«Tito»: está a la venta el modelo 5 puertas del auto eléctrico argentino

0

Coradir, la empresa radicada en la provincia de San Luis que fabrica este auto eléctrico, agotó una preventa de 50 unidades en menos de 48 horas, y ahora abrió la venta estándar del modelo. Todavía los autos eléctricos son una «pasión de minorías» entre nosotros. Pero no cabe dudas que son una pasión. Esta nota detalla los precios de venta, y cómo comprarlo.

«Algunos dicen que es su tamaño, otro2s el hecho de ser eléctrico y unos cuantos hacen énfasis en el origen nacional. Es urbano y forma parte de la nueva era, pero mantiene vivas a las nociones estéticas del diseño automotor de la vieja escuela. Lo cierto es que, en la Argentina, el Tito llegó para quedarse.

En menos de 48 horas, el citycar eléctrico agotó la preventa de su versión de cinco puertas y, hace unos días, Coradir -la empresa de San Luis responsable de su creación- habilitó oficialmente la venta estándar del modelo para cualquiera que entre al sitio web y haga un depósito de US$ 200 necesario para reservar una unidad.

Para Juan Manuel Baretto, presidente de Coradir, este modelo representa el salto de Tito al mercado de los 0 km. “Los cuatro asientos lo vuelven comparable y competitivo frente a cualquier otro auto. Sin dudas esto hace que gane clientela”, señala.

Detalles y diferencias entre los modelos del Tito de cinco puertas

El Tito de cinco puertas, o Tito S5, se comercializa en dos versiones (S5-100 y S5-300) según su autonomía en kilometraje. Estas, a su vez, pueden venir con o sin aire acondicionado, por lo que, en definitiva, hay para elegir entre cuatro modelos del Tito S5.

En todos los casos se habla de un modelo construido con chasis de acero y carrocería de chapa autoportante, con una batería de litio-ferrofosfato colocada debajo del piso, con una capacidad de 2000 ciclos de carga, lo que se traduce en unos 200.000 kilómetros de recorrido. En el caso de los modelos con una autonomía de 100 km se habla de una batería de 8 kwh; y en el caso de los modelos con una autonomía de 300 km la batería es de 21 kwh.

El Tito se puede conseguir en siete colores y se reserva haciendo un depósito de 200 dólares.
El Tito se puede conseguir en siete colores y se reserva haciendo un depósito de 200 dólares. .

El tiempo de carga es de ocho horas en estado totalmente descargada, pero admite cargas parciales. Además, el enchufe de carga es como el de cualquier electrodoméstico, explican desde la empresa.

Destinado al uso urbano, el motor eléctrico de Tito es de 4.5kW de potencia, alcanzando una velocidad máxima de 65 kilómetros por hora. “Es un city car, una categoría de auto pequeño para las ciudades, pero adaptado a la realidad argentina”, explica Baretto.

Inspirado en el Smart y en el Today Sunshine M1, entre otros modelos sostenibles-chick de la nueva movilidad, Tito sorprendió hasta -y quizá principalmente- a sus creadores.

Habiendo empezado con el proyecto oficialmente en 2020, en el momento más crudo de la pandemia, el equipo de Coradir se había puesto como objetivo concretar la venta de 50 unidades del modelo de cinco puertas. “La meta la liquidamos en menos de 48 horas. En ese sentido, Tito rompió todas las estadísticas”, dice el presidente de la empresa.

Efectivamente, el autito eléctrico logró más ventas que varias marcas con prestigio y larga trayectoria en el mercado automotor. Según datos del último reporte publicado por el Sistema de Información Online del Mercado Automotor de Argentina (SIOMAA), está en el top 25 de los vehículos livianos más vendidos en el país, con un acumulado de 79 unidades patentadas.

Concretamente, en julio se registraron 26 patentamientos del Tito, número con el que superó en ventas a marcas del segmento premium como Lexus, que vendió 19 unidades; Volvo, que vendió 16; Subaru, que vendió 12; Mitsubishi, que vendió 11; y Mini, que vendió nueve.

El éxito de Tito se enmarca en una tendencia global hacia la electrificación de los vehículos.
El éxito de Tito se enmarca en una tendencia global hacia la electrificación de los vehículos. .

Tanto a nivel global, como a nivel local, el éxito de Tito se enmarca dentro de una tendencia hacia la electromovilidad. El sector de los EV presentó en el primer semestre del 2022 un aumento del 28,7% en la Argentina con respecto al mismo período de 2021; siendo Toyota, Ford, DS y Coradir las marcas con más ventas.

Al respecto, Baretto asegura que este es uno de los factores más determinantes“Muchos de nuestros clientes son personas comprometidas con el ambiente”.

Sin embargo, esta no es la única explicación. “Está la variable económica. Moverte en un eléctrico es muchas veces más barato que en un auto a combustión”, señala Baretto. “Primero, porque el mantenimiento te lleva una fracción del tiempo y de la plata; segundo, porque en la ciudad los autos eléctricos no pagan el impuesto a la patente”.

Además de esto, Baretto agrega que, a nivel de la oferta del mercado local, el Tito es superador. “Que el chasis sea de acero de chapa es decisivo. Las otras versiones que pueden competir con el Tito son de plástico y fibra”, comenta sobre las ventajas que presenta el auto frente a otros modelos de la especie.

Cómo comprar un Tito

La página web de Coradir, la empresa puntana que dio luz a Tito, es el sitio oficial de ventas del EV. Se selecciona la versión y el modelo de Tito deseado; se elige el color (está disponible en rosa, blanco, negro, amarillo, celeste, naranja y verde); y se procede a completar un formulario de datos para luego realizar el pago.

Inicialmente se pide una reserva de U$S 200 para asegurar la unidad, pero el proceso de entrega comienza una vez que se hace el pago del adelanto del 20% del monto total. Una vez completado este paso, el tiempo de espera ronda los 120 días.

El proyecto del Tito empezó con una versión de dos puertas.
El proyecto del Tito empezó con una versión de dos puertas .

En la sección “Agencias” de la página web también es posible visualizar el listado de concesionarios por zona geográfica, en las que es posible acercarse y concretar la venta personalmente.

El valor del Tito S5 varía según su versión, y el pago puede realizarse en pesos, al valor oficial del dólar.

Precios del Tito de cinco puertas, según su versión:

  • S5-100: U$S18.000 o $2.497.500
  • S5-100 con aire acondicionado: U$S19.250 o $2.670.937
  • S5-300: U$S22.000 o $3.052.500
  • S5-300 con aire acondicionado: U$S23.350 o $3.225.937

El ministro del Interior «Wado» de Pedro reivindicó a las Fuerzas Armadas «que pensaron una Argentina desarrollada e industrial»

El ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, reivindicó el psprl histórico de las Fuerzas Armadas Argentinas y también recordó cuando recientemente prestaron servicio en los comienzos de la pandemia de Covid-19 y la inundación de La Plata ocurrida en el año 2013. El funcionario se presentó junto a su par de Defensa, Jorge Taiana, y brindó un discurso de felicitación a las FFAA por su participación en el traslado del Archivo General de la Nación a su nueva sede. “El Ejército y las Fuerzas Armadas fueron las que pensaron y las que pusieron el cuerpo en la lucha por la independencia y ahora son las que pensaron una Argentina desarrollada e industrial». De Pedro sostuvo que fueron las FFAA quienes «pensaron en la independencia económica» y recordó la creación de Somisa en 1947, una empresa siderúrgica creada durante el primer gobierno de Juan Perón. «El Ejército planificó el desarrollo argentino”, expresó. En su discurso, el titular de la cartera de Interior realizó un llamado al Ejército para «recuperar esa lógica de planificación y coordinación junto con la sociedad civil para pensar en una Argentina que funcione, con trabajo, industria, empleo y libertad”. Sobre el final, agradeció la colaboración Ejército argentino en el traslado del acervo documental del Archivo General de la Nación, y también de las fuerzas de defensa en eventos catastróficos. Reconoció “el rol que viene cumpliendo el Ejército no solo en la pandemia, sino también en el 2013 cuando coordinamos la ayuda a los inundados de la ciudad de La Plata”. Estuvieron presentes en el acto el secretario de Interior, José Lepere; el director del Archivo General de la Nación, Pablo Fontdevila; y el jefe del Estado Mayor del Ejército Argentino, general Guillermo Pereda.

Actualizan el código alimentario para incluir el rotulado de productos veganos y vegetarianos

El comunicado oficial dice que la normativa tiene por objeto «promover la competitividad, la generación de valor agregado, la diferenciación y la calidad de los alimentos, así como brindar acceso a la información clara y veraz para toda la población».

Con la resolución conjunta 5/2022, el Ministerio de Salud y la secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca elaboraron una nueva actualización del Código Alimentario Argentino (CAA) para que se incluya en los rótulos de los alimentos las leyendas “Producto o alimento Vegano” y “Producto o alimento Vegetariano”.
.
Con esta actualización, los elaboradores e importadores que comercialicen este tipo de productos deberán acreditar previamente dicha condición ante la autoridad sanitaria competente, y aquellos alimentos que no cumplan con las condiciones necesarias quedarán impedidos de llevar el rotulado.
.
Como primer paso para la reciente actualización, el Instituto Nacional de Alimentos elaboró una propuesta a partir de los resultados de un relevamiento realizado en el mercado para conocer la percepción de los consumidores y las consumidoras, además de la variedad de los productos en las góndolas.
.
Los organismos encargados de certificar la acreditación serán la ANMAT y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, a través del Instituto Nacional de Alimentos junto a la Dirección de Agregado de Valor y Gestión de Calidad de la Secretaría de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional.
.
Con esta nueva actualización del Código Alimentario Argentino, nuestro país se convierte en uno de los primeros en incluir los atributos “Vegano” y “Vegetariano” en sus normativas nacionales, brindando mayor y mejor información a las y los consumidores y evitando publicidades engañosas en el packaging de los alimentos.

«Quieren prohibir el trigo transgénico en la cuna política del Secretario de Agricultura»

0
«Concejales del PJ de Gualeguaychú, Entre Ríos, buscan avanzar con la restricción en la ciudad en la cual fue intendente Juan José Bahillo, hoy titular de la cartera agrícola a nivel nacional» Esta noticia apareció ayer en uno de los medios de mayor circulación nacional. Para ayudar a aclarar conceptos a gente preocupada y bien intencionada, reproducimos este artículo reciente de nuestro portal:

Los ataques al trigo Hb4, su autorización por la FDA y una respuesta desde AgendAR

Como informamos hace poco más de un mes, la FDA, el organismo regulador de los EE.UU., evaluó favorablemente a esta variedad de trigo desarrollada en Argentina. Se sumó así a Brasil, Colombia, Australia y Nueva Zelandia, además de nuestra ANMAT, que ya lo habían autorizado. Por supuesto, esto no detuvo campañas indirectas de desprestigio financiadas por algunos laboratorios extranjeros. No es algo nuevo en la competencia en el «Big Pharma»… Pero hay otro factor, operando en nuestra sociedad. Hace algunas semanas, el «colectivo de científicos, técnicos y referentes ambientales Trigo Limpio» publicó en La Izquierda Diario un duro comunicado; también lo hizo un filósofo del derecho en Tiempo Argentino. Estas personas expresan, la mayoría con sinceridad, las prevenciones de una parte de la población, ante los desarrollos de la ciencia, en particular en bioquímica y biotecnología. No hace un año tuvimos ejemplos en el tema de las vacunas contra el covid. Por eso es importante debatir públicamente estos temas. Aquí Daniel Arias lo hace, con su habitual vehemencia y conocimiento científico.

ooooo

Es probable que antes de un año se esté cultivando trigo argentino Hb4 en EEUU, y que en una inversión copernicana de roles, los «farmers» estadounidenses nos tengan que pagar patentes por la genética. Ésta la desarrolló la Dra. Raquel Chan, biotecnóloga del laboratorio INDEAR de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y del CONICET. Como todo esto pertenece al estado nacional y a una universidad nacional, uso el «nos». Nos tienen que pagar. Le tienen que pagar también a Bioceres, creada para bancar el patentamiento y licenciamiento nacional e internacional de este paquete de conocimiento, y luego para su comercialización, es decir para que afuera no nos metan el perro con las regalías. La «bolsa blanca» es una expresión universal de resistencia al pago de patentes, no se inventó en nuestro país. Bioceres, que dentro de poco deberá tener cortitos a los «farmers» estadounidenses, seguramente sin resto para comprar a los jueces locales en su auxilio (aquí se ha visto mucho de eso), hasta nuevo aviso, es un raro conglomerado de productores medianos del litoral y de dos grupos farmacéuticos dizque argentinos. Ellos también cobran. Toquemos madera, compatriotas: con lo del trigo, la empresa se valorizó a lo bestia en bolsa, en un momento en que el NASDAQ y el Dow Jones andan más bien caídos. El asunto es que el trigo Hb4 ha despertado la furia de  nuestros (ejem) «cientistas». Paso a explicarme. Algunos de los estudiosos argentinos que firmaron un flamígero pronunciamiento contra el licenciamiento del trigo Hb4 en Argentina, donde se lo inventó, suelen llamarse a sí mismos «cientistas sociales». Ese neologismo evidenciaría algunas dificultades con el inglés, con el castellano, con la traducción y con las ciencias duras. Éstas últimas suelen estar habitadas por científicos a secas, algunos de ellos muy duchos en asuntos agronómicos, de manejo y conservación de suelos y de aguas interiores. Pero lo que es del campo, como dijo alguna vez Julio Cortázar, los autodenominados «cientistas» saben que es un lugar donde los pollos corren crudos. Tienen montones de teorías sobre el mismo. Pero como dice Mateo, «por sus obras los conoceréis» O por su inacción, más bien. En 1996 la firma de biociencias yanqui Monsanto recibió el licenciamiento para cultivo masivo de la soja RR resistente a glifosato por parte del Ministerio de Agricultura. Desde entonces, los «cientistas» jamás hicieron un planteo tan duro y unánime contra un cultivo transgénico como el que acaba de soportar el desarrollo de la Dra. Chan. Los «cientistas» argentos mantuvieron un relativo silencio durante 26 años, mientras se sucedían las autorizaciones de siembra de 63 eventos transgénicos, muchos de ellos con eje en resistencia a herbicidas como el glifosato. Otros podían expresar proteínas de una especie de bacterias del suelo llamada Bacillum thuringiensis, tóxicas para las orugas barrenadoras del tallo del maíz, pero no para peces, batracios, aves o mamíferos. 28 de esos 63 eventos licenciados por el ministerio implican tolerancia a otro desmalezante llamado glufosinato de amonio, más viejo que la injusticia, y por eso libre de patentes. En casi todos los casos los propietarios de los derechos intelectuales de toda esa genética son dos multinacionales: Monsanto (hoy Bayer) y la china Syngenta. Nuestros «cientistas» jamás salieron con los tapones de punta contra alguna de esas 63 semillas nuevas. Y por buenas razones: las firmas de biociencias muy exitosas suelen tener más abogados que científicos, y más lobbistas que abogados. ¿Da para tenerles miedo? A la luz de la historia del Dr. Andrés Carrasco, biólogo molecular, ex presidente del CONICET, jefe del Laboratorio de Embriología Molecular del Instituto De Robertis de la Universidad de Buenos Aires, la respuesta es un «sí» clarito. Carrasco no era un «cientísta» sino un científico, y un descubridor de los efectos tóxicos de dosis grandes de glifosato en el desarrollo embrionario. Aquí las multinacionales de biociencias controlan lo suficiente la vida pública criolla como para hacerte la vida muy miserable si les discutís algunas afirmaciones. A Carrasco lo corrieron de todos sus cargos, le llovieron críticas desde el propio Ministerio de Ciencia y ni te cuento de amenazas anónimas. Murió de un bobazo en 2014. Lo de las GRANDES dosis es el meollo del asunto. En 1996, cuando yo era periodista científico en Clarín, publiqué alguna diatriba contra el paratión por un caso de actualidad. Es un órganofosforado muy neurotóxico y prohibido. El campo argentino lo seguía usando con gran entusiasmo como insecticida. Inevitablemente, morían peones agrícolas desprotegidos, y de tanto en tanto alguna familia argentina de clase alta cuando el paratión llegaba por alguna suma de errores y a través de la cadena de valor hasta un producto de consumo domiciliario. Era entonces que salía en los diarios. De ahí lo del «caso de actualidad». Aquel año, el del licenciamiento del glifosato, no era justamente el mejor para denostar de agrotóxicos, y menos en Clarín. La Camara Argentina de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE) me invitó a comer amigablemente en un sitio pipí-cucú, y en el almuerzo algún integrante de buenos quilates científicos me explicó que si yo me tomaba de un saque toda la sal del inocente salero de cristal tallado, seguramente me moría. Estuve de acuerdo. No pensaba hacerlo, de todos modos. El tipo hizo algunos bosquejos moleculares a birome sobre las servilletas. Me explicó que la molécula activa es la N-fosfonometil glicina, desarrollada originalmente para tratar aguas duras, pero que un tal John Frantz, de la Monsanto, la había redireccionado en los ’70 como desmalezante. El glifosato bloquea la síntesis de tres aminoácidos: la fenilalanina, la tirosina y el triptofano en las células vegetales. Con ello, las plantas perennes no logran construir sus proteínas estructurales ni sus enzimas, y se mueren rapidísimo. Se marchitan como si se hubieran quemado. La genialidad de Monsanto no consistió en redireccionar el glifosato en los 70, sino en los ’80, tiempos de ese chiche nuevo, la ingeniería genética, en desarrollar una soja recombinante capaz de tolerarlo, y patentarla. Al glifosato lo llamaron Roundup (sinónimo de «razzia policial»), y a su soja, RR por Roundup-Ready, lista para bancarse el glifosato. Un marketinero, ahí. «Esto cambia la agricultura, Arias -me dijo el probable bioquímico de CASAFE-. Se termina la era de la rastra de discos, de la labranza a lo bruto, de la erosión de suelos. Desde ahora, desmalezamiento con glifosato y siembra directa, sin romper la estructura del suelo. Y de yapa, no puede haber toxicidad por alta dosis para nadie, porque es una molécula orgánica que se descompone rápidamente por acción de la intemperie y de las bacterias del suelo». Parecía un planteo racional, y seguramente lo fue hasta que las malezas evolucionaron darwinianamente y se volvieron inmunes al glifosato. Era un proceso inevitable. Lo que nunca imaginé -y creo que CASAFE tampoco- es que sería tan rápido. En 2006 ya había 18 «supermalezas» inventariadas en los campos porteños, donde la soja RR había sustituido masivamente a las sojas anteriores, y la soja en general a la mayor parte de los cultivos industriales, e incluso a la ganadería en tierras de ecotono entre la Pampa Húmeda y la Pampa Seca. Peor aún, la soja no estaba únicamente expulsando ganado, sino bosques nativos que brindan servicios de conservación de fauna, de suelos y de aguas. Pero ya en 2006 la reina de las supermalezas, la llamada «rama negra» (Coniza bonariensis) era la pesadilla de los sojeros, y los sojeros empezaban a volverse la pesadilla de sus vecinos, porque en guerra declarada contra las malezas estaban duplicando y triplicando los litros de glifosato por hectárea. Pero no sólo de glifosato: debido a su creciente inefectividad, debían acompañarlo de un cóctel de otros herbicidas, incluídos algunos órganoclorados de gran persistencia, como el clorotalonil y el endosulfán. Pero además tenían que mezclar todo con surfactantes (es decir detergentes), para lograr un líquido capaz de buena pulverización. La persistencia de la parte químicamente más estable de esos cócteles en la tierra y el agua tiende a la acumulación, y ésta a la toxicidad para animales, incluido el humano. Significativamente, la Organización Mundial de la Salud en 2015 recategorizó el glifosato: no era inocuo, como afirmó en 1998, sino cancerígeno de bajo grado. Era cuestión de cantidad, nomás. Punto para Carrasco. La sojización del campo argentino llevó a conflictos sociales: hay asociaciones llamadas genéricamente de «vecinos fumigados» en muchos pueblos y ciudades de las llanuras chacopampeanas. Y ya hay más acciones legales y recursos de amparo de los que pueden silenciar o cajonear las grandes semilleras, con sus abogados, lobbistas y jueces. Retrotrayendo el estado de cosas a aquella mesa de restaurante porteño cheto en 1996, hay muchos argentinos que se están bajando de un saque toda la sal del salero quieran o no. Porque más mata la dosis que la sustancia, como dice la toxicología. Lejos de las quijotadas de Carrasco, en los 26 años que dura este inmenso cambio de la agricultura y el uso del suelo en Argentina, lo cierto es que nuestros «cientistas» jamás se movilizaron tanto como ante este evento. Que insisto, es el primero en plantear una inversión drástica de las reglas de juego vigentes desde los ’90 para cultivos industriales. Ahora son países anglosajones como Australia, Nueva Zelanda y EEUU, pero también China, quienes le tendrán que pagar royalties a la Argentina. Y cuando digo Argentina me refiero a instituciones científicas del estado, no sólo a Bioceres. Que sigue nacional, pero toco madera: se valorizó mucho en bolsa. Si hasta la Argentina terminó por enterarse de que los genes Hb4, que la Dra. Chan sacó del girasol y confirió a otros cultivos, son la patente de biotecnología vegetal más importante de nuestra historia. Punto. Lástima que gracias a una cáfila de funcionarios asustados o comprados esa patente perdió la mitad de sus 20 años de vigencia durmiendo en carpetas del Ministerio de Agricultura. Los Hb4 son genes hidrorreguladores. Explican la fenomenal resistencia del girasol ante la sequía, pero también actúan cuando el desafío es el encharcamiento prolongado de suelos. Y no se trata únicamente de resistencia pasiva ante los extremos hídricos. Cuando el agua o su ausencia se vuelven un factor de stress, los genes Hb4 hacen que la planta transfectada con esos genes se defienda activamente asegurando su descendencia a todo trance, y para ello multiplica su producción de semillas. En el caso del trigo, hasta un 20% de mayor productividad. Si sembraste trigo Hb4, rogá por un año seco. Y si vivís en este siglo, lector, tus ruegos serán escuchados: de que haya años secos se encarga el calentamiento global. Y también de que haya inundaciones. Lo que está a la baja son «los años promedio». Hasta el momento, hay un único cultivo industrial que no mostró mejoras significativas con los genes Hb4: el maíz. Chan explica que es una planta que tiene 5000 años acumulados de mejoras agronómicas por cruzamiento selectivo precolombino, y luego industrial. La planta que los conquistadores y colonos españoles encontraron en «Las Indias», y que llamaron «trigo indiano» (el maíz), ya era difícilmente mejorable, al menos desde el punto de vista de su manejo del agua. Que Bioceres no se contentara con tener soja, alfalfa y trigo Hb4 y le metiera además un paquete genético de resistencia al glufosinato, eso es parte de la deriva intelectual de todas las semilleras. El glufosinato tiene dos atractivos: patentes muy vencidas, y el no ser glifosato, en un momento en que esa última molécula le parece mala hasta a la Corte Suprema de los EEUU. Probablemente el glufosinato protagonice una trayectoria parecida a la del glifosato, pero de final más rápido, y no tanto porque sea un desmalezante viejo e incapaz de un momento estelar de efectividad, sino porque agarra vacunados contra ese modelo de uso a casi todos los países agrícolas. La resistencia social será mayor y más rápida. Por ahora, no hay modelos alternativos mejores para el desmalezamiento. En las tierras difíciles del ecotono bonaerense, donde las lluvias son sumamente irregulares y las sequías son causa común de quiebra, hay ya cantidad de productores jóvenes que se refugian en un combo nuevo de ganadería ultraintensiva (pero ambulatoria) con agricultura, el PRV, o Pastoreo Racional Voisin. Este sistema rotativo francés ha sido adaptado a pastizales africanos y sudamericanos más secos por Alain Savory, un guardafaunas de Zimbabwe hoy famoso en todo el planeta. Hay mucha gente en muchas universidades tratando de generar nuevas y mejores prácticas de desmalezamiento, pero también una resistencia enorme de las semilleras, que ganaron mucha plata con su modelo de resistencia a herbicidas. Creo que Bioceres unió la Biblia y el calefón: dejó pegado el mayor logro de la historia de la biotecnología vegetal ante el cambio climático a un modelo de desmalezamiento destinado a fracasar biológica y socialmente EN EL FUTURO. Y lo que pasa es que para llegar al futuro la empresa tiene que sobrevivir al presente. Y es un presente bastante idiota. En el estrépito de quienes gritan que el glufosinato de amonio es 15 veces más tóxico que el glifosato (sin dar maldita la prueba) y quienes recomiendan usarlo como shampoo para bañar a los bebés, nadie presta atención a algo que la Dra. Chan repite obstinadamente: el comprador de semilla Hb4 no está obligado a desmalezar con glufosinato. Tiene que estar muy podrido educativamente el país para que uno extrañe los viejos tiempos en que el culto del atraso era patrimonio cultural de la derecha milicoide. Ahora tenemos una izquierda que se bancó a Monsanto y a Syngenta con gruñidos más bien de oficio, pero que salta como el Krakatoa cuando aparece un jugador local con una tecnología que invierte las reglas mundiales de juego. O al menos, trata de hacerlo. Con la autorización de la FDA en EEUU no alcanza para que el Hb4 se cultive en los EEUU: todavía debe dar el «thumbs up» el USDA, o Department of Agriculture, equivalente de nuestro MAg. Pero eso, con el precio del trigo por las nubes, hoy sale con fritas. Con los 3 desarrollos Hb4 de Bioceres, los productores anglosajones nos tienen que pagar royalties a nosotros, es decir al CONICET, la UNL y además a Bioceres, porque son cotitulares de esas patentes y no sólo en trigo, sino también en soja y alfalfa. Mucha gente logró atajar años enteros en la CONABIA, en el SENASA y luego en la Dirección de Comercialización del Ministerio de Agricultura los tres licenciamientos Hb4, pero el más resistido fue el del trigo. Entre los muchos opositores recientes al trigo Hb4 está la Mesa de Enlace, tan propensa a cortar rutas con sus camionetas Hilux y Amarok toda vez que algún gobierno amenaza aumentar las retenciones. Supuestamente, los de la Mesa deberían defender sus propios intereses económicos, pero en este caso parecen más bien alineados contra una firma que le va a pegar una mordida inmensa al mercado de la vieja Monsanto y de Syngenta. El Ministro de Agricultura del gobierno de Mauricio Macri, Luis Etchevehere, el mismo bajo cuyo mandato la langosta volvió a invadir la Argentina, vaticinó que el trigo Hb4 provocaría la pérdida de Brasil como primer comprador de este cereal. Es que los brasileños, según Andrés Murchison, de la segunda línea de Etchevehere, son muy ecologistas y le tienen pavor a los cultivos transgénicos. Aparentemente no era tan así, porque Brasil es otro de los muchos países trigueros que autorizaron el Hb4 al toque. Pero lo que logró esta gente fue atrasar el licenciamiento argentino de este evento, y así quitarle la mitad de la vida útil a la patente. Bueno, es esperable de ellos. ¿Pero de los «cientistas» del CONICET, entidad que por primera vez en su historia va a cobrar cantidades interesantes por el desarrollo del Hb4, hay que escuchar las mismas gansadas? Sabiendo con qué bueyes hay que arar aquí y con un sistema judicial tan penetrado por las multinacionales de biociencias, probablemente se tendrá que gastar mucha plata en mantener bien lejos las áreas de producción Hb4 y las de trigos comunes. Los trigos comunes son productos biotecnológicos, por supuesto, y su genética está o estuvo igualmente sujeta a propiedad intelectual. Y es que tras miles de años de cultivo, no existe «el trigo natural». Para ser preciso, me refiero a cultivares que no tienen estos genes de girasol que primero se comen a los chicos y luego hacen chocar los planetas. ¿O era el orden inverso? Probablemente también haya que discriminar espacialmente todo el «downstream» que va de los acopios a los puertos o a los molinos (algo carísimo y técnicamente precario), para que los trigos no se mezclen. Porque algo me dice que si lo hacen, o cuando lo hagan, van a menudear los juicios de «damnificados». La estrategia de etiquetar y discriminar el Hb4 va a disminuir su oferta y exacerbar su demanda. Y es que sólo en 2018 el campo argentino perdió U$ 7.000 millones por sequía, y hasta hoy esas pérdidas se siguen repitiendo. Es casi el tercer año de un «evento Niña», y sin trigos resistentes a cambio climático queda en riesgo el 20% de la fuente de calorías de carbohidratos del mundo. Si yo fuera propietario de la ex Monsanto, utilizaría todo mi arsenal de avenegras, lobbistas, periodistas y «cientistas» para arruinarle la vida a Bioceres. Vista la creciente resistencia social al glifosato, el glufosinato tendrá un vuelo más breve: los municipios y sistemas de salud provinciales de la llanura chacopampeana ya están podridos de este modelo de desmalezamiento, y van a ir a la guerra más rápido, y probablemente logren goles en el primer tiempo. Pasa que Bioceres es una empresa chica y local. No puede comprar demasiados jueces ni prensa ni jefes de cátedra. Pero esa patente Hb4 en estos tiempos de extremos hídricos sencillamente no tiene precio, y todavía durará diez años. No es imposible comprarla con empresa y todo, si se tienen suficientes dólares.

Daniel E. Arias

Argentina construirá 3 nuevos laboratorios en sus bases en la Antártida

Tres nuevos laboratorios multidisciplinarios para las bases Esperanza, San Martín y Orcadas, junto a nuevos refugios en las islas Vega y Cerro Nevado cercanos a la Base Marambio serán construidos durante 2023 por Argentina en su territorio antártico.

Esta decisión fue plasmada en un acuerdo rubricado ayer martes 9 por los ministros de Ciencia, Daniel Filmus, de Defensa, Jorge Taiana, y de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero. . La iniciativa fue presentada en la sede del ministerio de Defensa, donde los funcionarios confirmaron que los edificios fueron diseñados por ingenieros del Ejército Argentino y esperan completar su construcción durante la próxima campaña antártica de verano en 2023. El ministerio de Ciencia aportará 200 millones de pesos en el marco del programa Programa Federal Construir Ciencia. .
Estos tres nuevos laboratorios y los dos refugios forman parte de la primera etapa del proyecto «Laboratorios Antárticos Multidisciplinarios», impulsado por el ministerio de Ciencia, el Instituto Antártico Argentino (IAA), el Comando Conjunto Antártico (Cocoantar) y la Fundación General Manuel N. Savio.
. «Con Cancillería estamos trabajando mucho en la recuperación de la base Petrel, que es un proceso que comenzamos el verano pasado y seguiremos en esta senda de fortalecimiento y coordinación de esfuerzos». . Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero, subrayó que «esta iniciativa es una demostración del potencial que tiene el trabajo coordinado entre ministerios, y también un reconocimiento del bien ganado prestigio internacional del Instituto Antártico Argentino, un organismo que es modelo a nivel internacional y que a partir de este proyecto gana herramientas para acrecentar su producción científica».
Los edificios fueron diseados cumpliendo con todas las medidas de proteccin ambiental establecidas por los mecanismos internaciones que tienen incumbencia en la Antrtida
.
A su turno, el ministro de Ciencia, Daniel Filmus, sostuvo que «Argentina es el país de mayor tradición en la Antártida y el de mayor cantidad de bases desplegadas en ese continente; aunque esas bases en muchos casos no cuentan con las infraestructuras más actuales estos laboratorios vienen a dar cuenta de esa necesidad».
En ese sentido, contó que «para las tareas científicas hoy la Base Carlini cuenta con facilidades que permiten desarrollarlas durante todo el año, y con estas nuevas instalaciones en otras tres bases vamos a multiplicar nuestra capacidad de producir Ciencia en la Antártida». Filmus adelantó que, en esta línea, en septiembre el Consejo Interinstitucional de Ciencia y Tecnología (CiCyT) va a desarrollar su próxima sesión en la Antártida. El jefe del Comando Conjunto Antártico de las Fuerzas Armadas, General del Brigada Edgar Calandín, quien afirmó que «es un orgullo que el diseño de los nuevos edificios haya sido realizado por nuestros ingenieros». Se estima que la construcción de los mismos podría realizarse entre los meses de enero y marzo de 2023 de acuerdo al avance de las operaciones logísticas de la próxima campaña antártica de verano. Además, el Director del IAA, Walter Mac Cormack, señaló que «esta iniciativa viene a dar respuesta a un viejo anhelo de quienes realizamos tareas científicas en la Antártida y fortalece la posición de reconocimiento internacional que tiene la ciencia argentina».
Se estima que la construcción de los mismos podría realizarse entre los meses de enero y marzo de 2023.
En un segundo convenio a firmarse a futuro se pondrá en marcha la ejecución de la segunda etapa del proyecto, que comprenderá la equipación de laboratorios y refugios científicos de Base Petrel y de los Refugios isla Millerand, bahía Margarita y bahía Dusse, en un periodo de 24 meses, con finalización proyectada en 2024, y constará de un financiamiento de 3.360.000 dólares también por parte de la cartera científica. El objetivo de la iniciativa es contribuir a potenciar la investigación científica en la región, haciendo más competitiva la ciencia argentina a nivel nacional e internacional en el contexto del Sistema del Tratado Antártico.
El objetivo de la iniciativa es contribuir a potenciar la investigacin cientfica en la regin
. Además de los funcionarios mencionados, participaron de la reunión el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Guillermo Carmona; la directora de la DNA, Patricia Ortúzar; la secretaria de Ciencia, Tecnología y Producción para la Defensa, Daniela Castro; secretario de Asuntos Internacionales de la Defensa, Francisco Cafiero, el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general Juan Martin Paleo, y el comandante del Cocoantar, general de brigada Edgar Calandín, entre otras autoridades civiles y militares.

INDEC: La actividad industrial creció 6,9% en junio; la construcción, 7,2%

0

La actividad industrial aumentó 6,9% durante junio en relación a igual mes de 2021, y registró un alza de 2,6% en comparación a mayo, según Índice de producción industrial manufacturero dado a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que brinda un detalle pormenorizado de los distintos rubros.

(Buenas noticias. Creemos que las que el INDEC dará mañana no son tan buenas. Pero no las anulan). El sector de la construcción presentó en junio un avance de 7,2% en términos interanuales, pero retrocedió 1,8% en relación a mayo, de acuerdo a los indicadores de coyuntura de la actividad de la construcción del organismo. De esta manera, en el primer semestre del año el sector fabril acumuló un alza de 5,9% y el de la construcción de 6,5%. En junio, catorce de las dieciséis divisiones de la industria presentaron subas interanuales. En orden de su incidencia en el nivel general, se registró un incremento de 37,6% en «Prendas de vestir, cuero y calzado», en particular debido a las mayores ventas de calzado impulsado por una mayor presencialidad laboral y realización de eventos. De acuerdo con directivos de empresa relevadas por el Indec, contribuyó el incremento en las operaciones realizadas a través del programa Ahora 12, que permitió a los consumidores adquirir estos productos en tres, seis y 12 cuotas fijas. También presentaron subas «Maquinaria y equipo» (en particular, agropecuario), 18,3%; «Otros equipos, aparatos e instrumentos», 28,4%; «Industrias metálicas básicas», 8,9%; «Alimentos y bebidas», 1,9%; «Productos minerales no metálicos», 10%; «Vehículos automotores», 11,2%; «Sustancias y productos químicos», 3,3%; «Refinación del petróleo», 12,8%; «Muebles y colchones, y otras industrias manufactureras», 7,7%.
Telam SE
Además, se anotaron aumentos en rubros como Productos de caucho y plástico», 3%; «Madera, papel, edición e impresión», 1,3%; «Otro equipo de transporte», 11,8%; y «Productos textiles», 0,2%. Empresas consultadas por el Indec señalaron que ha impactado de manera positiva en el nivel de actividad el menor nivel de ausentismo en las fábricas, que en junio del año pasado había afectado los niveles de producción de algunas líneas. Por su parte, mostraron caídas las divisiones correspondientes a «Productos de metal», 6,4%; y «Tabaco»; 17,5%. En cuanto a los insumos para la construcción en junio mostraron con relación a igual mes del año anterior subas de 24,5% en hormigón elaborado; 22,3% en placas de yeso; 20,6% en el «resto de los insumos» que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio. También cerraron con subas de 15,7% en hierro redondo y aceros; 14,8% en cemento portland; 10,3% en artículos sanitarios de cerámica; 9,3% en pinturas; 8,1% en pisos y revestimientos cerámicos; 8 % en yeso y 2,5% en cales. Mientras tanto se observan bajas de 8,2% en ladrillos huecos; de 4% en asfalto; y de 1,9% en mosaicos graníticos y calcáreos.
Telam SE
En el acumulado durante los seis primeros meses del año, en relación a igual período del año anterior, se observan subas de 27,4% en el resto de los insumos (incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para construcción); 16,1% en hormigón elaborado; 15,5% en asfalto; 12,4% en hierro redondo y aceros para la construcción; 11,5% en cemento portland; 9,8% en yeso; 9,4% en placas de yeso; 7,5% en mosaicos graníticos y calcáreos; 6,0% en artículos sanitarios de cerámica y 5,9% en cales. Por su parte, se observan bajas de 5,9% en ladrillos huecos; 0,6% en pisos y revestimientos cerámicos; y 0,5% en pinturas para construcción. Según el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC), se registra un incremento interanual de 15,7% en el consumo interno de hierro redondo y aceros para la construcción.

La CNEA colaborará en la prospección y explotación de uranio en Santa Cruz

Este convenio entre la Comisión de Energía Atómica y Fomicruz Sociedad del Estado, permitirá coordinar acciones y desarrollar estudios de favorabilidad, prospección y exploración de materias primas en el ámbito de la Provincia de Santa Cruz. Participaron del encuentro el vicepresidente de la CNEA, Diego Hurtado, el gerente General, Daniel Bianchi, el gerente de Exploración de Materias Primas, José Noriega, y el gerente de Relaciones Institucionales, Juan Ferrer.

Partió el primer Tren Cultural. Viaja al cumpleaños de la Abuela Carabajal

0

Hoy 10 de agosto, a las 22.45, desde la estación Retiro de la línea Mitre parte una formación hacia Santiago del Estero para sumarse a la tradicional celebración del cumpleaños de María Luisa Paz, la mítica abuela de los Carabajal, quien falleció en 1993.

Trenes Argentinos y el frente «Chacarera y Liberación» trabajaron en forma conjunta para crear el primer Tren Cultural de la Argentina que este miércoles desde las 22.45 partirá con destino a la ciudad santiagueña de La Banda para festejar el tradicional cumpleaños de la Abuela Carabajal. Se trata de la primera vez que un tren del Estado Argentino se pone en marcha para llegar a la ciudad que vio nacer a la familia Carabajal y su legado de música popular de raíz. El viaje se realizará en un nuevo aniversario de María Luisa Paz de Carabajal, madre y abuela de los famosos Carabajal, esenciales en la música folclórica argentina.

Financiamiento para los proyectos de INVAP y para la defensa de la Argentina

0

INVAP obtuvo la semana pasada financiamiento para desarrollar tres proyectos tecnológicos destinados a las Fuerzas Armadas argentinas: un vehículo aéreo no tripulado, y los prototipos de dos nuevos modelos de radar.

El Ministerio de Defensa informó que el Instituto de Ayuda Financiera para Pago de Retiros y Pensiones Militares (IAF) participó, junto a varios oferentes del sector privado, en la licitación realizada por la empresa rionegrina. Esta consiguió por primera vez, a través de Obligaciones Negociables, el financiamiento del mercado de capitales local para materializar varias iniciativas tecnológicas. La empresa de desarrollos tecnológicos recaudó así un total de 569 millones de pesos, lo que superó el techo previsto al principio. Los tres proyectos nuevos son: un Vehículo Aéreo No Tripulado (VANT) RUAS-160, un prototipo de radar de apertura sintética para todo tipo de vehículos no tripulados y un prototipo de radar anti-dron.

Desarrollo de AgendAR:

Es importante tener en cuenta que con lo obtenido en esta licitación INVAP sólo financia nuevos proyectos, no sus gastos corrientes. Que están bastante cubiertos, porque la firma está facturando sus buenos U$ 100 millones de dólares, mayormente por exportaciones de tecnología compleja. Estos fondos serán destinados al proceso de reequipamiento y modernización de las Fuerzas Armadas, que el Ministerio de Defensa, conducido por Jorge Taiana, impulsa a través del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF). Pero no son parte de lo que recibe del FONDEF, sino un plus sobre el mismo. Creado en 2020 ley 24.948, el FONDEF se financia con un porcentaje del total de Ingresos Corrientes del Estado Nacional, que arrancó en 0,35% en 2020 y en 2023 llegará al 0,80%. Esto es algo que jamás existió en nuestro país, y una vía lenta, pero segura, de sacarlo de su situación de indefensión. Los nuevos ingresos desde el mercado financiero pagarán la entrada en producción del RUAS-160, un helidrón. En la jerga, es un sistema de vehículos aéreos no tripulados de alas rotatorias. Es compacto y de gran autonomía y está destinado a la Armada Argentina. Puede operar desde espacios muy reducidos de cubierta donde un helicóptero tripulado sencillamente no entraría. De él escribimos muchas veces en AgendAR, entre ellas aquí. Pero el RUAS-160 tiene un porvenir quizás aún mayor en el mercado civil, como helidrón de vigilancia aérea (lo está testeando la Provincia de Santa Fe), y como aparato agrícola de aplicación aérea de agroquímicos, automatizada y de precisión, casi libre de deriva. Esto lo vuelve muy atractivo para campos medianos y chicos, o rodeados de vecinos rurales o urbanos que insisten en no ser fumigados. Lo que sugiere posibles exportaciones, además. Uno los socios-desarrolladores iniciales de INVAP en del RUAS-160 es un contratista rural santafesino, Marinelli Technology, lo que explica las buenas críticas y pedidos de cotización que despierta el aparato cada vez que se presenta en ferias como Expoagro. El otro socio importante, Augusto Cicaré, el genio bonaerense de la fabricación de helicópteros livianos, murió el año pasado. Pero su firma en Saladillo, con un notable pasado de exportador al Primer Mundo, sigue firme. INVAP tiene con 9 satélites exitosos en su haber, 2 todavía en vuelo y varios más planificados o a punto de iniciar su integración. Pero con este helidrón puede pasar de fabricante espacial a aeroespacial. Llamativo, para una empresa que nació puramente nuclear. Las Obligaciones Negociables también posibilitarán el desarrollo de un prototipo de radar de apertura sintética. Éste debe funcionar en todo tipo de vehículos no tripulados, lo que significa un tamaño compacto, un primer destino en el RUAS-160, y planes (o al menos posibilidades) de que INVAP diseñe otros drones de otros tipos y tamaños, especialmente de ala fija. De hecho, entre 2014 y 2016 esto INVAP lo venía haciendo hasta que el gobierno nacional dejó de pagarle trabajos entregados en radares, y le suspendió contratos. Desde la guerra de Malvinas que aquí hubo gobiernos que trataron de eliminar totalmente las industrias de defensa, especialmente las de complejidad. Y casi lo han logrado. Lo que nos lleva al prototipo de radar anti-dron. No es algo que la Argentina pueda darse el lujo de no tener. Como se demostró en la reciente guerra de Azerbaiyán contra Armenia y hoy en la de Ucrania y Rusia, el dron cambió totalmente el modo de combatir: es una de las peores amenazas para los vehículos blindados y logísticos, la pesadilla de las baterías misilísticas antiaéreas móviles, e incluso una amenaza letal para los aeródromos. Con drones primitivos, improvisados con cuadricópteros de fotografía aérea que se adquieren en supermercados y dotados de simples minas Claymore de fragmentación, se pueden armar ataques sorpresa y desde corta distancia factibles de destruir en tierra una batería antiaérea. O una flota entera de cazas supersónicos. Incluso los drones que parecen juguetes ya no lo son. Están bajando hasta el absurdo los costos de guerra, y arrojan dudas sobre el futuro de algunos sistemas de armas como el tanque o el avión de combate tripulado, aparatos que reinan desde hace un siglo sobre el campo de batalla, pero que cada son cada vez más complejos y caros. De modo que no sólo hay que tener drones propios, sino saber detectar y atajar los ajenos, cosas que se aprenden en simultáneo. Una vez diseñados estos tres nuevos sistemas, el RUAS-160 naval, el radar compacto de apertura sintética y el antidron, todos serán propiedad intelectual de la cartera de Defensa y podrán producirse en serie. La articulación entre el Ministerio de Defensa, las Fuerzas Armadas, INVAP y organismos como el IAF tratan de resucitar las industrias para la defensa, reactivar la economía y darle vitaminas a la alicaída soberanía nacional. La participación del IAF, en particular, forma parte de la estrategia de diversificación de inversiones que el organismo emprendió en diciembre de 2019. Dio como resultado económico un incremento importante de su fondo de capitalización. El apoyo del Instituto a los proyectos desarrollados por INVAP va muy a lo seguro porque la barilochense ahora tiene, como base, el respaldo del FONDEF. Éste no supone cifras fastuosas pero da previsibilidad legal, permite trazar planes y garantiza que vayan saliendo en tiempo y forma, más allá de las dificultades que suponen las tecnologías nuevas. Pero además Las Obligaciones Negociables adquiridas dan un piso sólido -y razonablemente libre de baches bursátiles globales- al pago de retiros y pensiones del personal militar de nuestro país. Es una situación donde todas las partes ganan. Esta operatoria debutó en 2020, cuando por primera vez en su historia, el IAF otorgó un crédito a FAdeA (Fábrica Argentina de Aviones) para el desarrollo y fabricación del avión IA-100 «Malvina», una aeronave de entrenamiento primario para darle su «sylabus», más o menos equivalentes a las primeras 100 horas de vuelo, a los cadetes en formación de la Fuerza Aérea. Previsiblemente, la iniciativa fue objetada por Mariano de Vedia desde el diario La Nación, y nuestra respuesta como portal fue ésta. El Malvina, en desarrollo desde 2015 y ya con un demostrador tecnológico en vuelo, fue discontinuado en 2016 por el gobierno de Mauricio Macri. Resucitado en 2020, el proyecto avanza hacia un prototipo que deberá cumplir con las homologaciones FAR de aeronavigabilidad civil. Es un aparato moderno, fuerte, el primero de materiales compuestos en nuestra historia aeronáuica, sencillo, de motorización pistonera, bien provisto de aviónica e instrumentación complejas. Pero el precio es muy competitivo en términos mundiales (alrededor de U$ 1 millón por unidad contra los U$ 2,5 millones del único aparato equivalente), básicamente porque en su 80% es una máquina que se construye localmente y en pesos. Pero además al Malvina se le pueden sacar versiones civiles más baratas para taxi aéreo, avión corporativo y avión escuela de aeroclubes. Lo de apalancar jubilaciones en aviones fue una novedad conceptual, encontró rápida aceptación de los beneficiarios del IAF, y ahora la idea que impulsó el Malvina entre los muchos proyectos de la cordobesa FAdeA se acaba de ampliar a la firma tecnológica barilochense. INVAP fue creada hace más de 45 años en San Carlos de Bariloche. Sus autoridades suelen decir -y no del todo en broma- que las oficinas en la calle Maipú casi Corrientes, en CABA, son una sucursal. No les falta razón: en Bariloche es donde diseñan y fabrican cosas. Y sucursales de venta y posventa tienen en EEUU, Australia, Arabia Saudita, Holanda y en varios lugares más del mundo. INVAP ya lleva 22 años como mejor exportador mundial de pequeños reactores nucleares de investigación y o fabricación de radiosótopos médicos, con dos unidades vendidas en Perú (éstas en realidad, como contratista de la Comisión Nacional de Energía Atómica). Pero luego vendió por la propia en Argelia, Egipto, Arabia Saudita, Australia y Holanda. No podría haberlo hecho sin su agilidad legal para compras y contratos de empresa privada, y no le habría dejado tanto rédito a su país y su provincia si no perteneciera al estado de Río Negro como una SE, o Sociedad del Estado. INVAP pasó las de Caín entre 1983 y 2006, y más acotadamente, entre 2016 y 2020, con tres ocasiones en que pareció que cerraba. Pero hasta ahora, siempre en el último minuto la salva el estado: el estado peruano, el argelino, el egipcio, el australiano, el holandés, la monarquía saudita y siguen las firmas. Porque la firma barilochense gana licitaciones a lo perro, y en general más por calidad que por precio. Y algunas veces, como en este caso, recibe apoyo del estado de su país. INVAP está calificada como constructor satelital y socio espacial por la NASA, y hoy por fin está consolidando sus incursiones pasadas en defensa, comunicaciones, energía, seguridad y control de grandes espacios. Después de varios intentos de la Fuerza Aérea dar de baja el IA-58 Pucará, el avión más exitoso de la vieja Fabrica Militar de Aviones (precursora de la actual FAdeA) y el único que recibió pedidos internacionales por centenares, este Ministerio de Defensa inventó el Pucará Fénix. Este nuevo Puca ya no es un simple aparato de ataque a tierra, sino un animal más complejo: un avión todo tiempo para vigilancia de tránsitos aéreos y terrestres, legales, ilegales u hostiles. Es algo así como un AWACS -un centro en vuelo de comando y control-, pero de 2 motores, apto para operar desde pistas de tierra, y de bajo costo operativo. El Puca Fénix lleva a bordo un primer radar de apertura sintética de INVAP en banda X, sensores electroópticos giroestabilizados hechos por INVAP y FixView, y un «data link» para comunicarse en red y en forma encriptada con otos aviones, radares terrestres y navales, baterías antiaéreas y de artillería, y centros de comando. Todo, «made in Argentina». La intrusión -aparentemente sistemática y todavía inexplicable- de aviones chilenos en el espacio aéreo del sector argentino de Tierra del Fuego se hizo posible gracias a la instalación de un radar de vigilancia aérea de INVAP en Río Grande, en el Norte de la isla. Antes, no teníamos ni idea del asunto. Esto no cura el problema, pero lo diagnostica. Es un comienzo. Éste es el 8vo país del planeta por superficie, está lleno de recursos naturales y si todo eso no se puede defender, se pierde. Y no en el sentido simbólico: en el geográfico. Por suerte también la Argentina tiene recursos humanos calificados, con INVAP como caso testigo límite. Se ha vuelto una demostración práctica de lo que pasa cuando cientificos, tecnólogos y la industria argentina pueden trabajar. Nos alegra que las Obligaciones Negociables de INVAP se valoren bien y tengan demanda. Una parte de la Argentina sigue apostando por la Argentina. 

Daniel E. Arias

PD: Un oportuno llamado de INVAP aclara algunas cosas. Primero, que U$ 100 millones/año es más bien lo que la empresa factura, NO LO QUE GANA.»Ya quisiéramos», añaden. Segundo, que ya es la quinta vez que INVAP emite Obligaciones Negociables, u ON. Hace no muchos años, por ejemplo, se usaron para mejorar la infraestructura de la nueva sede de Bariloche, donde hay equipamiento muy sofisticado en las «salas limpias» de integración y testeo de satélites. Tercero, en INVAP subrayan que el IAF y otros compradores le tienen fe a las ON de INVAP no sólo por motivos patrióticos, sino porque mantienen su valor y se pagan religiosamente. La CNV, o Comisión Nacional de Valores, les da normalmente su calificación máxima.   

Se firman los contratos para la construcción del gasoducto Néstor Kirchner

La obra se extenderá por 558 kllómetros, desde Vaca Muerta a Saliqueló, en la provincia de Buenos Aires, y permitirá ampliar un 25% la capacidad del sistema de transporte de gas natural.

La firma de los contratos para la construcción del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner se realizará mañana 10 de agosto, en la ciudad bonaerense de Salliqueló, con lo que se dará por finalizado el proceso licitatorio y se pondrán en marcha los trabajos de la primera etapa. La obra conectará la zona de producción de hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta, en la localidad de Tratayén, en Neuquén, y permitirá ampliar un 25% la capacidad del sistema de transporte de gas natural y ayudará a desarrollar la producción creciente en Vaca Muerta. En su primera etapa la obra permitirá incrementar la capacidad de transporte en 24 millones de metros cúbicos (m3) de gas diarios para reemplazar la importación de combustibles y se extenderá a lo largo de 558 kilómetros con una inversión estimada en US$ 1.500 millones. La semana pasada, a horas de asumir el cargo, el ministro de Economía Sergio Massa anunció que se avanzará en la segunda etapa del gasoducto que se extenderá desde Saliquelló hasta la localidad de San Jerónimo en el sur de Santa Fe. Precisamente, la firma de los contratos se hará en Salliqueló, punto de llegada de esta primera fase del ducto que partirá desde Tratayén, zona donde se concentra la producción de gas de Vaca Muerta. Las constructoras que resultaron adjudicatarias de la obra civil del Gasoducto son la UTE entre Techint y Sacde y la empresa BTU. Mientras que Esuco construirá la planta compresora Mars 100 en la cabecera del gasoducto Mercedes-Cardales en la provincia de Buenos Aires. Mientras que Tenaris será la proveedora de los caños.
Telam SE