Carlos Lanusse premiado por la Academia Americana de Farmacología y Toxicología Veterinaria
El Mercosur reexaminara el acuerdo comercial con la Union Europea
La cumbre del Mercosur concluyó con un documento conjunto que firmaron los presidentes Alberto Fernández (Argentina), Lula Da Silva (Brasil) y Mario Abdo Benítez (Paraguay), que no rubricó Luis Lacalle Pou (Uruguay) porque los miembros del bloque se negaron a flexibilizar los acuerdos extra zona.
En el documento “los presidentes coincidieron en la necesidad de abrir un espacio de reflexión política sobre la modernización del bloque, incluyendo el fortalecimiento de la agenda interna para una mayor integración de sus economías, así como la estrategia de inserción internacional, sobre una base consensuada y solidaria”. Pero Uruguay pretendía que se abriera la puerta para negociar acuerdos extracomunitarios. En el texto que no firmó Lacalle Pou, Fernández, Lula y Abdo Benítez “convinieron en trabajar para fortalecer la cohesión interna del bloque, donde aún se observan distintos tipos de dificultades para el comercio y la integración, profundizar su inserción comercial internacional y articular mecanismos que favorezcan la formación de cadenas de valor regional e inter regional sustentables, justas y resilientes”. En un documento solitario, el gobierno uruguayo ratificó su postura favorable a la “conformación de la zona de libre comercio” y a “la revisión de los instrumentos de inserción internacional con un enfoque pragmático y flexible”. El canciller Santiago Cafiero adjudico un “proteccionismo verde” a Europa, con la que sostiene una trabajosa negociación que tendrá un nuevo capítulo en la reunión Celac-Unión Europea (UE), en Bruselas, los próximos 17 y 18 de este mes.El presidente argentino Fernandez dijo que “la presentación de nuevas demandas en materia ambiental por parte de la Unión Europea, luego de prácticamente cuatro años durante los cuales el proceso negociador estuvo virtualmente detenido por diferencias políticas internas en Europa, nos presenta una visión parcial del desarrollo sostenible. Una visión excesivamente centrada en lo ambiental, con nulo registro de las tres dimensiones de la sostenibilidad (ambiental, económica y social) y de la interacción de ellas entre sí”. Y atribuyó la falta de acuerdo a “actitudes proteccionistas” de países europeos.
Descontada la sintonía con su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien traspasó la presidencia pro tempore por los próximos seis meses, Fernández previó nuevos desencuentros con su par uruguayo Lacalle Pou, quien insistió en sus críticas al funcionamiento del mercado común y hasta propuso, de boca de su canciller Francisco Bustillo, renombrar al Mercosur como “Zocosur” (Zona Común del Sur), un modo irónico de admitir el fracaso de los intentos de integración regional. Bustillo fue, incluso, más allá: habló de “evaluar las posibilidades para mejorar la inserción”, y una de las posibilidades-a discutir por todo el arco político uruguayo-es la de “bajar” el status de Uruguay de miembro pleno a Estado asociado del Mercosur.
Cuando le tocó hablar, Lacalle Pou fue enfático al afirmar que su postura no es “caprichosa” sino que “viene siendo sostenida por distintos gobiernos” de distinto signo partidario. En relación con el acuerdo con la UE, pidió a Lula da Silva que “sea optimista en relación al acuerdo”, una manera de pedirle que trabaje para cerrarlo. Y en relación a los acuerdos extra bloque, que Uruguay negocia con China y Oceanía, fue terminante. “Ustedes saben cual es la posición de Uruguay, quisiéramos ir juntos, porque juntos somos más fuertes, pero el inmovilismo nos hace más fuertes”, afirmó. Y destacó que “cuando vemos que no avanzamos juntos, lo vamos a hacer unilateralmente”.
La energía nuclear como salida para la crisis climática
Energía nuclear: ¿una opción amigable con el ambiente?
En los últimos 20 años, la presión de grupos ecologistas hizo que muchas naciones se propusieran abandonar de manera progresiva la energía nuclear. Y tras la catástrofe de Fukushima, el proceso se aceleró como en Alemania, donde el pasado 15 de abril se apagaron los últimos reactores y de esa manera le dijeron adiós a la energía nuclear. Muchos de los defensores de la energía nuclear sustentan sus argumentos afirmando que son un tipo de energía neutra en emisiones de gases de efecto invernadero, y sus detractores dicen que eso no es cierto… como tampoco es cierto que la energía solar o eólica lo sean. Todo sistema o modalidad de generación de energía emite CO2, inclusive las llamadas “verdes” como la solar o eólica.

Seguridad energética
El interés por la energía nuclear se ha reavivado luego de la invasión de Rusia a Ucrania. Esta guerra puso en riesgo la seguridad energética de varios países europeos, obligando a repensar las decisiones de dejar de lado esa fuente de energía. De hecho, varios países le han dado nuevo impulso, promoviendo la construcción de nuevas o la renovación de las que se encuentran en operación. En la actualidad, son alrededor de 440 los reactores nucleares operando en 32 países, incluido Taiwán. Y son 68 las centrales nucleares de diferentes tecnologías en proceso de construcción en: Argentina, Brasil, Corea del Sur, China, Eslovaquia, Estados Unidos, Finlandia, Francia, India, Japón, Pakistán, Rusia, Taiwán, Ucrania (en suspenso por la guerra), Emiratos Árabes y Bielorrusia.
¿Cuán segura y necesaria es la energía nuclear?
Las centrales nucleares se deben ser las instalaciones más seguras del mundo desde el punto de vista tecnológico y físico. Las normas de seguridad reguladas por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), un organismo especializado de las Naciones Unidas, refuerzan la seguridad operacional de las centrales nucleares. La energía nuclear es limpia y segura, pero no necesariamente es la solución a todos los problemas relacionados con el cambio climático, ya que es aproximadamente cuatro veces más cara que la eólica o la solar, mientras que el proceso de construcción de un reactor nuclear es mucho más lento, hasta cinco veces el tiempo de construcción de una granja eólica o solar con capacidad de generación similar. Si consideramos que sólo tenemos un umbral de menos de 10 años para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a su mínima expresión para limitar el aumento de temperatura a 1.5ºC, no podemos esperar 20 años para construir las centrales nucleares necesarias. En ese sentido, muchos ambientalistas indican que la tecnología nuclear bloquea los recursos financieros que podrían ser destinados para el desarrollo de las renovables, que proporcionarían una energía más rápida, más abundante y más barata que la energía nuclear. Por otro lado, también la generación de energía nuclear está atravesada por el cambio climático. Debido a que los reactores necesitan una gran cantidad de agua para ser refrigerados, muchos se ubican próximos a ríos y en ocasiones, por los cambios en los patrones de precipitación, algunas centrales nucleares han tenido que detener su operación porque la disminución del caudal imposibilitaba la refrigeración de los reactores. Por eso se están experimentando con reactores más chicos como los reactores modulares pequeños (SMR), reactores nucleares avanzados con una capacidad de potencia de hasta cerca de un tercio de la capacidad de generación de los reactores nucleares de potencia tradicionales, y mucho menos complejos para su operación. La necesidad de la transición energética hacia fuentes de energía limpias hace de la energía nuclear una de las opciones válidas en la lucha contra el cambio climático. AgendAR tira dos miradas argentinas sobre esto: La energía nuclear es la más barata de la Argentina: Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) la vende a U$ 46 el megavatio hora, 20 y más dólares por debajo del precio de las llamadas «verdes», es decir las intermitentes. Sólo que la nuclear es de base, está disponible 24×7 incluso cuando no hay viento o se puso el sol. Creo que el colega Norman Mauricio Saldívar, un meteorólogo que respeto en serio, toma el precio de la electricidad calculando que la vida útil de una central nuclear anda por los 30 o 40 años. Lo que es las nuestras, las dos Atuchas y Embalse, van a superar los 60 años con modernizaciones, repotenciaciones y relicenciamientos. Aunque no voy a estar para verlo, no es imposible que lleguen a los 100 años operativos, porque estas tres son robustas como adoquines. Esto diluye muchísimo en el tiempo el costo de la inversión inicial, que sí, Mauricio, es muy fuerte. Y conste, no hablo de TODAS las centrales nucleares del mundo. Hay algunas que las cerraría ya mismo, por inseguras, como las GE-MK1 estadounidenses, 67 en línea aún en 2017, o las RBMK (Reaktor Bolshoy Moshchnosti Kanalnyy), de las que quedan 8 en línea. Son las que protagonizaron los accidentes de Fukushima y Chernobyl, respectivamente. No señor, hablo de nuestras centrales. Y me fui de tema, porque estamos examinando su disponibilidad, no su seguridad. De regreso a Planeta Disponibilidad, entonces. Está muy ligada a la vida útil planificada para cada tipo de equipo, y hay algunos buenos proveedores que diseñan unas centrales que parecen obras de romanos, hechas para durar y durar. Eso es caro, pero cuando duran y duran, la inversión inicial se amortiza sin dolor posterior, y tenés máquina y recaudación para rato. Cada turbina de un parque eólico capaz de producir 350 MW, por comparar con la nuclear más chica de NA-SA, dura 20 años con toda la furia, y eso en la costa bonaerense, con vientos interesantes (8 m/segundo) y continuos. En la Patagonia, con vientos mucho más veloces (entre 9 y 11 m/segundo), pero arrachados y discontinuos, las cuentas se empiojan bastante. Entre acelerones y frenadas, esos vientos le demuelen los engranajes de multiplicación que median entre el cubo de la hélice y la dínamo. Además, como traen polvo abrasivo, le mellan el borde de ataque a las palas. Así que a un gran parque eólico de 350 MW, sacale 4 años, y te dura 16, y lo tenés que tirar. Y no generó puestos de trabajo locales porque se importó casi todo. Por supuesto, cubre una superficie enorme, ese parque. De hecho no tenemos ninguno de semejante módulo eléctrico, todavía. La emisión de carbono de la fabricación de los molinos, que se emite desde otros países pero a la misma atmósfera planetaria, es fácilmente olvidable cuando le sumás el costo económico y atmosférico del llamado «respaldo caliente». Ésta es la suma de centrales, generalmente de gas, que CAMMESA decide que sigan funcionando pero desconectadas de red. Ergo, contaminando al cuete para que entren lo más rápido posible, con demoras de 5 a 10 minutos, a rellenar el bache de suministro en cuanto se plancha el viento. Que no sólo es intermitente sino, además, impredecible en el minuto a minuto. Obviamente alguien paga: vos, yo y 45 millones más como nosotros. Sumale que todos los componentes son importados y cuestan dólares, y entendés por qué se ve tanto molino parado por imposibilidad de mantenimiento. El que fue en los ’90 el mayor parque eólico del país, el Morán de Comodoro, estuvo década y media con más de la mitad de las turbinas detenidas, e incluso el viento derribó un equipo cerca del Cerro Chenque. El factor de disponibilidad nuclear aquí anda entre el 89 y 91%. Sí, OK, acepto, con Atucha II no… todavía. Es un prototipo, se tardan unos años en sacarles las mañas. Con Atucha I al principio pasó lo mismo, no superaba el 71% de disponibilidad, y por lo mismo: otro prototipo. Hoy, 89%. Espero que alguna vez dejemos de instalar prototipos. Y vamos al cambio climático: vos decís que faltan cuerpos de agua superficiales con suficiente volumen como para enfriar las centrales nucleares actuales. No es exactamente el problema, porque vas a ver bastantes centrales de estas, y bien viejas, en zonas semiáridas de los EEUU, con torres de enfriamiento que usan y evaporan agua freática. Pero te doy la razón con las muchas centrales que Francia, el país más nuclear del mundo, tuvo que desconectar de red durante las olas de calor y sequía de 2003 y de 2021. Los ríos normalmente caudalosos, como el Loire o el Garonne, estaban en sus aforos mínimos. Pero el problema no era la falta de agua, sino que la pluma de agua caliente emitida por cada central en dirección río abajo superaba el calor que tolera buena parte de los componentes biológicos de esos pequeños ecosistemas fluviales. El standard de la industria nuclear en todos lados es no superar en más de tres grados la temperatura del río en el caño de descarga. Y es que en las olas de calor esos ríos franceses ya bajaban recalentados por el sol y la atmósfera a más de 24 grados. 30 grados y más. Y eso porque son ríos pequeños. Al menos, mirados desde la Pampa Húmeda o la Mesopotamia, ojo. Los franceses no tienen ese problema de calentamiento de aguas con sus centrales instaladas sobre el litoral marítimo. Y probablemente deban añadir torres de enfriamiento a sus viejas centrales EDF de 900 MW a vera de río, y las nuevas que están construyendo, los paquidérmicos EPR de 1600 MW, tendrán que encarecerse aún más con este tipo de suplemento térmico. Pero lo que hace tan caros a estos EPR no es el tamaño sino la inexperiencia. En los últimos 30 años Francia privatizó las centrales de EDF, a la nueva empresa operadora (AREVA) no se le cayó un euro del bolsillo en una nueva ola de construcción (¿no te suena medio familiar?), peor aún, las 56 máquinas prexistentes se quedaron sin mantenimiento, y la fuerza de trabajo nacional especializada en montaje desapareció. Ése es el lujo que no nos podemos dar: dejar que se evapore la cadena de suministro nuclear nacional, que genera mucho trabajo y muy calificado. Si se mantienen estas empresas y estas personas y el estado nacional no vuelve a niveles estrambóticos de demencia liberal, toda central, sea un SMR chico como el CAREM o una nueva símil CANDU, tipo Embalse, de 700 mega, te va a parecer barata. Porque se va a hacer en tiempo y forma. Bueno, te va a parecer barata a la larga. Pero es infraestructura durable que le dejamos a nuestros pibes. En revancha, si por chambonadas de recursos humanos cada soldadura de una nueva central se tiene que hacer dos e incluso tres veces, una planta que debe construirse en 6 años, según usos y costumbres de los ’80, ahora toma el doble o el triple, y el costo de entrega se te cuadruplica, y más. Es el caso del EPR finlandés de Olkiluoto, y siguen las firmas. Pasa lo mismo en todo el veleidoso Occidente, que desde los ’90 jugó a desnuclearizarse ya fuera por fundamentalismo verde, fundamentalismo de mercado, o ambos a la vez. Porque ambos polos de fanatismo son hijos de la misma madre, Mamá Petróleo. Los chinos, coreanos e indios no tienen ese problema de «muy grande es muy caro». Corea, en los Emiratos, ha llegado a terminar centrales de 1400 megavatios en 4 años. Mantener los recursos humanos afilados baja mucho los costos y tiempos de construcción, mucho más que el tamaño de las centrales, amigo Norman Mauricio. Sólo que esa decisión de mantener las empresas y la gente experta las toma siempre el estado, si las toma, y no el mercado. Y tampoco cualquier estado. Tiene que tener una burocracia muy profesional en temas energía. Y sólo lo hace cuando no está liderada por eco-talibanes. Como contraejemplo, mirá a Alemania… Vuelvo a Francia, con tanta central fluvial, porque para variar estoy incumpliendo con la promesa de una mirada argentina. Tres años al hilo de ENSO negativo, como los llaman Uds., los de Ciencias de la Atmósfera, o de Niña, como decimos los seres más comunes, nos dejaron sin lluvias. El fondo del Paraná y del Uruguay se volvieron caminables. Las represas de Yacyretá y Salto Grande tenían que adaptarse a caudales muy exiguos, y entregaban 1/3 de los megavatios nominales. Antes la hidroelectricidad en Argentina era «de base», más confiable y disponible que el Sargento Cabral. ¿Seguirá siendo de base? Si la pasada Superniña es la nueva normalidad, estamos fregados. Y está la posibilidad de que no siga igual, sino que empeore. Pero en lo peor de esta última Superniña de tres años, el Paraná de las Palmas, donde están las Atuchas, retuvo el caudal y la profundidad necesarias como para que ambas máquinas pudieran refrigerarse. Es que no hay modo de comparar el Loire, ni siquiera en condiciones normales, con el Paraná, incluso cuando éste estaba ya tan bajo no lograba ni dar agua a las bocatomas de las ciudades ribereñas. Esos ríos franceses andan en los 1600 m3/segundo de caudal, pero el Paraná normalito, descarga 17.000 m3/segundo. Es cierto que el Loire tiene más castillos renacentistas, pero me quedo con nuestro Padre de las Aguas. De todos modos, y por no tentar al diablo del recalentamiento global, creo que así como tenemos que dejar de comprar prototipos (salvo que sean nuestros, como el CAREM), tenemos que instalarlos en nuestras costas marinas, especialmente las patagónicas. Y bien por arriba del nivel actual de pleamar y con tormenta, porque sabemos que la línea intermareal está en ascenso e ignoramos dónde y cuándo termina, si termina. Tsunamis nunca hemos tenido, dicen los geólogos, y refrigeración a esas máquinas no les va a faltar. Y además de electricidad para industrias intensivas, que allí faltan, unas cuantas nucleares costeras pueden subsanar, ósmosis interna mediante, una ausencia mucho peor: la de agua potable. Un gusto leerte, colega, como siempre. Una cerveza, cuando quieras. Daniel E. AriasChina y EE.UU: la guerra fria de los semiconductores
China establecerá control sobre exportaciones de metales estrategicos y EE.UU impondra restricciones a la exportacion de semiconductores a China.
EEUU y un golpe a Nvidia
Estados Unidos está considerando la posibilidad de endurecer una norma de control de las exportaciones destinada a frenar el flujo de chips de inteligencia artificial a China, restringiendo la cantidad de capacidad de procesamiento que pueden tener los chips, según dos personas familiarizadas con el asunto. La potencial medida golpeó a Nvidia que cayó 1,8%. También afectó a Intel Corp, que bajó 1,6% y en menor medida a Advanced Micro Devices (AMD) que cedió 0,2%. Y es que según la información, el Departamento de Comercio estadounidense detendrá los envíos de chips a clientes en China desde julio. Cabe recordar que ya en septiembre Nvidia declaró que las autoridades estadounidenses le habían pedido que dejara de exportar a China dos de sus principales chips informáticos para inteligencia artificial. Meses después la compañía dijo que ofrecería un nuevo chip avanzado llamado A800 en China para cumplir las normas de control de exportaciones. La empresa también modificó su chip estrella H100 a principios de año para cumplir la normativa. Sin embargo, todo apunta a que las nuevas restricciones que estudia el Departamento de Comercio prohibirían incluso la venta de chips A800 sin una licencia especial de exportación estadounidense. La jefa financiera de Nvidia, Colette Kress, dijo en ese entonces que «a largo plazo, las restricciones que prohíben la venta de nuestras GPU para centros de datos a China, de aplicarse, supondrían una pérdida permanente de oportunidades para que la industria estadounidense compita y lidere uno de los mayores mercados del mundo y repercutirían en nuestros futuros resultados empresariales y financieros». Además, hace un par de meses el CEO de Nvidia, Jensen Huang, alertó del «enorme daño» que podría sufrir la industria tecnológica estadounidense debido a la tensión por el comercio de chips entre EEUU y China, que fue en aumento durante los últimos meses. Sin embargo, desde el Gobierno de Biden parecen dispuestos a seguir adelante con esos planes, lo que podría afectar a la buena racha que vienen registrando estas compañías en bolsa (las acciones de Nvidia han subido un 187% en lo que va de año, mientras que las de AMD han ganado un 70,4%). Pero la noticia no solo ha afectado a las empresas estadounidenses de semiconductores. Las acciones chinas de inteligencia artificial (IA) también han caído. En concreto, el índice chino de inteligencia artificial CSI se ha dejado un 3% este miércoles, mientras que los títulos que cotizan en Shenzhen de Inspur Electronic Information Industry se han desplomado un 10%.Diego de Mendoza fue designado miembro de la Organización Europea de Biología Molecular
Autorizan a Equinor a perforar un pozo offshore en el Mar Argentino
Cambio de fecha
Se trata, en realidad, de la aprobación del estudio de impacto ambiental para la nueva ventana temporal que realizó la compañía noruega para realizar la perforación. En el análisis del impacto ambiental participaron distintos organismos como la Secretaría de Energía; el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP); la Dirección Nacional de Gestión Ambiental del Agua y los Ecosistemas Acuáticos; la Dirección de Planificación Pesquera de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca; la Dirección Nacional de Áreas Marinas Protegidas de la Administración de Parques Nacionales; y la Prefectura Naval Argentina. El artículo dos de la resolución aclara que Equinor deberá informar al INIDEP “las fechas exactas en las cuales ejecutará las acciones” de perforación dentro de la nueva ventana temporal del proyecto. La audiencia pública de este proyecto se realizó en octubre del año pasado. En este proyecto ya se realizaron los estudios sísmicos 2D y 3D, que analizan las capas y la estructura de la tierra y permiten generar gráficos tridimensionales que muestran si hay o no hidrocarburos, respectivamente. En el caso de encontrarse petróleo o gas, el proyecto Argerich ingresaría en la siguiente etapa, que es la que establece límites del yacimiento con pozos diseñados para testear el fluido de producción. Luego, en una tercera etapa, se perforarían los pozos para producir petróleo comercialmente.Argentina y Brasil relanzan su alianza estrategica. Plan de acción
Asimismo se impulsará la cooperación en areas estratégicas como energía, mineria, desarrollo cientifico y tecnologico al tiempo que se buscará fortalecer la integración de los mercados y avanzar en proyectos de infraestructura. En cuanto a la integración regional, Argentina y Brasil trabajarán en la consolidación del Mercosur y en la promoción de la integración física de la región, a través de la mejora de la conectividad y la infraestructura de transporte.
Además, se prevé fortalecer la coordinación en foros y organismos internacionales, en línea con los intereses y valores compartidos por ambos países. Durante el encuentro, los mandatarios también destacaron la importancia de fortalecer los lazos culturales y educativos entre Argentina y Brasil, y bajo esta línea se promoverá el intercambio académico al tiempo que se fomentará la colaboración en el ámbito de la cultura.
La firma de este Plan de Acción refleja la voluntad política de Argentina y Brasil de profundizar su relación estratégica y potenciar la cooperación en diversos ámbitos considerados como claves. En tanto se espera que las acciones acordadas contribuyan tanto al fortalecimiento de la integración regional como al impulso del desarrollo económico y social en ambos países.
Para acceder al texto completo «plan de accion para el relanzamiento de la alianza estrategica argentina-brasil» clickear aqui Techint, Arcor y Ledesma en la UIA: Los titulares entran a la cancha
La Unión Industrial Argentina (UIA) tiene, por primera vez en mucho tiempo, a su dueño jugando visible y en primera línea: Paolo Rocca y sus aliados directos e indirectos. Es que esta semana se confirmó -con lista única- a Daniel Funes de Rioja por otros dos años al frente de la entidad más importante del establishment nacional, pero con un organigrama que pocas veces mostró con tanta claridad el peso de Techint, Arcor y Ledesma en la UIA.
Hasta ahora manejando, pero posicionados muy en las sombras, esos grupos mostraron esta vez los dientes, corrieron a todos los cuadros negociadores de la mesa chica, se hicieron con las posiciones de privilegio y dejaron un mensaje a la política de cara a las presidenciales: la «T» huele tiempos de nuevos mandatarios y está dispuesta a jugar con sus propias reglas, y para eso pone a los titulares en la primera línea. No importa si el que gana es Sergio Massa o Juntos por el Cambio, porque Techint avisa que lo relevante es su manejo del pulso político del Círculo Rojo. Y que, a la vez, sondea con interés particular el escenario político electoral en un país en el que el poder económico tiene un peso específico más que importante y el escenario está totalmente abierto.Techint se queda con todo
«Techint no tiene la lapicera, tiene la librería entera», bromeó ante Página/12 un alto dirigente de la UIA, apelando a aquel dicho que supo usar la vicepresidenta, Cristina Kirchner, para graficar el poder en las decisiones. No parece esa una metáfora excesiva si se mira cómo quedó el armado final de la mesa chica de la central fabril, la gremial empresaria más influyente del país. La primera invasión fuerte de Techint tomando posiciones fue haber corrido del cargo de Secretario de la UIA al dueño de Sinteplast, Miguel Ángel Rodríguez. Ese cargo es el más importante en la entidad después del presidente, porque tiene la firma, y había un acuerdo para sostener a Rodríguez, pero terminó reemplazado por Eduardo Nougues, el hombre fuerte de la azucarera Ledesma en Buenos Aires. Como Funes, Nougues también es un hombre de la Coordinadora de Productores de Alimentos (Copal), la cámara que maneja los precios de la góndola. Detrás de Nougues, en la vicepresidencia primera, quedó David Uriburu. El personaje en cuestión es la mano derecha de Rocca en la entidad, tras la jubilación de su histórico lugarteniente, Luis Betnaza.La sombra de Acevedo
Uriburu es el nuevo hombre fuerte del holding, y reemplazó en el cargo a Miguel Acevedo, ex presidente de la UIA y nave insignia de los sectores negociadores de los industriales. Algunos aseguran que la distribución de cargos no responde a razones políticas, pero la historia de Acevedo fue un parteaguas que forzó a Techint a jugar, esta vez, muy de frente. Hubo un hecho muy simbólico que terminó enfrentando a Rocca con Acevedo, dueño de la cordobesa Aceitera General Deheza (AGD), y que explica por qué, esta vez, la «T» no quiere errores ni rebeldes. Apenas iniciado el Gobierno de Alberto Fernández, Acevedo se convirtió en uno de los asiduos visitantes a la Quinta de Olivos. Cuando estalló el fallido asunto de Vicentín, el empresario quedó atrapado por las presiones de Techint para salir a repudiar el accionar oficial en la aceitera santafecina, pero en lugar de ceder, resistió. Ya venía Acevedo muy observado por Techint y los gigantes por haber introducido en la UIA un esquema de charla intersectorial con movimientos sociales, la Iglesia y la CGT, pero el caso Vicentín puso a Techint en enemistad total con el ceo de AGD, que se negó a romper filas con el Gobierno por esa cuestión. De allí en más, Rocca lo puso en la mira. Eso hizo que en el turno actual, los Techint boys se cargaran a todo el «acevedismo», incluído el propio dueño de Sinteplast, que tallaba en esa línea y también tenía diálogo con el Gobierno. En esa avanzada perdieron terreno otros dirigentes de perfil negociador, como la autopartista Carolina Castro, que quedó relegada a un cargo bastante menor al que tenía. Castro había sido, en los años de Acevedo, la primera mujer con peso en la mesa chica de la UIA, una entidad gobernada básicamente por hombres. Pero la avanzada de los gigantes fue aún más profunda.Los lugartenientes
Adrián Kauffman Brea, un histórico de la entidad y representante de Arcor, quedó al frente de otra de las vicepresidencias. Representa los intereses de Luis Pagani en la UIA y fue el primero, cuentan, en ver el fracaso industrial del macrismo, luego de una reunión con el ministro de Producción, Francisco «Pancho» Cabrera. Martín Rappallini, presidente de la Unión Industrial Bonaerense (UIPBA), será el tesorero de la UIA. La UIPBA está controlada políticamente por Techint. También Rocca tiene bajo su tutela política a Paula Bibini, representante de la UIA de Salta y elegida como primera mujer vice en la entidad. Lo mismo ocurre con Roberto Arano, representante de la UIA de Tucumán. Hay otros dos casos que vinculan más directamente a Techint e, inclusive, al primer hombre en la UIA con una militancia directa en Juntos por el Cambio. Por un lado, Marcelo Domínguez Molet, de la cámara de Autopartes AFAC y dirigente de la portuguesa Baterías Moura integrará el Comité Ejecutivo. En su CV figura que a los 22 años entró a trabajar a Techint y desde allí mantiene un vínculo directo con los Rocca. El otro caso llamativo de una movida muy fuerte es la designación de Mauricio Badaloni, representante de la UIA Mendoza. Hace unos días, Badaloni se tomó una foto abrazado con su coterráneo Luis Petri, pre candidato a vicepresidente de Patricia Bullrich. El empresario es integrante del espacio Activá Mendoza, que es parte del frente Cambia Mendoza, el brazo política mendocino de Juntos por el Cambio.Massa equilibró el prode político
El acuerdo del kirchnerismo y el massismo para que Massa sea candidato a presidente de UP sacudió a las filas industriales, que venían jugando muy fuerte en la interna de Juntos en favor del alcalde porteño, Horacio Rodríguez Larreta. «Hoy es un fifty/fifty», cuentan. Massa recibió esta semana a Funes en su despacho, el mismo día de la elección de la UIA. El encuentro tuvo cuestiones algo extrañas, que no suelen ocurrir: además de llevarle resultados positivos de la marcha de la actividad, Funes le transmitió a Massa «el beneplácito de los industriales por la unidad del peronismo» y resaltó «el proceso de estabilidad económica logrado». Por ahora, la relación de Rocca con el oficialismo fluye con normalidad en el marco de la obra récord del Gasoducto Néstor Kirchner, pero el resto está por verse.Un desplante para Milei
Funes estuvo muy activo en los últimos días en acontecimientos políticos con fuerte simbolismo. Uno fue un faltazo que muestra qué piensan los industriales del libertario Javier Milei: el estudio de abogados del presidente de la UIA compró una mesa entera en la exposición que Milei hizo ante los ceos del Consejo para el Comercio y la Producción (Cicyp), pero mandó a terceras líneas y él no fue. Allí, Milei dijo que cortaría con la obra pública y recibió un fuerte rechazo de todos los ceos y, en particular, del presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Gustavo Weiss. El segundo lugar donde estuvo Funes fue en el curioso adelanto de la celebración del 4 de julio, que se hizo el 29 de junio en la Embajada de los Estados Unidos. «Por la interna que tienen, no vino nadie», contó a este diario alguien que fue al mitin, que suele ser masivo, con fotos pomposas, y fuerte presencia del macrismo. Ni Patricia Bullrich, habitué del cosplay alusivo a la independencia de los Estados Unidos, se hizo ver. Tampoco hubo gente del larretismo. Signo de los tiempos y de una elección que parece un misterio.Leandro Renou


