El gremio logró un incremento anual del 107,5% con dos plazos de revisión en octubre de 2023 y abril del año siguiente. ¿El impuesto a las Ganancias? Algo a tratar.
Los efectos de la inflación y cómo ésta afecta el poder adquisitivo de los trabajadores están provocando que las paritarias de 2023-2024 se cierren de manera trimestral. El “menu salarial”. tiene otras opciones, en las que los gremios terminan cerrando mejoras anuales con aumentos de tres cifras, pero con la bendita cláusula de revisión para no quedar atrasados frente a la frenética suba de precios.
Es el caso de la Asociación Privada de Petróleo y Gas de Río Negro, Neuquén y la Pampa, que logró una disminución anual de 107,5% con el reinicio de negociaciones en octubre y abril del año siguiente. De hecho, las conversaciones con los líderes empresariales comenzaron en marzo cuando lograron una mejora del 25 % para los meses de marzo, abril y mayo.
Ahora, sumaron un 82,5 por ciento que se liquidará de la siguiente forma:
10 por ciento para julio.
10 por ciento para agosto.
7,5 por ciento para septiembre.
10 por ciento para noviembre.
17,5 por ciento para diciembre.
17,5 por ciento febrero de 2024.
10 por ciento en marzo.
Si bien no se dieron cifras oficiales de cuánto fueron los salarios, con los aumentos el mínimo habría llegado a 600.000 pesos sin tener en cuenta gastos adicionales como presentismo y otros conceptos, por lo que el gremio también echa un vistazo al impuesto a las ganancias.
El acuerdo alcanzado con los representantes de la Cámara de Productores de Petróleo (CEPH) y la Cámara de Servicios Especializados (CEOPE) establece que la primera revisión se realizará a mediados de octubre. Allí se evaluará el impacto de la inflación en los salarios y, de ser necesario, se ajustarán los porcentajes para que los ingresos no pierdan poder adquisitivo.
Los petroleros cobrarán gracias al acuerdo, los empleados petroleros cobrarán un sueldo de $600.000, sin contar los adicionales.
Además se fijó el 1 de abril de 2024 como segunda etapa de reapertura de la discusión salarial, aunque en este caso tendrá una doble intención. La primera es revisar cómo quedó la paritaria con referencia al proceso inflacionario. La segunda, comenzar a discutir los aumentos para el período 2024-2025.
El, sostuvo: “Gracias a la unidad de los trabajadores, seguimos logrando acuerdos que podemos considerar históricos, ya que nos permite mantener el poder adquisitivo y no perder frente a la inflación gracias a los ajustes trimestrales”, dijo Marcelo Rucci secretario General del gremio de los petroleros. Más allá de que es un acuerdo anual, las cláusulas de revisión le permiten renegociar cada tres meses y darle cierta previsibilidad tanto al trabajador como a las empresas.
“Llegar a este acuerdo no fue sencillo y consumió mucho trabajo.”No nos corrimos ni un centímetro de lo que considerábamos que debía ser el justo aumento para nuestra actividad”, resaltó el gremialista.
Rucci anoticio también a sus trabajadores a sus trabajadores que están en tratativas con todas las empresas de Vaca Muerta para que se compre un helicóptero, para que esté disponible para evacuar personal en caso de incidentes.
Al margen del apoyo de 5 petroleras, afirmó que busca fervientemente que el resto de las operadoras se sumen a la iniciativa, de lo contrario dispondrán medidas de fuerza. “Acá hay más productoras. Y le digo a esas empresas que si no se quieren sumar a esta iniciativa no van a poder trabajar, vamos a parar Vaca Muerta hasta que se sumen todos”.
Hoy en día, Vaca Muerta alberga 31 empresas, tanto nacionales como extranjeras, que se encuentran en pleno funcionamiento y con el objetivo de dotar al país de energía abundante, limpia y asequible para las PyMEs, la industria y el transporte. En términos de recursos no convencionales de gas y petróleo, el yacimiento ocupa el segundo y cuarto lugar, respectivamente, en el mundo.
La etapa más desafiante de la reparación de Atucha II ya está terminada ⚛️⚡️
En el día de hoy a las 15:50 hs finalizamos el corte y la extracción del separador que se había desplazado dentro del reactor.#MásQueEnergíapic.twitter.com/Df1XpAZZ2w
— Nucleoeléctrica Argentina (@Nucleoelectrica) July 2, 2023
En 1958, la Argentina inauguró el primer reactor de investigación de América Latina. En una carrera épica que ubicó al país entre los estados nucleares más avanzados de la época, el RA-1 fue construido con tecnología propia por especialistas locales, y unas 80 empresas argentinas proveedoras de componentes metalúrgicos y electromecánicos.
A 65 años de aquel hito, la Comisión Nacional de Energía Atómica avanza en la construcción de su sexto reactor: el RA-10, que previsiblemente nos pondrá bastantes años como el mayor proveedor mundial de radioisótopos médicos, y volverá al Centro Atómico Ezeiza un foro regional de la investigación en ciencias básicas, de la salud y en el avance tecnológico de la industria nuclear.
Habrá muchos tesistas e investigadores de países hispanoparlantes y/o regionales, que es el modo de promover la futura venta de equipos nucleares argentinos cuando estos visitantes llegan a posiciones de responsabilidad en sus países de origen. Y como sus antecesores desde el RA-1 en más, el RA-10 será una planta muy segura.
“Muy pocos países tienen la capacidad de diseñar y construir un reactor como el RA-10 y el nuestro es uno de ellos”, sostiene el gerente del proyecto Ing. Nuclear Herman Blaumann, impulsor del proyecto desde sus orígenes.
Blaumann dice que la obra civil del edificio estará terminada en tres meses, mientras la construcción del reactor en sí finalizará en 2024. A partir de ese momento se realizarán pruebas preliminares y la puesta en marcha. Se espera que el RA-10 esté operativo en 2025.
Herman Blauman es docente en el Instituto Balseiro y lidera la gerencia del Proyecto RA-10 de la CNEA.
La obra civil del RA-10 es realizada por la contratista GCDI, mientras que INVAP se ocupa de la provisión de suministros, componentes y el montaje del reactor. “La CNEA provee lo que es esencialmente nuclear, es decir el combustible, la instrumentación y el sistema de protección del reactor. Pero además participan más de 80 empresas nacionales, muchas de ellas PyMEs, que le dan trabajo directo a más de 1500 personas”, precisa Blaumann. También destaca que, desde el comienzo del proyecto, en 2010, la CNEA trabaja en la formación del personal que operará el futuro reactor.
– ¿Por qué se decidió construir un nuevo reactor de producción de radioisótopos y con una capacidad tan grande?
– En el año 1985 surgió la iniciativa de construir en Córdoba el Reactor RA-9 para la producción de radioisótopos, pero todo quedó en la piedra fundamental. En 2006, la idea tomó impulso con el resurgimiento del plan nuclear; y en el año 2010, se tomó la decisión política de avanzar en la construcción de un nuevo reactor experimental multipropósito. Una instalación de clase mundial, estratégica en lo local por su capacidad de impulsar la producción, la industria y la investigación, pero también porque permitiría aprovechar una oportunidad a nivel mundial.
– ¿Cómo se logró sostener el proyecto a pesar de los cambios de gobierno?
– La firma de los contratos para su construcción fue en 2016. Efectivamente, el proyecto tuvo continuidad a lo largo de los años, más allá de algunos problemas presupuestarios que nos obligaron a parar la obra durante dos meses en 2019 y de la pandemia, que causó otra pausa obligada de cuatro meses. Hoy el avance del proyecto global es del 80%, con una inversión del Estado Nacional de 300 millones de dólares.
– El RA-10 se basa en el reactor OPAL, que la Argentina le vendió a Australia y tiene 30 MW de potencia. Pero este nuevo reactor va a tener un 50% más de potencia. ¿Qué posibilidades aportará esta mejora?
– El RA-10 toma como referencia al OPAL, pero cada diseño de un reactor es diferente. En particular, la potencia se calcula en función de las aplicaciones que va a ofrecer. Se prevé que el RA-10 sea utilizado para objetivos que el OPAL no tiene, como la irradiación de materiales y de barras y elementos combustibles. Estas aplicaciones demandan una mayor potencia y por lo tanto un diseño de núcleo diferente, con su sistema de refrigeración asociado, y también con otros parámetros. Además, requiere innovaciones en el sistema de protección del reactor, que en este caso es de diseño propio.
– ¿Qué usos se le darán al reactor RA-10?
– Para empezar, va a asegurar nuestra demanda de radioisótopos a futuro, pero también la inserción de la Argentina en el mercado mundial, en particular con un radioisótopo muy utilizado, que es el molibdeno, del cual se obtiene el tecnecio. Este último se usa muchísimo en medicina nuclear, por ejemplo, en estudios muy corrientes, como los centellogramas utilizando una cámara gamma. Actualmente, el molibdeno se produce en el RA-3, pero en el RA-10 vamos a tener la capacidad de cubrir el 20% de la demanda del mercado mundial de ese radioisótopo. También se podrán producir otros radioisótopos que hoy no se hacen en el país y que están siendo muy utilizados en el mundo, como el lutecio, que se aplica para tratar el cáncer de próstata y otras patologías.
– ¿De qué manera puede contribuir a posicionar a la Argentina como exportadora de radioisótopos la salida de servicio de varios reactores de producción en el mundo?
– Para la Argentina, eso representa una oportunidad. Ya ha salido de servicio un reactor de Canadá (el NRU) que consolidaba a ese país como el principal productor mundial de radioisótopos. Para suplirlo, intentaron poner en marcha otros dos (los MAPLE), pero no pudieron. En la próxima década está agendado que salgan de servicio reactores en Bélgica, Holanda y la República Checa, que actualmente cubren un alto porcentaje de la demanda mundial. Si bien hay proyectos en marcha, los que estamos más cerca de estar listos para producir somos nosotros con el RA-10. Obviamente, exportar es un desafío enorme que no depende solamente de la capacidad de producir, sino del desarrollo de una logística y de un plan, con un modelo de negocios asociado.
– ¿Qué otro insumo se podrá producir en el RA-10?
– Se van a poder producir aproximadamente 80 toneladas anuales de silicio dopado a través de la exposición a los neutrones. Este semiconductor tiene características muy aptas para el uso en electrónica de alta potencia. La demanda actual es de 300 toneladas año, pero se espera que rápidamente crezca a 3.000 toneladas. La exportación de este insumo significa una oportunidad de negocios para la Argentina, con un ingreso aproximado de 10 millones de dólares por año.
– ¿Qué usos tendrá el RA-10 para la ciencia y la industria?
– Como parte de sus usos industriales, el RA-10 va a tener instalaciones para calificar los combustibles que la Argentina fabrica para reactores tanto de potencia como experimentales. Actualmente, hay que ensayarlos y calificarlos en en el exterior, y algunas de esas instalaciones han ido cerrando. Por eso, es una ventaja comparativa importante poder hacer esto en nuestro país. Por otra parte, el RA-10 va a ofrecer nuevas herramientas para la investigación básica en materia condensada, bioquímica y estructura molecular y para el desarrollo tecnológico.
– ¿Con qué instalaciones va a contar el reactor?
– Alrededor del RA-10 se va a desarrollar un conjunto de instalaciones. Una es la planta de procesamiento de radioisótopos de fisión. También va a estar el Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones (LAHN), orientado a la explotación de los haces de neutrones que se originan en el núcleo del reactor para la ciencia y la tecnología. El plan es que cuente con 14 instrumentos, incluyendo dos de diseño propio, un neutrógrafo y un difractómetro. Además, va a haber un laboratorio de ensayo de materiales para estudiar su comportamiento bajo irradiación. Esto incluye las barras y placas de elementos combustibles, pero también materiales estructurales pensados para reactores nucleares de cuarta generación.
– El RA-10 recoge más de 60 años de evolución de la tecnología nuclear argentina. ¿Cuáles son los hitos fundamentales de esa evolución?
– Hay una continuidad que ha dado lugar a una evolución de nuestro país en el manejo de la tecnología nuclear a lo largo de más de seis décadas. Sin ser exhaustivo, hace poco celebrábamos los 65 años del RA-1, el primer reactor experimental de América Latina. En 1967 fue inaugurado el RA-3 y después comenzó la construcción de las centrales nucleares de Atucha y de Embalse. En 1982 se terminó de construir el RA-6, ubicado en el Centro Atómico Bariloche, en aquel momento para consolidar la recién iniciada carrera de Ingeniería Nuclear (del Instituto Balseiro, de la CNEA). A partir de allí comenzaron las exportaciones a Perú, Argelia, Egipto, Australia y Arabia Saudita. Todo este camino nos convierte en referentes a nivel mundial, por lo menos en lo que hace a reactores experimentales. Y, de alguna manera, nos conduce hasta la posibilidad de construir un reactor como el RA-10 en nuestro país.
Añade AgendAR:
En 2006, cuando se inauguró el OPAL, en Australia, me pregunté si alguna vez nosotros, los argentinos, los proveedores de esa planta, podríamos pagarnos alguna vez una instalación tan buena, tan llena de capacidades industriales y científicas divergentes, tan casi perfecta, y de yapa, tan linda. Es pintón, el OPAL.Es más que pintón. Es el ejemplo a imitar, el mejor reactor de producción de radioisótopos del mundo, dicho por Chalk River Laboratories, el centro de investigación y desarrollo de la vieja AECL (Atomic Energy Commission of Canada, Ltd). La AECL fue una de las tantas firmas nucleares de estatura mundial derrotadas por INVAP en la licitación del OPAL, sucedida en 2000. Australia nunca creyó que la Argentina fuera siquiera a arrimar la bocha en la licitación. Pero como país esencialmente antinuclear y dominado en la materia por Greenpeace, debía mostrar una transparencia total en esta compulsa. Inevitable, porque Greenpeace movería su fuerza de militantes, pero el viejo reactor inglés australiano producía radioisótopos para unos 150 hospitales y centros de salud australianos, de modo que el reemplazo no estaba en discusión. Para ello, el ANSTO (Australian Nuclear Science and Technology Organization) creó un comité independiente para cada subsistema de las ofertas, por ejemplo: el de sistema de autoprotección, el de instalaciones de irradiación, el de haces de neutrones, etc. Cada comité debía funcionar totalmente aislado de los otros, juzgar únicamente sobre su tema, y dar una puntuación de uno a diez del subsistema de su incumbencia para cada oferta. Al final, ganaría la oferta de mayor puntaje acumulado en todos los comités.Esclava de su propia honestidad, la ANSTO se empezó a preocupar cuando los informes mostraban la oferta argentina a la cabeza de puntos acumulados. Se preocuparon seriamente cuando entre 10 concursantes, INVAP terminó entre los 3 pre-calificados, con los coreanos y rusos como rivales. Y sencillamente se quería matar cuando ganó INVAP. Esto sucedió en 2000, cuando nadie sabía si la Argentina, en pleno colapso económico y político, seguiría siendo un país o implotaría. Bueno, no implotó. Con nuevo gobierno y una quita «across the board» del 60% de su deuda, mayormente ilegítima, se recuperó y empezó a crecer a velocidad de escape.Greenpeace se cansó de ponerle palos a la rueda. Hizo concurso público para ponerle algún nombre tétrico al reactor de INVAP, que estaría instalado en las lomas boscosas de Lucas Heights, en Sydney. Ganó «Chernobyl Heights». En Argentina, esta multinacional que salvará al mundo desató una campaña de terror en la que trató de convencer al país de que la licitación, ganada no por precio sino por pura calidad de oferta, se había otorgado a INVAP a cambio de que Australia nos llenara de desechos nucleares. Admito con dolor que una cantidad insólita de pelotudos en altos cargos de gobierno se creyó ese verso. El tema aquí terminó en la Corte Suprema. Cuyo fallo era previsible. Si un combustible gastado que retiene el 96% de su energía nuclear potencial sin emplear es un desecho o un insumo, es como discutir sobre el sexo de los ángeles, eje del debate. Pero hablando de cosas más reales, Argentina carece de plantas de tratamiento y vitrificación de combustibles gastados. En cambio Francia, con La Hague, en Normandía, tiene las mayores del mundo. Era claro que los combustibles australianos se tratarían en La Hague y volverían luego a Australia para destino final. Como mandan los usos y costumbres de esa industria, y las leyes de casi todos los países.
¿Qué hizo Greenpeace? Movilizó a sus militantes contra la llegada de combustible gastado australiano a La Hague… que procesa los combustibles gastados de las 56 centrales nucleoeléctricas francesas, cada una 150 veces mayor en potencia térmica promedio que el minúsculo OPAL. Pero además La Hague procesa las de todo el resto de los países de Europa Occidental, que aquel año incluía 18 centrales nucleares grandotas en Alemania, y tantas otras. Es como añadir un alfiler a la carga de un camión que transporta pianos. La opinión pública francesa no se inmutó demasiado. Ya están hartos de esos tipos que prometen Chernobyles y en realidad, sólo promueven los hidrocarburos, y siempre tienen demasiada plata.
Pese a tanta payasada al cuete en tres continentes distintos, y pese a la pobreza argentina, el OPAL se entregó en tiempo y forma acordados, en 2006. Cuando los expertos nucleares canadienses dicen que la nuestra es la ingeniería «a imitar», eso significa que para los Chalk River Laboratories el OPAL es todavía bastante asombroso. Ojo, son tipos que construyeron 49 centrales nucleoeléctricas excelentes en 7 países, incluido el nuestro, y ganaron dos premios Nobel por su física nuclear. Y es que con una potencia más bien escueta (20 MW térmicos) y una tecnología de riesgo casi nulo, pileta abierta y agua refrigerante a baja temperatura y presión ambiente, el OPAL llegó a producir el 30% del abastecimiento mundial de molibdeno.Y luego el 40%. Si los canadienses estaban admirados, los australianos directamente no lo podían creer. En 2006, con el chiche nuevo argentino recién inaugurado, se daban por contentos con el 5% del mercado global. Pero el OPAL producía a lo loco, porque no había manera de romperlo. Sofisticado y simple a la vez (otro día lo explico), produce como una vaca lechera, y es robusto como un adoquín.Antes de 2006, el 40% del molibdeno lo suministraba el NRU canadiense, de la AECL, un monstruito de 160 MW térmicos que ya entonces estaba más cerca del arpa que de la guitarra, por lo viejo (se había puesto crítico en 1957). Los reactores de radioisótopos envejecen sin reposición. Y eso sucede en todo el mundo por la misma causa: la producción la venden empresas privadas, el estado paga los gastos y reparaciones del reactor y no cobra. El esquema es tan expoliador y primitivo que excede el marbete de «capitalismo salvaje». Resultados, a la vista.
AECL no tuvo más remedio que cerrar el NRU «de prepo», obligada por la autoridad regulatoria nuclear canadiense, que venía exigiendo la salida de operaciones desde 2006. Y es que el reactor estaba tan corroído que perdía refrigerante a cada rato, por averías de caños. AECL lo reemplazó en 2008 por dos notables reactores presurizados de 80 MW cada uno, los bellísimos MAPLE, y la consigna de copar con ambos el 200% del mercado mundial de radioisótopos, especialmente el molibdeno, que constituye el 80% del negocio. 200% suena a locura: significaba duplicar el mercado ampliando las aplicaciones médicas de los radioisótopos, y destruir, de paso, a la competencia. AECL siempre fue una empresa comercialmente muy agresiva. Si lo sabremos nosotros. Y es que lo tenemos que ser un poco más, quizás por chiquitos. Perdón por el uso de la primera persona del plural. Aramos dijo el mosquito, ya sé. Pero INVAP me pone un poco como este año nuestra selección de fóbal puso a mis compatriotas: en trance. Y lo viene haciendo sin parar desde 1987, cuando los conocí. Allá en el frío Canadá estaban por ponerse críticos los MAPLE, nomás, cuando la Canadian Nuclear Safety Commission (CNSC), tras sesudo análisis, volvió a tocar el silbato: «Los MAPLE son inseguros por coeficiente positivo de vacío», dictaminó el organismo, lo que en cristiano vendría a querer decir «inestables, demasiado reactivos, no les damos licencia». Además de un flor de mercado de miles de millones de dólares estadounidenses por año, la medicina canadiense -y la estadounidense- se quedaban sin radioisótopos… salvo que los importaran de Australia. Y además se perdían dos reactores cero kilómetro que, en costo, sumaban U$ 400 millones de entonces.En medio de escándalos de prensa y con el parlamento en pleno exigiendo la cabeza de Linda Keen, la directora del la CNSC, ésta tuvo que dimitir. Fue reemplazada al toque por Michael Binder y el gobierno, aliviado, pidió una reevaluación de los Maple. La CNSC cumplió… demasiado bien. Y falló de nuevo en que no quería resultar antipática, pero, en fin, mire lo que son las cosas, los MAPLE eran un poquitín inestables, quévacé. No se licencian, che. Comuníquese, colaciónese, archívese, etc.En la desesperación resultante, el gobierno canadiense acordó un referato externo, y para ello llamó al proveedor de reactores de mejor reputación mundial. Chalk River Laboratories y las universidades canadienses metidas en el programa nuclear nacional se miraron entre si y dijeron, con cierta honesta acritud… «Ups, sólo puede ser INVAP, malditos Argies. Son los que ganan en todas las licitaciones honestas. Los que NOS ganan». La firma barilochense se tomó el trabajo con seriedad, examinó los MAPLE de pe a pa y llegó a la misma conclusión que Keen, Binder y la CNSC: eran una belleza, pero ligeramente inestables. Nunca pudieron ser inaugurados.Por eso en 2006, y con el PBI argentino en un ascenso glorioso, medio de cohete a Marte, yo me preguntaba si alguna vez nos daría el cuero para competir desde Argentina con aquel reactorcito argento que les habíamos dado a los australianos por U$ 300 millones. Que en 2006 eran buena plata. En 2010 la pregunta me la contestaron Dilma Rousseff y Cristina Kirchner: Brasil y la Argentina, dijeron ambas en conferencia de prensa, se van a unir para copar el 40% del mercado mundial de radioisótopos, y lo van a hacer con dos reactores de ingeniería básica parecida al OPAL, pero de mayores prestaciones y potencias. Araca, me dije: el peronismo redescubrió el átomo. Y lo mismo el trabalhismo brasuca. La ingeniería básica sería cosa de INVAP. El nuestro se iba llamar RA-10, siguiendo con la tradición de los anteriores Reactores Argentinos, que es lo que significa el acrónimo RA. Y el brasuca, RBM, por Reator Brasileiro Multiproposito. 30 megavatios térmicos cada uno. Dos OPALONES, mire Ud.Aquel año, con el NRU pidiendo pista para morir en paz y el PALLAS de Holanda en similar trance, se preveía un desabastecimiento de mercado rampante en 2010. Y sucedió. Y todavía sigue sucediendo, y es una tragedia médica para el Hemisferio Norte en el área de diagnóstico. La falta de molibdeno hace que la mayor parte del mundo médico en los países adelantadísimos se conforme con diagnósticos de menor potencia, lo que implica subdetección o sobredetección de tumores, enfermedades circulatorias y otros asuntos de vida o muerte. Y la opinión pública mira para otro lado, y los pacientes ni se enteran. Aquí estamos afuera de ESA crisis: aún con su pobreza, nuestro viejo RA-3, nacido en 1967 con 0,5 MW de potencia, fue sucesivamente repotenciado por la CNEA a 5 y luego a sus 10 MW actuales. Tenemos todo el molibdeno necesario para nuestros habitantes, y además un largo catálogo de otros radioisótopos, más de terapia que de diagnóstico. Exportamos excedentes al resto del Cono Sur y llenamos más o menos el 50% de la demanda brasileña.Al RBM lo cascotearon el golpe de estado que tiró a Dilma Rousseff, y luego el desinterés absoluto de los presidentes Michel Temer y Jair Bolsonaro por la salud pública y la tecnología nuclear pacífica. No se puso ni un ladrillo. En Brasil sólo mantuvo su presupuesto el programa de propulsión nuclear para el futuro submarino Alte. Alvaro Alberto, que avanza con dificultades inevitables: es la primera planta de potencia que encara el país. Vuelto Lula a la presidencia, se vuelve a hablar nuevamente del RBM. La ingeniería básica de INVAP ya fue pagada. De obras, todavía ni un poco. Pero lo van a hacer.
En 2010, haciendo cuentas de almacenero, le pregunté incrédulo al doctor Blaumann: «Dígame, Herman: ¿estoy loco yo, o a precio de hoy del molibdeno, el RA-10 se paga en 4 o 5 meses de producción?». Blaumann me dijo, reticente, que sí, que era verdad. Y que la vida de servicio del RA-10 debía estar en 50 años, de modo que 49 años y medio serían de ganancia, deducidos los gastos. Con bastante ingenuidad, pensé que con 6 años de obra este negoción estaría en funcionamiento, como sucedió con el OPAL. Pero esto es la Argentina. Hubo una pausa de al menos 3 años para que distintas partes de la comunidad científica nuclear, algunas con intereses muy distintos de las otras, acordaran en las especificaciones técnicas que debía cumplir el reactor. Finalizado ese paso, el resultado no era un OPALÓN, sino algo bastante distinto y más complejo, una máquina con tantas novedades tecnológicas que al principio va a ser una solución en busca de problemas.
Pero los problemas políticos no tienen soluciones tecnológicas. En 2016, el presidente Mauricio Macri le quitó el 50% del presupuesto de 2015 a la CNEA, y lo congeló hasta el fin de su mandato. Fue coherente, porque hizo lo mismo con todas las obras clave del Programa Nuclear, y también con todas las instituciones científicas y tecnológicas nacionales. La obra del RA-10 se fue deteniendo muy de a poco, sólo porque Blaumann iba empujándola adelante a puro pulmón. Hasta que se detuvo. Por mucha onda e insomnio que pongas, los subcontratistas no trabajan gratis. Cuando en 2019, con nuevo gobierno, pareció que podía reanudarse la obra. Pero, oh sorpresa, resultó que la vieja dirección nuclear nombrada por Macri para siguió en su puesto, como si nada. Es como decir una cochería fúnebre dirigiendo un hospital. Público, además. Y llovido sobre mojado, sobrevino la pandemia. En 2021, a fuerza de escándalos, alguien en este gobierno se acordó, por fin, de cambiar la cúpula atómica y llegó la actual, gente de ley. Pero de darles plata mejor, no hablemos. Lentamente, la construcción del RA-10 volvió a ponerse en marcha.Así que aquí estamos, esperando que el reactor se ponga crítico, se pague en algo así como un año y monedas (los precios han variado un poco), y nos haga un poco más ricos y un poco más famosos, y blanco sobre negro, más sanos. Blaumann ha dicho que entrega el reactor en marcha y se jubila. Yo ya me jubilé, pero haré todo lo posible por seguir vivo cuando se ponga crítico.Lamentablemente, tengo que decir que eso depende mucho de qué haga, y sobre todo, de qué no haga, el próximo gobierno.
El Ministerio de Economía a cargo de Sergio Massa autorizó a la empresa Sales de Jujuy, cuyo accionista mayoritario es la australiana Allkem, para que el proyecto de litio Olaroz pueda liquidar divisas bajo el Régimen de Fomento de Inversión para las Exportaciones, una medida que flexibiliza las restricciones cambiarias y permite un mayor acceso al dolar oficial para las compañías que exportan.
El objetivo es que puedan repagar sus inversiones en el exterior. Se trata del régimen creado por el decreto 234, una medida impulsada en 2021 por el área económica del gobierno para beneficiar a las inversiones y exportaciones del sector hidrocarburífero, minero, automotriz, agroindustrial y de industrias manufactureras, ente otros. En junio del año pasado el gobierno había otorgado el beneficio a Liex de la minera china Zijin Mining, operadora del proyecto de litio Tres Quebradas (Catamarca), donde invertirá US$ 380 millones.
Resolución
La medida se publicó este viernes en el Boletín Oficial mediante la resolución 827 que lleva la firma del titular del Palacio de Hacienda. Sales de Jujuy es un proyecto de litio que entró en producción en 2016. El accionista mayoritario es Allkem, que tiene el 65%, mientras que la japonesa Toyota Tsusho cuenta con el 25% y la estatal provincial Jemse tiene el restante 8,5%.
La resolución 827 establece que Allkem va a poder acceder a divisas por el 20% de lo que exporte por el proyecto, con un tope del 25% del monto de inversión, que es de US$ 111.199.000 entre 2022 y 2031. Fuentes gubernamentales explicaron que, en los hechos, la compañía podrá acceder al MULC por US$ 27 millones anuales.
La producción comercial actual de Allkem en Jujuy es de 12.050 toneladas anuales de carbonato de litio y no está alcanzada por este régimen. La resolución aclara que el beneficio del régimen será aplicado al proyecto de ampliación de la planta de producción que, según la propia empresa, sumará 25.000 toneladas anuales y estará en operación comercial y exportación antes que termine el año. En marzo, Allkem anunció el aumento del 27% de la estimación de recursos del proyecto Olaroz (Sales de Jujuy) y pasó de 16,2 a 20,7 millones de toneladas.
Cómo es el beneficio
El decreto 234 lo impulsaron los exministros Matías Kulfas y Martín Guzmán, cuando estaban a cargo de Desarrollo Productivo y de Economía, respectivamente. Tiene el objetivo fomentar la inversión extranjera directa o la nacional financiada con crédito externo para incrementar las exportaciones y el ingreso de divisas para el país mediante el mecanismo de flexibilización en el acceso al Mercado Único Libre de Cambios (MULC).
Además, la medida “establece como plazo para el uso del beneficio, el transcurrido con posterioridad al año aniversario del primer desembolso de divisas en el MLC, con vigencia hasta el año 15 de la fecha de emisión” de la autorización a los beneficios del régimen.
A nivel global, la australiana Allkem se fusionó en mayo con Livent Corporation y conformaron un gigante mundial valorizado en US$ 10.600 millones. En la Argentina, ambas compañías son las operadoras de Sales de Jujuy y Fénix, los únicos dos proyectos que exportan carbonato de litio.
Al mismo tiempo, además del proyecto en Jujuy, Allkem cuenta con otro desarrollo de litio Sal de la Vida I y II, ubicado en Catamarca, donde posee el 100% de la participación. Este último desarrollo de litio podría entrar en producción en 2024. La compañía podría invertir en total alrededor de US$ 1.500 millones en todos los proyectos de litio donde participa en la Puna argentina.
En medio de la preocupación por los recortes en las Fuerzas Armadas del Reino Unido, veteranos de guerra británicos de las Islas Malvinas han planteado, en una nota de The Telegraph, “la necesidad de un impulso defensivo para proteger exitosamente las islas en la actualidad”.
Participante durante el conflicto en las Malvinas, que prefieren mantener el anonimato, han expresado dudas sobre el futuro de la hegemonía británica en el ámbito militar.
Recortes en las Fuerzas Armadas
El Ejército británico se enfrenta a una reducción de sus tropas a 73,000 efectivos, frente a los 97,000 de la última década. Esto ha generado preocupación entre los miembros del Partido Conservador, quienes han manifestado inquietud por los recortes de gasto en defensa. Mientras el Ministerio de Defensa aseguró una inversión de 5 mil millones de libras para los próximos dos años, el Secretario de Defensa, Ben Wallance, había solicitado 1 mil millones adicionales.
¿Preguntas sin respuestas?
Durante el Chalke Valley History Festival, dos veteranos de combate plantearon la posibilidad de considerar alternativas para mantener la ocupación ilegal en las Islas. Estas preocupaciones surgen en un contexto en el que se intensifica la presión diplomática sobre el Reino Unido, incluido el respaldo de China a la reclamación argentina sobre las Islas Malvinas.
Uno de los veteranos planteó la pregunta: “Si volvemos a enfrentarnos a países sudamericanos por la soberanía de las Malvinas, ¿podremos hacerlo? ¿Podemos enviar dos brigadas, tenemos dos brigadas para enviar allá… y todos los complementos? No sé la respuesta a eso, pero debemos abordarlo”. Otro veterano agregó que “la amenaza persiste”.
Estos veteranos participaron en operaciones del Special Boat Service en las Malvinas. El Servicio de Botes Especiales es una unidad de élite compuesta principalmente por Infantes de Marina Reales, cuyas operaciones se mantienen en gran medida en secreto. Se prohibió la fotografía y la grabación de sonido durante el evento.
El respaldo chino
“La amenaza a las Islas Malvinas se ha complicado debido al respaldo diplomático de China a la reclamación argentina, buscando poner fin al pensamiento colonial” afirman desde Londres. También se han planteado preocupaciones sobre una coalición sudamericana que ejerce presión diplomática para lograr la reanudación de las negociaciones por Malvinas
El secretario de Relaciones Exteriores, James Cleverly, reafirmó la soberanía del Reino Unido sobre las islas, tal como lo desean los propios habitantes. Los veteranos afirmaron que “el futuro de las islas en disputa debe ser decidido en consulta con sus residentes”, pero también sugirieron que se debe considerar el costo de su defensa continua.
Este jueves 29 de junio, en el Salón de la Ciencia de Casa de Gobierno, la Secretaría de Gestión y Empleo Público firmó el primer Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial de la Autoridad Regulatoria Nuclear, un nuevo paso en la consolidación de derechos para trabajadoras y trabajadores del Sector Público Nacional.
Luego de casi 14 años y más de 40 reuniones, la firma del CCT inicia un camino de reconocimientos y posibilidades de carrera para quienes trabajan en el organismo.
El trabajo coordinado entre las autoridades de la ARN, la Secretaría de Gestión y Empleo Público, la Jefatura de Gabinete de Ministros, el Ministerio de Economía, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, la Secretaria General de la Presidencia y las representaciones sindicales, con mesas técnicas que comenzaron en marzo de 2022, concretó el documento firmado.
Se trata de un acuerdo histórico (el 5° CCT inaugurado por la SGyEP) que brindará los primeros cimientos para el desarrollo de una carrera administrativa y la adquisición de derechos para el personal de la ARN.
En el trabajo previo se avanzaron en consensos para establecer los procesos de selección para la incorporación de personal en el organismo.
El espacio perteneciente al CONICET y la Universidad Nacional de La Plata estrenó un ala con subsuelo y tres plantas que se anexa al edificio histórico.
Diez oficinas, una sala de reuniones y otra de seminarios, un amplio salón comedor, un taller y cinco sanitarios son los nuevos espacios del Instituto de Biotecnología y Biología Molecular (IBBM, CONICET-Universidad Nacional de La Plata) que acaban de quedar inaugurados en un acto que contó con la presencia del ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus; la presidenta del CONICET, Ana Franchi; la directora y el vicedirector del CONICET La Plata, Gloria Chicote y Carlos Della Védova y el presidente de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Martín López Armengol.
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Con una inversión de más de 46 millones de pesos, la nueva edificación permitirá una distribución más eficaz de las cerca de cien personas que allí se desempeñan.
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La ampliación, con una diagramación moderna y funcional, se distribuye en una unidad con subsuelo y tres plantas lindantes al edificio que el IBBM ocupa desde sus inicios, dentro del predio de la Facultad de Ciencias Exactas (FCEx, UNLP), en el bosque de la ciudad. Las obras, que comenzaron en 2018 y se fueron llevando adelante de manera progresiva, suman 340 m2 –además de importantes refacciones en otros 40 m2–, que representan un aumento del 30 por ciento de la superficie cubierta total de la Unidad Ejecutora (UE). El principal valor radica en la posibilidad de separar físicamente los espacios de laboratorio y equipamiento de aquellos destinados al trabajo de oficina y reuniones.
Sobre el Instituto de Biotecnología y Biología Molecular
El IBBM se dedica al estudio de interacciones de microorganismos con hospedadores vegetales y también con el ser humano, esto es, patógenos virales y bacterianos, y al desarrollo de herramientas diagnósticas, entre otros. Su plantel científico asciende a 93 personas entre investigadores e investigadoras, becarios y becarias, personal de apoyo y pasantes. “Todos y todas estuvieron sumamente comprometidos con el desarrollo de esta obra, que se hizo de a poco y con gran esfuerzo. Creo que la vamos a extrañar”, expresó Antonio Lagares, su director, quien subrayó: “A nivel funcional nos va a cambiar muchísimo, porque atravesar la puerta hacia la nueva ala implica pasar a un ambiente sin guardapolvo, bioseguro, donde se podrá desde almorzar hasta trabajar en completo silencio. Los lugares que quedan libres, a su vez, serán transformados en laboratorios, aumentando su capacidad en aproximadamente 25 puestos”.
Además de los aspectos de renovación y funcionalidad, la ampliación guarda un costado emotivo relacionado con dos de las nuevas salas, bautizadas en homenaje a dos investigadores científicos ya fallecidos que realizaron importantes aportes al campo de la bioquímica y la biotecnología en Argentina y fueron pilares en la creación y trayectoria del IBBM. Se trata de Gabriel Favelukes y Oscar Grau, ambos Profesores Eméritos de la UNLP, recordados por su entusiasmo por la investigación y la docencia, y cuyos nombres quedaron plasmados en sendas placas conmemorativas.
El Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACNBR, CONICET) celebró su 211º aniversario con un emotivo acto encabezado por la presidenta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) Ana Franchi junto al director del MACNBR Luis Cappozzo y la vicedirectora del MACNBR Laura De Cabo, quienes recientemente se incorporaron a la dirección del Museo.
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Durante el evento, se firmó un convenio entre el CONICET, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) y el MACNBR con el objetivo de fortalecer las acciones y gratuidad plena en el ingreso y acompañamiento educativo de todas las Escuelas Públicas.
Además, se realizó un repaso histórico, se entregaron los Premios a la Productividad en Ciencia y Tecnología y se presentó la reconstrucción del esqueleto del cocodrilo Burkesuchus mallingrandensis.
Durante su discurso, Franchi destacó que esta nueva gestión del Museo, encabezada por primera vez por un director concursado y una vicedirectora mujer, marca un rumbo muy comprometido y a esto se suma la excelencia de sus investigadoras, investigadores, becarias y becarios, personal técnico, administrativos y administrativas”.
A su vez, la titular del Consejo remarcó el rol del Museo en el fomento de las vocaciones científicas: “El MACN es uno de los lugares donde está más visible a la sociedad el trabajo del CONICET”. Y agregó: “El Museo alberga larga experiencia en investigación que está en las revistas internacionales y grandes descubrimientos. Por ello, la propuesta de un proyecto donde todas y todos van a estar representados desde la ciencia y la investigación es parte del compromiso ético de devolverle a la sociedad un mejor país”.
Luego se entregaron los Premios a la Productividad en Ciencia y Tecnología a investigadores e investigadoras, becarios y becarias en las categorías: Producción científica de Investigadores/as, Producción científica de Becarios/as y premio al personal de Apoyo a la Investigación. Estos trabajos fueron evaluados por jurados externos.
Firma de convenio entre el CONICET, el MINCyT y el Museo Argentino de Ciencias Naturales
El objetivo del convenio es fortalecer las acciones y gratuidad plena en el ingreso y acompañamiento educativo de todas las Escuelas Públicas, cumpliendo con el compromiso social del Museo hacia la sociedad. Además, el MACNBR ha sido seleccionado por el Programa Federal “Equipar Ciencia” del MINCyT para la adquisición de un equipamiento de alta tecnología que permitirá potenciar significativamente las capacidades científico técnicas de los recursos humanos y brindarle a la comunidad la prestación de un servicio vinculado a la salud humana y con perspectiva federal.
Burkesuchus mallingrandensis, un cocodrilo que habitó en la Patagonia hace 148 millones de años
Se trata de un reptil prehistórico, ancestro de los cocodrilos modernos que habitó la cordillera patagónica de la región de Aysén en Chile. Su hallazgo fue publicado en 2021, en la revista Scientific Reports, por un grupo de investigadores/as de Argentina y Chile, encabezado por el Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados (LACEV, CONICET).
Burkesuchus es una especie transicional que permite acercarse al conocimiento de los orígenes de los cocodrilos modernos y sobre cómo, hace 150 millones de años, estos animales comenzaron a adoptar un modo de vida acuático.
El esqueleto de este pequeño cocodrilo, que no supera los 70 centímetros de largo, fue presentado en el marco de los 211 años del MACNBR. En este sentido, Federico Agnolín, investigador del CONICET en el MACNBR y uno de los autores del paper en el que se presentó Burkesuchus, expresó: “La importancia de este hallazgo tiene principalmente dos aristas. Por un lado, es la primera vez aparece en América del Sur un cocodrilo relacionado con el origen de los cocodrilos modernos. Esto nos indica que la historia de los cocodrilos modernos también se desarrolló en el sur y que, a diferencia de lo que habían pensado algunos autores, no todos los cocodrilos modernos tienen origen en procesos evolutivos que se desarrollaron exclusivamente en el hemisferio norte En segundo lugar, Burkesuchus presenta una combinación de rasgos muy particular, diría que prácticamente única, especialmente en el cráneo, que lo hacen muy distinto a todos los cocodrilos encontrados hasta ahora, y vuelve muy difícil ubicarlo dentro del árbol evolutivo de los cocodrilos”.
La Subsecretaría de Telecomunicaciones de la Nación emitió una disposición que suspende temporalmente la instalación del radar planeado por la empresa británica-irlandesa en la Isla Grande de Tierra del Fuego y da intervención al Ministerio de Defensa y la Cancillería.
Apenas tomó conocimiento de esta iniciativa, Jorge Taiana solicitó que este proyecto de colocación de antenas en Tierra del Fuego se frene debido a que afecta la soberanía argentina y habilita el acceso a información clave del país a una potencia extranjera.
Sobre todo teniendo en cuenta que esos radares estarían a 500 km de distancia de las Islas Malvinas, territorio ocupado por una potencia extranjera que a su vez es aliada de quien está interesado en colocar esas antenas.
Además, Taiana solicitó que se pidiera la opinión del Ministerio de Defensa que no había sido consultado en relación al proyecto que se movió bajo la orbita de la Secretaria de Innovación que depende Jefatura de Gabinete.
La instalación del radar se movió bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, que evitó consultar al Ministerio de Defensa.
La iniciativa había sido celebrada por el embajador de Estados Unidos en Argentina, Mark Stanley, el 14 de marzo, un día después del anuncio oficial de la empresa. «Ushuaia no es sólo un lugar excelente para observar las estrellas, también es un punto clave para que la empresa espacial estadounidense LeoLabas Space colabore con empresas y gobiernos de todo el mundo en la protección contra los desechos espaciales», había tuiteado el embajador.
Ushuaia no es sólo un lugar excelente para observar las estrellas, también es un punto clave para que la empresa espacial estadounidense @LeoLabs_Space colabore con empresas y gobiernos de todo el mundo en la protección contra los desechos espaciales. #SpaceSafetyt.co/Pf27QO5NNJ
— Embajador Marc R. Stanley (@USAmbassadorARG) March 14, 2023
LeoLabs es una empresa californiana con capitales británicos-irlandeses y es proveedor comercial de servicios de conciencia de la situación espacial (SSA) y mapeo de órbita terrestre baja (LEO). En el momento del anuncio, la empresa explicó que «el Argentina Space Radar (AGSR) representa una adición fundamental a la creciente constelación global de LeoLabs de sensores de matriz en fase de banda S distribuidos estratégicamente en los hemisferios norte y sur, así como en las regiones polares y ecuatoriales».
La empresa había decidido Tierra del Fuego por su alta latitud, lo que es especialmente beneficioso para monitorear conjunciones de alto riesgo que normalmente ocurren por encima de los 60 grados de latitud. Sin embargo, las sospechas de Taiana indicaban que esa información recolectada podría ser útil para otro tipo de actividades.
«Conjunciones de alto riesgo», en buen criollo, es choque de satélites, a veces involuntario. Ocurren, y riegan la órbita baja de basura espacial peligrosa para otros satélites, para la navegación espacial, y de yapa, de altísimo tiempo de permanencia. Las «conjunciones» (en mi barrio se dice «tortazos») se volverán estadísticamente inevitables, porque pasando 2030 quizás se llegue a más de 50.000 satélites en órbita baja, con predominio de las constelaciones de telefonía, observación (y espionaje).
El ejemplo de libro es Starlink, de Elon Musk, que a principio de año ya iba por las 3500 unidades activas (la mitad de los satélites bajos del mundo). Musk piensa llegar a 40.000 satélites, y no es el único oligarca occidental o euroasiático con esa misma idea. Starlink es la causa por la cual las fuerzas ucranianas tienen observación espacial y telefonía celular en tiempo real.
Los rusos algo harán al respecto. No hace falta nada espectacular, como mandarle un misil a cada satélite de Musk. Pero discapacitarle desde tierra los enlaces con el resto de la red y las estaciones terrestres de TC3 (telemetría, comando, comunicaciones y control) no debe ser imposible. La guerra electrónica ya existía en 1939. Un satélite de comunicaciones a la deriva se transforma en un «zombiesat», en la jerga, y una amenaza de interferencia y/o colisión para los aparatos vecinos o que se le crucen.
«The Economist», el 5 de enero de este año, tituló: «Cómo los satélites de Elon Musk salvaron a Ucrania y cambiaron la guerra». Y añadió reflexivamente: «Y las preocupaciones sobre qué sigue después». Respuesta: mucha chatarra orbital volando en diversas direcciones a entre 20 y 30 km. por segundo, chocando con cosas y generando más chatarra. Se llama «Síndrome de Kessler», y fue anticipado por Donald Kessler, de la NASA, en 1978, con el cortés escepticismo de la comunidad espacial. Sólo que anticipó cosas que ahora están sucediendo.
Con la cabeza aparentemente en otra cosa, el CEO de LeoLabs, Dan Ceperley, dijo al presentar su radar en Satellite Expo, en Washington; «Es un privilegio construir este sitio de radar en Argentina y contribuir a la historia de exploración y administración espacial de este país. Como nuestro tercer sitio de radar en el hemisferio sur y el primero en América del Sur, el sitio de Argentina es fundamental para cerrar la brecha global de SSA en la cobertura y mejorar el escrutinio de los eventos que ocurren en esta parte del mundo. Este sitio mejorará en gran medida nuestra capacidad para rastrear objetos. y monitorear eventos de alto riesgo en la órbita terrestre baja».
El embajador argentino en Washington, Jorge Argüello también se mostró a favor de la instalación de este radar y dijo: «La elección de Argentina para la ubicación de un nuevo radar LeoLabs es una gran noticia».
Sí, ponele.
«Nuestra Embajada prioriza la promoción de este sector en todas sus actividades de promoción comercial y atracción de inversiones en Washington DC y, a través de nuestros consulados generales, en todo Estados Unidos», añadió.
Muy en otro orden de cosas, en mayo de este año, Defensa anunció la instalación de un radar propio de fabricación nacional y propiedad de la estatal Invap. El RPA-170M es un radar táctico de defensa aérea 3D de mediano alcance de última generación que forma parte del Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA).
Se trata de un sistema transportable diseñado para el despliegue rápido (movilización y puesta en funcionamiento en menos de 30 minutos) con mínima dotación de personal y además posee un excelente desempeño en una amplia gama de escenarios operacionales, aún en las condiciones más adversas.
Pequeño comentario de AgendAR:El equipo en banda S de Leolabs tiene la finalidad de distinguir, entre la mucha chatarra orbital y los más de 5400 satélites activos a fecha de hoy, algunas armas conceptualmente nuevas: misiles suborbitales de re-entrada hipersónica, sinuosa e impredecible, tipo «glider», y otros medios de ataque aún más novedosos: los fracto-orbitales (todavía no hay una palabra en castellano que sirva para denominarlos). En la jerga se los llamó FOBS (Fractional Orbit Bombing System), y la idea perdió tracción en los ’70 porque los sistemas de guiado entonces eran muy imprecisos, y no se conocían diseños o materiales que resistieran maniobras intra-atmosféricas a velocidad hipersónica. Evidentemente, las cosas han cambiado. ¿Cómo funcionan los FOBS? Son muy imaginativos. Un enemigo frente a vos te puede disparar uno, pero extrañamente lo hace en dirección divergente e incluso opuesta a la tuya. Algunas decenas de minutos después ese corchazo te va a llegar desde atrás o desde los costados, sin haber llegado a completar una órbita terrestre. Además de ser impredecibles por azimut, es decir el ángulo de llegada desde la ubicación del blanco, estos proyectiles fracto-orbitales o FOBS también son hipersónicos y con capacidad de maniobra en fase terminal. Ninguno de estos vehículos, gliders o FOBS, puede interceptarse fácilmente, porque no siguen una trayectoria balística matemáticamente predeterminada, de modo que no hay modo de dispararles un misil «adelantado al paso», que anticipe un punto forzoso de pasada del objeto. Según «The Economist», que citó hace poco a Leolabs como firma de defensa, los rusos han tomado cierta ventaja tecnológica en ambos tipos de arma, los «gliders» y los FOBS. Lo que pueder ser cierto, o no. Lo innegable es que el radar de Leolabs nos coloca como vigías avanzados de la OTAN, y vuelve a Tierra del Fuego un blanco legítimo, o al menos sumamente conveniente, en caso de guerra misilística entre terceros. ¿Qué tal, embajador Argüello?Nótese que hasta ahora la Argentina, pese a que está haciendo grandes avances en materia radarística civil y militar, se abstiene enérgicamente de instalar radares de detección de aviones, satélites o misiles en territorios de la OTAN, o que la OTAN considera suyos. Nos encantaría recibir esa misma cortesía por parte de la OTAN. Nuestro mensaje a Jens Stoltemberg, su secretario general: cuando nos devuelvan las Malvinas y las islas del Atlántico Sur, volvemos a hablar. Siempre les queda instalar el radar de Leolabs en Mount Pleasant, no se amargue, don Jens. De entre las mil y pico de bases de la OTAN en el planeta, es la que tienen en la isla Soledad. No, no la busque en Google, mire: es una grandota, en el Atlántico Sur, que Uds. la llaman East Falkland. Nosotros, no.
Entre tanto, un sombrerazo muy argentino de AgendAR para el ministro Jorge Taiana.Daniel E. Arias
Según el Instituto Nacional del Agua, al sur de la provincia de San Juan, hay al menos tres reservorios de aguas subterráneas que técnicos del organismo científico intentarán cuantificar.
Se trata de una provincia históricamente afectada por la sequía, tal vez más que cualquier otra provincia, por lo que el hallazgo sería de gran importancia para la actividad productiva y social.
Reservorio
Desde el INA identificaron que más allá del acuífero del Valle de Tulum, considerado el más grande de San Juan con un reservorio o cuenca de agua subterránea de unos 3.700 Km2, la provincia contiene una gran cantidad de otros depósitos más pequeños que requieren un urgente estudio para determinar su capacidad de aporte al sistema de riego y a otras necesidades humanas.
En el Sur de la provincia, en las inmediaciones de la localidad de Pedernal, en Sarmiento, hay tres cuencas que se han originado a partir del denominado flujo de la formación montañosa de El Tontal, entre las que se encuentra El Acequión, Bachongo y Valdivia Ramblón, de escasa exploración y que se estima contienen agua de buena calidad pero que todavía no ha sido analizada. Estas cuencas tampoco han sido hasta ahora cuantificadas por lo que todavía no se puede saber su verdadera capacidad para explotarlas en beneficio de proyectos agrícolas.
Cuantificar reservas
La cuantificación de una reserva de agua subterránea permite a partir de la determinación de la geometría de la cuenca establecer el coeficiente de almacenamiento que es lo que posibilita conocer la capacidad de esa reserva, como también la calidad del agua contenida en el lugar. De ahí la importancia que tiene la tarea de encarar la medición de los reservorios a cargo de los técnicos del CRAS (Centro Regional de Aguas Subterráneas), organismo que responde a directivas de la Secretaría del Agua, el Departamento de Hidráulica de la provincia y del Ministerio de Obras Públicas, entre otros organismos del Estado. La tarea de medición que está comenzando por estos días es por un convenio con el INA (Instituto Nacional del Agua) que ha permitido a la provincia recibir equipamiento tecnológico para poder llevar adelante la medición que determinará si estos acuíferos en el Sur de la provincia pueden garantizar el sostenimiento de plantaciones, como los cultivos que se están realizando en esa zona.
Escurrimientos
Si bien existen numerosas voces de advertencia de que los acuíferos de la provincia están en su punto límite de aprovechamiento debido a los escasos escurrimientos desde la cordillera, habrá que completar las mediciones correspondientes para conocer a ciencia cierta si estas cuencas tienen posibilidades de recuperarse y cumplir con el objetivo de abastecer de agua para riego a distintos puntos de la provincia, en este caso en el Sur sanjuanino.
Ante todo hay un problema y es el del tiempo que llevarán estos estudios, que según los técnicos del CRAS son exhaustivos y muy detallados para alcanzar el objetivo propuesto: conocer si en el Sur de San Juan hay acuíferos con posibilidades de recuperación y con buena calidad de agua, algo que el gran acuífero del Valle de Tulum no está garantizando de acuerdo a estudios realizados.
Comentario de AgendAR:
El 97% de la superficie sanjuanina es árida: el 3% restante alberga a toda la población y una agricultura de regadío de apenas 20.000 hectáreas, en 2006- Ya aquel año, debido a que hay cada vez menos nieve estable en las montañas como para colmar por deshielo los acuíferos y los poquísimos ríos, la provincia estaba echando mano intensamente del riego por goteo (con tecnología israelí). Y no para crecer en superficie sobre fondos de valle, sino simplemente para atrincherarse y durar.
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La falta de agua a veces te obliga a subir en la pirámide alimenticia. La vitivinicultura local, por ejemplo, estaba reinventándose para una producción de vinos premium exportables. Eso era dejar de lado el vino de mesa a granel, que era lo típico de San Juan a comienzos de siglo. Pero los pequeños agricultores frutihortícolas de la provincia no logran hacer lo mismo.
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Y ni te cuento con la minería de tajo abierto en las alturas andinas, compitiendo por el agua. ¿Entre eso y el recalentamiento global, qué queda para los valles?
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Tres acuíferos nuevos en San Juan son un regalo para explorar, para no desperdiciar, y para explotar con sumo cuidado.