Brasil inicia la instalación de su primer microreactor nuclear

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Brasil ha comenzado el proceso de creación de la infraestructura necesaria para instalar el primer microreactor nuclear del país, informó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación en el sitio web del Gobierno. La iniciativa tiene como objetivo satisfacer la creciente demanda de fuentes de energía limpia y fomentar el progreso tecnológico en el sector energético.

El bloque de energía, donde se ubicará el microreactor, se construirá en Río de Janeiro y se espera que esté listo para operar en 2033. La potencia del microreactor será de 100 vatios, suficiente para mantener una reacción nuclear controlada. Podrá suministrar electricidad a pequeñas ciudades, centros de datos, plataformas petroleras marinas y diversas instalaciones industriales en sectores como la metalurgia, la alimentación, la química, la textil y la producción de minerales no metálicos.

El proyecto, que reúne los esfuerzos de 13 socios, comenzó a mediados de diciembre del presente año, con un financiamiento total de 50 millones de reales (aproximadamente 9.035 millones de dólares).

Gracias a su tamaño compacto, estos reactores pueden trasladarse y entregarse a regiones de difícil acceso, proporcionando energía a sus habitantes. Según estimaciones de expertos, el 68 % de los municipios brasileños podrán beneficiarse de este tipo de energía, lo que favorecerá a unos 30 millones de ciudadanos en todo el país.

El proyecto refuerza la posición de Brasil como centro de experiencia científico-tecnológica avanzada en el sector energético y contribuye a la transición hacia tecnologías más limpias.

Ganadores y perdedores en dos años de Milei: de Elsztain a Rocca

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El mercado bajó el pulgar en 2025 a la industria pesada y a los bancos en un año de selectividad quirúrgica. Quiénes son los empresarios que festejaron el modelo de tarifas y RIGI, y por qué el acero de Techint se derrumbó en la pizarra.

Mientras que el 2024 fue un año de volantazo para el modelo económico, el 2025 fue de consolidación. El veredicto del mercado sobre la economía real y las alianzas políticas de Javier Milei provocaron que la «fiesta» financiera del primer año de Gobierno se terminara para la mayoría de las empresas y dio paso a una selectividad quirúrgica donde solo ganaron los sectores regulados y los aliados estratégicos del modelo.

Mientras que las compañías vinculadas a la energía lograron sortear la volatilidad cambiaria y electoral, los gigantes de la industria pesada —con Paolo Rocca a la cabeza— y los bancos, que habían sido los grandes ganadores del inicio del mandato, sufrieron un duro revés en sus cotizaciones en dólares. Estos últimos se mantienen liderando las ganancias desde diciembre del 2023, pero la actividad productiva por el contrario perdió hasta la mitad de su valoración.

Los dueños de la energía: los ganadores del modelo

El podio del período pasado se lo llevó Central Puerto (CEPU). La generadora eléctrica controlada por las familias Bemberg y Reca —históricos jugadores del sistema energético— cerró el año con una suba de su valor en 24,7% en dólares, según indicó un informe de Portfolio Personal de Inversiones (PPI).

Grafico

No es casualidad. Según detallan desde PPI, la firma fue «beneficiada tanto por la desregulación del sector energético como por anuncios vinculados a la provisión de energía para Sur Energy». A esto se suma un driver político clave: la potencial asociación con YPF Luz y la solicitud de ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de AbraSilver, una de sus apuestas mineras, por poco más de USD 500 millones. El mercado leyó que el management de CEPU entendió hacia dónde van los incentivos del Gobierno: tarifas libres y grandes proyectos extractivos.

El otro gran ganador del año fue Eduardo Elsztain. Su buque insignia, IRSA, anotó un alza del 10,3% en dólares. El empresario, dueño del Hotel Libertador —búnker de Milei durante la campaña y sus primeros meses de gestión— y quien le abrió al presidente una red de contactos en el mundo religioso, capitalizó la estabilidad de los «activos reales».

Un escalón más abajo, pero en terreno positivo, aparece Loma Negra (+6,7%). La cementera, en pleno proceso de venta por parte de su controlante brasileño InterCement al dueño de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, logró sostenerse pese a la parálisis de la obra pública, especulando quizás con un cambio de manos que ponga en valor sus activos estratégicos.

La caída de los industriales

La contracara del éxito energético es el derrumbe de la industria pesada. Si se mira la película completa desde que Milei gestiona, el dato es lapidario: Ternium Argentina (TXAR) perdió un 48,5% de su valor en dólares y Aluar (ALUA) retrocedió un 31,1%.

En 2025, la tendencia se profundizó. La siderúrgica del Grupo Techint se desplomó un 40,6%, mientras que la aluminera de la familia Madanes Quintanilla cayó un 13,5%. Dos industrias vinculadas a la construcción y la industria automotriz, esta última en caída en el segmento de producción y a la vez con mucha competencia importadora, sobre todo de productos chinos cuyos precios ya son referencia en los mercados. Se sumó el crawling peg sobre las bandas cambiarias, que apreció el tipo de cambio, y golpeó la competitividad de estos exportadores industriales.

Otro que sufrió el año fue el holding Comercial del Plata (COME), que lideró las pérdidas del panel líder con un rojo furioso del 57,8% en 2025. A pesar de haber ganado un 17,5% en el acumulado de la era Milei, el último ejercicio borró gran parte de las ganancias, exponiendo la fragilidad de los papeles más volátiles (o small caps) ante la incertidumbre política.

Bancos: de la suba al ajuste de márgenes

El caso de los bancos es particular. Si se observa la columna de rendimientos desde el 31 de diciembre de 2023, las entidades financieras son las dueñas absolutas: el BBVA (+231,6%)Banco Macro de la familia Brito (+228,1%) y Grupo Financiero Galicia de los Escasany (+215%). Fueron los grandes vehículos del trade electoral y la limpieza del balance del Banco Central.

Sin embargo, 2025 fue un baño de realidad. Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria, explicó que el sector de Servicios Financieros tuvo un desempeño «mayormente negativo», afectado por la «compresión de márgenes y la cautela del mercado frente al ciclo económico».

En números: Grupo Galicia cayó un 13,8% y Supervielle se hundió un 21,3% en el último año. Con la baja de tasas y la desaparición de los pasivos remunerados (Leliqs/Pases), los bancos se vieron obligados a volver a su negocio tradicional de prestarle al sector privado en un contexto recesivo, lo que ajustó sus rentabilidades extraordinarias.

El «cisne negro» de la Provincia y la volatilidad política

El recorrido del Merval en 2025 no fue lineal. El informe de PPI destaca un evento que casi hace descarrilar el programa financiero: las elecciones de medio término en la Provincia de Buenos Aires.

«El revés de las elecciones, en las cuales el oficialismo perdió por más de 13,5 puntos contra el kirchnerismo, hundió al Merval por completo hasta su mínimo de USD 1.071«, graficó la consultora. En ese momento, el índice llegó a perder el 50% de su valor.

La recuperación vino de la mano de los comicios nacionales, que mostraron una realidad diferente a la del conurbano bonaerense. «En el lunes poselectoral el índice registró su mayor suba histórica (+31,2%)», detallan desde PPI. Hoy, el Merval oscila en los USD 2.000, un nivel de «equilibrio tenso» que depende exclusivamente de que la macroeconomía se consolide en 2026.

Petróleo: la promesa pendiente

Finalmente, el sector de Oil & Gas mostró un comportamiento heterogéneo. Mientras Marcelo Mindlin logró que Pampa Energía terminara «neutra» (-0,9%) gracias a su diversificación, la petrolera estatal YPF cayó un 14,1% en 2025.

Araujo, de Criteria, advierte que si bien YPF y Vista finalizaron con pérdidas, el sector «continúa concentrando expectativas de mediano plazo, apalancadas en el desarrollo de Vaca Muerta«. La apuesta del mercado es clara: si el Gobierno logra abrir el cepo y garantizar el flujo de dividendos estas acciones son las candidatas a liderar el rebote en 2026. Por ahora, el mercado prefiere la caja segura de las tarifas de luz y gas (TGS subió 3,8% y Transener 3,3%) antes que el riesgo de la perforación.

En síntesis, el mercado habló: premió a los dueños de la energía y los servicios públicos —sectores donde el Gobierno puso el foco de la normalización tarifaria— y soltó la mano de la industria tradicional, que deberá reconvertirse o esperar un tipo de cambio más favorable que, por ahora, no aparece en el horizonte libertario.

Eugenia Muzio

La caída de Bioceres

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 La empresa tecnológica que lideró el mundo de las startups como modelo de una nueva era donde el conocimiento y el desarrollo científico irrumpían en el mercado y llegaban a la cúspide para cotizar en Nasdaq arrastra una deuda millonaria que se calcula entre los 30 a los 80 millones de dólares.

La situación llevó al holding Bioceres S.A. a zona crítica que podría derivar en la quiebra de la firma. Fuentes del mercado señalaron que la tecnológica integra una compleja red de empresas controlantes, subsidiarias y asociadas donde se mezclan inversores crypto de dudosa solidez y referentes de los nuevos mercados.

Según fuentes del agro señalaron que Bioceres Crop Soluciones (BIOX) y Rizobacter que son las que cotizan en Nasdaq, se escindieron de todo ese entramado cuando en 2024 el holding inició un proceso de reestructuración accionaria. 

Mientras que BIOX se habría quedado con los principales desarrollos biotecnológicos como el trigo resistente a la sequía HB4, Bioceres S.A., que contaba con estructura accionaria propia, dejó de ser la controladora de BIOX y vendió sus títulos.

A partir de allí apareció Juan Sartorio, yerno de un magnate ruso y ex candidato a presidente de Uruguay. En el país vecino se lo señala como un oscuro zar de las criptomonedas que desde el arribo de Milei hizo sus inversiones en Argentina. Tiempo atrás compró Adecoagro y ahora quiere quedarse con el 50 por ciento de las acciones de YPF en Profertil, la mayor productora de fertilizantes del país.

Juan Sartori fue candidato a presidente de Uruguay pero perdió la interna con Lacalle Pou

En Bioceres SA, Sartori puso al frente a  Alejandro Antalich. El CEO tambíen es uruguayo y estuvo vinculado al desarrollo de las empresas agrotecnológicas de cannabis que convirtieron al país vecino en productor líder durante los años del Frente Amplio desde la legalización de la marihuana.

Lo cierto es que ahora el default por 5 millones de dólares que encendieron las alarmas el año pasado se convirtió en un rojo que asciende a 35 millones de dólares y hay quienes dicen que esa deuda podría duplicarse lo cual amenaza a Bioceres S.A. con la quiebra.

La tormenta arrastró a todos los activos vinculados y las acciones de BIOX sufrieron un derrumbe impactante que hizo que se borrara la esperanza de que se convirtiera en uno de los unicornios locales más importantes.

Según publicó LPO, desde su pico histórico en 2021/2022, cuando su valuación bursátil superaba los USD 900 millones y sus acciones cotizaban a cerca de USD 15,70, se desplomó más de un 90% y hoy sus papeles rondan los USD 1,70, con una capitalización inferior a los USD 110 millones, como anticipó Bloomberg Línea.

En la primera mitad del 2025, Bioceres reportó ingresos por USD 75 millones, un 40% menos que lo proyectado; una pérdida operativa de USD 15 millones y un resultado neto negativo de USD 48 millones que derivaron en la profunda crisis financiera.

En el grupo ya hablan de un pedido de quiebra que la justicia definirá los límites de cada responsable de una compleja red de sociedades y firmas subsidiarias y dirá si Bioceres se trató de un jugador de peso en las nuevas industrias que prometían tallar una nueva era del capitalismo global u otro fiasco como tantos que aprovecharon las sombras de los éxitos del Silicon Valley. 

Fabricio Navone

Nucleoeléctrica batió su récord de generación eléctrica por 2do. año consecutivo

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Nucleoeléctrica Argentina alcanzó en 2025 un récord histórico de generación eléctrica, consolidando por segundo año consecutivo su máximo nivel de producción anual. En el desagregado, dos de sus centrales nucleares, Atucha II y Embalse, batieron récords individuales de generación.

Durante el último año, la empresa estatal operadora de las centrales nucleares superó su récord de generación neta anual, con un total de 10.760.572 MWh netos, sobrepasando el máximo registrado en 2024, que había sido de 10.449.015 MWh netos.

La electricidad generada por la empresa representó aproximadamente el 7,5% de la generación nacional total durante el 2025, indicaron desde la empresa.

Récords de generación en Atucha II y Embalse

La Central Nuclear Embalse alcanzó en 2025 una generación neta de 5.352.203 MWh, superando su marca anterior de 5.224.058 MWh, registrada en 2023.

Por su parte, la Central Nuclear Atucha II generó 5.408.370 MWh netos, superando el récord previo de 5.200.490 MWh, alcanzado en 2016.

Estos resultados reflejan el alto nivel de confiabilidad y desempeño operativo de las centrales nucleares argentinas.

Avances en proyectos estratégicos

En paralelo a este desempeño, Nucleoeléctrica avanza con proyectos estratégicos clave para asegurar la continuidad y el fortalecimiento de la generación nuclear en el país.

En la Central Nuclear Atucha I continúa el Proyecto de Extensión de Vida, una de las obras de infraestructura energética más relevantes de la Argentina.

A un año del inicio de la parada programada, el proyecto registra un 48% de avance, con importantes progresos en la modernización de sistemas esenciales. Esta obra permitirá que Atucha I continúe aportando energía segura y confiable durante 20 años más.

Asimismo, en la Central Nuclear Atucha II, Nucleoeléctrica avanza con el Proyecto de Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Gastados (ASECG II), que ya presenta un 38 % de progreso.

Esta obra es esencial para asegurar el futuro operativo de Atucha II y garantizar una gestión responsable del combustible nuclear, conforme a los estándares internacionales más exigentes.

Nicolás Deza

Tratado Mercosur-Unión Europea: lo esencial de un acuerdo «aprobado», pero aún pendiente

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Tras 25 años de arduas negociaciones, el Consejo Europeo avanzó con la firma del Acuerdo Unión Europea-Mercosur. Se trata de un paso con impacto global que el próximo sábado 17 de enero será rubricada en Asunción, capital de Paraguay, el país que ejerce la titularidad del Mercosur durante este semestre. Se espera que Argentina esté presente.

Punto por punto, esta son las principales definiciones que se llegó a esta altura:

¿De qué se trata el Acuerdo?

Es un tratado político y comercial cuyo objetivo es reforzar las relaciones birregionales mediante la apertura de mercados, la cooperación política y el desarrollo sostenible. Su estructura se basa en tres pilares: el político, el de cooperación, orientado al desarrollo económico, social y ambiental; y el comercial, que establece normas para el intercambio de bienes y servicios, la reducción de aranceles y la regulación de inversiones y comercio.

¿Cuáles son sus alcances?

Los dos bloques juntos representan más del 30% del PBI mundial y cerca del 35% del comercio global. El Acuerdo crearía un mercado integrado de más de 700 millones de personas.

¿Qué le permite a la Unión Europea?

Le permite obtener acceso preferencial a un bloque que tradicionalmente ha mantenido un alto grado de protección de su mercado, lo que convierte este acuerdo en una oportunidad estratégica para las empresas europeas. Además, contribuye a los objetivos de la UE de diversificar sus socios comerciales, fortaleciendo vínculos con países afines a sus valores democráticos, sociales y ambientales.

¿Cuáles son los beneficios para la región del Mercosur?

Se espera que el Acuerdo impulse el comercio bilateral. Se prevé que las exportaciones de la UE al Mercosur aumenten en un 39%, mientras que las exportaciones del Mercosur a la UE aumentarían en un 17% (48.700 millones EUR y 8.900 millones EUR, respectivamente).

En general, se espera que el Acuerdo aumente el PBI de la UE en unos 77.600 millones EUR y el del Mercosur en unos 9.400 millones EUR de acá a 2040.

La UE eliminaría el 92% de los aranceles aplicados a las exportaciones del Mercosur y otorgaría preferencias adicionales al 7,5% restante (cuotas y preferencias fijas).

En agricultura, liberalizaría el 99% del comercio, eliminando barreras que afectan a productos clave como frutas, vegetales, aceites, pescados, vinos y alimentos procesados. También incluiría grandes mejoras para productos agroindustriales.

La UE concedería los volúmenes de cuota más altos jamás otorgados a un socio comercial. Con incentivos para la inversión y la modernización productiva y una posible integración a las cadenas globales, con costos de producción más bajos y acceso a componentes europeos.

¿Cuáles son los aspectos particularmente relevantes para Argentina?

Que el Acuerdo le permitiría recuperar exportaciones en sectores como biodiésel, aceites, langostinos, cítricos y pesca. Le daría ventajas inmediatas para productos donde Argentina es particularmente competitiva. La eliminación o reducción rápida de aranceles beneficiaría directamente a productos clave del país, como soja procesada, aceites, maní, frutas del Alto Valle, cítricos y pesca, ampliando acceso en sectores donde Argentina es especialmente competitiva.

También daría impulso a la agroindustria y a la cadena cárnica. Porque la eliminación del arancel sobre la cuota Hilton fortalecería a la industria bovina argentina, así como las exportaciones de carnes. La UE reconocería 104 indicaciones geográficas argentinas, principalmente vinculadas a vinos y productos regionales, lo que favorecería el posicionamiento internacional de Cuyo, la Patagonia y otras regiones productoras.

Además, como Argentina importa mucha maquinaria, insumos y bienes de capital desde Europa, la baja arancelaria reduciría costos de producción y mejoraría la competitividad industrial en sectores como automotriz, metalmecánica y química.

La apertura del mercado europeo, además, permitiría expandir un sector donde Argentina lidera dentro del Mercosur, favoreciendo exportaciones de alto valor agregado y empleo calificado.

¿Cuáles son los próximos pasos?

El Acuerdo pasaría al Parlamento Europeo para su aprobación. Al mismo tiempo, los gobiernos de cada país del Mercosur comenzarían el proceso de ratificación de acuerdo a sus procedimientos nacionales. Una vez concluidos los procedimientos internos de la Unión Europea, el Acuerdo entrará en aplicación con los países de Mercosur que lo hayan ratificado.

¿Cuándo se puede esperar la entrada en aplicación del Acuerdo?

La entrada en vigencia depende de los procesos de ratificación en la Unión Europea y en los países del Mercosur. Si los procesos de ratificación avanzan sin contratiempos, podría entrar en aplicación a finales de 2026.

¿Por qué las negociaciones se demoraron más de 25 años?

Las negociaciones comenzaron en 1999, pero estuvieron suspendidas de facto durante unos 14 años, principalmente en los períodos 2002–2010, 2012–2015 y 2020–2022. Las pausas respondieron a diferencias estructurales entre ambas partes, crisis económicas, cambios políticos y, en la etapa más reciente, a preocupaciones ambientales, que retrasaron la conclusión del Acuerdo incluso tras el entendimiento político de 2019.

Todavía esta semana, los agricultores europeos advierten que el acuerdo facilitará el ingreso de productos agroindustriales provenientes de América Latina a precios más bajos y con estándares ambientales y sanitarios distintos, lo que -sostienen- profundizaría la crisis del sector por una «competencia desleal».

Inundaciones bonaerenses: Kicillof comienza el último tramo de la obra del Río Salado

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La semana pasada el gobierno de Axel Kicillof anunció que ya está en marcha el financiamiento internacional para el tramo V del Plan Maestro del Río Salado, una obra integral y emblemática para mitigar las inundaciones en el centro y noroeste de la provincia de Buenos Aires.

Según detallaron desde el Ejecutivo bonaerense, las obras de la etapa 1 y 2 del último tramo del Plan Maestro del Río Salado implican una inversión total de USD 138 millones a través de financiamiento mixto (USD 110 millones del Banco Europeo de Inversión (BEI) y USD 28 millones del Tesoro Provincial). La fecha de apertura de sobres de licitación se efectuará el próximo 26 de febrero.

“Esta obra permite mitigar los efectos de las inundaciones, amplía la frontera agropecuaria de toda la cuenca y mejora la calidad de vida de más de 1,5 millones de bonaerenses. Una vez concluido el Tramo V, cerca del 50% de este Plan Maestro Integral habrá sido finalizado”, afirmó el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis.

Las primeras dos etapas de obra del Tramo V se extienden sobre 60 de los 95,3 kilómetros en total atravesará el cauce desde Alberti hasta Chacabuco. Además de la obra sobre el río, incluye la intervención en infraestructura complementaria, compuesta por la reconstrucción de 7 puentes (5 viales y 2 de ferrocarril).

En ese sentido, el grueso de las obras consistirá en la adecuación, ensanche y profundización del cauce del río, a través de tareas de dragado y relleno que permitirán el escurrimiento encauzado ante crecidas. De esta manera, la profundidad de la cuenca del Río Salado pasará de dos acuatro metros.

La etapa V del Plan Maestro del Río Salado se extiende desde Alberti hasta Junín.
La etapa V del Plan Maestro del Río Salado se extiende desde Alberti hasta Junín.

“Se amplía la sección primaria del río y se ejecutan nuevas secciones a cada lado, llamadas recintos, que son rellenadas con el material recuperado mediante el dragado para absorber las crecidas.  Esto, a su vez, posibilitará que las áreas alrededor del Salado, que suelen quedar anegadas, puedan ser utilizadas para la producción”, detallaron desde el Ministerio de Infraestructura.

Vale señalar que, el Plan Maestro Integral de la cuenca del Río Salado se trata de la obra hidráulica más emblemática de la Provincia y lleva más de 25 años de ejecución. Permitirá mitigar los efectos de los períodos de sequías e inundaciones en la cuenca del río, que abarca 531 km y alcanza a un total de 59 municipios.

Para planificar los trabajos a ejecutar conjuntamente entre el Gobierno Nacional y la Provincia, el curso del río fue dividido en cinco tramos: el I, II y III están finalizados; el IV se encuentra finalizado en sus etapas 1, 3 y 4 y paralizado en la etapa 2, mientras que la licitación del tramo V iniciará a fines de febrero.

En rigor, el Tramo I tiene una extensión de 48 km, los trabajos comenzaron en 2004 y finalizaron en 2007, abarcando a los municipios de Castelli, Lezama y Pila; en tanto, el Tramo II, con 57 km de longitud, alcanzó a Lezama, Pila, Chascomús y Gral. Belgrano; inició en 2005 y culminó en 2008; y el Tramo III empezó en 2011 y concluyó en 2017, recorriendo 118 km entre Gral. Belgrano, Gral. Paz, San Miguel del Monte y Chascomús.

Los intendentes de los municipios integrantes de la Cuenca del Río Salado estuvieron presentes en la reunión con funcionarios bonaerenses.

La paralización del tramo IV fue un eje de la disputa entre el Gobierno provincial y la administración nacional durante las inundaciones en el centro bonaerense de septiembre y octubre de 2025.  “Los subtramos que conforman la etapa 2, con una longitud de 33,4 km, se iniciaron en mayo de 2023 y actualmente se encuentran neutralizados por falta de financiamiento de Nación”, cuestionaron desde Provincia.

En rigor, el Gobierno Nacional debe financiar estas obras a través del Fideicomiso de Infraestructura Hídrica, conformado por un porcentaje de la recaudación del Impuesto a los Combustibles. No obstante, los trabajos siguen suspendidos y sólo se completó un 6% de los mismos, lo que generó el reclamo tanto del Ejecutivo provincial como de entidades agropecuarias.

Obras en el Río Salado: reunión conjunta entre ministros, intendentes y entidades agrarias

El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, y el titular de la cartera de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, encabezaron el lunes una mesa de trabajo junto con entidades agropecuarias e intendentes para dar detalles de la ejecución de la etapa 1 y 2 del tramo V de la obra en el Río Salado.

En el encuentro, participaron los jefes comunales de los municipios integrantes de la cuenca, es decir, María José Gentile (Nueve de Julio); Jorge Gaute (Alberti); Darío Golía (Chacabuco); Alberto Gelené (Las Flores); Sergio Barenghi (Bragado); Facundo Diz (Navarro) y Ramiro Egüen (Veinticinco de Mayo). También dijeron presentes los senadores bonaerenses Germán Lago y Valeria Arata.

Por parte de las entidades agropecuarias, estuvieron el representante de CARBAP en el Consejo Auditor del Salado, Alberto Larrañaga; el integrante de la Federación Agraria, Aníbal Chiramberro; el secretario Mario Raiteri y la asesora Patricia Luke, ambos de CONINAGRO; y el presidente de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Francisco Farras.

“La inversión histórica en el marco del Plan Maestro del Río Salado tiene una importancia fundamental para el sector productivo y para el conjunto de la actividad económica. Tenemos una mirada federal de la provincia de Buenos Aires, a partir de la convicción de que no hay municipios ni bonaerenses de primera y de segunda”, detalló el ministro Rodríguez.

EE.UU. considera al hemisferio occidental su zona de influencia. Riesgos

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(Este artículo de Ricardo Auer, consultor de riesgo geopolítico, fue publicado por primera vez dos semanas antes de la incursión de tropas estadounidenses en Venezuela que capturó al presidente Maduro. Los acontecimientos posteriores parecen darle la razón).

Todas las naciones procuran obtener la mayor autonomía estratégica posible, como principio rector del progreso de sus naciones, entendido como desarrollo económico, preservación de sus tradiciones y culturas y un efectivo bienestar de su propio pueblo. Saben por experiencia histórica que las grande spotencias siempre están ocupadas en sus disputas geopolíticas, pero que frecuentemente acuerdan entreellas, zonas de influencia propias, que disminuyen los grados de libertad de los países involucrados y en consecuencia, dificultan enormemente el desenvolvimiento de sus propias potencialidades. El período de la Guerra Fría es aún muy recordado por muchos países por verse obligadas en atender las necesidadesestratégicas tanto de Moscú como de Washington, y no las propias. Hagamos un poco de historia.

El siglo XIX se caracterizó por el desarrollo del Capitalismo Industrial, producto de la revolución iniciada poco antes en Gran Bretaña, lo que llevó, a los inicios del siglo XX, a las potencias principales a luchar por su predominio, iniciando la I GM. Si bien impusieron ideas liberales a terceros países para facilitar susexportaciones, cada élite imperial usó su poder geopolítico nacional para auto-protegerse. La Geopolítica era más importante que la Geo-economía. Este poderoso desarrollo capitalista permitió el crecimiento del proletariado industrial, que fue adoptando ideologías marxistas y socialistas que tuvieron un eco inicial en Europa Central, pero luego hicieron raíces en Rusia. Nuevamente la lucha geopolítica entre las principales potencias industriales generó la II GM, devenida luego en la Guerra Fría, entre Occidente y la URSS y China. Para entonces la lucha geopolítica se disfrazó de lucha ideológica.

Los países fronterizos que limitaban ambos campos fueron fuertemente beneficiados por EEUU para demostrar las bondades del sistema capitalismo frente al socialismo. Así, el plan Marshall inicia el proceso del Estado de Bienestar en Europa y Alemania Occidental es colocada como mejor ejemplo, frente a laRDA, aunque ésta gozara de una mejor situación económica y social que los restantes países del pacto deVarsovia. Lo mismo ocurría con Japón o Corea del Sur para enfrentar al comunismo chino de Mao Zedong. Lucha geopolítica mediática, pero siempre con escaparates ideológicos. La lucha realmente armadapasaba a las periferias: ÁfricaAmérica LatinaVietnam, resto de Asia. Luego de la caída de la URSS, el poder hegemónico de EEUU transita una década donde se incuba el desarrollo de un nuevo poder global,que se independiza de sus mandantes estatales y comienza a desarrollar la globalización financiera, quetransforma ese capitalismo industrial en un capitalismo financiero, conceptualmente desligado del poderde las naciones.

La lucha geopolítica parecía entonces desaparecer, pero sólo por un breve período, hasta que EEUU descubre que había perdido muchas batallas industriales a pesar que pareciera haber ganado muchasbatallas militares. China irrumpe ya en este siglo como una potencia desafiante y Rusia desafía las claras intenciones de disminuirla a un papel secundario. La geopolítica nunca se fue, quedó enmascarada por laola financiera, hasta que ésta explotó, y ha vuelto con más fuerza. Potencias intermedias ocupan ampliasfranjas del poder global y adquieren autonomías estratégicas propias. El mundo se convierte así enmultinodal con muchos nodos de poder compitiendo y colaborando simultáneamente entre sí.

Este año, 2025, aparece EEUU con Trump y emite su proclama; una nueva estrategia de seguridad nacional, que cambia drásticamente las prioridades de EEUU. Es presentada como una visión de “realismoflexible” que sacude el orden post-II GM, liderado por EEUU, construido sobre una red de alianzas ygrupos multilaterales, que parece entrar en su ocaso. Veamos un análisis pormenorizado:

AMÉRICA LATINA (AL) se le pretende aplicar el “Corolario Trump” de la doctrina Monroe de 1823, segúnla cual AL quedaba fuera del alcance de potencias extra hemisféricas. En su versión actual, no está claro sipretende restringir solo China y Rusia o también a las europeas, aunque exceptuando a Gran Bretaña, su socio aún más confiable. Su finalidad es dificultarles la posesión de infraestructura crítica, operar instalaciones militares o controlar activos estratégicos en la región. Sería una grave restricción a la autonomía estratégica de AL, supuestamente compensada con “ayudas” y cooperación directa, mediante incentivos económicos, presión diplomática y herramientas financieras para que los gobiernos de la región rechacen asociaciones con esos países.

Pareciera ser que EEUU reduciría prioridades en Europa y Medio Oriente, y destinaría más recursos políticos, económicos y militares a AL. Pero su descripción hace hincapié en los intereses nacionales de EEUU (migraciones, narcotráfico y crimen organizado trasnacional), pero no en el desarrollo armónico de AL. Lo dice taxativamente: la era de la migración masiva ha terminado; un país soberano debe decidirplenamente a quién admite y en qué número; combatir militarmente a los cárteles y organizacionescriminales; expulsar la influencia china y rusa del continente, especialmente en el control de puertos,infraestructura tecnológica y telecomunicaciones, energía y minería; reforzar alianzas con socios regionalesestables, incluyendo nuevos acuerdos comerciales, militares y tecnológicos, así como reubicar recursosmilitares hacia el continente.

Impactos previsibles: dada la estrecha relación de EEUU con sus países aledaños, independiente del colorde los gobiernos de turno, esta nueva política tendrá su mayor impacto en MéxicoCentroamérica y todoel Caribe. El nearshoring con MX se incrementará en la medida de la colaboración de MX en el controlmigratorio y del narcotráfico. Habrá más presencia militar norteamericana en el CaribeGolfo, frontera surde EEUU, y corredores marítimos de Centro y Sudamérica.

EUROPA (EU) es descripta como que sufre un “desvanecimiento civilizatorio” y “debe cambiar de rumbo”. El orden post II GM, con EU como aliado más fuerte de EEUU está puesto definitivamente en crisis. EEUU leha informado oficialmente a EU que no financiará más su Estado de Bienestar, una anomalía ideológica,producto de la puja geopolítica contra la URSS, ya finalizada. Se lee un claro apoyo a las tesis de los partidos políticos soberanistas (llamados por la prensa liberal, de extrema derecha). Critica abiertamenteque sería “plausible” que “en pocas décadas, ciertos miembros de la OTAN tengan poblaciones,mayoritariamente, no europeas. También afirma que EEUU debería centrarse en “poner fin a la percepción, y prevenir la realidad, de la OTAN como una alianza en perpetua expansión», un claro apoyo a la tesis de Putin, cuya visión sobre la decadencia de Europa comparten. Se refiere a que las acciones de la Unión Europa y “otros organismos trasnacionales que socavan la libertad política y la soberanía” (¿hablará de Bruselas o inclusive de la OTAN?).

En el capítulo referido a ASIA, describe a CHINA como un competidor, pero haciendo foco en la economía y no en lo militar. “Reequilibraremos la relación económica de EEUU con China, priorizando la reciprocidad y la equidad para restaurar la independencia económica estadounidense». Sobre Taiwán, sólo reitera los llamados a mantener el statu quo, aunque insta a Japón y Corea del Sur a contribuir más para garantizar militarmente la defensa de Taiwán. A India le propone “contribuir con la seguridad del Indo-Pacífico”. Corea del Norte no es mencionada ni una vez.

Pone mucho menos énfasis sobre MEDIO ORIENTE Y ÁFRICA, en lo que tradicionalmente era el foco de su política exterior. Parecería que el siempre conflictivo petróleo ya no es una prioridad, dado que EEUU dispone de una amplia autonomía energética y es uno de los principales exportadores del mundo. La contención y la actual debilidad de Irán satisface y tranquiliza a las monarquías del Golfo Pérsico, y el problema palestino de Gaza pareciera, por ahora, encaminarse hacia un arreglo a largo plazo, con laaceptación tácita de Moscú y Beijing. Sobre Israel se dice poco, aunque lo importante es que mantenga su seguridad estratégica, lo cual parece estar claramente garantizada. Sobre África, alienta mayores inversiones que permita “aprovechar los recursos naturales y el potencial económico latente” del continente.

En resumen, lo más sorprendente de ese documento de 33 páginas es lo que dice en forma enmascarada. Claramente EE.UU. busca establecer la estabilidad estratégica (pacificación) con RUSIA, a la que deja de ver como una “amenaza directa”, intentando concluir la guerra en Ucrania. Sobre el último gran tratado de control de armas nucleares con Rusia, conocido como New START, que expira en dos meses, el documento no prevé una renovada, costosa y desestabilizadora carrera armamentística con Rusia.

Sobre CHINA no ve un peligro militar inminente sino una fuerte disputa industrial, tecnológico y comercial. “El tema de fondo es quién emergerá como ganador en tecnología: inteligencia artificial, computación cuántica, biotecnología, ciberseguridad. Esos temas están relacionados con la intensa competencia militar que mantenemos diariamente con China en todo el Indo-Pacífico.

Esto nos induce a pensar que se está buscando establecer una era de zonas de influencia, en el cual el hemisferio occidental sería la zona de influencia de Washington. Pero simultáneamente alienta ciertaconflictividad en Asia, de la mano de IndiaJapón y Corea del Sur. La gran duda es si las potencias intermedias están dispuestas a jugar ese juego y si se resignarán a ser furgones de cola de las superpotencias. Me inclino a pensar que muchos de ellos no van a aceptar mansamente este juego. Otros si lo harán, y van a perder oportunidades que daría una muy amplia libertad de negociación y por lo tanto pagarán las consecuencias en su deterioro económico y social. Más aún aquellos países que, comoArgentina, están encerrados en una doble dependencia estratégica: con Washington y con Beijing.

Ricardo Auer

El nuevo escenario en Venezuela altera el mapa del petróleo en América. Qué pasa con Vaca Muerta

Los cambios que se anuncian en Venezuela luego de la operación militar estadounidense que removió a Nicolás Maduro del poder prometen alterar el mapa del comercio del petróleo en el continente americano. Para las petroleras en Vaca Muerta, la atención estará puesta en la atracción de capital norteamericano en Venezuela y en los plazos de ingreso de nueva producción venezolana.

Por fuera de la Argentina, Guyana se perfila como el país inmediatamente más beneficiado por la intervención estadounidense, al diluir el riesgo de un conflicto militar con Venezuela por la disputa territorial entre los dos países en torno al Esequibo. En cambio, las productoras en Canadá verían esfumada la posibilidad de exportar más crudo pesado a las refinerías estadounidenses en el Golfo de México.

Crudo Medanito y crudo Merey no compiten en EE.UU.

La producción venezolana no compite particularmente con el crudo argentino por el acceso al mercado estadounidense. Las refinerías sobre el Golfo de México operan principalmente con crudos pesados, mientras que los volúmenes argentinos de crudo Medanito exportados a los EE.UU. tienen como destino principal la costa oeste del país.

El Senior Business Development Manager de ArgusNazareno Ferrero, consideró que el impacto sobre Vaca Muerta de un eventual incremento de producción en Venezuela sería marginal.

«Vaca Muerta produce crudo liviano con contenido medio de azufre, muy distinto al Merey venezolano, que es pesado y con alto contenido de azufre», dijo Ferrero ante una consulta de EconoJournal.

En materia de precios, una mayor oferta venezolana competiría con otros crudos sudamericanos pesados. «Si se observa algún movimiento en los precios, será en forma de descuentos para los crudos pesados, como los ecuatorianos Napo y Oriente, los colombianos Vasconia y Castilla, y el brasileño Peregrin, frente a los grados medios y livianos, como WTI, Brent o Medanito«, apuntó el representante de Argus.

Potencial competencia con Vaca Muerta por las inversiones

En todo caso, el principal riesgo para Vaca Muerta podría ocurrir por el lado de un renovado interés inversor estadounidense en Venezuela que vaya en detrimento de la inversión en la Argentina, aunque las inversiones necesarias para maximizar la producción venezolana serían muy elevadas en un contexto de precios con tendencia a la baja.

Venezuela supo alcanzar picos de producción de 3,5 millones de barriles diarios. Pero la producción actual quedó reducida a un tercio o menos del máximo histórico.

La consultora Rystad Energy evaluó que las inversiones necesarias para volver a producir 3 millones de bpd hacia el 2040 ascienden a US$ 183.000 millones, de los cuales 102.000 millones serían para upstream y 81.000 millones en infraestructura.

Chevron es la única petrolera norteamericana que sigue produciendo en Venezuela. El CEO de la empresa, Mike Wirth, marcó en noviembre un interés latente de aumentar las inversiones. «Los vaivenes que se observan en lugares como Venezuela son desafiantes, pero nosotros jugamos a largo plazo«, dijo Wirth.

En cambio, el CEO de ExxonMobilDarren Woods, en ese mismo mes se había mostrado más cauteloso sobre la idea de regresar al país. «Venezuela nos ha expropiado dos veces», declaró Woods.

ConocoPhillips y ExxonMobil cesaron sus operaciones en Venezuela y tienen sentencias favorables contra el Estado por la «nacionalización» de proyectos petroleros bajo el chavismo. El monto conjunto de los reclamos a favor de estas compañías asciende a unos US$ 10.000 millones.

La administración del presidente Donald Trump informó este lunes que mantuvieron conversaciones sobre Venezuela con múltiples petroleras. «Todas nuestras compañías petroleras están listas y deseosas de realizar grandes inversiones en Venezuela que reconstruirán su infraestructura petrolera«, dijo una vocera de la Casa Blanca. Sin embargo, hasta el momento ninguna petrolera estadounidense se pronunció tras el llamado de Trump a invertir en el país sudamericano.

Venezuela: producción y exportación de petróleo

Kpler, una firma de seguimiento comercial, indica que la producción promedió unos 900.000 bpd durante el 2025, con la excepción de una baja drástica en noviembre y diciembre por problemas de servicio en el complejo petroquímico de Jose.

En cambio, el ex gerente corporativo de PDVSA y experto en upstream, Einstein Millan Arcía, considera que Venezuela cerró el 2025 con una cifra de producción de 1,2 millones de bpd si se computan los barriles utilizados en la dilución del crudo pesado y una producción no declarada a la OPEP de entre 60 y 70.000 barriles de condensado.

El país exportó un promedio de 750.000 bpd en 2025 según Kpler. De estas exportaciones, las refinerías independientes en China absorbieron en promedio unos 430.000 bpd en 2025 según Argus.

EE.UU. fue el segundo destino de las exportaciones venezolanas, con Chevron exportando unos 200.000 bpd durante el año pasado, aunque en diciembre las redujo a 120.000 bpd debido a los problemas en el complejo petroquímico.

El rol del crudo canadiense

Un incremento en la producción y exportación de petróleo venezolano a los EE.UU. podría desplazar a las importaciones del resto de los crudos pesados que se producen en el continente americano. Para los productores de crudo bituminoso en Canadá podría significar un golpe a la expectativa siempre latente de suplir con mayores volúmenes a las refinerías en el Golfo de México.

Canadá en los últimos diez años se transformó en una importante fuente de suministro de petróleo para los EE.UU, representando el 60% de las importaciones en 2023, en comparación con un 33% en 2013. Los volumenes importados se ubican en el orden de 4 millones de bpd. Las refinerías en los estados del Medio Oeste de EE.UU. son las principales consumidoras del crudo canadiense.

Las productoras también tienen la capacidad de transportar hasta 700.000 bpd desde la provincia canadiense de Alberta y con dirección a las refinerías en Texas a través del oleoducto Keystone. Un segundo proyecto cancelado, el oleoducto Keystone XL, hubiera podido incrementar esa capacidad de transporte al Golfo de México hasta 830.000 bpd.

Sin embargo, al crudo canadiense le costaría competir contra la llegada de mayores volúmenes de crudo Merey a las refinerías del golfo, cuyo costo de extracción es más bajo. «Están temerosos de perder mercado porque saben de la desventaja de su crudo pesado, que en realidad es un bitumen, es una pasta que no fluye. Lo excavan, llevan a un mejorador, lo mezclan y ahí sí fluye. En cambio en el petróleo de la faja del Orinoco se perfora a un kilómetro de profundidad y en el 80% de los casos fluye naturalmente a condiciones iniciales», explicó Millan Arcía.

Nicolás Deza

Marco Rubio anunció un plan de 3 fases para Venezuela. Lo ejecutará Delcy Rodríguez

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Estados Unidos esbozó un plan de tres etapas para Venezuela que se iniciará con la estabilización del país luego de la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, continuará con una fase de recuperación económica y social, y culminará con una transición política.

Así lo explicó este miércoles el secretario de Estado, Marco Rubio, tras informar a senadores y legisladores sobre la hoja de ruta definida por la Casa Blanca, luego de algunos días de incertidumbre. No presentó plazos para la implementación del plan.

“No queremos que esto se convierta en un caos”, afirmó Rubio al detallar que la prioridad inmediata de Washington es evitar un colapso institucional y económico en el país tras la operación militar ejecutada el fin de semana. Según el funcionario, la primera fase apunta a asegurar el control de la situación interna y a limitar las fuentes de financiamiento que, a juicio de Estados Unidos, alimentaron la corrupción del régimen chavista.

En ese marco, Rubio defendió la política de presión y aislamiento económico aplicada sobre Venezuela, a la que definió como una “cuarentena” clave para la estabilización.

“Parte de esa estabilización, y la razón por la que creemos que tenemos la mayor influencia posible, es nuestra cuarentena”, sostuvo ante el Congreso. Como ejemplo concreto, mencionó las nuevas incautaciones marítimas realizadas en las últimas horas.

“Como han visto hoy, dos barcos más fueron incautados. Estamos en medio de este proceso y, de hecho, a punto de cerrar un acuerdo para tomar todo el petróleo que tienen, el petróleo que está estancado en Venezuela”, explicó Rubio.

Según detalló, Estados Unidos planea hacerse cargo de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo, que serían vendidos en el mercado internacional a precios plenos, sin los descuentos que recibía Caracas en los últimos años.

El secretario de Estado subrayó que los fondos obtenidos por esas ventas serán administrados bajo un esquema de control internacional. “Ese dinero se manejará de tal manera que controlaremos su distribución para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen”, aseguró, al presentar la medida como una herramienta para sostener la gobernabilidad durante la etapa inicial.

En sintonía con ese enfoque, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó este miércoles en conferencia de prensa que la administración Trump —incluidos el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente JD Vance— “mantiene una estrecha comunicación con las autoridades interinas de Venezuela”.

“Obviamente, tenemos la máxima influencia sobre ellas en este momento y sus decisiones seguirán siendo dictadas por Estados Unidos”, sostuvo.

Leavitt agregó que esas “autoridades interinas acordaron liberar” el petróleo confiscado a favor de Estados Unidos.

La segunda fase del plan, definida como de “recuperación”, estará orientada a la reinserción gradual de Venezuela en el mercado global. Rubio indicó que Washington buscará garantizar que “las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de una manera que sea justa”, con reglas claras y supervisión externa. En paralelo, adelantó que se impulsará un proceso de reconciliación política y social.

“Comenzar a crear el proceso de reconciliación nacional dentro de Venezuela, para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles o repatriadas al país, y comenzar a reconstruir la sociedad civil”, enumeró el funcionario, al señalar que este componente será central para estabilizar el escenario interno tras años de confrontación.

La tercera y última etapa será la de transición política. “Y luego, la tercera fase, por supuesto, será de transición. Parte de esto se solapará”, aclaró Rubio, al dar a entender que las tres fases no serán compartimentos estancos sino procesos parcialmente simultáneos, bajo monitoreo permanente de Estados Unidos.

La explicación oficial llegó pocos días después de la caída de Maduro. El sábado 3 de enero de madrugada, fuerzas estadounidenses ejecutaron una misión para extraer al líder chavista de Venezuela. Tras la operación, Delcy Rodríguez, vicepresidenta del régimen, asumió la administración interina del gobierno con el aval de Washington, una decisión que generó sorpresa y malestar en sectores de la oposición, en particular entre seguidores de María Corina Machado.

Desde entonces, Estados Unidos reiteró que controlará de manera directa la transición y que trabajará de forma coordinada con Rodríguez para cumplir la agenda fijada y evitar un colapso institucional.

Argentina en el mar IX – El ARA San Juan y el CINAR

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«Publicado en El blog de Abel el 12 de diciembre de 2017». Entonces se hizo un llamado, que todavía no fue respondido.

En el posteo anterior de esta serie se trató de dar respuesta, tentativa, a la pregunta ¿Qué pasó con el ARA San Juan? Ya ahí llegó el esperable «comentario» (no lo autoricé) que lleva un sólo obsesivo mensaje «Aquí no podemos hacerlo». Argentina no puede, no debe, fabricar o reparar submarinos, o siquiera tenerlos activos ¿Para qué? Más, no debe formar a los hombres y mujeres capaces de llevar de empujar la frontera de nuestras capacidades ¿Para qué?

No hace un mes todavía que 43 hombres y una mujer dieron sus vidas respondiendo a esa otra pregunta.

Perdimos un submarino. No perdamos un astillero

Todos los submarinos con potencia AIP (Air Independent Power), tienen motores diésel-eléctricos como primera opción para recargar las baterías. Éstas son las que mueven la hélice mediante motores eléctricos de corriente continua, generalmente muy silenciosos.

La particularidad de los AIP es una 2° planta de potencia anaerobia, que no depende de tener que aspirar aire atmosférico mediante el snórkel. Y es que desde los ’90 a esta parte, los medios de detección electrónicos, térmicos, químicos y sónicos se perfeccionaron muchísimo, y a profundidad de snórkel un submarino deja huellas que son incluso perceptibles para satélites.

Por eso, los AIP están hechos para no acercarse siquiera a la superficie durante lapsos de 2 a 4 semanas, según cada fabricante y cada modelo. El oxígeno necesario para la 2° planta de potencia, la anaerobia, se lleva licuado en grandes botellas, o comprimido a por lo menos 60 atmósferas

Eso le devuelve a un sub lo que realmente no debe perder jamás: ser una amenaza ubicua, que puede estar en cualquier lado, al que hay que dedicar una gran cantidad de efectivos y energía para detectar y neutralizar, la peor pesadilla de cualquier flota de superficie.

Hasta que coincidiendo con el nuevo milenio surgieron los AIP contemporáneos, esto sólo se lograba con potencia nuclear. A Gran Bretaña en 1982 le bastó con el HMS Conqueror para que toda la Flota de Mar argentina se tuviera que meter en Puerto Belgrano y no asomara la nariz durante toda la guerra. Y ojo, el Conqueror, como cualquier submarino nuclear, tiene bombas de refrigeración del núcleo que, por muy bien diseñadas e insonorizadas que sean, emiten ruido.

Un sub AIP es mucho más silencioso que un nuclear, cuando navega con su planta anaerobia. Las ventajas de un nuclear sobre un AIP son dos: una autonomía sólo limitada por el stock de comida a bordo, y la posibilidad mantener indefinidamente velocidades mayores a 32 nudos a cualquier profundidad de inmersión. Los AIP a profundidad operativa, en cambio, son bastante lentos: 5 nudos, si se quiere conservar la batería. En un apuro, a lo sumo 22 nudos, y durante una o dos horas. Pero la superioridad de la potencia nuclear viene con un precio impagable: con el costo de un Clase Los Ángeles, los suecos te fabrican 8 Götlands AIP, y los tremendos submarinos yanquis no logran siquiera detectarlos, por ahora.

Por ello Brasil estará construyendo en pocos años en su astillero especializado de Itaraguaí, Rio de Janeiro, cuatro Scorpene franceses AIP y a continuación su primer submarino de caza con un motor atómico de desarrollo propio. Éste último tiene fecha (dudosa) de botadura en 2029. Ante semejante combo, la 4° Flota de los EEUU, armada para tener superioridad naval sobre el Atlántico Sur, deja de tenerla. Como dicen en Río de Janeiro, «chupate esa mandarina».

Sería bastante lógico convertir a AIP los dos solitarios subs que nos quedan: el Santa Cruz, un TR-1700, y el viejo Salta, un HW-Tipo 209. Hay paquetes de conversión en oferta de la Thyssenkrupp para el Santa Cruz por aproximadamente 60 palos verdes, pero la operación en su conjunto (que se puede hacer perfectamente en los astilleros CINAR, el Complejo Industrial Naval Argentino, en Dársena Norte) es mucho más cara. Hay que volver a cortar el casco del Santa Cruz, como cuando se le hizo el mantenimiento de vida media, e insertarle todo un anillo nuevo, que alarga bastante la eslora (más o menos 12 metros). El resultado, si el trabajo se hace en tiempo y forma, es un submarino mucho más letal.

Sería una tontería hacer esto fuera del país, con el tremendo equipamiento que tiene CINAR, y otra estupidez no menor el considerar únicamente ofertas de Alemania, un vicio naval argentino que se ha hecho crónico desde fines de los ’60. A fecha de hoy, han desarrollado distintos sistemas AIP Francia, Suecia, la India, Japón, China y Rusia.

España está trabada en dificultades técnicas del desarrollo de su propio sistema para sus submarinos S-80 con un AIP cuya fuente de energía indirecta es alcohol etílico, o etanol. De ahí se obtiene hidrógeno para oxidarlo en una «fuel cell», o celda combustible, que produce electricidad sin ninguna vibración, ya que es un proceso electroquímico que no involucra partes móviles. El hidrógeno de los S-80 españoles sale de un proceso de «reforming» catalítico del alcohol. Dato interesante, fue el doctor Miguel Laborde y su laboratorio de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires quienes suministraron la tecnología original química en 2004, bajo contrato de Abengoa, una empresa hispánica contratada a su vez por los astilleros Navantia. Laborde sigue viviendo en la Argentina y es un alto investigador del CONICET, para más información.

Las tratativas quizás demasiado acarameladas y monogámicas entre Argentina y la República Federal Alemana para dotarnos de una flota diésel-eléctrica poderosa empezaron en 1968. Son esas idioteces con nombre glorioso, del tipo de «alianza estratégica», cuando la realidad es que ese tipo de relaciones no suceden entre elefantes y hormigas.

Cuando en los ’70 y ’80 se compraron los subs que todavía tenemos, amén del astillero entonces llamado «Domecq García» para hacer más unidades, se puso énfasis no tanto en la defensa de la Plataforma, como recomendaba el Almirante Segundo Storni en su libro «Nuestros intereses marítimos». Para ello habrían bastado algunos HW Tipo 209. Por el contrario, la idea era adquirir una capacidad de ataque sumamente veloz, sorpresivo y a gran distancia, y de ahí los planes y equipamiento para tener al menos 6 TR-1700, que en los ’80 eran los submarinos diésel-eléctricos más veloces del mundo (24 nudos en inmersión snórkel), y cargaban suficiente combustible como para darle vuelta a la Tierra (33.000 km. de autonomía teórica).

Ha sido publicado en muchas ocasiones que la hipótesis de conflicto de los TR-1700 era usarlos en el Pacífico y contra la Armada chilena, en una suerte de Pearl Harbour múltiple y submarinístico contra las bases de nuestros vecinos. Alguna guerra tenía que conseguirse la valiente muchachada de la Armada, pero cuando eligió a Inglaterra como contendiente consiguió que sólo llegaran al país 2 TR-1700 en 1985 y 1986, y que luego las presiones yanquis y británicas para atajar la construcción de 4 unidades más se volvieran insportables. Detenidos los astilleros, el siguiente paso fue destruirlos, y Menem lo hizo… o casi.

En aquellos años la propulsión AIP, por la que Alemania venía trabajando desde la 2da Guerra, era todavía un montón de experimentos fallidos en muchos países. Hoy maduró y es un «game changer», un cambio de paradigma. Hay 57 AIP en más de 20 países, y dentro de 6 o 7 años, van a ser el doble de naves.

Conociendo a este gobierno y a la Armada, en la actual situación de cambio tecnológico, los subs diésel-eléctricos convencionales van a estar de oferta. Y como ha observado más de un observador sagaz, Macri tiene un gran magnetismo personal. Se le pega la chatarra, especialmente la que descarta la OTAN.

En cuanto al astillero hoy llamado CINAR, que reúne las capacidades de Tandanor y el Domecq García, (rebautizado Storni), no es improbable que el gobierno actual trate de cerrarlo. Ya hay gente echándole la culpa del accidente del San Juan a la «corrupción» del CINAR, y esto sucede ante la vista del poder judicial mas repelentemente sumiso de nuestra historia reciente. Si pueden cerrarlo a carpetazos, no dejarán de intentarlo.

El cierre de nuestra capacidad (relativa, pero existente) de construir y mantener nuestros propios submarinos es un viejo objetivo histórico de EEUU e Inglaterra. Empezó mucho antes de 1982. Cada uno por sus motivos, ambos países aborrecen esta alianza entre la Argentina y la entonces llamada República Federal Alemana. Y las desventuras que atravesaron ambos astilleros en la posguerra de Malvinas, con su momento más vergonzoso en el el gobierno de Menem, no han sido ajenas a esta animadversión.

Hay más cuchillos apuntados a la yugular del CINAR, pero son criollos. Sumando edificios y tierras, el dúo de astilleros tiene 135.000 metros cuadrados sobre Dársena Norte. Este gobierno tiene como integrantes y fans a muchos empresarios de la construcción que podrían hacer un nuevo intento de transformar ese capital inmobiliario premium en shoppings y barrios tilingos.

No sería nuevo. El citado riojano trató de hacerlo en 1990, cuando privatizó el astillero y se lo vendió a una sociedad fantasma. Cito a una fuente poco frecuente en este blog, Daniel Santoro, de Clarín, artículo del 29-11-2017.

En septiembre de 1990 se llamó a licitación para privatizar el astillero Talleres Navales Dársena Norte (TANDANOR), dependiente del Ministerio de Defensa de la Nación en épocas del fallecido Erman Gónzalez. En el llamado original, la empresa fue tasada en 168 millones de dólares: 8 millones pagaderos en efectivo y 160, en bonos de la deuda Externa Soberana, todo lo cual debía cancelarse indefectiblemente a la firma del contrato.

Tras un trámite licitatorio lleno de irregularidades, Tandanor le fue adjudicada a un consorcio de empresas encabezado por CIAMAR (transportista marítimo argentino), Banco Holandés Unido (actual AMR AMRO BANK) y SUD MARINE ENTERPRISES (astillero de origen francés).

Una vez adjudicada, el entonces Presidente Carlos Menem emitió un decreto por el cual cambió sustancialmente el precio y la forma de pago por Tandanor: el valor a abonar se estableció en U$D 59.760.000 millones de dólares (ya no en bonos, sino en efectivo), pagaderos de la siguiente manera: un adelanto por US$ 7.200.000 y el saldo restante (US$ 52.560.000) cómodamente financiado a nueve años de plazo con tres de gracia.

La sociedad que se quedó con ambos astilleros paralizó los trabajos de construcción de los TR-1700 «Santa Fe», al 70% del grado de avance, y del «Santiago del Estero», al 30% de avance.

Los compradores no pudieron chatarrearlos porque los cascos de acero ultrarresistente HY-80 dan mucho trabajo para el desguace y el material no tiene mercado local. Otros dos submarinos arribados aquí como piezas sueltas e igualmente «nonatos» pero sin bautismo, el S-45 y S-46, sufrieron distintas suertes: el primero fue «carancheado», es decir se volvió fuente de repuestos para el SUSJ y el Santa Cruz, aquellos dos subs que llegaron construidos y navegando desde los astillero Thyssen en Emden, Alemania. No tengo datos fiables sobre ese meccano desarmado que era el S-46; parece haber sido vendido como chatarra.

No es lo único que trató de vender la sociedad fantasma que fingió adquirir los astilleros. Le vendió también 10 hectáreas de terrenos a la inmobiliaria IRSA por 18 palos verdes, a ver si la ranada pasaba. No pasó, y después lo explico. Mis cifras sobre hectáreas y dólares difieren un poco de las de Santoro, pero se entiende de qué iba el juego. ¿Puede repetirse? Sí.

En su momento todo esto armó mucho ruido de medios, que sofocó oportunamente el poder judicial federal con su rapidez y energía característicos, procesando a carradas de implicados. Uno suponía que los esperaba la guillotina, pero los dos principales, Erman González, ex ministro de defensa, logró morirse de viejo sin sentencia, y Menem vive en olor de santidad judicial y amparado por fueros aparentemente a prueba del paso de años y de magistrados. Ni siquiera los muchos «pichis» pegados a esta matufia fueron en cana.

En 2004 el lamentado Néstor Kirchner trató de abrir los astilleros, cuyo personal había logrado mantenerlos con vida al modo heroico, formando una cooperativa de gerentes y trabajadores. Pero CINAR sólo logró arrancar operativamente en 2007: la pérdida de recursos humanos calificados había sido muy grande. Pese al amor a la camiseta y a la bandera, hasta el más patriota se descorazona en circunstancias tan jodidas, y la industria privada, aún en recesión, sabe elegir ingenieros y técnicos de élite.

Es una lástima que el CINAR haya nacido de una «alianza estratégica» con la RFA y sin una universidad propia al pie, así como la CNEA tiene el Instituto Balseiro. Como proveedor constante de ingenieros, físicos, químicos, metalurgistas, expertos en materiales y otros cráneos del mayor nivel regional, el Balseiro evitó en buena medida el «Alzheimer institucional» de la CNEA por pérdida de cuadros en las malas épocas, que fueron muchas y largas. Ni Cavallo pudo descerebrar a la institución, y las pruebas de ello fueron la exitosa campaña de exportaciones de INVAP, aún en los años más tétricos, y la conclusión de Atucha II y el inicio de las obras del RA-10 en los tiempos de NK y CFK. Década perdida, my left foot, como dicen en Soho.

Tal vez los lectores no hayan reflexionado sobre el asunto, pero Balseiro fundó esa pequeña universidad tecnológica que hoy lleva su nombre cuando el presidente Arturo Frondizi cortó a un 50% el presupuesto de la CNEA. La gente nuclear, hasta entonces protegida por el paraguas de la Armada, se dio cuenta de que este tenía agujeros y se aprestó para una lucha por la supervivencia, que creíamos pasada pero todavía sigue. Y esa supervivencia se basa en la regeneración de recursos humanos «de alta». Esa gente que no se consigue aunque uno ponga un aviso en Clarín. Porque no la fabrican ni las mejores universidades nacionales (ni hablo de las privadas).

Un astillero de submarinos se parece más a una fábrica de aviones o de satélites que de barcos mercantes. Los materiales y procedimientos son exquisitos, los márgenes de error y las tolerancias, ínfimos, muy parecidos a los de la industria nuclear. Un astillero de subs necesita un elenco humano con capacidad de diseño autónomo, capaz de mandar a bañarse en el estrecho de Jutland a cualquier oferente atravesado. Aún si uno termina adquiriendo naves extranjeras, es el modo de saber que no le están vendiendo basura, y de asegurar la fabricación nacional de componentes críticos, creando una cadena de proveedores calificados. Si Jorge Sabato se hubiera dedicado a los submarinos, habría hecho eso, empezar de a poco y desde abajo, fabricando primero la gente, luego la fábrica, y finalmente los fierros.

El pecado fundacional de la Armada fue creer que se puede adquirir esta capacidad industrial «llave en mano» comprando unidades y fábricas y confiando en que Thyssen (o quien sea) van a cumplir a rajatablas con las «transferencias de tecnología». Transferencias que a la hora de la hora, terminan no existiendo. Sobre todo cuando el comprador pregunta algo cuya respuesta al vendedor le tomó 30 años de investigacion y desarrollo, es decir N experimentos fallidos. Ningún proveedor quiere generar autonomía, o peor aún, fabricar competidores.

Cuando la CNEA decidió comprar su primera central, Atucha I a la KWU, hoy SIEMENS, ya llevaba fabricados varios reactores nucleares de investigación. En ciertas cosas, hay que empezar creando el capital humano, y asegurándose de tener una fabricación local e ininterrumpida del mismo. «Sabatismo explícito», como dirían en el Balseiro.

CINAR, aunque viene de una historia mucho más ripiosa, es un activo formidable para la Argentina, y no sólo militar sino tecnológico, laboral y educativo. Por algo tiene tan poderosos enemigos externos. Y además, es un costo hundido: a lo largo de décadas, el todavía asombroso equipamiento de ambos talleres costó algo así como US 9600 millones, transferidos a la RFA. Equivale casi a la vieja deuda argentina con «El Club de París». Si ya pagamos por bueno ese astillero, es mejor que le demos la plata que necesita y lo usemos de una maldita vez. En 10 años, podemos tener una buena flota.

En cambio si volvemos al chiste de adquirir unidades extranjeras llave en mano porque están de oferta, y además usadas y sin potencia AIP, no sólo vamos a haber perdido un sub todavía muy bueno, como el SUSJ, y sus 44 bravos tripulantes, sino de yapa un astillero excelente y una capacidad de reparación envidiable: más de 800 naves de todo tipo hicieron mantenimientos en el hoy CINAR a lo largo de su accidentada vida.

Perder ese capital sería la peor ofensa que se puede infligir a la memoria de los 44 del ARA San Juan.