El turismo volvió a consolidarse en 2025 como uno de los principales factores de presión sobre el frente externo, con una fuerte aceleración de la cantidad de argentinos que viajan al exterior y una caída del ingreso de turistas extranjeros. La balanza turística profundizó su rojo: mostró un saldo negativo de 3,9 millones de personas en diciembre, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
A partir de enero, se producirán cambios en la difusión y periodicidad de las estadísticas, debido a que finalizó un convenio que llevaba más de dos décadas con la Secretaría de Turismo que conduce Daniel Scioli.
Como radiografía del turismo argentino en 2025, se observa que salieron del país 11,9 millones de turistas locales, un 43,1% más que en 2024, mientras que los arribos de turistas no residentes cayeron 14,3% interanual, hasta los 5,3 millones, según el INDEC. El resultado fue un saldo turístico negativo de 6,6 millones de personas, casi el triple del registrado un año antes.
Según un informe del Centro de Política Económica (CEPEC), el gasto de los turistas extranjeros apenas creció 3% interanual y alcanzó los u$s3.110 millones en 2025. En sentido contrario, el gasto de los argentinos en el exterior se disparó 39,2%, hasta los u$s7.164 millones. De este modo, el déficit de la balanza turística pasó de u$s2.125 millones en 2024 a u$s4.054 millones en 2025, un salto del 90,7%.
El turismo emisivo mostró además un cambio en la composición de la estructura del gasto, ya que cayó el peso del alojamiento, del 33,5% al 27,5%, y ganaron protagonismo las compras en el exterior y los paquetes turísticos, que pasaron a representar el 17,6% del total cada uno. Se trata de un patrón consistente con un escenario de dólar relativamente barato, que incentiva el consumo fuera del país y abarata los viajes organizados.
En paralelo, el turismo receptivo siguió condicionado por la pérdida de competitividad cambiaria. Pese a haber presentado algunos picos estacionales, el flujo de visitantes extranjeros no logró sostener una recuperación durante el año y terminó mostrando una contracción significativa en términos reales, con impacto directo sobre el ingreso de divisas.
Aerolíneas Argentinas desarrolla una estrategia integral para consolidarse como motor del turismo en el país.
El balance final deja una señal de alerta para la macroeconomía, debido a que el crecimiento del turismo emisivo y la debilidad del receptivo no solo amplían el déficit del sector, sino que refuerzan las tensiones sobre la cuenta corriente, en un momento en el que el Gobierno busca atesorar mayor cantidad de reservas en el Banco Central y el funcionamiento del turismo opera como una fuga de divisas.
Para el CEPEC, “el resultado es una balanza turística significativamente más deficitaria, que agrava las tensiones externas y refuerza la presión sobre la cuenta corriente, en un contexto donde la apreciación del tipo de cambio real aparece como un factor central para explicar la dinámica observada”.
¿Apagón de estadísticas internacionales?
Tras más de dos décadas, la Secretaría de Turismo que conduce Daniel Scioli decidió no renovar el convenio que mantenía con el INDEC para la elaboración de los informes sectoriales. Desde el organismo estadístico aseguraron que a partir de enero de 2026 se producirán cambios en la difusión, que afectarán la presentación de la información y su periodicidad.
No obstante, destacaron que “el Instituto hará todos los esfuerzos que estén a su alcance para mantener la mayor cantidad de indicadores del sector disponibles para las personas usuarias, de acuerdo con las definiciones internacionales y la metodología de cálculo vigente”.
En esa línea, aclararon que las estadísticas de turismo internacional basadas en los registros de movimientos migratorios de la Dirección Nacional de Migraciones no tendrán modificaciones. “En cambio, se reformulará la operación de la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) y de la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH), para lo cual, consecuentemente, se reprogramará la difusión en el calendario anticipado”, añadieron.
¿Un acuerdode libre comercio entre la India y la Unión Europea?
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, son los invitados de honor en la celebración del Día de la República de la India. Hoy martes, India y la Unión Europea se reunirán en una cumbre de alto nivel donde se espera que anuncien lo que representantes de ambas partes han llamado el «primer acuerdo comercial de todos». Este pacto sería el noveno acuerdo de libre comercio de la India en cuatro años y marcaría un sólido comienzo de 2026 para el primer ministro Narendra Modi, para quien el año pasado fue el más difícil de su mandato en política exterior .
En 2025 crecieron más los independientes “en negro” que los asalariados informales; las plataformas de reparto crecieron fuerte, pero ya muestran signos de saturación; el estancamiento salarial
El debate por la reforma laboral que se activará en los próximos días en el Congreso se posará sobre una realidad transformada del mercado del trabajo en los últimos años. Actuaron dinámicas muy profundas de adaptación a una realidad económica que quedó congelada en su capacidad de crecimiento desde 2011. Como si fuera una ejercicio de supervivencia, la población activa se reacomodó del modo en el que pudo y logró que, a pesar del estancamiento productivo, el índice oficial de desocupación sea de sólo 6,6%.
Como ocurre también en otros planos, la gente encuentra sus propias soluciones, precarias e inciertas, por fuera de los canales institucionales que ejecutan el Gobierno, los gremios y las empresas, y más allá de la legislación vigente. La sociedad es hoy el actor dinamizador de los procesos que después la política busca interpretar y liderar. Pero el protagonismo reside cada vez más en un colectivo social que se percibe abandonado, sin representación genuina, que se las rebusca para mantenerse a flote.
Este recorrido es muy nítido al ver la evolución del mercado laboral en la Argentina de los últimos años. El empleo privado está estancado en alrededor de 6,1 millones de personas desde hace 15 años. Para algunos es una consecuencia de la falta de crecimiento; para otros, una demostración de la rigidez de las leyes que rigen el mundo del trabajo.
Despidos en el Pami. Se estima que echaron a 250 empleados.Enrique García Medina – LA NACION
Esta crisis de desarrollo genuino fue paliada en una primera etapa con una fuerte suba del empleo público, que entre el último gobierno de Cristina Kirchner y la llegada de Javier Mileise incrementó 33%, al pasar de 2,5 a 3,3 millones de personas que trabajaban en los estados nacional, provincial o municipal. Otro esquema de resarcimiento temporal que terminó convirtiéndose en un mecanismo cristalizado, y que después por su propio peso se terminó hundiendo. Según una estadística del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees), en ese período la Argentina fue el país con mayor tasa proporcional de empleados públicos sobre el total de ocupados, con un 19,8%, es decir, casi uno de cada cinco.
En paralelo, el otro sector que experimentó un notable crecimiento fue el de los trabajadores independientes, que nuclea a monotributistas y autónomos, que se disparó un 30% en el período previo a Milei, para alcanzar una cifra de 2,2 millones de personas. La emancipación laboral y el emprendedurismo fue la otra respuesta que encontró la sociedad ante la falta de oportunidades en el empleo asalariado privado. En definitiva, cuando LLA llegó al poder, el empleo privado estaba estancado, el público había actuado durante un tiempo como colchón y después se frenó, y los independientes eran los más dinámicos.
Sin embargo, estos datos representan sólo una parte cada vez más parcial del panorama completo, ya que por fuera del empleo formal, creció en forma exponencial el trabajo informal, que entre 2012 y 2023 pasó a representar el equivalente a dos tercios de la masa laboral “en blanco”. Este aumento de trabajadores “en negro” fue el otro atajo con el que la dinámica del mercado laboral amortiguó el índice de desempleo.
En los dos años que lleva Milei en el poder, se perdieron unos 120.000 puestos privados, unos 80.000 públicos y bajaron 25.000 las empleadas en casas. Los únicos que se mantuvieron fueron los monotributistas, y los que volvieron a crecer fueron los trabajadores informales, que son los que han dado el salto más brusco. Es decir, que en apariencia, se consolida la tendencia previa: estancamiento en la formalidad, y crecimiento en la independencia y la informalidad.
Pero hay una novedad muy importante en esta nueva etapa, que identificó un trabajo de Idesa en base a datos de la Secretaria de Trabajo y la Encuesta Permanente de Hogares del Indec. El informe detectó que dentro del universo de los informales los que más se ampliaron no fueron los asalariados que cobran “en negro”, sino los cuentapropistas “en negro”. Ya no se trata del empleado de una pyme que no tiene aportes ni cargas sociales, sino del peluquero a domicilio, el jardinero itinerante, el repartidor de plataformas.
Mientras que los asalariados informales se mantuvieron estables en 3,6 millones de personas en los últimos dos años, los cuentapropistas informales crecieron de 2,7 a 3,3 millones en el mismo período. “Hasta ahora se miraba siempre al asalariado en negro, pero ese segmento se frenó en 2025 y despegó fuerte el cuentapropismo en negro, que representaría la última etapa de deterioro del mercado laboral, pero es el que hoy evita que suba el índice de desempleo”, explica Jorge Colina, titular de Idesa.
Se trata del indicador más significativo del mercado laboral actual, porque representa el cruce entre dos variables.Por un lado, la informalidad, como respuesta a la falta de crecimiento y a la rigidez normativa. Por otro, el vector del cuentapropismo, que es una tendencia de época, sobre todo después de la pandemia, que expresa una inclinación muy fuerte hacia el trabajo independiente y al aprovechamiento tecnológico. Es la síntesis más acabada del rebusque en tiempos de algoritmos. Acá no inciden los actores institucionalizados; es un universo de sobrevivientes.
El mundo app
Probablemente la imagen más nítida de esa nueva geografía laboral sea la representada por los trabajadores de plataformas como Rappi, PedidosYa, Uber, Cabify o Didi. En las principales empresas de ese rubro, reconocen un proceso de crecimiento sostenido, en especial en 2025, como consolidación de una tendencia que se inició en la pandemia.
Rappi elaboró una estadística que detectó que entre noviembre de 2024 y el mismo mes de 2025 la cantidad de repartidores activos (al menos un pedido al mes) creció de 31.105 a 43.048, es decir que escaló casi un 40% en un año. En la empresa sólo recuerdan un salto similar a mediados de 2022, con la mayor crisis económica del gobierno de Alberto Fernández, tras la salida de Martín Guzmán, cuando pasaron de unos 15.000/20.000 repartidores a 25.000/30.000. En ese momento fue una solución desesperada ante la falta de ingresos, en un momento en el que las apps estaban en período de consolidación.
repartidores de las empresas de delivery Glovo y Rappi, pr las calles de bsas foto: silvana colombosilvana colombo
Un movimiento similar identificaron en la empresa PedidosYa, en donde relevaron que la cantidad de repartidores que prestaron servicios a través de la aplicación aumentó casi 23% entre fines de 2023 y fines de 2025. En Uber también indican que hubo “un crecimiento en la cantidad de gente que maneja” y aportan como cifra que desde que la plataforma desembarcó en el país en 2016, unos 500.000 conductores hicieron viajes a través de ella.
Los trabajadores de las apps representan un fenómeno transversal que describe mucho mejor las dinámicas sociales que otros indicadores clásicos. Son herederos de la pandemia y socios de los algoritmos. Valoran su libertad de decisión y la posibilidad de administrar sus tiempos y preferencias. Se sienten abandonados por el Estado, los sindicatos y las empresas. Fueron protagonistas clave del triunfo electoral de Milei. Pertenecen a una clase media y media-baja que se transformó en el nuevo sujeto social de la Argentina, así como tras la crisis de 2001 las clases más bajas fueron las principales protagonistas.
Hay tres datos muy interesantes para profundizar en esta nueva fase del cuentapropismo de plataforma. En primer lugar, que el aumento en la cantidad de trabajadores en el sector es acompañado también por una evolución en la demanda de pedidos. Rappi dice que subió 29,3% en un año y PedidosYa un 35% desde 2023. En definitiva, el fenómeno opera sobre una transformación profunda en las dinámicas sociales, acentuada por la pandemia, que hace juego con una tendencia global hacia la digitalización, la optimización del tiempo y la tercerización de procesos. Como en otros aspectos, en la Argentina esos movimientos tienen una intensidad especial.
El segundo dato clave deriva del análisis sociológico de quienes trabajan en esas plataformas. Todas las empresas consultadas coinciden en señalar en que el dato saliente en la Argentina en comparación con otros países de América latina, es el carácter mucho más acentuado de trabajadores part time. Así lo reflejó un relevamiento que hizo Civic House, financiado por el BID, según el cual el 66,5% de los repartidores de plataforma hacían menos de 90 pedidos al mes, lo que equivale a trabajar menos de 20 horas semanales. “Esta tendencia podría indicar que el trabajo en plataformas de reparto complementaría los ingresos de otras actividades, más que ser la única fuente de ingresos”, resume el trabajo.
En una de las empresas líderes en el segmento hicieron un estudio al respecto y detectaron que el 70% de sus repartidores trabajan menos de 4 horas diarias. “En comparación con otros países de la región, acá es mucho más parcial la dedicación. Hay gente que estudia o trabaja en otra cosa, y hace esto como complemento; adultos con síndrome de ‘nido vacío’, deportistas de segunda línea. Además, la mayoría trabaja para varias plataformas al mismo tiempo”, señalan en una app de viajes.
Los conductores de aplicaciones también crecieron mucho en los últimos añosSebastian Pani
Y el tercer indicador es quizás el más sensible de todos. Lentamente empezaron a aparecer síntomas de saturación en el esquema de las plataformas, porque la mayor cantidad de trabajadores hace que se abarate el servicio y sea menos conveniente para repartidores y conductores.
Esta señal de advertencia surgió en algunos estudios de focus group de una consultora importante, y es un tema que en las empresas admiten seguir con atención. “Está claro que si la base de trabajadores sigue creciendo, no va a haber pedidos para todos”, reconocen. Los conductores o repartidores dicen que están ganando menos por cada viaje o entrega, y muchas veces se lo comentan a sus clientes, aunque las empresas sostienen que han mantenido actualizados los valores del servicio en línea con la inflación.
Estructuralmente sería el dato más saliente, porque demostraría que, así como en su momento se saturó el empleo público como reservorio de trabajadores sin lugar en el mundo privado, y después ocurrió lo mismo con los monotributistas y empleados en negro, ahora podría estar pasando lo mismo con la última rotación del mercado laboral que es el cuentapropismo informal.
Ingresos y productividad
Todos estos giros han evitado que en lo que va de este siglo se repita el síndrome de los 90’ menemistas, cuando la recesión impactó directo en un desempleo que llegó al 20% de la población activa. Desde la crisis de 2001 la desocupación no volvió a tener picos tan altos, ya que varió entre el 6,5 y 9%, pero el costo fue una mayor precarización y un subempleo encubierto masivo.
El último índice que se difundió a fin del año pasado da cuenta de que así como bajó el desempleo, sigue subiendo el trabajo informal, que ya está en 43,3% de la masa laboral. Sin embargo, ese indicador podría ser más elevado porque a partir de los cambios introducidos por el Indec en la Encuesta Permanente de Hogares, que agregó nuevos módulos e incorporó más centros urbanos, ya hoy estaría en 45%, y con tendencia creciente. “La actualización que hizo el Indec introdujo por primera vez un conjunto de preguntas orientadas a medir con mayor precisión la formalidad o informalidad laboral, como capacidad de emitir facturas, realización de aportes, verificación del registro laboral de los establecimientos”, señala Jorge Paz, economista especializado en temas laborales y demográficos.
Bajo este nuevo indicador, Paz realizó una proyección que apunta al otro gran problema derivado de la informalidad, que es el nivel de ingresos. Mientras que los asalariados no registrados ganan un 18% menos que un trabajador formal, si se le suman los cuentapropistas informales la diferencia se estira a un 68% menos. Es decir, que se amplía exponencialmente la brecha entre el registrado y el informal a partir de precisar ese universo que estaba subestimado hasta ahora, que es el de los cuentapropistas informales.
Emerge acá el otro dato sustancial que acompaña la mayor informalidad laboral que es el estancamiento salarial. Los datos que se conocieron esta semana sobre el tercer trimestre de 2025, da cuenta de que en los primeros once meses del año los ingresos de los privados estuvieron 2,3% debajo de la inflación, y los públicos nacionales un 8,9%.
El Gobierno ha utilizado un ancla salarial a través de la homologación de paritarias, para mantenerlo en el orden del 1 o 1,5% mensual, pero con un índice de precios que terminó el año en 2,8%, la relación con los ingresos quedó descalzada. Por eso quizás también el fin de año exhibió un retroceso en el consumo en comparación con 2024.
Trabajador del sector industrialx
Detrás de este problema asoma el déficit de productividad que arrastra desde hace décadas la Argentina, y que la ha llevado a una falta de competitividad aguda, hoy transparentada por la apertura económica dispuesta por Milei.
Conceptualmente la reforma laboral que impulsa el Gobierno apunta en esencia a una reducción de los costos laborales y a una erosión del poder de los sindicatos, pero hay consenso en que al mismo tiempo se requiere de una reactivación económica para que el mercado laboral se dinamice.
De fondo subyace una percepción de que la discusión política luce hoy alejada de las dinámicas que rigen casi la mitad de la fuerza del trabajo de la Argentina, y que parece formateada para una matriz productiva declinante. ¿Cómo será leída la nueva ley en cinco años, cuando la IA haya terminado de sacudir las bases de la sociedad postindustrial y a punta de algoritmo haya reconfigurado por completo el mercado laboral?
Entre despidos turbios de expertos fogueados que chillan por contrataciones de desfalco al estado y personal que renuncia por causas salariales, en estos dos años de administración mileísta, el directorio de NA-SA logró eliminar a 700 personas de la planta de la 2da empresa nacional que más ganancias le da al estado y que viene de 20 años de funcionar BIEN.
Y qué años: se construyó y puso en línea Atucha 2, se le eliminaron dos errores graves de diseño del proveedor original (Siemens).
Éstas impedían la operación normal y a la larga, habrían comprometido la seguridad. Esto NA-SA lo hizo con RRHH y económicos propios. Había 2 propuestas de Siemens que sumadas daban la mitad del costo de una central nueva.
Se le hizo extensión de vida útil para 30 años más la central de Embalse, Córdoba. Fue como comprarse una Embalse nueva y más potente por un tercio del precio.
También se contrató con la CNNC de China, y por ley refrendada por el Parlamento la construcción de otras dos centrales más. Entre ambas, duplicaban la potencia instalada nuclear actual del país. Ésta ley fue bajada por decreto por el presidente Macri.
Como no hay gato que dure 100 años, mientras tanto la obstinada NA-SA diseñó con recursos propios la ingeniería general y de detalle de Atucha 3, y empezó el proceso de compra de componentes a proveedores nacionales, cada uno bajo aprobación de la ARN, la Autoridad Regulatoria Nuclear.
El resultado habría sido el equivalente de una Embalse, qu es la mejor central de potencia de la minúscula flota argentina, pero nueva y actualizada en seguridad y disponibilidad a estándares de 2014. Al ser tan hecha en Argentina, esta máquina se iba a llamar «Proyecto Nacional» y se estaba preparando el predio de las Auchas 1 y 2, ya licenciado, para empezar a cavar cimientos.
La ley fue volteada por un decreto de Macri. La segunda central en aquella ley, una Hwalong-1, se dio de baja sin decreto, simplemente ignorando un acuerdo binacional. Y así sigue.
Antes de renunciar para que asumiera la cleptocracia actual, el directorio anterior de NA-SA empezó la extensión de vida por 20 años más de nuestra primer central, Atucha 1, chiquita y vieja pero a prueba de todo, al menos tras sacarle problemas discapacitantes de diseño con los que vino de origen, siempre Siemens.
Esa central debió haber cerrado entre 2004 y 2005, pero a fuerza de reduseños, mejoras y su primera extensión de vida útil, llegó hasta el año 2023, cuando paró para una nueva extensión de vida y nuevas reformas. Inaugurada en 1974 por Perón, no es imposible que a fuerza de mejoras sucesivas siga en línea todo este siglo.
Su potencia instalada original era de 320 MWe, y hoy es de 364. El «quemado» del combustible mejoró un 80%.
El clima en NA-SA es de terror policial. Si NA-SA se privatiza o si sigue en desmantelamiento bajo esta caterva de saqueadores, a olvidarse de que Atucha 1 termine su «revamping» en tiempo y forma. Hay que ver lo que puede afanar sólo en compra de fierros y servicios un directorio de nabos técnicos pero muy caranchos, capaces de multiplicar por 10 un simple contrato de limpieza.
Y de Atucha 3 y de la Hwalong, olvídate cariño. El nuevo dueño de NA-SA, como pinta la cosa, será muy de los pagos del presidente Donald Trump.
Esos cosos que se autotitulan «los americanos»,a fuerza de complicaciones técnicas, sobrecostos y desbande de RRHH, no le venden una central a nadie desde los años ’80.
Estos cosos en el mejor de los casos nos endilgarán una Westinghouse, que quedará sin terminar.
Y en el peor de los casos, desmantelarán tanto el elenco de operación de centrales, que empezarán a multiplicarse los incidentes, digamos un caño del sistema de refrigeración que pierde agua pesada a chorros, pero se repara. Y si se sigue operando las centrales con nabos puestos a dedo, luego vendrán los accidentes.
Si se quiere una NA-SA segura, algunos chorros no se reparan.
Luego de más de dos años de parálisis total de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz, el reinicio de las obras en una de ellas, La Barrancosa-Jorge Cepernic, es inminente, con la confirmación del desembolso de US$150 millones del crédito internacional otorgado por bancos chinos.
Así fue confirmado por el gobierno provincial, cuyas autoridades mantuvieron reuniones con la UTE que construye la obra y con la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) para iniciar la incorporación de cerca de 1800 operarios en las próximas semanas.
El pedido de desembolso, que debía realizar la Argentina a China para que fluyan los fondos del crédito internacional, se concretó a finales de diciembre y finalmente ingresaron al país US$136 millones, de los US$150 millones comprometidos. Los restantes quedaron en China para el pago de usinas y maquinarias que se importan desde allí, según detallaron fuentes oficiales.
“El ambicioso proyecto de la represas La Barrancosa se encuentra a las puertas de su reactivación definitiva, luego de años de paralización. Esta inminente puesta en marcha ha sido posible gracias a la confirmación de la disponibilidad de recursos económicos”, informaron desde el gobierno provincial.
“La idea es empezar lo antes posible, se está avanzado en la parte administrativa para reactivar”, detalló el ministro de Energía de Santa Cruz, Jaime Álvarez,luego de la reunión que mantuvo con directivos de Gezhouba, la principal accionista de la UTE, y representantes de la Uocra, para ultimar los acuerdos necesarios para el reinicio de la obra.
De la reunión participó también el ministro de Trabajo, Ezequiel Verbes, dado que el objetivo del gobierno provincial es que la prioridad de los contratados tengan domicilio en la provincia. En Santa Cruz rige una normativa que establece el 90% de empleo de mano de obra local obligatorio.
“Quienes hayan trabajado en las represas y que sean de Santa Cruz serán los que tengan prioridad para acceder a los primeros puestos de trabajo”, afirmó Álvarez, quien afirmó que la reactivación de la obra es mérito del gobernador Claudio Vidal, que viajó a China para generar acercamiento entre ambos gobiernos cuando la obra quedó totalmente frenada en diciembre del 2023.
En ese marco, se confirmó que los recursos económicos para la obra están disponibles en el país, y que se está cerrando el acuerdo en materia de ingresos de personal con la Uocra. “El proceso se encuentra prácticamente concluido, restando únicamente formalizar los últimos consensos para dar inicio a una nueva etapa de ejecución”, afirmaron desde Río Gallegos.
Desde el Poder Ejecutivo provincial se remarcó que la reactivación de la represa Jorge Cepernic-La Barrancosa representa un impacto estratégico para Santa Cruz, tanto en términos de generación de empleo como de fortalecimiento de la matriz energética nacional. Si bien no dan fecha exacta, aseguraron que el reinicio de la obra se encuentra cada vez más próximo.
El gobernador Claudio Vidal y los representantes de la China Energy, en la represa La Barrancosa, Santa CruzGob Santa Cruz
En noviembre pasado, en la sede del obrador, Vidal mantuvo una reunión reservada con Ni Zhen, gerente general de China Energy China Energy Engineering Group CEEG, casa matriz de Gezhouba Group Corporation −la principal accionista de la UTE que construye la obra−, donde ultimaron detalles para reactivar una de las dos represas, de acuerdo al memorándum firmado en julio pasado en la Casa Rosada.
Durante aquella visita, representantes de la casa matriz de Gezhouba y el propio Vidal coincidieron en el interés sólido por impulsar la obra cuanto antes, destacando que la disponibilidad de fondos y la definición de acuerdos dependía de la solicitud del gobierno argentino a los bancos chinos de un nuevo desembolso del crédito para reactivar la obra.
Las obras están completamente detenidas desde diciembre de 2023. En julio pasado, el memorándum permitió avanzar en detalles que permitan poner la obra en funcionamiento, lo cual ocurrió a finales de diciembre. En su cruzada por reactivar la obra, Vidal contó como aliado al exjefe de Gabinete Guillermo Francos quien ofició de anfitrión de las reuniones que se llevaron adelante en la Casa Rosada.
La central hidroeléctrica La Barrancosa (que fue renombrada Jorge Cepernic) debía estar generando electricidad desde 2020, pero las demoras por cuestiones ambientales, financieras y la pandemia postergaron la fecha estimada de finalización hasta 2027. Actualmente, el avance de obra es del 42%. En tanto, la represa Cóndor Cliff (o Néstor Kirchner) presenta un progreso del 20%.
Cóndor Cliff está frenada desde el 2018 por el deslizamiento de terrenos. Trascendió que la obra cambiará de comitente nacional, que ya no sería la empresa estatal en proceso de privatización, sino que pasaría a la órbita de la Secretaría de Obras Públicas, dependiente del Ministerio de Economía, según confirmaron fuentes oficiales a este medio
El proyecto se financia con un crédito otorgado por el gobierno chino, a través de un consorcio de bancos integrado por China Development Bank Corporation, Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) y Bank of China, y la unión transitoria de empresas (UTE) a cargo del proyecto está integrada en un 54% por la china Gezhouba, en un 36% por Eling Energía (ex-Electroingeniería) y en un 10% por la mendocina Hidrocuyo.
Hasta el momento se transfirieron US$1850 millones de un total comprometido de US$4714 millones, de los cuales el último desembolso fue en el año 2022. En 2023 hubo pocos avances en las obras y durante la última semana del gobierno de Alberto Fernández, Enarsa dispuso el freno de la obra. Se espera ahora la reincorporación de 1800 operarios y la generación indirecta de mano de obra de 2200 personas.
Una denuncia interna en Nucleoeléctrica Argentina por presuntos sobreprecios en un contrato que finalmente no se aprobó desencadenó en las últimas horas en la suspensión del gerente general, Marcelo Famá, y al gerente de Coordinación Administrativa, Hernán Pantuso.
Fuentes de Nucleoeléctrica aseguraron que técnicamente no es una suspensión, sino que solo les congelaron la firma mientras se investigan los hechos. De hecho, aclararon que Pantuso se presentó este jueves en las oficinas de la compañía. Por el momento, la firma de ambos fue delegada a Fernando Monserrat, ex gerente general de la empresa.
La decisión la tomó este miércoles el directorio de la compañía en una votación dividida. Demian Reidel, presidente de la empresa, votó en contra, y Diego Chaher, integrante del directorio, titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas y hombre de confianza del asesor presidencial Santiago Caputo, lo hizo a favor.
En concreto se trata de una denuncia por supuestas irregularidades en la contratación de un servicio de limpieza presentada el 5 de enero por el gerente de la Planta Central Nuclear Atucha I-II, Juan Pablo Nolasco Sáenz, ante el Comité de Integridad de la Empresa.
En su presentación, el funcionario relató una serie de episodios que comenzaron el 12 de noviembre con la apertura de ofertas para la licitación y que describen intervenciones de Pantuso que habrían apuntado a direccionar la contratación en favor de la empresa de limpieza LX Argentina.
El contrato que se consideraba asignar a dicha empresa tenía un costo 140% más alto que el valor que en la actualidad paga Nucleoeléctrica por ese servicio, según lo publicado originalmente por Perfil.
El directorio de Nucleoeléctrica votó dividido
El directorio de Nucleoeléctrica aprobó este miércoles por tres votos contra dos la suspensión de sus cargos y una apertura de sumarios contra Famá y Pantuso. “Se hizo un sumario por las denuncias”, sintetizó una fuente.
Reidel y el director Marco Campolonghi votaron en contra, mientras que el vicepresidente de la empresa, Germán Guido Lavalle, y los directores Diego Chaher y Axel Larreteguy lo hicieron a favor.
Guido Lavalle fue desplazado recientemente de la presidencia de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), pero continúa en el directorio de NA.SA. en representación de la institución, la cual tiene una silla permanente.
El gobierno creó en diciembre una Secretaria de Asuntos Nucleares a cargo de Federico Ramos Napoli y designó a Martín Porro en la presidencia de la CNEA en reemplazo de Guido Lavalle.
No está claro si el tratamiento de las suspensiones estaba incluido en el temario o fue propuesto sobre tablas. “Reidel y Campolonghi votaron en contra, el resto a favor. Reidel y Fama se levantaron de la reunión y quedó a cargo de la RD el VP, Guido Lavalle”, contó la misma fuente. En cambio, otra fuente indicó que el tratamiento del caso estaba en el temario. «El tema estaba hace una semana dando vueltas», dijo.
Tensión entre la línea política y la línea técnica en Nucleoeléctrica
Lo real es que, fuentes en Nucleoeléctrica describen de un tiempo a esta parte un clima conflictivo generado por los cambios en el funcionamiento de la empresa promovidos desde la Gerencia de Coordinación Administrativa que comandaba Pantuso. En concreto, existen diferencias cada vez más expuestas sobre cambios en la política de compras dentro de la empresa que estarían dificultando la ejecución de tareas de mantenimiento y proyectos en los plazos esperados.
Desde la Gerencia de Coordinación Administrativa se impulsó una política de agrupación de compras de insumos para las centrales nucleares. Hasta ese momento, cada una de las tres centrales nucleares gestionaba las licitaciones de las compras de los insumos necesarios para la operación y mantenimiento, siempre con la aprobación final por parte de la subgerencia de Abastecimiento y Contrataciones dentro de Coordinación Administrativa.
Para gestionar las compras cada central nuclear contaba con un comité de preadjudicación y un comité de recepción. Pero estas áreas fueron anuladas y las compras para las centrales pasaron a estar concentradas por Abastecimiento y Contrataciones.
De acuerdo con las fuentes consultadas, el cambio impactó en los tiempos de recepción de insumos y componentes por el estiramiento en los plazos de pago de las facturas, generando una ralentización en la ejecución de tareas.
La revisión corporativa de 2025 agudizó la tensión
La tensión hacia el interior de Nucleoeléctrica se agudizó en diciembre pasado a partir del procedimiento que evalúa internamente la performance de las diferentes áreas.
Un hecho puntual que agudizó la tensión dentro de la empresa por la política de compras ocurrió en diciembre. El subgerente de producción en Atucha I y II, Martín Reina, y el jefe de departamento asistencia de producción, Gabriel Blejer, asistieron a pedido del Área de Supervisión Independiente de la empresa en la realización de la revisión corporativa del año pasado.
La revisión corporativa es un procedimiento anual en el que personal del Área de Supervisión Independiente evalúa los procesos y actividades de planta, corporativos y de soporte, y el comportamiento del personal, de forma tal de identificar problemáticas y corregirlas. El procedimiento consiste de entrevistas a personal de la empresa para consultar sobre temas de interés previamente definidos entre la Gerencia Planeamiento Estratégico y dicha área.
La política de compras formaba parte de los temas relevados en las entrevistas. Reina y Blejer colaboraron con el área de Revisión Independiente en la confección y realización de las mismas. De acuerdo con las fuentes consultadas, que un reporte preliminar con respuestas de empleados de la empresa habría molestado a Pantuso, quien ordenó el despido de Reina y Blejer y la apertura de un sumario contra los dos.
Sin embargo, la reacción interna lo llevó a frenar esos despidos. El gerente de Sitio de Atucha I y II, Diego Garde, puso su renuncia a disposición, en abierto rechazo a la decisión tomada por Pantuso y validada por Famá. De todas formas, el sumario contra Blejer y Reina continúa abierto.
Otra denuncia por sobreprecios
En paralelo, una nueva denuncia por irregularidades en contrataciones dentro de Nucleoelećtrica fue formulada en las últimas horas desde la Asociación de Trabajadores del Estado. La Junta Interna y el Secretariado de la Seccional Zárate de ATE notificó formalmente el último martes al presidente de la compañía una denuncia por una contratación en la que el precio final presenta una diferencia de 6,4 millones de dólares con respecto al presupuesto original.
En la carta vista por EconoJournal, el gremio describe una contratación IT vinculada a una migración SAP→HANA/S/4HANA con salto de US$ 600.000 a US$ 7.000.000, absorbiendo el presupuesto anual de IT y forzando reasignaciones,
“La magnitud del salto exige explicación formal documentada: alcance real, aprobaciones, modalidad de selección, comparativas, hitos, entregables, órdenes de cambio y recepción”, reclama el gremio.
En el icónico experimento cuántico de doble rendija, un fotón actúa como una onda e interfiere consigo mismo, lo que ilustra el asombroso concepto de que las partículas pueden existir en una «superposición» de posibles ubicaciones a la vez.
Pero, ¿cuán grande puede ser un objeto cuántico así? Resulta que , al menos, tan grande como una masa de unos 7000 átomos de sodio . Utilizando un montaje experimental minuciosamente construido, los investigadores lograron observar patrones de interferencia reveladores para cúmulos de sodio de unos 8 nanómetros de ancho, con superposiciones que se extendían a lo largo de 133 nanómetros. Los cúmulos son tan grandes como algunos virus, lo que plantea la tentadora posibilidad de someter materia biológica a la misma configuración experimental.
La mecánica cuántica predice que las partículas individuales que tienen masa pueden comportarse como ondas que no tienen una ubicación definida en el espacio. En cambio, estas ondas de materia se extienden a través de una superposición de múltiples ubicaciones en un momento dado, de forma similar a como las ondas generadas al lanzar una roca a un lago se extienden por la superficie del agua. Una consecuencia sorprendente de esta «dualidad onda-partícula» es que las partículas masivas pueden formar patrones de interferencia, similares a los que se observan cuando las ondas de agua o de luz se superponen. Esta interferencia de ondas de materia se ha observado a menudo en partículas microscópicas, como electrones, neutrones y átomos, pero si puede ocurrir en objetos macroscópicos sigue siendo un tema de debate activo.
En un artículo publicado en Nature, Pedalino et al. informan de la demostración experimental de la interferencia de ondas de materia con los objetos más pesados hasta la fecha: nanopartículas de sodio con masas superiores a 170.000 daltons (Da). Estos resultados plantean cuestiones fundamentales sobre el rango de masas para las que se produce la dualidad onda-partícula.
La idea de que los objetos macroscópicos podrían exhibir la dualidad onda-partícula contrasta con la intuición de la gente de la vida cotidiana: estamos acostumbrados a que los objetos grandes tengan posiciones bien definidas. Sin embargo, la teoría cuántica estándar no impone un límite de tamaño a los objetos que describe. Por lo tanto, no existe ninguna regla fundamental que impida que un gato se encuentre en una superposición de un lugar y de otro, o que esté simultáneamente vivo y muerto, como se considera en el famoso experimento mental de Erwin Schrödinger.
Schrödinger concibió su experimento mental para demostrar que sería absurdo aplicar la superposición cuántica a objetos macroscópicos. Para evitar este comportamiento contraintuitivo, algunos físicos han propuesto modificaciones a las leyes de la mecánica cuántica. Estos «modelos de colapso» afectan mínimamente el comportamiento de los objetos más pequeños, pero destruyen rápidamente las superposiciones espaciales de objetos más masivos, estableciendo así una línea divisoria firme entre lo que sucede en los mundos microscópico y macroscópico.
Otros físicos sugieren que la mecánica cuántica no necesita ser modificada, porque las interacciones no controladas de un objeto con su entorno impiden que aparezca la interferencia de la onda de materia. Siguiendo esta línea de pensamiento, la dualidad onda-partícula podría, en principio, aplicarse a objetos arbitrariamente masivos, pero las interacciones ambientales harían que fuera poco práctico observarla a medida que la masa del objeto aumenta.
Los experimentos para distinguir entre la validez de los modelos de colapso y la mecánica cuántica estándar están limitados por la medida en que se pueden reducir las interacciones de los objetos con su entorno. Sin embargo, las innovaciones aumentan constantemente la masa a la que se puede observar la interferencia de ondas de materia. Por ejemplo, un experimento de 2019 informó sobre la dualidad onda-partícula de moléculas grandes que contenían hasta 2000 átomos, con masas superiores a 25 000 Da. Pedalino et al. han establecido ahora la interferencia de ondas de materia para un nuevo tipo de objeto, aún más masivo: las nanopartículas metálicas.
Los autores hicieron pasar nanopartículas de sodio ultracongeladas a través de una serie de ondas estacionarias formadas por haces de láser. Las ondas estacionarias actúan como rejillas que generan y detectan la interferencia de las ondas de materia de las nanopartículas (Fig. 1), de forma similar a como la luz que pasa a través de una rejilla física genera un patrón de difracción. Para proteger las nanopartículas de las perturbaciones ambientales, los autores implementaron un extenso sistema para evitar que las vibraciones del entorno afectaran al experimento. También ajustaron la orientación del aparato para suprimir las influencias de la gravedad y la rotación de la Tierra.
Fig. 1 Se ha detectado interferencia de ondas de materia para nanopartículas. La mecánica cuántica predice que incluso las partículas que tienen masa pueden comportarse como ondas, conocidas como ondas de materia. Pedalino et al.2 han observado la interferencia de las ondas de materia de las nanopartículas de sodio, los objetos más grandes para los que se ha observado tal interferencia hasta ahora. Los autores dirigieron las nanopartículas a través de una serie de ondas estacionarias producidas por láser, que actúan como rejillas. La primera rejilla produjo ondas de materia que oscilaban todas al unísono (se dice que tales ondas son coherentes) porque pasaban solo por los nodos de la onda estacionaria. La segunda rejilla produjo un patrón de interferencia y la tercera rejilla permitió detectar y contar las partículas. Al contar el número de partículas que aparecieron en diferentes posiciones a lo largo de la tercera rejilla, los autores pudieron resolver las franjas del patrón de interferencia.
Las nanopartículas de sodio utilizadas en los experimentos constaban de más de 7000 átomos y tenían masas de 170 000 Da. Por lo tanto, el estudio confirma que la mecánica cuántica estándar sigue siendo válida hasta una escala impresionantemente grande, para objetos que son mucho más complejos y más cercanos a ser macroscópicos que los átomos individuales.
Como señalan Pedalino et al., los experimentos que involucran osciladores mecánicos también se han utilizado para sondear la mecánica cuántica en escalas mucho mayores que las típicamente asociadas con los efectos cuánticos; por ejemplo, se ha informado de una superposición que involucra objetos con una masa de 1019 Da. Sin embargo, esa superposición se extendía sobre una distancia de solo 2 × 10–18 metros, que es mucho menor que el tamaño de un protón o un neutrón. Por el contrario, las superposiciones de Pedalino y sus colegas se extendían a lo largo de 133 nanómetros, mucho más que el diámetro de 8 nm de las nanopartículas.
¿Cómo se decide cuál de estas superposiciones, que se producen a escalas de masa y longitud tan diferentes, es más representativa de los sistemas macroscópicos? Un enfoque consiste en utilizar una métrica de «macroscopicidad». Esto cuantifica la fuerza con la que un experimento puede descartar una clase de modelos de colapso que introducen cambios mínimos en la mecánica cuántica ordinaria. Según esta métrica, el experimento de Pedalino y sus colegas es el sistema cuántico más macroscópico del que se tiene constancia hasta la fecha, superando el récord anterior en más de diez veces.
Debido a que el método de los autores es aplicable a objetos más grandes que las nanopartículas, es prometedor para generar superposiciones aún más macroscópicas que las reportadas actualmente. Un desafío será distinguir la interferencia genuina de la onda de materia de los «patrones de sombra» formados por las rejillas; a medida que la masa del objeto aumenta, las ondas de materia necesitarán más tiempo para evolucionar libremente entre las rejillas. Para aumentar el tiempo de evolución, se podría reducir la velocidad de los objetos o alargar la distancia entre las rejillas. Esto podría permitir el estudio de la dualidad onda-partícula en el rango de masa de 106 Da. El tiempo de evolución podría extenderse aún más cambiando el aparato de una orientación horizontal a una vertical, de modo que los objetos caigan grandes distancias bajo la gravedad dentro del aparato. Esta estrategia tiene el potencial de facilitar la interferencia de ondas de materia de objetos con masas de hasta 108 Da.
Otros esquemas podrían permitir experimentos con masas aún mayores. Por ejemplo, una propuesta que utiliza campos magnéticos para hacer levitar y manipular objetos para generar interferencias de ondas de materia podría ser aplicable a masas de objetos que superen los 1013 Da. Si se logra un aislamiento suficiente de las perturbaciones ambientales, estos experimentos arrojarán luz sobre el antiguo debate acerca de si la gravedad tiene un papel fundamental en la limitación del tamaño máximo de las superposiciones cuánticas. Existen diversas opiniones a favor y en contra de este debate, y su resolución requiere, en última instancia, pruebas experimentales.
China presentó solicitudes a la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo de la ONU, para lanzar cerca de 200.000 satélites al espacio. Esta iniciativa suscitó inquietud sobre la creación de una megaconstelación capaz de reconfigurar el equilibrio de poder en la órbita baja terrestre. Las solicitudes fueron presentadas el 29 de diciembre por un organismo de nueva creación, el Instituto para la Utilización del Espectro Radioeléctrico y la Innovación Tecnológica.
Las solicitudes se refieren a dos constelaciones, denominadas CTC-1 y CTC-2, cada una con 96.714 satélites distribuidos en 3660 órbitas. De concretarse, los proyectos superarían con creces la ambición de SpaceX, que planea colocar aproximadamente 49.000 satélites Starlink en órbita, formando la mayor constelación de satélites jamás concebida.
Uso incierto
Las autoridades chinas no detallaron oficialmente el propósito de los satélites, lo que alimentó la especulación entre los expertos en seguridad espacial.
Según la Universidad Aeronáutica de Nanjing, citada por el sitio web China in Space, las constelaciones se centrarían en la seguridad electromagnética espacial, los sistemas de defensa integrados, la evaluación del espacio aéreo a baja altitud y los servicios de vigilancia, tareas que recuerdan la función de Starshield, la versión militar de Starlink utilizada por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
Dos de los satélites que fueron lanzados al espacio por la Agencia Espacial Europea.Agencia Espacial Europea
Dado que las solicitudes se presentaron ante la UIT, otros operadores deberán demostrar que los futuros satélites en estas órbitas no causarán interferencias, lo que, en la práctica, podría dificultar la entrada de competidores. Los analistas consideran que esto representa un riesgo de “apropiación de territorio orbital”, aunque los satélites también puedan tener usos civiles, como la monitorización climática, la navegación aérea y las comunicaciones.
La medida se produce en medio de las crecientes tensiones entre China y Estados Unidos en el espacio. Más allá de la carrera lunar, ambos países compiten por la influencia en la órbita baja terrestre, considerada estratégica para las comunicaciones, la vigilancia y la defensa. Los satélites militares forman parte de la llamada “malla de destrucción”, una red que conecta sensores, comunicaciones y armas, un papel crucial en la guerra de Ucrania, donde la capacidad de usar e interferir con los satélites influyó en el conflicto.
Las autoridades estadounidenses también advirtieron sobre comportamientos considerados atípicos por parte de los satélites chinos.
En un evento celebrado en Chatham House en marzo, el Sargento Jefe Ron Lerch, Subjefe de Operaciones de Inteligencia Espacial de la Fuerza Espacial de EE.UU., declaró que los satélites chinos clasificados como experimentales en órbita geoestacionaria se movieron con una frecuencia inusual, lo que aumenta el riesgo de incidentes. Según él, esta situación refleja un crecimiento sin precedentes y una competencia descontrolada.
El mini transbordador X-37B despegó desde Cabo Cañaveral en una operación que la Fuerza Espacial catalogó como parte de sus experimentos estratégicos más avanzadosX (@SpaceX)
La propia China reconoce el espacio como un área estratégica. En 2021, el presidente Xi Jinping clasificó el sector como un activo vital que debe protegerse. El país cuenta actualmente con unos mil satélites en órbita, en comparación con los 40 que tenía en 2010.
A pesar de la magnitud de las solicitudes, los expertos dudan de la viabilidad práctica del proyecto. Según las normas de la UIT, China tendría que lanzar al menos un satélite en un plazo de siete años y completar la constelación en un plazo de 14 años. Para poner en órbita 200.000 satélites en ese plazo, se necesitarían aproximadamente 500 lanzamientos semanales durante siete años, un ritmo que supera con creces la capacidad actual del país, que en 2025 alcanzó un récord de 92 lanzamientos. El sector comercial chino produce actualmente unos 300 satélites al año, con planes de alcanzar los 600, mientras que el Estado fabrica solo unos pocos cientos de satélites adicionales.
Esta discrepancia refuerza la hipótesis de que las solicitudes son de carácter preventivo. “Es posible que solo intenten crear espacio para más adelante”, declaró Victoria Samson, directora de seguridad y estabilidad espacial de la Fundación Mundo Seguro, a New Scientist. Ya se dieron casos similares: en 2021, Ruanda solicitó autorización para una constelación de 327.000 satélites, que se consideró inviable.
Internamente, los ejecutivos chinos también se muestran escépticos. Yang Feng, gerente del fabricante Spacety, declaró al China Daily que liderar en pedidos no significa tener éxito en la ejecución, citando desafíos en ingeniería, producción y capacidad de lanzamiento.
El episodio adquiere tintes irónicos, ya que ocurre apenas unas semanas después de que China criticara a SpaceX en foros de la ONU, acusando la proliferación de constelaciones espaciales comerciales de crear riesgos para la seguridad espacial. Ahora, al menos en teoría, Pekín reclama una porción sin precedentes del espacio, lo que refuerza la percepción de que la carrera por la órbita es tan estratégica como la carrera hacia la Luna.
El secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, y el presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Martín Porro, justificaron la importancia de reorganizar el sector nuclear para garantizar la sostenibilidad económica y generar ingresos a partir de los proyectos nucleares, en una entrevista exclusiva.
En diciembre pasado, Federico Ramos Napoli, un joven abogado especializado en derecho administrativo y corporativo, fue designado por el Gobierno para conducir una nueva Secretaria de Asuntos Nucleares. Previamente se desempeñó en Dioxitek, primero como gerente general y luego como presidente. En la empresa estatal productora de dióxido de uranio lideró un proceso de reestructuración con la meta de volverla rentable.
La creación de esta secretaría llegó acompañada de cambios en la CNEA Martín Porro, un ingeniero químico con 30 años de trayectoria en el ámbito nuclear y energético, asumió la presidencia de la institución científica en reemplazo de Germán Guido Lavalle. El nuevo presidente dedicó su carrera en la institución a la construcción, puesta en marcha, operación, mantenimiento y gestión de instalaciones nucleares.
CNEA y la búsqueda de un modelo de negocio redituable
Las nuevas autoridades subrayaron que las experiencias recientes en la CNEA a la hora de definir modelos comerciales para los proyectos nucleares no es positiva. La consecuencia principal es la generación de nuevos costos operativos para la CNEA y la ralentización o paralización en la ejecución de los proyectos.
El reordenamiento del sector nuclear que se propone tendrá como norte la generación de modelos de negocio para darle viabilidad económica a las inversiones estatales en proyectos nucleares.
Ramos Napoli busca replicar en el sector el perfil comercial que imprimió en Dioxitek. La renegociación con Nucleoeléctrica de la tarifa de conversión de concentrado a dióxido de uranio permitió sanear económicamente a la empresa y volver a focalizarla en la producción, logrando batir un récord anual, con 190 toneladas de dióxido de uranio producidas en 2025. «Hubo una reducción de personal no drástica, fue realmente muy acorde e impactó casi nada en las estructuras productivas», explicó.
También se reforzó el negocio de exportación de fuentes selladas de Cobalto 60. «En general se vendía el cobalto muy barato en procesos quizás no tan transparentes. Llevamos todos los contratos a estándares de mercado. El 83% de lo que producimos de fuentes selladas se exporta con lo cual es un saldo exportador recontrapositivo para la Argentina y sin dejar de abastecer al mercado local», contó sobre su paso por Dioxitek.
-Hace un año el gobierno anunció un Plan Nuclear y la creación de un Consejo Nuclear. Un año más tarde se creó la Secretaría de Asuntos Nucleares. ¿Qué agenda tienen en mente para el sector nuclear?
Federico Ramos Napoli: El objetivo primordial de la Secretaría es reordenar el sector y buscar que las distintas unidades de negocio que pueden surgir a partir del sector tengan una viabilidad económica y comercial, que hasta ahora se mostró en general deficiente. Ya sea por gobernanza interna de la Comisión, porque hay un esquema de incentivos rotos, o bien porque se deciden proyectos quizás con una escala que no es la correcta.
Un ejemplo puede ser la planta de Formosa, que es la situación sobreanalizada que tuvimos en Dioxitek. Es una planta cuyo plan inicial eran dos líneas de producción de unas 250 toneladas de dióxido de uranio de capacidad nominal por línea, es decir 500 toneladas anuales. Había un problema de la falta de modelo de negocio, porque la demanda agregada de las centrales nucleares argentinas que utilizan dióxido de uranio natural oscila en torno a las 210 toneladas. Tenés 290, 280 toneladas huérfanas.
¿Con esas 280 toneladas podés llegar a algún mercado? ¿Tenés un jugador lo suficientemente relevante como para colocarlas? Entonces, esa falta de modelo de negocio para las cosas que se hacen es lo que hoy nos lleva a tener proyectos parados, sin financiamiento o sin una viabilidad comercial.
Una vez que culminó con el desarrollo de un proyecto, ese mismo proyecto tiene que reportarle a la CNEA un beneficio económico sostenido en el tiempo porque es lo que va a seguir financiando y poniendo la rueda en movimiento. De lo contrario en algunos casos sucede que la Comisión se hace cargo del desarrollo, gestión y construcción del proyecto y después también tiene que financiar o gastar recursos en la operación o en mantener el activo en los casos en los que no pudo terminar el proyecto.
Hoy la Argentina tiene una serie de proyectos o facilidades nucleares que están en desuso, lo que genera un costo por mantenimiento altísimo. Lo hemos visto con el caso de la Planta Industrial de Agua Pesada lo hemos visto con el caso de la planta de Dioxitek en Formosa.
Martín Porro: Otro caso mucho más reciente y quizás hasta mucho más relevante es el RA-10. Primero nació como un reactor muy similar al RA-3, con un poquito más de potencia. Después empezaron a incrementarle facilidades y algunos esquemas para irradiar nuevas tecnologías que generaron que ese reactor que arrancó con un valor X se multiplicara por 2 o por 3.
Pero lo más preocupante es que no hubo un plan de negocios asociado a ese crecimiento, con lo cual hoy la CNEA tiene un reactor modelo a nivel internacional sin una escala comercial de todo lo que podría potencialmente salirse a vender.
-¿Cómo progresa la ejecución del proyecto RA-10?
FRN: A fines de este año o principios del que viene el reactor debería estar poniéndose a crítico. Se sigue trabajando muy bien para que eso suceda, y ahí es donde la colisión de culturas organizacionales dentro de la CNEA expone un problema para el sector. Tenés el hito tecnológico producto de la investigación y desarrollo que desembocaron en el RA-10.
Ahora bien, el día 2 del RA-10, que es producción de radioisótopos, dopaje de silicio, poner la facilidad del laboratorio de haces de neutrones a disposición y también el servicio de prueba de combustibles para reactores tanto de potencia como de investigación, todo eso no tiene un modelo de negocios asociado. Entonces, el hito tecnológico lo va a cumplir la Comisión, pero ahí es donde se nos abre el resto de las preguntas y también te lleva a repensar el rol de la comisión en todo esto.
Una vez que gestó el proyecto, ¿lo tiene que operar en su seno de forma subóptima? ¿O es más coherente buscar una estructura que tenga la capacidad de operar y de utilizar el activo y maximizar los beneficios que se pueden obtener a partir de ese activo? En eso estamos trabajando en este momento.
Ramos Napoli, secretario de Asuntos Nucleares.
-¿Cuál debería ser el rol de la CNEA?
MP: El rol de la CNEA debería estar orientado fuertemente a la investigación y desarrollo y desde ahí tener la capacidad de hacer los spin-off de aquellas herramientas y de equipos que tienen realmente capacidad de crecer técnicamente y de comercialmente ser interesante para la industria.
FRN: Además de la investigación y desarrollo e impulsora de algunos proyectos la CNEA debería ser incubadora de otras estructuras comerciales y a partir de ello desentenderse de su operación. Lo que motiva a una persona que busca correr la frontera tecnológica es muy distinto a lo que motiva a una persona que está detrás de la búsqueda de maximizar la producción. Son culturas distintas. El día a día de un proyecto tiene otra cultura que no es la de la investigación y desarrollo, es eminentemente productiva.
Es algo que lo vimos muy manifiesto en Dioxitek. Mudamos a la empresa de las instalaciones de la CNEA a oficinas propias. A partir de ese hito empezó a cambiar la cultura de los trabajadores de Dioxitek. Lo primero era maximizar la producción de dióxido de uranio. Luego hay una coordinación orientada a los proyectos de la empresa, pero el tipo de perfil que definimos en esa coordinación es muy distinto al perfil del equipo que se encarga del mantenimiento de las instalaciones.
–Los salarios en CNEA llevan casi una década perdiendo contra la inflación, con alguna salvedad momentánea, provocando fuga de talento al sector privado o al extranjero. ¿Cómo se resuelve esa problemática durante este periodo de transición a un nuevo modelo?
FRN: El problema además de lo salarial es la motivación. La CNEA, el sector nuclear argentino en general, tiene el problema de el proyecto que se sobreextiende en el tiempo o que directamente fracasa. La persona no recibe una compensación salarial acorde, producto de que hay una restricción presupuestaria muy grande y también hay un sobredimensionamiento.
La dotación en CNEA aumentó significativamente a lo largo de los últimos años, sin que eso haya implicado incorporar nuevas líneas de negocio o nuevas líneas de investigación. El RA-10 no es un proyecto novedoso, tiene más de 12 años. El CAREM está en idas y vueltas desde los 80, 90. La CNEA no agregó nada significativamente nuevo como para justificar que se haya duplicado la dotación en la Comisión.
MP: Ni siquiera en sus áreas productivas que están vigentes todo está funcionando de manera óptima, sino que todo lo contrario. Todas las áreas productivas que tenemos hoy dentro de la CNEA, en cualquiera de los centros atómicos, está operada subóptima o no está funcionando por lo menos como corresponde. Eso es un gran problema también a la hora de pensar cómo se trabaja lo salarial.
-Pero dentro de CNEA también conviven investigadores de otros organismos científicos, como es el caso del Departamento de Energía Solar.
FRN: Sí, en facilidades de la CNEA podés encontrar investigadores de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), del CONICET. No son orgánicos de CNEA, pero por ejemplo tenés una facilidad que en realidad la utiliza CONAE, este otro espacio lo utiliza el CONICET.
Ahí se diluyen los objetivos que tiene la gente, porque la realidad es que el CONICET hace un tipo de investigación que en los papeles debería ser bastante distinta a la que hace la CNEA, que tiene que bregar por la investigación aplicada y no la investigación simple. Lo mismo para la CONAE. Este mix de culturas repercutió en cómo hoy la Comisión se percibe a sí misma.
-¿Es una situación que deben abordar con la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología?
MP: Exactamente. Pero por ejemplo, en el caso del nexo con el CONICET, nosotros dentro de CNEA tenemos gente de CNEA que trabaja para CNEA y para Conicet, gente que tiene, para decirlo de manera gráfica, los dos sombreros. También tenemos gente que es pura de CONICET trabajando en CNEA.
Eso implica que a veces este entrecruzamiento no queda claro y la barrera de lo tecnológico orientado hacia el CONICET u orientado hacia la CNEA se termina desdibujando en el norte de los dos. O sea, CONICET empieza a meterse en lo aplicado y CNEA empieza a darle mucha más interacción a la ciencia básica y el desarrollo de innovación no tan orientada a la nuclear y eso nos genera varios inconvenientes.
Qué ocurrirá con las empresas del sector nuclear con participación del Estado
La planta de dióxido de uranio de Dioxitek sin finalizar en Formosa.
-¿Qué ocurrirá con las empresas de sector nuclear en las que el Estado es dueño o accionista?
FRN: Son situaciones muy distintas. CONUAR tiene un modelo desde su génesis en el cual la CNEA es accionista minoritario y hay un grupo privado que tiene el resto del paquete accionario. Es hasta un buen ejemplo, porque año tras año la CNEA, en pos de cierto capital inicial y ciertas innovaciones que aportó, recibe los dividendos de esa empresa. Adicionalmente, esa empresa paulatinamente consume servicios y tecnología de la Comisión. El resultado operativo de la compañía, habrá años mejores, años peores, pero siempre paga dividendos.
La diferencia entre Nucleoeléctrica y DIOXITEK es que la primera entró en la ley bases y hay una incorporación de capital privado de hasta el 44% del paquete accionario en marcha. DIOXITEK no está dentro de la ley bases, pero bien podría ser un negocio en el cual participe un privado, porque tanto la conversión de uranio como el negocio de las fuentes selladas en el mundo también lo hacen los privados.
Obviamente, la persistencia de una parte del paquete accionario de la Comisión vehiculiza este ida y vuelta de bienes, por un lado, o de flujo de dinero hacia el entorno que fundó esto, pero también permite transferir tecnología.
-Del decreto de privatización de Nucleoeléctrica se desprende que la CNEA seguirá siendo accionista y quizás mantenga su silla en el directorio. ¿La rentabilidad de Nucleoeléctrica podría ser una fuente de financiamiento para la CNEA?
FRN: Bajo los parámetros actuales no, porque la ley 24.065 (NdR: Ley de Energía Eléctrica) en su artículo 37 establece que a las generadoras de capital público se les reconocería solo el OPEX. Pero hubo un avance normativo con la incorporación del 37bis en la ley y conforme avance la privatización de Nucleoeléctrica pasaría a estar alcanzado por el artículo 37bis.
Ahí sí se podría rediscutir la tarifa de la generación Nucleoeléctrica, en cuyo caso de avanzar en esa línea la Comisión Nacional de Energía Atómica tomará de los dividendos generados el porcentaje que le corresponda a su paquete accionario.
Oportunidades comerciales con EE.UU.
-Argentina y Estados Unidos tienen una relación de cooperación materia nuclear de larga data. ¿Qué oportunidades se pueden generar a partir de la relación estratégica que el presidente Milei promueve con Estados Unidos?
FRN: Argentina tiene una gran oportunidad de volverse proveedor de bienes y servicios al sector nuclear estadounidense. En Dioxitek se empezó a evaluar la posibilidad de producir hexafluoruro de uranio, eso tiene como objetivo penetrar mercados como el de Estados Unidos, que están ávidos de adquirir ese producto.
MP: También en el caso de Dioxitek hay otras líneas de negocio que han sido consultadas, puntualmente para desarrollo de fuentes específicas para el sistema médico de EE.UU. Desde CNEA también esta nueva ordenanza que tenemos para poder vender servicios está muy orientada a la demanda de las empresas americanas, asociadas a nuevas tecnologías y nuevos desarrollos.
Puntualmente, nos han consultado bastante sobre algunos componentes para SMR (NdR: reactores modulares pequeños). Hay un mercado en EE.UU. en el que tanto Dioxitek como la propia CNEA pueden entrar a participar fuertemente y ojalá que sea de manera rápida. Es necesario para el sector nuclear argentino a través de la nueva secretaría poder entrar con un norte claro y una línea de negocios clara para ofrecer, y siempre con un un interlocutor válido.
Reactivación de la minería y enriquecimiento de uranio para dinamizar al sector
-¿Por qué es importante reactivar la minería de uranio?
FRN: No solo que repercutiría de forma excelente en las economías regionales, dinamizando tanto al sector de la minería específica como a todos los bienes y servicios conexos, sino que además Argentina tiene todo el conocimiento y las capacidades latentes para agregar valor a ese uranio. Entonces no estaríamos exportando solamente el mineral o el yellow cake.
Argentina además del dióxido de uranio tiene know how para hacer hexafluoruro. También CONUAR está en condiciones de fabricar elementos combustibles a partir de ese uranio. No es simplemente exportar una materia prima, sino que hay distintas instancias de agregación de valor muy importantes para la Argentina.
-¿Qué se puede esperar en materia de enriquecimiento de uranio?
MP: La CNEA está trabajando a través de lo que es Pilcaniyeu en algunos puntos críticos que pueden ser orientados a la centrífuga o al sistema de láser. Tenemos un prototipo de centrífuga. Todavía son etapas de desarrollo muy incipientes, en donde hay que poder sentarse a pensar en escalar un proyecto de esta envergadura.
El enriquecimiento no se plantea ni con una ni con dos ni con cinco centrífugas, ni probando a jugar que tenemos el láser o no. Para escalarlo y sentarse a hablar de algo industrializable, son muchos años y muchos miles de millones de dólares que, de vuelta, en en un esquema en donde la CNEA tiene que salir del atolladero que tiene que ver con lo estructural y con lo financiero, es algo que no es de primera urgencia.
El futuro del CAREM, bajo análisis
Los trabajos en la obra civil del CAREM fueron suspendidos a finales de 2024.
-¿Cuál es el estatus del proyecto CAREM?
FRN: Hay distintas situaciones que analizar vinculadas al CAREM. La ingeniería del prototipo no está culminada y no hay certezas sobre su funcionamiento a pesar de que gestiones anteriores decidieron gastar cientos de millones de dólares en la construcción de un prototipo. El mundo dejó de construir prototipos de reactores hace por lo menos veinte años.
Existe una vía mucho más idónea, económica y simple de obtener certeza sobre el funcionamiento de un diseño que son las simulaciones computarizadas. En cambio, el proyecto de un CAREM versión comercial sigue en marcha. Pero el prototipo, sobre el cual no hay evidencias suficientes de su funcionamiento, sí está siendo reevaluado exhaustivamente.
MP: Además, ya tenemos varios trabajos realizados con los equipos de ingeniería del CAREM en algunas líneas accesorias relacionadas con la venta de servicios, que para nosotros tiene que ser parte importante y fundamental de esta nueva CNEA.
Hay que salir a vender esos servicios de alto valor técnico pero con una cabeza completamente distinta, realmente pensado para negocios. Como algo positivo dentro del proyecto CAREM es el aprendizaje de todas esas capacidades nuevas para poder salir a comerciar, una palabra que es mal vista en la institución.
FRN: Por poner un ejemplo, el equipo de ingeniería diseñó el recipiente de presión de un SMR. No tenemos todas las herramientas para tomar la decisión de montarlo o no, de culminar el prototipo, pero sí están las capacidades acreditadas de que la Argentina puede proveer eso.
Un ecosistema con setenta y cinco años de inversión en desarrollo de materia gris y con una situación macroeconómica mucho más ordenada resulta atractiva, no solo para que proliferen algunos proyectos desde lo público, sino también para que haya inversiones privadas vinculadas a la tecnología nuclear.
Nicolás Deza
Comentario de AgendAR:
El que proponen Porro y Ramos Nápoli para el RA-10 y el radioquirófano a protones es un esquema parecido al de los hospitales públicos «gerenciados» en tiempos de Menem.
Un choreo legalizado, no muy distinto del de poner peajes privados en rutas públicas, que mejorará y reparará alguna vez Magoya Hnos.
El supuesto es que el estado es demasiado pelotudo como para vender lo que produce a su costo, ya sea radioisótopos o protocolos de protonterapia.
Este esquema de márketing privado de bienes públicos se aplicó durante y desde los ’90 en casi todos los reactores de producción de radioisótopos del mundo. Lo normal fue que las ganancias generadas por los grandes vendedores de radioisótopos no se reinvirtieran jamás en mantener los reactores y plantas anexas, siempre estatales.
El resultado fue que los reactores se empezaron a romper por falta de mantenimiento. Estos son dueños legales y operadores: los estados-nación. Algunos de los reactores llegaron a acumular tantos daños, tantos parches y tantas prórrogas de fecha de cierre que finalmente se volvieron peligrosos y fueron cerrados por las autoridades regulatorias.
Es el caso del NRU canadiense, un bruto que a fuerza de tamaño llenaba el 40% de la demanda mundial, el OSIRIS de Francia, con el 8%, el HFR holandés (que debió haber salido de servicio en 2002, pero seguirá tecleando hasta 203O), el BR2 belga y el MARIA polaco.
El 90% de los radioisótopos médicos del mundo, exceptuados Rusia y China, vienen de estos grandes reactores.
Cuando ya no dan para más, los estados propietarios tienen que suplantarlos a escote propio.
Y es que décadas de ganancias se evaporaron en manos de los «gerenciadores», que son meros revendedores. Son empresas que operan en decenas de países, ponen la marca, no añaden casi nada a la cadena de valor salvo el transporte, cobran a lo bruto «la milla final» y se piantan con la tarasca.
No los busques cuando estás volviéndote zulú para ver cómo construís un reactor de reemplazo. Lo que tardes en hacerlo, la gente en todo el mundo, incluso la muy rica, lo paga con su salud, fundamentalmente con el desabastecimiento mundial Molibdeno 99m. Éste se usa en el 90% de los diagnósticos de alta resolución y sensibilidad en todo. Es el «standard de oro» en ello.
Si EEUU perdió sus reactores de producción, es porque fueron vaciados por sus «gerenciadores». Quedó a continuación en manos de Canadá, que por problemas similares tomó la posta con el enorme NRU, hasta que hubo que cerrarlo como fuera.
El enorme BR2 belga están tan hecho percha de puro viejo que hubo que cerrarlo entre 2015 y 2016. Y la nave va.
Ante los desabastecimientos de Molibdeno 99m y su reemplazo por Talio 201, el mundo médico aprieta los dientes pero no chilla. Los perjudicados son los pacientes, pero no se enteran.
¿Quién se los va a decir? ¿Su obra social? ¿Su pre-paga? ¿El Ministro de Salud? ¿El presidente de la Nación?
El Talio provoca una irradiación interna más larga, las imágenes son de resolución inferior, y es mucho más caro. Se genera en ciclotrones, máquinas mucho menos eficientes y frágiles que los reactores.
A los norteamericanos, origen y cuna de este modelo universal y podrido, les salvó las papas el muy pequeño OPAL, argentino, construido por INVAP en Australia y entregado en 2006.
Por un lógico «Australia First», el OPAL exporta excedentes, porque primero cubre el consumo de 80 hospitales y clínicas nacionales.
Lo sorprendente es que con tan poca potencia térmica satisfaga además la demanda canadiense y yanqui. Es mucho más eficiente que toda otra oferta.
Lo segundo sorprendente es que no se rompa casi nunca. Por confiabilidad, es la mejor planta del mundo en su tipo.
El estado de envejecimiento de los 5 reactores que producen el 90% de los radioisótopos médicos es considerable. Hay que reemplazarlos, y si hay licitación internacional limpia, desde 2000 gana INVAP o INVAP. Y no por precio o financiación: por calidad de oferta.
Esto genera otras oportunidades. Países sin medicina nuclear, muy poblados, y que desconfían del «off shoring», quieren sus propios reactores en casa. Y como INVAP es la firma más prestigiosa del mundo, cabecea cada tiro libre. Hoy es Uganda, así como en los ’90 fueron Perú, Argelia y Egipto, y hace no mucho, Arabia Saudita.
El RA-10, todavía por terminarse, será grande y muy eficiente. Ya es prestigioso antes de haberse inaugurado. Tanto así que se le vendió hace poco la ingeniería básica a Brasil, para un casi gemelo.
El RA-10 podría capturar entre el 20 y el 30% del mercado mundial. Si la CNEA debió rasquetear cada centavito de sus decrecientes fondos propios durante 15 años para lograr avances chiquitos de una obra que se paraba a cada rato, es que la friolera de plata que generó desde 1967 su predecesor, el RA-3, se fue por un caño
Qué suerte que el abogado Ramos Nápoli y el presidente de la CNEA tienen la solución: más gerenciadoras, es decir revendedoras. No hay como los vampiros para la salud de la vaca lechera, se sabe.
Este lado impublicable del mundo de los radioisótopos médicos es mundial.
Una relación «más predecible», en la que el compromiso y la cooperación serán «la base de nuestra nueva alianza estratégica». Así describió el primer ministro canadiense Mark Carney el relanzamiento de los lazos comerciales con China, que se alejan de los roces recientes y del alineamiento con Estados Unidos en la imposición de aranceles a productos del gigante asiático.
En concreto, Canadá ha acordado con China el recorte de los aranceles del 100% que había impuesto a los autos eléctricos chinos en 2024 –siguiendo una medida similar adoptada por Washington–, a cambio de la reducción de las tarifas de Beijing a los productos agrícolas canadienses.
Al detallar el anuncio, Carney indicó que Ottawa establecerá un límite inicial de 49.000 vehículos para las importaciones de autos eléctricos (bajo el arancel de nación más favorecida, del 6,1%), un tope que se elevará a 70.000 en cinco años.
«Esto supone un retorno a los niveles previos a las recientes fricciones comerciales, pero bajo un acuerdo que promete mucho más para los canadienses», declaró Carney a la prensa.
Como contrapartida, China reducirá a partir del 1 de marzo su arancel total sobre las semillas de canola, un importante producto de exportación canadiense, del 84 % a cerca del 15 %, mientras que productos como guisantes, langostas y cangrejos dejarán de estar sujetos a los «aranceles discriminatorios».
El primer ministro canadiense enmarcó el renovado vínculo con Beijing a un objetivo más amplio de diversificación comercial, sobre todo frente a la inflexible postura de su principal aliado, EE. UU., sobre la imposición de aranceles a productos canadienses.
Asimismo, destacó que una relación «más predecible» abre oportunidades en energía, finanzas y, sobre todo, el mercado agrícola, recordando que «durante más de seis décadas, Canadá ha sido un socio fiable para China en exportaciones de alimentos».
Reacciones mixtas frente al acuerdo entre Canadá y China
Anticipándose a la resistencia en su país, Carney sostuvo que el límite inicial a las importaciones de vehículos eléctricos chinos representa «menos del 3 % del mercado automovilístico canadiense» y que, a cambio, se espera que China comience a invertir en la industria automotriz canadiense en un plazo de tres años, describiéndolo como un acuerdo para sentar las bases «del futuro de nuestra industria».
Pero sus argumentos no convencieron a Doug Ford, primer ministro de Ontario, la provincia más poblada de Canadá y cuna del sector automotriz del país, quien advirtió que «China ya tiene una presencia sólida en el mercado canadiense y la aprovechará al máximo a costa de los trabajadores canadienses».
«Peor aún, al reducir los aranceles a los vehículos eléctricos chinos, este acuerdo desequilibrado corre el riesgo de cerrarles la puerta a los fabricantes canadienses de automóviles al mercado estadounidense, nuestro principal destino de exportación», subrayó en una publicación en redes sociales.
La reacción más auspiciosa del nuevo acuerdo llegó de los mercados. Tras el anuncio, los futuros de canola canadiense subieron alrededor del 2% el viernes.
«Este es el mejor escenario posible para el primer ministro Carney y para los agricultores canadienses, quienes verán su mercado en China recuperarse tras este acuerdo», aseguró Even Rogers Pay, director de Trivium China, con sede en Beijing.
Por su parte, Jacob Cooke, director ejecutivo de WPIC Marketing + Technologies, empresa que ayuda a exportadores a navegar en el mercado chino, describió la visita de Carney como un punto de inflexión, que restablece el diálogo, el respeto y un marco de referencia entre ambas naciones. «No teníamos estas tres cosas. Las partes no se comunicaron durante años», aseveró.
Xi y Carney apuestan por una relación «estable y sostenible»
En el encuentro que mantuvieron en el Gran Palacio del Pueblo de Beijing, el presidente chino Xi Jinping llamó a «impulsar la construcción de un nuevo tipo de asociación estratégica» para mantener un relación «sostenible y duradera», respondiendo a «los intereses comunes de ambos países”.
Carney, por su lado, le dijo a Xi que Canadá está dispuesta trabajar con China «sobre la base de la buena cooperación del pasado» para «crear una nueva que se adapte a las nuevas realidades globales».
Parte de esas nuevas realidades se reflejan, en gran medida, en la política de ‘Estados Unidos primero’ de Donald Trump, quien ha adoptado aranceles que afectan tanto a la economía canadiense como a la china. Por eso, Carney declaró antes de su viaje que su gobierno apunta a construir una economía menos dependiente de Estados Unidos en lo que denominó como «un momento de disrupción del comercio global».
«Dadas las complejidades actuales de la relación comercial de Canadá con Estados Unidos, no sorprende que el gobierno de Carney esté interesado en mejorar la relación bilateral de comercio e inversión con Beijing, que representa un mercado enorme para los agricultores canadienses», agregó Rogers Pay.
China, por su parte, espera que esas tácticas de presión de Trump sobre aliados como Canadá los empujen a adoptar una política exterior menos alineada con la de Estados Unidos.
Sin embargo, Carney aclaró que el vínculo con Washington es más multifacético y amplio, mientras que con Beijing tienen sistemas diferentes y persisten diferencias en temas como los derechos humanos, lo que limita la relación, más allá de la cooperación en áreas de interés común.
Sun Chenghao, investigador del Centro de Seguridad y Estrategia Internacional de la Universidad de Tsinghua, citado por Reuters, vaticinó que «es muy improbable» que Canadá se «realinee estratégicamente alejándose de Washington».
«Canadá es un aliado fundamental de Estados Unidos y está profundamente arraigado en los marcos de seguridad e inteligencia estadounidenses», concluyó.
La utilización de la capacidad instalada cayó al 57,7% en noviembre, golpeada por la apertura comercial y el costo argentino. El sector textil se desplomó a niveles históricos y los empresarios alertan sobre una ola de cierres si no se corrige la presión impositiva.
El INDEC marcó que la Utilización de la Capacidad Instalada (UCI) de la industria cayó al 57,7% en noviembre de 2025, un retroceso de casi cinco puntos respecto al mismo mes del año anterior (62,3%). El dato no es solo un número frío: representa el nivel más bajo desde marzo y confirma que el «rebote» en V que se esperaba para el segundo semestre se transformó en una meseta recesiva. En los despachos fabriles el diagnóstico es unánime: sin consumo interno y con una apertura comercial agresiva, las empresas están sacrificando sus márgenes de ganancia para no apagar las máquinas.
El informe oficial revela una fractura expuesta en el tejido productivo. Mientras la refinación del petróleo vuela al 86,5% impulsada por la dinámica exportadora de Vaca Muerta, los sectores mano de obra intensivos se hunden en mínimos históricos. La metalmecánica (excluida automotriz) perforó el piso del 40% (39,9%) y la industria automotriz retrocedió al 46,3%, afectada por la menor demanda local y la competencia importada.
«Es un combo de políticas económicas que perjudican en gran medida a la industria», sentenció en diálogo con PERFIL el economista Mariano Kestelboim. Para el analista, la caída generalizada responde a una lógica de modelo: «Se está comprimiendo el consumo interno, que es lo que abastece fundamentalmente la industria nacional. A eso sumale la apertura comercial, el atraso cambiario y un costo del crédito que sigue siendo muy alto».
Kestelboim puso los números en perspectiva histórica: «Son los registros más bajos de la historia nacional. El único período peor fue la pandemia, una situación absolutamente atípica. Sacando pandemia y guerras, es el peor registro para la industria nacional».
Estancamiento y la paradoja del 2017
Entre los fabriles, el clima es de resignación y alerta. Fuentes que analizan los datos duros para empresas importantes en el país graficaron a PERFIL que la actividad está «muy planchada» y estancada desde fines de 2024, con caídas de empleo formal ya visibles en calzado e indumentaria. Pero el dato que más preocupa a los técnicos es estructural: la desconexión entre oferta externa y producción local.
«Si comparás los niveles actuales contra 2017, un año de buen dinamismo macro y sin cepo, la producción en casi todos los rubros está por debajo, pero las importaciones están muy por arriba», explicó la fuente consultada. El diagnóstico es peor para la industria pyme: el mercado está sobrestockeado de productos terminados —muchos de ellos de origen asiático— que entraron aprovechando la ventana cambiaria y arancelaria, desplazando a la fabricación nacional.
“Le están pegando tanto a las empresas que, con tal de vender, bajan sus márgenes a cero. Seguramente van a desaparecer centenares de empresas en los próximos meses», alertó un empresario del rubro consumo.
Aunque el Gobierno apuesta al crédito como motor de la recuperación, en el sector productivo son escépticos. «El consumo está planchado y hay mucha pelea por el margen. Los niveles de ingresos están complicados, todo lo que es inelástico (servicios, nafta) está muy caro y absorbe el poder de compra», explicó un economista industrial.
Derrumbe textil y el «puerta a puerta»
El dato más alarmante del informe del INDEC es el de la industria textil, que operó apenas al 29,2% de su capacidad, un desplome dramático frente al 48,2% que registraba en noviembre de 2024. Es decir, siete de cada diez máquinas del sector están paradas.
«El Gobierno tomó una decisión: que esta industria no es viable y que es mucho más barato lo que viene de China», disparó el dueño de una reconocida marca de indumentaria nacional. El empresario describió un panorama «desolador» que no solo se explica por la baja de aranceles al 20%, sino por la competencia digital desregulada: «Nos enfrentamos a las ventas online de las plataformas chinas que ingresan productos sin ningún tipo de arancel, directo al consumidor». “No han tocado el efecto multiplicador impositivo. Pagamos Ingresos Brutos e Impuesto al Cheque en cascada: cuando compro la tela, cuando bordo, cuando tiño, cuando embolso. No han equilibrado la cancha«, lanzó el empresario.
La situación financiera de las PyMEs textiles es crítica. Según los actores del sector, los precios de la ropa aumentaron solo un 15% interanual frente a una inflación del 31%, lo que implica una pérdida real de rentabilidad.
El malestar trasciende lo económico y toca lo geopolítico. Los industriales apuntan a la estrategia oficial de apertura irrestricta hacia China mientras su referente internacional, Donald Trump, avanza en sentido contrario. «Trump está por prohibir los autos chinos y acá dejaron entrar 50.000 eléctricos sin arancel. Estás haciendo competir a un privado argentino contra el Estado chino, que no es capitalista ni democrático. Es una competencia desleal», concluyeron desde el sector, advirtiendo que el modelo actual no busca un equilibrio productivo, sino un consumidor de precios bajos a cualquier costo social.
Mientras el presidente de YPF, Horacio Marín, se hace retratar como «El CEO del año», los números fríos de la petrolera cuentan una historia menos exitosa. El último trimestre publicado cerró con USD 4.643 millones de facturación, una pérdida de USD 198 millones y un flujo de caja negativo de USD 759 millones.
En los tres trimestres publicados del 2025 -faltan los números del último trimestre que se conocerán en marzo-, la petrolera de bandera bajo gestión libertaria, acumuló pérdidas por USD 150 millones. Y más preocupante: el flujo de caja libre, el dinero que queda después de pagar todo lo que hay que pagar, suma un rojo de USD 2.081 millones.
El agravamiento de la deuda completa el cuadro opaco de una gestión con muy buena prensa gracias al presupuesto desmesurado de publicidad (que llegaría a USD 100 millones sólo en 2025). En diciembre de 2024 la deuda era de USD 6.800 millones y sobre el cierre de este año trepó a 9.595 millones. Un salto de más de 2.700 millones en pocos meses. Fuentes de la compañía afirmaron a LPO que estiman que, cuando se publique el último trimestre, el pasivo rozará los 11.000 millones.
El presupuesto de publicidad de YPF puede evitar que algunos medios miren sus números, pero no que lo hagan los inversores. El rally que tuvieron las acciones de la petrolera desde que asumió Milei estaría tocando su techo y ahora el mercado quiere ver si el balance de la compañía acompaña el relato libertario de una supuesta gestión exitosa.
Por ahora, para tapar los agujeros de su gestión, Marín remató activos estratégicos. El caso más escandaloso es Profertil. Una empresa líder en fertilizantes, con un Ebitda anual cercano a los 235 millones de dólares, una planta en Bahía Blanca que produce 1,3 millones de toneladas de urea y cubre el 60% del consumo local. Una máquina de dólares, como el propio Marín decía hasta que Economía empujó su venta, que casualmente quedó en manos de Adecoagro, empresa vinculada al máximo responsable de la política energética y ex CFO de YPF, Daniel González, que sigue teniendo peso en las decisiones de la petrolera estatal.
Se fumó Profertil para aguantar un año malo de precios y dejó hipotecado un activo estratégico. Marín es una máquina de tomar malas decisiones.
Marín vendió el 50% que tenía YPF en Profertil por USD 635 millones de dólares, algo así como tres años de Ebitda. Marín explicó que necesitaba liquidez para «amortiguar» la caída del Brent, que perforó los 60 dólares. Un barril criollo al revés. Sigue siendo un subsidio, solo que ahora se paga vendiendo patrimonio.
La línea profesional de YPF no disimula su enojo. «Se fumó Profertil para aguantar un año malo de precios y dejó hipotecado un activo estratégico», ironizó un directivo y agregó lapidario: «Marín es una máquina de tomar malas decisiones».
En la misma lógica aparece Metrogas. YPF controla el 70% de la distribuidora, que tiene más de 2,25 millones de clientes y un Ebitda positivo de USD 198 millones. El plan es rematarla. Otra vez: activos rentables para sostener un esquema financiero fragilizado.
El remate continuó en los yacimientos convencionales, que benefició al ex macrista Javier Iguacel y otros amigos del poder. Pero la línea roja fue Manantiales Behr. No es un área menor. Está en la Cuenca del Golfo San Jorge y produce unos 25.000 barriles diarios de petróleo Escalante. Aporta cerca del 20% de la producción de Chubut. Es un campo donde YPF desarrolló recuperación secundaria y terciaria con inyección de polímeros. Innovación de desarrollo local aplicada a un yacimiento maduro.
La semana que pasó y luego de una sorda batalla interna, el directorio aprobó venderlo a libro cerrado por 575 millones de dólares. El comprador es Rovella Capital, una empresa de obras públicas sin experiencia en operación petrolera, involucrada en las coimas de la causa Cuadernos. De hecho, su titular, Mario Ludovico Rovella, fue señalado como el primer arrepentido en la causa Cuadernos. Para una empresa como YPF que cotiza en Wall Street y se llena la boca hablando de compliance, es una línea roja.
A esto se suma el fracaso del proyecto de GNL, que desde la petrolera prometía inversiones delirantes que llegaban hasta los USD 50 mil millones. Petronas se bajó cuando el Gobierno cambió de manera inconsulta la localización de la planta. Después se anunció a Shell, que también se fue. Hoy queda dando vueltas la italiana ENI, un jugador menor frente a los que se retiraron. «El GNL tiene potencial, pero el problema de Marin es que como hizo el kirchnerismo, se apresura a vender humo», explicó a LPO un petrolero.
Marín ha dedicado ingentes recursos a vender su figura. De hecho, en los primeros nueve meses de 2025, y según los balances, la compañía gastó nada más y nada menos que 88.057 millones de pesos en publicidad y propaganda. En dólares, alcanza casi los USD 75 millones sólo en 9 meses, lo que hace concluir que el año 2025 finalizará con USD 100 millones destinados al rubro.
El 16 de diciembre, Marín prometió que «esta semana o la otra» se firmaba el Project Finance con JP Morgan para Argentina GNL. Pasó más de un mes y nada. La mayoría de los medios publicaron el anuncio. Ninguno la demora. Por el contrario, el presidente de YPF fue premiado como CEO del año.
«Marín ha dedicado ingentes recursos a vender su figura. De hecho, en los primeros nueve meses de 2025, y según los balances, la compañía gastó nada más y nada menos que 88.057 millones de pesos en publicidad y propaganda. En dólares, alcanza casi los USD 75 millones sólo en 9 meses, lo que hace concluir que el año 2025 finalizará con USD 100 millones destinados al rubro», posteó el economista Hernán Letcher.
El problema es que el mundo no acompaña. Con Estados Unidos avanzando sobre el petróleo pesado de Venezuela, la oferta global puede aumentar y los precios estabilizarse en los niveles actuales. El Brent ronda los 62 dólares. El WTI, los 59. Y mientras Washington se apropia de crudo pesado, Marín liquidó activos de petróleo pesado bajo el argumento que son caros.
Con el desprendimiento de áreas de producción convencional, YPF cargó al balance de 2023 un deterioro de activos por 2.288 millones de dólares. Después lanzó retiros voluntarios que dejaron un tendal social en Santa Cruz y Chubut: unos 8.000 trabajadores menos en la cuenca. Según surge de los balances bajo la etiqueta «mature fields», la empresa habría transferido unos 900 millones de dólares para financiar indemnizaciones. Vendió yacimientos, gastó cerca de 3.000 millones y nadie explica con claridad cuánto ingresó efectivamente.
«La decisión de abandonar la explotación petrolera convencional, y focalizarse en Vaca Muerta, la petrolera de bandera deja de participar en el desarrollo hidrocarburífero de manera integral», explicó un ex directivo de la compañía, y subraya focalización en Vaca Muerta no responde a una apuesta por expandir la actividad, sino a administrar los frutos de una inversión que ya fue realizada en años anteriores y que hoy entrega producción casi por inercia. No hay una estrategia de inversión para que la actividad crezca. Por el contrario las inversiones se destinan a incrementar la capacidad de evacuación de la actividad existente»
El foco se desplaza así hacia negocios que generan ganancias inmediatas, y entre ellos la gastronomía aparece como una prioridad creciente en la agenda de Horacio Marín. No es una interpretación: de los anuncios realizados en los últimos meses, los únicos que tuvieron algún grado de concreción avanzaron en ese sentido.
El llamado personal del presidente de la compañía a un pequeño emprendimiento de empanadas expone el nivel de involucramiento directo con el negocio gastronómico
Desde la expansión del modelo de estaciones con oferta gastronómica propia hasta la intención de convertir a YPF en un jugador relevante del negocio de la comida rápida en una alianza con Mc Donald’s, la compañía parece encontrar más dinamismo en vender hamburguesas que en ampliar su núcleo energético.
La estimulación audiovisual a una frecuencia específica podría favorecer la plasticidad del hipocampo, una de las zonas más comprometidas en el Alzheimer.
Una investigación encabezada por científicos del Conicet y publicada en la revista internacional Molecular Psychiatry demostró en modelos animales que la estimulación multisensorial sincronizada a 40 ciclos por segundo (40 Hz) potencia los circuitos del hipocampo, una región central para la formación de nuevos recuerdos y una de las más comprometidas en la enfermedad de Alzheimer. Por tratarse de una estrategia no invasiva, de bajo costo y fácil implementación, este tipo de intervención despertó un creciente interés como posible herramienta para mitigar el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento y a distintas patologías neurológicas.
En los últimos años, la estimulación sensorial no invasiva mediante pulsos de luz intermitente en la banda gamma baja comenzó a consolidarse como una línea emergente de investigación por sus posibles beneficios en personas con enfermedades neurodegenerativas. De hecho, en los Estados Unidos este tipo de abordaje ya se aplica de manera experimental en pacientes desde hace aproximadamente cinco años. Sin embargo, los mecanismos biológicos que explicarían sus efectos positivos siguen siendo poco comprendidos.
En este contexto, equipos del Laboratorio de Plasticidad Neuronal y del Laboratorio de Fisiología y Algoritmos del Cerebro de la Fundación Instituto Leloir (FIL), dirigidos por Alejandro Schinder y Emilio Kropff respectivamente, demostraron en ratones envejecidos que la estimulación combinada de luz y sonido induce la generación de nuevas neuronas en el hipocampo, la región cerebral encargada del procesamiento y almacenamiento de la memoria.
“Además de aumentar en número, las nuevas neuronas presentaron un grado de maduración significativamente mayor, crecieron más, desarrollaron dendritas y axones más complejos y se integraron de manera más eficiente al circuito neuronal”, explicó la investigadora del Conicet en la FIL Mariela Trinchero, autora principal del trabajo, junto a Magalí Herrero, becaria doctoral de la misma institución.
Otro resultado del estudio fue comprobar que la combinación simultánea de estímulos visuales y auditivos es indispensable para alcanzar estos efectos. “Cuando aplicamos luz o sonido por separado, los beneficios fueron limitados. En cambio, la estimulación multisensorial sincronizada produjo una clara sinergia tanto en la estructura como en la función de las neuronas”, señaló Trinchero.
Respecto de esta interacción, Schinder aclaró: “Las razones profundas de esta sinergia aún no están del todo claras y forman parte de los interrogantes que seguimos investigando”.
Reforzar los circuitos del cerebro
Según detallan los expertos, el cerebro funciona a partir de distintos ritmos eléctricos que generan oscilaciones en un amplio rango de frecuencias y permiten coordinar la actividad de millones de neuronas. Entre ellos, se destaca la frecuencia gamma, que en humanos abarca aproximadamente de 30 a 100 Hz, estrechamente vinculada a procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria. Con el envejecimiento, estas oscilaciones tienden a debilitarse, lo que contribuye al deterioro de los circuitos neuronales.
Está bien documentado que en personas con Alzheimer la actividad gamma se encuentra alterada. En 2016, un estudio pionero del MIT publicado en la revista Nature mostró que la estimulación no invasiva con luz parpadeante a 40 Hz lograba reducir, en ratones, la acumulación de placas amiloides, depósitos anómalos de la proteína betaamiloide entre las neuronas, uno de los principales marcadores de la enfermedad.
Ignacio Satorre, Alejandro Schinder, Natalia Soldi, Mariela Trinchero y Emilio Kropff, algunos de los investigadores que participaron de la investigación.
A partir de ese hallazgo, numerosos grupos de investigación en todo el mundo comenzaron a explorar si la estimulación luminosa a esa frecuencia podía tener efectos terapéuticos. Con el tiempo, se fue acumulando evidencia, primero en modelos animales y más recientemente en humanos, que sugiere que se trata de una estrategia segura y capaz de atenuar, de forma experimental, algunos síntomas del Alzheimer.
No obstante, indican los investigadores, los mecanismos celulares y circuitales detrás de estos beneficios seguían siendo una incógnita. Para abordarla, el equipo de la Fundación Instituto Leloir trabajó con ratones envejecidos expuestos diariamente a pulsos de luz led intermitente y a un estímulo auditivo de alta frecuencia emitido por un parlante, ambos sincronizados a 40 ciclos por segundo. Luego, los investigadores analizaron el hipocampo, una de las pocas regiones del cerebro que conserva la capacidad de generar nuevas neuronas a lo largo de toda la vida. Este proceso, conocido como neurogénesis adulta, disminuye de manera marcada con la edad.
“También pudimos identificar que los efectos de la estimulación audiovisual dependen de señales que promueven el crecimiento neuronal, en particular de la activación de un receptor denominado TrkB, ampliamente reconocido por su papel central en la plasticidad del cerebro”, detalló Trinchero.
“Este estudio ayuda a cerrar una brecha fundamental entre los ensayos clínicos que ya están en marcha y el conocimiento básico de sus efectos, y podría sentar las bases para futuros estudios clínicos también en América Latina, utilizando intervenciones no invasivas y potencialmente de amplio acceso”, subrayó Schinder. Además, destacó que investigar los mecanismos del cerebro envejecido es una inversión a largo plazo: “Comprender la plasticidad neuronal es un paso indispensable para diseñar estrategias que favorezcan un envejecimiento saludable y permitan prevenir o tratar enfermedades neurodegenerativas. Sin ese conocimiento básico, lo demás no sería posible”.
Nucleoeléctrica Argentina anunció esta semana que la central nuclear Atucha II volvió a operar nuevamente al 100% de su potencia nominal. Hace por lo menos siete años que la central no estaba autorizada a operar al 100% de forma continúa debido a un inconveniente que los profesionales y técnicos de la empresa fueron corrigiendo y monitoreando a lo largo del tiempo.
La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), la entidad que regula la actividad nuclear en el país, autorizó a la empresa generadora estatal a llevar la potencia en Atucha II al 100% de su potencia nominal de 745 MW brutos. Nucleoeléctrica concretó la elevación de potencia por la tarde del miércoles.
Atucha II venía operando desde la segunda mitad de 2018 bajo un esquema de potencia reducida debido a un inconveniente originado en una de las bombas de circulación del agua pesada en el circuito primario del reactor.
Bajo supervisión de la ARN, los equipos profesionales y técnicos de Nucleoeléctrica fueron realizando trabajos de corrección para ir elevando la potencia progresivamente. La central nuclear estuvo operando al 97% de su potencia desde octubre de 2025.
Atucha II: el origen del problema que impedía llevarla al 100%
La empresa decidió sacar manualmente de servicio a la central nuclear Atucha II hacia finales de 2018 tras detectar un debris (virutas metálicas) en los elementos combustibles dentro del reactor, provocado por un desperfecto en una las bombas del circuito primario que hacen circular el agua pesada dentro del reactor. El agua pesada sirve para moderar la reacción en cadena y refrigerar el reactor.
Personal de la empresa detectó esos restos al constatar una disminución progresiva de la potencia eléctrica y un aumento en la temperatura de salida de los canales refrigerantes, debido a una reducción de caudal de agua pesada por el sistema primario.
El debris se generó por la rotura de la camisa del eje de una bomba, lo que ocasionó el desgaste prematuro del cojinete inferior de carbón de la bomba.
La camisa se rompió porque había una falla de diseño conocida por el fabricante quien recomendó su reemplazo al término de la etapa de prueba de presión de la instalación. «Este reemplazo no se realizó, ni se transfirió dicho requerimiento al operador para hacerlo durante la primera parada programada», explica un documento que circula dentro de la empresa al que accedió EconoJournal.
Por ese motivo, la empresa desarrolló programas de cálculo para predecir el comportamiento de la refrigeración del reactor con presencia de impurezas en el sistema refrigerante del mismo. «Este programa ha permitido la operación segura a potencia reducida de la CNA II desde el año 2018», indicó la empresa en un reporte global de 2022.
Uno por uno, los trabajos correctivos en Atucha II
La empresa introdujo cambios y acciones para volver a operar Atucha II al 100%. Entre ellas:
Revisión y reparación de la bomba y cambio de las camisas por el nuevo diseño,
Monitoreo on-line de la actividad en el sistema primario para detectar en forma temprana cualquiera falla en los elementos combustibles,
Establecimiento de una alarma en caso de disminución de caudal del sistema primario y poder reaccionar en forma temprana ante un evento similar.
Medición del caudal en los canales refrigerantes y
Colocación de filtros en el reactor en las posiciones de los elementos combustibles para poder extraer el debris
Desarrollo de un mock up Hidráulico en el Centro Atómico Constituyentes para convalidar ensayos.
El 18 de febrero de 2019 la central nuclear Atucha II reanudó su operación comercial tras la intervención y definición del plan de inspección y ensayos.
Desde el 14 de enero de 2026 a las 19:20, la central está operando nuevamente al 100% de potencia (716,4 MW netos), después de un largo camino donde siempre se priorizó la seguridad y la confiabilidad de la planta.
Nicolás Deza
Comentario de AgendAR:
Historia de cómo Argentina fue transformando un prototipo sin pasado ni futuro en una máquina de lo más decente. Con tanta reparación u mejora, es incomparablemente mejor que la original. Nueva (y ESTÁ nueva) costaría no menos de U$ 10.000 millones llave en mano.
Pero es obvio que los ladri que piensan privatizarla (junto con NA-SA), la van a regalar.
Ésta máquina es única en el mundo. No se parece a ninguna otra de las 450 centrales que hay en línea, ni al otro tanto en planes, o en obra.
Se necesita de gente muy experta para operarla y mantenerla hasta que termine su primera vida útil, allá por 2050, y que luego le sepa dar una segunda vida hasta 2090 o ahí.
Pero.como la están por privatizar, los expertos, fanáticos y veteranos de NA-SA se están yendo a los botes, seguros de que los nuevos dueños particulares se van a estrellar contra un iceberg.
Si Atucha 2 empieza a funcionar por fin al 100%, esto lo hizo el petiso José Luis Antúnez. Y lo hizo con un ejército tecnológico de patriotas convencidos de que esta obra es una deuda que la Argentina le debe a la Argentina, y que hoy se va por el maltrato que les propina una mafia de inútiles, vendepatrias y chorros. Esta gente no tiene reposición.
«Es un elefante blanco», decían los medios y políticos al uso, «Es innecesaria» clamaban en medio de una tempestad de apagones, «Vamos camino de un Chernobyl». Ése era el ambiente en 2006. Antúnez construyó Atucha 2 contra la voluntad de casi toda la clase política argentina, remando en dulce de leche, y reconstruyendo recursos humanos devastados por los peores atorrantes que pueden engendrar nuestras clases dirigentes.
Atucha 2 es la Argentina que produjo a Antúnez, hijo de la educación pública. Y Antúnez la terminó, le sacó las pulgas y la entregó al país con su jubilación, sin cobrar un mango.
Merece un homenaje, ¿no? La Argentina es algo más que quienes la van enterrando.
En la escalada de conflictos a nivel mundial siempre se precisan alimentos y energía. Argentina cuenta con las dos, pero eso, ¿resolverá los problemas salariales y de empleo actuales?
El mes de febrero se realiza la primera revisión del FMI, a consideración del préstamo por 20.000 millones de dólares. Ahora la clave está puesta en el mes de marzo. Este cierre de primer trimestre empalma con la liquidación de divisas de cereales y oleaginosas. ¿Aportará los suficientes recursos dado el contexto de precios bajos a nivel internacional? ¿El Gobierno tendrá que devaluar o volver a realizar alguna medida al sector exportador? No lo sabemos, pero todo depende de los recursos necesarios para afrontar la demanda interna de dólares y los vencimientos de deuda. No tomamos en consideración los recursos para importaciones, pago de intereses o giro de utilidades y dividendos.
¿Puede haber un dato extraordinario que mejore esta situación actual de la economía nacional? En la escalada de conflictos a nivel mundial siempre se precisan alimentos y energía. Argentina cuenta con las dos, pero eso, ¿resolverá los problemas salariales y de empleo actuales? No: esta semana del docente Germán Saller (UNLP), profesor de Macroeconómica y Política Económica (UNAJ), público el informe “Monitor del salario del docente universitario”, que dice:
“De los 25 meses que nos pagó el Gobierno Nacional desde diciembre de 2023 hasta el mes de diciembre de 2025, si hubiéramos querido consumir y llevar el mismo nivel de vida de noviembre de 2023, el dinero sólo nos hubiera alcanzado hasta el mes de mayo de 2025, ES DECIR, NOS QUITÓ LA REMUNERACION DE 7 MESES DE TRABAJO”.
La precariedad social y salarial es la norma, por eso no alcanza un solo trabajo y vemos un egresado de Comunicación Social (UBA) atendiendo en una panadería, otro psicólogo de la (UBA) en un bazar para complementar sueldo; y otros que están emigrando. La fuga de cerebros es un hecho. La desarticulación del sistema universitario se consolida e impacta de lleno en el sistema científico tecnológico argentino.
La contracara de la economía argentina
La contracara son tres datos para seguir este primer trimestre:
1. Compraventa de billetes y divisas sin fines específicos del sector privado no financiero.
2. Las inversiones directas.
3. Cartera de no residentes.
El primero, es que a partir de 2024 hasta noviembre de 2025 acumuló una transferencia de recursos por 28.203 millones de dólares, la más alta del siglo XXI, ni comparable a la crisis subprime (2008/09). Superó apenas el dato del año 2019, que se caracterizó por devaluación y caída de depósitos. Actualmente no estaría ocurriendo la caída de depósito, todo lo contrario. ¿Atesoramiento? ¿Qué expectativas tendrán los agentes económicos con capacidad de comprar de billetes y divisas?
El segundo dato: para el mismo período dio una salida de inversiones de no residentes del país por 1.333 millones de dólares. Empresas que liquidan sus activos y salen del país, dejando el negocio al capital local u otro averso al riesgo.
Lo llamativo fue el tercer dato. Las inversiones de cartera (financieras) de los no residentes que dieron un saldo positivo, para el periodo en cuestión, en 1.276 millones de dólares. Octubre del 2025 fue el mes de ingreso más alto de esta gestión, en 1.924 millones de dólares. Un cuarto dato que contextualiza la situación son el giro de utilidades y dividendos, que están en niveles muy bajos, comparado con otras gestiones.
Hasta acá estos datos nos pintan el panorama económico difícil, pero sumemos dos datos más. Uno salió esta semana y fue la caída del 8,7% de la producción industrial, la capacidad instalada industrial en el nivel más bajo desde diciembre de 2023. El otro dato necesario para complementar el escenario industrial es el sector de la construcción y su despacho de cemento: según el informe del departamento de economía y estadísticas de ORIEL SRL, en diciembre el despacho de cemento fue de 758.883 toneladas, más bajo que el año de pandemia, que fue de 993.782 toneladas. Ese es el termómetro para saber el desempeño del sector.
El sector agropecuario
No obstante, no todo son malas noticias, el sector agropecuario que se divide en dos: agrícola y pecuaria. El sector pecuario dio un paso firme en este comienzo de 2026. Por un lado, se consolida su posición en el comercio de carnes a la UE, entre sus socios del Mercosur.
Es importante seguir el acuerdo UE-Mercosur. El acuerdo asigna al Mercosur un cupo anual de 99.000 toneladas equivalente a carcasa —aproximadamente 76.000 toneladas peso producto—, el cual se implementaría de forma gradual a lo largo de los próximos cinco años. Dicho cupo estaría sujeto a un arancel intracuota del 7,5%, frente a un arancel consolidado fuera de cuota cercano al 50%, donde se consolida la posición ganadera argentina. En otro espacio donde mejoro su posición, según el informe ganadero, fue con la cuota impuesta por China. El mayor efecto de esta medida recae sobre Australia y Brasil.
Los cupos asignados a la Argentina (511 mil toneladas iniciales) no solo permiten sostener un flujo significativo de envíos a dicho destino, sino que, además, como consecuencia de la tensión generada por las restricciones impuestas a otros proveedores, los precios pagados por este mercado han registrado un incremento relevante en lo que va del año.
El segundo ganador en estos últimos años es la minería, que desde 2021 creció en participación en las exportaciones nacionales: pasó de 4,2% (2021) al 6,9% (2025). Este pico supera a los de 2017, 2012, 2010 y 2006. En términos de divisas pasó de aportar unos 2.800 a 5.510 millones de dólares, entre 2021 y 2025, respectivamente.
Volviendo al acuerdo Mercosur-UE, para una breve conclusión según la BCR, “la concreción de ambos acuerdos, enmarcada en una concepción política de clara apertura comercial, no solo impactaría en una reducción progresiva de aranceles que torne más competitivo al producto local y facilite la transmisión de ese beneficio a lo largo de toda la cadena productiva y comercial, sino que además permitiría proyectar para la carne argentina un escenario de mayor certidumbre, previsibilidad e incentivos para la inversión local”.
Por lo tanto, la Argentina este 2026 tiene una proyección de ingresos de divisas por 35.000 millones de dólares, si es que no se desatan mayores conflictos que impacten en los precios de los commodities; el mercado interno con transformaciones sociolaborales profundas, una industria condicionada por el flujo de importaciones y la caída del salario que no logra reactivar la economía. Se fracturó el consumo: está a dos velocidades, uno del 20% más rico y otro del 20% más pobre. Ambos consumen bienes y servicios, pero de distinta calidad.
Este reactor producirá radiosótopos para uso medicinal. Se marcaron nuevos hitos con la puesta en marcha de la primera bomba del circuito de refrigeración primario del reactor multipropósito y se configuró el núcleo con los muletos sin uranio de los elementos combustibles.
Las pruebas iniciadas incluyen la puesta en funcionamiento de la primera bomba del circuito de refrigeración primario, uno de los sistemas más relevantes del reactor multipropósito RA-10. Se trata de una de las tres bombas que integran este circuito de refrigeración primario, mientras la tercera permanece en reserva, garantizando disponibilidad y seguridad operativa.
La puesta en marcha de esta bomba permitió, por primera vez, observar la circulación del fluido refrigerante a través del circuito primario del reactor. Este hito habilita la verificación integral del desempeño hidráulico del sistema y de su adecuación a los parámetros de diseño y seguridad, una condición indispensable para avanzar hacia la puesta en marcha del reactor. Se trata del inicio de un proceso progresivo de ensayos que se extenderá durante aproximadamente dos meses, hasta completar la validación funcional total del sistema de refrigeración primario del reactor.
De manera complementaria, se concretó otro avance clave con la configuración del núcleo del RA-10, conformado por elementos combustibles denominados dummies, es decir, sin carga de uranio pero con la geometría y disposición final del núcleo definitivo. Estos elementos fueron provistos por la Planta de Fabricación de Elementos Combustibles para Reactores de Investigación (ECRI), ubicada en el Centro Atómico Constituyentes, en el marco del acuerdo de suministro mediante el cual la CNEA fabrica tanto los elementos combustibles del RA-10 como sus prototipos. Esta configuración permite realizar los ensayos en frío necesarios para verificar el desempeño del circuito de refrigeración en condiciones representativas de la configuración de operación.
Estos hitos representan un paso estratégico en la culminación del RA-10, una instalación concebida para transformar capacidades tecnológicas en producción, exportaciones y desarrollo económico, y para que el sector nuclear continúe aportando valor a la Argentina. El reactor asegurará el autoabastecimiento de radioisótopos de uso médico y permitirá exportar para cubrir hasta un 20 % de la demanda mundial, además de habilitar la producción de silicio dopado para aplicaciones industriales y abrir un nuevo horizonte de investigaciones en ciencias básicas y tecnologías avanzadas basadas en técnicas neutrónicas.
La aceleración continua es probablemente la característica más saliente del siglo XXI. Todos los procesos sociales, económicos y políticos que antes demoraban décadas en plasmarse, ahora se espiralizan al compás de los algoritmos. Incluso las transformaciones demográficas, que por su naturaleza siempre fueron las más pausadas, ahora pueden dar varios giros dentro de las vivencias de una misma generación.
La Argentina está experimentando un fenómeno con características únicas en el mundo, que ya genera impactos muy amplios y concretos. Como ocurre en muchos países occidentales, desde hace tiempo asiste a un progresivo envejecimiento poblacional, producto de una serie de factores como la evolución de la medicina y los mejores hábitos en la alimentación y el cuidado físico.
Pero al mismo tiempo, sufre una drástica caída en la tasa de natalidad, que se ha producido de un modo tan abrupto que no reconoce comparación a nivel global. Como si se tratara de un tsunami demográfico, a partir de 2014 la cantidad de nacimientos se redujo en el orden del 40% a nivel nacional, aunque en la ciudad de Buenos Aires, que en muchos aspectos anticipa tendencias que después se amplifican, llegó a casi 50%, ya que los nacimientos pasaron de 1,8 hijos por pareja en 2015, a 1,1 diez años después. Es como si de pronto se hubiese impuesto una ley secreta que limita los embarazos a un hijo por pareja, al estilo chino. Para tener de referencia, la tasa de recambio natural de una población para mantenerse estable es de 2,1 hijos por grupo familiar.
Hay una suma de factores que incidieron en este estancamiento, entre los que se incluyen una mayor difusión y disponibilidad de métodos anticonceptivos (prueba de ello es que los embarazos adolescentes, en general no deseados, cayeron en dos tercios); una revalorización del rol social de la mujer, que en muchos casos lleva a postergar proyectos familiares; y el estancamiento económico crónico del país, que convierte a cada hijo en una demanda muchas veces inaccesible. Pero aun así, los especialistas se sorprenden por la contundencia del fenómeno.
“El freno en la tasa de natalidad fue mucho más brusca que en otros países, porque también habrían intervenido factores económicos además de los socioculturales”, señala Agustín Salvia, del Observatorio de la Deuda Social de la UCA. Y aporta un dato adicional muy gravitante al destacar que “a diferencia de las tendencias ya conocidas en las clases medias, esta vez la baja de la natalidad tiene como gran protagonista a los jóvenes de sectores populares. Se observa en el conurbano bonaerense, pero también en provincias del NEA y del NOA”.
Esta dinámica se refleja también en un informe que elaboró el gobierno porteño sobre los Barrios Populares Informales, en el cual se nota que la composición demográfica de las villas se empieza a parecer cada vez más al promedio de la ciudad, con una baja fuerte en la tasa de la natalidad y una población cada vez más vieja. Así se agrega una dimensión más al problema, ya que se está visibilizando un universo cada vez más grande envejecido y pobre, que vive en entornos populares con escasos recursos para la atención médica y la asistencia geriátrica.
La población adulta está creciendo también en los barrios popularesIgnacio Sanchez
El cruce de ambas tendencias, el progresivo envejecimiento poblacional, por un lado, y la rápida caída de la natalidad, por el otro, derivó en una transformación demográfica mucho más acelerada que la prevista, que está rediseñando la clásica pirámide poblacional con una forma de rectángulo, donde se achica mucho la base y se ensancha la cúspide. Incluso adelantó las proyecciones respecto de cuándo comenzará a revertirse el denominado “bono demográfico” (la proporción de personas en edad de trabajar, en comparación con niños y adultos mayores dependientes). Ahora ese horizonte está pronosticado para 2040; es decir que dentro de sólo 14 años habrá más población pasiva que activa.
Se trata del cambio más profundo que está operando actualmente en la Argentina, porque tiene implicancias que están poniendo en crisis el sistema educativo, el modelo sanitario y, quizás lo más acuciante, las cuentas fiscales. Es una revolución que muchos perciben, pero para la que el país no parece estar preparado.
La baja de la natalidad tiene en estado de alerta al sistema educativo porque es como una ola que avanza año tras año y deja al descubierto aulas semivacías y docentes sin alumnos. Después de la pandemia la onda impactó en el nivel inicial, el año pasado arrasó con el primer grado y este año el fenómeno está en segundo grado.
Según estimaciones del Gobierno, hoy al 30% de las escuelas del país le sobra espacio y docentes, lo cual pone en crisis el modelo clásico de la educación pública argentina. Como contó Lucila Marin, el gobierno porteño elaboró recientemente un informe que revela que el año pasado hubo una caída en las inscripciones a primer grado de un 25% respecto de 2020 (de 41.117 pasó a 30.686), y para 2028 ese descenso afectará a toda la primaria.
El tema es seguido de cerca por el Gobierno, que ya mantuvo conversaciones con los ministerios de Educación de las provincias para evaluar un plan de acción. Por lo pronto se puso en marcha un relevamiento por aulas, superficie y cantidad de alumnos para tener un diagnóstico más certero. Esto podría derivar en una reducción de la cantidad de edificios escolares y en una redistribución de espacios y de alumnos, un proceso que ya está empezando a generar tensiones con las representaciones gremiales.
También se evalúan alternativas para aprovechar la disminución de la matrícula en términos de ampliar las horas de clases o mejorar la proporción de docentes por cantidad de alumnos. “Es una crisis muy profunda la que está impactando en el sistema educativo, pero al mismo tiempo es una gran oportunidad para introducir reformas de fondo”, señalan en el Gobierno. Naturalmente también los establecimientos privados sufren la misma merma de matrícula, muchas veces sin más alternativa que el cierre definitivo por falta de ingresos suficientes.
Rafael Rofman, uno de los máximos especialistas en demografía del país, traza un diagnóstico irrefutable a partir de la estadística que analiza: “Estamos frente a un cambio en la estructura poblacional muy importante, con familias más chicas; con menos nietos pero más abuelos; con una prolongación de la expectativa de vida que genera más requerimientos de salud por más tiempo, y una compresión de la cantidad de muertes en pocos años porque la gente vive más. La Argentina no va a crecer mucho más en cantidad de habitantes, llegará a los 50 millones y después va a retroceder. Pero sí está cambiando fuerte en su composición demográfica porque es cada vez estructuralmente más vieja”.
En definitiva, como en otros planos, el país está organizado para una configuración social que está dejando de existir y, por lo tanto, requiere de un enorme esfuerzo de readaptación, que hoy todavía no parece haber sido suficientemente interpretado. Las políticas públicas empiezan a quedar desfasadas de esta nueva realidad.
El estrés presupuestario
Donde más se siente el impacto económico de la transformación demográfica es en el plano sanitario y previsional. El PAMI, que es la principal prestadora de salud para los adultos mayores, tiene hoy 5,4 millones de afiliados, cuando antes de las moratorias que otorgó el kirchnerismo entre 2009 y 2010 contaba con 3,1 millones. Es decir, que en 15 años creció un 74% su universo de adherentes.
Pero no sólo aumentó la cantidad de afiliados, sino que se amplió la demanda acorde a una mayor expectativa de vida y a tratamientos más evolucionados. De hecho hay 2,3 millones de afiliados bajo tratamiento oncológico, diabéticos y crónicos, casi la mitad de sus beneficiarios.
La atención en el PAMI está cada vez más sobrecargada por el aumento de la población adultaEnrique García Medina
Hace una década en el PAMI la tasa de uso (al menos una prestación al año) era de 40% y actualmente es de 90%. La demanda de servicios se mantiene estable para quienes tienen 70 años, pero creció mucho para quienes tienen 80, y exponencialmente para los de 90 años. Este dato es clave porque hoy ya hay 1,1 millón de afiliados mayores de 80 años e incluso 5323 personas con más de 100 años. Por primera vez en su historia, el PAMI cuenta como afiliados a una gran cantidad de padres e hijos al mismo tiempo. Hoy ambas generaciones son beneficiarias de los servicios, cuando antes la más vieja era receptiva y la más joven era aportante.
Estos datos tienen sobreestresado el presupuesto de la mutual, más allá de los esfuerzos por redistribuir fondos para concentrarse en los servicios más sensibles. Si bien tiene asignados $10 billones, el año pasado debió recibir un auxilio extraordinario del Tesoro equivalente al 8% de las partidas que tiene asignadas, según fuentes oficiales.
No menos acuciante es la situación del sistema jubilatorio, que se ha transformado en un verdadero dilema para todos los gobiernos. El gasto previsional está subiendo año a año por la movilidad jubilatoria, por los haberes nuevos y porque hay más adultos mayores. En 2025 el sistema insumió 10% más que el año previo, y en 2026 volverá a aumentar otro 10%. En 2023 representaba el 34% del gasto primario del Estado, y hoy está proyectado en 46%. A este ritmo, la caja de jubilaciones es una bomba de tiempo fiscal.
Pesan sobre estas cuentas las enormes anomalías de todo el sistema, en el cual sólo el 25% de la población que llega a la edad de retiro se jubila con el régimen ordinario y los 30 años de aportes correspondientes. Del resto, el 35% accedió a algún esquema de moratoria, y el 40% restante cobra a través de uno de los 205 regímenes especiales que existen. Un país en el que verdaderamente las excepciones son la regla. Por ahora el Gobierno decidió postergar una reforma integral del sistema, por lo que deberá seguir respondiendo a la demanda creciente desde una delicada ingeniería presupuestaria.
Distribución y producción
Junto con las tensiones que genera la transformación etaria sobre los sistemas educativo, sanitario y previsional, la sociedad argentina también experimenta otro desfasaje que tiene un altísimo impacto económico y que está cada vez más expuesto: el de la distribución de su población en relación con las regiones con mayor potencial productivo.
La Argentina es un país con una altísima concentración urbana. Según un informe de CIPPEC, 9 de cada 10 habitantes residen en ciudades, uno de los índices más altos del mundo. Esta centralización responde a un modelo económico del siglo XX, en la cual las ciudades, y en particular el AMBA, atraían a la población por su desarrollo industrial. Pero esa fotografía quedó desactualizada ante el radical cambio de perspectivas económicas, en donde el cordón suburbano aparece deprimido por la caída de la industria, la construcción y el comercio, mientras que por otro lado emerge con mucho más potencial la zona andina, gracias a la minería, y la patagónica, a partir del despegue del sector hidrocarburífero.
En un interesante informe que elaboró a fin de año la consultora Moiguer, queda retratada la reconfiguración de la matriz productiva argentina. Actualmente el 73% de la generación de dólares proviene de la agroindustria asentada en el corredor central del país, contra el 27% generado por la energía y la minería.
Sin embargo, la proyección es que para 2030, dentro de sólo cuatro años, la ecuación se invierta y la energía y la minería por primera vez en la historia superen al agro en una proporción de 53% a 47%. Esto representa un desplazamiento del epicentro productivo hacia los ejes andino y patagónico. “Se está construyendo otro país mientras seguimos discutiendo el anterior. Es un nuevo país que se está gestando desde el interior, que se refleja en un optimismo muy superior al AMBA, que es la más perjudicada por el nuevo esquema. También es un país de contrasentidos, porque no está claro cómo se va a distribuir esa nueva riqueza”, señala Fernando Moiguer, titular de la consultora.
El aumento de la producción petrolera en Vaca Muerta puede revertir la matriz productiva de la ArgentinaTWITTER – TWITTER
Con esta reconfiguración productiva emergen dos desafíos relacionados entre sí. El primero, porque ni la minería ni la energía demandan tanta mano de obra como la industria o la construcción, con lo cual el potencial productivo no tiene un correlato en términos de una mejora de los indicadores laborales. Y en segundo lugar, porque como derivación no se prevé que haya un gran flujo migratorio hacia la cordillera o hacia el sur, como en el siglo pasado se produjo hacia la metrópoli. Hay algunos conglomerados, como el que rodea a Vaca Muerta, que puede aumentar la cantidad de habitantes, pero en términos proporcionales es irrelevante a escala nacional.
En consecuencia, el gran interrogante es qué va a pasar con los conurbanos, no sólo el bonaerense, que seguirán concentrando una amplia mayoría de la población, pero en un contexto de perspectivas económicas menos prometedoras.
La sociedad argentina se está transformando mucho más rápidamente de lo esperado, con tendencias que están fuera del alcance del Gobierno. Trazar una estrategia para un cambio tan estructural, que mueve el subsuelo de la matriz social y productiva, es un desafío monumental para un país acostumbrado al hipercoyunturalismo.
En su confrontación central con China, la estrategia de Estados Unidos guarda cierta semejanza con el juego de Pac-Man, ya que el objetivo del juego es “comer” todos los puntos de la pantalla (todos los avances chinos en su zona de influencia), uno tras otro, para luego pasar al siguiente nivel. Por eso, luego de Venezuela, se proponen nuevos objetivos: Groenlandia, Irán o Cuba. Sin embargo, al igual que en el juego, aparecen fantasmas o monstruos, que recorren el laberinto para intentar capturar, o al menos entorpecer, al Pac-Man (EEUU), que serían obviamente China, el Partido Demócrata, Europa y eventualmente, Rusia y las potencias intermedias.
Venezuela ofrecía petróleo barato y explotación de minerales críticos para las empresas chinas. Irán es un proveedor privilegiado de China, que debido al boicot internacional al que está sometido, le envía petróleo a precio preferencial. Igual que Rusia a India y China. Toda la explotación del níquel y otros minerales en Cuba está en manos chinas, que lo transportan en sus propios barcos y lo pagan a precios más bajos que el mercado internacional. China, con todas esas ventajas, se hace infranqueablemente competitiva.
Tres meses atrás, un portacontenedores chino, sin la asistencia de un rompehielos, atravesó el Ártico entre China e Inglaterra en solo 20 días, marca aún no igualada por otro barco comercial. Como hemos explicado anteriormente, por los efectos del calentamiento global, esta nueva ruta marítima resulta mucho más barata y el doble de rápida que las vías tradicionales, como el canal de Suez o el cabo de Buena Esperanza. Eso lo convierte en uno de los epicentros geopolíticos centrales. Durante casi tres meses de verano, el vasto Océano Ártico se vuelve muy navegable para el comercio y para acceder a territorios que disponen de recursos naturales inexplotados. En los últimos años, los países con orillas en ese océano intensificaron sus reclamos territoriales y todas las potencias buscan influir en las decisiones que tratan estos asuntos. Si bien China no tiene orillas en el Ártico, reclama que las decisiones que se tomen tienen un impacto directo en el clima y el medioambiente ecológico de China y en sus intereses económicos. Además, China ha intensificado su presencia e inversiones en el Ártico mediante estrategias nacionales específicas con Finlandia, Islandia, Groenlandia y Noruega. China tiene un interés particular en la exploración y extracción de los recursos naturales, como las reservas de petróleo y gas, los depósitos de minerales críticos y los recursos pesqueros. Pero lo más importante para China es asegurar la libre navegación a través del océano Ártico, vitales para su seguridad energética y comercial. No nos olvidemos que gran parte de la competitividad china está sustentada en el comercio marítimo, que representa uno de sus pilares fundamentales. Por eso se la llama la Ruta Polar de la Seda.
Rusia tiene una estrategia ártica muy desarrollada, con presencia militar desde hace muchas décadas. Posee un rompehielos nuclear que, aún en épocas no veraniegas, abre la ruta marítima al convoy de cargueros de petróleo con los cuales provee a los países asiáticos. Por la crisis actual está invirtiendo en la reapertura y modernización de múltiples bases militares a lo largo de su frontera polar. En la reunión en Alaska entre Trump y Putin también se habló de una coordinación para proyectos comunes de explotación de recursos naturales en la zona. Las tensiones entre Noruega y Rusia, no se generan, como se ha alegado, por la guerra en territorio ucraniano, sino por las disputas de soberanía y el control de zonas estratégicas como el mar de Barents y las islas Svalbard. Como Rusia necesita inversiones importantes para el mantenimiento y desarrollo de sus bases árticas, otorga a China autorizaciones de navegación en la ruta marítima del Norte, una vía que transcurre a lo largo de la zona económica exclusiva rusa y sobre la que Moscú ejerce un control total.
EEUU se dejó estar durante décadas, y pese a ser una nación ártica (Alaska), ya que controla el estrecho de Bering, no desarrolló una estrategia apropiada, manteniendo rompehielos obsoletos, y negándose a ratificar la convención internacional del mar, lo cual le hace perder capacidad de negociación sobre reclamos de soberanía marítima. Y China aprovechó sigilosamente ese vacío estratégico.
EEUU ha decidido que es hora de enfrentar esta debilidad estratégica y su nuevo blanco es “controlar” Groenlandia. Frente a semejante decisión, Dinamarca, Groenlandia, Gran Bretaña, Alemania y la OTAN se vieron obligados a improvisar rápidamente una estrategia y ahora prometen aumentar la seguridad ártica para quitarle argumentos a la afirmación de Trump, de la necesidad norteamericana de anexar la isla, alegando la amenaza china y rusa. Pero ese no es el punto para EEUU, que sabe que por los tratados firmados en 1951 y ratificados en el 2004, EEUU ya posee el derecho de instalar cuantas bases militares o científicas quiera poner en Groenlandia. Trump dijo que tomaría Groenlandia “de una forma u otra” y descartó la posibilidad de un arriendo al afirmar: “Necesitamos un título”; es decir, la verdadera intención es adquirir (comprar) la “propiedad” para hacerse titular de los recursos allí existentes y no dejar que Dinamarca o Groenlandia negocien según sus propios intereses, probablemente porque teme que a futuro podría disolverse la Unión Europea, y que la pequeña Dinamarca no pueda enfrentar a Rusia o a China.
Las riquezas, aun bastante inexploradas debajo del suelo y las aguas de Groenlandia se estiman (Servicio Geológico de EEUU) en unos 17.000 millones de barriles de petróleo y 4,2 billones de metros cúbicos de gas natural. Las actuales cuatro licencias activas de exploración de hidrocarburos vencen entre 2027 y 2028. También se estima la presencia de 40 millones de toneladas de tierras raras, minerales esenciales para sistemas de defensa y dispositivos electrónicos. Este es un punto crítico y estratégico en la competencia con China. Es un camino largo y costoso explotar todo eso por las dificultades ambientales, económicas y logísticas, pero en la confrontación estratégica siempre se juega a largo plazo.
Groenlandia no solo es gas, petróleo y tierras raras. Otra dimensión importante para EEUU es el valor estratégico militar de Groenlandia que trasciende ampliamente la viabilidad económica de corto plazo. La isla ocupa una posición estratégica entre América del Norte, Europa y el Ártico, y junto con Islandia y el Reino Unido controla rutas marítimas clave entre el océano Ártico y el Atlántico medio. Son puntos de estrangulamiento fundamentales para los submarinos nucleares rusos.
La Groenlandia política también tiene sus complicaciones. Para la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, “una anexión significaría el fin de la Alianza Atlántica”. Una amenaza con más dudas que certezas. Groenlandia tiene una población de 57,000 habitantes y una superficie de 2,166 millones de kilómetros cuadrados.
Es el territorio con menor densidad poblacional del planeta, con la sola excepción de la Antártida. La mayoría de su población es de etnia inuit y cuenta con un gobierno autónomo encabezado por un primer ministro y un Parlamento propio de 31 miembros. Esa combinación de enorme territorio, escasa población y autonomía política la convierte en un espacio particularmente vulnerable a las presiones externas. La población local es independentista o favorable a Dinamarca, y no acepta ser una “colonia” norteamericana. Son bastantes ecologistas porque temen que la explotación masiva de gas y otros recursos afecte seriamente a un ecosistema tan frágil. Pero su economía tiene un límite estructural: la mitad del presupuesto anual de Groenlandia proviene de transferencias de Dinamarca, que hoy no tiene un reemplazo claro, porque la pesca, base de sus exportaciones, no alcanzan para lograr una mayor autonomía económica o política.
La presencia de contingentes militares llevados a las apresuradas a la isla por parte de Suecia, Noruega, Alemania y otros países de la OTAN no modificará la resolución de Trump. Europa no tiene fuerza real para modificarla. Como Europa está fracturada, dividida, polarizada y poco cohesionada, no podría modificar las decisiones de Washington. No posee liderazgos claros y recién ahora toma conciencia de su dependencia militar histórica con EEUU tras la Segunda Guerra Mundial. Para peor el debate sobre Groenlandia no permite ocuparse de Ucrania, tema recurrente de la NATO y de los gobiernos europeos.
Volviendo al juego inicial: ya están actuando los fantasmas o monstruos, que intentan dificultar o entorpecer al Pac-Man que quiere engullirse los avances chinos en el Ártico. Senadores demócratas presentaron un proyecto de ley que busca prohibir el uso de fondos federales para anexar o tomar el control de Groenlandia. Europa, cuyos mandos militares han recibido la orden de preparar eventos en el marco de los ejercicios de la “Operación Ártica de Resistencia Danesa”. “Cosas veredes, Sancho, que non crederes”, dice el clásico español. China y Rusia observan con interés.
Conclusiones: 1) cuando la política de EEUU confió su poder más en la globalización financiera que en la Inteligencia Estratégica, decayó como potencia hegemónica. 2) El proyecto nacional de China aprovechó con realismo no ideológico todas las herramientas que le brindaba la globalización y construyó pacientemente su actual poder nacional. 3) Las potencias intermedias que adoptaron una política de unidad interna para construir poder nacional, lograron mayor autonomía estratégica, que les permite negociar más favorablemente con los más poderosos. Es hora de ir sacando conclusiones de la realidad mundial.
Por décadas, el país construyó una política nuclear singular en América Latina: desarrollo propio, control estatal del ciclo de combustible y una apuesta sostenida por la ingeniería nacional.
El reactor CAREM 25, un pequeño reactor modular (SMR) diseñado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) e INVAP, simbolizaba ese el camino (de nuestro «viejo» programa nuclear). Sin embargo, en 2025 el gobierno de Javier Milei decidió frenar el proyecto y reorientar la estrategia nuclear hacia la adopción de tecnología estadounidense, en sintonía con la Executive Order 14299 (EO 14299) firmada por Donald Trump el 23 de mayo de 2025. La medida reavivó un viejo debate argentino: ¿integración estratégica o pérdida de soberanía?
Qué establece la Executive Order 14299
La EO 14299, titulada «Deploying Advanced Nuclear Reactor Technologies for National Security», declara como política de Estado de EEUU acelerar el desarrollo, despliegue y exportación de reactores nucleares avanzados, incluidos los reactores modulares pequeños (SMR) y microreactores.
El decreto ordena al Departamento de Energía (DOE) y al complejo de seguridad nacional utilizar «toda autoridad legal disponible» para instalar estos reactores en bases militares, centros de datos de inteligencia artificial, infraestructura crítica y otras instalaciones federales. También instruye a coordinar con el Departamento de Defensa y a simplificar licencias regulatorias.
Pero el punto más relevante para América Latina es el capítulo sobre exportaciones: la orden busca posicionar a las empresas nucleares estadounidenses como «socias de elección» para el crecimiento energético mundial, reduciendo la dependencia de tecnologías de «adversarios extranjeros» y ampliando la influencia estratégica de EEUU a través de su industria nuclear.
El programa FIRST y la incorporación de Argentina
Para ejecutar esa política, el Departamento de Estado impulsa el programa FIRST (Foundational Infrastructure for Responsible Use of Small Modular Reactor Technology), destinado a «apoyar» a países «aliados» que adopten SMR de diseño estadounidense. El programa ofrece asistencia regulatoria, técnica y financiera, además de facilitar el acceso a cadenas de suministro y marcos normativos alineados con EEUU.
En septiembre de 2025, la Argentina se convirtió en el primer país latinoamericano en asociarse formalmente a FIRST. La Embajada de EEUU en Buenos Aires presentó la decisión como parte de la agenda de la EO 14299, vinculando los SMR con seguridad energética, aplicaciones de inteligencia artificial y reducción de emisiones.
El mensaje fue claro: la Argentina pasaba de desarrollar su propio reactor a integrarse en la arquitectura nuclear estadounidense.
CAREM 25: del «orgullo tecnológico» al «proyecto obsoleto»
El CAREM 25 era, hasta 2023, el único SMR en construcción en todo el continente americano, según relevamientos de la OCDE y la AIEA. Diseñado íntegramente en el país, con una potencia de 32 MWe, buscaba demostrar la viabilidad de reactores compactos para polos industriales, desalinización y futuras exportaciones.
La obra en Lima, provincia de Buenos Aires, tenía un avance estimado del 70–80% en obra civil e ingeniería. El plan era iniciar el montaje electromecánico entre 2024 y 2025.
Sin embargo, en 2025 el asesor presidencial Demian Reidel —también presidente de Nucleoeléctrica Argentina SA— declaró públicamente que el CAREM era «obsoleto» y anunció su reemplazo por otro proyecto de SMR, alineado con tecnologías extranjeras. En los hechos, esto significó la paralización del reactor nacional.
Un giro político con resonancias históricas
Para muchos analistas, el cambio recuerda a la decisión de los años noventa de abandonar el proyecto misilístico Cóndor II bajo el gobierno de Carlos Menem, a cambio de una mayor integración con EE. UU. en el área satelital.
Entonces, como ahora, la Argentina optó por alinearse con la agenda estratégica norteamericana, renunciando a una capacidad tecnológica propia en favor de cooperación internacional. La diferencia es que, esta vez, el terreno es el nuclear, un sector históricamente asociado a la soberanía, la seguridad y el desarrollo industrial.
Soberanía tecnológica en disputa
La adopción de SMR estadounidenses implica aceptar estándares regulatorios, licencias y cadenas de suministro alineadas con la Nuclear Regulatory Commission (NRC) y el DOE. Esto obliga a la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) y a la CNEA a adaptar sus marcos a normas externas.
Además, al abandonar el CAREM, Argentina cede conocimiento acumulado en diseño, ingeniería y fabricación de reactores. Pasa de ser potencial exportador a convertirse en usuario de tecnología importada.
El riesgo, señalan críticos, es quedar atrapado en un rol de «cliente preliminar» dentro de la arquitectura de exportación definida por la EO 14299, en lugar de sentarse en la mesa de países oferentes de SMR, un mercado con proyección hasta al menos 2030.
Recursos, combustible y dependencia
La orden ejecutiva estadounidense también promueve el uso de HALEU (uranio de bajo enriquecimiento y alto ensayo) y el fortalecimiento de cadenas de suministro domésticas. En la Argentina, esto genera inquietud sobre el futuro del uranio nacional.
Aunque la Constitución establece que los recursos del subsuelo pertenecen a las provincias, el uranio es considerado una «reserva estratégica» bajo control estatal. Cualquier concesión a empresas extranjeras requiere aval de la CNEA y la ARN, priorizando el abastecimiento interno.
Sin embargo, memorandos recientes entre Cancillería y EEUU promueven informar anticipadamente a Washington sobre licitaciones de minerales críticos. Para algunos juristas, esto vulnera principios de igualdad en las contrataciones públicas y autonomía federal.
Impacto industrial y económico
El CAREM implicaba una cadena de valor local: proveedores nacionales, ingeniería propia y potencial exportador. La nueva estrategia, en cambio, apunta a importar tecnología, combustible y componentes, con mayor participación de capital privado extranjero.
Si bien esto podría facilitar acceso a financiamiento internacional —a través del Ex-Im Bank o la DFC—, también reduce la autonomía industrial y limita la capacidad de generar patentes y propiedad intelectual local.
Geopolítica nuclear
La integración al programa FIRST alinea a la Argentina con la estrategia de seguridad nacional de EEUU, que concibe a los SMR como herramientas para bases militares, infraestructura de inteligencia artificial y control de cadenas energéticas.
Esto restringe el margen de maniobra frente a otros proveedores como China, Rusia o Corea del Sur, y asocia la política nuclear argentina a prioridades de los EEUU.
¿Desarrollo o dependencia?
El gobierno de Milei sostiene que la apertura a tecnología extranjera moderniza el sector, reduce costos y acelera la transición energética. Sus críticos, en cambio, hablan de «neocolonialismo nuclear» y de una renuncia a décadas de inversión en capacidades propias.
La pregunta de fondo es estratégica: ¿conviene a la Argentina ser usuaria de tecnología nuclear importada o mantener una industria nacional, más costosa pero soberana?
El CAREM representaba una apuesta a largo plazo, con riesgos técnicos y financieros, pero también con la promesa de liderazgo regional. La integración a FIRST, en cambio, ofrece resultados más rápidos, aunque a costa de autonomía.
Como en los años noventa, el país vuelve a elegir alineamiento antes que desarrollo independiente. Y como entonces, el debate no es solo tecnológico, sino político: qué tipo de inserción internacional quiere la Argentina y cuánta soberanía está dispuesta a ceder en el camino.
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OPINIÓN DE AGENDAR: EL FIRST ES UN VERSO COLONIAL. EL ACR TAMBIIÉN
Muy acertada la intervención de Diario Norte. Pero para discutir la putrefacto y colonial del programa FIRST no me limitaría a la defensa del CAREM. Quiero hablar un poco de la central nuclear que conocemos y construimos mejor, Embalse, en Córdoba. Tiene las siguientes ventajas para ser prioridad.
Tenemos toda la tecnología comprada desde los ’70, más lo nuevo que le pusieron encima NA-SA y la CNEA, cuando le hicieron extensión de vida.
Por lo anterior, podemos hacer otra o treinta otras como Embalse, sin complicaciones legales ni tecnológicas. Lo que no podemos es exportarla, cosa que sí podemos con el CAREM. Cuando exista, porque con La Embajada en contra, hace 42 años que una enorme cantidad de funcionarios públicos, algunos lamentablemente vivos y activos, vienen haciendo todo tipo de perradas para que el CAREM no exista.
Canadá, desarrollador inicial de la tecnología CANDU de Embalse, nos puede dar una mano financiera a cambio de agua pesada. Tenemos la mayor fábrica del mundo, y ningún CANDU puede funcionar sin este insumo caro.
Si vamos en vaquita para reabrir la planta, podemos ellos pueden construir más centrales en Canadá y financiarnos una nueva en el predio de las Atuchas. Canadá está en un momento en que odia bastante a los EEUU, y no creo que puedan parar una movida así. Pero hay que armarla.
Las CANDU funcionan con uranio natural, no hace falta enriquecerlo. No tenemos una planta de enriquecimiento industrial porque EE.UU. viene saboteando y haciendo cerrar la experimental construida por la CNEA en Pilcaniyeu, Río Negro.
Hemos podido hacer avanzar el proyecto CAREM porque Brasil cumplió su pacto y nos vendió el uranio enriquecido para el primer núcleo. ¿Lo seguirá haciendo? Pongo la mano en el fuego por Lula, pero Brasil está lleno de Bolsonaros, y son tan vendepatrias como Milei.
Hasta aquí fui buenito y no hablé del esperpento geopolítico y tecnológico que es el programa FIRST, ni del reactor ACR, otro esperpento. Hablo con causas:
El ACR no existe. Es un dibujito patentado en EUU, donde una patente no se le niega a nadie.
El CAREM tiene al menos la gentileza de existir.
El CAREM tiene 40 años de diseño y fabricación de componentes mayormente nacionales, y cada uno de ellos ha atravesado el proceso de licenciamiento de la Autoridad Regulatoria Nuclear de Argentina.
El ACR sigue siendo un dibujito. No lo licenció ni Magoya. Licenciar una central nuclear toma al menos diez años, salvo que uno esté buscando pudrir a la ARN, o que la planta no funcione, o aún peor, un lindo accidente.
El CAREM es un modelo de demostración tecnológica en miniatura, no un prototipo. No necesita parecerse a la versión comercial. Sólo probar que su sistema de refrigeración puramente convectiva es seguro y eficiente.
Si no tenemos una versión comercial de 400 MW construida y en línea no viene de las dificultades técnicas innovadoras del CAREM. Es porque los EEUU lo han venido cascoteando y boicoteando el proyecto desde 1984. Si sobrevivió a tanto malandra ajeno y propio y llegó a un 80% de avance en obra civil, es porque Dios es argentino.
Dios no parece yanqui, al menos en materia nuclear. Los gringos que nos quieren vender su ACR de mierda, y sin siquiera licenciar, tienen una tecnología tan enrevesada y cara que desde fines de los ’70 a hoy inauguraron 2 centrales… y cerraron 41, que no valía la pena mantener. Sin ayuda federal, están por cerrar 20 más. Están en la lona.
No nos estamos casando con un geronte: nos estamos casando con un muerto. Casi no hay nueva construcción nuclear en EEUU, la flota nacional está envejecida, y no tienen experiencia, RRHH y cadena de proveedores para hacerles extensión de vida.
De 104 centrales que tenían en línea a principios de siglo, les quedan 94, y eso gracias a que lograron terminar 3 unidades Westinghouse AP 1000.
Vienen tan para atrás que esas 3 plantas se atrasaron 3 veces lo pactado para entregarse, y costaron 4 veces lo firmado. La Westinghouse se fundió debido a ello, pese a que la AP-1000 es buena tecnología. Tanto así que la compraron los chinos, la mejoraron y la están construyendo y vendiendo por todos lados.
Los EEUU que nos vienen a enseñar cómo carajo hacer un Small Nuclear Reactor como el CAREM no tienen ninguno en construcción avanzada para mostrar.
Proyectos voladores para comprar y vender a la gilada financiera, los que quieras, a fecha de hoy suman casi 100 y contando, a cual más innovador. Lamentablemente son power points, planillas Excel, canapés y martinis y si sobra plata, folletería. ¿Fierros y hormigón? Ni ahí.
Los EEUU sólo tienen 3 SMRs en construcción, y pero todos con avances de obra muy inferiores al CAREM.
El ACR es el que nos asestó en 2025 el gobierno de Milei existe sólo para que no exista el CAREM.
El ACR de mierda que nos asestó en 2025 este gobierno de traidores sólo existe para borrar de la historia los 75 años de nuestra historia atómica, la que nos hizo exportadores de tecnología nuclear, la que nos ha permitido ganarle por robo a EEUU en todas las licitaciones internacionales en que pretendieron competir con INVAP.
CONCLUSIÖN
Si yo pudiera elegir entre un CANDU nacional y un CAREM, voy 40 y 50. El CANDU me interesa porque no tengo que inventarlo, sólo mejorarlo, y la más barata y segura de las centrales nucleares del mundo desde 1962, y de yapa la más modular.
¿Financiación posible para el CANDU? China o Canadá. Con China ya tenemos los papeles firmados desde 2014. Con Canadá podemos hacer MUCHOS negocios, porque están esencialmente más interesados en el CANDU, que es su máquina de bandera, que los chinos.
El CAREM me interesa porque puedo exportarlo, pero el precio de ello es que tengo que resolver bastantes misterios técnicos con los generadores de vapor. Para eso son los modelos de demostración, como el que ha hecho cerrar la actual cúpula nuclear. Ya lo vamos a reabrir, somos cabezones.
La conclusión de mi conclusión es que hay que echar ya a la actual cúpula nuclear, y retomar nuestro programa nuclear a fecha de 2014.
En esta entrevista habla Javier Grosfeld, biólogo, técnico del CONICET, y ex subsecretario de Bosques de la provincia de Río Negro y director regional de Conservación de la administración de Parques Nacionales sobre los diferentes incendios en reservas en Chubut y Río Negro:
«Todavía quedan tres focos de incendios, uno muy importante en el Parque Nacional Los Alerces. El 95% de los incendios se originan por una negligencia o un accidente humanos. Pero hay que entender que existen multicausas para explicar lo que ocurre», describió.
APU: ¿Qué puede decirnos de los incendios en la zona de Epuyén y por qué se dan de manera tan seguida?
JG: Hay que entender las causas históricas para comprender por qué ese lugar se prende fuego tan seguido. Ahí hay una reserva forestal muy vieja, con mucha historia, las primeras forestaciones de pino se hicieron ahí. Siempre dijimos que Puerto Patriada es un experimento forestal a cielo abierto. Hay bosques nativos, hay plantaciones, bosques nativos quemados, invasiones de especies. Hay una gran diversidad de situaciones. Pero con los incendios de los últimos años, se fue generando un desierto verde de pino radiata, que crece a muy altas densidades, a 100 mil especies por hectárea. Es enorme. Tiene dinámica de invasión de una especie que se adapta muy bien al fuego. En nuestro ecosistema hay fuego, siempe lo hubo, pero con una recurrencia de 80 años en cada valle. Ahora hay una alta frecuencia de incendios, que se dan cada 5 o 10 años.
APU: ¿Cómo llegó ese pino radiata ahí?
JG: Hay que entender la historia del bosque patagónico y de su gente. Se puede pensar en el Hoyo, Bolsón, Villa Traful, Epuyén. La gente vivió en relación a los aserraderos, que eran los que permitían la materia prima para construir casas y tener leña para el invierno. Después la gente vivía de la agricultura o la ganadería. Así fueron creciendo los pueblos. Cuando empezó a crecer el sector forestal se trajeron profesionales de afuera y esos profesionales evaluaron que nuestros bosques estaban «degradados», porque eran «viejos». Porque no los conocían. Tenemos cirpreses o alerces que tienen 200 o 1000 años. Para aquella concepción se consideraba que eran bosques degradados. Entonces, se consideró reemplazar los árboles nativos por otras especies más comerciales, como el pino. Era una buena idea en ese contexto. Pero pasó que las plantaciones no se manejaron. No había cultura forestal. Las forestaciones se abandonaron en muchos lugares de Patagonia. Como no están manejadas correctamente, son un foco para los incendios. Porque el fuego que viene por abajo, un foco común, no debería ser problema si tuviéramos un buen manejo forestal. Después de cada incendio, el pino rabiata tiene mucha capacidad de regenerarse a muy alta densidad, a 20 mil semillas por metro cuadrado. Es lo que pasa en Puerto Patriada.
APU: ¿Qué es un manejo adecuado de una forestación?
JG: Por ejemplo, en vez de tener 100 mil plantas por hectáreas, se podría tener una situación de mil por hectáreas. Y esas mil plantas bien podadas para que tengan una altura determinada que permitan que el fuego que viene por abajo no llegue a la copa. Ahora, en los Alerces tuviste un incendio muy grande en bosques nativos, donde te da una idea de que ahí también hay que intervenir.
APU: ¿El de los Alerces es el que empezó con un rayo?
JG: Sí, el 9 de diciembre y todavía sigue eh. Actualmente hay tres incendios. El de los Alerces es el más grande y el que más consecuencias tiene para el ecosistema, porque afectó bosques nativos.
APU: ¿Cómo es el día después de un incendio? ¿Queda tierra arrasada? ¿Es recuperable el ecosistema?
JG: Rápidamente el suelo se cubre de especies, por plantas. El primer año es complejo porque el suelo queda desnudo, la lluvia mueve todo y puede ser un problema para la gestión del agua, porque viene con mucho barro. La vegetación vuelve, sea la nativa o la exótica. Tiene una resiliencia muy grande a los incendios. Hay plantas que se adaptan a los incendios. En general enseguida se regenera. Por supuesto, los bosques como los tenemos, altos, eso lleva varias generaciones. Después está la pérdida de vidas humanas o gente que pierde todo.
APU: ¿Cuáles son las hipótesis de los incendios que te parecen más verosímiles? Se habla mucho sobre intencionalidad.
JG: Que se presumen intencionales, hay que decir. Hasta el momento en todos los incendios que se presumieron intencionales no hubo ninguna prueba que generara alguna condena contra nadie. El 5% de las causas son naturales como los rayos. El 95% son causas humanas, en su mayoría negligencias o accidentes. Está el tendido eléctrico que en estas zonas toca los árboles y no hay mantenimiento. Después está la intencionalidad. Lo que sabemos hasta acá son situaciones interpersonales, de peleas entre vecinos. Después están las acusaciones al pueblo mapuche que no serían capaces de prender fuego en los bosques. El tema es multicausal, como dijimos. Tenemos problemas con el clima, la sequía, la mala gestión de los bosques, la falta de prevención, la falta de recursos. Es un modo de simplificar el problema hablar de intencionalidad. Hay muchos problemas de gestión que viene de hace muchos gobiernos, no solo de este. Falta una mirada estratégica.
APU: ¿Existe algún modelo para aplicar?
JG: De esto debemos salir todos juntos con una mirada que involucre todos los conocimientos. Qué aprendimos de todos los incendios de todos estos últimos años. Aprendimos muy poco. Debimos sacar más enseñanzas. Hay que construir más espacios de diálogo o alianza. Hay que capacitar mejor a los voluntarios, que son importantes pero sin capacitación pueden ser un problema.
APU: Por último: se habla de que uno de los tantos motivos de los focos intencionales tendrían que ver con la minería o las tierras raras. Más allá de lo que señaló sobre la intencionalidad quiero saber otra cosa: ¿las afectadas son zonas que podrían tener una riqueza así, vinculada a la minería o las tierras raras?
JG: Hay un poco de oro, muy poco. En Esquel está el gran proyecto que se quiso hacer en la década de los 90 que siempre está latente. Tierras raras creo que no hay. La minería no sería un factor. Hay una gran resistencia en la zona. No hay ningun proyecto minero en la zona de los bosques nativos de Argentina. No vería ningún vínculo con los incendios. Los proyectos mineros suelen ser muy puntuales y acá hablamos de decenas de miles de hectáreas que se queman todos los años.