Macri pedirá a las provincias que se hagan cargo de los subsidios al transporte

El ministerio de Hacienda comienza a delinear cómo hará para reducir el gasto en $ 300.000 millones de cara al 2019. Eso lo que hace falta para bajar el déficit primario de 2,7% a 1,3% del PBI, en la línea de las exigencias del F.M.I. Uno de los aspectos claves pasará por «asociar» a las provincias en la tarea, teniendo en cuenta que tienen una situación más holgada.
  • El traspaso de los subsidios al transporte será uno de los puntos centrales dentro de esa estrategia, aunque no está claro si será total o parcial.
Luego de distintas opciones evaluadas por el ministro de Nicolás Dujovne, junto con otros ministros del área económica, se llegó a la conclusión de que la única opción viable es justamente delegar a las provincias el manejo de los costos del transporte. Por eso, el proceso sería monitoreado por el ministro del área, Guillermo Dietrich. Los subsidios al transporte representan $ 100.000 millones y hoy son los más abultados dentro del presupuesto, debido al gran atraso que se mantiene en los precios de los boletos de colectivo y trenes en particular en la zona metropolitana. En qué medida y a qué velocidad serían transferidos a las provincias es una discusión que se está por dar. Del total, unos $ 25.000 corresponden al servicio ferroviario y los restantes $ 75.000 a colectivos. Por supuesto que el peso mayor recaería en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires, que tienen las tarifas más atrasadas, en relación al resto del país.

Las devaluaciones y Tato Bores

A lo largo de cinco décadas, Tato Bores hizo reír a los argentinos. Este breve fragmento de uno de sus monólogos más recordados, donde resume 30 años de nuestra economía, de 1960 a 1990, sirve también como anticipo de los 28 siguientes (vamos por los 13 ceros…). Lo que ha cambiado es que en la TV ya no está este tipo de humor.

¿Por qué las frutas y verduras ya no tienen el mismo sabor que antes?

Prolijamente ubicada en el cajón que exhibe la verdulería, como si fuera una gema envuelta en papel de seda, la manzana (grande, lustrosa, de un rojo restallante) promete una orgía de sabor. Imaginamos un interior fresco, jugoso, de un aroma que envuelve; en suma, una fruta del Paraíso. Pero basta una mordida para que nuestro epitelio olfatorio y nuestras papilas gustativas nos devuelvan a la realidad: la manzana que nos ilusionaba es pura fantasía. Y lo mismo ocurre con duraznos, uvas, sandías, melones…
  • La queja, entre los que conocieron otras épocas, ya es un clásico: la fruta y verdura ya no es como era.
Al parecer, ésta no es solo una «sensación» de los consumidores. Especialistas en tecnología alimentaria lo confirman: «En general, nos ofrecen fruta grande, colorida, pero sin sabor -afirma Gabriela Denoya, licenciada en ciencia y tecnología de los alimentos, y doctora en bioquímica del Instituto Nacional de Tecnología Agraria (INTA)-. Eso depende sobre todo de qué es lo que prioriza el productor cuando elige las variedades que cultivará, y en general son las que prometen más rendimiento y menor susceptibilidad a las enfermedades. Primero, se fijan en que tengan lindo color, aspecto atractivo, y dejan en un segundo plano el sabor». Fernando Carduza, también investigador del INTA, agrega otro condimento: la prolongada refrigeración. «Las diferencias en el sabor se producen no porque hayan cambiado las frutas y verduras, sino porque cambió el consumidor -explica-. Antes comíamos naranjas en invierno y frutillas en verano; hoy queremos tenerlas disponibles todo el año. Y la única forma de lograrlo es depositar las cosechas en cámaras de frío a cuatro grados bajo cero. O utilizar híbridos que dan frutos muy lindos, muy ‘paquetes’, que no tienen semillas, son brillosos, no se pudren, no ocupan tanto lugar (como las sandías chiquitas para una sola persona)… Y eso es muy distinto de lo que comían nuestros abuelos». Si se tiene en cuenta que en el país el consumo diario de estos alimentos ronda los 140 g por habitante, lejos de lo aconsejado por la Organización Mundial de la salud, que recomienda 400 g por persona y por día, el sabor de las hortalizas no es una cuestión menor. «Una manera de aumentar ese consumo es contar con hortalizas más apetecidas por los consumidores», apunta Claudio Galmarini, coordinador del Programa Nacional de Hortalizas, Flores y Aromáticas del INTA, e investigador principal del Conicet, Según el científico, de las alrededor de 270 millones de hectáreas que tiene el país, cerca de 30 millones se dedican a la agricultura y de éstas sólo el 2% a la producción hortícola; sin embargo, por su mayor valor agregado, la producción de hortalizas representa alrededor del 11% del producto bruto agrícola local.
Pueden ser muy sabrosas, pero serán descartadas por su aspecto.
La horticultura nacional abarca alrededor de 600.000 hectáreas y ocupa alrededor de 10 millones de jornales por año, lo que la transforma en una de las actividades de mayor valor social. Alrededor del 93 % de la producción se destina al mercado interno. El 90% se consume fresco y se comercializa en mercados mayoristas, verdulerías e hipermercados, el restante 10% se industrializa. Para Galmarini, la falta de sabor también se asocia con la exigencia de una larga vida de estantería. «Hace tiempo solo se comía cada variedad en la época normal de producción. Esto permitía que el fruto se cosechara en su estado de madurez adecuada -explica-. Al querer abastecer todo el año y a los principales centros de consumo, a grandes distancias, se debe cosechar antes de la madurez para soportar el transporte y eso hace que las hortalizas pierdan características de calidad. Por ejemplo, el tomate que se consume en esta época en Buenos Aires proviene, por lo general, de invernaderos situados en Salta, Jujuy o Corrientes». El investigador también menciona los programas de mejoramiento genético, tanto públicos como privados, que privilegiaron el aspecto externo del fruto, el color y la forma, y también lo que se denomina «vida poscosecha». «En este último caso, hay una correlación negativa, en muchas de las especies, entre mayor vida poscosecha y características de sabor», subraya. Sin embargo, no todo está perdido. Dado que en los últimos tiempos hay una demanda por rescatar el sabor de las hortalizas, vuelven a valorizarse las producciones de cercanía y las variedades que, a pesar de no ser tan «durables», recompensan a la hora de la degustación. Por otro lado, según Galmarini, se está trabajando en obtener cultivares que tengan «mejores principios nutracéuticos. Zanahorias con mayor contenido de carotenos, tomates con mayor contenido de licopeno, remolachas con mayor cantidad de betalaína, ajos y cebollas con mejor balance de compuestos organoazufrados, compuestos que se vinculan con la prevención de la incidencia de enfermedades cardiovasculares». Lo ideal, claro, sería que se sumen todas estas propiedades, pero sin restar sabor.

Nota de la periodista Nora Bär, publicada en el diario La Nación

 

Queja de los supermercadistas: «Las tarjetas pagan con 18 días de demora»

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Las altas tasas de interés para frenar la corrida cambiaria y contener la inflación ya comenzaron a provocar malestar no solo entre consumidores, productores y comerciantes que ven cómo se enfría la economía y no logran conseguir financiamiento atractivo, sino que además ya genera cortocircuitos entre los grandes actores del consumo masivo: los supermercados y los bancos, dueños de las tarjetas de crédito más populares en el país. ¿Los motivos? La alta rentabilidad en pesos un aliciente para postergar pagos y complicar la cadena. Las quejas por este tema, entre otras tantas, las volcaron los representantes de los principales supermercados, que fueron recibidos en una «reunión protocolar» por el ministro de Producción, Dante Sica. Estuvieron Juan Vasco Martínez, presidente de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), y representantes de Walmart, Carrefour, La Anónima y Cencosud. Según Vasco Martínez:»si comprás con tarjeta en cuotas, VISA te paga a los 18 días hábiles. Esa plata es por algo que yo vendí hoy, pero la recibo 18 días después y, en un marco inflacionario, es menos plata. Si tengo que salir al mercado a financiarme, es plata que no tengo. En el resto del mundo esta operación no tarda más de tres días«, sostuvo el presidente de ASU. No es algo que no ocurra en otros comercios. Desde VISA prefirieron no hacer comentarios.    

Encuesta: el uso del celular afecta la vida personal de casi la mitad de los argentinos

Un estudio científico de la Universidad de Harvard arrojó resultados novedosos para los usuarios argentinos hiperconectados y cada vez más dependientes de su teléfono inteligente. La inquietud surgió sobre una problemática habitual por estos tiempos: ¿qué ocurre si nuestra relación con los teléfonos móviles afecta nuestras relaciones personales? Sobre este punto, aunque parezca descabellado, la industria fabricante de dispositivos móviles impulsó la iniciativa. Para conocer el impacto, la doctora Nancy Etcoff, especialista en comportamiento de la mente, el cerebro y la ciencia de la Felicidad de la Universidad de Harvard, realizó un estudio compuesto por diez preguntas que estaba enfocado en dos cuestiones: analizar los comportamientos y hábitos de uso del smartphone en diferentes generaciones para comprender el impacto que tienen en las relaciones con uno mismo, con los demás y con el entorno físico y social. El test anónimo y online, logrado a través de un acuerdo entre la institución académica y la firma Motorola encuadró a los usuarios en cinco niveles:
  1. Phone-Sapiens,
  2. Phone-Consciente,
  3. Phone-Enamorado,
  4. Phone-Fanático,
  5. Phone-Dependiente.
En total participaron 46 mil personas, de las cuales el 67,75% fueron hombres y 31,27% mujeres. Según el test, el usuario promedio de Argentina tiene un equilibrio mayor a la hora de usar su Smartphone que el resto de los países de la región.
  • El 38% de los argentinos es phone-consciente, es decir, vive con su teléfono, “pero no en él”.
Lo utiliza para ahorrar tiempo y energía que podría invertir en cosas que realmente le importan. Sabe que el equilibrio entre el celular y su vida es algo que necesita cuidar y trabaja para mantenerlo. El 13% de los argentinos bien puede clasificarse como phone-sapiens: son personas que lograron un gran equilibrio a la hora de usar sus teléfonos. Lo utilizan poco y nada. El segundo grupo más numeroso, que enciende la luz de alerta, con un 34,6%, fue el nivel que se encuentra exactamente en el medio de la escala: el phone-enamorado. Son personas que sienten ansiedad cuando no tienen el teléfono cerca, y que lo usan en cualquier momento sólo porque está ahí. Entre las personalidades que destaca Nancy Etcoff también están los phone-fanáticos, puntualmente, el 14% de los usuarios argentinos. Son aquellos usuarios propensos a la obsesión por su celular. De hecho nunca lo apagan, incluso, en las noches junto a su cama. Finalmente los phone-dependientes, aquellos que nunca dejan de utilizar su teléfono. Si bien se encuentran por debajo del 1% de los argentinos, su relación con el celular lo lleva a revisarlo a toda hora. Separarse de su teléfono, aún por solo algunos minutos, los hace sentir estresados. Esta categoría abarca a los usuarios cuya adicción está deteriorando la relación con sus familiares y amigos. Otro dato crucial para los argentinos: el 64% va con su teléfono al baño.  

Desde USA aumentan la estimación de la cosecha de soja: 57 millones de toneladas

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La cosecha argentina de soja del ciclo 2018/19, cuya siembra comienza en la primavera austral, sería de 57 millones de toneladas, por encima de los 56 millones estimados en junio, dijo el jueves el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés). En su reporte mensual, el USDA dejó estable sus pronósticos para el ciclo 2018/19 de una cosecha de 41 millones de toneladas de maíz y de 19,5 millones de toneladas de trigo en Argentina, uno de los mayores proveedores globales de granos y derivados.

Néstor Pitana: ¿cuánto dinero ganará por dirigir en el Mundial que hoy finaliza?

Hoy, domingo 15 de julio se juega en Moscú, Rusia, la final de la copa del mundo, y Argentina va estar presente. No con sus jugadores, sino representada en el arbitraje. Porque Néstor Pitana, el árbitro nacido en Misiones, fue el elegido para dirigir Francia-Croacia. De esta forma, el arbitro. polémico en Argentina, pero amado en la FIFA, embolsará, gracias al mundial, unos US$ 82.000, aproximadamente $ 2,2 millones. Esa cifra es el resultado de dos factores. Por un lado, por ser uno de los 36 árbitros seleccionados por la FIFA para el Mundial, recibirá la suma de US$ 70.000. A eso hay que sumarle los US$ 3.000 que gana por partido. Al dirigir cuatro partidos, incluido la final, suman US$ 12.000. Los líneas reciben u$s 25.000 cada uno más u$s 2.000 por partido. Por lo que los asistentes Juan Pablo Belatti y Hernán Maidana percibirán un total de u$s 33.000 cada uno (aproximadamente unos $ 924.000). Esta información fue dada por el sitio brasileño UOL Esporte unos días antes del inicio del mundial.

Dujovne prepara otro BOTE para el rescate

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El Ministerio de Hacienda anunció que el lunes reabrirá la licitación de Bonos del Tesoro en pesos a tasa fija con vencimiento en 2020 (BOTE) para cerrar lo más posible el cerco al sistema financiero para que no se pase a dólares luego de otro mega vencimiento de Lebac. La licitación de los BOTE, con los cuales buscará rescatar anticipadamente parte de los 530.000 millones de pesos que vencen el martes en Lebac, se realizará entre las 10 y las 15 del lunes. Los BOTE 2020 fueron ofrecidos a mediados de junio con una tasa del 26 % nominal anual (27,7 por ciento efectiva) y se colocaron entonces 55.700 millones de pesos, tras lo cual se aplicó una suba de encajes bancarios (garantía de depósitos) de 3 puntos que significaba una absorción monetaria de unos 60.000 millones de pesos. El miércoles, luego del vencimiento de las Lebac, entrará en vigencia una nueva suba de encajes, para evitar que el exceso de liquidez se transforme en una mayor demanda de dólares.

Comenzó a trascender la dura letra chica del acuerdo firmado con el FMI

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Finalmente, se publicó el «Staff Report» del Fondo Monetario Internacional, y comenzaron a trascender algunos detalles del acuerdo firmado entre el organismo y la Argentina. Entre ellas llaman la atención las siguientes:
  • Se mantienen las retenciones a las exportaciones (se suspende la baja).
  • Hay un tope al aumento salarial de empleados públicos del 8% (junio 2018- junio 2019)
  • Se posterga la reforma fiscal aprobada hace pocos meses.
  • Las provincias tiene que recortar el gasto salarial y en bienes y servicios en un 1,2% del PBI (aunque no tengan déficit, es para ayudar a la reducción del déficit del Estado Nacional).
  • Mayor reducción de subsidios ineficientes en energía y transporte.
  • Racionalización de los gastos en otros bienes y servicios, con un recorte de 15% en 2018 que continúe en 2019.
  • Reducción del empleo público y congelamiento de contrataciones en la administración federal.
  • Recortar las transferencias a empresas estatales un 15% en 2019, en combinación con los esfuerzos de fortalecer su posición financiera.
  • Reducir gasto de capital un 0,6% del PBI con la expectativa de que los proyectos con Asociaciones Público-Privadas protejan los planes de infraestructura pública previstos.
En el documento los expertos estiman un menor crecimiento del PBI y señalaron que el programa tiene «riesgos evidentes», aunque estimaron que «la firme y rápida implementación de las políticas permitirán que el país capitalice plenamente su potencial económico y asegure que todos los argentinos estén incluidos en la futura prosperidad del país.   El informe señala que las “recientes turbulencias del mercado y la contracción fiscal llevarán a un retroceso del crecimiento en 2018”. Se estima que el país crecerá sólo un 0,4% este año; un 1,5% en 2019 y un 2,5% en 2020. En Washington estiman que esto no significa que necesariamente estas medidas tengan que implementarse todas, sino que irán cobrando mayores posibilidades a medida que se vayan cumpliendo o no los objetivos.

El gobierno trata de cumplir con el Fondo: propone recortar 300 mil millones

El gobierno de Mauricio Macri calcula que la reducción del déficit para que el presupuesto 2019 sea compatible con el acuerdo con el FMI, implicará un recorte total de $300.000 millones. Esta cifra es mayor a la prevista originalmente, de 200 mil millones. Y, según Mauricio Macri, debería ser compartida por mitades entre Nación y provincias. Así las cosas, la Nación reduciría $150.000 millones en sus gastos, y los 24 estados provinciales, otros $150.000 millones. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne , comunicó esta última estimación en la reunión de gabinete en Casa Rosada. Y ya lo saben los cinco ministros de economía de las jurisdicciones controladas por Cambiemos : Buenos Aires, CABA, Mendoza, Jujuy y Corrientes. El ajuste superará en $100.000 millones el previsto originalmente. Pero podría reducirse en algo si aumentaran los ingresos, ya sea a través de una suba de impuestos o de una mayor recaudación por actividad o por inflación. Tal como anticipó ayer el portal Infobae, el aumento de la reducción del déficit fiscal obedece a que la fórmula del incremento de jubilaciones y de gastos sociales, incluida la Asignación Universal por Hijo (AUH), dará una suba superior a 2018 y al aumento previsto en la inflación para el año próximo. El acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) fijó que el déficit se reducirá del 3,8% del PBI con que cerró en 2017 a la meta de 2,7% para 2018, es decir, que deberá alcanzar un desequilibrio de $365.000 millones. Y el año próximo se reducirá a 1,3% del PBI, unos $175.000 millones. Según los cálculos de Hacienda, cada punto del PBI equivale a US$5000 millones o $135.000 millones. En teoría, según esos números, la reducción entre este año y el próximo sería de $190.000 millones. Pero, como las jubilaciones aumentarán más que la inflación, habrá que aumentar el recorte de gastos y la cifra se estiraría a $300.000 millones. Las variantes Según se sabe hay diversas alternativas de recortes. Los gobernadores del PJ reclaman, a cambio de los recortes, que la ciudad y la provincia de Buenos Aires tomen a su cargo gastos de subsidios para energía, transportes y obras de cloacas y agua de la empresa Aysa. En total, son $110.000 millones. El Gobierno quiere endosarles al resto de las provincias los gastos de salud y educación que la Nación hace vía transferencias que van por fuera de la coparticipación federal, que son unos $140.000 millones.