La globalización ha sido tema de análisis y debate por décadas. También en Argentina, por supuesto, y conforme a una costumbre local, entre los politizados se formaron hinchadas. Por ejemplo, la de los multipolares buenos contra los globalistas malos.
En mi caso, un viaje en estos días a un país de la Unión Europea -el que habla nuestra lengua- me confirmó en una idea: en aspectos muy concretos de nuestra vida, ya la globalización es un hecho consumado.
Porque cuando bajé en el aeropuerto de Barajas, llamé a un Uber, y enseguida vino. No tuve que avisar nada: la aplicación era la misma que uso en Buenos Aires, y el viaje lo debitaron de la misma tarjeta. Ah, también estaban ahí Cabify y otras plataformas.
No sé si hubiera pasado lo mismo en Shangai -no fui todavía. Pero, en todo caso, eso dependería de un acuerdo entre una empresa china y la que tiene sede en San Francisco, California.
Obvio, apunto esto porque me sorprendió. Otras plataformas, con distintas funciones, juegan un papel más decisivo en la globalización. Whatsapp, Telegram, Discord… También Netflix. Ni siquiera el idioma es barrera. Google se apura a ofrecernos traducir…
Cabe agregar que, en Uber y sus similares a quien conduce lo llaman «socio», y no está afiliado a un sindicato de peones de taxi. Pero no parece importarle: evalúa que la diferencia pasa por si es o no el dueño del auto, o de una flotilla de autos.
Resumo: El proceso de globalización que empezó hace unos 600 años un pequeño reino en la península occidental de Eurasia está completado. Antes, los mercaderes árabes habían hecho un buen intento llevando el Islam por todo el sur de Asia, hasta las lejanas Filipinas. Pero los navíos portugueses eran más grandes, y podían llevar más cañones: esos comerciantes árabes fueron desplazados.
Una tecnología decisiva en el proceso de globalización ha sido siempre la tecnología militar.
Como sea, es historia. La historia que produjo este mundo en que vivimos. Al que muchos intelectuales, en esta era del Descontento, simplifican demasiado, en mi falible opinión.
No es «1984», tiranías totalitarias que mantienen guerras interminables para conservar el control absoluto. Puede llegar a ser, pero no es. Tampoco «Un mundo feliz», una sociedad totalmente planificada por una tecnología que, ayudada por drogas, mantiene a las mayorías en un estado de estúpida satisfacción. A veces parece así, pero no. Estamos en la era del Descontento.
Porque globalizado no es lo mismo que unificado. El término más preciso lo acuñó, creo, mi amigo Ricardo Auer: éste es hoy un mundo nodal. En el que muchos nodos comercian, compiten, pelean, y, a veces, colaboran entre ellos.
Esos nodos no son iguales en su naturaleza y mucho menos en su poder, por cierto. En otro momento, trataré de precisar esto, siempre en mi falible opinión.
Por ahora me limito a señalar que hay categorías muy distintas. Entre los nodos más poderosos están -aunque prefieren no remarcarlo- las grandes corporaciones financieras y tecnológicas. No despiertan lealtades fervientes, pero manejan recursos gigantescos.
También debe tenerse en cuenta -aún en un Occidente en parte pos cristiano, a las religiones, No tienen ejércitos, pero hacen a la identidad de los pueblos.
También existen, en una forma más imprecisa pero muy real, distintas culturas y sistemas de valores. En este plano a la globalización le falta mucho trecho hasta que exista algo que pueda llamarse una civilización global. Pienso que no menos de un siglo, más probablemente dos.
En este plano hay dos errores peligrosos: no tener en cuenta las diferencias culturales, o creer que permanecen inmutables a través de las generaciones. Justamente en Occidente tenemos ejemplos de cuán rápido cambian.
Pero en estas líneas mi intención es reivindicar a una categoría clave de los nodos que configuran el mundo actual: las naciones.
Todas, o casi todas, tienen en su historia crímenes y locuras, pero son los entes que están más cerca de los hombres y mujeres comunes que las forman. En ellas pueden sentir pertenencia. Y en el plano práctico, sólo los estados nacionales pueden poner freno al poder, a veces inhumano, de la categoría de nodos que mencioné en primer término: las grandes corporaciones.
No hay garantía de que lo hagan, cierto. Pero no hay otro actor que pueda hacerlo.
Un punto más: casi siempre, en los análisis teóricos de la realidad global se tiene presente solamente las intenciones y las capacidades de las Grandes Potencias.
Si miramos las realizaciones y los logros humanos, vemos que no es así. Y aún en términos de poder desnudo, en este tiempo los casos de Ucrania y de Irán muestran que naciones más débiles también pueden hacer las cosas difíciles a las Grandes Potencias.
Si una nación cuenta con dos elementos hoy fundamentales para ejercer soberanía: un complejo industrial militar, aunque sea modesto, y lo que Aldo Ferrer llamaba «densidad nacional». O, en las palabras que Félix Luna escribió para un tema de Ariel Ramírez: «una testarudez llamada patria».
La cordillera sanjuanina será el hogar de miles de trabajadores que vivirán en la ciudad que importará el proyecto Vicuña desde China. La obra, que funcionará como el campamento base del megaproyecto minero de Lundin Mining y BHP, consiste en la fabricación de módulos blancos que funcionarán como casas, oficinas, servicios varios y hasta restaurantes. Todo, hecho en el gigante asiático y traído listo para emplazarse en la montaña argentina.
La iniciativa adjudicada contempla la instalación inicial de 2.500 camas en el complejo habitacional Batidero. Sin embargo, la dinámica laboral de la industria extractiva multiplicará su densidad poblacional. Con los habituales esquemas de trabajo rotativos —que intercalan 14 días de actividad por 14 de descanso, o formatos de 21 por 7—, transitarán y vivirán en esa ciudad fabricada en el gigante asiático y traída entera a través del océano, entre 3.500 y 5.000 personas. Las proyecciones técnicas de la empresa estiman que, cuando el yacimiento alcance su fase de maduración, la demanda laboral trepará hasta los 12.000 trabajadores, lo que requerirá escalar el complejo hasta unas 6.000 plazas.
El modelo exprés: casas contenedor
La firma asiática Beijing Chengdong, parte del consorcio ganador y que tendrá a su cargo la fabricación, exhibe en su catálogo web el modelo que desembarcará en San Juan. Sus especificaciones detallan «casas contenedor» móviles, de diseño modular y prefabricadas en origen. Utilizan armazones de acero especial que pueden ensamblarse con bulones en distintas combinaciones horizontales y apilarse hasta tres pisos, lo que garantiza una instalación exprés en el terreno.
El antecedente regional más cercano de la compañía fue un campamento minero en México durante 2025, con 10.000 metros cuadrados de alojamiento, oficinas y restaurantes. Para ese complejo, la firma utilizó módulos reforzados con tensores y cables de anclaje para resistir vientos extremos. La propuesta se vende al mercado internacional como una solución integral que ingresa al predio con el mobiliario, los electrodomésticos y las terminaciones interiores ya instaladas.
La guerra de costos
El costo de construir ese tipo de módulos en China ronda los USD 500 por metro cuadrado y se le suma un aproximado de USD 200 de flete internacional. En cambio, fabricar las casas para el campamento permanente en Argentina tiene un costo de USD 1300. Casi el doble que los USD 700 que suma construcción y logística, números que dimensionan la dificultad de competir con el país de Xi Xinping y el agregado del “costo argentino” que cuestiona el empresariado local, en el que se suman altos impuestos.
La decisión del gigante del cobre de adjudicarle la construcción a un consorcio liderado por PowerChina, junto a Beijing Chendong y la firma santafesina RAFA S.A., disparó los costos ocultos para la matriz laboral argentina. En la construcción modular, el 80% de la obra transcurre dentro de la fábrica. Si este campamento se construyera en el país, traccionaría al menos 500 empleos directos, calcularon fuentes de la industria en diálogo con PERFIL. Al importarlo desde China, la cifra se desploma a apenas 50 puestos locales, relegados exclusivamente a tareas logísticas y de montaje en el terreno sanjuanino.
La brecha y los beneficios del RIGI
La oferta del consorcio asiático fue de USD 52 millones, desplazando a la firma nacional Modular Homes, que había cotizado el trabajo en USD 70 millones. Esta brecha de USD 18 millones representa apenas el 0,01% de la inversión total de USD 18.000 millones proyectada por Vicuña, aunque la proporción resultó insuficiente para ganarle a la oferta de PowerChina que se beneficiará de las exenciones aduaneras del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) como proveedor de Vicuña.
La iniciativa minera, categorizada como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP), promete exportar 400.000 toneladas de cobre anuales durante 25 años y cambiar el perfil exportador de la Argentina. Sin embargo, el eslabón primario de esa nueva matriz —proveer los materiales, la tecnología y el trabajo humano para albergar a los operarios— quedará en manos de Beijing.
La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) recibió la visita del experto del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Ing. Eduardo Souza Motta, entre el 18 y el 22 de mayo de 2026, en el marco del proyecto de cooperación técnica ARG9020 denominado “Misión de expertos para el desarrollo de normas y requisitos de seguridad para instalaciones del ciclo del combustible nuclear (excepto centrales nucleares y reactores de investigación)”.
En este contexto, se contó con el valioso aporte y la experiencia técnica del experto internacional, quien compartió criterios, enfoques regulatorios y buenas prácticas aplicadas en el ámbito de la seguridad nuclear y radiológica. El Ing. Motta es funcionario de la Autoridad Nacional de Seguridad Nuclear (ANSN) de la República Federativa de Brasil.
Durante las jornadas de trabajo se abordaron distintos aspectos técnicos y regulatorios considerados fundamentales para la elaboración de una futura normativa nacional. Asimismo, se analizaron los principales requisitos de seguridad, la aplicación de enfoques graduados, criterios de licenciamiento, responsabilidades de las organizaciones involucradas y lineamientos internacionales de referencia, con especial énfasis en las recomendaciones y estándares del Organismo Internacional de Energía Atómica.
Durante las jornadas de trabajo se abordaron distintos aspectos técnicos y regulatorios considerados fundamentales para la elaboración de una futura normativa nacional
La misión permitió además generar un espacio de intercambio técnico entre los participantes, favoreciendo la identificación de necesidades regulatorias, desafíos específicos y oportunidades de mejora para el desarrollo de un marco normativo sólido, actualizado y alineado con las prácticas internacionales vigentes en materia de seguridad para instalaciones del ciclo del combustible nuclear.
PCR y ArcelorMittal Acindar inauguraron este miércoles las obras de ampliación de la Estación Transformadora de Ezeiza. Se trata de un proyecto que busca fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico nacional y aliviar las restricciones de capacidad que presenta uno de los corredores de transmisión más importantes del país.
La obra incluyó la energización de nuevos capacitores Shunt que permitirán aumentar la capacidad de transmisión y distribución de energía en 500 kV a lo largo del corredor troncal Comahue-Buenos Aires, que integra el Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Según informaron las compañías, la ampliación equivale a una capacidad de abastecimiento similar al consumo de unos 600.000 hogares y contribuirá a reducir las limitaciones que se registran durante los períodos de máxima demanda.
Obra de la Estación Transformadora de Ezeiza
La inversión destinada a esta etapa ascendió a US$ 40 millones y forma parte de un proyecto integral de US$ 275 millones que contempla también la expansión de la Estación Transformadora de Olavarría, la construcción del Parque Eólico Olavarría y una línea eléctrica de 25 kilómetros para vincular el nuevo complejo renovable con el sistema interconectado nacional.
El parque contará con una capacidad instalada de 185,6 MW y estará equipado con 29 aerogeneradores. La puesta en marcha definitiva de todo el proyecto está prevista para enero de 2027. Durante la etapa de construcción se emplearán unas 350 personas.
Iniciativa privada
La iniciativa adquiere además relevancia por tratarse de una inversión privada destinada a ampliar la capacidad de transporte eléctrico del país que será incorporada al SADI. Asimismo, constituye una pieza central del primer proyecto de generación eólica aprobado por el Gobierno nacional bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La aprobación del régimen otorgó al proyecto eólico de Olavarría la posibilidad de avanzar con la construcción de las obras de ampliación en las estaciones transformadoras de Ezeiza y Olavarría, necesarias para incrementar la capacidad de transmisión sobre la línea de alta tensión de 500 kV que une Bahía Blanca con Ezeiza. Además, habilita a las empresas a desarrollar en el futuro otros 260 MW de capacidad de generación renovable, según informaron desde PCR.
Durante el acto de inauguración, el CEO de PCR, Martín Brandi, destacó la importancia de la obra para el sistema energético nacional. «Nos sentimos muy orgullosos de que nuestro proyecto haga realidad una obra de ampliación de la capacidad de transporte, lo que permitirá integrar mayor generación renovable al SADI. Esta obra viene a mejorar la situación de uno de los principales cuellos de botella que pueden restringir el crecimiento del país. A través de este tipo de acciones, seguimos reafirmando el compromiso de PCR con el bienestar general de la población, además de ser un impulso al desarrollo energético y productivo de la Argentina», aseguró.
Ampliación de infraestructura eléctrica
Por su parte, el CEO de ArcelorMittal Acindar, Federico Amos, vinculó la inversión con la estrategia de sustentabilidad de la compañía. «Con esta nueva fase, desde ArcelorMittal Acindar, consolidamos una visión de largo plazo alineada a nuestra estrategia de descarbonización, liderando la transición energética en la industria nacional y en nuestro país. Esta ampliación no solo representa un paso decisivo hacia una matriz energética más limpia y diversificada, sino que también refuerza la fuerte inversión en el país y una visión colectiva de sostenibilidad, a la vez que desarrollamos una industria más competitiva y sustentable», señaló.
En el acto estuvieron presentes la secretaria de Energía, María Tettamanti; el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González; y el gerente general de Cammesa, Juan Luchilo.
En la jornada González expresó: “Es un placer acompañar a empresas que invierten. Como Gobierno creemos que nuestro trabajo consiste en crear condiciones para que se hagan esas inversiones. Tenemos un sistema eléctrico en estrés permanente que tiene necesidades en todos los eslabones de su cadena. Esta es una obra que viene a ayudar a alguno de esos eslabones. El sector privado está preparado para generar estos proyectos. Nuestro rol no es invertir. El RIGI está dando resultados concretos”.
El secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, en el acto por la ampliación de la Estación Transformadora de Ezeiza
La ampliación de la infraestructura de transporte aparece como uno de los aspectos clave para habilitar nueva generación renovable en el país. “Las obras impulsadas por PCR y ArcelorMittal Acindar buscan aportar capacidad adicional en una zona donde las limitaciones de transmisión venían condicionando la incorporación de nuevos proyectos eléctricos y el aprovechamiento de recursos renovables en la provincia de Buenos Aires”, destacaron desde las empresas.
Con un total de 17 exposiciones, se desarrolló este jueves 4 de junio la segunda jornada del Ciclo de Innovación y Tecnología para la Defensa, abordando temáticas referentes a las tecnologías espaciales, satélites de observación, comunicaciones y vectores de lanzamiento. El enfoque de esta nueva entrega del CTID+i se centró en los desafíos de la presencia en órbita y la soberanía de datos, presentando ejes temáticos orientadores como el desarrollo de vectores nacionales y sus avances en propulsión sólida y líquida, para alcanzar la independencia de lanzamiento; microsatélites o CubeSats, y las tendencias en constelaciones de órbita baja para la vigilancia y respuesta rápida; inteligencia geoespacial para el procesamiento de imágenes de radar y ópticas para el control de fronteras y recursos naturales; comunicaciones satelitales y enlaces de datos con encriptación cuántica para actividades de Comando y Control en el ámbito de la Defensa.
Este encuentro se realizó en la Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF), e inició con las palabras de apertura del Secretario de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, General de División Jorge Alberto Puebla; y del Secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación de la UNDEF, Coronel (R) VGM Dr. Daniel Esteban.
Las exposiciones
Durante la jornada se abordaron distintas temáticas, como las referentes al Espacio como infraestructura invisible del poder, a cargo del Brigadier Mayor (R) Alejandro Moresi. Por su parte el Comodoro Horacio Orefice Pieroni, perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina (FAA), habló sobre la importancia de la actividad espacial para la defensa, y la necesidad de la Vigilancia Aeroespacial, junto al Plan Espacial de la Fuerza Aérea.
La Mayor Andrea Noemi Sotelo, jefe del Centro de Investigación y Desarrollo de Sensores Remotos y Soluciones Geoespaciales de la FAA, desarrolló conceptos sobre el procesamiento de datos geoespaciales. Luego el Comodoro Horacio Larrosa realizó una reseña histórica sobre las actividades espaciales en la fuerza.
Por otra parte, el Ing. Pedro Riva, gerente técnico de VENG, expuso sobre Sistemas LEO, de operación y explotación de datos satelitales, y sus capacidades para la Defensa; mientras que la Dra. Carolina Catani de la CONAE llevó adelante una revisión de las normativas en el ámbito espacial nacional. En relación a ello, continuó el Ing. Juan Aurelio, subgerente de Operaciones Satelitales de ARSAT, quien expuso sobre innovación, resiliencia y soberanía estratégica de las comunicaciones satelitales.
Por parte de INVAP participaron el Ing. Rafael Malleret con las exposiciones referidas a las constelaciones microsatelitales para vigilancia estratégica y soberanía tecnológica, y las comunicaciones espaciales seguras para ISR y Comando y Control en el Futuro, respectivamente; mientras que el Ing. Alejandro Boeri hizo lo propio sobre la cuestión del alcance de las tecnologías cuando el SAR banda X se queda corto.
El Mg. Cristian Senyk, fundador de Ascentio Technologies, desarrolló conceptos sobre plataformas soberanas multidominio para operaciones espaciales y sistemas autónomos, y sobre la evolución del Ground Segment as a Service orientado a arquitecturas integradas de Defensa. Por su parte el Ing. Emiliano Castañeda de Space Sur, habló sobre la OpenConstellation, como infraestructura satelital compartida; y el Dr. Sebastián Balbarani desarrolló conceptos sobre Geo-Inteligencia Territorial para la Defensa, y sus aplicaciones estratégicas en la teledetección e inteligencia geoespacial.
Desde el CITEDEF participaron el Ing. Carlos Longo, quien habló sobre el desarrollo y preparación del primer nanosatélite del Ejército Argentino, en el marco del programa satelital del Ministerio de Defensa; y la Ingeniera Laura Nicora, quien expuso sobre diseño, desarrollo y medición de antenas para satélites tipo CubeSat.
Finalizando la jornada, el Ing. argentino Pablo de León, perteneciente a la Universidad de Dakota del Norte, se refirió en general a la temática de la jornada, desde el contexto internacional actual. El cierre de la actividad contó con las palabras del Secretario de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa, Lic. Mario Katzenell, y del rector de la UNDEF, Dr. Julio Spota.
Daniel Yergin habla desde Washington con la autoridad de quien lleva décadas siendo la referencia obligada del sector energético mundial. Sus libros —La búsqueda, El premio, El nuevo mapa— son leídos como biblias por ejecutivos de petroleras, analistas de geopolítica y funcionarios en Estados Unidos, Europa, Asia y los países del Golfo Pérsico. Fundador de S&P Global Commodity Insights, Yergin es el analista al que llaman cuando el mundo necesita entender qué está pasando con la energía: sus análisis circulan en los despachos de la Casa Blanca, en los ministerios europeos y en las salas de directorio de las mayores compañías petroleras del planeta.
Premio Pulitzer por El premio —la historia del petróleo y su influencia en la política global—, cofundó también CERAWeek, la conferencia energética más influyente del mundo, que cada año reúne en Houston a los tomadores de decisión del sector. Este lunes participará en la Argentina de la conferencia de Arpel, la Asociación de Empresas de Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe.
La crisis del estrecho de Ormuz —cerrado desde el 28 de febrero, cuando estalló la guerra— es, en sus palabras, la mayor disrupción energética que el mundo haya visto jamás. En ese contexto, Yergin ve en la Argentina una oportunidad concreta: el país, sin puntos de estrangulamiento, con Vaca Muerta como una de las cuencas no convencionales más grandes del mundo, aparece en su análisis como uno de los beneficiarios naturales de la reconfiguración del mapa energético global. Pero también deja advertencias precisas: previsibilidad, estabilidad regulatoria y capacidad de repatriar ganancias son las condiciones que el país todavía debe consolidar para capitalizar ese potencial. La entrevista fue realizada por videollamada desde su oficina en Washington.
—¿Cómo ve la crisis del estrecho de Ormuz?
—Es, claramente, la mayor disrupción energética que el mundo haya visto jamás. Y ha durado mucho más de lo que nadie hubiera podido anticipar al principio. Día a día, no está claro si habrá algún tipo de resolución ni cuándo. A veces parece cambiar casi hora a hora. Pero la pregunta clave, desde el punto de vista del suministro energético mundial, es: ¿qué hace falta para que el estrecho de Ormuz vuelva a abrirse de manera significativa? Alrededor del 20% del petróleo mundial solía transitar por ese paso, y alrededor del 20% del gas natural licuado (GNL) mundial también. Una de las sorpresas para mucha gente fue darse cuenta de cuán integrada está la región del Golfo en la economía mundial: un tercio de los fertilizantes, el helio y el aluminio que se comercializan globalmente pasan por el estrecho. No es solo una cuestión de petróleo y gas.
—Si mañana se abre el estrecho de Ormuz, ¿qué cree que pasará?
—Si se abre, los precios bajarán, eso es obvio. La pregunta es cuánto. Y además, incluso si el estrecho se abre mañana, las cosas no van a volver a la normalidad de inmediato. Hay alrededor de 800 barcos atrapados en el Golfo en este momento; unos 120 de ellos son petroleros, que primero tendrían que salir, y luego otros tendrían que entrar. La gente necesitaría sentir que hay estabilidad real. Por eso estimamos que probablemente llevaría unos seis meses volver al 80% de donde estaban las cosas antes.
—¿Qué países o regiones cree que están ganando más geopolíticamente con esta inestabilidad?
—Creo que el hemisferio occidental está ganando mucho. Ya veíamos un creciente interés en la exploración, impulsado por la percepción de que la producción no convencional de Estados Unidos iba a estancarse en algún momento. Y la Argentina es, claramente, uno de los beneficiarios. La disrupción en el Golfo aumentará el impulso para encontrar y desarrollar recursos en otros lugares. Si el marco institucional lo permite, la Argentina podría ser un beneficiario significativo.
Daniel Yergin: «La seguridad energética tiene un precio, y hay que decidir si se está dispuesto a pagarlo»
—¿Cuánto acelera esta crisis la búsqueda de suministros alternativos y de nuevas rutas de abastecimiento?
—Si los precios se mantienen altos, veremos más actividad en Estados Unidos en términos de desarrollo de recursos. Pero también en Brasil, Surinam, Guyana, la Argentina. América Latina en su conjunto es un área de gran interés. Y por supuesto, hay grandes interrogantes sobre Venezuela.
—Usted dijo que esta guerra va a cambiar el mundo.
—Creo que habrá un énfasis mucho mayor en la seguridad energética y en la diversificación de los recursos. Esas son las dos grandes consecuencias que veo salir de esta crisis. No sabemos cuál será el equilibrio de poder en el Golfo una vez que todo esto termine, pero es claramente inaceptable —tanto para los países árabes como para la comunidad internacional— que Irán reclame soberanía sobre el estrecho de Ormuz y convierta una vía navegable internacional en un canal del que obtiene ingresos. Todavía estamos en medio de una agitación histórica.
—¿Qué necesita la Argentina para convertirse en uno de los grandes protagonistas del sector energético?
—Hace falta previsibilidad. Que sea una política de Estado. Confianza. Y que las empresas sepan que podrán repatriar ganancias. Si Vaca Muerta logra llegar a su potencial técnico, será enormemente beneficioso para la economía argentina. Pero necesita estabilidad fiscal, estabilidad regulatoria, cadenas de suministro y un ecosistema que lo sostenga. Creo que a futuro se pagará una prima por no tener que pasar por puntos de estrangulamiento. La ubicación de la Argentina en el Atlántico, sin necesidad de atravesar ningún estrecho, tiene valor. Y ofrece diversificación respecto de Estados Unidos, donde el crecimiento es tan sustancial. Diría que la combinación de políticas, la dotación de recursos y lo que está ocurriendo en el mundo eleva y fortalece la posición competitiva de la Argentina.
—¿Cree que esta vez es diferente para la Argentina?
—Los inversores esperan que sea diferente. Las personas que toman compromisos financieros esperan que sea diferente. Siempre hay una preocupación por la volatilidad argentina, como usted sabe. La Argentina siempre tuvo mucho potencial, pero no siempre pudo concretarlo. Usted lo vive todos los días.
—¿Los inversores internacionales prefieren Guyana o Brasil antes que la Argentina?
—Hay muchas empresas internacionales que quieren tener confianza en la Argentina y están haciendo inversiones sobre esa base. Pero agregaría algo más: Vaca Muerta ha sido reconocida como una de las principales cuencas de recursos del mundo. Ya no hay dudas sobre el potencial. Cuando uno mira los números de hoy, queda claro que es un área de recursos de primera línea.
—¿Cree que sin el Permian, la cuenca no convencional de Estados Unidos, Trump habría atacado a Irán de la manera en que lo hizo?
—Sí, creo que tiene razón. El hecho de que Estados Unidos sea hoy el mayor productor de petróleo del mundo, el mayor productor de gas natural y el mayor exportador de GNL ha tenido una enorme importancia geopolítica. Lo vimos primero con Ucrania: Putin creyó que podía cortar el suministro de gas a Europa y romper la coalición que apoyaba a Kiev. Fracasó, en gran medida gracias al GNL de Estados Unidos y a la revolución del no convencional. El impacto de esta disrupción actual es muy dispar según la región. Asia ha sido golpeada muy duramente porque depende en gran medida del petróleo y gas que transita por el estrecho de Ormuz. Europa está empezando a sentirlo, particularmente en el combustible para aviación. Estados Unidos, en cambio, está bastante aislado: hay suba de precios, pero no escasez de suministro. Sin la confianza que proviene de su posición dominante en energía global, el pensamiento estratégico habría sido muy diferente.
—¿Cómo cree que Asia, China e India se van a reinventar después de esta crisis?
—India está lidiando con esto de manera muy difícil, porque depende enormemente del GLP —propano y butano— para cocinar y para procesos industriales. El primer ministro Modi llegó a pedir frugalidad. En varios países de Asia vemos algo parecido a lo que ocurrió durante el Covid: llamados a trabajar desde casa, a no viajar, a reducir la demanda. China, en cambio, acumuló enormes reservas de petróleo. Si bien importa casi el 75% de su petróleo, menos de la mitad proviene del Golfo, así que tiene dependencia pero también resiliencia. Los países más pobres son los más vulnerables: Bangladesh tuvo que cerrar cuatro de cada cinco plantas de fertilizantes estatales por falta de GNL.
El analista energético más influyente de Estados Unidos ve en Vaca Muerta «una de las principales cuencas de recursos del mundo» y dice que los inversores internacionales «esperan que esta vez sea diferente»
—¿Rusia se beneficia de esta crisis?
—Rusia se está beneficiando de los precios más altos de la energía y de la flexibilización de las sanciones. Ucrania, por su parte, está tratando de interrumpir la capacidad de Rusia para exportar petróleo, que es lo que financia su guerra. Pero los topes de precio que se intentaron imponer al crudo ruso quedaron prácticamente fuera de juego. China y Rusia avanzan además en la construcción del inmenso gasoducto desde Siberia, que convertiría a Rusia en un proveedor muy importante de gas natural para China. Aunque todavía no se ponen de acuerdo en una cosa: el precio.
—La transición energética, ¿cómo la ve en este contexto?
—Estoy escribiendo sobre eso en este momento, de hecho. La transición energética necesita ser repensada. Las suposiciones que la gente tenía en 2019, o incluso durante el Covid, no han sido confirmadas por la experiencia. Gran Bretaña aprobó en 2019 una ley que establecía ser net zero para 2050. Hoy, el actual líder del Partido Conservador dice que esa ley debería derogarse porque es imposible de cumplir. Resultó que la transición energética también es adición energética: el consumo siguió creciendo en todos los segmentos. Hay además una división norte-sur muy clara: el mundo en desarrollo no comparte la visión que viene de Bruselas, Berlín o de Washington bajo Biden. El consumo eléctrico per cápita en el África subsahariana es apenas el 6% del de Estados Unidos. En CERAWeek este año, la ministra de economía y medio ambiente alemana dijo algo muy significativo: la Unión Europea tiene que dejar de aprobar regulaciones que están desindustrializando a Europa en nombre del clima. Hay un proceso de repensar la transición que es necesario y que ya está ocurriendo.
—¿Cómo afectan los centros de datos y la inteligencia artificial a la demanda de energía?
—Japón es un ejemplo muy ilustrativo. Por primera vez, presentó su séptima estrategia energética con un escenario que no contempla ser net zero para 2050, precisamente por la mayor necesidad de gas natural para generación eléctrica, centros de datos e inteligencia artificial. En Estados Unidos, la administración Biden quería eliminar el gas natural de la generación eléctrica para 2035. Lo que estamos viendo es exactamente lo contrario: más gas natural entrando en la generación, porque los centros de datos y la IA tienen un hambre insaciable de electricidad.
—¿La demanda de petróleo y gas va a seguir creciendo entonces?
—La visión que sostengo sigue siendo que la primera mitad de la década de 2030 es cuando veríamos estancarse la demanda mundial de petróleo. Pero lo que muchos olvidan es que para simplemente mantener la producción donde está, hay que reemplazar entre el 4 y 5% del suministro cada año, por la declinación natural de los pozos. Y en nuestra opinión, la demanda de gas natural continuará creciendo hasta la década de 2040. La energía eólica crecerá, la solar crecerá, pero también el petróleo y el gas.
Yergin, fundador de CERAWeek y autor de El nuevo mapa: «La ubicación de la Argentina en el Atlántico, sin necesidad de atravesar ningún estrecho, tiene valor»
—¿Y la energía nuclear?
—La nuclear ha vuelto. En algunas partes del mundo, nunca se fue. China está construyendo al menos 35 nuevas plantas nucleares mientras hablamos. En Estados Unidos vamos a ver un impulso real: el gobierno lo está promoviendo, y los hiperescaladores —las grandes empresas tecnológicas— también están apoyando el desarrollo de nuevas tecnologías nucleares y reactivando plantas existentes, porque necesitan la electricidad y les atrae que sea baja en carbono. Los primeros reactores modulares pequeños probablemente comiencen a operar alrededor de 2030 o 2031, pero no es para mañana.
—Usted mencionó que se va a acelerar la adopción de vehículos eléctricos.
—China implementó políticas que prácticamente fuerzan esa adopción y, además, es capaz de producir buenos autos eléctricos a precios accesibles. El año pasado se vendieron más autos eléctricos en todo el mundo que el total de autos nuevos vendidos en Estados Unidos. La mayor parte, claro, en China; pero también en Europa, con un 25 o 30%, y en Estados Unidos, con apenas el 6%. En el mundo en desarrollo, China va a promover agresivamente los vehículos eléctricos.
—¿Y sobre el hidrógeno?
—Hace tres años, en CERAWeek, se hablaba tanto de hidrógeno que empecé a pensar que era la semana del hidrógeno. Este año fue mucho más moderado. La gente fue tomando conciencia de los desafíos de mercado y de costos, y el apoyo gubernamental fue menguando. Alemania sigue bastante comprometida, Japón también. Pero esa visión expansiva de que el hidrógeno reemplazaría al gas natural ya no tiene muchos defensores. El hidrógeno tiene usos concretos —en fertilizantes, en refinerías—, pero la promesa más amplia se fue desinflando.
—¿Le sorprendió el cierre del estrecho de Ormuz?
—Durante décadas, el escenario de pesadilla siempre fue que Irán cerraría el estrecho de Ormuz. Estaba en toda la planificación estratégica sobre el Golfo. Pero gran parte de esos planes se elaboraron antes de la era de los drones, que incorporaron toda una nueva gama de riesgos. Incluso si hay un acuerdo, ¿la gente se va a sentir segura de que realmente es seguro navegar? Este siempre fue el escenario de pesadilla, pero como suele suceder, la gente cree que las pesadillas se quedan en la noche y no se materializan. Esta vez llegó a plena luz del día.
—La excanciller alemana Angela Merkel admite en sus memorias que sabía del riesgo de depender del gas ruso, pero que nadie quería pagar más por diversificarse.
—La gente no estaba dispuesta a pagar por la seguridad de suministro. Uno de mis argumentos más fuertes es que la seguridad energética cayó de la mesa de las prioridades. Y a eso se sumó el hecho de que los ambientalistas en Alemania se oponían a construir terminales de recepción de GNL. Hay un famoso secretario de estado, George Shultz, que una vez me dijo que la gente puede imaginarse que van a ocurrir cosas malas, pero no cree que realmente vayan a ocurrir. Eso vimos con Ucrania y ahora lo vemos de nuevo con el estrecho de Ormuz. La seguridad energética tiene un precio, y hay que decidir si se está dispuesto a pagarlo. Y la energía limpia también tiene un precio, con el que Europa está lidiando ahora. La presión por la energía limpia, combinada con la sobrerregulación, hizo que Europa perdiera competitividad. El continente se está desindustrializando, los empleos están desapareciendo, y eso está alimentando a los nuevos partidos de derecha. Hubo una visión de túnel: un enfoque exclusivo en el clima sin considerar todos los impactos colaterales en la economía. Por eso creo que los eventos recientes están forzando un replanteamiento profundo de la transición energética.
El mapa empresario argentino está siendo redibujado. En los últimos dos años, un grupo de empresarios locales -entre los que se destacan Marcelo Mindlin, José Luis Manzano, Miguel Galuccio, los hermanos Neuss y Leonardo Scatturice- protagonizó algunas de las operaciones más grandes del país, y avanzó sobre activos que hasta hace poco estaban en manos de compañías internacionales. El fenómeno se concentra sobre todo en la energía, el sector que más creció, más atrajo inversiones y más activos cambió de manos desde fines de 2023.
Los hermanos Patricio y Juan Neuss, cercanos al asesor presidencial Santiago Caputo, construyeron en menos de dos años una posición transversal en el sector eléctrico que no tiene precedentes entre los nuevos actores del mercado. A través de Edison Energía —junto con el fondo Inverlat (dueño de Havanna) y los empresarios Rubén Cherñajovsky y Luis Galli, de Newsan— acumularon las distribuidoras eléctricas de Tucumán (EDET) y Jujuy (Ejesa), la transportista Litsa y las centrales hidroeléctricas Potrerillos (Mendoza), Alicurá y Cerros Colorados, del Comahue.
A su vez, el mes pasado, el Gobierno oficializó la adjudicación de Transener —la empresa que opera el 85% de la red de alta tensión del país— a Edison Energía y Genneia por US$356 millones, casi el doble del piso esperado. Con esa operación, el grupo de los hermanos Neuss completó su presencia en toda la cadena eléctrica: generación, transporte y distribución.
Vista adquirió la operación de Petronas en Vaca Muerta; el sector energético fue el epicentro del proceso de argentinización de activos: represas, distribuidoras, bloques de Vaca Muerta y la red de alta tensión cambiaron de manos en menos de dos años
Leonardo Scatturice, también cercano a Santiago Caputo, protagonizó en 2025 dos adquisiciones de perfil distinto al energético. Primero tomó el control de Flybondi, la aerolínea low cost, a través de su fondo COC Global Enterprise. La compra no vino acompañada de una gestión sin sobresaltos: la empresa llegó a operar con un solo avión y acumula más de 2500 vuelos cancelados en el último año, con 11 aeronaves fuera de servicio por deudas de mantenimiento y leasing.
Meses después de hacerse con Flybondi, Scatturice se convirtió en el nuevo dueño de OCA, la empresa postal más grande del país, que llegó a la operación en concurso de acreedores con una deuda de $100.000 millones.
José Luis Manzano construyó posiciones en varios frentes al mismo tiempo. Participó en la compra de Telefe —junto con el empresario rosarino Gustavo Scaglione, en una operación valuada en torno a los US$100 millones— cuando el grupo estadounidense Paramount decidió salir del país.
A través de Andina —empresa que integra también el capital accionario de las distribuidoras eléctricas Edenor y Edemsa— participa además en la licitación por el 70% de Metrogas, la principal distribuidora de gas del país, valuada en torno a los US$800 millones.
Y hoy, Mercuria Energy Group —trader global con quien Manzano tiene vínculos societarios a través de Phoenix Global Resources— confirmó la compra del 100% de los activos que Raízen opera en la Argentina bajo la marca Shell. Según fuentes cercanas a la negociación, Edenor podría tener una participación de entre el 35% y el 40% en la nueva sociedad.
La salida de Raízen —que operaba las 894 estaciones Shell— es el ejemplo más reciente de un proceso más amplio: las multinacionales se van y los grupos locales ocupan su lugarFabián Marelli
Marcelo Mindlin, por su parte, formalizó en abril su ingreso como accionista y presidente de Loma Negra, la cementera líder del mercado con una participación cercana al 45%, que volvió así a manos argentinas tras la reestructuración del holding brasileño InterCement.
Pero la compra de Loma Negra es solo una parte de una expansión más amplia que el empresario está desplegando a través del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). Su petrolera Pampa Energía solicitó adherirse al régimen para desarrollar el yacimiento Rincón de Aranda, con una inversión estimada en más de US$4500 millones. TGS avanza en un poliducto y una planta de fraccionamiento para exportar líquidos del gas natural desde Vaca Muerta. Y Fértil Pampa, también vinculada al grupo, presentó una solicitud para construir una planta de urea granulada en el Polo Industrial de Bahía Blanca, con una inversión de US$2400 millones que reduciría la dependencia argentina de fertilizantes importados desde Medio Oriente y Rusia.
Miguel Galuccio, presidente y CEO de Vista Energy, consolidó a la empresa como la segunda productora de petróleo del país a través de dos adquisiciones sucesivas en Vaca Muerta. En abril de 2025 compró el 50% del bloque La Amarga Chica a la malaya Petronas por US$1200 millones, asociándose con YPF. En febrero pasado sumó participaciones en Bandurria Sur y Bajo del Toro al adquirir los activos de la noruega Equinor por US$712 millones. Las inversiones acumuladas de Vista en Vaca Muerta superan ya los US$6500 millones.
Las que se fueron
El avance de los locales tiene como contrapartida la retirada de multinacionales. La brasileña Raízen confirmó la venta de sus 894 estaciones de servicio bajo la marca Shell, la refinería de Dock Sud y dos terminales de combustibles por US$1420 millones. La empresa necesitaba liquidez para reestructurar una deuda de US$13.240 millones —solo superada en el historial reciente de Brasil por la de la antigua Odebrecht— y sus acciones en la Bolsa de San Pablo se habían derrumbado 70% en 2025.
Marcelo Mindlin formalizó en abril su ingreso como accionista y presidente de Loma Negra, la cementera líder del mercado, que volvió así a manos argentinas tras décadas en poder de capitales brasileñosEZEQUIEL NASELLO,EZEQUIEL NASELLO,Ezequiel Nasello
La nómina de empresas que redujeron o cerraron posiciones es extensa: la estadounidense AES dejó la operación de la central hidroeléctrica Alicurá; la italiana Enel hizo lo propio con El Chocón. La malaya Petronas vendió su participación en el bloque La Amarga Chica y cerró sus operaciones en el país. Y Telefónica, la española que había llegado en los noventa para quedarse, vendió su filial argentina en febrero de 2025 por US$1245 millones al grupo Telecom.
El reverso de la expansión local tiene también un nombre propio: Techint, históricamente el grupo con mayor capacidad de ejecución en infraestructura energética, que acumuló en los últimos meses una serie de derrotas licitatorias. Su subsidiaria Tenaris perdió la provisión de caños para el gasoducto de GNL frente a la india Welspun. Luego, Techint quedó fuera de la construcción del ducto frente a Víctor Contreras-Sicim, con una oferta US$85 millones más barata. El grupo sigue siendo un actor relevante —construyó el oleoducto VMOS y el gasoducto Perito Moreno— pero en las licitaciones más recientes perdió terreno frente a competidores que priorizaron precio sobre trayectoria.
Saesa y Spark, dos empresas con presencia en el sector energético de la Argentina, formalizaron una iniciativa privada con valor económico e industrial ante el Estado nacional con el objetivo de recuperar la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en la localidad neuquina de Arroyito. El proyecto contempla un desembolso superior a los US$120 millones para modernizar las instalaciones y revertir una parálisis productiva de casi una década. La meta es posicionar al complejo tecnológico ante la fuerte demanda del mercado global a mediano plazo.
Los detalles de la propuesta comercial y los alcances técnicos de la inversión fueron expuestos por Juan Bosch, presidente de Saesa, una comercializadora de energía, durante su participación en el Capítulo 6 de Dínamo, el ciclo de streaming de EconoJournal. En este espacio audiovisual dedicado al debate del sector energético, el directivo detalló las gestiones administrativas iniciadas el pasado 19 de mayo y fundamentó la viabilidad del plan mediante la transformación del recurso gasífero en un bien industrial de alto valor.
Bosch abordó la situación patrimonial de la PIAP, un activo estratégico perteneciente a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Durante el diálogo se analizaron las dificultades históricas para reactivar la planta, los antecedentes de comercialización y la estructura de costos operativos donde el gas natural y el suministro eléctrico representan los insumos fundamentales para sostener el proceso fabril.
Bosch argumentó que la iniciativa busca capitalizar el actual superávit de recursos hidrocarburíferos para generar exportaciones no tradicionales hacia mercados de alta exigencia tecnológica. «Argentina tiene la planta industrial de agua pesada más grande del mundo. Es la única del hemisferio sur y es capaz de exportar agua pesada al mundo. El agua pesada es gas y energía; es Vaca Muerta transformada en valor agregado, en trabajo, desarrollo y exportaciones», definió el titular de Saesa para precisar el impacto macroeconómico de la propuesta.
Juan Bosch resaltó que la Argentina tiene paralizada hace una década la planta industrial de agua pesada más grande del mundo.
El agua pesada es un componente central en el ciclo del combustible nuclear que abastece a las centrales atómicas Atucha I, Atucha II y Embalse. Estos reactores utilizan uranio natural como combustible y requieren del agua pesada como moderador y refrigerante para mantener la reacción en cadena de manera segura y eficiente.
Bosch también identificó un incremento sostenido en la demanda internacional motivado por nuevos desarrollos científicos. «El agua pesada también se usa para la salud. Se usa para medicamentos, para inteligencia artificial, como semiconductores, microchips y para estudios de resonancia magnética. Hay una demanda creciente y un consenso global de que hay un faltante en las industrias vinculadas con el pharma, la salud y la biotecnología«, especificó Bosch.
El plan integral de obras para la PIAP
Para materializar el proyecto, Saesa conformó una alianza estratégica con la firma de ingeniería Spark, especialista en la reactivación de infraestructura energética compleja. El plan integral de obras contempla un horizonte de ejecución estimado en 36 meses para alcanzar la plena operatividad de las instalaciones, aunque los técnicos evalúan la posibilidad de habilitar de forma anticipada la primera de las dos líneas de producción con las que cuenta el complejo industrial.
El procedimiento administrativo de la iniciativa privada resguarda la titularidad pública del complejo tecnológico neuquino, el cual será gestionado bajo un formato de concesión operativa. «Tiene que haber una licitación pública, probablemente nacional e internacional, para quien quiera ser el concesionario de este activo que es público. La planta va a seguir siendo propiedad del Estado nacional; solamente va a ceder la operación y la comercialización del producido«, aclaró Bosch respecto al encuadre legal del concurso.
La estrategia comercial de las empresas impulsoras ya cuenta con un avance institucional mediante el interés de corporaciones internacionales. El titular de Saesa confirmó que ya se firmaron memorandos de entendimiento con off-takers del exterior, quienes solicitaron acelerar los tiempos para asegurar la provisión del insumo. De cumplirse las proyecciones técnicas, la reactivación industrial permitiría la creación de 200 puestos de trabajo directos en la provincia de Neuquén.
El principal desafío percibido por los promotores de la oferta no se vincula a factores financieros o de suministro de insumos. «Lo que me preocupa es vencer la inercia, la tarea de evangelización y convencer de que esto es posible y que es bueno para todos. Tenemos los compromisos de inversión, de provisión de gas y de compra del agua pesada; con foco y determinación, en menos de tres años podemos estar en el top five del mundo», concluyó Bosch.
El complejo de Arroyito posee un diseño de ingeniería único en el hemisferio sur para transformar grandes volúmenes de gas natural y agua en el moderador clave del sector atómico.
La reactivación de la PIAP, inaugurada originalmente en 1993 y sin producción comercial continua desde 2017, abriría un nuevo canal de vinculación comercial para la Argentina con los mercados internacionales. El análisis de la propuesta quedó bajo la órbita de los equipos técnicos de la CNEA, quienes deberán evaluar la sustentabilidad del proyecto técnico y los pliegos licitatorios correspondientes para reactivar un activo que arrastra años sin generar valor para el sistema energético nacional.
La provincia de Salta es sede, del 1 al 6 de junio, de uno de los encuentros más importantes de América Latina en materia de ciencia y tecnología espacial. La “II Latin American Conference on Space and Society (IAA)” reúne en la Usina Cultural a investigadores, profesionales, estudiantes, representantes de agencias espaciales, empresas tecnológicas e instituciones científicas de distintos países para debatir sobre los desafíos y oportunidades que ofrece el desarrollo espacial para la sociedad.
La ceremonia de apertura contó con la presencia del presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Daniel Salamone, quien acompañó a las autoridades provinciales en el inicio de este encuentro internacional. Su participación reafirma el compromiso del organismo con la promoción de espacios de cooperación e intercambio científico a nivel regional e internacional.
“La ciencia espacial es uno de los campos que mejor expresa el valor de la cooperación internacional y del trabajo interdisciplinario. Reunir en Salta a investigadores, agencias espaciales, empresas tecnológicas y estudiantes constituye una oportunidad extraordinaria para generar nuevas alianzas y proyectos de alto impacto. Desde el CONICET acompañamos estas iniciativas porque entendemos que el conocimiento científico y el desarrollo tecnológico son herramientas fundamentales para impulsar la innovación y contribuir al bienestar de nuestras sociedades”, destacó Salamone.
El evento es organizado por la Coordinación de Promoción y Desarrollo Científico y Tecnológico del Ministerio de Educación y Cultura de Salta, en conjunto con la Academia Internacional de Astronáutica (IAA), y cuenta con el acompañamiento de organismos nacionales e internacionales vinculados al sector espacial.
La edición 2026 de la conferencia registra una importante convocatoria, con 192 inscriptos provenientes de 16 países, la presentación de 98 trabajos científicos y técnicos, mientras que las actividades educativas y de divulgación convocaron a cientos de estudiantes y docentes de distintos puntos de la provincia.
Entre los números más destacados se encuentran 192 participantes inscriptos en las conferencias, representantes de 16 países, 98 abstracts científicos y técnicos presentados, 46 equipos inscriptos en las competencias de rovers, cuatro equipos participantes en la competencia de globos estratosféricos con carga útil certificada, 329 estudiantes inscriptos en la competencia de dibujo y 240 participantes en talleres de armado y lanzamiento de cohetes de papel.
Referentes mundiales del sector espacial
La conferencia reúne a algunas de las figuras más reconocidas del ámbito espacial internacional, entre ellas Les Johnson, ex jefe tecnológico del Centro Espacial Marshall de la NASA; Lucas Paganini (NASA); Ilaria Roma (Agencia Espacial Europea – ESA); Clive Oates (SSTL, Reino Unido); Rodrigo Leonardi, vicepresidente de la Agencia Espacial Brasileña; Luis Genovese (INVAP); Hugo Nahuys (ARSAT); Abe Bonnema (ISISpace, Países Bajos) y Alan Kharsansky (Satellogic).
Las autoridades académicas del encuentro son Chantal Cappelletti, de la Universidad de Nottingham; Rainer Sandau, impulsor de la reconocida Conferencia de Berlín sobre pequeños satélites; Livio Gratton, por la Provincia de Salta; y Conrado Varotto, como presidente honorario.
Aportes del sistema científico argentino
La conferencia cuenta además con una destacada participación de investigadores del CONICET, quienes integran diversas sesiones técnicas dedicadas a la observación de la Tierra, el desarrollo de tecnologías satelitales, la inteligencia artificial aplicada al sector espacial, la sustentabilidad de las actividades espaciales y el uso de herramientas tecnológicas para la prevención y mitigación de desastres naturales. Junto a especialistas de organismos como la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), ARSAT, INVAP y universidades nacionales, los equipos científicos argentinos presentan desarrollos, investigaciones y experiencias que reflejan la capacidad del país para generar conocimiento de excelencia y aportar soluciones innovadoras a desafíos ambientales, productivos y sociales.
Además de las sesiones científicas, la conferencia incluye una amplia agenda orientada a la formación de estudiantes y al fortalecimiento de vocaciones científicas y tecnológicas.
Durante la semana se desarrollan talleres, competencias de rovers, actividades de robótica, inteligencia artificial y energía solar, junto con experiencias de misión análoga y el lanzamiento de un globo estratosférico desde San Antonio de los Cobres, iniciativa que involucra a estudiantes de distintos establecimientos educativos de la provincia. Las sesiones técnicas abordan temáticas estratégicas como observación de la Tierra, pequeños satélites, inteligencia artificial aplicada al espacio, sustentabilidad espacial, derecho espacial, agricultura de precisión y herramientas tecnológicas para la prevención y mitigación de desastres naturales.
La agenda culminará con una demostración del Complejo de Ingeniería Concurrente (CDF Latin American), coordinada por especialistas de ARSAT junto a expertos internacionales, una metodología de diseño colaborativo utilizada en proyectos tecnológicos de alta complejidad.
El Gobierno nacional reglamentó el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo contemplado en la Ley de Modernización Laboral que permitirá financiar las indemnizaciones por despido mediante fondos integrados por aportes de los empleadores. La medida quedó oficializada a través del Decreto 408/2026, que establece las pautas de funcionamiento, administración y utilización de los recursos.
La norma fue publicada este lunes en el Boletín Oficial y fija las bases para la puesta en marcha del sistema, que estará destinado a empleadores del sector privado y será supervisado por la Comisión Nacional de Valores (CNV). El objetivo es crear una estructura específica para garantizar el pago de indemnizaciones a trabajadores registrados.
Qué es el Fondo de Asistencia Laboral
El FAL funcionará mediante fondos especiales constituidos por los empleadores, cuyos recursos serán administrados a través de vehículos de inversión colectiva autorizados por la CNV, como fondos comunes de inversión y fideicomisos financieros.
Según explicó el decreto, “resulta pertinente la instrumentación de los Fondos de Asistencia Laboral a través de vehículos de inversión colectiva autorizados por la Comisión Nacional de Valores (CNV), organismo descentralizado actuante en la órbita del Ministerio de Economía, tales como fondos comunes de inversión y fideicomisos financieros, que permitan la segregación patrimonial, la afectación específica de los recursos y la adecuada supervisión del régimen”.
La reglamentación también define quiénes podrán participar del esquema, las entidades habilitadas para administrar los recursos y los requisitos que deberán cumplir los trabajadores para acceder a la cobertura.
“Que, en ese marco, corresponde definir con precisión a los empleadores alcanzados, los vehículos de inversión colectiva autorizados y las entidades habilitadas para la administración de los citados fondos, las características de las cuentas individuales del empleador y los requisitos de registración de los trabajadores para acceder a la cobertura del respectivo Fondo de Asistencia Laboral (FAL)”, agrega el texto oficial.
Cómo se recaudarán y administrarán los aportes
La reglamentación establece que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) será la responsable de percibir y derivar las contribuciones al sistema. Para ello, los empleadores deberán informar un identificador específico denominado «ID FAL», que permitirá asignar correctamente los aportes al fondo correspondiente.
Además, el decreto determina que los recursos administrados solo podrán invertirse en instrumentos financieros emitidos y negociados en la República Argentina, una decisión que busca canalizar esos fondos hacia el desarrollo de inversiones productivas dentro del país.
Cuándo se pagarán las indemnizaciones
La normativa también fija los procedimientos para el cobro de las indemnizaciones. Una vez cumplidos los requisitos y presentada la documentación correspondiente, la entidad administradora deberá efectuar la transferencia de los fondos al trabajador.
En ese sentido, el texto dispone que los montos deberán acreditarse “dentro del plazo máximo de cinco días hábiles” desde la presentación de la declaración correspondiente.
Para acceder a la cobertura total del régimen, los trabajadores deberán encontrarse debidamente registrados y acreditar una antigüedad mínima de doce meses en los registros laborales.
Cuándo entrará en vigencia el nuevo sistema
Aunque el Gobierno avanzó con la reglamentación, el régimen no comenzará a funcionar de manera inmediata. El Poder Ejecutivo resolvió postergar su entrada en vigencia hasta el 1 de noviembre de 2026.
Hasta entonces, la Secretaría de Trabajo, la Comisión Nacional de Valores, ARCA y la Secretaría de Finanzas deberán elaborar las disposiciones complementarias necesarias para que el sistema pueda implementarse operativamente.
De esta manera, el Ejecutivo dio un nuevo paso en la aplicación de la Ley de Modernización Laboral, incorporando un esquema que modifica la forma en que se financiarán las indemnizaciones por despido y que comenzará a desarrollarse en los próximos meses antes de su puesta en marcha definitiva.