Finalmente, más de 3 millones de personas participaron del festival «Argentina Vuela»
Por su parte, el brigadier Isaac afirmó: «Se vieron diferentes sistemas de armas y la destreza de los pilotos. Fue un enorme esfuerzo que hicimos con el Ministerio de Defensa para que esto sea una fiesta».#ArgentinaVuela | Miles de personas disfrutaron, durante dos jornadas, del despliegue de aeronaves militares y civiles, personal de las Fuerzas Armadas y stands informativos, en el festival aéreo más grande del país.
— Ministerio Defensa (@MindefArg) August 14, 2022
El ministro @JorgeTaiana presidió el cierre en #Morón. pic.twitter.com/a0gF84WKBA
Fiesta en el aire
El festival contó con pasajes aéreos, lanzamiento de paracaidistas, exhibiciones estáticas y se presentaron globos aerostáticos, junto con stands vinculados al mundo de la aeronáutica y charlas informativas a cargo de representantes de las distintas áreas y secretarías de la cartera castrense, fue informado de modo oficial. En los dos días del evento diversas aeronaves hicieron pasajes aéreos, entre las que participaron B-45 Mentor Escuadrilla Histórica; TC-12 Beechcraft Hurón; FK- 28; IA- 63 Pampa II; T-6C Texan II; EMB-312 Tucano; A-4 AR Fightinghawk, IA- 63 Pampa III; Twin Otter, Boeing B-737, y Hércules C-130. También los helicópteros Lama, Hughes 500, Bell 412 y Bell 212. Se realizó, además, el lanzamiento de paracaidistas de la Armada Argentina y del Grupo de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea. Otras de las atracciones fue la pasada del reconocido piloto acrobático de la aviación civil Jorge Malatini, y además se presentaron aeromodelistas y globos aerostáticos. Además de las exhibiciones áreas, una de las atracciones que despertó gran interés en el público eran los hangares del Museo Nacional de Aeronáutica, donde se les explicaba a los visitantes la participación que algunos de esos aviones tuvo en la Guerra de Malvinas o los hitos que representan otros para la industria aeronáutica nacional. A través de los parlantes, pilotos de la Fuerza Aérea orientaban al público hacia donde debían mirar para estar atentos a la llegada de los aviones y explicaban cada una de las maniobras que estos ejecutaban. Las simulaciones de combate aéreo eran seguidas con fuerte atención y expresiones de asombro cada vez que los aviones se cruzaban en el aire a baja altura, alta velocidad y con poco espacio entre ellos, mientras que cada vuelo rasante era saludado por la multitud, que elevaba los brazos al cielo.
Diez años sin Leonardo Favio
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«Estuve en la función de homenaje a Leonardo Favio, en el Gaumont, y junto con un millar de compatriotas, vi Nazareno Cruz y el Lobo. Los claroscuros de Goya Un joven carilindo y atrevido, al que Leopoldo Torre Nilsson le sacó su mejor perfil actoral, llegó a Buenos Aires, dejando atrás un hogar en el que la radio -los macarrónicos radioteatros de Héctor Bates y Juan Carlos Chiappe- y el cine nacional que llegaba a la plateada pantalla de Luján de Cuyo lo habían introducido en una mitología nacional que circulaba en lo más profundo del pueblo argentino. Nada de eso dejaba traslucir el joven de negra y sedosa melena, de rostro apolíneo y mirada profunda. Posiblemente ignoraba que su contacto con la producción cinematográfica, como actor buen mozo, lo convertiría, en el correr de los años, en el mejor director de cine que vio esta tierra, pletórica de engreídos, altisonantes y pretenciosos directores de cine. Empezó a filmar para ganarse el amor de una hermosa muchacha veinteañera, María Vaner. Le hizo creer -él mismo lo contó- que tenía un proyecto. Y la lealtad a sus propias palabras le hizo filmar su primer corto, en el que Marilín, por supuesto, era la protagonista. Los retratos de Johannes Vermeer A partir de ese momento se inició la carrera del realizador más trascendente de la historia del cine argentino. Desde Crónica de un niño solo, sus películas han expresado en imágenes el momento histórico, la cotidianeidad, la sensibilidad, la preocupación y la angustia de su permanente y único interlocutor: esos argentinos sin nombre y sin rostro, sin pretensiones y sin dinero en el bolsillo, con los cuales conversó a lo largo de casi cincuenta años. La historia de ese niño de correccional espejaba su infancia de carencias y encierros, pero reflejaba también la creciente preocupación social que brotaba de una Argentina proscripta en los años ’60. El encuadre expresionista, los matices irremplazables del blanco y negro, los angustiantes planos-secuencia, el ojo crítico y penetrante de una cámara impiadosa, la mirada de ese pibito pobre que desesperadamente descubre el mundo de la injusticia y del sexo fueron recibidos, en aquellos años, por un público juvenil que se debatía en un “barullo de sueños delirantes”, para citar a don Francisco García Jiménez y su inolvidable tango “Mariposita”. Goya y las lavanderas Nadie como Leonardo Favio, una especie de Ingmar Bergman plebeyo y periférico, reflejó los romances dolorosos, machistas y trágicos de esos muchachos y muchachas pobres y provincianos, en los que un tango en una noche de carnaval clavaba la estaca de la infidelidad, de la pasión, del abandono y el desprecio. El melodramatismo de los folletines radiales, la sobrecarga de sentido, como alguien definió el arte popular, peyorativamente denominado “kitsch” por esos críticos académicos, le dio al cine de Leonardo Favio una impronta única, singular, en la que la composición meticulosa del fotograma se integraba a una forma determinada por su contenido: el arte concebido desde la fusión cultural del sentimiento popular. Juan Moreira, el folletín de fines del siglo XIX, le sirvió para expresar cien años después, la rebelión que hervía en cientos de miles de jóvenes, que en esos años ’70 formaban las largas columnas de la “juventud maravillosa”. Las antenas de la prodigiosa sensibilidad de Favio habían establecido una impalpable comunicación entre aquel cuchillero de extramuros, rodeado por la partida en brazos de un amor alquilado, y la amenaza que el régimen oligárquico cernía sobre aquellas juveniles huestes. La sombra de Brueghel En el momento en que extrañas y oscuramente sobrenaturales teorías impregnaban una parte del poder popular -aquel rasputinismo que definió Jorge Abelardo Ramos-, la rara percepción de su genio artístico le permitió encontrar en la leyenda del lobizón y el descenso a un infierno criollo y reconocible una versión poética del averno en el que pronto se despeñaría la sociedad argentina. Favio crea, en esta película, no solo un relato dramático o, mejor dicho, trágico. Crea un modo de percibir la tragedia, el designio de los dioses. Escapa de todo realismo adocenado y ejerce una mirada profética, como hizo en cada uno de los momentos de la historia argentina que le tocó vivir. Nazareno es, además, el mundo que los viejos radioteatros despertaban en nuestra fantasía, la mezcla de vertientes de nuestra cultura y nuestras imágenes, donde Ieronimous Bosch, Goya, Brueghel el viejo, los impresionistas franceses se unen en un revoltijo visual incomparable y singular. La fatalidad de la inexorable tragedia El joven condenado a no amar so pena de morir asesinado por sus vecinos, el destino inexorable en el que los padres terminan asesinando a sus hijos, con la intención de eliminar al maldito, las brujas de Shakespeare en clave criolla, los encuadres irreales propios del cómic, la cultura popular como savia nutriente son los elementos de un filme que fue durante años el más visto de la historia argentina, sucediendo en el puesto a Juan Moreira, también de Favio. La trayectoria dramática de José María Gatica, el boxeador paradigmático del primer peronismo, hizo entrar a Favio, con ternura y afecto, en los claros y oscuros de un muchacho de provincia, pobre y simple, que se convierte, con la fuerza de sus puños y la resistencia de su mandíbula, en un ídolo millonario y engreído. El apogeo y la caída del Mono Gatica se transformó, por el genio de Favio, en la paráfrasis del gran movimiento popular al que fue leal hasta el último momento de su vida. Le permitió también imaginar y filmar de modo sobrecogedor el velorio más trascendental de la memoria argentina: el de Evita. La historia del peronismo, Sinfonía de un Sentimiento, constituye no sólo el más elocuente documento de lo que las dos primeras presidencias de Perón significaron para la Argentina y, sobre todo para su pueblo. Fue también, en su contenido y en su forma, el testimonio de cómo concebía Leonardo Favio al peronismo y a sus enemigos: como un milagroso enfrentamiento entre el amor y el odio. Esta convicción fue la columna vertebral que organizó su mundo y su arte prodigioso. Incluso su paso por la canción -que lo convirtió en un ídolo popular en toda Latinoamérica- estuvo signada por esa concepción amorosa, una especie de romanticismo autóctono, que empapó toda su obra. Estuve en un maravilloso concierto en su homenaje, en el Centro Cultural Néstor Kirchner. La catarata de tonos menores, tanto de sus canciones, como de la música de sus películas, que brotaban del piano, de los violines, la viola de gamba y el contrabajo, de la flauta traversa, el corno y el clarinete de esa pequeña y muy afiatada orquesta, nos hacía correr las lágrimas, a la vez que corrían como imágenes los momentos de nuestras vidas en las que, de una u otra manera, Leonardo estuvo presente. Leonardo es nuestro máximo exponente en este arte que tuvo su momento de apogeo, a mi entender, entre las décadas del 50 al 80. Leonardo está a la altura, y con características propias y argentinas, de Bergman, Fellini, Carol Reed, Ken Russell, Antonioni, Bertolucci, Bresson, Truffaut, Resnais, Buñuel o Saura, para nombrar tan solo los que me vienen a la memoria. Por supuesto, refulge casi en soledad, en el cine latinoamericano. Favio emociona, pero además interpela intelectualmente, obliga a las asociaciones de pensamiento, es poesía desplegada como un torrente de metáforas e hipérboles. Leonardo Favio ha dejado el más maravilloso legado visual de esta tierra. Todos los homenajes serán escasos en este décimo aniversario de su muerte que han llamado Año Faviano.Buenos Aires, 14 de agosto de 2022.
Julio Fernández Baraibar
Prorrogan la concesión de Oleoducto del Valle. Esperan exportar hasta u$s 6.500 millones anuales
La extensión de la concesión de Oleoducto del Valle (Oldelval), que anunció el ministro de Economía, Sergio Massa, alentará, se afirma, inversiones para aumentar la exportación de petróleo de Vaca Muerta entre 180.000 y 250.000 barriles/día, equivalentes a US$ 4.000 y US$ 6.500 millones al año.
El anuncio de la puesta en marcha de la duplicación de la capacidad del oleoducto del Valle de Vaca Muerta-Bahía Blanca, fue uno de los que formuló Massa en la ciudad de Neuquén, al visitar la exposición Argentina Oil & Gas junto con la secretaria de Energía, Flavia Royón. Oldelval es la compañía que opera en el segmento de midstream (distribución) en la Cuenca Neuquina, y transporta hidrocarburos líquidos mediante una red integrada de más de 1.700 kilómetros de oleoductos que atraviesan cuatro provincias: Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires. La estructura societaria de la compañía está compuesta por YPF (37%), ExxonMobil (21%), Chevron (14,5%), Pan American Energy (11,9%), Pluspetrol (11,9%), Tecpetrol (2,1%) y Pampa Energía (2,1%), es decir, varias de las principales petroleras operadoras de la formación no convencional de Vaca Muerta El oleoducto es el que permite transportar el 100% del petróleo de Vaca Muerta, lo que representa el 90% del petróleo de la Cuenca Neuquina y más del 50% a nivel nacional. La decisión oficial es prorrogar por otros diez años la concesión, tal como lo prevén los pliegos vigentes, y dar continuidad a los proyectos presentados. Se anunció que esta extensión de la concesión, que vence en 2028, permitirá las inversiones de largo plazo necesarias para desarrollar el potencial de Vaca Muerta. La compañía aseguró que con las obras previstas Argentina pueda incrementar su exportación de petróleo entre 180.000 y 250.000 barriles/día, equivalentes a US$ 4.000 y US$ 6.500 millones al año. Y agrega: «El aumento de la capacidad de transporte de petróleo es una necesidad para el sector en momentos en que la producción de gas y petróleo no convencionales alcanzaron durante marzo récords históricos de producción en Vaca Muerta, en tanto que el crudo resultante de todas las cuencas del país fue la más alta desde 2011». La provincia de Neuquén proyecta que podría llegar a los 308.000 barriles diarios en promedio a finales del año, y que hacia el 2023 cesa cifra se elevaría a los 420.000 barriles, obras mediante.Detalle de las obras previstas y trayectoria de la empresa
Las inversiones y proyectos se basan en dos ejes estratégicos orientados a obras de corto plazo para la ampliación de capacidad por unos US$ 750 millones, y continuar con la renovación del sistema integral de ductos, por otros US$ 900 millones a lo largo de los próximos 15 años, es decir un total de US$ 1.650 millones hacia el 2037. La obra de ampliación tiene como objetivo aumentar de forma permanente la capacidad de transporte de Oldelval para acompañar el crecimiento de producción de la Cuenca Neuquina y del país, desde Allen a Puerto Rosales. Esto permitirá incrementar el transporte de crudo de los 36.000 m3/día actuales a 72.000 m3/día, es decir unos 452.800 barriles de petróleo por día. La ejecución del trabajo contempla el tendido de 455 km de ducto de 24” en diferentes tramos del Oleoducto entre estación de bombeo Allen y estación de bombeo salitral, un cambio de traza de 70 km Zona de Bahía Blanca y la repotenciación de cuatro estaciones de bombeo. Así, en una primera etapa de obra de 11 meses se podrá pasar a los 55.000 m3/día, para en una segunda etapa por otros 11 meses de duración de trabajos alcanzar los 72.000 m3/día proyectados. De los US$ 750 millones de inversión por parte de Oldelval, el 90% corresponden a mano de obra, insumos y equipamiento producidos localmente, y demandará más de 6 millones de horas hombre, lo que implicará la contratación aproximada de 1.200 personas en forma directa. Para esto, la compañía de midstream ya avanzó con las ingenierías, contratación de personal y compra de materiales críticos para poder iniciar la obra ni bien se prorrogue la concesión. La financiación de las obras se realizará mediante la venta al mercado de la futura nueva capacidad de transporte y almacenamiento, en contratos en firme por plazos de 10 o 15 años. Oldelval comenzó sus operaciones en abril de 1993 con una concesión de operación por 35 años, con opción a otros 10, y en la actualidad transporta el crudo de la Cuenca Neuquina desde su origen en Puesto Hernández hasta Puerto Rosales en el complejo de Bahía Blanca, para su distribución local y embarque al exterior. La firma también abastece a las refinerías de Plaza Huincul en Neuquén y a la de Luján de Cuyo, en Mendoza, y si bien tiene como accionista mayoritario a YPF, participan de su composición Pluspetrol, Chevron, Exxon, Pampa Energía, PAE y Tecpetrol. En abril, Oldelval concluyó las obras que permitieron incrementar en un 25% su capacidad de transporte de petróleo hasta los 42.000 metros cúbicos por día, para lo que concretó una inversión de US$ 50 millones, mediante el denominado «Plan Vivaldi». El funcionamiento del oleoducto también contempla un amplio sector de almacenamiento y despacho a cargo de Oiltanking Ebytem -de la cual YPF es propietaria del 30%- próximo a Puerto Rosales, con dos monoboyas identificadas como Punta Ancla y Punta Cigüeña, puntos reparados mar adentro a profundidades de 60 pies para el fondeo de grandes buques petroleros. La ampliación del ducto y la posibilidad de traer mayores volúmenes de líquidos desde Vaca Muerta, también obliga a pensar en un incremento de esa capacidad de almacenamiento en un tercio adicional del actual y en la instalación de una tercera monoboya.Canal Magdalena: un desafío soberano práctico, sencillo y barato
El Proyecto Canal Magdalena, al momento de analizar la situación fluviomarítima, es un componente central. La vía está al sur del Canal Punta Indio y, por lo tanto, presenta una mayor cercanía a la costa argentina. Su profundidad actual impide que los grandes buques lo utilicen como vía de acceso a los puertos fluviales. ¿La consecuencia? Los buques, sean de bandera nacional o extranjera, deben pasar por aguas cuyo tráfico administra por Uruguay.
Los impulsores del proyecto señalan que se hace necesario su profundización, ensanche y balizamiento. Subrayan que la obra es fundamental en lo geopolítico y económico. La razón: brindaría una salida directa al mar y mejoraría la conectividad fluviomarítima. Además, implicaría un ahorro en los tiempos de navegación a los buques que transitan por el VNT y, por tal motivo, menores costos logísticos y una mayor competitividad.
Un poco de historia
El informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reseña la historia: “El proyecto se remonta a 2002, cuando la Prefectura Naval Argentina (PNA) planteó ante la Cancillería y la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) la conveniencia de prolongar el Canal Punta Indio, rectificando su traza desde la zona conocida como El Codillo con orientación sudeste para obtener una vía más corta y orientada a las corrientes. Esa rectificación es lo que, posteriormente, dio lugar al Proyecto Canal Magdalena”. En 2013, la entonces Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables (SSPyVN) impulsó el proyecto. La idea: un canal de doble vía para buques con un calado máximo de 42 pies. Ese mismo año, la SSPyVN habilitó la navegación del Canal Magdalena como alternativa al Canal Punta Indio. Se definió la traza, el ancho y se planificó el dragado. El Servicio de Hidrografía Naval (SHN) realizó el relevamiento batimétrico, la PNA abordó las medidas de seguridad y la Secretaría de Ambiente dio el visto. En enero de 2016, el proyecto quedó aprobado. Sin embargo, el gobierno de Mauricio Macri abandonó el proceso licitatorio y la iniciativa quedó paralizada. Mientras tanto, Argentina aprobó en 2018 la profundización a 14 metros del Canal de Acceso al Puerto de Montevideo. Es decir: Cambiemos no sólo interrumpió la concreción del Canal Magdalena sino que, además, permitió que Uruguay ejecutara una obra que fortalece su posición en el transporte de mercancías por el Río de la Plata.La recuperación del proyecto
Con la culminación de la concesión de la VNT, Alberto Fernández creó en diciembre de 2020 el Consejo Federal de la Hidrovía (CFH), que integran los ministerios, de Transporte, Interior, Producción y las provincias de Buenos Aires, Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Misiones y Santa Fe, además de entidades ambientalistas, sindicatos y expertos del ámbito académico. El objetivo: que se constituyera como órgano de discusión y rector de la política respecto a la principal vía navegable. La necesidad e importancia de desarrollar el canal quedó integrada a la discusión por la VNT. El CFH reconoció que se trata de una obra en sí misma, con su propio proceso licitatorio al margen del que corresponde a la VNT y la inversión quedó incluida de forma plurianual en el Presupuesto 2021. Para avanzar en la ejecución, Transporte creó la Unidad Ejecutora Especial Temporaria “Canal Magdalena”, que completó los pliegos y cumplió con la Audiencia Pública en materia ambiental. En junio del año pasado, se creó la Comisión Bicameral de Seguimiento, Control de la Licitación y Funcionamiento de la Hidrovía y del Sistema de Navegación Troncal, en la cual se le dio tratamiento al Proyecto Canal Magdalena. La obra quedó incluida en el proyecto de Presupuesto 2022. Sin embargo, al no haberse aprobado la norma, la iniciativa volvió a paralizarse. Esta vez por falta de fondos.La situación actual
Hoy, el Canal Punta Indio es para los buques de gran porte la única vía que conecta el Océano Atlántico con los puertos de los ríos de De la Plata, Paraná y Uruguay. “Se trata de un canal de una sola vía, 120 kilómetros de longitud, 100 metros de ancho y 34 pies de profundidad. Según lo expertos, muestra signos claros de agotamiento para las exigencias actuales”, indica el trabajo. Su traza se inicia en Pontón Recalada, frente al puerto de Montevideo, y se extiende hacia el oeste por El Codillo hasta confluir con el Canal Intermedio del Río de la Plata.
Debido a sus condiciones, los buques que navegan hacia los puertos fluviales argentinos deben esperar en la zona que administra Uruguay. Allí quedan a la espera de la habilitación para ingresar por parte de la autoridad marítima de uruguaya, el Centro de Control del Tráfico y la PNA.
Todos, incluso los provenientes de los puertos argentinos de la costa atlántica, deben ingresar desde el océano por el norte, bordear la costa uruguaya hasta las proximidades de Montevideo y, luego de fondear en la Zona de Espera, recién pueden ingresar al Canal Punta Indio para, finalmente, llegar al puerto. El mismo recorrido que debe realizar un buque que transita la ruta Rosario-Bahía Blanca.
De acuerdo con la Administración General de Puertos (AGP), sólo en mayo pasado ingresaron por “Pontón Recalada” un total de 405 buques entre graneleros, portacontenedores, tanqueros y de otro tipo.
“A las desventajas enumeradas se suman los problemas de diseño del Canal Punta Indio, que contradicen las recomendaciones de los organismos como la Asociación Internacional de Infraestructuras del Transporte Acuático. Las deficiencias pueden sintetizarse en cuatro puntos: es angosto, carece de una traza rectilínea, presenta tasas de sedimentación excesivas, no sigue la dirección de las principales corrientes y no se orienta a favor de los vientos y oleajes”, subraya el estudio.
Deficiencias que se agudizan año tras año con la llegada de embarcaciones que incrementan sus dimensiones. Una limitación ante el potencial incremento del flujo comercial. Según Transporte, el 65 por ciento de la demora en los tiempos de navegación que se registran en la VNT se produce en el Canal Punta Indio.
La potencial obstrucción de la principal vía de ingreso y salida del comercio exterior demuestra el riesgo y la fragilidad en la que se encuentra el transporte fluviomarítimo al depender del Canal Punta Indio. El Proyecto del Canal Magdalena sería una respuesta concreta a estas dificultades.
El actual Canal Magdalena
El Canal Magdalena se extiende desde “El Codillo” hacia el sur. Tiene un calado de 15 pies y una extensión de 55 kilómetros. Su profundidad impide que los buques de gran porte lo utilicen. La obra proyectada plantea una profundización inicial a 36 pies, con un ancho de 150 metros a completarse en dos años y medio. En términos geográficos y geológicos presenta una serie de ventajas. “En primer lugar, se trata de un canal natural orientado en la dirección de la corriente y de los vientos predominantes, lo que reduce la sedimentación. Por otro lado, el ancho proyectado permitiría el tránsito de buques de mayor porte, así como la generación de una doble vía de circulación”, destaca el CEPA. Aunque su navegación implicaría una mayor distancia de navegación para los buques que ingresan o salen por la VNT, redundaría en un ahorro de tiempo al poder circular con mayor velocidad.Los beneficios del Canal Magdalena
Argentina tiene 6.683.000 kilómetros cuadrados de espacios marítimos continentales, insulares y antárticos. La plataforma continental ocupa el 56 por ciento. En este marco, el Proyecto Canal Magdalena es una pieza clave para los intereses argentinos en el Atlántico Sur. La razón: brinda una salida directa al mar y mejora la conectividad fluviomarítima sin tener que atravesar por aguas administradas por otro país. Los beneficios económicos tienen al menos tres aristas. “Por un lado, los ahorros en tiempos de navegación y su impacto positivo en los costos. Por otra parte, el costo de mantenimiento de dragado -menor que el del Canal Punta Indio debido a las mejores condiciones técnicas-. Finalmente, existe un potencial beneficio económico a partir de los servicios que se podrían ofrecer desde Argentina a los buques que transiten el Canal Magdalena”, dice el informe. Según Transporte, las demoras que se originan en el Canal Punta Indio equivalen a 1.442 días al año. Las estimaciones desarrolladas en “Valuación y análisis de impacto económico Proyecto Canal de Navegación Magdalena” de Irene Wasilevsky y Luciano Machain (2015) arrojan que la obra redundaría en una disminución de tres cuartos de hora de navegación con relación al Canal Punta de Indio desde la Isla de Lobos al El Codillo. Un ahorro directo para las compañías, no solo por los menores tiempos, sino también por los menores costos en honorarios del práctico y de consumo de combustible.
Como se puede observar, el tiempo total de navegación para los buques que vienen del Océano Atlántico es levemente inferior en el caso del Canal Punta Indio -107 millas náuticas vs 119 millas en el Canal Magdalena-. Sin embargo, por las características estructurales, se disminuirían los tiempos totales desde la Isla de Lobos hasta El Codillo de 10,36 a 9,92 horas por la nueva vía.
La disminución, incluso, afirman Wasilevsky y Machain, “podría mejorar hasta un 10 por ciento cuando se defina la mejor vía de acceso desde la Isla de Lobos hacia el inicio del Canal Magdalena”. En el caso de que el buque provenga o se dirija al sur de nuestro país, el tiempo total se reduce un 80 por ciento -29 millas náuticas en el Canal Magdalena vs 107 millas en el Canal Punta Indio-.
Tomando en cuenta el análisis de Wasilevsky y Machain, el CEPA hizo una estimación del ahorro. Pare hacerlo tomó como base un buque portacontenedores modelo Panamax y la estadística de la AGP sobre el tráfico de la VTN, que arroja el paso anual de unos 4.248 por el Canal Punta Indio; además del costo diario de navegación de 34.537 dólares, lo que equivale a 1.439 diarios.
Lo resultados son contundentes. “La utilización del Canal Magdalena le generaría para los buques que la VTN, en el escenario más desalentador, un ahorro anual de casi 85 millones de dólares al año. Según el presupuesto 2021, el costo total de la obra se ubica en poco más de 271 millones a erogarse en cuatro años”, se sintetiza en el trabajo. Es decir: el Canal Magdalena no sólo mejoraría sustancialmente la navegación, sino que en apenas tres años se cubriría el costo total de la obra.
El ahorro se verificaría también para los buques que navegan entre puertos nacionales. Unas 15 horas para los barcos que transitan entre los puertos del atlántico sur y los puertos fluviales del Paraná, lo que, según los impulsores de la iniciativa, incentivaría el desarrollo del cabotaje.
Adicionalmente a los ahorros por costos de navegación, la ejecución implicaría también menores costos de dragado y mantenimiento. El mantenimiento a 34 pies del Canal Punta Indio requiere de una extracción de 6.967.391 metros cúbicos por año. El Canal Magdalena requeriría extraer un 45 por ciento menos, principalmente por su menor longitud, pero también debido a su menor sedimentación.
El desarrollo de polos de servicios
“El transporte marítimo fluvial tiene asociado una red de servicios de asistencia a los buques y a la tripulación: servicios de las agencias marítimas, de practicaje, aprovisionamiento de víveres, servicios médicos, traslados y la gestión de residuos; además de hotelería y los servicios mecánicos, metalúrgicos y generales para reparaciones menores”, afirma el CEPA. Hoy, esos servicios son provistos casi íntegramente por Uruguay. La situación conspira contra el desarrollo de nuevos polos de servicios y asistencia técnica en las costas argentinas, lo que podría generar nuevas zonas económicas y un efecto multiplicador en las economías locales. Para dimensionar la potencial generación de divisas mediante la prestación de servicios, el CEPA realizó un ejercicio económico, solo considerando los servicios que se proveen actualmente desde el Puerto de Montevideo -agua y alimentos, ropa de trabajo y otros, como tratamiento de residuos, lanchas, etc.-. Los valores de referencia surgen del Modelo de Estimación de Costos de Transporte por Agua del Ministerio de Transporte y de los calculados para servicios de agente marítimo y asistencia médica en “Los costos en el Río de la Plata. La rectificación del Canal Magdalena”, trabajo realizado de Oscar Arce (2018).
Una vez más, los resultados son elocuentes. Si se toma Rosario como puerto de origen y Ushuaia como destino, un Panamax portacontenedores, con 22 tripulantes y 15 días de navegación, los valores diarios por los servicios contemplados suman 40.450 dólares; equivalentes a 2.697 dólares diarios por buque.
En el escenario más optimista, que supone que el 90 por ciento de los buques optan por transitar el Canal Magdalena, los ingresos potenciales ascienden a 154 millones de dólares al año. En el escenario más pesimista, en el que solo un 35% de las embarcaciones se trasladan al Canal Magdalena, los potenciales ingresos son de unos 60 millones de dólares anuales.
En síntesis, en peor de los casos, la concreción del Proyecto Canal Magdalena significaría un ahorro de 85 millones de dólares anuales en divisas, lo que repagaría la obra en solo tres años y generaría ingresos por al menos 60 millones de dólares todos los años por la provisión de servicios a los buques que transitan la VTN entre el Océano Atlántico y puertos fluviales. Nueva edición del Encuentro Internacional de la Industria Naval en Mar del Plata
Este año, Mar del Plata será sede de una nueva edición del Encuentro Internacional de la Industria Naval (Einaval) organizado por la Asociación Bonaerense de la Industria Naval (ABIN).
Durante los días 15, 16 y 17 de noviembre, en el Museo Provincial de Arte Contemporáneo (MAR), los principales representantes de la industria naval, la marina mercante, la logística y los puertos se reunirán para analizar el contexto actual del sector y los desafíos a nivel nacional e internacional. En cada edición, Einaval reúne a las empresas más importantes del sector, cámaras empresarias, funcionarios nacionales, provinciales y municipales, y organizaciones gremiales. El amplio alcance de la industria naval permite que estén presentes representantes de la mayor parte de los sectores que están directamente vinculados con ella, entre ellos representantes de astilleros, talleres navales, puertos, empresas de transporte marítimo y fluvial y empresas de logística, entre otros. El evento, único en su tipo en la Argentina y uno de los principales en toda América Latina, promete ser también este año una nueva gran oportunidad para vincularse y ampliar las oportunidades de negocios entre empresas y operadores del sector.
La última edición de EINAVAL se desarrolló en 2021 en la ciudad con los principales referentes del sector.
Miles disfrutaron de la primera jornada de «Argentina Vuela» – Video
Miles de personas, entre curiosos y aficionados a la aviación, disfrutaron este sábado de la primer jornada del festival «Argentina Vuela» que se celebra este fin de semana en la base aérea de Morón. Reúne exhibiciones en vuelo y muestras estáticas de organismos y asociaciones aéreas de la Argentina.
Aprovechando la jornada de sol pleno y cielo despejado, familias, grupos de amigos y aficionados a la aviación armaron rondas de mate y picnics sobre el césped junto a la pista de la base aérea, desde donde disfrutaron cada uno de los pasajes a baja altura de las aeronaves, la elevación de globos aerostáticos y el lanzamiento de paracaidistas. .
Estudian cómo las plantas ajustan su crecimiento para sobrevivir condiciones adversas
Desde la década del ‘60, las densidades de siembra de maíz aumentaron más del doble en nuestro país. Una tendencia que se repite con diferentes cultivos tanto aquí como en el resto del mundo, lo que lleva a las plantas a tener que adaptarse a condiciones de escasez de luz, porque se hacen sombra entre ellas.
Además, el calentamiento global las somete con frecuencia a temperaturas elevadas. En este contexto, es crucial conocer los mecanismos de reajuste vegetal a las condiciones que les propone el ambiente y de este modo contar con más herramientas para enfrentar los cambios que vendrán. Y poder obtener rendimientos sostenidos. En este camino, un grupo de investigadores liderados por el ingeniero agrónomo y doctor en Ciencias Biológicas Jorge Casal, jefe del Laboratorio de Fisiología Molecular de Plantas de la Fundación Instituto Leloir (FIL), publicó en la revista Developmental Cell un estudio en el que se describe cómo, en condiciones adversas, las plantas frenan el crecimiento de sus cotiledones (primeras hojas del embrión vegetal) e impulsan el del hipocotilo (el tallo durante el desarrollo temprano), para optimizar su arquitectura y poder sobrevivir. “Se trata del primer trabajo que estudia paralelamente los mecanismos moleculares que causan reducciones del crecimiento por la sombra o temperaturas cálidas”, enfatizó Cecilia Costigliolo Rojas, licenciada en Genética que realizó su tesis de doctorado en la FIL y es la autora principal del trabajo. Por su parte, Casal, también investigador de la Universidad de Buenos Aires y el CONICET en el Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA) de la Facultad de Agronomía, explicó. “Ante ciertos cambios en el ambiente, las plantas no simplemente crecen más o menos. En realidad, suelen combinar el mayor crecimiento de algunos órganos con el menor crecimiento de otros. De ese modo cambian la forma de su cuerpo para ajustarse mejor a los desafíos del ambiente”. “En efecto –continuó–, en la planta los órganos tienen distintas funciones (interceptar luz y hacer fotosíntesis o dar sostén para definir la altura a la que se ubican los otros órganos, por ejemplo), y al cambiar el ambiente se hace necesario que se reajusten de manera específica para optimizar esas funciones. Sabíamos muy poco sobre los mecanismos que utilizan las plantas para lograr dos efectos opuestos como aumentar o disminuir el crecimiento de ciertos órganos a partir de una misma señal del ambiente (temperatura más cálida o mayor sombreado) y quisimos comprenderlos”. Según el científico, es bastante común entre las plantas cultivadas que por encima de cierta temperatura o cierto nivel de sombreado se reduzca el crecimiento de su follaje. Pero no se conocían los mecanismos de esta respuesta. “Como es una pregunta general dentro de la biología de plantas, utilizamos Arabidopsis thaliana como modelo para abordarla y comenzar a comprender qué puede ocurrir en los cultivos”, señaló.En el laboratorio
La estrategia de los investigadores consistió en analizar distintas explicaciones posibles para la reducción del crecimiento de los cotiledones debido a la sombra o temperaturas cálidas. Todas las opciones estaban basadas en la posibilidad de que el ambiente cambie la abundancia de alguna hormona de crecimiento. “Para cada caso nos formulamos dos preguntas: si la actividad de la vía hormonal en cuestión se modifica con las condiciones de sombra o temperatura y, si de existir ese cambio, se veía afectado el crecimiento de los órganos”, describió Costigliolo Rojas. Para responder la primera pregunta utilizaron microscopía confocal con el fin de visualizar proteínas específicas fusionadas a reporteros fluorescentes y analizar si los tratamientos efectivamente modificaban la actividad de la vía o no. En el caso de la segunda, usaron mutantes de proteínas que participan de la vía hormonal, que es la forma de cambiar genéticamente la abundancia de proteínas específicas. “Encontramos que la sombra impacta sobre componentes de la vía de una hormona que actúa como reguladora del crecimiento vegetal, llamada brasinoesteroide, pero no sobre la hormona en sí”, enfatizó Costigliolo Rojas, quien añadió que una vez que identificaron los componentes importantes que causan la reducción del crecimiento de los cotiledones en respuesta a la sombra o temperaturas cálidas comenzaron a investigar cómo es que estas condiciones ambientales los modificaban. “En otras palabras, los pasos que median entre el ambiente y las proteínas responsables del cambio en crecimiento”, señaló. “Vimos que, en respuesta a la sombra o temperaturas cálidas, una proteína promotora del crecimiento llamada BES1 baja su actividad en los cotiledones mientras la sube en el hipocotilo. Hay una correlación entre el crecimiento de estos órganos y los niveles de BES1 en los núcleos de sus células: sube en el hipocotilo y allí hay mayor crecimiento; baja en los cotiledones y allí ocurre lo contrario”, explicó Casal. Y agregó: “También descubrimos que, en los cotiledones, aguas debajo del sensor de temperaturas cálidas y sombra, sobre los niveles de BES1 operan dos proteínas en paralelo. Una de ellas, PIF4, reduce la expresión del gen que codifica a la proteína BES1; otra, COP1, interactúa físicamente con BES1 y favorece que sea degradada por la célula”. Según Costigliolo Rojas, “uno de los hallazgos sorprendentes del trabajo es que mientras la COP1 lleva a la degradación de BES1 en los cotiledones, en el hipocotilo hace lo contrario ya que allí COP1 protege a BES1 para que no sea degradado”. Frente a esto, ahora los investigadores están analizando los potenciales mecanismos que explicarían esa protección. “Es interesante conocer cómo el ambiente modifica el crecimiento de los órganos en una planta modelo, para después tratar de aplicar ese conocimiento a los cultivos”, concluyó Costigliolo Rojas.
Una empresa china invertirá U$S 1.250 millones en una planta de fertilizantes en Tierra del Fuego
El primer dinosaurio bípedo y acorazado de América del Sur en la Patagonia
?Especialistas del CONICET y la @FundacionAzara encontraron, por primera vez para Sudamérica, una especie de dinosaurio bípedo de la familia de los tireóforos. Los fósiles se descubrieron en la Provincia de Río Negro, y su análisis se describe en la revista Scientific Reports. pic.twitter.com/lYxtx2kASl
— CONICET Dialoga (@CONICETDialoga) August 12, 2022
El camino hacia la batería de litio, fabricada en Argentina
Finalizó la obra civil de la fábrica de celdas de litio de Y-TEC en La Plata y se espera que en diciembre se produzcan las primeras baterías nacionales. La iniciativa forma parte de la puesta en marcha de YPF Litio, la empresa creada en junio de 2021 para extraer el mineral y agregarle valor local.
Qué pasa si explota la central nuclear ucraniana de Zaporizhia
What has the IAEA said
La OIEA ha estado intentando durante meses enviar un equipo de inspección a la planta nuclear pero no ha tenido éxito. El organismo de control también dijo el martes que Ucrania había informado a la OIEA sobre la restauración de una línea eléctrica que se puede utilizar para suministrar electricidad a la planta desde una planta de energía térmica cercana si es necesario. “Esta línea de alimentación externa es necesaria para salvaguardar la correcta refrigeración de la instalación». Grossi describió la necesidad de un suministro de energía externo seguro como uno de los siete pilares de la seguridad nuclear al comienzo del conflicto.Dadas las advertencias del OIEA, ¿podría explotar la planta y, de ser así, qué pasaría?
Según los expertos, una explosión es posible, pero la probabilidad de que eso suceda no es segura. «Lo que tenemos aquí con la participación militar es muy difícil (de prever)… Si se unen múltiples factores catastróficos, podría ser posible una explosión», dijo Ross Peel, Gerente de Investigación y Transferencia de Conocimiento del Centro de Estudios de Ciencia y Seguridad del King’s College de Londres. “Es difícil decir si esto [sucederá] y las posibles consecuencias de eso, cuáles podrían ser. Depende de cómo se produzca la explosión”, agregó. Hay preocupaciones sobre el bombardeo que ocurre alrededor de la instalación, con el potencial de dañar la infraestructura crítica, incluidos los reactores. “Los reactores [necesitan] ser enfriados constantemente por el agua que pasa a través de [ellos]”, dijo MV Ramana, profesor de la Escuela de Políticas Públicas y Asuntos Globales de la Universidad de Columbia Británica. “Si esa corriente de agua se corta de alguna manera, entonces el reactor podría perder enfriamiento, el combustible comenzará a derretirse. Creará una especie de alta presión, y la cosa puede explotar”. Inmediatamente después de una explosión, los expertos dicen que probablemente podríamos ver evacuaciones generalizadas causadas por una nube radiactiva invisible. Sin embargo, el impacto de una fuga de radiación probablemente se sentiría en los próximos años. “Probablemente verás a cientos de miles de personas tratando de huir de esa área”, dijo Ramana a Al Jazeera. “Habrá una nube, pero no podrás verla… Podemos rastrear la nube porque [tenemos] instrumentos sensibles que miden los niveles de radiación”, agregó. Algunas de las consecuencias humanas que podríamos ver en una explosión similar a esta sería envenenamiento por radiación aguda o cánceres que aparecerían más tarde. “Entonces, por ejemplo, en Chernobyl, las personas que iban al reactor para pararse sobre el edificio en llamas y apagar el fuego estuvieron expuestas a enormes cantidades de radiación y sufrieron los impactos en cuestión de horas”, dijo Ross. “Las personas que están expuestas a cantidades no tan grandes aún pueden sufrir una intoxicación por radiación aguda y recuperarse. Esto sucede durante días o semanas, tal vez meses. Para las personas expuestas a niveles más bajos de radiación, puede haber un mayor número de casos de cáncer más adelante durante los siguientes años o décadas”.¿Qué otros escenarios podrían darse?
En lugar de una explosión del núcleo del reactor, los expertos están más preocupados por el daño a los sistemas que enfrían la piscina de combustible gastado y los reactores. Si falla el enfriamiento, esto podría provocar una acumulación de calor descontrolada, una fusión y un incendio que podría liberar y propagar la radiación de las estructuras de contención. “Por la mayor parte, tenemos miedo de la liberación de radiación, no necesariamente de una explosión”, dijo a Al Jazeera Amelie Stoetzel, estudiante de doctorado en el Departamento de Estudios de Guerra del King’s College de Londres. “Como sea, [una] liberación de radiación, en cualquier caso, sería catastrófica”. “Es impredecible; no sabemos realmente a dónde iría la columna [que contiene material radiactivo]; realmente puede ir a cualquier lugar, dependiendo de las condiciones climáticas”. Debido a la ubicación geográfica de la planta, una emisión de radiación podría impactar en cualquier parte del continente europeo. “Zaporizhzhia está en el medio del continente. Así que no importa en qué dirección sople el viento, alguien se contaminará”, dijo Ramana. En general, los expertos enfatizan que cualquier tipo de predicción es difícil de hacer en esta etapa. “La única certeza que tenemos realmente es que la actividad militar alrededor de la planta de energía nuclear representa un riesgo para ella. Y cómo se desarrollará exactamente eso es muy difícil de predecir”, dijo Ross.Si hay una fuga de radiación, ¿qué sucede a continuación?
Los expertos esperan evacuaciones inmediatas, pero también dificultades para acceder a las instalaciones médicas, ya que probablemente verán un aumento en el número de pacientes. “Cuando hubo incidentes de accidentes por radiación, hubo muchas personas que se presentaron con síntomas de envenenamiento por radiación, a pesar de que no habían estado expuestos, debido al miedo y al pánico”, dijo Stoetzel. Los expertos también dijeron que las evacuaciones en una zona de guerra vendrán con su propio conjunto de complicaciones. “Muchas personas ya han abandonado el área, pero todavía quedan muchas personas atrás”, dijo Stoetzel. “Entonces, sí, habría mucha gente corriendo a los hospitales y corriendo para salir del área, lo que sería un problema… Habría confusión; en una guerra en curso, evacuar a las personas es extremadamente difícil”, agregó. Según los expertos, para muchas personas, el miedo a la radiación podría ser más peligroso que la propia radiación. «Podríamos ver un aumento en los pacientes debido a los síntomas psicológicos que están relacionados con el conocimiento de que la radiación podría haberse filtrado de una planta de energía nuclear cercana». “Entonces, en realidad, lo más problemático para el gobierno al menos sería cómo tratar con una gran cantidad de pacientes”, agregó. En caso de explosión o incendio, una fuga de radiación podría provocar un «desastre a largo plazo». “No es algo en lo que las personas vayan a estar expuestas e inmediatamente se caigan y mueran… va a haber un costo psicológico enorme, además del costo psicológico de la guerra misma”, dijo Ramana.» Comentario de AgendAR: Ajá, no muy mucho consenso en qué pasa si explota Zaporizhia. Pero ninguna predicción baja de situación terrible. Bueh, con toda lógica. ¿Y qué pasa si no explota? Pregunto, porque no veo por qué Rusia, mejor exportador de centrales nucleares del mundo hoy por hoy, renunciaría a Zaporizhia. Sería dar de baja 6000 MWe instalados, en funcionamiento, sin problemas, de su propia cosecha técnica, y que piensan destinar a iluminar Crimea, península rusa desde 2014 pero con problemas de agua potable porque no le sobra electricidad. Si los rusos dejaran sin refrigeración una sola de las 6 unidades de Zaporizhia, además, se tendrían que olvidar de volver a exportar. Justo ahora, que empiezan a construir la unidad 4 de la central múltiple de Akkuyu, en Turquía, contrato que le birlaron en su momento a Siemens y a Areva, y siguen las firmas. El VVER con que los rusos ganan licitaciones por paliza es un diseño bastante copiado del Westinghouse. Los tipos siempre fueron buenos en ingeniería inversa. El Westinghouse fue el primer reactor de agua presurizada que quemaba uranio levemente enriquecido. Técnicamente, fue el primer PWR civil. Los rusos lo copiaron al voleo y lo vienen mejorando desde los ’50. Lo han construido en muchas versiones y módulos, que arrancan en unos mínimos 70 MWe y llegan a 1300. Las versiones mayores ya califican como «tercera generación plus», es decir tienen la seguridad de base de cualquier PWR occidental, sino un plus. La seguridad de base implica reactividad negativa (la reacción nuclear se extingue sola si se sale de parámetros críticos), un bruto recipiente de presión de acero forjado que encierra el combustible, un aún más bruto edificio de hormigón ultradenso reforzado que encierra al recipiente de presión, varios circuitos independientes para refrigerar el núcleo, cada uno con su bomba, y varios generadores diésel de «back up» escalonados en profundidad por si se llega a caer la electricidad de red que consumen esas bombas. Hasta aquí, todo normal según los estándares de la industria. Como frutillas en el postre, las últimas versiones del VVER añaden rediseños, como un generoso toque de seguridad pasiva por convección para garantizar el enfriamiento del núcleo, es decir incluso sin bombeo. También, nuevos elementos combustibles cuyas vainas de circaloy están niqueladas, para bancarse accidentes por recalentamiento sin descomponer el agua y generar hidrógeno. Es decir que si los rusos, de puro suicidas y estúpidos, dejaran sin electricidad externa las 6 centrales, e incluso los piletones de enfriamiento del combustible gastado, éstas no se quedarían sin electricidad ni refrigeración, porque la posta la tomarían temporalmente los generadores diésel. Se ponen en marcha automáticamente al cortarse la luz, las bombas siguen trabajando y el reactor prácticamente no se entera. Normalmente las centrales tipo PWR tienen reservas de combustible como para aguantar semanas. ¿Por qué? Es lo estándar en el gremio. Se entiende que una caída de red eléctrica puede ser bastante duradera. En tiempos de cambio climático, aumenta el riesgo de incendios forestales o de derrumbe de las torres de alta tensión por formación de hielo en los cables. Y en tiempos de nueva guerra fría, se añaden el boicot deliberado, los ataques informáticos y otras causales bélicas. La refrigeración del núcleo puede comerse hasta el 10% de la potencia instalada de un PWR, por lo cual el diseño básico contempla cómo generarla «en casa», aún si se cae la red eléctrica regional o nacional. Sigue sin entenderse por qué demonios los rusos dejarían provocar un accidente nuclear en territorio que ahora vuelve a ser de ellos. Incluso cuando fue ucraniano, de todos modos era demasiado vecino como para que una ranada así le saliera bien a Rusia. Porque entre las cosas que Vladimir Putin no controla, pese a su alcurnia psicopática típica de hombre de la KGB y el FSB, está la dirección del viento. Putin jamás lo admitirá pero tampoco controla la lluvia, que a veces determina adónde cae una nube de gases radioactivos. Si el travieso Vlad hiciera barrabasadas en Zaporizhia, podrían pagar el pato los habitantes de Moscú, o de Volgograd. ¿De veras el OIEA lo considera tan estúpido? De todos modos, la larga serie de gansadas del artículo previo evade cuidadosamente la pregunta clave: ¿por qué causa los rusos destruirían un prestigio de exportadores nucleares que los ha hecho el «number one» mundial de la industria. Tuvieron que construir su fama a pesar de la considerable mancha de Chernobyl, en 1986. Y lo vienen logrando, porque no les va mal en el negocio de vender centrales. Tampoco es que a los rusos les sobre plata por exportación de manufacturas. Para su desgracia, salvo por su próspero negocio de armamento, en 2022 siguen siendo, como en 1917 y 1992, un vendedor de hidrocarburos y granos, pura naturaleza cruda. ¿Que cosa nucleoeléctrica han exportado los rusos últimamente? Excluyo centrales que fueron cerradas en pleno servicio, en obra o en planes porque a juicio de la UE eran demasiado rusas. En esa lista de proscriptas pintan 12 de Alemania Oriental (país que ya no existe), una de Finlandia, 3 de Ucrania y 2 de la República Checa. Me limito a centrales vendidas, ya en servicio o en construcción. Fueron cerradas, algunas hace añares. Y no es imposible que este invierno sus dueños las extrañen un poco. Pero centrales rusas vendidas operativas, en obra o en planes Turquía tiene 4, Belarús 2, Irán 3, la República Checa 4, la India 6, Bulgaria 6, Finlandia 2, Armenia 2, Eslovaquia 4, Hungría 6, Bangladesh 2 y China -que en 2050 podría sacarle a Rusia el puesto de primer exportador- de todos modos se compró 8. Y todas las operativas andan lo suficientemente bien como para no salir en las noticias. Pavada de campaña tecnológica para un país que en 1986 era el paria nuclear del planeta. Y eso por haber hecho el error de construir un reactor demasiado barato, el RBMK, sin recipiente de presión, sin edificio blindado de contención, con reactividad positiva (muy inestable), y moderado con grafito (que se quema) en lugar de agua (que no se quema). Entre nosotros, hay centrales inglesas igualmente destripadas en materia de seguridad, pero han tenido mejor suerte. Y sus dueños las están cerrando cuando terminan su expectativa de vida. Y durante décadas nadie las criticó o critica, entre otras cosas, porque son inglesas. ¿Por qué los soviéticos incurrieron en un diseño riesgo como el RBMK? Porque aunque la jugaran de superpotencia tecnológica, tenían el perfil exportador de un país bananero, aunque demasiado frío para bananas: pura naturaleza cruda. Por comercio exterior, eran un emirato petrolero, pero gigantesco y sin emir. El presidente Ronald Reagan y la monarquía saudí se habían puesto de acuerdo para bajar a lo bestia el precio del barril de petróleo, una barrida de tobillos dedicada a la URSS. Y los soviéticos, faltos de dólares, necesitaban desesperadamente ajustar su consumo doméstico de hidrocarburos para multiplicar sus exportaciones y no quedarse sin dólares. Ésa fue la causal de adopción del RBMK. La interpretación pertenece al difunto Dr. Raúl Boix Amat, ex miembro de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y jefe de la División Nuclear de Techint en 1986. Como comparación, en datos que entonces me suministró el Dr. Abel González en 1986, el RBMK que se accidentó en Chernobyl costó aproximadamente U$ 200 por kW instalado. En cambio nuestra pequeña Atucha 1 había costado U$ 1800 por kW instalado. González, para más datos, entonces dirigía ENACE, empresa mixta entre la CNEA y Siemens a cargo de contruir Atucha II. Hoy González es el experto en radioprotección más respetado en el mundo por sus intervenciones en los desastres nucleares de Chernobyl y de Fukushima desde el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el Comité Científico de las Naciones Unidas para el Estudio de los Efectos de las Radiaciones Ionizantes (UNSCEAR). El desastre de Chernobyl no sólo mató a 51 personas y provocó 1800 casos de cáncer de tiroides (por suerte, muy curable): fue el comienzo del fin de la URSS. Rusia, como estado heredero de la URSS, eso lo tiene bastante claro. Por lo cual se concentró en ir cerrando sus RBMK sin decir «esta boca es mía», pero también en exportar sus VVER. Que, como se explicó, son muy tradicionales en su ingeniería. Aunque aparentemente algo mejores que lo que ofrecen por ahora EEUU, Japón y la UE, porque estos últimos no exportan nada, mientras que los reactores rusos vendidos a otros países ya suman 49, y contando. Mi pregunta es ésta: si como es previsible en Zaporizhia no pasa absolutamente nada, ¿qué comentario merece esta laboriosa muestra de periodismo berreta? No soy prorruso. Soy pronuclear y properiodismo, nomás. Daniel E. AriasUn proyecto argentino usa inteligencia artificial y ciencia de datos para prever brotes epidémicos
El proyecto “Gestión epidemiológica basada en inteligencia artificial y ciencia de datos (Arphai)» es una de 9 propuestas seleccionadas entre más de 150 en una convocatoria internacional.
Investigadores argentinos trabajan en el desarrollo de herramientas tecnológicas basadas en inteligencia artificial y ciencia de datos que permitan anticipar y detectar potenciales brotes epidémicos a partir de un elemento clave: los datos -anonimizados- de historias clínicas electrónicas.
El proyecto se llama ARPHAI (Argentinean Public Health Research on Data Science and Artificial Intelligence for Epidemic Prevention – Gestión epidemiológica basada en inteligencia artificial y ciencia de datos) y apunta a favorecer la toma de decisiones de salud pública preventiva, con un enfoque muy fuerte en dos líneas transversales: la detección de sesgos y el uso responsable de datos.
“Sobre los sesgos, somos conscientes de que las personas no acceden del mismo modo al sistema de salud”; contó Verónica Xhardez, coordinadora técnica del proyecto Arphai en el Centro Interdisciplinario de Estudios en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIECTI).
Por eso, el equipo audita sus modelos predictivos y desarrollos con el objetivo de descubrir potenciales sesgos vinculados con el género, la edad o la localización geográfica de las personas, entre otros posibles.
El proyecto cuenta además con una estrategia de uso responsable que establece estrategias para asegurar el cuidado de datos sensibles.
Qué aporta el proyecto “Actualmente los sistemas de notificación de enfermedades dependen en parte de la notificación activa de los profesionales de la salud, es lo que se llama vigilancia clínica”, explicó Xhardez. Para que esto suceda, el profesional que atiende un caso tiene que sospechar que ocurre un evento de notificación obligatoria -por ejemplo, dengue- y enviar el caso activamente a través del sistema de vigilancia de la salud. “En este proceso suele haber pérdida de información (por caso, si no me doy cuenta de que los síntomas son de dengue o si me olvido de notificarlo) y también retrasos, porque cada paso lleva tiempo”, agregó.El Proyecto @arphai_arg trabaja para favorecer la toma de decisiones de salud pública preventiva con un enfoque muy fuerte en dos líneas transversales: la detección de sesgos y el uso responsable de datos. t.co/V2kUKlBhct
— Proyecto Arphai (@arphai_arg) August 8, 2022
Las diferentes líneas de trabajo aportan distintas propuestas para la detección de brotes de manera más tempranaPor ejemplo, mencionó, los modelos desarrollados podrían detectar un crecimiento exponencial del número de casos y predecir con días de anticipación el desarrollo de un brote, inclusive cuando el número de casos actual no sea preocupante. Esto se logra analizando el comportamiento anterior de los casos y considerando la dinámica conocida de las enfermedades infectocontagiosas para diversos escenarios posibles. “Con ese conocimiento, se podrían implementar iniciativas como restringir la movilidad, llevar adelante una campaña de vacunación o una de descacharrado. El modelo considera los casos por centro de atención (mesogestión), lo que permite estudiar y predecir la evolución temporal en términos de la interacción de nodos locales. Esto permitiría identificar focos de brote a nivel poblacional y aportaría evidencias para la toma de decisiones orientada a una gestión rápida de acuerdo a dichos escenarios potenciales”, remarcó. Desde el punto de vista de este proyecto de investigación, resumió la especialista, “todos los proyectos y sus diferentes instancias contribuyen también a definir el alcance potencial de los datos de las historias clínicas electrónicas para aportar a la toma de decisiones de salud pública preventiva”. Quiénes participan en este proyecto Arphai es un proyecto asociativo de investigación y desarrollo liderado por Ciecti y conformado, además, por la Secretaría de Planeamiento y Políticas del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y equipos técnicos del Ministerio de Salud de la Argentina. Comenzó en octubre de 2020, a partir de una convocatoria realizada por dos instituciones de cooperación internacional para el desarrollo: el centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC) de Canadá, y la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (SIDA), de Suecia, dentro del marco de su Programa Global South AI4COVID. En esa convocatoria, el Ciecti presentó una propuesta que tiene como objetivo contribuir a la gestión epidemiológica a partir de herramientas basadas en Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos (IAyCD). En total se presentaron 154 proyectos, de los cuales fueron seleccionados ocho -ubicados en África, Asia Pacífico y América Latina- y uno de ellos es Arpahi. “Arphai trabaja con equipos geográficamente diversos, que incluyen a expertos y expertas de 23 instituciones de seis provincias argentinas: San Juan, La Rioja, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y provincia de Buenos Aires, más la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Todos nuestros desarrollos son realizados dentro de Argentina, por científicos y científicas que trabajan en el país y que pertenecen a diferentes campos del conocimiento: ciencias sociales, ciencias de la salud, ciencias de la computación, bioestadística, bioinformática y comunicación, entre otros”, destacó Xhardez. La coordinadora enfatizó en que tienen una “fuerte mirada puesta en la diversidad y la equidad de género”, tanto en el modo que piensan sus herramientas como en la composición de los equipos. Cómo funciona el proyecto El proyecto tiene varios pilares en los que se sustenta: el desarrollo de herramientas de IAyCD, las líneas transversales de trabajo sobre Sesgos y Uso responsable de datos y el desarrollo de pilotos de implementación de la Historia de Salud Integrada (HSI) en territorio, entre otros. Este último punto se basa en el trabajo que está haciendo el Ministerio de Salud sobre el desarrollo y la promoción de la implementación de una historia clínica electrónica llamada Historia de Salud Integrada (HSI). “En primer lugar, desarrollamos un tablero de visualización de datos provenientes de la HSI orientado a los niveles meso de decisión (como, por ejemplo, un encargado de la gestión epidemiológica de una jurisdicción)”, describió la coordinadora. En un primer piloto el equipo trabajó con Covid-19, utilizando campos estructurados de esa historia clínica y otras fuentes de datos abiertos para construir los casos. “Actualmente, nos encontramos avanzando en esta línea en dos frentes: la mejora de esta primera versión y su ampliación a otras ENOs (enfermedades de notificación obligatoria) y un aporte más innovador vinculado con la vigilancia de síndromes y síntomas para la construcción de alertas tempranas de brotes, que permita una respuesta rápida y proporcionada, antes de contar con el diagnóstico”, detalló. Es importante mencionar que los datos no solo son anonimizados, sino también sometidos a un estricto protocolo de seguridad: “Durante la instancia de investigación, se resguardan y procesan en el CCAD (Centro de Computación de Alto Desempeño de la Universidad Nacional de Córdoba), bajo estrictas normas de seguridad y acceso, y separado del resto de los servidores del Centro”, indicó la especialista. “En la misma línea de cuidado, se utiliza el set de datos mínimos posibles para los objetivos propuestos y no se realizan consultas ni ninguna otra operación por fuera de los servidores seguros”, agregó. Además, completó, “sólo se brinda acceso a los investigadores e investigadoras que precisan estar en contacto con los datos y éstas debieron certificarse en buenas prácticas de investigación clínica -National Institute on Drug Abuse (NIDA) en colaboración con el Center for Clinical Trials (CCTN)-, además de cumplir con los compromisos individuales de confidencialidad que alcanzan a todos los miembros de los equipos del proyecto”. Otra línea de investigación del equipo son los modelos predictivos: “En una primera instancia, con modelos basados en agentes, es decir, utilizando otras fuentes de datos disponibles y acotadas a una ciudad o territorio específico, para predecir algunas variables para Covid-19, como es el caso de la ocupación de camas UTI”. La contribución de este proyecto de investigación, reflexionó la especialista, radica en la diversidad de aportes para sentar algunas bases de trabajo a futuro, el aporte de experiencias en algunos de los campos (CD para la salud, tratamiento ético de esos datos) y, especialmente, el desafío del trabajo articulado entre la investigación y la gestión. «Esto último hace que nuestros resultados puedan ser valiosos y reutilizables para futuros proyectos de investigación o iniciativas de política pública». En qué instancia se encuentra Arphai Arphai es un proyecto de investigación que busca abrir caminos sobre la potencialidad de estos datos para aportar al mejor manejo de las posibles epidemias. En términos del proyecto total, nos encontramos ahora en las etapas de cierre y sistematización de resultados de las diferentes líneas de investigación y desarrollo. La línea más cercana a la aplicación (o implementación) de algunos de estos resultados y pruebas previas es la de tableros de inteligencia epidémica, que se propone -a partir de los datos de la HSI- brindar información de vigilancia de enfermedades infecciosas transmisibles y de vigilancia sindromática para las jurisdicciones que lo deseen implementar. Actualmente nos encontramos en ese proceso de implementación junto con el avance de la HSI en la Provincia de Buenos Aires, jurisdicción con la que se viene trabajando en el marco de un acuerdo de colaboración.
#ConfiarTelam
— Confiar (@Confi_ar) August 9, 2022
???? Arphai (@arphai_arg), un proyecto argentino que busca anticipar epidemias con inteligencia artificial
✍ Melisa Avoliot.co/uFuotMXPE8 pic.twitter.com/hgI7wAqjfO
Los autos eléctricos ya son más que un segmento marginal… en China
1. Cuando hablamos de autos eléctricos se nos viene a la cabeza Tesla, Elon Musk y EEUU. Eso es parte de nuestro "occidentalocentrismo".
— Gabriel Merino (@gabrielmerino1) August 11, 2022
Pero en realidad, ya sea por tamaño del mercado como por el creciente liderazgo corporativo, la clave es China y sus empresas pic.twitter.com/EPRNZYFxX1

Facundo Leal será el nuevo presidente de ARSAT. Siguen en el directorio Guillermo Rus y Marcelo Tesoro
INVAP: Alianza con Turkish Aerospace y satélites Small Geo para una mayor participación global
«Con más de mil proyectos en Argentina y otros países de los cinco continentes, entre los que se encuentran EE. UU., México, Brasil, Perú, Bolivia, Holanda, Australia, Egipto, Nigeria, Arabia Saudita, India, China, entre otros, la compañía rionegrina lleva más de cuatro décadas entre nosotros.
Trabaja en sistemas llave en mano, componentes y procesos de vanguardia en materia de reactores nucleares, enriquecimiento de uranio, plantas de radioisótopos, satélites de observación y telecomunicaciones, radares, drones, equipamiento médico, entre otros.
De hecho, INVAP es la única empresa latinoamericana calificada por la NASA de EE. UU. como capaz de desarrollar misiones satelitales completas –exceptuando el lanzamiento– y es el contratista principal de los satélites requeridos por la CONAE y ARSAT a nivel nacional, además de haber concretado diversas exportaciones a otros países de América, Asia y Europa.
.Para conocer más sobre las capacidades y los proyectos de la firma rionegrina en materia específicamente de satélites geoestacionarios de telecomunicaciones, DEF entrevistó a Gabriel Absi, titular de la gerencia del área espacial de INVAP.
-¿En qué proyectos están trabajando actualmente?
-En diciembre de 2021, INVAP firmó un contrato con la CONAE para diseñar y construir la segunda generación de los satélites de observación con microondas, los SAOCOM-2. Es un contrato muy importante, no solo en términos económicos, sino también en lo que hace a la continuidad del personal especializado y la consolidación del know how en radares de apertura sintética en banda L (tecnología que dominan muy pocos países del mundo).
Esta segunda generación de los SAOCOM tendrá varias modificaciones que harán de estos satélites plataformas más avanzadas y eficientes en la obtención y el procesamiento de imágenes. Vamos a reemplazar las obsolescencias de ciertos componentes y se introducirán mejoras en general; se modernizará casi toda la aviónica, emplearemos una computadora de a bordo de la misma tecnología que la que desarrollamos para el SABIA-Mar y el SG-1. Además, en el área de defensa, se está trabajando en el desarrollo de radares de banda X, con la idea de poder usarlos en proyectos espaciales. Esperamos llegar pronto a un acuerdo con la CONAE para diseñar y construir los satélites de arquitectura segmentada (SARE) con sus respectivas cargas útiles, tanto las pasivas (cámaras ópticas) como las activas (radares SAR).
Estamos avanzando con el desarrollo e integración del satélite SG-1 con tecnología HTS (acrónimo del inglés de High Throughput Satellite) para ARSAT, que representa un salto respecto a los ARSAT-1 y 2 que construimos y se pusieron en órbita en 2014 y 2015, respectivamente.
.-¿En qué consiste la tecnología de los satélites Small Geo?
-A grandes rasgos, la tecnología de los Small Geo implica una reducción a casi la mitad de peso (1500 kg) respecto de los ARSAT (que pesan casi 3000 kg). Este menor peso conlleva una reducción importante en el costo de lanzamiento y los seguros. O sea, aumentamos la eficiencia y disponibilidad de servicio bajando costos y manteniendo una vida útil de 15 años.
El presidente dijo, durante la apertura de sesiones de este año, que se avanzará en el diseño, construcción y lanzamiento de la segunda generación de satélites Small Geo (denominada SG-2). En ese sentido, el SG-1 es un satélite con tecnología HTS que operará banda Ka, mientras que el SG-2 podría operar en las bandas Ka, Ku del tipo flexible.
-¿Cómo surgió GSATCOM?
-Como siempre, pero especialmente en la última década, desde INVAP realizamos diversos análisis de mercado, prospectivas comerciales y tecnológicas. Concretamente en lo que hace al área espacial, que corresponde a mi gerencia, llegamos a la conclusión de que, si queríamos tener una mayor participación en el mercado global de los satélites, debíamos buscar un socio que nos complementara allí donde nosotros teníamos menos chances de conseguir contratos.
Es de público conocimiento el destacado nivel tecnológico que ha logrado nuestra contraparte turca, y su privilegiada ubicación geográfica (casi al medio entre Europa, Asia y África) nos llevó a iniciar las conversaciones que derivaron en esta exitosa alianza estratégica con TAI. A su vez, para la empresa turca, América Latina y el Caribe constituía un mercado que les interesaba, pero, por la distancia y barreras idiomáticas/culturales, resultaba más simple de encarar a través de INVAP.
.-¿Qué tareas hace INVAP y cuáles Turkish Aerospace?
–El paquete accionario de GSATCOM está conformado equitativamente, 50 % por INVAP y 50 % por Turkish Aerospace Industries. Si bien su sede física está en Turquía, nosotros tenemos personal propio allá y aquí en Argentina.
Con respecto a la división de tareas que preguntaste, te diría que el 75 % del trabajo y de los materiales que requiere el diseño, la construcción y el testeo del SG-1 que nos encargó ARSAT se hace en Argentina. TAI realiza en Turquía la ingeniería de la parte mecánica, térmica (las mantas, por ejemplo) y el cableado/harness del satélite, así como la producción de los componentes y subsistemas correspondientes a estas tres áreas.
El contrato del SG-1 entre ARSAT e INVAP prevé el diseño, la integración, la producción, el testeo y dos años de soporte a las operaciones; también incluye las maniobras de puesta en órbita geoestacionaria. A los fines de reducir al máximo los costos para el Estado argentino, se decidió que INVAP subcontratase a GSATCOM para proveer la ingeniería básica, de detalle y concurrente.
De esta manera, por razones administrativas y económicas, INVAP le pagó a GSATCOM un royalty por la ingeniería del SG-1, aunque, en su gran mayoría, la hacemos profesionales argentinos. Para ilustrar al lector sobre la conveniencia de haber realizado esta operatoria para reducir costos al Estado nacional, se estima que ARSAT abonó la veinteava parte de lo que hubiera costado financiar el desarrollo de la ingeniería básica, de detalle y los modelos de calificación necesarios para el SG-1.
-¿Qué porcentaje de componentes y costos de sus satélites son nacionales y extranjeros?
-La gestión de proyecto, la ingeniería y los ensayos representan aproximadamente un 25 % del costo de los satélites. Hay que sumar un 30 % más en servicio de lanzamiento para puesta en órbita y seguros, y un 45 % son costos de materiales. Esto significa que casi dos terceras partes del costo de diseñar, construir, testear y lanzar un satélite geoestacionario de telecomunicaciones quedó en proveedores extranjeros. Pero, si bien este balance económico resulta aparentemente desfavorable para nuestro país, debemos tener en cuenta que hemos desarrollado capacidades (en recursos humanos, infraestructura, etc.), que le permiten a la Argentina ir incrementando a los proyectos espaciales cada vez más componentes y tecnologías en la cadena de valor, las cuales son estratégicas y apenas menos de diez países del mundo dominan.
En lo que hace a satélites de observación de la Tierra (que orbitan el planeta a 600/700 km de altura), todo lo que es estructuras y mecanismos de paneles solares lo hace INVAP, mientras que la integración y los ensayos de las celdas fotovoltaicas las hace la CNEA. Sin embargo, dadas las mayores exigencias y condiciones en las cuales operan los GEO (las órbitas geosincrónicas implican alturas de casi 35.000 km), para los paneles solares de los satélites de telecomunicaciones, la CNEA aún no dispone de los procesos requeridos para su producción.
.-¿Aumentó la sustitución de importaciones con el SG-1?
-Sacando el costo de lanzamiento (del cual seguimos dependiendo de otros países, sea EE. UU., Francia, China, entre otros), aproximadamente un 45 % del valor del satélite corresponde a materiales y componentes importados (como el transponder, por ejemplo). Hemos logrado revertir la proporción importado/nacional, pasando a tener un diferencial a favor y esperamos seguir reduciendo a un mínimo la dependencia mediante la sustitución de importaciones a partir del desarrollo y calificación de proveedores.
A modo de ejemplo, hoy INVAP está diseñando y produciendo en el país toda la aviónica (la computadora principal, que incluye el sistema de control de actitud, el sistema de manejo de potencia del satélite, el sistema de propulsión eléctrica, entre otros). Para el SG-1, el único componente crítico que importamos es el sistema de comunicaciones HTS. Si bien HTS es la tecnología que más se está usando hoy día, preferimos centrar nuestros esfuerzos en desarrollar la tecnología de próxima generación de los sistemas de comunicaciones conocida como sistema de comunicaciones flexible, y eso es lo que estamos haciendo pensando a futuro.
.-¿Cuál es el posicionamiento internacional de INVAP en lo que hace a satélites?
-Cuando te buscan, te piden que cotices o te presentes a una licitación, ahí te das cuenta que INVAP ya está posicionada en el mapa mundial como proveedor confiable de tecnología espacial, tanto de satélites de órbita baja como geoestacionarios.
Cuando salimos a vender al mundo, es muy importante vender como país. En ese sentido, estamos muy agradecidos con los gobiernos que siempre nos han apoyado a través de la Cancillería (la Agencia de Inversiones y Comercio Internacional), los Ministerios de Producción, el de Ciencia y Tecnología e Innovación (MINCYT), la Comisión Nacional de Actividades Aeroespaciales y Jefatura de Gabinete.
Por otro lado, la financiación sigue siendo un aspecto clave para ganar contratos de estas magnitudes, que van del orden de los 40 a los 150 millones de dólares para un satélite LEO y de USD 80 a 200 millones para un GEO. En ese orden, INVAP ha gestionado una línea específica de financiación para ofrecer a sus potenciales clientes a través del Banco de Industria y Comercio Exterior (BICE) de la República Argentina. Por su lado, GSATCOM ha hecho lo propio a través de una entidad crediticia de ese país, a fin de ofrecer las mejores condiciones contractuales.
-En el marco de la creación de la flamante Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio (ALCE), ¿qué rol puede tener la Argentina a nivel regional? ¿Cree que facilitará la concreción de exportaciones argentinas de satélites?
-Como dije antes, INVAP es la cara visible o la “marca” que representa a la República Argentina a nivel mundial en lo que hace al diseño y construcción de satélites, especialmente de observación por microondas (con radar de apertura sintética) y de telecomunicaciones. Nuestra empresa ha realizado presentaciones institucionales sobre el expertise y las capacidades que tenemos en el área espacial, tanto en el ámbito de la agencia espacial ALCE como así también en reuniones bilaterales con países de la región.
A su vez, tanto la Cancillería como el MINCYT y la CONAE están trabajando en propiciar el desarrollo de una misión multilateral para tener un satélite que atienda las necesidades de los países de la región.
.-¿INVAP ha recibido algún requerimiento del Ministerio de Defensa con relación a disponer de un satélite abocado específicamente a las comunicaciones militares y estratégicas?
-Desde hace ya varios años. el Ministerio de Defensa ha estado en contacto con ARSAT y, juntos, vienen trabajando en diversas iniciativas para ampliar y mejorar las telecomunicaciones de las Fuerzas Armadas (FF. AA.). En ese sentido, ARSAT brinda servicio al telepuerto satelital que posee el Ejército Argentino en la guarnición Campo de Mayo, en la provincia de Buenos Aires; también mantiene la conexión con las bases antárticas de nuestro país y con los buques de la Armada Argentina. Sé que últimamente ha habido reuniones entre el personal técnico de ARSAT y las FF. AA. para incluir, de ser posible, los requerimientos operativos en el satélite SG-2.
*El autor fue Oficial Comando de la Armada Argentina, asesor de los ministros de Ciencia, Tecnología e Industria; Defensa y Seguridad de la Nación. Es magíster del ITBA y magíster europeo en Dirección Estratégica y Tecnológica; licenciado en Administración; consultor de empresas y gobiernos.


