usar Watsapp fuera del ínfimo radio de cobertura de las antenas de tu proveedor de telefonía satelital. Olvidate de tu ancho de banda actual.

Olvidate de hacer transferencias bancarias desde Mendoza a Buenos Aires. Olvidate de lo olvidable y olvidado y que das por obvio, y olvidate un poco más. Recordá los ’90, cuando no podías sacar plata de un cajero de algún banco diferente al tuyo y desde otra ciudad u otro país, porque ese cajero no tenía maldita la idea de si tenías crédito en tu banco.

Recordá cuando en Puerto Deseado, Santa Cruz, tenías que usar internet a las 3 de la mañana, porque hasta las 12 de la noche estaba toda la juventud chateando en los cibercafés y morfándose todo el ridículo ancho de banda de la ciudad.

Esto en 2006 era Haití, en materia de telecomunicaciones, y hoy es (y sigue siendo) Argentina en 2015. Mucho peor que Uruguay en 2016, porque desde 2016 la REFEFO argentina dejó de crecer mientras que en Uruguay siguieron y siguen metiendo fibra.

Lo otro que valoriza a ARSAT va perdiendo puntos con cada año que pasa. Son los dos satélites ARSAT 1 y 2. Les quedan respectivamente 5 y tal vez 6 años de vida útil. Han ido envejeciendo en sus órbitas geoestacionarias sin reposición, porque Macri discontinuó la flota, y sus continuadores en el gobierno no retomaron su despliegue. Hoy debería haber 6 de estos satélites en el espacio, y desde el 3 en adelante, aparatos HTS, de mucho mayor ancho de banda.

Los 2 que hay mantienen la empresa, que gana unos U$ 32 millones/año pese a desde 2016 ARSAT fue dirigida en forma alternante a veces mal, otras peor, por varias gavillas de indiferentes/obsecuentes/delincuentes, subraye Ud. la categoría que suponga más apta. Pero andá a encontrar 2 satélites de construcción y diseño locales en el resto de Sudamérica.

Ambos con un factor de ocupación de arriba del 80% promedio. Ambos dando internet a escuelas rurales en municipios despoblados del país. Ambos dando cobertura para radio, TV y «broadcasting» a firmas privadas desde la Península Antártica hasta la tundra canadiense. Y ambos con canales dedicados exclusivamente a comunicaciones del Ministerio de Defensa (me refiero al de la Argentina, no al MoD británico).

La tercer cosa que hace valer a ARSAT es su Data Center, ubicado resueltamente en el centro mismo de la REFEFO en la sede de la empresa, en Benavídez, provincia de Buenos Aires. El Data de ARSAT se construyó lentamente desde 2006 y en 2013 ya era el de mayor capacidad y el más seguro de la Argentina.

Hablo no de seguridad física. No está adentro de un sótano sepultado bajo un búnker custodiado por robots armados con láser y motosierra dirigidos por una Inteligencia Artificial creada por Conan, aquel famoso perro virtual.

Hablo de seguridad en disponibilidad: tiene un «uptime» (el tiempo en que está disponible, en lugar de caído) del 99,982% del año. Esto significa tan lleno de redundancias y protección que su «downtime» por mantenimiento suma 1 minuto 40 segundos por año. Es bastante pasmoso para quien no conoce de data centers, y costó U$ 11 millones a fecha de 2013.

Gana plata, pero no tanto como la que debería ganar si cobrara tarifas de mercado a las empresas usuarias, y no hubiera estado en manos de demasiadas cúpulas crápulas y demasiadas veces desde 2016. Es muy fácil atomizar un Data en quintitas privadas y levantarla en pala, si uno es funcionario puesto a dedo por otro funcionario puesto a dedo por El Calabrés de Ojos Celestes, o Alberto el Innombrable, o un extraordinario presidente que invoca a su perro muerto y canta como tal.

Perdón no son insultos, sólo son descripciones objetivas de un periodista científico que laburó años en ARSAT y la vio irse al carajo. Y que aún así siente orgullo de haber estado adonde estuvo y haber hecho lo que hizo. Y también orgullo de que ARSAT estuviera tan bien hecha que no alcanzaron 9 años de ser entregada a las termitas para hacerla polvo.

ARSAT sigue ahí, siempre a punto de ser carneada en tres partes a espera de que se las coman los perros. Sigue ahí, siempre a espera de que vuelva a existir una conducción técnica, un programa político, un gobierno nacional realmente nacional, y un país menos emputecido que merezca semejante empresa.

Le doy muchas gracias por la ARSAT que fue y quizás siga siendo al Ing. en satélites Hugo Tognetti, su fundador allá por 2006, a INVAP con la que peleábamos bastante y que nos hizo dos satélites flor y se quedó esperando cuatro más, y sigue esperando.

Y gracias, muchas, a Claudio Marín, a quien sólo conocí en asambleas, baluarte de FOETRA, ese gremio que defendió a ARSAT mucho más y mejor de lo que nosotros, el personal calificado, lo hizo jamás.

Daniel E. Arias

La CONAE integra el primer receptor GPS espacial al SABIA-Mar. Un satélite desfinanciado

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La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) completó la integración del AGR-T (Austral GNSS Receiver – Technological), el primer receptor GPS 100 % argentino diseñado para aplicaciones espaciales, al satélite SABIA-Mar, consolidando un nuevo avance en la autonomía tecnológica del país.

El AGR-T, desarrollado por el grupo SENyT de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), constituye un instrumento crítico para la navegación y el posicionamiento preciso del satélite en órbita. Hasta ahora, este tipo de equipos debía ser importado, por lo que su desarrollo marca un hito en la consolidación de capacidades locales en electrónica de alta complejidad para el sector espacial.

Un salto en soberanía tecnológica

El secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Genua, destacó que “este desarrollo no es solo un logro técnico, sino una demostración concreta de lo que podemos hacer cuando articulamos ciencia, tecnología e industria”.

Por su parte, Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y técnico de la CONAE, subrayó que “todas las misiones satelitales de la agencia se han caracterizado por impulsar el desarrollo tecnológico nacional” y señaló que el AGR-T “es una muestra más del impulso que queremos seguir dando al crecimiento sostenible del país”.

El proceso de diseño y fabricación del AGR-T implicó desafíos técnicos de alta precisión, entre ellos la calificación de componentes electrónicos, la soldadura especializada y el desarrollo del software de navegación. El desempeño del sistema se evaluará en órbita, donde sus datos se contrastarán con los del GPS principal para validar su fiabilidad y precisión.

Integración en el SABIA-Mar

El receptor se integró recientemente a la plataforma de vuelo del satélite SABIA-Mar, actualmente en construcción en los laboratorios de INVAP (Bariloche) bajo contratación de la CONAE. El proyecto se encuentra en la fase final de integración del modelo de vuelo, mientras que el modelo de ingeniería ya está completo.

Durante la misión, el SABIA-Mar — destinado a la observación del océano y las costas sudamericanas— permitirá validar el AGR-T como una tecnología espacial de origen nacional, abriendo el camino para su uso en futuras misiones argentinas y regionales.

Comentario de AgendAR:

Como signo de los tiempos, el SABIAMAR es un satélite homeless.

Está sentado en la vereda por donde pasan cada cuatro años los gobiernos argentinos, y ninguno le pone un centavo en la gorra.

Parece el destino de la CONAE en general.

A nuestra agencia espacial ya le pasó lo mismo antes con los SAOCOM.

Iban a ser cuatro pero se terminaron dos. Y envejecieron tanto en la sala limpia de integración, allá en INVAP, que salieron al espacio con baterías de níquel-cadmio de los ’80. Son pesadas, de baja densidad eléctrica y recarga lentísima.

Pero si en los ’90 querías reemplazarlas por baterías de litio, mucho más eficientes, tenías que tirar todo lo construido, rediseñar y reconstruir el 100% del SABIAMAR original.

Los SAOCOM son imprescindibles para el manejo de suelos, napas y agua superficial en el campo argentino. Y esto el campo lo sabe, pero de ahí a poner un mango…

Ergo los SACOM son dos satélites de los ’80, aunque lanzados en la segunda década del siglo XXI y a punto de terminar su vida útil, sin reposición.

Con o sin GPS nacional, y según las prioridades de los sucesivos gobiernos desde que se murió Néstor Kirchner, este GPS no vuela, y el SABIAMAR tampoco.

Historia de dos proyectos satelitales homeless de una agencia homeless en un país homeless.

Daniel E. Arias

El lado B del rescate Bessent la historia argentina de Robert Citrone

El día en que Javier Milei iba a reunirse por primera vez con Donald Trump como presidente electo de Estados Unidos, el empresario norteamericano Rob Citrone le regaló al mandatario argentino una caja con cuatro vinos, según el registro oficial de obsequios.

Cinco meses después, Citrone mantuvo un encuentro con el Presidente en la Casa Rosada. Fue el mismo día en que Milei recibió al secretario del Tesoro, Scott Bessent.

Desde entonces pasaron otros seis meses y el Tesoro estadounidense anunció un respaldo financiero inédito en la historia argentina.

El Presidente Javier Milei recibió en Casa Rosada al líder de CPAC, Matt Schlapp, y a los empresarios estadounidenses Rob Citrone y Matt Dellorfano.
También participaron del encuentro el Asesor Presidencial, Santiago Caputo, y la CEO de CPAC Argentina, Soledad Cedro
El Presidente Javier Milei recibió en Casa Rosada al líder de CPAC, Matt Schlapp, y a los empresarios estadounidenses Rob Citrone y Matt Dellorfano. También participaron del encuentro el Asesor Presidencial, Santiago Caputo, y la CEO de CPAC Argentina, Soledad CedroPresidencia

La ayuda norteamericana fue celebrada en Buenos Aires, distendió la situación financiera, le dio aire al Gobierno, pero despertó algunos cuestionamientos en Washington.

Entre ellos, el premio Nobel de Economía, Paul Krugman, criticó la decisión de Bessent y aludió a una supuesta relación con Citrone.

“Una de las personas que instó a Bessent a intervenir en nombre de Milei fue su viejo amigo y excolega Rob Citrone, un multimillonario dueño de fondos de cobertura que apostó fuerte por el éxito de Milei y compró más activos argentinos justo antes del anuncio de Bessent. ¿Aprovechará Citrone el préstamo puente de Bessent, respaldado por los contribuyentes, de finales de septiembre —porque eso es todo— para tomar su dinero y huir?“, escribió Krugman en su sitio web.

De acuerdo con una entrevista que Citrone concedió en mayo, él y Bessent son viejos conocidos. Allí contó que en 2013, cuando trabajaban en el fondo Soros Fund Management, el ahora secretario del Tesoro decía en chiste que su excompañero era el responsable del 75% de su bono de aquel año, a propósito de una jugada financiera que él ideó. “En ese momento, convencí a George (Soros) y Scott Bessent para que apostaran fuerte”, mencionó.

Además de Krugman, los opositores a Trump también apuntaron contra la ayuda. La senadora del Partido Demócrata Elizabeth Warren pidió a la Managed Funds Association (MFA), una organización que nuclea a fondos de inversión, información sobre una serie de puntos. Entre ellos: “¿Ha tenido el MFA alguna comunicación con algún funcionario de la administración Trump respecto de las inversiones, la exposición o las preocupaciones de algún fondo de cobertura en la Argentina entre enero de 2025 y la actualidad?“.

Las apariciones de Citrone en la línea de tiempo de Milei lo ubican en fechas relevantes, cuyo denominador común es la conexión con el trumpismo. Sin embargo, su ámbito de acción son las finanzas. Apenas comenzó el mandato libertario, en su cartera de negocios aumentó más de un 50% la cantidad de acciones de empresas vinculadas a la Argentina.

Más precisamente, esa parte de su portfolio de inversiones pasó de US$90 millones en junio de 2023 a US$212 millones en diciembre de 2024. Pero a mitad de 2025 retrocedió a un nivel parecido al de junio de 2023, según documentos presentados ante la Securities and Exchange Commission en Estados Unidos (SEC).

Las cotizaciones de acciones de empresas argentinas y de los bonos volaron luego de la serie de anuncios de Bessent sobre el respaldo financiero a la Argentina, que en EE.UU. despertó sospechas dirigidas, entre otros, a Citrone.

Este hombre aparece como “General Partner, Manager, Trustee o Director” o ejecutivo de más de una empresa. Al menos una de ellas operó con acciones de compañías vinculadas con la Argentina: Discovery Capital Management, LLC. Un documento de la SEC describe que Citrone es uno de sus dueños indirectos. Posee el 75% o más de una firma que, a su vez, es acreedora del 75% o más de Discovery.

Documento de la SEC sobre "Discovery Capital Management"
Documento de la SEC sobre «Discovery Capital Management»

Discovery Capital Management LLC, organizada en Connecticut, realiza distintas inversiones y, además, asesora a otras sociedades, según los registros. De acuerdo a esos documentos, entre ellas se encuentran Discovery Global Opportunity Fund y Discovery Global Opportunity Master Fund. Ambas están organizadas en Islas Caimán y poseen a Citrone como “General Partner, Manager, Trustee o Director”.

Las inversiones de la firma que lidera Citrone reflejan un “antes y después” de la asunción de Milei, en diciembre de 2023. Esto encuentra sustento en documentos y también en las palabras del mismo empresario.

“Estuve en la Argentina en el ’91 y esta era una película muy similar. La Argentina en ese entonces tenía un programa de reformas que generó un buen equilibrio fiscal. Lograron reducir la inflación. Y el mercado, en todas las clases de activos, fue el de mejor rendimiento durante cuatro años consecutivos. Esta es la misma película en la Argentina hoy, que comenzó, ya sabes, hace unos 18 meses (inicio del mandato de Milei)”, sostuvo Citrone en un podcast del banco de inversión Goldman Sachs en mayo.

Según reportó Discovery Capital Management LLC a la SEC, el 30 de junio de 2023 la firma tenía 3.886.837 acciones de empresas vinculadas a la Argentina distribuidas en tres compañías: Grupo Financiero Galicia, Vista e YPF. Eso cambió con el triunfo de Milei.

Captura del "Form 13F" que Discovery Capital Management presentó ante la SEC estadounidense
Captura del «Form 13F» que Discovery Capital Management presentó ante la SEC estadounidense

Según el reporte del 31 de diciembre de 2023, Discovery Capital Management LLC acumuló 6.333.340 de acciones en seis empresas vinculadas a la Argentina. Un aumento del 62% con respecto al semestre anterior. Sumó inversiones en Adecoagro, Banco Macro y Mercado Libre Inc. El valor del portfolio, en dólares, mostraba la apuesta de Citrone durante la llegada de los libertarios a la Casa Rosada, según la SEC: un salto de US$90.085.976 a US$144.586.593.

En 2024, esa apuesta se profundizó. Al 30 de junio del año pasado, la cantidad de acciones de empresas vinculadas a la Argentina era un 83% superior a la del reporte de la misma fecha, pero de 2023. Incorporó más de dos millones de acciones de Adecoagro y multiplicó 31 veces las que tenía del Grupo Financiero Galicia. El salto anual en el valor del portfolio de Citrone fue de US$90.085.976 a US$197.030.235, según los reportes de Discovery Capital Management.

A diciembre de 2024, el portfolio del inversor valía US$212.416.858. Vale la aclaración: ya tenía una cantidad de acciones menor que seis meses atrás, tal como reportó ante la SEC. Este avance coincidió con el buen segundo semestre de 2024 que experimentó el mercado argentino.

Pero, en 2025, la historia comenzó a cambiar. La cantidad de acciones distribuidas en empresas vinculadas a la Argentina sumaban 3.120.627 el 30 de junio de este año, según los documentos. Es decir, una cifra menor a la del junio anterior a que asumiera Milei. Redujo en casi un millón la cantidad de acciones de Adecoagro. Las que tenía del Galicia, que en diciembre de 2024 alcanzaban 1.264.678, en junio bajaron a 500.000. El valor en dólares de su portfolio en firmas vinculadas con la Argentina se achicó: US$116.291.157. Eran US$96 millones menos que seis meses atrás.

En un contexto más volátil del mercado accionario argentino, este descenso puede explicarse no sólo a través de la menor cantidad de acciones bajo su poder, sino también por el retroceso que se registró en la capitalización de empresas argentinas en medio de la incertidumbre financiera que empezó a atravesar el gobierno de Milei.

La relación con el trumpismo

La Federal Election Commission (FEC) de ese país muestra que un “Citrone, Robert Mr”, empleado de Discovery Capital Management, realizó aportes de campaña al comité nacional del Partido Republicano en 2012.

Documento de la Federal Election Commission (FEC)
Documento de la Federal Election Commission (FEC)

A su vez, más cerca en el tiempo, Citrone se mostró junto a Milei. Su primera foto con él es de noviembre de 2024, cuando el Presidente mantuvo un encuentro con Donald Trump en Mar-a-lago. Allí aparece junto al canciller Gerardo Werthein y el exasesor de campaña de Trump en 2016 Barry Bennett, quien es miembro de la empresa Tactic, contratada por la Secretaría de Inteligencia del Estado el 12 de febrero de este año. Esta compañía tiene a Leonardo Scatturice entre sus titulares.

El Presidente de la Nación, Javier Milei, junto al canciller Gerardo Werthein, se reunió en Estados Unidos con Rob Citrone de Discovery Capital, Matt Dell Orfano y Barry Bennett
El Presidente de la Nación, Javier Milei, junto al canciller Gerardo Werthein, se reunió en Estados Unidos con Rob Citrone de Discovery Capital, Matt Dell Orfano y Barry Bennett

La segunda imagen que muestra a Milei y a Citrone es del 14 de abril pasado en la Casa Rosada. Ese mismo día debutaba el nuevo esquema cambiario, la Argentina salía del cepo, y el Presidente recibía al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Bessent.

“Tuve la oportunidad de reunirme con el presidente (Milei) antes de que se reuniera con Scott Bessent (14 de abril). Y me reuní con el equipo económico un par de horas antes de que se reunieran con Scott Bessent. Ser parte de ese evento tan importante para el país, influir en él y participar, es algo realmente poderoso”, sostuvo Citrone en la entrevista en el podcast de Goldman Sachs.

Foto compartida en redes sociales por Soledad Cedro, en la que se encuentra con Rob Citrone, Leonardo Scatturice y Matt Schlapp, entre otros
Foto compartida en redes sociales por Soledad Cedro, en la que se encuentra con Rob Citrone, Leonardo Scatturice y Matt Schlapp, entre otros

LA NACION consultó a Citrone sobre sus vínculos con los gobiernos de la Argentina y de Estados Unidos, y sobre la evolución de las inversiones mencionadas, pero su oficina de prensa no quiso hacer comentarios.

Pese a eso, en enero de 2024, cuando se reunió con el ministro de Economía, Luis Caputo, dio una entrevista. “Si yo quiero invertir en la Argentina, no puedo hablar solo con mis analistas, tengo que hablar con otras personas que viven en la Argentina, tengo que viajar y estar ahí. Esa es la parte más importante del proceso”, dijo Citrone cuando apenas comenzaba la gestión libertaria.

Ignacio Grimaldi

La CNEA negocia con Neuquén transferir la operación de, la Planta Industrial de Agua Pesada

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La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) está negociando con la gobernación de Neuquén ceder su participación accionaria en la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI), firma conjunta que opera la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) ubicada en la provincia patagónica. ENSI es una sociedad estatal integrada en un 51% por la provincia de Neuquén y en un 49% por la CNEA. La clave de la negociación está en el canon que la CNEA pretende cobrarle a la provincia por el usufructo de la planta, según distintas fuentes. Desde la CNEA respondieron a este medio que la institución seguirá siendo la propietaria del activo.

Emplazada en Arroyito, la planta de agua pesada es la más grande del mundo en términos de capacidad de producción, pero dejó de producir en 2017 por falta de demanda interna y externa. Desde entonces se mantiene en estado de conservación.

Negociación

La CNEA es la propietaria de la PIAP, mientras que la operación, mantenimiento y gestión de la misma recae sobre ENSI. La negociación en curso involucra el traspaso de las acciones de la CNEA en ENSI y la cesión de las instalaciones por un período mínimo de 25 años a la provincia de Neuquén, a cambio del cobro de un canon a la provincia por el usufructo del activo durante ese período. La transferencia de las acciones a la provincia supone que Neuquén pasará a tener el pleno control de la gestión comercial de la planta. «Es una negociación en curso con varios detalles aún por definir», subrayó una de las fuentes.

Desde la institución científica nuclear confirmaron que el activo seguirá en manos del organismo, aunque declinaron en brindar detalles sobre la negociación en curso. «La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) mantiene un diálogo técnico permanente con la provincia de Neuquén para avanzar en la reactivación de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), que lleva más de ocho años sin actividad, y garantizar una operación eficiente. En este marco, se están definiendo las condiciones para un nuevo convenio que redefina el rol de ENSI y establezca un esquema de gestión que optimice el uso de la PIAP, siempre bajo propiedad de la CNEA«, respondieron oficialmente.

El traspaso de la operación, mantenimiento y gestión comercial de la PIAP a la provincia de Neuquén también supondría que la CNEA dejará de pagar los costos de la conservación del activo. La institución viene cubriendo la totalidad de las necesidades operativas de la conservación de la planta desde 2017, incluyendo el pago de salarios, insumos, energía eléctrica, gas natural, mantenimiento, laboratorios y cargas impositivas.

Desde el Ministerio de Planificación de Neuquén declinaron en hacer comentarios «hasta que no se llegue a acuerdos sobre el tema».

Canon y tecnología

La principal diferencia entre las partes es por el pago de un canon. La CNEA pretende cobrar el mismo a partir de la firma de contratos vinculantes entre ENSI y los clientes, pero la posición de la provincia sería abonar el canon cuando la planta efectivamente vuelva a producir agua pesada. Los trabajos para volver a producir agua pesada demorarían unos 24 meses y requieren de inversiones en el orden de las decenas de millones de dólares.

La negociación en curso también involucra cuestiones relacionadas al know-how tecnológico y operativo de la planta. Quienes conocen los pormenores del funcionamiento de la misma explican que la CNEA fue reduciendo a lo largo del tiempo el personal propio que tenía en planta, delegando en el personal de ENSI el manejo y conocimiento del activo.

Acuerdo para reactivar la PIAP

La negociación también se inscribe en el contexto de un acuerdo rubricado este año por la CNEA, ENSI y la provincia de Neuquén para avanzar en la reactivación de la PIAP. El mismo incluye una adecuación societaria de ENSI conforme al Decreto 70/2023, que establece la transformación de las empresas del Estado en Sociedades Anónimas.

En ese momento también se informó que se acordó avanzar en la convocatoria realizada por ENSI, a través de cartas de intención, a potenciales interesados en la adquisición de agua pesada.

La gobernación de Rolando Figueroa está buscando reactivar la producción de la PIAP a partir de la firma de contratos entre ENSI y clientes internacionales de agua pesada. Con ese objetivo fue que lanzó una convocatoria internacional para sonder el interés del mercado, obteniendo respuesta afirmativa de al menos cinco empresas no identificadas, según lo publicado por Diario Río Negro.

Agua pesada

La PIAP en Arroyito fue construida para proveer agua pesada para las centrales nucleares argentinas, las cuales utilizan uranio natural como combustible y agua pesada como moderador y refrigerante. La planta fue diseñada pensando en potenciales ampliaciones del parque nuclear argentino, por lo que cuenta con dos líneas de producción nominal de 100 toneladas anuales cada una. El gobierno nacional valúa la planta en más de 10.000 millones de dólares.

El diseño de esa capacidad en dos líneas condicionó la economía de la planta desde su inicio de operación en 1993, en la medida que no había demanda en el mundo para volúmenes tan altos. Sin embargo, esta situación comenzó a cambiar en los últimos años con la aparición de nuevas demandas industriales de agua pesada y la expectativa de construcción de nuevas centrales uranio natural y agua pesada en Canadá y otros países.

La canadiense Candu Energy fue hasta ahora la empresa más activamente interesada en rubricar acuerdos por la PIAP con CNEA. Las partes firmaron este año un memorando (MoU) según el cual Candu Energy asegurará el financiamiento para reactivar la planta. A cambio, la CNEA pagaría con la producción y entrega del agua pesada. Sin embargo, hasta el momento no se dieron pasos concretos en esa dirección.

Nicolás Deza

La automotriz china BYD inicia operaciones en Argentina con 6 modelos eléctricos e híbridos

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El gigante chino BYD (Build Your Dreams), líder mundial en electromovilidad, inició formalmente sus operaciones en la Argentina. La compañía, con presencia en más de 100 países y seis continentes, desembarcó con estructura propia, como filial directa de su casa matriz, y con una estrategia de expansión que busca posicionarla como referente del mercado local de vehículos eléctricos e híbridos. La presentación oficial se realizó en el Centro Costa Salguero, en el pabellón 6.

“De parte de todo el equipo de BYD agradecemos profundamente el interés de quienes se acercaron a la marca durante la preventa. Queremos que cada cliente viva una experiencia simple, transparente y moderna, respaldada por una red oficial de servicio pos venta y la solidez de una marca global”, afirmó Bernardo Fernández Paz, director de ventas de BYD Argentina.

La compañía anunció los precios oficiales de sus primeros tres modelos para el país: los eléctricos BYD Dolphin Mini y BYD Yuan Pro, y el híbrido enchufable BYD Song Pro DM-i. Todos se encuentran disponibles en una red comercial inicial de once concesionarios y diecisiete puntos de servicio.

Una llegada con sello propio

“BYD viene como casa matriz a la Argentina. A diferencia de otras marcas, somos la propia compañía que decidió instalarse en el país con un proyecto regional y de largo plazo”, explicó Fernández Paz, quien destacó la decisión de operar directamente, sin intermediarios ni importadores.

La estrategia se apoya en cinco pilares: cero emisiones, cero ruido, autonomía competitiva, bajo costo de mantenimiento y tecnología inteligente al servicio del usuario. El objetivo es consolidar una propuesta de movilidad sustentable con precios competitivos y garantías extendidas.

Los tres modelos debutan con una garantía de seis años para el vehículo y ocho años para la batería y el motor. Los servicios de mantenimiento tienen un valor de $130.000 para el Dolphin Mini, $150.000 pesos para el Yuan Pro (cada 20.000 km) y $290.000 pesos para el Song Pro (cada 12.000 km).

Modelos y precios oficiales

• BYD Dolphin Mini GL: u$s22.990.

• BYD Dolphin Mini GS: u$s23.900.

• BYD Yuan Pro GL: u$s29.990.

• BYD Yuan Pro GS: u$s30.990.

• BYD Song Pro DM-i GL: u$s34.990.

• BYD Song Pro DM-i GS: u$s36.990.

Propuestas para tres públicos

El Dolphin Mini es un hatchback 100% eléctrico de cinco puertas y 3,78 metros de largo, con una autonomía de 380 kilómetros. Está orientado al uso urbano e incorpora pantalla multimedia giratoria, control remoto por aplicación, ingreso sin llave y un sistema de karaoke integrado.

El Yuan Pro es un SUV compacto de 4,31 metros, impulsado por un motor de 174 caballos y 290 Nm de torque. Acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y ofrece techo panorámico, cámara 360°, pantalla de 12,8 pulgadas y un interior modular adaptable.

El Song Pro DM-i combina motor eléctrico y térmico. Ofrece 100 km de autonomía eléctrica y más de 1.000 km combinados, con una potencia total de 237 caballos. Incluye cargador inalámbrico, portón trasero eléctrico y techo panorámico corredizo.

El BYD Dolphin Mini es un hatchback 100% eléctrico con 380 km de autonomía. Con precios desde u$s22.990, es el modelo más accesible del debut de la marca en Argentina y apunta al uso urbano

Con estas propuestas, BYD apunta a cubrir distintos segmentos del mercado local, desde la movilidad urbana hasta el uso familiar, apostando por la eficiencia y la reducción de emisiones.

Desafíos de la electromovilidad en el país

En el lanzamiento oficial, José Miranda Montecinos, director de marketing y comunicaciones para BYD en las regiones de Américas, Europa, Medio Oriente y África, señaló que la marca busca acelerar la transición hacia la movilidad eléctrica en América Latina.

Explicó: “Con presencia ya en Brasil, México, Chile, Colombia, Uruguay y toda Latinoamérica, el inicio de operaciones en Argentina fortalecerá nuestra red regional y nos permitirá avanzar con mayor solidez en la misión de liderar la transición hacia la movilidad eléctrica en América Latina, ofreciendo vehículos de nueva energía accesibles, confiables y alineados con las necesidades locales”.

El ejecutivo subrayó que el contexto argentino representa tanto un desafío como una oportunidad. “En Brasil hay escasez de cargadores. Sin embargo, después de China, se convirtió en el país con más ventas de BYD. La infraestructura de recarga es similar a la de Argentina. Cuando llega la electromovilidad, se impulsa el desarrollo de la infraestructura. Nosotros no tenemos tiempo que perder. No esperamos a que haya infraestructura, impulsamos la oferta y buscamos que el Estado y los diferentes actores se sumen a un nuevo cambio de paradigma”, sostuvo.

Estrategia y expansión

BYD operará directamente con estructura local y abastecerá el mercado argentino desde su planta en Brasil. Según Miranda Montecinos, esa cercanía permitirá mantener precios competitivos y garantizar el suministro. Señaló: “Vamos a trabajar para ser el número uno en Argentina. Entendemos que este mercado es distinto a otros porque tenemos que vender con sistema de cuotas, pero con nuestra fábrica en Brasil buscamos ser competitivos y fuertes”.

El directivo agregó que la empresa ya analiza ampliar su gama de productos y eventualmente producir en el país. “Vamos a abastecer el mercado con nuestra planta de Brasil, pero si hay estabilidad y la demanda crece, podemos pensar en instalar una planta en Argentina. Somos ambiciosos”, dijo.

De izquierda a derecha: Stephen Deng, vicepresidente de BYD para América Latina; Bernardo Fernández Paz, director de Ventas de BYD Argentina; Audrey Li, directora regional y José Miranda Montecinos, director de marketing y comunicaciones para BYD durante la presentación oficial en Costa Salguero
De izquierda a derecha: Stephen Deng, vicepresidente de BYD para América Latina; Bernardo Fernández Paz, director de Ventas de BYD Argentina; Audrey Li, directora regional y José Miranda Montecinos, director de marketing y comunicaciones para BYD durante la presentación oficial en Costa Salguero

En la primera etapa, la automotriz se beneficiará del régimen gubernamental que exime del 35% de arancel de importación a vehículos eléctricos o híbridos con costo FOB inferior a u$s16.000, lo que facilita precios más accesibles. Según la empresa, ya se registraron más de 1.500 reservas durante la preventa.

Proyección regional y próximos pasos

La compañía ya superó las 1.500 unidades vendidas en el país y prevé expandirse con fuerza en el Cono Sur. El plan comercial contempla consolidar su presencia en la Argentina y Chile, mientras Uruguay continúa como líder regional en ventas de la marca. En el corto plazo, BYD sumará nuevos concesionarios y ampliará la red de puntos de servicio, acompañando el crecimiento del mercado de autos eléctricos e híbridos en la región.

El plan de la marca se apoya en la movilidad sustentable como parte de su eje de crecimiento

El desembarco local coincidió con una mayor apertura para las automotrices chinas. Marcas como Tank, MG, Chery y Geely también fortalecieron su presencia, aprovechando el régimen gubernamental que permite importar vehículos electrificados sin el arancel del 35% aplicable a los modelos fuera del Mercosur. El beneficio alcanza hasta 50.000 unidades anuales con costo FOB inferior a u$s16.000 dólares y ya tiene cupo aprobado para 2026.

A nivel mundial, BYD continúa expandiendo su liderazgo. En septiembre, la compañía quebró un récord de velocidad con uno de sus modelos deportivos, reforzando su imagen como referente global en innovación y tecnología. En la Argentina, durante el mes pasado, organizó una prueba de manejo en un reconocido centro comercial de la zona norte del Gran Buenos Aires, donde presentó su gama de vehículos a potenciales clientes y medios especializados.

“Con una red que se expande, una oferta cada vez más amplia y el respaldo de una marca global, BYD busca consolidar la movilidad eléctrica en la Argentina y contribuir a un transporte más limpio y eficiente en la región”, concluyó Miranda Montecinos.

José Luis Cieri

El río Paraná, escenario del saqueo

Cristian Módolo y Horacio Tettamanti calificaron como una “obscenidad” el tratamiento de las retenciones al agro donde “la timba generó 1.500 millones de dólares de utilidades”, recordaron que el río Paraná “aportó a la riqueza argentina casi dos deudas externas en los últimos 30 años”, y se preguntaron “cómo llegamos a tener que mendigar dólares y alcanzar semejante deuda externa”.

Módolo (ex subsecretario de Hacienda de la Nación), y Tettamanti, ingeniero naval y mecánico (además de ser socio fundador y ex presidente de la Asociación Bonaerense de Industria Naval; ex integrante del Consejo Federal Pesquero y subsecretario de Puertos y Vías Navegables de la Nación) disertaron en la Fundación de Estudios Políticos y Estratégicos de Rosario (FUNEPE) donde pusieron de relieve dos elementos. El primero, la importancia del río Paraná como la vía navegable por la que circula gran parte de la riqueza agropecuaria argentina. El segundo, la contracara de algunas de sus ciudades ribereñas con poblaciones vulnerables. Los dos hablaron en la conferencia titulada “De la fuga de divisas a la integración productiva: otro Paraná es posible”.

Granos y fuga de divisas

Módolo, director de estudios de la FUNEPE, se refirió a la creación de mecanismos de generación de riqueza, pero a consecuencia de la fuga de divisas. Al respecto, explicó que para llevarlo a cabo “es necesaria una organización productiva especial y que existan determinadas condiciones, entre ellas la disponibilidad logística” porque, en el caso de los granos, “estamos hablando de algo que no es un activo intangible”, pero “se puede intangibilizar”. Y explicó que esa es “una de las prácticas que usan las organizaciones productivas: inmaterializar los derechos de propiedad para poder transarlo internacionalmente. Pero para poder mover el grano, que es algo físico, se necesita logística. Por lo tanto, el contrato de la hidrovía (del río Paraná) es un actor partícipe necesario para que la organización de este tipo de empresas se pueda dar”.

Reglas impositivas desiguales

“Desarmar las estructuras productivas lleva a que las empresas hagan lo que hace cualquier empresa en el mundo, que es ganar plata, Y está bien que el empresario busque ganar y tener rentas. Lo que pedimos es que las reglas de juego sean iguales para todos. Y ahí es donde entramos a buscar y bucear en cómo son las reglas de juego porque, en principio, no son iguales para todos”, advirtió.

Al respecto, explicó que las empresas multinacionales “maximizan sus utilidades, pero no lo hacen con las mismas reglas impositivas que las nacionales”. Es así que, por ejemplo, “la declaración del Impuesto a las ganancias y los impuestos patrimoniales no se rigen por las leyes impositivas nacionales, sino que tienen un estatus preferencial regulado a través de lo que se llama convenios de doble imposición”, leyes impositivas especiales que se dan país por país.

Y agregó que “de los 16 países que forman parte de la cuenca del Paraná, del Bajo Paraná, 13 tienen leyes especiales impositivas. Es decir, que los impuestos que pagan cada una de estas empresas no son los mismos que pagan las empresas de bandera nacional. Por el lado de los costos, maximizan las ganancias, pero también aprovechan la planificación fiscal, es decir que pagan impuestos en los países que menos les graban, por eso los paraísos fiscales ajustan precios de transferencia, es decir, hacen comercio intrafirma. Cargill, por ejemplo, le vende a su subsidiaria o a su otra matriz en Hong Kong o en Rotterdam, y los precios ya están preestablecidos”.

Para Módolo, en esa “planificación fiscal” buscan “el paraíso que mejor las trate”, y ejemplificó con lo ocurrido en nuestro país con las retenciones: “fue una obscenidad a cielo abierto. Hemos visto una cloaca de lo que significa el tratamiento de la política de retenciones y un aspecto de la política tributaria. Vimos cómo se ha negociado, cómo se ha logrado abrir una ventana en donde la timba que se generó provocó, en principio, 1.500 millones de dólares de utilidades” para estas multinacionales.

¿Quién paga los platos rotos?

Pero lo que “no sabemos son las consecuencias fiscales”, dijo, y se preguntó “¿quién va a pagar este premio? ¿Cuánto nos va a costar pagar este beneficio de anticiparle al tesoro o a la economía argentina una cantidad de divisas que las empresas trajeron del exterior, no exportaron porque todavía no movieron un solo grano y lo único que se realizó es el movimiento de transferencias?

Sobre los precios y las retenciones, dijo que “si se pueden bajar a cero para después volver a subirlas, está claro que esas retenciones no tienen una dirección o que el poder de negociación no está en la autoridad central”, y que esa maximización o minimización de costos (en el caso de las retenciones) “es lo que explica la ecuación de las empresas multinacionales en esta región”.

Doble imposición

Sobre los convenios de doble imposición, explicó que hay tres países que todavía no tienen convenio de doble imposición: India, Estados Unidos y Uruguay, “pero vamos a ver que algunas empresas americanas son socias con países que sí tienen convenio de doble imposición como Suiza. Entonces podemos sospechar que los socios se reparten a donde pueden dirigir sus utilidades. Salvo estos tres estados, el resto tiene un tratamiento preferencial con leyes ratificadas por los parlamentos respectivos”.

Los convenios de doble imposición son acuerdos internacionales en donde hay países que ceden soberanía, “y es importante porque ceden soberanía tributaria y capacidad impositiva. Nosotros hemos entregado capacidad impositiva en 13 de los 16 países que integran este esquema. Y eso no es justo para las empresas nacionales que juegan en este partido”, advirtió Módolo que recordó un ejemplo citado por el autor santafesino Luciano Orellano, que escribió y mostró en una representación simplificada el caso Vicentín, la empresa más grande que tiene la provincia de Santa Fe, de capitales argentinos: “su estructura contempla Vicentín Paraguay, Vicentín Europa, Vicentín Uruguay. Esta es su radiografía de cómo se organiza una empresa a partir de este fenómeno territorial y normativo que tiene el país que hace que, organizándose de esta manera, pueda maximizar beneficios y disminuir costos a más no poder”.

Para Módolo, el caso Vicentín “es un ejemplo chico de un modelo nacional de desintegración productiva”, pero que expone “la estructura de cómo se organiza y se desarma el aparato productivo. No solamente se desarma, sino que se lo relaciona con otros países para pagar menos impuestos, que n o son otra cosa que la única herramienta que tiene una comunidad para apropiarse de parte de la riqueza que generan los privados legítimamente. Esos impuestos son

la única forma que tienen los gobiernos de capitalizarla socialmente a través de impuestos nacionales, provinciales y tributos municipales”.

El Paraná, un PBI y medio y una pregunta

Más adelante explicó que “el problema que también hay que solucionar “es cómo se organiza y queda la estructura de producción para que esto pueda darse”, y ejemplificó con información provista desde el Banco Central acerca de “la generación de riqueza que tuvo esta región (la de la ribera del río Paraná) durante los últimos 30 años ya que estamos hablando del contrato de hidrovía para ponerlo en su justa medida”.

Según dicha información “el río Paraná aportó a la riqueza argentina en divisas, casi dos deudas externas, 871.633.821.223 dólares en los 30 años de vigencia, más de un PBI argentino. Esta es la riqueza que transportó nuestro río Paraná en estos 30 años con los sectores productivos que trabajan con el río Paraná exclusivamente. O sea que esta región ha generado un PBI y medio, o casi dos deudas externas juntas en 30 años”.

Llegado a este punto, Módolo se preguntó “¿cómo corno llegamos a una necesidad de tener que ir a mendigar dólares y tener semejante deuda externa que es imposible de ser sostenible?

Activos externos

Luego expuso sobre la formación neta de activos externos del sector privado no financiero, y explicó a donde se están yendo esas divisas, que se producen para que las empresas puedan importar, se pague deuda externa, para que se la lleven al colchón o alguna cuenta offshore o quede en alguna caja de seguridad”.

Y explicó que “en estos 30 años, solamente en este rubro, se fueron 338.761.485.000 dólares, casi el 30% de esos 871.633.821.223 dólares” a los que determinó como “fuga de divisas, que es plata no que se esconde en un barco pirata, se genera en forma legal y asume otros destinos como un paraíso fiscal”. Y agregó que esa cifra de fuga se dio a lo largo de los últimos 30 años en los que durante 11 hubo cepos y por 19 años no hubo ningún tipo de restricción”.

Sobre el cepo, recordó que “este gobierno libertario lo volvió a introducir porque se dio cuenta que las restricciones cuantitativas son fundamentales para controlar esto que se le ha desmadrado notoriamente”.

La riqueza del Paraná

Toda la descripción de la situación hecha por Módolo lleva a algunas conclusiones que él exhibió al considerar que “estamos en un territorio que genera riqueza, que posibilita la traslación de la misma, pero tenemos una población totalmente pauperizada: el 40% de la población no tiene cloacas, no tienen gas natural. Hay sectores que aún viven en el siglo XIX, sin agua potable, sin cloacas, sin gas, sin vivienda y con necesidades básicas insatisfechas”. Y recordó “el triste récord existente en el territorio de Villa Constitución-San Nicolás de tener el nivel de indigencia más alto de toda la cuenca del Plata. En Villa Constitución, los niveles de indigencia son parecidos a la de pueblos africanos”.

El economista recordó que “este gobierno, para el último trimestre de este año se comprometió a poner en marcha el proceso de licitación de la hidrovía por 20 años, lleva 30 con prórrogas bastante especiales, y pretenden llevarlo otros 30 años más. En un acto de concesión, el gobierno dijo que serían 20 años el contrato, pero seguramente harán la misma trapisonda de volver a patear todo para adelante. Veinte años más. En 50 años, ¿cuál es la sociedad que vamos a tener?”, se interrogó.

Un “neumático” averiado

El dirigente dijo que es “fundamental saber de qué se está hablando, qué estamos dejando de ver porque no es un simple contrato de concesión. Es un elemento fundamental para la organización productiva que permite que esa riqueza que se genera legítimamente, genere esa plata que se va del sistema”. Y lo asoció con la imagen de “un neumático que tiene una pinchadura, va perdiendo aire permanentemente y lo vamos cargando y va perdiendo como una solución sin fin”. Por eso, Modolo cree que -30 años después- no podemos tener niveles de deuda externa triples y con condiciones sociales mucho más pauperizadas. Esta es la foto que hay que contrastar”.

Luego volvió sobre los convenios de doble imposición y agregó que se pueden observar y objetar. Son convenios internacionales, con lo cual tienen un estatus superior a las leyes.

“No puede ser que Paraguay, que tiene cinco veces menos producción que nosotros en grano de soja, exporte más sojas que nosotros en términos físicos. Tienen cinco veces menos producción y solamente exportan 20% menos que nosotros. Hay algo que no cierra, los números no cierran, pero como esto es algo físico, se puede medir, se puede establecer qué está pasando”, concluyó.

La robustez de la mayoría

Tettamanti, a su turno, consideró que “lo que sucede en Argentina es grave y lo que va a venir por delante tal vez sea peor”. Y por eso, agregó, “necesitamos construir una mayoría lo suficientemente robusta para pasar la tormenta que viene”.

A Tettamanti le “preocupa más el día después, cómo vamos -como Nación, como comunidad- a encarar ese proceso que, lamentablemente, a esta altura es casi de reconstrucción de una nación agredida”.

Un país saqueado

Sobre el país, consideró que “no hay duda que no es un país pobre, es un país saqueado. Y por eso es imprescindible que estudiemos científicamente el saqueo argentino, que podamos interpretar con mucha rigurosidad para analizar con la crudeza necesaria este mecanismo de saqueo”, que lo asoció con “la fuga de divisas que redujo al país a una realidad casi miserable en función de su historia”. También explicó que este punto puede arrojar alguna “explicación bastante importante para evaluar el nivel de deterioro. No es sencillo hacer de la Argentina el país al que hoy estamos asistiendo, deben de haber sido muy importantes los procesos que hicieron que esto sea posible”.

Tettamanti intentó una explicación que, a su juicio, no dispone de “un solo vector porque tiene que haber una convergencia de situaciones, causas superestructurales y causas infraestructurales. No es suficiente un esquema superestructural de normativas para producir el nivel de saqueo que la Argentina está sufriendo. Tiene que ser complementado con una infraestructura, particularmente en cuestiones donde intervienen elementos materiales que pueden medirse, que se pueden pesar, que se tienen que transportar”, como ocurre con los granos.

Fuga y saqueo

Profundizando su hipótesis, explicó que “no sería posible una fuga de miles de cientos de millones de dólares si no estuviera soportado, también, con estrategias logísticas e infraestructurales para el fortalecimiento de la capacidad de agregar valor de la comunidad organizada. La Argentina parece que recorrió un camino inverso, una infraestructura diseñada por intereses ajenos a los propios, que tiene como objeto justamente darle la materialidad a esa infraestructura normativa, que también fue construida para producir semejante nivel de resultado”.

Tettamanti consideró que la Argentina “tiene dos grandes mecanismos de fuga y saqueo: uno es el comercio exterior, los granos y el río Paraná. Y el otro es la deuda externa. Habrá otros, pero estos dos factores son los que tal vez expliquen el 70 o el 80% del mecanismo que la Argentina viene sufriendo”.

Como propuesta de solución, “el primer paso es la reconstrucción y recomposición de nuestra autoestima porque parece que, culturalmente, nos han reducido a ser un país insignificante. Pero Argentina es el octavo país del mundo, 3 millones y medio de kilómetros cuadrados, una plataforma marítima que está entre las más importantes del mundo, tenemos riquezas minerales, minerales raros, pesca, etcétera. Tenemos una parte significativa de la cuenca del Plata y la llave estratégica del río Paraná. Sin el río Paraná argentino, el producto bruto de esta región no podría circular”, advirtió.

De la logística, la historia y la geografía

Para Tettamanti, “es la geografía y la historia la que nos indica que el río Paraná es la columna central de la riqueza argentina”, y “por eso es poco explicable que, por acto propio, por autoridad legítima se hayan producido las entregas escandalosas producidas a lo largo de todo este tiempo”.

Luego introdujo otro tema a la disertación: la logística como uno de los elementos que marcan la propiedad de un recurso.

Lo explicó del siguiente modo: “hay un factor que no se analiza en la modernidad de la economía mundial, y es que el 30% de ese valor corresponde a la logística. Es más importante la logística que se aplica sobre ese recurso natural que el propio valor del recurso. Y en esos valores habría que agregarle a una fuga, la fuga blanca, que es el 30% de la logística que debería traccionar la riqueza creada en la Cuenca del Plata, que queda absolutamente fuera del país. No participamos en el flete, no participamos en los seguros, no participamos en los puertos, no participamos en el control de los datos… y todos esos valores, el 30%, corresponden a esa logística.

Tettamanti consideró como “absolutamente legítimo que la Argentina, siendo propietaria del río Paraná argentino participe proporcionalmente con esa riqueza. Es decir que de ese 30%, por lo menos, Argentina debería abrevar 10% en flota propia, en puertos propios, en remolcadores propios, en seguros propios, en actividad productiva, en astilleros, en flota fluvial, en flota marítima, etcétera”.

El peligro de llamarse hidrovía

Luego aclaró la improcedencia, a su criterio, del concepto “hidrovía porque esconde el sentido de una palabra constitutiva de la identidad nacional que se llama Río Paraná. Hidrovía es una palabra ajena a nuestro castellano, no existe, no es un sujeto geográfico, y el país necesita tener un sistema de navegación que haga uso de todas de las capacidades del río Paraná”.

El concepto de hidrovía está relacionado al Mercosur, pero dijo que “no se advierte que cuando se quiere defender el Mercosur, como un objetivo político progresista, se está defendiendo un mecanismo que fue alumbrado teóricamente por gobiernos progresistas, pero la letra chica fue hecha durante el liberalismo, después de la década del 90. Así que, en términos prácticos, los instrumentos de integración se pusieron al servicio de los monopolios y de las multinacionales”.

Planteado en estos términos, para Tettamanti, esta integración no sirve y propone una reformulación porque ese tratado “terminó siendo un instrumento de sometimiento a través de la multilateralización de la soberanía argentina. El río Paraná dejó de llamarse Paraná, dejó de ser argentino, se llama hidrovía y está manejado por un comité intergubernamental de cuatro países, de los cuales tres están manejados por multinacionales. Brasil se maneja por las multinacionales. No es un factor estratégico para Brasil el río Paraná argentino, es un instrumento de las multinacionales, para el Paraguay ni hablar y ni hablar del río Uruguay. Con lo cual, Argentina queda disuelta y tenemos que pedir permiso a un ente multilateral para determinar cómo se navega en la Argentina y eso es lo que poco a poco va causando la verbalización de la palabra hidrovía”.

Por eso, Tettamanti afirmó que “la Argentina necesita un sistema nacional de transporte por agua, reformular estas cuestiones y decir si queremos resolver un sistema eficiente de transporte, de logística, que dé lugar a todas las demandas de la Argentina, que no solamente es el transporte de granos. Y justamente los ríos argentinos, el Paraná, el Uruguay, el Alto Paraná, el Paraguay -binacional- y el Río de la Plata, están constituidos por sujetos geográficos. Por lo tanto, la palabra hidrovía -que engloba todo- nos impide pensar cómo armamos ese rompecabezas de ríos, que por ejemplo el Paraná al sur de Confluencia es totalmente argentino, es de total soberanía argentina, no corresponde a ninguna hidrovía, no corresponde a ningún tratado internacional que nos permita ceder soberanía ni nada por el estilo. Pero lo tenemos que combinar con un Río de la Plata, donde sí tenemos un tratado que nos restringe algunas cuestiones que tenemos que negociar en un ámbito como la Comisión Administradora Río de la Plata, cómo se utiliza el Río de la Plata, cómo se utiliza el Alto Paraná que está compartido con el Paraguay, cómo se utiliza el Paraguay en la zona de Argentina, con el Paraguay y, con esos elementos, construir un modelo que satisfaga las necesidades nacionales.

¿Barco, tren o camión?

Sobre las modalidades de transporte, remarcó a un tema “viejo como los tiempos: “lo que cuesta 1 peso llevado por agua, cuesta 10 pesos llevados en un ferrocarril, y 100 en un camión”. Sin embargo, advirtió que “no hay que confrontar un barco con un ferrocarril, o un camión con un ferrocarril. Esa tríada estratégica logística armoniza en un sistema de transporte logístico que minimice los costos de logística en función de que el camión funciona en un radio de 300 km, no en un radio de 2.000 o 3.000 como funciona la Argentina. Los ferrocarriles funcionan en una cuestión transversal a la Argentina porque justamente la longitudinalidad está dada por el agua, y no tiene ningún sentido que los camiones revienten yendo por la ruta 9 por una carga que obviamente tendría que estar transportada por agua o en las cuestiones transversales, distancias de 400, 500, 800, 2.000 kilómetros, hechos por ferrocarril”.

Los costos logísticos

Sobre los costos logísticos, consideró que son “inadecuados. Si la Argentina tiene su costo logístico explicado en más del 87% por el camión, que es el más caro de estos sistemas de transporte, si tiene aplicado el ferrocarril en una participación menor al 11%, que es bastante más económico, y el agua, que es la más barata de todas en menos del 1%, lógicamente un polinomio elemental hace lo que ocurre: que Argentina tenga un costo logístico tres y hasta cuatro veces superior a cualquier otro país semejante del mundo. Con esos costos logísticos no hay economía regional que banque, y no hay ningún proceso de agregar valor que se pueda sostener a más de 700 o 600 km del puerto de Buenos Aires”.

La fuga blanca

En la discusión de los 30 años de hidrovía, no hay que perder la proporcionalidad de la cosa, porque a veces se levantan voces como que todo el problema argentino es el contrabando, y por supuesto que es malo, pero el daño que nos puede hacer en el puerto los 3 o 4 millones de toneladas de soja que salen contrabandeadas en barcazas paraguayas, son importantes, pero no explican 800 millones de dólares o un producto bruto.

El problema central, a decir de Tettamanti, “es la fuga blanca, la infraestructura que obliga a que Argentina no tenga ninguna posibilidad de recuperar esas cantidades. Es decir, lo que estamos ante la cara superestructural de un modelo que necesita un modelo infraestructural para desplegar semejante cantidad de saqueo”.

La traza del saqueo

Sobre la traza de navegación, reconoció que es un problema serio porque la que se está por licitar “está absolutamente diseñada por intereses que garantizan cuestiones que dan soporte a un saqueo. Si los belgas dragaran el canal de Magdalena, si navegaran por el canal Guazú como corresponde, si hiciéramos los canales para que Chaco pudiera tener Barranquera funcionando, Argentina no tendría el daño que tiene porque ese daño estratégico viene en la soberanía del diseño de la estructura de navegación que se constituye en la infraestructura que da lugar al saqueo más importante sobre la Argentina”. E insistió con que, por todos los medios hay que evitar “que esta ignominiosa licitación llegue a buen puerto”.

Guillermo Lipis

El proyecto FOCUS de la UNSAM: microsatélites para el monitoreo de la infraestructura

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Nació en un aula de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y quiere llegar al espacio. FOCUS es un proyecto gestado por profesores y estudiantes de la carrera de Ingeniería en Sistemas Espaciales que tiene un ambicioso objetivo: desarrollar una constelación de microsatélites para el monitoreo de infraestructuras como puentes, edificios y represas.

En el último año, la iniciativa creció, se convirtió en una startup —XSAM— y cosechó importantes reconocimientos. El más reciente: acaba de pasar a las semifinales de la Entrepreneurship World Cup. Ahora, sus creadores buscarán llegar a la final, que se realizará en noviembre en Arabia Saudita.

“Ya estamos entre los 250 proyectos más importantes del mundo. Eso para nosotros es increíble porque eran 11 mil proyectos. Creo que, de a poco, vamos tomando más dimensión de lo que significa. Ahora queremos ver si llegamos a meternos entre los primeros cien”, cuenta Erwin Beccari, docente de nuestra Escuela de Ciencia y Tecnología (ECyT) y fundador de XSAM. De llegar a la final, podrán participar en una ronda de inversores, con el objetivo de conseguir financiamiento para poner el primer demostrador tecnológico —un prototipo del satélite— en órbita.

La constelación FOCUS estará compuesta inicialmente por tres satélites —aunque el número podría variar según la demanda— y esperan lanzar el primero en 2027. Usará tecnología de radar y será capaz de detectar movimientos milimétricos en estructuras, lo que permitirá brindar alertas tempranas para que se ejecute el mantenimiento necesario y prevenir accidentes.

En el último año, el proyecto FOCUS creció, se convirtió en una startup -XSAM- y cosechó importantes reconocimientos.

El proyecto nació hace unos seis años, en el marco del Proyecto Integrador de la carrera de Ingeniería Espacial. A partir de la metodología de aprendizaje basado en proyectos, lxs estudiantes debían hacer una exploración de mercado, detectar demandas y desarrollar un producto que responda a una necesidad concreta. Cumplido el objetivo académico, el equipo continuó trabajando y conformó la startup para buscar el financiamiento que les permitiera avanzar a las próximas etapas del desarrollo.

“Este último año, nos metimos a fondo en el circuito de las startups, con aceleradoras e incubadoras. Eso nos hizo madurar mucho el modelo de negocio. Desarrollar un satélite es complejo así que, mientras la parte técnica sigue avanzando, nos preguntamos: ¿Cómo podemos generar ingresos antes? ¿Qué subproductos se pueden ir derivando?”, explica Beccari. Así, decidieron ofrecer diversos servicios vinculados al mercado satelital para poder financiar el desarrollo al tiempo que continúan madurando la tecnología, y participaron de numerosos concursos y programas de incubación (ver recuadro) con excelentes resultados.

El caminito de FOCUS, del conurbano al cosmos

Como fabricar y enviar un satélite al espacio tiene costos altísimos, en las últimas décadas la industria espacial ha venido incursionando en lo que se conoce como New Space, donde emprendedores del sector buscan agilizar la producción y reducir costos a partir de la fabricación de microsatélites. Esto también permite disminuir los costos de lanzamiento: al ser pequeños y livianos, pueden ser lanzados como carga suplementaria de lanzadores que llevan satélites grandes. “Bajar costos permite democratizar la información satelital y monitorear muchos más blancos en todo el mundo”, señala Beccari.

La constelación Focus estará constituida por microsatélites de unos 200 kilos que orbitarán a 600 kilómetros de la Tierra —órbita baja—. Plegados, tendrán un tamaño de 70 x 70 centímetros y, con sus paneles solares extendidos, llegarán a cinco metros de envergadura. Su carga útil es el Radar de Apertura Sintética (SAR), que permite obtener imágenes de alta resolución y predecir deformaciones que, a simple vista, no se detectan. El radar emite una onda que rebota en el objeto que se quiere observar y genera una imagen que permite ver los movimientos milimétricos que tuvo una infraestructura, para saber si requieren mantenimiento.

“En este camino de desarrollo de la constelación de satélites, abrimos tres unidades de negocios más que nos permitirán llegar al FOCUS final. Esto nos permite ir validando la tecnología mientras los clientes del sector ya nos van conociendo”, detalla Beccari. La primera unidad tiene que ver con vender la ingeniería que ya tienen desarrollada para el satélite, para atender diversas necesidades existentes en el mercado.

«Desarrollar un satélite es complejo así que, mientras la parte técnica sigue avanzando, nos preguntamos: ¿cómo podemos generar ingresos antes? ¿Qué subproductos se pueden ir derivando?», cuenta Beccari.

La segunda unidad se basa en ofrecer un monitoreo de infraestructura usando constelaciones virtuales (de terceros). Para esto, contratan una constelación de satélites que ya existe o utilizan datos gratuitos publicados por esas empresas —que están disponibles en baja resolución—. “Usamos satélites que ya hay, bajamos los datos, los procesamos y medimos deformaciones de las infraestructuras que el cliente nos pida. Esto también nos permite ver si el producto que estamos diseñando le va a servir al cliente”, apunta el fundador de XSAM.

En tanto, la tercera unidad de negocios está basada en el monitoreo con drones. Según Beccari, esto tiene otros costos por la logística que implica ir hasta el lugar que hay que monitorear, pero desarrollar la tecnología para los drones es el paso anterior al satélite, así que también es algo que pueden capitalizar. Para esto, ya firmaron un memorándum con la Universidad de Nevada, en Estados Unidos, en una vinculación que surgió a través de la UNSAM y les permitirá expandir el proyecto hacia esas latitudes.

Al mismo tiempo, el satélite continúa avanzando a paso firme en su camino de desarrollo hacia el espacio. Actualmente, el equipo FOCUS está realizando pruebas con un prototipo del radar que pesa seis kilos y puede ser levantado por un dron. Se trata del mínimo producto viable que busca demostrar que la tecnología, aunque a menor escala, funciona. En los próximos meses, seguirán participando de concursos, programas de aceleración y rondas de financiamiento semilla, con un objetivo: conseguir entre 3 y 5 millones de dólares para poner en órbita en 24 meses el primer demostrador satelital.

Mientras esperan conocer los resultados de la Copa Mundial de Emprendedores para saber si se podrán meter entre las cien mejores startups del mundo, el docente remarca la formación de primer nivel de los recursos humanos que salen de la UNSAM, en un área con tanta demanda como el sector espacial y satelital, sin los cuales no hubiera sido posible avanzar en un proyecto de esta magnitud.

“De concretar el desarrollo, sería el primer satélite con tecnología Radar de Apertura Sintética de bajo costo capaz de hacer interferometría diferencial. Los únicos que hacen esto hoy son satélites grandes y muy costosos, así que sería todo un hito a nivel mundial”, finalizó Beccari.

La constelación Focus estará constituida por microsatélites de unos 200 kilos. Plegados, tendrán un tamaño de 70 x 70 centímetros y, con sus paneles solares extendidos, llegarán a cinco metros de envergadura.

Reconocimientos 2025 del proyecto FOCUS

  • Entrepreneurship World Cup (EWC): Proyecto ganador en la categoría Espacial en Argentina y seleccionado dentro del Top 250 global (semifinales) en la mayor competencia de startups del mundo.
  • TIIC (Cámara Argentina de la Construcción): Proyecto ganador, reconocido como la solución más innovadora del sector en la pre-aceleración nacional.
  • Concurso Soluciones Innovadoras (Banco Nación): Seleccionado entre los 80 proyectos más innovadores del país, impulsado por BNA para seguir creciendo.
  • Premio Binacional Italia–Argentina a la Innovación (Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología): Mención especial de la Embajada de Italia en Argentina por nuestro aporte en el sector espacial.
  • IncuBAte (Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): Programa del Ministerio de Desarrollo Económico que potencia a PyMEs y emprendedores de alto impacto. XSAM fue el proyecto destacado en la categoría DeepTech.
  • Naves 2025 (Banco Macro & IAE Business School): Proyecto seleccionado para avanzar a la segunda fase de aceleración de negocios más importante de Argentina.
  • 54Lab (Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires): Seleccionados como uno de los 6 proyectos argentinos para representar al ecosistema emprendedor nacional en Doha – Qatar.

Nadia Luna

«Ley de Soberanía Energética Nuclear para una Argentina Federal»

Introducción de AgendAR:

El gobierno de Javier Milei, concetrado en destruir la actividad nuclear local, venía con pelota dominada para privatizar NA-SA, y ese mediocampista rengo que supimos conseguir, el parlamento, parecía decidido a dejársela pasar. Pero por fin le salieron los defensores al cruce, y el patadón de emergencia para salir de peligro es la ley que les copio a término de esta introducción.

Se llama «Ley de soberanía energética», propuesta por los diputados Esteban Paulón y Mónica Fein. «Soberanía» suena declamativo y no lo es. Tenemos un programa nuclear chico, pero es el más activo e independiente del hemisferio sur, cosa que incordia a nuestros dueños en el hemisferio norte.

Desde exportamos tecnología nuclear, los hemos corrido a patadas de la B, el mercado de los reactores de producción de radioisótopos. En ése reinamos desde 2000. Pero desde entonces queremos subirnos a la A, el mercado de las centrales de potencia.

Advertencia: reactores son unidades de baja potencia, de 50 megavatios térmicos o menos. Los más ambiciosos son mitad fábrica, mitad universidad. Por eso se llaman «multipropósito»: el nombre tradicional de reactores de investigación les queda chico. Producen insumos de medicina nuclear, silicio irradiado para chips de alta resistencia, investigan en ciencia de materiales aeroespaciales, y forman personal experto. En ese tipo de plantas, somos Gardel. El más caro que hemos vendido (Holanda) tal vez sume unos U$ 700 millones.

Una central de potencia, en cambio, sólo produce electricidad, punto. Una mediana, como las que estaban diseñando NA-SA y la CNEA hasta que irrumpió la actual Murga dei Ladri, puede venderse entre los U$ 3000 y 6000 millones. La demanda mundial se acaba de volver mayor que la oferta, al punto de que faltan unos 100.000 ingenieros nucleares en el mundo.

Sumando radioisótopos de diagnóstico, de terapia y los «teranósticos» (que hacen ambas cosas), el mercado mundial cerró 2024 en U$ 11.940 millones, y contando. Pero la parte del león está en la comercialización, no en la producción.

La medicina nuclear es algo que uno usa pocas veces en la vida, y si es de clase media para arriba y vive en países de ingresos medianos para arriba. Pero la electricidad la usa todos los días casi toda la humanidad y cada vez más, salvo por un núcleo duro de pobreza de unos 750 millones de habitantes del África Subsahariana.

Por ende, hay unos 7500 millones de consumidores de electricidad, y el 9% de la misma es nuclear. A diferencia de las energías intermitentes, la nuclear por ahora es la única fuente «de base»: está disponible al 100% de su potencia instalada 24×7 más de 300 días/año.

Para evitar seguirle inyectando carbono fósil a la atmósfera, y mitigar y atrasar siquiera un poco el desastre climático en curso, al menos entre el 30% y el 40% de la electricidad mundial debería ser nuclear. ¿Es imposible? En Eslovenia, el 60,3% de la electricidad es nuclear, en Hungría, el 47,1%, en en Bélgica el 42,2%, en Francia el 67,3%. Salvo Francia, que en los ’80 llegó a un 85%. ninguno de esos países es una potencia.

Entre los que sí son potencias , China ya anda por el 16%, la India con el 3,3% y Rusia con el 7,7%, y vienen construyendo centrales (y muy buenas) a lo bestia. Toda esa instalación es nueva y estatal.

Los Estados Unidos, donde las centrales son de propiedad y operación privada, en cambio, vienen pa’atrás: en 1980 tenían 112 y hoy les quedan 94, con una edad promedio de 42 años: más cerca del arpa que de la guitarra. Desde 1990 sólo inaguraron 2 nuevos, Vogtle 3 y 4, y completarlos tomó 3 veces el tiempo acordado, y 4 veces el presupuesto.

La iniciativa privada yanqui parece muy privada de iniciativa.

Eso sí, los EEUU tienen cantidad de proyectos tecnológicamente disruptivos, que juntan plata de la gilada especuladora y quiebran, como New Scale. Son el modelo a no imitar y el socio a evitar.

Con los EEUU en knock-out y la Unión Europea preguntándose cuando, cómo y porque perdieron el tren, en el renglón centrales nucleares de potencia tenemos un mercado potencial inmensamente mayor que en de reactores. Hay que ser un completo imbécil (se me ocurren palabras peores) para perder esa ventana de oportunidad.

Si la usamos, podemos volvernos una segunda marca mundial solitos con nuestra alma, y/o de asociarnos como proveedores de componentes y montajistas de obra de plantas nucleares de cualquier otra marca ya enraizada.

Con los reactores, la gloria ya la tenemos. Con las centrales, vamos por la plata.

El verdadero negocio nuclear no es vender megavatios hora: es vender tecnología. Privatizar NA-SA, entregarla a ese fracaso atómico que son los EEUU, es un modo de sacarnos de la cancha.

Y qué cancha.

PARA DAR UNA IDEA

Por el recalentamiento global, la energía nuclear se ha vuelto imparable, y no por popular sino por imprescindible.

Hay sólo 440 centrales operativas en 31 países. Hay 70 más están en construcción y se vienen otras 110 planificadas y aprobadas. La mayor parte de ese crecimiento ocurre en China, la India, Turquía, Corea y Bangla Desh, pero el «target» de ventas NA-SA lo tiene en Sudamérica, Africa, Medio Oriente y Oceanía. Allí ya somos marca. Desde 1978, en esas tres regiones nos venido comprando reactores de producción y/o de investigación de INVAP, otra firma estatal como NA-SA, brotada del tronco común de la CNEA.

También tenemos chances es en la liga de los «newcomers», los 30 países con programas nucleares emergentes que quieren debutar en electricidad nuclear. Moverán realmente el amperímetro a partir de 2040. No son pocos, y los que no están muy poblados (como Uganda), al menos tienen bolsillos muy profundos (como Arabia Saudí). Nuestros blancos de interés son Egipto, Arabia Saudí, Uganda y Argelia, donde INVAP con sus reactores ya le abrió camino a NA-SA.

En Sudamérica tenemos un reactor vendido en Brasil, el único país nuclear del subcontinente fuera del nuestro. En Oceanía, tenemos otro reactor en Australia. Funciona tan bien desde 2006 que con apenas 20 megavatios térmicos suministra una cuarta del consumo mundial de radioisótopos, y podría producir la mitad. De yapa INVAP suministró plantas radioquímicas para extracción de radioisótopos y formulación de radiofármacos en Cuba, la India, Argelia, Brasil y Holanda.

En todos esos países tenemos un pie metido en la puerta. ¿Por qué regalarle esos mercados a EEUU, que en términos nucleoeléctricos está en coma cuatro desde 1977? Y fundamentalmente, ¿por qué regalarle a nadie el mercado nucleoeléctrico argentino?

Y ahí está el nudo actual de la cuestión. Tenemos sólo tres centrales activas, dos alemanas (las Atuchas 1 y 2) y una canadiense (Embalse). Es el inventario que habríamos debido tener en 1987. Puedo explicarle a nuestros clientes nucleares que Atucha 1, 2 y Embalse son 80% argentinas, a fuerza de terminación, reparación, extensiones de vida y mejoras. Y es verdad, ¿pero me tienen que creer?

Si intento vender una central puramente de NA-SA en Uganda, Perú, Argelia, Brasil, Cuba, Holanda o Egipto, me van a preguntar: ¿tenés alguna 100% tuya que podamos pasar a ver?

La respuesta es NO. Y vuelvo a NA-SA

LO QUE QUIEREN HACERLE A NA-SA Y LO QUE VAMOS A HACERLES

Acabo de anoticiarme por Bloomberg que uno de los clientes a los cuales Milei quiere venderles NA-SA es ARC Energy. Es una firma de servicios petroleros estadounidense sin ninguna trayectoria nuclear. O más bien sin trayectoria.

Estos pibes se compraron IMPSA por un vuelto. Llamada también Pescarmona, es una metalúrgica argentina fundada en 1907, y la única especializada en piezas descomunales de acero forjado que logró superar el siglo y monedas. Llegó a emplear a 1.300 personas, trabajar con más arriba de 100 proveedores argentinos y a exportar el 85% de su producción a 40 países. En la lista hay turbinas hidráulicas en decenas de represas, puentes grúa en decenas de puerto, e incluso componentes de centrales nucleares.

IMPSA se fundió con la energía eólica, cagadas típicas de una firma familiar en la tercera generación. Produjo una turbina que se rompía demasiado, sembró miles de ellas en Brasil, y la mataron a multas por energía no entregada. EEUU salvó a la Boeing porque es enorme, tiene un siglo de muy buenos aviones (hasta que se jodieron con el 737 MAX 800), pero sobre todo, es una de las cinco grandes firmas de defensa de los EEUU.

Aquí IMPSA no tuvo esa suerte, aunque para el país resultaba igualmente estratégica. Fabricaba los blindajes del tanque argentino TAM, los generadores de vapor de la central Embalse, y el recipiente de presión de la centralita modular CAREM. El presidente Alberto Fernández y el gobernador mendocino Alfredo Cornejo la sostuvieron como la cuerda al ahorcado, hasta que perdiera sus últimos clientes VIP y su personal más experto y caro. En febrero de este años, Milei y Cornejo se la regalaron a ARC Energy por U$ 15 millones, a cambio de la deuda acumulada.

Según Bloomberg, estos son los quías que van a quedarse con NA-SA. Según radio pasillo de la CNEA y de NA-SA, donde reinan la paranoia y el terror, detrás están Westinghouse y un billonario local con cantidad de aeropuertos.

Attenti, lectores. A diferencia de otras firmas a regalar (YPF, FAdeA) NA-SA no es conocida en la calle. Más de uno la confunde con la Agencia Espacial de los EEUU.

NA-SA está acusada de haber haber construido la mayor central nuclear del país, Atucha 2, y como agravante, de haberla reparado dos veces de un par de pifiadas de diseño de Siemens, pero sin Siemens, privándola de unos U$ 800 millones. Se la inculpa asimismo de haberle dado 30 años de extensión de vida a nuestra mejor central, Embalse, canadiense, pero sin los canadienses, lo que ocasionó un lucro cesante de U$ 2150 millones, que fueron a parar a un centenar largo de proveedores nacionales.

NA-SA está sospechada de haber acelerado la construcción del CAREM en un 11% en 2 años, con grave daño moral para administraciones anteriores. Pero sobre todo, se cree que estaba diseñando otra central puramente argentina, con 700 megavatios eléctricos, la más potente.

Leo la mente de los mileistas y macristas: los de NA-SA son casta, son el estado demoníaco, impiden la libertad de apropiarse de bienes públicos, y de rascarse, cobrar y fugar. Merecen firmemente que algún corsario sin pergaminos se quede con el 49% de sus acciones. Pero es mucho más de lo que se necesita. Con cederle el 1% de tu casa a Al Capone, no tenés casa.

La cámara de senadores no dió los 2/3 para rechazar la privatización de NA-SA: 28 votos la aceptaron en una cámara de 72 escaños. La semana pasada, Diputados ya había logrado evadir la cuestión al no dar el quórum. Un faltazo te emporca menos que un voto a favor de este evidente afano.

Pero en el «mientras tanto» anterior a las elecciones, la idea es cambiar el estatuto de propiedad de NA-SA para blindarlo contra privatizaciones destructivas. Para darles los honores, la presentaron los diputados Esteban Paulón y Mónica Fein.

El objetivo del estatuto es nacionalizar el 51% de NA-SA , y darle el 24% a la CNEA, todo esto con acciones intransferibles. El 1% quedaría en manos de EBISA, una estatal que en 1997 reemplazó a la lamentada Agua y Energía. Esto, mal que mal, hace difícilmente vendible el 75% del paquete, salvo decretazo, causa local frecuente de volteo de leyes. El resto del paquete accionario se provincializaría con un 1% para cada una de las provincias y lo mismo para CABA.

Tiene mérito: NA-SA y la CNEA seguirían como dueñas y con comando. Tiene problemas: muchas provincias antinucleares de distinta gravedad (Río Negro, Córdoba, Corrientes, Tucumán, Santa Cruz y Tierra del Fuego). Pero Chubut, integrante del listado anterior, es un buen caso testigo. Puede ofrecer la panza para que la rasquen, a cambio de algunos dólares con cualquier proyecto multinacional de exportación de uranio. Es que con el resurgir nuclear, el precio de este metal estratégico se cuadruplicó entre 2017 y 2024, y contando.

Lo difícil de vender a las 7 provincias nucleofóbicas son los proyectos de alto valor agregado nacional. Mi pregunta sería qué vendrían a hacer dichas provincias en el directorio de una firma tecnológica hasta hoy nacional, y que no regala mineral de uranio sino que vende honestamente diseño, construcción y operación de centrales, y ganando plata.

NA-SA no necesita ñoquis.

OJO CON QUIENES TIENEN ACCIONES

Yendo al espíritu de este proyecto de ley, vuelve difícil venderle lo más abultado del paquete de NA-SA a ARC Energy o a quien designe el State Department. Requeriría de una ingeniería rosquera endiablada, y en demasiados parlamentos. Los EEUU podrían lograrlo con la famosa Banelco, pero les tomaría tiempo, y el momento de gloria que tuvieron con Milei posiblemente será irrepetible durante algunos años.

Las provincias sin intereses nucleares o sin interés por lo nuclear, da lo mismo, con esta ley pueden venderle su 1% a otras provincias que al menos ven el negocio de subirse a NA-SA, algunas sin contraprestación alguna, pasada, presente o futura. No es muy correcto. «Simili modo», 24 jurisdicciones y una firma multinacional son una forma de administración parecida a una asamblea de consorcio.

A revisar también: EBISA no existe. Fue la binacional argentino-paraguaya que administró Yacyretá desde 1997, pero en 2018 fue absorbida por ENARSA, argentina y estatal, que a su vez fue privatizada y cedida a TRANSENER por Milei. Esta firma fue fundada en 1993 por Carlos Menem con los activos de Agua y Energía, Hidronor y SEGBA, viejas firmas reales y al menos las primeras dos, famosas por obras y trayectoria.

Quizás por no buscar bien, pero desde 1993 no hay noticias de nuevas líneas de alta tensión construidas TRANSENER, firma de Marcelo Mindlin que tiene el monopolio legal y efectivo del transporte de electricidad en todo el país. Y sin contraprestaciones: fue «prima donna» en no pocos apagones y mega-apagones provinciales, nacionales e incluso internacionales.

Se le puede adjudicar el Apagón del Día del Padre (mayúsculas merecidas) del 16 de junio de 2019. Lo causó la falta de la falta de mantenimiento de la tercera línea desde Yacyretá a la Región Centro: se cayó al Paraná, pluff, y en 30 segundos, zzk, dejó a 50 millones de personas, todo el país y vecinos de frontera, manoteando en la oscuridad.

TRANSENER dentro de NA-SA es un experimento dudoso: puede salir mal, o peor.

Los puntos que se anotó NA-SA entre 2021 y 2023 los hizo recontratando a los echados de la Unidad de Gestión por el mejor ministro de Energía de la Shell, el muy mentado ingeniero en petróleo Juan Carlos Aranguren. Estaban acusados de terminar Atucha 2 y retubar Embalse. Harto alto mamerto vivió 27 años afirmando que Atucha 2 no podía ni debía construirse. Pucha con NA-SA, hacer quedar como boludos a tantos boludos.

En 2021, con el regreso de una administración menos cretina a NA-SA, estos expertos asumieron el riesgo de volver a la Unidad de Gestión. Son unos 200 ingenieros nucleares, mayormente montajistas, con predominio de reactoristas pero también combustibleros, electromecánicos, informáticos y termohidráulicos. La deben estar pasando mal. «Mal pero acostumbraos», como decía Inodoro Pereyra, sociólogo nuclear.

Desde que sobrevino Mauricio Macri en 2015 y hasta bien entrado 2018, NA-SA y el resto del Programa Nuclear Argentino estuvieron en la manos expertas del igualmente sociólogo Nicolás Gadano, baquiano en lo atómico por voluntad de Aranguren y de Dios, apto, por ende, para dirigir al mayor elenco nuclear de posdocs, doctores y graduados en ciencias e ingenierías nucleares del hemisferio sur.

Gadano no es sólo una cara bonita. A Aranguren, el capanga energético de entonces, debemos unos 1900 MWe atómicos no construidos: una central original de NA-SA de 700 MWe y construida por nosotros, que los chinos nos financiaban al 85% y con 8 años de gracia, pero sólo si dos años después empezábamos la construcción de una Hualong-1 de 1200 MWe, obviamente china, iguales condiciones.

Las tres medidas más importantes de aquel dúo dinámico Aranguren-Gadano fueron hundir a la CNEA al nivel de una subsecretaría, luego echar a la calle a la Unidad de Gestión de NA-SA, y y finalmente sabotear la construcción de estas dos centrales. La plaga macrista duró en el ámbito nuclear hasta 2021, bastante más que el Covid-19.

Ignoro por qué no se cambió la cúpula al toque del cambio de gobierno. Alberto Fernández debía estar distraído con la guitarra. Con nuestra ringla de tres presidentes musicales al hilo, no venimos teniendo suerte. La música, tampoco.

El propósito de rajar a la Unidad de Gestión fue transformar a NA-SA en una operadora boba de centrales nucleares ajenas, sin capacidad de reparación, extensión de vida, de rediseño, y fundamentalmente de obra propia e independiente.

A NA-SA, dicen los entendidos, hay que volverla boba en serio hasta que no sólo renuncie a construir una central propia, sino que sea técnicamente incapaz.

Pero además de CAREM, que es un «proof of concept», ya está en planos la cuarta central, la que nos podrían haber financiado los chinos. Su padre y defensor es el ing. José Luis Antúnez, el hombre que termino Atucha 2. Aquí Antúnez tiene leyenda propia, como la tiene Franco Varotto, y la tuvieron Cacho Otheguy y Jorge Sabato. Antúnez a su central la llama «Proyecto Nacional».

Se llame así o «Mate Verde», sin esa máquina en línea en el país no podemos salir a competir en el mercado externo de centrales de potencia. Que es donde hay plata, mucha. Los laureles ya los tenemos, pero son de bajas calorías.

La incapacidad de diseñar y hacer es el tipo de dirección adoptada por las nucleoeléctricas bobas de toda bobera, como las Alemania, Italia, Lituania y España. Ya sabemos cómo termina eso.

Si NA-SA resistió a 6 años como chupamedias perruna de La Embajada, y en sólo dos de buena dirección logró hacer todo lo que hizo, es una joyita de resiliencia y conocimiento del paño, comparable con INVAP.

No da para privatizarla.

¿Qué van a hacer ahora, diputados? ¿Seguir dando faltazo? ¿En este contexto pre-electoral?

Seguí participando, ARC Energy, seguí participando, Westinghouse. Ahora se pone difícil. El genio salió de la lámpara.

Ahi les va el proyecto.

Daniel E. Arias

Comentario editorial:

Debo decir que no comparto el entusiasmo de Arias por este proyecto de ley. Para ser preciso, por la estructura legal que propone para Nucleoeléctrica Argentina.

Sí estoy de acuerdo en que una privatización, aunque fuera parcial y minoritaria, de la infraestructura nuclear de Argentina, sería un desastre bajo este gobierno. Bajo cualquier otro que no tuviera una conciencia clara de los intereses nacionales.

Los gobiernos provinciales pueden -y estimo- deben participar a través de un consejos supervisor.

Pero crear una conducción deliberativa, como de acuerdo a la experiencia sería el resultado de la estructura prevista en el proyecto, es una mala alternativa.

Las empresas que exigen la incorporación de tecnología, la mayoría de las veces desarrollada en la misma, requieren una conducción unitaria, que reúna firmeza, claridad de propósito y los conocimientos técnicos y científicos necesarios. Como la que tuvo NA-SA en el período anterior a diciembre de 2023.

Abel B. Fernández

ooooo

CAPÍTULO I.- Soberanía energética. Fortalecimiento  del federalismo en materia energética. 

Artículo 1°.- Declárase al Sistema Nuclear Argentino (instalaciones, desarrollos tecnológicos, recursos humanos en formación y especializados, y todo aquello que lo integra), como bien público nacional estratégico no enajenable, de interés nacional y sujeto a uso y control exclusivo del Estado Nacional y los Estados provinciales, en el marco de la política de soberanía energética y fortalecimiento del federalismo. 

Artículo 2°.- El Poder Ejecutivo Nacional, conjuntamente con los Estados provinciales, garantizará la administración y el desarrollo integral del sistema nuclear argentino para asegurar su preservación, fortalecimiento y expansión como política de Estado en materia de soberanía energética, científica y tecnológica. 

A fin de dar cumplimiento con el objeto y finalidades establecidos en la presente ley, declárase de interés público nacional la federalización de la composición accionaria y de la conducción y administración de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA). 

CAPÍTULO II. Federalización de NASA.  

Modificaciones estatutarias. 

Artículo 3°.- En el marco de la declaración dispuesta en el capítulo anterior, procédese a la cesión y redistribución de las acciones de Nucleoeléctrica Argentina S.A. a favor de las Provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de conformidad con las reformas al Estatuto Social vigente que se introducen a continuación. 

Artículo 4° – Sustitúyense los artículos 5°, 12°, 14° y 15° del Estatuto Social de Nucleoeléctrica Argentina S.A., los que quedarán redactados de la siguiente manera: 

“Artículo 5° – El capital social se fija en la suma de PESOS VEINTICINCO MIL SEISCIENTOS CUARENTA Y OCHO MILLONES DOSCIENTOS NOVENTA Y OCHO MIL OCHOCIENTOS ($25.648.298.800), representado por VEINTICINCO MIL SEISCIENTOS CUARENTA Y OCHO MILLONES DOSCIENTOS NOVENTA Y OCHO MIL OCHOCIENTOS (25.648.298.800) acciones ordinarias, nominativas, no endosables, de UN (1) PESO valor nominal cada una y con derecho a UN (1) voto por acción. 

La distribución accionaria será la siguiente: 

  1. El Estado Nacional, a través del Ministerio de Economía de la Nación: hasta un CINCUENTA Y UNO POR CIENTO (51%) del capital social. 
  2. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA): hasta un VEINTICUATRO POR CIENTO (24%) del capital social. 
  3. EBISA: hasta un UNO POR CIENTO (1%). 
  4. Las Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: hasta un VEINTICUATRO POR CIENTO (24%) del capital social, en un mínimo de UNO POR CIENTO (1%) cada una. Si alguna de las Provincias o la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no suscribiera su participación, las demás jurisdicciones podrán acrecer su participación a prorrata. 

Las acciones cedidas a las Provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tendrán carácter gratuito, intransferible a terceros y otorgarán derechos políticos y económicos plenos. 

Las acciones del Estado Nacional no podrán ser transferidas, toda vez que aseguran el ejercicio del control que corresponde al Estado, a efectos de garantizar la debida utilización de los recursos nacionales afectados; en el marco de las definiciones en materia de soberanía energética nuclear que son competencia exclusiva del Congreso de la Nación”. 

 “Artículo 12° – Las reformas estatutarias requerirán el voto favorable de por lo  menos DOS TERCIOS (2/3) de las acciones correspondientes al conjunto de las  Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”. 

“Artículo 14° – La administración de la Sociedad estará a cargo de un Directorio compuesto por OCHO (8) miembros titulares y sus respectivos suplentes, designados/as por la Asamblea de Accionistas de acuerdo con la siguiente distribución: 

  1. TRES (3) directores/as propuestos/as por el Estado Nacional, a través del Ministerio de Economía de la Nación. 
  2. DOS (2) directores/as propuestos/as por las Provincias de las regiones NOA, NEA y Cuyo, en forma rotativa. 
  3. DOS (2) directores/as propuestos/as por las Provincias de la Región Pampeana, Patagonia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en forma rotativa. 
  4. UN/A (1) director/a propuesto/a por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). 

El mandato de los/as directores/as será de UN (1) año, con posibilidad de reelección”. 

“Artículo 15° – El Directorio elegirá entre sus miembros un/a Presidente/a y un/a Vicepresidente/a. El/la Presidente/a será propuesto por los/as representantes del Estado Nacional, y el Vicepresidente/a por los/as representantes de las Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, alternando en forma anual”. 

Artículo 5° – Incorpórase como artículos 10 in fine y 11 in fine del Estatuto Social de Nucleoeléctrica Argentina S.A. el siguiente texto en común a ambos artículos: 

 “La mayoría especial requerida precedentemente deberá estar conformada,  asimismo, con el voto favorable de por lo menos DOS TERCIOS (2/3) de las  acciones correspondientes al conjunto de las Provincias y la Ciudad Autónoma  de Buenos Aires”. 

CAPÍTULO III.- DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS. 

Artículo 6°.- Derógase el artículo 8° de la Ley N° 27.742 (2024) que declara “sujeta a privatización”, en los términos y con los efectos de los capítulos II y III de la ley 23.696, a Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA), y déjase sin efecto todo acto administrativo o jurídico dictado en virtud la declaratoria, así como los actos posteriores que se deriven del mismo; en particular, todo acto o procedimiento vinculado al llamado a licitación pública nacional o internacional de venta de acciones de la empresa. 

Artículo 7°.- Las modificaciones establecidas en el CAPÍTULO II tendrán plena vigencia a partir de la promulgación de la presente Ley. Sin perjuicio de su operatividad inmediata, el Directorio y la Asamblea de NASA dispondrán la incorporación formal de las mismas en un texto ordenado del Estatuto dentro de los NOVENTA (90) días de la entrada en vigencia de esta Ley. 

Artículo 8° – Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional. 

Firmante: DIPUTADO NACIONAL ESTEBAN PAULÓN 

Acompaña: DIPUTADA NACIONAL MÓNICA FEIN  FUNDAMENTOS 

Sr. Presidente: 

   En la década del 90’ mediante el Decreto N.º 1540/94 se constituyó 

Nucleoeléctrica Argentina S.A., década en la que se intentó privatizar, y se logró en muchos casos, empresas del estado como esta. La experiencia histórica de ellas debería resultar al menos, aleccionadora. Recordemos que aquellos procesos tuvieron como consecuencia la pérdida masiva de puestos de trabajo, la flexibilización laboral, la tercerización de servicios y el deterioro generalizado de las condiciones de empleo.  

 Todo este proceso facilitó la entrega del patrimonio nacional y la pérdida de soberanía. 

 Nucleoeléctrica Argentina S.A. representa un patrimonio estratégico de la Nación, símbolo de soberanía energética, científica y tecnológica, y motor del desarrollo industrial y productivo. Su privatización implicaría no solo poner en riesgo la seguridad operativa de las centrales y la continuidad de proyectos estratégicos, sino también degradar el servicio eléctrico, encarecerse y subordinarlo a los intereses de grupos económicos nacionales y extranjeros que buscan maximizar sus ganancias. La privatización parcial de NASA no solo debe evaluarse en términos económicos, sino también en clave geopolítica y de seguridad nacional.   

 La Argentina es uno de los escasos países en el mundo con capacidades plenas en el desarrollo de tecnología nuclear, lo que le otorga un lugar de privilegio en el escenario internacional, renunciar o compartir su control con capitales privados constituye pérdida de autonomía en un área estratégica. Por lo expuesto, sostenemos que esta medida no constituye una decisión económica, sino política, orientada por una visión neoliberal que atenta contra la soberanía nacional y los intereses estratégicos del país. 

 Hablar de energía nuclear es hablar de soberanía nacional. La energía nuclear es una fuente estratégica de energía en el mundo y tiene un papel central en la producción de electricidad como ocurre en las tres centrales que funcionan en nuestro país, pero también presenta múltiples aplicaciones en la medicina, la industria, la agricultura y la investigación científica. Si pensamos en todos sus usos en la vida cotidiana, la energía es uno de los insumos más importantes que tiene la sociedad y ahora está en grave riesgo.  

 A su vez, la energía nuclear es fuente de cambio climático ya que no emite gases de efecto invernadero, ofrece un suministro constante de electricidad sin estar atada a factores como la radiación solar o el viento, y sirve para tratamientos médicos como el cáncer, o equipos de diagnóstico médico. Por estas y otras razones, es que decidimos presentar este proyecto de Ley en rechazo a la intención de privatizar parte de las acciones de la empresa Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA). 

 En la República Argentina, la empresa NASA opera las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse, y es responsable del desarrollo de proyectos estratégicos como el CAREM, un reactor modular único en el mundo con capacidad para abastecer a ciudades del tamaño de Mar del Plata (proyecto que también está detenido). 

 A saber, NASA genera entre el 7 y 9% de la electricidad que consumimos, constituye una de las pocas empresas estatales con superávit y, en el primer trimestre del corriente año, presentó un resultado financiero positivo de 17.234 millones de pesos. Se trata de una compañía que garantiza estándares altísimos de seguridad internacional y que no representa déficit alguno para el Estado. 

 En el marco de lo dispuesto en el artículo 8 de la Ley 27.742, el Gobierno Nacional recientemente anunció su intención de avanzar en su privatización parcial según el esquema previsto que contempla la venta del 44% de las acciones de NASA mediante licitación pública nacional e internacional, mientras que el Estado conservará el 51% del capital y hasta un 5% quedaría bajo un régimen de propiedad participada destinado a los trabajadores. La venta de estas acciones desconoce que esta tecnología lejos de ser un privilegio es una política de estado y motivo de soberanía nacional.  

 Por lo expuesto, se considera imperioso declarar al sistema nuclear argentino como bien público estratégico no enajenable, bajo control exclusivo y permanente del Estado Nacional y los Estados provinciales, a través de un esquema de federalización de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), empresa estratégica para la soberanía energética nacional y el fortalecimiento del federalismo. 

 La energía nuclear constituye un pilar esencial en la matriz energética argentina, aportando seguridad, previsibilidad y reducción de emisiones. Su conducción no puede quedar limitada a la esfera exclusiva del Gobierno Nacional, sino que requiere una integración plena de las Provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en tanto actores directos de la política energética y beneficiarios de sus impactos económicos, sociales y ambientales. 

La cesión de un porcentaje de las acciones a las jurisdicciones subnacionales permite: 

  • Fortalecer el federalismo energético, asegurando la participación real de las Provincias en la planificación, control y desarrollo de proyectos estratégicos. 
  • Garantizar mayor transparencia y control social, al incorporar a representantes de diversas regiones en el Directorio y en las Asambleas de Accionistas. 
  • Distribuir equitativamente los beneficios económicos derivados de la actividad nuclear, en línea con criterios de coparticipación federal. 
  • Asegurar la unidad estratégica de NASA bajo mayoría estatal nacional (51%), preservando el control del Gobierno Federal en coordinación con la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). 

El Senado y la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, etc. 

 Asimismo, se establecen mecanismos de rotación regional en la designación de directores y alternancia en la presidencia y vicepresidencia del Directorio, a fin de garantizar la pluralidad federal en la conducción ejecutiva. 

 El modelo adoptado se inspira en otras iniciativas propuestas de federalización de empresas energéticas estratégicas, buscando equilibrar la conducción centralizada con la participación federal, y consolidar una visión común de soberanía energética en todo el territorio nacional. 

 Por todo lo expuesto, en el entendimiento de que la soberanía energética, científica y tecnológica no se negocia. Defender la ciencia, la tecnología y la producción nacional es defender la soberanía de nuestro país y es por ello que solicitamos a nuestros pares nos acompañen en este proyecto.  

Firmante: Diputado nacional Esteban Paulón

Acompaña: Diputado nacional Mónica Fein

El precio del petróleo seguiría a la baja: la OPEP+ fijó otro aumento de la producción

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La Organización de Países Exportadores de Petróleo y aliados (OPEP+) definió este fin de semana un nuevo incremento en la producción de petróleo crudo. Si bien el precio del barril Brent reaccionó levemente al alza en la apertura del mercado al quedar el aumento por debajo de lo anticipado por los mercados, el aumento agregará más oferta en un mercado con una expectativa de precios ya configurada a la baja. «Hay un consenso global que el precio del crudo en el mercado internacional no se recuperaría en 2026», advirtió el director de Economía y Energía (EyE), Nicolás Arceo durante su participación en un nuevo episodio de la segunda temporada de Dínamo – Charlas de Energía.

El esquema que agrupa a los países de la OPEP con Rusia y otros Estados anunció el domingo un aumento de 137.000 barriles por día (bbl/d) a partir de noviembre. Este incremento forma parte del desarme de un recorte voluntario de producción de 1,65 millones de bpd anunciado en abril de 2023.

El aumento anunciado es inferior a lo esperado por el mercado y da cuenta de que la OPEP+ ejecutará el desarme de 1,65 millones de bbl/d de forma moderada respecto al desarme del recorte de 2,17 millones de bbl/d finalizado el mes pasado.

El precio del Brent, el barril de referencia para la Argentina, cotiza este lunes en torno a los US$ 65,40 al cierre de esta nota, un leve aumento de un 1,43% registrado el viernes. De todas formas, este aumento no compensa aún el retroceso de la semana pasada: el Brent cotizaba a US$ 67 por barril el lunes 29 de septiembre.

Desarme de los recortes voluntarios

La OPEP+ terminó de desarmar en septiembre los recortes voluntarios de producción equivalentes a 2,17 millones de barriles por día que se encontraban vigentes desde noviembre de 2023. Los países que realizaron estos recortes voluntarios fueron Arabia Saudita, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajstán, Argelia y Omán.

El mercado esperaba que estos países fueran desarmando gradualmente los recortes hasta reponer los 2,17 millones de bbl/d de producción para septiembre de 2026. Sin embargo, los países exportadores sorprendieron al mercado este año al anunciar aumentos mes a mes de 411.000 bbl/d a partir de mayo.

Esto había demostrado la voluntad de estos ocho países de acelerar el desarme de los recortes voluntarios para este mismo año, a pesar del impacto que generaría sobre los precios. En cambio, la señal de este último fin de semana respecto del recorte voluntario que estaba vigente desde abril de 2023 es que este desarme será más lento.

Nicolás Deza

Mapas de las tierras raras y los otros 10 minerales críticos que posee la Argentina

Debajo del suelo argentino se esconde una de las reservas más grandes de litio en el mundo, pero no es el único mineral del que el país dispone. Y varios de estos minerales cobraron un protagonismo inédito en las últimas décadas. Cobre, manganeso, cobalto, grafito, níquel y las llamadas tierras raras son elementos de la tabla periódica que antes eran parte de cadenas de valor secundarias, pero que hoy han desembocado en conflictos geopolíticos que siguen escalando. Todos estos minerales están en la Argentina y son tan estratégicos que influyen incluso en las decisiones de líderes como Donald Trump, ya sea al negociar con China, condicionar acuerdos armamentísticos con Volodimir Zelensky o involucrarse en las discusiones sobre la nueva línea de swap a la Argentina. Pero, ¿por qué se han vuelto tan relevantes?

Hace tan solo seis años, esto se explicaba porque aquellos minerales eran el principal insumo destinado a desarrollar la nueva ola energética, la que busca la transición de los combustibles fósiles a la hegemonía de lo eléctrico. Sin embargo, esta concepción parece haber mutado, según varias fuentes consultadas, después de dos sucesos: la pandemia del Covid-19 y la invasión de Rusia a Ucrania. Para Thea Riofrancos, profesora de Ciencia Política en Providence College y codirectora del Climate and Community Institute en Estados Unidos, estos momentos se compaginaron con el desarrollo industrial de China y, en consecuencia, con un cambio en la política global occidental en términos de la transición energética.

“Fueron momentos en los que los países desarrollados empezaron a tener miedo de no acceder a bienes clave que antes tenían precios baratos, pero que poco a poco perdieron el control de ellos, lo que provocó una tensión. Una que se incrementó en la pandemia por los problemas de suministro que provocó, y por la guerra de Rusia y Ucrania [que golpeó con mayor énfasis a Europa]”, detalló Riofrancos. “Esto puso a los países del Norte occidental a pensar en una forma de independizarse de China”, añadió.

Lo que hace unos años eran insumos para un cambio global camino a la descarbonización, hoy sirven para el desarrollo de países, o de bloques, que se disputan el control de recursos minerales. Para una transición —energética y digital—, pero también para la seguridad energética, para el desarrollo de la industria bélica y para la supervivencia comercial.

Los minerales, antes conocidos como “para la transición” en un contexto global de cooperación, pasaron a denominarse “críticos” según la definición de las distintas potencias económicas. Su clasificación varía según los intereses de cada una. En 2025, el Servicio Geológico de Estados Unidos incluyó 50 en su catálogo; la Unión Europea reconoce 34 y China, al menos hasta 2023, contabilizaba 18. A diferencia de estos países, en la Argentina se consideran estratégicos o críticos a seis minerales que, según el propio Consejo Federal de Minería (Cofemin), son clave para la generación de divisas a partir de la exportación de materia prima. En el país hay 11 minerales, de los cuales siete son considerados estratégicos por las tres potencias: litio, cobre, manganeso, cobalto, grafito, níquel y tierras raras.

Litio

Cantidad estimada de yacimientos:23 millones de toneladas
Proyectos activos y avanzados:21
Principales capitales involucrados:China, Australia, Canadá y EE.UU.
Principales usos:
energías renovables
Almacenamiento de energía (fabricación de baterías)
Fuente: Servicio Geológico Minero Argentino 2025

Hasta ahora, de todos estos minerales críticos que tiene el país, solo hay en operación seis proyectos mineros de litio. Sumando todos los de cobre, hay además 107 proyectos en distintas etapas previas a la fase de explotación. Y aunque todavía faltan años para que estén funcionando —si es que se comprueba su rentabilidad—, tanto el Gobierno nacional como las provincias en donde se encuentran, conciben la posibilidad de extraer estos minerales como la promesa más superadora del desarrollo económico en un momento de especial inestabilidad y escasez de divisas.

Pero no todos celebran este desarrollo minero. Tanto ambientalistas como comunidades locales e indígenas a lo largo del país han marcado una clara diferencia con las gobernaciones y corporaciones mineras. Y en general, las disputas giran en especial en torno a un bien aún más vital que la generación de divisas o que la transición energética: el agua.

Tanto para el cobre como para el litio, la industria demanda una gran cantidad de agua dulce, de salmueras o de agua fósil atrapada en el subsuelo. La disputa por aquel bien genera preocupación en poblaciones cuyas actividades económicas, e incluso la permanencia en el territorio, dependen de su disponibilidad.

Las disputas giran en especial en torno a un bien aún más vital que la generación de divisas o que la transición energética: el agua
Las disputas giran en especial en torno a un bien aún más vital que la generación de divisas o que la transición energética: el aguaRodrigo Abd – AP

Este no es un debate nuevo ni en la Argentina ni en el mundo, pero la posición que se empieza a dibujar alrededor de estos minerales ha impulsado la necesidad de volver a discutir sobre la minería, las regulaciones y los límites necesarios para el desarrollo. Tanto la Cepal como otras instituciones propusieron hace años criterios de “renovabilidad” y “sustentabilidad” de los recursos para la producción de nuevas formas de energía y han planteado en numerosas publicaciones la necesidad de que los estados lleguen a ese punto. Sin embargo, científicos consultados destacaron que la premura con la que avanza este desarrollo puede derivar en flexibilización de las regulaciones y después, en impactos fatales para el ambiente y para la población. Esto supone un dilema para el desarrollo de los minerales críticos que traspasa múltiples escalas: la geopolítica, la del desarrollo nacional y provincial, y la de los impactos locales y ambientales.

Cobre

Cantidad estimada de yacimientos:90,43 millones de toneladas
Proyectos activos y avanzados:7
Principales capitales involucrados:EE.UU., Suiza, Australia
Principales usos:
energías renovables
Electrificación, electromovilidad, construcción, electrónica
Fuente: Servicio Geológico Minero Argentino 2025

Los minerales críticos de la Argentina

En términos de volumen, y con los descubrimientos actuales, la Argentina aún no puede considerarse un actor protagónico en el mercado de minerales críticos. Según los catálogos de la Secretaría de Minería, el país cuenta con diez de ellos: cobalto, níquel, manganeso, grafito, zinc, platino, tierras raras, cobre y litio. Salvo estos dos últimos, las reservas conocidas son escasas. El litio y el cobre se perfilan como los verdaderos protagonistas nacionales.

De acuerdo con la Bolsa de Comercio de Rosario, Argentina es el cuarto productor mundial de litio, detrás de Australia, Chile y China, y el tercero en cantidad de yacimientos, concentrados en el “triángulo del litio”, que abarca los humedales altoandinos de Jujuy, Salta y Catamarca. Aunque su escala es menor que la de sus competidores, el año pasado exportó 67.000 toneladas de carbonato de litio, por unos 612 millones de dólares.

En mayo, Bloomberg informó sobre un importante hallazgo de cobre en San Juan, calificado como el “mayor descubrimiento de los últimos 30 años”. Para el consultor chileno José Cabello Lechuga, director de Mineralium SRL, esto podría indicar que existen más recursos de los registrados oficialmente. “La zona de los Andes centrales, que compartimos con Argentina y Bolivia, tiene un tremendo potencial”, señaló.

La Secretaría de Minería reconoce que el litio, el cobre y otros minerales críticos son clave para la transición energética. Sin embargo, especialistas advierten que el proceso avanza lento en el país —donde las renovables cubren apenas el 16% de la matriz eléctrica— y que la industria mundial está enfocada casi exclusivamente en la producción de autos eléctricos.

Según la Agencia Internacional de Energía Renovable (Irena), en 2022 el 62% del litio mundial se destinó a baterías para vehículos eléctricos, proporción que podría trepar al 85% en 2030. También crecerá la demanda de cobalto, grafito, níquel y cobre. Para varios científicos, esta dinámica refleja una “transición corporativa” que prioriza los mercados por sobre decisiones estratégicas, como el desarrollo de redes eléctricas o baterías a escala pública. “Se hablaba de minerales para la transición energética, pero de pronto nos dimos cuenta que esa transición energética se veía centrada en sólo una parte o un sector de una industria: la de producción de automóviles”, explicó Pía Marchegiani, directora ejecutiva adjunta y directora del área de Política Ambiental, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (Farn). “Y las proyecciones antes de la pandemia indicaban que en 2030 estábamos con 80% de la demanda de minerales en autos”, añadió.

Níquel

Cantidad estimada de yacimientos:<10.000 toneladas
Proyectos activos y avanzados:0
Principales capitales involucrados:
Principales usos:
energías renovables
Industria y construcción
Fuente: Servicio Geológico Minero Argentino 2025

Las tierras raras argentinas

En la Argentina hay tierras raras, aunque en cantidades limitadas. Este subgrupo de minerales críticos incluye elementos escasos en el planeta, esenciales para la industria tecnológica y militar. “En defensa, la demanda se centra en los imanes permanentes de neodimio-hierro-boro y samario-cobalto, clave por su potencia, miniaturización y eficiencia”, explicó Andrei Serbin Pont, analista y presidente ejecutivo de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (Cries).

El estudio más reciente sobre estos minerales, elaborado en 2022 por el expresidente del Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar), Eduardo O. Zappettini, identificó reservas probables en cinco provincias, aunque de bajo volumen incluso en comparación regional.

Tierras raras

Cantidad estimada de yacimientos:<500 toneladas
Proyectos activos y avanzados:0
Principales capitales involucrados:
Principales usos:
defensa y tecnología
Electrónica, electrificación y tecnología aeroespacial
Fuente: Servicio Geológico Minero Argentino 2025

En América Latina, Brasil concentra entre el 19 y el 23% de las tierras raras disponibles a nivel mundial, y mantiene a China como su principal socio comercial. Serbin Pont recordó que el gigante asiático ejerce un control casi monopólico sobre el sector: “No solo por sus reservas, sino porque domina el 85% del procesamiento y refinación, verdadero cuello de botella industrial que otorga poder geopolítico”.

Para el analista, la oportunidad argentina no está en competir en volumen con China o Brasil, sino en ocupar un nicho estratégico alineado con Occidente. Esta estrategia —conocida como friend-shoring— es la que Estados Unidos busca promover en América Latina para asegurar el acceso a minerales de interés estratégico.

Una disputa por minerales

“Esta es la Casa Blanca más enfocada en América Latina en treinta años. Es crucial para su programa de seguridad y su estrategia global tener aliados que piensen parecido, con una visión polarizada entre amigos y enemigos”, señaló Brian Winter, editor de Americas Quarterly, en el marco del primero de los tres viajes que el Gobierno argentino realizó y realizará a Washington en busca de un préstamo y apoyo político en un contexto electoral adverso.

Para los especialistas, la oportunidad argentina no está en competir en volumen con China o Brasil, sino en ocupar un nicho estratégico alineado con Occidente
Para los especialistas, la oportunidad argentina no está en competir en volumen con China o Brasil, sino en ocupar un nicho estratégico alineado con OccidenteLUIS ROBAYO – AFP

En esta lógica, que Thea Riofrancos definió como una “forma de independizarse” de China, Estados Unidos volvió su mirada al “patio trasero” para reditar vínculos políticos y comerciales. Y Argentina parece ser su devoto aliado. Sin embargo, el gigante asiático ya está profundamente instalado en la región, lo que pone en un dilema al país.

En el terreno de los minerales críticos, China es uno de los principales operadores e importadores. En el litio, tres de los seis proyectos activos en el país cuentan con capitales chinos. Según el Centro de Comercio Internacional, en 2024 China importó el 70,4% del carbonato de litio argentino, mientras que Estados Unidos recibió el 12,9%. Su presencia también se extiende a la minería en general: en Veladero, la mayor mina exportadora del país, la empresa china Shandong Gold Group posee el 50% del control, antes en manos de Barrick Gold.

Manganeso

Cantidad estimada de yacimientos:440.000 toneladas
Proyectos activos y avanzados:0
Principales capitales involucrados:
Principales usos:
energías renovables
Electrificación, industria y construcción
Fuente: Servicio Geológico Minero Argentino 2025

Washington, por su parte, ha intentado reducir aquella influencia con incentivos y presiones. Durante la reciente reunión entre Javier Milei y Donald Trump —que culminó en una foto y un tuit impreso—, el gobierno estadounidense deslizó su intención de que la Argentina cancele el swap con China. “Es evidente que quieren que lo demos de baja, pero por ahora el planteo es informal”, dijo uno de los testigos de los intercambios.

Paradójicamente, aunque Trump ha cuestionado las energías renovables y desmantelado su impulso estatal en Estados Unidos, apoya la minería asociada a ellas fuera de su territorio. Como explica Riofrancos, tanto China como la Unión Europea conciben los minerales críticos como un campo de disputa geopolítica por el control de las cadenas de valor. “A veces se habla de ellos sin decir por qué los quieren o para qué los van a usar”, sostuvo.

La pugna global por estos recursos reconfigura alianzas y dependencias, y Estados Unidos ha puesto especial foco en San Juan. Recordemos que Marcelo Orrego fue el único gobernador argentino invitado a la asunción de Donald Trump el año pasado. Más recientemente y con el objetivo de impulsar el desarrollo en el país, el Banco Mundial firmó un acuerdo con la canadiense McEwen Copper, principal accionista del proyecto de cobre Los Azules. También hace unos días se avistó un avión estadounidense que aterrizó en la Pampa del Leoncito, en la localidad de Calingasta. Desde la gobernación provincial informaron que fue para concretar una reunión entre la Embajada de Estados Unidos y el Ministerio de Minería.

En el caso chino, para Diego Murguía, investigador del Conicet y del Centro de Investigaciones para la Transformación de la Unsam, el cobre es un mineral de menor interés. “Se viene posicionando en litio más que en cobre. Porque el cobre está más diversificado a nivel global”, detalló. Pero la disputa en la Argentina, más allá de la geopolítica, pasa también por otra dimensión: la capacidad del Estado para promover el desarrollo sin degradar sus recursos ni generar nuevos conflictos sociales.

Los conflictos del desarrollo

La comunidad de San José de Jáchal observa con desconfianza el avance de la minería de cobre en San Juan. Y no sin motivos. Hace 15 años que dejaron de usar el agua del río Jáchal y más de diez años desde el derrame de cianuro de la mina Veladero, que marcó un antes y un después. El accidente no solo fue grave por el daño ambiental, sino por la demora en informar y el ocultamiento del verdadero volumen vertido por la empresa: de los 15.000 litros iniciales se pasó a 224.000, y un informe independiente estimó 1.072.000 litros.

“Un mes después del derrame vimos que la Justicia no avanzaría. El gobernador de entonces defendió a Barrick Gold, dijo que tomaría agua del río, pero nunca volvió. Nos abandonaron”, recordó Saúl Zeballos, de la asamblea Jáchal No Se Toca. “Ahora quieren poner en marcha tres megaproyectos de cobre. ¿Hay energía y agua suficiente para eso?”, cuestionó. Según la Agencia Internacional de la Energía, la demanda de cobre crecerá un 40% en los próximos 20 años.

Zeballos se refirió a Filo del Sol y Josemaría, de las empresas Lundin Mining Corp y BHP Group Corp., y Los Azules, con capital mayoritario de McEwen Copper. El cobre demanda mucha más electricidad y agua que otras formas de minería. Afirmó que solo Josemaría demandará el equivalente al 115% de la energía que usa toda la provincia. San Juan ha expandido su red eléctrica —con aportes solar, eólico e hidroeléctrico— para abastecer al sector minero, aunque quedan dudas de que sea suficiente, pero el suministro de agua sigue siendo el punto más delicado.

San José de Jáchal en San Juan
San José de Jáchal en San Juanasamblea Jáchal No Se Toca

Inicialmente, Josemaría proyectaba usar 515 litros por segundo, cifra que luego se elevó a 1.200 l/s, aunque Zeballos aseguró, basado en un análisis del estudio de impacto ambiental de la empresa, que el consumo real sería de 3.056 l/s considerando las perforaciones previstas. La empresa promete cubrir el 73% de esa demanda con agua recirculada, pero las fuentes superficiales —destinadas a riego, ganadería y energía— quedarían completamente tomadas según Zeballos. En tanto, Los Azules se ubicaría sobre el río San Juan, que abastece a la capital provincial. Diversas comunidades y organizaciones desconfían de las cifras oficiales y temen por el abastecimiento general.

Para Cabello Lechuga, exingeniero de BHP, “las grandes compañías están obligadas a cumplir con criterios de sostenibilidad (ESG)”, aunque advirtió que tanto la Nación como la provincia deben garantizar regulaciones claras: “Los impactos deben compensarse y minimizarse, sin afectar otras actividades”. Sin embargo, reconoce que esto no se ha cumplido siempre. Desde las asambleas alertan sobre una tendencia a la desregulación, en alusión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones y a las declaraciones del subsecretario de Ambiente, Ricardo Brom, sobre modificar la Ley de Glaciares.

La investigadora Marchegiani señaló que la situación de San Juan se repite con el litio: el uso intensivo del agua también preocupa y las flexibles regulaciones que hay en el país no dan ninguna certeza de que se fiscalicen abusos. Empresas como Eramet experimentan con extracción directa de salmueras, que permitiría recuperar parte del recurso, aunque el impacto real aún se desconoce. El geógrafo Murguía agregó que, más allá de los riesgos, los modelos extractivos podrían generar divisas si existieran políticas de desarrollo científico y productivo: “Australia es líder en producción y desarrolla políticas nacionales de desarrollo científico, Chile tiene su Estrategia Nacional del Litio, pero la Argentina todavía no tiene ninguna”.

Matías Avramow

«Quien entrega la soberanía, pierde la nación»

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La reciente reunión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconfirma mi visión de un mundo en transición y sin reglas. No es un mundo multipolar, sino multinodal. El concepto de “polo” implica poder suficiente para hacer girar a otros a su alrededor. Durante la Guerra Fría, algunos países respondían sin chistar a los criterios emitidos desde Moscú y lo mismo le ocurría a otros con Washington. Hoy, multinodal significa que poderes emergentes transmiten una visión sobre el resto de la comunidad internacional, que, aunque pueden ser matices de las superpotencias, no son iguales. Cuando Brasil habla, no lo no hace desde una relación directa con los BRICS o con China, sino que marca una visión propia; lo mismo ocurre con Indonesia o con Israel que, si bien es aliado de EEUU, dice cosas que a veces chocan con Trump. Gran Bretaña tiene una relación única y especial con EEUU y si bien Trump es recibido en forma fastuosa por Carlos III en el Castillo de Windsor, momentos después el actual primer ministro Starmer sostuvo una disidencia muy grande reconociendo al Estado de Palestina junto con otros países del Commonwealth (Canadá y Australia). También lo hizo Francia, que, junto con Arabia Saudita, redactaron la Declaración de Nueva York, que abrió la puerta al reconocimiento del Estado palestino en la Asamblea General. El mundo actual no es blanco o negro, y refleja los infinitos matices de los países con identidades y proyectos propios. Milei solo transmitió retóricamente apoyos evidentes a la posición de EEUU, para intentar congraciarse con Trump, manteniendo así a la Argentina ausente de esas nuevas tendencias globales.

El Consejo de Seguridad está prácticamente paralizado. Las resoluciones de la Asamblea General son más declarativas que operativas. EEUU y Occidente pierden casi todas las votaciones, pero ese hecho no modifica la realidad. Sin hacer discursos altisonantes China ha logrado avances progresivos cooptando voluntades entre los países del Sur Global, y logrando así amistades en todas las comisiones de la ONU. EEUU fue perdiendo lentamente el poder hegemónico de la posguerra y ahora debe pelear una guerra irrestricta que transcurre en todos los sectores, como el financiero, el económico, el medio ambiente y también en los organismos internacionales.

Pronostiqué que Trump iba a tener problemas para controlar internamente al “Deep State”, que es una de las expresiones del sistema financiero, que alimenta la venta de sistemas de armas, que como hay renovación tecnológica está en pleno auge y deben ser probadas en conflictos bélicos reales; eso explica las dificultades para arribar a la paz en Ucrania y en Medio Oriente. Enormes flujos financieros se canalizan también alrededor de la inteligencia artificial (IA). En la reunión en Gran Bretaña, Trump decidió, antes que la burbuja estalle, que la competencia de la IA contra China se va a concentrar con OpenAI (Sam Altman) manejando el procesamiento de la Big Data en gigantescos Datacenters instalados en GB, que dispone de clima frío y energía barata a partir del petróleo existente en el Mar del Norte; y, fundamentalmente, porque tienen sistemas de seguridad confiables. La tarea de disponer de gran capacidad de procesamiento con computadoras gigantes le fue encomendada a Microsoft relacionada con Nvidia y otros fabricantes de microprocesadores. Siempre el objetivo central estratégico es China.

La interna dentro de EEUU también puso su mira en Argentina. No sólo con el prometido crédito de 20.000 millones de USD, rebajado ahora a un simple swap (intercambio de monedas), que al igual que el anterior chino, sólo servirá para importar producción norteamericana. También hubo protestas de los farmers norteamericanos por la inconsulta acción desesperada del gobierno mileista de rebajar las retenciones agrícolas. Hasta los demócratas estadounidenses se han prendido del tema y le reclaman al Trump que “ayude a su campo” y no a Milei, lo que provocó que el Secretario del Tesorero, Scott Blesset, tuviese que reclamarle a Milei que restituya la anterior retención al campo argentino para no perjudicar los intereses norteamericanos. Una injerencia indebida más en nuestros asuntos internos que no le afecta al león, pero si a la Argentina. La amistad con el “amigo” argentino le trae muchas incomodidades al gobierno de Trump ($Libra, Fred Machado), pero siguen las condecoraciones. Tanto acompañamiento lleva a preguntarnos sobre cuáles son los intereses de EEUU con relación a Argentina. Lo obvio son sus intereses geopolíticos, pero no hay que descartar que a las sombras del gobierno norteamericana se muevan varios lobbies interesados en negocios concretos, como son el régimen de patentes farmacéuticas defendido por los laboratorios nacionales, o la reorganización del sistema de salud nacional, especialidad del futuro embajador Lamelas, que hizo su fortuna con su Aseguradora de Salud y que probablemente quieran incursionar en el mercado local en detrimento del Sistema de Obras Sociales argento.

El gobierno de EEUU a través de Trade.gov ha puesto a disposición de empresas e inversores un documento de Market Intelligence, titulado “Argentina Energy & Mining Sectors”, que señala el potencial de cinco grandes segmentos nacionales : el petróleo y el gas, las energías renovables, el sistema de energías en baterías (BESS), el Hidrógeno y la minería, poniendo un énfasis particular en este último: litio y cobre que se transformaron en piezas de un tablero que combina negocios, transición energética y, sobre todo, geopolítica. En resumen, el interés de EEUU es que Argentina se constituya en proveedor de insumos críticos y que los mismos no lleguen a manos de China. Concordante con estos intereses, el Gobierno acaba de rechazar un RIGI del proyecto Mariana, presentado por la empresa china Ganfeng Lithium, que ya estaba en plena producción de litio en Salta, mientras aprobó, en la misma publicación, aplicar los mismos beneficios del RIGI a la minera australianaGalan Litio, que empezará a producir en 2029 en el Salar del Hombre Muerto, en Catamarca.

Sumemos a esta política de sumisión y entrega de una mínima autonomía, la intención de vender el 49% de Nucleoeléctrica Argentina (NASA), nuestra estratégica empresa nuclear productora de electricidad, que no da pérdidas al fisco. El Plan Nuclear argentino, creador anticipado de los SMR (small modular reactors), el CAREM argentino, es un modelo nacional a defender, aunque deba perfeccionarse. Venderlo por 1000 millones de USD, solo para destruirlo, es rifar por chirolas a la excelencia de la ciencia y tecnología nacional, orgullo de todos los argentinos. Mientras eso ocurre, se han regalado alegremente 1500 millones de USD a las cerealeras exportadoras. ¿Nadie compara esas cifras?

Es momento de preguntarse para qué sirve el alineamiento automático de Milei con EEUU y con Israel. ¿Cuál es la ganancia para Argentina? Excepto salvar la evidente mala praxis económica y política de Milei y su exótica troupe. Una simple transa para intercambiarSoberanía Nacional por Supervivencia de un gobierno circunstancial acechado por su “infierno astral”, según Pagni.

Desde lo estrictamente geopolítico, la contrapartida al salvataje de última instancia, consistiría en habilitar enclaves de “cooperación en defensa” o de “infraestructura dual” en zonas estratégicas de nuestro país. Creo que el objetivo central es contener a los chinos en el tema militar en el Cono Sur, el Atlántico Sur. Los EEUU buscarían instalar una base en Ushuaia para controlar toda proyección al canal de Drake y a la Antártida, escenario de conflictos en 20-30 años, según previsiones de las grandes potencias. Si la ambición de máxima de EEUU se cumpliera, podría haber más de una concesión de espacios de soberanía destinados a la instalación de infraestructura logística y de defensa estadounidense en puntos clave del territorio argentino. Esto posicionaría a Argentina como plataforma de proyección de Washington en el Cono Sur, lo que implicaría un punto de inflexión histórico.

Sería un daño irreversible a la política exterior del país que siempre se ha movido en la tensión entre autonomía y alineamiento, pero un avance de tal magnitud podría significar el abandono definitivo de su autonomía estratégica en favor de una dependencia estructural. Argentina se colocaría en abierta contradicción con los principios de integración y no intervención defendidos por CELAC y Mercosur, provocando tensiones con países como Brasil, Chile y México. Lejos de generar mayor seguridad, el país pasaría a ser objetivo estratégico en el marco de conflictos globales, sujeto a las dinámicas de conflicto entre grandes potencias. Eso dejaría la seguridad nacional articuladas externamente, encubiertas por relatos de “estabilidad regional” o “protección de recursos estratégicos”, lo que conlleva una pérdida de autonomía y la posibilidad de intervención justificada desde centros de poder hegemónicos. La tradición argentina de defensa de la soberanía nacional, nos anticipa resistencias sociales masivas. La permanencia del recuerdo de la causa de Malvinas ha forjado un consenso nacional transversal en torno a la defensa del territorio. Una cesión de esta naturaleza activaría un fuerte rechazo cultural, generando una fractura social profunda.

Todas las acciones políticas, internas o externas, siempre traen aparejados peligros a mediano plazo, porque nadie sabe cómo reaccionará la población, siempre fluctuante y atenta a los cambios. Las poblaciones mayoritariamente de clase media tienen poca paciencia frente a su propia realidad socioeconómica. León Trotsky decía que las clases medias, aman y odian muy rápidamente, lo que ayudado por el efecto de inmediatez y angustia existencial que producen la atención continua a las redes sociales, hace que ningún gobierno duerma tranquilo, temeroso de las reacciones emocionales de sus poblaciones. Hasta los tranquilos y turísticos Nepal y Marruecos ahora están en plena ebullición. El gobierno debería prestar más atención a estos temas.

Ricardo Auer