Según informa el Colegio de Escribanos de la Ciudad, en total se hicieron 4403 escrituras nuevas en julio. Eso implica que las escrituras en la Ciudad siguen en baja: es una caída del 17% respecto al mismo mes del año anterior.
Las operaciones realizadas con crédito hipotecario descendieron aún más: En total fueron 674 casos, un 15,3% de todas las operaciones. Esta cifra es un 46,3% menos que en julio 2017.
En comparación el mes pasado, las ventas descendieron 4,1% en cantidad y 13% en pesos. En junio, las escrituras ya habían mostrado por primera vez una caída fuerte: se registró una baja del 25% con respecto a igual mes del año anterior. Si se compara con mayo, el retroceso fue más significativo: el 52,7%.
Las opiniones de los «brokers» inmobiliarios coinciden: el factor más negativo es la ausencia de créditos accesibles. Aún antes de la última escalada del dólar y las tasas, las cuotas eran muy altas para una familia de ingresos medianos.
Ahora, con la disparada del dólar, son muy pocos los que se atreven a comprar.
El presidente Mauricio Macri anunció que el Gobierno acordó con el Fondo Monetario Internacional «adelantar todos los fondos necesarios para garantizar el cumplimiento del programa financiero del año próximo».
El anuncio lo hizo en un breve discurso grabado de apenas 1′ 43», que dio desde la quinta presidencial de Olivos, en el que afirmó que esa medida sirve para «fortalecer la confianza y retomar el sendero de crecimiento lo antes posible».
En medio de la fuerte crisis económica y la escalada del dólar, que en las últimas cinco jornadas superó su cotización histórica, Macri afirmó que la decisión “apunta a eliminar cualquier incertidumbre que se hubiera generado ante el empeoramiento del contexto internacional”.«¡Se ha formado una pareja!»
Por la devaluación, el traslado a precios y el aumento de las tarifas, todos los puntos de venta, en todos los rubros, están reportando bajas en las ventas. En Argentina, el país de los alimentos, muchos recortan las compras de comida. Hay señales alarmantes como la baja en el consumo de lácteos que oscila entre 5 y 8% según a quien se consulte y una merma que alcanza hasta la yerba.
En una cadena líder contaron que no sólo hay reemplazo por segundas marcas más baratas, sino que las ofertas ya representan el 40% de sus ventas. “Se nos hace difícil, por la destrucción en los márgenes, mantener ese porcentaje de productos en oferta. Las ofertas nunca superaron el 20% del ticket de compra”, comentaron. Los locales que más sufren, con caídas de 10% en los volúmenes, son los ubicados en los barrios de clases populares.
Hay otros datos que hicieron sonar la alarma. En las rebajas de 50% del Banco Provincia, sobre 4 millones de tarjetas del Bapro apenas se tentaron 900.000. La cifra es importante pero representa apenas al 22,5% de los clientes.
En electrodomésticos las cosas no van mejor. Sin importar la categoría se habla de una disminución en las ventas que promedia 20%. En ese negocio los artículos también se ofrecen por el equivalente a un dólar de $ 23. Y la estrategia pasa por súper liquidaciones, ya que la mayoría tiene stocks de sobra, afirmó uno de los fabricantes.
Y hasta en el mercado del lujo se sorprenden por un consumidor “extremadamente” precavido. Mercedes-Benz lanzó esta semana un nuevo modelo a toda pompa. De los 4.500 autos que habían proyectado colocar en el año, llegarán, bajando márgenes y con mucho esfuerzo de marketing, a los 3.500. Explican que en esta segunda parte de 2018, la industria automotriz arroja números de quebranto que se compensan por un primer cuatrimestre que fue de película. El sueño se interrumpió el 24 de abril, cuando comenzaron los primeros indicios de la crisis cambiaria.
Este lunes AgendAR escribió de la apuesta a Vaca Muerta, que en inversión en infraestructura ya es otra YPF
Ayer confirmaron ese análisis. El presidente Mauricio Macri recorrió la Planta Central de Procesamiento de Gas de la empresa Tecpetrol, del Grupo Techint, la empresa más grande y una de las compañías que quedaron involucradas en la causa de los «cuadernos de Centeno». (Uno de sus directivos se declaró arrepentido en el expediente que lleva adelante el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli).
Macri se mostró junto a su titular, Paolo Rocca, y aseguró que pese a «las tormentas que seguimos afrontando», el desarrollo del yacimiento de Vaca Muerta continuará y permitirá exportar «30 mil millones de dólares en gas y petróleo», con lo que se generará «medio millón de puestos de trabajo».
Por su parte, el titular de YPF, Miguel Gutiérrez señaló que la empresa tiene “un tercio del anclaje” del yacimiento que le permite producir unos 97 mil barriles, pero “creemos que podemos cuadruplicar la producción de shale oil (el petróleo que «empapa» las rocas de esquisto)”.
Queda claro -por si hubiesen dudas- que la economía argentina que Macri y sus principales funcionarios envisionan está apoyada en las exportaciones agropecuarias de la Pampa Húmeda y en la futura producción de Vaca Muerta. Más allá de las acusaciones de primarización de la economía -esos dos rubros no pueden dar por sí empleos suficientes para la población argentina- la inquietud inmediata es otra: Como lo muestran la situación financiera y la escalada del dólar, ni los grandes inversores, ni los especuladores, están depositando su confianza en estas expectativas.
Hoy, miércoles 29, los medios locales publican largas notas en las que economistas y «traders» tratan de explicar el porqué de la escalada diaria del dólar y, los más arriesgados, especulan a qué valor puede llegar en los próximos meses.
Por su parte, AgendAR, ya antes que comenzara esta tormenta cambiaria, había opinado que, sin protección del mercado interno y de la actividad nacional, el déficit fiscal iba a agravarse, al bajar la recaudación genuina. Y, sobre todo, que no se encaraba el déficit de la balanza comercial, la madre de la «restricción externa», la falta de divisas, que golpea periódicamente a Argentina desde hace 66 años. Endeudarse no era una buena solución, pensamos y dijimos.
Como sea, esa decisión ya se tomó. Ahora, más relevante que estos análisis a posteriori, nos parece interesante este resumen de lo que dice el Financial Times. Un diario de negocios que desde 1888 ha sido el vocero de la opinión de las entidades financieras, en particular las que tienen su sede en Londres.
¿Creemos en AgendAR que sus recomendaciones son las que Argentina debería seguir? No. La experiencia de los países endeudados indica que no sirven para salir del pozo.
Pero consideramos que su opinión es un dato importante para evaluar el futuro inmediato. Porque es uno de los medios que -con muchas más probabilidades que los locales- influirán en la opinión de los inversores internacionales. Y de los funcionarios del F.M.I.
«La Argentina está en dificultades para cumplir con el plan de rescate del FMI. Los objetivos del gobierno de Macri están en riesgo luego de que la crisis en los mercados emergentes golpeara el peso», aseguró un artículo publicado hoy en la primera plana del Financial Times.
«El paquete de ayuda más grande en la historia no ha logrado inocular al país», afirma el largo análisis del diario británico, en el que cita a varios especialistas. «Muchos inversionistas se sintieron seguros cuando Argentina recibió una línea de crédito de 50 mil millones de dólares del FMI en junio y el presidente Mauricio Macri cumplió con las reformas obligatorias para recortar el déficit fiscal y controlar la inflación. Sin embargo, la reciente turbulencia en los mercados emergentes ha enturbiado las perspectivas y cuestionado cómo Argentina hará para satisfacer sus necesidades de financiamiento de US$ 82.000 millones para este año y el próximo, mientras navega una recesión y precios al consumidor en alza antes de las elecciones presidenciales de 2019″.
El diario cita a John Baur, un administrador de cartera de Eaton Vance: «Con el entorno externo y la incertidumbre sobre dónde va a terminar el peso, es demasiado difícil decir si pueden cumplir los objetivos del FMI».
El artículo también menciona a Stuart Culverhouse, economista jefe de Exotix, un banco de inversión boutique dedicados a mercados de frontera: «A medida que la moneda se debilita, pondrá al país aún más en riesgo de no alcanzar el objetivo de inflación del FMI».Y agrega: «Sin la capacidad de detener la inflación Argentina no tendrá credibilidad ante los inversores».
Debido a que la mayoría de la deuda está denominada en dólares, una depreciación del 10% con respecto a los niveles actuales aumentaría la relación deuda / PIB en cinco puntos porcentuales, según a Guillermo Tolosa, un asesor económico de Oxford Economics. Hacia final del año, Tolosa pronostica que la deuda argentina superará el 71 % de su producción económica anual. Reducir el déficit fiscal aliviará esta presión financiera. El gobierno está en camino de cumplir con el objetivo de déficit fiscal del FMI para 2018, pero para equilibrar el presupuesto para 2020 según lo indicado, Macri tendrá que recortar más, asegura el FT.
Desde ayer los celulares que sean denunciados como perdidos, robados o falsificados serán bloqueados y no podrán funcionar con ninguna red móvil del país.
En Argentina más de la mitad de la población (23,34 millones de personas) tiene al menos un smartphone, y según la Asociación GSM se roban más de 4 mil teléfonos por día. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, además, es el delito más recurrente. Los teléfonos inteligentes son fácilmente ubicables en el mercado negro, que creció notablemente en los últimos años.
Sin embargo, a pesar de que las estadísticas de este ilícito son altas, son muy pocas las víctimas que denuncian el robo de teléfonos. De esta manera, los que figuran en la lista de dispositivos robados del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) son significativamente menos de los que se encuentran en los locales que los comercializan. Sin embargo, estiman que hay aproximadamente dos millones de teléfonos robados en circulación.
La nueva medida articula al Enacom, la Agencia Gubernamental de Control (AGC), la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) porteñas y la Dirección Nacional de Migraciones.
¿Cómo funciona? A partir de hoy, cuando se pretenda cambiar la tarjeta SIM de uno de los dispositivos que integran la «lista negra» de aparatos denunciados, el sistema se bloqueará y no se podrá conectar más a una red móvil. Es decir, todos los celulares con un IMEI (el número de serie único de cada aparato) «inválido«, serán desactivados. Los expertos que llevan adelante la medida calculan que se darán de baja un promedio de 4 mil celulares por día.
La Asociación GSM cuenta con la base de datos más grande a nivel mundial sobre todos los teléfonos con números de IMEI denunciados como robados o extraviados y es la encargada de compartir esos datos con el Enacom para evitar que los aparatos sean reactivados. A nivel mundial, 122 operadores de 44 países aportan información de los teléfonos robados y extraviados a la lista y, solo en América latina, participan 52 operadores de 18 países.
«A partir de un decreto del Enacom, tras gestiones con las prestadoras, si un smartphone es robado y su IMEI fue adulterado se lo dará de baja y no se podrá usar ni vender», indicó el jefe de la División de Cibercrimen, Carlos Gabriel Rojas. «Es una medida importante porque, para nosotros, todos los teléfonos robados están manchados de sangre, porque las circunstancias de la sustracción son, en general, violentas».
¿Cómo denunciar el robo de un celular? Si fuiste víctima de un robo de teléfono, hay que llamar para reportarlo al *910. Esto impide el uso, la comercialización, importación y exportación de teléfonos celulares obtenidos a partir de maniobras delictivas o fraudulentas. Para que forme parte de la lista negra y pueda ser bloqueado posteriormente, es fundamental denunciar el IMEI.
El IMEI es el número de serie único que tiene cada celular. Para conocerlo, si se usa Android, hay que marcar el código *#06# y aparecerá al instante. Quienes usen iPhone, deben acceder a Configuración / General / Información.
La crisis cambiaria que golpea a la economía lleva a muchos más argentinos a perder su confianza en la moneda local y elegir al dólar como refugio. Sin embargo, esa desconfianza no se trasladó al sistema bancario, que registra un crecimiento de más del 5% del total de depósitos en dólares desde fines de abril, cuando se disparó la salida de la divisa local.
El dólar, por su lado, sigue sin encontrar techo por la 6° jornada consecutiva: subió 50 centavos y superó los $ 32 por primera vez.
Pero los registros oficiales del Banco Central marcan que desde el último día de abril -el principio de las ondas devaluatorias- hasta el 17 de agosto -último dato disponible-, el volumen de dólares depositados en los bancos locales creció de US$ 30.406 millones a US$ 32.091 millones. A mitad de camino, el 28 de mayo, se tocó un mínimo (US$29.254 millones, 3% menos que a fines de abril) que luego se revirtió.
«Atravesamos un problema de balanza de pagos, que implicó una pérdida de valor de los activos locales y un proceso de dolarización de las carteras, pero la parte positiva es que no hubo salida del sistema. Los ahorristas demandaron activos externos (dólares), pero no le corrieron al sistema financiero», explica Gabriel Caamaño, economista jefe de Consultora Ledesma.
La situación, entonces, no es la de fines de 2001, cuando regía la convertibilidad. Pero la suba constante del dólar está afectando los nervios de los argentinos.
La Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) informó que durante septiembre está abierta la recategorización del Régimen Simplificado del impuesto sobre los Ingresos Brutos.
Deberán recategorizarse aquellos contribuyentes cuyo nivel de actividad supere los parámetros establecidos por el Código Fiscal respecto a su facturación, superficie afectada y electricidad consumida de los últimos 12 meses.
Para determinar el encuadramiento en la categoría que corresponda, la AGIP hace “cruces de información permanentemente para corroborar los datos declarados y su consistencia con los referidos en el Monotributo”.
La Legislatura porteña aprobó, con el Código Fiscal 2018, un aumento de los topes para tributar Ingresos Brutos por el Régimen Simplificado. A partir de este año, se pueden incluir operaciones por hasta $ 700.000 de facturación anual (antes hasta $ 400.000) y hay ocho nuevas escalas (“A” a “H”). Además, se eliminó la distinción del monto a ingresar cuando la alícuota de la actividad desarrollada era superior o inferior al 3%.
Por otra parte, la AGIP recordó que desde enero de 2016 están exceptuados del pago de Ingresos Brutos por el Régimen Simplificado los contribuyentes porteños que figuren en la AFIP como “monotributistas sociales”.
Esta categoría, explicó el organismo, “alcanza a personas en situación de vulnerabilidad social, cooperativas de trabajo y emprendimientos productivos de hasta tres personas que no generen ingresos anuales superiores a $ 72.000”.
El ministerio de Hacienda distribuyó un informe que muestra que las provincias argentinas mejoraron sus números. Incrementaron sus ingresos mucho más que sus gastos. Con una inflación de 26%, en el primer semestre los ingresos subieron 34,9% y los desembolsos, 23,2%.
Así, el resultado primario (antes de los intereses de la deuda) pasó de un rojo de $ 15.501 millones (-1,9% de los ingresos) a un superávit de $ 74.743 millones, es decir 6,9% de los ingresos, según los números de Hacienda.
(Hay que remarcar que La Pampa y San Luis no están contabilizadas porque no firmaron el pacto fiscal que propuso el gobierno nacional. Pero ambas figuran entre las que estaban más cerca de presupuestos equilibrados, desde antes del gobierno de Macri. Tampoco se llevaban muy bien con el anterior).
Jujuy y Corrientes son las únicas provincias que siguen con déficit primario, mientras que el resto ya está en azul. El año pasado eran 8 las provincias que gastaban más de lo que les ingresaba.
Los gastos que más crecieron en promedio (34%) fueron las transferencias a los municipios.
En resumen, el déficit fiscal es, sobre todo, un problema del gobierno nacional.
Un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda señala que la República Argentina es el segundo país en América del Sur con mayor costo de los combustibles al consumidor final, con un precio de US$ 1,23 el litro de nafta. Detrás se ubican Chile, Brasil, Perú, Paraguay, Colombia, Bolivia, Ecuador y Venezuela. Sólo es superado por Uruguay.
Además, el poder adquisitivo de sus ciudadanos en relación al combustible continúa en baja: se redujo hasta un 25% desde hace dos años y medio.
De acuerdo con el informe, con un salario mínimo se podían adquirir 381 litros a fines de 2015, mientras que en el presente se compran sólo 283 litros, lo que supone una baja de 25,7%.
«El precio del combustible en la Argentina continúa aumentando por encima de la inflación general a partir de diferentes medidas que ha tomado el Ejecutivo que sirvieron para desregular los precios internos y anexar la evolución del valor del combustible a los precios de referencia de mercados externos», indica el informe.
Comparando valores en dólares, el precio en la Argentina está por encima de los promedios en África, Asia y América, y sólo está por debajo de la región europea.